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Etiqueta: movilización ciudadana

De Tontos, Tonterías, Tonteras…, de hacerse el tonto y de los retontos

Vladimir de la Cruz

Tamaño alboroto hizo la fracción de los 31 diputados del Partido Pueblo Soberano, en la Asamblea Legislativa, cuando el diputado del Frente Amplio Edgardo Araya manifestó, diciendo con cariño, que la presidenta se hacía la tontita. No la trató de tonta. Tan solo dijo que a su entender parecía que se hacía la tontita.

El alboroto fue para suspender la sesión de trabajo de la Asamblea Legislativa, cuando estaba a pocos minutos de cerrarse el debate de “control político”, que así se tiene establecido en la agenda de trabajo de los diputados, momento en el cual los legisladores pueden referirse libremente a los temas de la vida política nacional, que incluye el balance, análisis o críticas del comportamiento público de quienes integran los Poderes Públicos, entre ellos el del Ejecutivo, presidido por la mujer Laura Fernández.

El alboroto se expresó en el ruido, casi griterío que se estimulaba a realizar contra la expresión del diputado, por parte de los diputados representantes del Gobierno, defensores a ultranza de la presidenta, y por el desorden y caos causado por la presidenta del Poder Legislativo, que de inmediato suspendió la sesión, y abrió los micrófonos para pedir, llamando a sus diputados, que se refirieran a la frase coloquial costarricense de hacerse el tonto.

Esta frase no es solo propia de nuestro lenguaje, sino que se usa en todo el continente y más allá. En la lengua inglesa también se usa. Recuerdo la famosa película de “Tonto y Retonto” o “Dumb and Dumber”, de 1994. Coloquialmente puede compararse con “hacerse el ruso”, “hacerse el sueco”, o en lenguaje más tico “hacerse el maje”.

El alboroto fue ruidoso en ese instante. No tuvo ninguna trascendencia a los medios de comunicación escritos. Fue show para uno de los canales que abanican al Gobierno. Pero, entendámonos un poco con los conceptos.

Tonto es un adjetivo. Como tal describe o ubica a una persona con escasa inteligencia, que es torpe, que le falta sentido común, que actúa con ingenuidad o sin malicia, que realiza actos o dice cosas absurdas o ilógicas. Un tonto es la persona que le cuesta comprender las cosas, que no tiene juicio, que se deja engañar fácilmente, por lo que comete errores pequeños o sin importancia.

También se puede comprender como tonto a una persona que padece deficiencia mental, que carece de inteligencia y por ello actúa ingenuamente. El diputado Araya no se refirió en este sentido.

Históricamente el concepto se remonta a Roma, al “tondus” que se empleaba para señalar a las personas que les faltaba profundidad en el pensamiento, que se consideraba que no pensaba bien, que no tiene sesos o que tiene la cabeza hueca. A estas personas les daban un cosco en la cabeza para producir un sonido hueco como “tonk”. De ahí también son también los vocablos atontar, atontado y tontillo…

Así, el tonto es la persona que actúa con poca inteligencia, imprudentemente o sin comprensión de determinadas situaciones, por lo que sus actos son irreflexivos o insensatos. La persona tonta es la que puede equivocarse por falta de información, experiencia o datos, por lo que puede aprender y corregir fácilmente. Ser tonto es parte del ser humano. Es una condición temporal. No es un sinónimo de imbécil, lo que tampoco dijo el diputado Araya. Es importante distinguir esto.

Al tonto le falta contexto o saber, por lo que puede corregir cuando se le ayuda o cuando ve la realidad con claridad. El imbécil se niega a aceptar la realidad que le produce su actuación. Se niega a aceptar su equivocación haciéndola una trinchera de combate ofendiéndose si se le corrige, pues no pone de su parte para aprender.

Hasta en la Biblia se usa el concepto de persona “tonta”, como “necio” e “insensato” también, no para destacar la inteligencia de la persona sino para señalar su falta de sabiduría y su rechazo a Dios. Igualmente para describir a las personas que ignoran los consejos buenos y hacen el mal. En la Biblia los tontos pierden el control con mucha facilidad y hacen locuras (Proverbios 14:17), como sucedió con la reacción de los diputados de gobierno. En la Biblia el tonto se cree todo lo que le dicen, por lo que se enojan fácilmente…mientras los sabios perdonan.

Ser tonto no califica la capacidad mental. No destaca un problema de la mente. Exhibe la toma de malas decisiones. El orgullo de la persona tonta le coloca en el punto de que no necesita aprender de nadie.

El Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, DRAE, describe tonto a la persona que tiene poca inteligencia, entendimiento o razón, que tiene torpeza para actuar o tomar decisiones. En las relaciones amistosas y de confianza se usa sin mala intención y como broma, sin ofender la capacidad mental de a quien se le dirige esa condición. En la expresión del diputado Araya, me parece, que fue más el señalamiento de que la presidente, torpemente actúa o toma decisiones. La tontería refiere a las cosas de poco valor.

