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Etiqueta: golpe de Estado

Honduras, un pueblo hambriento de justicia por décadas

Por Marlin Oscar Ávila

17 de marzo de 2022

Es comprensible la alegría existente en la gran mayoría del pueblo al saber que un juez de primera instancia ha aceptado la extradición del expresidente Juan Orlando Hernández hacia el Juzgado del Sur de Nueva York, EUA, aun cuando hace falta saber sí la defensa apelará a la CSJ, quien en pleno deberá confirmar o denegar su extradición.

Lo que debemos admitir es que la clase política hondureña ha demostrado su incapacidad de resolver los asuntos medulares que han dañado cualitativamente a esta sociedad durante las últimas tres décadas, desde que el neoliberalismo se instaló para no volver a salir de este empobrecido y maltratado pueblo. Es evidente que, desde entonces, la clase política y gobernante, solamente se ha esforzado por auto beneficiarse con las mieles del poder.

Es ilusorio pensar que con la extradición del círculo que controló el poder económico, político y militar durante los últimos doce años, concentrado en el Partido Nacional, guiado por los hermanos Hernández, se terminará con la alta corrupción, el mercado de drogas y el crimen organizado en Honduras. Recordemos que fue con el expresidente Leonardo Callejas (QEPD) que se sentaron las bases de mayor corrupción nacional, cuando el líder del cartel Hernández hacía sus primeros pininos en el legislativo del Estado.

Cuando el Departamento de Estado con apoyo del secretario de la OEA, Luis Almagro, la cúpula militar y eclesial y la oligarquía terrateniente, le dio el golpe de estado a Bolivia, en noviembre del 2019, en nueve meses ese pueblo eligió nuevas autoridades, reponiendo su estado democrático al elegir con un 55.11% sus nuevas autoridades, aun contra los designios del imperio estadounidense y su oligarquía criolla. Aun ahora, continúa fortaleciendo su sistema de justicia y consolidando su democracia. Desde luego, lo menos que ese pueblo podría esperar es que el Departamento de Estado de los EUA y su sistema de justicia, le solicitara en extradición a los principales actores del golpe en Bolivia. Lo que sí ha estado esperanzado el pueblo hondureño.

En Honduras dos factores han sido claves para lograr que la correlación de fuerzas se volcara a su favor. Primero, el agotamiento del sistema de poder local dirigido por un grupo de nacionalistas mafiosos, quienes habiendo logrado persuadir a carteles internacionales de la droga, en particular colombianos y mexicanos, sin excluir a la DEA, sobre sus capacidades políticas de controlar al Estado para hacer del país un paraíso del mercado del narcotráfico internacional, contando desde luego con el beneplácito político de los gobernantes del ejecutivo de EUA. Al agotarse ese sistema frente a los intereses estadounidenses, ese sistema fue resquebrajándose hasta llegar a las últimas elecciones políticas en Honduras, en noviembre último, cuando el mismo gobierno de Joe Biden decidió no permitir fraude alguno y lograr que este sufrido y empobrecido pueblo eligiera a quien quiso, es decir, a la actual presidente Xiomara Castro, con más del 50.63% de las votaciones.

El segundo factor que favorece política y económicamente a Honduras en la actualidad es la coyuntura internacional dada la correlación de fuerzas en el mundo actual, donde hay una lucha encarnizada por el control global o el multipolar tanto en occidente como en oriente. No cabe dudas de que, desde noviembre hasta la fecha, el gobierno local ha tenido que acomodar algunas de sus piezas estratégicas, casi como una forma de sobrevivencia, dado el extremado estado de calamidad en que el narco gobierno, recién concluido, dejó la economía nacional para gobernar el país, con muy limitado poder. Aun ahora se toman decisiones desde el poder Ejecutivo sin contar con el consenso del poder legislativo y menos del Judicial, controlado por el Partido Nacional.

En esta coyuntura internacional de ganar más países adeptos a favor del gobierno de Biden, evitando que la influencia de China siga creciendo de la manera exponencial en que lo ha hecho en nuestro continente últimamente, el acercamiento del poder estadounidense al gobierno de Xiomara Castro ha sido significativo. Desde la asistencia de la vice presidente de EUA, Kamala Harris, a la toma de poder de la presidente Xiomara Castro, el 27 de enero, hasta la fecha, semanalmente, un alto funcionario de Estados Unidos de América ha llegado al despacho presidencial de Xiomara Castro, ofreciendo todo su apoyo, sea militar, político como económico, dese luego, no se publica la letra pequeña. Después de carecer de un embajador gringo, recientemente, 8 de febrero, el gobierno de Biden nominó como embajadora de su país a la Señora Laura Farnsworth, para Honduras con la misión de ayudar a fortalecer los vínculos con Taiwán.

Por ahora, se está gozando de esta buena relación. Es sabido que el estar tan cerca del gran poder de Washington, tiene sus ventajas, como sus desventajas y grandes riesgos. El arte de la política está exactamente en saber cuándo negarse a algo inconveniente para el bienestar colectivo del pueblo al cual se representa. Confiemos en que ese arte estará precisamente al momento necesario, no sea que, como hemos notado en otros puntos, como la nominación del nuevo embajador ante la OEA, se le olvide que gobierna para casi 10 millones de hondureños y debe tomar en consideración la opinión del pueblo, además de la de sus asesores.

Con Honduras, en una hora decisiva

La Asociación por la Unidad de Nuestra América (AUNA-Costa Rica), ante los graves acontecimientos que han tenido lugar en Honduras en los últimos días, que han derivado en la elección de dos directorios diferentes del Congreso de la República, hace un llamado a estar vigilantes al desarrollo de los acontecimientos que parecen derivar en un intento de golpe de Estado «preventivo» antes de que la presidenta electa, Xiomara Castro, asuma formalmente el 27 de enero, una vez que logra una aplastante victoria electoral en diciembre de 2021.

Asimismo, AUNA Costa Rica se solidariza con el pueblo hondureño, que hace ingentes esfuerzos por desembarazarse, por la vía democrática, de la corrupta narco dictadura entronizada en el poder desde el golpe de Estado contra Manuel Zelaya en 2009, y hace una llamado para que se respete su soberana decisión.

 

Publicado por Con Nuestra América

Compartido con SURCOS por Arturo Fournier.

Honduras es un Volcán, la Oposición Repite el Guion Venezolano

Lic. José A. Amesty R.

