Para docentes, niñas, niños y sus familias: Vivir libre de toda violencia es una práctica que necesitamos cultivar desde los primeros años de infancia. Así lograremos que sea tan natural como respirar.
“Cada niña, cada joven, cada mujer adulta y anciana tenemos que defender y proteger el Derecho Humano de experimentarnos capaces y entusiastas en sentirnos satisfechas de nuestras decisiones. Para eso, necesitamos pensarnos libres de ser felices y libres respetándonos a nosotras mismas, a las demás personas y cada ser y elemento de la madre Tierra.”
En el documento adjunto podrán encontrar información ilustrada sobre la historia del 25N, además de la importancia de vivir sin violencia.
Martí Ventolrà (Barcelona, 1906-Ciudad de México, 1977) empezó a jugar a fútbol a los 14 años. El Fortpienc y el Cataluña de Les Corts, situado en el barrio barcelonés de dicho nombre, fueron sus primeros equipos.
En 1924, Ventolrà fichó por el RCD Español, con el cual consiguió el Campeonato de Cataluña y la Copa del Rey ante el Real Madrid en 1929, año en el que debutó con la selección española de fútbol.
Tras su etapa en el RCD Español, entre 1930 y 1933, Ventolrà jugó en el Sevilla FC. En la capital andaluza, acabó de consagrarse. Ventolrà empezó a ser considerado uno de los grandes jugadores del fútbol español. Destacaban sus centros milimétricos, sus goles espectaculares y su dominio del juego aéreo.
En 1933, Ventolrà fichó por el FC Barcelona e inició una etapa que lo consagraría definitivamente como un mito futbolístico. En esta etapa, consiguió dos Campeonatos de Cataluña (1934-35 y 1935-36) y notables gestas. La más destacada ocurrió el 21 de abril de 1935 contra el Real Madrid (5-0). Ventolrà marcó cuatro goles. Todavía sigue siendo el único jugador del club catalán que ha conseguido esa cifra de goles en un clásico.
En 1934, Ventolrà jugó también la Copa del Mundo de Fútbol celebrada en Italia con la selección española, llegando hasta los cuartos de final. Precisamente, la selección italiana que luego sería la campeona impidió tras un doble partido que España alcanzase las semifinales. España estuvo cerca de llegar a ellas y de alcanzar la gloria.
En 1937, en plena Guerra Civil Española, el FC Barcelona participó en una gira internacional por México y Estados Unidos. En México, Ventolrà decidió no regresar a España. La versión oficial afirmó que el jugador se quedó en tierras mexicanas por una oferta del Club España; la realidad fue diferente. Martí Ventolrá era de izquierdas, catalanista y republicano y, durante la Segunda República Española, había ejercido de secretario general del sindicato de futbolistas catalanes. Ante la posibilidad de que los sublevados contra la República Española ganasen la guerra y de represalias posteriores, Ventolrà decidió optar por el exilio.
El camino del exilio fue escogido por otros jugadores azulgranas en la misma gira. Por ejemplo, Josep Escolà y Domènec Balmanya fijaron su residencia en Francia y ficharon por el FC Sète. El Barça prácticamente se deshizo en esa gira. Ventolrà no regresó a Barcelona hasta el año 1955.
Con el Club España de México, Ventolrà jugó dos años y ganó la Liga mexicana de la temporada 1939-40. Después, fichó por su rival el Atlante FC, consiguiendo varios títulos de Liga (1940-41 y 1946-47), Copa (1941-42) y Supercopa (1941-42), a los que añadió el logro de ser máximo goleador de la Liga mexicana en la temporada 1940-41. En México, Ventolrà reforzó su condición de mito.
En 1937, el presidente de México, Lázaro Cárdenas, realizó una recepción importante a la plantilla del FC Barcelona que se encontraba de gira y acababa de llegar a México. El Barça era visto por aquellas tierras como una especie de embajador deportivo de la Segunda República Española. Durante la recepción, Ventolrà conoció a Josefina Rangel Cárdenas, pariente del presidente mexicano. En 1939, se casó con ella y tuvo cuatro hijos: Martín, José, Guadalupe y Jorge.