En el DRAE, también se dice que tonto puede usarse como insulto leve, falta de respeto sin que sea una grosería fuerte. Me parece que el diputado Araya no le dio ninguno de estos contenidos.

Puesto así, la tontería es la expresión que hace el tonto, es la forma como el tonto se expresa, como refiere sus palabras, dichos o hechos sin sentido, seriedad o importancia.

Una tontería es también una cosa de poco valor o sin importancia, referida a cualquier objeto, o persona sin que eso sea una falta de respeto. Lo que destaca lo que somos es lo que hacemos.

Tonterías son, en síntesis, lo que dicen los tontos, palabras, ideas y actos. Decir tonterías es exhibir la cualidad del tonto, muchas veces en lenguaje que no se entiende o carece de sentido, como a veces se expresa el copresidente Rodrigo Chaves, que no se le entiende nada, mezclando su lenguaje, como lo ha hecho, con gruñidos… emocionalmente sintiéndose animal… Como le decía la Madre a Forrest Gump en la película homónima: “la estupidez se demuestra con los actos”.

Si una perrera es el lugar que se tiene destinado para control o refugio de perros, o de animales abandonados, y donde se albergan, la “tontera” la podemos considerar como el lugar donde se concentran, ubican, residen o viven los tontos.

Espero, sinceramente, que el Edificio Legislativo no se convierta en una “tontera”, con un grupo de diputados que actúan como tontos, sin madurez ni sensatez.

Puestas así las cosas, en el español coloquial es válido decir hacerse el tonto, para indicar perder el tiempo, comportarse con poca sensatez, para fingir que no se entiende algo, porque no se ve o no conviene verse y tratarse; porque se quiere hacer algo de manera disimulada, sin planearlo, procurando resultados por sorpresa, o como también se dice coloquialmente hacer cosas a tontas y a locas, sin reflexión, de cualquier manera y sin orden.

El jueves se realizó un llamado Plantón, un encuentro cívico ciudadano inmenso por su movilización, en la Plaza de la Democracia, y por sus réplicas en más de 20 ciudades y pueblos del país. La cantidad de ciudadanos movilizados el jueves, técnica y profesionalmente contados, como se ha hecho, da más de 100.000 ciudadanos movilizados.

No fue una concentración contra el Poder Ejecutivo como tal. Fue un llamado de atención para que el Poder Ejecutivo modere la forma de relacionarse con los Poderes públicos, con los ciudadanos, con los críticos de su actuación, con los medios de comunicación.

Fue un llamado para que no se disminuyan los fondos y presupuestos del Poder Judicial, de las universidades públicas, de las ayudas sociales, para que el ROP sea devuelto a sus legítimos dueños, para que se elimine el congelamiento de salarios y pensiones que se tiene desde hace cuatro años.

Fue un llamado para detener las manifestaciones autoritaristas, antidemocráticas, militaristas, amenazadoras de establecer un régimen de fuerza, un estado de sitio, un autogolpe de estado que acabe con la Democracia costarricense.

Fue un llamado para que cese la falsa campaña que el Ejecutivo Nacional realiza constantemente contra las bases institucionales del país.

Fue un llamado para que se respete el Estado de Derecho y la independencia real de los poderes del Estado en sus funciones, que les son propias, exclusivas e indelegables. Fue un llamado a los diputados, especialmente a la fracción de los 31 diputados de Gobierno, que respeten la lista de magistrados suplentes que les fue enviada y procedan a conocerla y votarla como corresponde.

El mismo jueves por la tarde los órganos y medios de comunicación al servicio, y pagados por el gobierno, trataban de insinuar a los radioyentes y televidentes que la concentración era casi un verdadero fracaso. Decían que apenas se distinguía del pequeño grupo de ciudadanos que acompañó a la Presidenta, sus ministros y algunos otros funcionarios ante la Corte Suprema de Justicia, para la presentación de un escrito acusatorio contra cuatro magistrados.

Actuar de esa manera era hacerse los tontos frente a la realidad de la movilización y de lo que sucedía en las calles.

El viernes pasado, con la contundencia que fue reconocida por los medios de comunicación escritos, había personas que con relación a esto se empeñaron en seguir haciéndose los tontos. Como avestruces. Insistieron en disminuir la marcha patriótica, el encuentro inmenso de ciudadanos en la Plaza de la Democracia y en las distintas ciudades y pueblos del país en apoyo al Poder Judicial, a la independencia de poderes y a la Democracia costarricense.

Quienes así siguen actuando no son tontos, ni se hacen los tontos. Su problema principal es que los que quieren seguir haciéndose los tontos pasan a la categoría de retontos. Un retonto es quien tiene una condición que lo hace tonto de remate.