Recordemos que, la presidenta electa el 28 de noviembre 2021 pasado, Xiomara Castro en Honduras, ganó con diez puntos de ventaja sobre su principal contrincante, Nasry Asfura del Partido Nacional.

Los Hechos y sus actores

Para poder vencer Castro, hubo de recurrir a un pacto formal, llamado el “Pacto del Bicentenario”, ¿con quién?: su partido izquierdista Partido Libertad y Refundación (Libre), con el Partido Salvador de Honduras (dirigido por Salvador Nasralla), con el Partido Unidad e Innovación Democrática, y sectores del Partido Liberal, vinculados al excandidato presidencial Luis Zelaya, entre otros.

El acuerdo principal del “Pacto Bicentenario” es que, al ganar la coalición de Partidos mencionada, sería nombrar presidente del Congreso Nacional hondureño, al diputado Luis Redondo del Partido Salvador de Honduras.

¿Quién es Luis Redondo?, es un diputado que en los últimos años se ha destacado, por realizar una labor constante de lucha contra la corrupción y arbitrariedad dentro del Congreso Nacional. En este sentido Redondo, como Presidente del Congreso Nacional hondureño, podría sin duda, suponer un cambio en el corrupto y arbitrario funcionamiento del Poder Legislativo, con importantes restricciones para el acceso a fondos públicos por parte de los diputados.

Este pacto, por supuesto, buscaba vencer al Partido Nacional y su candidato, (y Partido del actual Presidente de la República de Honduras Juan Orlando Hernández), cosa que se logró, pero a través de estrategias fraudulentas, el PN obtuvo 43 diputados de 128, frente a 50 del partido Libre de Xiomara Castro.

Todo iba por buen camino, aunque algunos/as sentían inquietud y asombro, porque parecía que el Partido Nacional estaba dispuesto a entregar en paz el poder, pero a una semana de la toma de la presidencia por parte de Xiomara Castro, se produce una crisis al interior del Partido Libre.

Al convocar, el pasado 20 de enero 2022, Castro a los diputados/as electos de su partido, para honrar el Pacto de nombrar a Luis Redondo como presidente del Congreso. A esta reunión, entonces, faltan 20 de los 50 diputados triunfantes y electos. Estos diputados faltantes y disidentes, liderizados por Jorge Calix y Beatriz Valle, se reunieron con diputados del Partido Nacional para tratar de que elijan al propio Jorge Calix, como Presidente del Congreso de la República.

¿Quién es Jorge Calix y Beatriz Valle?, Calix, es un diputado, hasta ahora, vinculado a Libre, muy activo durante su desempeño parlamentario, participando en múltiples iniciativas contra el gobierno nacionalista, de clase acomodada; siendo histórico, el rechazo que sienten por él buena parte de las bases de su partido. En las elecciones primarias del partido, ha sido acusado repetidamente de fraude por sus propios compañeros. Beatriz Valle, llevó al Congreso a Calix, y es otra representante de la élite económica vinculada a Libre.

También se les unió Yahve Sabillón, diputado que, en el pasado, había dado apoyo a iniciativas de la lucha contra la corrupción, pero que, al unirse a los “torcidos” de Calix, deja en claro que forma parte del problema que decía combatir.

Esta acción traidora generó un repudio por parte de la Presidenta Xiomara Castro, y por parte de la alianza Pacto del Bicentenario y sus bases, pero ya estaba producida la crisis., ya que, si se suman los 20 diputados disidentes a la bancada del Partido Nacional, suman en total 63 diputados, por lo que tan solo, con pactar con un puñado de diputados liberales o de otros partidos pequeños, el Partido Nacional controlaría el Poder Legislativo, disminuyendo drásticamente las posibilidades de actuar al nuevo gobierno de Xiomara Castro.

A su vez, si los disidentes de Libre, liderados por Calix, logra consolidar sus pactos con el Partido Nacional y el Partido Liberal, la presidencia de Xiomara, tendrá las manos atadas para realizar la renovación de instituciones claves, como la Corte Suprema de Justicia, y no podrá llevar adelante las necesarias reformas dirigidas a desmontar la estructura de poder corrupta creada por el nacionalismo. El desgaste para el gobierno sería tremendo, y supondría una oportunidad de oro, para que las fuerzas oscuras que han gobernado Honduras, desde el golpe de estado de 2009, se reorganicen para retomar el poder en 2022.

Hasta el momento de la redacción de este artículo, las cosas se van sucediendo así, producto de esta crisis al interior de Libre, la presidenta electa y el Partido Libre, anunciaron la expulsión de los traidores, quienes responden a los nombres de Jorge Calix, Beatriz Valle, Denis Chirinos, Francis Cabrera, Mario Enrique Calix, Mario Portillo, Samuel Madrid, Ronald Panchame, Ramón Soto, Marco Tinoco, Edgardo Castro, Juan Ramón Flores, Sergio Castellanos, Germán Altamirano, Yahvé Sabillón, Marco Eliud Girón, Wilmer Cruz y Margarita Dabdoub Sikaffi. Y quienes, quieren entregar el Poder Legislativo de Honduras, al presidente saliente Juan Orlando Hernández.

Este grupo de diputados/as, por un lado, pretenden mantener el deficiente funcionamiento del Poder Legislativo, en el que su presidente, goza de una autoridad faraónica y un alto nivel de discrecionalidad para permitir o bloquear la aprobación de leyes y contratos públicos. Así mismo, el presidente del Congreso, puede actuar como un auténtico poder fáctico, por lo cual múltiples actores políticos y económicos buscan relacionarse con él. Las oportunidades de enriquecimiento y de crecimiento político son enormes. Además, el paso por la presidencia del Legislativo es visto, en el sistema político hondureño, como un paso previo hacia la candidatura presidencial.

A su vez, algunos diputados/as, esperaban beneficiarse de la piñata de fondos públicos que actualmente ocurre en el Congreso Nacional, y podría explicar el éxito de la jugada de Jorge Calix, que ha sumado a algo menos de la mitad de los diputados de su partido a su causa. Los diputados/as son señalados por pactar con el Partido Nacional.

Los acontecimientos en pleno desarrollo, han continuado y ahora, tenemos en Honduras, dos Directivas del Congreso Nacional paralelas y juramentadas. Hecho no inédito, copiado en parte de la oposición venezolana, cuando en el año 2015, Juan Guaidó se autoproclamó presidente encargado de Venezuela, convocándose a la ratificación de la vieja Asamblea Nacional opositora y paralela, con apoyo de USA, aliados internacionales y con reconocimiento de por lo menos, medio centenar de países latinoamericanos y globales.

