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Autor: María José Ferlini Cartín

Presentación del 18avo Informe del Observatorio de Derechos Humanos y Autonomía Indígena (ODHAIN)

Surcos comparte la siguiente invitación:

El día miércoles 10 de febrero a las 11:0am se llevará a cabo una transmisión por Facebook Live en las redes de @frentenacionaldepueblosindigenas en la que se abordaran aspectos en relación a la presentación del Informe del Observatorio de Derechos Humanos y Autonomía Indígena.

Se tendrá la participación de los siguientes expositores:

  • Víctor Madrigal Sánchez

Participante de la 18A. Misión

  • Ana Castillo Delgado

Participante de la 18A. Misión

Adjuntamos la invitación formal del Evento:

Encuesta sobre Corresponsabilidad Social de los Cuidados en el contexto de la pandemia por COVID-19 (Mujeres sin trabajo remunerado)

Distintas organizaciones de mujeres compartieron con SURCOS un  elaborado por el INAMU. Tiene la finalidad de conocer las principales características del trabajo que realizan las mujeres que no cuentan con empleo remunerado, para al mantenimiento del hogar y la atención de los cuidados de las personas con algún grado de dependencia a su cargo (personas menores de edad, personas adultas mayores, personas con discapacidad, personas enfermas, entre otras); esto, en el contexto de la pandemia por COVID-19.

La participación es voluntaria y se garantiza que el proceso de recolección y tratamiento de información es confidencial.

El link para completar la encuesta es el siguiente:

https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSejCCDCrgpQmVBY0Slsaq7yBzs3QZFhUn7ETdodRPAn0bnQOA/viewform

Miles de personas con discapacidad sin servicios de rehabilitación por cierre de CENARE

Dr. Federico Montero Mejía/ Lic. Luis Fernando Astorga Gatjens

Después de casi un año del cierre del Centro Nacional de Rehabilitación (CENARE), miles de personas que han requerido los servicios de rehabilitación, no los han recibido del todo o lo han hecho en forma muy restrictiva.

Esta injusta situación ha sido reclamada, con respeto pero con vehemencia, por las y los 172 expacientes, usuarios y padres de niños usuarios de ese centro especializado, suscriptores de una carta dirigida a la Junta Directiva de la CCSS, fechada el día 2 de febrero del año en curso.

Los autores del presente artículo forman parte de ese numeroso grupo de firmantes, que suma cada día a más personas que hacen el mismo reclamo y que lo han venido patentizando por distintos medios.

El CENARE fue cerrado en marzo del 2020 para que la totalidad de sus instalaciones, fueran ocupadas por el Centro Especializado de Atención de de Pacientes con la Covid-19 (CEACO).

En la mencionada carta se destaca la comprensión y flexibilidad que se ha tenido ante la gravedad de la pandemia, pero ya hay un agotamiento colectivo de la paciencia y larga espera, ante el incumplimiento de la Caja, al no ofrecer las alternativas requeridas al cierre de los servicios de rehabilitación que venía prestando el CENARE. Tal fue el compromiso asumido por la entidad pero la posposición indefinida, ha sido la respuesta dominante. Y lo más grave es que este tipo de servicios también fueron cerrados en otros hospitales para ser ocupados por pacientes con Covid-19.

Subestimación de la rehabilitación

Las autoridades de la Caja y del CENARE se suman a quienes (aquí y en otros lugares del mundo), no le dan la debida importancia a la rehabilitación. Un estudio conjunto de la Organización Mundial de la Salud y el Instituto de Métricas en Salud y Evaluación (IHME) de los Estados Unidos, titulado “Estimaciones Globales de la necesidad de rehabilitación basada en la Carga Global de Enfermedad del 2019: un análisis sistemático para el Estudio de la Carga Global de Enfermedad 2019” y publicado en la revista The Lancet del 1 de diciembre del 2020 (en línea), concluye que en algún momento de sus vidas, un tercio de los seres humanos requiere servicios de rehabilitación. Si ese dato lo extrapolamos a la población actual del país, casi un millón setecientas mil personas habrán requerido o requerirá tales servicios.

Según el estudio en mención: “las estimaciones globales establecen a la rehabilitación como una estrategia clave para la cobertura universal de salud en el Siglo XXI y reta la idea de la rehabilitación como un servicio opcional que solo es requerido por una minoría de la población. Los hallazgos indican la urgente necesidad de aumentar proporcionalmente la rehabilitación, particularmente a nivel de atención primaria, para asegurar que los servicios alcancen a aquéllos que los necesitan. El estudio provee fuertes argumentos para los tomadores de decisiones de políticas para priorizar la rehabilitación y enfocar las necesidades funcionales de su población”.

