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Etiqueta: violencia política

Y ahora la tercera muerte de Sergio Rojas Ortiz

Rogelio Cedeño Castro, sociólogo y escritor costarricense.

Para los estados nacionales fundados por los criollos, hace un par de siglos, en esta parte del mundo, no se trata sólo de ignorar los derechos más elementales y la existencia misma de los pueblos originarios de Abya yala, nombre que le daban los kunas a este continente en que habitamos, sino de recurrir a su paulatina exterminación física y cultural como una serie de pasos previos para consumar su eliminación total o conversión postrera. Ese, y no otro, es y ha sido desde el siglo XIX el accionar y la intencionalidad manifiesta de quienes gobiernan todos estos países, de ahí su inacción y complicidad con los asesinatos de líderes indígenas que se cometen a diario en países como Colombia, Honduras, Guatemala e incluso en la pudibunda Costa Rica, un país este último donde los medios de comunicación apoyan, de innumerables maneras, a los terratenientes que se han apropiado de las tierras de los pueblos originarios, se trata de una nación que se declara blanca o caucásica por excelencia, una tan singular dentro de la que “esos otros desconocidos” no pasan de ser una molestia marginal, a lo sumo(que problema con esos “inditos” que no entienden todavía el valor comercial de la tierra), un estado costarricense que irrespeta el convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre los derechos de los pueblos indígenas, uno cuyo Poder Legislativo se negó hace ya diez años a votar una ley de autonomía para estos pueblos-nación que quedaron territorialmente, dentro del estado nacional de Costa Rica, uno cuyas autoridades tanto del gobierno central como de los municipios o gobiernos locales se mantienen entre la indiferencia y la complicidad manifiesta frente a la violencia y el atropello, casi cotidiano contra los bribris, cabécares, brorán, teribes, gnäbe bugles y malekus en lucha por recuperar sus tierras usurpadas. La escalada de violencia, con bandas de matones y pistoleros pagados por los terratenientes en los territorios de esos pueblos, culminó con el asesinato de dos importantes líderes de esos grupos étnicos, en el lapso de poco más de un año: Sergio Rojas Ortíz y Jehry Rivera, líder entre los bribris el primero y de los brorán el segundo cayeron abatidos por la violencia homicida, ordenada por poderosos intereses económicos, los que necesitan esas tierras paras sus grandes negocios, y están decididos a quitarse esas gentes de su camino sin entrar en consideraciones humanitarias de ninguna clase, recurriendo incluso a aquellos que han renegado de sus orígenes para consumar el genocidio y el etnocidio simultáneos.

Dado lo anterior, estamos en capacidad de afirmar que no tuvo que transcurrir siquiera un lapso de dos años para que se consumara lo que me atrevo a calificar, sin tapujos ni bobadas de ninguna clase, como la tercera muerte de Sergio Rojas Ortíz. El atroz crimen ocurrido en Salitre del cantón de Buenos Aires, en la noche del 18 de marzo de 2019 fue apenas el inicio de un no tan lento proceso hacia la impunidad y el olvido del crimen cometido en la persona de uno de los líderes más importantes entre los bribris que habitan en el actual territorio de Costa Rica, casi de inmediato se ejecutó su segunda muerte cubriéndolo con una campaña de infamias a través de los medios comunicación más importantes del país, esa muerte consistió en censurar acremente, y recriminar de previo a quienes se atrevan a invocar su memoria como un luchador consecuencia por los derechos de los suyos, con lo que se buscaba no solo deslegitimar esa lucha sino abrir el camino para la impunidad y el olvido.

Cuando apenas ha transcurrido un año y medio del primero de esos asesinatos, el de Sergio Rojas Ortiz, su tercera muerte comienza a abrirse paso en los medios de comunicación social e incluso en las redes sociales, para ello el Poder Judicial declara cerrado el caso ante lo que llama la “imposibilidad” de identificar a los culpables (no se distingue entre autores intelectuales y ejecutores, desde luego) del crimen.

