Este 31 de mayo, el Programa de Radio Universidad Voces y Política transmitió un sentido homenaje con motivo del décimo aniversario del asesinato de Jairo Mora, un valiente defensor del ambiente y las tortugas marinas en Costa Rica. En dicho episodio se dio la participación de Mauricio Álvarez junto a Alicia Casas, comunicadora e investigadora y Ana María Arenas del Centro Comunitario de Buceo Embajadores y Embajadoras del Mar.
Jairo Mora, cuyo nombre ahora se asocia con el refugio de vida de la tortuga, nació el 22 de marzo de 1987 en Gandoca, Caribe Sur de Costa Rica. Desde temprana edad, Jairo mostró un profundo amor por las tortugas marinas y su conservación. Acompañado por su madre, visitaba regularmente las playas que formaban parte del hábitat de estas especies. Fue en su proceso escolar que Jairo escuchó por primera vez sobre la importancia de proteger los huevos de las tortugas y se involucró en acciones de cuidado y liberación de tortugas recién nacidas.
Al pasar de los años, Jairo trabajó activamente en los principales sitios de anidación de tortugas en el país, incluyendo Ostional, Playa Grande, Pacuare, Tortuguero y Cahuita. En 2012, se unió a una organización ambientalista internacional, donde realizó un trabajo sistemático y logró identificar alrededor de 1474 nidos de tortuga baula en la playa de Moín. Este hallazgo demostró la importancia crucial de esta playa como uno de los sitios de anidación más significativos del país.
Trágicamente, Jairo fue secuestrado y asesinado en la playa de Moín en un acto atroz perpetrado por hombres dedicados al robo de huevos de tortuga. Según la sentencia, Jairo fue asfixiado por la traga de agua y arena mientras era arrastrado atado a un jeep con el que patrullaba la playa junto a tres voluntarias extranjeras. Su valiente lucha contra el saqueo de las tortugas se vio truncada por la violencia que pretendía alejar a los ambientalistas de Moín.
El tribunal penal de Limón condenó a 50 años de cárcel a los responsables del crimen de Jairo. Tras su asesinato, cientos de personas y organizaciones ambientalistas expresaron su conmoción, indignación y solidaridad, destacando la importancia de proteger a quienes denuncian los atropellos contra la naturaleza.
En el homenaje se exploraron las huellas que Jairo dejó en la lucha ambiental y se destacaron los proyectos y trabajos actuales que continúan su legado en la costa de Limón. Su madre, Fernanda Sandoval, compartió una carta en la que recordaba con amor y gratitud a su hijo, resaltando su pasión por la protección de las tortugas marinas desde una edad temprana. Fernanda compartió un párrafo escrito por Jairo a la edad de 12 años, en el que expresaba su compromiso de proteger a estas criaturas marinas hasta el final de sus días.
En su mensaje, Fernanda instó a los costarricenses a seguir el ejemplo de Jairo y a proteger todas las formas de vida, destacando la belleza y la importancia de las tortugas marinas y otros animales en los mares y playas. Con emotivas palabras, recordó cómo Jairo encontró en las tortugas marinas su gran pasión y cómo se convirtió en su deber protegerlas.
El décimo aniversario del asesinato de Jairo Mora es un recordatorio de la valentía y dedicación de los defensores ambientales en Costa Rica y en todo el mundo. Su legado perdura en la lucha por la conservación y nos recuerda la importancia de proteger nuestro entorno natural para las generaciones futuras.
Claudio Quesada Rodríguez, coordinador de Investigación y Conservación de la Reserva Pacuare tuvo el gran honor de trabajar con Jairo desde muy adolescente, aseguro que “ es doloroso igualmente pensar que después de la muerte de Jairo se hizo una propuesta al gobierno de ese momento de turno de crear un refugio de vida silvestre en Moín, una playa muy importante para la anidación de tortuga Baula, fue ignorado totalmente y en este momento tenemos la construcción de APM Terminals que ha venido a disminuir en gran cantidad la anidación de tortuga Baula”.
Mientras Randall Villalta Mora, Asociación Amigos de la Isla Uvita que ha trabajado en varios proyectos de tortugas marinas y fue gran amigo de Jairo lo recordó “como una persona muy apasionada, realmente un experto en el tema de la conservación de las tortugas. Probablemente por esta gran pasión en algún momento hasta estuvo dispuesto a dar su vida, por el mismo carisma que tenía. Trabajé en esa playa junto con él, la cual era peligrosa, las casas alrededor eran muy pocas, completamente oscura y a pesar de que había muchas tortugas también era de muy poco acceso”.
Hoy Randall está cuidando tortugas en la Isla Uvita y asegura que “tiene muy poco apoyo por parte del gobierno local y del SINAC. Pretendemos ir generando conciencia en las personas visitantes de la isla que es un animal que pronto va a desaparecer y con ello la cultura de comer sus huevos y su carne. Así es que si queremos conservarlas deben permitirnos cuidarlas y de esta forma tampoco afectar el ecosistema, pues son muy importantes”.
Mensaje de Randall Villalta Mora, Asociación Amigos de la Isla Uvita:
“A diez años del asesinato de Jairo Mora Sandoval ¿Dónde está su huella?”
