Ir al contenido principal

Autor: Hector Ferlini Salazar

¿NOS ENCONTRAMOS?

Por Memo Acuña (Sociólogo y escritor costarricense)

Una película fronteriza con el cambio de año nos solicita “no mirar para arriba”. Quizá de todo lo propuesto por su argumento, que intuyo muy parecido a las sátiras documentales de Michael Moore sobre la sociedad estadounidense y su propensión genética a la opulencia, la violencia y el vértigo, lo que deseo rescatar es su reflexión sobre la pérdida de sentido en una sociedad hipercomunicada.

La forma absolutamente irracional en la que circulan los mensajes hoy día nos deja a los seres humanos en el último lugar de la escala de necesidades. Por eso no sabemos bien cómo reaccionar ante la adversidad y cuando buscamos salirnos de la vorágine resultamos revolucionarios, desadaptados del sistema.

El concepto de salud mental y su abordaje debe ahora mismo incluir esa dimensión hasta ahora naturalizada de la desadaptación a un mundo que gira veloz, que se llena de dispositivos para la comunicación, pero que no se habla a sí mismo. La pérdida de sentido: el ley motiv de la crisis civilizatoria que nos asiste, pandemias incluidas, a esta hora justa.

Debo reconocer que cada vez me cuesta más digerir algunas de las prácticas que parecieran disruptivas, tal vez por la programación racional a la comprobación y el análisis (que la sociología instaló en mi como un chip sensorial) y que he intentado ir diluyendo con mi acercamiento al arte, especialmente a la literatura, a la poesía concretamente. A veces lo logro, a veces no.

Pero de todo lo que ocurrió en este año que ya termina (al cual sigo nombrando como el año 1 después del año cero de la pandemia) hubo algunos hecho hilarantes que me confirman el sinsentido que nos ha generado esta época, este tiempo.

Recordemos uno en particular. Sucedió en Turquía. Al calor de unas copas compartidas con amigos en un barrio rural, Beyhan Mutlu se apartó del grupo y se adentró en un buque cercano.

Al notar su ausencia, sus amigos dieron parte a las autoridades que de inmediato activaron el protocolo (palabra que recordaremos por siempre luego de estos años pandémicos) de búsqueda.

Luego de algunas horas de búsqueda infructuosa, las autoridades, sus amigos y familiares decidieron llamar al desaparecido por su nombre, que de inmediato respondió: “¿A quién estamos buscando? ¡Estoy aquí!” Mutlu había participado de su búsqueda y, como hemos visto, se había encontrado.

Al margen del hecho, chistoso, raro, paradójico, se podría concluir la suerte que tuvo el hombre al lograr “encontrarse”.

Mirar para adentro en muchas ocasiones implica años de búsqueda sin respuesta inmediata. En un momento de cambio epocal como el que transitamos, debemos seguir ejerciendo el derecho irreductible de propiciarnos, buscar nuestra voz y nuestra esencia. Puede ser que, como Beyhan, logremos encontrarnos.

¿Lo intentamos?

Rey Curré eligió la nueva junta directiva de su gobierno local

Uriel Rojas

El territorio de Rey Curré Yímba eligió este miércoles 29 de diciembre a la nueva junta directiva de la Asociación de Desarrollo Indígena que les representará por los siguientes dos años.

Esta elección se dio a través de una Asamblea General Ordinaria en donde acudieron sus afiliados a emitir su voto libre y secreto.

Las asociaciones de desarrollo indígena (ADI) es el órgano político que representa los quehaceres de este territorio y recibe el beneplácito de sus habitantes.

Esta es la nueva junta directiva de la ADI Curré para los próximos dos años:

Presidente: José Domingo Lázaro Maroto
Vicepresidencia: Laura Borbón Mavisca
Secretaria: María Danelly Mavisca Rueda
Tesorero: Noel Lázaro Estrada
Fiscal: Fidel Lázaro Leiva
Vocal 1: Jose Bernal Lázaro Leiva
Vocal 2: Mario Leiva Rojas
Vocal 3: Doris Rojas Rojas

Esta asamblea se llevó a cabo en el Salón Comunal de Rey Curré desde las 9am y se extendió hasta las 13:30pm.

Le deseamos los mejores éxitos a estos nuevos colaboradores del territorio.

VISITE CURRÉ/YÍMBA

Una comunidad indígena con una rica cultura milenaria situada en la provincia de Puntarenas, cantón Buenos Aires.

Conozca parte de su historia a través de este enlace: https://fb.watch/adV7NCJE_f/

AÑO NUEVO: 2021 -2022

Mi cuerpo laxo
de espaldas contra el suelo.

Miro el hastío de las nubes,
esa forma en que se reparte
el infinito en fragmentos
coronando el estadio
de un mundo mejor.

Faltan solo 10 segundos
para decirle adiós al año viejo.

¡Las doce camaradas!

Llevamos consigo la confusión
del otro tiempo,
un segundo ciclo lunar/solar
antojadizamente enfermo
por el SARS-2, por el COVID-19.

Las agujas de los relojes
conspiraron al unísono.

La pesada herrumbre
destempló las campanas.

La luna nueva
se tomará su descanso
el sábado 1 de enero,
para desplegar su alumbramiento
al segundo día del 2022.

La playa, la montaña, la ciudad,
-como siempre-,
aspiran a un suave descanso.

Un golpe de misiles
en algún desierto,
emplaza la paciencia
de las superpotencias
que apuestan erráticamente
a una III Guerra Mundial. La plaza Roja,
luce vacía,
como las demás
plazas del mundo.

Reclaman en su grama verde
en el azul transparente
de las banderas
en blanco de las palomas
un poco de paz a destiempo.

Los celulares
agotaron su batería
por tanta luz en las fotos.

La recién
borrada historia del año anterior
anuncia trémula
unas elecciones.

Los rotativos vuelven
a su magia mediática y sarcástica,
la sangre de las noticias
tiñe las manos
de las y los fiebres lectores
-ya pocos en este siglo-
de Millennials y Generación “Z”.

El lunes tres
Hago un esfuerzo sostenido
para recordar cuales fueron
aquellos nobles propósitos.
En verdad, no los recuerdo.

Vuelvo mis ojos al horóscopo maya.
Al último párrafo del libro:
“Viaje al sexto sol”,
a los ejemplos de desapariciones
en la “Ruta del polen”,
en su página 305.
Grito sin ningún reparo,
vaciado de dialéctica:

¡¡¡Feliz año nuevo!!!

