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Etiqueta: Nicaragua

Lanzan investigación sobre criminalización a mujeres defensoras de derechos humanos en Honduras

29 de septiembre de 2024.- La Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en Honduras, el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) y la Iniciativa Mesoamericana de Mujeres Defensoras de Derechos Humanos (IM-Defensoras) acaban de lanzar el capítulo dedicado a Honduras de la investigación “Perseguidas por defender y resistir. Criminalización de mujeres defensoras de derechos humanos en Honduras, Nicaragua y México”. Esta es la segunda de tres publicaciones que reflejan los resultados de un trabajo de investigación sobre la criminalización a mujeres que defienden derechos humanos en Mesoamérica, un fenómeno constante y cada vez más creciente en la región.

La defensa de derechos humanos en Honduras: un escenario propicio para la criminalización

Entre 2017 y 2022, el Registro mesoamericano de agresiones a defensoras de la IM-Defensoras documentó un total de 284 agresiones que de forma individual, colectiva o hacia organizaciones o grupos, criminalizan el actuar de las defensoras de derechos humanos. De éstas, 102 fueron detenciones arbitrarias y 182 se relacionaron con el inicio de causas o procesos penales o administrativos.

Entre las causas estructurales de la efervescencia de la criminalización en Honduras, la investigación identifica el Golpe de estado de 2009 como un punto de inflexión en la deriva autoritaria, conservadora y extractivista del país. A partir de 2009 se multiplicaron los proyectos extractivistas, se aprobaron leyes para privatizar servicios públicos, bienes naturales y territorios ancestrales y comunitarios; se llevaron a cabo reformas de las leyes penales para facilitar la criminalización; se profundizó en la militarización, la corrupción y la cooptación del sistema de justicia por parte de intereses empresariales y familias de terratenientes. El fraude electoral de 2017 fue otro momento clave, generando una oleada de represión y criminalización y consolidando una narco-dictadura con ex-presidentes, como Juan Orlando Hernández, que han sido extraditados a Estados Unidos y condenados a prisión por delitos graves vinculados al narcotráfico. En este contexto, defensoras de la tierra y el territorio, especialmente indígenas y garífunas vinculadas al COPINH y la OFRANEH; integrantes del movimiento estudiantil y defensoras de los derechos de las mujeres han sido las que han sufrido más el impacto de la criminalización.

Misoginia y racismo como componentes fundamentales de la criminalización

La investigación se llevó a cabo a través de entrevistas y grupos focales con defensoras criminalizadas y con abogadas con experiencia en estos casos, las cuales en muchas ocasiones también acaban siendo criminalizadas. Las defensoras entrevistadas identificaron como principales causas de la criminalización el avance del neoliberalismo, el desarrollo capitalista voraz, la corrupción, autoritarismo y conservadurismos de los gobiernos de sus países, así como las violencias estructurales racistas y misóginas que siguen imperando en la región. Por ello, uno de los objetivos de este estudio es comprender desde una perspectiva interseccional los patrones e impactos específicos y diferenciados que, por su condición de género, la criminalización tiene sobre los cuerpos, las vidas, las luchas y los entornos comunitarios y familiares de las defensoras.

Construida desde la colaboración y participación de las defensoras y redes de defensoras de derechos humanos de Honduras, México y Nicaragua, la investigación también refleja cómo, pese a todo, las defensoras siguen resistiendo y persistiendo en sus luchas.

Nicoya: 200 años de divorcio con Nicaragua

El Partido de Nicoya es parte integrante e indivisible del territorio de Costa Rica.

Vladimir de la Cruz

El tema de la Anexión del Partido de Nicoya sigue atizándose en Nicaragua, donde se sigue argumentando que la agregación del viejo Partido de Nicoya, división administrativa que había creado España, en el Virreinato de Nueva España, en la Capitanía General de Guatemala o en el Reino de Guatemala, como también se llamó, al Estado de Costa Rica, en 1824, esconde una historia de “argucias de Costa Rica”, reconociendo que ello fue resultado de un “descuido y de disputas por poder de la clase política nicaragüense”.

Con motivo del bicentenario de esta agregación, realizada el 25 de julio de 1824, la prensa nicaragüense repitió, desde principios de julio de este año, algunos de estos argumentos que a continuación comento.

Los antecedentes históricos

El Partido de Nicoya comprendía en esa época tres localidades, los pueblos de Nicoya, Santa Cruz y Guanacaste. Este último no se adhirió en 1824, haciéndolo poco tiempo después, en 1826, el 24 de setiembre y el 1 de octubre, en ambas fechas que reafirma su incorporación.

Este mismo año, 1826, el 28 de julio, se realiza un cabildo abierto en la Municipalidad de Nicoya para rebatir acusaciones del gobierno nicaragüense al costarricense y reiterar la Anexión a Costa Rica, y el 16 de agosto, la Alcaldía de Nicoya reafirma por Juramentación la Anexión a Costa Rica y jura la Constitución de Costa Rica. Del mismo modo, el 30 de agosto, la Alcaldía de Santa Cruz reafirma por Juramentación la Anexión a Costa Rica y el 17 de setiembre, La Costa y Lagunilla de Santa Cruz juran la Constitución de Costa Rica.

En 1834 la totalidad de las municipalidades de la región, del Partido de Nicoya, aceptaban la incorporación al territorio costarricense, y en 1835 desapareció el Partido de Nicoya, dando lugar al Departamento de Guanacaste, hasta su constitución en Provincia en 1848, ampliada con otras regiones costarricenses.

Con motivo de esta celebración del Bicentenario, en Nicaragua, se hicieron algunas publicaciones insistiendo en esas “argucias”, tratando de mantener la idea, que se ha tenido políticamente por diversos gobiernos nicaragüenses, entre ellos el actual del matrimonio gobernante de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

Uno de los argumentos que se ha usado en esa dirección es que el Partido de Nicoya dependió, dentro de la administración de la Capitanía General, en ocasiones, para algunos aspectos tanto de León de Nicaragua como de Guatemala, situación que también tuvo Costa Rica. Sin embargo, Nicaragua no reivindica el territorio de Costa Rica como parte suya.

Como es natural, en Nicaragua ha habido historiadores que han tratado de justificar las tesis nicaragüenses de que Costa Rica se “adueñó” de las tierras del Partido de Nicoya. Para ellos los costarricenses “engañaron a las autoridades nicaragüenses y realizaron trampas y dilaciones, lo que se combinó con una clase política nicaragüense que no le prestó atención a esos territorios mientras se enfrascaban en luchas de poder, en los días inmediatos a la independencia de España.”

La Independencia de España se declaró en Guatemala, la sede de la Capitanía General, el 15 de setiembre de 1821. La decisión de Independencia de Guatemala se comunicó al resto de las provincias y territorios que la constituían con la finalidad de reunirse en un Congreso posteriormente para definir la situación de la región de si continuaban unidos o se separaban. El comunicado de Guatemala provocó las Actas de Independencia de El Salvador el 21 de setiembre, la de Honduras el 28 de setiembre, dos actas en nicaragua, la primera del 28 de setiembre y la segunda del 11 de octubre, la de Costa Rica el 29 de octubre y la del Partido de Nicoya, también del 29 de octubre de 1821.

