Ir al contenido principal

Etiqueta: José Luis Callaci

Desnudando las mentiras

Por José Luis Callaci

Nuestra opinión. Rusia realizó la intervención militar limitada, fuera de sus actuales fronteras, obligada por las circunstancias. Lo hizo en una región considerable de la hoy llamada Ucrania en donde la población RUSA, ¡SI! RUSA, y no simplemente “ruso parlante” ha vivido en esas sus tierras y sus ciudades, del vasto territorio conocido como El Donbas.

No son ni cientos ni miles sino millones los integrantes de esa población que quedó allí atrapada debido a decisiones arbitrarias e inconsultas tomadas en un relativo reciente pasado. Dicha obligada intervención se realizó luego de negociaciones mantenidas durante largos ocho años, que resultaron infructuosas, y no precisamente por culpa de Rusia que procuraba llegar a un acuerdo razonable que garantizara las particularidades culturales de todos los segmentos de la población, parecido a lo que existe en otros países (Gran Bretaña, Canadá, la misma España , etc.), y otras importantes exigencias para proteger su seguridad, sino debido a los engaños de los participantes occidentales (ver testimonios de tácitos reconocimientos hechos por Francois Hollande y Ángela Merkel).

Pero otros eran los planes que venían siendo cuidadosamente elaborados desde hace años. Ante tal cruda realidad a Rusia no le quedó otra opción que, por un lado acudir a desbaratarlos comenzando por impedir que se colocara en su frontera otra base militar hostil de la Alianza Militar conocida como la OTAN, y por tanto proteger su propia seguridad como Estado Soberano, como lo hubiera exigido cualquier otro Estado en iguales circunstancias y por otro, sustentada en valederas razones humanitarias, auxiliar a esa población rusa que venía siendo sometida a todo tipo de humillaciones, vejámenes y ataques genocidas con un costo elevado en vidas de inocentes, en cuenta cientos de niños del Donbas.

Hechos que se venían produciendo a partir del Golpe de Estado del 2014 apoyados por quienes quieren ver a Rusia sometida a un mundo unipolar de claras imposiciones de una parte en detrimento del resto. Un Golpe de Estado que trepó en el poder a ucra nazis que cometieron un sinnúmero de atrocidades no solo con la población civil rusa sino con todos aquellos que no acataran o se opusieran a las políticas de marginalidad y exterminio del régimen.

Sin embargo, lo que se venía planeando desde ya hace años, como el continuar rodeando a Rusia con bases militares no precisamente para protegerse como vienen falsamente repitiendo sino para doblegarla o destruirla porque esa ha sido la constante a lo largo de la historia, y sobran los ejemplos, se frustró.

Solo les ha quedado la opción de hacer circular por medios hegemónicos la propaganda burda de historias parciales contadas al revés, mientras en el campo de batalla se sigue derramando sangre rusa y ucraniana. A las cosas por su nombre. O los hechos, que son causa o antecedentes de un desenlace, se cuentan como son y completos o dejan de ser historias verdaderas, para juzgar o condenar.

Al menos para que la racionalidad y el propio sentido común, por supuesto cuando estos están en uso, permita sacar propias conclusiones sobre quien habla con la verdad y quien lo hace con la mentira. De qué lado están esas irrefutables verdades y de qué lado las mentiras vestidas de verdad.

Siempre serán los rusos

José Luis Callaci

José Luis Callaci

Para los que padecen de esa patología conocida como “rusofobia», todo lo malo que haya pasado, pase ahora o en el futuro será siempre culpa de los rusos.

Nada de que asombrarse y los reclamos de poco sirven mientras esa enfermedad adquirida y alimentada por los «Ulises» modernos, la de la mentira vestida de verdad, siga recorriendo el mundo de los incautos y los dominados. El absurdo llega a unos extremos tales debido al abandono, o no uso, del sentido común y la propia lógica. Los rusos que se vieron obligados a intervenir con una acción militar limitada, en cuenta para proteger a los millones de rusos del Donbas, ante el genocidio cometidos por los «ucranazis», que llegaron al poder mediante un golpe de estado, propiciado por los enemigos de Rusia, atacan a la población civil» o sea a su propia gente.

Los rusos que ocupan la central nuclear recuperada «la están bombardeando». O sea, se están autobombardeando.