Un eco burlón apostó su risa
en la ruta de la tarde.

León Triba., San Ramón 29 dic 2021

2021-2022: Después de la duda ¿podría renacer la esperanza?

Luis Paulino Vargas Solís

El 2021 ha dejado sembrada la duda, que se resume en una enorme pregunta ¿podrá la humanidad salvarse de sí misma?

La pandemia del Covid-19.

Se ha demostrado que tenemos el potencial, pero no necesariamente la voluntad. Muchísimas muertes pudieron evitarse, si tan solo hubiésemos sido capaces de reconocer que la pobreza y la marginalidad potencian el contagio y si, entonces, hubiésemos actuado con el grado de solidaridad, empatía y compasión que ello demandaba. Y si la ciencia, financiada con fondos públicos, hizo posible el temprano desarrollo de las vacunas ¿por qué estas han terminado siendo un negociazo en manos de las grandes farmacéuticas y por qué son acaparadas por los países ricos? Más allá de la restricción injustificada de las patentes, y de los criminales bulos antivacunas, deberían estarse produciendo a escala masiva y distribuyendo equitativamente, para convertirlas en un derecho universal.

El cambio climático y la crisis ambiental.

Hacer cumbres mundiales de las que salen acuerdos “voluntarios” de alcance simbólico. Más que ridículo, resulta suicida. Los lobbies de las petroleras, como los de las farmacéuticas, siguen hipnotizando, con sus fajos de billetes, a las élites políticas del mundo, cuando aquí mismo, en Costa Rica, sigue circulando la taradez de no entender que el único lugar correcto donde el petróleo pueda estar, es debajo de la tierra. Llegados a este punto, ya nada podrá salvarnos de las consecuencias del calentamiento global. Pero todavía podríamos evitar la catástrofe total. También en este caso, tenemos el potencial, que la ciencia nos proporciona, pero no la voluntad. Mezquinos intereses económicos y políticos nos paralizan.

La desigualdad y la pobreza.

No se ha entendido el enorme potencial agravante que tienen estos factores, en relación con el Covid-19, ni tampoco parece entenderse que el abordaje de la crisis climática, debe obligatoriamente basarse en una elemental, pero ineludible, noción de justicia climática. El mundo debe obligatoriamente cambiar, pero el cambio no puede ser ni de la misma dimensión ni de la misma calidad, en los países ricos que en los pobres; para el 1% de los súper-ricos que para el resto. Y especialmente debe proteger a quienes son más pobres y vulnerables.

Para todos y todas: un venturoso 2022. Nos toca hacer renacer la esperanza y construir un mundo mejor ¡hagámoslo, por favor!

Compartido con SURCOS por el autor, publicado además en su página de Facebook.

COSTA RICA 2021: LA COMMEDIA È FINITA

COLUMNA LIBERTARIOS Y LIBERTICIDAS (17).

Tercera época.

Rogelio Cedeño Castro, sociólogo y escritor costarricense

El telón de la obra teatral que ha venido siendo representada durante los últimos ocho años en la escena política del pequeño país centroamericano que somos ha caído por fin: entre la penumbra reinante empezamos a distinguir ¿quién es quién dentro del juego político? Ya no se trata de seguir a los protagonistas por lo que dicen, o acostumbran a decir con suma ligereza, sino de establecer un inventario cabal de lo que han venido haciendo.

Los “progres” del PAC, esos maestros del fingimiento, no sólo nos han traicionado, ejecutando con saña la más agresiva contrarreforma neoliberal que acabó con nuestro estado social de derecho, y el pacto social establecido en la constitución de 1949, sino que terminaron por confundir a un gran sector de la población, que ante su postura mimética llegó a pensar que ellos son “comunistas”, “socialistas” o algo así, resultando muy difícil sacarles de la cabeza a muchas gentes semejante equívoco, por lo que no se han dado cuenta de que este gobierno representa a lo más rancio de la ultraderecha neoliberal. Contando con la ayuda y decidida participación de los restos ya descompuestos del otrora PLN socialdemócrata (en el buen sentido del término), de los del PUSC del tránsfuga Rodolfo Piza Rocafort, quien en esta campaña electoral se nos presenta con otro rostro, del también “progre” FA que se adhirió a la coalición gobernante desde el primer momento, en abril de 2018, de cuyo gabinete formó parte su presidenta durante casi tres años, sin deslindarse de manera clara y transparente del neoliberalismo (neoconservador y mercantilista, más bien) reinante, mientras sus líderes más conocidos dicen ubicarse hacia el centro, un gran sector de la población lo sigue y seguirá viendo como los temibles “comunistas”, “ socialistas” o “castrochavistas”, y aunque esas percepciones carezcan de todo asidero en la realidad, son válidas en las cabezas de quienes terminaron pensando de esa manera. Dado lo anterior, es que podemos comprender porque un gran sector de la población rural involucrado en la protesta social de agosto-octubre de 2020, en las filas del Movimiento Rescate Nacional, encabezado por Célimo Guido y Óscar Campos, decía que estaba luchando contra un gobierno “comunista”, a pesar de que la policía que los reprimía brutalmente sigue siendo entrenada por los Carabineros de Chile y la sanguinaria Policía Nacional de Colombia, consumadas expresiones de la política represiva de la ultraderecha en esta parte del mundo. Carlos Alvarado se negó a dialogar con quienes protestaban en las calles, y con la complicidad del FA formó unas “mesas de diálogo” (de un monólogo del régimen, en realidad) en las que terminaron dándole atolillo con el dedo a los participantes.

Una vez terminada la representación teatral, no podemos ponernos a reír, la comedia resultó ser una tragedia en la que los patos a sacrificar resultamos ser nosotros: lo peor de todo, es que nos quedamos sin herramientas políticas para enfrentar la catástrofe que se nos viene encima, tendremos que empezar de cero como en el viejo mito de Sísifo para llevar la roca hasta la cima de la montaña, pero metidos en un gigantesco mar de confusiones, donde a semejanza de Odiseo de Itaca tendremos que poner oídos sordos a los cantos de sirena, esos del régimen imperante que se tornarán más abundantes, cuando más profunda y evidente se nos haga la catástrofe, corremos el riesgo de encallar en las rocas.