Este 23 de enero 2022, 18 diputados disidentes del partido de Xiomara Castro, Libertad y Refundación (Libre), con apoyo de formaciones de derecha, eligieron a Jorge Cálix, como presidente del Congreso hondureño, en un club social, sesión celebrada en Bosques de Zambrano, a las afueras de Tegucigalpa.

En paralelo, parlamentarios de Libre, leales a Castro, nombraron al diputado del Partido Salvador de Honduras (PSH), Luis Redondo, en el edificio del Congreso.

La Presidenta electa Xiomara Castro, señalo: “Reconozco la Presidencia del Congreso, encabezada por el Diputado Luis Redondo, le invito a mi Juramentación, junto al Pueblo el 27 de enero. Felicito a diputadas (os) que rechazan 12 años de redes de corrupción de “Joh”. Camino a saludarles en el CN ¡Ganamos!”.

Inmediatamente, en las redes sociales, muchos ciudadanos expresaron su preocupación ante lo que está ocurriendo. “Tenemos dos Congresos. Declaramos inaugurada la crisis constitucional de 2022”, tuiteó el abogado Dennis Emilio Hércules, quien recomienda tener “mucho cuidado, pues la situación actual puede llevar al rompimiento del orden constitucional”.

“Se viene una crisis de altas dimensiones, peligra que ni tome posesión Xiomara Castro”, afirmó a la AFP, el analista y profesor de Sociología de la Universidad Nacional, Eugenio Sosa. “También hay peligro de un nuevo golpe de Estado”, alertó.

Ojalá, no se le ocurra a la oposición hondureña, montar un presidente o presidenta, paralela a la electa presidenta Xiomara Castro.

Los acontecimientos están en pleno desarrollo.

24-enero-2022

Morazán, “El Genio Poderoso” a Honduras

Lic. José A. Amesty R.

01-diciembre-2021

Nos hemos informado, sobre el posible triunfo en Honduras, de la candidata a la presidencia Xiomara Castro, del partido Libertad y Refundación (Libre) y esposa del derrocado Manuel Zelaya.

Si el recuento de votos no da un vuelco inesperado, hasta el lunes pasado, según los datos provisionales, se trata de una victoria por goleada, por más de 20 puntos, frente al candidato conservador Nasry Asfura con el 51,4% de los votos contabilizados.

Y resaltamos, las expresiones “el derrocado Manuel Zelaya” y “vuelco inesperado”, porque fue lo que aconteció con Manuel Zelaya, y no deseamos ocurra con el triunfo de Xiomara Castro, recordemos…

En la madrugada del domingo 28 de junio 2009, fuerzas militares secuestraron al presidente de Honduras, Manuel Zelaya, con lo que se perpetró un golpe de Estado contra el mandatario centroamericano, que había convocado a una consulta popular para decidir sobre el establecimiento de una Asamblea Constituyente que habilitara una reforma constitucional.

Este golpe de Estado a Manuel Zelaya en el 2009, fue un golpe al corazón del pueblo hondureño, los resultados los hemos visto: familias migrando en grandes caravanas. El narco-Estado de Felipe Calderón y Peña Nieto, hicieron mella en territorio centroamericano, los canallas sin escrúpulo alguno decidieron hacer de Honduras, la versión centroamericana de Colombia.

Ahora, en el año de la posible post pandemia, sucedió lo inverosímil, Honduras decide ponerse en pie, honrando a todos los que fueron silenciados a la mala, a todos los que fueron lanzados al exilio y al olvido, a todos los que quedaron en el camino de la ruta migratoria, a todos los que jamás volverán, a todos los que sueñan con el regreso, a los que añoran.

Y no es tarea fácil la que tiene Xiomara Castro, pero sabemos que con dignidad, amor, humildad, memoria y ahínco podrá desempeñar a cabalidad la responsabilidad que ha depositado el pueblo hondureño en ella; esperando que cumpla las promesas de campaña, sin olvidar a los pueblos originarios, al arrabal, los derechos de género que tanta falta hacen en Honduras, a los miles de hondureños que añoran el retorno desde la diáspora, entre muchas otras.

Y no la tiene fácil, además, ¿porque qué país recibe?

  1. Honduras se ha visto golpeada por los efectos del cambio climático y el azote de dos huracanes a finales de 2020. Lo que ha provocado el desplazamiento de cientos de miles de personas y ha agravado las condiciones de vida en muchas regiones del país.

Esto ha generado un éxodo masivo de sus ciudadanos, que constantemente llegan a la frontera de Estados Unidos en busca de mejores oportunidades.

No obstante, aunque la próxima presidenta de Honduras, heredará un país con un crecimiento entre el 8% y 9% este año, también deberá afrontar una elevada deuda externa con una cifra de 2.074 millones de dólares que deberá pagar en 2022 según cifras del Banco Central.

“El nuevo gobierno heredará una situación en la que no estará vigente un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y eso implica que su prioridad será intentar suscribir uno nuevo. En el fondo, este va a definir también el conjunto de políticas públicas y en buena medida la manera para resolver los problemas financieros”, explicó Mauricio Díaz, director del Foro Social de la Deuda Externa de Honduras (Fosdeh).

El nuevo gobierno enfrentará problemas para financiar el presupuesto nacional de 2022, que rondará los 12.790 millones de dólares, apuntó Díaz.

Mientras tanto, la tasa de pobreza en Honduras podría situarse al cierre de este año en el 80 % y el número de desempleados superaría los dos millones de personas, según economistas y organizaciones obreras.

  1. Desde 2013, cuando Juan Hernández era candidato a la presidencia, fue señalado por presuntamente haber aceptado un soborno monetario y el acceso al laboratorio de cocaína del narcotraficante Geovanny Fuentes Ramírez, a cambio de cubrir sus acciones ilícitas usando al Ejército Nacional. Declaraciones que también fueron respaldadas por fiscales estadounidenses durante varios años.

Hernández ha rechazado esas acusaciones y ha afirmado que no tiene ningún vínculo criminal. Hasta ahora, no ha sido acusado formalmente de ningún cargo.

En 2016, su hermano menor Juan Antonio Hernández fue hallado culpable de traficar toneladas de cocaína a Estados Unidos y en marzo de 2020 fue condenado a cadena perpetua por este delito.

