Ir al contenido principal

Etiqueta: Palestina

De Palestina para Costa Rica y de Costa Rica para Palestina. El Doctor SASA

Rafael Ángel Sánchez

En el presente escenario mundial de condena a los regímenes de Israel-EEUU así como a sus cómplices de aquí y de allá por su actual genocidio de la Nación Palestina, hemos vivido la más reciente fecha de un 29 de noviembre; la cual, hace 46 años fue declarada como Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo de Palestina por parte de las Organización de las Naciones Unidas. Un día para como bien se ha dicho, conmemorar mundialmente la causa nacional más universal. En nuestro caso, a pesar de la Costa Rica pacífica y democrática donde cada vez más personas duermen o prefieren “ver para el ciprés”. Un inmoral silencio de complicidad extendido hasta los niveles oficiales e inclusive académicos. Pero dichosamente en este país, todavía existen costarricenses que, como dijera Simón Bolívar, desafiando escollos hasta de instancias públicas persiguen “preservar su honor intacto”; y quienes con sus acciones han dicho presente. Es el caso del Colectivo denominado Red de Solidaridad con Palestina, cuyos integrantes convocaron y llevaron a cabo un concurrido, solemne y hermoso evento, no sólo por lo que representa y conmemoró, sino también porque tuvo como fondo, honrar la memoria y obra de un palestino-costarricense de profundas convicciones y coraje:

El doctor ABDULFATAH SASA MAHMOUD, quien según el Registro Civil nació en Palestina un 28 de agosto del año 1940, y lo decimos nosotros, el amor no sólo lo trajo a Costa Rica, sino que, con la naturalización como costarricense al contraer nupcias con la profesora y escritora Flora Eugenia Marín Guzmán, dieron origen a la familia de su vida. A la vez, como gran profesional y persona íntegra que fue, contribuyó sin descanso en el campo de las ciencias médicas de este país como médico cirujano, obstetra, ginecólogo y de la medicina laboral. Sólo Imaginemos, durante décadas cuántas madres asistidas y niños vieron la luz de este mundo por primera vez con el apoyo de sus conocimientos y devoción. Pero no fue sólo ésta importantísima área de la salud su ocupación profesional, también nuestra cultura recibió sus aportes como profesor de cultura y lengua árabe en la Escuela de Lenguas modernas de la Universidad de Costa Rica; y en tiempo extra, con incansable energía no desaprovechó espacios en los que, con base en su amplio conocimiento por sus vivencias e incesante estudio, se le invitara a exponer sobre la heroica lucha del pueblo palestino y su contexto geopolítico. Por lo tanto, es innegable que también en este país ayudó a enriquecer nuestra visión de mundo.

Durante la segunda mitad de los años 70 del siglo anterior, gracias a mi vida laboral como empleado en el Hospital San Juan de Dios, tuve la dicha de conocer a este gran hombre quien ahí trabajaba, y de conservar su gratitud por siempre, pues cada encuentro nunca dejó de ser motivo de un saludo cargado de afecto y alegría. Obviamente esa era su virtud en el trato a los demás y sin duda alguna, una razón del por qué, gozaba de singular simpatía, el cariño y la admiración del personal hospitalario. La imagen que mejor recuerdo de él en su desempeño la describo así:

El emblemático y también Patrimonio Arquitectónico de Costa Rica desde el año 1994 Hospital San Juan de Dios, con excepción de los edificios conocidos como de medicina y al menos en esos tiempos, poseía una infraestructura mayoritaria de tres niveles, en el primero y con frente al paseo Colón, estaba ubicado el servicio de emergencias, y en el tercero, a una considerable distancia y ubicación opuesta, casi frente a la avenida segunda, se localizaba la sala de partos. A la entrada a esta sala, había una oficina desde donde los encargados de atenderla debíamos confeccionar el ingreso administrativo de las madres que, por su condición de parto, con relativa frecuencia y obvia situación, en lo inmediato al ingreso por el servicio de emergencias, la lucha contra el tiempo por las vidas en riesgo, demandaba siempre una maratónica interna hasta la sala de partos.

De manera que, no es extraño imaginar que durante cada carrera de ese tipo y especialmente en los horarios nocturnos, el bullicio que se generaba entre los dolores de un parto a punto de ocurrir, las animaciones del médico acompañante y la camilla rodante; al oficinista en guardia no lo dejara de impresionar para no decir que asustarlo. Y aún más, cuando se trataba del doctor Sasa, por obvias razones de los acentos y las entonaciones de su voz propias de quien el español no es su lengua materna, más esto mismo unido a la pasión que él impregnaba en el ejercicio efectivo de la profesión; aunque para el funcionario hospitalario fueran situaciones cotidianas, los nervios de este escribiente y obligado espectador siempre experimentaban alzas. No obstante, el aparente escándalo, en términos de segundos se convertía finalmente en desbordante felicidad una vez escuchada la primera expresión del nuevo habitante de este mundo; y luego, la habitual sonrisa y algunas frases tanto de satisfacción como de agradecimiento por parte de este profesional protagónico en el alumbramiento, al despedirse de la madre y el personal de la Sala.