El impacto negativo en su salud y su calidad de vida por no recibir los servicios requeridos, afecta a miles de personas con discapacidad. Con ello se suma un eslabón más a la situación de discriminación y exclusión múltiple, que afecta a este sector poblacional de alrededor de 900 mil personas.

En la carta también se reclama “atención intrahospitalaria, lo cual resulta indispensable para las personas afectadas por lesiones y condiciones tan serias como una lesión de la médula espinal, un trauma cráneo-encefálico, una amputación, un evento cerebro-vascular y muchas otras”.

Palabras frente a testimonios y números irrebatibles

Ni una sola persona con secuelas de una lesión aguda de la médula espinal, de un trauma cráneo-encefálico, de un evento cerebro-vascular, que en cualquier momento recibiría servicios de rehabilitación intrahospitalaria, pues constituyen una emergencia, ha podido ser hospitalizado en el CENARE. Por otra parte, este centro especializado ha venido prestando servicios de Odontología, a miles de personas con discapacidad que necesitan recibir atención y tratamiento, bajo condiciones muy específicas. Pues bien, desde hace 48 semanas tal servicio está cerrado y la Caja no ha ofrecido otra alternativa. Eso lo atestiguan miles de pacientes y familiares de niños y jóvenes con discapacidad, a quienes les urge este tipo de atención.

Por su parte, la Caja responde mediante un Twitter, publicado el 9 de febrero que “El Centro Nacional de Rehabilitación (CENARE), mantuvo la continuidad de sus servicios presenciales y virtuales a su población durante toda la pandemia y ofreció en 2020, 385 113 tratamientos de terapia”.

La cifra indicada puede conducir a interpretaciones erróneas, pues una sola persona puede recibir más de un tratamiento de terapia. En todo caso, los números que fijan la afectación por no recibir la rehabilitación requerida así como múltiples testimonios de las centenares de personas afectadas, contradicen lo que expresa la Caja. Pareciera que quien escribió ese Twitter vive en un país paralelo y no el de la mayoría de los costarricenses, particularmente, las personas con discapacidad.

Acciones a desarrollar

Lo que se está exigiendo es “que la CCSS encuentre a la mayor brevedad alguna alternativa que garantice los servicios de rehabilitación integrales a los miles de habitantes de nuestro país que requieren de dichos servicios de manera urgente e integral”. Simplemente, no más palabras sino hechos concretos e impostergables.

Quienes participamos de este reclamo colectivo, demandamos asimismo una respuesta seria de las autoridades de la Caja. La Junta Directiva de la institución es la que debe responder a la citada misiva ofreciendo soluciones concretas tanto a las y los pacientes del CENARE como el de los otros hospitales donde también se suspendieron los servicios de rehabilitación.

Otro temor que ha venido ganando terreno entre las y los reclamantes es que cuando sea superada la pandemia, el CEACO no vuela a reconvertirse en el CENARE, que es el único hospital nacional en rehabilitación. El Dr. Román Macaya, Presidente Ejecutivo de la CCSS, asumió tal compromiso el 29 de mayo del 2020, en el marco del Día Nacional de las Personas con Discapacidad. Sin embargo, ante el incumplimiento de los compromisos de la institución –como lo estamos demostrando—esa preocupación cobra pleno sentido.

Por ahora, se está en espera de una respuesta pronta de la institución, que esté a la altura de la dignidad y seriedad de los reclamos de las y los peticionarios. Empero de no ofrecerse esa respuesta con las justas soluciones exigidas, se desarrollarán otras acciones; entre las que se destacan: una, un recurso de amparo ante la Sala Constitucional y dos, la presentación de una denuncia ante el Comité de Naciones Unidas que supervisa el cumplimiento de la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad (CDPD).

Tales acciones se amparan en muchos instrumentos jurídicos, pero destacamos dos, a saber:

La ley 7600 que establece en su Artículo 33, que “La Caja Costarricense de Seguro Social y el Instituto Nacional de Seguros deberán ofrecer servicios de rehabilitación en todas las regiones del país, incluyendo servicios a domicilio y ambulatorios. Estos deberán ser de igual calidad, con recursos humanos y técnicos idóneos y servicios de apoyo necesarios para garantizar la atención óptima”.