La fauna electoral costarricense en el zoo político electoral. Sus colores, fobias y filias

Vladimir de la Cruz

El zoológico y la fauna política electoral costarricense corresponde, aristotélicamente, al animal político de la polis nacional, de la urbis política moderna, al conjunto de animales cívicos, que en este ambiente electoral se relacionan de muchas maneras políticas, que por su naturaleza social tratan de vivir en comunidad, organizada al efecto, contrario a las bestias o dioses que viven salvajemente o no necesitan la sociedad para su existencia, y que luchan por dirigir su organización política e institucional, tomando decisiones, en este caso electorales.

Esto sin evitar lo que otro filósofo, Tomas Hobbes, popularizó de que el hombre es el lobo del hombre, que hace sobresaltar, como se practica en este proceso electoral, para asegurar su subsistencia o sobrevivencia, el uso de malas artes, el egoísmo y las bajas pasiones para descalificar a los contrincantes. Son los hombres políticos, en sus campañas electorales, comiéndose entre sí, algunos sin indigestarse, como buenos antropófagos que son, y no por estar acostumbrados a la comida basura de la campaña electoral, a la carroña electoral…de la cual algunos pueden vivir.

Para los antiguos griegos la Política era el arte del buen Gobierno, de asegurar el buen vivir, de lograr la mayor prosperidad, bienestar y felicidad posible. ¿Acaso no es esto lo que está en el trasfondo del proceso electoral? Pero, existe el peligro de que a este Gobierno del buen vivir lleguen arrogantes, atorrantes, politiqueros, hambrientos de fortunas, inescrupulosos que quieran aprovecharse de las arcas públicas, de diamantes, de plagas como la cochinilla y otras especies. ¿Está esto en juego en el actual proceso electoral?

Como especie humana en el reino animal somos peligrosos, dignos de temer, sobre todo por las armas y métodos que somos capaces de emplear para acabar con los contrincantes, con la capacidad, que nos daña a todos, hasta acabar con nuestro natural hábitat político, cuando disminuimos el valor de sus instituciones, de sus líderes, de la vida política misma, cuando descalificamos o debilitamos la naturaleza democrática de la existencia del sistema de vida, cuando contaminamos el ambiente político, cuando lo sobrexplotamos irracionalmente, cuando tratamos, actuando como especie invasora, de acabar con el resto de las especies de este hábitat político, cuando creamos desconfianza en el modo de vida que tenemos.

En la industria de la política se pueden emplear soldados, mercenarios, generadores de opinión, rumores, noticias falsas, descalificadores sociales y políticos, usando todos los medios de comunicación posibles, y existentes, se puede tratar de hacer limpieza étnica de los contrincantes, y hasta genocidios contra los seguidores de otros líderes y partidos políticos encasillándolos con adjetivos negativos y odiosos a todos, así como métodos terroristas para causar miedo sobre los adversarios, miedos como el de populismo, populismo de izquierda o populismo de derecha, izquierdismo, derechismo, nacionalismo, socialismo, comunismo y otros similares, para sacarlos del Poder o para evitar que lleguen al Gobierno. Los más impactantes en el uso son los conceptos de corrupción y corruptos, de forma generalizada, como depravación moral y política, real, existente y tangible, más que simbólica, o concreta y precisa en determinadas personas e instituciones afectadas con escándalos de corrupción.

De igual modo, desde el Poder también se ejecutan acciones, abiertas o encubiertas, terrorismo de Estado, con iguales propósitos, para quedarse en el Poder, para asegurar a sus continuadores y para debilitar y acabar a sus contrincantes.

En esta selva política se actúa con activistas, con militantes, con simpatizantes y con clientelas políticas y electorales. Los activistas, los que se mueven organizadamente. Los militantes, los pertenecientes religiosamente a sus partidos, que no son actualmente grupos muy sólidos, a las guaridas de los líderes de las manadas políticas que representan o con las que se identifican, defienden y promueven. Los simpatizantes, los seguidores de los líderes y los partidos. Las clientelas donde se agrupan los que necesitan amparo y protección que de manera sumisa se someten a los líderes y sus partidos, a cambio de promesas reales o imaginarias de servicios esperados. Los militantes y activistas son más activos, mientras los simpatizantes y las clientelas son más pasivos en el actuar político.

En esta selva política nacional los animales políticos se comportan como el resto de los animales en sus manadas, ¿en sus partidos políticos?, en las que están juntos, con las que se desplazan o mueven juntos, conviven juntos, y se identifican entre ellos.

Las manadas políticas pueden ser de animales salvajes o de animales domesticados. José Figueres, tres veces Presidente de Costa Rica, lo afirmó, el pueblo costarricense está domesticado. No es un término que comparto ni me gusta. Los animales se domestican. A los seres humanos se les educa, se les enseña, se les instruye. Pero, desde esa vez que Figueres se refirió así a los costarricenses los hábitos de comportamiento político electoral, si no social también, de los animales salvajes costarricenses, parecieran manifestarse como el de los domesticados, el de la nación de borregos, término que usó William Lederer para referirse, hace algunos años, al pueblo de Estados Unidos, como un pueblo sumiso, ignorante y aletargado, por los medios de comunicación, el de los sometidos, el de que los obligaron a convivir con el resto de las personas, dentro de la manada nacional, con sus distintos líderes alfas o betas, disputando obviamente su liderazgo.

En el reino animal, la manada responde más a los animales en estado salvaje, pero en Costa Rica, a veces no hay mucha diferencia en el comportamiento de los animales políticos, con los que están domesticados, pues se actúa como si todos fueran salvajes.

En la manada hay comportamientos colectivos e individuales.

En el mundo de la selva real los animales se distribuyen más ampliamente, a pesar de los daños que hacemos sobre la naturaleza. En el mundo de la selva política el espacio es más reducido en términos reales, y también de concentración poblacional. Casi el 70% de la población de los animales políticos del país se concentra en el Gran Área Metropolitana, la selva política más importante, y menos de quince cantones tienen la mayor concentración de electores nacionales, donde actúan fieramente las manadas políticas tras sus líderes alfas, betas, gammas y omegas. En la naturaleza la reducción de espacios provoca el peligro de la extinción de animales. ¿Y, en la naturaleza social, política y urbano rural que tenemos, acaso no se pone en peligro la extinción de ciertos animales políticos, y de sus manadas?