Hasta esos momentos de vivencias hospitalarias, este servidor no conocía de otras luchas del doctor Sasa. Sin embargo, pocos años después, ya no en el Hospital mencionado, sino ahora en una edificación de especialidades médicas del Instituto Nacional de Seguros (INS) y en ocupación similar, parte de mi desempeño, era preparar el expediente clínico y documentación afines para las consultas programadas a cada médico especialista, entre los cuales, también se encontraba el doctor Sasa. En dicha función me acostumbré a identificar el nombre del doctor como Abdulfatah Mahoumed Sasa, y no a como lo describe el Registro Civil; debido a la disposición de un sello que así confeccionaron y había que estamparlo en los documentos nuevos que sobre la consulta específica se adjuntaba al expediente. Y quizás por una especie de curiosidad de niño, cada vez que lo imprimía se me hizo costumbre determinar en el mismo lo grande que era como grande fue su persona; así como, diferenciar entre nombre y apellidos.

Pero esa, no fue digamos que algo así como la anécdota más recordada con él dentro del INS, pues en alguna fecha que no preciso si del año 1983 o 1984, lo cierto sí es que fue durante la administración gubernamental 1982-1986. Un período en cual, para los que somos más viejillos, recordamos que la conducta mayoritaria del costarricense con respecto a la Revolución Sandinista, experimentó un giro radical y opuesta a la precedente 1978-1982; una detestable situación que, con pocas excepciones se ha mantenido casi que hasta nuestros días y teniendo como protagonista principal al titular de la casa presidencial. Sucedió que, probablemente a iniciativa de las mismas instancias de gobierno, para un determinado día se empezó a promover en todo el país y su población, masivamente por los medios de comunicación lo que denominaron “un minuto por la Patria”; pues esta, según tales voces, se encontraba fuertemente amenazada por las fuerzas del mal representado por el “régimen Sandino-comunista de Nicaragua”.

Por lo tanto, llegado el día y la hora fijada 12 md, en los centros de trabajo y otros lugares de actividades con presencia de personas por todo el país, se debían suspender ocupaciones, ponerse de pie y en coro cantar el himno nacional al son del repique de campanas de iglesias y sirenas por todas las emisoras radiales y televisivas; más otros ruidos. Llegó el día y hora y así sucedió, en mi centro de trabajo todos los funcionarios se concentraron en la sala de espera de pacientes con quienes en el momento indicado conjuntamente cantaron el himno nacional, y por lo escuchado, fervorosamente finalizaron con vivas a la Patria y muerte a los representantes del mal. Pero, antes de volver a sus puestos, identificaron que en la escena hubo dos “traidores”: uno este servidor, y el otro un médico que les parecía comunista.

Les confieso que por mucho rato permanecí silencioso en el escritorio y casi que inmóvil, escuchando con tremendo susto el “patriotismo” de los compañeros. Pocos días después, se acercó a mi escritorio el doctor Sasa y sin decir por qué, pero sí con cierta malicia, preguntó si el día del bullicio me había pasado algo; a lo cual le respondí que no más de un susto. Su respuesta fue: “pendejos, a eso y mucho más puede llevar la ignorancia, pues no saben y probablemente tampoco les interese, conocer lo que es sufrir vejámenes como tener que hasta beber su propia orina, observar asesinar a familiares, o ser despojados y expulsados de sus tierras hacia el extranjero donde no eres nadie con su más legítimos documentos de identidad, pues no se los validan”. Varias cosas más platicamos en ese momento y en otros encuentros posteriores. Y confieso, con él entendí mucho más de lo poco que conocía de Palestina y las infinitas razones del coraje con que defendía su causa. Por ejemplo, hace aproximadamente diez años, en el programa “Sobre la Mesa” del Canal 15 UCR, ante una pregunta de la periodista Natalia Rodríguez respecto al tema “Siria y juegos de poder en Medio Oriente” sobre el cual exponía junto a otros invitados respondió:

“La sangre no se borra así con un poco de agua o un poco de jabón, eso queda para siempre, especialmente para quien según su mentalidad no olvida a sus muertos y trata siempre de buscar la venganza para ellos; por eso, siempre queda ese odio grande en el corazón de todos los árabes y en todos los países árabes por los muertos que hemos tenido”.