Por otra parte, la CDPD indica en su artículo 25: “Los Estados Partes reconocen que las personas con discapacidad tienen derecho a gozar del más alto nivel posible de salud sin discriminación por motivos de discapacidad. Los Estados Partes adoptarán las medidas pertinentes para asegurar el acceso de las personas con discapacidad a servicios de salud que tengan en cuenta las cuestiones de género, incluida la rehabilitación relacionada con la salud…”. Asimismo el artículo 26 del mismo tratado internacional regula todo lo concerniente al derecho a la habilitación y rehabilitación.

En general, las personas afectadas por el incumplimiento de la CCSS y, especialmente, las personas con discapacidad, contamos con argumentos sólidos para demostrar nuestros asertos y para ganar las acciones judiciales, que hayamos de emprender. Sin embargo, esperamos que impere el compromiso institucional y en la Caja, los hechos le ganen a las palabras y compromisos incumplidos para evitar recurrir a las vías jurisdiccionales.

Costa Rica en el año de su bicentenario, lo demanda y se lo merece.

(9 de febrero, 2021)

 

Imagen tomada de: https://www.ccss.sa.cr/

Enviado a SURCOS por Luis Fernando Astorga.

Los temibles e ignorados efectos de la pandemia del COVID 19

Rogelio Cedeño Castro, sociólogo y escritor costarricense.

En medio de la confusión reinante, y la notoria imposibilidad en la que se encuentra sumida la mayoría de la población de entender, al menos en cuanto a algunos de sus alcances y/o consecuencias más graves, incluso para nuestra mera supervivencia, la ominosa y perturbadora presencia de un fenómeno tan complejo como el de la pandemia del Covid 19, ante el que no sabemos tampoco ¿de qué manera comportarnos?, es por ello que conviene y resulta imperativo reflexionar sobre lo que está pasando, hablar un poco en voz alta acerca de lo que sucede con muchos aspectos de nuestra vida cotidiana, dado que nos movemos entre la amenaza permanente del contagio y la consiguiente enfermedad que puede resultar mortal, la toma de decisiones acerca de vacunarnos o no –en el caso de tengamos acceso a algún tipo de vacuna-, de los temores a la posibilidad de que la vacunación produzca efectos secundarios, del uso o no de  la mascarilla, la llamada toma de una “distancia social” en los centros comerciales, en las calles, y lo que es peor aún, en los lugares de trabajo, sobre todo en aquellos donde la presencia física en ellos resulta absolutamente inevitable, por la naturaleza misma de la actividad laboral, a diferencia de un sector que lo hace desde sus hogares, por la vía electrónica, por así decirlo.

Para aquella población, conformada por las gentes que se encuentran en su edad laboral, y que todavía tienen o conservan su empleo (un factor que se ha agravado, desde que comenzó la pandemia, al acentuarse los efectos de las políticas económicas de austeridad, impuestas por el régimen, a partir del año 2018), todo esto puede devenir en una tragedia o un desafío casi insoluble, por la inevitable aglomeración de gentes no sólo en los lugares de trabajo, sino también en los autobuses y otros medios de transporte, como también en las paradas u otros espacios donde se suele esperarlos, en resumen  estas son algunas de las situaciones amenazantes que la población laboral enfrenta todos los días, como una amenaza directa a su vida y salud.

Por otro lado, no deja de resultar paradójico el hecho de que mucha de la gente que se ciñe, al menos en apariencia, al seguimiento de los protocolos establecidos por las autoridades de salud, dentro de un tira y encoje con los distintos sectores de la economía, terminan comportándose como si nada estuviera ocurriendo, en gran medida por su nula o escasa capacidad de reflexión, todo esto como un tema que proviene de una incapacidad estructural de reaccionar frente al sistema social en su conjunto o frente al medio natural, en gran parte debido a la estructura familiar, y a la mala o escasa formación académica, los que actúan como factores limitantes o agravantes de esta crisis tan profunda de una civilización, que sentó sus esperanzas y expectativas ciegamente en la religión secular del “progreso”, las que por desgracia han terminado por ser un peligroso espejismo.

Mientras que, dentro de la esfera o ámbito de la política, en especial la económica y social, se siguen imponiendo sin ningún reparo las medidas de austeridad, aprobadas en el paquete fiscal de 2018, que agravan la situación, sumiéndonos en el despeñadero de una recesión económica, la que en este año de 2021 amenaza con intensificarse, nos encontramos con que en la esfera de las políticas de salud, y del manejo epidemiológico de los desafíos planteados por la Covid 19 se discute, un día sí y otro no, acerca de la  posible llegada de alguna de las vacunas, ya fabricadas en algunos de los países más poderosos del planeta, todo eso en medio de una feroz competencia entre los gigantes de la industria farmacéutica, una de las más poderosas del planeta, junto con la industria de armamentos, por alcanzar una apreciable tajada dentro de ese gigantesco negociado, representado por la venta y distribución de muchos millones de vacunas en todos los continentes.

