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Etiqueta: Estado Social de Derecho

Mientras el populismo busca la desaparición del Estado Social de Derecho los movimientos sociales seguimos divididos

Gustavo Cabrera Vega. SERPAJ-Costa Rica.

El populismo diversionista, busca el rechazo y desaparición de lo que queda del Estado Social de Derecho, entregando todo a la mano invisible del mercado, de «buenos negociazos y ganancias»: salud, educación, infraestructura, agua, más desregulación laboral, etc.… para luego con los aplausos y las luces, imponer el autoritarismo total, por encima de la Constitución y los Poderes e instituciones públicas.

Esto lo impulsan todos los grupos de poder, en alianzas desde el Poder Ejecutivo (Gobierno), Asamblea Legislativa y parte del Judicial; para eso ver los Gobiernos anteriores, con ministros y presidentes ejecutivos, en que estaban representados todos los partidos.

Y en la Asamblea Legislativa es clara esa alianza de poderes fácticos que aprueba leyes antipopulares y antiecologistas (inconstitucionales), como el TLC, Combo Fiscal, Ley de Empleo Público, para citar algunas que afectan mayorías.

El distractor, es ese, sacar un tema como la extradición de narc@s, o suspender obra pública, o brindarse un «reglamento»… así nos tienen discutiendo por «temas» de pantalla, hasta separados, mientras que el discurso y estrategia de fondo es generar eso que muy bien explica David Barrientos en este video que comparto.

Están «sembrando» ese pensamiento «populista autoritario«, con muñequeo de los medios (empresas) de comunicación, haciéndolo parecer de este Gobierno y del presidente Chaves; creo que a la vista están esas tácticas ya impulsadas por el capital … en Perú, Brasil, Bolivia, Ecuador y hasta en algunos países del mundo Norte opulento, con resultados que les permiten reacomodar sus negocios y alinearse a nivel mundial.

Insisto, quién asume el Ejecutivo, está «amparado» y en conformidad con los grupos de poder, no en vano el Directorio Legislativo es una alianza fuerte de la mayoría de los partidos de las derechas, contrarias a los derechos humanos integralmente.

¿Los cambios de gabinete muestran debilidad? Creo que es parte de los acuerdos, en el cuarto de al lado, para continuar en los procesos de alineamiento y reacomodo del capital.

Es lamentable, según mi entendimiento, que todo esté pasando por atrás del «escenario» y nos tengan como público mirando las luces y los telones.

Mientras tanto, la mayoría del movimiento social seguimos divididos o apartados en los temas de cada sector mirando sólo los ombligos.

Por suerte hay grupos y personas como David que avisan y están claros por dónde va la «jugada».

Comunicado del Encuentro Democrático frente al próximo 1° de Mayo

«Los Hijos del Pueblo levanten la frente, al Sol refulgente de la Libertad. Sepamos ser libres, no siervos menguados, derechos sagrados la Patria nos da. (…), Himno Patriótico al 15 de Setiembre.

I- ¿Qué y quiénes somos y qué no somos?

Recordamos que el Encuentro Democrático, antes Encuentro Progresista, es una red autónoma de Ciudadanas y Ciudadanos, la cual, desde hace varios años, viene trabajando en la Educación política, de la mano con el análisis serio, y la reflexión académica y humanista, siempre por una Costa Rica y por un Mundo, con más Igualdad, Libertad y Justicia Social.

¿Qué no somos? No somos un partido político (aunque hay simpatizantes y militantes de diversos partidos), ni somos exactamente un movimiento social; mucho menos un llamado «Lobby» político. Tampoco somos una instancia estrictamente académica, y tampoco una ONG, ni una iniciativa privada de lucro.

Lo que nos convoca en este espacio, es exclusivamente el amor por nuestra Patria y por el Prójimo. No obtenemos ninguna ganancia económica, ni trabajamos por ningún otro interés, que no sea el Bien Común.

Nos identificamos con la Idea Reguladora (Kant), con el Horizonte Utópico (Franz Hinkelammert), del llamado «Buen Vivir«, que incorpora no sólo el «Bien – Estar» de las grandes mayorías, sino la armonía con la Vida y sus ciclos en el Planeta.

No hay Justicia Social sin Justicia Ambiental. El Estado Social de Derecho evoluciona también a Estado Social, Democrático y Ecológico de Derecho y de Justicia. Nuestra vocación patriótica se redefine en este marco político.

Bien dijo el intelectual cubano, latinoamericano y universal, José Martí (1853-1895): «Patria es Humanidad«. Esa es la Patria Incluyente que queremos, Patria para Todos y para Todas. Patria que es «Matria«. Esa es nuestra identidad política amplia, plural y de franca vocación popular.

Aclaramos: Desde luego, que sí participamos como colectivo o simplemente individualmente, y hemos contribuido activamente a la lucha electoral, –pues creemos firmemente en la participación ciudadana–, estamos muy conscientes de los límites de ese campo de la «Heteronomía» social, y de la crisis ideológica de los partidos políticos existentes, así como de la necesidad de elevar el diálogo político nacional, más allá de lo electoral.

Rechazamos todo sectarismo, y cualquier etiqueta trasnochada que no sume para construir, una mejor y más humana, Costa Rica.

En consecuencia, hemos hecho diálogo y articulación política con diversos sectores sociales y comunitarios, y con sus organizaciones sociales. Desde Empresarios y Empresarias hasta organizaciones sindicales, comunales, feministas, obreras y campesinas. También obviamente, con partidos políticos en diferentes ámbitos (nacionales, provinciales, municipales).

Insistimos en la urgente y necesaria articulación de diferentes sectores sociales y políticos del campo popular.

Somos entonces, básicamente, un grupo ciudadano más, un colectivo abierto y plural de intelectuales, activistas, académicos, trabajadores de la cultura, y líderes y «liderezas» comunitarios/as de diferentes ámbitos costarricenses; los/las cuales tratamos de reflexionar, de discutir fraternal y racionalmente, y de incidir modesta y desinteresadamente en la política nacional; todo desde nuestros valores republicanos, y auténticamente progresistas.

Nuestra democracia no es perfecta, y entendemos que corre el riesgo de ser secuestrada por una plutocracia apátrida, pero también sabemos que nuestra democracia es perfectible, a través del Estado Social de Derecho y de la participación democrática.

Creemos en la necesaria refundación moral y ética de la política nacional, para regenerar la Patria y al Estado Social de Derecho. Todo dentro del apego al Imperio de la Ley, y al Estado de Derecho y a la Constitucionalidad.

II- Nuestro posicionamiento frente a la nueva crisis Neoliberal debe ser firme y claro.

Razonemos este ejemplo real: En Holanda, –pequeño pero voraz país capitalista europeo por excelencia, y con una histórica acumulación social imperialista–, desde hace muchos años, se trabajan sólo 36 horas a la semana… No les va tan mal, ni con su productividad, ni con la riqueza de sus empresas, ni con la calidad de vida de sus trabajadores y trabajadoras…

Mientras en Costa Rica, – país tropical dotado con una naturaleza magnífica, con grandes reservas de agua, y con aproximadamente el 4.5% de la Biodiversidad Mundial, sin Ejército y ajeno a las pasadas crueles luchas fratricidas de países hermanos, y otrora con un solvente Estado Social de Derecho–, hay una «involución» sostenida de la mano del modelo económico impuesto Neoliberal/Neocon, y trabajamos 48 horas o más… No nos va bien, sino cada día peor.

Ni la clase trabajadora, ni las capas medias, ni los/las Empresarios/as (y no sólo las PYMES) están satisfechos/as.

El Mercado Interno y sus deseables encadenamientos, están en franca crisis económica e integral, post- Pandemia.

