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Etiqueta: Freddy Pacheco León

Llamado urgente del Papa Francisco por el Planeta. Una visión desde Costa Rica

Freddy Pacheco León*

Doctor en Ciencias Biológicas

Como pocas cosas han cambiado en lo fundamental, creemos pertinente la reedición de este ensayo siete años después, para conocimiento de quienes no tuvieron la oportunidad de leerlo… y opinar sobre él

El planeta enfermo

Nunca antes, un Papa había hablado tan claro y con tanto fundamento sobre la situación ambiental del planeta. Consecuente con su sentida invocación a San Francisco de Asís al escoger su nombre de Obispo de Roma, Francisco inicia su Encíclica con estas palabras: “1. «Laudato si’, mi’ Signore» – «Alabado seas, mi Señor», cantaba san Francisco de Asís. En ese hermoso cántico nos recordaba que nuestra casa común es también como una hermana, con la cual compartimos la existencia, y como una madre bella que nos acoge entre sus brazos: «Alabado seas, mi Señor, por la hermana nuestra madre tierra, la cual nos sustenta, y gobierna y produce diversos frutos con coloridas flores y hierba».

Y agrega: “Creo que Francisco es el ejemplo por excelencia del cuidado de lo que es débil y de una ecología integral, vivida con alegría y autenticidad. Es el santo patrono de todos los que estudian y trabajan en torno a la ecología, amado también por muchos que no son cristianos (…) En él se advierte hasta qué punto son inseparables la preocupación por la naturaleza, la justicia con los pobres, el compromiso con la sociedad y la paz interior”.  

Y es que para Francisco aquél concepto de “desarrollo sostenible e integral”, reafirmado y mayormente divulgado a partir de la Cumbre de Jefes de Estado en Río de Janeiro celebrada en junio de 1992, ha de verse como una preocupación común de la familia humana hacia tiempos mejores; “sabemos que las cosas pueden cambiar”, es su llamado pleno de esperanza.

El “inmenso depósito de porquería”

Conocedor de lo que está pasando en “nuestra casa común”, el Papa no desdeña ninguno de los problemas, acciones y amenazas que afectan negativamente al planeta, ni a sus causas, usando a veces palabras muy fuertes como cuando afirma “La tierra, nuestra casa, parece convertirse cada vez más en un inmenso depósito de porquería. Inmundicia provocada por la creciente “exposición a los contaminantes atmosféricos (que) produce un amplio espectro de efectos sobre la salud, especialmente de los más pobres, provocando millones de muertes prematuras”, dentro de los que menciona “al transporte, al humo de la industria, a los depósitos de sustancias que contribuyen a la acidificación del suelo y del agua, a los fertilizantes, insecticidas, fungicidas, controladores de malezas y agrotóxicos en general”. “Se producen cientos de millones de toneladas de residuos por año, muchos de ellos no biodegradables: residuos domiciliarios y comerciales, residuos de demolición, residuos clínicos, electrónicos e industriales, residuos altamente tóxicos y radiactivos”, acota.

Habrá quienes con razón dirán que Francisco no está diciendo nada nuevo; que en nuestras sociedades, incluso a nivel local, ya se ha venido denunciando y reclamando sobre esta situación. Que las acciones comunales han sido múltiples, pero que igualmente, la respuesta institucional y formal de las autoridades gubernamentales ha sido, en la mayoría de las veces, reprochable. Algo innegable,  pero que es precisamente ante esas omisiones y ante la ausencia de soluciones efectivas de profunda sensibilidad humana, que la voz del Papa, con el alto sentido espiritual, moral, ético, cristiano, que encierra, la que ahora habrán de enfrentar los que desdeñan la voz del pueblo (que pocas veces se toma como “la voz de Dios”, pese a la repetida expresión).  

Con el Papa Francisco, por ejemplo, ahora podemos decirle a los servidores públicos, que los habitantes de las comunidades urbanas (principalmente) no merecen seguir siendo intoxicados por los gases emitidos por los desechos sólidos de un vertedero mal manejado, que desde que iniciara su funcionamiento incumple con las normas establecidas en un Plan Nacional de Manejo de Desechos oficialmente decretado, que establece que no puede ubicarse a menos de 500 metros de una comunidad ni cerca de las riberas de los ríos.  Que la sola idea de permitir el funcionamiento de incineradores de basura, productores inevitables de gases letales como dioxinas y el furanos, contaminantes orgánicos persistentes que provocan cáncer, patologías inmunológicas, desórdenes endocrinos, diabetes y malformaciones congénitas, es un crimen.

Y reafirma en pocas palabras lo que ha sido una prédica continua desde el sector de los ambientalistas sinceros: “Estos problemas están íntimamente ligados a la cultura del descarte, que afecta tanto a los seres humanos excluidos como a las cosas que rápidamente se convierten en basura. (…)  Todavía no se ha logrado adoptar un modelo circular de producción que asegure recursos para todos y para las generaciones futuras, y que supone limitar al máximo el uso de los recursos no renovables, moderar el consumo, maximizar la eficiencia del aprovechamiento, reutilizar y reciclar”.

El cambio climático

La combinación de los factores que evidencian la realidad del cambio climático, unidos a los efectos más marcados del Fenómeno del Niño, que para el caso particular de Costa Rica han sido marcadamente severos en  el 2015, donde las extendidas sequías experimentadas en la provincia de Guanacaste, en la vertiente del Pacífico, contrastan con las extraordinariamente grandes precipitaciones lluviosas en la caribeña provincia de Limón, han hecho que algunos tomen conciencia de los efectos del cambio climático en nuestro pequeño país. Así, frente a los que siguen anteponiendo los factores económicos por encima de los ecológicos, para no invertir en procesos que mitiguen al menos el cambio climático, Francisco también tiene un mensaje.

“El clima”, expresa,  “es un bien común, de todos y para todos. A nivel global, es un sistema complejo relacionado con muchas condiciones esenciales para la vida humana. Hay un consenso científico muy consistente que indica que nos encontramos ante un preocupante calentamiento del sistema climático. (…) Es verdad que hay otros factores (como el vulcanismo, las variaciones de la órbita y del eje de la Tierra o el ciclo solar), pero numerosos estudios científicos señalan que la mayor parte del calentamiento global de las últimas décadas se debe a la gran concentración de gases de efecto invernadero (anhídrido carbónico, metano, óxidos de nitrógeno y otros) emitidos sobre todo a causa de la actividad humana”. 

