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Autor: María José Ferlini Cartín

A 10 días del ataque de Estados Unidos y de Israel a Irán (y un repaso a las reacciones oficiales en América Latina)

Nicolas Boeglin, Profesor de Derecho Internacional Público, Facultad de Derecho, Universidad de Costa Rica (UCR). Contacto: nboeglin(a)gmail.com

Toma de la ciudad de Meybod en Irán, extraída de artículo de prensa sobre destinos turísticos recomendados por la revista National Geographic para el 2016, en el que aparece – ver artículo – Irán como primer destino recomendado, seguido luego por Costa Rica.

El ataque coordinado y planificado por parte de Estados Unidos e Israel contra Irán, iniciado este 28 de febrero del 2026, constituye un nuevo episodio que viene a desestabilizar a la ya convulsa región de Oriente Medio y al mundo en general, con consecuencias imprevisibles de muy diversa índole. 

En 10 días de confrontación, los daños han sido cuantiosos en Irán, pero también en Israel y en varias otras partes de Oriente Medio. 

Estos 10 días no pueden sino contribuir a reforzar la idea que la deriva a la que Estados Unidos está acostumbrando al mundo con operaciones militares y decisiones unilaterales totalmente ilegales desde el punto de visto jurídico, debe ser frenada y firmemente condenada. Desequilibrar por completo a regiones enteras y al resto del planeta no puede ser visto como beneficioso para ninguno de los 193 Estados que conforman Naciones Unidas. 

Una nueva agresión militar en abierta violación a la Carta de Naciones Unidas

Desde el estricto punto de vista jurídico, hay que tener claro que se trata de una nueva acción militar ilegal, que califica como agresión. 

Esta agresión militar de dos Estados contra un Estado contraviene con los principios y las reglas enunciadas en la Carta de Naciones Unidas de 1945. Un reciente análisis publicado en el sitio especializado de EJIL Talk precisa y detalla la ilegalidad total que constituye (sin discusión alguna) el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel perpetrado contra Irán.

Como todo hecho ilícito internacional, el derecho internacional público prevé la posibilidad de reclamar por compensaciones de todo tipo en caso de daños, en particular a la infraestructura pública. A modo de ejemplo reciente, en Naciones Unidas, este informe de febrero del 2026 establece una estimación por los daños causados en Ucrania (luego de sufrir la agresión militar de la que ha sido víctima por parte de Rusia desde el 24 de febrero del 2022) a más de 195.000 millones de US$. La metodología aplicada para cuantificar los daños en el caso de Ucrania es aplicable a todo Estado que sufra un ataque militar masivo por parte de otro Estado. En el caso de Gaza, este otro informe del Banco Mundial (a febrero del 2025), estimaba los daños causados por Israel a 53.000 millones de US$ y se espera una actualización de los datos a febrero del 2026. 

Es de notar que ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, el delegado de Estados Unidos no encontró nada mejor que … sostener que Estados Unidos actuó el 28 de febrero en legítima defensa, invocando el Artículo 51 de la Carta de Naciones (véase texto de intervención): a 10 días de iniciada esta agresión, se sigue esperando de Estados Unidos aportar pruebas sobre la «amenaza inminente» a la que refirió su delegado ante los demás 14 integrantes del Consejo de Seguridad. 

Al respecto, merece lectura la intervención del delegado de China durante la misma sesión urgente del Consejo de Seguridad, celebrada el mismo 28 de febrero por la noche en Nueva York (véase texto intregral).

Contrario a una opinión generalizada, Irán ha hecho uso de los recursos legales existentes a disposición de un Estado víctima de otro Estado en el pasado: cabe recordar que de los 21 casos inscritos ante la justicia internacional de La Haya, tres asuntos se relacionan a tres demandas distintas de Irán contra Estados Unidos ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), tal y como se puede revisar en el listado oficial de casos pendientes de resolución.

Estados Unidos e Israel: una dupla a toda prueba

De manera a relacionar lo ocurrido desde el 28 de febrero del 2025 con el contexto propio de las relaciones entre Israel y Estados Unidos, no resulta de más recordar que el actual mandatario norteamericano confía ciegamente en las informaciones con las que le provee Israel. 

En efecto, durante su primer mandato, optó el 8 de mayo del 2018 por retirar a Estados Unidos del denominado «pacto nuclear» sellado en julio del 2015 entre Irán y la comunidad internacional, luego de casi 20 años de intensas negociaciones. 

La decisión unilateral de Estados Unidos se basó en «informes de inteligencia» de Israel sobre el programa iraní, dadas a conocer a finales del mes de abril del 2018 (véase artículo de prensa del New York Times). Las conclusiones a las que llegó Estados Unidos fueron formalmente desmentidas por la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) de Naciones Unidas, al sostener que Irán sí estaba cumpliendo a cabalidad con todo lo pactado en el 2015 con la comunidad internacional, tal y como tuvimos la oportunidad de plantearlo en un artículo nuestro titulado precisamente: 

«¿Informantes malinformados? OIEA desmiente a Estados Unidos: Irán sí cumple con obligaciones pactadas en materia nuclear» (Nota 1). 

Una amenaza pasada reiterada… hecha realidad

A modo de respuesta a este ataque inicial de Estados Unidos y de Israel, Irán ha materializado desde el mismo 28 de febrero una amenaza hecha en su momento: una respuesta militar de su parte con un alcance regional, abarcando no solamente a Israel sino a todos los Estados de la región en los cuales se encuentra una base militar norteamericana (Arabia Saudita, Bahréin, Catar, Emiratos Arabes Unidos, Irak, Kuwait, Jordania y Omán). 

Las embajadas de Estados Unidos en la región, sus naves, sus empresas, sus turistas o simples nacionales de igual manera pueden verse convertidos en blancos militares a partir del 28 de febrero y puede resultar bastante aventurado y presumido pretender estar en capacidad de proteger puntos tan dispersos, de posibles ataques por parte de Irán. Ello sin contar con actos violentos que se puedan dar contra legaciones diplomáticas de Israel y de Estados Unidos y contra sus empresas o grupos de turistas en muchas otras partes del mundo por parte de individuos, grupos organizados y/o colectivos radicales dispuestos a «vengar» a Irán.

El observar si las capacidades militares iraníes lograron penetrar en el suelo de Israel y en diversos otros puntos permite determinar si los decisores en Estados Unidos e Israel ponderaron y balancearon de manera correcta (o incorrecta …) los  enormes riesgos que conllevaba su agresión militar contra Irán. De igual manera, la amenaza de bloquear el flujo de carga naviera que pasa  frente a las costas de Irán imposibilitando el paso por el estrecho de Ormuz es otra amenaza hecha en su momento por Irán, en caso de iniciar Estados Unidos hostilidades en su contra. Dese 1973, el estrecho de Ormutz cuenta con un texto (véase documento) de la Organización Marítima Mundial en el que se precisan las atribuciones y los derechos de Irán sobre este estrecho marítimo de vital importancia para la zona. El aumento significativo del precio del baril del petroleo en estos 10 días de confrontación indica que Irán logró poner a ejecución su amenaza, abriéndose así una espiral inflacionaria en todo el mundo que afectará a todas las economías del planeta.

Ya en el mes de junio del 2025, tuvimos la oportunidad de analizar desde la perspectiva jurídica, la total ilegalidad de los bombardeos realizados por Israel y Estados Unidos en Irán, durante 12 días. Dicho sea de paso, en aquel episodio, varios misiles y drones enviados por Irán en respuesta a este ataque  lograron burlar los sistemas de defensa de Israel pese a las «seguridades» dadas por algunos altos jefes militares en Israel (véase al respecto nuestra nota titulada «Irán  / Israel: algunas reflexiones desde la perspectiva del derecho internacional público», del 28 de junio del 2025). 

Drones: la nueva componenda militar en conflictos bélicos

En las más recientes confrontaciones entre dos Estados, el recurso a drones militares de cierto alcance (pero incluso drones comerciales de muy bajo costo) permite ahora al ejército de un Estado ya sea:

– burlar de manera relativamente sencilla los sistemas de defensa de otro Estado (pensados para interceptar misiles, y no drones), ya sea;

– saturar el espacio con drones y misiles de poca carga y desgastar los sistemas de defensa antimisiles, para luego, enviar misiles con cargas mucho mayores en determinados puntos considerados estratégicos.

Con respecto al uso de los drones, resulta más que sorprendente para muchos observadores militares que Estados Unidos no haya incorporado como variable la experiencia militar de Ucrania desde el 2022, al recibir una multitud de drones rusos que burlan una y otra vez, de manera bastante sencilla, los sistemas de defensa antimisil de Ucrania más sofisticados proporcionados por Estados Unidos y por Europa.