Tan sólo a partir de lo que describo, concluyo que, el doctor Sasa fue un hombre que durante su existencia física cultivó con su lucha los principios supremos por la vida y la justicia. De manera que, al reseñar esta modesta semblanza, traigo a mi memoria la histórica y sin igual referencia que, para todos los tiempos pronunciara Fidel en uno de sus discursos cuando entre mucho más señaló: “…revolución es no mentir jamás ni violar principios éticos; es convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y la ideas…”

Y finalizo creyendo o más bien imaginando sin ninguna duda a la equivocación que, si una de las pasiones del doctor Sasa fue poner sus manos y conocimientos al servicio de la mayor ternura del mundo: los niños, así como de sus madres, cómo estaría hoy su corazón con lo que en estos tiempos sucede a los niños de Gaza. Los niños, a los que también su esposa Flora Eugenia, con ángeles y marionetas abraza con exquisitez en sus obras.

Gaza/Israel: ¿Qué se puede hacer desde Costa Rica ante la actual catástrofe humanitaria? Enlace al video

La Alianza por una Vida Digna organizó este foro con la participación de Valeria Rodríguez, especialista en derechos humanos e investigadora del Observatorio de la Política Internacional de la UCR; Wajiha Sasa, cónsul honoraria del Estado de Palestina en Costa Rica; Nicolas Boeglin, profesor de Derecho Internacional Público en la Universidad de Costa Rica; y Mauricio Frajman, médico. La actividad fue moderada por el doctor José María Gutiérrez.

El foro se realizó el 30 de noviembre y fue transmitido por Facebook Live de SURCOS Digital.

Puede ver el video en el canal de YouTube de la Alianza por una Vida Digna, o bien, mediante Facebook Live de SURCOS.

Costa Rica contra el genocidio

Fecha: sábado 2 de diciembre 3 pm.

Lugar: Concentración en la zona oeste del Estadio Nacional (frente a Canal 7)

Con ocasión del concierto de Roger Waters en Costa Rica, nos manifestaremos en favor de una Paz duradera para Palestina.

Llevemos banderas, pancartas y signos alusivos a la causa del pueblo de Palestina.

Actividad pacífica apta para todo público.

#rogerwaters
#PalestinaCostaRica
#Palestine
#Palestina
#Paz
#peace
#FreePalestine

Asamblea Legislativa cancela a última hora audiencia para la cónsul de Palestina

Red de Solidaridad con Palestina

La Asamblea Legislativa -a última hora- canceló la audiencia de la cónsul Wajiha Sasa y la posterior conferencia de prensa, actividades que se habían programado para hoy 29 de noviembre, Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino. Se alegó la discusión del presupuesto nacional.

La Red de Solidaridad con Palestina informa que se mantuvo la presencia en las afueras de la Asamblea, para conmemorar la fecha, siempre a partir de las 9 am, ya que no había tiempo para informar de un cambio de hora.

No pudimos informar anoche, ya que necesitábamos corroborar la cancelación, siendo que no se le notificó a la cónsul de manera oficial sino por un simple mensaje de voz que sembró una duda inicial. Ya ha habido presiones para cancelar otras actividades, y lo más prudente era verificar la fuente.

Imagen: UCR

Cuando un gran filósofo se limita a desempeñar el papel de un político ordinario, la filosofía está muerta. El suicidio de Habermas

 Paolo Becchi

La reciente declaración firmada, entre otros, por Jürgen Habermas, último exponente de la «Escuela de Fráncfort», reivindica, tras las «atrocidades» cometidas por Hamás y la respuesta israelí, la existencia de ciertos «principios que no deberían cuestionarse», y que serían «la base de una solidaridad correctamente entendida con Israel y los judíos en Alemania». El argumento es, en esencia, el siguiente: dado que el objetivo de la acción de Hamás sería «eliminar la vida judía en general», criticar la reacción israelí sería de hecho imposible sin caer, intencionadamente o no, en una posición antisemita. Por eso la solidaridad es con Israel y los judíos de Alemania: porque -se acaba sugiriendo- atacar a Israel es también atacar a los judíos alemanes, es atacar a los judíos como tales. Un argumento que un Robert Habeck podría esgrimir, y también lo ha hecho, pero de un filósofo, y de uno del calibre de Habermas, habríamos esperado algo más. Por ello, nos permitimos hacer algunas observaciones críticas.

Acusar de antisemitismo a cualquiera que critique a Israel, a cualquiera que apoye los motivos palestinos, es un recurso que a menudo ha demostrado su eficacia retórica, pero que no deja de ser moralmente vergonzoso. Esto ya lo había observado, mucho mejor que yo, el filósofo, judío, Jacques Derrida, que había hablado en ¿Qué mañana? de una «trampa mortal»: «no me parece justo negar a nadie -incluido yo mismo- el derecho a criticar a Israel o a una comunidad judía en particular con el pretexto de que esto podría parecerse o ser funcional a una forma de antisemitismo». Y añadió: «Lo peor a mis ojos, desde mi punto de vista, es la apropiación y sobre todo la instrumentalización de la memoria histórica. Es perfectamente posible y necesario, sin implicar la menor forma de antisemitismo, denunciar esta instrumentalización, así como el cálculo puramente estratégico -político o no- que consiste en servirse del Holocausto, utilizándolo para tal o cual fin». Una lección, diría yo, que Habermas debería saber, sobre todo porque estuvo en diálogo filosófico con Derrida.