Después de este suceso, el presidente se ha mostrado con mano dura contra el narcotráfico y ha entregado en extradición a Estados Unidos a varios de los implicados.

En el estrado, los narcotraficantes han hablado de sus vinculaciones con Hernández, sin embargo, éste ha mencionado que solo son “mentiras que afirman ante las cortes de los Estados Unidos, buscando que las condenas sean menores”.

  1. En el gobierno de Juan Orlando Hernández, el índice de Estado de derecho de 2019, diseñado por el World Justice Proyect (WJP), ubicó a Honduras con un indicador del 0,4 posicionando al país como antepenúltimo en toda América Latina y donde la categoría de justicia penal se registró como su peor indicador.

Según informes oficiales, antes de su mandato en 2013, Honduras tenía una tasa de 77,4 asesinatos por cada 100.000 habitantes, una situación que mejoró con su llegada al poder al registrar 37,6 asesinatos por cada 100.000 habitantes en 2020.

Sin embargo, los hondureños en la realidad viven en escenarios de crimen organizado en las calles con una cifra de al menos 10 muertos diarios en acciones violentas por bandas criminales.

  1. Después de que la oposición calificara como “fraudulentas” las elecciones en las que ganó Juan Orlando Hernández, su administración ha sido empañada por múltiples denuncias de corrupción.

Los señalamientos a su gobierno aumentaron luego de que el Parlamento hondureño no permitió la continuidad de la Misión de Apoyo contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras (Maccih) en enero de 2020, la cual estaba relacionada con un acuerdo entre el país y la Organización de Estados Americanos (OEA).

La decisión del legislativo se presentó luego de que la Maccih, dejó evidencia sobre la captura y el encarcelamiento en 2018 de la ex primera dama Rosa Elena Bonilla, esposa del expresidente Porfirio Lobo (2010-2014), quien actualmente cuenta con un juicio en curso.

El mismo Parlamento también se ha visto salpicado por denuncias de corrupción a varios de sus diputados, la mayoría de ellos pertenecientes al Partido Nacional, al que pertenece el presidente hondureño.

Lamentablemente, Honduras aún no ha podido desligarse de un pasado turbulento marcado por el golpismo, el poder de las clases conservadoras y el siempre presente intervencionismo norteamericano implícito y explícito. Antigua colonia española, desde 1840 hasta el decenio de 1980, este país centroamericano fue frecuentemente dirigido por dictaduras conservadoras.

Y es uno de los países más pobres del continente, y conocido mucho tiempo como una “república bananera”. Está ubicado en América Central, bordeado por Nicaragua, El Salvador y Guatemala, y tiene costas del lado del Pacífico y sobre todo del lado del Caribe. Tiene una superficie de 112.492 kilómetros cuadrados y una población de unos 5,5 millones.

El 63% de las familias hondureñas sufren de desnutrición, miles de chicos viven en la calle y más del 55 % está desempleado. Una vez más esta situación no importa y los poderosos intereses de los militares se han adueñaron del país.

Por supuesto, la esperanza que tiene este país, es el regreso del espíritu de Morazán, por medio de Xiomara Castro.

Porque como señalara José Martí, Morazán fue “un genio poderoso, un estratega, un orador, un verdadero estadista, quizás el único que haya producido la América Central”.

José Francisco Morazán Quesada, fue un militar y político hondureño que gobernó la República Federal de Centro América durante el turbulento periodo de 1830 a 1839.

¿Qué hizo Francisco Morazán?

Fue conocido como el Paladín Centroamericano. Intentó transformar a Centroamérica en una nación grande y progresista. Durante su gestión como mandatario de la República Federal, Morazán promulgó las reformas liberales, las cuales incluyeron: la educación, libertad de prensa y de religión entre otras.

¿Cuál fue uno de los sueños de Francisco Morazán?

El hondureño Francisco Morazán, llegó a ver cumplido su sueño de una Centroamérica unida en una sola nación. Destacaba José Martí “la sombra de Bolívar, que soñó para la América del Sur una sola nación… y la sombra de Morazán, incrustando en su espada triunfante las cinco repúblicas de la América del Centro”.

¿Cuál fue el legado que dejó Francisco Morazán?

En cuanto al legado social, Morazán introdujo la reforma religiosa de la libertad de cultos y de religión, así como la libertad de expresión y la libertad de conciencia, plasmando derechos revolucionarios para aquellos años en la América Latina.

Deseamos que la camarada Xiomara Castro, lleve a cabo un gobierno para el pueblo sufrido de Honduras, con los postulados del Socialismo.

Josep Samitier: entre el FC Barcelona y el Real Madrid en tiempos difíciles

Gabe Abrahams

Josep Samitier Vilalta (Barcelona, 1902-1972) fue un jugador y entrenador de fútbol legendario. Su carrera deportiva se desarrolló en el Fútbol Club Barcelona y el Real Madrid, así como en el Olympique Gymnaste Club de Nice durante su exilio en Francia.

Josep Samitier, o Pepe Samitier, inició su carrera deportiva en el Fútbol Club Internacional de Sants, el cual disputaba en aquellas fechas el Campeonato de Cataluña. Tras destacar en ese equipo, con 17 años fichó por el Fútbol Club Barcelona. El Barça logró su fichaje al pagarle al jugador un traje con chaleco y un reloj con esfera luminosa.

El paso de Samitier por el Fútbol Club Barcelona, que duró desde 1919 hasta 1932, coincidió con la presencia en el club de grandes jugadores como el goleador Paulino Alcántara o el portero Ricardo Zamora. Los éxitos de aquel equipo consiguieron inmortalizar al Barça de los años veinte del pasado siglo que pasó a ser conocido como el Barça de l’edat d’or.

En esa década, el club azulgrana ganó la Copa del Rey, máximo torneo disputado en España hasta la aparición de la Liga, en las temporadas 1919-20, 1921-22, 1924-25, 1925-26, 1927-28. También ganó la primera Liga disputada en la temporada 1928-29.

Fue tal el éxito de Samitier y del Fútbol Club Barcelona de esa década que el club tuvo que cambiar de campo para afrontar el crecimiento de socios y simpatizantes que acudían al estadio. En 1922, el Barça abandonó el mítico Camp del Carrer Indústria, popularmente conocido como L’Escopidora, para empezar a jugar en el no menos mítico Camp de Les Corts.

