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Autor: María José Ferlini Cartín

La facultad de Medicina de la UCR cumple 60 años de aportes invaluables a la salud del país

Chequeo histórico

Hace 60 años, el país tomó una de las decisiones más importantes que marcaría el futuro de la salud pública nacional. La Facultad de Medicina, de la Universidad de Costa Rica (UCR), abrió oficialmente sus puertas.

Desde las letras del Dr. Fernando Morales Martínez, actual decano de la Facultad, esa decisión “aportó mucho más de lo que los fundadores imaginaron”, y con justa razón.

Después del cierre de la Universidad de Santo Tomás en 1888, la primera casa de educación superior del país en aportar los primeros dos graduados de bachiller y un licenciado en medicina, Costa Rica nuevamente era dependiente de médicos extranjeros y de aquellos pocos costarricenses que estudiaban en el exterior.

Así lo deja ver la Dra. Yalena de la Cruz en su escrito “Historia de la Escuela de Medicina”. Por lo general, solo algunas personas, usualmente las de mayor poder adquisitivo, tenían los recursos económicos para ir al extranjero y consolidar su aprendizaje en el área médica.

Ese hecho cambió en 1937, cuando el Dr. Antonio Peña Chavarría propone por primera vez, de manera formal, la necesidad de abrir un espacio de formación médica en Costa Rica. Sin embargo, fue hasta el 25 de agosto de 1947 cuando el Congreso Constitucional de la República emite la Ley N.º 1053 para hacerlo.

El 17 de Octubre de 1953 la Asamblea Universitaria de la recién fundada UCR resuelve crear la Escuela y la Facultad de Medicina. De esta forma, se inicia un arduo camino de ocho años, durante los cuales se daría forma a los planes de organización y se adquiriría el equipo necesario para desarrollar la tarea de la formación de nuevos profesionales.

El 6 de marzo de 1961 se consolida un esfuerzo esperanzador: la Facultad de Medicina de la UCR abre oficialmente sus puertas a los primeros estudiantes, quienes reciben sus títulos de médicos en 1965.

Costa Rica logró en ese momento histórico lo que pocos países en vías de desarrollo alcanzaron: la invaluable oportunidad de contar con más personal médico al servicio de todo un país. El éxito hoy se ve reflejado a nivel internacional, cuando estudios como el Annual Global Retirement Index posicionan a Costa Rica dentro los países con los mejores servicios de salud del mundo.

“Se puede apreciar en su magnitud lo que los nuevos profesionales han contribuido al sistema de salud y, al mismo tiempo, se han fortalecido como médicos generales y especialistas. La Facultad ha tenido 15 decanos; excelentes médicos todos ellos, docentes e investigadores de primer nivel, cuyo legado académico y científico es vasto. Ellos tuvieron la visión de mantener la devoción por la excelencia académica en toda la malla curricular y motivaron a su cuerpo docente a continuar especializándose en las mejores universidades del mundo”, compartió el Dr. Morales en un artículo publicado en La Nación y también compartido con la Oficina de Divulgación e Información de la UCR.

Con la creación de la Facultad y de la Escuela de Medicina se da paso a otras escuelas. La primera es la Escuela de Enfermería, que en 1976 se separa de la Escuela de Medicina y pasa a ser una unidad académica independiente adscrita a la Facultad.

Posteriormente, en 1980 se abre la carrera de Nutrición. En 1994 la carrera se convierte en la Escuela de Nutrición y es la tercera escuela de la Facultad. En 1995 nace la Escuela de Salud Pública y, el 30 de agosto 2004, la Escuela de Tecnologías en Salud de la UCR, la más joven de todas las escuelas adscritas a la Facultad de Medicina.

“En la Facultad laboró y labora el mejor personal docente del área sanitaria que haya tenido el país desde la década del sesenta, lo cual resulta en la graduación de eminentes profesionales en Medicina, Enfermería, Nutrición, Salud Pública y Tecnologías en Salud, quienes, a su vez, producen un efecto amplificador de la vocación académica, científica y de servicio social”, amplió el Dr. Fernando Morales.

Línea del tiempo interactiva

En la siguiente línea del tiempo interactiva, interiorice los principales hechos históricos que marcaron el nacimiento de esta facultad.

 

Jenniffer Jiménez Córdoba
Periodista, Oficina de Divulgación e Información

Vagoneteros se apostaron frente a planta de asfalto de Guápiles, hasta que sus derechos sean atendidos

El pasado 13 de julio del 2021 Roberto Mora escribe a la señora Ministra de Trabajo, Silvia Lara Povedano, solicitando que el Ministerio a su cargo, ponga manos en el asunto de los trabajadores y extrabajadores de la empresa Constructora Hernán Solís, S.R.L, ya que, menciona que los choferes de vagonetas desde hace mucho tiempo se quejan de la manera cruel en que son tratados, trabajando muchos hasta 18 horas diarias y los pasan de un proyecto a otro sin previo aviso, y sumando a lo anterior, les alquilan casas las cuales no reúnen las mínimas condiciones sanitarias ni de salud, ya que dentro de un cuarto de 4×4 se tienen que meter a dormir hasta 8 personas y, con un solo baño. Además de lo expuesto, usualmente son echados de dichas viviendas porque el patrono H Solís no paga el alquiler.

