Cabalgable en esta tormenta que se me hace brisa recorriendo sus cabellos: lianas de obsidiana tasajeando mis penurias.
Bella, como este sendero construido por mis manos dirigido por quien comanda mis anhelos y mis luchas ya casi eternas sembrando semillas de coraje para que germinen multiplicadas en ese mundo nuevo que siempre será posible si no renunciamos ni al canto ni a la poesía de los Ángeles.
Estos que cada día y cada noche desarticulan las miserias para darnos la esperanza optimista y el nutriente aliento que la fe demanda para no morirnos simplemente así, sin un arco iris tarareando en nuestros ojos.
Digo que es dócil la tarde, cabalgable como las ilusiones que se tatuaron en el Alma para no llegar a la Eternidad sin ningún salvoconducto.
Voy por mi sendero.
Este que hoy muestro.
Este que amo y protejo como pulmón imprescindible: bello como el amor que no se olvida porque es el oxígeno que nos mantiene en pie para seguir luchando.
Llegará la tarde, y ella traerá consigo misma ese hasta mañana del Sol que antes del crepúsculo, será un recuerdo enamorado del último Arco Iris concebido para nuestros ojos. Sé que seremos felices porque la felicidad es un encuentro de verdades. Sos mi verdad: Soy tu verdad. Mis pupilas conocen la realidad por tus retinas. Mi luz resplandece en tus ojos. Tus ojos en mi luz resplandecen. Somos tiempo eterno. Brisa perenne. Sos mi lengua. Soy tu palabra. Mi lenguaje nace en tu pecho. Tu boca es mi corazón abierto. Somos una verdad histórica: una máxima axiológica que se nutre de semillas nuevas y de tierras buenas. Las lluvias y las aves nos guían por senderos estrechos pero con espíritus anchos y nobles. No hay temor en esta vida que me impida abolir de tu alma las angustias y las zozobras porque mi libertad se fundamenta en la certeza de saberme tuyo hasta más allá del más allá de mis cenizas y mi tiempo. Amarte es mi religión, y ella me ha devuelto la cuarta hoja que le faltaba al trébol de la existencia. Soy el axioma que la Vida puso en tu camino. El artesano dueño de las manos que el Cielo puso sobre la arcilla que moldeará el tiesto para el agua que nos dará la vida nueva cuando al fin aceptemos que la ruta correcta es jamás dejar de amarse. Sos la miel. Soy tu colmena: mariolas eternizando el amor que germinamos para brindarnos siempre la cosecha y ser eternos.
Todo está quieto, todo parece un sueño, nada adentro, nada afuera, en esta noche soleada y caliente.
Las aves han cesado su plegaria de cantos vencidas por el calor y la falta de agua en sus gargantas heridas.
Las lagartijas se cuelgan de las raíces en los acantilados rogando por una gota de viento que acaricie sus áridas escamas.
El vendedor ambulante que desafía a todas las pestes se a refugiado bajo la sombra manchada de cielo de un árbol de mango.
Una masa de tiempo sin forma aplasta las conciencias de la gente que yace en sus poltronas de madera tostada y pintura cuarteada.
Este pueblo es un tributo al mar…
Pero el mar no se digna ni a humedecer las arenas de la plaza. Quizás por temor a que los marineros Y los vendedores de churchil enloquezcan en las calles llenas de bares cerrados y doncellas en cuarentena.
La castidad a sido impuesta de manera sigilosa. Restringida de 8 a 5 y de 7 a 10.
Cuartos separados y burdeles clausurados, el lívido infectado y el vicio en cuidados intensivos.
El sicariato en banca rota, el crimen pasional pide limosna…
Solo queda seguirse abanicando acostado en una hamaca sofocante, mientras pasa la procesión de siete jinetes polvorientos.
Cuarenta días de soledad entre las mariposas del insomnio.
Escucho un grito en el silencio, grito de los marginados, los excluidos e ignorados. Escucho un grito en el desierto, grito de los abandonados y los explotados.
Es un clamor que emerge desde las entrañas de la tierra, Que gime y llora en el desierto desolado. La voz que grita: se acabó la paz, ¡es tiempo de guerra!, ¡Marchad, marchad como valientes soldados!
Viene a mi mente un recuerdo del pasado: Dejé mi sangre y mi piel en la batalla, Mi corazón quedó destrozado. Tras la voz de alerta el pueblo callaba, ¡Qué impotencia! ¿Todo había acabado?
¿Qué se hizo la Suiza Centroamericana?, ¿Dónde quedaron los Derechos Humanos?, ¿Qué se hicieron los cantos y las risas de la sabana? ¡Maltrataron mi dignidad humana!