Si se trata de discutir los términos con que la presidente se refiere a veces, como lo hizo con la magistrada Patricia Solano, colocándola como la más fea de las feas, como la “refea”, como la llamó, o como el copresidente Chaves se refirió en una ocasión a la presidenta Laura Chinchilla, llamándola la “totalmente desguabilada mental e intelectualmente”, entonces se deberían hacer unas sesiones parlamentarias para discutir los términos con que estos funcionarios se expresan cotidianamente.

De esto, tal vez, lo bueno sea que a partir de ahora, todos los diputados del gobierno, la presidenta y el copresidente y ministro de la Presidencia y de Hacienda, que son los voceros del mal hablar y de ofender, moderen también su lenguaje, porque lo que es bueno para la gansa lo es para el ganso.

Espero que se deje de actuar como tontos o como retontos.

Les recomiendo a todos ver la película “Tonto y Retonto”, (Dumb and Dumber, de 1994), disponible en Google Play.

Un gran paso, pero apenas comenzamos

Marco Vinicio Fournier Facio

Marco Vinicio Fournier Facio.

Este 6 de agosto decenas de miles de personas nos manifestamos en defensa de la Democracia, en más de 20 diferentes puntos del país.

Después de varios años de desesperanza, resignación y pasividad, una proporción muy importante del país regresó a las calles a ejercer su derecho a la protesta y a defender la Democracia ante uno de los momentos más peligrosos de nuestra historia.

Debemos agradecer explícitamente a la Colectiva Autónoma por la Resistencia Social la iniciativa y la excelente coordinación del proceso, pero también debemos agradecer al pueblo de Costa Rica por hacerse presente y dar el primer paso al frente en esta nueva lucha.

Nos manifestamos en forma enérgica por nuestro ordenamiento jurídico, por la división de poderes, por el respeto mutuo, el reconocimiento de la diversidad, el diálogo abierto y franco, la cultura de paz y la calidad de vida de toda la población.

Así mismo, nos hicimos presentes por todo el territorio nacional para defender las múltiples instituciones que hoy sufren el embate directo de un gobierno autoritario. A este respecto, es importante mencionar los ataques directos y los recortes presupuestarios, no solo contra el Poder Judicial, sino también contra instituciones claves de nuestro país que por décadas han garantizado mecanismos adecuados de redistribución de la riqueza para asegurar calidad de vida para todas las personas. Entre otras instancias, debemos mencionar al Ministerio de Educación, la Caja Costarricense del Seguro Social, el INAMU, las universidades públicas, el ICE, el IMAS y los CEN-CINAI.

A este respecto, no debemos olvidar que, a la base de la delincuencia, la inseguridad y la violencia en general, siempre está la desigualdad social, la falta de oportunidades y una cultura de odio, codicia y exclusión.

La presión ejercida por este importante movimiento ya produjo la primera victoria con el retiro de la iniciativa para tasar la Canasta Básica con el 13% del IVA.

Pero, es evidente que la lucha apenas comienza, son diversos los signos directos de ataque a nuestra institucionalidad y a nuestros valores democráticos, y es esperable un enfrentamiento prologado tanto para detener y revertir los múltiples embates a nuestro sistema político como para recuperar la cultura que nos ha permitido convivir en paz y democracia.

Va a ser difícil y a menudo cansado, pero tenemos que estar preparados y muy dispuestos para mantenernos permanentemente vigilantes y siempre dispuestos a manifestarnos de nuevo en las calles.

Pero, resulta también muy importante que cada una y cada uno de nosotros adquiera el compromiso de promover los valores democráticos en nuestra vida cotidiana. Es imprescindible recuperar la cultura de paz y respeto mutuo que nos caracterizó en el pasado. Ante el odio y la intolerancia que caracteriza a los dos últimos gobiernos, debemos todos los días hacer el esfuerzo en nuestras vidas cotidianas para promover siempre la fraternidad, como uno de los tres pilares de la democracia moderna. Debemos practicar siempre la solidaridad contra el individualismo imperante, el diálogo respetuoso contra la imposición autoritaria, la ternura frente al odio, la generosidad frente a la codicia y el trabajo en equipo frente a la desidia y la resignación.

Doy un ejemplo simple y directo: no solo debemos evitar botar basura en la calle, debemos estar dispuestos siempre a recoger la que otras personas han tirado y, sobre todo, debemos acercarnos respetuosamente a nuestros conciudadanos y facilitar un diálogo franco y directo, pero siempre respetuoso, razonable y empático para lograr hacer conciencia en las personas interlocutoras sobre la necesidad y la importancia de manejar adecuadamente nuestros deshechos.

Debemos también romper el aislamiento al que nos han llevado las redes sociales. Es fundamental regresar a lo presencial, al contacto directo y afectuoso, y también al diálogo abierto y al trabajo en equipo en la familia, en el trabajo, en el centro de enseñanza y, de manera especial, en nuestras comunidades. Demostramos que somos un bloque muy grande y con mucha disposición y de ahora en adelante la acción solidaria, sistemática y permanente debe ser una constante en toda nuestra cotidianidad.