Los rusos que trasladan a los niños rusos a lugares seguros están «secuestrando niños». Fueron los rusos los que destruyeron su propio oleoducto y ahora llegan al extremo de afirmar que también una represa que afecta a una población, también rusa. La lista es larga y nada de que sorprenderse porque la vileza de los que quieren seguir dominando el mundo a su antojo es muy grande.

Todo esto lo dicen y divulgan por baterías mediáticas y sin sonrojos, contando cuentos, o historias, pero al revés. El absurdo es de tal magnitud que ofende la inteligencia de las mentes y los corazones bien informados. ¿Quedó corta la descripción del mundo en la obra 1984? De nada sirven los irrefutables hechos y menos los reclamos ante aquellos que padecen de una de las peores fobias contra una determinada nacionalidad o pueblo. Ya se vivió en un relativo reciente pasado con una de las peores atrocidades y tragedias de la historia humana: el nazismo.

Aunque usted no lo crea

José Luis Callaci.

José Luis Callaci

En el Campeonato Internacional de Judo que se está celebrando del 7 al 14 de mayo en Catar, organizado por la Federación Internacional de esa disciplina deportiva, representantes de tal entidad en un inusitado hecho obligaron a espectadores, si a espectadores y no a deportistas, a quitarse de sus vestimentas una cinta distintiva de San Jorge.

Al negarse algunas de estas personas a obedecer tal absurda “orden” fueron expulsados de la actividad, prohibiéndoles incluso volver a entrar al recinto deportivo.

Esta noticia difundida en el portal “Inside the Games”, está dando la vuelta al mundo como una muestra más sobre los extremos a los que están llegando los que se han adueñado también de las organizaciones deportivas mundiales.

La calificación de tal hecho puede ser variada y por analogía podría considerarse “fascista” pero sin desmerecer tal calificación nos permitirnos agregar que ya es pertinente afirmar que es otra muestra de un estado mental alterado.

Un delirio más de los responsables de dirigir este ya decadente mundo unipolar. O dicho en términos más corrientes: una soberana estupidez de mentes planas o mediocres.

El Pez por la boca muere

José Luis Callaci

Agradezco la invitación a participar en este conversatorio sobre un nuevo orden internacional denominado Multipolar en el que se replanteen las relaciones entre países basadas en equilibrios reales de poderes. Un nuevo esquema de relaciones internacionales que reemplace el existente conocido como Unipolar.

Creemos en la importancia, la necesidad y hasta el imperativo de ese posible cambio basado no solo en planteamientos meramente teóricos sino en hechos concretos que tienen que ver con las actuales actitudes y perniciosas conductas por parte de los responsables que persisten en sostener ese mundo sumiéndolo a un sinnúmero de situaciones que ponen en riesgo la propia paz mundial, al real peligro de una devastadora guerra que amenaza la propia supervivencia humana.

Hechos que sería largo enumerar pero que pasan por ignominiosas imposiciones de ese poder Unipolar cuyas manifestaciones más concretas han sido las invasiones de países, los golpes de estado, los bloqueos económicos, las sanciones de todo tipo, la provocación de guerras argumentado inventadas amenazas, la instalación de cientos de bases militares a través de una Alianza Militar falsamente defensiva, y las provocaciones contra la seguridad de otros Estados como lo ha sido el Golpe de Estado del Maidan que le dio inicio a una nueva guerra fratricida. La constante continúa siendo vencer toda resistencia a lo que se presenta como una especie de omnímodo destino, para imponerle al resto, en lo económico, lo militar y hasta lo cultural, los modos de vivir, de pensar, de creer, y hasta de comer y amar. Este es ese Mundo globalizado Unipolar de claro origen que pareciera estar llegando a su fin.

De nada sirven los acuerdos entre partes o los suscritos ante los propios organismos internacionales, de los cuales se es signatario. Todo se vulnera o se vale sin dar explicaciones, o cuando debido a las circunstancias se considera necesario hacerlo se esputan las razones de tales burdas actuaciones con total desparpajo que ofende la inteligencia, y sin siquiera medir que debido a ello se arriesga que se aplique aquello de que El pez por la boca muere.

