Este 26 de abril, el Colectivo Reflexión Acción, por medio de su programa Alternativas presenta el tema sobre nutrición y neurociencia con la panelista Cindy Montes Meza.
Ella es doctora y licenciada en Nutrición Humana, y Administración de la Educación No Formal en la UCR. Creadora de Aprendiendo a Bocados. Tiene formación en Neurociencias en la Escuela de Epicuro de España. Con una Certificación Internacional en Psiconutrición bases de la Conducta Alimentaria en el Instituto Vive Sano Brasil. Actualmente cursa otra certificación, de Nutrición y Envejecimiento.
Debe llamarnos la atención la poca participación de la juventud en las diferentes actividades o en las acciones que tienen que ver con el futuro de instituciones en particular o del país en general. Tomando en cuenta las edades entre los 18 y los 40 años, es lamentable el observar cómo ese segmento de la población ha ido perdiendo oportunidades de incidir en las decisiones importantes del país en general y de su cantón en particular.
El asunto es que ese segmento va haciéndose más pequeño cada año. Así en el año 2002 el porcentaje era de un 56% y ya para el 2024 se redujo a un 48%. Es decir, cada vez más son las personas mayores de 40 años los que tienen la mayor cantidad de gente que puede participar, pero que tampoco lo hace como debería.
Hace 21 años, cuando el país eligió alcaldes por primera vez, las personas con edades entre los 18 y 29 años conformaban el 32% del padrón electoral. Sin embargo, para las votaciones del 2024, este grupo etario representó solamente el 24%. Es el porcentaje más bajo para este rango de edad, en la historia.
El asunto está en que las decisiones que se toman a quienes más van a afectar en el futuro es precisamente a quienes se encuentran en ese rango de edades y por eso lo importante en que participen para que vayan decidiendo sobre su futuro.
Hacia la motivación de ese sector de la población es que deben encaminarse las acciones de gobierno e instituciones para lograr la mayor participación posible de jóvenes en los procesos de toda índole que tengan que ver con el futuro y sus implicaciones en la vida de ellos que vienen y de los que ya vamos avanzados en edad.
Por ejemplo, que importante sería que un grupo de jóvenes cartagineses se diera a la tarea de escudriñar todo el proceso del famoso terreno para el futuro hospital de ese Cantón y nos diera a conocer la verdad a todos los costarricenses del por qué si o del por qué no. A ellos se les creería.
Dios quiera que tomaran mayor conciencia de la importancia de su participación para un mejor futuro para ellos y los que vienen detrás.
Por Memo Acuña (Sociólogo y escritor costarricense)
Es verano de 1987. Mis padres hacen esfuerzos para que conecte con la vida universitaria.Cumpliendo los mandatos de Don Arnoldo, me lanzan a la aventura de dejarme algo para el futuro. Y me llevan al encuentro de un enorme Joaquín Gutiérrez en un curso libre de ese verano, sobre literatura costarricense.Años más tarde, la obra de Gutiérrez sería encriptada en un necesario debate acerca del racismo en la narrativa doméstica.Me pregunto si es la obra o el autor. Entonces me lleno de perplejidad y cuestiono.
Ese verano, el primer día de clases en mi vida universitaria, iría a mi encuentro con la vida. Colmado de nervios, dudas y preguntas.Para acallarme en mis incertidumbres, entré a un café que por entonces dominaba la escena sanpedrana, revestido de un nombre de historieta latinoamericana, que aún hoy resuena en mi inconsciente. Un café y un arreglado serían mis armas para combatir la angustia de esa tarde.
Y entonces entro a mi primera clase de universidad, con el infortunio de toparme con alguien que decía ser docente, de arte, de teatro. Nunca olvidaré la vulgaridad de su pedagogía. Nunca estaría más claro para mí decirme a mí mismo que si sería docente alguna vez en la vida, no repetiría las imbecilidades de aquel mal profesor universitario.
Y fui y soy docente y sigo aprendiendo.
Todas estas cosas las pienso en el presente mientras recibo, ahora como vicedecano de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional, estudiantes de primer ingreso el día de apertura del primer ciclo lectivo de 2024.