No se trata, pues, de negar que el antisemitismo no pueda seguir siendo hoy un problema, una plaga, ni, por supuesto, que deba tolerarse. Pero hay que ser lo suficientemente honesto y lúcido para asumir la responsabilidad que conlleva acusar a alguien de antisemitismo y privarle así de su libertad de expresión y de crítica. No se puede tener miedo a criticar todas las posturas que adopta Israel, y no se puede privar a la gente del derecho a ponerse, si quiere y si cree que es lo correcto, del lado de los palestinos. La persecución contra los judíos durante el nacionalsocialismo no fue sólo contra los judíos, sino contra esa idea de humanidad, de dignidad humana, que les fue negada a los judíos y que hoy como ayer debería ser universalmente defendida kantianamente.

En cambio, Habermas cae en la «trampa mortal». Con su «principio de solidaridad», que de hecho ha ocupado el lugar del «principio de dignidad humana», Habermas ha acabado justificándolo todo en los últimos años: desde la guerra en Ucrania, y el necesario apoyo a Zelens’kyj con el continuo envío de armas, hasta la lucha contra quienes consideraban ilegítimos los encierros y las vacunaciones forzosas: Putin es un criminal y quienes protestan contra la política pandémica del gobierno son negacionistas y conspiradores de extrema derecha que deberían ser (casi) ilegalizados. A veces, si la «solidaridad» no es aceptada por la población, el Estado, esta es la conclusión de Habermas, tiene que imponerla. ¡Devuélvannos a Horkheimer y Adorno y la Dialéctica de la Ilustración!

Así muere, o más bien está muerta, la ‘Escuela de Frankfurt’: de la crítica de lo existente se pasa a su justificación incondicional. Pero ¿cómo puede Habermas ignorar que la reacción de Israel está más allá de cualquier posible ‘proporcionalidad’? Más allá de la posible «intención genocida», ¿cómo puede Habermas no ver que Israel ha aprovechado la oportunidad para completar la limpieza étnica de Palestina, por tomar prestado el título del libro del historiador israelí Ilan Pappé, que comenzó con la formación del Estado de Israel? ¿Cómo puede olvidar que Noam Chomsky, otro distinguido judío, lo ve de la misma manera? Según las cifras más recientes publicadas por la ONU, la guerra en curso ha costado la vida a más de 10.000 palestinos, el 68% de los cuales eran mujeres y niños. La cifra de muertos para Israel ronda los 1.200, entre ellos 31 niños. ¿Vamos a negar la desproporcionalidad de estas cifras?

¿No tuvo siempre cuidado Habermas de distinguir el si del cómo de la guerra, insistiendo en el funcionamiento de un principio de proporcionalidad necesario para evitar sacrificios de civiles? ¿No había escrito, en el caso de la Guerra del Golfo, que nunca es posible apoyar una intervención militar que emprenda un bombardeo indiscriminado? ¿No fue Habermas el filósofo que pensó en una «paz perpetua», según el modelo kantiano de libre unión entre Estados? ¿Acaso esa paz requiere primero, como condición, la justificación de la violación de los derechos humanos en la Franja de Gaza?

UNA exhorta alto al fuego en la franja de Gaza

El Consejo Universitario de la Universidad Nacional (C.U-UNA) emitió un acuerdo en que rechaza el uso de la fuerza e insta al alto al fuego en la franja de Gaza. Asimismo, repudia cualquier manifestación de violencia que atente contra los derechos humanos y por ende, se solidariza con las personas afectadas por el conflicto bélico de Israel contra la población palestina en esa zona.

En el acuerdo UNA-SCU-ACUE-369-2023, los concejales universitarios hacen un llamado al uso de canales conducentes a la paz y la búsqueda de soluciones a los conflictos internacionales; la defensa de las normas del derecho internacional humanitario; la protección de las personas y los pueblos, así como el absoluto rechazo a todas las formas de terrorismo; por lo que reiteramos el compromiso de la UNA a favor de la paz en el mundo.

“Exhortamos al cese de los ataques directos a infraestructuras hospitalarias, educativas y centros de refugiados. Más bien, dotar de acceso a servicios básicos como agua y electricidad para el bienestar y salud de las personas”, menciona el texto.

Este Consejo comparte la resolución de la Asamblea General de la ONU que pide tregua humanitaria e inmediata, duradera y sostenida que conduzca al cese de las hostilidades en Gaza, en exigencia de que todas las partes cumplan con el derecho internacional humanitario de suministrar servicios esenciales, así como la liberación inmediata e incondicional de los civiles cautivos y asegurar su seguridad y bienestar.