A diferencia de Ramón Mercader, el catalán que asesinó al líder bolchevique León Trotsky en la ciudad de México, cuya tercera muerte viviendo siempre bajo otro nombre, ocurrió en Cuba en 1978, después de haberse convertido en “otro” (Jacques Mornard- Frank Jackson) para cometer el crimen y pasar después veinte años encarcelado en México en esa misma condición enajenada, aquí no es el victimario (recordemos el libro de Jorge Semprún LA TERCERA MUERTE DE RAMÓN MERCADER) sino la víctima en la persona de Sergio Rojas Ortiz, la que es asesinada una vez más, al negar la posibilidad de establecer las responsabilidades de él o los asesinos, abriéndole paso a la impunidad y al olvido en un país sin memoria histórica. Para nosotros, Sergio Rojas Ortiz vivirá siempre en nuestros corazones y en nuestra memoria, su legado nos pertenece también a todos los que asumimos y respetamos su humanidad, al igual que la de todos sus hermanos de los pueblos originarios que habitan el actual territorio de Costa Rica, quienes merecen todo nuestro respeto y la solidaridad que podamos darles. Que así sea.

¡Repudio a los femicidios! ¡Apoyo a las movilizaciones recientes!

Organización Política Carmen Lyra

Durante esta semana han salido a la luz los presuntos culpables de los asesinatos de María Luisa Cedeño y Allison Bonilla, y en lo que llevamos del año, según el Observatorio de violencia de género contra las mujeres y el acceso a la justicia, se han registrado 9 casos de femicidios reconocidos judicialmente en Costa Rica.

Estos femicidios son una evidencia irrefutable de lo violento que es este sistema patriarcal y machista con el que tenemos que convivir día a día las mujeres, un sistema que quiere mantener siempre el control de nuestro cuerpo, y en caso de que alguna de nosotras reaccione de manera negativa o confrontativa ante este control, se le trate de manera violenta, denigrante y agresiva contra nuestra integridad física, psicológica y sexual.

Las formas bajo las cuales se llevan a cabo estos feminicidios y se realiza su investigación solamente nos recuerda y reafirma la necesidad de reivindicar la condición de humanidad de las mujeres como personas que merecen ejercer su vida con dignidad. El papel trascendental que juegan las mujeres en el desarrollo de una sociedad más justa, digna y equitativa se ve minimizado con las formas de violencia que se normalizan.

Los deficientes procesos judiciales en los cuales no se prioriza la búsqueda de los asesinos ni la claridad de sus condenas evidencia la poca importancia que le dan las autoridades de la materia a las vidas de las mujeres. Pero esta solo es una parte de la cultura de violencia hacia las mujeres que debe de eliminarse. La cultura de prevención de la violencia está sumamente minada y olvidada, y es allí donde se debe promover que las vidas de las mujeres importan tanto como la de cualquier ser humano que habita la tierra.

Las condiciones actuales nos exigen un profundo replanteamiento del valor que se le da a las labores de cuido en esta sociedad. No hay que olvidar que esta labor ha recaído históricamente sobre las mujeres como un papel secundario; sin embargo, es a través del cuido y la crianza que se forman los seres humanos, y es a través de ellos que podremos crear más y mejores condiciones para lograr que las mujeres seamos al fin libres de realizarnos como personas con todo nuestro potencial.

Mientras esta situación no cambie, viviremos con sentimientos de rabia y de tristeza a la vez, y es esta combinación de sentimientos lo que nos permite tomar las acciones que sean requeridas para evitar que las vidas de las mujeres sean asesinadas y ultrajadas de su dignidad.

Desde la Organización Política Carmen Lyra apoyamos y nos solidarizamos con las acciones feministas ejecutadas en el país, y condenamos rotundamente que se sigan cometiendo femicidio, asesinando a las mujeres solo por el hecho de serlo. Hacemos un llamado a las autoridades a que tomen todas las medidas requeridas para que las personas culpables cumplan las penas correspondientes, y a la sociedad para que reflexionemos sobre los principios que están manteniendo nuestras relaciones actuales.