Un aspecto muy importante del respeto mutuo es la posibilidad de comprender a las personas que han optado por el autoritarismo, un refugio de doble filo al cual acuden las personas cuando han alcanzado un nivel de decepción y desesperanza que les obliga a entregar su autonomía amparados a una figura que les brinda seguridad y les facilita la canalización de las emociones negativas hacia el odio, el desprecio, la vulgaridad y el rechazo a la diversidad.

Es, precisamente, a través de la comprensión de esos profundos sentimientos negativos que debemos acercarnos a las personas chavistas, reconocer su estado emocional y entender el extremo al que han sido llevados por muchos años de abandono y de deterioro en múltiples aspectos de su vida. Una vez comprendidos estos procesos será más fácil establecer un diálogo en donde prive el afecto y el respeto mutuo, y así vencer las fuertes barreras que han establecido a cualquier argumento diferente. Del mismo modo, esta comprensión facilita el reconocimiento de esas personas al precio que están pagando al aislarse y al intensificar aún más sus emociones negativas, porque para nadie es fácil vivir en un ambiente permanente de odio y confrontamiento.

Estoy seguro de que la mayoría de las personas que nos manifestamos hemos sentido en muchos momentos un gran enojo y un rechazo a las actitudes autoritarias, pero debemos comprender muy bien que es precisamente al canalizar esas emociones negativas hacia la lucha y la protesta como logramos no solo enfrentarlas sino sobre todo superarlas y transformarlas positivamente para promover una cultura de paz y respeto mutuo.

Imágenes tomadas de distintas redes:

La soberanía reside exclusivamente en la Nación (artículo 2 de la Constitución Política de Costa Rica) – ACODEHU

6 de agosto, 2026
San José, Costa Rica

Costa Rica se ha consolidado históricamente como uno de los referentes democráticos más estables y respetados de América Latina y del mundo. Este prestigio no es producto del azar, sino el resultado de una construcción cívica e institucional fundamentada en principios inquebrantables que protegen las libertades civiles y garantizan el Estado de Derecho. La salud de la democracia costarricense reposa sobre una serie de pilares constitucionales y culturales que aseguran que el poder siempre esté al servicio del ciudadano y nunca en su contra.

El principio fundamental que rige el sistema político costarricense es que la soberanía reside exclusivamente y esencialmente en la Nación. Este concepto, consagrado de manera explícita en nuestra Constitución Política, establece que el poder supremo no pertenece a ningún individuo, líder mesiánico, élite económica o fuerza militar, sino al conjunto de las personas ciudadanas. Es la Nación, en su totalidad, la única fuente legítima de autoridad.

De este principio se desprende que los gobernantes son meros depositarios de la autoridad, elegidos temporalmente para administrar el Estado, pero carecen de poder propio o absoluto. La soberanía popular significa que las grandes decisiones del país, la conformación de sus leyes y la elección de sus representantes provienen de la voluntad inalienable del pueblo, ejercida a través del sufragio universal, igual, directo y secreto.

Para garantizar que la soberanía popular no sea usurpada, el diseño institucional de Costa Rica se erige sobre la estricta independencia de poderes. El Estado se estructura en la clásica división tripartita: el Poder Ejecutivo, el Poder Legislativo y el Poder Judicial. A estos se suma, con rango de poder de la República en materia electoral, el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE).

Esta separación no es únicamente nominal, sino funcional y orgánica. Funciona mediante un sistema de pesos y contrapesos diseñado para evitar que cualquier rama del gobierno acumule una influencia desmedida. El Poder Legislativo debate y aprueba las leyes, el Ejecutivo las implementa y administra el país, y el Judicial vela por su cumplimiento y correcta interpretación. Ningún poder puede delegar sus funciones propias ni invadir las competencias de los demás, lo que crea un equilibrio constante que frena cualquier intento de abuso o concentración de autoridad.

Un pilar innegociable de esta arquitectura democrática es el respeto absoluto a las resoluciones del Poder Judicial. En una verdadera democracia, la ley está por encima de los hombres, y son las personas jueces(as) y magistradas(os) quienes tienen la última palabra en la interpretación normativa. En Costa Rica, la creación de la Sala Constitucional en 1989 reforzó este pilar, permitiendo a cualquier ciudadano defender sus derechos fundamentales de forma rápida y accesible.

El acatamiento de los fallos judiciales, independientemente de si favorecen o contrarían los intereses del gobierno de turno, es obligatorio. Las autoridades gubernamentales, desde la Presidenta de la República hasta la persona funcionaria de menor jerarquía, están sometidas al escrutinio legal y deben obedecer sin dilación lo dictaminado por el Poder Judicial. Este respeto a la judicatura es lo que materializa el Estado de Derecho, garantizando que el país se rija por leyes objetivas y no por arbitrariedades políticas.