De una campaña política electoral a otra desaparecen manadas con sus líderes, partidos con sus dirigentes. El dos veces Presidente de Costa Rica, Oscar Arias, ha afirmó, en el 2018, que de no ganar Liberación Nacional en febrero próximo este partido probablemente desaparecerá. ¿La polis moderna pone en peligro de existencia a los animales que la habitan? Para las elecciones próximas Liberación Nacional está en su más decisiva encrucijada, tres derrotas seguidas lo pueden llevar a su casi desaparición. ¿La lucha política electoral es una forma de luchar por la sobrevivencia de unos animales políticos sobre otros?

En la vida natural cuidamos de las especies creando reservas para asegurar su existencia, pero en la vida político social no creamos ninguna reserva en este sentido para asegurar la vida política de nuestra especie, ni la de los líderes políticos que salen heridos, mortalmente heridos o maltrechos de una contienda electoral. Los partidos políticos grandes, históricos, creaban esas reservas con escuelas de capacitación, que las han eliminado.

Desde la campaña electoral de 1990 a ninguno de los candidatos electorales de los grandes partidos, o manadas políticas, exceptuando a Rodolfo Piza, se le ha dado oportunidad de repetir candidatura, en el 2014 y en el 2018, porque han muerto en esas lides electorales, o han tenido que emigrar en busca de otras manadas políticas…que los acepten como líderes, o a formar sus propias nuevas manadas. El mismo Rodolfo Piza en este momento aspira por otro partido político a la Presidencia de la República.

En la vida política la única especie que asegura su reserva de existencia es la que gana, la que triunfa, la que domina el espacio de la naturaleza política que habitamos, por el uso del poder por cuatro años de gobierno.

Para la vida de los animales hemos creado categorías de existencia grupal por sus especies. Así, la de caballos caballada o yeguada, la de la cabra y borregos, el rebaño, las de los burros se le llama manada, las de las vacas hatos o rebaños, la de los cerdos, piara, la de los perros, jauría, la de las mulas, recua.

Manada también se le llama al conjunto de lobos y de leones. En el caso de los leones solo uno es dominante. Lobos y Leones son animales carnívoros que se alimentan del resto de los animales, independientemente de su tamaño. En el caso de los tigres son oportunistas.

Hace poco más de 50 años William Lederer analizando la sociedad norteamericana escribió su libro “Una nación de borregos”. Con la última elección de Trump valdría la pena hacer una nueva relectura de este libro. Lo tengo, pero por ahora perdido transitoriamente en la selva de mi Biblioteca y Centro de Documentación. Si hay segunda vuelta electoral espero haberlo leído por ver el movimiento de los medios de comunicación en esa orientación hacia los electores, como ciudadanos o como borregos.

En las manadas de animales generalmente hay una pareja dominante, que se les llama alfa, una pareja que ocupa el segundo lugar, que se le llama beta, que generalmente, ésta puede sustituir a la alfa en cuanto a su importancia, y están los individuos restantes de las manadas que tienen menores rangos, hasta los omegas, los últimos de la lista.

En pocas especies el dominio lo ejercen las hembras, las mujeres, como las abejas con su Reina. Igual en el caso de los Bonobos, los chimpancés, los primates más parecidos a nosotros los humanos, con un 99% de secuencias del ADN iguales, por lo que pareciera que por ello nuestras sociedades son muy matriarcales, donde la Madre, la Mujer, juega un papel muy significativo y determinante en la vida social y cultural, aspecto que no se destaca en la contienda política, en su propaganda, en sus signos externos. Ninguna de las mujeres candidata destacan su particularidad femenina, con un electorado mayoritariamente femenino. A lo más que se llega es a la foto del macho alfa con su mujer beta, y en algunos casos con su mujer también alfa. La sociedad costarricense en muchos aspectos padece de mamitis, dependencia de la madre, la abuela, la esposa o una mujer dominante de la familia, sin que sea negativo decirlo así porque así es.

Con las orcas, los elefantes, las hienas, los leones sucede igual, en sus manadas dominan las hembras a pesar de la existencia del macho alfa dominante, más para la reproducción que para otra cosa, como es igual en sinnúmero de familias de nuestras manadas políticas, y de los líderes de estas manadas.

Animales y seres humanos vivimos socialmente para asegurar la existencia. En la organización grupal que desarrollamos hay grupos sencillos y complejos, pequeños y grandes, muy organizados y poco organizados, en algunos los individuos son más solitarios que en otros, para la cacería unos ayudan a otros y coordinan las acciones de la caza, en manada, mientras otros cazan en solitario.

Los animales como los humanos desarrollan jerarquías de mando, según la especie, el más viejo, el más grande, el más fuerte. En las manadas políticas, además, el más inteligente, el mejor formado para dirigir y gobernar, el que tiene más dinero, o el joven que se abre paso. La jerarquía se establece por peleas, como las electorales, para definir quién manda o gobierna, y por las luchas internas en los partidos políticos, en las manadas de los alfas o de los betas.

Las abejas y las hormigas tienen una estructura social y jerárquica muy bien definida. Maurice Maeterlinck nos ilustró y emocionó, desde adolescentes, con sus libros sobre estas colectividades de animales. Y, Desmond Morris nos puso en el espejo de los monos.

Las manadas en el mundo político son las muchedumbres, los ejércitos, el estudiantado, los gremios en todas sus formas, el episcopado con todos sus obispos y jerarcas eclesiásticos, la grey de creyentes, las sociedades, las cooperativas, los partidos políticos, los sindicatos, los distintos grupos sociales según los queramos ver, analizar o comprender. La autoridad entre estas manadas se establece generalmente por peleas entre sus miembros, de lo que resulta la seguridad, la paz, el orden y la jerarquía de mando dentro de la manada.

En general, en la naturaleza como en la vida de la ciudad, de la polis, o la urbis, la vida se realiza disfrutando en colectivo, en grupos, en parejas, en familia. Pero hay individuos de las especies que prefieren la soledad, la individualidad casi al extremo, donde su tranquilidad se expresa en su soledad, en el goce de la compañía de sí mismos, sin que por ello se depriman, se entristezcan o sean infelices, y buscan la compañía tan solo para su reproducción, natural o política.

Así actúan también algunos líderes políticos. Los políticos se reúnen en forma parecida para cortejar a la hembra política, a la ciudadanía, para copularla, para comprometerla con sus cortejos de enamoramiento, en este caso, político. Por eso es que muchos políticos, con sus partidos, y manadas, solo aparecen para los períodos de copulación política, cuando están los procesos electorales. Es el momento para muchos de ellos de exudar sus feromonas políticas, de lanzar sus cantos de sirena, esos discursos políticos, que suenan agradables, convincentes y llamativos, a los oídos de los miembros de las manadas, pero que en su canto seductor tan solo tienen engaños y truculencias.