Las falsas noticias recorren el mundo gracias a ese poder que controla las hegemónicas y masivas baterías mediáticas convertidas como nunca antes en simples bastiones de propaganda, mientras se censuran o prohíben la divulgación de medios informativos no proclives o alineados y se silencian las voces de prestigiosos comunicadores mediante acciones punitivas cuya principal falta ha sido hablar con la verdad. Ni que decir sobre la reciente arbitraria medida de impedirle el ingreso para asistir a una sesión de Naciones Unidas a periodistas de un país soberano.

Todo sucede no solo en el propio poder situado al norte del Rio Bravo o Grande sino también, salvo algunas honrosas excepciones, en una Europa hoy sumisa con líderes que más que auténticos gobernantes de países independientes se comportan como simples vasallos de un temporal poder imperial. Los grandes viejos gobernantes europeos, se estarán probablemente revolcando en sus tumbas al observar tanta mediocridad sin rumbo, tanta insensatez y tanta vileza en algunos de los actuales gobernantes europeos. Pero felizmente las verdades que se demoran cuando llegan suelen ser demoledoras y cada vez es mayor el número de quienes en los distintos estamentos del poder mundial, incluso entre miembros del propio establishment del país de las barras y las estrellas en uso de la razón y del propio sentido común y por encima de las grandes y probables insalvables diferencias, alzan sus voces para defender los necesarios equilibrios que deben prevalecer en una Multipolaridad que mejor garantice el respeto a los Derechos de todos los Estados y un mundo más seguro, alejado de confrontaciones que amenazan la propia existencia humana. Los ciudadanos que gustan de estar bien informados y por consiguiente tener opiniones propias se sienten indignados por tantas mentiras vestidas de verdades pero que ya se van desnudando, y por esas historias contadas al revés. Yo también. Yo también.

En corto y directo

José Luis Callaci

Las grandes ONG, principalmente usa-americanas, financiadas con ingentes recursos financieros de los dueños de la globalización en inglés, se han adueñado de muchas agendas, no solo en el tema ambiental sino en otros que tienen que ver con los derechos de ciertas minorías e incluso de temas de diversa índole, en cuenta sobre las políticas nacionales y la geopolítica.

Denunciarlo una y otra vez, y sin tapujos, se ha convertido en un imperativo. Tal vez con ello se logre evitar que mucha gente honesta pero incauta siga cayendo en esas trampas o puertas falsas establecidas para distraernos de los problemas comunes no resueltos que nos afectan.

Esa presencia no solo ignora o disimula el nefasto y omnímodo poder internacional impuesto, sino que incluso lo fortalece.

Por supuesto que nuestros Estados serviles terminan siendo los principales responsables de esa presencia al permitir que esas organizaciones ejerzan de hecho una especie de “gobernabilidad” en nada democrática, al estar vinculadas y ser obedientes a intereses ajenos que terminan siendo perniciosos para nuestras sociedades y países.

Desnudar a la mentira

José Luis Callaci

Sobrados motivos le asistieron a Rusia para realizar la obligada intervención en Ucrania. En cuenta, para proteger a la población ruso parlante del Donbás. Protección plenamente justificada en la llamada asistencia humanitaria ante el genocidio que radicales nacionalistas, que no ocultan y más bien exhiben sin tapujos sus simpatías nazis, vienen perpetrado desde el Golpe de Estado del 2014 contra una población de más de siete millones que ha vivido por generaciones en ese casi veinte por ciento del territorio de la llamada hoy Ucrania.

Pero hay algo más que decir. Cierta razón les asiste a quienes señalan la carencia de valores y la ignorancia de los actuales líderes occidentales frente a los acontecimientos que se viven en Ucrania. ¿Pero no es acaso eso parte de las mentiras, de lo que quieren vender a quienes aún los escuchan y les creen?

Cabe llamarlos Ulises modernos, viles y aviesos, que en sus ADN de colonialistas han querido poner de rodillas una vez más a Rusia.

En cuanto a lo que repiten hasta la saciedad de que Rusia “no produce nada”, en ausencia de algo substancioso para continuar denigrando al gran país euroasiático: Rusia si produce, no solo energía para calentarnos del frío y mover la producción, sino fertilizantes y demás bienes para alimentar al mundo. Produce arte, cultura, ciencia y por sobre todo una permanente voluntad de crear un mundo humanizado, de paz y amistad entre todas las naciones.

¿Es eso poco?

Desnudar a la mentira vestida de verdad es lo más importante. Al menos para quienes sentimos la imperiosa necesidad de responder a lo que nos dicta nuestra conciencia, llamando a las cosas por su nombre.