Muchas y complejas, pueden ser las razones de la crisis sistémica, tanto nacionales, regionales, como globales, sin embargo, la crisis sistémica es real. Pero la solución nunca será explotar más, a los y las Trabajadores. Nunca.

Pero ahora, se nos quiere imponer una nueva jornada laboral infame, con el consenso legislativo entre el Gobierno Neoconservador y la falsa oposición Neoliberal, también de derechas. Nos referimos a la Ley 21.182 y similares, que revive, y que reforma la jornada excepcional diurna (4×3 con jornadas de 4 días de 12 horas) y la jornada excepcional nocturna (de 3×4 con noches de 12 horas de trabajo).

Todo para beneficiar a algunas Empresas Transnacionales que utilizaban ese inhumano esquema de 4 (12) x 3 y no querían seguir pagando horas extras.

El resultado de este largo proceso social de deterioro social de los Derechos Laborales, fue y es muy claro: Sólo se ha incrementado la Desigualdad Social, crece la Pobreza Estructural, y la Precarización del Empleo, subiendo el Costo de la Vida.

Todo esto mientras se deteriora más, la calidad de la Salud Pública y de la agredida CCSS, la calidad de la Educación Pública, los servicios básicos y la calidad de vida en general.

Profundizándose así, las insultantes y groseras diferencias entre las clases sociales, todo de la mano de una corrupción ya «naturalizada». Mientras, se nos distrae con una especie desde el Ejecutivo, con una especie de «cacería de brujas» televisada, y con estridentes «shows» mediático. Pura pirotecnia…

Cunde la desesperanza colectiva. La opacidad institucional. La irracionalidad manda. Sino hay «esperanza», queda una inercial y ciega venganza. «Homo Hominis Lupus«: «El Hombre es el Lobo del Hombre», decía Hobbes. Y así se cristaliza lo que antes era mera Alienación, ahora es férrea institucionalidad organizada.

Repasemos sino la asimetría social entre ambas Costas (el Caribe y el Pacífico) y las Zonas Norte y Sur, frente al Valle Central (GAM), se mantiene, y sólo se vuelve horizontal, para igualarnos en las zonas de extrema pobreza urbana.

El malestar social inercial crece objetivamente, pero no así la consciencia política popular. La consciencia popular o de clase «para sí», no se desarrolla mecánicamente. Vive en un «en sí» permanente, estimulada por la inercia de la dominación cultural, por distracciones, los medios, el miedo colectivo, y la amenaza de la pobreza estructural. Falta más trabajo de base, acompañamiento popular y vocación de servicio, para romper ese cerco ontológico.

Por el contrario, la subjetividad social se deteriora más y más. Y prevalece la confusión, la ignorancia política, el prejuicio ideológico, el estereotipo, el fanatismo religioso, y la ambición desmedida y egoísta, como “disvalores” híper-mercantiles normalizados y convertidos en falsos valores absolutos.

Toda lealtad civil personal, o política, se compra o se vende. Es el reino del «canibalismo moral». Y el caldo de cultivo de la anomia social y hasta de un futuro Narco-Estado.

En el plano de la Macroeconomía, más de lo mismo. Continúa la descarada Evasión y la Elusión Fiscal, sólo que disfrazadas y practicadas por los más «grandes tiburones».

Mientras, crece la crisis de Seguridad Ciudadana, crece el poder del Narcotráfico, la violencia criminal; se agudiza la crisis del Sector Agro; se nos miente descaradamente sobre la solvencia financiera de la CCSS, o sobre el FESS y la Autonomía universitaria; crece así más, esa cultura de la violencia en general (económica, simbólica, psicológica, física) y en particular, la Violencia de Género.

Se disemina sistemáticamente la Desinformación mediática, y la manipulación colectiva es el pan de cada día; y se «sataniza» la disidencia política y cultural. Los/las trabajadores/as públicos, los/las docentes, los pensionados, los estudiantes universitarios, las Feministas, el/la migrante pobre, o la población LGTTBIQ+, son culpabilizados/as injustamente, por el dolor social del modelo de exclusión Neoliberal.

En el plano internacional, prevalece la falta de Soberanía Nacional por parte de nuestros representantes, en un Mundo convulsionado geopolíticamente, y en una América Latina que vuelve a tratar de integrarse y de luchar por un Mundo Multipolar. Somos un «país-confite» con una posición geoestratégica privilegiada, en un Mundo complejo y geopolíticamente peligroso.

Nacionalmente, se altera la paz social interna, la convivencia cotidiana, profundizándose más, la peligrosa crisis de Legitimidad de nuestras instituciones democráticas.

El objetivo político de algunos «grupos de presión», pareciera ser la destrucción paulatina de nuestro Estado Social de Derecho y de los valores políticos solidarios de la Segunda República; facilitando así, los grandes negocios privados de las nuevas y viejas Oligarquías Financieras y Comerciales, en los ámbitos públicos. No les importa las consecuencias políticas y sociales de este rumbo político.

III. Considerandos

Insistir en este modelo Neoliberal de Exclusión y Polarización social, es socialmente auto-liquidatorio. Es suicida como proyecto de país. Esto no beneficia a nadie, es una ecuación social de perder- perder.

El actual Gobierno, caracterizado por algunos como «Populista de Derechas», con minoría parlamentaria, y electo por una minoría ciudadana enojada con el «status quo», en una manipulada Segunda Vuelta, –a pesar de su vulgar demagogia, está ahora aliado con lo peor del viejo Bipartidismo corrupto, y con toda la casta política Neoliberal–, e insiste irracionalmente, en imponernos lo peor de esta fracasada ruta de confrontación social… Su ruta económica y política está muy clara, y traiciona otra vez a los sectores populares.

Desde la Casa Presidencial, se insulta y califica de «Filibusteros» (sic), a quienes proponemos un urgente Diálogo social inclusivo.

Insistimos: Pura «Inversión Axiológica» discursiva, hacer de la víctima el victimario, y puro Cinismo político. Ése es el nivel del discurso oficial y de su famoso ejército de Troles en Redes Sociales.

Cuando por el contrario, los Filibusteros son los «vende-patrias» que quieren insistir en este modelo económico Neoliberal, de Privatización y Exclusión Social.

Luego se quejan de la gran delincuencia, y piden «mano firme», pero han invertido tres décadas en esta Desigualdad social, origen de todos los males estructurales.

Nos regalan «Miedo», para luego vendernos su dizque «Seguridad». Cuidado. Caute, Spinoza dixit.

Igual que la fracasada «Ruta del Arroz» que termina quebrando al Productor nacional y elevando los precios, o el intento de la leonina venta del BCR, o la imaginaria búsqueda de hidrocarburos en un Mundo que necesita «Energías Verdes», o igual, que el fracasado nuevo Plan de Seguridad Ciudadana («Operación Costa Rica Segura») y sus brutales roles laborales de 6×4 sin previa planificación ni consulta, y que terminó con la movilización nacional de la propia Policía y el triunfo del rol de 6×6, el Gobierno camina de fracaso en fracaso, de ocurrencia en ocurrencia… Las últimas y contundentes movilizaciones de Policías lo demuestran. Hasta la Policía salió a la calle a defender sus derechos.

Así la supuesta «Operación Costa Rica Segura», termina por extrañas razones, en una situación de riesgo y alta inseguridad nacional, provocando un verdadero caos nacional por varios días. Es un tema digno de Orwell: las políticas públicas de Seguridad, producen la total Inseguridad nacional. Terminando la situación en la derrota del Ejecutivo y en reconocimiento del rol de 6×6, y la eliminación del rol policial de 6×4.

Así como en todo, la «venta de humo» de El Presidente, entrará en crisis pronto, y así su supuesta credibilidad, pese a su propaganda y a su demagogia; sus operadores políticos, posiblemente ya lo saben. No debemos distraernos con su pirotecnia. Es la época de la “Necropolítica”, y Costa Rica no es la excepción.

