Ir al contenido principal

Etiqueta: infraestructura estatal

¿La «Ciudad del Desgobierno»?

Freddy Pacheco León

Freddy Pacheco León

La llamada «Ciudad Gobierno» no debería buscar su cuestionada ejecución cometiendo errores tan graves desde el inicio, como estos. Resulta que, al no existir un proyecto integral, formal, ¡como tiene que ser!, tampoco se tiene un presupuesto técnicamente estimado para la construcción y equipamiento de «esos edificios». Solo se cuenta con una maqueta hecha a partir de una añeja primera idea dejada atrás y jamás actualizada.

Al ser así, preguntamos ¿Por qué no mirar hacia lo hecho por el Poder Judicial? Nos referimos a la idea de, en lugar de concentrar todas sus funciones en el Área Metropolitana, haber desarrollado unos 100 despachos por todo el país, como también lo ha hecho la Caja con sus 1.050 EBAIS y áreas de salud complementarias a sus hospitales regionales. ¿Se imagina usted amigo lector que ambas instituciones, y otras en menor medida como el ICE y el AyA, no hubiesen pensado en que ese era el camino correcto? En que no cabe concentrar sino más bien, descentralizar, en consideración a los habitantes que requieren de esos servicios.

Si algunos, como los citados, han planificado bien en busca de mayor eficiencia, lo esperable es seguir regionalizando los servicios públicos, habilitando sedes en poblaciones y cantones adecuadamente designados, en lugar de pensar en trasladar decenas de miles de trabajadores del Estado (ese «chorro de vagos» según la presidenta) a unos edificios que no se sabe ni qué servicios ofrecerían para los funcionarios y las decenas de miles de usuarios, que tendrían que trasladarse desde lugares lejanos, para quizá buscar solo una firma en un documento.

Y es que cuesta comprender que no se hubiese valorado siquiera el caos vial que se produciría en esa zona céntrica de San José al final del Paseo de los Estudiantes, sin adecuados sistemas de transporte público, sin espacios suficientes de estacionamiento, sin garantizados servicios de agua potable, sin plantas de tratamiento de aguas negras, sin un eficiente sistema de recolección de desechos sólidos, sin suficientes servicios de alimentación para los funcionarios, sin garantizados servicios de telecomunicación del tambaleante ICE, etc., en momentos en que el teletrabajo, además de ser eficiente, mitiga el caos vial que sufre el Área Metropolitana. No podemos más que pensar que estamos ante una verdadera chambonada, que, de seguir adelante, desembocaría en un proyecto que muy probablemente quedaría a medio palo, como es usual, pues, como en este caso, el BCIE no financiaría ni el 30 % de lo que una vez se dijo costaría, según lo aclarara el exministro de Hacienda Nogui Acosta antes de ser diputado con inmunidad.

Entonces, si no hay un razonable proyecto de desarrollo urbano de tal magnitud en un Estado que padece una profunda crisis financiera por las equivocadas políticas económicas, lo prudente, lo recomendable, lo lógico y lo inteligente, es más bien contribuir con el Benemérito Liceo de Costa Rica, para el buen desarrollo de sus renovados programas académicos, artísticos, deportivos.

Quizá en los años prepandemia pudo haber sido una buena idea, eran otras circunstancias, pero hoy, no solo está pésimamente planteado en el peor momento, sino que sería un sinsentido forzar su aprobación pese, también, a los roces constitucionales que exhibe, solo motivados en dejar de pagar unos alquileres, que igualmente se dejarían de pagar acondicionando sedes regionales de moderado tamaño.