Estados Unidos e Israel: una urgente necesidad de desplazar la atención

No está de más indicar que esta aventurada operación militar conjunta de Estados Unidos y de Israel y la previsible respuesta de Irán permite a ambos Estados  y a sus dos máximos dirigentes, desviar totalmente la atención mediática  internacional y la de la comunidad internacional en su conjunto..

En el caso norteamericano, tanto el escándalo por los denominados «Epstein files» como la verdadera humillación sufrida el pasado 20 de febrero por el actual ocupante de la Casa Blanca ante el mundo y ante su propia opinión (al declarar la Corte Suprema totalmente ilegales los aranceles decididos de manera arbitraria al iniciar su gestión), han pasado a un segundo plano desde el 28 de febrero, lo cual resulta sumamente útil de cara a la contienda electoral del los «midterms» en Estados Unidos. No obstante, desde el punto de vista electoral, el apoyo popular (incluso dentro de su propio partido) a esta nueva aventura militar de Estados Unidos en Oriente Medio no pareceria darse para el actual ocurrente ocupante de la Casa Blanca, luego de diez días de intensa confrontación con Irán, y con las primeras personas muertas y heridas (tanto en Israel como en las filas del ejército norteamericano). Esta nueva y costosa aventura militar, cuyos objetivos son inciertos, es incluso contraria a una promesa firme hecha y reiterada como candidato presidencial a sus correligionarios por parte del actual ocupante de la Casa Blanca. En cuanto a los efectos inflacionarios de una nueva crisis petrolera, es probable que genere un profundo descontento en el electorado norteamericano si afecta directamente a la economía norteamericana.

En el caso de Israel, esta operación militar conjunta con  Estados Unidos  permite a Israel desviar toda la atención del mundo:

– del drama indecible al que somete a la población civil palestina y al genocidio en curso en Gaza, presentido con gran anticipación por parte de Sudáfrica en diciembre del 2023 al presentar su demanda contra Israel ante la justicia internacional de La Haya (véase texto), confirmado en julio del 2024 por la Relatora de Naciones Unidas Francesca Albanese en su informe titulado «Anatomía de un genocidio«, y reconfirmado por tres expertos investigadores del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas en su informe A/HRC/60/CRP.3 de septiembre del 2025  (Nota 2), así como;

– de la colonización a marcha forzada muy intensa que lleva a cabo en otro territorio palestino ocupado, Cisjordania, la cual fue objeto de un reciente comunicado de varios Estados condenandola de manera vehemente (véase comunicado del 23 de febrero colgado por la diplomacia de España). Nuestros estimables lectores costarricenses podrán revisar este otro texto conjunto suscrito por más de 100 Estados condenando el accionar de Israel en Cisjordania, entre los cuales no aparece Costa Rica, como tampoco Argentina, Bolivia, Ecuador, Haití, Honduras, Guatemala, Nicaragua, Paraguay, Panamá ni Perú.

El hecho de posponer nuevamente una investigación independiente en Israel sobre las responsabilidades del actual pimer ministro y sus jefes militares al permitir el ataque del Hamás del 7 de octubre del 2023, teniendo información de sus servicios de inteligencia sobre los planes del Hamás que fue archivada, es otro aspecto muy positivo para el actual primer ministro israelí.

Es de notar que este 4 de marzo, el denominado Grupo de La Haya, liderado por Colombia y Sudáfrica convocó a una reunión urgente con 35 Estados que han dicho presente, para considerar nuevas acciones de cara al genocidio en curso en Gaza (véase nota de prensa).

Siempre con relación al territorio palestino ocupado, esta vez Jerusalén Oriental, este 6 de marzo del 2026, varios expertos de Naciones Unidas hicieron un vehemente llamado a Israel a cesar sus acciones tendientes a forzar familias palestinas a abandonar esta parte de la Ciudad Santa (véase texto) en el que se lee que:

What is being done to this world symbol of spiritual coexistence and shared heritage is irreversible.” In occupied East Jerusalem, extrajudicial killings, large-scale demolitions and forced displacement have escalated. Checkpoints and closures are severing the city from its Palestinian hinterland, isolating communities from their social, cultural, economic and religious life and undermining their rights to self-determination and development. Punitive policing and systematic interference with freedom of worship are designed to coerce Palestinians to leave«.

Algunas de las reacciones oficiales registradas en el continente latinoamericano

Las reacciones oficiales no se han hecho esperar por parte de Estados que condenaron este ataque de Estados Unidos y de Israel y la respuesta de Irán iniciada el mismo 28 de febrero del 2026. 

En Europa, se puede citar comunicado oficial de Irlanda o el comunicado oficial de Noruega, y en Oriente Medio, el comunicado oficial de Turquía, así como de Senegal (véase comunicado oficial) en cuanto al continente africano, o bien el comunicado oficial de Singapur o el comunicado oficial emitido por el vocero de la diplomacia de China, entre muchos otros textos de Estados que condenan oficialmente mediante su aparato diplomático, el uso de la fuerza entre Estados, en violación flagrante a la Carta de Naciones Unidas de 1945.

En América Latina, entre muchos, podemos referir a nuestros estimables lectores a la reacción oficial de  Brasil (véase comunicado), o bien la de Chile (véase comunicado oficial) que claramente expresó que:

«El Gobierno de Chile expresa su preocupación por la grave escalada militar en el Medio Oriente y condena los ataques contra Irán perpetrados por Estados Unidos en conjunto con Israel, así como la respuesta del régimen iraní contra Israel y países del Golfo. Estas acciones, en un contexto regional altamente tensionado, pueden tener consecuencias para la estabilidad de la región y la seguridad internacional«.

En igual sentido se pronunció Colombia (véase comunicado oficial), México (véase comunicado oficial) o bien Uruguay (véase comunicado oficial), comunicado en el que se indica que:

«El gobierno de Uruguay expresa su extrema preocupación por los ataques militares contra Irán por parte de los Estados Unidos e Israel, así como la respuesta militar iraní, que incluye objetivos en los territorios de sus países vecinos«.

El comunicado oficial de Costa Rica

En el caso de Costa Rica, es interesante indicar que, a diferencia de Brasil, de Chile, de Colombia, de Uruguay y de muchos otros Estados del planeta, se omite mencionar a Estados Unidos y a Israel en el comunicado oficial, publicado pasadas las 16:00 horas del 28 de febrero, que se lee de la siguiente manera (texto integral):

Costa Rica urge desescalada y diálogo en Medio Oriente

San José, 28 de febrero de 2026. El Gobierno de Costa Rica expresa su grave preocupación por la escalada de tensiones y las operaciones militares en el Medio Oriente. 

Costa Rica condena enérgicamente los ataques de Irán contra Arabia Saudita, Baréin, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Jordania.

Costa Rica reitera su firme apego a los principios de paz, el respeto al derecho internacional y a las normas de la Carta de las Naciones Unidas y urge a la desescalada y a la búsqueda de soluciones pacíficas para proteger la vida humana y evitar el sufrimiento de la población civil en los países de la región.

Comunicación Institucional

049-2026 CR ataque Medio Oriente 

Sábado 28 de febrero de 2026» 

Se puede considerar el texto bastante omiso al «urgir» por una desescalada en su título …sin mencionar la escalada inicial que constituye el ataque conjunto realizado por Estados Unidos e Israel en horas de la mañana del mismo 28 de febrero. De igual manera, el tercer y último párrafo texto de este comunicado oficial pareciera dar a entender de manera bastante evidente, que el «respeto al derecho internacional y a las normas de la Carta de Naciones Unidas» no aplican cuando se trata de Estados Unidos y de Israel. 

La diplomacia de Argentina en resguardo de Israel (nuevamente) y la de Paraguay (nuevamente)

Finalmente, en el caso del comunicado oficial de Argentina, se apoya la acción conjunta de Estados Unidos e Israel y se condena a Irán (véase comunicado oficial): lo cual en nada debe sorprender  a nuestros lectores, dada la alineación de la diplomacia de Argentina a las posiciones de Israel y de Estados Unidos desde varios años, y facilmente comprobable revisando los votos de Argentina en Naciones Unidas a partir de diciembre del 2023. 

De igual manera, se pueden verificar las votaciones en las que Paraguay alinea sistemáticamente su voto con el de Israel en Naciones Unidas, por lo que el texto de su comunicado oficial tampoco debe mayormente sorprender (véase texto completo).

Ya habíamos tenido la oportunidad, al momento de analizar el otro ilegal bombardeo por parte de Israel de la capital de Catar, Doha, el 9 de septiembre del 2025 y el silencio de Argentina y de Paraguay, de indicar que:

«En  lo que respecta a Argentina y a Paraguay, su silencio con relación a lo ocurrido este 9 de septiembre del 2025 en Doha, confirma  – una nueva vez – su calidad de «fichas útiles» de Israel en América Latina y ello desde varios años: una posición oficial que se ha visto reflejada en varias votaciones en el seno de la Asamblea General de Naciones Unidas sobre Gaza e Israel» (Nota 3). 