Roberto Mora indica que el Ministerio de Trabajo fue creado para que sea la institución rectora y ejecutora de la política laboral y de seguridad social, dirigida a la sociedad costarricense, vigilante del TRABAJO DECENTE, equidad y JUSTICIA SOCIAL, y que los costarricenses consideran hoy en día, que el Ministerio de Trabajo se volvió una institución meramente BUROCRÁTICA, ya que brilla por su ausencia en los conflictos laborales, además, los trabajadores ya perdieron la credibilidad en ella.

El día 13 de julio del 2021, los choferes de vagonetas de Guápiles, se apostaron frente a la entrada de la planta de asfalto de la empresa donde laboran, (H Solís, entrada Río Frío-Guápiles) para protestar por sus derechos, ya que no solo son agredidos (sus derechos), sino que tienen que pagar los peajes de sus propios bolsillos, sin ser recuperados, pero si por alguna razón aducen que no tienen dinero para pagar el peaje, son despedidos, todo ello, sumado a un enorme atropello a sus derechos como trabajadores.

Por todos los motivos mencionados, indica que el Ministerio debe y tiene que apersonarse en cualquier conflicto entre trabajadores y patronos, pero…, todo lo contrario, ningún trabajador se quiere presentar al ministerio porque dicen que es perder el tiempo.

Finalmente, Roberto Mora indica que hasta donde tiene entendido, el ministerio de trabajo tiene de oficio que apersonarse a cualquier conflicto del área laboral y social, por ello le solicito, mañana a las 4:00 am los choferes de vagonetas volverán a presentarse a su trabajo en la planta de asfalto de Guápiles, entrada Río Frío y, si las condiciones para laborar siguen siendo maltratadas, seguirán en paro hasta tanto no les arreglen sus derechos.

 

Compartido con SURCOS por María Elena Fournier.

Soberanía alimentaria en Rutas de recuperación justa -diálogos virtuales – 2021

Rutas de recuperación justa diálogos virtuales – 2021 realiza el cuarto encuentro el día viernes 16 de julio 2021 de 4:30 pm a 6:00 p.m. En dicho se encuentro se tratará sobre “Soberanía alimentaria” y se contará con la exposición de:

  • Juan Arriaga
  • Yasi Morales
  • Pedro Salguero

En este encuentro virtual se valorarán las condiciones actuales sobre el tema, se compartirán ideas y se construirán propuestas de acción.

El encuentro es organizado por Fecon y Comunidades Ecologistas la Ceiba.

La causa indígena y la Biblia

El centro bíblico claretiano “Pqtv” Formación laica invita al evento “La causa indígena y la Biblia” con la exposición de Luis Gonzalo Mateo, cmf.

El evento se realizará el día sábado 24 de julio del 2021, de 2:00 pm a 4:30 pm

Para más información al centrobiblicoclaretianocr@gmail.com

Fundamentalismo religioso

Se comparte a continuación el Manual de Capacitación para Activistas Latinoamericanas/os “Los fundamentalismos religiosos en movimiento” el cual es una iniciativa de Católicas por el Derecho a Decidir – México*, realizado conjuntamente con Católicas por el Derecho a Decidir – Argentina.

El objetivo del manual es facilitar a activistas latinoamericanas por los derechos de las mujeres y LGBTIQ herramientas teóricas y metodológicas relacionadas con los fundamentalismos religiosos, presentando algunas experiencias de resistencia en la región. Para esto, el contenido de este documento articula conocimientos que se han generado a nivel global sobre el tema, con las necesidades y realidades propias del plano local.

 

Compartido con SURCOS por Carlos Tamez.

Glosas sobre el drama político cubano y latinoamericano del presente

Rogelio Cedeño Castro, sociólogo y escritor costarricense

Para entender el inmenso drama que se vive en nuestra área continental o subcontinente latinoamericano, por así llamarlo, como un hecho que no es reductible a lo que pueda acontecer en un solo país, hay que examinar –como paso previo- las tendencias de larga duración y los momentos coyunturales, sus encuentros y sus desencuentros, donde las primeras hacen aflorar los segundos que suelen aparecer como estallidos sociales.

La tragedia cubana del presente ha sido el resultado de una larga pugna entre el nacionalismo cubano, asociado con los llamados comunismo o socialismo contemporáneos, hoy muy difíciles de definir siquiera, después de tres décadas del fin de la guerra fría y con la inevitable, además de ominosa, presencia del hegemonismo estadounidense,  siempre interesado en mantener o recuperar su control sobre la isla mayor de las Antillas, desde la perspectiva del destino manifiesto, la que no es ajena a la que se vive en los demás países latinoamericanos, en los que jamás han existido democracias dignas de ese nombre. Desde 1960 los EEUU impusieron un embargo brutal a la economía cubana, el que se ha intensificado con el paso de las décadas, en las diferentes coyunturas y como consecuencia de un lobby cubano ultraderechista que tiene secuestrada la política de Washington hacia la isla.

