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Etiqueta: Vladimir de la Cruz

El presidente Trump, ¿realidad inevitable?

Vladimir de la Cruz

No podemos negarnos a no ver la realidad. El presidente Trump es una realidad. El presidente Trump ha movido el mundo político, el mundo geopolítico, el mundo comercial y de las transacciones, el mundo militar y bélico, donde se encuentran importantes conflictos militares que alteran, en muchos aspectos la paz mundial deseada y la seguridad internacional también ansiada, el mundo de los migrantes, y el mundo geográfico, entre otros aspectos de su agenda presidencial.

En el mundo político porque se presenta, como bien lo ha llamado uno de sus representantes diplomáticos en Europa, el nuevo Sheriff mundial, obligado a mantener el orden y la aplicación de sus propias sentencias o decisiones ejecutivas, para mantener la paz, como también se pinta él mismo, en su comarca, como lo hacían antiguamente los representantes de la realeza inglesa, solo que él ve su comarca como todo el planeta. Su plantón como Sheriff no se ha hecho esperar en distintos escenarios: América Latina, Centroamérica, Medio Oriente, Europa y la República Popular China.

En el mundo geopolítico porque sus decisiones alteran las situaciones de la propia presencia de los Estados Unidos en organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud, OMS, la Organización del Tratado del Atlántico Norte, OTAN, donde ha amenazado con retirarse y donde ha obligado a que sus socios militares asuman un papel más beligerante, en el mantenimiento financiero de esa organización militar. También por sus amenazas de ocupar militarmente Panamá para apropiarse del Canal de ese país, o de apropiarse de la Franja de Gaza para impulsar allí, expulsando a su población palestina a los países vecinos, un importante proyecto turístico, comercial e inmobiliario, o por la imposición que está haciendo sobre Ucrania para apropiarse de las llamadas “tierras raras”, exigiéndolas como compensación por las millonadas de dólares que le han dado para su actividad militar en el conflicto ruso ucraniano. También por declarar que Groenlandia y el Artico, el Polo Norte, son parte de su seguridad nacional, enfrentándose a Dinamarca y Rusia, que han hecho valer sus derechos internacionales y soberanos en esas regiones.

En cuanto a su relación con la Rusia capitalista, del presidente Putin, no está muy clara aún, de cuál es el papel geopolítico que quiere jugar. Pero, señalar de manera muy clara, como lo ha afirmado recientemente, que Rusia no es la culpable de la guerra de Ucrania y que Zelenski, el presidente ucraniano, es un dictador que gobierna sin procesos democráticos, y que en Europa no hay un buen ejercicio de libertades, especialmente de expresión o de prensa, ha provocado una reacción muy fuerte de algunos de los presidentes europeos, moviéndoles las entrañas a los otros.

En el mundo comercial y de las transacciones internacionales por cuanto exige, desde su punto de vista, modificar cualquier relación de intercambio comercial que tengan los Estados Unidos, de manera que su balanza comercial de pagos les sea favorable. Así se ha enfrentado a sus países fronterizos, Canadá y México, y amenaza suspender Tratados Comerciales con algunos países, como Nicaragua. En este caso, me parece que no altera en nada al Tratado de Libre Comercio de Centroamérica, Estados Unidos y República Dominicana, porque este Tratado se discutió país por país con Estados Unidos, y luego se unieron los tratados aprobados en un solo documento.

República Dominicana se unió seis meses después de que lo habían aprobado los países centroamericanos. Así, siendo un tratado entre dos partes, si una lo quiere modificar o salir del mismo, inicia su proceso legal para dar por terminado ese tratado o dejarlo inactivo. En este caso si Trump rompe su Tratado Comercial con Nicaragua, no altera en nada los tratados firmados por los otros países en el marco de ese Tratado de Libre Comercio de Centroamérica, Estados Unidos y República Dominicana.

En el mundo militar y bélico por cuanto desde antes de asumir la presidencia de los Estados Unidos, siendo candidato, ya había advertido que él terminaría con la guerra de Ucrania. Sus decisiones en este sentido, y sus reuniones con Rusia, sin tomar en cuenta a Ucrania y a la Unión Europea en las conversaciones orientadas a acabar con el conflicto, parecieran orientarse a acabar con la guerra en pocas semanas, y quizá le den el Premio Nobel de la Paz por ello. Si se lo dieron a Obama, sin saber por qué se lo dieron, perfectamente se lo pueden dar a Trump por este acuerdo que conduzca a acabar con este nudo bélico militar. Según Trump si Ucrania en tres años de conflicto no buscó la paz en un proceso de negociación no tiene por qué hacerlo en este momento, en la iniciativa que él propone.

En el mundo de los migrantes porque está imponiendo, como un gran negocio, la expulsión y devolución de migrantes, de Estados Unidos a otros países, independientemente de las regiones de su procedencia. El negocio es la trata de migrantes, como se realizó en el pasado la trata de negros, o la trata de blancas, como se les ha llamado a los negocios de comerciar esclavos negros o mujeres y niños, que también son objeto de ese negocio.

Hoy es el negocio de la Trata de Inmigrantes, del cual Costa Rica no ha escapado de las políticas comerciales de Trump en ese sentido. Primero, por la imposición y sometimiento del gobierno a las decisiones de Washington, en lo comercial, en lo político y, ahora, con los migrantes.

En un país como Costa Rica, con una imagen de narco Estado, con un narco gobierno que lo dirige, no es de extrañar que la trata de inmigrantes sea parte de este proceso de negociaciones entre grupos mafiosos, que hacen, desde el gobierno, fuera de él y con el gobierno, un gran negocio comercial y económico con las migraciones, tan solo con su traslado, pero también con el mantenimiento que hay que darle a esos grupos de migrantes, más allá del apoyo que disfrazadamente pueda dar la Comisión Internacional de Migraciones.

En el mundo geográfico Trump ha provocado un sismo de denominaciones y de reconocimientos geográficos. El más importante, por su impacto regional en el continente americano, es el de denominar al Golfo de México, que es un mar semicerrado del Atlántico Norte, como Golfo de América, situación que ya ha tenido sus impactos internacionales por cuanto ya ha empezado a reconocerse de esa manera, en organismos que tienen que ver con esos reconocimientos, partiendo de que los países son los que denominan sus territorios y extensiones.

Cuando Trump señaló esa denominación en su primera reacción fue decir que el nombre Golfo de México alcanzaría solo la plataforma marina, que es una región o zona que se proyecta hasta donde se producen las profundidades marinas a más de 200 metros. Sin embargo, los países, entre ellos Estados Unidos tiene una proyección mayor sobre la llamada Zona Marítima, que internacionalmente reconoce aguas interiores, costeras, el mar territorial, el lecho y subsuelo como el espacio aéreo sobre esa zona marítima, que también se entiende como una zona económica, la plataforma continental y de alta mar que alcance hasta 200 millas. Esta zona marítima terrestre es parte del patrimonio nacional de cada Estado y por ello también se considera inalienable e imprescriptible. Son las áreas del océano sujetas al poder de la autoridad estatal que así las defina.

En cuanto a la denominación que han hecho Trump, que se le reconoce por parte de algunos organismos de proyección internacional, probablemente provoque discusiones de límites marítimos entre Estados Unidos, México y Cuba.

La definición del Golfo de América que ha hecho Trump incluye las aguas que tocan sus costas, “proyectándolas” a todas las costas de lo que se ha llamado Golfo de México, que incluye las costas mexicanas, aunque esto ya lo están cuidando en la elaboración de los nuevos mapas con esta denominación, fragmentando el conocido Golfo de México en dos, el “Golfo de América” con proyección de las costas de los Estados Unidos y el “Golfo de México” con la proyección de las costas de México. En cuanto a la proyección de las costas solo de los Estados Unidos, y no solo de los Estados Unidos Mexicanos, como se llama oficialmente México, se incluyen las llamadas zonas del Mar Territorial, la Zona Contigua, la Zona Económica Exclusiva y la Plataforma Continental, aspectos que ha alterado la nueva denominación que ha impuesto Trump.

En el caso costarricense tenemos alrededor de 52.000 kilómetros cuadrados de superficie terrestre, pero por poseer la Isla del Coco, como parte de nuestro territorio, tenemos un mar territorial y una zona exclusiva de 550.000 kilómetros cuadrados. En el caso costarricense tenemos para la información del querido lector, de acuerdo, a la profundidad del mar, la zona litoral que es la línea de costa tanto en el Pacífico como en el Caribe, la zona sublitoral que alcanza hasta los 200 metros, la zona batial que comprende de los 200 a 3000 metros de profundidad, la zona abisal que alcanza las profundidades de 6000 metros y la zona hadal que va más allá de los 6000 metros. A esto agregamos los conceptos que usamos para la administración y regulación con la finalidad de conservación o preservación, como regiones protegidas. También se tienen los conceptos de aguas costeras, aguas abiertas, aguas profundas, las áreas de los arrecifes de coral. Como zonas de navegación también hay denominaciones que se conocen como la zona ilimitada, que incluye todas las aguas navegables, la zona de navegación hasta un máximo de 60 millas de la costa, la zona de navegación hasta un máximo de 25 millas de la costa, y la Zona de navegación hasta un máximo de 12 millas de la costa. Sobre todo, este espacio Costa Rica ejerce su soberanía y control.

Recordemos que el Golfo de México se denominó de esa manera en 1550, antes de que existieran los actuales Estados Unidos, y que se establecieran en la costa este de América de Norte los colonos ingleses, que con su separación de Inglaterra llegaron a constituir los Estados Unidos de América, como realmente se define la nación estadounidense. Igualmente, su nombre se asocia a la presencia de la cultura autóctona mexica, que se desarrolló en el Valle de México en los siglos XIV, XV y XVI, siendo la cultura dominante a la llegada de los españoles.

El nombre de México seguirá usándose para los mexicanos, centroamericanos, caribeños y latinoamericanos, salvo que sus gobernantes, por imposición de Trump, los obliguen a referirse de la nueva manera, aunque la plataforma de búsqueda electrónica Google haya cambiado el nombre a Golfo de América.

Hay que estar atentos a que en los planes educativos del Ministerio de Educación no se use esa nueva denominación, que ha impuesto Trump para el Golfo de México.

La denominación que impuso Trump alcanza hasta las aguas que limitan con Cuba y México. La razón de Trump para cambiar el nombre ha sido la de que es parte de la fortaleza, la grandeza y la vitalidad económica de los Estados Unidos. También ha tomado en cuenta que de la superficie total de las aguas del Golfo de México, que es de alrededor de 1.5 millones de kilómetros cuadrados, de los cuales Cuba tiene una proyección de un 7%, México un 33% y lo Estados Unidos un 60%. Probablemente Trump quiera proyectar su extensión sobre el Golfo de México a la llamada Sonda de Campeche que es una de la regiones más importantes de petróleo dentro de la Zona Económica Exclusiva de México, que podría verse amenazada por la nueva denominación que hace Trump del Golfo de México.

La modificación que ha hecho Google es solo para los usuarios de los Estados Unidos, porque así lo impuso Trump para las agencias federales de esa nación.

No conozco todavía si la Comisión de Nombres Geográficos, de las Naciones Unidas, que es la que supervisa oficialmente, a nivel internacional, los nombres y sus cambios de los accidentes geográficos, como es este caso del Golfo de México, ha aceptado los cambios impuestos por Trump.

En los mapas continentales debiera empezar a utilizarse las denominaciones: Estados Unidos de América, Estados Unidos Mexicanos, República Federativa de Brasil, para señalar que son repúblicas constituidas por varios estados bajo un mismo modelo político federal. Así se evita que, en el caso de México, y de los actuales Estados Unidos, la imagen que se usa de “Estados Unidos de América”, comprenda a todos los Estados del continente. No vaya a ser que a Trump se le ocurra ampliar sus horizontes…

Del monroísmo al trumpismo, ¿una nueva Doctrina del Imperialismo en el siglo XXI, The Donroe Doctrine?

Vladimir de la Cruz

Eran los días finales del colonialismo español en América, cuando en el Caribe el quinto presidente desde su Independencia, quien había participado en las luchas de la separación de las colonias británicas en el norte de América. Le tocó debatirse entre el esclavismo y el abolicionismo que se daba en el expansionismo hacia el oeste de las 13 colonias.

La esclavitud se había afincado en los estados sureños, con una economía basada en la producción de algodón. La expansión hacia del oeste se hacía de manera equilibrada, un estado en el sur, otro en el norte, para garantizar equilibrio en el Senado, señalando el paralelo 36°30′ N como la frontera de la esclavitud entre los estados en desarrollo.

La lucha anticolonial española y por su independencia facilitó que España no pudiera defender los territorios de la Florida, que había sido invadida por colonos ingleses, por lo que terminaron los españoles vendiendo la Florida por 5 millones de dólares.

El dilema para la naciente Federación Americana era el reconocimiento de las naciones independientes de Hispanoamérica, en el período 1817-1825, cuando el presidente James Monroe ejercía su mandato. España se debatía en la restauración absolutista. La Constitución de Cádiz de 1812, que había sido suspendida entre 1814 y 1820, de nuevo había sido establecida este año.

Para el presidente Monroe, España no estaba en condiciones, como efectivamente sucedió, de recuperar sus colonias, por lo que impulsó misiones diplomáticas hacia Chile, Argentina, entonces llamada La Plata, Perú, México y la Gran Colombia, de acercamiento político y económico.

En los días iniciales de la lucha independentista latinoamericana, el imperio inglés enfrentó a España, en 1806 y 1807, en el Virreinato del Río de la Plata, tratando de segregarlo de España. Inglaterra en esos años vivía un período de guerras con España, prolongado desde 1804 hasta 1809, aprovechado por Napoleón para su invasión en España desde 1808 hasta 1814, que enfrentó también a Inglaterra con Francia.

En este contexto geopolítico, Inglaterra consideraba los territorios de Hispanoamérica, desde una perspectiva estratégica y de gran importancia económica. La invasión inglesa en el Virreinato del Río de la Plata en 1806 permitió la ocupación de Buenos Aires y en 1807 la de Montevideo.

Inglaterra, desde esta perspectiva, a pesar de haber perdido sus 13 colonias, disputaba territorios con España, Portugal y Francia. Cuando no pudo dominar las regiones, las reconoció en época independiente, lo que llegó a preocupar a los Estados Unidos.

Inglaterra desde el siglo XVIII había visualizado a Sur América como un objetivo para desarrollar colonias, lo que facilitó en este mar de contradicciones que Francisco Miranda actuara ante Inglaterra buscando apoyo para la lucha emancipadora de las colonias españolas.