Los rusos son parte de la humanidad y merecen el debido respeto como cualquier otro pueblo que habita este planeta.

A las cosas por su nombre

José Luis Callaci

La reciente resolución de la Corte Penal Internacional contra el Presidente ruso se sustenta en la supina ignorancia generada por la persistente y engañosa propaganda de los medios hegemónicos occidentales.

Una resolución que se cae por su propio peso y que se suma a los intentos de los Estados Unidos y sus socios de la OTAN para continuar denigrando y desvirtuando la obligada intervención de Rusia, que ha sido precisamente para proteger, entre otras razones valederas, a la población ruso parlante que por más de siete millones ha habitado y sigue habitando cerca del 20 por ciento del territorio de la hoy llamada Ucrania.

Desde el golpe de Estado del 2014 contra un gobierno legítimo, elegido democráticamente por el pueblo, que puso en el poder a ultranacionalistas radicales y pronazis, esta población viene siendo agredida con actos genocidas que han venido cobrando la vida de miles de civiles, en cuenta de niños RUSO PARLANTES.

El traslado de esos niños a sitios seguros ha sido por tanto una labor humanitaria, como intervención humanitaria lo ha sido también el acudir a proteger a toda esa población rusa ubicada en el llamado Donbás. No han sido “secuestros” como se lo pretende presentar de manera absurda y maliciosa sino de traslados de niños que han quedado huérfanos por la guerra o que, con el consentimiento de sus padres, se los lleva a sitios seguros alejados de la contienda bélica.

Esta acusación es no solo otra ignominiosa maniobra política, entre tantas otras, sino algo de tal magnitud que ofende la inteligencia, y constituye una afrenta a la propia opinión pública mundial. Una acusación que en boca del propio Ex asesor de Seguridad de los Estados Unidos, John Bolton “…atenta contra una posible solución diplomática” del conflicto y entorpece deliberadamente toda posible negociación para ponerle fin al mismo.

A las cosas por su nombre.

Todo fue provocado

Por José Luis Callaci

En todo este tiempo en que se desarrolla la intervención militar especial y limitada de Rusia en Ucrania, se acrecientan las molestias y hasta los enojos entre las personas que se esmeran en sentirse bien informadas debido a la persistente desinformación sobre lo que sucede.

Las burdas falsedades y las vergonzosas censuras a medios que no se subordinan a los poderes que provocaron ese conflicto ofenden para muchos la inteligencia.

Pero aun así logran confundir a incautos y a los que han olvidado para qué sirve el propio raciocinio o el uso de la lógica y el sentido común para sacar conclusiones con cabeza propia y acercarse más a la verdad. Para ilustrar tal afirmación valga señalar que lo que difunden los medios hegemónicos sobre este nuevo y grave enfrentamiento armado despierta serios temores debido a los riesgos a que este se extienda a algo de mayores proporciones, ya que sus principales y verdaderos protagonistas son Rusia y esa Alianza Militar conocida como la OTAN que, violentando todos los acuerdos de no extender sus dominios, viene rodeando con bases militares y armas ofensivas las fronteras del gigante euro asiático.

Se vulnera con ello la seguridad de un Estado que, al igual que a cualquier otro, le asiste el derecho de protegerla y hacerla respetar.

La causa de este conflicto armado se originó en Ucrania a partir del Golpe de Estado del 2014, alentado desde el exterior por los más enconados enemigos de Rusia. Ahí comenzó la guerra y no con la llamada operación militar especial y limitada de Rusia, como se empeñan en hacer creer los que, sin sonrojos, insisten en mostrar historias de ficción a sabiendas de que hay gente propensa a creerlas o siguen siendo víctimas de la inducida patología social conocida como ruso fobia. La que se vende y aún se compra en las películas de Hollywood de héroes y villanos. Las de “siempre malos” y las de “siempre buenos”.

Han sido ocho largos años de ingentes esfuerzos en procurar, mediante el diálogo y las negociaciones, llegar a acuerdos duraderos que evitaran la escalada del conflicto. Sin embargo estos intentos resultaron infructuosos debido a claras interferencias por parte de una de las partes que, desde los inicios, tenía una agenda diferente confesada de manera abierta ante los medios por algunos de sus principales protagonistas.

A ese Golpe de Estado le siguieron los ataques sistemáticos indiscriminados y genocidas contra la población ruso parlante costando con ello la vida de decenas de miles de civiles en una población de más de siete millones, que ha habitado desde siempre una porción importante del actual territorio de Ucrania.

El tiempo dilucidará si esta tragedia que enfrenta a dos pueblos hermanos ha sido otro intento deliberado de vencer la resistencia de Rusia a ser debilitada, para que no tenga otra opción que aceptar sometimientos en un mundo unipolar de predominante signo anglosajón.

Lo que hasta ahora queda claro es que esa persistente intención de generar conflictos y guerras fratricidas en todo el mundo para justificar intervenciones y asegurar la existencia de ese mundo “unipolar”, y de paso saquear riquezas, nunca les funcionará con Rusia.

Sin entrar en otras consideraciones sobre esta guerra, que no es otra en esencia que la de los Estados Unidos y la OTAN contra Rusia, utilizando como mampara a Ucrania, es bueno y hasta Imprescindible conocerla completa y no solo una parte de ella. Al igual que si se tratara de una obra literaria, una teatral o hasta una película. Siempre que se quiera, claro está, acercarse más a la verdad y no caer en apresurados y lapidarios juicios basados en realidades imaginadas o inventadas, o hasta en simples chismorreos.

Las reiteradas advertencias no sólo de la parte rusa sino de connotadas figuras políticas de occidente, como las del propio ex Secretario de Estado Henry Kissinger, no fueron escuchadas y se cruzó esa advertida línea roja en claro acto de provocación a Rusia.

Esta guerra no fue Rusia quien la inició sino quienes intentan impedir la creación de un mundo multipolar en donde las relaciones entre Estados y Naciones se construyan en acuerdos de conveniencia y convivencia, sin imposiciones de ninguna de las partes.

Lo que sube, baja y lo que baja, vuelve a subir y las verdades a veces se demoran, pero cuando afloran, suelen ser demoledoras.

Todo fue provocado y ya no se puede ocultar o negar quiénes son los verdaderos responsables.

Sobre odios y fobias

José Luis Callaci

Hay un país al que no se le permitió estar en este Mundial de Fútbol por haber realizado una intervención militar limitada en un país vecino, luego de infructuosas negociaciones a lo largo de ocho largos años para encontrarle una solución pacífica a un conflicto.

Otro en cambio que invadió infinidad de países como Vietnam, Irak, Panamá, Granada, Libia, República Dominicana, Corea, Yugoeslavia, Afganistán, Siria y más, ahí estuvo.

Tiene esto sentido si una vez más se impone lo que se ha venido vendiendo desde siempre: uno per secula seculorum es el “bueno” y el otro sencillamente el “malo”.

El primero puede hacer, sin condenas o reclamos, lo que le venga en gana: bloqueos económicos, golpes de estado: asesinatos de líderes, invasiones, desintegración de países, saqueos descarados y muchos otros actos criminales, en distintas latitudes y países.

El otro no. Ni siquiera se le reconoce el legítimo derecho de proteger sus fronteras amenazadas por una Alianza Militar hostil, y por acudir a auxiliar a millones de su propio pueblo atrapados en otro espacio debido a decisiones inconsultas; el que hoy es atacado con actos genocidas con el fin de apoderarse de lo que siempre fueron sus posesiones ancestrales, tierras, ciudades y propiedades.

Cuando esto sucede apelar al raciocinio, la lógica y el propio sentido común para hacer valer donde está la verdad y donde la mentira pareciera que de poco sirve cuando se ha logrado crear a lo largo de años, odios y fobias irracionales contra un determinado país o nacionalidad. Y esos odios y fobias no son otra cosa que patologías que, convertidas en ideologías como el fascismo o el nazismo produjeron los más horrendos crímenes de lesa humanidad.

Pero los hechos, que son verdades, terminarán por imponerse.

José Luis Callaci comenta la situación de Cuba y el apoyo necesario. Video

Presenta su agradecimiento y su reconocimiento a los integrantes de Europa x Cuba, por el apoyo a la justa causa del pueblo cubano, pues este pueblo caribeño es símbolo de lucha y persistencia, debido a las medidas inhumanas por parte de las grandes potencias. Podemos escuchar más sobre su opinión en el siguiente video.