En el caso particular de Costa Rica, en donde al no ser un país industrializado, alrededor del 70% de los gases que acentúan el efecto invernadero proviene de la flota vehicular. En condiciones climáticas equilibradas, el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) genera más del 90 de la energía a partir del funcionamiento de plantas hidroeléctricas de reconocida eficiencia. La construcción exitosa (que está en sus etapas finales) de otro proyecto hidroeléctrico (P.H. Reventazón) en la vertiente Caribe, permitirá generar 305,5 megavatios de electricidad que podrá suplir la electricidad a 525.000 hogares, a partir del año entrante. Muestra evidente de que la infraestructura energética estatal se ha venido diseñando acorde con las potencialidades ambientales del país, que permiten evitar la generación de electricidad a partir de hidrocarburos.  

Sin embargo, al reconocer que solo unos 24.000 vehículos del total de aproximadamente 1,2 millones utilizan algún tipo de energía alternativa, vemos que la proclamada meta nacional de alcanzar la “carbono neutralidad” para el año 2021 (¡dentro de poco más de cinco años!) no es más que un canto demagógico. Saben los gobernantes que ese objetivo jamás se alcanzará, pues la realidad nos demuestra que la tasa de importación de vehículos mantiene cifras crecientes.

Pero bueno, tal vez ahora que el Papa ha manifestado su profunda preocupación por “la hermana nuestra madre Tierra”, la demagogia le cederá espacio a la honradez política y Costa Rica empezará a caminar por senderos responsables, donde el “ambiente sano y ecológicamente equilibrado”, estampado en nuestra Constitución Política, supere el texto y se convierta en una práctica nacional. Esa es la esperanza.

Depredación de la naturaleza

“El capitalismo salvaje” del que nos hablara el Papa Juan Pablo II, no deja ni las sombras de los árboles. La generación de ganancia financiera se convirtió en el dogma de una creencia fundamentalista, donde los textos “sagrados” se reproducen en academias de economía en que se venera a Milton Friedman. Líder de los “Chicago Boys” promotor de un inhumano libre mercado, causante de profundo caos social que, se consideró, solo podría implementarse en el contexto de regímenes dictatoriales como sucediera con Augusto Pinochet, después del derrocamiento y muerte del Presidente Salvador Allende. Tenía que ser por la fuerza, pues para los habitantes más pobres el sacrificio era (y es) un reto a la supervivencia.

Costa Rica, fiel a esas ideas, por muchos años hizo de “la destrucción como desarrollo” su “modelo”. Después de tener por unos 15 años a partir de 1970, la tasa de deforestación más alta en el mundo, una pérdida de suelos fértiles casi imposible de evaluar y una pesca depredadora que arrasó con la riqueza del hasta entonces productivo golfo de Nicoya, las consecuencias inmediatas provocaron aumentos en pobreza y migraciones internas.  

La pesca jamás se repuso, pues el brutal rompimiento de las redes tróficas hizo que las vedas impuestas a los pescadores semi-industriales y artesanales, fueran insuficientes para recuperar las poblaciones de peces de interés comercial. Los suelos fértiles terminaron la mayoría de ellos en los taludes marinos, arrastrados por los ríos que aún hoy van cargados de sedimentos.

Y la caída de la actividad ganadera de carne, por los efectos de la disminución drástica de la demanda extranjera, trajeron como consecuencia inesperada la recuperación de zonas boscosas. La reforestación de los bosques primarios, de gran biodiversidad, dieron paso a plantaciones forestales de unas pocas especies exóticas de muy limitado valor biológico, como  Teca (Tectona grandis), Melina (Gmelina arbórea), Chancho (Vochyssia sp.), Ciprés (Cupressus lusitanica), Jaúl (Alnus acuminata), Cebo (Vochysia guatemalensis) y Amarillón (Teminalia amazonia). De esta forma, aunque las estadísticas nos muestran una sostenida recuperación de la cobertura vegetal, la riqueza genética de los bosques originales se perdió para siempre.

Sobre esta situación, Francisco advierte que “Los recursos de la tierra también están siendo depredados a causa de formas inmediatistas de entender la economía y la actividad comercial y productiva. La pérdida de selvas y bosques implica al mismo tiempo la pérdida de especies que podrían significar en el futuro recursos sumamente importantes, no sólo para la alimentación, sino también para la curación de enfermedades y para múltiples servicios. Las diversas especies contienen genes que pueden ser recursos claves para resolver en el futuro alguna necesidad humana o para regular algún problema ambiental”.

Y enfatiza: “El reemplazo de la flora silvestre por áreas forestadas con árboles, que generalmente son monocultivos, tampoco suele ser objeto de un adecuado análisis. Porque puede afectar gravemente a una biodiversidad que no es albergada por las nuevas especies que se implantan”. Y en referencia a un asunto que ha adquirido mayor interés entre los costarricenses, paradójicamente a partir de la invasión de parte del ejército nicaragüense de un humedal costarricense situado cerca de la frontera (localidad de isla Portillo), y en relación con áreas de humedales destruidas como parte del desarrollo de un puerto marítimo, que supuestamente desarrollaría la empresa transnacional APM Terminals, también en la región Caribe. El Papa llama la atención, señalando que “También los humedales, que son transformados en terreno de cultivo, pierden la enorme biodiversidad que acogían. En algunas zonas costeras, es preocupante la desaparición de los ecosistemas constituidos por manglares”, como la “lucha” que ha venido sucediendo en Costa Rica entre arrozales y manglares, principalmente.  

