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Autor: Hector Ferlini Salazar

Sea parte del tour de prueba en kayak más desafiante y lleno de adrenalina sobre el Rio Grande de Térraba

Uriel Rojas

Lanzamiento de prueba será este 04 de marzo

Aproveche increíbles descuentos solo por inauguración

Este sábado 04 de marzo el emprendimiento indígena Eco Aventuras Di Crí tendrá el lanzamiento de su tour de prueba más desafiante y lleno de adrenalina que puedas tener. Es un recorrido en kayaks sobre el Río Grande de Térraba de 8 km kilómetros enfrentando las corrientes más pronunciadas que tendrás en el trayecto Paso Real – Rey Curré.

Este tour iniciará a las 8:30am del sábado 04 de marzo y el punto de encuentro será en Rey Curré, sede del emprendimiento.

Posteriormente se trasladarán al punto de inicio que será en el puente Paso Real y empezarán a descender hasta llegar a Rey Curré.

Esta aventura incluye alimentación (merienda y almuerzo), asistencia antes, durante y después del recorrido, así como el equipo de kayak y sus respectivos accesorios de protección y seguridad.

Posterior a esta aventura sobre las aguas del Río Grande Térraba, los participantes descansarán, almorzarán y luego tienen la oportunidad de asistir a talleres sobre confección de arte indígena local.

El tour diario incluye, además, un recorrido comunitario en donde visitarán sitios de interés cultural y conocerán parte de la tradición oral de la comunidad contado por adultos mayores quienes salvaguardan este valioso patrimonio inmaterial.

Por ser el lanzamiento de los tours de pruebas, Eco Aventuras Di Crí ofrece a los participantes, increíbles descuentos solo por este mes de inauguración.

Aproveche y sea parte de esta aventura sin igual cargado de adrenalina llamando al teléfono 87229043 y reservando tu cupo que es limitado.

Visítenos en la web como: https://www.facebook.com/ecoaventurasdicri

Galería fotográfica:

Alberti bajo la arboleda

Manuel Delgado

  Después de mi reseña sobre el libro de Benjamín Prado acerca de Rafael Alberti, un amigo me preguntó por “La arboleda perdida”. No, no es un libro de poemas, sino sus memorias, escritas a lo largo de varias décadas y publicadas de la misma forma en cuatro tomos en 1942, 1959 y 1987 (los dos últimos).

  Su nombre le viene de un pequeño parquecito o bosquecillo situado cerca de su casa en el Puerto de Santa María de Cádiz que él siempre pasaba en sus correrías a la playa, en sus huidas desde los latines y la matemática hacia el azul imborrable de su mar.

  Cuando él vuelve ya de joven a ese mundo que perdió cuando se trasladó a Madrid (“El mar. La mar. / El mar. ¡Solo la mar! / ¿Por qué me trajiste, padre, / a la ciudad?”) ya no encontró casi nada.  (“Adiós calle de las Neverías, calle de los sorbetes de colores y los helados veraniegos; vergeles de las orillas del río… esteros y salinas! ¡Adiós infancia libre, pescadora, de patios y bodegas profundos! Serás ya siempre en mis recuerdos como una barca de claveles, con las velas de albahacas, cabeceante por una mar de jazmines perdidos”).

  Hoy es un conjunto de árboles cercados sin más.  Desde entonces el mar y la arboleda lo siguieron. Y creo que también los famosos sorbetes de Santa María, a los que fue siempre tan aficionado.

  Como ha quedado patente en lo transcrito arriba, se trata sin duda alguna, una obra embrujadora, dotada de una prosa de gran altura, aunque él se quejaba del dejo del verso. (“Todo me sale demasiado rítmico. Batallo porque no sea así. Corrijo. Deformo una frase para que no se haga verso”).

  Pero son versos, versos que se hacen prosa, historia, relato, asombro. Por allí desfilan esa infancia de escapadas, de expulsiones de colegios y escuelas, del exilio de la capital, de intentos con la pintura (que nunca deja en realidad) y búsqueda de la literatura. Desfilan las amistades y encuentros que le llenan a uno la boca de agua (Unamuno, Machado, Neruda, Aleixandre, Picasso, Dalí, Buñuel y, sobre todo, el inseparable Federico García Lorca, su gran amigo). Por allí desfila el pueblo, alzado contra la monarquía, armado contra el fascismo y en defensa de la República, exiliado y perseguido como él. Y quizá la más importante de todas sus amistades, María Teresa León, su esposa, uno de los pilares de la literatura española, muerta en un sanatorio, desligada de su marido, el mundo y las letras por la enfermedad de Alzheimer).

  Cuando regresó del exilio, recién caída la dictadura, unos españoles lo aplaudían, otros lo abucheaban. Una vez en una de esas reuniones multitudinarias, una banda fascista entró a parar el acto. La alcaldesa, de origen franquista, quiso entonces dar por terminado el recital. Alberti se paró y le dijo: “Señora, a mí nunca me ha callado nadie, así que el acto continúa”. Y continuó, eso que más que un recital de poesía era un mitin antifascista.

  Rafael Alberti era no solo antifranquista, sino además militante comunista. Por el primer motivo antes y por el segundo después, fue siempre excluido de la vitrina de la cultura oficial. El Premio Cervantes que recibió al final fue producto de una lucha de sus amigos y de la casualidad de que una candidatura fue mal inscrita y quedó un campo vacío, un hueco, por donde se coló el poeta.

  Lo del Nobel (que nunca se le concedió), fue otra historia. Esta la cuenta Prado en el libro que mencioné (“A la sombra del ángel”). La Academia Sueca había decidido que premio de 1977 iba para España, y escogieron a dos poetas, Alberti y Aleixandre. Entonces le enviaron un emisario que le dijo que él tenía que renunciar a la candidatura a diputado por el Partido Comunista que llevaba entonces, de lo contrario debía olvidarse del Nobel. Alberti actuó como siempre: echó a la calle a ese emisario. El premio se le dio a Aleixandre en solitario. Alberti fue electo diputado en un acto que fue algo así como una protesta pues pocos meses después renunció a su curul. Los parlamentos y los versos no se llevan bien.

  Pero bueno, es lástima que no podamos seguir. Les dejo la inquietud y el deseo de leer. Espero.

En la foto, Rafael Alberti joven y su esposa María Teresa León.

Estado Nacional y lista negra

Miguel Ureña Cascante. SITRAHSAN

Licenciado Miguel Ureña Cascante, secretario general de SITRAHSAN.

Al observar el programa “ESTADO NACIONAL” que recién se transmitió, con la participación de Sofia Guillén, Eliécer Feinzaig, y Diego Salto, nos surgen muchas inquietudes.

SITRAHSAN, es claro al manifestar que nosotros vivimos el día a día del quehacer fiscal, tanto en Aduanas, en Tributación, en la DG Hacienda, en la PC Fiscal, en materia de Presupuesto. Somos vigilantes del flujo diario, en materia de obligaciones contraídas por la Tesorería Nacional, como también la responsable captación de recursos para atender precisamente las obligaciones del Estado mismo contraídas, con un fin general, el Bienestar Nacional.

La apreciación de actores, sigue siendo externa, exógena y quizás un poco sesgada a los intereses subjetivos de una agrupación política en particular, aquí, es claro que la especialidad quizás como economista, o tributarita, requiere hacer ese clip, ante el eventual costo político de los participantes y en materia del tributaria, su imagen profesional y el resguardo de los clientes que representa, porque sus últimas palabras, pareciera vaticinar una resolución judicial, de los casos que se gestan en materia de actuaciones y operaciones en el mercado internacional financiero, si mal no percibimos.

