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Autor: María José Ferlini Cartín

El Cóndor Boliviano Vuela Alto

Lic. José A. Amesty R.

09-diciembre-2021

A más de un año de haberse recuperado la democracia en Bolivia, en manos del presidente Luis Arce y su vicepresidente David Choquehuanca, del partido Movimiento al Socialismo MAS, han conseguido superar la crisis económica.

El crecimiento de la economía alcanzó en los últimos doce meses más del 9%, la reducción del desempleo pasó de 10.5% el 2020 a 6.5% en 2021, la balanza comercial tuvo un superávit de 340 millones de dólares, la inflación está controlada al 3.1%, el tipo de cambio se mantiene estable en 6.96 y las actividades mineras, manufactureras, de construcciones, de servicios y comerciales tuvieron un repunte muy importante; todo esto impulsado por el papel central de las políticas de Estado y del fortalecimiento del mercado interno.

A pesar de la pandemia del Covid-19, enfrentada ésta con planificación asertiva, la vacunación masiva permitió superar el 60% de la población objetivo, el mejoramiento de la infraestructura hospitalaria y la seguridad médica, la provisión de medicamentos, la atención oportuna y las campañas de sanidad social han permitido reducir notablemente los niveles de enfermedad, con los efectos positivos sobre las actividades económicas.

Aun así, continúa la conspiración desestabilizadora de la oposición cívica, política y mediática conservadora; teniendo varios desafíos importantes para profundizar el proceso revolucionario, con la industrialización, la redistribución social de recursos, y la aceleración de la democracia participativa de autodeterminación nacional-popular.

Pero, se revirtió el desastre producido por el Golpe de Estado de noviembre de 2019 y el Gobierno de Facto de Jeanine Añez, apoyado por el imperialismo norteamericano y los gobiernos de Jair Bolsonaro de Brasil y Mauricio Macri de Argentina, que no solamente ejecutaron las masacres de Senkata y Sacaba con más de cuarenta muertos, sino que persiguieron y detuvieron a dirigentes sociales y políticos, realizaron actos de corrupción con la fraudulenta compra de respiradores y fármacos y ejecutaron medidas neoliberales a favor de terratenientes, banqueros y grandes comerciantes.

Todo este panorama lo revela el compañero educador y sociólogo, Eduardo Paz Rada, quien señala además, que los mismos dirigentes que ejecutaron el Golpe de Estado como Carlos Mesa, Fernando Camacho o Jorge Quiroga, los medios de comunicación partidarios de la oposición como UNITEL, Red UNO, CNN, El Deber o Página Siete o la jerarquía de Obispos de la Iglesia Católica, nuevamente están desarrollando una campaña de desestabilización encabezados por el Comité Cívico de Santa Cruz que representa a la oligarquía del oriente boliviano y recibe el apoyo de la estructura conspirativa encabezada por Sánchez Berzaín desde Miami y los grupos paramilitares de la Juventud Cochala y la Unión Juvenil Cruceñista.

A su vez, el escritor Oscar Rojas Thiele señala que, no hay duda de que una minoría potentada instaura una dictadura en varios ámbitos de la política en Bolivia. Hasta hace unos 16 años y por varios decenios, este grupo acostumbraba ejercer el poder mediante golpes militares, partidos conservadores y modelos administrativos dependientes y privatistas, que dejaron al Estado en ruinas. Para este sector, la consigna y estrategia es aterrorizar y no dejar gobernar.

Por otro lado, ya desde el mes pasado de noviembre, la periodista y psicóloga boliviana Verónica Zapata, informaba que al cumplirse el primer aniversario del gobierno de Luis Arce y David Choquehuanca, el Comité Cívico pro Santa Cruz, liderado por el ultraderechista Rómulo Calvo (aliado del golpista Fernando Camacho) inició un paro indefinido con bloqueos de caminos.

La excusa del paro radica en el rechazo de un paquete de medidas, principalmente la ley 1386 de Legitimación de ganancias ilícitas y financiamiento al terrorismo. El objetivo es dar otro golpe de estado y/o crear un clima de tal ingobernabilidad que provoque la renuncia de Luis Arce, no sin montarse en las discusiones internas y las fuertes disputas políticas entre las principales figuras políticas del Movimiento Al Socialismo (MAS)-IPSP.

El paro indefinido está encuadrado en una embestida desestabilizadora que se inició con la derrota electoral del MAS durante las elecciones subnacionales de marzo pasado. Allí triunfaron electoralmente varios golpistas, entre ellos el líder Fernando Camacho.

Por su parte, Arce y Choquehuanca junto a la federación Tupak Katari y la organización Bartolina Sisa, anunciaron un cabildo el 14 de noviembre en La Paz en defensa de la democracia. Por su parte, Evo Morales anunció una marcha para el 23 de noviembre desde Oruro, que prevé llegar a La Paz el 29 del mismo mes.

Veamos algunos elementos de la Marcha, según el analista Galo Amusquivar, es necesario analizar la multitudinaria Marcha por la Patria y las demandas que planteó a lo largo de su largo recorrido de 200 kilómetros desde la localidad de Caracollo hacia la ciudad de La Paz.

Esa movilización, además del respeto al 55% de votación que dio como ganador a Luis Arce Catacora del Movimiento al Socialismo MAS en las elecciones presidenciales del 2020, también exigió justicia para las víctimas del cruento golpe de Estado del 2019, a la cabeza de Jeanine Añez y sus colaboradores, de los cuales se tiene a unos pocos cumpliendo detenciones preventivas en centros penitenciarios.

Al parecer la Marcha por la Patria tuvo su efecto inmediato, una vez más se demuestra que el poder de movilización social es fundamental para que la justicia cumpla con los tiempos determinados en la norma, y en este sentido podemos decir que La Justicia Tarda, Pero Llega, sobre todo en el caso contra Jeanine Añez.

Ya finalizando, veamos los aportes de las escritoras Camila Vollenweider y Gabriela Montaño, quienes ven en la Marcha por la Patria, los siguientes elementos distintivos:

La Marcha mostró firmeza popular frente al golpismo, la poderosa marcha “del millón” que concluyó en La Paz, gritó colectivamente que el golpismo no va a pasar; que la democracia que se recuperó en las urnas se respeta. Otra demanda concordante hacia los responsables políticos, fue la de justicia y reparación a las víctimas del golpe de Estado.

La marcha mostro unión. La marcha, encabezada desde el inicio por Evo Morales, pero secundada de cerca por Arce y David Choquehuanca, también mostró que las normales diferencias dentro de una gestión de Gobierno, no cuentan cuando las amenazas de desestabilización y golpe se tornan reales.

La Marcha mostró que hubo pluralidad nacional, el componente social de la marcha dijo mucho. No era sólo el MAS, no eran solamente funcionarios del Gobierno enviados a “hacer bulto”, como la oposición quiso instalar: mujeres, hombres, jóvenes y adultos mayores, campesinos, indígenas, comerciantes, productores; muchos organizados, otros no, pero todos estaban allí, sabiendo que volvían a hacer historia.

La Marcha mostró que, si hay líderes en la Revolución Boliviana, la marcha demostró que buena parte del 55 % que apoyó en 2019, respalda a Arce y a Evo. Cada uno de ellos tiene hoy un rol muy diferente al que ejercieron hace unos años, y esta marcha ha demostrado que cada quien ocupa un rol político distinto, pero complementario.

Finalmente, veamos el vuelo rampante de Bolivia, cual cóndor que se perfila hacia un abundante cúmulo de logros.

  • Creación de unos 900.000 puestos de trabajo y logró posicionarse como una de las naciones con mayor crecimiento en América Latina.
  • El gobierno del presidente Arce, destinó 600 millones de dólares a la entrega del Bono Contra el Hambre, que llegó a cuatro millones de personas, quienes recibieron (cada una de ellas), un total de 1.000 pesos bolivianos (150 dólares).
  • Otra medida importante del gobierno revolucionario boliviano, consistió en la otorgación de los créditos Sí Bolivia. A todas las empresas que necesitaban efectivo, el Gobierno les iba a prestar al 0,5%, una tasa sumamente pequeña. La condición era que los beneficiarios de los créditos adquirieran insumos producidos en territorio boliviano.
  • En fin, para el próximo año, se espera que Bolivia crezca un 5,1%. El presupuesto que se ha planteado para 2022, es mucho más ambicioso en términos de crecimiento económico. La inversión pública en 2021, fue de 4.000 millones de dólares. Para 2022, la inversión pública estaría bordeando los 5.000 millones de dólares, lo cual representa un crecimiento del 25%.