En este momento pareciera que ninguno de los candidatos exuda feromonas de ningún tipo, menos las políticas tan necesarias a un mes de la votación. Por eso también algunos Presidentes se aíslan de la manada, que también los llega a repudiar, después de haber copulado con ella en el proceso electoral.

Como en la Odisea algunas sirenas del zoológico costarricense hacer enloquecer a quienes las oyen. Lamentablemente en este mundo político nacional falta Circe, la diosa hechicera, que no instruye ni aconseja, como lo hizo con Ulises, de cómo saber taparse los oídos frente a esos cantos de sirenas que se oyen por todo el panorama nacional y cómo enseñar cuál es la ruta de salida frente a esos cantos de sirena. Pero, ¡cuidado con Circe también! Le gustaba convertir a los humanos en lobos, leones y cerdos, aunque podían recuperar su condición de humanos.

En Costa Rica muchos se convierten en animales rastreros, actuando despreciable e innoblemente, humillándose si es del caso, con el propósito de obtener algún beneficio político, alguna plaga de cochinilla o una mina de diamantes…

Algunos de los animales individualistas del zoológico real de la naturaleza son los rinocerontes, los zorrillos, los leopardos, los topos, los koalas y los perezosos, que no por individualista lo han nombrado Símbolo Nacional recientemente, entre otros.

Estos animales de vida preferentemente solitarios son de poca paciencia para tolerar a otros de su misma especie, como en la selva política nacional que algunos tienen poca paciencia para oír o aceptar críticas y cuestionamientos y hasta echan el tufillo del alejamiento.

Como en la manada la lucha es por el espacio, el agua y el alimento, en la lucha electoral es por el Gobierno y el maná bendito que de él mana… y si no hay mucha comida ni agua que repartir la lucha puede ser muy feroz y brutal. ¿Será así la campaña electoral en enero?

En el reino animal cuando a un macho lo echan de una manada puede llegar a ser jefe de otra. En el zoológico político nacional vemos como machos alfa de una manada terminan siendo líderes alfas o betas de otras. En esta campaña electoral hay algunos candidatos que así están actuando.

Igual que en el zoológico real, donde hay un real cautiverio de animales, en el zoológico político los animales pueden “sentirse” en cautiverio en sus estructuras de poder, por lo que les cuesta aceptarse en ese cautiverio y les cuesta establecer las jerarquías de poder que de él emanan, porque el cautiverio político les establece comportamientos.

En las manadas de animales hay animales más sociales que otros, igual en el mundo político, hay líderes más sociales y sociables que otros.

A los líderes en las manadas de animales se les llama macho alfa, y a su pareja hembra beta. A partir de aquí jerarquías hacia abajo hasta la del macho omega, que se ha estudiado en manadas de lobos. Igualmente existen jerarquías para machos y para hembras. ¿Por eso se ha igualado al animal político masculino y femenino a plenitud, en el mundo zoológico y la jungla costarricense? Es de reconocer que en la manada todos tienen trabajos, funciones y papeles que ejecutar.

Los animales en las manadas se comunican, con formas verbales de sonidos, que se tratan de estudiar como lenguajes, con el cuerpo, el lenguaje corporal, con bailes y danzas, con los colores que tienen, que también los distinguen en muchas ocasiones, especialmente a los machos y a las hembras. En las manadas políticas también se usan lenguajes, signos, ademanes, vestidos, uniformes, colores, banderines y banderas, fotografías de los machos alfas, de las hembras betas, de los machos betas y hasta de los machos y hembras omegas.

Ante el Poder y la posibilidad de Gobierno, igual que en la manada, el macho es joven, o, sin leer a Maquiavelo, trata de aparentarlo. No casualmente todos los candidatos electorales tratan de identificarse con el grupo electoral de más baja edad, entre los 18 y 40 años, aun cuando solo representen el 40% de toda la manada. Nadie, ningún candidato quiere identificarse con los más viejos, los mayores de 40, aunque representen el 60% del electorado.

Pero, en el Poder y durante el Poder, o el ejercicio de gobierno, el macho alfa que gana, envejece, como también su manada. Basta ver un Presidente entrante y al mismo ya saliente. Su cara, su gesto, su pelo, sus arrugas, sus ojos, sus cachetes, y su fisonomía, su aspecto físico cambia, y a veces mucho. Por eso en muchas casas presidenciales no hay espejos, y cuando hay cristales, “casas de vidrio”, no permiten reflejar las imágenes del desgaste.

Para ser el macho alfa de la manada también se requiere gozar de buena salud, de fortaleza física, de salud mental, de no padecer de enfermedades crónicas, mucho menos terminales, no padecer de estrés, ni de fobias, que son esas aversiones a cosas, a personas, son esos sentimientos de temores, de irracionalidades convulsivas, que puedan invalidar o limitar la acción y presencia del macho alfa gobernante.

Los machos alfas de la jungla costarricense obviamente no pueden ser claustrofóbicos, que les dé pavor estar encerrados, agarofóbicos, que les de miedo exponerse en espacios públicos o tenerle temor a las multitudes, ya que todos desean esas multitudes aunque aún no lleguen al 40% de la manada nacional, no pueden ser acluofóbicos, que le tengan temor a la oscuridad, tienen que estar presentes a toda hora, incluidas las noches o en espacios oscuros. No pueden ser acrofóbicos, pues ninguno le tiene temor a la altura, todos quieren estar en el nivel más alto de las encuestas y del Gobierno, tampoco son aerofóbicos pues a todos les gusta volar, aunque en la campaña propongan que reducirán los vuelos oficiales y que viajarán en clase económica. Ninguno es agliofóbico, ya que todos sienten dolor por el pueblo, todos sufren por los que menos tienen.

Ninguno de los machos alfas que disputan la jefatura de la manada es agrizoofabo, ya que ninguno siente aversión por los animales salvajes, si todos se comportan como tales. En el espectro zoológico nacional los hay aladoxafóbicos que no les gusta dar opiniones y evaden periodistas o sus entrevistas, sin entender que todos los espacios periodísticos tienen sus propios nichos de seguidores, y que en elecciones todo suma.

Hay que esperar a ver a cuál de los machos alfa no le de amnesofilia, propensión por perder la memoria. Algunos son homófobos, andrófobos, arrenófobos, no por tener miedo a los hombres, ni por no querer salir del clóset, sino más por pose política, filosófica o religiosa, porque entre los religiosos, y los que lo aparentan ser, hay muchos homofílicos, androfílicos, arrenofílicos, que no han salido del closet del confesionario. Algunos son antropofílicos, y les encanta la gente.