Uno de esos hijos, José Ventolrà Rangel, fue futbolista y jugó el Mundial de México’70, hecho que provocó que Ventolrà estableciese otro registro único. Con su hijo, se convirtió en la primera pareja padre-hijo en disputar dos mundiales con dos selecciones distintas.
Ventolrà regresó a Barcelona en 1955, porque su padre estaba enfermo. Los directivos del FC Barcelona de la época, todos adeptos del régimen de Franco, intentaron convencerle para que entrenase al club. Era un intento de utilizar a un jugador carismático del exilio para dar una imagen afable del régimen. Ventolrà no cedió y rápidamente volvió a México.
Martí Ventolrà murió en 1977 a los 70 años en la Colonia Portales, en Ciudad de México. Los aficionados mexicanos lloraron su muerte. El Barça y el fútbol español le recuerdan como uno de sus más grandes delanteros de todos los tiempos.
La indefendible creación de un monopolio privado en el trasiego de contenedores a favor de una transnacional, trastornó el equilibrio financiero de la terminal portuaria de Japdeva. No solo era una de las 12 mejores terminales de Latinoamérica y el Caribe, de entre 120 evaluadas, sino que pese a tener tarifas mucho menores que el puerto de APM, permitía el autofinanciamiento de Japdeva.
Hoy, gracias a otra atropellada concesión, Costa Rica tiene una terminal mucho menor a la promocionada en su oportunidad, y un mayor problema de desempleo sobre los limonenses. Ha sido duro para esos habitantes despertar del espejismo de APM para sufrir la realidad que se había disimulado cuando «se vendió» la idea de una terminal portuaria del primer mundo que vendría a crear más de cien mil nuevos empleos en la privilegiada Costa Rica. ¡Así de grande fue el cinismo!
La décimo tercera variante del SARS-Cov-2 (la ÓMICRON) detectada en Suráfrica, con su ARNm caracterizado por muchas mutaciones, está golpeando el planeta. Se desconoce cuán contagiosa es y qué puede resultar a partir de ese ARNm tan modificado, por lo que es grande la incertidumbre e inmensa la preocupación, pues en medio de una cuarta ola que afecta a algunas naciones europeas, la VARIANTE ÓMICRON nos viene a recordar que hay que tener prudencia y no dejarse llevar por la peligrosa percepción de que la pandemia ya se está despidiendo, cuando no es así.
Como los que toman decisiones macroeconómicas a nivel mundial vislumbran un regreso a la paralización de la economía, las bolsas de valores lo están resintiendo severamente, con pérdidas sin control. Y por supuesto, Costa Rica está igualmente en peligro pues, como sucede en Alemania, Austria, Rusia (por ahora), aunque tenemos más del 60% de la población con las dos dosis de vacuna, la experiencia en por lo menos los países citados, es de que les cayó una nueva ola de contagios, ¡como efectivamente podría suceder en nuestro país!
De darse esta situación, es esperable que traería consigo más pobreza, mayor desempleo, desilusión y hambre.
El pasado 28 de noviembre la Comisión Cultural Cabécar de China Kichá (Pérez Zeledón), realizó el Festival Cultural Cabécar China Kichá para celebrar las recuperaciones de tierra y compartir vivencias de luchas con otros hermanos y hermanas indígenas.
Se realizaron juegos tradicionales (picada de leña, la pesca, la jalada de tuca, la competencia de la chicha), talleres sobre la cosmovisión, cultura, medicina tradicional, exposición de artesanías y comidas tradicionales.
Se invita este miércoles 1 de diciembre a conversar sobre “Diálogos políticos desde los territorios”, con MSc. Vanessa Beltrán Conejo, coordinadora del proyecto del CIEP.
Puede participar en las redes sociales o por medio de llamada telefónica al 2234-3233; a las 5:00 pm en Radio Universidad 96.7 FM
Se invita al conversatorio: “Defensa sin ejército: Bases de la seguridad externa de Costa Rica”, este miércoles 01 de diciembre a las 5:00 p.m. (hora Ciudad de México).
Expositor: Manuel Araya Incera
Comentaristas:
Embajador Flávio Bonzanini
Sra. Lina Barrantes
Sr. Vladimir de la Cruz
Se retransmitirá por medio de Youtube en el canal ilcetv y en el Facebook del Consulado General de Costa Rica en México.