Datos 2020: https://observatoriodegenero.poder-judicial.go.cr/images/Estadisticas/Femicidio/Documentos/Femicidio_2020_28agosto_cdr.pdf

Observatorio de violencia de género contra las mujeres y acceso a la justicia: http://observatorio.mj.go.cr/observatorio-de-violencia-de-genero-contra-las-mujeres-y-acceso-la-justicia

Pueblo Bribri no se detendrá en la defensa de sus derechos ancestrales

A más de 6 meses del vil y cobarde asesinato del hermano Sergio Rojas del Clan U̱ni̱wak, el Pueblo Bribri de Salitre sigue luchando por sus derechos que legítimamente le corresponden y que han sido negados por parte del Estado costarricense, responsable de que el hermano Sergio no este hoy en día. Durante más de 20 años Sergio reclamo al Estado la devolución de sus tierras, hasta que viendo como el Estado hacia caso omiso a esta exigencia, decidió el Pueblo Bribri comenzar por hacer acciones para la reafirmación territorial por medio de las recuperaciones de tierras. Tras recuperar gran parte del territorio y a pesar de las continuas agresiones por parte de los terratenientes no indígenas, el Estado brillaba por su ausencia, y más bien, en muchos casos arremetía contra el Pueblo Bribri por medio de su Poder Judicial. Todo esto aunado a las acciones ilegalidades e irregulares por parte de diferentes ministerios (INDER, MINAET, PANI, INAMU, DINADECO, MEP, CCSS, otros) de Poder Ejecutivo en clara violación a la ley 6172, al Convenio 169 y diversas Declaraciones en favor de los derechos de los Pueblos Indígenas.

Hoy, queremos expresar nuestra más profunda indignación porque a pesar de tantos años de reclamo y a más de 6 meses de ausencia del hermano Sergio, el Estado continua con las políticas represivas en contra del Pueblo Bribri de Salitre, permitiendo que los terratenientes ilegales continúen dentro de nuestras tierras a pesar de haberse demostrado que no son poseedores de buena fe y de que han estado involucrados con algún tipo de grave violencia y discriminación en contra del Pueblo Bribri. El Estado por medio de su Poder Ejecutivo y Judicial ha permitido que tierras que le corresponden ancestralmente al Pueblo Bribri sean dadas a las Asociaciones de Desarrollo, ente que durante más de 40 años ha servido para intereses en favor del Estado. Las amenazas continúan contra aquellos que reclaman su derecho legítimo a la tierra, no hay libertad, ni paz cuando los mismo agresores que por años han atentado contra el Pueblo Bribri continúan libremente por nuestras calles, por nuestras tierras. Las acciones represivas y violatorias de los derechos indígenas del Pueblo bribri continúa por parte de estos ministerios, viniendo a empeorar el sensible sentimiento de pérdida de nuestro hermano. La IMPUNIDAD es palpable con respecto al asesinato del hermano Sergio así como de los muchos casos judiciales que se encuentran en manos del Poder Judicial.

El Pueblo Bribri no se detendrá en la defensa de sus derechos ancestrales, y defenderá la Madre Tierra hasta su último aliento de vida, tal como lo hizo nuestro hermano Sergio.

Agradecemos a todos aquellas y aquellos que de diversas formas han apoyado al Pueblo Bribri en su lucha y resistencia.

“Antes de salir huyendo, prefiero morir luchando por los ideales del pueblo bribri. Los Bribris no tenemos miedo. Gracias a todos y todas las personas que luchan por un mundo mejor para todos”.

Uniwak

Concejo Ditsö Iriria Ajkönuk Wakpa

Territorio Bribri de Salitre

 

Enviado por Marcela Zamora Cruz.

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FRENAPI: A seis meses del asesinato de Sergio Rojas Ortiz

A LA COMUNIDAD NACIONAL E INTERNACIONAL

DENUNCIA PÚBLICA DEL FRENTE NACIONAL DE PUEBLOS INDÍGENAS (FRENAPI)

¿QUIÉN LO MATÓ?