“Soy limonense y he trabajado en varios proyectos de tortugas marinas. En uno de ellos tuve la oportunidad de conocer a Jairo Mora, quien era un gran amigo mío, una persona muy apasionada, realmente un experto en el tema de la conservación de las tortugas. Probablemente por esta gran pasión en algún momento hasta estuvo dispuesto a dar su vida, por el mismo carisma que tenía. Trabajé en esa playa junto con él, la cual era peligrosa, las casas alrededor eran muy pocas, completamente oscura y a pesar de que había muchas tortugas también era de muy poco acceso. Las personas que llegaban a esta playa, que por cierto Jairo se topaba siempre, eran personas que prácticamente vivían de la venta de huevos de tortugas y de la venta de la carne de estas mismas, por lo que Jairo muchas veces al igual que yo tuvimos que competir a ver quién llegaba primero, esa era la persona que obtenía los huevos de tortuga y no se discutía, esa era un área de muchísimo peligro.
Con el tiempo el proyecto fue creciendo y poco a poco hubo cierto apoyo de parte de las autoridades de Guardacostas y Fuerza Pública, pero no fue así siempre, para la mala suerte de Jairo que en uno de esos patrullajes para rescatar los huevos de tortuga también había personas que se dedicaban a esas cosas ilícitas y pues tenían armas y de esta manera sucedió la tragedia.
Actualmente tengo mi propio proyecto en la isla Uvita, la isla Quiribí, donde estoy cuidando 12 tortugas Carey, las cuales ponen sus huevos. Es un escenario prácticamente igual, las personas llegan, roban los huevos, en la mayoría de los casos destazan las tortugas, ellas ni siquiera llegan a anidar, las destazan y aprovechan su carne que por ser tortuga Carey también su caparazón es utilizado para artesanías.
La situación actualmente no ha cambiado mucho, aun muchísimas personas se dedican a la venta de huevos y carne. De hecho, el que sea ilícito hace que su precio haya subido descomunalmente, pero no por eso muchos limonenses dejan de consumirla, pues erróneamente lo consideran parte de la cultura limonense.
Las tortugas que estoy cuidando en la isla como parte de una asociación llamada Amigos de la Isla Uvita, tiene muy poco apoyo por parte del gobierno local y del SINAC. Pretendemos ir generando conciencia en las personas visitantes de la isla que es un animal que pronto va a desaparecer y con ello la cultura de comer sus huevos y su carne. Así es que si queremos conservarlas deben permitirnos cuidarlas y de esta forma tampoco afectar el ecosistema, pues son muy importantes”.
Mensaje de Claudio Quesada Rodríguez, coordinador de Investigación y Conservación de la Reserva Pacuare:
“A diez años del asesinato de Jairo Mora Sandoval ¿Dónde está su huella?”
“Tuve el honor de trabajar con Jairo desde muy adolescente, de hecho, él participó en el Programa en el cual yo trabajaba en Gandoca, él participó desde que era estudiante e hizo el trabajo comunitario con nosotros, participó en un simposio con un programa novedoso que fue de transmisores satelitales y seguir la migración de las baulas en esos años, luego empezó a trabajar en Moín y ahí fue donde desgraciadamente ocurrió su asesinato.
En este momento yo estoy trabajando como coordinador de investigación y conservación de la Reserva Pacuare. Hace 5 años estoy en esta posición y pues obviamente uno tiene muchos recuerdos desde la adolescencia de Jairo bastantes sentimientos encontrados recordar el trabajo, pero creo que lo más importante de lo que estamos haciendo es seguir con el legado, tratar de entender y honrar su nombre con todas las acciones que hacemos tanto en playa como en la parte de educación ambiental que trabajamos con todos los adolescentes que definitivamente a él le caló bastante fuerte todo el trabajo que se hacía.
En este momento es difícil entender que ya son diez años de la partida de él, pero bueno lo que nos queda es seguir luchando, es doloroso igualmente pensar que después de la muerte de Jairo se hizo una propuesta al gobierno de ese momento de turno de crear un refugio de vida silvestre en moín, una playa muy importante para la anidación de tortuga Baula, fue ignorado totalmente y en este momento tenemos la construcción de APM Terminals que ha venido a disminuir en gran cantidad la anidación de tortuga Baula. Pero bueno esa es la realidad de Costa Rica y creo que del mundo entero: las decisiones económicas están siempre por encima de las decisiones de conservación y lo que nos queda en seguir en la lucha, honrar el nombre de Jairo y seguir trabajando por la Conservación”.
Por Mauricio Álvarez Mora, docente UCR-UNA y ecologista.
Hace 28 años, el 7 de diciembre, Óscar Fallas Baldí, Jaime Bustamante Montaño y María del Mar Cordero Fernández, murieron en su casa destruida por un incendio, del que nadie pudo escapar. Es extraño que no pudieran salir, María del Mar -guerrera defensora del golfo Dulce- luchó hasta el final y pereció tratando de abrir la puerta, sin llave y con los rasguños cercanos a la cerradura que evidencia que la puerta no abrió o alguien no lo permitió. Óscar y Jaime murieron en unas camas.
Según el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), no hubo resultado de las investigaciones que indicaran mano criminal; no obstante, tampoco se pudo hallar otra causa del incendio. Todo se enrareció y se justificó con la práctica del fumando y la bohemia.
Sin embargo, como ecologistas, veníamos de una importante campaña contra la transnacional Stone Conteiner, justamente tres días antes del incendio celebramos la victoria en conjunto con la gente de las comunidades del Golfo Dulce en Puerto Jiménez. Una campaña que en menos de dos años logró articular a las comunidades con organizaciones nacionales y hasta redes globales como Greenpeace, otras europeas y de Estados Unidos, por la defensa del valioso ecosistema del pacífico sur de Costa Rica que alberga patrimonio natural y cultural para la humanidad como los es el Humedal Térraba-Sierpe y el Parque Nacional Corcovado , contra la intención de construir un muelle industrial para procesar y exportar astillas para hacer papel de las plantaciones de melina que invadió la zona.
Durante la campaña persona ecologistas recibimos amenazas y actos de violencia, como el hecho de aflojarle las tuercas a las llantas del vehículo de la AECO (Asociación Ecologista Costarricense) y se recibieron llamadas anónimas a la oficina después, de lo que consideramos, el asesinato de Oscar, Jaime y María del Mar, diciéndonos “la lista no ha terminado”, amenaza que cumplida meses después, cuando apareció muerto el compañero David Maradiaga.
Tantos años después la memoria sigue vida, a veces se nubla, se evapora pero vuelve a condensarse para dar paso a momentos elegidos, que se amontonan desordenadamente y como una tonada sin rima se activan por reflejos, se gatillan en un juego de estímulos inesperados: un aroma, un lugar, una frase o una gota de agua en la espalda desde donde puede emerger la memoria de lo sencillo, lo trivial de los mejores momentos y también los de gran dolor. Así han venido siempre los recuerdos durante 28 años continuos, con el empuje de los vientos alisios y los atardeceres de bronce.
El hipocampo es el lugar del cerebro que alberga la memoria, la de episodios pasados y la memoria espacial. Su nombre proviene de agregar los términos griegos «hippos» y «kampos», que significan respectivamente «caballo» y «monstruo», debido a su parecido con un caballito de mar. Entre las principales funciones del hipocampo estan en la generación y recuperación de recuerdos, por lo que es clave en nuestros aprendizajes y la generación del conocimiento. También está implicado en las emociones, debido los sentimientos que nos generan los recuerdo. Además, es el lugar donde se enquista la enfermedad del Alzheimer provocando la pérdida de memoria y desorientación.
¿Qué activa las conexiones de las neuronas que nos devuelven los recuerdos?, ¿cómo los mezclamos con los sueños, deseos, pasiones y dolencias para sembrar la memoria en nuestro hipocampo? ¿dónde y cómo constituir un hipocampo colectivo si no intencionamos, escribimos y reivindicamos cada 7 de diciembre?
Ya pasaron muchos años y sigue la necesidad de escribir todos los años para recordar, para vencer el olvido y la impunidad. ¿Cómo contar algo que no está nombrado y llorado?, ¿cómo puede la memoria ser una duda torturante, un recuerdo de amor, miedo y sufrimiento?, ¿cómo aliviar el peso de nuestro hipocampo con uno más colectivo para distribuir los sufrimientos?
La vida nos va llevando por otros senderos de tiempos y espacios que van y vuelven cíclicamente, vamos cambiando y con ello algunos sentimientos se atenúan, otros tienden a desplomarse, los que están atorados o incendiados nos causan las mismas sensaciones, los mismo fríos y dolores.
En todos estos años, donde se ha sumado más violencia a las estadísticas, he percibido una especie de efecto Coriolis, no la rotación de un cuerpo en movimiento en distintos hemisferios, es otro efecto humano de indiferencia, lo he observado cuando he expuesto sobre la criminalización y la violencia política , la respuesta es desviar la mirada a la derecha o a la izquierda según su lado de cuerpo dominante o “diestricidad”, una vez vuelta la mirada, dejan de escuchar y cortan la atención. No sé si sea alguna reacción del lenguaje corporal o simple mecanismo de evasión o negación, pero cuando uno cuenta algo doloroso, la gente comunica muchos gestos de empatía, solidaridad, incredulidad, descalificación y el peor de todas es la Coriolis emocional. ¿Cuál será el gesto suyo a esta altura de texto?
Para el excepcionalismo tico y cuento de país verde y feliz, estos hechos son una distorsión, un error en la postal, donde el futuro nos alcanza y una amenaza a nuestro papel en la debacle ambiental del planeta. Nuestro país siempre ha jugado a ser esa esperanza, ese papel de vitrina, de laboratorio de cuentos tan buenos y curados que los termínanos creyendo, repitiendo y hasta reproduciendo. Es así, pero a veces quisiera hacer Coriolis y desconectar el interruptor para mal vivir con la misma indiferencia. Para mantener el excepcionalismo hay que castrar la memoria e invisibilizar todos los errores del guion.
Para la región latinoamericana la pérdida de Oscar, María, Jaime y David inauguró una oleada de represión y criminalización algo distinta, pareciendo menos masiva y más selectiva que el saldo de las dictaduras y ejército con su masivo y sangriento monopolio del terrorismo de Estado. Sólo parece distinta pues se privatizó parte del monopolio de la violencia y ahora los intereses trasnacionales y privados han perpetrado más directamente la represión en la última tres décadas contra personas activistas, indígenas, mujeres y campesinas defensores de la tierra.
Para muestra las 1733 personas defensoras de tierra y derechos humanos en todo el mundo que han sido asesinadas en los últimos diez años (2012-2022), esto de acuerdo con el informe más reciente de Global Witness (setiembre 2022), organización que desde 2012 documenta este tipo de violencias. El 68 % de esos ataques se han registrado en países de América Latina. Las comunidades indígenas concentran el 39 % de los ataques registrados, pese a que representan menos del 5 % de la población mundial. Las mujeres como María del Mar Cordero suman 11 % de esta inmunda lista en 10 años.