A continuación, la transcripción del acuerdo:

TRANSCRIPCIÓN DE ACUERDO
UNA-SCU-ACUE-369-2023

24 de noviembre de 2023

Señores y señoras
Comunidad Universitaria

M.ag. Sara González Bonilla
Directora de la Oficina de Relaciones Públicas

M.ag. Maribelle Quirós Jara
Directora de la Oficina de Comunicación

Estimados señores y estimadas señoras:

Les transcribo el acuerdo tomado por el Consejo Universitario de la Universidad Nacional, según el artículo 2, inciso 2.1 de la sesión ordinaria celebrada el 23 de noviembre de 2023, acta no 058-2023, que dice:

PRONUNCIAMIENTO DEL CONSEJO UNIVERSITARIO EN RECHAZO AL USO DE LA FUERZA Y UN LLAMADO AL ALTO AL FUEGO EN LA FRANJA DE GAZA.

El Consejo Universitario de la Universidad Nacional de Costa Rica repudia cualquier manifestación de violencia que atente contra los derechos humanos y manifestamos nuestra solidaridad con las personas afectadas por el conflicto bélico de Israel contra la población palestina en la Franja de Gaza.

La Universidad Nacional es una institución en la que los valores de la paz, el diálogo y el entendimiento son los únicos recursos disponibles contra la guerra y el fundamento de toda solución a las controversias internacionales, por lo que como universidad humanista está comprometida con la defensa de los derechos humanos, en apego a nuestros principios, valores y fines estatutarios.

Hacemos un llamado al uso de canales conducentes a la paz y la búsqueda de soluciones a los conflictos internacionales; la defensa de las normas del derecho internacional humanitario; la protección de las personas y los pueblos, y el absoluto rechazo a todas las formas de terrorismo; por lo que reiteramos el compromiso de la Universidad Nacional a favor de la paz en el mundo.

Este consejo comparte la resolución de la Asamblea General de la ONU que pide tregua humanitaria e inmediata, duradera y sostenida que conduzca al cese de las hostilidades en Gaza, en exigencia de que todas las partes cumplan con el derecho internacional humanitario de suministrar servicios esenciales, así como la liberación inmediata e incondicional de los civiles cautivos y asegurar su seguridad y bienestar.

No existe justificación para la violencia, ya que la guerra no es la vía para resolver y conquistar los derechos de la humanidad; por el contrario, estos recursos niegan y rechazan todas las opciones y oportunidades que debemos otorgar a la paz y al diálogo, los fundamentos que sustentan el destino de la civilización humana.

Como universidad crítica, sensible y humanista reiteramos nuestro compromiso con la búsqueda de la paz, los principios de respeto a los derechos humanos y la dignidad de las personas y al diálogo como mecanismo para resolver los conflictos e instamos a la comunidad universitaria para que fomente la discusión académica de los temas relacionados

con el conflicto armado, mediante un abordaje interdisciplinario que permita profundizar en el análisis y la investigación.

Atentamente,

Dra. Jeannette Valverde Chaves
Presidenta del Consejo Universitario

Oficina de Comunicación
Universidad Nacional, Costa Rica

Plantón por Palestina en Bogotá

Carlos Meneses Reyes (primero a la derecha), abogado defensor de los DDHH, junto con dos funcionarios gubernamentales progresistas en un plantón de solidaridad acompañando al señor embajador del Estado Palestino en Colombia, Raouf Al Malk.

BogotáDC. 21-11-2.023.

Apuntes para el abordaje al conflicto Gaza-Israel

Mg. José A. Amesty Rivera

Tú, ahí, junto al umbral de nuestra puerta,
entra y bebe café árabe con nosotros
(puedes sentir que eres humano como nosotros)
Tú, ahí, junto al umbral de nuestra puerta
sal de nuestras mañanas
para que tengamos la seguridad de que
somos humanos como tú.

Poema de Mahmoud Darwish (1941-2008),
dirigido al soldado israelí
dispuesto a derribar la puerta de un hogar palestino.

¿Por qué tanta saña contra los palestinos/as, por parte de Israel? tanta inhumanidad, tanta barbarie, tanta miseria humana, tanta bajeza, tanta criminalidad, tanto horror producido a seres humanos, tantos homicidios, tanta sin dolor contra los niños y niñas.

Intentaremos compartir dos aspectos importantes del conflicto, unos políticos y otros histórico-biblico-teologicos, para intentar responder a las iniciales preguntas. A buen entendedor pocas palabras.

Apuntes políticos

  1. Según el historiador israelí Ilan Pappe en El origen de la violencia en Gaza está en la ideología racista de la eliminación del nativo, hasta el 7 de octubre, donde ocurre el ataque sorpresa de Hamas a Israel, el tema de discusión principal era la identidad de Israel, ya que existe o existe una lucha interna entre el Estado de Judea y el Estado de Israel.