Es obvio y lógico que si en esas fechas estos territorios se declararon independientes de España, lo hacían también de sus respectivas jurisdicciones territoriales de Centroamérica, tanto de Guatemala como de León de Nicaragua en lo que correspondía, tanto por parte de Costa Rica como por el Partido de Nicoya.

Libres e independientes estos territorios, en esa etapa embrionaria, antes del surgimiento de los Estados de cada país centroamericano y de la constitución de la República Federal de Centroamérica, en 1824, es igualmente válido que la Provincia de Costa Rica, ya independiente desde 1821, invitara al Partido de Nicoya, también independiente, desde 1821 a integrarse al territorio costarricense.

El 16 de agosto de 1823 las autoridades de Granada, Nicaragua, ya habían reconocido el deseo de los nicoyanos de adherirse a Costa Rica, lo que se reafirmó cuando el 9 de setiembre de 1823, las autoridades de León igualmente conocieron de los nicoyanos la intención de adherirse a Costa Rica.

En 1824, el 3 de marzo de 1824 el Gobierno del Estado de Costa Rica propuso a la Municipalidad de Nicoya incorporarse a Costa Rica. Desde ese momento se dio un proceso de acercamiento político que culminó con la integración del Partido de Nicoya a Costa Rica.

Nicoya, respecto a Nicaragua y Costa Rica, tenía una estrecha relación comercial con regiones y pueblos de Costa Rica, primero a través de Esparza y de Puntarenas y luego a través de Bagaces y las Cañas. Por eso, el 5 de marzo de 1824, las autoridades costarricenses enviaron una comunicación a los ayuntamientos del Partido, invitándolos a deliberar «…a ver si convenía reunirse a su Provincia sin contrariar las voluntades».

En un primer momento el Ayuntamiento de Guanacaste, hoy la ciudad de Liberia, fue el primero en convocar a un cabildo abierto para decidir tan importante cuestión. En un interesante documento los miembros de la Corporación confesaron que apenas recibida la nota se inclinaron por la Anexión «…por el cúmulo de circunstancias y ventajas que la acompañan». Sin embargo, en un cabildo abierto realizado el 23 de mayo de 1824, la población de Guanacaste (Liberia) en su mayoría se manifestó contraria a esa unión con Costa Rica, porque sus habitantes estaban más ligados a la región de Granada de Nicaragua, lo que hizo que se mantuvieran separados unos meses de la decisión que tomarían Nicoya y Santa Cruz.

El 27 de junio de 1824, la convocatoria de Costa Rica fue conocida por la Municipalidad de Santa Cruz con la mayor parte de su pueblo. Los santacruceños decidieron aceptar lo que determinara la Municipalidad de Nicoya, decisión que expresaron con toda claridad: «…haciendo esa noble Municipalidad (Nicoya) lo que tenga por conveniente, reciba nuestro parecer en el tanto de su determinación…»

En Nicoya, por su parte, el 4 de julio de 1824, se produjo un primer pronunciamiento, donde “se hizo saber la invitatoria de la Provincia de Costa Rica de cinco de marzo de este año en orden a ver si convenían reunirse a su Provincia sin contrariar las voluntades, después de bien meditado dijeron de común acuerdo: que no se inmute ni se altere la demarcación antigua de ese Partido a la Provincia que ha sido agregado antes de ahora (sino es que la Asamblea Nacional Constituyente del Centro de América determine otra cosa que le sea más conveniente al Partido); igualmente se acordó se dé cuenta con esta acta al gobierno de Costa Rica para el uso de sus determinaciones y que igualmente se le rindan las gracias a aquel gobierno por haber tenido en consideración este Partido que no puede ser disidente.”

Y, el 25 de julio de 1824, los habitantes del Partido de Nicoya expresan libremente su deseo de anexarse a Costa Rica, como ellos mismo lo manifestaron, “De la patria por Nuestra voluntad”. Esta decisión se tomó por un plebiscito, en el que votaron poco más de 900 personas, para formar parte de Costa Rica, momento en que se integran al territorio costarricense, añadiendo en ese sentido lo que era el Partido de Nicoya.

El Acta del 25 de julio señaló las ventajas que para los miembros del Partido de Nicoya tenía la adhesión o anexión a Costa Rica: “ventajas que se nos proporcionan en el comercio por el Puerto de Punta de Arena…pronta administración de Justicia y fomento de los ramos, la seguridad, quietud y régimen político que quedan abiertos bajo, la demarcación de aquel estado como lo indica la Naturaleza y lo reclama la conveniencia Pública… identidad de Intereses y demás relaciones que ligan a este partido… mejoras que redundan a estos Pueblos por las ventajas con que ha confederado el estado de Costa Rica a los demás del Centro América según se manifiesta del derecho que se nos ha acompañado… participación inmediata y recíproca de los beneficios y adelantamientos que se palpan en el estado de Costa Rica… la Población de Santa Cruz de este mismo Partido, quienes siendo del mismo parecer, y habiendo al efecto convocado a la mayor parte de su vecindario contestaron el oficio que se acompaña a esta acta…reparando las actuales indigencias en que se hallan los Pueblos de este Partido contemplándolos desde esta fecha, (a excepción del Guanacaste) como partes integrantes del estado de Costa Rica se ha tenido en consideración que para remediar por un pronto la escasez del numerario para las ocurrencias necesarias y mientras se establecen fondos de que deberá determinarse por los tribunales correspondientes, se pongan en este Pueblo y el de Santa Cruz las terceras de tabaco, previas las formalidades acostumbradas, y con sus productos, reservarlos para el auxilio en cualquier evento, o perturbación en el orden: deberán ser protegidos los mismos Pueblos de este Partido para la creación de las escuelas, como tan interesantes a la Educación e Ilustración de la Juventud… los jefes Militares referidos hicieron presente a esta Municipalidad que para no ser perturbado en la libre agregación al estado de Costa Rica a que se ha constituido este Partido…se determine y disponga que las fuerzas de auxilios que deberán resguardarnos como partes integrantes del mismo atendiendo a las conjuraciones y disensiones de la Provincia de Nicaragua de donde podremos acaso, ser sorprendidos…”

El Acta de la Anexión del Partido de Nicoya a Costa Rica es clara en la decisión de esa agregación, que Nicaragua todavía hoy trata de alterar y tergiversar.

La posición de Nicaragua

En los argumentos esgrimidos en la prensa nicaragüense se establecen las viejas raíces de las culturas precolombinas, que habitaron la región comprendida desde la Península de Nicoya hasta la región de Managua, en la actual Nicaragua, especialmente con las culturas existentes a la llegada de los españoles, los chorotegas y nicaraos. Igualmente, se pudo hacer la relación de que estas culturas dependían en muchos aspectos de la cultura azteca, para haber significado una posible dependencia con México.

Ciertamente Colón tocó el territorio de Costa Rica en setiembre de 1502, y la conquista y penetración del país se realizó hasta 1519 cuando las expediciones españolas cruzaron el istmo de Panamá y llegaron al Golfo de Nicoya, por el Océano Pacífico. De allí en adelante se escribió la Historia de la Conquista y la Colonización de la región de Nicoya, de lo que llegó a ser Nicaragua y Costa Rica, proyectada esa entrada hasta Honduras.