Josep Samitier, durante esos años, marcó la friolera de 326 goles, incluyendo partidos oficiales y amistosos. Todavía hoy es el tercer máximo goleador de la historia del Fútbol Club Barcelona por detrás de Lionel Messi y Paulino Alcántara. Tuvo tiempo Samitier en esos años, además, de conquistar la medalla de plata con la selección española en los Juegos Olímpicos de Amberes de 1920.

En 1932, Josep Samitier abandonó el Fútbol Club Barcelona por desacuerdos económicos y fichó por el Real Madrid, donde se reencontró con Ricardo Zamora. En las dos temporadas que jugó en el club blanco, ganó una Liga (1932-33) y una Copa (1934). A principios de 1936, entrenó durante un corto periodo de tiempo al Atlético de Madrid.

Hasta esa fecha, Josep Samitier había afirmado y demostrado ser un gran catalanista e, incluso, se le había acusado de esconder la bandera de España en actos públicos, durante la dictadura de Primo de Rivera. Al periodista Josep M. Planes, Samitier le había llegado a decir en enero de 1933 tras finalizar su etapa de jugador en el Barça: “Este es el premio a toda mi vida de futbolista catalanista” (Mirador, 19-01-1933).

Tras el Golpe de Estado del 18 de julio de 1936 contra la Segunda República Española, se inició la Guerra Civil y Samitier observó con preocupación cómo los sublevados persiguieron, encarcelaron y fusilaron a jugadores y responsables de los principales clubs españoles, muchos amigos suyos. Un caso impactante fue el del presidente del Fútbol Club Barcelona y diputado de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Josep Suñol, fusilado en el Alto del León de la Sierra de Guadarrama en los inicios de la Guerra Civil. Además, Samitier sufrió un arresto por parte de milicianos anarquistas que, no obstante, lo liberaron de inmediato. Temió por su vida y se exilió en Francia.

Desde 1936, Josep Samitier jugó en el Olympique Gymnaste Club de Nice, club donde se reencontró de nuevo con Ricardo Zamora. Por aquellas fechas, otros jugadores exiliados del Barça (Josep Escolà, Domènech Balmanya, etc.) jugaban en clubs franceses como el Football Club de Sète.

En 1939, Josep Samitier puso punto y final a su larga carrera como futbolista, colgando las botas en el exilio francés. La fama del llamado “hombre langosta” o “mago del balón” era enorme, incluso entre los aficionados franceses. En 1942, durante unos meses, entrenó a su último club, el Niza.

En los últimos años de estancia en Francia, Samitier había contemplado cómo la dictadura de Franco, impuesta por la fuerza en 1939, seguía persiguiendo y represaliando a futbolistas y directivos de los principales clubs españoles. La persecución incluía a los de derechas que no se habían posicionado a su favor, como era el caso de Ricardo Zamora. Para poder regresar a España, Zamora había tenido que pasar por una cárcel francesa, sufrir interrogatorios y padecer una condena que le prohibía ejercer de entrenador durante un tiempo.

En 1943, a pesar de todo eso y de su condición de catalanista confeso, Samitier asumió riesgos y regresó a Barcelona. En Francia, la situación política era mala, su primera mujer había fallecido y él sentía nostalgia por Barcelona y Cataluña.

Josep Samitier se presentó ante las autoridades franquistas y, tras superar los interrogatorios de rigor, recibió la autorización para residir otra vez en Barcelona, iniciando una nueva etapa como entrenador del Fútbol Club Barcelona. Permaneció en el puesto de entrenador desde 1944 hasta 1947, pasando a ocupar entonces el cargo de secretario técnico del club.

Como entrenador del Barça, Samitier ganó la Liga 1945-46. Como secretario técnico, su mayor logro fue conseguir el fichaje de Ladislao Kubala, clave de los grandes éxitos del club durante la década de los años 50 del pasado siglo.

A mediados de esa década, gracias a su popularidad, fue frecuente ver a Samitier en anuncios publicitarios o siendo protagonista en películas como Once pares de botas (1954) o Los ases buscan la paz (1955). Un cine que era propagandístico de la dictadura de Franco. En aquellas fechas, era evidente que el “mago del balón” se había visto obligado a adaptarse al régimen de Franco para sobrevivir como persona y deportista. No fue el único.

Detrás de esa etapa, Josep Samitier fichó por el Real Madrid como secretario técnico, volviendo a realizar el mismo recorrido que en su etapa de jugador. Del Barça al Real Madrid. Hasta 1959, permaneció en el cargo, siendo uno de los artífices de la creación del equipo de Alfredo Di Stefano que conquistó Europa. La nostalgia de Barcelona y Cataluña le pudo otra vez como durante su exilio en Francia y acabó regresando a Barcelona.

En los últimos años de su vida, Samitier volvió a trabajar para el Barça, estando acompañado en todo momento por su segunda mujer, Valentina Soler, Tina Soler.

Josep Samitier falleció en Barcelona en 1972, a la edad de 70 años, y fue enterrado en el Cementerio de Les Corts, cementerio en el que también están enterrados a pocos metros de su tumba otros ilustres jugadores del Fútbol Club Barcelona como Paulino Alcántara o Ricardo Zamora. Cerca del lugar, se encuentra ubicado el actual estadio del Barça, el Camp Nou.

El entierro de Samitier, el “mago del balón”, fue multitudinario. Samitier fue llorado por miles de aficionados que acudieron a darle la despedida. Nadie le tuvo en cuenta en ese último adiós sus diferentes filiaciones futbolísticas. Prevaleció el mito.

En 1993, más de veinte años después de su fallecimiento, el Ayuntamiento de Barcelona, en aquel momento gobernado por el Partit del Socialistes de Catalunya (PSC), decidió dedicarle una calle a Samitier, convirtiéndose este en uno de los pocos deportistas con una calle o plaza dedicada en la capital catalana.

La cúpula militar de Estados Unidos temió un Golpe de Estado de Donald Trump

Gabe Abrahams

Llega ya a las librerías una novedad editorial que desvela hasta qué extremo el radicalismo político de Donald Trump preocupó a la cúpula militar de Estados Unidos, la cual temió un Golpe de Estado por parte del expresidente y preparó una respuesta contra el mismo.

El libro de investigación que trata sobre este asunto se titula I Alone Can Fix It: Donald J. Trump’s Catastrophic Final Year y ha sido escrito por dos periodistas del periódico The Washington Post, Carol Leonnig y Philip Rucker. Verá la luz a finales de julio.