Todo lo cual no significa que no sea objetivo, que todavía hay amplios sectores de las clases subalternas, que siguen creyendo en su demagogia política. Hecho este último, que constituye una objetiva tragedia cultural y ciudadana, pero que responde a la enorme falta de formación política y cívica de las grandes masas costarricenses. Una vez más, decimos que Pueblo Político (H. Gallardo) no es esa «masa» confundida y asustada que actúa inercialmente en su rol subalterno asignado estructuralmente.

La Desinformación sostenida y deliberada, es parte de la estrategia de la dominación local y global, que masifica. Es entonces, deber ciudadano informarnos racionalmente, y seguir siendo críticos con los medios hegemónicos, y más aún con la propaganda oficial.

IV- Por Tanto.

Frente a toda esta especie, de «caos social organizado», y a la manipulación colectiva, sólo cabe la reflexión comprometida; mantener la permanente denuncia ciudadana; volver a la organización popular plural, inteligente y creativa; persistir en la solidaridad con el prójimo; y por lo tanto, insistir en la defensa democrática y estratégica del Estado Social de Derecho y de nuestras conquistas sociales.

Así, una amplia y democrática movilización civil, pacífica pero contundente, se hace ahora más que nunca, justa y necesaria. Es necesario demostrar fuerza y coherencia.

Qué mejor que el próximo 1° de Mayo, Día Internacional de la Clase Trabajadora, y Fecha Patria olvidada, que conmemora la histórica rendición militar del invasor Filibustero Norteamericano William Walker y de sus huestes esclavistas (Campaña Nacional de 1856-1857). Ésta es la cuna histórica de nuestra verdadera Independencia.

Día, sin embargo, manchado por la próxima triste elección del Directorio al interno de la menoscabada Asamblea Legislativa; propuesta de Directorio de consenso entre varias fracciones, pero entregada a un vicioso y vergonzoso Pacto político de las élites económicas y políticas, que salvan sus diferencias partidarias, y exhiben su naturaleza de clase, anti-obrera y anti- popular. Todo revestido de un carácter del ejercicio del poder (en el sentido de Foucault), con marcados tintes demagógicos y autoritarios. Un pésimo signo político para los intereses de las clases populares.

V- En Conclusión.

En consecuencia, invitamos públicamente, a manifestarnos PACÍFICAMENTE el próximo 1° de Mayo, de acuerdo a nuestro Estado de Derecho, con la consigna de la Defensa Estratégica y de la profundización de nuestro Estado Social de Derecho, y de nuestras conquistas sociales y democráticas, y contra el modelo económico Neoliberal impuesto.

Prevenimos además, contra cualquier provocación violenta orquestada, contra la desinformación sobre la Marcha convocada, y contra la represión gratuita de cualquier manifestación cívica y popular, por parte del Gobierno de turno y de su vocación autoritaria.

Responsabilizamos directamente al Gobierno de turno, a sus órganos competentes, –y a su carencia de propuestas de Diálogo Social–, de la seguridad de los Ciudadanos y Ciudadanas, que optemos por manifestarnos pacíficamente, y que acompañemos a los sindicatos, gremios, estudiantes, jóvenes, docentes y maestros/as, y organizaciones políticas, campesinas, indígenas, asociaciones de productores, cooperativas, comunitarias, ecológicas, de vivienda social, Colectivas Feministas, defensores/as de los Derechos Humanos, en esta tradicional desfile y marcha ciudadana.

Igualmente, hacemos un llamado fraternal y patriótico a defender nuestros derechos con contundencia, pero con total civismo.

Los y las Policías son Trabajadores Públicos también, y merecen respeto ciudadano, no temor. A ellos y ellas, –a quienes tan mal se les paga con nuestros impuestos–, los instamos a proceder dentro del más estricto marco de los Derechos Humanos y el Principio de Legalidad. Y de acuerdo con la Dignidad de su cargo de funcionarios públicos en una democracia, y sobre todo, en consecuencia con la solidaridad que se le debe al Pueblo Costarricense, del cual son parte.

Cuando desfilemos, desfilamos también por Ustedes. No lo olviden.

Costarricenses, compatriotas, todos y todas a marchar cívicamente, este próximo 1° de Mayo.

La lucha apenas comienza. La participación ciudadana y la movilización popular, serán claves en el rescate del Estado Social de Derecho. No hay victoria sin lucha.

Y la lucha demanda Táctica y Estrategia y la articulación de la unidad en la diversidad, para el campo popular costarricense.

El Diálogo Social Patriótico, es parte estratégica de la lucha social. Primero entre los y las convocados/as, y luego frente a las partes.

Históricamente, como el que permitió la viabilidad política y jurídica de las Garantías Sociales en 1942 y 1943, o como el incomprendido «Pacto de Ochomogo» que finalizó la Guerra Civil de 1948, y que pese a algunos excesos posteriores, persecuciones injustas y exilios de líderes populares y Beneméritos de la Patria como Manuel Mora Valverde y Carmen Lyra, –aun así–, evitó un mayor baño de sangre, y permitió la consolidación del Capítulo de Garantías Sociales en la nueva Constitución de 1949.

Por eso, exigimos un nuevo y verdadero Diálogo Social con transparencia y sentido patriótico, para detener esta ruta de confrontación social y de miseria y polarización económica. Pero para todo esto, es clave ahora, la lúcida movilización popular, y la unidad democrática y popular.

Igualdad, Libertad y Buen Vivir para nuestra Madre Patria.
¡Viva Costa Rica!
 Jiddu Rojas Jiménez,
por la Mesa Coordinadora,
Encuentro Democrático.

El cierre de calles como forma de ejercicio político

Chaves Robles cede a la toma de muelles, puertos, aeropuertos, fronteras, áreas de distribución de combustible y comunidades claves por parte de las fuerzas represoras del estado.

MSc. Jerry Alonso Mora
Profesor Universitario.

19 de abril

El Presidente Rodrigo Chávez, el Ministro de Seguridad Pública Jorge Luis Torres y el Viceministro de Seguridad Daniel Calderón se habían reunido para improvisar un plan de seguridad en el país, motivados y presionados, por un pronunciamiento que había hecho La Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado (UCCAEP) en donde les exigían al gobierno Chaves Robles declarar “emergencia nacional” la ola de violencia en las calles.

Los tres al unísono el miércoles 19 de abril en conferencia de prensa anunciaban lo siguiente:

“Hoy anunciamos acciones concretas que hacen parte de la operación ‘Costa Rica Segura’. A partir de mañana (jueves) el país tendrá hasta 9.500 policías más en la calle como una medida temporal y excepcional por un espacio de seis meses. Tuvimos también que cambiar los roles de trabajo de 12.000 policías que actualmente trabajan 3×3 y 6×6, vamos a tener que pasar a roles de 6×4; trabajan seis días continuos y descansan cuatro”, dijo Jorge Luis Torres, ministro de Seguridad.

Recuerdo al presidente en esa conferencia de prensa del 19 de abril aplaudiendo las palabras de sus subalternos cuando, entre otras cosas, cuestionaban al poder judicial y reiteraban las medidas en los cambios de roles de los policías para, según ellos, apaliar las olas de violencia e inseguridad presentes en el país.

20 de abril 2023

La toma de áreas estratégicas para la circulación del capital: los policías “¿violentado la ley?”

Horas después policías de todo el país se tiraban a las calles con la intención de paralizar áreas claves de la economía del país: muelles, puertos, aeropuertos, autopistas: Interamericana norte y sur, fronteras, comunidades y sectores estratégicos como la distribución de combustibles: a la altura de RECOPE, y de acción mediática como la fuente de la hispanidad en horas pico.