SITRAHSAN, ha enviado sendos correos a los actores políticos, previniéndolos de las lesiones constantes que recibe el SOBERANO MISMO, ante la inacción o miopía del impacto que genera, ese “IMPORTA MI”, de esos actores políticos de turno, aunque; se ha logrado avanzar en materia de control fiscal con la factura electrónica, aún hay sectores que gozan de exoneraciones y que el beneficiario final es un foráneo, ejemplo el turismo médico, la exoneración en insumos agrícolas para bienes que son exportables, como el banano, el melón, la piña, la exoneración en bienes industriales con un régimen de zona franca quizás, con la visión de mejorar el empleo, pero la riqueza al final se va al extranjero o se queda en manos de grandes consorcios financieros y empresariales, y la burla disfrazada de “ asesoría fiscal legal”, en materia de elusión o evasión fiscal, son prácticas en mucho consentidas o vistos quienes las brindan como “genios” o “gurús” para pagarle al ESTADO lo menos posible en tributos.

SITRAHSAN ha señalado, como una eventual intromisión, de esas cupulas de poder en la Dirección Política de este Ministerio, de ahí, nuestra denuncia, de posibles “INTERESES DIFUSOS”, ya que quién ostente la gobernabilidad del Ministerio de Hacienda, debe ser un técnico reconocido y no un representante promovido por un sector poderoso.

Son décadas, lustros, dónde se han denunciado viles prácticas del hueco fiscal, el CEMENTAZO, Perdida de Expedientes, Acreedores de Deuda Pública, en fin, SITRAHSAN con autoridad moral, podría señalar que el componente Político ha sido en mucho un actor complaciente, tolerante y omiso de la responsabilidad misma a un juramento, cuando son nombrados JERARCAS INSTITUCIONALES, al abrigo de su principal proponente, quizás los banqueros, los importadores o las cámaras mismas.

Nos consta dichosamente, que hay actores muy enfocados a robustecer a este Ministerio, de ahí; las ultimas denuncias de mega casos de fraude, flagelo que “GRITANDO SITRAHSAN” lo alaba, pero no sólo eso, sino la eventual reforma legal que se avecina, a partir del nuevo proyecto del Ejecutivo en materia del cambio o salida de la “LISTA NEGRA DE PARAISOS FISCALES”, ahora este equipo político tiene una responsabilidad o una oportunidad para hacer eco del “DISCURSO DE YO ME COMO LA BRONKA”, dirían los abuelos “ a ver si como roncan duermen”.

La estructura administrativa interna debe modificarse, no así la estructura tributaria, las tediosas divisiones en materia de competencia material y territorial, las tediosas divisiones internas, que impiden esa comunicación centralizada y bien canalizada, exige un nuevo instrumento legal, que SITRAHSAN ha señalado o denomina CODIGO PROCESAL TRIBUTARIO, lo ha propuesto verbalmente con el siguiente bosquejo, no se pretende tampoco justificar la autoridad formal o aspectos de la Ley General de Administración Pública, pero es viable al fin, simplemente se requiere voluntad política, se requiere esa “CAMISETA POR COSTA RICA”, aunque a los más poderosos no les gusta, pero al final, es su mercado el que está en peligro, están enfermando la estructura misma que les brinda la posibilidad de obtener un socio que les brinde “competencia pura”, porque hay un hecho, entre los “poderosos se vuelan filo” y las ganancias o buenos negocios de otros “ les chiman”, haberlos obtenido la competencia, entonces, nada como regular jurídicamente “la cancha” para obtener mediante un árbitro “ESTADO” las facilidades para atraer inversiones y generar riqueza, situación a la que SITRAHSAN justificaría, únicamente con la posibilidad de traer bienestar nacional y recaudo tributario razonable (principio no confiscatoriedad) y generar trabajo en tiempos de crisis para los más necesitados, porque es claro, según apreciamos, los más pobres seguimos en crisis, el ESTADO y sus INSTITUCIONES abogan por una recuperación económica postpandemia, pero se ha legislado sólo en beneficios a los importadores y a los grandes consorcios económicos de este país, se cree, son los que mueven los hilos detrás de algunos legisladores, pagan impuesto, pero en mucho es por ser receptor o retenedor del impuesto mismo, ejemplo IVA en WALMART o similares, de paso, no auditados durante muchos años y hasta con presunta facilitación interna en el comercio internacional.

Ely caso en concreto después de toda esta “retahíla”, es que se menciona el área financiera responsable quizás del lavado de dólares, mientras tenemos representación en órganos como el Banco Central de Costa Rica o CONASSIF, en COMEX, y en el exterior participamos en Foros Mundiales de Transparencia, tenemos tratados de doble imposición o intercambio de información, así las cosas, se intenta algo, pero a lo interno, fluyen las oportunidades para seguir burlando el sistema, un Ministerio de Hacienda, poco presente físicamente, poco controlador, ( 18 mil declarantes en promedio para cada auditor) mal direccionado quizás en materia de riesgo ( 1% en DUAS ROJAS, a lo inverso es casi 95% de éxito para fraude y elusión), inadecuadamente parametrizado en materia de renglones de interés fiscal quizás que evidencian malas prácticas fiscales, como se señaló, los intereses pagados, los dividendos, el rubro por concepto de salarios, la cuantía por provisiones, la reiteración de esas provisiones en materia de derechos laborales, año a año, pero que al trabajador, solo le están reconociendo no más de 23 días por año, y cada día se legisla en bajar la cesantía misma como reconocimiento en materia de derechos laborales, pero en materia fiscal, la empresa o el patrono, puede año a año sumar la planilla y aplicarle los porcentajes mismos, y año a año tener ese escudo fiscal en materia de afectación a las utilidades mismas, entonces seguimos “dando tumbos”, queremos regular lo laboral, pero en materia fiscal “sigue la fiesta”, no somos quizás proactivos o consistentes.

SED- Sofia, Eli y Diego, tres actores sociales interesantes, bien ubicados o posesionados en el mercado nacional, no obstante, el Sector Laboral sigue siendo de poco interés o noticia en este país, para incorporarlo en el tratado de temas de interés nacional, es claro, debe vender la Televisora, la posición es clara ELI señala su óptica desde la experiencia misma, creo convence en que no estamos cobrando bien los impuestos nacionales, lo compartimos y al señalar el 56% promedio de cargas sociales, Ojo, luz amarilla, debe recordarse que las cargas sociales, en el Estado de Resultados, representa un rubro para determinar la utilidad, y es de la utilidad donde se recogen los tributos, es decir DE LA RIQUEZA, es que no se vale, tener certeza jurídica, gozar de estabilidad política y una democracia, sin un impuesto al SOBERANO, y la utilidad está determinado DESPUES DE GASTOS, de tal manera, que un empresario puede obtener 1000 millones de ingresos al año, y puede mostrar, 998 millones de gastos, que sólo 600 mil colones tributa, es decir, 0.6, un poco más de medio punto porcentual. ENTONCES NO TAPEMOS EL SOL CON UN DEDO

Diego, en sus manifestaciones, muy bien informado quizás, nos hace referencia a sistemas tributarios, que en DERECHO COMPARADO podrían ser salidas a este inconveniente, pero; nos preocupa, que la población civil, interprete esta incorporación como una cortina de humo, para seguir señalando que no sirve de nada seguir poniendo las denuncias en sede judicial, también es importante destacar de lo dicho, que nuestro sistema debe mejorar, que debemos ser muy puntuales en que debemos mejorar, pero no significa que debamos detener el “TREN DE DENUNCIAS” que vienen de camino, exigimos quizás, en el estrado judicial, JUECES que tengan experiencia comprobada y certificada en ambas disciplinas, DERECHO Y CIENCIAS ECONOMICAS, de lo contrario seguiremos presentando casos mal fundamentados y motivados, ya que si les señalamos conceptos de triangulación quizás en materia de CERTIFICADOS DE ORIGEN, dónde hay un documento suscrito entre las partes y firmado, dónde se le brinda un sustento legal y formal, la correspondencia con el Derecho Mercantil, la correspondencia en materia Civil, y para terminar la ratio del DERECHO PENAL, sin comprender, el concepto de DEBE Y HABER, pues seguiremos obteniendo SENTENCIAS DESFAVORABLES.