El poder político en Costa Rica no es un cheque en blanco; está permanentemente subordinado al control popular. La democracia costarricense entiende que el voto cada cuatro años no es suficiente para garantizar la representatividad. Por ello, existen mecanismos de control político y social que mantienen a los gobernantes bajo el escrutinio público. La movilización nacional del día de hoy, jueves 6 de agosto de 2026, es una exigencia de garantía al respeto de lo resuelto por la Sala Constitucional y la independencia de poderes.

El control popular se ejerce a través de la libertad de prensa, la libertad de expresión, el derecho de petición y la participación ciudadana activa en organizaciones civiles y audiencias públicas.

Los principios detallados anteriormente —la soberanía nacional, la separación de poderes, el respeto irrestricto a los fallos judiciales y el riguroso control ciudadano— conforman un ecosistema político que es diametralmente opuesto y estructuralmente distante de cualquier forma de dictadura, tiranía o autoritarismo.

En una dictadura, el poder se concentra en una sola figura o cúpula; en Costa Rica, el poder se dispersa y equilibra. En un régimen autoritario, los tribunales de justicia son herramientas subordinadas a la persona dictadora para perseguir opositores; en Costa Rica, es deber del Poder Judicial proteger al ciudadano incluso frente al propio Estado. Mientras que las tiranías desprecian la voluntad popular y censuran la crítica, la democracia costarricense se nutre del debate abierto y reconoce que la autoridad emana únicamente de la Nación.

En conclusión, el modelo de Costa Rica demuestra que el verdadero poder de un Estado no radica en la fuerza o la imposición, sino en el respeto a la ley y en la firme protección de las garantías institucionales, asegurando así un clima de paz, libertad y dignidad para todas las personas habitantes. Que la Presidenta de la República llame «golpe de Estado», por el resultado de una resolución de la Sala Constitucional, es un peligroso irrespeto al artículo 2 de la Constitución Política de Costa Rica, un atentado contra el orden Constitucional y una muy mala señal de autocracia, en tanto hace tal calificativo porque no le gusta al Poder Ejecutivo ese resultado de una resolución Sala Constitucional o porque no les favorece.

JUNTA DIRECTIVA
ACODEHU

SITRAJUD convoca a manifestación en defensa de la independencia del Poder Judicial y del Estado de Derecho

El Sindicato de Personas Trabajadoras, Jubiladas y Pensionadas del Poder Judicial (SITRAJUD) convocó a la ciudadanía a participar en una manifestación pública en defensa de la independencia del Poder Judicial y del Estado de Derecho, ante lo que considera una amenaza al funcionamiento del sistema de justicia derivada de los recortes presupuestarios.

La organización sostiene que las reducciones al presupuesto del Poder Judicial ponen en riesgo el acceso a la justicia de toda la ciudadanía, por lo que hace un llamado a respaldar a las instituciones que integran el sistema judicial.

La manifestación se realizará el viernes 17 de julio de 2026, a las 4:00 p.m., en la Plaza de la Justicia, ubicada en la explanada de los Tribunales de San José.

La convocatoria plantea la defensa de la Sala Constitucional, el Ministerio Público y el Poder Judicial, bajo el lema de una justicia independiente, accesible y al servicio del pueblo.

Según el mensaje difundido por SITRAJUD, el objetivo es expresar preocupación por las consecuencias que podrían tener los recortes presupuestarios sobre la institucionalidad judicial y sobre la garantía de acceso efectivo a la justicia.

La organización advierte que está en riesgo el normal funcionamiento de todo el sistema de justicia y de sus órganos adscritos, e invita a la ciudadanía a sumarse a la movilización en respaldo de la independencia judicial y la defensa del Estado de Derecho.

La convocatoria se difunde además bajo la consigna #DefendamosLaJusticia.

¡Triunfo de los movimientos sociales y de la ciudadanía patriótica por el derecho a la electricidad!

Movimiento por el Derecho a la Electricidad

Jueves 28 de mayo del 2026

Desde inicios del año 2025, un conglomerado de organizaciones sociales, compartiendo las preocupaciones, de las negativas consecuencias que la eventual aprobación del expediente 23 414, tendría para la forma en que los costarricenses hemos sabido democratizar el acceso a la luz, sumamos esfuerzos en el Movimiento por el Derecho a la Electricidad, para enfrentar en conjunto, un nuevo intento de repartirse la electricidad del pueblo costarricense.

Esto entendiendo que el tiempo presente, amerita de nuestra unidad y convergencia, a partir de principios cívicos y democráticos que tenemos en común, ya que enfrentamos un momento clave para el futuro del país.

El pasado jueves 21 de mayo, desde las Organizaciones Integrantes del Movimiento por el Derecho a la Electricidad, en conjunto, con parte de las Diputaciones del bloque parlamentario que se opone a este perjudicial proyecto de ley, mediante conferencia de prensa dirigida al pueblo de Costa Rica, alertamos a la sociedad costarricense, del intento del partido en el Gobierno, de aprobar apresuradamente, el plan de “Armonización”, dándole primer debate legislativo programado para el anterior martes 26 de mayo.