A SEIS MESES DEL ASESINATO DE SERGIO ROJAS ORTIZ

Hoy, 18 de setiembre del 2019, se cumple medio año del ruin y repudiable asesinato del compañero Sergio Rojas Ortiz, del Clan Uniwak de Salitre (Buenos Aires de Puntarenas), miembro del Concejo Ditsö Iriria Ajkönúk Wakpä, de Autoridades Propias Cuidadores de la Madre Tierra, fundador y coordinador del Frente Nacional de Pueblos Indígenas- FRENAPI.

Sergio Rojas Ortiz representó, representa y representará el espíritu indómito defensor de los DDHH de su Pueblo Bribri y de los demás Pueblos indígenas en Costa Rica. En su resistencia y valentía, tan incómodas para las personas agresoras de los DDHH de los Pueblos, está la causa de su asesinato.

EL 17 de setiembre del 2012, hace 7 años, Sergio fue víctima de un atentado a balazos que, por segunda vez (un año antes lo habían apedreado desconocidos en un recodo del camino), dejó ver la intención de asesinarle. El hecho fue denunciado, el resultado se alejó de ser una investigación profunda del caso.

La persecución con amenazas y agresiones contra Sergio, fue permanente por parte de las personas usurpadoras NO indígenas tanto de su Territorio Bribri como de otros territorios cercanos. Esta persecución se ejecutó por quienes vieron en la causa indígena una amenaza de perder las tierras que con maña y violencia arrebataron a sus habitantes originarios: los Pueblos Indígenas. En esa «campaña» contra Sergio, contra sus compañeras/os recuperantes y el Frente (FRENAPI) también estuvieron (están) implicados miembros de la Municipalidad y Alcalde de Buenos Aires, funcionarias/os de Gobierno Central, Judiciales y Diputadas/os de varios Partidos y Administraciones. También, se unieron (y se unen) medios de comunicación como la Extra y algunos Noticieros de Televisión que replicaron su encarcelamiento provisional por “acusaciones” que no tienen fundamento con información tergiversada y/o sensacionalista.

En el 2015 la Comisión Interamericana de DDHH – CIDH dictó las Medidas Cautelares MC 321-12 a favor de los Pueblos de Salitre y Térraba, la razón: la escalada de actos de violencia y hostigamiento contra estas poblaciones. Una de las finalidades primordiales que pretenden desde entonces las MC 321-12 corresponde a la adopción de medidas necesarias para el resguardo de la vida e integridad personal de las/os miembros de ambos Pueblos. A pesar de ello, los Gobiernos Solís Rivera y Alvarado Quesada no cumplieron con la implementación de los Protocolos para hacer efectivas esas Medidas, permitiendo, por omisión, y a veces con la complicidad in-directa de la Fuerza Pública, que las personas agresoras y violentas continuaran ejecutando sus actos delictivos, hasta culminar con el asesinato de nuestro hermano Sergio.

Las Comunidades no han dado marcha atrás, la violencia no se detiene y las recuperaciones de Tierra/Territorio aumentan en Salitre y se expanden a otros Territorios, bajo las consigas «Sergio Vive- la Lucha sigue y se extiende”, “Sergio No murió, se MULTIPLICÓ”.

A seis meses del vil asesinato de nuestro hermano, se desconoce el estado de la Investigación que realiza la Fiscalía General. La impunidad histórica de los delitos contra los Pueblos Indígenas es patente.

Reprochamos que cuando las/os indígenas denunciamos actos delictivos, no se da trámite a nuestras denuncias, llegando incluso a ser rechazadas o archivadas sin previa investigación. Esto genera mayor violencia y temor cuando llegan las personas agresoras denunciadas, quienes se atreven a perpetrar nuevos actos delictivos bajo el cobijo de la impunidad que constantemente les favorece.

El escenario impune, permite más espacio de acción a las personas usurpadoras y agresoras, tanto particulares como a funcionarias/os de los tres poderes estatales. La más reciente agresión física se evidencia contra la compañera Magdalena Figueroa, recuperante de la Finca Kapleña de Salitre a quien el usurpador le roció su rostro con herbicida. En cuanto al hostigamiento y agresión emocional, se evidencian las amenazas del PANI principalmente a nuestras compañeras, respecto a llevarse a las/os menores de edad de las fincas recuperadas por las familias indígenas (este hecho recientemente lo denunciamos públicamente).

La Ley Indígena establece que «los territorios indígenas son inalienables, exclusivos de los Pueblos que los habitan…Los NO indígenas No pueden poseer tierras dentro de estos territorios, ni construir casas, ni usar los recursos naturales que ahí existan…» (Ley 6172 de 1977), en el mismo sentido el Convenio 169 de la OIT (de los Pueblos Indígenas) ratificado por Costa Rica 1992, dice que el Estado (todo) debe garantizar la seguridad e integridad de los Territorios Indígenas y el respeto de los demás Derechos de estos Pueblos.

De lo dicho y principalmente de lo vivido, tenemos certeza que el Estado Costarricense No ha podido garantizar la vida e integridad personal de nuestros Pueblos ni de sus defensores, tampoco hay voluntad política por parte del Estado para lograr el saneamiento territorial de los Pueblos Indígenas. Por el contrario, ha permitido por acción u omisión la usurpación de sus Tierras/Territorio, no ha logrado garantizar otros derechos de nuestras/os hermanas/os indígenas, dejando que las personas agresoras sigan entrando y saliendo sin impedimento de los Territorios. Todo esto, bajo la complicidad de un sistema impune para las personas agresoras y severo para la población indígena con ensañamiento en quien es defensor/a de los DDHH.

EXIGIMOS SANEAMIENTO E INTEGRIDAD TERRITORIALES;

RESPETO POR NUESTROS DERECHOS HUMANOS.

¡EXIGIMOS JUSTICIA PARA SERGIO!

¡Por una Justicia Pronta y Cumplida, NO MÁS IMPUNIDAD!

¡LA LUCHA SIGUE!

¡Autonomía Indígena YA!

¡Sergio No murió, se multiplicó!

¡Sergio Rojas VIVE!

FRENAPI, 18 de setiembre 2019

COMITÉ NACIONAL DE APOYO A LA AUTONOMÍA INDÍGENA

 

Enviado por Suyen Vega.

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ODHAIN: continúa violencia contra recuperadores indígenas de tierras

Observatorio en Derechos Humanos y Autonomía Indígena (ODHAIN)

A las autoridades públicas y organismos internacionales

A solicitud y por invitación del Comité de Recuperantes Brörán de la Finca Crun Shurín del Territorio de Térraba y del Comité Coordinador de Mujeres Recuperadoras Yimba Caj -de la Finca Du Tuj del Territorio Brunkaj (Boruca) de Yimba Kaj (Rey Curré) ante nuevos acontecimientos ocurridos en ambas Fincas recuperadas: en Crun Shurín, el retiro de los bienes muebles que quedaban, del supuesto poseedor, que deja en incertidumbre y «… más vulnerables pues se llevaron hasta los portones…»; con rumores de una posible acción violenta en contra de las familias recuperantes; en Du Tuj, reitera su denuncia de que «… venimos siendo amenazadas, acosadas  y agredidas por el No indígena, usurpador Juan Jiménez Hidalgo y sus matones…».

La 17°. Misión del Observatorio ODHAIN, se realizará los días domingo 25 y lunes 26 de agosto del 2019, saliendo de San José para entrevistarse con personas de las comunidades mencionadas, que recuperan tierra / territorio, con autoridades locales y de ser posible con los supuestos dueños de las fincas o sus representantes; tiene como objetivos, documentar e informar a la comunidad nacional e internacional los hechos suscitados en las últimas semanas, así como dar seguimiento a los anteriores Informes ODHAIN relacionados con estas dos comunidades de recuperantes.

La 17° Misión ODHAIN, visitará en el primer día, las comunidades de Crun Shurín y de Du Tuj, para entrevistar a las personas y grupos en conflicto y documentar los hechos denunciados. En el segundo día ( y posteriores en San José) se dará énfasis a las entrevistas con autoridades policiales, despachos judiciales que intervienen en esos casos; también con INAMU, representantes de Iglesias – INDER y el viceministro de la presidencia Juan Alfaro, encargado de la implementación de las medidas cautelares establecidas por la CIDH, a los Territorios de Salitre y Térraba.

La 17°. Misión del ODHAIN está integrada por: Alejandro García Valerlo, 1 – 489 – 786, del Movimiento Humanista Internacional (Sección Costa Rica); Gustavo E. Cabrera Vega, cédula 3-222-901, de la Asociación Americana de Juristas – Capítulo CR (AA) – CR); Ana Nicté Castillo Delgado, cédula 4 – 0227 – 0830, del Servicio Paz y Justicia en Costa Rica (SERPAJ-CR); Suy Len Wong Ugalde, cédula 1-572-540, del Centro Amigos para la Paz (CAP); Alejandro Céspedes Badilla, cédula 1- 0991 – 0557 y Aída Varela Murcia, Pasaporte F- 143405, ambos de Justicia Paz e Integridad con la Creación (JPIC), de la Familia Franciscana.

La Coordinación de la Misión estará a cargo de Aída Varela Murcia y Alejandro García Valerlo. Hacemos la presente comunicación para los efectos correspondientes, agradecemos la atención a la misma.

Observatorio en Derechos Humanos y Autonomía Indígena (ODHAIN) (Sede SERPAJ-CR / 2223-4472 / informesodhain@gmail.com

 

Enviado a SURCOS por Suyen Vega.

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FRENAPI denuncia amenazas del PANI y gobierno hacia recuperadores indígenas

El día jueves 22 de agosto del 2019, el Patronato Nacional de la Infancia (PANI) a través de su Trabajadora Social, Laura Salazar Gonzales, volvió para amenazar a familias indígenas de la Finca Kapleña, en conflicto con el usurpador No Indígena, en Salitre. Personeras del PANI, han amenazado con regresar con la policía para llevarse a las/os niñas/os, ingresarlas/os a albergues y acusar a madres/padres de poner en riesgo y peligro a personas menores de edad si continúan con las acciones de recuperación. Han intimidado a estas familias al decir que pueden ser encarceladas y con ello declarar el abandono de sus hijas/os para “…quitarnos las/os chiquitas/os para siempre…”. Se ha amedrentado a las familias recuperantes proponiendo que se retiren del lugar y dejen al usurpador tranquilo.

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Red de Mujeres Rurales: la impunidad, causa de las violaciones a los derechos humanos

La Red de Mujeres Rurales denuncia que una vez los finqueros invasores del Territorio Indígena Bribri de Salitre, con el apoyo de los funcionarios racistas de las instituciones cometen agresiones contra el pueblo bribri, contra los legítimos dueños del territorio.

De nuevo los usurpadores comenten agresiones en el Sector Puente del Territorio indígena Salitre, de nuevo la compañera Magdalena Figueroa Morales ha sufrido violencia a causa de la indefensión en que se encuentran las comunidades indígenas y en particular las mujeres y los agresores no son castigados.

El viernes 12 de julio, se presentaron al rancho donde habita Magdalena, el finquero Edwin Guevara Mora, con el peón Francisco Figueroa Rojas, con bombas de fumigación, conteniendo agroveneno. Le atomizaron sobre las plantas que Magdalena ha sembrado en el patio alrededor del rancho y siguieron echando veneno en todas las cosas de uso doméstico, sobre los trastes y sobre los alimentos. Ante el reclamo de la compañera Magdalena, Edwin Guevara le echó veneno en la cara y en todo el cuerpo. Sus ropas quedaron empapadas de veneno y los nietos de ella de 4 y 6 años también quedaron rociados de veneno.

Como en otras ocasiones, Magdalena llamó a la policía que tardó más de una hora para llegar, tiempo suficiente para que los agresores se hubieran retirado. Los policías hicieron un parte y la pusieron a firmar, pero no le dejaron copia para saber qué habían escrito los policías y no se ha iniciado investigación.