Es de notar que el sitio oficial de la diplomacia de Bolivia se ha mantenido mudo sobre lo ocurrido el 28 de febrero del 2026.

A modo conclusivo

Más allá del espectáculo bastante peculiar que brindan en América Latina las diplomacias argentina y paraguaya cuando se trata de evitar condenar a Israel cuando viola de manera grosera y flagrante el derecho internacional, lo cierto es que este ataque de Estados Unidos e Israel ha iniciado un período cargado de incertidumbres y dudas, así como interrogantes, en el que al parecer, algunos decisores en Estados Unidos e Israel evaluaron de manera poco precisa la capacidad de respuesta militar de Irán. 

Investigaciones periodísticas futuras deberían poder dar a conocer advertencias internas de altos mandos militares archivadas por la Casa Blanca. De no aparecer estas advertencias en lo interno del aparato militar norteamericano, se plantearán dudas razonables sobre la capacidad de lectura y anticipación a partir de datos de inteligencia del mismo ejército norteamericano.

Resulta oportuno señalar que las advertencias a Estados Unidos de no enfrentarse a Irán provinieron de los Estados árabes de la zona, semanas antes del 28 de febrero del 2026. En esta nota de prensa publicada en India el 3 de marzo del 2026, se hace ver la profunda frustración de varios Estados árabes con Estados Unidos, al exponerlos de manera irresponsable a los misiles y a los drones de Irán, lo cual puede poner en tela de duda parte de los diversos acuerdos suscritos con el actual ocupante de la Casa Blanca durante su gira en Oriente Medio en el 2025. 

Los daños causados en 10 días de confrontación exhiben ahora la gran vulnerabilidad de algunos de estos Estados árabes, dotados de costosos sistemas de defensa de fabricación norteamericana que no logran interceptar siempre los misiles y drones iraníes. El hecho que ahora estos Estados no puedan exportar su petroleo debido al cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán y el hecho que Irán, en respuesta a ataques de Israel sobre sus plantas de petróleo, ha decidido emprenderla también contra plantas de petroleo en algunos de estos Estados, son dos aspectos que confirman la extrema vulnerabilidad de estos Estados árabes. Asistir impotentes a la destrucción diaria de parte de su valiosa infraestructura ligada al petroleo es la dura realidad que viven estos Estados árabes, que han advertido una y otra vez durante estos 10 días que no quieren verse involucrados ni entrar en confrontación militar directa con Irán. Una reconocida experta gala sobre Oriente Medio recordaba que frente a los 93 millones de habitantes con los que cuenta Irán, Emiratos Árabes Unidos tiene una población de un millón de emiraties, el resto de la población no siendo emirati (véase programa, mn 28:30). 

En respuesta a un daño muy similar sufrido en su territorio, Irán bombardeó una planta de desalinización del agua de mar en Bahréin (véase nota de Al Jazeera): se trata de un recurso vital para todo un Estado y su población en una zona desértica, y que plantea ahora muy serias interrogantes en Bahréin.  

Por otra parte, este editorial del New York Times advertía de manera tempranera de lo riesgoso y costoso que podría significarle a Estados Unidos esta nueva aventura militar improvisada por el actual ocupante de la Casa Blanca.

Ya en el caso reciente de Groenlandia, se pudo observar un espectáculo raramente visto con pretensiones ocurrentes totalmente desapegadas de la realidad y del derecho internacional del algo errático ocupante de la Casa Blanca (Nota 4). Su lema «La Paz por la Fuerza» (véase enlace oficial) se encuentra a contrapelo de toda la evolución de la comunidad internacional desde 1945, tendiente a reemplazar progresivamente mediante normas, regulaciones  e instituciones internacionales, el «derecho a la fuerza» por «la fuerza del derecho«. 

Este lema de «La Paz por la Fuerza» recuerda la denominada «diplomacia de la cañonera»  tan de voga en el siglo XIX y en los primeros decenios del siglo XX por parte de las potencias de aquellas épocas, y que bien conocen los historiadores (en particular los que han analizado la historia de América Latina o bien la de Asia). 

En este mes de febrero del 2026, estos mismos decisores en Washingthon y en Tel-Aviv además, obviaron al parecer las lecciones aprendidas bastante evidentes en Irak (2003), Afganistán (2002), o Libia (2011): las intervenciones militares externas logran a veces decapitar a un régimen y derrocarlo, pero lejos de estabilizar la situación en un Estado, provocan un caos tal y una radicalización extrema de ciertos sectores políticos tal, que hacen imposible un consenso nacional dentro de los Estados víctimas de este tipo de intervenciones. 

Cabe recordar que en el caso de la agresión militar sufrida por Irak en el 2003, y el caos total que siguió, Estados Unidos había invocado una legítima defensa denominada «preventiva«: un concepto legal inexistente en la Carta de Naciones Unidas. 

Desde el punto de vista de los derechos humanos, el comunicado oficial del mismo Alto Comisionado para los Derechos Humanos de Naciones Unidas en persona (véase texto completo), alerta sobre el siguiente punto:

 «I have already warned that failing to do so risks an even wider conflict, that will inevitably lead to further senseless civilian deaths and destruction on a potentially unimaginable scale, not just in Iran but across the Middle East region«.

Aventurarse a iniciar una guerra contra un Estado resulta siempre una decisión que se toma luego de ponderar  detenidamente los riesgos que una confrontación militar implica. En el caso del ocurrente ocupante de la Casa Blanca, todo pareciera indicar que esta ponderación del riesgo se hizo de manera bastante aproximativa.

Notas

Nota 1: Véase BOEGLIN N., «¿Informantes malinformados? OIEA desmiente a Estados Unidos: Irán sí cumple con obligaciones pactadas en materia nuclear«, 9 de mayo del 2018. Texto integral disponible en este enlace.

Nota 2:En el último informe de Naciones Unidas (al 12 de febrero del 2026), sobre la realidad que se vive en Gaza desde el punto de vista humanitario, se detalla el nivel de violencia al que Israel sigue sometiendo a los habitantes de Gaza con bombardeos incesantes, destruyendo lo que queda de la poca infraestructura educativa existente. Se lee en particular, entre muchos otros aspectos, que:

«Over the past two weeks, strikes were reported on both sides of the “Yellow Line,” including in densely populated areas, heightening risks to civilians. Médecins Sans Frontières (MSF) reported that its teams across Gaza treated seven patients, including two children, injured in incidents attributed to Israeli attacks between 31 January and 2 February. On 5 February, Israeli forces reportedly demolished an UNRWA school that was the last remaining structure within a compound of six schools. Highlighting the extremely precarious situation for many children in Gaza, UNICEF noted that children continue to be affected by airstrikes and the disruption of essential services, with 37 children reported killed since the beginning of the year«.

Este informe puede ser completado con el anterior informe  de Naciones Unidas (al 28 de enero del 2026), en el que se lee que: 

«The MoH reported that since the ceasefire, 492 Palestinians have been killed, 1,356 injured, and 715 bodies retrieved from under the rubble«.

Nota 3: Véase BOEGLIN N.«Gaza / Israel: análisis del ataque de Israel a Qatar del 9 de septiembre, desde la perspectiva jurídica«, 14 de septiembre del 2025. Texto integral disponible en este enlace

Nota 4: En el caso de Groenlandia, las recientes amenazas proferidas por el actual ocupante de la Casa Blanca para adquirir este territorio que se encuentra bajo la jurisdicción de Dinamarca «por las buenas o por las malas» demostró su profundo desconocimiento de su parte de las reglas internacionales en la materia vigentes desde 1945. Por cierto, el pasado 22 de febrero del 2026, Groenlandia y Dinamarca, algo desconfiadas y precavidas, rechazaron la oferta de enviar un barco hospital a Groenlandia ofrecido por Estados Unidos (véase nota de The Guardian). Tuvimos la oportunidad de indicar en un breve análisis desde la perspectiva legal sobre este repentino apetito norteamericano por adquirir Groenlandia observado en estos primeros meses del 2026 (véase nota nuestra titulada «Groenlandia y Estados Unidos: aspectos desde la perspectiva jurídica internacional muy, pero muy, basicos …» ) que:

«no hay manera de sostener en este inicio del 2026  que Groenlandia está en venta o que puede ser adquirida. Sostenerlo es hacer un ridículo internacional, raramente observado por parte de un jefe de Estado en ejercicio gozando de sus plenas facultades«.

¿Qué está pasando con la minería metálica en el Caribe de Nicaragua?

Presentación del informe 2025 del Colectivo Investigación Urgente sobre su monitoreo a la minería metálica en Nicaragua.

Con la participación de:

Carmen Corea-Sánchez: investigadora científica nicaragüense y colaboradora de asociaciones indígenas de base de la Costa Caribe nicaragüense. Autora del informe.

Alex Zeledón: colaborador de asociaciones indígenas de base de la Costa Caribe nicaragüense y especialista en el régimen de autonomía de la Costa Caribe de Nicaragua.

Prahaku: abogado indígena Mískitu, defensor de DDHH.

Esperamos su participación en nuestras redes sociales o por medio de llamada telefónica al 2234-3233.

Miércoles 5:00 pm en Radio Universidad 96.7 FM.

Véanos a través del Facebook de Radio Universidad de Costa Rica (https://www.facebook.com/radiouniversidadcr)

Hay que detener la inestabilidad del dólar mediante una regla cambiaria

Francisco Esquivel V.
Economista

El mercado cambiario, denominado MONEX, funciona bajo un mecanismo llamado flotación administrada. Eso quiere decir que la flotación es regulada por el Banco Central. Se trata de una subasta, en donde el Banco Central puede intervenir para evitar oscilaciones excesivas. En el caso de una escasez de dólares, que genere un aumento desmedido del tipo de cambio, el Banco Central vende dólares para fortalecer la oferta, a un precio igual o inferior al vigente. En el lado opuesto, si hay exceso de la moneda extranjera, el Banco Central compra dólares para reducir la oferta, a un precio igual o superior al observado. Por lo tanto, MONEX no es un mercado completamente libre, está sujeto a la regulación estatal. El Estado, a través de su autoridad monetaria, pone límites al mercado cambiario para evitar fluctuaciones inconvenientes del precio de la moneda extranjera. Se trata de uno de los componentes más importantes de la política pública. Se comete frecuentemente el error de pensar que el simple movimiento de dólares, en abundancia o en escasez, determina el nivel del tipo de cambio, como si no existiera la regulación ejercida por el Banco Central. En realidad, el valor de la moneda extranjera es un resultado de la mayor o menor existencia de dólares combinada con la intervención de la autoridad monetaria. No comprender esto conduce a expresiones como la siguiente: “en los últimos años la abundancia de dólares hace que el tipo de cambio baje”. Esa es una afirmación imprecisa: no necesariamente el exceso de dólares se debe traducir en una baja del tipo de cambio; puede producirse una intervención del Banco Central que amortigüe esa caída, o incluso, la detenga.

Sin embargo, la intervención del Banco Central de Costa Rica en MONEX, en los últimos años, puede considerarse como extraña. Todos quisiéramos que dicho mercado funcione ágilmente como un mercado libre, regulado correctamente por la intervención del Banco Central. Pero, la realidad indica lo contrario. Desde hace tres años se transan anualmente unos US$9.000 a US$10.000 millones en MONEX, lo que son montos muy altos si se comparan con lo sucedido en años anteriores. Normalmente, el nivel de las operaciones anuales de este mercado cambiario oscilaba entre US$3.500 millones y US$4.000 millones. Por lo tanto, el nivel de las transacciones, a partir de 2023 revela el aumento extraordinario de la cantidad de moneda extranjera que entra al país. Ante esta situación el Banco Central tiene que comprar dólares. Efectivamente, desde 2023, el Banco Central ha comprado montos anuales superiores a US$6.000 millones. Esto significa que ha comprado, en promedio, dos terceras partes del valor de las operaciones realizadas. Ese es el promedio anual, sin embargo, en varios momentos el nivel de las compras ha superado ampliamente el 70%. Incluso, en algunos días la intervención ha llegado a superar el 90% de las operaciones. Aunque es necesaria la intervención, probablemente ha sido más fuerte de lo adecuado. En ese contexto, lo cierto del caso es que la intervención limitó excesivamente el libre juego de la oferta y la demanda. En ese sentido, se equivocan quienes afirman que la evolución del tipo de cambio fue el resultado de un mercado libre. Ningún texto de microeconomía calificaría como mercado libre, de competencia perfecta, a uno en donde un solo comprador adquiere el 70%, o el 80% del producto. Eso es, en buena teoría, un cuasi monopsonio. Un mercado que funciona como monopsonio tiene un solo comprador del producto transado; en este caso, además del Banco Central hay más compradores, por lo tanto, denominamos al MONEX de los últimos años como cuasi monopsonio.

La lógica de la flotación administrada del mercado cambiario

La figura 1 explica el mecanismo de intervención del Banco Central en un sistema de flotación administrada. A la derecha de la figura se representa una situación de déficit de dólares en el mercado cambiario: la demanda (D$) supera a la oferta (O$) de la moneda extranjera en un monto apreciable. En esa situación, si ambas fuerzas del mercado operan libremente, el tipo de cambio subirá debido a que los demandantes de dólares no encuentran suficiente oferta, lo que los obliga a aceptar un precio superior por la moneda extranjera. Si el Banco Central piensa que dicha tendencia al alza del precio es inconveniente intervendrá para detenerla. La intervención consiste en vender dólares para subsanar el faltante de la moneda extranjera. La venta se realiza al precio existente en el mercado, o eventualmente, a un precio un tanto más bajo. Así, se trata de estabilizar el mercado a un precio razonable de acuerdo al criterio de la autoridad monetaria. Esa acción se representa en rojo en la figura 1. Se venden dólares, al menos al precio pre existente de mercado, para que los demandantes de dólares compren con tranquilidad a un precio “normal”, estable, evitando que los oferentes se aprovechen de la situación para vender la moneda extranjera a un precio excesivamente alto. El Banco Central, en este caso, interviene en el mercado para garantizar un precio estable al que necesita dólares.

Figura 1

La flotación administrada

Dos ejemplos de Costa Rica resultan útiles para comprender cómo actúa el Banco Central ante un caso de faltante de dólares.

A finales de mayo de 2017 se experimentó una insuficiencia de moneda extranjera. Como resultado, el tipo de cambio experimentó un incremento importante, subiendo de un nivel inferior a 580 hasta un nivel cercano a los 600, aproximadamente. El Banco Central consideró inconveniente tal aumento por lo que intervino en MONEX, aplicando la lógica de la flotación administrada que contiene la parte derecha de la figura 1. Olivier Castro, presidente del Banco Central en ese momento, frente a la insuficiencia de moneda extranjera, intervino vendiendo dólares a un precio más bajo que el que se producía en el mercado. Con esa intervención, luego de pocos días, el precio bajó alrededor de 20 colones, regresando las transacciones de MONEX a un tipo de cambio cercano a 580. De esta manera, se evitó que el tipo de cambio subiera inconvenientemente, de acuerdo al criterio del Banco Central.

Rodrigo Cubero, presidente del Banco Central, posterior a Castro, hizo algo similar en noviembre de 2018. El tipo de cambio subió rápidamente de 600 a un nivel cercano a 630, presionado por una situación de escasez de dólares. Frente a esto, el Banco Central vendió dólares más baratos. La venta de dólares de cada día se hizo a precios más bajos que el establecido el día anterior. De esta forma, el tipo de cambio bajó cerca de 30 colones para volver al nivel inicial de 600.

Resulta interesante observar que dos presidentes de la autoridad monetaria, con enfoques diferentes de la política económica, operaron de manera similar. Castro, de visión intervencionista, y Cubero, de enfoque liberal, usaron de forma estricta la lógica de la fluctuación administrada.

La extraña intervención actual en un caso de exceso de dólares

La situación externa de la economía costarricense de este momento es diferente a la de los casos anteriores. Hay varios factores que se combinan para generar una mayor cantidad de dólares en el mercado cambiario. En tal caso, la intervención del Banco Central en MONEX debe ser diferente. A la izquierda de la figura 1 se muestra una situación de exceso de dólares en el mercado cambiario, como la que experimenta el país en los últimos años: la oferta (O$) supera a la demanda (D$) de la moneda extranjera en una proporción significativa. En tal caso, si ambas fuerzas del mercado operan libremente, el tipo de cambio caerá debido a que los oferentes de dólares no encuentran suficiente demanda, lo que los obliga a aceptar un precio menor por la moneda extranjera.

Si el Banco Central considera que esa tendencia a la baja del precio es inconveniente para el mercado cambiario, y para la economía en general, intervendrá para detenerla. La intervención consiste en comprar dólares para eliminar el exceso de la moneda extranjera. La compra se realiza al precio existente en el mercado, o eventualmente, a un precio un tanto más alto. Con esto se busca estabilizar el mercado a un precio razonable de acuerdo al criterio de la autoridad monetaria. Esa acción se representa en azul en la figura 1. Se compran dólares, al menos al precio pre existente de mercado, para que los oferentes de dólares sientan la tranquilidad de vender a un precio “normal”, estable, evitando que los demandantes se aprovechen de la situación para adquirir la moneda extranjera a un precio excesivamente bajo. El Banco Central, en tanto entidad estatal responsable de la regulación cambiaria, interviene en el mercado para garantizar un precio estable al “productor de dólares” que es el oferente de la moneda extranjera. Si no existiera tal regulación del Banco Central, el mercado cambiario operaría con la “ley de la selva” moviéndose estrictamente de acuerdo a la oferta y la demanda de los operadores privados, sin una política pública que lo regule. Sería un mercado completamente libre. Pero una flotación administrada no es eso, la intervención del Banco Central controla las oscilaciones inconvenientes del tipo de cambio.

Lo anterior es teoría. Porque el Banco Central ha hecho lo opuesto a lo que dicta la teoría de la flotación administrada. Estamos ante un importante excedente de dólares. Esto genera una presión hacia la baja del tipo de cambio. Por lo tanto, si el Banco Central actuara de acuerdo a la lógica de la flotación administrada, mostrada en la parte izquierda de la figura 1, debería comprar dólares a un precio igual o superior al que se observa en el mercado. Sin embargo, en los últimos años el Banco Central ha hecho lo contrario.

Un ejemplo se muestra en el recuadro A de la figura 2 que reporta el movimiento de MONEX en febrero de 2023. El 8 de febrero se registraba un tipo de cambio del día anterior de 585,8. Para estabilizar el precio correspondía comprar dólares por lo menos a 585,8 o un tanto superior. Pero se hizo lo opuesto. La banda de fluctuación, representada en gris, comenzó a bajar desde un máximo de 587 hasta llegar a un nivel de 561,3. Como resultado, el tipo de cambio bajó casi 25 colones, en pocos días. El Banco Central estimuló la tendencia ya que en la mayor parte de los días compró más del 70% de la moneda transada. Por ejemplo, el 14 de febrero compró el 93% de lo transado.

Figura 2

Intervención a la baja

Otro ejemplo, lo observamos un año después, cuando se produjo una situación similar, como lo reporta el recuadro B de la figura 2. El Banco Central compró cantidades altas de dólares a precios cada vez más bajos, con lo que continuó estimulando la tendencia a la baja del precio. La banda de flotación, dibujada en gris, continuó bajando rápidamente. Para estabilizar el precio correspondía comprar dólares por lo menos a 524,95 o un tanto superior. Sin embargo, se hizo lo contrario. El 15 de enero el Banco Central compró el 94% de los US$91 millones transados ese día. De esta manera, el tipo de cambio bajó de forma sorprendente.

Vale la pena analizar lo que sucedió hace unas semanas, en un día particular, para entender de manera más clara la lógica de la intervención del Banco Central en MONEX. La figura 3 muestra el movimiento del tipo de cambio el 19 de febrero. El día anterior MONEX cerró su operación con un tipo de cambio final de 479,54. MONEX es un mercado que opera de 12 mediodía a 1 PM. Así, el 19 de febrero el mercado comenzó su operación a las 12 PM con un tipo de cambio de referencia de 479,54, mostrado mediante un cilindro amarillo ubicado a la izquierda de la ilustración. Durante la hora que duró el funcionamiento del mercado se transaron US61,2 millones. El Banco Central intervino comprando el 65% del monto de esas transacciones. Se hizo evidente el carácter de cuasi monopsonio del mercado: un gran comprador acaparó la mayor parte de las compras. Al comprar la mayor parte de los dólares el Banco Central fijó la banda de flotación de ese día que tuvo un máximo de 480 y un mínimo de 474,50, los que se dibujan en rojo. Al fijarse esa banda de flotación se estimuló al mercado a que estableciera un precio más bajo que el del día anterior. Como resultado, al terminar sus operaciones a la 1 PM, el tipo de cambio de MONEX cerró en 474,95, representado en amarillo, a la derecha de la ilustración. En una hora el mercado, bajo la forma de cuasi monopsonio, disminuyó casi 5 colones el tipo de cambio.

Figura 3

Flotación a la baja: 19 de febrero de 2026

Fuente: Elaboración propia con datos del Banco Central de Costa Rica

¿Cuál debió ser la intervención del Banco Central ese 19 de febrero? De acuerdo a la teoría de la flotación administrada, mostrada en la figura 1, el Banco Central debió comprar todos los dólares que adquirió a un precio de 479,54. Si algún comprador de dólares ponía en pizarra una oferta para comprar a 477 o a 476, por ejemplo, nadie le hubiera vendido sus dólares a ese precio, porque el Banco Central estaría ofreciendo comprar a un mejor precio: 479,54. MONEX es una subasta, cada uno de los participantes busca el mejor precio. Nadie en su sano juicio vendería sus dólares a 477 o a 476, cuando el Banco Central se los compra a un mejor precio, que sería de 479,54. Así se frena la caída del tipo de cambio, no fijando una banda de flotación que induce a que el precio de compra baje.

Una cantidad importante de analistas afirman con frecuencia lo siguiente: “el Banco Central interviene para evitar una caída mayor del tipo de cambio”. El ejemplo de la figura 3 demuestra que están equivocados en su apreciación. Comprando el 60%, el 70% o hasta el 80% de las transacciones, y fijando una banda de flotación hacia la baja, el Banco Central es el que está generando una tendencia a la baja del tipo de cambio, en lugar de “evitar una caída mayor”. Podemos usar un símil del automovilismo para explicar aún más lo que ha estado sucediendo. Imaginemos que estamos bajando en un automóvil desde Tapesco hasta Naranjo. Recorrer este tramo de carretera supone pasar de 1.800 metros a 1.000 metros sobre el nivel del mar. Se trata de una carretera con pendientes y curvas pronunciadas (el equivalente al excedente de dólares). Una conducción prudente indicaría que debemos avanzar a una velocidad baja, sosteniendo el avance con el freno del auto (el equivalente a comprar dólares al precio del día anterior). Pero, repentinamente nos aburrimos del avance lento hacia Naranjo, y decidimos apretar el acelerador (el equivalente a la banda de flotación a la baja del precio). ¿Cuál es el riesgo de esa conducta?: vamos a tener un accidente grave pronto y probablemente caeremos en un precipicio al borde de la carretera.

Entonces, ¿qué hacemos?

Como el Banco Central ha demostrado una negación crónica de la teoría de la flotación administrada, no hay más remedio que poner un freno legal a los excesos de la acción de la autoridad monetaria. Proponemos la creación de una regla cambiaria que garantice una flotación apropiada del tipo de cambio. Tal regla debe permitir que en MONEX se expresen adecuadamente los desequilibrios entre la oferta y la demanda de dólares; pero usando un esquema de flotación que no arriesgue la rentabilidad del productor nacional y que tampoco ponga en peligro el abastecimiento de los productos básicos que necesita el consumidor nacional.

No pretendemos aquí agotar el detalle de esta regla cambiaria. Nada más esbozamos los trazos generales que deberían especificarse en el plano legal con la participación de expertos en los aspectos legales, legislativos y económicos. Evidentemente, la regla cambiaria debe establecerse mediante una ley que modifique el ordenamiento actual que regula la materia cambiaria. Por lo tanto, el esbozo que planteamos es una propuesta general que se sugiere a la nueva Asamblea Legislativa.

Figura 4

Tipo de cambio. 2006 – 2026

Fuente: Elaboración propia con datos del Banco Central de Costa Rica

La regla cambiaria tendría como antecedente histórico la evolución del tipo de cambio en los últimos 20 años. Ese es el período en el que ha operado la flotación del tipo de cambio, en sus dos modalidades básicas. La figura 4 muestra la evolución del tipo de cambio desde 2006 hasta el presente. En dos décadas de flotación el tipo de cambio ha oscilado entre 500 y 600, excepto en dos oportunidades. La primera fue en el período entre el final de 2021 y el inicio de 2022. El segundo momento en donde el tipo de cambio se ha salido de ese rango de flotación es la situación presente, experimentada en las últimas semanas. Este último momento ha estado influido significativamente por la intervención cambiaria del Banco Central en los últimos años que ha generado una tendencia sistemática a la baja del tipo de cambio, lo que en la figura se muestra mediante la línea roja. Tal tendencia ha creado una caída constante del tipo de cambio, que da como resultado un nivel inferior a 500. Esa situación es un llamado de atención que motiva a crear un mecanismo que detenga la caída exagerada del tipo de cambio (el peligro de accidente bajando a toda velocidad desde Tapesco).

Comprobado el rango de flotación representado en la figura 4, luce como aceptable el pensar en mantener tal margen de oscilación para el futuro. Por lo tanto, la regla cambiaria tendría como objetivo que el tipo de cambio se mantenga en el futuro fluctuando entre 500 y 600, dependiendo de la situación de oferta y demanda de dólares. Si hay un déficit muy fuerte de dólares (alta demanda y poca oferta de dólares) que lleva al tipo de cambio a tocar el límite superior (marcado en azul en la figura), el Banco Central “defenderá” ese límite vendiendo la cantidad de dólares que sea necesaria a 600. Si se produce la situación opuesta (un superávit muy elevado de dólares) que lleva al tipo de cambio a tocar el límite inferior (representado en morado), el Banco Central “defenderá” dicho límite comprando la cantidad de dólares que sea necesaria a 500. Desde luego, la regla cambiaria contemplará la posibilidad de modificar estos límites, en caso de que las circunstancias lo ameriten, como se expone a continuación.

Dado lo anterior, la regla cambiaria consistirá en lo siguiente:

a) Una ley establecerá un límite inferior de 500 y un límite superior de 600 para la flotación del tipo de cambio, comenzando en el período 2026 – 2030. Estos límites serán normas de vigencia en el mediano plazo (4 años); por lo tanto, se llamarán límites de mediano plazo. Tales límites podrán ser modificados al inicio de cada administración gubernamental por la Asamblea Legislativa, mediante mayoría simple, previo dictamen de la Comisión de Asuntos Económicos. La solicitud de cambio puede ser iniciativa del Poder Ejecutivo o del Poder Legislativo. Para emitir su dictamen, esta Comisión solicitará un informe técnico de la Contraloría General de la República, en tanto órgano auxiliar de la Asamblea.

b) Si las circunstancias de la Balanza de Pagos lo ameritan (entradas y salidas de dólares), el Poder Ejecutivo podrá solicitar a la Asamblea Legislativa la modificación de los límites de mediano plazo, como medida extraordinaria, en el transcurso de un período gubernamental. Para eso se repetirá el procedimiento indicado en a). Pero, en tal caso, el cambio de los límites necesitará de mayoría calificada.

c) Para el funcionamiento diario de MONEX, la Junta Directiva del Banco Central establecerá un rango de bandas cambiarias de corto plazo, respetando el rango establecido por los límites de mediano plazo. Esa instancia definirá la periodicidad con que se puedan revisar las bandas. Es decir, existirá un piso y un techo que definirá todos los días el rango de flotación del tipo de cambio. Tal rango no podrá exceder el 5% del nivel establecido para el piso. Por ejemplo, si el piso es 520, el techo podrá ser como máximo de 546. Desde luego, el techo no podrá exceder el límite superior de mediano plazo.

d) El Banco Central tendrá un plazo de tres meses, a partir de la aprobación de la ley, para iniciar un período de transición hacia los límites de mediano plazo. En ese período, la intervención del Banco Central en MONEX deberá modificar gradualmente el tipo de cambio hasta alcanzar el límite inferior de mediano plazo.

Contra el neoliberalismo: Una necesaria reorientación de la política opositora en Costa Rica

Gilberto Lopes
San José, 9 marzo de 2026

Parece que sobran divisas en Costa Rica. Hace ya más de dos años que el colón no para de valorizarse frente al dólar. Aunque el Banco Central atribuye la abundancia de moneda extranjera a la transformación productiva y al éxito del modelo exportador, destacados economistas sugieren una visión distinta.

Norberto Zúñiga, consultor de la firma Ecoanálisis, y Fernando Naranjo, exministro de Hacienda, presidente de la firma Consejeros Económicos y Financieros (CEFSA), citados por CRHoy, sostienen que la valorización del colón se debe principalmente al endeudamiento externo del gobierno en los últimos años.

No se trataría de grandes cambios en la inversión extranjera directa (IED), cuyos niveles fueron similares en 2024 y 2025. El incremento de las reservas monetarias internacionales –afirmó Zúñiga– se explica casi en su totalidad en esos años por el financiamiento externo neto obtenido por el Ministerio de Hacienda.

Naranjo coincide con la idea de que el aumento del endeudamiento externo ha sido uno de los principales responsables por la caída del tipo de cambio. En su opinión, las emisiones de tres mil millones de eurobonos en 2023 generaron un exceso de dólares en el mercado local, a lo que se sumaron dos emisiones más, por mil millones, en noviembre de 2025 y enero de 2006, con altas tasas de interés.

La mayor oferta de dólares no es resultado de un aumento de las exportaciones –las exportaciones del régimen definitivo crecieron solo entre del 1 % y 1,5 % el año pasado, dijo Naranjo–, ni de las inversiones extranjeras directas o del turismo, sino del endeudamiento.

El resultado es que la deuda del Gobierno alcanzó 60,4% del PIB en diciembre pasado, según los datos de Hacienda, lo que permite al gobierno congelar los salarios de empleados en 2027, aplicando la “regla fiscal” aprobada durante el gobierno del PAC, de Carlos Alvarado.

Las “reglas fiscales” de la Unión Europea son un engaño

No hay ni una sola razón científica que permita asegurar que mantener déficits fiscales inferiores al 3% del PIB o del 60% en el caso de la deuda pública, implicará una reducción de la deuda o una reactivación de la actividad económica”. “Más bien sucede todo lo contrario, pues el gasto público es fundamental para llevar a cabo inversiones fuera del alcance de la iniciativa privada”, advirtió el economista español Juan Torres López.

Catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Sevilla y miembro del Consejo Científico de Attac España (una organización “opuesta a la dictadura de los mercados y la especulación financiera”), Torres vuelve sobre el tema, una y otra vez, en su página “Ganas de escribir”. Hace ya algunos años, antes de que se pensionara, lo fui a entrevistar a Sevilla y, desde entonces, vuelvo ocasionalmente a sus páginas.

Con el Tratado de Maastricht (de febrero de 1992) –dice Torres– se establecieron esas reglas fiscales en la Unión Europea (UE): los déficits públicos no debían superar el 3% del PIB, ni la deuda pública el 60%.

Durante la crisis que se inició en 2007 la disciplina fiscal basada en ambos criterios se reforzó. Se trataba, como dijo la entonces canciller alemana, la conservadora Angela Merkel, de ponerle un candado, de asegurarse de que “ningún Parlamento pudiera cambiarlas”.

La excusa fue que era imprescindible reducir la deuda y que eso sólo se podía conseguir disminuyendo el gasto público y los déficits. La realidad ha mostrado que la disciplina fiscal, en lugar de disminuir ha aumentado, en contra de lo que se aseguraba tras recortar el gasto público.

Carmen Reinhart, economista de origen cubano y profesora de Harvard sobre deuda soberana, y Kenneth Rogoff, también profesor de Harvard sobre deuda, habían publicado, en 2011, resultados de un análisis de ocho siglos de historia financiera, que los llevó a concluir que si la deuda superaba el 60% del PIB en los países emergentes y el 90% en los más avanzados el crecimiento económico se deterioraba.

Una tesis que se popularizó en todo el mundo para justificar las políticas de recortes de gasto con las que se prometía reducir la deuda. Unos meses más tarde, Thomas Herndon, Michael Ash y Robert Polin publicaron, en el Cambridge Journal of Economics, en marzo del 2014, una crítica al trabajo de sus colegas de Harvard. La base de datos con la que trabajaron contenía errores y ausencias importantes, sin los cuales sería imposible llegar a su conclusión a la que llegaron.

No tiene fundamento científico o empírico alguno limitar el crecimiento de la deuda al 60% del PIB, afirma Torres. No hay absolutamente ninguna prueba que permita afirmar que ese porcentaje es más conveniente que el 30%, el 100%, o cualquier otro.

¿Acaso la economía europea en su conjunto se desempeña mejor y es más competitiva que la de Estados Unidos por tener un porcentaje de deuda pública mucho más bajo, de 100% del PIB en la Eurozona y 93% en la UE, frente al 134% en EEUU?, se pregunta.

Criterio similar expresan Philipp Heimberger y Anna Matzner, economistas del Vienna Institute for International Economic Studies (WIIW), quienes aseguran que la consolidación fiscal tiene efectos contractivos a lo largo del ciclo económico.

En un artículo publicado en febrero pasado –“Fiscal Consolidation Costs Europe Jobs and Deepens Inequality”– aseguran que los resultados de sus estudios muestran que el ajuste fiscal ralentiza mucho más la economía en etapas de recesión que en periodos de expansión.

La conclusión es que asegurar que más deuda pública implica menor crecimiento económico “ha sido un fiasco”, dice Torres.

No funciona allá, ¿funcionará aquí?

A estas alturas cualquier persona inteligente se hará la misma pregunta: si las autoridades europeas desean de verdad que disminuya la deuda y aumente la actividad económica, ¿por qué se empeñan en tomar medidas de disciplina fiscal cuyo efecto evidente, y que nadie puede negar, ha sido el contrario?

Naturalmente, debemos hacernos la misma pregunta aquí. La “regla fiscal”, que congela los salarios públicos cuando la deuda supere 60% del PIB, solo ha servido para un notable deterioro de los servicios públicos y para la fuga de profesionales calificados, del área de la salud y la educación superior, entre otras. Ha contribuido también al empobrecimiento de sectores de la población dependientes de los salarios públicos y provocado una creciente disparidad social, que alimenta el negocio de las drogas ilícitas y el narcotráfico, especialmente entre jóvenes y en las zonas marginales del país.

En Costa Rica, esas políticas –con las que soñaban los sectores neoliberales más radicales– fueron impulsadas por un partido surgido de lo que parecía el agotamiento de las medidas de privatización y ajuste fiscal, a la que, en su momento, se sumó una cierta izquierda. Pero que, una vez en el poder, se alió a los grupos más conservadores, que las impulsaron gobernando bajo una relativa sombra, entre 2018 y 2022, durante el gobierno de Alvarado.

Políticas que ha seguido profundizando el actual gobierno de Rodrigo Chaves –que concluye su período en mayo próximo–, habiendo logrado elegir a su candidata, Laura Fernández, con una amplia mayoría, para encabezar el gobierno el próximo cuatrienio. No hay razón alguna para pensar que su programa se orientará en una dirección distinta.

Uno de los resultados de esas políticas, como lo señaló Fernando Naranjo en artículo publicado el pasado 16 de diciembre –“De paso de jaguar a ritmo de tortuga”– es que la economía costarricense, en su parte doméstica, donde se concentra aproximadamente el 85% de la producción nacional, excluyendo las exportaciones de zonas francas, creció en años anteriores alrededor de 4,7%. El año pasado (2024), creció un 3,0% y en lo que llevamos del presente año (2025), “con dificultad llegará a un 2,3%”.

“No sólo la actividad económica ha bajado –agrega–, sino que la creación de empleos se convirtió en una reducción de los puestos de trabajo de cincuenta mil personas”.

Más grave es a situación de desempleo juvenil. En noviembre del 2025 la tasa de desempleo del sector llegó a 17,6%, comparada con una tasa de desempleo total de 6,6%.

“En el año 2010, de acuerdo con cifras oficiales, había 313.903 jóvenes trabajando activamente. En noviembre del 2025 la cifra descendió a 191.198, o sea 115.640 puestos de trabajo menos. En 15 años, el país no ha generado nuevos empleos para los jóvenes”, concluye Naranjo.

El fracaso de la oposición

Pese a esta realidad, la oposición insiste en su campaña contra los malos modales del presidente, contra sus desafíos a los otros poderes del Estado, contra sus ataques a los partidos tradicionales, sin que esa crítica logre permear una opinión pública harta de los engaños del pasado reciente y de los resultados de por lo menos 40 años de un neoliberalismo que ha ido demoliendo los cimientos del Estado Social, construido desde mediados del siglo pasado en Costa Rica, con especial éxito.

Parece cada vez más evidente que solo un redireccionamiento de la política opositora, hacia la crítica de las medidas más radicales del modelo neoliberal, permitirá reorganizar el escenario político y enfrentar la nueva ola que vendrá con el gobierno de Laura Fernández.

FIN

¿Casualidad o estrategia?

Bernardo Archer Moore, presidente de ACUDHECA.

Por Bernardo Archer Moore
Cahuita

Durante las últimas tres décadas del siglo XX y la primera del XXI, el cierre de las líneas ferroviarias en el Caribe Centroamericano marcó el inicio de la etapa final de un agresivo proceso de despojo y gentrificación que afectó principalmente a la población afrodescendiente.

En Honduras se clausuró la línea entre San Pedro Sula y Puerto Cortés en 1994; en Costa Rica, la conexión de Puerto Limón a San José dejó de operar en 1995; y en Panamá se cerró el tramo Guabito–Puerto Almirante en 1996.

Esos años constituyen puntos clave: La pérdida de transporte y logística locales fue el detonante económico que precipitó el desempleo masivo y la desarticulación de economías de subsistencia de múltiples pueblos afrodescendientes caribeños.

Es un hecho innegable, que las comunidades mayormente perjudicadas fueron, en su mayoría, afrodescendientes que desde generaciones vivían de la agricultura local, el comercio pequeño y el trabajo en ferrocarriles y puertos.

Con el fin de los trenes desapareció no solo una vía de conexión sino también mercados, empleos y una red social económica que sostenía a familias enteras. El resultado inmediato fue el desarraigo poblacional.

Muchos habitantes abandonaron tierras ancestrales, emigraron en busca de trabajo o vendieron propiedades bajo presión económica; otros quedaron atrapados en situaciones de vulnerabilidad o en formas precarias de ocupación de la tierra, debido a políticas prohibitivas de titulación a principios del siglo.

Paralelamente, la inacción estatal y la complicidad de grandes empresas —bananeras y corporaciones nacionales e internacionales — facilitaron la llegada de inversores con mayor poder financiero.

En Costa Rica, las familias que resistieron vender enfrentaron usurpaciones toleradas por instituciones públicas y la imposición de figuras de protección ambiental (humedales, parques nacionales, refugios), que por un lado “conservaron” territorios, y por otro limitaron la posibilidad de uso tradicional de la tierra.

Esa estrategia —abandono administrativo combinado con marcos regulatorios— exacerbó la expulsión de residentes tradicionales y la transferencia de tierras al sector privado y al Estado.

Lo que siguió fue una regentrificación evidente: La aparición de centros comerciales, tiendas libres de impuestos en Guabito, y empresas controladas por nuevos inversores e inmigrantes que transformaron el tejido urbano y comercial.

Localidades como Guabito y Changuinola de Bocas del Toro, Sixaola, Manzanillo, Punta Uva, Cocles, Puerto Viejo, Estrada, Marina, Siquirres, Tortuguero y Barra del Colorado, hoy exhiben una creciente oferta comercial moderna, pero con una población afrodescendiente reducida y marginada, salvo excepciones muy marcadas.

En contraste, Cahuita ha logrado conservar buena parte de las propiedades familiares de los años setenta; es, hasta ahora, el último bastión que ha resistido parcialmente la política de desplazamiento y transacción total de tierras.

Defender ese legado —las tierras, la memoria y la continuidad comunitaria— es la tarea urgente para evitar que más pueblos se conviertan en ejemplos de desarraigo y regentrificación irreversible.

Transformación de la máscara tradicional en Yímba Cájc

Por Uriel Rojas

✅Símbolo de resistencia e identidad

En la tradición de los Cagrú rójc (los diablitos), los antepasados indígenas utilizaron una máscara con diseños sencillos representando figuras mayoritariamente antropomorfas.

Lo usaron como recurso de defensa “para asustar a sus enemigos”.

Posteriormente ese diseño tradicional se ha venido fusionando con nuevos materiales, pero conservando sus técnicas ancestrales y su simbolismo cosmogónico y espiritual como parte de su identidad.

La máscara tradicional se ha fusionado con acrílicos que ilustran figuras de flores, hojas, animales, frutas, semillas, agua, sol, fuego, etc.

También han incorporado lienzos o retazos de manteles tradicionales de algodón, combinados con jícaros labrados, ajustados al diseño original de la máscara.

Estas adaptaciones socioculturales han permitido que la máscara conserve su vigencia y funcionalidad espiritual y cosmogónica para el pueblo indígena de Yímba Cájc.

En la foto: Obra de J. Eusebio Lázaro O.

¿Daño colateral o el negocio de Wall Street? Nosotros ponemos los muertos, ellos lavan el dinero

Por JoseSo (José Solano-Saborío)

Hagámonos una pregunta incómoda, de esas que la mayoría prefiere evadir: ¿Qué va a pasar cuando un familiar suyo se tenga que enlistar en una fuerza armada? Peor aún, ¿qué hará cuando alguien que usted ama se convierta en el “daño colateral” de una de sus operaciones militares? ¿Empezará por fin a oponerse y a alzar la voz, o seguirá guardando el mismo silencio de ahora?

El oficialismo fue a Mar-a-Lago, el Club Privado de Trump que, junto a su propietario, aparece mencionado no una, ni dos, sino cientos de veces, en los “Archivos de Epstein”; para firmar un acuerdo, supuestamente “Anti Carteles” de la droga, junto a otros 11 países latinoamericanos más, que tienen en común el tener en el poder a grupos y presidentes Populistas y vasallos de extrema derecha neo conservadora, pero que en realidad fue otra cesión más de la soberanía a la decadente potencia del Norte, como una extensión más de su Doctrina Monroe.

Hoy nos quieren vender la idea de que la militarización es la varita mágica contra el narcotráfico. Nos piden que cedamos nuestra paz a cambio de una supuesta seguridad. Pero seamos racionales y veamos a nuestro alrededor. Colombia y México tienen ejércitos inmensos, equipados hasta los dientes. Honduras tiene una base militar de los Estados Unidos instalada en su propio territorio. ¿Qué diferencia real ha hecho todo esto para evitar el narcotráfico? Ninguna. La sangre se sigue derramando en las calles latinoamericanas mientras el negocio sigue intacto.

La cruda realidad es que, mientras los Estados Unidos no dejen de financiar este mercado y de enviar ríos de armas a los carteles de la droga, la guerra está perdida. No hacemos absolutamente nada con discursos de “amarnos” y con permitir absurdos como que lancen misiles a nuestro territorio soberano, si no se ataca la raíz del problema.

Y esa raíz tiene código postal. ¿Cuándo hemos visto grandes operativos de la DEA y el FBI en su propio país? ¿Cuándo hemos visto que tumben las puertas en los suburbios ricos donde se distribuye la droga? Y lo más crítico: ¿Cuándo hemos visto políticas reales, persecución y sanciones a los enormes capitales ensangrentados que se lavan, a plena luz del día, en Wall Street?

En esta región nosotros ponemos los muertos, el “daño colateral” y las lágrimas, pero el dinero se cuenta en el norte. No nos engañemos más: el problema del narcotráfico nace, crece y se fortalece en Estados Unidos, el país que tiene la mayor demanda de drogas ilegales del mundo.

Ya es hora de dejar de comprar recetas fracasadas y de exigir que quienes consumen y lavan el dinero, asuman su verdadera responsabilidad.

Ciclo de Diálogos: Páginas Premiadas… Mamá tiene cien años

Iniciamos nuestro ciclo de diálogos con la novela galardonada de los Premios Nacionales de Literatura 2025!.

Vení y compartí con Rodolfo Arias Formoso sobre su obra Mamá tiene cien años, una pieza que logra articular la experiencia individual con nuestra memoria colectiva.

  •  Miércoles 11 MARZO
  •  10:00 a. m.
  •  Sala España, Biblioteca Nacional de Costa Rica
  •  Conduce: Juan Hernández

¿Quién lo mató?

Freddy Vargas Aguilar
Tel 8620 0780

En estos momentos de tensión geopolítica por incremento de guerras hay un peligro para el Capital que pasa desapercibido: La posibilidad del levantamiento de los pueblos en un Movimiento Popular Político, que sería universal.

En el caso de Costa Rica requiere Diálogo. Un Diálogo sobre la acción. En los hogares, en las oficinas, en las universidades, en los sindicatos, en los partidos políticos, ¿se dialoga? El diálogo requiere Coraje y Astucia. ¿Puede alguien explicar cómo consigue el sistema transformar al costarricense en tico, esto es, en Siervo menguado? Siervo menguado es una forma elegante de decir… ¿qué?

Sócrates, en la Grecia clásica se dedicó a provocar a sus contemporáneos con su mayéutica. ¿Qué no es, sino la mayéutica, que interrogar inquisitorio? Tuvo éxito, los jóvenes lo escucharon. Recordamos los nombres de Sócrates, Platón. ¿Se recuerda algún nombre de los que lo mataron?

¿Será que en Costa Rica lo que se hace es blablear, berrear? ¿Es a eso a lo que le ponen una plaquita dorada que dice “Pensar crítico”?

El tico estaba dormido cuando una pesadilla lo despertó. Oía gritos, “violencia”, “dictadura”, “los Tinoco”. ¿Hay algún Tinoco por allí? Se despertó sobresaltado, se vistió rápido y salió resuelto a la calle a defender la democracia. ¿Qué hizo? Fue a votar. Y, ¿después? Tranquilo por haber cumplido heroicamente con su deber, regresó a su casa, acomodó la cama, se volvió a dormir.

A todo esto, ¿Quién mató a Sócrates?

¿Lo mataron?

El valor histórico de combatir la guerra neocolonial y abolir el instrumento terrorista de Israel

Óscar Barrantes Rodríguez

Vender la palabra y empeñar la dignidad, ya no digamos la consciencia, parece resultar un desliz gratuito de algunos sionistas regalados. Sobre todo, de aquellos, que, con careta rajada de comunista o izquierda reciclada, venden sus cínicos y repugnantes labores al imperialismo y al sionazismo.

Los encontramos a lo largo y ancho de Nuestra América con máscaras coloreteadas, cuando tratan de justificar la guerra de agresión imperialista contra un Irán. Ahora resulta que, como vivimos los verdaderos comunistas y revolucionarios 50 años atrás la Revolución cubana, acusando a su máximo líder _ el Comandante Fidel Castro Ruz _ de «comerse a los niños”; ahora resulta que los Ayatolas «desayunan y almuerzan con pobres niñas y matan a indefensas mujeres por no llevar velo». Sobre todo, es cuestión de revisar trayectorias de personajes en este medio siglo que, en Latinoamérica, alguna vez, se hicieron pasar como comunistas, socialistas o progres y hoy cantan loas a Soros, a Trump o Netanyahu, estos dos últimos auténticos criminales de guerra. Cinismo y labores repugnantes cuando defienden directa o indirectamente el sionazismo ocultando los bombardeos de hospitales y escuelas de niñas por una guerra impuesta al pueblo iraní.

El origen del Estado sionista teocrático, terrorista de Israel, se inscribe en la estrategia imperialista anglo-washingtoniana desde 1945.

Ese es el primer acto de la estrategia del absolutismo occidental hegemonista hacia la imposición del «gran Israel», punta de lanza o «proxi”; de la invasión.

El territorio Palestino ocupado por el Reino Unido, lo destinan desde las capitales del neocolonialismo sionista occidental hacia el «rediseño del Oriente Medio» como provincias neocoloniales del imperialismo.

Los adalides de la «democracia» decretan la esclavitud moderna en Asia occidental y territorios del Magreb.

Con la parafernalia del sionismo _ que no es lo mismo que judaísmo o cristianismo _ esparcen la mentira de que «Israel es el pueblo elegido de Dios».

La tragedia contemporánea para el pueblo palestino, las naciones árabes, Magrebíes, persas y de confesión judeo-cristiana _ entre ellas el islam _ inicia hace más de siete décadas. El occidente invasor siembra el cáncer de la guerra terrorista en la región; tras los recursos naturales como las reservas de Petróleo, tierras raras, agua y gas, la esclavitud de pueblos y dominio global hasta hoy.

Los episodios de barbarie, guerras y masacres en el Medio Oriente se urdieron en Washington y Londres, se perpetraron desde la cúpula degenerada del Estado implantado de Israel.

¿Por qué el poder financiero del Estado invasor de Israel?

¿Por qué un Estado artificial incrustado como un cáncer, aparece de la nada armado hasta los dientes y cómo potencia militar regional?

¿Por qué es el ejército israelí poseedor de ojivas nucleares y, no respeta ninguna regulación internacional sobre armas atómicas?

¿Por qué ostentan la prepotencia de tener las más avanzadas tecnologías de destrucción militar?

¿Por qué se presentan en la narrativa del dominio mediático de los pueblos de occidente, como supuestas víctimas de un “terrorismo” inventado en los cuarteles de la CIA y el Mossad, cuando los terroristas y genocidas los hemos visto desde 1945 con las bombas atómicas lanzadas a Japón y las guerras de exterminio en el Oriente Medio?

Como un tumor maligno incrustado deliberadamente, la casta sanguinaria de Israel y sus amos obviaron el acuerdo de la ONU y apresuraron un plan de tierra arrasada del territorio palestino, fuera de las marcas limítrofes asignadas.

Millones de miles de kilómetros cuadrados palestinos y árabes invadidos, colonos hostiles enclavados, genocidio de naciones completas, guerras terroristas, fuerzas mercenarias proxis, minado de la región con bases militares y todas las formas de sedición, tropelías y violencia irregular o abierta, para desestabilizar la soberanía y la autodeterminación de los gobiernos legítimos de la región.

El objetivo de occidente nazi-sionista y sus herramientas de coloniaje, de guerra multiforme, de pillaje, de ocupación de «espacio vital», es extender garras desde una oligarquía fundamentalista y supremacista profunda, para despojar territorios y someter pueblos en interés depredador de las corporaciones imperialistas y, potenciar super-ganancias; a Costa de los derechos y la sumisión de los pueblos del planeta.

Israel como Estado artificioso se trama con el propósito de extender los tentáculos de Europa Otanazi y EE. UU., en el Medio Oriente y el Golfo Pérsico. Por ello, las naciones de la región han adoptado una estrategia de resistencia, defensa y batalla existencial.

El Estado de Israel un instrumento útil y asesino del imperialismo occidental genocida. Lo que estamos viviendo es la soberbia enloquecida de la aristocracia absolutista occidental, secuaces y forajidos de época.

Recordemos las masacres de Sabra y chatila, los bombardeos sistemáticos a Líbano, Siria, Cisjordania y Gaza, el genocidio de más de cien mil y decenas de miles de niños palestinos en el último año y, apenas hace algunos días de 180 niñas en una escuela de Irán.

Esa ambición y delirio de una élite criminal es incompatible con las aspiraciones de la humanidad. El único camino de la especie humana en la actualidad es confrontar el terrorismo de Estado y sus proxis terroristas, (Al Qaeda, Desh- Estado Islámico, Al Nusra, entre otras) la humillación de las naciones, la negación de la soberanía igualitaria de los países, la decisión de los pueblos a vivir con dignidad, acorde a sus tradiciones y en paz.