Reconocen los historiadores nicaragüenses que Nicoya empezó a tener autonomía desde 1555, cuando se le nombró un Corregidor hasta las Reformas Borbónicas, cuando en la nueva administración colonial de la Capitanía General de Guatemala, a Nicoya se le dio la doble dependencia, de Guatemala y de León para distintos aspectos de su administración, reconociendo igualmente que en ese período Nicoya también, por un breve plazo estuvo bajo la dependencia de Costa Rica.

Reconocen igualmente en la prensa nicaragüense que “los pobladores de Nicoya tenían más cercanía con los comerciantes costarricenses, debido a la posición geográfica de la provincia.”

De la misma manera reconocen que “al proclamarse la independencia de las repúblicas centroamericanas de España, Costa Rica tuvo el acierto de definir su gobierno de forma pacífica, contrario a lo que ocurrió en los otros cuatro países de la región.”

Destacan de la misma manera que “en Nicaragua, hubo una lucha encarnizada por el poder entre los fiebres (después llamados liberales) y los serviles (conservadores) que produjeron dos guerras civiles entre 1821 y 1828, la primera entre Crisanto Sacasa y Cleto Ordóñez y la segunda entre Manuel Antonio de la Cerda y Juan Argüello”, situación que los nicoyanos rechazaban, de la cual se sentían amenazados, por lo que buscaban el apoyo y la seguridad que les daba Costa Rica, como lo establecieron en el Acta de Anexión.

En la República Federal se planteó la situación de la anexión. Provisional y definitivamente se aceptó esa decisión. Según la prensa actual nicaragüense eso se dio porque “las autoridades nicaragüenses actuaron tardía y débilmente con acciones para revertir la anexión de Nicoya a Costa Rica”, reconociendo que en dos ocasiones se discutió esa situación.

Ningún argumento nicaragüense posterior se pudo invocar para retomar la jurisdicción nicaragüense sobre Nicoya, argumentos como la superación de las guerras civiles internas de Nicaragua, que la República Federal había desaparecido y que sus resoluciones carecían de valor.

En el planteamiento de la recuperación de Nicoya que desean los gobiernos nicaragüenses, mezclan situaciones políticas, como la presencia de los filibusteros norteamericanos en Nicaragua, en 1855, 1856 y 1857, donde William Walker incluso llegó a proclamarse Presidente de Nicaragua y estableció la esclavitud.

Con este motivo, la amenaza filibustera en Nicaragua provocó la acción del gobierno de Costa Rica, que tomó la decisión de ir a combatir a Nicaragua contra la tropa filibustera y liberar a Nicaragua de su opresión. Alrededor de esta acción se unieron los gobiernos de Centroamérica.

Según se cita en la prensa actual nicaragüense Costa Rica tenía intención de apropiarse del Río San Juan y del Lago Cocibolca, lo que no es cierto. Las acciones militares triunfantes de Costa

Rica en 1856 contra los filibusteros, en territorio costarricense, en las Batallas de Santa Rosa, 20 de marzo, y de Sardinal el 10 abril, y de Rivas, el 11 de abril, en territorio nicaragüense, pudieron permitir, si eso se hubiera querido, que Costa Rica se hubiera apropiado de toda esa parte sur del territorio nicaragüense, incluyendo la margen sur del Lago y de todo el río San Juan. Eso no sucedió porque no había interés territorial costarricense en la guerra contra los filibusteros norteamericanos. El interés era acabar con su presencia por el peligro que ello significaba para la soberanía, la independencia y la libertad de Centroamérica.

En la información divulgada en la prensa nicaragüense se omite la presencia del Ejército costarricense en esa hazaña bélica, y se reconoce su presencia de forma leve hacia 1857, cuando terminada la guerra se firma el Tratado de Límites entre Costa Rica y Nicaragua, el Tratado Cañas Jerez, en el cual se reconoce por Nicaragua la incorporación del viejo Partido de Nicoya, como parte del territorio de Costa Rica, ya en ese momento formando parte de lo que se llama la Provincia de Guanacaste. En el tratado se le da al país el reconocimiento de la margen derecha del río, lo que sí ha ocasionado en la historia de Nicaragua y Costa Rica, divergencias por el derecho de uso del río que tiene Costa Rica, hasta que en el gobierno de Laura Chinchilla, 2010-2014, un aspecto relacionado con ese conflicto se dilucidó en la Corte Internacional de la Haya, favorablemente a Costa Rica.

Todavía así, de parte de los nicaragüenses se sigue atizando y creando confusiones en torno a esta situación histórica, incluso haciendo mal uso de citas de historiadores costarricenses, respecto a los estudios de las jurisdicciones y límites entre estos dos países.

Para historiadores y periodistas nicaragüenses estos 200 años de la Anexión de Nicoya han sido “200 años de un controversial divorcio de Nicoya y Nicaragua”.

Con 200 años de divorcio, hay que decirlo, cualquier matrimonio es inexistente. La realidad se impone. El Partido de Nicoya hoy es parte integrante e indivisible del territorio de Costa Rica.

Compartido con SURCOS por el autor.

Rechazamos a la masiva disolución y cierre de organizaciones no gubernamentales por parte del gobierno Ortega Murillo

Agosto 2024, San José Costa Rica. Las organizaciones representadas en este pronunciamiento rechazamos la disolución y cierre de organizaciones no gubernamentales ordenada por el gobierno Ortega Murillo bajo la excusa de “un nuevo modelo de operatividad” y obligándolas a actuar en alianza con el Estado.

Por esta razón, con profunda preocupación:

Expresamos repudio al cierre masivo anunciado por el gobierno Ortega Murillo, que cancela la personería de las asociaciones, organismos sin fines de lucro, y comunidades basadas en la fe, generando desprotección, nuevas búsquedas de opciones de atención para la población civil y desempleo de quienes más lo requieren. Tales medidas afectan especialmente a las mujeres, cuyo trabajo en las ONG ha sido fundamental y quienes fueron las más afectadas durante la pandemia por COVID 19.

Entendemos estas medidas represivas como un continuum de violencia sistemática contra el pueblo de Nicaragua, periodistas, intelectuales, personas defensoras de derechos humanos, líderes indígenas, religiosos y mujeres opositoras al régimen.

Según el Informe de la Alta Comisionada Adjunta para los Derechos Humanos, Nada Al -Nashif, 30 personas “han sido detenidas desde marzo de 2024 en el contexto de la represión del espacio cívico” de forma ilegal y arbitraria, “seguidas de juicios que no cumplen las garantías básicas de debido proceso y juicio justo”.

Denunciamos también los hechos violatorios del derecho a la libertad de expresión, que erosionan los Derechos Humanos en el país y nos sumarnos a muchas otras voces en el mundo que reclaman preservación de la vida, la seguridad y la libertad a los pueblos de la región y de Nicaragua en particular.