La Red de Mujeres Rurales denuncia una vez más que aunque la comunidad indígena de Salitre cuenta con una medida cautelar que supone acciones de protección inmediata contra los agresores, estas medidas no son respetadas ni aplicadas por el Estado costarricense, ya que permiten que la población siga siendo violentada en sus derechos, como sucedió ahora con la compañera y como ocurrió hace cuatro meses con el asesinato del compañero Sergio Rojas Ortiz, en su casa de habitación.

Se repiten las agresiones al pueblo bribri de Salitre con la complicidad de la policía y se repite la impunidad ante la violación de los derechos del pueblo indígena. Existen resoluciones judiciales para proceder al desalojo de los usurpadores del territorio y el Estado costarricense no cumple ni con su misma ley. Cuando nos preguntamos por qué se siguen dando estas ocupaciones ilegales de los finqueros, por qué siguen las compañeras y compañeros indígenas viviendo atropellos, violaciones a sus derechos una y otra vez, la única respuesta que tenemos es la impunidad, la complacencia, la alcahuetería y la complicidad del Estado, de todas sus instituciones racistas.

Responsabilizamos al Gobierno de Costa Rica por la violaciones a nuestros derechos como mujeres de las comunidades indígenas, y de todos los miembros de los territorios indígenas, por el incumplimiento de las medidas cautelares, por la no investigación del asesinato del compañero Sergio Rojas Ortiz y por toda la impunidad que seguimos viviendo. Mientras tanto los usurpadores, los agresores, los violadores de nuestros derechos, se sienten protegidos por el Gobierno, porque siguen cometiendo toda clase de atropellos, ilegalidades, delitos y no les pasa nada.

Llamamos a repudiar públicamente estas agresiones y sumar a la denuncia internacional del Estado Costarricense y la constante violación a los derechos de los pueblos indígenas en Costa Rica. La sola presencia de finqueros no indígenas en los territorios viola los derechos de los pueblos indígenas y sus territorios.

JUSTICIA PARA SERGIO ROJAS

JUSTICIA PARA LOS PUEBLOS INDIGENAS

RED DE MUJERES RURALES DE COSTA RICA

 

Enviado por Alejandra Bonilla Leiva.

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Justicia para los Pueblos Indígenas

Coordinadora de Lucha Sur Sur. El jueves 20 de junio, las organizaciones de la zona sur de Costa Rica que suscriben este comunicado enviaron a los Poderes Ejecutivo y Judicial un documento titulado “Pronunciamiento Público por la Justicia para Sergio Rojas y los Pueblos Originarios de la Zona Sur” y solicitaron una respuesta de estos dos Poderes antes del día de hoy.

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Denigrar y fomentar odio… y lo criminal

Luis Paulino Vargas Solís

Esta semana el presidente Alvarado se reunió con algunos grupos de estudiantes en casa presidencial. En uno de estos grupos -del liceo Rodrigo Facio- iba un jovencito, muy blanquito él, de pelo castaño. En algún momento él, y otras muchachas y muchachos, tomaron la palabra y expresaron sus ideas ante la prensa.

Al menos hasta donde pude escuchar, quienes hablaron, chicas y chicos, lo hicieron con gran propiedad y aplomo. Pero el que ha captado gran interés en las redes es precisamente ese jovencito al que hago mención. La razón de ello -que pareciera ser un horrible pecado- es que se presume que él es gay.

Esas publicaciones, que me han llegado por vías diversas, denigran al muchacho, al punto que su sola presencia en las reuniones con el presidente, es invocada como razón suficiente para quitar toda validez a esas reuniones y convertirlas en una “farsa”.

Creo que esto ilustra muy bien ese odio, espeso e irracional, que envenena a ciertos sectores. Pero, perdonen, en este caso es mucho peor. Porque agredir y acosar de esa forma a un muchacho tan joven es realmente criminal.

Enviado a SURCOS por el autor; publicado también en su página de Facebook.