La intención sin duda era golpear al gobierno y afectando al sector empresarial para que les devolvieran lo que para ellos parecía ya impensable, a la par del congelamiento de sus salarios, el despojo de su tiempo de descanso.

El presidente Chaves cede a la presión en las calles y legitima que es la calle el espacio de incidencia política más importante.

Un día después de que la fuerza pública “violentara la ley” tomando las calles para impedir el flujo de bienes que afectara a las empresas de esos sectores, y que la noticia le diera la vuelta al mundo, el presidente Chaves Robles cede a la presión de los cuerpos de represión policial, que, ante los ojos impávidos de las autoridades, se rebelaban contra ellas.

Un atolladero ¿Desdecirse y legitimar la toma de las calles por parte de la gente, o profundizar la crisis? “Echar para atrás” debía ser orquestado, y es cuando asesorados, inventan una visita a una delegación de un barrio empobrecido del sur de San José, llevan las cámaras, le desabrochan la corbata al presidente y comienza el show.

¿Qué significa que la fuerza de represión del estado se insubordine contra el presidente de la república y sus autoridades oficiales? Y no solo eso, y lo más importante ¿Qué significa que lo hagan tomando muelles, puertos y aeropuertos, áreas de distribución de combustible y comunidades claves? La legitimación de la lucha popular en las calles.

La respuesta a ceder debía generarse como “una equivocación”, “ yo no tenía conocimiento”, “yo no sabía de las condiciones de los policías en las zonas rurales”, etc, etc, etc. Y es así como Rodrigo Chaves monta un Show, un día después, en la delegación de Sagrada Familia, y echa para atrás implicando a su ministro y viceministro de seguridad como únicos responsables: “Voy a pedir cuentas, me dijeron que había acuerdo” señalaba desligándose del atolladero en que él y su equipo de seguridad se habían metido.

Chaves no se come la bronca y cede. La toma de las calles se legitima como espacio de lucha popular.

Las acciones de las fuerzas represoras del estado nos han permitido reafirmar, aun cuando esto parezca una profunda contradicción, que es la calle el camino para enfrentar los embates del neoliberalismo. Las fuerzas represoras del estado son eso, nada más, trabajadores si, pero al servicio del poder, de los ricos y de sus capitales. Quienes crean que luego de esta experiencia en las calles, lo pensaran para gasear o garrotear a los manifestantes (no policías) están profundamente equivocados. El propio Chaves tuvo que ir a negociar, en el marco de un show, pero a negociar finalmente con un grupo de ellos: terminada la negociación volverán a ser patriotas garroteando a los manifestantes no policías.

Pero volviendo al tema de la calle como ejercicio de poder popular, es esta, el camino para frenar la inseguridad, luchando para que no se privatice a la Caja Costarricense del Seguro Social, bajen los precios de la Canasta Básica y demás productos, se eleven los salarios, se provea de casa a los millones que no la poseen, se diseñe un plan nacional de apoyo a los pequeños productores y campesinos del país, se mejore la infraestructura en los colegios y en las escuelas de los barrios más empobrecidos, se acompañe a los jóvenes de los barrios mejorando la infraestructura deportiva, de ocio y recreativa y los programas de vivienda y trabajo joven, a través de programas desde los barrios y el liderazgo de los propios jóvenes en los territorios, se aborde de una vez por todas el tema del desempleo, no se privatice el Instituto Costarricense de Electricidad, ni el AyA, ni se vendan las tierras que denominan “ociosas” en las zonas rurales, todas estas luchas, y otras que existen solo tendrán sentido y efecto en las calles. Chaves Robles cedió por ello, no por ninguna otra razón. Aprendamos el ejercicio. Nos vemos en las calles.

 

Imagen ilustrativa.

La profecía que se cumple a sí misma

Álvaro Vega Sánchez

Álvaro Vega Sánchez, sociólogo

Para ejemplificar la profecía que se cumple a sí misma, Robert Merton apeló al ejemplo de la falsa noticia que se difundió de la quiebra de un banco y, efectivamente, sus clientes, inducidos por el miedo a perder su dinero, lo quebraron al retirar sus ahorros. Retomaba el teorema de Thomas que dice: “cuando una situación se define como real, es real en sus consecuencias”. De esta manera, al definirse hoy que la Caja del Seguro Social está en quiebra, aunque sea mentira, bajo ciertas circunstancias, diría Merton, puede llegar a convertirse en verdad. Precisamente, esas condiciones se están dando desde el momento en que el Estado se ha venido resistiendo a saldar la deuda billonaria con la Caja y el ejecutivo dispara un discurso incendiario contra esta institución.

El discurso populista hoy, en el país más desigual y violento de los países miembros de la OCDE, anuncia quiebras y desplomes de la institucionalidad social con la clara intención de que se cumplan sus profecías y quiebre la Caja Costarricense del Seguro Social, las universidades públicas, el Instituto Costarricense de Electricidad, entre otras, y así como en cascada se derrumbe el Estado Social.

 El estado tiene que rendirse de rodillas ante el mercado, la única institución sacrosanta que puede salvar a Costa Rica. Traslademos las funciones públicas a instituciones privadas y florecerá la Costa Rica del Siglo XXI pujante, moderna y productiva. Este es el contenido del discurso político-religioso de la nueva derecha neoliberal que se viste de pueblo, habla en lenguaje pachuco y asume porte del “Estado soy yo”.

Este tipo de profecías son parte de la ideología del miedo, que tan buenos dividendos le ha deparado a una clase política cuyo norte ha sido destruir los logros alcanzados por la clase trabajadora en sus luchas sociales históricas, que desembocaron en la gran reforma de los años 1940 por el derecho al trabajo digno, la salud y la seguridad social.

Efectivamente, el arma del miedo se ha mostrado muy eficaz para minar las bases mismas del Estado Social de Derecho, cerrarle las puertas al diálogo ciudadano y conducir al país hacia una profundización de la polarización y el conflicto social. Más allá de la violencia criminal y delincuencial en alzada, se ha venido abonando el terreno para propiciar los antagonismos entre los diversos actores sociales y políticos. La convivencia democrática está siendo socavada por parte de un liderazgo político que ha perdido la mesura y la sabiduría para conjuntar a la ciudadanía, precisamente, cuando se agudizan los problemas de mayor calado, como los son la pobreza, la desigualdad y la inseguridad.

Si los problemas han alcanzado niveles críticos y desmesurados, más allá de este tipo de profecías populistas que solo distraen y postergan la búsqueda de verdaderas soluciones a esos álgidos problemas, deberíamos abocarnos a conjuntar a todos los sectores sociales, empresariales y políticos para crear una plataforma ciudadana que impulse acciones y medidas urgentes para sacar a flote la barca de la patria.

12 de abril: celebración del Día de la Autonomía Universitaria

Dr. Carlos Araya Leandro, Profesor Catedrático Miembro del Consejo Universitario, UCR

El día 12 de abril fue declarado, institucionalmente, como Día de la Autonomía Universitaria, con motivo de la transgresión a la autonomía consagrada en la Constitución Política que sufrió la Universidad de Costa Rica (UCR) en ese mismo día en 2010. Recordemos que en aquella oportunidad, ante un supuesto delito atribuido a un funcionario de esta institución, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), por orden del Ministerio Público, desplegó un operativo técnico-pericial en el campus de la Sede Rodrigo Facio para, en principio, recabar pruebas incriminatorias.