Especies en peligro de extinción

Algunos entes autodenominados “conservacionistas”, “ambientalistas”, “preservacionistas” y demás, han tomado animales como focas, osos panda, delfines, tortugas marinas, ballenas, elefantes, águilas, rinocerontes, panteras, etc., como símbolos de sus “campañas” internacionales. Se trata de acciones muy bien financiadas con aportes diversos, que incluyen en algunos casos a grandes corporaciones, muy alejadas por cierto, de tener en su misión institucional la protección ambiental. Un caso documentado es el de la denominada “Conservación Internacional” (CI) organismo financiado por entes del Gobierno de los EUA con claros intereses geopolíticos, en la que aparecen jugando papeles determinantes la US-AID, el Departamento de Estado y la NASA, con presupuestos de hasta $6.000 millones. Dinero proveniente de múltiples corporaciones, algunas con oscuros historiales en los campos económicos, políticos, laborales y ambientales, como ALCOA, British Petroleum, la minera Río Tinto, Bank of America, CEMEX, Chevron Texaco Corporation, SHELL, Citigroup, Coca Cola, Ford Motor Co., Intel, compañías de cruceros, KRAFT, McDonald´s , Microsoft, corporaciones productoras de papel, MONSANTO, NBC Televisión Network, Office Depot, ORACLE, empresas de Hollywood, PEPSI, SAFEWAY, SONY, Starbuks Coffee, TreeTop Incorporation, United Airlines, Visa USA, Volcafe, Walt-Mart y otras. Corporación “conservacionista” con muchos vínculos en Costa Rica y muchos otros países ricos en recursos naturales. Cabe citar en esta breve e incompleta acotación,  a “The Leatherback Trust”, presidida por un alto exasesor del Pentágono, a la que se le demostraron acciones reprochables hacia las tortugas marinas de Costa Rica que decían estar protegiendo. Y no podrían faltar las organizaciones acusadas de gestar fraudes financieros por medio de movimientos sospechosos de sus acciones en las bolsas de valores, como sucediera con el Fondo Mundial de la Naturaleza (WWF) a la que han llamado “World Wide Fraud” fundada por el príncipe Felipe de Edimburgo, reconocido cazador.

Hechos conocidos, que se han tratado de denunciar pero que han contado con la protección cómplice de medios de comunicación masiva, usualmente contratados para publirreportajes y campañas propagandísticas abiertas, que ahora Francisco denuncia en su (para muchos) incómoda Encíclica.  

Dice el Papa: “(…) Pero no basta pensar en las distintas especies sólo como eventuales «recursos» explotables, olvidando que tienen un valor en sí mismas. Cada año desaparecen miles de especies vegetales y animales que ya no podremos conocer, que nuestros hijos ya no podrán ver, perdidas para siempre. La inmensa mayoría se extinguen por razones que tienen que ver con alguna acción humana”. Y agrega, en clara alusión a los que lucran con animales símbolo, como los citados, cual si su conservación fuera la más importante tarea: “Posiblemente nos inquieta saber de la extinción de un mamífero o de un ave, por su mayor visibilidad. Pero para el buen funcionamiento de los ecosistemas también son necesarios los hongos, las algas, los gusanos, los insectos, los reptiles y la innumerable variedad de microorganismos. Algunas especies poco numerosas, que suelen pasar desapercibidas, juegan un rol crítico fundamental para estabilizar el equilibrio de un lugar”.

Especies que, según los intereses de los que lucran con su “conservación”, enfrentarían el rechazo de los publicistas eventualmente contratados para montar una campaña. ¿Se imaginan una campaña para salvar las cianobacterias?  ¿Se podrían negociar títulos valores con esos “símbolos”?

“La cuestión del agua”

Con ese título, el Papa Francisco dedica las más sentidas reflexiones a la situación del agua potable en muchas regiones del planeta. Y es que como han expresado pueblos originarios del altiplano andino, “Tomar agua nos da vida, pero tomar conciencia nos da agua”, en referencia a las silenciosas y por tanto cínicas amenazas que se ciernen desde las inescrupulosas corporaciones que lucran con el comercio del agua cual bien económico, e incluso con la administración concesionada de acueductos, como una vez se intentara hacer en Costa Rica durante la administración del presidente Miguel Ángel Rodríguez (1998-2002). Esa toma de conciencia ha de ser una tarea impostergable que habrán de cumplir los pueblos latinoamericanos y de otros países del sur, para enfrentar con algún grado de éxito a los que consideran el agua como “una necesidad básica” de los pueblos… y no como “un derecho humano básico”, tal y como se sostiene en los llamados “foros mundiales del agua”.

Foros a donde son llevados más de 30.000 “invitados” a cualquier cosa menos que a debatir, por los representantes del negocio del agua reunidos bajo la sombrilla del Consejo Mundial del Agua (WWC), directamente vinculados al Banco Mundial. Entes hijos de este banco, como el “Global Water Partnership” (GWP) que se encargan de canalizar los deseos expresos de corporaciones como Suez, Vivendi, GW Thames, Coca Cola, Nestlé, Femsa, Bechtell y otros, quienes a través de testaferros institucionales conspiran por establecer los medios que les permitan, adecuar las legislaciones de los países de los “invitados”, comprometidos por los generosos patrocinadores de sus numerosos viajes.

Antecedentes que han de considerarse para  comprender la insistencia mostrada por algunos costarricenses vinculados con la citada GWP-Banco Mundial, para sustituir una magnífica Ley de Aguas inspirada en la Doctrina Social de la Iglesia, que se emitiera durante la administración del Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia en agosto de 1942. Legislación que fuere modificada en 1972 y más intensamente en 1996, para adecuarla a las características y necesidades de la Costa Rica del siglo XXI. 

Ley que abrió el camino para la creación del Servicio Nacional de Acueductos y Alcantarillados –SNAA- (que luego le dio paso al Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados – ICAA-), así como al funcionamiento de las más de mil ASADAS (asociaciones administradoras de acueductos rurales) y otros entes de interés público con funciones en el sector agua, sin que se hubiere provocado caos alguno, más allá de los inevitables problemas administrativos de cualquier sector.

Sin embargo, los que han venido conspirando contra esa ley nacida bajo la influencia de las encíclicas “Rerum novarum” y “Quadragesimo anno” y la realidad conocida por el entonces estudiante Rafael Ángel Calderón en la Bélgica que lo acogía. Realidad muy diferente a la Costa Rica de entonces, donde sus habitantes no gozaban de servicios de salud pública, de garantías laborales, de educación universitaria ni de agua potable.

Situación que seguramente desveló al sensible médico que veía como sus compatriotas tenían un promedio de vida que no superaba los 47 años, pues las enfermedades, en su mayoría vinculadas a las aguas contaminadas que consumían, tenían que enfrentarse con decisión política. Así nació la Ley de Aguas que todavía goza de buena salud.

Pues bien, después de engañar a poco más de 150.000 ciudadanos que firmaran por un proyecto de ley que se tramitaría por el nuevo mecanismo de “iniciativa popular”, los bien financiados promotores del nuevo proyecto que sustituiría la Ley de Aguas vigente, llevaron a la Asamblea Legislativa un texto desconocido por los que hubieren firmado y, en un acto torpe además de malintencionado, lo modificaron sustancialmente al interior de una comisión legislativa. Al cambiarlo en su espíritu y letra, hicieron que el proceso cayera en una situación contraria a la Constitución Política de Costa Rica.