El libro desvela que directamente el Jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, Mark A. Milley, llegó a temer que Donald Trump diese un Golpe de Estado. Y narra también que, ante esa situación, Milley, el general de mayor rango en Estados Unidos, decidió planificar una respuesta para detener el posible Golpe de Estado de Trump. 

Según Leonnig y Rucker, Milley se alarmó cuando Trump adoptó una actitud desafiante después de las elecciones de noviembre de 2020, no reconociendo la victoria de Joe Biden. Y empezó a pensar que estaban obligados a preparar una respuesta ante un posible Golpe de Estado. 

Milley tuvo muy claro desde esa fecha que Trump estaba avivando disturbios para encontrar una excusa que le permitiese «invocar la Ley de Insurrección y llamar a los militares». 

El asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021, cuando las hordas de simpatizantes de Trump marcharon hasta el edificio sede del Congreso federal en Washington DC. fue el momento clave. No llegó a mayores, porque Trump no se atrevió a llegar hasta donde la cúpula militar de Estados Unidos pensó que era capaz de hacerlo. 

Según la información que suministra el libro de Carol Leonnig y Philip Rucker, Milley y los otros militares de alto rango consideraron que Estados Unidos se enfrentaba a un «momento Reichstag», en referencia a la quema de la sede del parlamento alemán en 1933 que conllevó el control totalitario de Alemania por parte del partido de Hitler. 

Durante el periodo de conspiración, Milley llamó a los simpatizantes de Trump «camisas pardas», en referencia a los grupos paramilitares que sirvieron a Adolf Hitler en Alemania en los años ’30; y nazis a los asaltantes del Capitolio seguidores de Trump.

Parece evidente que Donald Trump era un peligro para la democracia. El acoso que llevó a cabo contra la democracia de su país, en cualquier caso, no fue menor que el acoso brutal que llevó a cabo contra otros sistemas políticos o Estados no sometidos a sus caprichos.

Libro: «Golpe de Estado en el Estado Plurinacional»

SURCOS comparte la siguiente información:

César Navarro Miranda presenta su libro titulado “Golpe de Estado en el Estado Plurinacional”, en el que realiza un análisis y elabora una conceptualización teórica en relación con los golpes de Estado. Este material tiene una extensión de 60 páginas, en el que se expone la situación de América Latina en relación con los golpes de Estado que se han gestado en la región.

Le invitamos a descargar y difundir el material:

 

Compartido con SURCOS por Rafael López Alfaro.

Jeanine Áñez y los fascistas bolivianos deben responder por sus crímenes

Rogelio Cedeño Castro, sociólogo y escritor costarricense

“No temas Jeanine
No tengas miedo, Jeanine.
A vos no te van a golpear hasta hacerte pulpa la cara.
No te raparán la cabeza hasta hacerte sangrar el cuero cabelludo, con las manos atadas a la espalda.
No te arrastrarán por las calles, después de arrojarte pintura roja, para el escarnio y la diversión de tus enemigos.
No lo permitirían » las polleras «, esas cholas que tanto despreciaste y perseguiste.
No tengas miedo, Jeanine.
Fuiste detenida y encarcelada sin que tus derechos humanos fueran vulnerados.
Fuiste conducida a una cárcel de mujeres, con acceso a defensa legal, y ante los ojos del mundo, no humillada y aterrorizada por una jauría de machos rabiosos que te destrozaran y exhibieran tu miedo y tu dolor como un trofeo.
No tengas miedo Jeanine.
Aunque hayas renegado de ser » una coya» y te hayas declarado aria, rubia y superior a esas pieles morenas y a esos ojos antiguos a quienes mandaste a cazar, no tengas miedo.
Ellas, nosotras, no somos como vos.”

CECILIA SOLÁ.

A PROPÓSITO DE LA DETENCIÓN DE JANINE ÁÑEZ, LA EXDICTADORA, ORDENADA POR LA JUSTICIA ORDINARIA DE BOLIVIA.

Cuán flaca y débil es la memoria histórica, una afirmación reiterada que se escucha a menudo, ella nos conduce a evidenciar lo que resulta ser el meollo de todo un tema de gran importancia en la vida social y política de nuestros países, tanto que debería ser objeto de una reflexión y una discusión muy profundas. ¿será por eso que para muchas gentes del común –por así llamarlas- lo que no aparece en las pantallas, las ondas radiales o en las páginas de los medios de comunicación del régimen de la dictadura neoliberal no existe o no existió y punto?

¿Será entonces, que por esos motivos muchos (as) ni siquiera se enteraron de la inmensa tragedia vivida, durante casi un año, por las grandes mayorías populares de Bolivia, a raíz del golpe de estado llevado a cabo por Jeanine Áñez, Fernando Camacho, Carlos Mesa y otros políticos bolivianos, actuando como la cabeza de los sectores fascistas más radicales en extremo racistas de ese país, con la decisiva complicidad y el apoyo activo de algunos jefes militares y policiales amotinados que exigieron la renuncia del presidente Evo Morales, entre el 10 y el 12 de noviembre de 2019 (lo invitaron a dejar el gobierno y el país amenazándolo de muerte), cuando faltaban todavía más dos meses para cumplirse el período para el que había sido electo?

Estos fascistas llegaron al Palacio Quemado y a la Plaza Murillo de la capital boliviana, Biblia en mano y quemando o pisoteando la Whipala, el símbolo más sagrado y representativo de los pueblos originarios del Alto Perú, hoy República Plurinacional de Bolivia.

Por fortuna, hace un par de meses, el heroico pueblo boliviano ha revertido las cosas a costa de innumerables sacrificios, haciendo girar la rueda de la historia permitiendo así el regreso de la democracia.