La imposibilidad estructural de autodeterminarse como una nación de verdad soberana e independiente, llevó a Cuba a no poder consolidar ese proceso, iniciado durante la segunda mitad del siglo anterior, por el hecho inevitable de caer en la tenaza, dentro de la que vino siendo apretada por las dos superpotencias de aquel entonces, un factor que condujo a exacerbar la influencia del  estalinismo, o más bien neoestalinismo sobre la revolución misma, el que terminó por aplastar a las otras tendencias revolucionarias dentro de la izquierda cubana de entonces, dándole un rasgo autoritario al régimen revolucionario que se tornó en una especie de sino fatal.

En fin, esto fue algo que vino vía Moscú, dando como resultado una dependencia económica, científica y tecnológica creciente de los países del entonces Bloque Soviético. Al disolverse la Unión Soviética, a principios de los años noventa, se evidenció la fragilidad de la economía cubana que dependía de esos países en casi todos los rubros más importantes, entonces vino el llamado “período especial” en el que estuvo a punto de derrumbarse la sociedad cubana entera, mientras tanto la ultraderecha cubana de la emigración y los EEUU pensaron que era el momento de exigirle a Cuba la capitulación total si querían que el embargo se levantara. ¿Es qué acaso han querido otra cosa para el pueblo cubano? Al intensificarse este tipo de presiones el régimen surgido de la revolución (o más bien, su dirigencia histórica) tuvo que apretar las tuercas del control político-militar e intentar sobrevivir, en condiciones heroicas, desesperadas e insufribles,  enfrentándose al ya mencionado embargo comercial, como también a la insólita y descarada piratería a que venía siendo sometida la nación cubana entera, con grandes sufrimientos para el pueblo, y sin posibilidad de una negociación política entre los mismos cubanos que diera lugar a una convivencia más democrática y abierta en el orden de lo político. Nada de esto fue posible entonces. y sigue siendo la esencia de los componentes de la tragedia de hoy.

Hay responsables ocultos (ya que se culpa sólo al gobierno cubano de lo que está ocurriendo) en el drama cubano y sus múltiples aristas, como son los Estados Unidos, y el sector ultraderechista de la migración o exilio cubano que terminó por insertarse dentro del aparato estatal estadounidense, haciendo imposible cualquier solución humanista al diferendo planteado. Con tal de decir que el modelo cubano del “socialismo” fracasó (una discusión en la que no voy a entrar por ahora) someten a todo un pueblo a crecientes penalidades, a la vez que financian a una oposición interna condicionada al juego de sus intereses, la que también termina siendo víctima de esa pirotecnia mortal. En Cuba nunca habrá una democracia verdadera mientras exista esa despiadada política estadounidense, con esa exacerbada polarización entre los cubanos de aquí y de allá, siempre causándose daño mutuamente.

Es hora de que se ponga fin al embargo comercial, bancario e incluso naviero y de que la familia cubana pueda resolver sus serios problemas acumulados en la larga duración histórica, hoy agravados por la pandemia, la dificultad para conseguir insumos para las vacunas, tecnología, medicamentos para atender a los enfermos y poder viajar entre la isla y los EEUU, -al prohibir este último país-, muchos vuelos además de los envíos de dinero, por parte de los emigrados, a sus familias en la isla.

La solución que venga tiene que venir la por vía de la negociación para ponerle fin a los inmensos daños ya provocados, amén de todo tipo de tragedias individuales y colectivas, debe ser sin imposiciones, más o menos encubiertas, de la superpotencia del norte. ¿Quién o quiénes son los responsables de esos “éxitos” o “fracasos” para impedirle alcanzar sus metas o para que el otro actor político tenga que capitular? Mientras tanto, al resto de los habitantes de este continente pretenden obligarnos a aceptar una dictadura neoliberal, un régimen que es incluso la negación del libre mercado y la llamada competencia (también libre, al parecer), con unas “democracias” en las que cuando la derecha no gana o no logra imponer sus fraudulentos manejos político-electorales, entonces es fraude y el sistema electoral es una trampa, puesto que cuando ellos ganan, entonces ni chistan. Los casos recientes de Perú y Bolivia son aleccionadores.

UNA Nueva Planificación Institucional con Enfoque Prospectivo

La Universidad Nacional (UNA) lleva a cabo la construcción de un modelo de planificación institucional con enfoque prospectivo, centrado en una planificación académica que permitirá, mediante una profunda reflexión, la construcción de acciones universitarias, ya no en lo inmediato como lo hemos hecho por muchos años, sino con una visión de largo plazo, indicó el Rector de la UNA, M.Ed. Francisco González Alvarado.