Bernardo Ruiz: el primer pódium español del Tour de Francia cumple 97 años

Gabe Abrahams

Bernardo Ruiz Navarrete (1925) es un exciclista nacido en Orihuela, Alicante, que cumplirá 97 años el próximo 8 de enero. Ha pasado a la historia del ciclismo por ser el primer pódium español del Tour de Francia. Ocurrió en el año 1952.

Al finalizar la Guerra Civil Española (1936-1939), Bernardo Ruiz se dedicó a la venta de cereales. Siendo muy joven, Ruiz recorría 40 kilómetros diarios en bicicleta con una gran carga de cereales encima para luego venderlos en los mercados. Hay quien piensa que el futuro pódium del Tour de Francia se forjó en aquellos días.

Y es que la postguerra fue un tiempo de miseria y hambre, de necesidades, pero también de héroes que se sobrepusieron con voluntad y sacrificio a esas situaciones, alcanzando después grandes logros en diferentes campos. Ruiz fue uno de ellos.

Ciclista profesional desde 1945, entre ese año y 1958, Bernardo Ruiz fue tres veces Campeón de España en ruta (1946, 1948, 1951).

En 1948, año en el que consiguió su segundo título de Campeón de España en ruta, Ruiz además se impuso en la Vuelta a España, ganando en la misma edición la clasificación de la montaña y diversas etapas como la Granada-Murcia, la San Sebastián-Bilbao o la Segovia-Madrid.

Ya en 1952, Ruiz consiguió su mayor gesta deportiva al subir al pódium final del Tour de Francia. Noveno clasificado en el Tour de 1951, Ruiz terminó tercero. Se convirtió en el primer ciclista español en conseguirlo. La edición del Tour de aquel lejano 1952 tuvo como vencedor al italiano Fausto Coppi.

Además de esos logros, Bernardo Ruiz alcanzó a lo largo de su carrera deportiva diferentes triunfos de etapa en las tres Grandes Vueltas ciclistas. Eso le supuso también ser el primer ciclista español en ganar una etapa en el Giro de Italia.

Fuera de las Grandes Vueltas, Ruiz se alzó con otras victorias en pruebas por etapas más cortas como la Volta a Catalunya (1945), la Vuelta a Burgos (1947), la desaparecida Vuelta a Castilla (1951), entre otras.

En 1958, Bernardo Ruiz se retiró como ciclista profesional, tras vencer en el Campeonato de España de Montaña en ruta, pasando a ejercer de director deportivo. En 1961, su pupilo Angelino Soler ganó la Vuelta a España. Otro logro destacado.

Al poco tiempo de ese último éxito, el primer ciclista español que subió al pódium del Tour de Francia decidió poner punto final a su carrera deportiva dentro del ciclismo profesional y regresó a su pueblo natal, Orihuela. Detrás dejaba una estela de triunfos, los cuales probablemente se fraguaron en los días difíciles de la postguerra cuando siendo muy joven se veía obligado a recorrer 40 km diarios con grandes cargas para vender cereales y subsistir.

De regreso a su pueblo, Bernardo Ruiz abrió un establecimiento de venta de motos y bicicletas, como no podía ser de otra forma. Duró muchos años.

El próximo 8 de enero, Bernardo Ruiz cumplirá 97 años. Es justo recordarlo.

Polarización social y democracia

Álvaro Vega Sánchez, sociólogo

La política e ideología del miedo, como estrategia propagandística, ha marcado la vida política costarricense, en lo que va del Siglo XXI. Esto ha conducido a una mayor polarización social y ha minado, en buena medida, la participación ciudadana creativa y proactiva para profundizar una democracia social y económica.

En el contexto de la aprobación del Tratado de libre Comercio con Estados Unidos, el Partido Liberación Nacional (PLN) puso a jugar todas sus cartas a la aprobación de este Tratado, y ante el avance mayoritario del NO a TLC, el miedo fue el arma más poderosa y efectiva para revertir esa tendencia. Rondaba el fantasma del “Combo ICE” que condujo al Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) a convertirse en un partido minoritario. Se jugaba, en esa coyuntura, el futuro del PLN. En definitiva, fue la estrategia del miedo la que propició el triunfo del Sí al TLC y también del PLN en la contienda electoral de entonces. Se profundizaba, de esta manera, la polarización social y se producía un efecto de inercia y paralización para relanzar el país hacia niveles superiores de desarrollo humano, pues se apostaba a un futuro paradisiaco con la firma del Tratado.

El politólogo Rodrigo Madrigal, refiriéndose al debate sobre el TLC destacaba que la confrontación había alcanzado niveles solo comparables con el conflicto armado de 1948: “[…] la intoxicación saturada de fanatismo y satanización, así como la manipulación que atiza las fobias, las filias y las pasiones más primitivas es un clima de pan y circo, donde las promesas se disipan como los espejismos del desierto. Los alambiques que, en lugar de ideas, solo destilan odio, miedo y veneno, están provocando la confrontación más grave desde 1948”.

En la campaña electoral del 2014, cuando las encuestas ubicaban al candidato José María Villalta a la cabeza de las preferencias de los votantes, se orquestó una intensa campaña por parte de los medios de comunicación, particularmente el periódico La Nación, utilizando la misma estrategia del “Memorando del Miedo”; a saber, la amenaza que representaba su candidatura para la democracia costarricense por, supuestamente, ser un candidato propulsor de las ideas del chavismo venezolano. Nuevamente, la estrategia del miedo continuaba polarizando a la sociedad y cerrando las posibilidades para unir voluntades que propiciaran un cambio sustantivo, y garantizar mejores condiciones de vida, en un país que ya se había convertido en uno de los más desiguales del mundo.

En la campaña del 2018, la polarización social asumió dimensiones religiosas. Se tocaron las fibras culturales más sensibles de la religiosidad popular, tanto católicas como evangélicas, lo que condujo a intensificar la violencia simbólica y política. Se dio una confrontación inédita, que hoy debe llamarnos a una reflexión mesurada, toda vez que herir las sensibilidades religiosas no es compatible con un proyecto de democracia inclusiva. Un llamado de atención también para evitar los sesgos confesionales de los partidos políticos, atendiendo al precepto constitucional.

En la coyuntura actual, siguiendo malos ejemplos de quienes levantan muros, se ha propiciado un enfrentamiento entre el sector público y el privado, aduciendo privilegios del primero a costas del segundo. Una estrategia para impulsar medidas fiscalistas que deterioran las condiciones salariales y laborales tanto del sector público como del privado. Más confrontación y polarización social y menos democracia solidaria.

Efectivamente, hoy asistimos a una profundización de esta polarización, propiciada por un cogobierno de rostro autoritario al servicio de las minorías enriquecidas, sin parangón en la historia política de las últimas cuatro décadas. El PAC y sus aliados del PLN, PUSC y Partidos religiosos Nueva República (PNR) y Restauración Nacional (PRN) han venido impulsando y aprobando leyes antidemocráticas como la que regula las huelgas en el sector público, el plan fiscal con un IVA que golpea a la pequeña y mediana empresa, con impuestos a la canasta básica que empobrece aún más a los sectores populares, congelamiento de aumentos salariales y reducción de pensiones que precarizan a la clase media, una regla fiscal que desmantela la institucionalidad social, una ley de empleo público que propicia una política de salarios decrecientes y atenta contra el régimen republicano de división de poderes, etc.

Mientras tanto, su generosidad con las grandes empresas y el sector financiero rebasa la copa; se les trata con mano de seda en materia de impuestos a sus ganancias reales, y hasta se les condonan deudas millonarias. Efectivamente, más allá de los sonados casos de corrupción recientes, asistimos a un fenómeno que se ha venido institucionalizando, es decir, legitimando, con la complacencia, en alguna medida, de los poderes del Estado. Estamos a las puertas de un Estado fallido que hay que rescatar. Así las cosas, las amenazas a la democracia al estilo costarricense ya no provienen de afuera, como pretendía argumentar la estrategia del miedo, sino de adentro: “demócratas sin democracia” (Roitman).