Todo esto tuvo un alto precio, como fue la existencia de los 37 o 38 manifestantes muertos de Senkata, en la ciudad del Alto de La Paz, y en Sacaba en las proximidades de Cochabamba(en realidad llegaron a 40, porque algunos fallecieron en los hospitales), durante esos días, quienes actuaban en calidad de defensores del orden constitucional y del gobierno legítimo que estaba siendo derrocado fue entonces, y sigue siendo ignorada por los grandes medios de comunicación, de manera cínica (tienen esqueletos en el ropero y ni siquiera se ruborizan). Estos valerosos ciudadanos fueron víctimas de la represión militar lanzada por el régimen golpista de Jeanine Áñez, con el decisivo concurso de grupos paramilitares de choque de la ultraderecha, como los pititas y los cochalas motorizados de Cochabamba que cometieron innumerables atropellos en muchas partes del país, como sucedió con estos últimos, quienes torturaron a la alcaldesa de una pequeña ciudad de ese departamento: la rociaron de pintura roja, la raparon, la hicieron caminar descalza por un escabroso camino y a la orilla de un río le pusieron una pistola en la sien para que renegara de Evo y del MAS. Las cosas han cambiado y ella fue electa senadora por el departamento de Cochabamba en las elecciones generales del 18 de octubre, cuando los bolivianos lograron recuperar la democracia. No a la impunidad de estos fascistas y en extremo racistas de las bandas cochalas y pititas armadas y motorizadas. Todo esto configuró un escenario que provocó que al dolor de los familiares de las víctimas se uniera un profundo sentimiento de injusticia, provocado por la impunidad en la que permanecen los autores de esos hechos. Cuando los alteños, llevando a sus muertos, bajaron para manifestar su duelo y determinación de lucha en las calles de La Paz, se les disparó y se les arrojaron gases lacrimógenos, por parte de las fuerzas represivas al servicio de Jeanine Áñez, lo que provocó que los ataúdes de las víctimas quedaron tirados en las calles, dentro de lo que fue un grotesco y cruel espectáculo, además de una infinita vejación.

Ha llegado la hora de que la señora Áñez, los cívicos de Santa Cruz, los cochalas motorizados de Cochabamba, los militares y policías golpistas amotinados, a quienes mediante un decreto la dictadora, que ahora se victimiza y encuentra eco en la derecha continental, exoneró de toda culpa si cometían excesos como ya los mencionados en la salvaje represión ejercida contra quienes se resistieron al golpe de estado, junto los actos corruptos y violentos de los personeros de su régimen dictatorial de opereta por los que deben responder, los que son muchos más que los aquí mencionados.

Es así como, podemos constatar que la derecha neofascista de este continente quedó desenmascarada ante los ojos de muchas personas desaprensivas. Esas gentes no son demócratas, en modo alguno, sí no ganan las elecciones entonces hay fraude, cuando esto sucede entonces dan golpes de estado en la modalidad soft para negarlo después (Áñez dice que ese hecho no ocurrió), de paso asesinan y torturan a ciudadanos de las mayorías populares, de por sí para ellos no son seres humanos, si acaso son indios, llamas, animales de carga…

Después de Trump

Arnoldo Mora

La conciencia que la humanidad tiene del rol preponderante que juegan los Estados Unidos, el más reciente y último –eso esperamos- imperio universal de Occidente, quedó patente, una vez más, con la actitud asumida casi unánimemente por los pueblos de la tierra, frente a los acontecimientos que tuvieron verificativo en ese país durante las elecciones presidenciales pasadas y, sobre todo, ante los acontecimientos que pusieron término – ¿por ahora? – dramáticamente al conato de golpe de estado. Ese intento de golpe de estado, inspirado en la manera como ellos mismos lo acostumbran hacer en todas partes en donde ven amenazados sus “intereses”- es decir, los intereses de sus trasnacionales, que se nutren de la explotación de las materias primas de los países periféricos – puso en vilo a la humanidad entera; todo el mundo estaba consciente de que allí se jugaba, en medida no desdeñable, el destino de la especie sapiens; no era un asunto doméstico de quienes lo habían provocado; podría devenir en un asunto de vida o muerte para la humanidad entera; un golpe de estado de índole fascista en Washington haría realidad lo que Hitler intentó hacer y tuvo como desenlace la II Guerra Mundial. No nos ha de extrañar, por ende, el sentimiento de alivio que muchos en todos los rincones del planeta experimentaron cuando se dio el feliz desenlace de tan arriesgada y riesgosa aventura; sentimiento acentuado con la inusual ceremonia – marcada por las medidas militares de precaución ante la amenaza de terroristas nacionales y para evitar el contagio de la Covid-19- de la toma de posesión del nuevo presidente, un anciano de endeble salud y formado en la más rancia tradición política, pues su único oficio conocido es haber sido senador. La escogencia de Biden sólo puede interpretarse como una visceral y clara reacción de la mayoría del electorado yanqui, ante el fracaso de la afirmación de Trump de que todos los males de la sociedad norteamericana provenían de la corrupción del establishment político, incrustado en las instituciones consideradas, desde los días de los padres de la patria, como base fundamental del edificio “democrático” de la nación, y ubicadas en la Casa Blanca y el Capitolio; esto explica el ataque de hordas fascistas al Capitolio y el berrinche de Trump al verse obligado a abandonar, sino hasta el último minuto y sugiriendo que volvería, las instalaciones de la Casa Blanca.

El fracaso de Trump – ¿momentáneo? – es el fracaso de un intento de deslegitimar las tradiciones o, más exactamente, la rutina del ejercicio del poder político imperial. Pero, en realidad, sólo se trataba de cambiar las formas, no el fondo del quehacer político; más aún, si algún “mérito” (¿?) le hemos de reconocer a Trump, es haber puesto en evidencia la podredumbre que excreta el poder imperial de la Roma americana; como en la conocida y divertida leyenda, bastó que un niño –Trump- señalara que la noble dama Lady Godiva andaba desnuda, para que la impúdica farsa del poder imperial quedara al desnudo ante la mirada estupefacta del mundo entero.