Suscribimos, Feministas Picos Rojos CR, Voces Nuestras, Colectiva por el Derecho de Decidir, Gema Observatorio de Medios de Comunicación y Género, Profesionales para la ciudadanía y Mujeres por Costa Rica, en San José, Costa Rica, 28 de agosto de 2024

Nicaragua y el Frente Sandinista

Por Marlin Ávila

Inició su lucha mediante la guerra de guerrillas en las zonas rurales de Nicaragua, luchando contra 40 años de dictadura de los Somoza en la década de los setenta. Luego de su triunfo político, en julio de 1979, el frente implementó una serie de reformas sociales y económicas que fueron apoyadas por la comunidad internacional. No obstante, en la década siguiente enfrentó una contra revolución liderada por los Estados Unidos de Norte América, utilizando como territorio base a Honduras, donde funcionaron con amplia libertad con el seudónimo de “Contras”, financiando sus operaciones con fondos generados en una red de narcotráfico denominada “Irán-contra”, como iniciativa de Washington.

El FSLN tuvo varias corrientes ideológicas que iban desde la extrema izquierda hasta el centro, predominando esta última con los denominados terceristas, liderados por José Daniel Ortega Saavedra (11 de noviembre de 1945), quien había estado varios años viviendo en Costa Rica. Daniel Ortega ha presidido el país en diferentes períodos a partir de 1985, con el acuerdo inicial de las demás corrientes políticas de izquierda, ya en 1981 al ‘84 fue coordinador de la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional.

En 1977, Daniel y su hermano Humberto Ortega fueron expulsados del FSLN, acusados de ausente militancia y pasar más tiempo en el exterior que adentro de Nicaragua, de haberse dedicado a provocar divisiones internas y no seguir los lineamientos del Frente (La Prensa 19/07/05).

Sin embargo, en el presente año, la pareja que gobierna al país inició una persecución política sin precedentes contra la oposición, iniciando con los miembros de la jerarquía católica. Prohíbe los actos religiosos en público y expulsa a 150 curas (25% de la curia) con destierro, incluso envió a 40 hasta el Vaticano. Estas expulsiones y persecución a la iglesia católica, se le achacan a la vicepresidenta y esposa de Daniel, Rosario Murillo (poeta y política de 73 años). Pero el momento de quiebre fue cuando la pareja gobernante llenó un avión con 222 sandinistas, con liderazgo en diferentes sectores sociales y que tenían opiniones contrarias al régimen, desterrándolos y “quitándoles sus nacionalidades”. Aún quedaron presos 39 opositores sandinistas, incluyendo al obispo Rolando Álvarez, condenado a 26 años de cárcel por negarse al destierro. En contraste, se habla de 300 mil nicaragüenses que desde entonces han abandonado el país. Ahora se dice en el periódico digital Confidencial, que además de un salario de 65 mil dólares mensuales, manejan 22 empresas. Los medios informan del cierre de al menos 14 centros de educación superior.

En resumen, en Nicaragua la única oposición existente, si no está guardando prisión, esta desterrada. Todo empleado público que se manifieste crítico al régimen de los Ortega, por lo menos pierde su empleo. Así, en un recorrido por el país, difícilmente se escucha una voz disonante.

Internacionalmente, la opinión de muchos grupos e instituciones de izquierda se muestran simpatizantes con el gobierno nicaragüense, más por pragmatismo que por coincidencias ideológicas. En la geopolítica, las potencias que no sean de la OTAN son pragmáticas al saber que Nicaragua se declara a favor de ellas, aun a sabiendas que allí hay una dictadura revestida de democracia (dictadura al no tener oposición real). Nicaragua es útil para los aspectos macro políticos y macro militares de los opositores al sistema dominado por los EUA (La OTAN y el grupo de los 7), más sí se integra al grupo de los BRICS.

Cada gobierno del área centroamericana debe estar analizando constantemente lo que acontece en su entorno, porque la geopolítica no es estática y menos rígida, ahora que el imperio estadounidense está de caída al precipicio indefinido.

27 de agosto de 2024

Panorámica de una visita a Nicaragua

Por Carlos Meneses Reyes

Un repaso histórico sobre la Nicaragua sandinista de hoy, parte del logro y caracterización de la Revolución Sandinista, que obtuvo el triunfo de la caída de la dictadura Somocista, por más de 59 años. Esta se califica como un triunfo contra la dictadura. Luego vino el desarrollo de cualificación política de ese acto heroico popular, encausado hacia el emprendimiento y empoderamiento de una revolución democrática popular; todo enfocado bajo el logro por el triunfo de una política Frentista de Liberación Nacional.

Retrotrayéndonos a 45 años atrás; la sumatoria de organizaciones políticas y sociales, propias en una política de Frente, aplicaba sobre una dinámica de militancia. No había una Escuela de Cuadros en la formación de dirigentes. Ello explicable, por cuanto al no darse la complejidad de lo político-organizacional, el faro de la búsqueda del poder no era la meta. Lo era el derrocamiento del mal gobierno dictatorial. Al Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) lo identificaba y movía, un programa de alcances concretos:1. la consecución de una Revolución Agraria. 2. Por una legislación laboral y de seguridad social (amenazada por la flexibilización y el deterioro de derechos sustantivos). 3. Gobierno revolucionario y honestidad administrativa (con un flagelo de corrupción y no ejercicio eficaz de órganos de control). 4. Reincorporación de la Costa Atlántica (bajo un modelo de Ordenamiento territorial no satisfactorio y la mediocridad díscola de las minorías indígenas Miskitas, en permanente oposición a salidas de solución). 5. Emancipación de la mujer.6. El respeto a las creencias religiosas, en la búsqueda de salidas a las contradicciones surgidas, por el positivo aporte antidictatorial de la curia eclesial católica. Y aterrizando a lo de hoy, podríamos decir; erradicando el fundamentalismo y promoviendo una orientación teórica motivante, a las formas prácticas de organización de un amplio modernismo cultural y político. De participación e identificación del sentimiento religioso. Esta ha resultado ser una constante, para no incurrir en el desdibujado cariz religioso que lindaba con fundamentalismo, cual peso contrarrevolucionario, para congraciarse con el peso político especifico de la jerarquía eclesiástica. 6. Política exterior independiente y de solidaridad internacional. 7. Ejército patriótico popular y eliminación de la guardia nacional somocista y 8. Por la Unidad Centroamericana. Estos últimos estadios de logros eficaces y verdaderamente progresistas, cual peso contrarrevolucionario, resultaron ser de impactante aspecto comparativo en el referente a una caracterización del proceso revolucionario, palpando los alcances logrados, luego de más de 25 años transcurridos, desde mi primera visita a la tierra de Sandino.

Impresiones sobre la segunda visita a Nicaragua

Me place el honor de contarme entre 700 delegados de diferentes países invitados por el Gobierno Sandinista, a celebrar las efemérides de los 45 años del triunfo del Frente Sandinista de Liberación Nacional- FSLN (1979-2.024). Del 17 de julio al 20 de julio, inclusive, fuimos objeto de calificada atención, siendo la delegación de Chile y la de Colombia la más numerosa de los países latinoamericanos. Siempre en los buses entonando, a coro, las canciones de Víctor Jara, Carlos Puebla y canciones protestas, como “La Lora revolucionaria” de Colombia. Por ello destaco como aspecto relevante del ambiente revolucionario vivido, el calificado logro cultural obtenido, en los actos oficiales, por la ejecución musical de diversas piezas de cantares populares, llevadas a cabo por calificados conjuntos musicales y ofreciendo un derroche admirable de contenidos, composiciones y arreglos, que nos inmiscuían, con todo y piel humana, al unísono asombroso, con un pueblo “fiel y devoto” y también consecuente en lo político; enseñoreando el ambiente festivo, en forma consciente y disciplinada de estas gloriosas efemérides con ellos vividas y compartidas; plasmando un acontecimiento notable, que perdurará en el recuerdo, ante el festejo y memoria de futuros aniversarios.