El gran desafío a que nos enfrentamos, si queremos profundizar una democracia que impulse un sistema económico al servicio de la solidaridad, la equidad y la sostenibilidad, es superar, de una vez por todas, esta política e ideología del miedo que levanta muros, propicia el conflicto y la violencia social y, sobre todo, paraliza los esfuerzos creativos y dialogales, que cohesionan a la sociedad, tan necesarios en tiempos críticos de pandemia y de profundas desigualdades.

Transitemos, sin dilación, de la polarización a la democracia de la solidaridad y la equidad. Que la ciudadanía y las nuevas fuerzas políticas dejen atrás la política e ideología del miedo y se apresten a concitar el espíritu de concordia que anida en los costarricenses, para fraguar un auténtico proyecto político al servicio del bien común.

La tregua electoral que se avecina no limita la libertad de expresión y opinión de los candidatos

Vladimir de la Cruz

En una semana prácticamente estaremos entrando, en el período electoral de la llamada Tregua Navideña, o del receso propagandístico, período que se prolonga hasta el domingo 2 de enero, en el cual ninguno de los partidos políticos puede pautar propaganda política electoral, de ningún tipo, en ningún medio de los autorizados ante el Tribunal Supremo de Elecciones.

Esto ha sido así desde hace varios procesos electorales. La finalidad es que no se usen los días de Navidad, especialmente, en este sentido, y darle a los ciudadanos y las familias un descanso propagandístico ante el inminente proceso electoral. Es igual a la tregua y prohibición propagandística que se realiza en los últimos tres días antes de la elección del primer domingo de febrero. Este descanso propagandístico es con la finalidad de que en esos tres días se permita a los electores, y sus familias, tomar la decisión de su elección de candidato y partido, de la manera más sosegada, serena, tranquila posible, una decisión íntima, sin presiones externas de propaganda, una decisión de conciencia, como debe expresarse ese primer domingo de febrero, pensando y razonando cuál es la mejor opción de candidato presidencial y cuál es la mejor opción de candidatos a a diputados en cada provincia. Incluso en esos tres días antes de la elección es prohibido dar o publicar datos de encuestas.

Durante estos períodos en que se paraliza la propaganda electoral, que es prohibida, no se impide que a los candidatos a la Presidencia, como a las diputaciones, se les pueda invitar a programas de radio, de televisión y de espacios en prensa para hablar con ellos, para discutir con ellos, para analizar sus propuestas, porque la emisión de pensamiento no se puede limitar, ni restringir.

El derecho de pensar, de opinar, de hablar, la libertad de pensamiento, de acuerdo a la Constitución Política, se ejerce las 24 horas, todos los días del año. Esta libertad no se puede restringir ni siquiera en estos períodos electorales. Este es un Derecho que viene desde la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, de la Revolución Francesa, pronunciada el 26 de agosto de 1789, junto con su homóloga, la Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana, del 5 de setiembre de 1791, menos conocida ésta que la de 1789.

De la Declaración de 1789 transcribo los siguientes artículos:

Art. 1.- Los hombres nacen y permanecen libres e iguales en derechos. Las distinciones sociales solo pueden fundarse en la utilidad común.

Art. 2.- La finalidad de toda asociación política es la conservación de los derechos naturales e imprescriptibles del hombre. Esos derechos son la libertad, la propiedad, la seguridad y la resistencia a la opresión.

Art. 3.- La fuente de toda soberanía reside esencialmente en la nación; ningún individuo, ni ninguna corporación pueden ser revestidos de autoridad alguna que no emane directamente de ella.

Art. 4.- La libertad consiste en poder hacer todo aquello que no cause perjuicio a los demás. El ejercicio de los derechos naturales de cada hombre, no tiene otros límites que los que garantizan a los demás miembros de la sociedad el disfrute de los mismos derechos. Estos límites solo pueden ser determinados por la ley.

Art. 5.- La ley solo puede prohibir las acciones que son perjudiciales a la sociedad. Lo que no está prohibido por la ley no puede ser impedido. Nadie puede verse obligado a aquello que la ley no ordena.

Art. 10.- Ningún hombre debe ser molestado por razón de sus opiniones, ni aún por sus ideas religiosas, siempre que al manifestarlas no se causen trastornos del orden público establecido por la ley.

Art. 11.- Puesto que la libre comunicación de los pensamientos y opiniones es uno de los más valiosos derechos del hombre, todo ciudadano puede hablar, escribir y publicar libremente, excepto cuando tenga que responder del abuso de esta libertad en los casos determinados por la ley.

Art. 15.- La sociedad tiene derecho a pedir a todos sus agentes cuentas de su administración.

Art. 16.- Una sociedad en la que la garantía de los derechos no está asegurada, ni la separación de poderes determinada, no tiene constitución.

La Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano se publicó en entregas en un periódico de Costa Rica, “El Mentor costarricense”, a partir de julio de 1843. Probablemente por ello en la Constitución de 1844 se consagró el derecho a “la resistencia a la opresión”, que no se mantuvo en el ordenamiento constitucional posterior. Un 26 de agosto de 1940, en recuerdo de aquella fecha de 1789, fue creada la Universidad de Costa Rica por el Dr. Rafael Angel Calderón Guardia.

En la vida institucional de Costa Rica desde antes de que llegara la Imprenta, en 1830, desde los gobiernos del Jefe de Estado, Juan Mora Fernández, 1824-1833, se estimuló la prensa, primero mural, y luego escrita, enfatizando en la libertad de opinar y de emitir y publicar opiniones y pensamientos. Esto a partir de estos gobiernos se mantuvo como una bandera del desarrollo institucional del país, combatiendo también la censura previa de cualquier publicación.

Desde su creación la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, en 1989, reiteradamente ha fallado en esta misma dirección, de que no se puede restringir la emisión de pensamiento ni restringir la opinión de los ciudadanos.

Hasta ahora, en la materia electoral, de la campaña que ya inició hace un mes, no se ha visto casi nada de propaganda impresa en medios de comunicación, por parte de los partidos políticos. Algunas vallas publicitarias han aparecido en las principales carreteras del país destacando las figuras presidenciales, al menos dos, las de Fabricio Alvarado y Eli Feinzag, y en algunos cantones he podido ver vallas de José María Figueres impulsando candidaturas de diputados, junto a su figura. En televisión casi no se sienten, lo mismo que en la radio los candidatos ni sus partidos.

No es lo mismo en redes sociales, donde los grupos pros y contras se mueven ardientemente a favor de los suyos y contra los otros. Aquí sí intervienen las fuerzas ocultas, algunas desarrolladas por los partidos políticos, a modo de troles, de “terroristas” y “francotiradores”, para estar denigrando candidaturas. Al menos en lo que he podido ver hasta ahora se concentran en el ataque a candidatos, no tanto a los partidos.

En este nivel, el electrónico y de redes digitales, que no se mueven directamente bajo la responsabilidad de partidos políticos. Probablemente, en los días de “descanso de diciembre”, como los de los días previos al domingo 6 de febrero, estas redes y sus comunicados no van a descansar, porque sobre ellos no puede intervenir el Tribunal Supremo de Elecciones, por no ser ellos parte participante, como partidos políticos, en el proceso electoral, y por el anonimato con que generalmente actúan, por lo que pueden mantener su divulgación de opiniones.

Las entrevistas a los candidatos es lo que puede programarse, sin atiborrar, para no chocar con la sensibilidad de las fechas navideñas. Para los días del 24, 25 de diciembre, y del 31 y 1 de enero, con esos motivos de Navidad y Año Nuevo, sí se permite un saludo, en todos los medios de comunicación, con ese contenido, a los partidos políticos y a sus candidatos.

Que la campaña electoral hasta hoy esté aparentemente tranquila, no significa que en la laguna de las elecciones, de superficie sin una sola ola, por debajo no se muevan corrientes de agua fuertemente, que haya remolinos que halen a unos y otros, que los revienten contra las orillas, que los hundan y los saquen de la profundidad. La tregua electoral en este sentido no funciona.