Ni siquiera sabemos, aún a estas alturas, en medio de tanto delirio ¿cuál es el grado de inmunidad que proporcionarán esas vacunas al conjunto de la población?, pero la pregunta más inquietante que quizás nadie podrá respondernos ¿es qué acaso se vacunará a toda la población del planeta?, y otra interrogante todavía más delicada ¿cuál sería el propósito de semejante empresa en el remoto caso de lograrlo?, no me digan amigos lectores que se alcanzará la inmunidad total de la especie humana, cosa que nunca se ha pretendido en la historia de la vacunación, empezada hacia finales del siglo XVIII, cuando el doctor Jenner inoculó las primeras vacunas contra la viruela, a partir de las investigaciones de los resultados de la aplicación de los anticuerpos precisamente con las vacas. Todo esto nos da una idea de la gravedad y de la extensión de crisis civilizatoria a que nos ha conducido “la pandemia del Covid 19”, la única digna de ese nombre, sin importar que mucha gente no logre entenderlo, y siga por  ahí hablando alegremente de la vuelta una “normalidad” que nunca lo fue.

Temibles enfermedades que se abatían sobre la humanidad como la viruela, el sarampión, la tosferina y la polio fueron erradicadas, a lo largo de los siglos XIX y XX, mediante los procedimientos de una extensa vacunación, impulsada por los organismos internacionales que fueron surgiendo durante el siglo pasado, la que, en ningún momento, comprendió a la humanidad entera ni tampoco eso fue planteado, ni siquiera en términos teóricos, si bien se sobrentiende su imposibilidad en términos operacionales, dada la magnitud y complejidad de semejante desafío.

Los médicos más cuidadosos nos advierten de que el período de prueba de las vacunas es de, al menos cuatro años, un lapso en el que se realizan toda clase de pruebas antes de poner el medicamento en el mercado, aunque dada la gravedad de la situación planteada ha habido que acelerar esos procesos, una razón por la que todavía existen grandes zonas de incertidumbre sobre el tema. Digamos entonces, a manera de conclusión, que no se ve todavía luz alguna al final de este largo y oscuro túnel en el que nos encontramos.

“Competitividad”: una falacia de igualitarismo con consecuencias antiéticas

José Manuel Arroyo Gutiérrez, Exmagistrado y profesor catedrático UCR

Me tomo la licencia de citar, sin recordar dónde lo leí, ni de quién es la autoría, una máxima que dice más o menos esto: “…la competitividad produce las mejores mercancías y los peores seres humanos…” Esta sabia observación nos plantea la necesidad de analizar, aunque sea muy brevemente, el aspecto lógico y las consecuencias éticas o morales de un fenómeno que se ha convertido en un lugar común de la teoría económica dominante. Se lanza, entre otras, la consigna de que solo la reducción del Estado-árbitro a su mínima expresión nos hará eficientes. Se grita que el sector público, sus asalariados y pensionados, son la causa de todos nuestros males. Se proclama que solo desplegando las alfombras rojas a la inversión extranjera —sin importar qué ventajas y gollerías impongan— será posible algún día una economía próspera; y se declara, cómo no, que solo la competitividad nos sacará de la parálisis y la pobreza. Cada uno de esos planteamientos daría para un análisis de fondo, pero refirámonos a este último.

No vamos negar los componentes biológicos y culturales que hacen de la competencia un aspecto que ha acompañado a la humanidad desde siempre. En tanto animales, mamíferos, homínidos, primates y sapiens, la competencia por destacar y ser el mejor en el apareamiento, la guerra, las expresiones artísticas o el deporte son realidades innegables. Pero la cuestión se vuelve un asunto de humanización o deshumanización cuando se trata de la convivencia social, de la sobrevivencia en medio de recursos escasos, de los requerimientos mínimos que una persona debe satisfacer para vivir con dignidad. Es decir, la cuestión se vuelve cualitativamente diferente cuando ingresamos al ámbito de la economía y sus consecuencias ético-políticas.