Sofia, como referente del FA, gran luchadora, activista en mucho desde la gran reforma promovida por ROCIO AGUILAR, con el denominado social de COMBO FISCAL, surge como la voz de muchos de los Costarricenses, de promover un sistema tributario ordenado, consideramos que su atinada y estudiada ponencia, sigue dejando por fuera a los TRABAJADORES DE LA HACIENDA PUBLICA, dónde pedimos participación en la discusión de temas tan importantes, y acudimos en ese sentido a llamar a todos los legisladores, a conocer nuestra realidad, cuando vamos a un secuestro de documentos quizás, apoyados por la PCF, y sin muchas facilidades, vehículos ya desgastados en materia de exigibilidad nos ponen en riesgo la vida de compañeros en una persecución a un infractor, y en lo mínimo, tener que esperar un fiscal hasta seis horas, para que llegue a obtener los instrumentos legales, para procesar un caso, es decir, seguimos siendo mediadores y constructores de pruebas para que otro externo, valore si o no procede la persecución penal, y si es en sede administrativa, a lo interno seguimos en mucho, haciendo folder o carpetas físicas, sin una fiscalización adecuada y lo que determine uno, quizás otro lo desestime.

De ahí la importancia, de un Código Procesal tributario, que unifique las actuaciones, les brinde mayor robustez a esos actos, las sanciones sean más inmediatas, podamos acudir a la medida cautelar y resguardar bienes de los potenciales infractores como garantías a la recuperación de la infracción determinada, disponibles, tal cual la Ley del ICD, de ponerlos a disposición o venta inmediata, y en el peor de los casos, si se demuestra actuación procesal defectuosa, y por orden judicial se restituya el daño, pues mediante la ejecución de sentencia se pueda indemnizar el daño ocasionado.

El Código Procesal Tributario, ideado a partir de nuestra experiencia, requiere la introducción de la figura del Comisionado fiscal, un actor del control fiscal, provisto en cientos de personas nombradas como tal, diseminados en todo el país, con competencia material en todas las áreas de TRIBUTACION y ADUANAS, control de exoneraciones, y con la posibilidad de sancionar ipso facto la flagrancia cometida por el infractor, con una modificación estructural administrativa, bajo la autoridad del Superintendente de Ingresos, con una concentración de los dos tribunales actuales, en uno solo, con dos salas especializadas, integradas no solo por Abogados y especialistas, sino también por un trabajador como garante de la eficiencia en las labores de fundamentación y motivación de los procesos y bajar el umbral de impunidad fiscal tanto en Aduanas como en Tributación y consolidar la pena de cárcel a quién cometa un delito de LESSA HUMANIDAD, como el robarle los recursos a la seguridad social, a la seguridad civil, a las escuelas y colegios, a los estudiantes, a los pacientes en mala medicina, etc.

Soñar no cuesta nada, pero esperaríamos, que el interés nacional, subsista ante el interés individual, persiste la tesis del respeto a la individualidad en criterios y formas de “cómo llegar a Roma”, igual como sucedió por el default técnico de los EUROBONOS, donde se depuso por ambos lados, para legislar en contra de los cancerígenos actos de fraude, evasión y contrabando, de ahí nuestro interés y señalamiento también de que SITRAHSAN diseminado de puerto a puerto, de frontera a frontera, cuenta con personas capacitadas para ofrecer una solución consensuada y bien fundada, para el ideal en materia fiscal, que desde hace muchos años atrás le exige el ESTADO mismo, y ahora la comunidad internacional.

Nos sigue, sin importar, quién venga a invertir, a hacerse millonario, si nos importa y mucho; se someta a nuestra legislación, y cumpla con sus deberes tributarios, a pesar de que algunos asesores tributarios, les digan hay salidas legales para evitar pagar impuestos de una estructura tributaria progresiva.

Conmemoración en Costa Rica del 89 aniversario del asesinato de Sandino

Por Martín Rodríguez Espinoza

Este domingo, 19 de febrero de 2023, se realizó el Acto de Conmemoración del 89 Aniversario del asesinato de Augusto C. Sandino, patriota y revolucionario nicaragüense.

Líder de la resistencia nicaragüense contra el ejército de ocupación estadounidense en Nicaragua, Sandino luchó y logró que las tropas de los Estados Unidos salieran del país.

Héroe Nacional de Nicaragua, llamado por su pueblo como el «General de Hombres Libres», logró no solo liberar a su patria, sino también dejar un legado político ideológico que posteriormente fue retomado en la fundación del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) por Carlos Fonseca Amador y otros compañeros.

El Partido Vanguardia Popular (PVP), la Juventud Vanguardista Costarricense (JVC), se unieron a muchas otras personas, organizaciones, diplomáticos de hermanos países, a la convocatoria de la Embajada de la República de Nicaragua en Costa Rica, en el Centro Cultural Simón Bolívar en San José.

Los cincuenta años de la UNA y el ethos de sus fundadores(I)

Rogelio Cedeño Castro, sociólogo y catedrático de la Universidad Nacional de Costa Rica (UNA).

De aquella Universidad Nacional de Costa Rica (UNA), que fuera fundada hoy hace medio siglo, un 15 de febrero de 1973, durante la tercera administración de José Figueres Ferrer (1970-1974) queda, como suele suceder, la institucionalidad que se ha venido consolidando con el paso del tiempo de larga duración histórica. El riesgo de que la propia institucionalidad se haya convertido en un fin sí mismo existe, y resulta ser el producto de una encrucijada inevitable una vez que la fase carismática (Max Weber, dixit) de la “dominación” (entendida en el buen sentido del término, no en el peyorativo), propia del proceso fundacional se fue agotando, de manera gradual y casi imperceptible, durante la primera década de su existencia, para entrar en otro proceso de racionalización y burocratización creciente, como resultado de la influencia y las presiones externas a la institución, especialmente de las fuerzas conservadoras y los medios de comunicación interesados en encuadrar a la UNA, dentro de los intereses del establecimiento político imperante, e incluso de aquellos que responden a los poderes fácticos, por lo general hostiles a los procesos democráticos.

A lo anterior, se une la fragilidad de la “memoria histórica” de la gran mayoría de las gentes, como un factor que se acentúa con la llegada de nuevas generaciones de académicos, estudiantes y administradores que, por lo general, ya no vienen impregnados del ethos que quisieron imprimirle a la institución sus fundadores. Además la nueva universidad recogía la herencia del importante proyecto académico que representó la vieja Escuela Normal de Costa Rica, fundada en 1915, por Alfredo González Flores, un presidente reformista que marcó una ruptura dentro de la república liberal.

Convendría entonces, examinar o explicitar ¿cuáles fueron las visiones y las expectativas de los fundadores de la entonces nueva institución universitaria, ubicada en la ciudad de Heredia, sin que aquellos se hicieran manifiestos, como por arte de magia, para la totalidad de las gentes que intervinieron en la vida de la naciente universidad. Lo cierto que algunos de sus fundadores más importantes como el sociólogo y presbítero Benjamín Núñez Vargas y el abogado, politólogo y notorio dirigente liberacionista Francisco Morales Hernández, entre otros que no vienen por ahora a mi memoria, se inspiraron e impulsaron un modelo universitario, propuesto por el antropólogo brasileño Darcy Ribeiro (autor de obras tan importantes como EL PROCESO CIVILIZATORIO) que buscaba, entre otras cosas, una integración horizontal de los saberes y disciplinas universitarias, partiendo de una sólida base humanista y propedéutica que encontraron eco en muchos de los académicos y estudiantes de aquellas generación que dieron el punto de partida a la nueva universidad.