Lamentablemente, este ingreso al campus universitario constituyó un allanamiento ilegal y propició un abuso de autoridad con “[…] decenas de agentes armados del OIJ y de la Fuerza Pública, que ingresaron en la Universidad aún después de haberse cumplido con la detención y el retiro del sospechoso del campus”, según lo señala el acuerdo de Consejo Universitario en sesión extraordinaria número 5435 del 14 de abril de 2010. Lo grave de ese evento no fue el fondo de la acción penal, es decir, la persecución del aparente delito, que en un estado democrático y de derecho, como el nuestro, compete al Ministerio Público en todo el territorio nacional, sino la forma en cómo dicha acción fue llevada a cabo. En primer lugar, la acción se dio irrespetando los mecanismos ordinarios de coordinación para ese tipo de situaciones; en segundo lugar, todo sucedió en ejercicio desproporcionado e infundado del uso de la fuerza contra miembros de la Comunidad Universitaria.

El 12 de setiembre de 2018, la Fuerza Pública intervino contra un grupo de personas que se manifestaba contra la aprobación del proyecto de Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas. Entonces, oficiales de la Fuerza Pública ingresaron en el campus universitario, en persecución del grupo que protestaba, con el lamentable saldo de un estudiante herido.

Si bien, afortunadamente, no han acaecido otros hechos similares, lo cierto es que sí han predominado decisiones de políticas públicas que han perpetuado un acecho constante hacia las Universidades Públicas. Así, por ejemplo, leyes emitidas en los últimos años como la Ley de Fortalecimiento de Finanzas Públicas o la Ley Marco de Empleo Público, o bien, proyectos de Ley como el que pretende regular el Fondo Especial para la Educación Superior (FEES) y la intención de reformar el artículo 85 de la Constitución Política de la República, expediente legislativo 20 852, archivado en 2020, han pretendido desconocer y, peor aún, socavar la autonomía constitucional de la que gozan las Universidades Públicas. Todo ello, se ha dado bajo la excusa de aplicar una serie de medidas de tipo presupuestario a un vasto sector público, sin detenerse a reflexionar de forma pausada y seria si, con ello, se violenta el Estado Social de Derecho y, por lo tanto, el orden constitucional que garantizan las libertades y promueven un desarrollo equitativo.

Ante estas agresiones solapadas, camufladas por las vías formales, no queda otra opción más que acudir, con sabiduría, al texto constitucional e insistir en su defensa. Allí es en donde la independencia o la autonomía de las Universidades Públicas hallan su punto de anclaje y de salvaguarda superiores.

A la luz de la Constitución Política, es claro que el Constituyente reconoció una extensa e importante autonomía a la Universidad Pública para protegerla de las injerencias del poder político; dicha autonomía es administrativa (funcional, formal y material), de gobierno, político-organizativa, presupuestaria (financiación estatal y hacienda propia) y contractual. En particular, se sobreentiende que la autonomía se trata de una garantía institucional diseñada para permitir una actividad con una misión en el largo plazo; es decir, no se limita a periodos político- electorales, donde los gobiernos nacionales se turnan por periodos efímeros.

Para que una nación próspera como la nuestra mantenga su senda de progreso, es vital una Universidad robusta, refugio del pensamiento libre, que además cuente con recursos suficientes. Gracias a la Universidad Pública, la ciudadanía costarricense cuenta con una autoridad intelectual que se expresa con una voz que no se somete a la voluntad del poder, sino que responde a los valores superiores que trascienden la dominación y los proyectos de moda.

La celebración del Día de la Autonomía Universitaria es un extraordinario momento para reiterar que, como comunidad universitaria y como institución de cultura superior, debemos levantarnos en defensa de la autonomía universitaria.

Para cumplir con este deber, es necesario que concibamos la esencia constitucional real del orden que nos ampara; es decir, comprender cuál es la función y el fin que nos delegó el Constituyente y así mejor defender la autonomía y posicionarla en el contexto nacional. Así, no basta con florecer en autonomía, antes debemos sembrar, irrigar, abonar, pero, sobre todo, proteger lo que se nos ha confiado la sociedad costarricense.

 

Compartido con SURCOS por el autor.

Movimiento Sindical Unido rechaza imposiciones del gobierno para el “dialogo” social

Movimiento Sindical Unido

Comunicado

El día de hoy las Centrales Sindicales, Rerum Novarum, CGT, CMTC, CCTD, el BUSSCO y Sindicatos representantes de sectores como educación, salud, ministerios, universidades, municipalidades, Poder Legislativo y otros, atendimos la convocatoria del Gobierno para reformar la Ley Marco de Empleo Público.

En esta convocatoria manifestamos y entregamos un documento que:

1.- Cuestiona los términos de la convocatoria y señala que participaríamos del proceso, si previamente se pactaban, entre las partes, las reglas del diálogo.

2.- En segundo lugar, que el objeto del proceso debe enfocarse a reformar, integral, sustancial y estructuralmente la ley, pero además, el proceso de dialogo incluyera, de manera urgente la modificación del Decreto que reglamentó la Ley Marco de Empleo Público.

3.- De manera inmediata se discutiera la política de congelamiento de salarios y el restablecimiento pleno del derecho a negociación colectiva en la función pública.

Deploramos que en la apertura del proceso el Gobierno anunció “las reglas de oro” imponiendo, unilateralmente, la metodología, y advirtiendo de manera radical que no son negociables la inmensa mayoría de los capítulos de la ley, incluidas las familias de puestos, la escala salarial global, el congelamiento de los salarios, la negociación colectiva y la modificación del decreto. Es decir, el Poder Ejecutivo pone un candado a la discusión de los temas más lesivos de la ley y el Reglamento, que se vuelven finalmente contra el Estado Social y Democrático.

La posición del gobierno evidencia su posición autoritaria y antidemocrática, su rechazo a una salida concertada y democrática a la crisis social, por lo que las organizaciones sindicales no participaremos en ese espurio y pseudo proceso de diálogo.

El movimiento sindical recurrirá a todas las instancias nacionales e internacionales, a las acciones de protesta social y movilización que corresponda en defensa de la institucionalidad y los servicios públicos de salud, educación, las condiciones laborales y salariales de las personas funcionaria públicas y del Estado Social y Democrático.

Alertamos a las fracciones legislativas que ese proceso está totalmente deslegitimado, el proyecto de reforma de Ley de Empleo Público que les presenten será simplemente la propuesta de Casa Presidencial por intermediación de MIDEPLAN.

Ratificamos nuestra oposición a la contrarreforma social y laboral y denunciamos que la posición del gobierno atiza un conflicto social y laboral de grandes proporciones, que en la práctica será inevitable, cuya responsabilidad será exclusivamente del Poder Ejecutivo.

San José, 20 marzo 2023

 

Enviado a SURCOS por CGT Costa Rica.

Movimiento sindical rechaza imposiciones del gobierno para el “dialogo” social

Comunicado

El día de hoy las centrales sindicales, BUSSCO y sindicales representantes de sectores como educación, salud, ministerios, universidades, municipalidades, Poder Legislativo, etc., atendimos la convocatoria del gobierno para reformar la Ley Marco de Empleo Público.

En esta convocatoria manifestamos y entregamos un documento que:

1.- Cuestiona los términos de la convocatoria y señala que participaríamos del proceso, si previamente se pactaban, entre las partes, las reglas del dialogo.

2.- En segundo lugar, que el objeto del proceso debe enfocarse a reformar, integral, sustancial y estructuralmente la ley, pero, además, el proceso de dialogo incluyera, de manera urgente la modificación del Decreto que reglamentó la Ley Marco de Empleo público.

3.- De manera inmediata se discutiera la política de congelamiento de salarios y el restablecimiento pleno del derecho a negociación colectiva en la función pública.

Deploramos que en la apertura del proceso el gobierno anunció “las reglas de oro” imponiendo, unilateralmente, la metodología, y advirtiendo de manera radical que no son negociables la inmensa mayoría de los capítulos de la ley, incluidas las familias de puestos, la escala salarial global, el congelamiento de los salarios y la modificación del decreto. Es decir, el poder ejecutivo pone un candado a la discusión de los temas más lesivos de la ley y el Reglamento, que se vuelven finalmente contra el Estado Social y Democrático.