Todos los días y a todas horas se nos recuerda que, como individuos y como sociedad, tenemos que ser competitivos. Pero no se ahonda en lo que esto significa más allá de la mera consigna. En un mundo y una economía capitalista globalizada, lo que se plantea es la guerra de todos contra todos; se compite para ganar, pero fundamentalmente para desplazar y aniquilar a los competidores y ojalá dejarlos tirados en el camino. En última instancia, se trata de alcanzar el objetivo de dominar la competencia, tomar control de las reglas del juego y, por supuesto, dominar la actividad de que se trata y no permitir que otros cuestionen o desafíen el poder que se ha adquirido.

Con justa razón se ha dicho (Bauman/May; Pensando Sociológicamente) que la tal competitividad conduce indefectiblemente a tendencias y prácticas monopólicas y, con ello, a la máxima tensión, a la más grande polarización y a la misma autodestrucción del sistema de economía, supuestamente abierto y productivo, beneficioso para todas las personas.

El resultado final es muy simple, se sientan las bases de un mundo con ganadores y perdedores, con ricos hábiles, inteligentes y virtuosos y, en frente, pobres culpables de su situación por irresponsables, vagabundos o ineptos. No hay víctimas, y con ello también podemos acallar conciencias, con lo cual tomamos nota de una de las principales consecuencias antiéticas de esta cuestión.

No costará ver en el fondo, en el campo estrictamente lógico, un claro ejemplo de falacia igualitaria. Tal planteamiento toma como premisa de partida una falsedad palmaria, ya que, camino a la meta, no todo individuo parte del mismo punto ni con las mismas condiciones, porque no todos han tenido las mismas oportunidades para diseñar un adecuado proyecto de vida. Camino a esa meta, tampoco todas las sociedades o naciones parten del mismo lugar, ni con los mismos recursos para aspirar, con alguna posibilidad de éxito, a la prosperidad y el desarrollo. De esta manera, no es cierto que pueda entablarse una sana competitividad, tampoco que haya igualdad de partida, ni que las reglas del juego se apliquen con justicia.

Esto de la competitividad es una falsedad evidente, un espejismo con el que se nos trata de convencer de que con esfuerzo, disciplina y compromiso vamos a poder ser dueños de nuestro destino individual o colectivo. En el caso concreto de Costa Rica, no podemos obviar que somos una economía pequeña, por no decir insignificante a nivel mundial, y se nos está llamando a competir con economías monstruosas y a hacernos un lugar entre una pléyade de economías tanto o más débiles que la nuestra.

En definitiva y en el plano ético, ¿no tendría mucho más sentido buscar alianzas y solidaridades regionales que nos coloquen, ahora sí, en posibilidades de negociar nuestro futuro en mejores términos, frente a los más fuertes? ¿No sería oportuno hacer a un lado los dogmas de la economía dominante y tejer estrategias de interpretación y propuestas alternativas? ¿No sería conveniente darnos cuenta de que jamás habrá una verdadera paz social si seguimos justificando la existencia “natural” de un mundo basado en el binomio ganadores/perdedores?

 

Publicado en el Semanario Universidad en la columna ¿Gato o Liebre?
Compartido con SURCOS por el autor.

UCR: ¿Sabías que el primer Banco de Sangre acreditado por ECA pertenece a la Universidad de Costa Rica y además está celebrando su VI Aniversario?

El Banco de Sangre de la Universidad de Costa Rica es el primero del país en introducir pruebas de detección de ácidos nucleicos para detectar VIH, Hepatitis B y Hepatitis C en donantes de sangre.

Banco de sangre de la Universidad de Costa Rica.

El Banco de Sangre de la UCR es pionero en Costa Rica al tener donación 100% altruista y eliminar la donación por reposición; también ha sido el único en introducir las pruebas de biología molecular para la detección de HIV, hepatitis B y hepatitis C con la finalidad de brindar productos más seguros para los pacientes, además, ha sido el primer banco de sangre en acreditar la prueba del grupo sanguíneo bajo la norma ISO-15189 que otorga el Ente Costarricense de Acreditación (ECA).

El Banco de Sangre del Laboratorio Clínico de la Oficina de Bienestar y Salud (OBS) promueve la donación voluntaria de sangre en la población universitaria y en el público en general para crear una cultura de donación que invite a las personas a ser repetitivos, además de velar por su atención y hacer de la donación una experiencia agradable y segura.

Mediante un convenio entre instituciones públicas, el Banco de Sangre de la UCR coopera con el Hospital del Trauma del Instituto Nacional de Seguros, brindándole sangre segura, obtenida de donantes 100% voluntarios y preparada bajo estrictas normas de calidad.