Desfilan ante mis ojos proyectos de vida que recién comienzan. Pienso en el contexto de un mundo post pandemia, acechado por los reacomodos de las hegemonías militares a nivel global. Pienso en el cardumen de las violencias, la imposición de los conservadurismos, el destino de los apátridas, la hora de la ingobernabilidad en una Costa Rica que no reconozco.
Pienso en todo eso mientras una joven proveniente de Río Frío de Sarapiqui, comunidad ubicada al norte del país, se nos acerca y nos pregunta a la decana Marta Sánchez y a mí persona, por el número de aula que le corresponde y porqué hace tanto frío una mañana de febrero.
Es la puerta al futuro la que se divisa para ella.
Entonces me apresuro a desdibujar el continente de dudas, para llegar a un puerto seguro. Una tarde de marzo de 1987 me incliné a la pregunta. Y aún hoy sigo esperando la respuesta.
La educación pública es un bien histórico, que hay que salir a defender sí o sí.Las armas de la integración social están allí, en esa joven de Río Frío o en el muchacho que se acercó tímidamente a preguntar por su futuro en la carrera de Comercio Internacional: ¿dónde está?, preguntó.
Pienso, por un momento, en esas cuatro clases de verano de 1987 que me desafiaron como persona y me delinearon el camino.
“Para adelante”, le dijimos.“El futuro está adelante”.
Desde SURCOS se comparte la invitación de la Escuela Consumerista Centroamericana a participar en su actividad virtual del viernes 16 de febrero del presente año. La actividad iniciará a las 9:00 a.m y se enfocará, esencialmente, en fomentar la participación juvenil de Centroamérica y dar a conocer los procesos organizacionales que desarrollan las diferentes instituciones de consumidores de la región centroamericana.
Si desea más información sobre la actividad, puede leer el archivo adjunto que contiene la agenda de la actividad así como los objetivos y contextualización de ésta.
Información de acceso a la reunión en la fecha señalada:
En la mañana asistí a votar al Instituto de Alajuela en donde tuve oportunidad de compartir con ex compañeros de escuela y del colegio, amigos que no veo a menudo.
Vi a muchos jóvenes sirviendo de guías, pero ninguno votando. Me entristece el abstencionismo del 68% y la falta de interés de los jóvenes en temas vitales nacionales.
Me sorprende los resultados locales en donde ganó el partido que expulsó a su candidato quien se postuló por otro partido y nombró a otro candidato. Tres partidos obtuvieron casi el mismo porcentaje de votos. Veo por primera vez a la Presidenta del Tribunal Supremo de Elecciones quejándose de los ataques que recibieron y de la injerencia política de autoridades que no debieron tener ninguna.
El partido del que soy cofundador no obtuvo ningún puesto al igual que en las elecciones presidenciales en las cuales por primera vez voté por el candidato de Liberación al considerar al otro desconocido muy peligroso. Muchos de mis copartidarios se abstuvieron de votar ayudando tristemente a que ganara el actual presidente. Esta vez, muchos de ellos votaron por el candidato de Renovemos Alajuela, en mi opinión el mejor de todos.
Me parece que nos falta mucho pragmatismo pues de no ser por la bancada de Liberación, el peligroso presidente estaría libre para consolidar sus nefastos proyectos como vender la Caja.
Hablando de mi partido, un mea culpa pues creo que nos faltó madurez al no apoyar algunos proyectos de la presidenta Chinchilla como la carretera a San Ramón, donde el contrato era legal según algunos conocedores que lo estudiaron. Su propuesta de Reforma Fiscal no era perfecta pero sí perfectible y nos hubiera evitado muchos problemas.
¿Qué sucederá en las próximas elecciones? Me parece que las coaliciones verdaderas con personas afines desde la ética y pensamiento político son la alternativa.
Leo, joven estudiante de 16 años 15 de setiembre, 2023 Guanacaste, Costa Rica.
La llegada de setiembre no solo significa honrar nuestra patria o alzar nuestra bandera con orgullo, no. Este mes de setiembre no solo se tiñe de azul, blanco y rojo, también se tiñe de un amarillo intenso. Un amarillo que nos hace recordar a aquellos que se fueron por decisión propia, a aquellos que fueron atormentados por su mente, a aquellos que cuya luz no alumbró a nadie más.