El Estado de Judea establecido y conformado por colonos judíos en Cisjordania, el cual es una combinación de judaísmo mesiánico, fanatismo sionista y racismo, que se convirtió en una estructura poderosa, notoria e importante en los últimos años, bajo el régimen de Benjamín Netanyahu, y que estuvo a punto de imponer su forma de vida a Israel, más allá de Judea, más allá de Cisjordania.

Para el Estado de Judea, su capital fue y seguirá siendo Jerusalén, así como para el Estado de Israel, en esto no hay discusión. Situada en los montes de Judea, capital de Israel, la sede del gobierno y el centro histórico, espiritual y nacional del pueblo judío desde que el rey David la convirtió en capital de su reino hace aproximadamente 3.000 años. Santificada por la religión y la tradición, por sus lugares santos y sus templos.

El Estado de Israel, que se alzó contra el Estado de Judea, su principal ciudad de Tel Aviv; pluralista, democrática, laico, occidental o europeo; es una guerra civil fría, pero sin duda, una guerra cultural y religiosa entre ellos mismos.

Así mismo añade Pappe, que se tiene una lucha, por un lado, estaba el apartheid israelí laico, en el que los judíos israelíes sin duda disfrutan de la vida en una democracia plural, al estilo occidental. A su vez, está la versión contraria del apartheid, la mesiánica, la religiosa, la teocrática. En fin, era una lucha interna, sobre el tipo de vida judía en el ámbito público. Por supuesto, no existe Palestina ni en Cisjordania, ni en Gaza, ni descremación contra ellos/as, es decir, los palestinos/as no existen.

Pappe nos sigue ilustrando al afirmar que Israel, tiene unas políticas de eliminación históricas que son: el genocidio, la limpieza étnica o el apartheid, que «tienen su origen en el pensamiento sionista (en los dibujos de los pintores sionistas, en la escritura de los intelectuales sionistas), y que en 1930 se convirtieron en una estrategia que se implementó por primera vez en 1948, con la limpieza étnica que terminó con la expulsión de la mitad de los palestinos/as y la destrucción de la mitad de los pueblos de Palestina. Por cierto, muchos pueblos israelíes están construidos sobre las ruinas de aquellos; algunos kibutz que fueron ocupados por Hamás durante unas horas se construyeron sobre las ruinas de esos pueblos palestinos de 1948, y una cantidad considerable de los palestinos/as que entraron en los kibutz (explotación agraria israelí gestionada de forma colectiva y basada en el trabajo y la propiedad comunes) eran una tercera generación de refugiados de estos mismos pueblos destruidos no lejos de Gaza».

Así concluye Ilan Pappe, «Israel expulsó a 36 pueblos entre 1948 y 1967 dentro de Israel, Israel expulsó a 300.000 palestinos/as de Cisjordania y la Franja de Gaza durante la guerra de junio de 1967. Desde 1967 hasta hoy, Israel ha expulsado a casi 700.000 palestinos/as de Cisjordania y la Franja de Gaza. Y actualmente, Israel continúa la limpieza étnica en lugares como Maghazi, Gaza, el sur, las montañas de Hebrón, la zona del Gran Jerusalén y otros lugares de Palestina».

«La limpieza étnica se ha convertido en el ADN de la política israelí hacia los palestinos y palestinas, y emplea a cientos de miles de personas para llevarla a cabo, porque no se trata de limpiezas étnicas masivas como en 1948, sino de limpiezas étnicas graduales. A veces es la expulsión de una persona o de una familia, a veces es el cierre de un pueblo o el cerco de la Franja de Gaza, que también es una forma de limpieza étnica, porque si creas el gueto de Gaza, no tienes que incluir a esos dos millones de palestinos/as dentro del balance demográfico de árabes y judíos, porque estos palestinos/as no tienen voz ni voto en el futuro de la Palestina histórica».

Claudio Katz en La incursión que trastocó Medio Oriente, lo sintetiza así: «El expansionismo sionista exige una limpieza étnica en el caso de Gaza. Esa política fue desafiada por un operativo espectacular, que demolió la imagen de Israel como potencia invulnerable. La derechización de ese país desestabiliza la contraofensiva imperial estadounidense. Hamas ejerce su legítimo derecho a la resistencia, frente a un Estado terrorista que actúa como agresor«.

  1. Más recientemente, Atilio Boròn en Gaza, Israel y la política del genocidio, señala que la política de genocidio contra los palestinos/as proviene de la mente guerrera de Ben Gurion. Boròn citando a Noam Chomsky en su texto publicado en 1983 y reeditado y actualizado en 1999: Fateful Triangle. The United States, Israel and the Palestinians (Londres: Pluto Press, 1999) Prefacio de Edward Said. Este pasaje se encuentra en la pg. 324 de la edición disponible en internet: https://dn790006.ca.archive.org/0/items/NoamChomskyFatefulTrian, indica: “La doctrina militar de atacar a civiles indefensos (como lo que hoy ocurre en Gaza) procede de David Ben Gurion, que era bastante explícito al respecto, aunque no en público, por supuesto».