La respuesta de las organizaciones sociales, y de la ciudadanía patriótica, no se hizo esperar. De la mano de crecientes comunicados sumándose al llamado a participar en la jornada patriótica para oponerse al plan de armonización, también las distintas fracciones legislativas del bloque parlamentario que se opone al 23 414, fue dando sus razones técnicas para oponerse al plan de armonización, en defensa del modelo eléctrico gestionado por el ICE.

El martes 26 de mayo, un crisol de delegaciones de organizaciones estudiantiles, grupos de mujeres, movimientos ecologistas, organizaciones laborales, agrupaciones ciudadanas, organizaciones agrícolas y campesinas, grupos ecuménicos, y ciudadanía patriótica en general, acudieron al llamado, haciéndose presentes en las afueras de la Asamblea Legislativa; en una multitudinaria jornada cívica y pacífica, llena de música, expresiones artísticas, charlas técnicas, y discursos de distintas vocerías.

Dicha articulación entre el bloque parlamentario y los movimientos sociales se hizo sentir. Ya que si bien lograron aprobar en primer debate el proyecto con mayoría simple (mitad más uno de los diputados presentes a la hora de votar), lo cierto es que gracias a todo lo antes descrito, no cuentan con la mayoría calificada (38 votos) que se ocupa para aprobar el proyecto en segundo debate. Más importante aún, el resultado de la votación en primer debate (27 a favor, 24 en contra, 6 sin votar) revela que la fracción oficialista, no contó con la totalidad de los votos que la integran (31 diputados).

El día de ayer miércoles 27 de mayo, el Gobierno de la República mediante rueda de prensa desde Zapote, anunció que desconvocarían el expediente 23 414, lo cual representa un triunfo de las organizaciones integrantes del Movimiento por el Derecho a la Electricidad, de los movimientos sociales, de la ciudadanía patriótica, y un triunfo del bloque parlamentario de oposición a dicha iniciativa de ley.

Desde el Movimiento por el Derecho a la Electricidad, que crece y se fortalece, consideramos que los ataques infundados y demagógicos de la presidenta de la República buscan distraer la atención del fracaso de su estrategia legislativa, resultado de un Ministerio de la Presidencia inoperante, y de una Presidencia de la República, ayuna de diálogo social, con los movimientos sociales.

Además, sobre los ataques también infundados, del presidente ejecutivo del ICE, Marco Acuña Mora, queda más que claro, que cuando se acude al insulto y la descalificación de quien tiene argumentos diferentes sobre un tema, se hace gala de precariedad intelectual y carencia argumentativa.

Para la ciudadanía costarricense cada vez es más evidente que estos entes en la práctica se convierten en vocerías políticas de la línea del gobierno que los nombra en el puesto, no en vocerías técnico-profesionales. Los inquilinos de turno de dichas presidencias ejecutivas, con frecuencia, al acabar su nombramiento, pasan a ocupar altos cargos en grandes empresas privadas (práctica conocida como puertas giratorias).

Desde nuestras organizaciones, tenemos memoria: el señor Marco Acuña Mora, antes de ser director Corporativo de Electricidad y luego presidente ejecutivo del ICE, trabajaba como administrador del contrato de conexión del Grupo CMI (Capital Guatemalteco) dueño de plantas eólicas de generación privada que venden energía al ICE. Las subastas eléctricas del plan de armonización benefician a generadores privados de electricidad, algo que podría beneficiarle. Por eso le solicitamos al señor Marco Acuña su renuncia inmediata a la Presidencia Ejecutiva, ya que no representa dignamente el legado histórico del ICE.

Desde el Movimiento por el Derecho a la Electricidad nos solidarizamos con el joven estudiante Elián Jiménez Campos y exigimos la desescalada de los discursos de odio, polarización y violencia accionados por la Fuerza Pública y promovidos por la Presidencia de la República.

Llamamos al movimiento social y popular, y a la ciudadanía patriótica a mantenernos alerta. En los próximos días, anunciaremos mediante conferencia de prensa, las siguientes acciones y actividades. ¡Digamos no al plan de Armonización (23.414)!

Las elecciones no se ganan en encuestas, se ganan en las urnas: no hay que perder la esperanza

Dra Yamileth González García
Ex- rectora de la UCR
Integrante del Colectivo Mujeres por Costa Rica

Las más recientes encuestas sobre el proceso electoral en Costa Rica dibujan un panorama poco alentador, para quienes tenemos preocupación por el peligroso rumbo del país que ofrece la tendencia política electoral oficial. Los sondeos conceden una amplia ventaja a la candidata oficialista, con una tendencia autoritaria. A primera vista, los números parecen contundentes, sin embargo, asumirlos como una sentencia definitiva sería un error de lectura política y, sobre todo, democrática.