Pero, no nos hagamos ilusiones, Trump puede estar no sólo ya muerto políticamente y a un tris de parar con sus huesos de viejo y degenerado corrupto en la cárcel -¡ojalá¡- pero sólo como persona física, porque el movimiento que él ha suscitado, sale hoy más fuerte que hace 4 años; las cifras no engañan: más de 74 millones votaron por él, 45% de los cuales le siguen con perruna fidelidad aún hoy día; 95% de los que votaron por Trump creen que hubo fraude, es decir, están firmemente convencidos de que el nuevo gobierno es espurio y, por ende, antidemocrático; la fe en el sistema “democrático” norteamericano está severamente golpeada; haga lo que haga la nueva administración, siempre será objeto de sospecha y rechazo por casi la mitad de los ciudadanos yanquis, pues en la política pasa lo mismo que en el amor: si se pierde la confianza todo está arruinado. Esto lo cambia todo; hoy el enemigo de Estados Unidos no está afuera; en vano se buscaría en Pekín o Moscú, y menos en Pyongyang, Caracas o la Habana, porque está en sus propias entrañas; como en la lúcida y esclarecedora película de Bergman, la serpiente ha incubado un huevo que engendrará una nueva víbora. Desde este punto de vista, buscar las causas de los males endémicos de la “democracia” norteamericana fuera de sus fronteras, no deja de ser un acto de mala fe, como sospecho parece estar incurriendo el nuevo Secretario de Estado; si insiste en ese trillado e irresponsable juego, como ya lo advirtió en la cumbre (virtual) de Davos el líder de China, la consolidada potencia hegemónica mundial, el nuevo gobierno yanqui pondría en peligro la paz mundial en detrimento de todos, incluidos en primer lugar, quienes lo provoquen. Por su parte, Putin, al derrotar en Siria a la OTAN y a sus aliados regionales del régimen sionista, ha demostrado estar mucho más avanzado en tecnología bélica y estrategias militares que sus adversarios occidentales. China ha proseguido con su política de conformar pactos de amplio espectro en el campo comercial, como lo demuestra la formación de una zona de libre comercio – la más amplia y poderosa del mundo actualmente- con todos los países de Asia y Oceanía, con la – ¿momentánea? – excepción de la India; en la misma línea de apertura mundial en los mercados, ha de interpretarse el acuerdo recién firmado entre China y la Unión Europea. Con ello, queda claro que el epicentro de las finanzas mundiales no es más Wall Street.

Las repercusiones en los ámbitos económico, social y político no han hecho sino ahondar y acelerar la crisis estructural del fallido modelo neoliberal, crisis que, desde 2008, ha venido siendo el protagonista principal del escenario de la geopolítica mundial. Hasta ahora, las medidas adoptadas por los sectores hegemónicos de la metrópoli imperial para enfrentar su crisis interna, no sobrepasan el ámbito coyuntural, muy justas por lo demás, tales como dar de inmediato multimillonarios subsidios a los sectores más empobrecidos, solventar el problema de los inmigrantes, contrarrestar la ola racista y combatir los prejuicios supremacistas tan en boga en la administración anterior y, lo más importante, tratar de imponer mayores cargas impositivas a las minorías plutocráticas. Pero esto no basta; para llegar al fondo del problema se debe cambiar radicalmente el “orden” económico-mundial imperante desde los acuerdos de Breton Wood, impuestos por la potencia que se creyó ganadora luego del cataclismo de la II Guerra Mundial. La solución no está en exportar la guerra a los países periféricos con el único fin de satisfacer los apetitos criminales de ganancias del complejo militar industrial, el más poderoso lobby en los sinuosos pasadizos de Washington; las élites imperiales deben, por fin, llegar al convencimiento de que la guerra ya no es un negocio, como lo ha señalado en múltiples ocasiones el Papa Francisco. Para lograr una salida a la crisis actual, se requiere que los países periféricos se unan y conformen un bloque que les dé protagonismo en el escenario de la geopolítica mundial; la pandemia ha demostrado fehacientemente que la humanidad es una sola, por lo que ya no hay problemas locales: las calenturas de unos pocos pronto se convierten en la pulmonía de todos…

Y para poner punto final a estas reflexiones, cabe preguntarse: y en Tiquicia ¿qué? Ese asunto lo trataré en un próximo artículo.

Declaración de la Asociación Americana de Juristas tras el intento de golpe en los EE.UU.

La AAJ repudia los actos de violencia del 6 de enero en Washington DC, que resultaron en la muerte de cinco personas, lo cual pudiera repetirse durante o antes del acto de toma de posesión del presidente electo Joseph Biden. La insurrección ejecutada en el Capitolio fue impulsada por Trump esa mañana, mintiendo sobre un presunto fraude electoral. Una turba ultraderechista, fascista, antisemita y neonazi, y de supremacistas blancos, irrumpió y ocupó el edificio del Capitolio de los Estados Unidos y varios edificios del Capitolio estatal en un intento de interrumpir el proceso de certificación de las elecciones, encontrar, agredir, o inclusive secuestrar y asesinar a legisladores y legisladoras, aparentemente con la complicidad de efectivos de las fuerzas del orden y colaboración de legisladores como Ted Cruz y muchos otros. Así lo reflejan los medios de prensa. Incluso se documentó que algunos agentes de policía abrieron barricadas para dejar pasar a las turbas y se retrataron en “selfies”. Además, se informó que el Departamento de Defensa no dio aprobación para la entrada de guardias nacionales de otros estados hasta horas después. Resulta significativo que un buen número de los insurrectos fueron integrantes de las fuerzas armadas de los EE. UU.

La AAJ considera que los hechos acaecidos confirman una tentativa de golpe de estado con el objetivo de anular los resultados de las elecciones, certificados por el Colegio Electoral. El fracaso de la tentativa posibilitó la decisión de la Cámara de Representantes del 13 de enero, promoviendo un segundo proceso de destitución de Trump por incitación, y no pueden descartarse nuevos intentos.

Hay que analizar seriamente el comportamiento y complicidad de las fuerzas del orden al tratarse de manifestantes supremacistas y compararlo cuando se trata de manifestantes negros, latinos, progresistas, LGBTQ, naciones originarias, mujeres, y de quienes luchan contra la discriminación y el racismo.

Un ejemplo, es el del pasado mayo y posteriormente: la policía de Washington DC actuó con fuerza excesiva y detenciones masivas de miembros de Black Lives Matter (Las Vidas Negras Importan) y grupos en solidaridad, por protestar contra el racismo y la violencia policial a raíz del asesinato de George Floyd. Así mismo fue el comportamiento de las fuerzas policiales en eventos similares en todo el país.

Otro ejemplo es la respuesta policial a la violencia de la supremacía blanca en Charlottesville, VA en 2017, cuando operativos de extrema derecha y fascistas se congregaron con antorchas, símbolos del nazismo, para revertir la decisión de remover los monumentos racistas. La policía, en otra demostración de racismo, tuvo una actitud complaciente hacia los supremacistas, que tomaron represalias e irrumpieron en medio de una contra protesta anti racista, hiriendo a decenas y matando a la joven Heather Heyer.

Por tanto,

La AAJ llama a una investigación exhaustiva, rigurosa e independiente de los hechos, sancionar a los responsables y garantizar su no repetición tomando las medidas necesarias para desmantelar toda forma de racismo institucional y estructural.

16 de enero de 2021

Vanessa Ramos. Presidenta AAJ Continental
Luis Carlos Moro. Secretario General
Beinusz Szmukler. Presidente del Consejo Consultivo de la AAJ

Compartido con SURCOS por Walter Antillón.