Las invasiones inglesas contribuyeron al desarrollo de la Revolución de Mayo, de 1810, en Argentina, replanteando la estrategia inglesa sobre la región. La división del imperio colonial español, Inglaterra quería aprovecharla en su beneficio económico, lo que fue obstaculizado por el embargo estadounidense a productos ingleses que impuso hacia 1812, que no pudiendo dominar los territorios facilitaron financiamiento para las luchas independentistas.

Frente a ese interés británico, que seguía existiendo, el presidente Monroe elaboró su estrategia para evitar que los europeos no pudieran invadir el continente ni desarrollar otras colonias. Así, lanzó su frase “América para los americanos” de manera ambigua, insinuando la defensa de los procesos de independencia que ya eran exitosos y los que todavía estaban en marcha de las colonias hispanoamericanas, al mismo tiempo que proyectaba la exclusividad de la presencia de los Estados Unidos, de manera dominante, en el continente americano.

Así surgió lo que se ha conocido como la Doctrina Monroe, que ha justificado la intervención directa de los Estados Unidos en diversos lugares del continente, desde que así fue lanzada esa frase en 1825.

América Latina aun así, desde el siglo XIX, ya independientes la mayoría de sus regiones y países, fue intervenida por ingleses, españoles, franceses, alemanes y por los dinamarqueses, que desde aquel siglo se apoderaron de Groenlandia.

Una respuesta inmediata a estas políticas imperialistas y neocolonialistas de inicios del siglo XIX, fue la convocatoria del Congreso Anfictiónico de Panamá de 1826, orientado a tratar de lograr la unión de los nuevos estados independientes, en una gran Confederación. El Congreso fue convocado por Simón Bolívar el 7 de diciembre de 1824, cuando estaba en Lima, Perú.

En el Congreso de Panamá estuvieron presentes Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica, representadas por la República Federal de Centroamérica, ya existente desde 1824, México y Perú. Las Provincias Unidas del Río de la Plata, Chile y el Imperio del Brasil, no mostraron interés en participar. Gran Bretaña y los Países Bajos participaron con un observador. Las Provincias Unidas del Río de la Plata y Bolivia no participaron por problemas internos y contradicciones políticas que enfrentaban. Tampoco Chile porque su gobierno no simpatizaba con Bolívar. Los Estados Unidos no se hizo presente por presión de los estados sureños esclavistas. Paraguay no fue invitado al Congreso por el aislacionismo que impulsaba su presidente Gaspar Rodríguez de Francia. Del Congreso de Panamá, en los años siguientes se desarrolló el panamericanismo.

Inglaterra aprovechó su presencia para fortalecer acuerdos comerciales.

La Doctrina Monroe facilitó de esa manera el expansionismo de los Estados Unidos, que amplió sus fronteras hacia el oeste y limitó la intervención europea en el continente.

La preocupación de los Estados Unidos, después del Congreso de Viena, 1814-1815, en Europa, era el resurgir de los imperios coloniales proyectados en Hispanoamérica, cuando las monarquías de Prusia, Austria y Rusia, que formaban la Santa Alianza simpatizaban con la idea de que España fortaleciera sus dominios en América donde estaba debilitada por los procesos de independencia. De igual modo, la Doctrina Monroe neutralizó las acciones políticas de la Santa Alianza y a la misma Inglaterra.

A la Doctrina Monroe, como gran correlato, como complemento, se desarrolló en los Estados Unidos la llamada Doctrina del Destino Manifiesto, que justificó su expansión por toda la parte norte del continente, considerando que los Estados Unidos era una “nación elegida”.

Así, en el contexto de la Doctrina del Destino Manifiesto se dio la guerra de Estados Unidos contra México para anexar, por la vía del robo, la ocupación y compra, los territorios de Texas, California, Nuevo México, Arizona, Nevada, Utah, Colorado, desde la década de 1840. Justo en la incorporación de los territorios de Texas y Oregón el entonces presidente James Polk revivió la Doctrina Monroe, como se validó esa doctrina en los avances filibusteros en Centroamérica en la década siguiente.

La esencia de la Doctrina Monroe también descansaba en mantener la idea de que ninguna potencia europea tuviera más influencia y dominio que la de Estados Unidos en la región, aspecto que el actual presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, agita constantemente enfrentando especialmente la presencia de la República Popular China.

Se dio también la presencia de los filibusteros norteamericanos en Centroamérica, llegados a Nicaragua en 1855 y expulsados de Centroamérica en 1857, con intentos posteriores de regresar hasta que su líder William Walker fue fusilado en Honduras en 1860. En esta década Estados Unidos se proyectaba dominantemente sobre República Dominicana, pretendiendo el control de la Bahía de Samaná.

En el siglo XIX Estados Unidos con sus políticas de las Doctrina Monroe y del Destino Manifiesto no pudo impedir la presencia de potencias europeas de la época en el continente, Inglaterra en la Malvinas, en 1833, Francia en Argentina en 1839 y 1840, Inglaterra y Francia en el Río de la Plata, desde 1845 hasta 1850, España en República Dominicana desde 1861 hasta 1865, Francia en México desde 1862 hasta 1867, y la ocupación inglesa de la Mosquitia caribeña y de la región de la Guayana en Venezuela, en la zona de Esequiba, desde 1855.

En 1880 el Caribe y Centroamérica se consideraban parte de la región de influencia exclusiva y casi única de los Estados Unidos, como lo esbozó el presidente de los Estados Unidos, Rutherford Hayes, cuando dijo: “«Para evitar la injerencia de imperialismos extra continentales en América, los Estados Unidos deben ejercer el control exclusivo sobre cualquier canal interoceánico que se construyese», diseñando su proyección en el Canal de Panamá, cuando apreciaba la salida de los franceses de esa región. Roosevelt en 1904 igualmente afirmó que ante la amenaza de algún país europeo que pusiera en peligro los intereses de los Estados Unidos, estaban en la obligación de intervenir en ese país para “reordenarlo” restableciendo los derechos y el patrimonio de sus empresas. El presidente Trump no ha ido muy lejos en su lenguaje al referirse de cómo recuperar el canal de Panamá, incluso amenazando con una intervención militar, ni tampoco ha estado lejos cuando somete a los actuales presidentes centroamericanos a una alianza con su gobierno, señalándoles las ventajas de esa relación, como hizo el vicepresidente Vance con el presidente de Costa Rica, que lo llamó su aliado más seguro contra la presencia de la República Popular China.

A partir de Roosevelt, al inicio del siglo XX Estados Unidos impuso una nueva era de colonialismo y de intervencionismo político y militar directo de gran escala en todo el continente y donde tuviera necesidad.

Igual fue la guerra Hispanoamericana desde 1898, con la intención de apoderarse de Cuba, Puerto Rico y las Filipinas.

Parte de este proceso fue intervenir en la separación de Panamá de Colombia para impulsar la construcción del Canal de Panamá y apropiarse de ese país.

La Enmienda vigente hasta 1934, impuesta por los Estados Unidos a Cuba en 1901, como apéndice a su Constitución Política, la de Cuba, le dio facultades para una ocupación militar imponiéndole restricciones soberanas, dándole control sobre la política interna, la externa y la económica de la Isla. De allí surgió la imposición de la Base Naval militar de Guantánamo desde 1903.

A finales del siglo XIX se desarrolló la fase económica superior del capitalismo, el imperialismo, cuando el desarrollo de la revolución industrial condujo a una lucha por la apropiación y control de áreas de materias primas estratégicas, de regiones de mano de obra barata y de países donde colocar los productos de esa forma elaborados. Empresas de nuevo tipo se desarrollaron, carteles, monopolios, oligopolios, trusts. El núcleo fundamental de este desarrollo y la disputa por las áreas de materias primas fue el desenlace de la I Guerra Mundial.

De esta guerra salió fortalecido los Estados Unidos. También surgió la primera república socialista soviética, con la Revolución Rusa de 1917, marcando a partir de entonces el siglo XX como el siglo del enfrentamiento Capitalismo-Socialismo, situación que llegó hasta 1991, con la desintegración de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, que habían surgido como federación en 1922.

Con el desenlace de la II Guerra Mundial, a su término, se constituyó un Sistema Mundial Socialista en el cual una docena de países europeos se sumaron a la construcción política socialista, fortaleciendo más esa división internacional ya surgida y desarrollando nuevos niveles de contención contra el avance del socialismo y el comunismo. A ello se sumaba la lucha de la revolución China, la independencia de la India y el desarrollo de las luchas anticoloniales a nivel mundial, que caracterizaron las décadas siguientes a la II Guerra Mundial, de manera que en 1945 la constitución de las Naciones Unidas tuvo 52 países fundadores y hoy tiene 193 países, la inmensa mayoría surgidos de la lucha anticolonial.

El fracaso de la construcción francesa del Canal de Panamá fue aprovechado, en esas nuevas condiciones internacionales, lograda la Independencia de Panamá de Colombia, en 1903, de visualizar por parte de los Estados Unidos, de nuevo, la construcción del Canal en el istmo centroamericano. Hoy se plantea en boca del presidente Trump la necesidad de controlar al 100% la administración del Canal y de mantener nuevamente la zona de exclusividad territorial que tenían antes de 1999, como de ejercer el control administrativo de los cinco puertos que gravitan alrededor del Canal, para ejercer igualmente el control de las tasas de pago por el paso del Canal.

Ese territorio fue controlado por Colombia, desde que Panamá se independizó en 1821 de España, inmediatamente porque se agregó a la Gran Colombia, hasta que en 1903, Panamá se independizó de Colombia.

El interés por la construcción del Canal, en Panamá, lo tuvieron Francia y los Estados Unidos. Francia intentó construirlo en 1881, fracasando por una serie de problemas empresariales y por la ingeniería diseñada. Los Estados Unidos empezaron a participar en el proyecto de la construcción del Canal, en 1904, recién declarada la separación de Panamá de Colombia.

El 3 de noviembre de 1903 se dio la separación panameña de Colombia, con apoyo de los Estados Unidos y del presidente Theodore Roosevelt, que firmó el Tratado Hay-Bunau Varilla que facilitó la construcción del Canal que se inauguró el 15 de agosto de 1914.

Con este Tratado Estados Unidos le impuso a Panamá los derechos posesorios a perpetuidad del Canal con una zona de ocho kilómetros a ambos lados del canal, bajo su dominio, a cambio de un pago de 10 millones de dólares y de una renta anual de 250.000 dólares. Consecuencia de los cambios operados con la derrota del nazifascismo en la segunda II Guerra Mundial, Estados Unidos hizo de esa zona un emplazamiento de bases militares para un mejor control político de los países latinoamericanos, estableciendo allí el Comando Sur del Ejército de los Estados Unidos, que tenía que velar por la planificación de contingencia, operaciones, y la cooperación de seguridad para América Central y del Sur, el Caribe

El Tratado Hay-Bunau Varilla fue firmado por el francés Phillippe Bunau y John M. Hay, ninguno de ellos panameño. Bunau lo hizo en nombre del gobierno naciente en 1903, de Panamá. John M. Hay era el Secretario de Estado de los Estados Unidos. A Bunau se le nombró luego Ministro Plenipotenciario de Panamá en Estados Unidos.

Con el inicio del siglo XX se desarrolló por parte de los Estados Unidos la Doctrina del Gran Garrote, The Big Stick, impulsada por el presidente Theodore Roosevelt, 1901-1909, quien dirigía el Departamento de la Armada, durante la guerra hispanoamericana, 1898-1902, que le dio control sobre Cuba, Puerto Rico, Filipinas y Guam.

La Doctrina del Gran Garrote fue dominante en la política exterior de los Estados Unidos hasta 1939. Esta doctrina se impuso en las relaciones internacionales de los Estados Unidos, especialmente en el Caribe.

El presidente Roosevelt hizo circunnavegar el mundo con la llamada Gran Flota Blanca para mostrar el poderío de la nación norteamericana, y ponerla a jugar un papel en la finalización de la guerra ruso japonesa, que le valió el Premio Nobel de la Paz.

La Doctrina del Gran Garrote se caracterizó por justificar que los Estados Unidos podían intervenir en cualquier parte del mundo para defender sus intereses, lo que le justificaba incluso intervenir en asuntos internos de los países.

La Doctrina de Gran Garrote se proyectó principalmente en los países latinoamericanos y especialmente del Caribe. El Gran Garrote era por el fortalecimiento naval que tenía. Todavía la aviación militar ni comercial se había desarrollado. A ello acompañaba el papel del control que tenía o que podía influir de los medios de comunicación, de los periódicos, de la opinión pública, que cobraban auge.

En el Caribe y en Centroamérica la política del Gran Garrote se complementó con el desarrollo de las grandes inversiones monopólicas, especialmente en el campo de la agricultura como fue el de las plantaciones bananeras, que con la constitución de la United Fruit Company, en 1899, por el peso e influencia que tuvo en la vida política interna de las naciones centroamericanas, les dio apellido, paternidad y maternidad, las Bananas Republics o Repúblicas Bananeras, donde esta empresa ponía y quitaba presidentes, ponía y quitaba dictadores y militares gobernantes, controlaba Congresos legislativos y Cortes Supremas de Justicia.

La presencia de estas empresas y de la política del Gran Garrote dio origen a los movimientos antiimperialistas en todo el continente americano, con mucha fuerza en las primeras décadas del siglo XX,

En su diplomacia del Gran Garrote, el presidente Roosevelt además de sus fortalezas militares, le daba importancia a las relaciones diplomáticas y al cuidado con sus interlocutores de manera que en su relación no parecieran derrotados, debilitados o sometidos ante él.

La nueva política de dominación de Trump no se distancia en nada de sus antecesores, en la conceptualización de dominación mundial que quiere ejercer. La doctrina Monroe fue un diseño de una visión global de dominación.

La Doctrina de Gran Garrote se hizo sentir en el Caribe desde diciembre de 1902 cuando Alemania, Inglaterra e Italia bloquearon el puerto de Maracaibo, en Venezuela, en que Estados Unidos les impuso un arbitraje ante el Tribunal de la Haya.

La derrota de España en 1898 por parte de los Estados Unidos rearticuló alianzas, en ese momento, de algunos países latinoamericanos con europeos.

Frente al intervencionismo norteamericano no hay posibilidad real de detenerlo si se quiere imponer por la fuerza en el continente americano. La alianza de Estados Unidos con Inglaterra, en 1982, con motivo de la ocupación inglesa de las Malvinas, puso en evidencia que el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, de las naciones latinoamericanas, en la Organización de Estados Americanos, OEA, que no pudo invocarse a favor de Argentina, es letra muerte para la defensa de los intereses de los países de la OEA, si se ponen en juego los intereses imperiales.