Todos tienen anuptafobia, que es la aversión a quedarse solos. Probablemente todos en su interior son apeirofílicos, desean quedarse gobernando hasta el infinito. Todos son aritmofóbicos con temor a solo estar en el orden de los números menores de 40%. Todos son ataxofóbicos, le tienen miedo al desorden del gobierno, a la ingobernabilidad que van a encontrar. Igualmente, todos son atiquifóbicos, tienen miedo de fracasar. Los candidatos calvos obviamente les pueden tener miedo a los candidatos peludos, melenudos y bigotudos. Pareciera que ninguno de los candidatos tiene caliginefobia, miedo a las mujeres guapas. Todos quisieran estar rodeados de ellas para sus campañas. Todos son catagelofóbicos, tienen temor de hacer el ridículo.

Hay quienes son ciberfílicos, y los están demostrando, quienes tienen gran dominio de los medios electrónicos. Ninguno tiene coitofobia, al contrario todos quieren estar copulando al máximo con todos los electores sin distingo de sexo, terreno en que no les importa el género, con todos, con unos y con otras, con cualquiera, y en la forma que se quiera o se demande.

Curiosamente algunos son muy cromofóbicos, odian, tienen aversión a los colores de sus partidos, de las banderas de sus partidos, exceptuado a quienes sí alardean con los colores de su bandera.

Algunos machos alfa han mostrado su decidofobia, temor a tomar decisiones, y muestran una defecaloesiofilia, el placer sadomasoquista del dolor de tripas que escándalos les pueda ocasionar.

No hay en esta campaña electoral, hasta hoy, demonofóbicos, quienes ven a todos sus contrincantes como los demonios nacionales y la expresión de toda la corrupción, excepto él. Igualmente, por la crítica y el odio que algunos parecen tenerle a los Tribunales parecieran tener diquefobia.

Todos los candidatos, excepto unos cuatro o cinco, parecieran ser eclesiofílicos, que buscan el amparo de la Iglesia Católica, y las otras, que son los clubes políticos religiosos que participan con sus partidos electorales, que en esta campaña no han golpeado la mesa nacional y…hasta la presidencial, como lo hicieron en el 2018.

Ninguno de los machos alfa políticos electorales es ergasiofóbico, todos prometen trabajar más de 24 horas diarias…Ninguno es filemáfobo, todos andan dando besitos, con bozal o sin bozal, si pueden darlos…a pesar de las restricciones de la pandemia. Ninguno es gamófobo, todos son casados y algunos varias veces…Evidentemente todos son oicofóbicos, todos quieren irse de su propia casa a la Casa Presidencial, y todos son politicofílicos, les encantan los políticos.

La manada política costarricense tiene grupos de la misma especie, cada uno con su líder alfa, y sus líderes beta y los que les siguen en jerarquía. No importa cuantos machos pueda haber, con sus grupos. Lo que es real es que solo uno puede ser el dominante, el macho alfa, el que termina marcando el terreno, con su orina política, definiendo el territorio.

En la manada de leones el macho trata de atraer con sus rugidos, y los rebuznos en el mundo de los políticos con los programas, los planteamientos de gobiernos, con los gritos y formas gestuales de carácter oral que se imponen sobre los otros machos. Algunos animales políticos olvidan la fórmula: a un grito, grito y medio. Otros hacen buen uso de esta fórmula.

El proceso electoral es como el cortejo en la manada, es un ritual. Los líderes se comportan de determinadas maneras, los seguidores de otras formas. Gritos, aplausos, abrazos, apretones, gemidos, rugidos, ladridos, maullidos, llantos…de todo se puede oír.

Como nuestros machos políticos no tienen plumas de colores ni colores propios, muestran sus colores partidarios. Algunos hasta hoy ni siquiera los sacan a relucir, otros los esconden vergonzosamente. Se les olvida a los líderes de las manadas nacionales que la lista de diputados solo va visible con las banderas, con los colores de la insignia de cada partido.

Este cortejo electoral es la ceremonia de reconocimiento del macho alfa dominante, del enamoramiento que la ciudadanía, al menos el 40% de ella, debe realizar, de la copulación política que con ella hace. En este cortejo político se acepta la poliandria, la poliginia o poligamia y la moniginia como actuación política de los miembros de la manada, sin importar el linaje, la clase social o la casta, si se es rico, de la clase media o pobre, si se es intelectual o ignorante.

Lo que el cortejo electoral no puede ser es ser cortejo funerario, o no puede convertirse en un cortejo fúnebre, en el que a la gente, a los electores, los disponen para su entierro. La elección por si no es la culminación del cortejo funerario, donde ese día, 6 de febrero, se asiste al entierro de 21 machos alfas y 4 hembras alfa, o de una parte de la ciudadanía que siente que murió. Puede haber el 6 de febrero próximo plañideras, detrás de algunos machos y hembras alfa, que bajo contrato, o porque lo sienten, derramen sus lágrimas a borbotones.

El 6 de febrero no habrá coches fúnebres, ni cureñas, ni coches tirados por caballos, como se hacía antes muy elegantemente. Algunos de los que mueren políticamente ese día, seguramente, los embalsaman, para adoración de los seguidores de sus manadas, y los asoleen de vez en cuando hasta una nueva lucha en la jungla electoral, si pueden de nuevo disputar ser el macho alfa de la manada. Lo peor sería que con el triunfo de un macho alfa se produzca una muerte nacional de la ciudadanía, de la vida política, de toda la manada.

Los partidos políticos perdedores muchas veces actúan como las funerarias, produciendo los servicios de velatorio de los fallecidos, embalsamados especialmente, por si hay necesidad de volverlos a sacar, en algunos casos con servicios de cremación y en otros de entierro para hacerlos desaparecer físicamente. Y los partidos, los clubes, se mantienen, en ocasiones como las capillas ardientes del funeral hasta que se decida enterrar o cremar al fallecido, o hasta cuando se decida sacarlo del sarcófago en que se les guarda debidamente embalsamado, y con nuevos perfumes, con algunos arreglos como un nuevo Frankenstein, como nuevo Prometeo político. Estos entierros son de conformidad a los deseos de los miembros de la manada. No puede ser de otra manera.