La posición del gobierno evidencia su posición autoritaria y antidemocrática, su rechazo a una salida concertada y democrática a la crisis social, por lo que las organizaciones sindicales no participaremos en ese espurio y pseudo proceso de diálogo,

El movimiento sindical recurrirá a todas las instancias nacionales e internacionales, a las acciones de protesta social y movilización que corresponda en defensa de la institucionalidad y los servicios públicos de salud, las condiciones laborales y salariales de las personas funcionaria públicas y del Estado Social y Democrático.

Alertamos a las fracciones legislativas de que de ese proceso está totalmente deslegitimado, el proyecto de reforma de Ley de Empleo Público que les presenten será simplemente la propuesta de Casa Presidencial por intermediación de MIDEPLAN.

Ratificamos nuestra oposición a la contrarreforma social y laboral y denunciamos que la posición del gobierno atiza un conflicto social y laboral de grandes proporciones, que en la práctica será inevitable, cuya responsabilidad será exclusivamente del Poder Ejecutivo.

San José, 20 marzo 2023.

 

Información enviada a SURCOS por Martín Rodríguez Espinoza.

Que este no sea un 20 de marzo más

Manuel Delgado

Conmemoramos otro aniversario de la Batalla de Santa Rosa, la primera batalla de la primera derrota de los norteamericanos en toda su historia, la primera batalla de la consolidación de nuestra independencia. Lo digo así porque esa primera derrota norteamericana en el continente se consolidó poco después en la batalla de Rivas del 11 de abril, y en la segunda parte de la guerra en 1857, peleada en el río San Juan y en esta zona sur de Nicaragua, con Rivas como centro más importante. Pero Santa Rosa preparó ese camino de victoria.

Costa Rica era entonces una nación muy pequeña. Teníamos apenas 110.000 habitantes, más o menos la mitad del cantón de San José, más o menos lo mismo que tiene el Cantón de la Unión, que conocemos como Tres Ríos.

Y empezaba su vida nacional. Teníamos 35 años de ser independientes de España y apenas ocho años de ser una república.

Aun así, este pequeño país pudo enfrentarse de manera victoriosa a una invasión extranjera proveniente de la joven potencia del norte, desde aquel entonces era el país más rico y poderoso del continente.

¿Cómo fue posible esa victoria?

Esta proeza de este pequeño pueblo estuvo siempre indisolublemente ligada a una persona, la de Juan Rafael Mora Porras, hoy con el título de Libertador de la Patria, Benemérito y Héroe Nacional. Fue su visión y don de liderazgo lo que pudo unir al país y conducirlo, en medio de sacrificios, a la victoria.

La guerra del 56-57 y sus resultados están ligados a los siguientes factores:

1.— El presidente Mora, primeramente, supo descifrar quién era el enemigo. Él se dio cuenta de que el país se enfrentaba a una situación de vida o muerte, de existir o perecer. Estados Unidos, apenas ocho años antes, había invadido México, había tomado su capital y en presencia de sus tropas había obligado a los mexicanos a entregar la mitad, ¡la mitad!, de su territorio. De ese despojo hecho por la fuerza surgieron los estados de Texas, Colorado, Nuevo México, Arizona, Nevada y California y territorios que están en otros estados. Mora entendió que Walker no venía a una aventura personal y menos pacificadora. Supo que el filibustero estaba ligado a círculos de poder del sur de Estados Unidos, al gobierno de Franklin Pierce, un alcohólico proesclavista que pretendía continuar con la expansión de Estados Unidos, otra vez a costa de México y el Caribe, y que preparó las condiciones para la guerra civil contra Abraham Lincoln, la cual empezó apenas media década después.

El interés de Walker era unir Centroamérica (Five o None, la cinco o ninguna, decía) en un estado esclavista que pudiera inclinar la balanza política en EEUU hacia la perpetuación del esclavismo, una balanza que se perdió con el triunfo de Lincoln en 1860, cuando las fuerzas antiesclavistas lograron poner a la mayoría a su favor y en contra del esclavismo. Eso era lo que Walker quería impedir con su invasión y su anexión de Centroamérica.

Walker ya había invadido Baja California y había creado una llamada República de Sonora.

Una de las grandes ambiciones del filibustero y su gente era el río San Juan, la Vía del Tránsito, es decir, el canal interoceánico. Por aquellos años ni se pensaba en Panamá. Entonces esta ruta tenía un valor continental y hasta universal. Mora y su gobierno tuvieron ayuda, más moral y menos material, de Inglaterra y Francia, y era por eso. Esos países estaban interesados en impedir que esa vía cayera en manos norteamericanas al menos con exclusividad, pues ya para entonces estaba concesionada a una compañía estadounidense.

Pero, además, Mora comprendía que esa falange impía, como él la llamaba, solo podía ser derrotada por las armas, que no había otro camino. Walker le envió a Mora un emisario que fue devuelto desde Puntarenas sin siquiera ser recibido. El Libertador sabía que eso era un engaño. Y que solo la sumisión, una sumisión perruna, podía impedir la guerra. Es decir, que el honor y la soberanía solo se podían defender con las armas. Es una enseñanza fabulosa para nuestros políticos de hoy, acostumbrados a bajar las orejas frente a las nuevas invasiones norteamericanas, a las que me voy a referir más adelante.

Con esa definición del enemigo en su cabeza, se dio a la tarea de preparar a su pueblo ideológica y anímicamente. Ningún pueblo puede triunfar si no tiene claros los objetivos de su lucha, los peligros y el carácter definitorio de su enemigo.

2.— Teniendo esto claro, Mora se dio a la tarea de preparar la guerra. Siempre nos han metido la idea de que nuestro ejército estaba formado por agricultores ignorantes y sin conocimientos militares. Nada más falso. Nuestros soldados eran efectivamente campesinos, pero recibieron un esmerado entrenamiento militar, disciplina y espíritu de combate. Para ello Mora se valió de muy buenos militares. Menciono solamente al general José María Cañas, pero no era el único. Había también un exiliado alemán, Otto van Bülov, que era ingeniero militar y excombatiente de la revolución alemana de aquellos años, la revolución de 1848, quien dio un enorme aporte. Un polaco, posiblemente polaco-alemán, llamado Ferdinand von Salich también colaboró en esta tarea.

Tampoco era un ejército pequeño. Aunque muchos lo cifran en 4.000 hombres, hay documentos que señalan que sumaban 7.200 soldados y que en un momento llegó a tener 11.000. Eso equivaldría hoy en día entre 200.000 y medio millón de soldados.

También se nos confunde con el tipo de armamento. Se habla mucho del fusil de chispa, un arma con que la corría más riesgo el que la usaba y la disparaba. Claro que había muchos fusiles de chispa. Pero Mora se las ingenió para dotar a nuestro ejército de un armamento más avanzado, un parque de fusiles Minié y sus municiones, que había utilizado Inglaterra en la recién concluida guerra de Crimea y que Mora compró a ese país. Ese fusil marcaba una diferencia del cielo a la tierra. Para mencionar solo una diferencia, diré que el fusil de chispa podía dar en un blanco, con suerte, a cien metros; el Minié, casi de seguro, a 500 metros.

Cuando los filibusteros se enfrentaron con nuestro ejército en un día como hoy, quedaron sorprendidos por el poder de fuego costarricense, tanto así que dijeron a sus jefes que aquí en Santa Rosa se habían enfrentado no con costarricenses, sino son soldados franceses.

3.— Había que preparar no solo soldados y armas, sino todo lo demás: medicina, avituallamiento, transporte. No voy a entrar en detalle, pero diré solo que él puso a trabajar a un gran equipo en esas tareas.

Algunos de ellos eran Santiago Hogan Grey, Cruz Alvarado Velasco, Fermín Meza Orellana, Andrés Sáenz Llorente y otros.