La nueva política global de Donald Trump, de un nuevo Garrote, que marca gravemente sus intereses en sus relaciones internacionales, específicamente en el campo económico, de los tratados de comercio y de sus relaciones militares es un hecho real. Las visitas de sus enviados de gobierno, a modo de procónsules, tanto a países latinoamericanos como europeos, es muy clara. Se está con él o contra él. Se hace el mundo o se rehace bajo su visión, siguiendo a Lincoln de que la mejor esperanza de La Tierra es con los Estados Unidos.

Las políticas intervencionistas y militaristas fueron el sello de las relaciones internacionales de los Estados Unidos en el siglo XX y durante el siglo XXI, donde han continuado y se diseña actualmente el andamiaje de las relaciones internacionales bajo la “Doctrina Donroe”, la del bicentenario de la Doctrina Monroe.

 

Artículo publicado en la revista internacional MEER. Compartido con SURCOS por el autor.

La jornada esclavista de las 12 horas diarias de trabajo, 4-3, no debe aprobarse

Vladimir de la Cruz

La jornada de trabajo en Costa Rica se reguló en ocho horas diarias en 1920. Desde 1918 se dieron luchas importantes en ese sentido y se logró parcialmente para grupos de trabajadores. A nivel mundial fue con las luchas de los trabajadores y obreros de los Estados Unidos y Europa, con la huelga general de 1886 que culminó con los sucesos de Chicago, que se estableció y reconoció esta jornada de trabajo. Aun así, en 1890 se reanudaron estas luchas en Estados Unidos para lograr que la jornada se impusiera para todos los trabajadores.

En las movilizaciones y huelgas de 1890 se sumaron de nuevo los trabajadores europeos. Los reunidos en Francia en 1889 acordaron celebrar a partir del 1 de mayo de 1890, a nivel mundial, marchas y movilizaciones con el objetivo de apoyar a los trabajadores norteamericanos. Además, acordaron que esa fecha todos los años los trabajadores se movilizaran para hacer un balance de sus luchas del año trascurrido y plantearan una plataforma de luchas para el año venidero. Este fue el origen del Día Internacional del Primero de mayo como día de los trabajadores.

En Costa Rica desde 1913 se celebra este día internacional. Desde 1913 hasta hoy, con excepción de algunos pocos años, no se ha realizado esta celebración y jornada de lucha.

Este primero de mayo próximo, del 2025, debiera tensar la lucha de los trabajadores costarricenses, en defender esta jornada de trabajo de ocho horas diarias, lo debe empezar a prepararse desde ahora por las distintas centrales sindicales de trabajadores, y por los sindicatos y asociaciones labores que existan, debido a que en la Asamblea Legislativa hay un Proyecto de Ley en trámite que se orienta a establecer la jornada de 12 horas diarias, seguidas, por cuatro días a la semana, lo que han llamado las jornadas 4-3, violentando toda la legislación social laboral nacional y la internacional, aprobada por Costa Ria, en distintos tratados y convenios.

La jornada de ocho horas se logró justamente para acabar con los sistemas de trabajo que tenían jornadas extenuantes de 10, 12., 14, 16 y hasta 20 horas diarias. En Costa Rica en 1920 había empresas que tenían jornadas de 20 horas diarias, donde los trabajadores en la práctica permanecían en sus centros de trabajo.

Las luchas de 1886 y 1890 hicieron que la Iglesia, entre otros factores, se pronunciara con la Encíclica Rerum Novarum, en 1891 a favor de la organización sindical, a favor del derecho de huelga y a favor de un justo salario, desarrollando y haciendo surgir desde ese año una posición a favor de los trabajadores y de la justicia social, originando las corrientes social cristianas, sumadas en estas luchas obreras, junto a las corrientes políticas socialistas, anarquistas y comunistas que las habían iniciado con los partidos obreros socialdemócratas.

En Costa Rica desde 1901 existen los sindicatos tal y como hoy los conocemos. Desde 1905 existen las centrales sindicales, donde varios sindicatos se unen. Desde 1913 existen las Confederaciones de Trabajadores, donde se unen centrales y sindicatos. La Confederación General de Trabajadores, surgida en 1913, al impulso de Centro de Estudios Sociales Germinal, que dirigían Joaquín García Monge, Carmen Lyra, Omar Dengo, José María Zeledón Brenes, fue la que organizó la celebración y realización de aquel Primero de Mayo de 1913 y la de los años siguientes en esa década.

Aún así, la jornada no se cumplía en todos los establecimientos y centros de trabajo del país. Esto hizo que el Centro Socialista dirigido por el Dr. Aniceto Montero, en 1919 el Partido Reformista, del padre Jorge Volio, en 1923 y el Partido Comunista, en 1931, en sus planteamientos programáticos y sus luchas exigieran el cumplimiento de las jornadas de ocho horas establecido en 1920.

En los años siguientes, hasta 1943, se dieron luchas sociales, obreras y campesinas, intensas, que en la coyuntura política nacional e internacional, hicieron posible una alianza política y social del Gobierno, dirigido por el Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia, con la Iglesia Católica, dirigida por Monseñor Víctor Manuel Sanabria Martínez y el partido Comunista de Costa Rica, dirigido por Manuel Mora Valverde, que dio por resultado la aprobación, en la Constitución Política, de esos años, que era la Constitución de 1871, del Capítulo de las Garantías Sociales y del Código de Trabajo, aprobados ambos en 1943, cuya aprobación se celebró en un gran desfile nacional, el 15 de setiembre de ese año, que el Dr. Calderón Guardia llamó Año de la Segunda Independencia, con apoyo de grandes manifestaciones obreras y de trabajadores del campo y de la ciudad.

Los sucesos de la guerra civil de 1948 no eliminaron esa legislación social y laboral. En la Asamblea Nacional Constituyente, de 1949, con apoyo de la Junta de gobierno que dirigía José Figueres Ferrer, se mantuvo y amplió el Capítulo de las Garantías Sociales y del Código de Trabajo, donde se contemplaba y establecía la jornada de ocho horas diarias en el país.

El desarrollo económico, político y social del país ha hecho que crezcamos continuamente, acomodándose el país, a las coyunturas internacionales, logrando fortalecer la democracia como sistema social y político y manteniendo los derechos sociales y laborales existentes, que se han fortalecido, igualmente, con los convenios y tratados que Costa Rica ha ido aprobando desde aquellos años.

Las tendencias mundiales, apoyadas por la Organización Internacional del Trabajo, de la cual formamos parte, y cuyos Convenios Internacionales, relacionados con esta jornada, hemos ratificado como país, hoy se orientan a establecer mundialmente las jornadas de trabajo de 40 horas semanales, y no de 48 horas, es decir jornadas de cinco días laborales de ocho horas diarias. También se orientan sus tendencias a favorecer las reducciones de las jornadas de trabajo diario, sin reducir el salario de los trabajadores, a jornadas de 36, 35 y hasta de 32 horas semanales, como se está haciendo en algunos países europeos. La jornada de 32 horas semanales la plantean como jornadas de ocho horas diarias por cuatro días a la semana, situación que están desarrollando experimentalmente en algunas actividades laborales y económicas, en países europeos, como Inglaterra. En esta reducción de jornadas se busca el mayor bienestar de los trabajadores, de manera puedan tener más tiempo libre, para el ocio, para el descanso, para el estudio, para pasar y disfrutar con sus familias.

En Costa Rica, desde inicios del siglo XXI, desde el 2004, se han impulsador proyectos de ley orientados a prolongar por ley las jornadas de trabajo a doce horas diarias, para un total de 48 a la semana. Con el cuento de las 48 horas semanales, que se respetan, proponen concentrarlas en 4 días y no en 6 como funcionan hoy.

Sin embargo, hay empresas e instituciones que trabajan con jornadas de 40 horas semanales y no de 48, ya como derechos adquiridos y consolidados, con jornadas de cinco días y no de seis laborales.

En el anterior gobierno, de Carlos Alvarado, del Partido Acción Ciudadana y en el actual, dirigido por Rodrigo Chaves Robles, se impulsa un Proyecto de Ley para aprobar la jornada de trabajo de 12 horas diarias, por cuatro días a la semana, que ya se encuentra en la discusión legislativa.

Esto es volver a las jornadas de trabajo esclavistas que existían en el mundo, en Europa y en el continente, en el siglo XIX, contra las cuales se llevaron a cabo las grandes luchas sociales que culminaron en las jornadas huelguísticas de Chicago, y de Europa, de 1886 y 1890.

Los representantes de los empresarios esclavistas de Costa Rica, en el debate legislativo, no han podido señalar una sola empresa que necesite este tipo de jornada de trabajo. Hablan de que el país por sus condiciones de competitividad comercial y productiva necesita estas jornadas de 12 horas diarias. Pero, esa alta productividad y competitividad se ha logrado justamente con jornadas de ocho horas diarias. Hablan de la presencia de 500 empresas extranjeras y multinacionales, que generan 250.000 empleos, que laboran con éxito en el país, con jornadas de ocho horas diarias. Los representantes esclavistas no han podido señalar a una solo empresa de estas que solicite jornadas de doce horas para su ciclo productivo, aun cuando trabajen continuamente las 24 horas.

Cuando el país se promociona en el exterior, tratando de atraer inversionistas y empresas, se les informa de la legislación social y laboral que tienen que cumplir en Costa Rica, donde está incluida a jornada de trabajo de ocho horas diarias. A ningún inversionista ni empresa se le ofrece ni siquiera la posibilidad de establecerle esa jornada de 12 horas diarias. Los que vienen saben que tienen que cumplir la jornada de ocho horas diarias. Y, saben también, que si quieren que sus trabajadores laboren hasta cuatro horas extra por día tienen que pagarles una jornada extra con un 50% más del valor por hora de la jornada ordinaria de ocho horas. De esta forma, por ejemplo, si en la jornada diaria ordinaria de ocho horas la hora se paga a 100 colones en la extraordinaria se paga a 150 la hora extra.

En el fondo, lo que se quiere es eliminar estos pagos extras en el trabajo. Con la eliminación de este pago extra se impone una sola jornada con u solo salario sin pago extra reconocido, con lo cual se disminuye realmente el ingreso del trabajador y se le causa un daño hacia el futuro. El daño que se causa es sus ingresos futuros.

Por ley, los ingresos o pagos extras que un trabajador tenga se reconocen y repercuten para el pago del aguinaldo, o treceavo mes que se hace en diciembre. Sin ese reconocimiento como se quiere hacer con el establecimiento de las jornadas de 12 horas hay una reducción del aguinaldo, porque en la jornada de 12 horas que se quiere establecer no hay pago de horas extras. Todas las 12 horas se pagan con una misma tarifa.

Igualmente, hacia el futuro, cuando el trabajador pueda pensionarse, lo hará con un salario fijo, que no ha tenido incrementos salariales por pagos extras u otros que le beneficien, por lo que tendrá una pensión disminuida, como las quiere establecer el actual gobierno de Rodrigo Chaves Robles, que tiene una pensión de $20.000 dólares de un organismo internacional, que se paga con cuotas que el país también paga por pertenencia a ese organismo internacional, de manera que todos los costarricenses, como a él le gusta reconocer, pagamos las pensiones de los pensionados, como él también se beneficia de altas pensiones.

El daño más importante, además del salario, el aguinaldo y la pensión disminuida que van a tener los trabajadores que sean sometidos a estas jornadas de 12 horas, va a ser en el interior de sus familias. El sistema económico y de transporte público no está en capacidad de atender esta organización de trabajo de manera que le permita al trabajador estar el mayor tiempo posible con su familia, su esposa e hijos. Veámoslo simplemente.

La inmensa mayoría de los trabajadores tienen que desplazarse para ir a sus trabajos. Ese desplazamiento o movilización le obliga a disponer de una o dos hora diarias para llegar puntualmente a su hora de trabajo. Para ello el trabajador agrega a su jornada de trabajo de doce horas una o dos horas más para llegar puntualmente. Al final del día de trabajo para regresar a su hogar el trabajador, igualmente, tiene que emplear, una o dos horas para ese regreso. Con esto el trabajador en términos reales estará fuera de su hogar por un total de 14 a 16 horas diarias, lo que lo saca de hecho y de manera violenta de su relación familiar, de su relación de pareja marital, de su relación de padre o madre con sus hijos que prácticamente no va a ver ni atender durante todas esas horas.

Las familias de trabajadores no tienen capacidad para mantener una niñera o alguien que colabore en el cuido de los niños, ni el sistema educativo está organizado para tener a los niños por lo menos ocho horas diarias en las escuelas y colegios. Algunas instituciones privadas de educación pueden tener estas facilidades, pero los colegios y escuelas públicas no tienen esa posibilidad, además de que hay casi 1000 establecimientos escolares y educativos en malas condiciones materiales de trabajo, en condiciones insalubres y en posibilidad de que las clausuren, agravando las condiciones de esos niños y sus familias.

La farsa de la ley que se quiere aprobar está en decir que al trabajador que se acoja a la ley le dan a posibilidad de que devuelva, después de tres meses de trabajo, a su jornada anterior. Al mismo tiempo que se le garantiza esto al trabajador, el mismo artículo de la ley dice que en ese caso el patrono puede cesarlo pagándole todos sus derechos sociales y laborales. Esto es lo que realmente va a suceder. Los echan a los que se devuelven y a los nuevos trabajadores les imponen la jornada de doce horas, sin otra posibilidad de laborar.

La jornada de trabajo de doce horas diarias, como se quiere establecer, va a aumentar los accidentes de trabajo, que ya existen por miles al año, va a aumentar la fatiga laboral y las consecuencias médicas y sanitarias que ello conlleva, con un gran impacto negativo y un elevado costo para la seguridad social y sanitaria del país y de las familias.

No es cierto, como afirman los representantes de los esclavistas costarricenses, que la Organización Internacional del Trabajo impulse estas jornadas extensivas de 12 horas diarias de trabajo. Tampoco es cierto que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, OCDE, también las impulse o promueva. Lo cierto es que de los que de los países que en OCDE están, todos tienen jornadas de ocho horas, y varios de ellos ya están con las jornadas de 36 y 37 horas semanales con jornadas diarias de 6 y 7 horas, y no de 12 horas.