Pero más allá de esa situación relacionada con el procedimiento, los que hemos tratado de advertir a los habitantes acerca de las amenazas evidentes que contiene ese proyecto, hemos recibido con especial beneplácito la Encíclica Laudato Si que comentamos, pues cual si Francisco hubiere estado enterado de lo que se discutía en Costa Rica, lo que escribió hace que lo sintamos al lado de los costarricenses que queremos evitarle un terrible daño a la calidad de vida de nuestros compatriotas y demás habitantes del país, en caso de que un proyecto así llegara a aprobarse.

Agua como bien económico y como necesidad básica. No como bien social y derecho humano

Dice el Papa: “Mientras se deteriora constantemente la calidad del agua disponible, en algunos lugares avanza la tendencia a privatizar este recurso escaso, convertido en mercancía que se regula por las leyes del mercado. En realidad, el acceso al agua potable y segura es un derecho humano básico, fundamental y universal, porque determina la sobrevivencia de las personas, y por lo tanto es condición para el ejercicio de los demás derechos humanos”.

Párrafo que parece una respuesta a la declaratoria del agua como un “bien económico que se incluyera subrepticiamente en el proyecto propiciado por la GWP, en sustitución a un párrafo que declaraba como principio general que “El agua es un recurso de usos múltiples, siendo el consumo humano el prioritario”.  Bien económico (que es muy diferente a “valor económico”) que al tratarlo como una mercancía, como dice el Papa, lo coloca en el ámbito del mercado donde puede ser privatizable.

Y también la Encíclica destaca que el acceso al agua, como es una tendencia muy extendida entre los pueblos del mundo que ven como su escasez amenaza a los que sufren hambre en virtud de su inhumana condición económica, ha de ser un derecho humano. Que esa agua ha de ser “potable y segura”, o sea, en calidad y cantidad adecuadas. Respuesta del Papa también a los que cínicamente modificaron el principio general que decía “El acceso al agua en cantidad y calidad adecuadas y al saneamiento son derechos humanos fundamentales indispensables para satisfacer todas las necesidades básicas”, al eliminarle que tal acceso fuere en cantidad y calidad adecuadas (indispensables)  para satisfacer todas las necesidades básicas”.

La inaceptable eliminación del párrafo en cantidad y calidad adecuadas (indispensables)  para satisfacer todas las necesidades básicas, choca con lo que manifiesta el Papa cuando nos recuerda lo siguiente: “Un problema particularmente serio es el de la calidad del agua disponible para los pobres, que provoca muchas muertes todos los días. Entre los pobres son frecuentes enfermedades relacionadas con el agua, incluidas las causadas por microorganismos y por sustancias químicas. La diarrea y el cólera, que se relacionan con servicios higiénicos y provisión de agua inadecuados, son un factor significativo de sufrimiento y de mortalidad infantil.

En fin, se trata de mutilaciones que obviamente no se hicieron por error, sino que obedecen a la ideología imperante en los principios que rigen la acción del Consejo Mundial del Agua (WWC) y la GWP-Banco Mundial, expresados en los foros del agua organizados por los comerciantes del agua que denuncia el Papa Francisco. Entes para los cuales el agua ha de considerársele como un bien económico y no como un bien social, y para quienes su acceso en calidad y cantidad suficientes no ha de ser un derecho humano básico, sino una “necesidad” básica, como lo acordaran en el Foro Mundial del Agua celebrado en Estambul, con la presencia de delegados costarricenses que ni se enteraron de lo que se estaba decidiendo “en las alturas”.

Las aguas subterráneas

El proyecto de la GWP-Banco Mundial plantea algo insólito. Al desconocer la experiencia acumulada a lo largo de tres décadas por los profesionales especializados en el manejo e investigación de las aguas subterráneas por el estatal “Servicio Nacional de Aguas Subterráneas, Riego y Avenamiento” (Senara), se le cercena al Senara ¡hasta de su nombre!, las funciones relativas a las aguas subterráneas.

Sin considerar la escasez de profesionales en ese trascendental campo, se trasladan esas tareas a un ente político dependiente del ministro de Ambiente, a donde no se tiene la idoneidad, el conocimiento ni la capacidad para satisfacer esa necesidad nacional.  

De acuerdo a estudios del Senara, en Costa Rica existen 58 acuíferos, de los cuales de acuerdo con su geología y localización, 34 son costeros, 9 volcánicos continentales y 15 sedimentarios continentales. Costa Rica cuenta con unos  17.000 pozos a los cuales se les ha otorgado al menos una concesión, ubicados en la cuenca de Tárcoles (39%), la cuenca Península de Nicoya (17%), cuencaTempisque (14,4%), cuenca Reventazón (5,5%) y cuenca Jesús María (3%). Acuíferos que cada día, y especialmente en los años en que la influencia del fenómeno de El Niño, adquieren mayor importancia para tratar de garantizar su permanencia y evitar su contaminación. Son fuente de agua potable trascendental, para el consumo humano y actividades productivas de las comunidades, que no han estado ajenas al derroche y la contaminación por agroquímicos y otras sustancias tóxicas.

Por lo anteriormente resumido, resulta incomprensible propiciar una regresión ambiental de tal magnitud, al trasladar las funciones inherentes a las aguas subterráneas a un ente incapaz de atender las funciones estatales que hasta hoy buscan garantizar su protección mediante un manejo técnico y científico idóneos.  Traslado que se haría (luego de una modificación indebida) sin que sea una obligación de los funcionarios especializados hacerlo y sin “los recursos físicos, tecnológicos y financieros que utiliza esta dependencia”, como rezaba el proyecto original. Tendríamos así, un vacío de inimaginables consecuencias, en la función estatal relacionada con las aguas subterráneas.

Ante tal atentado a la razonabilidad y la lógica, hemos de reflexionar sobre las palabras del Papa Francisco cuando dice: Las aguas subterráneas en muchos lugares están amenazadas por la contaminación que producen algunas actividades extractivas, agrícolas e industriales, sobre todo en países donde no hay una reglamentación y controles suficientes”. “Pero se advierte un derroche de agua no sólo en países desarrollados, sino también en aquellos menos desarrollados que poseen grandes reservas. Esto muestra que el problema del agua es en parte una cuestión educativa y cultural, porque no hay conciencia de la gravedad de estas conductas en un contexto de gran iniquidad”. 

Control del agua por comerciantes

Cuando nos hemos de referir a los impactos ambientales sobre las aguas subterráneas y las fuentes superficiales que pudieren ser utilizables, hemos de considerar el lucrativo negocio que se deriva de la comercialización a nivel nacional e internacional de las fuentes de agua.  