El banco genético de la Estación Fabio Baudrit es una garantía para que el sector agrícola siga produciendo especies frutales que llegan a las mesas costarricenses. Foto Patricia Quesada, UCR.
Estación Experimental Fabio Baudrit
La UCR almacena cultivos para el futuro agrícola
Cada día a la mesa de las familias costarricenses llegan decenas de alimentos gracias al aporte de personas que cultivan nuestras tierras. Sin embargo, el cambio climático, las plagas y otros eventos naturales o humanos pueden acabar en segundos con plantaciones enteras en una zona o el país.
Por eso, el personal científico de la Universidad de Costa Rica (UCR) en sus diferentes estaciones agrícolas trabaja para lograr variedades más resistentes, así como proteger cultivos para reintroducirlos, en caso necesario.
Con esto en la mira, un proyecto de Acción Social (VAS) denominado “Ordenamiento, conservación y reposición de las colecciones institucionales de germoplasma agrícola, mantenidas por la Estación Experimental Fabio Baudrit Moreno” (EC-340) orienta su trabajo en el resguardo genético para la agricultura nacional.
Árboles de mango, bambú, anonas, mamón chino, feijoa, mora y diversidad de árboles frutales, así como otras pequeñas colecciones genéticas son parte de este proyecto permanente de la Estación Fabio Baudrit. El mismo forma parte del Museo+UCR y colabora con el alcance de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030, ya que con el resguardo de los recursos fitogenéticos y biodiversidad se beneficia a la actual y futuras generaciones.
Estas colecciones se llaman bancos de germoplasma porque preservan el material biológico para la conservación a largo plazo. Y siendo que funciona como un museo natural con el tiempo ha adquirido más especímenes, se mantienen en forma adecuada y rotuladas. Además, es un recurso muy valioso no solo para el sector productivo, es fundamental para las actividades de docencia, investigación y acción social universitaria.
Según la magister Patricia Quesada Rojas, coordinadora del proyecto, éste “surgió hace varios años, como una necesidad de conservar la gran diversidad de especies de uso agrícola que ya poseía la Estación Fabio Baudrit, en la forma de colecciones de muchos cultivos pero principalmente frutales. También, por la necesidad de ofrecerle al sector productivo nuevas alternativas de cultivos, que permitan a las familias costarricenses aumentar sus ingresos con producción tanto para el mercado nacional como para la exportación”.
Quesada agregó que en los últimos años se han enfocado en crear una colección de aguacates criollos con potencial de convertirse en futuras variedades comerciales. “También se ha dedicado bastante esfuerzo al desarrollo de tecnología para la producción de material nativo de Costa Rica y frutales novedosos de altura como arándanos, mora enana y la guayabita del Perú”.
Las visitas de grupos de personas agricultoras son parte de la dinámica del proyecto de Acción Social EC-340 para compartir experiencias en el cultivo y manejo de productos frutales tradicionales u otros con potencial de comercialización en el país. Foto Patricia Quesada, UCR.
Para el resguardo de las colecciones del banco de germoplasma se da asistencia y formación a personas, que se convierten en guardianes y curadores de las especies. En el caso de las variedades de aguacates criollos, desde el año 2018 se crearon cuatro 4 mini-colecciones de esos aguacates, con varios productores del Pacífico Central.
“Realizamos visitas periódicas para darle mantenimiento a esos materiales genéticos y le damos seguimiento al crecimiento y la fenología de dichos árboles, es decir, a los cambios del cultivo durante un ciclo determinado”, indicó la coordinadora del proyecto.
Por otra parte, diferentes grupos vinculados a la producción agrícola o personas interesadas en la conservación ambiental visitan tanto la Estación Fabio Baudrit, en la Garita, como la subestación de Fraijanes, ambas en Alajuela; para conocer sobre los cultivos de dichos lugares, así como adquirir diferentes tipos de plantas que conforman la diversidad de estas colecciones naturales vivas.
Limitaciones sanitarias
Dado el tipo de trabajo que desarrolla el personal científico de las estaciones agrícolas, gran cantidad de actividades se limitaron a la asesoría mediante plataformas virtuales.