Para las autoridades universitarias, los tiempos de cambio que se enfrentan, aunados a la situación de pandemia, obliga a replantear la forma en que se viene realizando el proceso de planificación institucional. En este sentido, se reconoce que la pandemia por la COVID-19 ha generado nuevos y múltiples desafíos para todas las instituciones de educación superior, razón por la cual la prospectiva y los estudios de futuro se vuelven aún más necesarios para universidades como la UNA: “El desarrollo de capacidades que permitan la anticipación, el diseño de escenarios y la modelación del futuro son pertinentes para reducir las incertidumbres en un mundo post pandemia en el que se cuestiona la autonomía y el valor de la U pública”, manifestó la Rectora Adjunta, Dra. Marianela Rojas Garbanzo.

Esta iniciativa institucional pretende generar una transformación en el modelo de planificación universitaria, de ahí, es de gran trascendencia revisar el papel de la universidad pública en función de los problemas vigentes y de los que están por venir; principalmente en lo educativo y lo económico.

Para el Rector de la UNA este cambio en la planificación universitaria  implica un proceso disruptivo, para pasar de una concepción de la planificación instrumentalista con fines normativos a una planificación donde el quehacer sustantivo será lo esencial: “Este es un nuevo paradigma de reflexión sobre el futuro de la UNA que posibilitará identificar alternativas que nos enrumbe hacia una educación sostenible, innovadora, inclusiva y pertinente, que perfile a la universidad para continuar aportando al crecimiento y desarrollo de la sociedad costarricense, en la formación de personas, en la creación de conocimiento avanzado favoreciendo la equidad y el desarrollo territorial, generando bienestar público como contribución a la mejora de la sociedad en su conjunto, entre otros”, agregó el Rector.

En el contexto de esta iniciativa institucional, a partir del mes de abril de este año, se inició un proceso de reflexión institucional en el marco del proyecto: “Análisis prospectivo de las Carreras y Profesiones del Futuro UNA”, que tuvo como propósito revisar el quehacer de la institución y autoevaluarlo a la luz de los estudios del futuro y de la prospectiva, para poder atender las necesidades del país en la formación de profesionales desde lo curricular.

Para continuar la ruta hacia el desarrollo del nuevo modelo de planificación institucional, del 28 de junio al 19 de octubre de 2021, se realizan  una serie de talleres, encuentros, foros, con la  facilitación técnica del Área de Planificación-APEUNA y la Escuela de Planificación y Promoción Social-EPPS, a fin de construir, en apego a la misión institucional, los escenarios futuros posibles que caracterizarían el desempeño deseado de la UNA en un horizonte de 10 a 20 años plazo, los cuales sirvan de referencia a la definición de la estrategia, así como a la formulación de los instrumentos de planificación (táctica, operativa, institucional) requeridos para alcanzar el escenario apuesta.

Para el Dr. Juan Carlos Mora Montero, coordinador del equipo trabajo del proyecto: “Prospectiva Estratégica de la UNA 2040”, el resultado de este proceso sentará las bases para la definición y estrategia de formulación del próximo Plan de Mediano Plazo Institucional (PMPI 2023/ 2027), que constituirá una primera fase para alcanzar el horizonte de nuestra universidad en los próximos 20 años: “Ello conducirá a la definición de nuevas áreas estratégicas de conocimiento y los respectivos componentes a través de planes tácticos y operativos con una instrumentalización de mayor simplificación”, indicó Mora.

En los diferentes espacios de diálogo con estudiantes, funcionarios, académicos y autoridades universitarias, ha prevalecido el consenso alrededor de la importancia de generar un cambio en la forma de llevar a la sociedad la misión universitaria y reforzar el posicionamiento de la UNA en el ámbito nacional y regional, por ello, es preciso el aporte de la comunidad universitaria y nacional para implementar los cambios transformadores que requiere la Universidad Nacional de cara a los próximos 10 a 20 años.

 

Por:
Daniel Cavallini Espinoza-Académico-EPPS-UNA

Pueblos originarios, víctimas eternas del capitalismo

Es mucho mejor no tener riquezas, que ganar riquezas a expensas de la virtud.
Es mejor la pobreza honesta, que todas las riquezas compradas con las lágrimas,
el sudor y la sangre de nuestros prójimos.
Juan Wesley

Iglesia Metodista Wesleyana Costarricense

La Iglesia Metodista Wesleyana Costarricense IMWC, en consonancia con sus postulados de opción por las personas más pobres y vulnerabilizadas, denunciamos y nos solidarizamos con los pueblos originarios de la zona sur de Costa Rica, específicamente con los pueblos y territorios indígenas Bribris de Salitre e Iríria Bribri Sá Ká; Brörán de Térraba y Cabécar de China Kichá, ante el Informe de Violaciones y Agresiones de sus DDHH, recién publicado del año 2020.

La zona sur, llamada Región Brunca, limita con Panamá al Este, con el Océano Pacífico al Sur, al Oeste con la Región Pacífico Central, y con las regiones Central y Huetar Atlántica al Norte. Su cabecera es la ciudad de San Isidro de El General. La Región Brunca, está formada por los cantones de Osa, Golfito, Corredores, Coto Brus y Buenos Aires de la provincia de Puntarenas, y Pérez Zeledón de la provincia de San José.