A pesar de que Oscar, María, Jaime ni David estan en esa estadística, si lo están Jairo Mora, Diego Saborío, Sergio Rojas y Jhery Rivera, casos casi todos conocidos y la mayoría en la impunidad. Todas estas cifras y números estan además subregistrados y son la superficie de un ciclo de violencia en cuyas aristas hay amenazas de muertes, atentados, agresiones, judicializaciones y muchas otras formas de violencia que no siempre terminan en la estadística por terror al terror.
La impunidad, miedo y olvido son el Alzheimer que carcome nuestro hipocampo social, oxida toda la estructura de evasión, tiñe todo el pacto social de indiferencia, para dar paso zonas grises llenas de consumismo narcotizante, donde se extingue la vida y el fututo del planeta.
El año pasado 2021 al menos 200 personas defensoras de tierra y derechos humanos fueron asesinadas, por estas y todas las personas activistas asesinadas, sus familias y los tejidos comunitario rotos y por la naturaleza que también muere con ellas, extendemos un abrazo colectivo de justicia y verdad para hacer entre todas y todos un hipocampo colectivo donde recordemos con amor y dignidad a las personas que ponen el cuerpo y la vida para defender el planeta y otros futuros posibles.
Nota: Gracias a la edición de Rebeca Arguedas Ramírez
Días anteriores en el Palacio de los Deportes, Heredia, se proyectó una serie de textos en la parte principal de dicho edificio, en donde se mencionaba frases como “APM Terminals es muerte”, “Jairo Mora Justicia”, “Estado y fiscalía complice”, “8 años sin Jairo Mora”, “Acuerdo de Escazú ya”.
Al conmemorarse el pasado 30 de mayo cinco años desde la muerte de Jairo Mora Sandoval, cuyo cuerpo apareció en Playa Moín, una solitaria playa del Caribe costarricense, son aún muchas las preguntas sin repuestas alrededor de este asesinato.
Jairo Mora Sandoval había detectado que de todas las playas en el Caribe, la playa Moín recibía la cantidad más elevada de tortugas marinas (véase nota de Mauricio Álvarez titulada «5 años Jairo Mora ¿cómo destruir su legado?» publicada en Elpais.cr). Semanas antes de su muerte, había señalado a un grupo de periodistas lo que el título de esta nota de La Nación indica de manera muy clara: «Si un policía dice que nos apoya, está mintiendo«. Si este titular puede causar profundo estupor, este otro del 2015 (véase nota de La Nación) posiblemente arroje la misma sensación al leerse esta vez que: «Sala Constitucional suspende comparecencia de fiscal general en Asamblea por caso de Jairo Mora«.
A pocos días de su muerte, y sin que mediara mayor investigación, en declaraciones a la cadena internacional de CNN del entonces Vice Presidente de Costa Rica, Alfio Piva, se señaló a hueveros y a contrabandistas como probables responsables de esta muerte. Viendo la gran cantidad de proyectos que se han concentrado en Playa Moín desde aquel fatídico 31 de mayo del 2013 ¿eran hueveros y contrabandistas los únicos en Costa Rica interesados en que no se ventilara mayormente que esta playa recibe la mayor cantidad de tortugas de todo el Caribe costarricense? ¿Por qué razón la Fiscalía General de la República privilegió esta única pista en sus investigaciones, sin interesarse por posibles autores intelectuales de este vil asesinato provenientes de otros sectores? ¿Por qué no haber seguido la recomendación del Experto Independiente John Knox del 2013 durante su visita a Costa Rica, apoyando la solicitud de varias ONG costarricenses de crear una Comisión de la Verdad ajena al Poder Judicial para investigar debidamente este caso y otros más (véase informe de John Knox, punto 67)? ¿Por qué haber hecho caso omiso de esta recomendación durante toda la administración 2014-2018?
Remitimos al lector a una nota que nos permitimos redactar al conmemorarse tres años de esta muerte (véase nota publicada en Informa-tico, titulada «Los pendientes a tres años de la muerte de Jairo Mora«), y cuyas preguntas persisten en el tiempo. Al haberse en el período 2017-2018 confirmado la separación de varios altos personeros del Estado costarricense por diversas faltas graves de carácter ético en su labor, y que estuvieron involucrados en las investigaciones realizadas al momento de la muerte de Jairo Mora, puede incluso que algunas de estas preguntas se tornen más persistentes aún.
Como la figura de Jairo Mora Sandoval, observando el horizonte desde su querida Playa Moín.
Foto extraída de nota de prensa (La Nación) titulada «Patrullando Moín con Jairo Mora».
(*)Profesor de Derecho Internacional Público, Facultad de Derecho, Universidad de Costa Rica (UCR).
Si bien algunos de los que se ensuciaron con sangre las manos hoy están en la cárcel, no se hace honor a la vida de Jairo. La impunidad continúa porque la playa sigue desprotegida, el crimen se perpetúa una tras otra vez porque hoy Playa Moín no está siendo conservada si no destruida, industrializada, el humedal de Moín ya fue partido en dos para hacer una calle y un puerto cuya necesidad de existir es cuestionable.
El motivo por la cual Jairo fue asesinado fue el obstáculo que él y cualquier acción en defensa de las tortugas y su hábitat representaba para diversos intereses. El “estorbo” ya no existe.
Pero este es sólo uno de más de una decena de megaproyectos para Moín por más de 4980 millones de dólares. Ahí están los intereses que se pudieron sentir más incomodos con el trabajo de Jairo. Y más allá de Moín, esa es una de las tantas playas que pertenecen al narco, al turismo depredador, a la invasión de la milla marítima y la zona pública.
El siguiente cuadro resume los 10 megaproyectos por más de 4983.3 millones de dólares que se planifican o se amplían en Moín.
Cuadro 1. Resume los 10 megaproyectos que se planifican o se amplían en Moín
Proyecto
Inversión (millones dólares )
Impactos ambientales
Marina Isla Moín
450
Implica construir una ciudad para 7000 personas con condominios, un hotel, villas con vista al mar, casas, y además y locales comerciales. Dos marinas para 500 barcos. Todo un sector de alta fragilidad e invadiendo parte del Humedal Nacional Cariari.
Ampliación del Muelle petrolero
100
Contaminación, posibles derrames de hidrocarburos, aumento del tamaño de barcos y posibles derrames de petróleo
Refinería
1500
Posibilidad de exploración por Petrochina, posibles derrames, contaminación ambiental y retraso de inversiones de energías renovables
Plataforma exploratoria
De 3 a 10
Extracción de petróleo y gas, posibles derrames de petróleo, contaminación.
Megapuerto de Transferencia del Atlántico( AMEGA)
1100
Dragado del lecho marino, modificación de las condiciones del suelo marino, aumento del tráfico de barcos y servicios comentarios en la costa.
Proyecto Terminal de contenedores de Moín
992.2
Afectación al Humedal Cariari, construcción de una isla artificial, cambios en la morfología de la costa, impacto por sedimentación y erosión en las playas y las condiciones de vida de las tortugas, dragado.
Carretera de ingreso al puerto APM
6.1
Cortara en dos la zona del Humedal Cariari tanto por la carretera como directamente un puente sobre el río Moín
Sistema ferroviario y puntas logísticas
445
Aumento de actividades comerciales en la zona de Moín,
Modernización portuaria
70
Aumento del tránsito de barcos y actividades complementarias de servicio
Zona franca y parque industrial
50
Aumento de presión inmobiliaria en tierras cercanas a Moín y aumento de servicios complementarios.
Terminal de importación y almacenamiento del gas natural
200
En sus planos de opciones hay un relleno de la costa de Moín y desvió de del río Moín (Humedal Cariarí) y presión por la explotación del gas en el país.
Se une a estos proyectos uno de megaturismo que terminará de destruir la playa que es una de las zonas de mayor importancia ecológica para las tortugas, que corresponde según el trabajo de Jairo al área de mayor desove de baulas.
Se trata de un desastre, más que un desarrollo de $400 millones llamado “Casino City Caribe” a cargo de Patti Rao Projects, contempla tres hoteles con 264 habitaciones, tres casinos, 219 apartamentos, dos centros de convenciones, un complejo de entretenimiento, un centro de negocio, helipuerto, una marina y acceso a la playa. Según un publireportaje “El plan maestro, que contempla siete proyectos inmobiliarios, ya está aprobado por la municipalidad de Matina y tiene el visto bueno del Instituto Costarricense de Turismo y el Ministerio de Ambiente y Energía”(La República,26-4-2018).
El pasado 19 de marzo pasado una tortuga baula apareció en media pista del aeropuerto de Limón, no nos queda duda que venía huyendo del desastre de playa Moín donde han perdido al menos 5 hectáreas de playa por la construcción del megamuelle de APM Terminal (Semanario Universidad, 21-2-2018), recién comenzaba la temporada de anidación de la baula y las miles de tortugas que registró Jairo Mora y mucha otras podrían estar corriendo la misma suerte del ecologista. Jairo Mora trabajó de manera sistemática desde 2012 y logró identificar en Moín alrededor de 1474 nidos de tortugas baula, lo que demostró que esa playa se convirtió en uno de los sitios de mayor anidación en el país, más que una zona protegida como el Parque Nacional Marino Las Baulas en Guanacaste, donde se encontraron algo más de 200 nidos.
Fuente: Área de Conservación Tortuguero (ACTo) 2018.
De hecho, una fuente anónima nos dijo que la marca de la tortuga es de playa Moín, sin duda el importante trabajo de Jairo Mora permitió iniciar el proceso para convertir la playa de Moín en área protegida por su gran importancia de anidación a finales de la administración tras anterior y fue completamente olvidado por el pasado gobierno ¿fue olvidado también su asesinato?
En el día de hoy se conmemora el tercer año desde la muerte de Jairo Mora Sandoval, en Playa Moín, en la costa atlántica de Costa Ruca. Un crimen ocurrido en la madrugada del 31 de mayo del 2013 contra este joven biólogo costarricense apasionado por las tortugas marinas, y que estremeció a Costa Rica.
Extrañamente, sin que se tuviera investigación preliminar previa, el Vice Presidente de Costa Rica, Alfio Piva, afirmó dos días después de ocurrido el crimen a la cadena de noticias CNN que Jairo Mora se había «expuesto»(ver nota del 3/06/2013), causando estupor y un profundo malestar en gran parte del sector ecologista costarricense. En esta nota de la BBC de noviembre del 2014, se lee que:»El que ocupaba su lugar cuando la petición fue hecha, el entonces ministro de Ambiente, René Castro, dijo tras el crimen que su institución no es responsable de proteger la playa Moín».
En la versión impresa de este reportaje del Semanario Universidad de junio del 2013, se aportan los siguientes datos sobre el número de nidos de tortugas registrados en las playas del Caribe costarricense. Datos que al parecer poco interesaron a las autoridades a cargo del ambiente en Costa Rica de la época, y que colocan a Playa Moín como una de las principales playas de arribo de las tortugas marinas:
Playa Moín: 1425 nidos detectados
Reserva Pacuare: 1206
Estación las Tortugas: 708
Torguguero: 248
Pacuare: 515
Parismina: 243
Cahuita: 267
Gandoca: 288
Cabe recordar que al finalizar su visita a Costa Rica (y de manera muy preliminar – ver nota de prensa) el experto de Naciones Unidas John Knox, Experto independiente de las Naciones Unidas sobre la cuestión de las obligaciones de derechos humanos relacionadas con el disfrute de un medio ambiente había señalado durante una conferencia de prensa que: “No es la tarea de las organizaciones sociales ni de las personas comunes poner su vida en riesgo para proteger el ambiente. Esas funciones de policía son tareas que deben estar en manos de los Gobiernos” (ver nota de La Nación del 2/08/2013). El carácter perogrullesco de estas declaraciones puede en parte explicarse si tomamos en consideración que se inscriben en el marco de la profunda indignación suscitada en Costa Rica por la muerte de Jairo Mora. Como bien se recordará, el ecologista había hecho públicas las amenazas recibidas por su organización en relación a la labor que consistía en un censo de nidos de tortugas marinas en las playas del Caribe. Había incluso advertido que: “Si un policía dice que nos ayuda, está mintiendo” (ver nota de La Nación del 1ero de junio del 2013). Por alguna extraña coincidencia, el arresto de ocho sospechosos de su muerte se dio justo 24 horas antes de que concluyera la visita del experto independiente de Naciones Unidas a suelo costarricense (ver nota del 31 de julio del 2013 de La Nación).
En el texto del informe final de John Knox elaborado a raíz de su visita a Costa Rica (Documento A/HRC/25/53/Add.1, del 8/08/2014 disponible en la red), el experto precisaba que (punto 67): “ /…/, en lo que concierne al riesgo de hostigamiento y violencia contra los defensores de los derechos humanos que trabajan en la esfera del medio ambiente, el experto independiente recomienda a Costa Rica que intensifique aún más sus esfuerzos no solo por responder a las amenazas y los actos de violencia, sino también por prevenir las situaciones que dan lugar a esos problemas. El experto sugiere a Costa Rica que estudie seriamente la posibilidad de establecer una comisión o un órgano equivalente, con representantes de un amplio abanico de interesados, que tenga el mandato de examinar la historia y la situación actual de los defensores de los derechos humanos que se ocupan de cuestiones ambientales en Costa Rica“. Se trata de un señalamiento hecho público en el 2013 por las mismas organizaciones ecologistas de Costa Rica a las autoridades, solicitando la creación de una Comisión de la Verdad para esclarecer el crimen de Jairo Mora: el patrón de impunidad que prevalece en Costa Rica con relación a acciones contra ecologistas evidencia que el Poder Judicial no parece contar con herramientas que permitan dimensionar los verdaderos objetivos que estas acciones conllevan, limitándose, cuando mucho, a tratar estos hechos como delincuencia común (ver nota de FECON de enero del 2015 sobre listado de ecologistas asesinados en Costa Rica). A la fecha, la propuesta de establecer una Comisión de la Verdad no se ha concretado.
Siempre en esta misma línea (punto 68), el experto (posiblemente consciente de la peligrosa tentación de algunos sectores en Costa Rica que consiste en criminalizar la protesta social), “recomienda al Gobierno que no trate las protestas sociales contra los proyectos de desarrollo en gran escala como un comportamiento delictivo, sino que las considere como manifestaciones de los derechos humanos a la libertad de expresión y de asociación, de conformidad con las recomendaciones formuladas por la Relatora Especial sobre la situación de los defensores de los derechos humanos“.
*Foto enviada a SURCOS Digital y extraída de artículo de prensa publicado en El País (España) sobre condena de sospechosos del crimen de Jairo Mora.
El lugar de Jairo Mora, la base de trabajo para el cuido de tortugas y otras especies en Moín, cedió al “progreso” del nuevo muelle. Lo que albergaba vida silvestre ahora albergará instalaciones para la construcción del muelle.
Las piezas empiezan a calzar y hasta sobra señalar. Lo que era impensable toma sentido. El conjunto multimillonarios proyectos para Moín hace pensar en un poderoso tejido de influencias políticas y de intereses económicos enormes, ante los cuales cualquier acción de protección de los ecosistemas de la zona, se convierte en un obstáculo. Los hechos y acciones hablan por sí solos.
Las inversiones proyectadas para Moín suman cerca de US$ 5.000 millones de dólares para obras como una mega-marina, la ampliación del muelle petrolero, una nueva refinería, incluida la exploración de hidrocarburos, otro megapuerto de transferencia del contenedores, un sistema ferroviario, la modernización portuaria, la terminal de importación y almacenamiento del gas natural (ver más).
Para completar estos negocios el gobierno promovió y aprobó la ley nº 9205 sobre la titulación de propiedad JAPDEVA (impugnada por FECON Y SITRAMINAE), para desafectar áreas silvestres protegidas como Humedal Cariari y 8 zonas más, sacarlas del patrimonio del Estado y pasarlas a manos de privados, facilitando la industrialización de la Costa Caribe Norte.