Este período para los partidos políticos es como una situación donde los movimientos peristálticos, en este caso políticos, cumplen su función, contracciones y relajaciones, primarias, secundarias o terciarias, de los músculos partidarios, de sus entrañas organizativas. Siguen funcionando por sí, digiriendo “la política”, pasándola por “el tubo digestivo” de los aparatos partidarios, y “vaciándola”, en sus heces políticas, de distintas formas por los aparatos de “evacuación” intestinal de los partidos, que operan de esta forma. Los medios de comunicación electrónica, las páginas y las redes encargadas de estas formas de comunicación nos mantendrán incómodos, hasta donde puedan, tratando de trastornarnos. Todo esto se producirá si hay más señales nerviosas al tronco cerebral de los partidos, y de sus grupos organizados en estas redes, para coordinar e impulsar esos movimientos peristálticos políticos, que es lo se nos viene encima.

En enero no va a suceder así. Veinticinco partidos políticos nacionales, y un promedio de 27, por cada provincia, van a provocar una avalancha de propaganda, quizá como no hemos visto en anteriores elecciones.

Es natural que así vaya a ser. Por eso también no ha habido por ahora gastos importantes en propaganda. En enero los habrá porque será necesaria, por el volumen de propaganda, atontar a los electores, y apagar y aplastar a los opositores, sobre todo porque es necesario para todos los partidos políticos, hacerse sentir, pero especialmente para los que vayan punteando como principales, en las encuestas particularmente, porque el juego principal, para los principales partidos, es ganar en la primera ronda.

El riesgo de una segunda ronda es fatal para cualquier finalista, por el acomodamiento de fuerzas que tiene que hacerse, de suma de las otras fuerzas que electoralmente perdieron, alrededor de esos dos finalistas, y de los mismos electores, que de pronto tendrán que taparse la nariz para votar en la segunda ronda por quien no quisieran votar, sabiendo que es una mejor alternativa. Nadie votará por echar a perder el país una vez más.

Todos tratarán de sacar la mejor alternativa posible, aunque no sea la más agradable, a favor del país, la democracia nacional y el futuro de Costa Rica.

Así estoy viendo este final de año electoral, donde las elecciones todavía no se sienten, o no han calentado. Los misiles y bombas de baja y alta intensidad explotarán en enero.

Espero que estos días y aires de navidad y de fiestas de año nuevo, que ya se metieron en la propaganda comercial, nos ayuden a pensar serenamente el futuro de la Patria que se está jugando. Este podría ser nuestro mejor regalo.

La Comitiva de la Coordinadora de Lucha Sur Sur compartió con el relator de la ONU, Francisco Cali Tzay

SURCOS comparte la siguiente información:

El pasado lunes 06 de diciembre de 2021, una comitiva de la Coordinadora de Lucha Sur Sur compartió con el Sr. Francisco Cali Tzay, Relator Especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre los derechos de los pueblos indígenas.

En este encuentro se entregó el “Informe de agresiones y violaciones a los derechos humanos de los Pueblos Originarios en la zona sur de Costa Rica; enero – diciembre 2020”, además de un documento actualizando la situación de los derechos humanos de los Pueblos Originarios de la Zona Sur de Costa Rica.

El Sr. Cali Tzay se encuentra de visita oficial en Costa Rica y estuvo compartiendo con más organizaciones de la sociedad civil previo a su visita a territorios.

Encuentro entre Comisión Participativa para la Gestión del Recurso Hídrico de Argentina de Pocora y las fuerzas vivas de la comunidad

SURCOS comparte la siguiente información: 

Se compartió con las fuerzas vivas de la comunidad de Argentina de Pocora la presentación del proyecto “Reactivación económica local de la comunidad de Argentina de Pocora, basada en la conservación y uso sostenible de los recursos de la biodiversidad”. Esta propuesta se hizo a la Junta Directiva de JAPDEVA.

En esta iniciativa se encuentran inmersas organizaciones comunales e instituciones públicas, como el Ministerio de Cultura, la Asada de la Argentina, la Asociación de Desarrollo Integral de la Argentina, el SINAC, ACto, Colagua, UNED, ICE ASOAETA, UCR y Escuela de Trabajo Social. 

En esta comunidad, parte de los logros que se han obtenido son la elaboración y ejecución de un plan de gestión, difusión y uso de tecnología como redes sociales y plataformas virtuales, eventos y celebraciones como la del  Festival del Agua durante 5 años consecutivos, los últimos dos: 2020 y 2021 en formato virtual. Además, se realizó la presentación del proyecto ante el Concejo Municipal de Guácimo y se hizo la declaratoria de interés cantonal de la propuesta de proyecto de la Comisión Participativa para la Gestión del Recurso Hídrico de Argentina de Pocora.

Le invitamos a ver la galería de fotos:

 

Enviado a SURCOS por Rafael López Alfaro.

Pobreza, desigualdad y discriminación entre los principales retos del país, según encuesta de la UCR y PNUD

El 77% de la población encuestada reconoce que la manera en cómo ejercen su voto puede mejorar las acciones en el futuro. Foto: Anel Kenjekeeva, UCR.

Estudio pretende orientar el diseño de políticas públicas viables basadas en evidencia con enfoque de economía verde y perspectiva de género.

Con el objetivo de elevar el debate democrático en Costa Rica mediante evidencia sólida y verificable, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la Escuela de Estadística de la Universidad de Costa Rica (UCR) presentaron este miércoles los resultados de la Encuesta Nacional “Construyendo una Ruta Común hacia el 2030” (ENCORU 2021).

ENCORU 2021 expone la valoración que tienen las personas del sistema democrático, las instituciones, el rol del Estado, la igualdad, la discriminación e imaginarios políticos entorno a lo ambiental. Por ejemplo, 77 % de la población encuestada reconoce que la manera en cómo ejercen su voto puede mejorar las acciones en el futuro, incluyendo la forma en la que se aborda el desempleo, la desigualdad y la discriminación, sin embargo 56,5 % tienen poco o nada de interés en la política y 70 % señalan que los partidos políticos actuales no representan sus intereses y aspiraciones.

Otros de los principales resultados del estudio, destacan:

  • 53,4% de las personas indicó que tiene mucho orgullo u orgullo de vivir en el sistema político de Costa Rica, aspecto que se refuerza con el 83,7% que indicó que la democracia es preferible a cualquier forma de gobierno, y del 53% que indican que están satisfechas o muy satisfechas con la forma en que funciona la democracia en Costa Rica.
  • La mayoría de las personas entrevistadas cree mucho en la validez de establecer procesos pacíficos para encontrar soluciones y expresarse como el diálogo (58,5%), formar comisiones con representantes de diversos sectores (56,6%), así como buscar una persona mediadora (48%); porcentajes que pueden aumentar a más del 80% si se considera también las respuestas que consideran “algo” válido estos mecanismos.
  • El 86% de las personas considera estar muy de acuerdo y de acuerdo que, en igualdad de condiciones, votarían de igual forma por un hombre o por una mujer para ser presidente o presidenta, diputado o diputada y alcalde o alcaldesa.
  • La mayoría de las personas consideran que la igualdad entre hombres y mujeres debe estar presente en los diferentes ámbitos de la vida, como el educativo y laboral.
  • Las personas consideran, en más del 95%, que las empresas privadas, municipalidades, el Estado y los vecinos tienen la responsabilidad de proteger el ambiente / los recursos naturales.