Setiembre es un mes de celebración, pero también de reflexión. Cada año los suicidios en los adolescentes siguen subiendo, posicionándose como la primera causa de muerte entre adolescentes. Este mes de setiembre también es un mes para apoyar, empatizar, educar sobre el suicidio.
Es importante que le hagamos saber a las personas que aquí estamos, unas palabras, un abrazo… escuchar a alguien puede salvar una vida, cada año no son solo números o gráficos los que aumentan, son hijos, son hijas, son hijxs, son madres y son padres, son tías y tíos, son sobrinxs, son vidas…
Pensemos bien nuestra prioridad como sociedad, pues todos podemos unirnos a formar un mes amarillo.
Nuestras aulas están siendo inundadas de frustración, desánimo, sufrimiento.
Políticas gubernamentales golpean becas, transporte estudiantil, infraestructura, financiamiento, con una tendencia a abandonar la educación del pueblo.
La marcha del 23 de junio es un acto valiente. Indudablemente que habrá temor, pero no es una marcha por los educadores. Será una acción de coraje por el bienestar de la niñez, de la juventud y sus familias.
Es una marcha que deberá iniciar su movimiento desde cada escuela, colegio, hogar, como una marea creciendo, imbatible, por la vida, por el derecho a la educación.
Tiempo de dignidad, tiempo de lucha, tiempo de unidad.
ANEP extiende la invitación a participar este 16 de junio al conversatorio “Secretarías de Juventud ANEP” a las 8 a.m, en el edificio anexo ANEP 350 metros Sur y 25 metros Oeste del Hospital Nacional de Niños. Dicho conversatorio abordará problemáticas que afectan a los jóvenes, así como otro tipo de actividades.
Escuché hace unos días al hijo de Pablo Escobar dando una charla sobre la vida de su padre y la suya propia. Es de admirar que este hombre haya tomado la senda de la Paz y del perdón, para darlo a las víctimas de su padre y también para perdonar él a quienes mataron a su padre. Dos momentos de la conferencia fueron impactantes: primero, el comentar sobre la vida tan desgraciadamente que vivió su familia en medio de la opulencia y el derroche económico, pero sin felicidad y sin seguridad.
Expuestos a la ser víctimas a cada instante. Segundo, el hacer referencia a las narco novelas y su impacto en la juventud. Indicó que no son ciertas las cosas que se transmiten en ellas y que el mensaje para los jóvenes es que es una vida fácil y llena de dinero, lo que no es cierto.
Este hombre que nació llamándose Juan Pablo Escobar Henao, y por las circunstancias de la vida y según explicó por la imposibilidad de ser aceptado en muchos lugares por su apellido Escobar, prefirió cambiar de nombre y por eso ahora es Juan Sebastián Marroquín Santos.
Hay que resaltar que luego de la muerte de su padre y teniendo apenas 16 años manifestó su propósito para su vida futura: “Quiero personalmente dejar muy en claro que no vengaré, no vengaré la muerte de mi padre porque ahora lo único que me preocupa es el futuro de mi sufrida familia. Voy a luchar por sacarla adelante y por educarnos, por ser personas de bien y si puedo hacer algo para que reine la paz, por los siglos de los siglos en este país, lo haré». Y hoy con 45 años de vida sigue cumpliendo esa promesa y llamando la atención a los padres de familia para que den ejemplo que valga la pena para sus hijos y que hagan lo posible para que no entren a esa “vida” del narcotráfico en donde solo sufrimiento y muerte encontrarán.
Es una pena que las televisoras transmitan esas novelas en las que hacen creer que el narcotráfico es una actividad que permite una vida de lujos y opulencia sin castigo alguno. Hoy vivimos en nuestros países las consecuencias de esa desgraciada actividad, tenemos homicidios como si se tratara de una guerra, en Costa Rica a esta fecha estamos llegando casi a los 600 homicidios lo que convierte esa situación en un problema de salud pública.