La selección de la persona donante es realizada por profesionales en microbiología, especializados en bancos de sangre, los cuales eligen a las personas que cumplan con los criterios internacionales y son aptas para el proceso de la donación. Una vez obtenida la sangre, se separa en distintos componentes, se realizan varios análisis para determinar el tipo de sangre y la presencia de agentes infecciosos como HIV, hepatitis B y C, Chagas, sífilis, HTLV I y II, para evitar una eventual transmisión de infecciones por vía sanguínea.

El Dr. Jonathan Alfaro Alvarado, Jefe del Banco de Sangre, expresa que esta instancia encargada y responsable de la selección del donante, la recolección, análisis y almacenamiento y distribución de la sangre siguiendo estrictos controles de calidad; de esta forma, obtiene y provee de sangre segura a las personas que, por diferentes situaciones, requieren ser transfundidos para poder salvar sus vidas, generalmente ante pérdidas de sangre (por accidentes o durante una cirugía) o ante la presencia de algunas enfermedades que afectan la producción de uno o varios de los componentes de la sangre como las leucemias.

Para el Dr. Alfaro la donación de sangre es un acto humanitario y solidario, donde una persona puede convertirse en un héroe y salvar la vida de hasta tres personas con solo una donación de sangre total, ya que la sangre se separa en distintos componentes que se pueden transfundir a distintos pacientes, según lo requieran.

La donación de sangre es rápida, ya que requiere entre 35 – 50 minutos y al ser llevada a cabo por profesionales en el tema es sumamente segura, y lo más importante es que su impacto es invaluable al brindarle a tres pacientes la posibilidad de sobrevivir y superar alguna condición clínica que requiere la transfusión de sangre.

Funcionarias de la Oficina de Bienestar y Salud de la Universidad de Costa Rica durante campaña de donación de sangre.

El Banco de Sangre de la UCR surge de la necesidad que tienen los centros de salud, que no pertenecen a la CCSS, de tener un centro especializado que pueda proveer hemocomponentes seguros y de calidad ya que el Banco Nacional de Sangre sólo abastece a los hospitales de la CCSS. En nuestro país existe una gran demanda y nos faltan muchos donantes voluntarios y repetitivos, es por esta razón que el Banco de Sangre de la UCR, se enfoca en facilitar el proceso de la donación y ayudar a muchos pacientes que lo necesitan para poder sobrevivir.

Para el Dr. Jaime Alonso Caravaca, Director de la Oficina de Bienestar y Salud (OBS) el servicio hemoterapéutico que brinda nuestro Banco de Sangre tiene una importancia superlativa. Primero, porque le brinda un significado social ampliado a la sangre y al proceso de donación altruista, a través de la efectivación del concepto de solidaridad orgánica y salud participativa. Segundo, porque ofrece un recurso vital a personas varias, que sin la reposición sanguínea no sobrevivirían. Lo anterior, siguiendo estrictos estándares de calidad y con la ayuda de equipos de alta tecnología únicos en nuestro país.

Para el Dr. Caravaca se torna importante mencionar que el proceso de donación que lidera nuestro Banco de Sangre es un elemento de referencia nacional con sello OBS-UCR, el cual se encuentra representado por profesionales altamente capacitados, que organizan sus acciones de manera atenta, horizontal y dialógica y que, convocan a la población a participar activamente de la construcción de la salud.

El Director de la OBS expresa que esta conmemoración, es un espacio para expresar al equipo humano que trabaja en el Banco de Sangre de la OBS-UCR, una vida longeva y repleta de éxitos.

Para el Dr. Alfaro el principal requisito para donar sangre es querer ayudar de forma desinteresada, solidaria y altruista, además de pesar más de 50 Kg, ser mayor de edad y sentirse bien de salud.

Invitamos a todas las personas de nuestra comunidad universitaria y costarricense que nos contacten por medio del correo electrónico: bancodesangre@lcucr.com para agendar una cita y vengan a donar. Más información en el sitio web: https://www.lcucr.com/banco/quien/

 

Sonia Vargas Cordero
Periodista, Unidad de Promoción de la Salud, Oficina de Bienestar y Salud

UCR: Premio Nacional de Cultura Inmaterial Emilia Prieto 2020 otorgado a la Asociación Pro Museo Casa del Boyero

La Asociación ha contado con el apoyo del TCU Remembranzas, de la Escuela de Estudios Generales de la Universidad de Costa Rica desde hace año y medio.