Los principales retos expuestos son:

  • El 95% de las personas entrevistadas indicaron que en Costa Rica no todas las personas viven bien. Al consultar por quiénes son esas personas que no viven bien, el 41% identificó principalmente a las personas de bajos recursos económicos o en pobreza extrema, así como las personas desempleadas (17,2%).
  • Destaca también la responsabilidad que asignan las personas al Estado costarricense para alcanzar objetivos asociados a protección de grupos de población en situación de vulnerabilidad (niñez, personas adultas mayores, condición de pobreza), derechos de las mujeres, acceso a educación y salud, derechos laborales y protección de víctimas de violencia.
  • El 45% de las personas indicaron no tener ninguna disposición para el pago de impuestos, aunque estos sean para mejorar servicios públicos. Pero en contraposición un 41% indicó estar muy de acuerdo o de acuerdo con pagar más impuestos para mejorar programas públicos de educación y salud dirigidos a las personas más pobres del país, hecho que nos dice que las personas tienen disposición siempre y cuando se conozca el uso de dichos recursos.
  • 6 de cada 10 personas afirmaron haber sido discriminadas en al menos una oportunidad, lo cual señala que este es un tema que merece mucha atención. Las razones más comunes para ser víctima de discriminación corresponden a la condición económica o social (35,6%), edad (32,4%) y sexo (20,7%).
  • Al evaluar que tan difícil es la vida para las personas en Costa Rica, se encontró que el 77% identifica que son las personas con discapacidad las que presentan mayores dificultades, seguido por ser nicaragüense o indígena (57%), LGBTI (41%), mujer (34,5%), afrodescendiente (29,5%) y joven (21,5%).

​​“El derecho al voto, que no es la única forma de participación, pero sí un componente fundamental del sistema democrático, debe ejercerse lejos de la desinformación y las noticias falsas, del dogmatismo y el populismo, de la intolerancia y la discriminación. Es necesario que la reflexión que anticipa la asistencia a las urnas se sustente en un conocimiento claro de los problemas nacionales y comunitarios y la valoración de las mejores propuestas para atenderlos”, puntualizó José Vicente Troya, Representante Residente del PNUD.

Por su parte, Johnny Madrigal, Director de la Escuela de Estadística destacó que “es de vital importancia contar con la aplicación de estudios de opinión que permitan mantener el pulso de la percepción y creencias de tienen las personas sobre la realidad nacional, ya que este tipo de insumos apoyan a identificar los retos que deben atenderse como país”.

Sobre la metodología

La encuesta se realizó a una muestra de 703 entrevistas, entre el 18 de agosto y el 22 de octubre del 2021, considerando un nivel de confianza del 95% y un error del 3,7%. La población de estudio fue todas las personas mayores de 18 años, costarricenses o residentes con más de un año de estar en el país, al momento de aplicar la entrevista, con teléfono celular activo.

Comunicación PNUD

PREMIO A LA ÉTICA 2021 OTORGADO A RADIOEMISORAS UCR

El Bicentenario de la Independencia de la República de Costa Rica, fue el marco propicio, para reconocer la labor que por 72 años han realizado la Radioemisoras de la Universidad de Costa Rica.

El galardón del 2021 otorgado por la “Catedra Alberto Cañas” del Tribunal de Honor y Ética del Colegio de Periodistas y Profesionales en Ciencias de la Comunicación Colectiva (COLPER) a las Radioemisoras de la Universidad de Costa Rica (96.7 FM, Radio U (101.9 FM, Radio 870 UCR-AM), reconoció que este sistema de comunicación ha llevado a cabo una carrera interminable, encaminada a fomentar la vida democrática, cívica, la independencia de criterios, las libertades públicas, el principio de legalidad, la defensa de los derechos fundamentales, el derecho a la información, la libertad de expresión, el acceso a los medios, las garantías sociales en sentido amplio, por la excelente labor que desarrollan y que han demostrado a lo largo de más de 7 décadas de practicar la ética, transparencia, formación y servicio público, constituyéndose en un canal óptimo, para el desarrollo de una comunicación responsable, crítica e independiente al servicio del bien común. Por constituirse en un ejemplo de defensa de una práctica profesional ética e independiente, al servicio de los valores fundamentales de la sociedad, que encajan muy bien con el modelo del estado de bienestar social, establecido en la Constitución Política de Costa Rica.

El acto contó con la participación de: colegiados, miembros del Tribunal de Honor y Ética, Junta Directiva, Fondo de Mutualidad, Tribunal Electoral y Sindicato Nacional de Periodistas de esta institución. Asimismo, autoridades de la Universidad de Costa Rica, funcionarios de las Radioemisoras UCR, estudiantes de comunicación social de las diversas universidades del país. El evento fue transmitido también por el canal de Facebook Live del COLPER y estuvo conducido por la Master Bresia Benel Yánez, Directora del Tribunal de Honor y Ética-COLPER.

En este acto celebrado desde el Auditorio Rogelio Fernández Güell del COLPER, el  Lic. Belisario Solano Solano, presidente de la Junta Directiva, expresó que el grupo de radioemisoras son el vivo ejemplo de respeto al código de conducta y la responsabilidad social que tienen los profesionales y los medios de comunicación costarricenses: “en nombre de la Junta Directiva, agradecemos el trabajo del Tribunal de Honor y Ética, y respaldamos la entrega de este Premio a la Ética 2021 a Radioemisoras UCR, que sirva esto de ejemplo a los demás medios y comunicadores, para que entendamos que es necesario actuar dentro de las regulaciones que nos establece el Código de Ética de nuestra institución, que rige y define los parámetros en los cuales los comunicadores debemos desarrollarnos en la sociedad”.

El Lic. Mario Solórzano Pérez, director académico de la Unidad de Cultura y Patrimonio de la Vicerrectoría de Acción Social de la UCR, señaló el desafío que significa cumplir con la ética en medio de la llamada era de la información, donde se reciben desde múltiples direcciones más datos de los que somos capaces de procesar y analizar con conciencia, en donde, como usuarios y prosumidores estamos abiertamente expuestos todos los días a contenidos fuera de contexto, malversados, y que además a las puertas de un proceso electoral eminente, el ejercicio ético y responsable del profesional en comunicación se vuelve más relevante y pertinente:  

“en medio de todo este contexto reconocer el día de hoy la labor realizada por Radioemisoras de la UCR ; quienes a través de una oferta de contenido de calidad diverso e inclusivo, brindando además, espacios para la reflexión crítica, la promoción cultural  y la difusión artística, local e internacional, es un honor para esta Vicerrectoría, en calidad de instancia adscripta de las Radioemisoras UCR extender nuestras más gratas felicitaciones por este tan importante reconocimiento, que reafirma la labor humanista y en beneficio del bien común que realiza la Universidad”, expresó Solorzano.

La Radio Universitaria es una de las más antiguas emisoras de Costa Rica, de carácter, independiente y autónomo, que surge cuando Costa Rica vivía momentos de convulsión social que derivaron en la Guerra Civil del 48, no obstante, desde la fundación misma de la Universidad de Costa Rica, ya existía el interés de instaurar un medio de comunicación radial de carácter cultural.  Inicia así, a partir del 29 de noviembre de 1949 la Radio Universitaria, desde un enfoque dialógico, analítico-crítico en su experiencia diaria, para vincularse con las diferentes audiencias y posicionarse en el entorno institucional, comunal, territorial, regional y nacional, mediante acciones articuladas e integrales, de proyección, difusión y diálogo responsable.

El Dr. Roberto Guillén Pacheco, Rector a.i. de Universidad de Costa Rica, quien recibió el CERTIFICADO, que consigna el acuerdo tomado por este órgano, para la entrega de esta distinción a Radioemisoras de la Universidad de Costa Rica, expresó su felicitación a los miembros de las radioemisoras UCR, que a lo largo de más de siete décadas han llevado sonido, voz y música a muchos hogares costarricenses e incluso, que desde hace varios años han alcanzado a muchos hogares en el resto del mundo, gracias a las bondades de la transmisión en línea: “Desde sus cabinas, una innumerable cantidad de personas expertas han compartido las más acuciosas críticas y análisis sobre el acontecer inmediato, pero por sus frecuencias también han pasado los cuentos más extraordinarios, las narraciones orales más creativas, la música más atrevida y las entrevistas más cautivadoras”, comentó el Rector.

Guillén Pacheco señaló que, en las Radioemisoras UCR, se transmiten temas que van desde la nutrición y la salud integral, así como la inclusión y los derechos humanos: “hemos escuchado desde los micrófonos las más variadas consultas legales hasta textos literarios de Costa Rica y el mundo. Sin duda, el abanico de temas, géneros, propuestas y diversidad con que cuentan las Radioemisoras de la UCR, las convierten en un escenario ideal para aprender, conocer, informarse y disfrutar”.