La existencia de los certificados integrados que se aprobaban en bloque en las distintas carreras, a diferencia de las redes curriculares de cursos, con años o niveles, por lo general verticales marcaban un nuevo paradigma educativo en la institucionalidad universitaria de Costa Rica. Todo esto, sin que el nuevo proyecto abandonara en lo esencial muchas de las premisas de lo que fuera el espíritu de la Reforma Universitaria, de 1954, promovida por Rodrigo Facio Brenes desde la Rectoría de la Universidad de Costa Rica (UCR), la que marcó un parteaguas en el fortalecimiento de los valores humanistas, al lado del conocimiento científico y los saberes disciplinarios e interdisciplinarios en las universidades públicas de Costa Rica.

No en vano, el propio Benjamín Núñez Vargas, quien fuera el primer rector de la UNA (1974-1977) había sido parte importante de la Cátedra de Fundamentos de Sociología en la UCR, y se había impregnado del espíritu de aquella Reforma Universitaria tan importante, durante la segunda mitad de los años cincuenta y los sesenta del siglo anterior. El propio Núñez nos dejó un importante opúsculo, bajo el título de LA UNIVERSIDAD NECESARIA, el que muy pocos académicos y estudiantes se preocuparon de examinar con detenimiento para asumirlo como hecho consciente, esencial para marcar los vectores más importantes del propio proceso fundacional, evitando convertirlo en una mera consigna con propósitos electorales, dentro de la toma de decisiones en la administración y la política universitaria.

El sutil recurso al “derecho de admisión”

Por Memo Acuña (sociólogo y escritor costarricense)

No hace mucho en varios lugares de consumo como bares y restaurantes en Costa Rica, se dejaban observar ciertos rótulos con la ordenanza decimonónica de “en este lugar se prohíben las escenas amorosas”.

Durante buena parte de los candorosos años setenta, en aquellos grandes y viejos salones de baile de la capital costarricense, era terminantemente prohibido bailar swing por considerarse ordinario, populachón, arrabalero.

Ambos casos, distanciados en el tiempo, denotan una política de la prohibición y la discriminación no formulada, pero que terminaba siendo asumida y practicada como natural por el conjunto de la sociedad.

Era la dinámica jurídica traducida en el orden social.

Recientemente esas formas de “reservarse la admisión” han variado y se han intensificado en forma y fondo. Lo que ha cambiado en los tiempos modernos sea acaso la candorosidad aquella, que ha migrado a una sistemática y continua acción de negación, limitación y rechazo.

Varios ejemplos recientes lo confirman.

Al iniciar el año, un joven denunció haber sido discriminado al intentar entrar con varios amigos negros en un bar ubicado en el centro de la capital. La persona de seguridad, indicó el joven, simplemente les negó la entrada a todos sin mediar ninguna explicación.

En un centro educativo de secundaria, una persona estudiante y su madre trans libraron una batalla legal para que se le reconociera la identidad de género autopercibida y la persona fuera llamada por sus pronombres masculinos y no femeninos como insistía la institución.

Recientemente terminaron negándole la matrícula por “motivos de procedimientos que la madre no cumplió”, según el colegio. La madre alegó represalias y discriminación contra su hijo.

Bajo el argumento de que se encontraban drogadas, un parque de diversiones ubicado en la capital prohibió el ingreso de un grupo de personas trans.

Este fue el último capítulo, ocurrido no hace mucho, donde el recurso al derecho de admisión toca fibras sensibles sobre identidades, grupos sociales y discriminación.

Al recordar un triste y reciente episodio de racismo vertido en una escuela de primaria por una persona docente, no podemos más que llamar la atención sobre estas formas de invisibilización y negación de los otros, de las otras.

Si en otros países no muy lejos del nuestro, la consigna es quitar ciudadanías para aniquilar al sujeto, en el caso costarricense estamos ante mecanismos sutiles de invisibilización y rechazo social maquillados bajo el uso ingenioso del derecho a permitir o no la presencia de la diferencia y la disidencia cultural. Esta es otra forma de aniquilar al sujeto, de matarlo.

Esto, nos parece, es ya una alerta. Deberíamos pagarnos a ver todos y todas en nuestra pretendida psique hegemónica blanca, heterosexual y dominante. Es esto lo que hay que intervenir en crisis, como una tarea necesaria para construir convivencias saludables, que tanto necesita una sociedad como la nuestra.

Deroguemos pues ese odioso derecho de admisión que nos distancia. Apliquemos más bien una, otra política donde el afecto sea el motivo de construcción de una comunidad amplia e inclusiva.

Geólogos piden calma frente a estudio sobre “deslizamiento de Banderillas” en Cartago

El Colegio de Geólogos de Costa Rica (CGCR) y la Asociación Costarricense de Ingeniería Geológica y del Ambiente (COCIGA) consideran que es imprudente levantar elementos sensacionalistas y alarmistas, sin el debido sustento, con relación al deslizamiento de Banderillas, situado en la margen izquierda del río Reventado, provincia de Cartago.

Ambas entidades se refieren a las publicaciones surgidas, en los medios de comunicación, acerca de un estudio referido por la Municipalidad de Cartago y que estuvo a cargo del geógrafo (no geólogo) Sebastián Granados. En este estudio, supuestamente el Sr. Granados advierte sobre un “hundimiento” (i.e. deslizamiento) activo que pone en peligro la vida de miles de personas y la estabilidad de valiosa infraestructura de distribución de agua, electricidad, transportes y combustibles, como consecuencia de la “avalancha” (i.e. lahar) de grandes proporciones que supuestamente generaría.

Es importante señalar, sin embargo, que la actividad del volcán Irazú es la que ha causado la innumerable cantidad de lahares históricos y prehistóricos durante al menos los últimos 500 mil años.

En realidad, la situación que existe en la localidad de Banderillas es bien conocida por el CGCR, COCIGA y sus afiliados respectivos, algunos de los cuales han realizado una enorme cantidad de estudios científicos y técnicos que han sido publicados en diferentes medios nacionales e internacionales, así como en numerosos informes in- ternos que, deberían ser públicos, para instituciones como la CNE, ICE, MINAE, MOPT y la misma Municipalidad de Cartago”. Sus causas, desarrollo y posibles consecuencias son ampliamente conocidas.

Por el momento el sitio de Banderillas se encuentra bajo la supervisión de la Dirección de Geología y Minas de MINAE, SETENA y la CNE, por lo que existe un grado de seguridad adecuado y no es necesario levantar alarmas y enfoques sensacionalistas sin el debido sustento científico y técnico.

Es importante señalar que los aspectos geológicos y geotécnicos, relacionados con la Gestión del Riesgo y la cuantificación de la amenaza y vulnerabilidad, son fundamentales para establecer los modelos y escenarios plausibles en el caso de una situación de este tipo. Igualmente, deben considerarse las variables hidrometeoro- lógicas, volcanológicas, sismológicas e hidráulicas correspondientes.

Nos permitimos llamar la atención de las autoridades y vecinos para que la solución que sea aplicada permita salvaguardar el ambiente y reducir las pérdidas materiales y humanas que se podrían presentar en el futuro, así como la promoción de la gestión del riesgo y, en particular, de las consideraciones geológico-geotécnicas rigurosas que correspondan.