Los esclavistas que impulsan esta jornada de 12 horas de trabajo diario mienten cuando dicen que el Ministerio de Trabajo tiene capacidad para velar en la supervisión estricta de la aplicación de las jornadas de doce horas. No tiene capacidad como no la tiene para ejercer esa vigilancia en las condiciones actuales de sistema de trabajo nacional, no tiene los inspectores suficientes para atender la situación actual, menos la tendrá por complacencia en las prácticas laborales esclavistas que existen y no denuncian ni proceden contra ellas. El andamiaje de esta parte del Ministerio de Trabajo no está al servicio ni atención de los trabajadores. El ministerio más parece una oficina de relaciones laborales de los sectores patronales, y si se aprueba la ley lo será de los sectores patronales esclavistas. Algo parecido pasa con los inspectores de la Caja Costarricense del Seguro Social, en su relación con las grandes empresas.

Con la jornada de trabajo de 12 horas no se invierte nada en el bienestar de las futuras generaciones, como dicen los defensores de los esclavistas laborales. Si así fuera, en los Estados Unidos, de donde viene la mayor parte de las empresas extranjeras en el país, y de Europa, ya habrían establecido como la gran novedad de esta época las jornadas de trabajo de doce horas.

En la Asamblea Legislativa los esclavistas que impulsan esta ley no han podido demostrar que estas jornadas son las mejores, las más buenas y que existen en todos los países del mundo, como jornada ordinaria del modelo de trabajo hoy.

El Partido Unidad Social Cristiana, que todavía evoca la imagen del Dr. Calderón Guardia, este año que se cumplen 125 años de su natalicio, está un enterrando, junto a memoria histórica, la legislación laboral, pilar de la estabilidad democrática nacional, y gran obra del Benemérito de la Patria. Los herederos políticos de Calderón Guardia guardan silencio sepulcral ante este atentado a su legado histórico democrático. Los mercaderes del socialcristianismo, en la Asamblea Legislativa, se desnudarán en su condición de representantes esclavistas del trabajo con la aprobación de esta jornada de 12 horas de trabajo.

Los representantes del partido Liberación Nacional si se suman a los intereses esclavistas del trabajo se hundirán más en sus posibilidades electorales, abandonando definitivamente toda su historia socialdemócrata.

Los partidos restantes de la Asamblea Legislativa, exceptuando, el Frente Amplio, se montarán en el furgón de cola del gobierno, que no tiene ningún respeto por el Poder Legislativo y sus diputados.

Todos los sindicatos, todas las asociaciones gremiales y de trabajadores, deben unirse en este momento histórico, para detener la aprobación del proyecto de ley de las jornadas de 12 horas de trabajo diario. En esta dimensión también deben unirse todas las federaciones de estudiantes, que representan a los futuros trabajadores del país, para garantizarles de manera efectiva un mejor futuro social. Todas las asociaciones de mujeres también deben unirse en esta lucha, son sus familias y sus hijos los que saldrán altamente afectados con el establecimiento de las jornadas de 12 horas.

Esta lucha debe ganarse en la Asamblea Legislativa. Si no, en la calle y en las elecciones próximas votando contra los partidos que representan los intereses esclavistas. En este sentido, por ahora, como partido político, solo Esperanza Nacional, que postula a la presidencia de la República, al politólogo Claudio Alpízar, se ha pronunciado en contra de la aprobación de esta jornada esclavista.

 

Compartido con SURCOS por el autor.

El origen del Día del Amor y la Amistad

Vladimir de la Cruz

El amor es quizá el sentimiento más importante que caracteriza a los hombres y mujeres de todas las culturas, que lo han experimentado como afecto, pasión o placer, y que puede expresarse de distintas formas. El amor es la expresión de intensas atracciones emocionales y también sexuales, expresiones que no necesitan un día para vivirlas; que se pueden vivir todos los días, y de manera igualmente intensa, viva y vehemente.

En nuestra cultura occidental se le ha asignado una fecha para exaltar este sentimiento y esta práctica social. Es el 14 de febrero. Durante muchos años se le celebraba como el día de los enamorados, que evolucionó a la celebración del Día de la Amistad, que tiene hoy un impacto comercial más amplio y muy destacado. Se sacó, de esa manera, del ámbito personal o familiar para darle un contenido mucho más amplio socialmente.

Al amor en las diferentes culturas siempre se le ha dado un lugar muy especial, porque se produce por nuestra propia naturaleza humana, por nuestros propios impulsos, por una hormona que tenemos, la oxitocina, la que se conoce como la hormona del amor, que provoca este sentimiento que llamamos amor, a la que se asocia la hormona vasopresina que es la que se dice reguladora de las relaciones monógamas duraderas.

Con el amor también se dan los sentimientos de pertenencia y conexión en el bienestar emocional de las parejas, que contribuyen a la autovaloración y la autoestima de las personas. El efecto que se produce de esta manera libera la sustancia química llamada dopamina que activa en el cerebro los sistemas de recompensas. De esta manera, la liberación o segregación de la dopamina por el sistema endocrino, provoca, en la corteza cerebral la manifestación fisiológica que conocemos como el enamoramiento, que es el momento que expresa la liberación de las distintas hormonas asociadas a este sentimiento, la dopamina, la oxitocina, la serotonina, la testosterona, los estrógenos que generan a su vez la sensación de felicidad eterna, o la de la idealización amorosa de las personas.

La oxitocina se estimula con los simples contactos físicos, masajes, abrazos, toques entre las personas o parejas que produce lazos de pertenencia y sensaciones de bienestar. Así, el Amor responde a una “química” de nuestros cuerpos. De allí también las expresiones de que “tenemos química”, que se dicen las parejas o los seres que se quieren, que se aman, o se sienten enamorados, que agitan sus feromonas, las sustancias químicas que secretamos para provocar comportamientos de atracción con otras personas, que pueden indicar disponibilidad, compatibilidad y libertad sexual.

El elemento de la naturaleza que se asocia al Amor es el fuego, que se asocia a la pasión romántica, a la atracción física, al motor que impulsa las acciones humanas. En colores, el rojo y el azul son los que se asocian al amor. El rojo de la misma manera que a la alegría, a la energía, al poder, al deseo o la sensualidad y la lujuria, color que se usa mucho en las prendas íntimas de vestir, en la lencería. ¿Acaso, no se exaltan las mejillas sonrojadas? El azul a la armonía, la amistad, la confianza, el respeto, el cariño y a la paz que produce el amor.

El amor en las antiguas culturas se celebró y se le rindió culto como sentimiento y pasión. El amor es también la relación afectiva de confianza, de respeto, de lealtad, de sinceridad, de solidaridad, de compromiso y de entrega sin implicar necesariamente impactos o encuentros amorosos o románticos. El amor no descansa solo en el encuentro sexual, también se da en la intensa y segura compañía de las personas que de esa manera conviven y se reconocen.

Como práctica social se vive en grupos familiares, de amigos, de trabajadores, con las personas con quienes compartimos muchas cosas en común.

Como día de la Amistad se ha tratado de darle una cobertura más amplia que como Dia del Amor. Esto lleva a celebrar este día en establecimientos comerciales, en sitios de trabajo, de estudio, en el hogar, en los sitios educativos, con las parejas de cada persona y con sus seres queridos, cercanos y lejanos.

Sirve la fecha para intercambiar mensajes, saludos, regalos, compartir comidas.

En las culturas antiguas como la Griega el amor lo entendían como un acto que había dado origen a la creación del mundo. Hesíodo, poeta griego, del siglo VIII A.C., consideraba que el mundo se había creado de la formación, primero, del espíritu del amor, de Eros o Cupido y la Tierra, Gea. Luego, de la unión de Erebo, la oscuridad, y de Nix, la noche, surgieron Eter, el cielo claro y Hémera, el día. Gea, por su propio poder, produjo a Urano, el firmamento que la cubría, al igual que a las montañas y al mar.

Eros, considerado el más joven de los dioses comenzó a agitar el mundo, y todo lo que en él había, juntando todas las cosas en parejas. De estas primeras parejas, Urano y Gea, cielo y tierra, surgieron los seres que poblarían el mundo, titanes, gigantes, cíclopes, como el resto de los seres. Así, los griegos concibieron la creación del amor desde el caos de los elementos, que opuestos, se preparaban para recibir la humanidad.

Eros representaba para ellos el deseo de amar. Como figura masculina acompaña siempre a Afrodita o Venus. Es el que inspira la atracción afectiva entre los distintos seres, es el que mezcla, une y varía las distintas especies.

Afrodita o Venus, considerada la diosa del amor en el sentido más amplio de la palabra, se le asocia también a lo que es bello, noble y sublime. El amor se pensaba era lo que unía la tierra, el cielo y el mar. Se le hacía acompañar de Eros, las Gracias, las Horas, Himeros, que es el dios del deseo del amor, de Potos, el dios de las ansiedades del amor y de Peito o Suadela, el del suave discurso del amor. Afrodita presidía la vida del matrimonio y sus ceremonias.

Por su parte, en la Roma antigua, se realizaba cada año una fiesta dedicada a la fertilidad o lupercalia, que se hacía en honor al Dios Lupercus, cada 15 de febrero, lo que celebraban desde el siglo IV A.C.

Acostumbraban, los romanos, como rito de iniciación, introducir en una caja nombres de jóvenes mujeres para que los muchachos, al azar, sacando sus nombres, las tuviesen durante todo el año, hasta la siguiente celebración.

Durante más de 700 años practicaron esta costumbre en Roma, hasta que bajo el gobierno del emperador Claudio II, en el 270 D.C., con motivo de las guerras y la necesidad de la movilización de jóvenes y hombres para las mismas, se dispuso, por edicto, prohibir matrimonios de gente joven o en edad de incorporarse al ejército. Así se tendrían varones disponibles para las guerras. Además, consideraba el Emperador que los soldados casados no se desempeñaban como los solteros, ya que el separarlos de sus familias los afectaba.

Por tal motivo, en defensa del amor, de la pareja y del matrimonio, el Obispo Valentín de Interamma invitó, retando al emperador, a las jóvenes parejas de novios, o de enamorados, que le visitaran en secreto para casarlos y unirlos en el sacramento del matrimonio.

El Obispo consideraba los decretos imperiales indignos. Estimaba el acto de amor como una cualidad de la libertad del hombre, tanto para amar a Cristo como para realizarse en matrimonio.

Cuando el emperador se enteró, primero trató de persuadirle de que se le aliara y sirviese a los dioses romanos, pero el Obispo Valentín, aferrado a su fe, con profunda convicción y voluntad, no renunció a sus creencias, por lo que ordenó que se le encarcelara, apaleara, lapidara y decapitara en el 273 D.C., un 14 de febrero.

Esta situación fundamentó que la Iglesia Católica le declarara Mártir del Amor y se oficializara el día de San Valentín como el de los enamorados, junto a la celebración pagana del día de la fertilidad o de la lupercalia, que se celebraba en honor al dios Lupercus.

Cuenta también la leyenda que en la cárcel, esperando la ejecución de su sentencia, se enamoró de la hija del carcelero, llamado Asterio, que padecía ceguera, produciéndose el milagro de la recuperación de su vista. Se despidió de ella enviándole una nota firmada «de tu Valentín», lo que dio origen a la costumbre de obsequiar tarjetas, en este día.

Una forma de expresar el sentimiento del amor y el cariño es el abrazo entre las personas. La mejor forma de hacerlo, cuando se abraza al ser querido, a la pareja, a los hijos, a los padres y madres, a los familiares, a los amigos, a los compañeros de trabajo o de estudio, es abrazarlo por el lado izquierdo del pecho, de manera que, de esa forma, se toque el pecho del ser querido o estimado y, de esa forma, los “corazones”, de ambas personas, “hablen”, “se saluden”, se “toquen” o “abracen”.

Esta es la forma cómo deben realizarse los abrazos cuando se dan con estos sentimientos profundos de Amistad y de Amor, un día como hoy, y cualquier día del año, porque el sentimiento del amor y de la amistad se pueden celebrar todos los días del año, en nuestras relaciones cotidianas.

No hay que esperar un año para expresar estos sentimientos tan profundos e importantes, cada 14 de febrero. Hoy, ahora, puede hacerlo, Prepárese para ese abrazo especial pecho con pecho, corazón con corazón.

Conferencia «Bicentenario de la Ley Fundamental del Estado Libre de Costa Rica»

El Ministerio de Cultura y Juventud, por medio de la Benemérita Biblioteca Nacional y la Escuela de Estudios Generales de la Universidad de Costa Rica, se complacen en invitarle a la conferencia Bicentenario de la Ley Fundamental del Estado Libre de Costa Rica por el historiador Vladimir de la Cruz.

Esta actividad es parte del ciclo «Recuperando nuestro pasado«.

La actividad será virtual el lunes 10 de febrero a las 3:00 p.m. y se transmitirá por el Facebook https://www.facebook.com/bibliotecanacional.mcj.cr/

Los cambios en el gabinete presidencial y la visita del Procónsul Marco Rubio son la expresión del fracaso gubernativo

Vladimir de la Cruz

Hasta el viernes pasado, 31 de enero, había tiempo para que los ministros que quisieran integrarse a la política electoral activa, especialmente en el campo de aspirantes presidenciales, o en la papeleta presidencial, tenían tiempo de renunciar a sus puestos, quedando a la vez liberados de su inmunidad política, quedando como cualquier ciudadano expuesto a trámites de persecución judicial.

Finalmente, el jueves 30, el presidente en una ceremonia, a la cual convocó a todo su gabinete y todos los presidentes de instituciones por él nombrados, anunció la salida de cinco ministros y la sustitución de cuatro de ellos.

Son ministros, que hoy, no han anunciado ninguna adherencia a partido político existente. Todos los renunciantes no negaron ni afirmaron que participarán en la política electoral nacional del 2026. Ahora les toca buscar partido político para poder correr hacia la presidencia de la República en los próximos once meses.

De ellos se rumora que van a una plana integral de presidenta, vicepresidenta y vicepresidente, y de candidatos a diputados.

Lo más curioso de esta situación, que ha vivido Costa Rida desde el 8 de mayo del 2022, es que los miembros del gobierno, que acompañan a la fuerza, todos los miércoles, al presidente en su perorata pública semanal, prefabricada, no tienen partido político conocido. Sin embargo, el presidente ha levantado la idea, la imagen, de los partidos Jaguar, que tienen incluso una imagen publicitaria, que se tradujo en un pin para colocar en la solapa del saco o en la camisa o parte superior del vestido o la ropa. A quienes forman parte del gobierno los tienen con el pin del Jaguar. A los que entraron como nuevos ministros les pusieron los dos pines, el de ministro y el de Jaguar. En los dos meses la ministra saliente Laura Fernández hablaba de varios jaguares. Esa es la idea, varios partidos Jaguar con su respectiva insignia, igual para todos ellos en ese pin, con la intención de posibilitar la mayor oportunidad de elección de diputados que se identifiquen con el gobierno, con el presidente Chaves y con su imagen de Jaguar.

Este es un gobierno que no lo dirige un partido político, que no representa a un partido político, aunque el presidente haya sido resultado de una elección en que participó en una lista electoral de un partido político. Es un gobierno que ha andado al garete, que se percibe débil, sin rumbo, sin brújula, ni sextante, ni astrolabio, sin timón ni velas. Es un gobierno, que en ausencia de un partido político que lo identifique, tiende por sus hechos a identificarse con el presidente, con su figura lideresa y autoritaria.

Entre los partidos políticos que al 31 de enero quedaron en la posible lista de juego electoral, para las elecciones del 2026, se inscribieron dos que se asocian a la familia del presidente Bukele de El Salvador, por participar familiares de él de manera directa en esos partidos. ¿Participarán los ministros renunciantes y salientes en esos partidos? También se rumora que el esposo de la diputada Pilar Cisneros, el periodista Edgar Espinoza, irá encabezando un partido político a la presidencia de la República, en cuyas filas irá de candidato a diputado el propio presidente Rodrigo Chaves, a partir de agosto.

El gabinete que se formó para dirigir el país, en el 2022, con el presidente fue al azar. Se dijo que se contrató una empresa que presentaba perfiles de candidatos a los puestos del gabinete, de manera improvisada, lo que explica los malabares políticos que lo guían, que explica también la ausencia de una hoja de ruta nacional; que explica las improvisaciones que se hacen desde Zapote para las distintas carteras institucionales; que explica las pifias legales y constitucionales de sus proyectos de ley, con el escaso control de elaboración formal de sus escasos y poco importantes proyectos de ley, que explica los oscuros nexos existentes del trasiego de droga que se hace desde nuestro país hacia Europa y otras regiones, dándole fama al país de ser la bodega más importante de coca de la región, y de la calificación que ya se gana el país de ser un narco Estado, lo que supone un narco gobierno que lo dirige.

En esta dinámica el presidente, apodado así mismo, como el Jaguar, en su jungla, en su guarida, no se ha podido perfilar como el estadista, como el gran político, como el gran conductor político nacional, como el gran educador cívico que su investidura impone. Ha logrado convertirse en un gran distractor nacional de la atención política de los principales problemas económicas y sociales del país. Sus mesas de prensa de los miércoles así funcionan, como distractor de esos problemas.

Desde su guarida lo único en que se ha destacado es en tratar de hacer explotar toda la institucionalidad política, en debilitar el Estado de Derecho, en falsear la imagen, la confianza y la fe de los costarricenses en la Asamblea Legislativa, la Corte Suprema de Justicia, en los órganos constitucionales vigilantes de la administración y gestión pública, en los partidos políticos como instrumentos cívicos de la vida democrática. Lo que se destaca en su esfuerzo es su intención de debilitar y acabar, si le fuera posible, con todo el Estado Social de Derecho que se ha construido en el país al calor de la Reforma Social de 1943 y las reformas de la Junta de Gobierno de 1948-1949 y la institucionalidad que le siguió. Claramente ha asumido una identificación con las políticas conservadoras y neoconservadoras que propician ese debilitamiento institucional.

Sus exabruptos políticos se orientan, desde hace meses, a destruir la imagen pública de todos los partidos políticos, de todos sus dirigentes políticos, de todos sus representantes populares. Esa es su forma de hacer política activa y de meterse en la política electoral, de actuar beligerantemente en este campo, para abrirle espacio a sus posibles candidatos y eventuales partidos políticos, que le interesa impulsar y apoyar hacia las elecciones presidenciales y de diputados del 2026. Eso es lo que activamente estamos viendo.

El pasado miércoles, en su jolgorio comunicacional, arremetió contra las políticas de educación sexual y afectivas que se han venido impulsando en el país, que exitosamente han contribuido a la prevención de los embarazos en adolescentes y menores de edad, para tratar de impulsar un nuevo programa que llamó para la Paz y la Convivencia, con el que intentará sacar “la perversión” de las aulas, como si realizara un exorcismo educativo, de las fuerzas y espíritus malignos que hay que exterminar, para lo que se hizo acompañar de algunos activistas religiosos no católicos, que parecían más estampas pegadas en una cartelera que lideres religiosos nacionales reconocidos, lo que no les resta importancia, por el control social espiritual que tienen de algunas comunidades y personas. Fue un banderazo de salida electoral del presidente haciéndose acompañar de estos “líderes” espirituales, frente a los tradicionales que se representan en el Partido Nueva República de Fabricio Alvarado. Fue una advertencia a Fabricio y su grupo de que sus banderas se las está quitando el gobiernos y los partidos políticos conservadores Jaguar que desde el gobierno se impulsen.

La no participación de los representantes católicos, de los Obispos Católicos, provocó una protesta por parte de la Conferencia Episcopal, que generó una amenaza del presidente cuando dijo “que no se puede luchar a medias, o le entramos con sangre, sudor, lagrimas, pasión, esfuerzo y claridad, o no vamos a poder rescatar a Costa Rica”. Sangre, sudor, lágrimas, pasión, son las banderas enarboladas por el Jaguar, para rescatar a Costa Rica. ¿Rescatarla de quién? ¿Estamos advertidos del clima de violencia que fomentará el Jaguar?

Con ello quedó claro que la conferencia de prensa del miércoles fue la presentación política, de la afinidad del presidente, hacia los partidos políticos Jaguar y hacia las organizaciones cristianas no católicas, como inicio de su velada y clara participación electoral.

Es cada vez más nítido que esta es su orientación electoral hacia febrero del 2026. El Jaguar, y los partidos jaguar que impulse, junto con los partidos de orientación cristiana no católica que logren inscribirse, paralelos a Nueva República, serán sus caballos de combate, sus caballos de Troya para tratar de alcanzar la mayoría parlamentaria en la Asamblea Legislativa del 2026, como es su objetivo político claramente definido. Las renuncias de miembros de su Gabinete señalarán los partidos con los cuales se identifica el Jaguar.

Por la agenda publicitaria de ese miércoles la campaña electoral puede tomar los visos similares a la del 2018, cuando de trasfondo se pusieron los Derechos Humanos, con una población y una juventud hoy no tan combativa, como lo fue en esa campaña que llevó a Carlos Alvarado a la Presidencia de la República. Aun cuando se rumora que la esposa de Carlos Alvarado puede ser la candidata electoral del partido Acción Ciudadana, no significa que ella podría ser el valladar de esa arremetida conservadora que viene, sobre todo porque el partido Acción Ciudadana y el gobierno de Carlos Alvarado fueron los ejes más importantes del debilitamiento de las leyes sociales y laborales, resultado de las grandes reformas de 1943.

Que haya cambios en un gabinete, como se anunciaron y establecieron, es normal en un gobierno. Que haya cambios a pocos meses de que un gobierno sucumba al cambio constitucional, como es el de su Rodrigo Chaves, puede ser una grave manifestación de su errada política y de su fracaso gubernativo, que se tratará de ocultar, de forma distractora, con la discusión que está provocando alrededor de las políticas educativas y conservadoras que anunció el miércoles. Si esas son las grandes reformas que anunciaron como la Gran Ruta de la Educación que se harían este año, son un verdadero y lamentable fracaso político nacional.

¿Los cambios en el gabinete serán resultado de que el gobierno se está hundiendo, por más festiva que fuera la forma de presentación de esos cambios? Supondrían estas sustituciones que se debe hacer un informe nacional ante la Asamblea Legislativa de ellas y de las políticas logradas y por desarrollar para los próximos meses. ¿Se hará eso en los informes anuales que los ministros tienen que entregar a la Asamblea Legislativa en la primera quincena de mayo?

Todo esto conduce a colocar al presidente Rodrigo Chaves Robles también en las tesis conservadoras políticas nacionales e internacionales, que hoy tienen de gran motor al presidente de los Estados Unidos, con quien el Jaguar está totalmente identificado, perdiendo en esa identificación y adherencia emocional, todo su rubor personal, comprometiendo el aura del gobernante soberano que debe tener.

El presidente está totalmente alineado en la Internacional Conservadora, Populista y Autoritaria, que se levanta en el continente y en algunos países europeos. Él mismo se ha colocado en el furgón de cola del mandatario norteamericano en sus políticas continentales, lo que se materializará con la agenda abierta y oculta que trae Marco Rubio a imponerle al minino de Zapote y no al Jaguar nacional que dice ser, de aceptar y avalar las políticas agresivas de Trump contra Panamá, por el Canal, contra México y el continente por el cambio de nombre del Golfo de México, ya establecido para los Estados Unidos, como Golfo de América, en la plataforma de Google Maps, que ya aceptó la denominación hecha por Trump.

Descaradamente, las delegaciones norteamericanas que ya han llegado, preparando la del Procónsul Marco Rubio, ya le han señalado al gobierno que hay que debilitar la relación comercial con la República Popular China, junto con el fortalecimiento de las acciones que el gobierno ya ha tomado frente a esa presencia. La agenda de seguridad asociada a la expulsión de indocumentados y de migrantes “indeseables” para Trump también está en marcha abriendo la posibilidad de que Costa Rica se convierta en una gran base de expatriación de esos expulsados de los Estados Unidos, que es lo que se va a venir a tratar de imponer en Costa Rica, que es parte de la negociación que Rubio trae.

El terrorismo político expresado en las vallas publicitarias

Vladimir de la Cruz

Se han puesto vallas gigantes, en la autopista de circunvalación norte y la ruta 27 hacia Escazú, con las fotos de los rostros del Presidente de la Asamblea Legislativa, Rodrigo Arias Sánchez, la Contralora General de la República, Marta Acosta, el Fiscal General de la República, Carlo Díaz y el Presidente de la Corte Suprema de Justicia, Orlando Aguirre, pidiéndoles que “renuncien”, articulando con ello una gran campaña publicitaria, que procura mover conciencias, voluntades, confianzas públicas e institucionales, en contra de estos altos funcionarios, procurando provocar sentimientos negativos contra ellos, contra su honor y dignidad, como si fueran delincuentes públicos sujetos de persecución y de ”recompensas”, en este caso políticas, que serían lograr sus “renuncias”.

No es solo una campaña contra los altos funcionarios de Estado que presiden o dirigen instituciones claves del control político, del control administrativo institucional y del presupuestario nacional, de la persecución del crimen y de los delitos y de la ejecución de la Justicia.

Es de hecho una campaña contra las instituciones que ellos presiden o dirigen: la Asamblea Legislativa, la Contraloría General de la República, la Fiscalía General de la República y la Corte Suprema de Justicia. Son las instituciones y sus funcionarios que han sido víctimas de los constantes ataques del presidente de la República Rodrigo Chaves Robles, alegándoles que no le dejan gobernar, lo que no es cierto. No es que las instituciones o estos funcionarios no le dejan gobernar; es que no sabe gobernar en régimen democrático, bajo una división de poderes. Por eso impulsa un régimen autoritario, dictatorial, tiránico.

La Asamblea Legislativa se integra por 57 diputados electos popularmente. Los actuales fueron electos el primer domingo de febrero del 2022, cuando quedaron electos, en las mismas elecciones que colocaron al presidente Rodrigo Chaves como finalista, junto con José María Figueres, elecciones presidenciales que se resolvieron, en segunda ronda el primer domingo de abril del 2022.

En esa ocasión, el partido político con el que el presidente electo participaba sacó solo 10 diputados de los 57. Igual situación tuvo el partido Acción Ciudadana en las elecciones del 2014 y del 2018. Para este partido eso no fue una crisis política institucional que lo llevara a realizar ataques institucionales contra la Asamblea Legislativa, ni contra su presidente, ni contra las otras instituciones y funcionarios que el presidente Chaves a cada rato ataca. Este partido tuvo la capacidad de negociación política, de acuerdo a la tradición democrática nacional, con el resto de los diputados, de las distintas fracciones legislativas, para que nombraran presidente de la Asamblea Legislativa a diputados y diputadas de ese partido, en ambos períodos presidenciales.

El partido que eligió al presidente Rodrigo Chaves Robles, careciendo de historia electoral y de tradición política institucional, no tuvo esa capacidad negociadora. Sus diputados no la tuvieron. La jefe parlamentaria que pusieron tampoco la tuvo. Ninguno de sus diputados estaba en capacidad de asumir la Presidencia del Poder Legislativo. Quizá la única, de ese partido, con esa experiencia podía ser la diputada Pilar Cisneros Gallo. Esta diputada, por ser de origen extranjero, peruana de nacimiento, no podía dirigir la Asamblea Legislativa, porque para ello se necesita ser costarricense por nacimiento. Aun así, el Tribunal Supremo de Elecciones, haciéndole un favor, una cortesía institucional, permitió que, en el Directorio Legislativo Provisional, de la primera sesión parlamentaria, el Directorio que el Tribunal Supremo de Elecciones escoge e integra por vejez, por la mayor edad, de su miembros, colocó en el puesto de vicepresidenta a la diputada Pilar Cisneros Gallo. En mi opinión no podía hacerlo, porque el vicepresidente de la Asamblea Legislativa también tiene que ser costarricense por nacimiento, porque puede sustituir al presidente del Poder Legislativo y eventualmente podría sustituir al mismo presidente de la República, como sucedió en el Gobierno de Oscar Arias Sánchez, 2006-2010, cuando en el año 2009-2010, varias veces el presidente legislativo, Francisco Antonio Pacheco, le sustituyó por salidas del país que tuvo que hacer el presidente.

En los tres años que han transcurrido del gobierno de Rodrigo Chaves Robles, su fracción parlamentaria, se redujo de diez a ocho diputados, porque dos se salieron de las directrices de gobierno y de la forma como la diputada Pilar Cisneros dirige autoritariamente esa fracción.

Además, desde su elección, el presidente Rodrigo Chaves Robles enfrentó a la Asamblea Legislativa, confrontó fuertemente a los partidos políticos que habían elegido diputados, a sus dirigentes políticos e históricos, enfrentó la institucionalidad sin ninguna consideración. Incluso habló de “dinamitar” los puentes políticos que debían existir para lograr acuerdos y pactos parlamentarios. Trazó la ruta, de esa manera, de cómo quería gobernar a la fuerza, de manera autoritaria, por imposición de sus decretos ejecutivos y con la intención, como recientemente lo ha declarado, de que la Asamblea Legislativa, la Contraloría General de la República, la Corte Suprema de Justicia y la misma Fiscalía General de la República deben obedecer y actuar bajo la dirección de lo que se disponga, trace y dirija desde el Poder Ejecutivo, porque es la única manera en que se puede gobernar, cuando el Presidente de la República, según él, tiene todo el control de la institucionalidad pública.

La verdad histórica de Costa Rica es que todos los presidentes que ha habido han sabido gobernar con la independencia de los poderes públicos del Estado, y sin tratarlos de dominar de la manera como quiere hacerlo el presidente Chaves. Esta experiencia histórica se ha dado aun cuando los presidentes y sus partidos no tenían mayorías legislativas propias, de sus partidos.

La inexperiencia política y legislativa del partido, que llevó al presidente Rodrigo Chaves a encabezar el Poder Ejecutivo, hizo que no estuviera preparado para asumir el cargo. Tenía las manos vacías de proyectos legislativos, de iniciativas parlamentarias qué proponer. Eso hizo que en los primeros días de trabajo parlamentario del actual gobierno, en el 2022, no tuvieran proyectos de ley que someter a la Asamblea Legislativa, por lo que la Asamblea no trabajó, porque en las sesiones extraordinarias de trabajo parlamentario, la Asamblea Legislativa solo puede trabajar con los proyectos de ley que el Poder Ejecutivo le presenta a los diputados.

En estos tres años de trabajo parlamentario la fracción legislativa que representa al presidente de la República es la más deficiente en presentación de proyectos de ley propios. El gobierno no ha tenido una iniciativa parlamentaria que indique una ruta para el país.

Por otro lado, el gobierno presenta proyectos de ley que rozan la Constitución Política o la ilegalidad nacional, por lo que no pueden aprobarse y se le rechazan. Ante esto acude a formas para tratar de imponerlos por la fuerza, por la vía de la consulta ciudadana, del referéndum y también se le rechazan por las mismas razones inconstitucionales.

Estos rechazos, por su ineptitud gubernativa, le ha permitido al presidente montar una campaña publicitaria, agresiva, intimidatoria, irrespetuosa en todo sentido, de carácter terrorista de Estado, contra la institucionalidad democrática, contra la independencia de los supremos poderes y sus representantes, descalificándoles, tratando de que sobre todos ellos se pierda la confianza y la fe pública con la intención de montar una situación de conflicto institucional y de crisis política aguda que le permitiera llamar a un estado de excepción y gobernar a la fuerza como lo hace su amigo Bukele en El Salvador.

La Asamblea Legislativa en su función exclusiva, indelegable y propia de hacer las leyes, tiene además la de ejercer el control político sobre la marcha de la Administración Pública, sobre el ejercicio del trabajo de todos los altos funcionarios del gobierno, a los que puede llamar a rendir cuentas, aspecto que no le gusta al presidente Rodrigo Chaves.

La Asamblea Legislativa tiene como función propia, exclusiva e indelegable de nombrar ciertos funcionarios públicos, como son los Magistrados propietarios y suplentes de la Corte Suprema de Justicia, por períodos de ocho años con posibilidad de reelección continua. Esto tampoco le gusta al presidente Rodrigo Chaves, que desearía nombrarlos él directamente.

La Asamblea Legislativa tiene como función propia, exclusiva e indelegable de nombrar ciertos funcionarios públicos como el Contralor General de la República y al Subcontralor, puestos también reelegibles de manera continua. Esto tampoco le gusta al presidente Rodrigo Chaves, que desearía nombrarlos él directamente. Actualmente es el cargo que lo tiene la Controlara Marta Acosta.

La Asamblea Legislativa tiene como función propia, exclusiva e indelegable de nombrar ciertos funcionarios públicos como son los Defensores de los Ciudadanos, y otros funcionarios de Estado. Esto tampoco le gusta al presidente Rodrigo Chaves, que desearía nombrarlos él directamente.

Los Magistrados de la Corte Suprema de Justicia son los que nombran al fiscal general de la República y a los Magistrados propietarios y suplentes del Tribunal Supremo de Elecciones, que tienen la posibilidad de la reelección continua. Esto tampoco le gusta al presidente Rodrigo Chaves, que desearía nombrarlo él directamente.

Cuando el Presidente de la República lo que muestra es una gran incapacidad de gobierno, de dirigir el Estado y el Gobierno, en su Poder Ejecutivo, con una agenda y una hoja vacía de ruta clara políticamente para resolver los problemas fundamentales de la población, obliga a que le rechacen acciones por inconstitucionalidades o ilegalidades, y se abran procesos de investigación judicial ante la Fiscalía General de la República, procesos que pueden llegar a la Asamblea Legislativa, para levantar su inmunidad, y a la Corte Suprema de Justicia para juzgarlo de manera definitiva, es lo que lleva al Presidente a cuestionar y demeritar a estas instituciones y sus altos funcionarios. Varias docenas de acusaciones tiene el presidente en trámite ante la Fiscalía. Hay acusaciones e investigaciones de la forma como realizaron económica y financieramente su campaña electoral, lo que tiene el Tribunal Supremo de Elecciones en trámite de investigación

Por ello los ataques constantes a las instancias públicas que tiene que ver con todo eso, la Asamblea Legislativa, la Procuraduría General de la República, la Fiscalía General de la República y la Corte Suprema de Justicia.

Por eso es que ha levantado esa campaña asquerosa, sucia, denigrante, provocando una imagen delincuencial de los altos funcionarios de Asamblea Legislativa, la Procuraduría General de la República, de la Fiscalía General de la República, de la Corte Suprema de Justicia, con las vallas que tienen las fotos de Rodrigo Arias Sánchez, de Marta Acosta, de Carlo Díaz y de Orlando Aguirre.

Es una campaña contra estas personas, en lo individual, en lo profesional, en lo institucional, en contra de su imagen pública y en contra de su imagen, su honor y dignidad, como altas autoridades de instituciones contraloras del desarrollo de la institucionalidad y la vida pública y política del país. Es una campaña que puede generar agresiones físicas, no solo verbales, contra estas personas, y cualquiera otras personas que impulsen en campañas de esa manera.

La empresa dueña de las vallas publicitarias es corresponsable de acciones de este tipo que se puedan generar contra estos altos funcionarios. La empresa publicitaria que diseñó los carteles de las vallas también es corresponsable. Estas dos empresas como los periódicos y medios de comunicación tienen la obligación legal de ver y valorar los contenidos de lo que van a publicar. No es un problema de censura, es de los alcances legales que les puedan comprometer.

En los periódicos cuando un artículo no les parece a sus directores por los contenidos que pueden provocar acciones legales, penales y civiles, obligan a que se corrijan o se rechazan para su publicación.

Si las vallas no tienen una firma responsable, de una persona, una sociedad o un partido político que asuma esa responsabilidad y acusación pública insinuada de perversa, mala, que requiera la renuncia, que se anuncia y reclama, que se hace de estos funcionarios, es claro que la fuente de esa campaña son los grupos de poder que financian esa campaña, asociados al gobierno de Rodrigo Chaves Robles, es claro que él es el primer responsable de esa campaña.

Aquí no se trata solo de la libertad de expresión que no puede tener censura. La valla en sí misma, si no hay nadie que la firme como su protesta, ni está expresando una opinión ciudadana, no es una expresión simple de libertad de opinión. La única opinión de un ciudadano, en este sentido ofensivo, intimidatorio, es la del presidente Chaves Robles, que así opera contra estos funcionarios.

Los descontentos ciudadanos en la historia nacional se dan contra las actuaciones del Poder Ejecutivo y sus funcionarios. Eso es lo que se castiga en los propios procesos electorales. Nunca ha sucedido que el descontento ciudadano se exprese contra la Contraloría General de la República o contra la Fiscalía General de la República. Ni siquiera contra la Asamblea Legislativa o la Corte Suprema de Justicia.

Contra estas instituciones sí se dan las críticas, pero no descontentos ciudadanos que tengan estas características de expresión en vallas. Esto es propio del actuar político organizado desde el Estado, el Gobierno o desde los partidos políticos.

El Poder Ejecutivo encabezado por Rodrigo Chaves Robles es el único responsable de esta odiosa y malévola campaña publicitaria. Responde típicamente a actos de terrorismo de Estado, que se ejecutan de esa manera contra ciudadanos adversos al gobernante o al grupo gobernante.

Reflejan estas vallas las formas oscuras, tenebrosas y peligrosas como se está diseñando la campaña electoral del 2025. Es el gobierno dirigido por Rodrigo Chaves el interesado en poner tenso el ambiente político nacional, es el único interesado de estar en el ambiente político, en la beligerancia electoral que lleva a cabo hablando constantemente contra todos los partidos, los líderes políticos, pidiendo votar por otros diputados de nuevos y otros partidos políticos, de hablar por sus “jaguares”. Su beligerancia política le provoca y genera, en su favor, tener un gran distractor nacional de su mala gestión gubernativa.

Estas vallas no responden, por ahora, a ninguna práctica política de propaganda de alguno de los partidos políticos existentes, que además tendrían que justificar en sus finanzas ante el Tribunal Supremo de elecciones. Los partidos políticos están más entretenidos en ver como terminan de inscribirse, que en iniciar una campaña política contra la Asamblea Legislativa, la Contraloría General de la República, la Fiscalía General de la República o la Corte Suprema de Justicia. El único interesado en esta campaña es el propio presidente Chaves porque ese es tema suyo hasta para su posibilidad de ser candidato a diputado, a partir de julio.

Lo más fácil es echarles la culpa a los otros actores políticos del país, a los otros poderes públicos que intervienen en sus acciones, frenándole las inconstitucionalidades o ilegalidades, sometiéndole a crítica pública sus acciones negativas, por ello enfrenta y ataca a todos los medios de comunicación social, a directores de programas de opinión. Es la manera directa con la cual en su forma de beligerancia política el gobierno y el presidente Chaves entran al escenario político en el 2025. Todo empieza a girar en torno a él, como él lo quiere.

Los partidos políticos siguen partidos en su interior, distraídos de la política nacional, en el furgón de cola que les pone el gobierno.

Las organizaciones sociales están peor en este escenario nacional que afecta a los trabajadores y a toda la ciudadanía.

Estamos advertidos de los tiempos electorales que vienen y del Estado Terrorista que opera.

Compartido con SURCOS por el autor.

¿Es posible realizar una coalición político electoral para las próximas elecciones?

Vladimir de la Cruz

¿Me preguntan con frecuencia, y con preocupación algunas personas y amigos, si es posible realizar una coalición político electoral para las próximas elecciones? Mi respuesta ha sido en general que sí es posible. Como posibilidad eso es posible. Como realidad eso está por verse. Veamos algunos escenarios.

1.- Las coaliciones son las uniones que realizan varios partidos políticos para integrarse, todos ellos, en uno que los reúna a todos bajo una denominación particular, sin que los partidos desaparezcan, se desintegren o anulen su existencia electoral, dando paso a ese nuevo partido, que es la coalición y que actúa solamente para el proceso electoral para el cual se constituye. Las coaliciones en general se dan a todo nivel, presidencial y de diputados, pero pueden darse a nivel presidencial, manteniendo la individualidad electoral en las listas de diputados si así lo acuerdan o deciden.

Las fusiones de partidos se dan cuando dos o más partidos se unen de una manera que desaparecen del todo como organizaciones para dar paso a una nueva, a todo nivel, nacional, provincial y cantonal, para efectos electorales a partir de ese momento de su fusión.

También hay alianzas electorales que se dan cuando uno o más partidos, sin coaligarse y sin fusionarse, le dan el apoyo electoral a otro partido, generalmente, en su lista de presidencial; es decir, llaman a votar por el candidato de ese partido a nivel presidencial, manteniendo su organización y sus listas de candidatos a diputados.

En la historia electoral nacional hemos tenido coaliciones, fusiones y alianzas. Algunas de ellas son: el intento de coalición que se hizo en 1939, impulsada bajo la iniciativa del expresidente Ricardo Jiménez Oreamuno, que había roto con su partido Republicano, que apoyaba la candidatura del Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia, quien había recibido el apoyo de la Iglesia Católica, en ese momento muy conservadora, con el compromiso de derogar las leyes liberales de 1882 y 1884. Ricardo Jiménez se opuso, se separó del partido y constituyó un movimiento político “jimenista”, que logró unir en el intento de la Coalición Alianza Democrática Nacional, a los liberales, los jimenistas, los masones, los comunistas, y otros grupos con la intención de detener la derogatoria de esas leyes. Finalmente, no pudieron participar en las elecciones de 1939-1940, que se definieron entre los comunistas del Bloque de Obreros y Campesinos, el Partido Republicano y el Partido Guanacasteco del Dr. Vargas Vargas, ganando la presidencia de la República el Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia.

Durante su administración, en 1943, al calor de la aprobación de las Reformas Sociales, se unieron los comunistas, la Iglesia Católica y el gobierno del Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia. Ese mismo año, para darle continuidad y firmeza a esta Reforma Social, se impulsó la coalición electoral del Partido Republicano y de los comunistas, ya llamados desde 1943, Vanguardia Popular, bajo el nombre de Bloque de la Victoria, el cual impulsó la candidatura presidencial de Teodoro Picado Michalski, que resultó triunfadora. En su contra se aliaron fuerzas socialdemócratas recién nacidas en el país, con el movimiento político que apoyaba al expresidente León Cortes para enfrentar a Teodoro Picado. La Iglesia Católica apoyó al Bloque de la Victoria.

2.- En las elecciones de 1947-1948 el partido comunista, Vanguardia Popular, había impulsado su propia candidatura, el partido Republicano proponía la candidatura del Dr. Calderón Guardia, y la oposición política impulsaba la de Otilio Ulate Blanco. En la tensión de aquel momento el Partido Vanguardia Popular llamó a votar por el Dr. Calderón Guardia. Los comunistas habían tratado de negociar otra candidatura distinta a la del Dr. Calderón Guardia, con apoyo de algunos destacados políticos republicanos, lo que no fue posible, y lo que obligó a apoyar en la práctica, finalmente, al Dr. Calderón Guardia. El resultado de esa elección fue la Guerra Civil de marzo abril de 1948 y las prohibiciones electorales que se impusieron contra los comunistas desde 1948 hasta 1975.

3.- Superada la Guerra Civil, desintegrada la alianza fáctica, de las fuerzas políticas, en torno a los triunfadores de la Guerra Civil, se constituyó el Partido Liberación Nacional en 1951. El nombre obedecía al homónimo que tenía el Ejército constituido en la Guerra Civil para defender el triunfo electoral de Otilio Ulate que había sido anulado por el Congreso de la República, lo que detonó el alzamiento armado encabezado por José Figueres Ferrer.

En 1953 el Partido Liberación Nacional ganó la elección. En esa elección se dieron alianzas de distintas fuerzas, incluso los comunistas desde la clandestinidad, alrededor de Fernando Castro Cervantes, opositor a Figueres.

Para las elecciones de 1958, el Partido Liberación Nacional tuvo una escisión. Jorge Rossi Chavarría se salió de ese partido y se enfrentó electoralmente a Liberación Nacional. La oposición política a Liberación Nacional se coaligó con los partidos Republicano Nacional y Unión Popular que postuló a Mario Echandi Jiménez que ganó la presidencia.

En las elecciones de 1966 bajo el nombre de Unificación Nacional se unieron nuevamente los partidos Republicano Nacional y Unión Popular que postularon al profesor universitario José Joaquín Trejos Fernández, quien resultó electo presidente, derrotando al partido Liberación Nacional. En esta elección solo estos dos partidos participaron.

4.- Para las elecciones de 1970 y de 1974 se permitió que los comunistas participaran en las elecciones. Ya habían surgido otros partidos de izquierda, el Socialista Costarricense y el Movimiento Revolucionario del Pueblo.

5.- Para las elecciones de 1978 varios partidos y movimientos políticos constituyeron la Coalición Unidad, que postuló a Rodrigo Carazo Odio, que resultó electo presidente. En esta elección los partidos Socialista Costarricense, Movimiento Revolucionario del Pueblo y Vanguardia Popular constituyeron la Coalición Pueblo Unido. En las elecciones de 1982 volvieron a participar las Coaliciones Unidad y Pueblo Unido.

6.- En el gobierno de Luis Alberto Monge Álvarez, 1982-1986, la Coalición Unidad se desintegró y los partidos que la constituían se fusionaron dando origen desde entonces al Partido Unidad Social Cristiana.

7.- En las elecciones de 1986 la izquierda se dividió en dos coaliciones, una Pueblo Unido y otra bajo el nombre de Alianza Popular, con los candidatos presidenciales Álvaro Montero Mejía y el Dr. Rodrigo Gutiérrez Sáenz, respectivamente. La Coalición Pueblo Unido se mantuvo en las elecciones de 1990 con la candidatura de Daniel Camacho Monge.

8.- En las elecciones del 2002 se constituyó una coalición de izquierda, “Cambio 2000”, que postuló a la presidencia al Dr. Walter Coto Molina. En las elecciones del 2006 de nuevo grupos de izquierda inscribieron la Coalición Izquierda Unida, que postuló a Humberto Vargas Carbonell.

9- En los procesos electorales del 2010, 2014, 2018 y 2022 no participó ninguna coalición, aunque hubo amagos por constituirlas. Esta es la realidad política electoral de este tipo de experiencias. Tres coaliciones victoriosas, en 1958, 1966 y 1978. Las otras sin ningún éxito.

¿Qué hace difícil la constitución de coaliciones? A mi modo de ver, las dificultades que enfrenta la posibilidad de constituir coaliciones son, entre otras causas, las siguientes:

A.- La falta real de voluntad política por constituirlas. La Coalición exige sacrificios políticos de los que quieren unirse. Los partidos o movimientos políticos que quieren unirse tienen que estar dispuestos a aceptar los términos de la unidad, las candidaturas que se van a proponer y la elaboración del Programa Político mínimo que se va a ofrecer al electorado.

B.- Además, implica la discusión de los puestos a elegir. El orden de distribución de los puestos si es por partidos políticos, las condiciones de la distribución de esos puestos que tiene que ver con la antigüedad de los partidos, de sus historiales políticos, de los porcentuales o números de votos obtenidos en procesos electorales anteriores si han participado en ellos. Si la escogencia de puestos es por altas personalidades así consideradas requiere mayor grado de consenso entre los partidos que se van a unir.

C.- Se discute incluso sobre las posibilidades de financiamiento electoral que se logre por la participación en las elecciones, de la forma de cómo distribuirlo entre los distintos partidos coaligados.

D.- Elementos que han privado en discusiones sobre posibles coaliciones son ¿por dónde empezar?, por definir ¿qué es lo primero?, en lo que hay que ponerse de acuerdo. Aquí surgen muchas veces las dificultades.

Si lo primero es determinar el Programa de Coalición, lo que puede llevar mucho tiempo su discusión. Si lo primero es encontrar el candidato presidencial aceptable a todos los grupos. Lo segundo, no menos complicado, es la distribución de los puestos a elegir.

Estos, entre otros aspectos, son los que deben abordarse, tomando en cuenta la experiencia histórica nacional, para actuar frente al reto que impone el proceso electoral de este año con miras a las elecciones nacionales del 2026.

En la perspectiva inmediata pareciera ser que el objetivo central y el más importante de las elecciones próximas va a ser la elección de los futuros diputados y no la del próximo presidente.

En cualquiera de estas dos perspectivas la urgencia política es tratar de desarrollar un grupo, un partido político qué en su condición de Gran Coalición Nacional, pueda hacer frente al peligro institucional que representa el Presidente Chaves y su grupo político empresarial, para la institucionalidad y la administración pública estatal nacional, por un lado.

Por otra parte, la integración de la próxima Asamblea Legislativa, la del período 2026-2030, a la cual el grupo político del presidente Chaves le está poniendo la mira como la palanca necesaria para provocar los cambios necesarios que conduzcan a la desintegración total del Estado Social de Derecho todavía existente en el país, y el sometimiento del Estado de Derecho, de los Poderes públicos, al Poder Ejecutivo como el gran rector del desarrollo del Estado y de las políticas públicas a partir del próximo gobierno, en caso de seguir este mismo grupo gobernante, y tener al Poder Ejecutivo como el conductor de esos otros dos poderes, el Legislativo y el Judicial, sujetos a las decisiones autoritarias del Poder Ejecutivo como existen en Venezuela, Nicaragua y El Salvador.

¿Eso es realmente lo que necesitamos como sociedad, como país, como colectividad nacional?

¿Estamos en capacidad de constituir esa gran Coalición Nacional, que patrióticamente nos permita avanzar a niveles superiores y mejores de nuestra Democracia social?

 

Compartido con SURCOS por el autor.

El objetivo político más importante de la campaña electoral será cómo integrar la Asamblea Legislativa

Vladimir de la Cruz

Los fuegos electorales ya iniciaron. El Tribunal Supremo de Elecciones ya dio el banderazo de salida. Todos los partidos políticos interesados en participar en el proceso electoral nacional hacia las elecciones del primer domingo de febrero del 2026 deben estar en proceso de inscripción este mes. Ahí se cierra la lista.

En algunos partidos políticos suenan precandidatos presidenciales. En el Partido Liberación Nacional estos candidatos tienen plazo de inscripción a pocos días para ser admitidos y poder participar en una convención abierta para escoger el candidato presidencial. Aquí hay tres bien definidos y una silueta adicional que está tratando de meterse. Ramos, Taylor y la diputada que pareciera la candidata del presidente Chaves en ese partido son los más sonados. En el Partido Unidad Social Cristiano, que está partido, que no es unitario, que tampoco es social y menos cristiano, tiene dos candidatos visibles. Uno de ellos claramente identificado con la Casa Presidencial, el diputado Bojorges, que pareciera ser el candidato del presidente Chaves en ese partido. El otro, Juan Carlos Hidalgo, el presidente del Partido que ha sido obligado a renunciar a su presidencia partidaria para poder aspirar a la candidatura presidencial. Su renuncia es un absurdo político. En ninguna parte del mundo se le exige eso a un alto dirigente de un partido político. Al contrario, cuando un partido político escoge su candidato presidencial lógico es que también dirija el partido durante el período de la campaña electoral, como lo ha hecho siempre Liberación Nacional, o al menos que forme parte del núcleo director del partido. Pero, si es presidente del Partido no tiene por qué renunciar o suspender su responsabilidad partidaria, de dirigente del partido. Es tan solo una maniobra politiquera del grupo de Bojorges, contra Juan Carlos, orientada a restarle algo de poder y de supuesta influencia que podría tener como presidente del Partido en el proceso de la convención para escoger el candidato presidencial. Es como si al diputado Bojorges, se le obligara a renunciar a su condición de diputado para evitar que, desde ese puesto, y por la visión pública que le da, pudiera influir en su campaña para la candidatura. No hay nada más estúpido en la política partidaria de la Unidad Social Cristiana y del país esto que está ocurriendo en este partido. Es una falta enorme de visión política, de sensibilidad política y una gran falta de inteligencia emocional política.

Es claro que los diputados Eli Feinzaig y Fabricio Alvarado serán candidatos presidenciales de sus partidos políticos.

En las otras tiendas políticas conocidas no hay a la vista otros candidatos ni precandidatos presidenciales, por ahora posibles. Una discreta publicidad de datos curriculares de Sofía Guillén pareciera está orientando una tendencia para que en el Frente Amplio se le valore como eventual candidata presidencial.

En la Guarida del Jaguar sí hay movimiento político y electoral. El presidente no descansa de intervenir en asuntos políticos electorales. No tiene medida de su beligerancia política, que la tiene prohibida constitucionalmente, pero poco le vale esa restricción porque sabe que no hay posibilidad real de someterlo a acusaciones por este motivo. Por el contrario, sabe que cualquier crítica y acción que se haga en su contra es mera propaganda a su favor, es mayor imagen pública para sus intereses electorales.

La beligerancia política electoral que tiene el presidente no es, por ahora, a favor de algún partido en particular, porque no tiene todavía un partido con el que se identifique plenamente para la próxima campaña electoral. Eso debilita las acciones en su contra.

La beligerancia política del Presidente es directa, fuerte, intimidante, contra todos los partidos políticos en general, especialmente contra Liberación Nacional y la Unidad Social Cristiana, a los que acusó, junto al partido Acción Ciudadana, de haber gobernado el país, desde 1953 hasta su llegada al gobierno, en el 2022, de una forma dictatorial y tiránica, al servicio de camarillas empresariales de esos partidos y de los gobiernos que ellos ejercieron, siempre gobernando contra el pueblo y los intereses populares.

La beligerancia política presidencial es abierta contra los partidos Liberación Nacional y Unidad Social Cristiana, como principales partidos que han gobernado, que tienen sus propias bases partidarias y de seguidores.

La beligerancia político electoral del presidente es para descalificar, ante la opinión pública y el electorado, a los diputados que integran la Asamblea Legislativa, exceptuando a los ocho que le son fieles. Para él, en toda la Asamblea Legislativa está mal representada la voluntad popular, la soberanía popular. Para él ninguno de los diputados sirve. Por ello, su beligerancia política se orienta en sus diatribas a llamar a votar por nuevos diputados, por diputados que cambien toda esa representación partidaria allí expresada en la Asamblea Legislativa, para que los partidos tradicionales y los que han tenido diputados electos no vuelvan a elegir diputados.

Su beligerancia política es por su intervención política llamando a votar por nuevos diputados de nuevos partidos, que estén dispuestos a cambiar la Constitución Política, para agilizar trámites administrativos, para eliminar controles institucionales de la gestión directa del Poder Ejecutivo, para poderle dar continuidad a las políticas que su gobierno ha impulsado y materializado. Su beligerancia política es creando la imagen de que se debe continuar con las políticas de su gobierno, para lo cual hay que dominar todo el espectro político, de los tres poderes de la República, lo que ya está diciendo con vehemencia.

La beligerancia política electoral del presidente es para descalificar y hacer perder la fe y la confianza en las instituciones políticas como son la Asamblea Legislativa, el Poder Judicial, el Tribunal Supremo de Elecciones, la Contraloría General de la República, las Defensorías ciudadanas. Por eso reta cuando puede, con cualquier pretexto, a los presidentes de la Asamblea Legislativa y de la Corte Suprema de Justicia.

Recientemente fue muy claro y directo en su discurso. Para él se necesita una Asamblea Legislativa que pueda nombrar nuevos Magistrados, para que la Asamblea Legislativa junto con la Corte Suprema de Justicia puedan armonizar mejor la acción estatal y gubernativa. Para el presidente no hay división de poderes públicos, hay acciones conjuntas que deben ser dirigidas desde el Poder Ejecutivo. Así de claro lo dijo. Bukelización, Orteguización o Maduración del país le faltó decir. Hay que reconocer que de estos tres países El Salvador, Nicaragua y Venezuela, el que más le apasiona y le tiene enamorado es El Salvador.

Con El Salvador, se dice públicamente, firmó un Pacto Confidencial. En lo que ha corrido en noticias es un pacto de gobernabilidad centroamericana, donde Bukele impulsa un nuevo proyecto unionista, sintiéndose un Morazán moderno, del Siglo XXI y Chaves se siente su segundo al mando. Pero, es también un pacto de gobernabilidad policial, para establecer en Costa Rica un sistema policial carcelario y militar como el existente en El Salvador. Es un pacto para impulsar, como en El Salvador, procesos constantes de estados de excepción, donde se suspenden las garantías, derechos y libertades por lapsos de tres meses. En El Salvador han hecho ya 32 estados de excepción de este tipo, lo que le permite al gobernante actuar prácticamente sin ningún control sobre toda la población y sobre toda la actividad política, económica y social del país.

Lo más peligroso del Pacto confidencial es lo que no se ha dicho sobre el tráfico de droga en Centroamérica, siendo Costa Rica la principal bodega prácticamente de todo el continente y de esta región. Pareciera que se buscan nuevas rutas internacionales para el narco comercio, debido a que en Europa tienen bien controlada la llegada de la droga que se exporta, con bastante tolerancia oficial, desde el Caribe costarricense, que carece de controles importantes, y desde las costas pacíficas del país, donde el Ministerio de Seguridad ha desmantelado y descuidado intencionalmente, los controles que habían, debilitando, y casi desapareciendo, los cuerpos de seguridad y de lucha contra las drogas que estaban altamente especializados en esas zonas costeras.

En el campo político electoral el Pacto de Confidencialidad abarcó el apoyo y la presencia del bukelismo en las próximas elecciones nacionales, con dos partidos políticos aparentemente en proceso de inscripción con miembros de la familia Bukele, que pueden participar en las elecciones nacionales costarricenses. Con ello posiblemente se habló del financiamiento de esos partidos y de lo se le pueda ayudar al presidente Chaves si decide lanzarse a diputado en agosto, porque la campaña a diputado va a requerir más dinero que la campaña para un candidato presidencial, debido a que para Chaves hay que hacer girar la campaña no sobre los candidatos a presidente sino sobre los candidatos a diputados, siendo él candidato.

Esto de ser correcto va a ser un reto mucho mayor para todos los partidos políticos que quedarán obligados a presentar candidatos de altos calibres políticos y profesionales.

El objetivo político para Chaves no es quien continúe en el gobierno del 2026, si seguidor suyo o no. El objetivo político más importante de esta campaña electoral probablemente será cómo integrar la Asamblea Legislativa. La lucha es por el control de la Asamblea Legislativa, desde donde se puede marcar la pauta de gobierno si se tiene una mayoría legislativa fuerte, altamente beligerante e inteligente.

Queda en deuda la posibilidad de construir una gran coalición política electoral. En 1958 contra Liberación Nacional se logró una coalición de fuerzas políticas que impulsó la candidatura de Mario Echandi Jiménez. En 1966 contra Liberación Nacional se logró una coalición de fuerzas políticas que impulsó la candidatura de José Joaquín Trejos Fernández. En 1978 contra Liberación Nacional se logró una coalición de partidos políticos y fuerzas políticas que impulsó la candidatura de Rodrigo Carazo Odio. Las tres coaliciones ganaron las elecciones. Mario Echandi Jiménez, José Joaquín Trejos Fernández y Rodrigo Carazo Odio fueron nombrados presidentes de la República.

Hoy el tema no es desplazar a Liberación Nacional o a la Unidad Social Cristiana de ganar la elección. El tema es desplazar y eliminar de la institucionalidad pública lo que el presidente Chaves es, significa y puede proyectar a un nuevo gobierno, e impedir que sus afanes destructivos puedan continuar.

¿Habrá capacidad para realizar una coalición política, de la manera más amplia posible, en esta dirección? Yo lo veo difícil cuando los partidos Liberación Nacional y la Unidad Social Cristiana ya están con sus propias candidaturas, y cuando en el seno de ambos partidos hay fuerzas que son como agua y aceite, que se rechazan unas a otras. Solo recuerdo el esfuerzo nacional de 1943 cuando a Iglesia Católica, encabezada por Monseñor Víctor Manuel Sanabria Martínez, el Partido Republicano Nacional, encabezado por el Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia y el Partido Comunista, encabezado por Manuel Mora Valverde, los tres hoy Beneméritos de la Patria, para impulsar las Garantías Sociales y el Código de Trabajo, las grandes Reformas Sociales de esos años, y cómo para las elecciones de 1944, se creó la Coalición del Bloque de la Victoria, del Partido Republicano y del Partido Comunista, ya llamado Vanguardia Popular, apoyada la coalición por la misma Iglesia Católica, para darle continuidad a las Reformas Sociales. Repito la pregunta: ¿Habrá capacidad para realizar una coalición política, de la manera más amplia posible, en esta dirección?

 

Compartido con SURCOS por el autor.

El mes de enero en nuestra Historia Patria

Vladimir de la Cruz

Todos los meses del año, en cada uno de sus días, está cargado de recuerdos y eventos históricos, que podemos considerar importantes o destacados. No hay día en que no haya sucedido algún evento, suceso o acontecimiento, digno de destacar, relacionado especialmente con fechas tradicionales patrias, con las efemérides o con situaciones o datos de personajes que han destacado en nuestra historian política, económica o cultural. Veamos algunas relacionadas con este mes de enero que inicia.

El 1 de enero de 1700, de acuerdo con los libros parroquiales y documentos de la época, se estimaba la población de Costa Rica en 19.293. Se estima que a la llegada de Colón la población podría oscilar entre 500.000 habitantes y un millón de personas. El impacto de la conquista y la colonia, por diversas causas provocaron una catástrofe demográfica.

A principios del siglo XIX se estimaba la población en 30.000 habitantes, en los días de la Independencia, 1821, y de la fundación del Estado de Costa Rica, en 1824, teníamos alrededor de los 61.000, al fundarse la República de Costa Rica, en1848, teníamos 95.127, en los días de la Guerra Nacional contra los filibusteros teníamos alrededor de los 100.000. En 1892 se constatan 243.000, en 1927 la población era de 471.524, en 1950 había 800.875 habitantes y el niño millón se logró en 1956. En 1973 nos aproximábamos a los dos millones con 1.871.780 habitantes y en el 2000 nos acercamos a los 4 millones con 3.910.179 habitantes, para tener hoy 5.212.000 habitantes.

En 1823 se instaló la Segunda Junta superior Gubernativa en Cartago, que gobernó hasta el 14 de marzo de 1823 siendo presidida por José Santos Lombardo. En 1851 el Estado estableció el monopolio de licores, en el primer gobierno de Juan Rafael Mora Porras. En 1872 fue inaugurado el Muelle de Hierro de Puntarenas.

En 1888 abrió al público, bajo la dirección de Joaquín Bernardo Calvo, el Registro Civil. Desde entonces el registro de los costarricenses de nacimientos, matrimonios, divorcios, muertes y nacionalizaciones lo lleva a cabo esta Institución hoy es una dependencia de Tribunal Supremo de Elecciones. Antes de esta fecha el registro de costarricenses se realizaba en los Libros parroquiales.

El 2 de enero de 1865 el padre Francisco Calvo Castillo, fundó la Primera Logia Masónica en San José con el nombre de “Caridad”. El Padre Calvo fue el Capellán del ejército nacional en la lucha contra los filibusteros norteamericanos en 1856-1857. A él se le debe el libro de los caídos en esos combates, hoy mejorado en sus datos. Fue uno de los grandes impulsores del movimiento liberal costarricense entre 1870-1890.

En 1878 llegó al pañis el Dr. Bernardo Augusto Thiel Hoffman, segundo Obispo de Costa Rica, quien también se ligó a la Logia Masónica, e hizo importantes estudios de las culturas indígenas de Talamanca.

En 1890 nació el arquitecto José María Barrantes. A él se le debe entre 1928 y 1950 innumerable cantidad de escuelas, urbanas y rurales, así como el edificio del antiguo Aeropuerto Internacional de la Sabana, hoy Museos de Arte Costarricense, algunos templos o iglesias católicas.

En 1915 nació el padre Benjamín Núñez Vargas, quien fundó y dirigió la Confederación Costarricense de Trabajadores Rerum Novarum, en la década de 1940. Participó como Capellán del ejército de Liberación Nacional, en la guerra de 1948, llegando a ser ministro de Trabajo de la Junta Fundadora de la Segunda República, 1947-1948. Fue alto dirigente del Partido Liberación Nacional y Rector fundador de la Universidad Nacional.

El 3 de enero de 1857, el Vapor San Carlos cayó en manos del Ejército Nacional, en su lucha contra los filibusteros norteamericanos, quedando desde ese momento el río San Juan en control del ejército nacional. En 1861 se restrenó el Teatro Mora con el nombre de Teatro Municipal. En 1910 murió asesinado el Limón el último Cacique o Rey de Talamanca.

En 1977 se declaró al pájaro Yigüirro como Ave Nacional.

El 4 de enero de 1945 falleció el tres veces presidente de Costa Rica, Ricardo Jiménez Oreamuno, de los períodos 1910-1914, 1924-1928 y 1932-1936. En la campaña electoral de 1939 intentó participar aliado a los comunistas, liberales y masones contra la candidatura de Rafael Ángel Calderón Guardia, para evitar la derogatoria de las leyes liberales de 1882-1888. Apoyó en víspera de su muerte la Reforma Social de 1943.

El 5 de enero de 1912 murió Víctor Guardia gran militar destacado en la lucha contra los filibusteros norteamericanos.

El 7 de enero de 1858 el presidente de los Estados Unidos, James Buchanan, calificó como un error que se hubiera capturado a William Walker, en su intento de invadir nuevamente a Centroamérica.

En 1871 se emitió la Constitución Política en el gobernó de Tomás Guardia Gutiérrez, Constitución que llegó hasta 1948 con algunas interrupciones.

En 1928 el gran piloto Charles Lindbergh, que había cruzado por primera vez el Atlántico, llegó en visita a Costa Rica promoviendo a la Pan American Airways Company, motivo por el cual produjo protestas de los grupos nacionalistas que había en esos años.

En 1968 fue inaugurado la Escuela Normal Superior de Heredia, que luego se integró a la Universidad Nacional.

En 1940 nació el presidente Miguel Ángel Rodríguez Echeverría. También fue diputado y ministro.

El 10 de enero de 1900 nació el presidente Teodoro Picado Michalski. También fue diputado y ministro de Educación.

El 11 de enero de 1857 Juan Rafael Mora Porras hace su Proclama con motivo de la toma de los vapores del río San Juan.

El 12 de enero de 1886 Franklin Chang Díaz viajó al espacio en el transbordador Columbia, en una misión que duró 14 días. Ha sido el astronauta que más viajes realizó.

El 13 de enero de 1874 el padre Francisco Calvo fundó la Sociedad de Artesanos impulsando la organización obrera nacional.

El 13 de enero de 1885 fue sepultado en el Cementerio General el gran presidente y Benemérito de la Patria, Juan Rafael Mora Porras, quien había sido fusilado en Puntarenas el 30 de setiembre de 1860. Todavía se le debe el Funeral de Estado.

El 14 de enero de 1888 se fundó el Colegio Superior de Señoritas, como parte de la gran reforma educativa que impulsó Mauro Fernández.

El 15 de enero de 1888 nació la gran escritora de narrativa infantil Carmen Lyra, militante comunista, impulsora de organizaciones y luchas sociales, organizadora del primer Primero de Mayo, como día internacional de los trabajadores que se celebró en Costa Rica en 1913 y de la primera Confederación General de Trabajadores, de 1913. Fue una importante dirigente comunista desde 1931 hasta su muerte en el exilio en México, durante el período de la Junta Fundadora de la Segunda República, que le impidió morir en Costa Rica.

El 16 de enero de 1785 nació en Cartago Pablo Alvarado Bonilla, precursor y prócer de la Independencia de Centroamérica. El primer grito de independencia en la región, el 15 de setiembre de 1808 en cierta forma se le debe a él. Fue diputado por Costa Rica en la Asamblea Constituyente establecida en Guatemala, donde como estudiante de medicina se ligó a lucha por la Independencia de Centroamérica.

El 16 de enero de 1856 los vapores filibusteros en el Puerto de la Virgen caen en manos de las tropas costarricenses.

El 17 de enero de 1857 se reúnen en el vapor San Carlos, en Granada, Nicaragua, los generales José Joaquín Mora Porras, Tomás Martínez, José María Cañas y Gustavo Adolfo Zavala para combinar el plan de la campaña militar contra los filibusteros en ese primer semestre de 1857, que culmina con la rendición de Walker el 1 de mayo.

El 17 de enero de 1899 nació el quinto Obispo de Costa Rica, Monseñor Víctor Manuel Sanabria Martínez, gran historiador eclesiástico, uno de los gestores de la Gran Reforma Social de 1943.

El 17 de enero de 1918 nació el escritor Fabián Dobles Rodríguez, Premio Nacional de Cultura Magón, 1968.

El 18 de enero de 1839 Braulio Carrillo conmutó la pena de muerte a Joaquín Mora Fernández, hermano del jefe de Estado Juan Mora Fernández, quien había sido acusado de conspirar contra su gobierno.

El 18 de enero de 1855 Gran Bretaña pide informe acerca de la ayuda en armas y municiones que envió para prepararse en la lucha contra los filibusteros norteamericanos.

El 19 de enero de 1951 falleció el gran educador, arqueólogo, abogado, naturalista Anastasio Alfaro González.

El 19 de enero de 1969 falleció el filósofo, periodista y político, catedrático de la Universidad de Costa Rida, Abelardo Bonilla Baldares.

El 20 de enero de 1881 nació Joaquín García Monge, gran educador, promotor cultural, escritor, director de la Escuela Normal de Heredia, ministro de Educación y director de la Revista Repertorio Americano desde 1919 hasta 1958, y del periódico Adelante publicado en esos años posteriores a la Guerra Civil, “para darle voz a los que no tenían voz”.

El 21 de enero de 1909 nació en Alajuela el gran escritor Carlos Luis Fallas, gran dirigente sindical de la Huelga Bananera de 1934, y dirigente comunista. Fue regidor municipal y diputado en 1944. Fue declarado Premio Magón en 1965 y Benemérito de la Patria.

El 22 de enero de 1832 Rafael Francisco Osejo asumió la Presidencia del Poder Legislativo.

El 22 de enero de 1913 se fundó la primera Confederación General de Trabajadores de Costa Rica, organizadora del primer desfile del Primero de Mayo, como Día Internacional de los Trabajadores.

El 23 de enero de 1857 los ejércitos centroamericanos, en lucha contra William Walker, nombran provisionalmente un Estado Mayor del Ejército Aliado, dirigido inicialmente por el General Florencio Xatruch.

El 24 de enero de 1991 fue creado el Museo Sabanero en Liberia.

El 25 de enero de 1825 fue emitida la Ley fundamental Interina del Estado de Costa Rida, que derivaba de la Constitución Federal de Centroamérica. Con ella se crearon los poderes Legislativo, Judicial y Ejecutivo, que cumplen este año 200 años de existencia. También se creó la Corporación Municipal de San José.

El 26 de enero de 1882 falleció Nicolás Gallegos Castro, Rector de la Universidad de Santo Tomás, de 1875 a 1876. Igualmente, en 1949, fue declarado Benemérito de la Patria el presidente León Cortés Castro.

El 27 de enero de 1917 Federico Tinoco Granados al darle el golpe de Estado al presidente Alfredo González Flores, se declaró presidente provisional de la República.

El 28 de enero de 1932 falleció uno de los más grandes presidentes liberales del país, Bernardo Soto Alfaro, impulsor de la gran reforma educativa con su ministro Mauro Fernández, creador de Liceo de Costa Rica, del Colegio Superior de Señoritas, el Instituto de Alajuela del Museo Nacional de Costa Rida y de la Biblioteca nacional.

El 28 de enero de 1950 fue creado el Banco Central de Costa Rica, que cumplirá su 75 aniversario.

El 29 de enero de 1825 el Congreso Constituyente declaro que Nicoya y Santa Cruz se consideraban agregadas a Costa Rica.

El 29 de enero de 1826 José Zamora Castro, intentó una conspiración para acabar con la Independencia y someter de nuevo a Costa Rida la dominación española, intento que fracasó.

El 31 de enero de 1840, bajo el gobierno de Braulio Carrillo, el Papa Gregorio XVI aceptó que el Estado de Costa Rica disminuyera los días feriando de carácter religioso en el país.

El 31 de enero de 1925 se aprobó la Ley de Accidentes de Trabajo, ley que el movimiento de los trabajadores venía luchando desde 1908.

El 31 de enero de 1930 nació el gran educador, ensayista, historiador de arte y etnohistoriador, Luis Ferrero Acosta, en Orotina, Alajuela.

En 1938 nació el gran poeta turrialbeño Jorge Debravo.

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