El jerarca de la UCR aprovechó el espacio para señalar que, en vista de que los tiempos han cambiado  y las necesidades de los medios universitarios han variado también, se busca garantizar la independencia editorial que les han distinguido: “nos encontramos en proceso de realizar diversas modificaciones reglamentarias y administrativas, que nos permitan brindarles el apoyo que requieren para adecuarse a las necesidades y retos de la actualidad, sin dejar de lado la calidad de los contenidos que se ofrecen diariamente. Es un compromiso que manifestamos y reconocemos”, concluyó el Rector Roberto Guillén.

El Master Efraín Cavallini Acuña, Presidente del Tribunal de Honor y Ética-THE, compartió con los presentes la declaratoria del Premio de la Ética en el ámbito de la Responsabilidad Social de la Comunicación a Radioemisoras de la Universidad de Costa Rica y se hizo entrega a la Licda. Andrea Solano Benavides, Directora de Radioemisoras de la Universidad de Costa Rica, de la Estatuilla Conmemorativa del Premio a la Ética, que lleva impreso el acuerdo de este reconocimiento.

El acuerdo tomado por los integrantes del Tribunal de Honor y Ética-COLPER, señala que se otorga el Premio a la Ética en Responsabilidad Social de la Comunicación 2021, a Radioemisoras de la Universidad de Costa Rica, por constituirse en: “medios de comunicación innovadores, comprometidos con la educación, la cultura, los derechos humanos, la libertad de expresión, por practicar una comunicación ética, independiente, dialógica, inclusiva, participativa, interactiva, veraz, respetuosa y objetiva, que promueve sistemáticamente el análisis, reflexión, la crítica activa, la investigación, la producción y difusión de contenidos e información, para la formación y la construcción de ciudadanía”.

Cavallini, mencionó que en el acuerdo tomado por el Tribunal de Honor (Acta N.º 8- 2021- -sesión extraordinaria-20 10 2021) se reafirma el reconocimiento de que en la visión y acción de las Emisoras de Radio Universidad de Costa Rica, se representan los ideales filosóficos, identitarios de la democracia costarricense, del Estado Social de Derecho, como de aquellos ideales históricos reconocidos y aún afianzados en el imaginario social, que aspiran a satisfacer las expectativas de los diversos sectores de la sociedad: “Reafirmamos que las Radioemisoras UCR, se constituyen en el único medio de comunicación social en su género, que goza del respeto, valor público y la legitimidad de la ciudadanía. Son medios de comunicación formadores de opinión pública, y visores de la realidad social, a través de ellos, se exponen las diversas visiones de mundo, y que tienen el propósito de exhibir los hechos sociales en sus diversas perspectivas, con absoluta objetividad, veracidad y equilibrio, respetando los puntos de vista de las fuerzas sociales que se generan en una sociedad libre, democrática, plural, inclusiva y diversa”, resaltó el Presidente del THE-COLPER.

El Presidente del Tribunal de Honor y Ética-COLPER, indicó que, desde una visión integral, Radioemisoras UCR, por medio de sus programas, su personal y colaboradores, han jugado un papel fundamental en la responsabilidad de investigar, producir, informar y formar a los ciudadanos, de comprometerse como agente de cambio, como mediador social, capaz de articular el mundo de lo social entre los diversos sujetos y contextos.

La Licda. Andrea Solano Benavides, Directora de Radioemisoras de la Universidad de Costa Rica, al recibir el Premio en nombre de su institución, comentó que, la historia de lo que hoy se cómo Radioemisoras de la Universidad de Costa Rica, comenzó a escribirse un 29 de noviembre de 1949 cuando salió al aire Radio Universidad de Costa Rica, que en sus inicios se llamó simplemente “Radio Universitaria”: “Con instrumentos rudimentarios, hoy diríamos, “artesanales”, instalaciones muy modestas y un alcance tan limitado que le valió el sobrenombre de “la voz de la manzana” la primera emisora universitaria del país, tomó impulso gracias a un equipo de radioaficionados que creían en el poder de comunicación de la radio”, señaló Solano Benavidez, quien dijo que las condiciones adversas nunca minaron el entusiasmo del equipo precursor que echó mano del ingenio para solucionar las mil dificultades técnicas a las que se enfrentaban diariamente: “Eso sí, desde sus inicios la que hoy conocemos como Radio Universidad de Costa Rica siempre cuidó la calidad de sus contenidos”.

Tal y como indicó su directora, a lo largo de estos 72 años la emisora ha experimentado muchas transformaciones acordes con el contexto: “pero lo cierto es que Radio Universidad, es una emisora con un perfil único en nuestro país: programación continua de música académica, así como de producciones culturales, artísticas, educativas, divulgativas y periodísticas con enfoques analíticos, alternativos, inclusivos y diversos”.

Solano Benavides, hizo referencia a que con este premio también se celebra el acontecimiento del 22 de abril de 1996, cuando se realizó la primera transmisión de Radio U, que se constituye en una ventana para escuchar las voces de uno de los públicos más numerosos de la Universidad: sus estudiantes: “Quienes asistimos a las aulas universitarias a mediados de los noventa no podemos recordar aquellos tiempos sin pensar en Radio U, que no solo fue un laboratorio para nuestros cursos de producción radiofónica, sino que también nos acercó a géneros musicales que las emisoras comerciales no programaban por ser poco rentables o “censurables”, sus contenidos”… La programación musical de Radio U corre paralela a una programación de espacios en donde suenan voces contestatarias, atrevidas y disruptivas…Pero también, en la cobertura de importantes acontecimientos en la historia costarricense de los últimos 25 años.

En cuanto a la tercera de las emisoras creada en orden cronológico, bajo la figura de, emisora 870 en frecuencia A.M, cabe recordar que funcionó como repetidora de Radio Universidad por muchos años y pasó a dar cabida a una emisora con un perfil diferenciado de las otras dos. La 870 A.M realizó su primera transmisión en vivo el 4 de mayo del 2009 con el objetivo de consolidarse como una emisora didáctica y de servicio, para alcanzar segmentos de población que habitan en comunidades fuera de la GAM.

Para la Directora de este sistema de emisoras universitarias, la programación de la 870 A.M, está estructurada a partir de coproducciones con varias unidades dentro de la Universidad, incluso con otras universidades públicas, de modo que se ofrecen contenidos, que buscan mejorar la calidad de vida de los oyentes con temas como: salud física y mental, nutrición, bienestar, asesoría legal, economía familiar, cultura popular, entre otros y ofrece una programación musical centrada en música popular de Iberoamérica, seleccionada con rigurosos criterios para garantizar contenidos de calidad: “La 870 es una emisora con alto potencial de inscribirse dentro de las múltiples iniciativas de regionalización que promueve la Universidad desde hace varios años”.

Solano, hizo referencia al esfuerzo que se realiza desde la Universidad de Costa Rica, para incorporar eficientemente el componente de la tecnología digital (WEB- streaming, Redes Sociales) y publicar sistemática y articuladamente en diversas plataformas y formatos sus contenidos en cada una de las tres emisoras: “La radio del presente y la del futuro están muy lejos de parecerse a aquella nostálgica emisora nacida en 1949. Exige infraestructura tecnológica y perfiles profesionales más complejos que los tradicionales. Las radioemisoras necesitan productores, programadores, locutores, controlistas, periodistas, y personal administrativo, pero también diseñadores, estrategas de marketing digital, productores audiovisuales, archivistas digitales y abogados”.

La Directora de Radioemisoras de la UCR concluyó su participación indicando que la transición que estamos experimentando en la actualidad es difícil y compleja, pero que se puede renunciar a mantener la calidad de los contenidos de un medio de comunicación de servicio público, inscrito dentro de la Universidad de Costa Rica y que goza de independencia editorial: “Este reconocimiento que otorga hoy el Tribunal de Honor y Ética del Colegio de Periodistas y Profesionales en Ciencias de la Comunicación Colectiva de Costa Rica a las Radioemisoras UCR, nos comprueba, que los esfuerzos de nuestros antecesores han ido en la dirección correcta, pero aún quedan muchos pendientes”: manifestó la Licda. Andrea Solano.