Ben Gurion, «en una entrada del 1 de enero de 1948 en su Diario de la Guerra de Independencia, escribe: No hay duda de si una reacción es necesaria o no. La cuestión es solo el momento y el lugar. Volar una casa no es suficiente. Lo que se necesita son reacciones crueles y enérgicas. Necesitamos precisión en tiempo, lugar y víctimas. Si conocemos a la familia (debemos) golpear sin piedad, mujeres y niños incluidos. De lo contrario, la reacción es ineficaz. En el lugar de la acción no es necesario distinguir entre culpables e inocentes. Donde no hubo ataque, no debemos golpear».

En síntesis, señala Boròn, «la tragedia que estamos viendo hoy en Gaza nada tiene de novedosa: “volar” casas, asesinar a familiares de supuestos o reales militantes de Hamás, no tener la menor compasión por niños, mujeres y ancianos, era lo que recomendaba sin remordimiento alguno el fundador del Estado israelí».

Apuntes histórico-biblico-teologicos

  1. Recordemos que inicialmente el pueblo de Israel, no surgió a la existencia como Nación por medio de una guerra, sino que hubo una especie de «eleccion-bendicion» por parte de Yavè (narrada en el libro de Génesis, época de los patriarcas), luego fue la liberación del Exodo, con el pacto y el paso por el desierto, narrados en los libros de Exodo, Levítico, Números, Deuteronomio. En estos escenarios, hubo algunos guerreros y batallas, pero no fueron tan importantes. La guerra vino después, cuando Israel debió ocupar la «tierra prometida».

Recordemos, que Moisés y otros personajes, eran en el pueblo: legisladores, profetas y caudillos. Luego Moisés da la autoridad a Josué como jefe militar, para conquistar la tierra prometida. Surgiendo así, el aparato militar en Israel.

Así, el texto bíblico del Antiguo Testamento, narra la existencia de tres grandes caudillos militares de Israel, dentro del imaginario religioso militar: Josué, David y Judas Macabeo.

Centrémonos en Josué, según Josué. 1:1-10, Josué es enviado a la guerra y su manual era la Ley dictada por Yave a Moisés. Es enviado como soldado, guerrero de una Ley que lo protege, que lo hace triunfar sobre sus enemigos y cuyo general y lugarteniente Josué es elevado a esa categoría. El libro de Josué entonces, es un manual utópico de la conquista religiosa de la tierra, un libro del pasado que resume, lo que fue la conquista israelita de Palestina.

Josué aparece así, en el principio de la historia militar israelita, como ministro religioso de una guerra santa. Él es el primero y en algún sentido el más grande de todos los soldados de esta galería de figuras militares del Antiguo Testamento. Obedeciendo y cumpliendo su Ley, ganó la primera guerra.

  1. Ahora, en El Talmud, que es el libro que contiene la tradición oral, doctrinas, ceremonias y preceptos de la religión judía, que incluye la Mishnà y la Gemara, y que contienen la explicación de la Torá (los cinco libros de Moisés) de los rabinos de los años 100 A.C. hasta 500 A.C, y específicamente la Mishnà explica que «había dos tipos de guerra (la guerra obligatoria y la guerra voluntaria) La guerra obligatoria fue dirigida contra las naciones que habitaban Canaán (los Hetheos, los Amorrheos, los Cananeos, los Pherezeos, los Heveos y los Jebuseos) La guerra obligatoria también incluía los Amalecitos o a un enemigo que había atacado Israel. Con respecto a una guerra voluntaria, el rey podía avanzar solamente después de una decisión de un tribunal de 71 miembros. Esta corte se llamaba el Gran Sanhedrin. Fue el consejo supremo y el tribunal de los judíos que se desarrolló del consejo municipal de Jerusalén Tenía jurisdicción sobre asuntos religiosos tanto como los casos civiles y criminales».

Con relación a la estrategia militar incluía los ataques de sorpresa, las emboscadas, la concentración de fuerza, los ataques de noche, y había tres métodos para conquistar una ciudad fortificada: un medio directo (se penetró la muralla por romperla, por treparla o por excavar un túnel por debajo); el asedio; un medio indirecto (por la artimaña). La ley de la guerra: una comparación bíblica de Diane S. Segal.

Estas notas, brevemente y apretadamente indicadas, pretenden ir hacia una respuesta de los cuestionamientos arriba escritos. Parece haber una explicación histórica y religiosa sobre el actuar israelí contra los palestinos/as en Gaza. Por supuesto, hay otros aspectos que dan razón de este vergonzoso proceder.