Cual si fuere algo insólito, los diarios impresos y digitales han estado reseñando con preocupación la situación de gran parte del pueblo puertorriqueño que ha venido sufriendo recurrentemente de una escasez de agua potable, consecuencia de una extendida y severa sequía que afecta a esa isla caribeña.  Pero también se ha comentado el hecho inaudito de que, pese a esa situación de sed extendida, no solo algunas empresas siguen exportando agua embotellada (¡cada vez más valiosa!) sino que ha sido imposible aprobar sendos proyectos de ley que buscan regular dicha actividad comercial en situaciones como las que padece Puerto Rico.

Situación que resume el Papa Francisco cuando manifiesta que “Los impactos ambientales podrían afectar a miles de millones de personas, pero es previsible que el control del agua por parte de grandes empresas mundiales se convierta en una de las principales fuentes de conflictos de este siglo”. Conflictos que algunos han denominado “guerras por el agua” pero que el Papa plantea en un ámbito más amplio, más realista, más cercano, aunque no excluyente al nivel planetario.

La triste experiencia que experimenta el pueblo boricua, principalmente el sector más desposeído, es un ejemplo doloroso de conflicto entre el acceso al agua en calidad y cantidad adecuadas como un derecho humano,   indispensable  para satisfacer todas las necesidades básicas, y las incontenibles acciones ejecutadas por las empresas que ven al agua como un bien económico y no como un bien social.  Las mismas que han dicho en los multimillonarios foros de los turistas del agua (en su idioma) “no money, no water”.

Pero como el proyecto de ley de la GWP-Banco Mundial también en este aspecto tenía que enfrentar a la voz muy respetada del Papa Francisco, hemos encontrado una situación que refleja el verdadero y escondido interés comercial que salpica su texto.  

En uno de los más claros ejemplos del incumplimiento del Principio de Conexidad que ha de imperar en un proyecto ingresado a la Asamblea Legislativa por la vía de la Ley de Iniciativa Popular, so pena de ser declarado inconstitucional en caso de que algo así fuere aprobado eventualmente, resulta que el artículo relacionado con la regulación a la exportación del agua, que expresaba, en lo fundamental, la posibilidad de “restringir y limitar total o parcialmente la exportación de agua cuando eso sea necesario para garantizar el abastecimiento para consumo humano y los distintos usos aprovechamientos de las comunidades locales y los sectores productivos nacionales”, ¡fue eliminado!, borrado totalmente, “lavado” del texto del proyecto.

Notas finales

Hemos querido sintetizar nuestra visión de la Encíclica “Sobre el Cuidado de la Casa Común”, a partir de nuestra experiencia en el campo ambiental y la realidad costarricense, como un humilde aporte a su conocimiento. Como una motivación a estudiarla y ponerla en práctica; como un agradecimiento a ese gran latinoamericano que desde el Vaticano nos ha venido sorprendiendo desde el primer instante en que fuere nombrado Obispo de Roma y Papa de la Iglesia Católica.

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* Doctor en Ciencias Biológicas, Universidad de Dundee, Escocia, R.U., catedrático jubilado Universidad Nacional, Heredia, Costa Rica. Dirección electrónica frepaleon@gmail.com

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Referencias

http://www.news.va/es/news/laudato-si-texto-completo-de-la-enciclica-del-papa

http://contraperiodismomatrix.com/la-patetica-estafa-de-las-ongs-como-wwf-o-greenpeace-en-un-mundo-en-quiebra/

http://www.fanswrestling.com/wwe/wwe-fraude-financiero/

http://www.mitosyfraudes.org/INDICE/Cap12-WWF.pdf

https://prezi.com/cxea8pzodeii/privatizacion-del-agua/

https://es.wikipedia.org/wiki/Doctrina_social_de_la_Iglesia

https://myweb.rollins.edu/jsiry/ArtiEnvAssetAccts.html

http://www.scientificamerican.com/magazine/sa/1992/06-01/

Macabra chambonada

Freddy Pacheco León

HAN PASADO CINCO AÑOS desde que los diputados y el presidente Solís (¡quien se negó a VETARLA!) aprobaran la macabra ley que permitiría a Johnny Araya EXHUMAR MILES DE CADÁVERES del Cementerio Calvo, para construir una «singular universidad municipal», luego «una sede del TEC», una sucursal tropical de Microsoft, y finalmente un lugar «para emprendedores locales» (?).

¡Cualquier cosa!, en fin, que le permita cumplir SU SUEÑO DE CONSTRUCTOR, más allá del vergonzoso «barrio chino sin chinos» que solo incomodidades ha traído al histórico Paseo de los Estudiantes.

Sin embargo, aunque insiste en enjaranar a la financieramente enferma Municipalidad de San José, entre otras cosas condenada a pagar miles de millones de colones al Hospicio de Huérfanos, Araya no desiste de su diamantina idea. Juego anticristiano, donde lo único ejecutado hasta hoy en los 17.000 m2 del cementerio, fue la eliminación de lápidas, cruces, floreros, imágenes… para BORRAR las evidencias de las tumbitas de las miles de personas enterradas en el suelo del «CEMENTERIO DE LOS POBRES», donde ¡por fortuna! se salvó de la destrucción, la imagen del Cristo Crucificado ubicado en el centro del camposanto.

Lastre, escombros, piedras, llantas viejas, carros, pasaron a ser los «residentes esporádicos» del que fuere un humilde, pero bonito jardín, morada de santos difuntos, cuyas identidades estuvieron anotadas en «unos libros que se quemaron en un incendio y otros que se extraviaron», nos dijeron cínicamente en la Municipalidad de San José. Documentos de alto valor histórico (los primeros entierros se hicieron durante la epidemia del cólera de 1856) y, obviamente, sentimental para los deudos.

Como parte de sus macabros planes, mandó a levantar nuevamente una tapia que separara «SU LOTE» del resto del camposanto, donde pese a tener en su subsuelo más de dos mil restos humanos, el famoso Johnny afirma que «no hay nadie enterrado» en él.

¡Llega así otro 2 de noviembre sin que los familiares de los sepultados en el Cementerio de los Pobres, puedan siquiera ubicar a sus muertos para honrarlos, con una humilde flor y una oración…

¿Es que acaso el Ministerio de Salud aprobará esa exhumación masiva, sin que se cumpla con la normativa legal que la Dra. Chacón tiene el deber de cumplir?  ¿Será tan grande la «influencia» que tiene sobre las autoridades, el viejo alcalde de San José? ¿Logrará conseguir que el BCR principalmente, conforme un fideicomiso para asociarse con ese repugnante proyecto?