El Colegio de Geólogos de Costa Rica le ha enviado una nota a la Alcaldía Municipal de Cartago, para ofrecerle una conversación sobre el tema, intercambiar información y desarrollar una visión más autorizada sobre este tema.

Personal de la Defensoría: “Graves cuestionamientos pesan sobre Mario Zamora”

COMUNICADO DE PRENSA

Grupo de funcionarios y funcionarias de Defensoría de los Habitantes
18 de febrero de 2023

Tiene causas abiertas en la Procuraduría de la Ética, Fiscalía General de la República, Ministerio de Trabajo, entre otras.

Un retroceso y continuo debilitamiento de la defensa de derechos humanos sumado a un caos a lo interno de la institución sería el panorama, en caso de que Mario Zamora llegara a ocupar el cargo de Defensor de los Habitantes, debido a los múltiples cuestionamientos que pesan en su contra.

Así lo expresamos como grupo de funcionarios de la Defensoría, pues sostenemos que, el señor Zamora, nombrado por la ex Defensora anterior como Director del Despacho, resultó todo un fiasco en dicho cargo por sus carencias como gestor gerencial de la institución ya que, al contrario, propició conflictos externos y aislamiento con sociedad civil y problemas internos que profundizaron el debilitamiento institucional.

Fue una de las personas que salió por la puerta de atrás cuando un grupo de habitantes con VIH llegaron a la Defensoría para intentar ser atendidos. Además, ha sido la persona que ha generado más distanciamiento con la sociedad civil organizada, pues se niega a escuchar sus peticiones.

Es contradictorio que se valore la posibilidad de su nombre como Defensor cuando se conoce que su trabajo generó mucho rechazo de poblaciones vulnerabilizadas, entre ellas mujeres, personas con discapacidad, estudiantes, entre otras.

A ello se suma que es una persona con una personalidad muy cambiante y conflictiva, al punto que hace unos meses presentó su nombre al cargo, pero posterior a la lista de cuestionamientos en la comisión de nombramientos presentó su renuncia, y hoy con un oportunismo político, ofrece su nombre al puesto. Esa ambivalente personalidad también lo lleva a realizar acciones de persecución contra trabajadores de la institución -denunciado por persecución sindical ante el Ministerio de Trabajo- pero pocos días previo a la salida de la ex Defensora anterior, aparece en un vídeo siendo parte de un sindicato.

Es una persona que tiene abierta en su contra varias investigaciones en instancias administrativas y judiciales por tráfico de influencias, reconocimiento ilegal de beneficios laborales, pero además siendo Director de Despacho, promovió y presionó para que se nombrara a su ex esposa en un cargo sin que reuniera los requisitos, situación que ya ha sido puesta en conocimiento de las instancias judiciales por nombramiento irregular.

Es bien conocido que durante su gestión como Director General de Migración y Extranjería, violentó derechos humanos en más de 2.400 ocasiones, así declarado por la Sala Constitucional.

A todo ello se suma que el señor Zamora fue el candidato para la Defensoría quien tuvo más denuncias, oposiciones y críticas recibidas en la Comisión de Nombramientos, tanto de parte de funcionarios como de activistas y sociedad civil.

Es claro que un perfil como el del señor Zamora no es compatible con esa necesidad de fortalecer la defensa de los derechos humanos en el país ni tampoco es una persona facilitadora de puentes de diálogo y escucha para la población como lo ha demostrado en su paso por la función pública.

Hacemos un llamado respetuoso pero vehemente a las y los señores diputados para que se designe a una persona con un perfil de mediador, con solvencia moral que el cargo requiere para el ejercicio de la magistratura de influencia. Que al final del proceso de discusión haya madurez para escoger a una persona que venga a dignificar el cargo en lugar de seguir debilitándolo.

En razón de lo expuesto y ante la posible persecución que estas manifestaciones pueden generar, como ya ha ocurrido en el pasado, dejamos a disposición para consultas el correo funcionariosdefensoria2023@gmail.com

A propósito del tema de las políticas públicas

Eugenio Jiménez H.
eugenionotifica@hotmail.com

Estimamos pertinente, la invitación que hace don Alberto Salom Echeverría al debate, relacionado este, con el tema de las políticas públicas, en razón a una reciente publicación de SURCOS del 20 de enero del 2023, misma en la que nos vincula con su experiencia académica, aprendizaje y arrestos que le fueron procurados, en un evento de estudio denominado: teoría del Gobierno y las políticas Públicas, según nos informa.

Precisamente, – tal y como lo deja ver don Alberto- se trata de un tema tan apasionante como desconocido, y, a nuestro juicio, no solo en el ámbito académico si no, lo que resulta peor, en el ejercicio del gobierno de las distintas administraciones públicas que se han turnado en nuestra vida institucional, esto, a través de muchas décadas. En especial, hacemos referencia, a lo que parece ser una deliberada actitud de asumir la construcción y el diseño de la política pública, como algo ignoto, una “tarea sagrada” reservada para expertos, en la que sólo ellos, son los llamados a elaborarla y proponerla.

Ningún gobierno, como tampoco ningún partido político hasta la fecha, ha intentado forjar una escuela de formación de cuadros especializados en el diseño y construcción de la política pública. Las universidades en general carecen, en sus academias de ciencias sociales, de programas que procuren un mediano dominio de sus educandos relacionado con el tema. Esto tiene que ver, sin lugar a duda con la deficitaria productividad de muchas de las políticas públicas emanadas en distintas administraciones.

Precisamente, queriendo contribuir con el estudio de tan intricado asunto, en mi tesis de graduación de la Maestría de Estudio de la Violencia Social y Familiar, UNED ( 2015 ), denominada: “La Perspectiva de Género en la Política Pública dirigida al Combate de la Violencia Masculina contra las Mujeres, 2008- 2013”; me di a la tarea de hacerlo sobre el estado de situación de la política pública dirigida a la erradicación del flagelo de la violencia ejercida del hombre contra la mujer, en el período:  2008 -2013- en C.R.

En síntesis, un tema que invitó a plantearse y a intentar evaluar, acerca de los esfuerzos sociales invertidos, en la <<de construcción>> del modelo patriarcal, esto, en una de sus más abyectas expresiones: la violencia de género ejercida en contra de la mujer. El abuso y el exterminio de la mujer, por su sola condición de ser mujer. Ya habían transcurrido aproximadamente ocho lustros, desde la Primera Conferencia Mundial sobre la Mujer (México, 1975) de donde surgió el compromiso de que los gobiernos debían construir mecanismos internos para mejorar la situación de las mujeres. Costa Rica ha sido un Estado suscriptor de todas las Conferencias y Tratados sobre la condición de la mujer. El Consejo de Europa (1990 elaboró herramientas teórico-metodológicas para implementar la institucionalización de la perspectiva de género y, las presentó en la Cuarta Conferencia Mundial de la Mujer, en Beijing. A partir de entonces, ciento ochenta y un Estados miembros de la ONU se comprometieron a integrarla en sus leyes, planes, programas y políticas. Esto significa, que los servidores públicos, están obligados a incorporar la perspectiva de género en todo lo que hacen en su condición de funcionarios. La cuestión más importante en este sentido es la especificidad del compromiso del Estado costarricense, como contra parte de la Convención -de incluir la perspectiva de género en todas sus políticas a partir de la ratificación de la Convención de Beijing, por ejemplo: Objetivo estratégico H.2. Integrar perspectivas de género en las legislaciones, políticas, programas y proyectos estatales. Objetivo estratégico F.6. Se propone fomentar la armonización de las responsabilidades de las mujeres y los hombres en lo que respecta al trabajo y la familia. Objetivo estratégico D.1. Adoptar medidas integradas para prevenir y eliminar la violencia contra la mujer. Destacando en el punto g), en cuanto a “Promover la integración activa y visible de una perspectiva basada en el género en todas las políticas y programas en materia de violencia contra la mujer; En el punto “k) Adoptar todas las medidas necesarias, especialmente en el ámbito de la enseñanza, para modificar los modelos de conducta sociales y culturales de la mujer y el hombre (p. 3)

Como consecuencia, se observa que, la incorporación del enfoque o perspectiva de género en la formulación, y por ende en la ejecución, de las políticas públicas, demandará un amplio y sostenido esfuerzo social que debe articularse de manera estratégica.