Jairo Mora y sus datos hacen peligrar megainversiones. Mora trabajó de manera sistemática desde 2012 y logró identificar en Moín alrededor de 1474 nidos de tortugas baula, lo que demostró que esa playa se convirtió en uno de los sitios de mayor anidación en el país, más que una zona protegida como el Parque Nacional Marino Las Baulas en Guanacaste, donde se encontraron algo más de 200.
Los gobiernos, lejos de asumir la protección de ese sitio, permiten su devastación: obras como la carretera de la ruta 257 que corta el humedal para conectar el pretendido megapuerto, que significa al menos la tala de 1399 árboles según la Setena ( ver Decreto ejecutivo N° 38172 -MINAE-MOPT). Para la construcción de esta ruta, según el SINAC, se afectan 88,16 hectáreas de humedales, de las que 69 son del Humedal Nacional Cariari, Patrimonio Natural del Estado (SINAC –GASP-320-13).
Para los abogados de SETENA el proyecto significa la mutilación del área protegida, y para esto requieren de una ley especial con base en la Ley Forestal y estudios técnicos que justifiquen esta reducción. Por razón similar, la Procuraduría de la República debe resolver la nulidad absoluta presentada contra la viabilidad otorgada por SETENA al proyecto Marina de Moín dado que afectaría el Humedal Cariari, contraviniendo lo dispuesto por la Convención Ramsar, así como lo contemplado en la Ley Orgánica del Ambiente y la Ley Forestal, entre otras normas (ver más).
No se le puede buscar más simbolismos, la impunidad que ronda en nuestro país queda explícita. En ese lugar no quedarán ya ni rastros de tortugas ni huellas de Jairo Mora. La suerte está dada: no queda más que exiliar la vida silvestre que resguardaba el lugar para llevarla a otro donde tenga una mejor oportunidad de sobrevivir, ¿es ese el destino también para quienes cuidan la Naturaleza y quieren vivir para contar la historia?
Por este medio solicitamos obtener una respuesta pública de su parte, y dentro de los plazos establecidos por ley, en el ejercicio de nuestro derecho de acceso a la justicia. Preferiríamos no tener que acudir a la Sala Constitucional y solicitarle se recuse en participar en la sesión, para hacer valer el derecho de respuesta que como ciudadanas y ciudadanos tenemos.
Creemos que nos compete recibir una aclaración pública de afirmaciones que usted realizó en su nota al Sr. Presidente de la República, Luis G. Solís Rivera, dado que hemos sido ciudadanos que formamos parte de la manifestación organizada el jueves anterior frente a la Corte, a la que asistiera el Ministro del Ambiente y Energía, que de acuerdo a sus afirmaciones parece haber mal entendido o peor aún tergiversado. Nosotros en ningún momento hemos exigido un resultado determinado en dicho proceso.
Señora Magistrada, nosotros estuvimos frente a la Corte, para:
1. Exigir justicia en el caso de Jairo Mora. La Justicia que pedimos es la única que existe: Jairo fue asesinado y quienes le asesinaron deben sufrir la pena tipificada en la Ley. Exigimos justicia pronta y cumplida, como la Constitución Política lo define y el Poder Judicial debe garantizar.
2. Dejar constancia en la sociedad costarricense de que el movimiento ecologista y todos los sectores e individuos que lo conforman y apoyan no se amedrentarán ante la impunidad recurrente en el Poder Judicial.
3. Exigir que los Tribunales de Justicia reaccionen con transparencia y eficiencia ante una realidad que contabiliza un total de 10 muertes de ambientalistas que no han sido explicadas. ¿Qué pedimos? Qué cumplan con su mandato, ¡qué resuelvan! Solamente seguimos esperando lo que las víctimas merecen: justicia pronta y cumplida, como la Constitución Política lo demanda.
4. Solicitarle al Fiscal Chavarría que renuncie a la Fiscalía General de la República. Por su inoperancia para asegurar como jerarca superior de la Fiscalía, que un caso público y notorio como el de Jairo, fuera asumido por sus subalternos de una forma irresponsable.
Sus manifestaciones en la carta de marras al Presidente de la República vienen a sumarse a una serie de acciones de los miembros del Poder Judicial cuestionables, casi todas ellas relacionadas con el caso de Jairo Mora: El Ex Ministro Dobles es sentenciado como culpable en el Juicio Crucitas y se condena a 3 años de prisión, por acciones ilícitas materializadas mediante la firma de dos documentos públicos que fueron firmados también por el Ex Presidente Arias, el cual no fue acusado por la Fiscalía por criterio del Fiscal Chavarría. Luego el Fiscal Chavarría se niega a comparecer en Comisiones Legislativas; la Sala IV le resuelve al Sr. mencionado un Recurso de Amparo en 34 minutos para autorizarlo a no comparecer. El ex Fiscal, ex Viceministro, ex Ministro de Seguridad, Celso Gamboa en su condición de Ministro reclama públicamente a su igual Ministro de Ambiente, reprobando su participación en la marcha. En este contexto, le reclamamos a su envestidura como servidora pública que es de cada uno de los ciudadanos costarricenses, es decir para quienes usted trabaja y quienes pagamos su salario:
a. El pretendido respeto a la división de poderes.