“Optamos por realizar llamadas a los custodios de la mini-colecciones de aguacates, consultarles sobre cómo se iban desarrollando los materiales y por Whatsapp nos enviaron fotos para darnos una mejor idea de cuál era el estado de dichas mini-colecciones. Además, realizamos recomendaciones a los productores sobre el manejo agronómico de los materiales de aguacates criollos, para su buen desarrollo”, explicó Quesada.
La plataforma de mensajería Whatsapp y el teléfono se convirtieron en aliados para evacuar las dudas de las personas que querían conocer sobre propagación, siembra y manejo de cultivos agrícolas. Y, además, se redujeron drásticamente los grupos de visitación a la estación, principalmente en la Sub-Estación Fraijanes, de personas interesadas en conocer sobre el cultivo de arándanos, mora y guayaba del Perú, de los cuales se mantienen colecciones y parcelas demostrativas en dicha finca, continuó la investigadora.
No obstante, la enfermedad COVID-19 si representó una barrera para muchas personas. En ese sentido, la investigadora aseguró que como “buena parte de nuestro público meta son agricultores y agricultoras de mayor edad, que muchas veces no saben cómo utilizar los medios digitales para comunicarse, requieren de las actividades más tradicionales, como atenderlos personalmente o por una llamada telefónica, resulta más adecuado y satisfactorio para ellas/ellos”.
Para el año 2022 la magister Quesada espera que este proyecto siga trabajando en la bimodalidad, y realizar una mayor cantidad de giras para dar seguimiento a las mini-colecciones y brindar asesoría a las personas que las custodian. Para estas tareas se requiere un compromiso presupuestario permanente, ya que este proyecto incide directamente en la calidad de vida de las familias y la seguridad alimentaria del país.
ESTACIÓN FABIO BAUDRIT: Innovación agrícola y ambiental
La Estación Experimental Agrícola Fabio Baudrit Moreno fue fundada en 1955, con el nombre de «Finca San Fernando», localizada en el Barrio San José de Alajuela, sobre la carretera que conduce a Atenas. Posee una extensión de 53,6 hectáreas y cuenta con una subestación localizada en Fraijanes de Alajuela, con una extensión de 18,6 hectáreas. Desde sus inicios, sus campos e instalaciones se han dedicado a la Docencia, a la Investigación y a la Acción Social.
En un principio, surgió la idea de mantener internos a estudiantes del último año de estudios para permanecer en contacto con labores prácticas de los campos agronómicos y zootécnicos. Luego surgió la imperante necesidad de establecer programas de investigación en mejoramiento de cultivos alimenticios básicos, como maíz, arroz y frijoles, con el fin de elevar el nivel de vida de los habitantes y generar excedentes para exportación.
Actualmente, su misión es promover, desarrollar la investigación y difundir sus resultados mediante la docencia y la transferencia, con el fin de impulsar la innovación tecnológica y el desarrollo empresarial que permita el mejoramiento continuo del sector agrícola, así como, contribuir con la conservación del ambiente y la calidad de vida de la sociedad costarricense y regional.
El Foro Confluencia Solidaria ha venido realizando procesos de capacitación para grupos comunitarios con temas tales como: “¿Preparación de propuestas para obtener fondos para proyectos?”
Este taller fue preparado por la profesora Vanessa Villalobos, de la Escuela de Economía Agrícola de la Universidad de Costa Rica y se realizará el 10 de diciembre. En este taller se trabaja sobre la elaboración de propuestas por parte de los grupos comunitarios. Si el tema interesa a su organización o comunidad puede comunicarlo al correo-e foro@confluenciasolidaria.org
SURCOS comparte el siguiente comunicado de prensa:
Un grupo de personas adultas de la comunidad indígena cabecar Nimarí-Ñak, ubicada en Alto Chirripó, en Turrialba, cumplió su sueño de aprender a leer y escribir, de la mano de la estudiante Karen Solís Chaves, quien cursa la licenciatura en la carrera de Pedagogía con énfasis en Educación Preescolar y Primera Infancia en el Centro de Investigación y Docencia en Educación de la Universidad Nacional (Cide-UNA).
Con edades entre 15 y 65 años, estas diez personas indígenas caminaban hasta tres horas montaña abajo, luego de una extenuante “jornaleada”, para acudir a sus lecciones de lectoescritura dos veces por semana durante ocho meses, en un gran esfuerzo que culminó con su graduación, el 30 de setiembre pasado en el pequeño local de una iglesia evangélica en Bajo Pacuare.