Las encuestas son el reflejo de un momento, no una profecía. Muestran tendencias, estados de ánimo, pero casi nunca determinan el resultado final. En un contexto marcado por altos niveles de indecisión y abstención, esos datos deben interpretarse con cautela. Más que un veredicto cerrado, constituyen una señal incompleta, un mapa con zonas todavía en blanco.

El silencio que hoy parecen expresar amplios sectores del electorado, no equivale necesariamente a adhesión ni a resignación. Muchas veces es omisión, desconfianza o temor a expresar una opinión contraria a lo que perciben como mayoritario y optan por callar. Pero ese silencio no necesariamente pasivo puede transformarse en participación cuando se acerca el momento decisivo. La historia electoral costarricense ofrece varios ejemplos de giros inesperados, de definiciones tardías, de mayorías que emergen cuando la ciudadanía finalmente decide hablar en las urnas.

Conviene recordar una verdad elemental que a menudo se pierde entre titulares y gráficos: las elecciones no se ganan en encuestas, se ganan en las urnas. Y en ese espacio, el voto sigue siendo un acto fundamentalmente individual, muchas veces influido por factores que escapan a cualquier medición previa. La democracia no es lineal ni predecible; es, por naturaleza, abierta y múltiple.

Hay razones para la esperanza, aunque no sean evidentes. La democracia costarricense ha demostrado, una y otra vez, que la ciudadanía sabe sorprender cuando llega el momento de decidir. Ha sabido resistir crisis, tensiones y momentos de profundo desencanto sin renunciar del todo a la participación como mecanismo de corrección hacia el futuro. Esa memoria democrática, aunque hoy parezca debilitada, sigue ahí.

Escuchar el silencio del electorado, con confianza, es clave para comprender el verdadero pulso del país. En ese silencio se dan dudas, pero también posibilidades, de hecho, se está transformarlo en diálogo y en movilización; ese es el desafío central para quienes no nos resignamos a que el resultado esté escrito de antemano.

El desenlace aún no está cerrado. Costa Rica ha demostrado en otros momentos, que incluso en los escenarios más adversos, la democracia puede encontrar caminos inesperados. Creerlo no es ingenuidad; es entender que el futuro político del país sigue, todavía, en manos de quienes seguimos confiando en nuestra democracia.

Mi pronóstico

Daniel Camacho Monge

Deduzco que Laura no obtendrá el 40 por ciento, pero no es porque quiera, sino por el siguiente análisis.

Según la encuesta del CIEP-UCR el perfil de los indecisos es muy diferente al de los que votarán por Laura. De manera que ella no crecerá al ritmo que lo hizo hasta ahora. Por otro lado, observo que bastantes personas opositoras muy activas en las redes al fin se convencieron de que se estaban cocinando en su propio caldo y han decidido romper la burbuja y salir a hablar con la gente.

Si hacemos esto intensamente esta semana, lograremos pasar a segunda vuelta.

Fue lo que perseguimos cuando propusimos formar los Frentes Democráticos pero muy poca gente nos dio pelota.

Si hay segunda vuelta debemos retomar los Frentes Democráticos.

El cinismo político, otro flagelo

Marlin Ávila

Marlin Ávila
Marlin Ávila.

 

En Honduras hemos pasado por etapas de movilización ciudadana inclusive, después de la tormenta tropical Mitch, lo que llevó a construir conciencia ciudadana en nuestra sociedad.  Ante las evidentes irregularidades en el manejo de las ayudas internacionales en auxilio para reconstruir el país, se presionó al gobierno liberal de ese entonces a constituir capítulos de transparencia ciudadana, lo que desembocó en la constitución del Consejo Nacional de Anticorrupción. También hubo exigencias para transparentar la gestión pública, constituyéndose el Instituto de Acceso a la Información Pública (IAIP). Fue en esos primeros años que se reformó la Contraloría General de la República y se constituyó el Tribunal Superior de Cuentas (TSC). Además, tuvimos la huelga de los jóvenes fiscales, algo que no logró obtener las reformas exigidas, aunque sí pudo fallecer cualquiera de los jóvenes participantes.

Sin embargo, los flagelos contra este empobrecido país en lugar de disminuir aumentaron. La cooptación política de tales instituciones destruyó su razón de ser. Se pasó de una corrupción selectiva a una corrupción generalizada y especializada, dependiendo de la escala social, empresarial y política de sus practicantes y de los niveles de fortunas o capital a que se refiera, sus fuentes y sus destinatarios. La tan llevada y traída transparencia gubernamental ha pasado a involucrar hasta a la conocida ONG Transparencia Internacional (TI) para hacer creer que su gestión es transparente, pese a ser éste el período de gobierno, junto con el de Roberto Micheletti Bain, de los más obscuros que se han conocido en el presente siglo.

La impunidad y el crimen organizado, o no, ha tenido un repunte en el presente siglo sin precedente alguno, hasta llegar a cumplir el record mundial del país más violento. Esto ha ido acompañado de otra distinción: ser el territorio por donde ha estado pasando más del ochenta por ciento de la droga que se dirige a los Estados Unidos de Norte América. Datos de algunos estudios post electorales, señalaron que mucho de los costos de la campaña electoral solamente pudieron ser financiados por el narcotráfico.