A la base del reclamo que realiza el Ministro de Seguridad al Ministro de Ambiente hay una “solicitud de respeto” o una defensa de parte del Ministro de Seguridad de la institución “Fiscalía General de la República”. Inmediatamente después renuncia y se retira a ocupar su plaza de trabajo en la Fiscalía General de la República e inmediatamente el Fiscal Chavarría lo recibe de brazos abiertos.
¿Cuál Poder se ha entrometido en la gestión del otro Poder? Básicamente, lamentamos señalarle que el Poder Judicial se ha entrometido en la gestión del Ministro del Ambiente, generando al menos “un bulling” sobre dicho Ministro y sobre el Poder Ejecutivo en general.
b. El Fiscal General de la República y su no comparecencia ante la Comisión de Ambiente. Entendiendo la sociedad completa que si un caso está en un proceso de resolución judicial, nadie puede referirse al mismo, es muy probable que los Diputados de la Comisión de Ambiente también lo entiendan. De tal forma, ¿porqué el Fiscal General de la República hace lo imposible para evitar esta comparecencia y Ud. como Jefe avala esta actitud? ¿Es que acaso sólo se pueden conocer las verdades en los Tribunales de Justicia? ¿O es que acaso un crimen como el de Jairo Mora no merece que se encuentre la verdad independientemente de las circunstancias?
c. Reconsidere la decisión de no obligar al Fiscal a comparecer ante la Comisión de Ambiente, a efectos de esclarecer aspectos relacionados con Playa Moín, la lucha contra el narco, el papel de la conservación de tortugas en Playa Moín, etc.
d. La Fiscalía se transforma en un actor político en el país. En una semana, por una parte, el Fiscal General le hace frente a una Comisión Legislativa que quiere investigar el cumplimiento de las obligaciones legales de la entidad pública que dirige, y Chavarría, haciendo un uso privilegiado de los servicios de la Sala IV, logra que la Sala IV le diga que no vaya. Y por la otra parte el Ex Fiscal, ahora Ministro de Seguridad, regaña a su homólogo y antes de hacerle frente a una potencial condena renuncia y se va de vuelta a la Fiscalía a ocupar su plaza y es recibido de brazos abiertos por Chavarría.
e. Ante semejante reacomodo y la evidente acción política debemos señalarle que es pública la inconformidad social con el sistema de justicia. La sociedad costarricense es testigo de lujo de las quejas de los mismos policías que se juegan la vida para detener a ladrones que el mismo sistema judicial manda a las calles casi que automáticamente. También sabemos que los delitos de cuello blanco son castigados con penas mínimas y ahora estamos presenciando cómo descaradamente, asesinos que han aceptado sus crímenes son liberados.
Justicia pronta y cumplida para todas y todos, es lo que pedimos Doña Zarella. Pedimos que las personas que entregan su vida al cuido de nuestro patrimonio natural tengan el mismo derecho de acceder a la Justicia que los miembros del Poder Judicial, es decir pedimos que cumplan con su trabajo. Pedimos que cese el acoso y la criminalización a los ambientalistas sea cual sea el lugar social o económicamente ocupen, sin distinción.
Esperamos su pronta y clara respuesta ante todo lo que le hemos planteado, aunque sabemos que su silencio sería también una respuesta muy transparente.
FECON, ARA, BLOQUE VERDE, FANCA, ARCA, UNO VIDA, 20-15 Costa Rica, ANDA, Coecoceiba, AESO, Oilwatch,
Nosotros y nosotras representantes de diversos movimientos y organizaciones ambientalistas de Costa Rica manifestamos nuestro firme apoyo y solidaridad con el Ministro Edgar Gutiérrez Espeleta ante las críticas, sin fundamento, lanzadas por Zarela Villanueva, presidenta de la Corte Suprema de Justicia, por su participación en la marcha de repudio contra la absolutoria de los asesinos de Jairo Mora.
Como personas que creemos en nuestro Estado de Derecho, no podíamos esperar menos de las nuevas autoridades de Gobierno. Hizo bien el señor Ministro al expresar su solidaridad con la familia de Jairo Mora, hizo bien el señor Ministro al sumarse a esta manifestación de repudio e indignación por la absolutoria de sus asesinos.
Nuestra Constitución Política garantiza la libertad de expresión como un derecho fundamental de todas las personas, por lo que resulta improcedente la actuación de la magistrada Villanueva, que solo refleja la peligrosa tendencia prevaleciente en algunos sectores de nuestro país, de condenar y criminalizar la protesta social. El señor Ministro, como cualquier otra persona, tiene el legítimo derecho de manifestar su opinión por todos los medios legales, entre estos la manifestación pacífica; y nadie tiene el derecho de censurarle por ello.
Exigimos que se investiguen las actuaciones y se sienten las responsabilidades de los funcionarios del Ministerio Público y del Poder Judicial involucrados en la absolutoria de los criminales de Jairo Mora, así como la aplicación de todo el peso de la ley a quienes cometieron este brutal crimen; que de ninguna forma puede quedar impune.
Hacemos un llamado a todas las organizaciones sociales y ambientales, a los movimientos estudiantiles y comunales, a todas las personas que creen en la democracia y en la defensa de las libertades públicas para que manifestemos nuestro apoyo y solidaridad con el señor Ministro.
– Asociación Regional Centroamericana para el Agua y el Ambiente. ARCA
– Colectivo de Ciclismo Urbano “Las Luciérnagas”.
– Red Centroamericana de Acción del Agua. FANCA
– Acción 2015-Costa Rica
Enviado a SURCOS Digital por Jorge Mora Portuguez.