He mencionado que había en el país un grupo de alemanes, como Nanne, Rohrmoser, Fisher, Gólcher, Alexander Von Franzius y Carlos Hoffman que se pusieron a las órdenes del presidente Mora. Estos dos últimos fueron fundamentales en la formación de la ciencia natural en el país. Carlos Hoffman fue nombrado por el presidente como el médico jefe del ejército nacional. Por cierto, que el puesto era pretendido por otro médico, José María Montealegre, quien se disgustó tanto con la decisión de Mora que decidió no ir a la guerra y quedarse en casita cuidando sus millones. Años más tarde va a ser el principal culpable del derrocamiento del presidente Mora. Carlos Hoffman es otro de nuestros héroes olvidados. Él estuvo en toda la guerra, se quedó en Rivas durante la epidemia del cólera y luego, llamado por don Juanito, se vino a San José para ponerse al frente en la lucha contra la enfermedad.

Quiero enviar un saludo muy afectuoso a los alemanes de nuestro país, y a los descendientes, hay algunos, de esos alemanes que lucharon con nosotros en 1856. Van Bülov y Hoffman no dejaron descendencia. Hay descendientes de un sobrino de van Bülov, que también peleó en la guerra del 56, pero ellos viven en Estados Unidos.

4.— La otra decisión clave de don Juanito fue decidir que él no iba a esperar al enemigo en la capital. San José en esa época llegaba hasta el Hospital San Juan de Dios, y don Juanito dijo: Yo no voy a pelear esta guerra en La Sabana. La guerra la vamos a pelear en las barbas de William Walker. Esto suponía un esfuerzo inmenso, que era transportar todo un ejército hasta Nicaragua. Hoy eso equivaldría transportar 200.000 hombres. Y se tenía que hacer sin vehículos, a pie, con la sola ayuda de algunos bueyes que se utilizaban para transportar dos pequeños cañones.

Para ello había que trazar una ruta, construir puentes y caminos y asegurar medios de supervivencia, sobre todo alimentos, para los soldados en viaje.

Juanito Mora contaba, como dije, con la ayuda de Otto van Bülov, conocido como el Barón, pues lucía ese título nobiliario. Este ingeniero alemán a quien Juanito Mora había nombrado jefe de caminos, brindó un enorme aporte en este sentido. Todavía quedan algunas de esas construcciones. Él tuvo a su cargo la construcción del puente de La Garita, que estaba unos metros aguas arriba del actual, y de la carretera que sube a Los Ángeles. También fue responsable del primer puente de Damas, en San Mateo. Un pueblito de por allí se llama El Barón, pero nadie sabe por qué. En una ocasión propuse que al menos la escuela, que se llama Escuela El Barón, fuera bautizada por el nombre completo del héroe alemán. Pero como siempre sucede, en este país del olvido nadie quiere hacer memoria. En el país del olvido, el desmemoriado es rey. Digo nada más que Van Bülov peleó en Rivas, cosa que él sabía hacer muy bien. Allí se contagió del cólera, enfermedad de la que murió días después en Liberia.

Entonces, ya listos, con un alto nivel de conciencia y una alta moral de combate, el ejército partió, a pie. Salió de donde hoy es el Mercado Central, caminó hasta San Rafael de Alajuela, llegó a la Garita y a los Ángeles y siguió hasta Barranca. Allí se dividió en dos: una parte se fue a Puntarenas y siguió en botes por el Golfo de Nicoya y el Río Tempisque hasta el pueblo de Bolsón. El resto siguió a pie por potreros y montes por la ruta de Bagaces y lo que hoy sería Cañas, hasta Liberia.

Allí los alcanzó el presidente Mora, que en vez de quedarse en su Palacio Presidencial se fue con la tropa a la primera línea de fuego.

El resto de la historia ya la sabemos. José Joaquín Mora, cuyo suegro había sido dueño de la Hacienda Santa Rosa, marchó hacia el norte y dirigió ese primer combate contra los filibusteros. Fue en aquel 20 de marzo. Allí murieron 20 patriotas y 25 filibusteros. Otros 20 fueron capturados durante su huida, fueron sometidos a juicio y fusilados inmediatamente.

Cabe preguntarse por las enseñanzas que nos dejaron los patriotas de 1856.

La primera es que la patria debe defenderse y no entregarse a los que vienen con falsas promesas. Eso no lo entienden muchos costarricenses y no lo comprenden o no lo quieren comprender nuestros gobernantes.

El país está enfrentado a una nueva ola de filibusteros. Son los que han sido dueños de nuestros principales productos, entre ellos el banano y la piña, y con ellos se llevan nuestra riqueza. Son los que hoy nos estafan con sus eurobonos, sus créditos y sus imposiciones, impuestos por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Son los que nos tienen atosigados con la deuda externa, y nos prestan cada vez más para que sigamos endeudados. Son los que nos roban a través del comercio internacional, vendiéndonos caro y comprándonos barato. Son los que se han apoderado de nuestras principales carreteras, puertos y aeropuertos. Son los que se llevan el dinero de nuestras pensiones y lo colocan en la ruleta rusa de las bolsas norteamericanas a costa de grandes pérdidas para nosotros y enormes ganancias para ellos. Son los que nos impulsan a destruir nuestro estado de bienestar social y presionan para que se vendan la Caja, el ICE, los bancos del estado y demás.

Quien no tiene claro que ese enemigo existe y quién es, no es un digno heredero de Juanito Mora y no podrá liderar al país para salir de la injusticia, la pobreza y el subdesarrollo.

La segunda enseñanza es que con ese enemigo no se negocia. Ya no puede hablarse con una guerra verdadera, pero la lucha es similar, y no hay peor pecado que intentar esquivarla con el timo de que debemos ser inteligentes y tolerantes, inteligentes y tolerantes contra un enemigo nada tonto y nada tolerante.

La tercera es que al pueblo hay que prepararlo para la lucha con la verdad, no con vericuetos de lenguaje, no ocultando los hechos para que no nos digan dogmáticos ni trasnochados. Los que eso hacen y así piensan no son legítimos herederos de los héroes del 56.

Ellos, los héroes del 56, consolidaron nuestra independencia y crearon una idiosincrasia, crearon la nación costarricense. Lo hicieron con su pensamiento claro y su sangre.

¡Bendito sea su pensamiento!

¡Bendita sea su sangre!

El Estado niñera

Álvaro Vega Sánchez, sociólogo.

                Con la valentía propia del estadista que defiende la soberanía y la dignidad de su patria, don Rodrigo Carazo, sentó de regreso a los emisarios del Fondo Monetario Internacional (FMI) en los asientos del mismo avión que los trajo al país. La salud, la educación y la energía públicas no eran negociables bajo ninguna circunstancia; dejar de construir hospitales, escuelas e infraestructura para servicios de agua, luz y telefonía, ¡jamás! Que se lleven sus valijas a otras tiendas, este país no se vende por un plato de lentejas.

                Las administraciones que le sucedieron bajaron la bandera de la dignidad de una patria insobornable. Se han venido postrando, como siervos menguados, ante los dictámenes de los poderes fácticos nacionales e internacionales de un capitalismo salvaje, que solo habla en términos autoritarios de sometimiento a su añeja y fracasada política neoliberal, que sigue sumiendo a estos países en la miseria, la pobreza, la desigualdad y, por ende, en la más cruenta e insoportable violencia criminal y delincuencial.

                Los últimos gobiernos actúan como fieles emisarios de aquellos organismos financieros y poderes. Hoy no se necesita que vengan al país a dictar políticas, estos las acatan de facto, y si pueden van más allá, como es el caso de la actual Ley de Empleo Público, que se aprobó aprovechando la pandemia del Covid-19, y con la que pretenden, ahora sí, quebrar al Estado Social de Derecho precarizando los salarios de los servidores públicos.