Caracterización política sobre el triunfo del Frente Sandinista a hoy – breve reseña histórica

En la ciudad de León, se encuentra la sede principal de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua- UNAN, fundad en el año de 1.812. En su Aula Máxima se llevó a cabo un acto político y académico, el día 18 de julio de 2.024.

A partir del Siglo XIX, la historia de Nicaragua ha sido de lucha antimperialista y de defensa s de la soberanía territorial.

Comenzando con William Walker un millonario mercenario estadounidense, quien con un ejército de filibusteros invadió a Nicaragua, en la segunda mitad del Siglo XIX, declarándose presidente. Fue expulsado de Nicaragua y luego ejecutado en Honduras, hacia el año de 1.860. la invasión perpetrada por los gringos degeneró en la desconfianza atávica de la nación nicaragüense para quienes “los del Norte, siempre que hablan, tienen la trampa puesta”. Luego de la expulsión del filibustero, transitó, Nicaragua, por un régimen liberal, hasta finales del Siglo XIX.

José Santos Zelaya López (Managua, 1 de noviembre de 1853 – Nueva York, 17 de mayo de 1919), fue un abogado, militar y político nicaragüense, que ejerció como presidente de Nicaragua desde 1893 hasta 1909. Se caracterizo su periodo presidencial por fuerte oposición gubernamental a los intereses estadounidenses, centrando esfuerzos en la modernización del Estado nicaragüense. Un golpe de Estado encabezado por Emiliano Chamorro Vargas, lo desalojo de la presidencia. Emiliano Chamorro Vargas (Acoyapa, 11 de mayo de 1871 – Managua, 26 de febrero de 1966) fue un militar y político nicaragüense, presidente de la República de Nicaragua entre el 1 de enero de 1917 y el 1 de enero de 1921, y, posteriormente, de facto entre el 17 de enero y el 11 de noviembre de 1926 a raíz de ejecutar un golpe de Estado contra el presidente constitucional Carlos José Solorsano, de escasos meses en el cargo presidencial. Juan Bautista Sacasa electo para el período de gobierno, del 1 de enero de 1925 al 1 de enero de 1929, quien no pudo concluir su presidencia, porque fue objeto de un golpe de Estado, conocido como El Lomazo el 17 de enero de 1926, por parte de Emiliano Chamorro Vargas. Fue en este escenario de golpes, posturas y destituciones de gobernantes, en el que le correspondió actuar a Cesar. A. Sandino, “general de hombres libres”. Paralelo en el tiempo referido, corresponde a la actuación de Anastasio Somoza García (1.896-1956), quien fue un político, militar, empresario y terrateniente nicaragüense, conocido por el nombre familiar de “Tacho”. Fue presidente de Nicaragua de 1937 a 1947 y una segunda ocasión de 1950 a 1956, sumando en total dieciséis años de ejercicio pleno del cargo. Tras la intervención de los Estados Unidos en Nicaragua a causa de las políticas de José Santos Zelaya; periodo gubernamental considerado desventajoso para el país, según las directrices de la diplomacia de las cañoneras norteamericanas. Es cuando Anastasio Somoza pasó a formar parte de la rebelión, durante el gobierno de Juan Bautista Sacasa, manteniendo además la dirección de la Guardia Nacional. Esto le sirvió para ordenar el asesinato del general Augusto César Sandino, en el año de 1.934. Su asesinato fue rodeado de la intriga, la conspiración y la traición. Anastasio Somoza García, en 1925 participó en la insurrección del general Chamorro que llevó al poder al Partido Liberal. La llegada de los marines estadounidenses al país (1926), generó toda una lucha armada de liberación nacional. Durante la ocupación, los marines lucharon contra las fuerzas del líder guerrillero Augusto C. Sandino, fundador del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional (EDSN). Cuando en enero de 1933 las fuerzas estadounidenses evacuaron el país, derrotados por el general Cesar Augusto Sandino, dejaron al general Somoza como encargado de la Guardia Nacional.

El dominio económico predominante de las multinacionales gringas, contando siempre con ejércitos privados o de castas militares a ellos aliadas, conllevó a que se parta de las escenas registradas hacia 1.912, “engendran a Sanguino”; cuando el ya joven y aguerrido Sandino, expulsa a los gringos; pero es cuando el primer Somoza, aliados con los de USA lo traiciona y conforme al relato vernáculo, Sandino “engendra a Fonseca” y con este al FSLN. Surge así el derrocamiento del gobierno dictatorial de Somoza. Me detengo, entonces en el segundo Somoza:

Anastasio Somoza Debayle (1925-1980), apodado «Tachito», fue un político, militar, ingeniero hidráulico y dictador nicaragüense. Fue el tercer y último miembro de la dinastía somocista —luego de su padre, Anastasio Somoza García, y su hermano, Luis Somoza Debayle. Su gobierno dictatorial fue el objetivo liberador del FSLN, que logró expulsarlo del poder gubernamental de Nicaragua, el 19 de Julio de 1.979., Luego de ser derrocado, al inicio de la Revolución Sandinista, partió al exilio en julio de 1979 hacia Paraguay, ayudado por el dictador de ese país, Alfredo Stroessner; donde fue ejecutado por un comando sandinista de liberación nacional, en el año de 1.980.

Esta primera etapa de gobierno sandinista experimentó el duro trance del enfrentamiento a la contra nicaragüense. Luctuosa etapa de lucha por el triunfo de la revolución, al que permítaseme solo hacer escaza referencia. Transcurrió una lucha de resistencia de 16 años. Se habla de una segunda etapa de la revolución sandinista hacia el año 2.007, en la que se logra la consolidación de un ejército democrático y popular, con leyes profundas en el espectro político-social y unas relaciones diplomáticas internacionales, bajo la brújula del respeto internacional y a la libre determinación de los pueblos. Para el año de 2.017, la revolución sandinista había logrado afianzar el salto económico de redistribución de la riqueza, de la propiedad; aunado al logro de la gratuidad de la educación, preponderantemente pública. Resume la acción consciente de todo un pueblo de superar sus males atávicos y ese panorama de crecimiento y desarrollo fue mal visto por los intereses imperialistas y comenzaron a hurgar, en como mover el piso a la estabilidad política y económica de Nicaragua. El imperialismo se propuso contra eso. Y en al e año de 2.018 vino o se dio el intento de un golpe de estado. Se generó toda una fase de incertidumbre, de acusaciones; pero también de superaciones; vislumbrando la ansiedad depredadora del neoliberalismo; enriqueciendo las arcas particulares; proponiéndose la revolución sandinista, construir, escuelas, hospitales, en doquier cayere una bomba. Se fortaleció la democracia participativa directa y un aspecto a destacar lo constituyó el fortalecimiento del poder electoral, reviviendo el Consejo Electoral; en un país en donde hacia 1984, no existía una tradición de denominación democrática, debido a la herencia de la férula dictatorial derrocada. Registro como destacable que fue precisamente, como resultado de la revolución sandinista, que brilló en Nicaragua una estrella de las primeras elecciones democráticas, dando gracias a la creación de “Nuestra Nicaragua Bendita y Libre”, como o expresan los satisfechos voceros gubernamentales.