Como cierre de la entrega del Premio, se llevó a cabo una actividad cultural a la altura del evento organizado, a cargo de dos talentosas costarricenses, que han estudiado y se han formado en el campo cultural.

PIANISTA, Lic. Zarhay Arroyo García, autora del Programa de Formación Musical Note’s Peak, por la que ha recibido múltiples reconocimientos en el campo de la educación y la innovación.

SOPRANO, Stefany Vega López, licenciada en canto de la Universidad Nacional de Costa Rica, quien ha realizado múltiples conciertos y óperas en los principales auditorios del país.

Sus interpretaciones fueron: Luna Liberiana de Jesús Bonilla, Soy Tico de Carlos Guzmán, O Sole mío de Eduardo Di Capua y- Con te partiro-de Francesco Sartori.

No cabe duda, que el desarrollo y aporte de la Universidad Pública en nuestro país, ha dejado huella indeleble de su quehacer, al crear y poner a funcionar medios de comunicación de servicio público como las Radioemisoras de la Universidad de Costa Rica, que, a través de los años, han actuado bajo figuras colaborati­vas, de sana convivencia, de entendimiento mutuo y diálogo social, para alcanzar resultados sinérgicos de mayor importancia e impacto para el bienestar del país.

Enlace a la transmisión en Vivo de la entrega del Premio: https://www.facebook.com/colpercr/videos/587790572481101

 

Por: Msc. Sylvia Arredondo Guevara.
Msc. Bresia Benel Yanez.
Msc.Efrain Cavallini Acuña.

SOY UN PRIVILEGIADO

Adriano Corrales Arias*

A fin de año me jubilo luego de casi treinta años de servicio en la educación superior, en el Instituto Tecnológico de Costa Rica, para ser más exacto, y tres o cuatro años en la primaria y secundaria, además de algunos “camarones” como empleado o trabajador informal. Recibiré de pensión, más o menos, un sesenta por ciento de mi actual salario. De golpe y porrazo abandonaré ese estamento social conocido como “clase media” para engrosar la ancha banda de la pobreza, según el galopante nivel devaluativo de la moneda nacional y el encarecimiento del costo de la vida. Los ahorros y “pluses” salariales de más de treinta años de vida laboral y académica se irán al carajo. Tampoco sirvieron más de veinte años de estudios e investigaciones para obtener un salario digno y acorde con el esfuerzo. Los avances de la contrarreforma neoliberal te desvalorizan como profesional, funcionario público y trabajador intelectual. Pero soy un privilegiado.

Sí, para la oligarquía y la masa intoxicada por el discurso único de los medios desinformativos de aquella, soy un privilegiado pues recibo un “salario de lujo”. La atroz campaña de la contrarreforma ha calado tan hondo que hoy compañeros trabajadores nos destazan en público, sin comprender que, precisamente, los “privilegios” de los cuales gozamos, obedecen a años de luchas, sacrificios personales y colectivos, represiones y conquistas; no han sido regalos de nadie sino conquistas del movimiento social. Desconocen – por ello lo obvian con facilidad – que ellos mismos deben gozar también de esos “privilegios”, mismos que sus patrones les birlan al no reconocerles siquiera el salario mínimo. Dichos “privilegios”, reconocidos en castellano históricamente como derechos y garantías sociales – por los cuales hubo incluso una guerra civil – deberían ser pan de cada día para todos los trabajadores costarricenses; por eso la equiparación debe ser ascendente, no descendente, como propone y ejecuta el gran empresariado, y malinterpretan miles de incautos intoxicados. El borrado lingüístico y semántico, correlativo al de la misma historia, hace que entre nosotros, trabajadores del estado, independientes y de la empresa privada, nos veamos como enemigos, cuando en realidad el verdadero enemigo es la clase social que promueve la nueva manera de leer la legislación y la historia: quienes evaden y eluden impuestos y cargas sociales, legitiman y exportan capitales a paraísos fiscales y explotan mano de obra nacional y migrante sin contemplaciones; léase, la oligarquía nacional y sus socios transnacionales, consorcios y trusts amparados por el FMI, el BM y otras garroteras mancomunadas con los países más poderosos del planeta.

Pero hay otro privilegio, el verdadero: “la suerte” corrida en mi historia de vida. Aludo al hecho de cursar estudios superiores gracias a sendas becas para estudiar en Europa y realizar un posgrado en mi alma mater, la UNA. Todo ello gracias al Estado Social de Derecho, es decir, a las reformas sociales de los años cuarenta, bajo una alianza inédita en el mundo conformada por la iglesia católica, el partido comunista y parte de la rancia oligarquía cafetalera, acuerpada luego por una socialdemocracia aclimatada en el trópico centroamericano. Me explico: si mi infancia y adolescencia fuesen hoy, no podría estudiar. Mi familia era de escasos recursos con doce hijos (todos vivos afortunadamente a la hora de escribir esto) y unos padres trabajadores e incorruptibles: él comerciante, pasando por artesano, agricultor, empleado, funcionario público; ella ama de casa realizando trabajos de toda índole tales como lavado de ropa para la CCSS, entre otros, para aportar a la exigua olla doméstica. En las actuales condiciones jamás podrían haberme enviado, junto a mis otros hermanos, a la escuela pública, luego al Liceo San Carlos y, mucho menos, a la Universidad Nacional. No tendrían recursos para enviarme desde “Villa Quesada” a la meseta central a subsistir con decoro por los alrededores de la “U”. En los gloriosos años setenta pude hacerlo gracias a becas de la Municipalidad de San Carlos, de la misma universidad, la cual me ofreció, además, residencia estudiantil y servicio de comedor, y luego del Ministerio de Relaciones Exteriores a través del convenio educativo/cultural con la antigua URSS. Por eso me considero privilegiado.

Por cierto, la universidad que dejo es otra. A mi ingreso en ella – inicios del año 1992 – era una de las cuatro públicas del país, la cual, a pesar de haber sido creada para fortalecer los procesos de industrialización de la clase dominante nativa con una estructura vertical y cuasi militar (no existían facultades ni escuelas o departamentos, sino “divisiones”), había sido transformada en una universidad democrática, participativa y abierta a la comunidad costarricense con una misión de servicio para el fortalecimiento de la ciencia y la técnica al servicio de la economía nacional, especialmente de los sectores más desprotegidos. Esa metamorfosis se logró gracias a un inédito, combativo y lúcido movimiento estudiantil, cuyas luchas en los años 1981/82 consiguieron flexibilizar aquel cascarón empresarial/tecnocrático. Así, la institución pudo salir de la modorra colonial cartaga creando una Sede Regional en San Carlos, misma por la cual – benditas paradojas de la vida – había luchado en mis años de colegial (fui expulsado del Liceo San Carlos por organizar una marcha solicitando dicha sede para la región norte) y más tarde un Centro Académico en San José. Hoy repito, es otra; la contrarreforma la ha alcanzado y, con aliados internos, ha sufrido un proceso de descapitalización ya no solo material, sino sobre todo cultural e ideológico, sumiéndola en una institución cada vez más vertical, antiacadémica, tecnocrática y aislada del entorno y de los problemas que aquejan a las grandes mayorías. El proceso de cooptación neoliberal y de privatización ha sido intenso y su actividad académica, especialmente en términos de investigación, extensión y acción social, se ha restringido ostensiblemente. Lo peor, todo a ojos vista de una comunidad académica y un movimiento estudiantil sumidos en la anomia, el temor, la dispersión y el confort intramuros, dado que han sido objeto de ese borrado o lavado ideológico, semántico e histórico que produce una tabula rasa en cuanto a nuestras memorias e identidades.