Los territorios indígenas de Costa Rica son, de acuerdo con la Ley Indígena de 1977, los territorios tradicionales de los pueblos considerados indígenas. Por ley son tierras entregadas por el Estado e inscritas formalmente a nombre de las comunidades aborígenes a perpetuidad y no pueden ser vendidas, trasladadas o reducidas de ninguna forma, ni pueden ser renunciadas. En teoría la ley las dota de autogobierno y autonomía política y judicial en donde las autoridades nacionales y municipales no pueden intervenir, sin embargo, en la práctica, esta autonomía no siempre se cumple.

Si bien la ley de 1977, estipula que aquellos no indígenas que tengan propiedades en los territorios indígenas deberán ser reubicados a costa del Estado o, de no desear la reubicación, ser expropiados e indemnizados por el Estado, en la práctica esto no siempre se ha hecho. Así mismo la ley establece que cualquier nuevo asentamiento no indígena en los territorios posteriores a la aplicación de la ley, deberá ser desalojado por la fuerza por las autoridades, esto, nuevamente, no siempre se cumple.

Las tensiones entre pobladores indígenas y no indígenas han provocado enfrentamientos violentos; bloqueos, quemas de ranchos habitados por indígenas y otras situaciones que implicaron la intervención del gobierno, por ejemplo, en el territorio de Salitre 2, a raíz de la disputa por tierras entre finqueros y propietarios de etnia blanca o mestiza e indígenas de etnia Bribri.

Los pueblos afectados se han organizado en la Coordinadora de Lucha Sur-Sur (CLSS) y es el espacio formalmente reconocido en el Informe de Violaciones y Agresiones de sus DDHH recién publicado. Realizando un apretado resumen del Informe, los hechos relatados corresponden a incidentes de seguridad: muestra una serie de agresiones concretas que suceden simultáneamente. Son 86 incidentes de seguridad que se desprenden en 27 tipos distintos de agresiones que hostigan, amenazan y afectan la integridad psicológica, física, espiritual y vida de los Pueblos Originarios.

Estos hechos se detallan de la siguiente manera:

Agresión con arma de fuego, homicidio, intento de homicidio, agresiones de turba, amenazas agravadas (de muerte), amedrentamiento y hostigamiento de finqueros, peones y otros, detonaciones de armas de fuego, invasiones a recuperaciones, invasiones a recuperaciones, incendios provocados, bloqueo de caminos, agresión con arma blanca, falta de asistencia en agua, comida, medicamentos y atención médica por parte del Gobierno, insultos racistas por parte de personas no indígenas, ataque con sustancias químicas, daños a la propiedad, agresión física, ingreso/presencia de personas o peones con armas al Territorio y recuperaciones, intento de ingreso de grupo de peones o personas, extracción de madera y afectaciones a recuperaciones, ingreso de ganado a recuperaciones, intento de invasión a recuperaciones, saqueo de patrimonio arqueológico, omisión policial, criminalización de la Fuerza Pública (amenazas de arresto), agresión y abuso de autoridad de Fuerza Pública (golpes, uso de gases lacrimógenos) y atrincheramiento en recuperaciones.

Ante los hechos anteriores, nos preguntamos ¿cómo es posible en pleno siglo 21, seguir observando tales atrocidades contra nuestros pueblos originarios? ¿Hasta cuándo seguimos arrastrando las miserias de una época colonial ya superada?

Creemos es hora ya de revertir esta situación, colocando a nuestros pueblos originarios, libres de desigualdades, visibilizando sus luchas y anhelos y estar atentos a sus derechos, falta de recursos para una vida digna.

Desde la Iglesia Metodista Wesleyana Costarricense IMWC, nos solidarizamos con las luchas de los pueblos originarios, con sus reclamos y derechos, y nos ponemos a la orden para cualquier denuncia.

            Atiendan todos los litigios entre sus hermanos y juzguen con imparcialidad,
 tanto a los israelitas como a los extranjeros (Deuteronomio. 1:6b VI).

Equipo General de Coordinación Pastoral (EGECOPA), Iglesia Metodista Wesleyana Costarricense (IMWC)

Oscuras Perspectivas para el final de este 2021

German Masís M.

Con el propósito de adelantar un ejercicio prospectivo sobre lo que nos dejará la pandemia del COVID-19 y la Administración Alvarado en el año 2021 y siguientes, es posible visualizar un panorama de recuperación sanitaria y económica, lento y con grandes desafíos sociales e institucionales para los próximos dos años.

A nivel sanitario, la pandemia nos podría dejar un sistema de salud reforzado y mejor preparado, pero con un elevado déficit financiero de la Caja del Seguro Social y un déficit presupuestario del sector salud, que requerirá recursos extraordinarios.

En relación con la situación social y económica, la pandemia dejará secuelas muy profundas, toda vez que la emergencia lo que ha hecho es agudizar los problemas preexistentes como el déficit fiscal, la deuda pública, el desempleo, la pobreza y las desigualdades regionales, cuyas medidas de solución por parte de la Administración Alvarado resultarán insuficientes.