La SUTEL ataca al ICE

Freddy Pacheco León

Sentimos que en relación con el gran negocio privado que se vislumbra con las «AUTOPISTAS DE 5G», los miembros de la Superintendencia de Telecomunicaciones (SUTEL) se están enredando en sus funciones.

Si su deber es velar por el uso eficiente del espectro radioeléctrico y vigilar y controlar el ordenamiento jurídico de las telecomunicaciones, es muy cuestionable que enfilen baterías indignas contra el ICE cual, si fuere éste, y no los que asoman por las esquinas, los invasores.

Hay decisiones subjetivas tomadas en una mesa de cualquier sodita, que tienen consecuencias muy relevantes para la Patria y por ende, para el pueblo costarricense. Hacemos pues, un llamado para que reconozcan que sus actitudes y acciones podrían dar al traste con la ejemplar labor del ICE, y para que, con un poquititico de humildad, los estimables miembros de la SUTEL reconozcan sus errores y, si es del caso, su incompetencia.

Quizá otros podrían cumplir mejor los deberes inherentes a esa vital superintendencia.

Consejo de SUTEL: Federico Chacón, Gilbert Camacho, Walther Herrera y Hannia Vega.

La libertad de prensa, esencia de nuestra democracia

Freddy Pacheco León

Más allá de lo que se piense, bien o mal del periódico La Nación desde diferentes balcones, el fallo de la Sala Constitucional que tantas reacciones ha provocado, es de vital trascendencia para el ejercicio del derecho a la libertad de prensa y de expresión en Costa Rica.

Cuando la actual ministra de Salud emitió la orden sanitaria contra el funcionamiento del “Parque Viva”, alegó que era por las presas de autos que se hacían en las noches de concierto, y que actuaba en respuesta a un reclamo anónimo. Ello sucedía en medio de una intensa campaña del presidente Chaves contra el diario La Nación y algunos de sus periodistas, y en general, contra lo que él llama peyorativamente “prensa canalla”, que se extiende a diversos medios de radio, televisión, diarios digitales y un sinnúmero de medios de prensa, donde eso sí, la Nación es uno de los más importantes.

Es dentro de ese contexto que se produce la acción del Poder Ejecutivo, por lo que casi unánimemente, se interpretó como un acto contra ese medio de prensa en particular, pues se comprendió que al golpear el centro de entretenimiento «Parque Viva», propiedad de la misma empresa, se estaba a su vez golpeando sustancialmente las finanzas del medio de prensa y por ende, su capacidad periodística.

Ahora bien, es igualmente reconocido que el argumento de «las presas» es insustentable pues esa situación no era ni es, especial ni única, principalmente en las vías estrechas del área metropolitana, donde la circulación de cientos de miles de vehículos provoca un caos vial, que cada día se hace más inmanejable para nuestras autoridades del Mopt. Así que, no creemos que sea negado ni por los mismos que hoy critican la resolución de la Sala Constitucional, al recurso de amparo presentado por unos estimables periodistas, que tal determinación apresurada de la señora ministra de Salud no era más que, como se dice popularmente, “una sacada de clavo” contra La Nación, disimulada tras una supuesta denuncia anónima de un vecino afectado por los vehículos que de vez en cuando llegan al “Parque Viva”.

En cuanto a la afectación indirecta de la extraña orden sanitaria de la ministra Chacón, cabe recordar que es algo que forma parte de la jurisprudencia nacional y convenios internacionales, resultado de acciones muy frecuentes contra la libertad de prensa. Con el pasar de los años, se ha evidenciado una coincidencia en los diferentes sistemas regionales de protección a los derechos humanos en cuanto al papel esencial que juega la libertad de expresión y de prensa, en la consolidación y dinámica de una sociedad democrática. Se estima que sin una efectiva libertad de expresión, materializada en todos sus términos, la democracia se desvanece, el pluralismo y la tolerancia empiezan a quebrantarse, los mecanismos de control y denuncia ciudadana se empiezan a tornar inoperantes y, en definitiva, se empieza a crear el campo fértil para que sistemas autoritarios se arraiguen en la sociedad, editamos de un párrafo de una resolución de la Procuraduría General de la República del año 2005. En la misma se agrega: «Ahora bien, una vez que se ha determinado el contenido del derecho a la libertad de pensamiento y de expresión, se ha resaltado la importancia de la libertad de expresión en un régimen democrático y el rol de los medios de comunicación y el periodismo, y se han establecido los requisitos para que las restricciones de que puede ser objeto el derecho mencionado sean compatibles con la Convención Americana”. Restricciones, agregamos, que no necesariamente han de ser directas, como abundan impunemente en otras latitudes, sino también como en el presente caso, mediante acciones colaterales “aparentemente” ajenas a la capacidad de un medio de prensa de ejercer su libertad de expresión, aunque éstas aparentemente nos pudieren disgustar.

Precisamente eso es lo que está en juego, peligrosamente. No hace falta cerrar a la fuerza un medio de prensa, (acción directa), pues puede afectársele en su ejercicio por una vía que, por ejemplo, afecte sus finanzas (acción indirecta). En ambos casos se erosiona la libertad de prensa y de expresión, aunque obviamente, todas las circunstancias tendrán sus particularidades.

Por otro lado, dice en un audio un señor abogado (lamentablemente no identificado) que la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, no debía haber emitido el fallo sobre el cierre que nos ocupa del “Parque Viva”, porque eso correspondía más bien a un tribunal de menor jerarquía. Argumento discutible, pues sentimos que el caballero desdeña la gran importancia que encierra el derecho a la libertad de prensa y de expresión, al expresar que, por verse limitado indirectamente no debió haber sido visto por la Sala IV, desdeñando que se trata de algo fundamental que todos los costarricenses tenemos el deber de defender como derecho universal.

Y es que para nosotros es esencial el papel que juega la libertad de expresión (y de prensa) en el mantenimiento de nuestra sociedad democrática. Sin el debido respeto, directo e indirecto, a esas libertades cuan amplias son, la democracia se erosiona, y de ese suelo degradado podrían brotar hierbas que peligrosamente limitarían el crecimiento del respeto al pluralismo y la tolerancia, y, por ende, hacia los medios de denuncia y control ciudadanos que llegarían a ser inoperantes, avanzándose así, hacia sistemas políticos autoritarios, como ha sucedido dolorosamente en países hermanos del continente.