Estos flagelos obtienen fuerza mayor entre 2013 y 2015, cuando ya la ciudadanía se había desmovilizado, frustrada e incrédula de las recetas aplicadas y de las promesas de los políticos. La credibilidad institucional se fue al suelo. No ha sido hasta que recientemente, tres semanas atrás, que la ciudadanía encuentra un espacio para movilizarse nuevamente.

Sin embargo, los flagelos persisten y hay uno que se ha mantenido alimentado por la clase política, pero no ha sido considerado como tal. El flagelo del cinismo político.

Ese concepto del ser político es llegar a ser cínico y con arte, aunque se ha aceptado en los círculos políticos nacionales y regionales, se ha convertido en un flagelo que hace mucho daño a la moral social y,  en muchos políticos es casi inherente a ellos, visto y autocalificado como una cualidad en lugar de un grave defecto.

Hace poco, un dirigente del Partido Liberal criticaba a su presidente, Mauricio Villeda, argumentando que, aunque lo respetaba mucho, él no es político y no tiene por ello la capacidad de dirigir el PL. Queriendo decir que es un hombre que no es falso y no sabe mentir, por lo que es incapaz de mantener cohesionado el PL y engañar a miles de ciudadanos acostumbrados a ser ingenuos y creer en cantos de sirenas.

El concepto de cinismo proviene del latín cynismus aunque tiene origen griego. El término permite hacer referencia a la impudencia, la obscenidad descarada y la falta de vergüenza a la hora de mentir o defender acciones que son condenables, según las fuentes consultadas.

Consideramos el cinismo como un flagelo que también ha dañado mucho a la sociedad, puesto que esas conquistas ciudadanas de la primera década del presente siglo, hubiesen sido un avance en la construcción institucional democrática si los gobernantes no hubiesen sido sinvergüenzas y cínicos, al burlarse de su pueblo y traicionándole en sus conquistas. La burla, la desfachatez, en muchos casos, la obscenidad descarada y procacidad,  no ha sido solamente en elecciones amañadas, ha sido en los esfuerzos de fortalecimiento y reconstrucción institucional, defraudando las esperanzas más sanas de una sociedad que desea mejorar su calidad de vida.

Si hay algo que admirarle al Presidente de la República de Honduras es su capacidad política en el manejo de situaciones conflictivas de acuerdo al concepto criollo de ser político. Si estamos de acuerdo que el mejor político es el que mejor sabe mentir y enfrentarse a sus detractores más elocuentes con la tranquilidad y el cinismo más crudo posible. Hasta ahora ha sabido confundir a la ciudadanía sobre el enfoque de las marchas ciudadanas en cuanto a los principales responsables del gran desfalco a la salud. Ha logrado desviar el enfoque de juzgar a los Fiscales del Ministerio Público por negligentes. Ha persuadido a algunos sectores sociales para que entren en un diálogo manejado por su gobierno. Ha hecho creer a algunos grupos sociales que es su gobierno quien más ha perseguido a los carteles de la droga y no el gobierno de los Estados Unidos. Ha logrado la solidaridad de los gobernantes conservadores del primer mundo para financiar sus proyectos neoliberales; hace creer que se va a resolver el desempleo, que se resolverá el hambre; hace creer que toda la población enferma pobre, obtendrá los medicamentos sin tropiezos; privatiza el sistema de salud a manera que la ciudadanía olvide el crimen de lesa humanidad; legaliza lo ilegal; habla fuerte para  hacer pensar que es cierto que va a hacer caer y valla preso quien sea, sin discriminación alguna,  pero sin que se investigue su involucramiento y el de su equipo político en esos hechos corruptos; ya no disimula el hecho de ser quien maneja los tres poderes del Estado y sus instituciones contraloras, él perdona como condena a cualquier ciudadano, es juez, legislador, investigador y ejecutivo. Es decir, enarbola los principios de la honestidad, la transparencia y de la justicia, hace creer que trabajar y trabajar es sinónimo de eficiencia; todo esto sin mostrar la menor duda y sin inmutarse de manera alguna.

El Presidente actual es un joven que aprendió muy bien las artimañas y astucias de los viejos políticos que le acompañaron años atrás y les ha superado. Así que la ciudadanía indignada no puede cantar gloria todavía, aunque las marchas sean su mejor terapia actual. Se está enfrentando al líder político más astuto, calculador y frio de los últimos tiempos, quien está dispuesto a hacer lo que deba hacer para lograr sus objetivos y, como sabemos, éstos no son los de las mayorías empobrecidas, ni siquiera de la clase media que aun sobrevive. Los estereotipos y formatos aplicados en otros contextos seguramente no serán los más adecuados para la oposición, ahora identificada más como los y las indignadas.

 

Enviado a SURCOS Digital por el autor.

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