Como los colores que se usan para los entierros son el negro y el azul pocos partidos tienen el color azul en pleno, aunque Fabricio Alvarado es el que más exhibe su celeste, ninguno hay con color negro, esperemos que no nos esté anticipando un entierro, un cortejo fúnebre nacional, con sus cantos de sirena…a toda la manada a la cual le pide vestirse de azul celeste.

En el cortejo amoroso los colores cuentan. Los colores se dirigen hacia la percepción y el comportamiento humano, y tienen distintos significados. Los colores denotan emociones y provocan sensaciones, y muestran formas de ser y de atracción. Si a los colores pudieran ponerle olores lo harían con feromonas de distintos sabores, para ¡todos! los sexos, hasta de licor o champagne.

Curiosamente en la campaña electoral poco énfasis se está haciendo en los colores de las banderas de los partidos políticos. De la sicología del color se dice lo siguiente.

El color blanco se usa para dar una imagen de bondad, pureza, inocencia, paz, humildad, amor, confort. Se asocia al bien, a los espíritus, y a la organización.

El color rojo representa la vida, el peligro, la atracción, el dinamismo, la calidez, la agresividad, la fatiga. Representa todas las pasiones, del amor al odio, el movimiento y la vitalidad. También se asocia a destrucción, la rabia y el enojo.

El color verde representa la abundancia y la calma, la fertilidad y la esperanza, la vida. Se le considera el color de la lealtad y la franqueza. Simboliza equilibrio. El Dr. Mariano Coronado, Profesor de la Universidad de Costa Rica, hace 60 años, recomendaba “ver verde”, ir al campo, para descansar. Se asocia a crecimiento, renovación y compañía.

El morado se usa para destacar la lealtad, el bienestar, el éxito, la sabiduría. Es el color usado en la magia, la teología y el feminismo, y también en ciertos entierros o ceremonias mortuorias.

El naranja se usa para destacar el entusiasmo, la emoción, la calidez y la precaución, es exótico y llamativo, es para socializar.

El amarillo es contradictorio. Representa la energía, la alegría, la iluminación, el optimismo y la diversión, pero también se usa para significar la envidia, los celos, la incertidumbre, la inquietud, la traición, las bajas pasiones o impulsos. Es el color preferido de los individualistas y arrogantes.

El azul representa la armonía, la simpatía, la fidelidad, el relajamiento. Es un color asociado a virtudes espirituales, a quienes buscan la paz interior y la verdad absoluta. Es el más aceptado de los colores. ¿Representará esto Fabricio Alvarado? ¿Por esto está siendo aceptado y en crecimiento?

El color gris denota aburrimiento, antigüedad y crueldad. Ninguno de los partidos tiene la bandera de color gris.

El color negro es el del poder, la violencia, la muerte y el pecado, es el color de la negación, pero también de la elegancia. Ninguno de los partidos tiene esta bandera.

El elector puede analizar la papeleta electoral, con la mezcla de colores de las banderas, para tratar de dilucidar sus significados y tomar una mejor decisión.

En la jungla electoral costarricense hay algunos pastores que crían, cuidan y guían sus ganados o rebaños de creyentes.

Finalmente, la manada de electores costarricenses, ¿cuántos machos y hembras alfa distingue electoralmente? Hay veinticinco que se disputan esta condición.

Por ahora, a mi modo de percibir el ambiente electoral, el bosque selvático y la jungla costarricense, no muestra con precisión más que unos cinco que empiezan a sobresalir, o los que ya han escogido para que destaquen más. Los machos Alfa los veo, por ahora, como en una subibaja. A un extremo Jose María Figueres, al centro Fabricio Alvarado, y al otro extremo Lineth Saborío. En esta subibaja, donde se puede cambiar de lugar, unos suben y otros bajan, según las encuestas. Si la subibaja se quiebra indudablemente el centro se impone. O sube otro, todavía no visible…

El macho alfa que va imponiéndose, poco a poco, al día de hoy es el que pinta en posibilidad de, al menos, asegurar ir a una segunda ronda, si la llega a haber…si no gana en la primera.

No hay, en este momento, en el escenario electoral de la jungla, candidatos con lenguaje dirigido a los miembros de las manadas irracionales, a quienes convencer con su verbo, con su palabra, con su mensaje directo, con simple arenga política. Las banderillas que se lanzan son la lucha contra la corrupción en el país, contra la de los partidos que se enfrentan y contra la corrupción de los Poderes Públicos, atizando sobre el desencanto de los miembros de la manada…por vivir en la manada.

No hay que engañarse. En los 25 candidatos hay grandes candidatos…entre ellos, casi el macho alfa de los animales políticos costarricenses. Tampoco hay que subestimar que aparentemente un macho alfa de estos no se sienta que no tenga partido, ni equipo para gobernar. El actual gobierno ya lo demostró. No se necesita. ¿Lo necesita exhibir?

Ninguno de los machos alfa, beta, gammas, deltas u omegas que se adversan tampoco exhiben sus equipos de gobierno o de colaboradores. No se acostumbra anunciar equipos de gobierno antes de las elecciones. Don Pepe Figueres me parece que lo hizo en 1970. Lo están haciendo a cuentagotas José María Figueres y Lineth Saborío. Como en toda manada, en el período electoral, de la cópula electoral, todos los machos alfa tienen sus colaboradores, sus zánganos que no dejan de zumbar y algunos tienen hasta sus reinas.

De este escenario del zoológico y la jungla electoral costarricense, ¿qué es lo más conveniente para la manada de electores nacionales? ¿Qué puede convenirle más al país? ¿Le conviene al país y a la manada nacional que esto se resuelva el 6 de febrero, en la primera vuelta? ¿O le es más conveniente a la manada prepararse para la segunda vuelta con los siguientes escenarios?

José María Figueres-Lineth Saborío, José María Figueres-Fabricio Alvarado, José María Figueres-Rodolfo Piza, José María Figueres contra Eli Feinzaig, José María Figueres contra José María Villalta, José María Figueres contra cualquier otro, Fabricio Alvarado-Welmer Ramos, repitiendo el escenario del 2018…

No hay que despreciar que Welmer Ramos pueda meterse, sorpresivamente, en este escenario final, desplazando a alguno de estos machos alfas. Es el candidato del Gobierno. Carlos Alvarado a pesar del cementazo del gobierno de Luis Guillermo Solís, no siendo un macho Omega, no estaba de último, era el candidato del Gobierno.