Por consideración a los lectores, en otro escrito continuaré plasmando las impresiones políticas que me causó, la visita a los festejos gloriosos de 45 años del triunfo de la Revolución sandinista. A los mismo asistí en representación de la Asociación Americana de Juristas- AAJ- Rama Colombia.

Patrullaje, la película que presenta cómo afecta la ganadería a comunidades indígenas y al ambiente – este martes 13

La ganadería ilegal está devastando los bosques de la reserva indígena Indio Maíz, mientras que la violencia hacia las comunidades indígenas sigue en aumento, con un gobierno nicaragüense que continúa siendo negligente en la aplicación de las leyes que protegen tanto a los bosques como a los pueblos originarios.

PATRULLAJE resalta la resistencia de los pueblos indígenas y afrodescendientes en su esfuerzo por preservar sus bosques ancestrales en Nicaragua.

Este martes 13 de agosto a las 6:00 p.m., se presentará el documental en el Anfiteatro de la Plaza de la Autonomía, ubicado detrás de Ciencias Sociales en la UCR. Después de la proyección, se abrirá un espacio de diálogo con la participación del equipo de PATRULLAJE y estudiantes activistas.

Programa Alternativas, 19 de julio celebración en Nicaragua

Luis Angel Salazar Oses, menciona que el sistema político de Costa Rica es uno capitalista y neoliberal, que favorece a los ricos y se constituye como un gobierno de los ladrones. También menciona que es un sistema homicida, que atemoriza y manipula a la población para que tengan que caer en drogas o prostitución para subsistir. Esta posición se debe erradicar y centrarse más bien, en una relación equitativa con la naturaleza, que transforme y se base, en un comportamiento armonioso.

Por otro lado, se habla de la lucha histórica que tuvo el pueblo nicaragüense y se conmemora el derrocamiento de los Somoza. Seguidamente Camilo Mejia, un tico-nicaragüense habla sobre la relación que tienen sus padres con el movimiento revolucionario en Nicaragua, eran Sandinistas. Hoy en día, vive en Estados Unidos desde que huyó de Nicaragua con su familia. Se unió al ejército de Estados Unidos para poder pagar su universidad. En este tiempo, lo enviaron a Irak y el tenía duda de que la invasión fuera por armas nucleares, creía que era solo por petróleo. Después de esto, se vuelve en contra de la guerra y se da cuenta de la gran destrucción y de las misiones suicidas en que mandaban a los soldados. El se niega a volver a Irak y lo condenan de desertar el ejército, lo sentencian en una corte marcial y una vez cumplida su condena, se vuelve una voz de lucha en el movimiento anti guerra.

Camilo Mejia se da cuenta, cuando se involucra con los sindicatos y movimientos ambientalistas de Miami, sobre las intervenciones de tipo militar o de golpe suave que hace Estados Unidos en todo el mundo. En el año 2018 empezó a investigar más de cómo el gobierno sandinista masacraba estudiantes, y él se da cuenta que lo que estaba pasando era un intento de golpe suave, por medio de un movimiento que surge de la sociedad civil. 

Juan Felix Montero es otro de los invitados, fue maestro en Costa Rica por muchos años y después de eso se dedicó a involucrarse más en los movimientos sindicalistas. A los 19 años de edad, organizó y formó parte del primer sindicato de educadores en el país. También formó parte de la primera Confederación Unitaria de Trabajadores. Por otro lado, estuvo involucrado con la lucha política desde el partido de Vanguardia Popular. Estuvo en Cuba por tres años en la Organización de Solidaridad de los países de Asia, África y América Latina (OSPAAAL ). Una organización fundada por el Che Guevara y Fidel Castro. Esta organización responde a la idea de que los países del tercer mundo deben unirse en contra del capitalismo. 

Juan Felix habla de cómo el proceso revolucionario sandinista, resume la lucha nicaragüense. En general, el programa pretende evidenciar y compartir varias historias de estas personas hace algunos años, de cómo presenciaron la organización de la lucha del movimiento sandinista. También se hace mención a un discurso y a varias actitudes de Fidel Castro y su frase “Qué lejos hemos llegado los esclavos”. Sin duda alguna, este programa pretende hablar y especificar varias acciones que llevó a cabo Costa Rica e incluso, la esfera internacional en la lucha que vivió Nicaragua en la contra revolución. Es importante también, ver como se habla de la impresión que tuvo el involucramiento de las fuerzas armadas en el país, desde radio transmisiones en la BOA hasta entrenamientos militares que veían todos los costarricenses. 

Para ver el video y poder acceder a la conversación, ingrese a este link: https://www.facebook.com/share/v/kygTkSVUvBqjqjwz/?mibextid=qi2Omg 

El Partido de Nicoya por los senderos de la historia

Dr. Freddy Pacheco León*

Un hecho histórico que cimentó la construcción de nuestra Patria, fue la creación en 1573 de la Provincia de Costa Rica, previo a la designación del gobernador de Costa Rica, Nicaragua y, muy importante, Nicoya, Diego de Artieda Chirino. Eventualmente la Audiencia de Guatemala otorgó la autonomía a las tres por separado, y así, por los siguientes 15 años, hasta 1593, Nicoya fue una entidad políticamente autónoma, tanto de Costa Rica como de Nicaragua. La semilla estaba sembrada.

Si desde 1602, y por 182 años, la Alcaldía Mayor de Nicoya no hubiera ejercido su soberanía frente a los gobiernos de Costa Rica y, principalmente al de Nicaragua, el Partido de Nicoya consecuentemente no habría sido una realidad. También, si a fines de 1820 no se hubiera dividido el territorio en siete partidos, el Partido de Nicoya no habría brotado bajo el gran sol que lo ilumina. Y si luego de la firma del Acta de Independencia de América Central el 15 de setiembre de 1821 (menos de un año después) no se hubiera proclamado el Pacto de Concordia el 1° de diciembre de 1821, en que se restituye la Provincia de Costa Rica separada de la Provincia de Nicaragua, el Partido de Nicoya quizá hubiera sido «absorbido» por la vecina del norte. Así, paso a paso y sin vislumbrar siquiera el grandioso mañana que le esperaba, ese territorio fue manteniendo su presencia manifiesta, cual si la Providencia le tuviera señalado un sendero hacia su sitial histórico. ¡Y llegó el año 1824!!

Pensamos que, si Costa Rica hubiera tenido una población total suficiente para así elegir un diputado para las Cortes de Cádiz, el gobernador Tomás de Acosta jamás hubiera propuesto a la autoridad de la Audiencia de Guatemala, que se permitiera sumar a sus 60.000 habitantes con los del partido de Nicoya, para realizar la importante elección. Así, por esa inesperada situación, en que se eligió al brillante cartaginés Florencio del Castillo, se fueron estrechando lazos muy cordiales entre nicoyanos y costarricenses, reforzados por las participaciones electorales conjuntas, como para los representantes ante la Diputación Provincial de Nicaragua y Costa Rica. Así, el destino, seguiría marcando ese sendero que ni los mismos actores percibían siquiera a donde conduciría.