Sobre un mapa se pueden trazar todas las líneas
Horizontales, rectas, diagonales
Desde el meridiano de Greenwich hasta el golfo de México
Que más o menos
Pertenece a nuestra idiosincrasia
También hay mapas grandes, grandes, grandes
En la imaginación
E infinitos globos terráqueos
Marta
Pero hoy sospecho que sobre un mapa pequeñísimo
Mínimo
Dibujado en papel de libreta escolar
Puede caber toda la historia
Toda.

Compartimos aquí “Réquiem para la mano izquierda” de Nancy Morejón, en diálogo con la humanidad de la poesía de Darwish y con los ritmos de la música cubana Marta Valdés (a quien está dedicado este poema).

“Grupo de norteamericanos por la Paz” envían carta a secretario de Estado de EUA

Un comunicado recibido por SURCOS indica:

“Este martes 21 un grupo de norteamericanos por la paz, se acercarán a la sede de su embajada en San José Costa Rica para entregar una carta dirigida a Antony Blinken, Secretario de Estado de EEUU. La carta es la siguiente (la original está en inglés):

Señor Antony Blinken
Secretario del Estado
Los Estados Unidos de América

Sr. Blinken y todos los diplomáticos del Departamento de Estado del EUA:

Estamos asqueados que las acciones actuales del gobierno de los Estados Unidos, con respeto a los crímenes de guerra israelíes, han hecho necesario escribir esta carta. Lo que vamos a decir ya debe ser muy obvio al Sr. Blinken pero, si no a él, entonces lo debe ser a todos los demás empleados del Departamento de Estado quienes han hecho la diplomacia internacional su carrera. Pero aquí estamos.

Como ciudadanos de los Estados Unidos de América declaramos con fuerza y firmeza que:

1) El estado de Israel impone el apartheid en contra de los palestinos, como ha sido determinado por numerosas organizaciones internacionales respetadas e independientes de los derechos humanos;

2) El estado de Israel ha ejercido una consistente e intencional violación del derecho internacional por su ocupación militar de la tierra palestina, como ha sido descrito en más de 100 resoluciones de las Naciones Unidas;

3) El estado de Israel actualmente está llevando a cabo la limpieza étnica de los palestinos de la franja de Gaza, como ese término es definido por la Comisión Europea y usado por el departamento de estado de los EUA;

4) El estado de Israel está cometiendo los crímenes de guerra del castigo colectivo y del bombardeo masivo de los barrios civiles, hospitales, escuelas, iglesias y mezquitas en la franja de Gaza;

5) Según la ONG Save the Children, el estado de Israel ha matado más niños y niñas en solo las primeras tres semanas de su cruel y desquiciado ataque en contra de la franja de Gaza que la suma de todos los niños matados en todas las otras zonas de guerra del mundo desde el 2019. Y esa cifra horrenda crece con cada momento que pasa.

Debido al hecho de que Israel sería INCAPAZ llevar a cabo estas atrocidades sin el apoyo anual de MILES DE MILLONES de dólares de ayuda financiera directa y de armas de los Estados Unidos, el gobierno de los Estados Unidos es CÓMPLICE y PARTICIPANTE ACTIVO en la ejecución de crímenes de guerra en contra del pueblo Palestino por parte de Israel.

Por ende, como ciudadanos de los Estados Unidos decimos, “NO EN NUESTRO NOMBRE.” Exigimos que el gobierno de los Estados Unidos:

1) Utilice todos los medios a su disposición para forzar un cese al fuego inmediato de los ataques de Israel en contra del pueblo palestino de Gaza; y,

2) Detener inmediatamente la entrega a Israel de todo el equipo militar que puede ser utilizado en la ejecución de su ocupación ilegal de tierra palestina y en la limpieza étnica de los palestinos de la franja de Gaza.

Finalmente, aplaudimos a esos empleados del Departamento de Estado que han alzado la voz en contra del apoyo de los EUA a los crímenes de guerra de Israel en contra del pueblo palestino. Gracias por su valentía moral. En cuanto al señor Blinken y el resto de los diplomáticos del Departamento de Estado, deben bajar sus cabezas en vergüenza por hacer posible uno de los más grandes crímenes en contra de la humanidad en la historia de los seres humanos.

Sinceramente,

Ciudadanos con Conciencia de los Estados Unidos de América.

Los horrores de una guerra que parece no tener fin

El pasado 7 de noviembre en el programa La Mesa Redonda, con Sergio Marin Cornavaca, se habló sobre el tema: “A un mes del ataque de Hamas contra Israel, los horrores de una guerra que parece no tener fin”. Para el programa se contó con la participación de Vladimir de la Cruz, quien es historiador y politólogo costarricense. 

Para observar la retransmisión del programa, ingresar a los siguientes enlaces: https://fb.watch/oaNpUWVKkN/