Desde lo más profundo de mi alma surge un clamor: ¿QUIÉN HA USURPADO LO QUE POR DERECHO ME PERTENECE?
Un silencio ensordecedor me aterra, ¿Es que acaso no hay esperanza? Busco en el sonido del viento, en la madre tierra. Le imploro al Creador: ¡Oh, Padre Celestial devuélveme la confianza!
Como oasis en el desierto recibo una señal: “No todo está perdido, mi niña” ¡Aún hay esperanza! Comprendí, que ya nada era igual, Hallé libertad, conocimiento, poder, recuperé la confianza.
Soy la voz en el silencio que se reconoce como ciudadana. ¡Nunca más seré marginada, excluida, ignorada! Ahora comprendo por qué nunca estuve ni estaré alineada: YO SOY REINA, HIJA DEL GRAN REY Y todo lo que me ha sido quitado, me será devuelto con creces Y POR LEY.
LIBERTAD
Que los temores no me impidan volar, que mis pensamientos no me encarcelen, que nadie se atreva a decirme “no puedes”, porque basta la voluntad para avanzar.
Que mis alas nadie las llegue a cortar, ni pretendan mis derechos coartar, los sueños y la libertad no se pueden canjear, sólo tengo que mover mis alas y volar, volar.
El Universo me pertenece, la imaginación no tiene límites, de mi interior surge la fuerza, y de repente una luz aparece.
Físico es el encierro, mi alma no la pueden aprisionar, esto no es un yerro, es mi amada libertad!
Proyecto quiere que ramonenses se apropien de su identidad como cuna de la poesía nacional
El mural «Barco anclado en la Ciudad» está inspirado en el cuento del autor costarricense Carlos Rubio. Esta obra será restaurada durante el Día Mundial de la Poesía. Foto cortesía del proyecto.
La “tierra de los poetas” costarricenses llena sus calles y paredes de colores y rimas para conmemorar el Día Mundial de la Poesía este 21 de marzo. San Ramón se une a la celebración con proyectos dirigidos a las y los vecinos, especialmente en espacios públicos.
Uno de estos trabajos es el proyecto de Acción Social Poemas gráficos en el cantón de San Ramón (EC-203), un movimiento cultural de la Sede de Occidente de la Universidad de Costa Rica (UCR), el Centro Cultural e Histórico José Figueres Ferrer (CCEHJF), la Municipalidad de San Ramón y agrupaciones artísticas locales.
El encargado del proyecto, Andrés Badilla Agüero, dijo que Poemas gráficos quiere que los y las ramonenses se apropien de su identidad como cuna de la poesía nacional y puedan tenerla presente en los lugares locales que visitan.
El Instituto Superior Julio Acosta de San Ramón luce un mural basado en el poema Después de la tarde de Lisímaco Chavarría. Foto cortesía del proyecto.
“Las obras que desarrollamos tienen tres componentes principales: los espacios públicos, que el texto y la imagen se complementen para que sean más accesibles para la gente, y que haya una participación activa por parte de las personas de las comunidades en el desarrollo de los proyectos, para que haya una mayor identificación y apropiación con los trabajos”.
Para Badilla, las comunidades y la sede de Occidente de la UCR se han unido mucho para intercambiar conocimientos y llevar a más zonas los poemas gráficos
“Una de las pruebas más claras de esta acogida es que no logramos dar a basto con todas las solicitudes que tenemos. Quisiéramos atenderlas más rápido pero la gente sabe que vamos paso a paso y que pronto les vamos a responder en sus comunidades o instituciones”.
Durante este año, las personas que colaboran con el proyecto colocarán placas a varias de las obras para ofrecer información sobre la motivación y los autores de cada mural. Foto cortesía del proyecto.
Sobre el valor de la poesía, Badilla mencionó que con el cambio de las tecnologías y la forma de transmitir la información, es importante que surjan proyectos como este, para que las tradiciones y la literatura no se vean amenazadas. “Queremos que la poesía esté presente en los espacios y tenga relación con la gente. Que la gente la pueda leer en las calles y la relacione de una vez con imágenes”.
Este miércoles 21 de marzo, para celebrar el Día Mundial de la Poesía, en San Ramón se remozará el proyecto Barco anclado en la ciudad, ubicado en la escuela José Joaquín Salas. Este mural está inspirado en el cuento del autor costarricense Carlos Rubio.
A partir de esta obra, Poemas gráficos pretende que en el 2018 se puedan restaurar todos los murales que han realizado durante los 12 años de existencia del proyecto. Posteriormente, intentarán replicar el esfuerzo en otros lugares del país.
“Poemas gráficos” cuenta con la colaboración y voluntariado de estudiantes de Artes Plásticas de la Sede de Occidente de la UCR. Foto cortesía del proyecto.