Las circunstancias económicas y políticas actuales indican que se mantendrá un déficit fiscal cercano al 7% de la producción y una deuda pública en constante crecimiento mayor al 70% de la misma, que junto a cifras de crecimiento económico del 2.5% según la OCDE (menos optimistas que las del Banco Central), no auguran una recuperación satisfactoria.

Parece claro que las medidas de la agenda del FMI permitirán gestionar a lo sumo una débil estabilidad económica, dado que las posibilidades de aprobación de los proyectos en la Asamblea Legislativa en esta coyuntura política preelectoral serán limitadas, siendo probable que los únicos proyectos que se aprueben en los próximos 6 meses sean los del crédito del FMI por 1,700 millones de dólares y a duras penas el de empleo público cuyas repercusiones económicas en todo caso no serán inmediatas.

Para los demás proyectos como el de renta global, rentas de capital y eliminación de exoneraciones, aporte solidario de empresas estatales e impuesto a los premios de lotería, las perspectivas son poco favorables, ya que existe una fuerte oposición de sectores e instituciones que ven afectados sus intereses generando presión sobre las fracciones legislativas opositoras.

La pandemia dejará secuelas socioeconómicas, como la vulnerabilidad y desaparición de muchas Pymes (3 mil en un año según el Ministerio de Economía), el crecimiento del empleo informal (más de 900 mil personas lo componen) y la constatación de la brecha digital en la educación (425 mil estudiantes no cuentan con conexión a internet según estudio reciente del MEP).

La Administración Alvarado, dejará unas finanzas públicas apenas estables, resultado de los primeros desembolsos del FMI, de los préstamos del BID y BCIE, de la venta bonos de deuda (en parte adquirida por los mismos bancos y empresas públicas), el leve crecimiento de las exportaciones y una mayor recaudación tributaria, también dejará avances cuestionados en infraestructura vial y un inviable proyecto de tren eléctrico para la GAM.

No obstante, su mayor falencia será en el aumento de las brechas socioeconómicas, tecnológicas, y territoriales y en la restricción de los derechos de los trabajadores y pensionados, en definitiva, nos dejará un país más desigual.

La política económica de esta Administración antes y después de la pandemia, ha estado más orientada a los grupos empresariales y sus actividades y ha favorecido un modelo de desarrollo que concentra riqueza, genera desempleo y que está creando pobreza.

Ese será el país del Bicentenario, con finanzas precarias, con un alto endeudamiento, carente de una reactivación económica y con grandes brechas sociales, lamentablemente frente a este oscuro panorama tampoco se escuchan propuestas serias y transformadoras de los partidos políticos de cara a las próximas elecciones.

 

Imagen: UCR.

Vivir, pensar y luchar en una coyuntura compleja

Julio Carranza

La historia es todo el tiempo, pero hay momentos de definiciones, donde la historia condensa sus contradicciones y los acontecimientos se precipitan, a veces en el sentido del progreso, a veces en el sentido del retroceso, son múltiples los factores que dan lugar a esos instantes, lo mejor es vivirlos con la mayor conciencia de lo que está pasando y poner los esfuerzos propios a contribuir para que la vorágine se mueva en la dirección que se cree correcta, ese es el desafío de los seres humanos comprometidos con un determinado sentido de la historia. Cada quien carga con la responsabilidad y consecuencia de sus acciones.

Hace tiempo muchos venimos insistiendo en la urgente necesidad de avanzar en los cambios que necesita Cuba y que finalmente dejaron de ser propuestas encerradas en polémicos textos académicos para, no en su totalidad pero si en su esencia, convertirse en acuerdos de la sociedad y del partido de gobierno, ahí están la nueva Constitución y el documento de la Conceptualización, para sólo citar dos textos cumbres, darle total vida a estos acuerdos magnos es una necesidad aún en medio de la tremenda complejidad del momento actual y del tiempo que se ha perdido.

Por mi parte he expresado en varios textos, entre otras, las dos siguiente ideas: 1-los cambios necesarios (mil veces expuestos y debatidos) son incluso un asunto de seguridad nacional 2-el tiempo es una variable crítica.

Como demuestran los acontecimientos recientes, la situación es muy compleja y el impacto de la pandemia deja márgenes de acción más estrechos, pero a pesar de esto y del bloqueo genocida hay que actuar con imaginación, con audacia, con flexibilidad y con firmeza. Si alguien afirma que no hay recursos para tales cambios la respuesta es que precisamente (entre otras cosas) para obtener recursos es necesario avanzar en los cambios.

Una de las claves principales de la situación actual está en la economía, el sistema económico actual es obsoleto, limita las capacidades productivas de la sociedad y debe ser reformado, ya esta es una verdad tan admitida (al menos formalmente) como antes fue rechazada, pero el avance y la integralidad de la reforma aún es insuficiente, no hay dudas de qué hay fuerzas internas e intereses conservadores que se le oponen, el propio Presidente de la República lo ha expresado con énfasis de una forma u otra en más de una ocasión.