Pero, en la primera fase de inmersión de la citada investigación y, sobre todo, viviendo en esos momentos la sociedad costarricense un crecimiento del flagelo, en especial del femicidio, nos encontramos en esa primera fase, con respuestas públicas escasas y de corta visión, en especial, la producción de legislaciones de corte represivo y, respuestas a medias ante a una realidad que exigía – tal como hoy – ir más allá: remover patrones culturales, según las demandas del Orden Internacional como norte de una respuesta necesaria, tal y como se señaló líneas atrás.

Ese estado de la situación nos llevó a preguntarnos sobre el diseño y la naturaleza de la política pública en C.R. para enfrentar el flagelo de la opresión contra la mujer y nos dotamos de una agenda muy básica, consistente en: 1) Necesidad de un concepto de lo que debe entenderse por P.P. 2) Formulación metodológica. 3) Eficacia 4) Evaluación. ¿Qué clase de política pública disponía el Estado costarricense, hasta ese momento, después de varias décadas transcurridas de los compromisos adquiridos en el orden internacional? El reto, no era letra menor. Sobre todo, porque tal y como lo plantea El Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores, México, (INAPAM, 2011)  “La institucionalización del género en las políticas, requiere la adopción de una variedad de estrategias, desde la igualdad de oportunidades a las acciones afirmativas, a la transversalidad y a otros instrumentos, todas regidas por una amplia noción de igualdad que combata explícitamente las causas múltiples y entretejidas que producen y reproducen la desigualdad de género (p.1)”

En sus observaciones, dicha institución observa requisitos básicos y favorables para institucionalizar la perspectiva de género, en la medida que se quiera una correcta implementación de esas políticas y, señala al menos:

  • La voluntad política de las autoridades
  • El diagnóstico integral y profundo de las relaciones de género
  • Contar con estadísticas desagregadas por sexo e indicadores de género
  • Conocimiento de los procedimientos de formulación, ejecución y evaluación de las políticas públicas
  • Presupuestos públicos sensibles al género

Cuatro de los citados elementos, constituyen categorías de análisis – en la investigación- que en nuestro país se debían abordar con urgencia: perspectiva género, políticas públicas, indicadores y conocimiento de la citada perspectiva por parte de los funcionarios.

La Comunidad Europea (2008), propone por su parte una estrategia de cuatro etapas para la aplicación de la perspectiva de género en las políticas públicas, las cuales son: 1. Organización interna, 2. Aprendizaje de las diferencias, 3. evaluación de impacto del Género y 4. Rediseño de políticas.

La Comunidad Europea es muy enfática en que las acciones aisladas, las políticas aisladas no van a producir los cambios sociales y culturales necesarios para hacer efectivos los derechos de las mujeres.

Como se puede ver, la cuestión de la incorporación de la perspectiva de género es un elemento vital de la política pública moderna de todo país democrático, y se muestra tan compleja y desafiante como vital.

En la citada investigación, determinamos los elementos que pueden aplicarse como criterios específicos para comprender si una producción normativa nacional, llámese política, ley, reglamento, directriz o programa, contiene, está sustentado, y ha integrado a plenitud y de manera concreta y formal, la perspectiva de género. Esta determinación, se basó en mucho de lo expuesto y analizado por las diferentes fuentes de autoras feministas; también de la Comunidad Europea y de los avances del INAPAM en México, entre otros.

En esa primera fase, consistente en el análisis del estado de situación en C.R. pudimos concluir (2015), que, entre la lista propuesta por INAPAM, de sus siete requisitos, en C.R. existían serias fallas en cuanto al menos cinco de ellos: Voluntad política, estadísticas desagregadas por sexo e indicadores de género, conocimiento de los procedimientos de formulación, ejecución y evaluación de las políticas públicas,  presupuestos públicos sensibles al género  y  recursos humanos coordinados y formados en género (Fuente: entrevista con jerarcas institucionales y miembros de ONG`S) 

El Concepto de política pública.

En un primer avance de la investigación sobre el tema en cuestión, concluimos acerca de la necesidad de que el Estado costarricense proporcione al conjunto de sus servidores y, en especial a sus jerarcas, conocimiento suficiente sobre un concepto apropiado y comparable de lo que en Costa Rica podríamos entender como PP.  Esto porque, la construcción y diseño de PP no es igual en todos los países. Primero que todo, porque se trata de una categoría propia y acuñada en los países de corte democrático institucional, en especial, con una raigambre social de derecho en su ordenamiento jurídico. Como punto de partida, creímos necesario, recurrir a la historia institucional, a la forma en que se han convenido y procurado las construcciones institucionales, lo que permitiría arribar a un concepto de PP como facilitador para la comprensión y resolución del conflicto social del cargo. De esa manera, con conocimiento de nuestro andamiaje institucional, podemos también con mayor claridad, incorporar y comprender los aportes teórico-sociológicos que, sobre el tema, distintas corrientes del pensamiento vienen contribuyendo. Sin eximirnos por supuesto, del deber de construir nuestra propia teoría.

Y, sobre este último aspecto, se hace – en dicha investigación – una sintética y rica exposición sobre los distintos aportes de figuras prominentes. Así por ejemplo, Mény y Thoenig (1989), Lehera (2004:7) Lindblom (1959), quien  señala, que los objetivos sociales no siempre tienen el mismo valor relativo, pues uno de ellos puede ser altamente valorado en una circunstancia y tener un valor nulo ante otra, y que  no es posible la jerarquización de los objetivos, pues normalmente el administrador debe elegir entre políticas que combinan los valores asociados de distinta manera. Denominando su postura como incrementa lista. Siendo el fundador, de lo que se conoce como el “método de las comparaciones limitadas sucesivas”, Incremental ismo o análisis incremental, mediante el cual la política pública se crea y se modifica paso a paso.

De esa manera, son muchas las concepciones teórico-metodológicas, que las ciencias sociales han aportado acerca del trasunto. Y no se trata en este documento de ser exhaustivos al respecto, interesa más bien explicar nuestra posición de frente al constructo de la PP, que fue lo que de una u otra forma nos invita don Alberto en su artículo, según lo entendimos. Quien tenga el interés en ahondar sobre la temática metodológica, puede consultar mi investigación en la UNED, directamente.

En esa primera aproximación concluimos que, una realidad política pluralista y democrática impone, sin mayor problema intelectivo, una vocación de ajuste y articulación negociadora, mediante la cual se posibilita a los actores sociales involucrados alcanzar – tras el objetivo común – diferenciados niveles de compromiso. Si bien es cierto que, en última instancia tocará al administrador público tomar la decisión final, este debe convenientemente haber agotado el máximo intercambio dialógico con los sectores sociales involucrados. Y, como cuestión metodológica, concluimos también que, el análisis incremental, resulta ser, un procedimiento idóneo en materia de política pública de género, y más en concreto, para el abordaje de la violencia masculina, en tanto los grandes marcos teóricos de esas políticas nacionales ya se encuentran debidamente construidos y vigentes, no solo se habla de la teoría  feminista histórica y acumulada sino, en especial,  de los productos alcanzados por el feminismo internacional sobre todo a partir de las conferencias y tratados suscritos sobre los temas de la mujer.