La historia sirve fundamentalmente para enseñarnos a hacer lo que es bueno y no repetir errores que pongan en peligro nuestro futuro.
Aprendamos lo bueno de la historia tal y como lo ha hecho el señor Escobar hoy Marroquín y que siga llevando ese mensaje de paz y perdón al mundo entero y en especial a Colombia.
Más de 200 jóvenes se reunieron el 12 de agosto en el Foro Latinoamericano sobre Juventud y Cambio Climático, que se realizó en el auditorio de la Ciudad de la Investigación de la UCR. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez, UCR.
»Los jóvenes somos el presente y tenemos que cambiar las cosas ahora», afirma líder indígena
Activistas demandan priorizar la atención de las mujeres, la niñez y los adolescentes en la adaptación a la crisis climática.
“Es importante la participación de los jóvenes en este tipo de acciones, en las que nosotros somos los principales actores. No podemos decir que los jóvenes somos el futuro, porque realmente somos el presente. Nosotros somos quienes tenemos que cambiar las cosas ahora”.
Con estas palabras, Cheimi Gallardo Sánchez, estudiante indígena costarricense de 18 años, se dirigió a sus contemporáneos durante el Foro Latinoamericano de Jóvenes y Cambio Climático. Esta actividad se realizó el 12 de agosto pasado, Día Internacional de la Juventud, en la Universidad de Costa Rica (UCR).
Gallardo pertenece al territorio cabécar de Talamanca y participó en el foro en representación de la Asociación de Mujeres Kabata Konana, como parte de un grupo de jóvenes indígenas.
Como ella, cerca de 200 jóvenes costarricenses y representantes de otros países latinoamericanos se hicieron presentes al encuentro convocado por el Centro Global de Adaptación (CGA), con sede en Holanda, y co organizado por la Escuela de Geografía de la UCR.
La actividad fue convocada por el Centro Global de Adaptación, con sede en Holanda, y forma parte de una serie de consultas regionales para conocer la perspectiva de los jóvenes ante la crisis climática. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez, UCR.
Este organismo llamó a dicha reunión para “identificar las prioridades y recomendaciones de los jóvenes con respecto al logro y la implementación del Objetivo Global de Adaptación”.
El evento fue el último de varias consultas regionales efectuadas para recopilar las perspectivas de los jóvenes sobre la política de adaptación y su implementación sobre el cambio climático. Los resultados se presentarán en la Conferencia de las Naciones Unidas de Cambio Climático COP27, que se efectuará en Egipto a finales del presente año.
Al acto de inauguración asistió también el Viceministro de Gestión Estratégica del Ministerio del Ambiente y Energía (Minae), Carlos Isaac Pérez Mejía, en representación del ministro de esta cartera.
Pérez se refirió a los retos ambientales y económicos que tienen las sociedades actuales. «Frente a los desafíos globales, se requieren soluciones globales. Todos somos responsables del impacto que provocamos en los recursos naturales», manifestó el político.
Joyce Méndez, participante en el Foro de la región fronteriza entre Paraguay y Brasil: “En la región donde habito, en el Cono Sur, en pleno invierno tuvimos temperaturas de hasta 39 grados centígrados. Es una cuestión muy seria”. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez, UCR.
El papel de la juventud
En su discurso dirigido a los jóvenes presentes, el director ejecutivo del CGA, Patrick Verkooijen, fue enfático en el peso que los jóvenes tienen para frenar el cambio climático y su determinación “de cambiar la dirección hacia donde nos dirigimos”.
“La única buena noticia que podemos esperar en cualquier momento vendrá de ustedes, como resultado de sus acciones, sus elecciones y sus decisiones”, dijo. Y agregó: “Si dejamos esta responsabilidad en manos de mi generación, no lo vamos a conseguir”.
Hizo un llamado a “pensar en grande” y a «actuar con audacia». “Ustedes tienen más parte en este juego que las generaciones precedentes. Por eso, la adaptación al cambio climático es muy relevante para ustedes”, recalcó.
Joyce Méndez, otra de las jóvenes dirigentes que asistió a la reunión, se mostró esperanzada de llevar soluciones de adaptación y financiamiento a la región en donde vive, en la frontera entre Paraguay y Brasil.
Ante una concurrida asistencia, el director de la Escuela de Geografía, Pascal Girot, da la bienvenida en nombre de la UCR. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez, UCR.
“En la región donde habito, en el Cono Sur, en pleno invierno tuvimos temperaturas de hasta 39 grados centígrados. Es una cuestión muy seria”, expresó.
Esta joven latinoamericana está convencida de que los jóvenes tienen la responsabilidad de hacer propuestas y aportar soluciones innovadoras que ayuden a adaptarse a las nuevas condiciones climáticas y aprender a vivir con esta realidad.
“He visto a muchos jóvenes muy vinculados, porque estamos viviendo de primera mano los efectos del cambio climático, que comprometen nuestro desarrollo personal y profesional”, añadió.
La acción debe ser ahora
Como lo señaló la embajadora de los Países Bajos en Costa Rica, Christine Pirenne, la presente década es la más calurosa de la historia de la humanidad.
El director ejecutivo del Centro Global de Adaptación, Patrick Verkooijen, instó a los jóvenes a actuar y a pensar en grande para detener la catástrofe ambiental frente al calentamiento global. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez, UCR.
Pirenne aseguró que los riesgos de los desastres asociados con el clima son una realidad para millones de personas en toda Latinoamérica.
“El calentamiento global supone una grave amenaza para nuestro medio ambiente, nuestra salud, nuestra economía, entre otros. Los sectores más vulnerables frente al cambio climático son la juventud y las mujeres”, manifestó.
Según la diplomática, la manera en que como sociedades podemos avanzar es dar la posibilidad de que la juventud forme parte de los procesos de toma de decisiones.
“Los jóvenes -aseguró- son quienes han dado un impulso fundamental a la necesidad de cambiar las cosas, provocando un cambio en la forma en que las empresas y las ciudades actúan, así como en la respuesta de los gobiernos”.
Jóvenes de distintos sectores y procedencias, entre ellos estudiantes de secundaria de Siquirres, Limón, participaron en el Foro Latinoamericano sobre Juventud y Cambio Climático. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez, UCR.
En la misma línea, Gallardo resaltó en que la acción ante la emergencia climática y adaptarse a ella son urgentes, pues de lo contrario, “si no cuidamos el medio ambiente ahora, no va a haber futuro”.
La líder indígena explicó que los pueblos originarios han trabajado desde tiempos ancestrales en la adaptación a los cambios climáticos y han sido protectores de los bosques en el mundo.
Aprender de esta visión de mundo, ponerla en práctica y apoyarla es necesario si como seres humanos queremos mantener nuestra supervivencia en este planeta.
“Muchas veces, las grandes empresas tienen una visión de futuro diferente a la de los pueblos indígenas. Nosotros creemos que el futuro es principalmente nuestra madre tierra. Entonces, si no la cuidamos no va a haber futuro”, advirtió.
Priorizar a los más vulnerables
La cofundadora de la Red de Juventudes y Cambio Climático y actual consultora de la oficina de Unicef en Costa Rica, Sara Cognuck, explicó que este organismo de las Naciones Unidas ha incorporado en sus ejes estratégicos la acción en torno a la crisis climática.
Se ha evidenciado, señaló, que el cambio climático afecta sobremanera los derechos de la niñez y la adolescencia, establecidos en la Convención sobre los derechos del Niño.
“Nuestro interés de participar en este Foro es aportar en la construcción del objetivo global para la adaptación, generar insumos que apoyen a las personas jóvenes y articular las distintas iniciativas para que surjan alianzas estratégicas entre los distintos sectores y organizaciones aquí representadas”, expresó.
Para Cognuck, Costa Rica tiene una deuda con los grupos vulnerables frente al cambio climático, entre los que citó a las mujeres, indígenas, niñez, adolescentes, personas con discapacidad, afrodescendientes y LGTBQ.
“Tenemos que enfocar los esfuerzos hacia estas poblaciones para poder garantizar su resiliencia y adaptación frente al cambio climático”, concluyó.
Patricia Blanco Picado Periodista, Oficina de Divulgación e Información, UCR