Con su resolución, la Sala Constitucional nos reafirma responsablemente, su disposición a proteger la libertad de prensa y de expresión, aún ante amenazas indirectas como en el presente caso. Y eso es digno de aplaudir.

En fin, razonablemente, no se puede dudar que el cierre de actividades del “Parque Viva”, reconocido públicamente como un elemento financiero estructural de la empresa que publica el diario La Nación, tendría y seguramente tuvo, un efecto económico que eventualmente amenazaría con restringir por esa vía indirecta, la libre circulación de las ideas. Con el fallo de los señores magistrados, se elimina un peligroso paso que buscó poner obstáculos, en el camino por el que habrá de avanzarse hacia el fortalecimiento de la libertad de prensa y de expresión, para la consolidación de la democracia. Por vías indirectas hemos sido testigos como en otros países se ha restringido la libre expresión, por ejemplo, obstaculizando el acceso al papel y otros materiales y equipos, o, como es muy evidente en nuestro país, discriminando a diversos medios de prensa con la contratación de espacios para la divulgación de comunicados oficiales, como ha sucedido especialmente en programas de opinión por la radio. También por allí habrá de avanzarse.

Por la libertad de prensa

Freddy Pacheco León, biólogo

Dice en un audio un señor abogado (no identificado) que la Sala IV no tenía que haber emitido el fallo sobre el cierre del Parque Viva, porque eso correspondía a un tribunal de menor jerarquía. Sentimos que el caballero desdeña la gran importancia que encierra el derecho a la libertad de prensa y de expresión, al expresar que, por verse limitado indirectamente no debe ser visto por la Sala Constitucional.

Para nosotros es esencial el papel que juega la libertad de expresión (y de prensa) en el mantenimiento de nuestra sociedad democrática. Sin el debido respeto, directo e indirecto, a esas libertades, cuan amplias son, la democracia se erosiona, y de ese suelo degradado podrían brotar hierbas que peligrosamente limitarían el crecimiento del respeto al pluralismo y la tolerancia, y por ende, los medios de denuncia y control ciudadanos llegarían a ser inoperantes. Se avanzaría así, hacia sistemas políticos autoritarios, como ha sucedido en países hermanos del continente.  Por ello, la Sala Constitucional nos reafirma responsablemente, su disposición a proteger la libertad de prensa y de expresión, aún ante amenazas indirectas como en el presente caso.

Razonablemente, no se puede dudar que el cierre de actividades del Parque Viva, reconocido públicamente como un elemento estructural de la empresa que publica el diario La Nación, tendría y seguramente tuvo, un efecto económico que eventualmente amenazaría con restringir por esa vía indirecta, la libre circulación de las ideas. Con el fallo de los señores magistrados de la Sala Constitucional, se sanciona un peligroso paso que pone obstáculos en el camino por el que habrá de avanzarse hacia el fortalecimiento de la libertad de prensa, vital como el de libertad de expresión, para la consolidación de la democracia. Somos testigos como en otros países se ha restringido la libre expresión por vías indirectas, por ejemplo obstaculizando el acceso al papel y otros materiales y equipos, o, muy evidente en nuestro país, discriminando a diversos medios de prensa con la contratación de espacios para la divulgación de comunicados oficiales. O por otros medios como el que motivó el presente caso.

Muere la democracia si no…

Freddy Pacheco León

Muere la democracia si no negociamos el Banco de Costa Rica y el Instituto Nacional de Seguros, si no favorecemos a APM Terminals frente a Japdeva, si no negociamos Fanal, si no debilitamos el ICE, si no desaparecemos al Senara y a la Setena, si no erosionamos las Áreas Silvestres Protegidas, si no damos la revisión técnica vehicular al grupo alemán, si no hacemos un burumbún en el Mopt, si no flexibilizamos las medidas sanitarias, si ajustamos salarios en la Caja, si no aprobamos unos préstamos para pagar deuda.

Será un sinsentido pero por ahí andan.

Como que don Pepe les incomoda…

Freddy Pacheco León

A los que les falta poco para borrar la ideología «figuerista» sustentada en la SOCIALDEMOCRACIA con que don Pepe y sus compañeros forjaron los cimientos de la Segunda República, la memoria de Figueres les hace bajar la vista. Se saben indignos de su legado y se sonrojan ante sus posiciones pseudoideológicas, pues saben que son vistos como traicioneros de las ideas fundamentales del caudillo.

Hace 71 años, un 12 de octubre, en el suelo fértil, cielo azul y el clima fresco de finca La Paz, en San Ramón, se sembró una semilla, la del Partido Liberación Nacional. En ese lugar, en ese día de 1951, se unieron las manos y voluntades de don Pepe, don Chico, don Daniel y don Luis Alberto, en su compromiso por propagar esa semilla que había nacido y nutrido en los años 40 y que eventualmente floreció con las ideas de la socialdemocracia, que inspiraron (junto al socialcristianismo del doctor, monseñor Sanabria y Manuel Mora) a una generación que aspiraba superarse.

«Es que eran otros tiempos con diferentes desafíos», dicen con desfachatez. «La socialdemocracia no se puede aplicar al mundo contemporáneo», agregan. «Las leyes del mercado nos hacen volver la mirada hacia Milton Friedman», y, agregamos, también hacia los gurúes economistas cada vez más alejados del pueblo. «Don Pepe nos habría impulsado a vender los bienes del Estado», dicen para justificarse. Y piensan así porque para ellos solo existe el camino trazado por políticos empresarios, que al lucrar con los bienes y servicios de todos los costarricenses, nos han conducido hacia la tambaleante e injusta situación que sufren cientos de miles de compatriotas.

Lo cierto es que de ese PLN originario quizá solo queda la nostálgica bandera que muchos dirigentes incluso se avergüenzan enarbolar. Son los que fácilmente la cambian esporádicamente por otra cualquiera, para que, luego de ser candidato presidencial, por ejemplo, fuere electo alcalde contra un candidato de «su PLN», arropado con la bandera de un grupo evangélico… aunque se dice socialdemócrata.

Así, la SOCIALDEMOCRACIA que nutriera el pensamiento de los grandes que, hombro con hombro, creyeron que los productos de las cosechas serían multiplicados y usados para amasar un futuro mejor, pasó a ser un producto de museo. Sin embargo, aunque no se puede predecir, pensamos que algunas semillas estarán por ahí esperando el momento propicio para brotar, cuando sin complejos, y con valiente disposición, aunque fuese en grupos políticos inéditos diferentes al PLN, las ideas socialdemócratas inspiren nuevamente a los costarricenses hoy hundidos en la desesperanza.

Bahía Salinas, una bahía tico-nica desde 1858

Freddy Pacheco León

Desde que en representación de Costa Rica, el heroico general José María Cañas uniera su firma a la del señor Máximo Jerez, representante de los intereses nicaragüenses, en el tratado de límites de 1858 conocido por sus nombres, la bahía Salinas, bordeada por costas de ambos países, es una bahía donde la soberanía es compartida por ambos países. En sencillo, es una bahía tico-nica.

Así, es incorrecto decir que una u otra nación «tiene derechos de navegación” en sus aguas, pues con ello se podría interpretar incorrectamente, que uno de los dos Estados tiene más derechos soberanos que el otro, cuando no es así. Ahora bien, como el límite descrito en el Tratado Cañas-Jerez de 1858, termina en el centro de bahía Salinas, el árbitro general Alexander cumplió satisfactoriamente la tarea de ubicar el punto geográfico que marca ese punto central, tal y como quedara documentado en su Laudo N°5 y fuere consignado en los respectivos libros de actas. Como parte de esa trascendental tarea, el experto designado por el presidente Grover Cleveland, describió la línea recta que separa «la boca» de la bahía con el mar abierto del océano Pacífico fuera de la bahía. Línea recta a partir de la cual determinó, mediante un genial mecanismo, el centro de la misma.

Decisión técnica importante fue ubicar en sendos accidentes geográficos en ambos litorales, los puntos entre los que corre esa importante línea, desde PUNTA ARRANCA BARBA en Nicaragua, a «la parte más Occidental de la tierra inmediata a PUNTA ZACATE» en Costa Rica. Para los costarricenses, y muy especialmente para los vecinos y autoridades de la zona, es menester tener muy claro que desde punta Zacate hacia la izquierda, las aguas que bañan la costa son exclusivas del mar territorial costarricense, donde ejercemos plenos derechos de soberanía, pues, reiteramos, están fuera de la compartida bahía Salinas.

La imagen adjunta muestra la ubicación de punta Arranca Barba, en Nicaragua, y punta Zacate, en Costa Rica, según el Laudo N° 5 del Gral. E.P. Alexander (1900). Con ello, se marcó para la historia el límite de bahía Salinas, con respecto al mar abierto.

Como ello es conocido con ese nivel de detalle desde hace 122 años, fecha de publicación del laudo Alexander N°5, autoridades nicas y ticas no pueden alegar desconocimiento de algo tan fundamental. Situación similar se presenta a partir de la extremidad de punta Arranca Barba, desde donde se marca el extremo norte de las aguas comunes de bahía Salinas. Más allá del cual, las aguas son exclusivamente nicaragüenses.

Esperamos con esta breve nota prevenir cualquier acción indebida generada por la desinformación que inexplicablemente todavía exhiben, ciudadanos de ambos países vecinos, para que se reafirme el respeto tanto del Tratado Cañas Jerez, como del Laudo Cleveland y los laudos arbitrales del general Edward Porter Alexander.

«Sin querer queriendo»

Freddy Pacheco León

Algunos se molestan cuando se les evidencian burdas maniobras dirigidas a, por ejemplo, discutir sobre la marihuana recreativa, mientras NEGOCIAN LOS BIENES DEL ESTADO.

Costa Rica, dicen, no tiene por qué emular sistemas de Estados poderosos como los de Noruega, Suecia, Dinamarca, Finlandia…, ¡NO! Esos «cuasi-comunistas» que se queden allá lejos. Aquí lo urgente es ejecutar las recetas de «la Academia» centroamericana, y privatizar todo lo que se pueda, sin importar las consecuencias, buenas o malas; «eso se verá después», afirman.

Lo que interesa es pasar al sector privado la mayor cantidad de empleados del Estado, y así «desarrollar» el sector empresarial que paga los impuestos sin falta.

¡Ve vos!

EL NUEVO «ERC» (Eladio Rosabal Cordero)

Freddy Pacheco León

Corría la Navidad de 1945, y en dos lotes donados por la Municipalidad de Heredia, se ejecutaron los primeros movimientos de tierra del que sería un estadio para «El equipo que nació grande», al haber sido Campeón Nacional el mismo año de su fundación en 1921, o sea, 24 años antes del inicio tímido de las obras del estadio. Ya para entonces el Club Sport Herediano, albergado en la pequeña ciudad de tan solo 10.848 habitantes, exhibía 11 trofeos de Campeón Nacional, así como sendos trofeos de Copa Gran Bretaña y Copa Guatemala.

Así se unieron voluntades entre los grandes ciudadanos que habían fundado una asociación para que Heredia «cuente con un centro deportivo que asocie a todos los elementos deportivos y demás personas conscientes de la función social que desempeña la cultura física de la juventud» (acta constitutiva del 12 de junio de 1921) y los miembros del Concejo Municipal que muy probablemente también se sentía honrado del gran equipo de fútbol de la pequeña provincia, la más pequeña del país.

Alineados los astros, bajo la dirección del constructor Rafael «Feluco» Herrera, se inicia la construcción del recinto deportivo, que culminaría cuatro años después, en 1949.

Eventualmente, en 1964 se hace un merecidísimo reconocimiento a una de las glorias del equipo, Eladio Rosabal Cordero, bautizándosele con su nombre.

Ahora que sentimos entre los heredianos un especial sentimiento de satisfacción, que crece con cada viga de acero que la empresa guatemalteca Aceros Prefabricados S.A. (APSA) levanta cual piezas de una magnífica escultura, grandes piezas que le van dando forma al nuevo estadio ERC (Eladio Rosabal Cordero), pensamos también que quizá similares momentos felices vivieron los heredianos de hace más de 70 años atrás, cuando veían cómo su estadio, la casa para su glorioso equipo, iba adquiriendo forma en el corazón de su coqueta ciudad y en sus corazones rojiamarillos, sentimiento que hoy sentimos que se repite entre los habitantes de la muy atractiva y acogedora «Ciudad de las Flores». En sus casas, parques, centros comerciales, centros de salud, universidades, edificios públicos…, es tema obligado de conversación.

Nos dicen sus constructores, así como los exitosos dirigentes de «Fuerza Herediana», que sin duda será el más moderno estadio de fútbol del istmo centroamericano. El que, agregamos, verá levantarse muchos trofeos de todas las categorías del TEAM, del que «NINGUNO PUDO CON ÉL».