“Con sus acciones promueven la participación activa de nuevas generaciones de hombres y mujeres facilitando la apropiación del patrimonio y su mantenimiento en el tiempo”. Así justificó la Ministra de Cultura y Juventud, Sylvie Durán Salvatierra, el reconocimiento a la Asociación Pro Museo Casa del Boyero, con el Premio Nacional de Cultura Inmaterial 2020.

Dos meses después de que el proyecto de Trabajo Comunal Universitario TCU 736 «Remembranzas» de la Escuela de Estudios Generales presentara la candidatura, el jueves 28 de enero se reconoció el trabajo que ha realizado la Asociación Pro Museo desde hace 61 años, tanto en la comunidad de Venecia de San Carlos, como a nivel nacional.

Entre las argumentaciones del jurado para otorgar este reconocimiento, la ministra Durán anotó: “Todos los participantes comunales de la asociación son portadores de la tradición, y con su actuar promueven la transmisión, salvaguarda, revitalización y promoción de la misma, haciendo que cada nueva generación conozca y se apropie de la manifestación del patrimonio cultural inmaterial costarricense a la que se abocan”.

Integrantes del TCU Remembranzas han trabajado desde el año 2019 en la generación de espacios de interacción cultural. Foto Juan Carlos Calleja Ross.

Además, añadió que “Su postulación se sustenta en su práctica continua de actividades culturales, que comprenden la totalidad de los ámbitos del patrimonio cultural inmaterial, como lo son lenguajes, tradiciones y expresiones orales, artes del espectáculo, usos sociales, rituales y actos festivos, conocimientos y usos relacionados con la naturaleza y técnicas artesanales”. “La asociación galardonada es heredera de una tradición organizativa establecida a mediados del siglo veinte y que ha desarrollado una práctica ininterrumpida desde hace 61 años en materia del boyeo”.

Aporte estudiantil de la UCR

El TCU Remembranzas ha apoyado a la Asociación Pro Museo Casa del Boyero desde hace casi año y medio, tiempo durante el cual estudiantes de diversas disciplinas han colaborado en labores administrativas, documentales, culturales y educacionales, favoreciendo el fortalecimiento de la preservación del boyeo y la carreta. Fueron los estudiantes de este TCU los que motivaron y coordinaron la postulación de la Asociación para el premio que les fue otorgado, mediante investigación, recopilación, producción y redacción del documento de candidatura.

Jéssica Espinoza Mora, estudiante de Filología Clásica, e integrante del TCU Remembranzas, resaltó su experiencia tanto profesional como personal al trabajar con la Asociación Pro Museo Casa del Boyero. “Es un honor trabajar al lado de estas personas de las que aprendemos continuamente, personas que ayudan a forjar historia todos los días. Este premio complementa la satisfacción que uno siente al trabajar con una comunidad de boyeros que expresa los valores de esfuerzo, responsabilidad y trabajo duro, experiencia que hemos disfrutado gracias al TCU. Trabajar con esta comunidad es una oportunidad de aprendizaje y disfrute invaluable”.

La Asociación Pro Museo Casa del Boyero ha trabajado por más de 61 años en pro del rescate de de la cultura de boyeo. Foto Roger Bolaños Vargas.

Una visión de seis décadas de esfuerzo y compromiso

El presidente de la organización, Rodrigo Barboza, rescató que “esto es importante tanto para la asociación como para el pueblo de Venecia, nos hace felices vivir la tradición del boyeo y la carreta no sólo a nivel local, sino también a nivel nacional, con los conocidos desfiles de boyeros. Esto nos motiva a seguir trabajando más fuerte durante mucho tiempo más para la conservación de estas bellas tradiciones”.

Por su parte, la secretaria de la asociación, Carmen Ulate, agradeció a todas aquellas personas que han colaborado con el proyecto a lo largo de seis décadas. “Este ha sido un gran esfuerzo de muchas personas, entre ellas varias que ya no están con nosotros y que tuvieron la visión de un proyecto que propicie el rescate y preservación de nuestras tradiciones para no permitir que desaparezcan”.

Ulate también recalcò el agradecimiento imperecedero “a quienes pusieron las bases y empeño para fundar este proyecto, así como el apoyo brindado durante estos años por funcionarios del programa de Museos Regionales y Comunitarios del Museo Nacional, además de instituciones, organizaciones comunales, empresas, comercio, profesionales, grupos organizados y muchísimas personas más”.