Tres poblaciones tenía el partido de Nicoya cuando se consumó el hito histórico del enlace. Unos tres kilómetros al norte de la pequeña ciudad colonial, estaba la cabecera sede del Alcalde Mayor, desde donde sus cerca de 2.000 habitantes mantenían un activo comercio con la siempre bella ciudad de Puntarenas. La ciudad de Santa Cruz, en Diriá, con unos 2.500 habitantes (muchos aborígenes) era la segunda ciudad, mientras la ciudad que hoy le da el nombre a la provincia, Guanacaste (Liberia), con 1366 habitantes, lugar de comercio ganadero principalmente con la ciudad de Rivas, en Nicaragua, estaba ubicada al norte del río Salto, separado de Nicaragua por el sitio llamado La Flor y de Costa Rica por el río Tempisque.

O sea, de no haber sucedido esos hechos que nos cuenta la historia, ¡jamás! se habría presentado siquiera la oportunidad de que los habitantes del, para otros, poco importante partido de Nicoya, se vieran ante la decisión de unir lazos con la provincia de Costa Rica, que los acogiera con el cariño que se habían forjado con el paso de dos siglos y medio de relaciones fraternales. Algunos dirán que fueron «accidentes», pero para nosotros fue el destino, la Providencia, que fue abriendo un sendero que nadie podría haber imaginado, y mucho menos diseñado. Gracias a ello, de esa unión pacífica, nació una nueva Patria, grandiosa, formidable, única en el continente, sin que hubiera que sanar heridas, ni violentar la paz idílica que respiraban desde las altas montañas a las costas del Pacífico y el Caribe; desde el valle intermontano a las sabanas nicoyanas.

Pero vendrían nuevos desafíos, principalmente desde un sector nicaragüense que no se resignó a recibir como debería de ser, la decisión voluntaria de los habitantes del partido de Nicoya, de incorporarse a la provincia de Costa Rica. Y como no lo entendieron o ¡no lo quisieron entender!, muy pronto fue objeto de conspiración. «Nicoya era y es un territorio de Nicaragua», decían. Por esa razón «los habitantes de Guanacaste (hoy Liberia) no quisieron ser parte del acuerdo tomado en cabildo abierto», agregaron. La tensión limítrofe estaba presente casi cotidianamente, pues en realidad no existía acuerdo limítrofe alguno entre Costa Rica y Nicaragua. Por tanto, ante ese vacío, en reiteradas ocasiones Nicaragua reclamó ese territorio. Se suscribió media docena de tratados entre 1838 y 1857, pero ninguno fue aprobado por ambos países. Parecía imposible un acuerdo satisfactorio para ambos. Con la heroica Campaña Nacional de 1856-1857 que como gesta libertadora fuere dirigida por nuestro heroico Presidente don Juan Rafael Mora, lejos de aplacarse las aguas, más bien se hicieron más turbulentas.

Como muestra de esa situación, leemos en El Nuevo Diario de Nicaragua, que el fortalecimiento del ejército tico pretendía «servir de amenaza a Nicaragua, consolidar la posesión de (…) la provincia de Guanacaste (que antes había pertenecido a los nicas) y expandir la frontera norte por la fuerza» (…) «Los poderosos ‘hermaniticos’ aprovecharon nuestro conflicto (la Guerra Nacional en la que Nicaragua estaba sumida) para apoderarse de la ruta del canal y del tránsito», publicó dicho periódico, en reflejo del pensamiento de algunos nicaragüenses.

Así llegó el año 1858, recién terminada la guerra contra los invasores expansionistas estadounidenses, que encabezados por William Walker fueron derrotados por los costarricenses en la hacienda Santa Rosa (que algunos nicas decían que era territorio nicaragüense), en la ciudad de Rivas y en el río San Juan. Esa presencia militar costarricense, fue una de las razones circunstanciales que propiciaron la redacción de un nuevo tratado de límites, negociado en San José por el nicaragüense Máximo Jerez Tellería y el Gral. salvadoreño José María Cañas Escamilla, designado por el Presidente Mora, que fuere suscrito el 15 de abril, y aprobado luego por el Congreso de Costa Rica y la Asamblea Constituyente de Nicaragua. Los congresistas costarricenses que no le dieron el voto positivo, cometieron el gravísimo error de no percatarse que con el Tratado Cañas-Jerez, quedaba plasmado en tan importante acuerdo, que el límite de Nicaragua con Costa Rica hacia el oeste, lo marcaba nuestra provincia de Guanacaste. Primer reconocimiento explícito de los nicaragüenses, de la soberanía costarricense sobre las tierras que formaron parte en el pasado del partido de Nicoya.

Pero los conflictos no terminaron. Luego vendrían nuevas objeciones desde Nicaragua, ahora hacia la validez del tratado, que fueron resueltas en 1888, a favor de la posición costarricense en defensa del mismo, por el Presidente de los EUA señor Grover Cleveland, que fuere ratificado en su vigencia hace pocos años, por la Corte Internacional de Justicia de la ONU.

Y como las amenazas sobre la soberanía de Costa Rica, específicamente sobre la pampa guanacasteca parecían no terminar, otra situación habría de presentarse. Sucedió hace 69 años, cuando durante el primer gobierno constitucional del Presidente José Figueres Ferrer, se invadió Costa Rica el 11 de enero de 1955, con fuerzas armadas del dictador nicaragüense Anastasio Somoza, en apoyo al expresidente Rafael Ángel Calderón Guardia. Invasión que contaba con el interés mal disimulado de las dictaduras de República Dominicana y Venezuela. La principal batalla, como sucediera 100 años antes, sucedió en la hacienda Santa Rosa, en Guanacaste. Invasión que, si hubiera tenido éxito, no es difícil imaginar ¡cuál habría sido el botín reclamado por el despreciable sátrapa nicaragüense!

Pues a celebrar con espíritu patriótico la anexión, o como también se le ha llamado quizá más correctamente, la incorporación del partido de Nicoya a Costa Rica. Nuestra provincia más bella, la del ramillete formidable de playas, sabanas, montañas humeantes y encendidas flores multicolores de sus árboles de hojas deciduas. ¡Brindemos con vino de coyol al son de la marimba de preciosas maderas! Los acontecimientos lo merecen.

Foto de pintura de Miguel Allan.

(*) Freddy Pacheco León es doctor en Ciencias Biológicas.

Nicaragua: Pueblos indígenas se encuentran ante un posible “etnocidio”, denuncian ONGs ante la CIDH

11 de julio de 2024.- En el 190 período de sesiones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), organizaciones defensoras de derechos de pueblos indígenas denunciaron la violencia contra los pueblos Mayangna y Miskitu de la Costa Caribe Norte de Nicaragua que desde el año 2018, se ha intensificado debido a un proceso de colonización que, sumado a la crisis sociopolítica que enfrenta Nicaragua, ha llevado a las comunidades, según sus propias palabras, al borde de un “etnocidio”. 