La contrarreforma neoliberal desestructuró el Estado Social de Derecho, con ello la educación pública y la seguridad social, bases de nuestra otrora imperfecta pero robusta democracia. Lo grave: convenció a miles de costarricense que así debe ser, que la privatización es buena, que la ciencia, los saberes y los derechos a la salud pública y al empleo con salarios y garantías dignas como una pensión justa, no son necesarios. La masa se lo tragó. De hecho, quienes más necesitan del Estado Social de Derecho se convirtieron en sus acérrimos enemigos y en militantes contra los trabajadores públicos y los necesarios servicios de un estado que se debe a las personas. ¡Divide y vencerás! Es el mayor triunfo de la contrarreforma: convencer a humildes trabajadores, transmutados en “colaboradores”, de que sus derechos son nocivos porque obedecen a consignas de comunistas y servidores de satán. Para ello movilizaron millones de colones provenientes del mismo estado, ya no solo evadiendo o eludiendo impuestos, máxima sangría del déficit fiscal, sino sirviéndose de figuras corruptas como la deuda política, las compras estatales o la concesión de obra pública. Y siguen engordando a mediocres “profesionales”, vividores o viles predicadores devenidos en “políticos”, a medios corruptos de incomunicación masiva y empresas mal habidas que explotan mano de obra, sobre todo migrante.

Pero los privilegiados somos nosotros, no ellos, nuevos ricos que arrasaron con impunidad uno de los proyectos sociopolíticos más innovadores y eficaces de América Latina y del mundo, construido, como se ha indicado, gracias a un inédito contrato social. ¿Imperfecto?, claro que sí, como toda obra humana, pero perfectible y renovable de acuerdo a los tiempos que corren sin tanto sacrificio social; las bases del estado, a pesar de la galopante corrupción y de la pérdida de soberanía, todavía lucían estables para soportar cambios a favor de las grandes mayorías sin graves convulsiones. Pero la gula de una oligarquía insaciable no lo ha permitido. Lo dicho y lo deplorable: con la venia de una masa domesticada, según aserto de uno de los artífices de la erección de un estado socialista exitoso en medio de dictaduras y de países en cruentas guerras intestinas y bajo la constante amenaza del imperio del norte. Ese enroque ideológico y semántico produce grotescas caricaturas propagandistas afirmando, por ejemplo, que los últimos gobiernos neoliberales son conducidos por socialistas o comunistas. “Miente, miente, miente… que algo queda”.

*Escritor.

Por su trayectoria en la bacteriología médica y veterinaria, un científico de la UCR obtiene el Premio Nacional de Ciencia 2021

El Dr. Esteban Chaves Olarte, catedrático de la UCR, es el ganador del Premio Nacional de Ciencia Clodomiro Picado Twight 2021. Foto: Laura Rodríguez, UCR.

Sus investigaciones han contribuido a dilucidar los efectos y mecanismos de bacterias que impactan la salud humana y animal

El Dr. Esteban Chaves Olarte, catedrático de la Facultad de Microbiología de la Universidad de Costa Rica (UCR), quien se ha distinguido como un destacado investigador y promotor de la ciencia en nuestro país, fue reconocido con el Premio Nacional de Ciencia “Clodomiro Picado Twight” 202.

El anuncio lo hizo este 6 de diciembre la ministra de Ciencia, Innovación,Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt), Paola Vega Castillo, quien destacó que en esta oportunidad se decidió otorgar el máximo galardón a Chaves Olarte, por su trayectoria, esfuerzo y contribución a una ciencia autóctona de gran impacto nacional, que ha posicionado a Costa Rica en el mapa internacional.

En una sesión celebrada el 8 de noviembre pasado, el jurado calificador declaró por mayoría absoluta como ganador del Premio Nacional de Ciencia, al Dr. Chaves Olarte, “por sus aportes originales en el campo de la bacteriología médica y veterinaria, en particular en la elucidación de los mecanismos de la patogénesis de la bruselosis y la clostridiosis”.

Los miembros del cuerpo dictaminador determinaron además que la investigación y trayectoria de Chaves Olarte son merecedoras del reconocimiento, al considerar que sus aportes brindan una explicación a los mecanismos moleculares y biológicos detrás de enfermedades de origen bacteriano.

Entre estas, se menciona a la brucelosis (causada por bacterias del genéro Brucella), infecciones intrahospitalarias (como las originadas por la Clostridium difficile), uno de los patógenos más difíciles de tratar a escala mundial, así como infecciones de transmisión sexual (por ejemplo, las ocasionadas por Haemophilus ducreyi).

Esta labor científica, el Dr. Chaves Olarte la ha realizado en las universidades públicas de Costa Rica, principalmente en la UCR y la Universidad Nacional (UNA), en donde lidera equipos de investigación.

Los miembros que integraron el jurado son los científicos José María Gutiérrez Gutiérrez, Marino Protti Quesada y Edgardo Moreno Robles, así como Federico Torres Carballo, representante por el Micitt.

Méritos académicos

El ganador del Premio Nacional de Ciencia es graduado en Microbiología de la UCR. Su época como estudiante es recordada por sus maestros con gran admiración.

“Conocí a Esteban en 1989, cuando era apenas un estudiante de Microbiología. Mi admiración por Esteban fue prematura, pues fue uno de los candidatos costarricenses que se ganó una beca en 1994 para obtener una maestría y después un doctorado en el prestigioso instituto Karolinska (institución que otorga los Premios Nobel en Medicina), en Suecia”, expresó el Dr. Moreno Robles.

En un tiempo récord y con honores, Chaves realizó dichos estudios, durante los cuales describió el mecanismo de acción de las toxinas de la C. difficile, de gran importancia médica.

El científico galardonado, Dr. Esteban Chaves Olarte, sostiene el reconocimiento obtenido, durante la ceremonia de entrega del Premio Nacional de Ciencia, Foto: cortesía del Micitt.

Tiempo después, ambos emprendieron un trabajo conjunto de investigación durante más de una década sobre la Brucella, un patógeno que provoca el aborto en animales de producción con efectos transferibles al ser humano. Este trabajo se efectuó en la Escuela de Medicina Veterinaria de la UNA.

“En ese período, Esteban logró resultados trascendentales sobre los mecanismos de penetración intracelular de las Brucellas, investigaciones que también se han convertido en clásicos y de citación obligatoria de la brucelosis”, dijo Moreno.

Dada la importancia de sus investigaciones, recibió el Premio Twas-Conicit para científicos jóvenes en el 2001 y en el 2016 el Premio al Investigador del Año, que otorga la UCR a académicos y académicas de distintas áreas, quienes con sus estudios contribuyen al bienestar de la sociedad costarricense.

El trabajo como docente y tutor académico de distintas generaciones en los niveles de grado y de posgrado también resalta entre sus aportes, lo mismo que su labor en la consecución de fondos para la investigación, como director durante diez años de la red NeTrópica. Esta financió decenas de proyectos regionales sobre enfermedades tropicales, así como varias becas de posgrado en las universidades públicas centroamericanas.

La calidad y cantidad de publicaciones e mencionan también como parte de sus méritos académicos.

Como director del Centro de Investigación en Enfermedades Tropicales (CIET), de la UCR, logró varias colaboraciones importantes a nivel internacional, entre estas una con el Instituto Pasteur, en Francia, que culminó con la firma de un convenio, y varias con universidades de Alemania.

El Dr. Moreno señaló que Chaves “decidió quedarse en Costa Rica y contribuir con el desarrollo científico de las universidades públicas del país, lo que debemos celebrar”.

Agradecimiento a la UCR

El Dr. Chaves Olarte agradeció a todas las personas de quienes ha recibido apoyo en su vida profesional. «Este es un día muy emotivo en el plano personal, recibir un reconocimiento a una trayectoria. Pero uno no llega a este punto solo, uno es el producto del esfuerzo colectivo, de muchas personas que lo acompañan a transcurrir en la vida”, aseguró el Premio Nacional de Ciencia 2021.

El científico se mostró también agradecido con la UCR, la institución de educación superior que le ha permido desarrollar muchas de sus investigaciones  y le ha facilitado la infraestructura y equipos de punta, como lo hacen otros países más avanzados en este campo.

“Si bien hacer investigación implica un reto en un país como Costa Rica, con ingreso medio, tengo que reconocer y agradecer el apoyo incondicional de la UCR, al proveer a todos los investigadores laboratorios de primer nivel, con equipos de última generación, que no tienen nada que envidiar a lo que uno encuentra en otras instituciones”, concluyó el investigador premiado.

 

Patricia Blanco Picado
Periodista, Oficina de Divulgación e Información, UCR