Se obtiene de allí, un andamiaje muy sólido y dinámico. Constantemente se renueva y reproduce. La comunidad Internacional no cesa en la construcción de nuevas agendas, la revisión de acuerdos y las nuevas propuestas sobre las conferencias de muchos años realizadas en el pasado y evaluadas de manera constante.

De esa manera nos permitimos arribar, a la construcción propia de un concepto de PP, el cual se fue mejorando, en el transcurso de la investigación, y que en un primer momento definimos como:

“Una decisión del Poder Ejecutivo en materia de gobierno, que busca la construcción de respuestas a determinados problemas sociales,  que es  su interés resolver en beneficio de sectores sociales demandantes en un lugar y tiempo determinados, y que cumple con un conjunto básico de requisitos formales de carácter jurídicos y políticos.”

Necesidad y aproximación a un Concepto de política pública en Costa Rica 

Para poder desentrañar, el diseño de política pública que se ha seguido en el país, estimamos se debía considerar, sobre todo, la evolución histórica del régimen político costarricense.  El Estado nacional y las formas de gobierno que el pueblo se ha dado, a lo largo de 200 años de vida institucional, – salvo en muy escasos y breves lapsos de tiempo -siempre han estado afincadas en un régimen de carácter republicano, es decir, entendido como un régimen político asentado en una distribución democrática de poderes públicos, con competencias bien delimitadas y sancionadas por un ordenamiento jurídico constitucional.

Las corrientes doctrinarias – metodológicas, que se analizaron anteriormente y que, explican desde distintos puntos de vista, las formas en que se pueden diseñar las políticas públicas, estimamos que no están destinados a una aplicación pura y, menos aún, podrían aplicarse de manera directa a la realidad política administrativa de cada país. Ante todo, se estima, que se debe considerar en la construcción de las políticas públicas nacionales, las particularidades históricas, jurídicas y socio políticas de cada nación.

De ahí que, bien se podría afirmar que en Costa Rica como en cualquier otro país, un modelo conceptual de política pública involucra una evolución histórica e institucional, evolución en la cual, la doctrina sobre los modelos conceptuales de política pública, expresados por los distintos autores ya citados, podrían aportar de manera distinta y variada y muy probablemente, de forma combinada en mayor o menor medida, con las formas de los diseños nacionales.

Esto, porque se considera que los componentes de cada modelo teórico no resultan ajenos a las realidades socio políticas, en la medida en que estas son realidades cambiantes y, en esos cambios los aportes doctrinarios bien pueden convertirse en insumos oportunos. No obstante, el norte lo debe dar el ordenamiento jurídico nacional a la luz de una determinada evolución política histórica e institucional en la forma de gobierno de cada nación. Sin que esto comporte una teoría jurídica acerca de la concepción de PP.

En Costa Rica quizá, no se encuentra sistematizada, de manera unificada una conceptualización acerca del diseño y naturaleza de las políticas públicas, pero sí se pueden encontrar voces autorizadas que han venido construyendo pensamiento en esa materia de suyo compleja. Así, entre otros, el Dr. Johnny Meoño Segura, (2014), quien ha dedicado gran tiempo de su actividad intelectual a aportar al esclarecimiento institucional nacional en múltiples aspectos, y,  en cuanto a la política pública expresa lo siguiente:

“En Costa Rica no ha habido un modelo o un patrón o parámetro incidente – por así decirlo – que concilie el modelo país estatuido en la Constitución Política, tanto en lo económico como en lo social y en su control político superior, con las claras y determinativas enunciaciones jurídicas. Más bien en punto a derechos de los habitantes y competencias de conducción, el sistema se orientará a un abordaje integralista o comprensivo, no incrementalista, de las políticas públicas o gubernativas para el desarrollo global del país.”

Agrega además Meoño (2014) que, “las competencias bien delimitadas, en la práctica, no han sido ni percibidas ni aplicadas por ningún gobernante ni por los cuadros tecnocráticos de MIDEPLAN -órgano movilizador de todo un ambicioso sistema de planificación nacional- ni de ministerios ni de entes autónomos para «bajar a tierra» – de manera unitaria e integrada –   los derechos constitucionales de los habitante que han sido plasmados visionariamente, en leyes muy buenas que los instrumentarían de manera eficaz.”

Y concluye Meoño (2014) en que, “ni políticos ni los funcionarios han actuado en esa dirección de abordaje global, estratégico e integral del desarrollo nacional dejando de lado el modelo claramente establecido en nuestra Constitución Política y las leyes; por el contrario, la improvisación en su manejo ha sido lo común sin que nadie más parezca darse cuenta de ello y del impacto negativo que ello ha tenido para el desarrollo nacional. (M. Segura, comunicación personal, 10 de junio de 2014).

Ahora bien, se considera importante acotar al análisis de Meoño (2014), la particularidad histórica en Costa Rica, consistente en una marcada cultura jurídica que igualmente, debe ser considerada como acerbo distintivo y particular en la elaboración de las políticas públicas. Esto es así desde que el ordenamiento jurídico nacional deviene de un largo proceso institucional y democrático, que ha obligado al Estado nacional a dotarse de un sistema jurídico y político sólidamente equipado, con instrumentos claramente dirigidos al control de legalidad y de eficiencia de la administración pública.

De esa manera y, considerando lo expresado por el Dr. Meoño Segura, (2014), se hace necesario señalar entonces que, la formulación de las políticas públicas en el país, tienen una competencia de origen bien delimitada, en tanto, corresponde por excelencia al Poder Ejecutivo su producción. El Poder ejecutivo en el país es el que de conformidad con la Constitución Política (en adelante CP) y la Ley General de Administración Pública (en adelante LGAP) lo compone el presidente de la República y el ministro del ramo (Art. 140, constitucional y arts. 21, 26.b, 27.1, 98, 99 y 100 de la LGAP).

Por eso, resulta lógico derivar que, la política pública concierne a la política gubernativa derivada de la potestad de imperio, es decir, tiene una raigambre muy específica en cuanto se propone hacer posible la gestión de gobierno; legitimando a la autoridad formalmente constituida, para la regulación y dirección de las instituciones públicas en determinado rumbo de gobierno.

Es precisamente esa capacidad de dirección gubernamental, la que se encuentra respaldada por el andamiaje normativo que se ha citado, el que permite esa dirección llamada a ordenar la actividad de los entes – no los actos – en el ejercicio de sus competencias para desarrollar y prestar servicios y disponer de bienes en abono a los derechos constitucionales del habitante. Se busca centralizar y articular un plan de gobierno, en aras de la gobernanza, entendida en el mejor sentido como un Estado nacional eficiente y democrático.

Esto, tiene que hacerlo el Poder Ejecutivo ordenando la actividad de tales entes, – no sus actos – imponiéndoles metas, programa, planes, medios y recursos (LGAP, art. 98). Es por lo tanto materia de gobierno. La especificidad, es un principio que debe regir y ser cumplido en el diseño de toda política pública en Costa Rica, para Meoño (2014), esa especificidad se da en dos niveles:

“i.- De mayor nivel o macro generales, que comprende aquellas políticas que emanan del presidente de la república. (Vía directrices al conjunto de la institucionalidad pública bajo su mando político, según LGAP art. 26.b).

ii.- Sectoriales o de menor especificidad, son las que emanan del presidente, juntamente con el ministro pertinente, encaminadas a instrumentalizar esos derechos constitucionales y las leyes que los perfeccionan o reglamentan, y que deben recaer sobre las respectivas carteras ministeriales como tales además de   las Instituciones autónomas que conforman la administración pública organizada por sectores o «ramos» de actividad (M. Segura, comunicación personal, 10 de junio de 2014)”.

De esta manera, los entes que componen la administración del Estado y los ciudadanos estarán sujetos a las políticas gubernativas emitidas, según el rango de su especificidad: por vía presidencial, preferentemente en un plan nacional de desarrollo formalmente promulgado, o bien, mediante, decreto ejecutivo (presidencia y ministro) que instrumenta específicamente las leyes orgánicas de cada Cartera ministerial y los entes y personas o habitantes que estas delimitan en su texto.

O también, a través de directrices que son las ordenanzas que el Poder Ejecutivo puede emitir a las Instituciones públicas para ordenar sus actividades, no sus actos, mediante metas y tipos de medios, o sea políticas del mayor nivel de detalle y ordenamiento, en todos aquellos campos del quehacer institucional en cuanto a emisión de regulaciones institucionales y prestación de bienes y servicios, que no puedan ser directamente ordenados o regulados vía decreto ejecutivo.

El ordenamiento de la actividad gubernamental requiere de una “rectoría o dirección” emanada desde los más altos niveles de la administración del Estado, que debe estar debidamente normada y arreglada a derecho. Sin una disposición así, el ejercicio democrático del gobierno y sus decisiones legítimas no serían posibles, en nuestro país.

El numeral 140 inc. 3 y 8) constitucional, así como los artículos 26,27, 98,99 y 100, de la LGAP son los que en el país le dan contenido legítimo a la dirección gubernativa o rectoría general, de la que se habla. No se busca sino, maximizar y asegurar las mayores capacidades regulatorias a las que está sujeta la actividad de las instituciones públicas, con el propósito de optimizar la satisfacción de derechos y necesidades de la ciudadanía, para lo cual fueron creadas, así en relación con sus:  fines, metas, instrumentos y recursos.

Para Meoño (2014) a manera concluyente, esto no se ha entendido aún, y por ello, los gobiernos han incurrido en constantes improvisaciones, señalando que, más bien han generado ineficacia, corrupción y clientelismo político-electoral además de amiguismo, sin llegar a alcanzar la Administración Pública como tal esos niveles de eficacia sociopolítica y administrativa prevista por los Constituyentes de 1949 y, más aún, por quienes reformaron ese artículo 188 en 1968. En su lugar, se dieron las disfuncionales leyes 4-3 de juntas directivas de entes autónomos (en 1970) y el régimen de presidencias ejecutivas en (1974), sin que los gobernantes se hayan preocupado -y menos la opinión pública, académicos, analistas y partidos políticos- de contrapesar esos regímenes clientelares e invidentes de esa necesaria autonomía administrativa de los entes descentralizados, despreciando las competencias ordenadoras en apoyo a la labor del Presidente de turno, que las leyes 5525 de planificación nacional de 1974 y la LGAP de 1978, vinieron a aportar (M. Segura, comunicación personal, 10 de junio de 2014).

Como se aprecia, para  Meoño  (2014),  la noción de política pública en Costa Rica,  solo es posible entenderla en el ámbito de las competencias del Poder Ejecutivo,  relacionada directamente con  la manifestación específica, concreta y orientadora, además de articuladora, de la competencia de  dirección o gobierno, cuyo norte se dirige al ordenamiento de las actividades de las instituciones vía imposición de metas y tipos de medios que, permitan instrumentar los alcances del artículo 140 inc. 3) Constitucional sobre – «ejecución exacta» – de Las leyes, y el inciso 8) sobre «el buen funcionamiento» de los servicios y dependencias administrativas.

Expuesto lo anterior se puede concluir, conforme el criterio de Meoño (2014) que, para la formulación de una política pública en Costa Rica, al menos deben concurrir los siguientes criterios que son de orden jurídico y político:

1.- Ser una decisión

2.- Provenir del Poder ejecutivo

3.- Ser explícita, formulada por escrito y verificable en su existencia.

4.- Ser emitida en la forma de un decreto, directriz, o un reglamento a una ley. Esto implica que, el Poder Ejecutivo interpreta, conforme a sus propósitos de gobierno, el cómo se debe aplicar esa ley; lo que a su vez explica que, la ley en sí misma no es política pública.

5.- Toda política pública está orientada a la satisfacción de una necesidad o hacer vigente un derecho (Principio de Especificidad).

6.- Incluye objetivos, metas, medios (presupuestos y recursos) e instrumentos.

7.- Dirige el funcionamiento de las instituciones en relación con los fines del gobierno.

8. Debe responder a un programa de Gobierno concreto que les provee de sentido y articulación con el conjunto de la institucionalidad.

Otros autores son del criterio de que, además, en las políticas públicas deben contemplarse otros aspectos, tales como:

9.- Establecer plazos que van más allá de los periodos de gobierno.

10.- Incorporar mecanismos de evaluación.

11.- Establecer obligatoriedad de rendición de cuentas.

12.- Incorporar mecanismos de revisión cíclica con el fin de realizar ajustes periódicamente, en la medida en que, las evaluaciones muestren cambios en la realidad que se desea modificar o bien, en los casos en que se detecten insuficiencias.

13.- Elaborarse de conformidad con un esquema técnico estandarizado, con fases bien delimitadas de: formulación, implementación, ejecución, evaluación y ajustes.

Conforme  lo observado, las políticas públicas  deberían corresponder a expresiones de liderazgo y rectoría muy concretos por parte del poder  ejecutivo tanto en el ámbito global del país, como en el sectorial y, muy importante, en su ejecución regional o territorial, pues las mismas políticas gubernativas deben desagregarse o realimentarse de las distintas realidades territoriales nacionales y, finalmente, en el ámbito propio de instituciones públicas que son las que en primera y última instancia, han sido creadas por vía de ley para llevar a la población los beneficios o impactos precisos de esos derechos constitucionales, sea vía prestación de bienes y servicios o de ejercitación de regulaciones del comportamiento del habitante. Al respecto, Lehera (2004) señala: “Las políticas públicas de excelencia tienen características que favorecen una mejor discusión política; la principal es que son comparables formalmente: Ellas son un marco, una estructura procesal que permite la especificación de las intenciones u objetivos que se desprenden de la agenda pública (p.7).”

Partiendo de los aportes de los autores antes examinados, sumando además el propósito de la investigación, como conceptualización propia acuñada en ese trabajo, se produjo finalmente un concepto de política pública, más acabado que dice:

“Es una decisión del Poder Ejecutivo en materia de gobierno. Busca la construcción de respuestas a determinados problemas sociales que son su interés resolver en beneficio de sectores sociales demandantes o no, en un lugar y tiempo determinados. Debe cumplir además con una serie de requisitos jurídico- políticos y técnicos formales, por lo que ha que ha de formularse de manera explícita y muy concreta, e incorporando la perspectiva de género (Elaboración conceptual propia a partir de los diferentes autores citados, con acopio de los aportes de la intelectualidad feminista y sus logros alcanzados con las demandas internacionales ya examinadas).”

Finalmente, la investigación permitió construir una tabla, en la cual se formulan los requisitos sustanciales que creemos, que en nuestro país deben cumplirse para el diseño y formalización de las políticas públicas. Dicho instrumento – que no pretende ser definitorio – fue avalado, por el experto Meoño Segura, como un instrumento efectivo para la formación académica y, para los funcionarios públicos, en la tarea concerniente, al estudio e implementación de la política pública. Acerca de las deficiencias que al momento de la investigación se detectaron en políticas públicas, en especial de género Y violencia en contra de la mujer, y, respecto al aporte del instrumento creado para el servicio analítico académico e institucional, que podría contribuir a determinar la construcción en nuestro país de una correcta política pública, por lo extenso del tema, remitimos a nuestra investigación radicada en la UNED. Esperamos haber alcanzado la altura que marca don Alberto, en su sugestiva intervención. Gracias.