                Por consiguiente, no es que el Estado y su institucionalidad social estén siendo conducidos a la quiebra por deficiencias administrativas y gollerías salariales. Sin duda, hay mejoras que introducir en estas materias, y ya se han venido realizando. Pero, la causa fundamental, que no se toca, es la complicidad de estos gobiernos con los grandes intereses económicos empresariales y financieros, a los que se les facilitan las condiciones para seguir amasando capitales; se les premia con exoneraciones y amnistías, haya o no pandemia, como ahora con el perdón de deudas de las empresas con la Caja por morosidad; por favor, ¿cómo no va a estar con problemas financieros la Caja, si también el Estado no paga su deuda billonaria? Pero sobre todo se les continúa tolerando declarar cero ganancias, como es evidente en el listado de casi noventa empresas, recientemente dado a conocer por el Ministerio de Hacienda, a solicitud del diputado Ariel Robles del Frente Amplio. Como dice el pensador estadounidense, Noam Chomsky, estamos ante una modalidad de “Estado niñera” de los ricos: “socialismo para los ricos y capitalismo para los pobres”.

                Urge erradicar estas prácticas antipatrióticas de partidos políticos y gobiernos con discursos grandilocuentes pero que no actúan con decisión y valentía cuando se trata de parar, sí, las gollerías de los eternos ganadores en tiempos de pandemia, en tiempos de guerra y en tiempos de paz; en todo tiempo protegidos, y siguiendo la vieja práctica de convertir cada campaña electoral para componendas y compra de favores.

                Ya es hora de que quienes administran la cosa pública dejen de comportarse como mercaderes baratos, al servicio de los ganadores de siempre. Urge una nueva generación de mujeres y hombres libres, que antepongan los intereses del pueblo costarricense sobre los de las élites oligárquicas que están conduciendo a nuestro pueblo por los tenebrosos caminos de la violencia, que lo único que nos depara es un futuro con más cárceles y menos escuelas y hospitales.

Los cincuenta años de la UNA y el ethos de sus fundadores (IV y final)

Rogelio Cedeño Castro, sociólogo y catedrático de la Universidad Nacional de Costa Rica (UNA)

El surgimiento de la UNA o Universidad Nacional de Costa Rica estuvo marcado por grandes esperanzas y expectativas (en tiempos de crecimiento económico y auge del estado benefactor) de transformación de la sociedad costarricense, cuando los efectos del crecimiento demográfico sostenido desde los primeros años de la posguerra, una vez concluida la Segunda Guerra Mundial,  se hacían sentir con demandas crecientes de servicios en el campo de la educación, la salud, las edificaciones y la infraestructura vial, en la medida en que una nueva generación, la del Baby Boom, tocaba las puertas de la educación superior cuando la Universidad de Costa Rica era la única institución de educación superior en el país. Fue entonces cuando se crearon nuevas universidades públicas como la UNA, el TEC y la UNED y se produjo una diversificación parcial del sistema educación superior pública de Costa Rica que nació en esos tempranos años de la década de los setenta. Lo paradójico del caso de la UNA es que no figurara entre sus planes la creación de carreras como derecho y medicina más aun, teniendo en cuenta que con la avalancha de universidades privadas surgidas durante las décadas posteriores, y la conversión de la educación en un mero negocio, esas entidades crearon numerosas escuelas de derecho y medicina, valiéndose de los docentes y la investigación que se realiza en las universidades públicas.

En el año de 1977, cuando el doctor Celedonio Ramírez aspiró a la rectoría de la UNA, frente a la candidatura del doctor Alfio Piva Mesén, quien fuera el segundo rector de la institución, recuerdo muy bien la afirmación de quien posteriormente fuera rector de la UNED, de haber recibido la oferta de asumir el Hospital San Juan de Dios, lo que hubiera sido un insumo importante para que la UNA creara una escuela de Medicina mucho antes de que las universidades privadas lo hicieran. ¿será por ese motivo que algunos estudiantes de entonces se sintieron defraudados con la nueva institución, alegando que la UNA les quedó debiendo?

La conmemoración de los cincuenta años de la nueva institución universitaria, que heredó buena parte de la tradición intelectual e instalaciones de la vieja Escuela Normal, fundada más de medio siglo atrás (1915), corre el riesgo de impregnarse del espíritu o ethos de estos tiempos marcados por el totalitarismo neoliberal, y el acelerado desmantelamiento del estado social de derecho que la acompañó durante la primera etapa de su desenvolvimiento institucional. Algunas de las reacciones. y comentarios de otros protagonistas de la vida institucional de entonces, publicadas en estos días, han sido omisas y acomodaticias hacia el presente neoliberal, soslayando así muchas dimensiones del proceso fundacional y el contexto sociopolítico en que se produjo (Ver al respecto José Eduardo Mora “La universidad “necesaria” del Padre Núñez” Semanario Universidad, edición 2454, 1 al 7 de marzo 2023,  página 18, Cultura, en especial en lo referente a las declaraciones de Rodrigo Carreras y Vladimir De La Cruz). Se tiende a obviar la naturaleza específica del proyecto llamado universidad necesaria, especialmente en lo académico, con sus implicaciones en un nuevo tipo de universidad (¿la universidad necesaria acaso?, la que más allá de su mera enunciación implicaba un proyecto académico muy ambicioso) y en cuanto al compromiso político con los sectores populares que planteaba, también en cuanto a la naturaleza del IESTRA y otras unidades académicas e investigativas, que representó una gran oportunidad para incursionar en las múltiples dimensiones del mundo del trabajo (algo que había planteado en una entrega anterior de este artículo), las que iban mucho allá de la docencia dirigida hacia el sindicalismo y el cooperativismo. Siempre estaremos expuestos a la naturaleza acomodaticia de las “verdades oficiales” o mentiras complacientes, motivo por el que sólo la vigilancia y el espíritu crítico, incluso hacia nosotros mismos, pueden librarnos de caer en esas trampas tan peligrosas en este medio siglo transcurrido, desde el nacimiento de la UNA.

En el área de las llamadas Ciencias de la Salud se optó por darle impulso a la Escuela de Medicina Veterinaria, con su hospital veterinario, ambos ubicados en el Campus Benjamín Núñez (Barreal de Heredia), los que han representado toda una revolución en ese campo, dada su enorme proyección hacia el conjunto del sector agropecuario, especialmente en los órdenes de la investigación y extensión.

En medio de la “normalización” y burocratización crecientes, los posgrados representaron una excelente oportunidad para el ensanchamiento de la investigación y la docencia universitaria, si bien la sincronía y la concreción de esas iniciativas no siempre fueron las que se requerían, incluso con urgencia, lo que puede haber dado lugar a una falta de retroalimentación hacia muchas de las propuestas académicas de los fundadores.

La creación de la Maestría en Política Económica, ligada a la Facultad de Ciencias Sociales marcó un punto de inflexión para la docencia y la investigación en la UNA, pues alimentó también los estudios de grado y se proyectó hacia el conjunto de la sociedad costarricense. Posteriormente, los posgrados en otras facultades y especialmente en la Filosofía y Letras, aceleraron el proceso de retroalimentación de la docencia en los estudios de grado. La doctora Magda Zavala jugó un gran papel para la expansión de esos estudios en la mencionada facultad, a pesar de las dificultades de orden institucional que tuvo que afrontar.

Concluyo manifestando que restan muchos temas y situaciones específicas de la vida universitaria, a lo largo de los cincuenta años transcurridos, sobre los que debería haber una discusión constructiva entre quienes fueron sus protagonistas, lo que resulta más urgente en la medida que muchos de ellos van abandonando el escenario histórico,  en especial los de la generación del baby boom.