En el siguiente enlace puede consultar la lista completa de los ganadores de los Premios Nacionales de Cultura 2020

https://mcj.go.cr/sala-de-prensa/noticias/ministerio-de-cultura-y-juventud-anuncio-galardonados-con-premios

 

Roger Bolaños Vargas
Estudiante de Ciencias de la Comunicación / TCU Remembranza
María Encarnación Peña Bonilla
Periodista, Oficina de Divulgación e Información

Colectivas feministas organizan emotiva vigilia en memoria de las cuatro mujeres asesinadas en lo que va del año: Paula Salas, Karen Bermúdez, Shirley Pérez y Delia Gutiérrez

“Ni una menos no es un chiste, no es una broma. ¡Ni una menos es una plegaria, carajo!”

Este fue el final de las dolientes palabras de una de las mejores amigas de Delia Gutiérrez el pasado 5 de febrero, en la vigilia organizada por colectivas feministas de Costa Rica para honrar a las cuatro mujeres que han resultado ser víctimas de femicidio en lo que va de este 2021 y a todas las mujeres del mundo.

En este espacio tan íntimo y a la vez tan expuesto se construyen procesos de reflexión y autocuido que nos permite evidenciar las fallas estructurales del Ministerio de Seguridad del país, del machismo que se cultiva en los hogares y del miedo con el que las mujeres salen a la calle.

En el video que van a encontrar al final de la nota, se expresa el miedo y el sufrimiento que padecen muchas mujeres por la ola de agresión con la que continuamente se están violentando cuerpos, vidas, familias y futuros. La vocera expresa la importancia de cultivar en el hogar el respeto y la educación hacia la mujer, ya que es con pequeñas acciones que se crean monstruos que matan y violentan. Como padres y madres de familia se tiene la responsabilidad de deconstruir a los hijos e hijas y formarlos (as) como seres humanos respetuosos y conscientes del valor de la vida, del valor de la persona.

Finalmente, se hace un llamado a los medios de comunicación y periodistas a respetar la memoria de cada una de esas mujeres y de abordar de una forma ética y responsable la información.

Video tomado del perfil de Facebook de Adrián Cruz García.

Compartido con SURCOS por Isabel Ducca.

Respetar la separación de poderes es proteger la democracia

Comunicado de Mujeres por Costa Rica

Con motivo del allanamiento de la Casa Presidencial llevado a cabo por la Fiscalía General de la República, en febrero del año anterior, por la publicación del Decreto Ejecutivo de creación de la Unidad Presidencial de Datos (UPAD), manifestamos nuestra preocupación por los procedimientos y el ambiente de crispación política que este acto generó.

Ahora la Asamblea Legislativa, llama a comparecer al señor presidente de la República sin que la Fiscalía General haya concluido el proceso de investigación y en flagrante oposición a las normas constitucionales que aseguran la división de poderes, sustento de nuestra institucionalidad democrática.

Si algo requiere nuestro país para enfrentar los grandes desafíos que nos ha generado la pandemia y sus consecuencias, es precisamente la seguridad jurídica y el respeto a los principios constitucionales.

Los procesos electorales no pueden, de ninguna manera, vulnerar los principios constitucionales que dan sustento a nuestra democracia.

Por la salud de la democracia instamos a los diputados y diputadas a respetar la investidura presidencial y el sano ejercicio de la división de poderes.

Lectura pronunciamiento público: “Justicia pronta para Sergio Rojas Ortiz, su familia y el pueblo Bribri de Salitre”

SURCOS comparte la siguiente invitación:

Este martes 9 de febrero a las 5:00pm se llevará a cabo una transmisión en vivo en las redes sociales (plataforma Facebook) del Programa Kioscos Socioambientales, en el que se dará lectura al pronunciamiento público sobre el homicidio del dirigente indígena Sergio Rojas Ortiz, quien en marzo del 2019 fue atacado en su casa de habitación y al día de hoy la investigación sobre los responsables de su muerte sigue en curso y sin respuesta.

En relación con este crimen atroz más de 68 organizaciones comunitarias, académicas, sociales e internacionales y alrededor de 100 personas se pronuncian por Justicia pronta para este líder, su familia y su pueblo Bribri de Salitre.

“¡Antes de salir huyendo, prefiero morir luchando por los ideales del Pueblo Bribri Salitre…! ¡Los bribris no tenemos miedo!” (Sergio Rojas Ortiz, 1959-2009).

Adjunto encontrará el banner de la invitación al pronunciamiento: