URGENTE: Este 7 y 8 de diciembre del 2023 se llevará a cabo una audiencia oral y privada para conocer una solicitud de la Fiscalía para el sobreseimiento definitivo del proceso judicial sobre el asesinato político del Uniwak, Bribri de Salitre, Sergio Rojas Ortiz.
La alerta es emitida por Oscar Retana, abogado querellante de la familia de Sergio. De ser aprobada la solicitud, los imputados y otros responsables serian absueltos de toda pena y responsabilidad. Es decir, se mantendría la impunidad para Sergio, su familia y el Pueblo Bribri de Salitre.
Solicitar para que no se tramite el sobreseimiento definitivo. Pueden adjuntar este comunicado de la CLSS.
Compartimos el comunicado de Oscar Retana M.
Coordinadora de Lucha Sur Sur (CLSS).
4 de diciembre del 2023.
COMUNICADO.
Los días jueves 7 y viernes 8 diciembre, a partir de las 8:30 am, se llevará a cabo audiencia oral y privada para conocer sobre la solicitud de sobreseimiento definitivo (archivo) por parte de la Fiscalía; y la querella (acusación privada) presentada por los hijos e hijas de Sergio Rojas, quien fuera asesinado cobardemente la noche del 18 de marzo del 2019 en razón de una vida dedicada a la recuperación de las tierras en el territorio indígena bribri de Salitre.
La audiencia se realizará en el edificio Anexo B de los Tribunales de Justicia de Buenos Aires (contiguo al Restaurante Mau’s Pizza), pero al ser privada no se admite la entrada de público.
Este caso no tuvo testigos presenciales del homicidio, sin embargo fue tramitado sin que se tomaran en cuenta las características sociales y culturales, como lo es la discriminación estructural hacia la población indígena; las fundadas y demostradas violaciones al acceso a la justicia de los Pueblos Indígenas; y el conflicto subyacente por la recuperación de las tierras indígenas que ha tenido a 33 personas indígenas amenazadas de muerte en el periodo 2020 a 2022 en los cantones de Buenos Aires y Pérez Zeledón, además del homicidio de Jhery Rivera el 23 de febrero del 2020.
Exhortamos al Estado de Costa Rica que cese la impunidad y se encuentren a los culpables de tan atroz crimen, que se tomen las medidas necesarias para garantizar la vida e integridad física de las personas indígenas amenazadas de muerte y que se cumpla, mediante mecanismos céleres y eficientes, la recuperación de tierras indígenas en manos de usurpadores terratenientes.
Te invitamos a unirte a la concentración para exigir justicia por la muerte de Carmelita Julio Peachy, mujer indígena miskita que murió porque en el Hospital de Limón Dr. Tony Facio le negaron el acceso a la salud.
Fecha: miércoles 06 de diciembre 2023.
Hora: 02:00PM.
Lugar: Frente a la Asamblea Legislativa de Costa Rica.
A ella se le negó la atención pese a que iba “chineada” y sin poder moverse por sí sola, todo por no tener papeles migratorios ni seguro. ¿Es justo eso?
Demandemos a las autoridades de la DGME ser más beligerantes con la entrega de documentos ID tomando en cuenta todas las necesidades a las cuales se enfrentan la población migrante al no contar con un documento que le permita reintegrarse a la sociedad civil costarricense.
Instemos al Estado de Costa Rica a definir políticas más humanistas con la población migrante.
Jueves 29 de noviembre de 2023 Facultad de Ciencias Sociales, Universidad Nacional Wajiha Sasa Marín. Cónsul honoraria del Estado de Palestina en Costa Rica
Buenas noches
Muchas gracias a todas y todos por su presencia esta noche y un agradecimiento especial a la Red de Solidaridad con Palestina, a sus dirigentes y activistas por organizar esta actividad, por recordar a mi papá y honrar su legado en esta causa que es ahora la causa de la humanidad, la situación de Palestina.
Como les he dicho en muchas ocasiones Palestina y su causa descansa en los hombros de personas como mi papá y cómo ustedes, que no han cesado y no han perdido oportunidad para recordarle a nuestro país que la causa palestina sigue sin resolverse. Hoy hace 76 años, justamente el 29 de noviembre de 1947, las Naciones Unidas aprobó la resolución 181 donde se propuso la partición de Palestina. Esta resolución es ya de por sí injusta, pues sin consentimiento de su población partía el territorio palestino en dos partes: más de la mitad para que los judíos -que Europa no protegió- formaran su propio Estado y, el resto para los árabes palestinos originarios de Palestina.
Esa partición marcó el inicio de la catástrofe del pueblo palestino Al Nakba. Catástrofe que no ha cesado desde entonces y que se ha agudizado de formas apocalípticas en los últimos 53 días. En la NAKBA se desplazó violentamente a tres cuartas partes de la población originaria de sus tierras y con esto se inició la crisis de refugiados más prolongada de nuestros tiempos. Una crisis que, insisto, continúa sin resolverse. Esta historia la vivió mi papá.
Con tan solo 7 años fue expulsado de su casa, a la fuerza, por el incipiente ejército israelí y los grupos sionistas que se creyeron desde entonces y hasta ahora, dueños del privilegio de despojar a la población palestina de todos sus derechos y todas sus pertenencias materiales e inmateriales. Mi papá siempre nos contaba cómo los sacaron de su casa, sin poder llevarse nada, sin siquiera poder ponerse sus zapatos, en pantuflas, con lo que tenían puesto. Esta experiencia marcó su vida para siempre y lo impregnó de ese halo de nostalgia y añoranza que llevan consigo los migrantes. También lo comprometió para siempre con su tierra, con la justicia, con la verdad y con la resistencia para que al menos nunca le robaran su voz, bronca y firme, para gritar al mundo lo que sucedía y trasmitirlo allá a donde fuera. Hoy, 29 de noviembre, día designado por Naciones Unidas como el día internacional de solidaridad con el pueblo palestino, que coincide en esta ocasión con uno de los momentos más oscuros de su historia, coincide también con la primera vez que lo conmemoramos sin él. En nombre mío y de mi familia les reitero nuestro agradecimiento por dedicar esta conmemoración a él.
No podríamos estar mejor acuerpados que por ustedes quienes le acompañaron siempre a levantar su voz, a mostrar las injusticias, a saltarse los muros y cercos que la arrogancia de la fuerza ocupante, Israel, impone en todos los rincones de nuestro planeta y que ahora, en su ausencia, han asumido ustedes con el mismo ahínco y tenacidad. Como él, ahora ustedes le prestan la voz a ese maravilloso pueblo, dignificando las vidas de todas las personas de Palestina, denunciando, presionando y saltándose los cercos mediáticos y los silencios cómplices. Por todo eso ¡muchas gracias!
Abdulfatah Sasa Mahmoud nació en Jaffa, Palestina, el 28 de agosto de 1940. Ya en 1948 enfrentó la persecución y discriminación que ejercían los inmigrantes europeos contra los habitantes palestinos. Siendo niño se vio obligado a huir de la persecución sionista. Con su familia huyó en 1948 hacia Jordania donde arribaron como refugiados después de caminar muchos kilómetros por tierras y poblados, durmiendo en inhóspitos parajes, sin más cobijo que el cielo y su enorme fe, viviendo en primera persona el inicio de esta cruel e inhumana situación, la cual aún aguarda por una solución.
La defensa de los derechos del pueblo palestino, la denuncia de las arbitrariedades y abusos de los sionistas contra los palestinos, la lucha contra la desinformación, los prejuicios y los mitos alrededor de lo árabe y del Islam, fueron tareas de su vida. Lo hizo siempre, desde muy joven, donde estuviera. Cualquiera que tuviese relación con él se empaparía de conocimientos sobre su fe y sobre la causa palestina y admiraría su amor por su tierra, por su cultura y su religión. Quien lo haya conocido y, compartido un rato con él, habrá probado su café, su hummus, su maqluba. En su casa, en la universidad, en la mezquita.
Abdul Fatah Sasa fue ante todo un humanista. Dedicado, entregado y comprometido con su familia, sus amigos, sus paisanos, sus pacientes, su tierra, con los más necesitados. Fue justo, solidario, generoso, responsable y sobre todo coherente porque conectaba sus principios de vida con las consecuencias que esto implicaba. Vivía como manda el Islam. El verdadero. No ese que han querido manchar con fanatismos. Habló y educó sobre su tierra, sus costumbres y su religión, con cualquiera que se interesara por aprender. Cualquiera que le conociera era capaz de entender esa fe en su esencia, pues vería reflejados sus valores y principios de forma coherente y humana.
Si mi papá estuviera aquí, como hace un año, conmemorando este Día Internacional de Solidaridad con Palestina, no podríamos aguantar su sufrimiento. Yo no podría ver sus hermosos y profundos ojos verdes marcados por el dolor de ver a su pueblo masacrado.
Siempre nos dijo que ni una sola generación palestina se ha salvado del flagelo de la guerra, que cada una ha presenciado y soportado horrores en sus cuerpos y en su tierra, que todos los palestinos, sean los de Cisjordania, los que están en Gaza, los que viven en campos de refugiados e incluso los árabes con pasaporte israelí, durante décadas, han sufrido despojo, desplazamiento, negación de derechos, destrucción y muerte, ninguna generación ha podido escapar. Y a pesar de toda esta desgracia colectiva, el sabría y nos diría que es la actual generación la que más dolorosa y traumáticamente ha sufrido. Quizá incluso más que la suya propia, aquella expoliada y expulsada de su tierra en 1948. Nos diría que esta generación es la que ha visto como se reducen sus tierras a mínimos inimaginables. Es la que ha sido víctima de las más atroces vejaciones por parte de un sionismo desbordado y barbárico, el cual actúa con total impunidad y complicidad, de una comunidad internacional ya consolidada y organizada, normada por un derecho internacional que Israel y sus poderosos aliados manipulan a su antojo.
Si mi papá estuviera aquí, trataría con todas mis fuerzas y les pediría a ustedes que le contáramos lo que está pasando, a nuestro modo. Le contaría que su amada bandera adorna las calles de todos los países del mundo en solidaridad con su pueblo y con su causa. Que las “Hathas”, como él les llamaba, cubren las cabezas y cuellos de decenas de miles de personas alrededor del mundo, denunciando la injusticia y pidiendo justicia, exigiendo el fin de la ocupación y la opresión israelí, pidiendo una Palestina libre. Le contaríamos que por fin se cayeron los velos. Que Israel mostró su verdadera cara y que nadie cree ya en esa retórica de la supuesta “legítima defensa”. Que no le han permitido ampararse en su manipulación y que se ha quedado sin argumentos para justificar su limpieza étnica. Omitiríamos, eso sí, que esto se debe al ataque brutal e inhumano que ha emprendido Israel contra la Franja de Gaza desde hace 53 días movido por la venganza, contando, como hasta hace pocos días, con el respaldo de una gran mayoría de países, justificando su actuar hasta que, las imágenes de devastación y la cantidad de asesinados ha superado las expectativas y la tolerancia de la complaciente Europa y un poco de Estados Unidos.
Si mi papá estuviera aquí le contaría que por fin se están diciendo las cosas por su nombre. La ONU habla de ocupación, de limpieza étnica, de genocidio de libro, para referirse a lo que sucede en Palestina. Condena categóricamente el castigo colectivo del pueblo palestino por parte de Israel, señala que la comunidad internacional debe estar unida para exigir el fin de la ocupación y el bloqueo de Gaza y clama por avanzar de manera resuelta e irreversible hacia una solución biestatal, sobre la base de las resoluciones de la ONU todavía no cumplidas.
Le contaría, para ver sus ojos brillar, que Israel está siendo llevado ante la justicia, pues cientos de abogados alrededor del mundo, así como algunos países, como Sudáfrica, le han denunciado penalmente.
Claro que no le diríamos que ha sido obvio el genocidio en curso ejecutado por Israel, transmitido en tiempo real, azuzado por la narrativa de degradación de los palestinos, llevada a cabo por los ministros israelíes, llamándoles animales, prometiendo arrasar y dejar en cenizas a Gaza, lo cual han cumplido a cabalidad. No le contaríamos que se trata de una segunda NAKBA, una catástrofe quizás más cruel y brutal que la primera. No se lo contaríamos porque no quisiéramos verlo sufrir con amargura.
Si mi papá estuviera aquí le contaría que sus amados nietos Abdul y Arwa están a punto de graduarse. Que ya no quedan más que pocos días para cerrar un ciclo de sus vidas. Ella su vida preescolar. El, ya entrando a la adolescencia, con su voz fluctuando y un incipiente bigote asomándose sobre su labio, cierra su paso por la primaria. Le llenaría de imágenes de estos niños felices, con sus futuros por delante, para que no se enterara de los más de 6100 niños palestinos cuya vida les ha sido arrebatada por Israel y a los miles a quienes en los últimos 53 días les ha arrebatado a sus familias completas, sus extremidades, sus ilusiones y les marca con la desdicha de un futuro incierto.
Si mi papá estuviera aquí podría cargar a Arwa y ser cómplice de sus travesuras y darle dulces cuando nadie los viera, mientras le cuenta historias de cuando él era pequeño. Pero tendríamos que alejarlo de todas las noticias para que no viera a los padres y abuelos palestinos cargando a sus hijos y nietos sin vida, colocándolos en bolsas, fotografiándolos para tener un recuerdo aunque sea ya muertos.
Aunque yo no quisiera que mi papá estuviese aquí, observando con sus ojos verdes generosos y su tierna lucidez, todos los horrores de esta apocalíptica y catastrófica situación.
Yo quisiera que mi papá esté en la Palestina de sus sueños. Caminando por Jerusalén, rezando en la mezquita de Al Aqsa, comiendo naranjas en Jaffa, bajo la sombra de los olivos de Nablús, donde frente al mar los niños crezcan libres y eleven papalotes, donde los abuelos sentados en las aceras de Khan Yunis, puedan contar la historia a sus nietos. Esa historia abominable, la cual se transformará con el amor, el calor, la solidaridad y la dignidad del pueblo palestino, en manantiales de paz y libertad para sus próximas generaciones.
Y que esté seguro mi papá, allá en el Paraíso de su Islam amado, de que nosotros aquí seguiremos clamando justicia por Palestina siempre. El camino abierto por él, para hablar de Palestina en Costa Rica, permanecerá y así se reconocerá su valor, su cultura y su historia, la cual transmitiremos a los más jóvenes tal como él nos enseñó a nosotros y que prestaremos a Palestina nuestros brazos y nuestras voces, para que continúe resistiendo y luchando por su dignidad.
Organiza: Red de Solidaridad con Palestina Costa Rica
Evento apto para todo público
Pueden contactarnos para coordinar parqueos, ingresos a las barras, banderas y pancartas.
Búsquenos en todas las Redes como: @PalestinaCostaRica
La anterior convocatoria la suspendieron a última hora la fecha acordada y ahora le comunicaron a la cónsul la nueva fecha de la audiencia ante la Comisión de Asuntos Internacionales.
La Embajada de Panamá en Costa Rica y la Universidad Técnica Nacional (UTN) tienen el agrado de invitarles a la Conferencia Magistral «Un pueblo y dos países hermanos, La Cultura Ngäbe».
La actividad estará a cargo del doctor Giovanni Beluche Velásquez y se realiza en el marco de la celebración de los 120 años de relaciones entre Panamá y Costa Rica.
Dentro del concierto de Roger Waters Costa Rica, la seguridad subcontratada del evento del concierto de este 1 de diciembre – y según el vigilante por orden de la productora -, intentaron quitarle a una de las personas presentes, una bufanda que hacía función de bandera de Palestina, pero la gente lo impidió.
Alrededor había personas con banderas de Costa Rica, Honduras y Nicaragua, pero no se les retiro en ningún momento.
Se giró en apariencia orden de «decomisar» únicamente las que fueran relativas a Palestina.
En los demás casos la empresa de seguridad pareciera que simplemente tomó las banderas o signos pro-Palestina sin si quiera dar posibilidad de devolución, como intentó justificar el vigilante en el video que compartimos y al verse increpado.
Durante la previa del evento los empleados de esta compañía se comportaron de manera curiosamente hostil contra el plantón pro-Palestina y estuvo circulando un camión de pantallas publicitarias con el mensaje absurdo de » Se le agradece a Roger Waters su apoyo a Israel «, con banderas de ese estado ocupante de fondo.
Si usted durante el concierto también vivió situación similar con esta compañía de seguridad o tuvieron un hurto o acto discriminatorio de parte de alguien, favor comuníquese con las y los compañeros de la Red de Solidaridad con Palestina/Costa Rica y les apoyaremos con las gestiones legales necesarias.
El conflicto entre Rusia y Ucrania ha alcanzado un punto crítico, con la OTAN emitiendo señales contundentes sobre la situación militar de Ucrania y el fracaso de su contraofensiva. El secretario general de la organización militar atlantista pro-occidental, Jens Stoltenberg, ha declarado que el país se encuentra en una situación crítica y ha instado a prepararse para recibir malas noticias: «Tenemos que prepararnos para malas noticias. Los conflictos se desarrollan por etapas. Pero debemos apoyar a Ucrania tanto en los malos como en los buenos momentos». Este anuncio ha generado incertidumbre y preocupación en el bando ucraniano, ya que sugiere un cambio significativo y casi irreversible en el desarrollo de los acontecimientos.
El panorama actual remonta a hace aproximadamente un año, cuando la OTAN expresó de manera categórica que la incorporación de Ucrania a la organización era algo «impensable por el momento». Esta declaración fue un duro golpe para el presidente Zelenski y para aquellos que depositaban sus esperanzas en el apoyo incondicional de sus aliados occidentales. Esta situación dejó entrever las primeras alertas sobre la fiabilidad de los «padrinos» occidentales de este país. En un primer momento, se alentó a Ucrania, se le proporcionaron armas para enfrentarse a una potencia militar y se le hizo creer que tenía posibilidades de éxito en su resistencia. Sin embargo, las recientes declaraciones de Stoltenberg, instando a Ucrania a prepararse para recibir malas noticias, dejan al descubierto una realidad amarga para muchos: la incertidumbre y la desconfianza en las promesas occidentales.
Este giro de los acontecimientos genera preguntas fundamentales sobre la estrategia y la coherencia de las potencias occidentales en su respaldo a Ucrania. ¿Hasta qué punto se puede confiar en aliados que, en un momento, alientan la resistencia y, en otro, sugieren la posibilidad de concesiones territoriales en negociaciones secretas con el adversario? La desilusión en Ucrania es palpable. Las expectativas de una contraofensiva efectiva y de un respaldo incondicional se ven ahora empañadas por la realidad de una situación crítica y la aparente falta de apoyo firme por parte de la OTAN y EE. UU., país que ha pasado a darle prioridad a Israel, su aliado estratégico de Medio Oriente, en su actual conflicto contra Hamas. Este escenario refleja la complejidad de las relaciones geopolíticas y pone en tela de juicio la capacidad de los países occidentales para mantener una posición coherente y sólida frente a crisis internacionales.
A medida que la situación en Ucrania se vuelve más tensa, han surgido informes sobre posibles negociaciones secretas entre la OTAN y Rusia. Según algunos medios internacionales, se estaría discutiendo la posibilidad de que Rusia retenga los territorios liberados en su operación militar, incluyendo Crimea, a cambio de permitir que el resto de Ucrania ingrese a la OTAN. Estas supuestas conversaciones han generado controversia y especulación sobre los posibles términos del acuerdo y sus implicaciones para la región.
El hecho de que la OTAN, según afirman medios internacionales, esté considerando la posibilidad de negociar con Rusia los términos de la rendición ucraniana, ¿a sus espaldas?, y la declaración del secretario general de la organización indicando que Ucrania se encuentra en una situación crítica, sugieren que la balanza podría inclinarse hacia una derrota militar inminente de ese país. Esta situación plantea cuestionamientos serios sobre la efectividad de este tipo de alianzas internacionales en nuestros días, así como de la arquitectura actual del sistema internacional.
Desde el inicio de la operación militar rusa en febrero de 2022, diversos analistas y estudiosos del conflicto han estado realizando exhaustivos análisis sobre el terreno y las decisiones políticas tomadas por ambos bandos. La evolución de los acontecimientos ha llevado a algunos expertos de los propios EE. UU. a cuestionar la eficacia de la respuesta de la OTAN y a plantear interrogantes sobre la capacidad de Ucrania para resistir la presión militar rusa.
La posibilidad de que Ucrania ingrese a la OTAN a cambio de concesiones territoriales a Rusia también levanta preguntas sobre los verdaderos intereses geopolíticos del bloque occidental, quienes al inicio dijeron defender hasta el final la integridad territorial de Ucrania, a la vez que deja entrever las dificultades y la complejidad de las relaciones geopolíticas en un mundo cada vez más inestable. Las implicaciones de esta crisis van más allá de las fronteras de Ucrania, afectando la confianza y cuestionando la eficacia de este tipo de organizaciones militares internacionales y su viabilidad en un mundo con rasgos de multipolaridad, en una realidad de nuevos equilibrios geopolíticos y actores con un importante peso global, los cuales no se pueden subestimar, ni mucho menos imponerles la voluntad de terceros en detrimento de sus intereses.
La situación actual en Ucrania refleja una compleja realidad, pero no es de asombrarse, pues es imposible que un país como éste pueda haber pensado en ganar un conflicto a una potencia nuclear como es Rusia. Tal como lo alertaron propios militares norteamericanos desde el inicio, ese conflicto lo perdería Ucrania si o si, pues más allá de las declaraciones pomposas hechas por países occidentales y sanciones morales que pudieron haber hecho contra Rusia, en el plano de lo real y lo técnico, la superioridad rusa siempre fue contundente.
En la actualidad, la lógica de las sanciones unilaterales y las imposiciones geopolíticas emerge como un camino que, lejos de fomentar la paz y la estabilidad, refleja una dinámica anacrónica propia de la Guerra Fría. El conflicto entre Rusia y Ucrania (OTAN) es un vivo y fiel reflejo de querer reducir a Rusia como actor geopolítico global a uno local y más parecido políticamente al de la Rusia post soviética de los noventa, hundida en una profunda crisis interna y sin ningún tipo de protagonismo internacional. En definitiva, eso no sucederá y más bien parece que a occidente una vez más le fallan los cálculos. Estas medidas, en lugar de propiciar una resolución pacífica de los conflictos, tienden a impulsar una política de bloques, alimentando la desconfianza y generando fragmentación en la arena internacional.
La imposición de sanciones de manera unilateral a menudo conduce a un aislamiento diplomático y económico, obstaculizando la construcción de puentes y entendimientos entre naciones. Esta vieja estrategia, heredada de épocas pasadas, subraya la necesidad imperante de explorar enfoques más colaborativos y multilaterales para abordar los desafíos geopolíticos contemporáneos, buscando construir un orden mundial basado en la cooperación y la comprensión mutua en el marco de una filosofía de ganar-ganar para todos, tal y como lo ha sabido promover con sabiduría países como China, con su política exterior basada en el respeto mutuo, el desarrollo pacífico y la cooperación internacional.
Por Memo Acuña (Sociólogo y escritor costarricense)
Está por verse si el reconocimiento de una institución hegemónica como la Real Academia Española de la Lengua es tan importante como para elevarle la autoestima a un país. O al menos para sacarlo de la disrupción en la que ingresó sin retorno desde hace más de 40 años.
En uno de sus aportes a la reflexión desde las Ciencias Sociales, el investigador español Juan Pablo Pérez Sainz y el costarricense Minor Mora Salas atinaban a titular “Se acabó la pura vida” en referencia a los evidentes signos de agotamiento del modelo inclusivo e incluyente que acompañó por décadas el desarrollo social y económico costarricense.
Dedican su trabajo a analizar tres procesos de impacto en la sociedad costarricense: la pauperización de los sectores medios y bajos, la galopante exclusión social y el aumento de la desigualdad como signo del agotamiento de los tiempos.
Se acabó la pura vida, dicen.
Entonces se queda uno pensando si los actos de significación simbólica como la reciente inclusión de la expresión en el Diccionario de la Real Academia Española serán de utilidad como, para por lo menos, buscar las fisuras de eso que alguna vez fue pomposamente llamado “la vía costarricense”.
En realidad el otro reconocimiento es el que me interesa precisar. Pasó casi desapercibido, quizá porque la misma sociedad costarricense continúa invisibilizando sus aportes desde la cultura popular, esa nacida en las bananeras y apropiada en los salones de baile josefinos del sur de la ciudad.
El Swing Criollo entró, junto con el pura vida, en los anales del reconocimiento formal. Sin embargo, en la misma sociedad costarricense o parte de sus sectores letrados, las élites y ciertos grupos de las capas medias que “se niegan a vulgarizarse”, se sigue pensando que ese baile es una práctica arrabalera, periférica, pachuca.
Expresión cultural, sí. Baile conformado desde los acordes del swing estadounidense de los años cincuenta del siglo XX. Si. Patrimonio cultural inmaterial, sí. Pero también poderoso instrumento de una política del cuerpo en respuesta a la programación social de cierta estética dominante.
El swing criollo es, ciertamente, una de las poquísimas herramientas que les quedan a los sectores populares para replantearse, visibilizarse, exponerse y decir desde su corporalidad.
Si su inclusión y reconocimiento formal y palaciega resulta de utilidad, que sirva justamente para mostrarnos esos signos de agotamiento de una vía costarricense cuyo swing hace mucho perdió su ritmo.
Por: Kevin Sánchez Saavedra Universidad de Panamá, Departamento de Historia kevin.esanchez@up.ac.pa
Avivan el engendro minero en AGOSTO
Con gran preocupación nacional, críticas diversas y protestas de calle, se discutió en primer debate, en la comisión de comercio y asuntos económicos de la asamblea nacional de diputados de Panamá, el contrato minero entre el estado panameño y Minera Panamá, S.A., subsidiaria de la minera «canadiense» First Quantum Minerals Ltd. Las autoridades indígenas representadas en COONAPIP (Coordinadora Nacional de Pueblos Indígenas de Panamá) expresaron su rechazo al contrato minero, participaron en el debate, y el 30 de agosto enviaron una nota al presidente de dicha Comisión en la asamblea.
A partir de la conformación de la Mesa Interinstitucional de Alto Nivel entre el gobierno y COONAPIP, a fines de julio de 2022, para resolver tres asuntos prioritarios sobre seguridad territorial de los pueblos indígenas de Panamá (titulaciones colectivas, invasiones y desalojos, demarcaciones), en los primeros meses de 2023, los técnicos de COONAPIP, sacaron a relucir el título de propiedad privada que el estado panameño, de manera ilegal, otorgó a la empresa Sinclair Oil Corporation, con una extensión de 326 mil hectáreas, y que traslapa con las comarcas Embera-Wounaan y Wargandi, el Parque Internacional Darién, y varios territorios ancestrales que actualmente se encuentran en proceso de titulación colectiva. COONAPIP y sus autoridades han denunciado y solicitado la derogación de dicho título y gestionan una serie de acciones legales. A fines de julio de 2023, luego de su asamblea ordinaria en Puerto Lara (Darién), COONAPIP exigió al gobierno panameño el cumplimiento de lo acordado en el Consejo Nacional de Desarrollo Integral de los Pueblos Indígenas (Condipi), especialmente el no imponer sus decisiones o las del Banco Mundial, respetar la autodeterminación y propias decisiones de los pueblos indígenas en Panamá.
Por otro lado, la data del Censo de Población y Vivienda de 2023 [2020] ya ha sido puesta a disposición pública bajo el uso de REDATAM. La información refleja que la población indígena en Panamá representa el 17.2 por ciento de la población total del país (4.2 millones de habitantes), mientras que en 2010 era de 12.3 por ciento (de 3.6 millones de habitantes).
Por otro lado, la migración en la frontera entre Panamá y Colombia, en la región biogeográfica neotropical húmeda Chocó-Darién, fue adquiriendo mayor notoriedad, tanto por las cifras como por sus efectos y crisis humanitarias, sociales, ambientales, políticos, económicos, diplomáticos y de seguridad. Este drama humano del siglo XXI mantiene importantes repercusiones en territorios y comunidades locales indígenas en Darién y algunas comarcas, por ejemplo, en la contaminación de cursos altos de importantes ríos de los que dependen su subsistencia y estilos de vida, pero también en la transformación de las comunidades. La junta directiva de COONAPIP se reunió y trató este fenómeno migratorio, sobre las necesidades de atención humanitaria y de seguridad de las comunidades y los territorios colectivos.
Leyes nacionales transcendentales que garantizan los derechos de los pueblos indígenas, como la Ley N° 88 de 2010 sobre Educación Bilingüe Intercultural y la Ley N° 37 de 2016 sobre consentimiento libre, previo e informado se encontraban en fases de reglamentación, y los documentos borradores estaban en procesos de revisión. El BID es una de las entidades que financió estos procesos, así como también el Plan de Empoderamiento Económico de las Mujeres Indígenas de Panamá (PEMIP 2025), aprobado bajo Decreto Ejecutivo N° 18 de septiembre de 2023. No obstante, sus acciones serían ejecutadas desde distintos programas de los ministerios de gobierno, y no desde los congresos o consejos indígenas.
En la conmemoración del Centenario del Primer Congreso Nacional Feminista en Panamá se realizó un reconocimiento importante a 100 mujeres del país por sus contribuciones en la defensa y protección de los derechos de las mujeres, dentro de las cuales estaba la coordinadora del Componente de Género del actual proyecto COONAPIP-PRODESO-TF, Yanel Venado Jiménez.
La bestia minera cobra vida en OCTUBRE y el pueblo la enfrenta
Producto de la presión ciudadana en las calles, el 24 de octubre, 27 de octubre y 29 de octubre, el presidente Cortizo brindó declaraciones al país, siendo la última la más importante para los manifestantes y cierta tranquilidad en el país, pues la prohibición de la minería metálica al nivel nacional pasa de solo ser un decreto ejecutivo a discutirse y aprobarse como ley de la república, en sesiones extraordinarias, en la asamblea nacional de diputados.
Después del 1° de Diciembre, 75° Aniversario de la Conmemoración de la Abolición del Ejército como institución permanente, -logro político que consolida el Estado Social de Derecho-, ¿qué debemos celebrar hoy, 2° del presente, en nuestra atribulada Costa Rica?
Pues sin pequeñeces, la segunda visita de Roger Waters, músico brillante, con su propuesta estética delirante (en el buen sentido argentino del adjetivo), ícono del rock progresivo, estrella estrellada por contestaria, pero, además, un tipo decente, que aprovecha su tribuna y su justa fama y talento, para denunciar un Mundo injusto, cruel, irracional, desigual, y brutal. ¡Mis respetos!
Siempre lo expresó desde Pink Floyd, contra el autoritarismo, contra la violencia invisible de nuestra infancia, contra el belicismo, contra la alienación mercantilista de la misma «industria cultural de masas» (Adorno/Benjamin) que es su inmediato «ethos» capitalista.
¿Qué mejor homenaje póstumo para su compatriota británico George Orwell (1903-1950), y a su texto que denunciaba proféticamente el Totalitarismo, Granja de Animales, -que precisamente su disco, junto a Pink Floyd-, «Animals» (1977) aparentemente David Gilmour, otro genio indiscutible, sólo ayudó a componer previamente «Dogs», y el baterista Nick Mason y el gran tecladista Richard Wright acompañaron a grabar junto al guitarrista invitado «Snowy» White (quien luego se integró a su show como solista.)
Públicas fueron sus disputas, primero con el gran tecladista Wright, y luego Gilmour y con Mason. El nombre del grupo quedó legalmente en manos de Gilmour, -otro genio-, y los otros dos músicos; pero los derechos creativos de «The Wall», «Animals», etc., y de sus composiciones con sello de Waters, permanecen con su autor.
Conocemos su biografía a través del torturado personaje de Pinky en “The Wall”, hijo huérfano de un excombatiente muerto combatiendo contra los Nazis en la Segunda Guerra Mundial, su particular Edipo, su vertical, rígida, y detestable educación a la inglesa, los excesos y la profunda soledad del “rock star”.
No podemos dejar de mencionar, su militante solidaridad, su consecuencia, su honorabilidad, su empatía, y su decencia blindada contra cualquier precio o amenaza, por la noble causa anticolonial del Pueblo Palestino. Las noticias diarias nos conmueven a todos, y no hay cerco mediático que pueda disimular más tanta atrocidad contra civiles e infantes palestinos sitiados en Gaza.
Genio y figura, Waters tiene bronca, boca, cerebro, talento, cultura política, razones, criterio, y hormonas, y dice lo que piensa; no sin levantar polémicas, no sin padecer difamación, y hasta boicots a sus giras y conciertos, por parte del poderoso Lobby Sionista. Es un tema público y notorio.
Ya sabemos, pero es importante repetirlo, y recordarlo siempre: Denunciar los crímenes de guerra y/o de lesa humanidad, el racismo sistémico, la violencia de Estado, el bombardeo indiscriminado de inocentes, el asesinato en masa de niños y niñas, la destrucción deliberada de hospitales y mezquitas, el asesinato directo de cientos de médicos y personal de salud palestino, la hipocresía de los diferentes potencias occidentales frente a las atrocidades coloniales del llamado Sionismo Revisionista, no es “antisemita”… Los Palestinos también son semitas, -y si no me cree revise la moderna Lingüística, pero si fuesen esquimales igual-, es una cuestión de dignidad básica humana. Nada más antijudío, nada más racista, nada más eurocéntrico y colonialista, que el deshumanizado Sionismo Revisionista imperante en el Gobierno Ultra-Nacionalista y de Derecha de Israel. Es una verdadera vergüenza contra el Humanismo Judío, antiguo y moderno.
Aquellos que dicen que Waters, no es ahora políticamente correcto, deberían educarse políticamente más, conocer la historia de Palestina más allá de los clichés, y entender que lo no es correcto, sino inmoral en extremo, es no denunciar esta histórica limpieza étnica en ciernes en Gaza y Cisjordania. Eso sin dejar nunca de condenar la violencia extrema y los crímenes contra civiles israelitas de Hamas. Los miles de infantes asesinados en la escala de bombardeos indiscriminados de las FDI de Israel con el apoyo estratégico de EEUU y sus aliados occidentales, -so pretexto de Hamas-, son testigos mudos.
Por todo eso, por su propuesta siempre joven y contestaria, justamente rebelde, nunca panfletaria, sino creativa y radical, merece nuestro justo reconocimiento público como artista y como un ejemplo humanista.
Los y las que sí puedan asistir al Concierto de este 2 de diciembre, -privilegio cultural del cual no todos/as pueden gozar-, deberían además de disfrutar del extraordinario espectáculo, profundizar en sus letras, mensajes, así como en la valiente propuesta contestataria de su música.
Les dejo por acá a los amables lectores, el enlace de su última entrevista virtual con el gran líder uruguayo el Ex presidente de Uruguay, Pepe Mujica.