En la audiencia participaron Tininiska Rivera, exiliada e hija de Brooklyn, líder indígena y preso político de la dictadura Ortega-Murillo; Camila Ormar, abogada del Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL); Rendel Hebertt López, indígena mayagna Ulwa, en representación del Centro de Asistencia Legal de Pueblos Indígenas (CALPI) y de la Fundación del Río; Tsáitami Ordóñez, abogada del Instituto sobre Raza, Igualdad y Derechos Humanos (Raza e Igualdad), y autoridades de la CIDH.

Según el testimonio de Tininiska Rivera, el proceso de colonización hacia los pueblos indígenas de la Costa Caribe Norte se sigue agudizando, lo que se ilustra con el despojo de tierras, así como con la imposición por parte del gobierno de autoridades indígenas paralelas. Ello, con el fin de anular la autonomía indígena, facilitar el control de recursos y perpetuar la impunidad estatal. Asimismo, el régimen no ha cumplido con el saneamiento de territorios indígenas ordenado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), lo cual deja a 304 comunidades vulnerables a invasiones. 

Inversión extranjera oxigena al régimen 

El Estado promueve la inversión extranjera mediante la venta y arriendo ilegal de territorios indígenas, impulsando la ganadería extensiva y actividades extractivas. Esto ha generado una cohabitación forzada entre colonos e indígenas, mientras estos últimos enfrentan amenazas, agresiones y asesinatos. Sumado a esto, los ataques a comunidades indígenas por colonos armados han aumentado exponencialmente, con 643 casos de violaciones de derechos humanos registrados en los primeros seis meses de 2024. 

Entre los años 2007 y 2022, el sector minero ha recibido $2.524 millones de inversión extranjera directa, principalmente de capital chino, canadiense y colombiano. “Se instalan en los territorios Miskitu y Mayagna sin realizar consultas. Las concesiones son otorgadas por el Estado con el apoyo de gobiernos regionales, municipales y autoridades impuestas en los Gobiernos Territoriales Indígenas, quienes coaccionan a la población indígena para simular consentimientos”, denunció Rendel Hebertt López. 

En este sentido, el Relator de la CIDH para Nicaragua, Arif Bulkan expresó su preocupación por la «respuesta desvergonzada» de países de la región que son considerados «campeones de los derechos humanos», pero continúan colaborando con el Estado nicaragüense en términos de sus empresas mineras, como es el «caso de Canadá». Todo esto, pese al conocimiento de los abusos y sufrimientos masivos y generalizados en Nicaragua.   

“Una clara línea de trabajo de esta Comisión debe ser continuar con la incidencia ante la comunidad internacional. Incidir en términos de trabajar para aislar a esta brutal dictadura”, sostuvo Bulkan, y agregó que es importante «que los Estados y la comunidad internacional no continúen realizando negocios con Nicaragua”. 

Por su parte, el Comisionado Carlos Bernal calificó como “paradójico” el hecho de que las violaciones de derechos humanos documentadas contrasten con los informes del «buen clima de inversiones» que promueve el gobierno de Nicaragua; así como con el interés de inversionistas extranjeros -en particular del sector minero- y empresas de países democráticos que quieren explotar recursos naturales de Nicaragua a costa de los derechos humanos de comunidades indígenas, campesinas y personas oprimidas por el régimen y con ayuda de este.

“Quiero recordar que el respeto a los derechos humanos es un componente de la sostenibilidad corporativa. Esas empresas que están invirtiendo en Nicaragua a este costo de derechos humanos tendrán que ser responsables… por esta explotación y este aprovechamiento con la plataforma del régimen”, enfatizó Bernal. 

Impunidad persistente 

El recrudecimiento de la violencia contra las comunidades indígenas se manifiesta en la criminalización de líderes y personas defensoras del territorio, especialmente en los territorios Mayangna Sauni As y Wangki Li Aubra, cuyas comunidades son beneficiarias de medidas de protección, explicó Camila Ormar, abogada de CEJIL. 

Líderes, defensores y defensoras indígenas enfrentan criminalización y persecución. El Estado les estigmatiza como delincuentes para facilitar la usurpación de tierras. En los primeros seis meses de 2024, se registraron 37 casos de guardabosques criminalizados, con juicios injustos y tratos inhumanos en prisión. Entre estos se encuentran 4 guardabosques Mayangna condenados ilegalmente a cadena perpetua y los liderazgos indígenas Nancy Henríquez y  Brooklyn Rivera, de quien, a la fecha, no se conoce el paradero. 

Asimismo, las mujeres y niñas indígenas son víctimas de violencia sexual, psicológica y física. Entre 2018 y 2023, se documentaron 35 casos de violaciones sexuales, y en 2024 se registraron 58 casos de violencia contra mujeres en 15 comunidades. Los colonos secuestran a mujeres y niñas, sometiéndolas a violencia y utilizándolas para reclamar tierras. 

Por su parte, Tsáitami Ordóñez, abogada de Raza e Igualdad, expuso que también hay corrupción en los puestos de salud y centros de educación. “Se brinda atención preferencial a quienes tienen carnet del partido oficialista o a colonos… y la desconfianza en las autoridades de salud, los altos niveles de corrupción y el temor a represalias impiden que las comunidades presenten denuncias directamente”, alegó.

Frente a este contexto, las organizaciones de sociedad civil plantearon una serie de solicitudes a la Comisión. Entre ellas, solicitaron que la CIDH exija al Estado nicaragüense: 

  • El cumplimiento íntegro de las medidas de proteccióna favor de 15 comunidades indígenas Miskitu y Mayangna, así como la liberación inmediata de las personas privadas de libertad por motivos políticos. 
  • Garantizar el acceso a la justicia a las comunidades indígenas, con especial atención a los casos de agresiones provocados para el despojo de su territorio, cesando también todo tipo de criminalización.
  • Garantizar los derechos de los Pueblos Indígenas a la Propiedad Comunal y a la Libre Determinación, velando particularmente por el saneamiento de sus territorios.

Finalmente, llamaron a los organismos financieros y mecanismos de cooperación internacional a reforzar las políticas de condicionamiento al otorgar cualquier tipo de financiamiento o crédito al Estado de Nicaragua, a las empresas, al cumplimiento de sus obligaciones en materia de derechos humanos, especialmente vinculadas a pueblos indígenas, asegurando el consentimiento previo, libre e informado por parte de las comunidades. 

La audiencia completa se puede revisar en la página web de la CIDH: https://www.oas.org/es/cidh/sesiones/default.asp?S=190 

 

Imagen: Imagen: https://www.servindi.org

Foro: “Retos de Costa Rica como país de acogida del exilio nicaragüense”

El martes 2 de julio al ser las 6:00 p.m. se llevará a cabo el foro “Retos de Costa Rica como país de acogida del exilio nicaragüense”, mismo que contará con la participación en la mesa principal las organizaciones: Red de Mujeres Pinoleras, Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más, Servicio Jesuita para Migrantes “Costa Rica” y el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional – CEJIL.

Esta actividad se desarrollará en Paraninfo UNED, ubicada en Sabanilla. Y contará con transmisión por Onda UNED.

El cupo es limitado, necesita confirmar la asistencia en el formulario en línea.

https://forms.gle/kZHUFZW5wAU6UHG6A