El alfabeto griego tan solo me da 24 letras y tenemos 25 candidatos. Uno de ellos carece de todo reconocimiento posible en la calificación de machos que se hace con este alfabeto. De los 25 candidatos el primer grupo de principales en enero se definirá entre los machos Alpha, Beta, Gamma y Delta. El segundo entre los candidatos Epsilon, Zeta, Eta y Theta. ¿Cómo los acomodaremos? En enero lo veremos.

Los tamales de fin de año con amigos y familiares y la definición electoral

Miguel Sobrado

Igual que ahora, hace 8 y 4 años llegamos a diciembre sin una definición clara del electorado por los candidatos a la presidencia de la república. La primera encuesta de enero, sin embargo, como posiblemente será ahora, marcó un parte aguas donde se definieron tendencias e impulsaron el balotaje de la segunda ronda. No es de extrañar, que entre los factores intervinientes hayan jugado un papel importante las fiestas navideñas y de fin de año, donde familiares y amigos intercambian opiniones sobre la situación política y expresan sus dudas y preferencias.

De ser así, es casi seguro que las primeras encuestas de enero marcarán tendencias importantes, aunque mal harían las fuerzas políticas favorecidas en lanzar las campanas al viento con los primeros resultados. Estos pueden obedecer a la capacidad organizativa de los partidos, pero tener un techo en la base social de sustentación. Por ejemplo, tener una base de militantes mayores, pero carecer de respaldo entre los jóvenes, o tener respaldo entre los jóvenes que buscan el cambio pero cuyos candidatos son vulnerables ante los medios de comunicación.

En otras palabras, aunque se va a dar un paso importante todavía falta un largo camino hasta el segundo domingo de febrero y el balotaje de abril.

Casi pierdo la ocasión de hacer una amiga imperdible

Alberto Salom Echeverría

El extraordinario y recordado académico de la UNA Mario Oliva, recientemente fallecido de una larga dolencia, era director del IDELA. En tal virtud tuvo a bien organizar una actividad académica internacional, a la cual invitó a Beatriz Gutiérrez Müller, graduada en comunicación primero de la Universidad Iberoamericana, plantel Golfo Centro, en Puebla, México. Después obtuvo una maestría en letras de la misma UIA. Finalmente, en el 2013, sacó un doctorado en literatura en la Universidad Autónoma Metropolitana -UAM-en la ciudad de México. Beatriz se había casado con Andrés Manuel López Obrador -AMLO- en el 2006, para ella era su primer y único matrimonio, por lo consiguiente tuvo un hijo que, le pusieron de nombre Jesús Ernesto; en consecuencia fue el primogénito de ella, el cuarto de AMLO, cuya primera esposa había fallecido de una compleja enfermedad.

El evento patrocinado por el IDELA, tuvo lugar en la UNA, en el 2018, cuando AMLO ya había sido electo presidente de México, pero aún no había asumido.

Realmente, yo nunca la había visto antes, ni siquiera por foto. Aunque sí conocía que era una escritora célebre, que había incursionado en el estudio de la conquista y colonización de México por los españoles, y sabía además que tiene varios estudios sobre Hernán Cortés.

Quise conocerla antes del acto formal del evento al que fue invitada, con el objeto de tener quizás la ocasión y el privilegio de conversar y hasta intimar un poco. ¿Por qué no??? La verdad quería saber más de ella, por lo que una vez que concluí una actividad propia de mi cargada agenda, ya casi cerca del mediodía, me aproximé al auditorio de Filosofía y Letras, adonde se encontraba Beatriz Gutiérrez junto a su comitiva en otra actividad.

Al llegar, me encontré con otro académico buen amigo, German Chacón. Lo abordé y le pregunté por Beatriz Gutiérrez. German, desde la entrada al auditorio, me dio las indicaciones de una manera general, cosa que agradecí. Me dijo concretamente: Beatriz es aquella que está en primera fila con lentes oscuros. Dada mi agenda, un tanto apretada, decidí caminar lo más silenciosamente que pude.

Allí estaba Beatriz con parte de su comitiva; había varias señoras, por lo que siguiendo las señales de German, distinguí a una dama, de muy buen porte, muy bien ataviada con un vestido negro con ribetes blancos en el cuello. Avancé entonces, me presenté ofreciéndole la mano caballerosamente, hice una reverencia y en voz baja le solté una retahíla, corta pero enfatizando en el gusto que tenía como rector de la UNA de conocerla. Tuve el cuidado de no decir “primera dama”, porque sabía que Beatriz era enemiga de ese membrete, primeras damas, piensa ella, son todas las mujeres de México.

La elegante mujer, permitió que la entretuviera por un breve lapso. En cuanto hube concluido, solté su mano sintiéndome satisfecho de mi presentación. Hubo una pausa inquietante, y la digna señora, ya con su mano libre, alzó su brazo a la altura de su pecho y en un gesto algo desconcertante para mí, apuntó con el dedo índice hacia la persona que estaba sentada a la par de ella, vestida con unos “blue jeans”, sandalias y una ligera blusa blanca. Su único parecido con la anterior exquisita dama, eran sus lentes oscuros. Pero su pelo era rubio y con una cara muy fresca de facciones finas. Ella era Beatriz.

Quedé petrificado, sobre todo pensando en el enorme gasto de materia gris que acababa de despilfarrar haciendo una presentación inútil con alguien que no era Beatriz Gutiérrez. De momento no hubo hilaridad entre las damas de la comitiva ante mi flagrante yerro; ignoro si posteriormente se habrán reído a mandíbula batiente, como suele ocurrir, al recordar un episodio tan peculiar.

Naturalmente, me disculpé, sin intentar de nuevo hacer una presentación. Era ociosa, puesto que Beatriz había presenciado todo el sainete anterior.

Me despedí fingiendo aplomo, y después nos volvimos a encontrar en el acto formal.

Alberto Precht en reportaje de DW: la corrupción viola los derechos humanos

El abogado Alberto Precht, de Transparencia Internacional, señala en un reportaje del noticiario alemán DW que la corrupción viola los derechos humanos y llama a la acción ciudadana para erradicarla.

La producción noticiosa señala que “Costa Rica celebra elecciones en febrero y la corrupción y el narcotráfico están en el debate electoral. El país centroamericano, considerado una de las democracias más limpias de Latinoamérica, se ve sacudido por una ola de denuncias de sobornos y corrupción”. Le invitamos a ver el reportaje de DW:

Reportaje del noticiario alemán DW.