Leer la Biblia por sus propios medios, sin necesitar ayuda de otra persona, llevar un curso para aprender algún oficio o con la intención de recrearse, o pasar en la escuela, son parte de las acciones que hoy pueden realizar estos integrantes de la comunidad Nimarí-Nak, gracias a la exitosa jornada de alfabetización liderada por Karen, quien se formó en educación con el sello humanista de la UNA.
Y no es de extrañar que, durante su graduación, estas personas indígenas –en su mayoría mujeres- expresaran su alegría y agradecimiento: este logro les abría las puertas para desenvolverse mejor en su entorno, para su superación personal.
“Fue un resultado muy positivo, ya que anteriormente no podían llevar cursos de su interés, debido a que se encontraban con una gran desventaja al no saber leer y escribir”, destaca Solís, quien reconoce el reto que para estas personas implica aprender a leer y escribir debido a que el español no es su propia lengua.
Convencida de que todas las personas debemos tener el derecho a la educación y a una vida digna, Karen asegura que este proyecto permite a las personas adultas pasar por un proceso de aprendizaje de lectoescritura desde su propio contexto, validando tanto sus experiencias previas, como su cultura y lengua materna.
De carencias y derechos
Esta comunidad indígena –como otras a lo largo del país- enfrenta serias carencias. La mayoría de las familias son de escasos recursos socioeconómicos, donde los padres hacen jornales en fincas fuera del territorio indígena, mientras que las mujeres se dedican a trabajar sus propias tierras, con la siembra y corta de banano.
Nacida en San Joaquín de Tuis, en Turrialba, pueblo rural cercano al territorio indígena, Karen pudo darse cuenta desde niña que las personas habitantes de Nimarí- Ñak carecían de servicios y derechos básicos, como por ejemplo la posibilidad de acceso a una educación de calidad.
“Es por eso que mi pasión por la educación me llevó a querer generar cambios en esas comunidades que me habían visto crecer”, afirma.
Es así como al llegar a la UNA a estudiar educación preescolar, el curso de primer año Procesos Iniciales de Lectura y Escritura –impartido por la profesora Margarita Urdaneta- marcó su vida como persona y como profesional.
Se dio cuenta –dice la hoy estudiante de licenciatura- que todos tenemos la capacidad para impactar vidas y que está en nosotros mismos la oportunidad de hacer cambios en el mundo.
“Ahí inició mi aventura de hacer distintos proyectos a nivel educativo, con los cuales podía dar un aporte a mi propio pueblo y a la comunidad indígena”, explica.
Esta joven emprendedora destaca que este tipo de proyectos no los ha hecho sola, pues siempre ha contado con el apoyo de profesoras del Cide, lo cual es uno de los aspectos que más aprecia de la Universidad.
“He sido formada por docentes que se preocupan por sus estudiantes más allá de las aulas, por lo que ese sello humanista del Cide y de la UNA lo he querido plasmar en este proyecto de alfabetización”, subraya.
Es por eso que en este proceso se dio a la tarea de generar herramientas para que las y los estudiantes indígenas, desde su contexto, pudieran construir sus propios aprendizajes, lo cual contribuyó a formar un entorno de confianza para el aprendizaje y la interacción.
“No solo llegábamos a aprender, sino que se iba a compartir “, resalta.
No por casualidad, Karen recientemente expuso esta experiencia de alfabetización ante las académicas a cargo del proyecto “Lectoescritura: UNA mirada desde de la Literacidad para la construcción de Ambientes Lectores Inclusivo, a partir la Primera Infancia hasta la Prolongevidad”, de la División de Educación Básica (DEB) del Cide, quienes consideraron que la iniciativa de la estudiante de licenciatura evidencia cómo cuando hay compromiso se puede aportar al cambio.
Precisamente el proyecto Lectoescritura de la DEB cuenta con una amplia trayectoria transformando la vida de gran cantidad de personas adultas, al llevarles hasta sus comunidades e incluso hasta sus propios hogares, la alfabetización con sello UNA.
Compartido con SURCOS por UNA Comunicación.
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