Sin embargo, el problema cuya raíz está en la economía no se reduce a esta y cada vez menos. Es necesario comprender los malestares de la gente, fatigadas por las tremendas dificultades de la vida cotidiana más allá de las causas que las provocan, acentuadas principal y sistemáticamente por una agresión que se hace cada vez más evidente y notoria. Incrementar esos malestares es el eje de esa agresión a la que se somete al país.

El bloqueo no es todo, pero el bloqueo afecta todo, tiene un carácter genocida, criminal y oportunista y viniendo de un poder tan inmenso y en medio de situación tan compleja como la actual con la pandemia resultados da, acaso no es eso lo que busca?, no es para eso que existe?, no es buscando eso que se mantiene?, o sea agudizar al máximo posible todas las dificultades, generalizar los malestares y convertir la crisis económica en una crisis política que termine con el “régimen” para colocar otro sistema dócil a los intereses externos. Eso es así, pero no es que nadie lo invente o imagine, así está descrito y declarado en la política desde su comienzo hace ya seis décadas. El desafío fue y se logró, neutralizarlo en su propósito mayor, ese desafío hoy sigue siendo el mismo, ahora en circunstancias que por muchas razones son más complejas.

Las simultáneas protestas públicas en diferentes lugares del país del día 11 de julio son sin dudas parte de una articulación de acciones contra el gobierno, las costuras se ven por todas partes, pero se asientan en malestares reales, objetivos, en la situación de dificultades cotidianas y escaseces de todo tipo, aunque estas sean en gran medida provocadas y en otra también resultado de insuficiencias propias, sería un error hacer una lectura simplista o unilateral de tales acontecimientos. Agresión hay y fuerte, perversa, errores e insuficiencias propias también y no son pocas.

Como expresé antes el momento exige imaginación, audacia, flexibilidad y firmeza, sentido político. Escuchar y dialogar con todo el que tenga sentido dialogar a la vez que no dar ni un milímetro de espacio a la reacción proimperialista.

También es preciso ser autocríticos, insisto en que el bloqueo lo afecta todo, pero no es todo. Hay retrasos y parálisis que se pagan ahora, creo que es necesario comprender esto con honestidad y sentido crítico.

Con éxito ha logrado Cuba una proeza extraordinaria frente a la tremenda pandemia que golpea en todas partes, sus científicos han creado vacunas efectivas, trabajando en las peores condiciones que se puedan imaginar, han sido prácticamente laboratorios en una trinchera, sin disponer de los mínimos recursos que posee cualquier científico en el mundo, un país que ha logrado eso no se puede subestimar, cómo antes logró otras tantas cosas.

Sin embargo, como demuestran los acontecimientos, no basta, la pandemia se ha expandido por delante del efecto de las vacunas, en algunos lugares del país de manera exponencial, se le ha enfrentado con lo que se tiene, pero se han visto salas de hospital repletas, con pacientes incómodos creo que en la medida de lo posible hay que continuar colocando todos los recursos disponibles, con los balances necesarios, en función de esto. La provincia de Matanzas, por ejemplo, una de las más afectadas es también una de las que tiene la planta hotelera más amplia del país, podrían emplearse una parte de esos hoteles como hospitales temporales para los enfermos sin costo alguno, sin suspender totalmente el turismo con los cuidados del caso, por declaración reciente de la dirección del gobierno sabemos que esto ha comenzado a implementarse.

De otra parte, sin darle el más mínimo espacio a la demagógica y cínica “ayuda” promovida por los mismos que apoyan el bloqueo, se podría convocar a una aún mayor solidaridad internacional a un mundo que le debe moralmente tanto a Cuba.

También, creo, se podrían buscar novedosos negocios para elevar sustancialmente el nivel de abastecimiento de las (ojalá que temporales) tiendas en MLC a cambio de mantener un razonable nivel de abastecimiento en las tiendas en Moneda Nacional, sobre todo de comida y productos de primera necesidad. No existirán, por ejemplo, empresas chinas enormes interesadas en acceder a un mercado interno en Cuba que como se ha visto posee divisas, entregándoles temporalmente las tiendas en MLC y a cambio de esas ganancias abastezcan el mercado en MN, dejando además un margen de ingresos adicionales a la economía nacional. Si hay ganancias y pagos asegurados, que nadie dude de que estarán allí las empresas y garantizan al abastecimiento, además del lógico interés geopolítico.

También, creo que la situación exige un cambio táctico en la actual política de inversiones, de hoteles a producción e importación de alimentos y medicinas. ¿Si hubiera razones que impiden un movimiento así cuáles son?

Y lo más importante, continuar sin pausa y con prisa la reforma económica, ya discutida hasta la saciedad. La reforma no sólo permitirá producir más, también permitirá incluir más.

Hay que hacerlo todo, atender la pandemia, avanzar firmemente en la reforma y defender la seguridad del país. La solución no puede ser parcial, es integral, a lo estratégico de la transformación hay que integrar las urgencias de la coyuntura; difícil y complejo es, imposible no.

Ahora y a propósito una digresión, como hemos visto en estos días debido a su aniversario se ha hablado bastante del discurso de Fidel conocido como palabras a los intelectuales pronunciado en el año 1961, por supuesto que todo hecho histórico debe ser analizado en sus circunstancias específicas, aunque también en sus trascendencias, esas que van más allá de su tiempo, en este sentido quiero expresar mi opinión de que aquellas palabras no iban dirigidas exclusivamente a la intelectualidad y a la definición de la política cultural, creo que se trata de un discurso político referido al proceso revolucionario en general, con una lección importante para la política y para la política ideológica toda: “sólo renunciar a lo incorregiblemente contrarrevolucionario” yo añadiría a lo incorregiblemente proimperialista, “dentro de la revolución todo, contra la revolución nada” y otras definiciones que expresan un sentido político amplio, sin estrecheces ni extremismos ideológicos, que buscan darle al proceso revolucionario la base de consenso popular más amplia posible. Por supuesto que también expresó el derecho de la revolución a defenderse y con ella a defender la soberanía del país.

Sin embargo hemos visto más de una vez, a lo largo del tiempo y sobre todo recientemente, la promoción, aún en medios oficiales, de una retórica excluyente, de a rajatabla, de definiciones estrechas que agreden lo que debería ser la base amplia del proceso de cambios, el cierre y el estigma a cualquier posición mínimamente crítica (portadoras de razón o sin ella y muchas veces con razón) pero que de cualquier manera son parte legítima de lo que opina la sociedad, incluida esa parte amplia de ella que no es incorregiblemente contrarrevolucionaria ni proimperialista, ni siquiera pro capitalista. Considero que este no es un detalle menor, el consenso es imprescindible para la viabilidad de cualquier revolución pero mucho más para la cubana, ubicada en una isla pequeña, sin suficientes recursos, sin importantes alianzas internacionales y vecina de un poder hostil y monstruoso (por su tamaño y por su conducta), ese consenso le es tan necesario como el oxígeno a la vida y el consenso no se forja a martillazos, mucho más con las complejidades del mundo contemporáneo, con nuevas generaciones en edad política, después de la onda expansiva del desastre del socialismo en Europa, del impacto manipulador de las redes, etc.

Junto a la disposición de combatir intelectual y físicamente frente a la agresión perversa y asimétrica que se le hace al país, es necesario también la apertura al diálogo más amplio, más inclusivo, más constructivo, más autocritico cuando sea necesario. No confundir la soberbia con la firmeza, ni la prepotencia con la fuerza legítima que se posee.

Desde el punto de vista de las ideas está más que demostrado que no hay certezas totales, si para algo ha servido el derrumbe del socialismo europeo ha sido para eso, ¿hemos aprendido la lección?, ¿es una pregunta que debemos hacernos todos los días? Tenemos solo algunas certezas fundamentales: que la soberanía de la nación es irrenunciable, que la justicia social es un valor absolutamente propio de una revolución “si es verdadera”, que un sistema económico que favorezca el desarrollo, el progreso y el bienestar material es imprescindible, de lo contrario la revolución no pasaría de ser una quimera sin futuro, que, en el caso de Cuba, el socialismo es la única alternativa que puede garantizar todo lo anterior, que debemos basar la acción en nuestra propia historia, hasta por ahí las certezas, todo lo demás, quiere decir el aterrizaje, las vías, las formas, las rutas, las políticas para el alcance de todo esto forma parte de las incertidumbres que se deben enfrentar, que se deben debatir, que se deben resolver, sin dogmas, desde la inclusión, desde la comprensión, desde el sentido crítico. Insisto en que la soberbia y la prepotencia, hijas además de la ignorancia y el aldeanismo, poco ayudan en ese camino, es más ayudan, pero en el sentido contrario.

Estoy de acuerdo en qué hay momentos de definiciones donde se debe ser claro en qué lugar se está y con quién se está, o para decirlo de otra manera, en qué lugar o con quiénes jamás se estará. Es el dilema que se ha planteado Cuba por siglos desde épocas del anexionismo “ancestral”, hasta el anexionismo “moderno” y “posmoderno” siempre minoritario pero que todavía sobrevive y hasta cobra fuerzas del otro lado del estrecho con sus lamentables expresiones locales, recursos financieros no faltan para fomentarlo. Creo que en eso no debe haber ni confusión ni ambigüedades, es preciso conocer la historia.

Creo que lo sucedido recientemente es un llamado de atención, hay que defender la soberanía, pero hay sobre todo que reflexionar para continuar por donde se debe y se puede avanzar, incluir todo lo incluible, todo dentro del proyecto de nación (soberanía, justicia social, desarrollo económico y democrático) nada contra el proyecto de nación.

La geografía y la historia han colocado a nuestro pequeño archipiélago en un lugar muy difícil para consolidar su proyecto nacional, lo viene haciendo desde el Siglo XIX contra el viento y la marea, lo que se ha avanzado es un trecho enorme, sorprendente, pero el camino aún no ha terminado, ni es irreversible, ahí están los desafíos, esta generación, la mayoría de esta generación, lo mejor de esta generación debe estar a esa altura, es mucho lo que está en juego.

12 de julio 2021