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Autor: María José Ferlini Cartín

Advertencia al pueblo tribal de Cahuita

Bernardo Archer Moore, presidente de ACUDHECA.

Bernardo Archer Moore
Adulto Mayor de Cahuita
Presidente de ACUDHECA

En días recientes se informó que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) inició el análisis preliminar de una petición presentada por el señor Marco Vinicio Levy Virgo en representación del denominado «Pueblo Tribal Afrodescendiente de Limón».

Más allá de quiénes estén siendo representados en dicha gestión, es importante que los habitantes de Cahuita comprendan las posibles implicaciones de algunas de las pretensiones divulgadas públicamente, especialmente aquellas relacionadas con los llamados «derechos territoriales colectivos» y el denominado «saneamiento territorial».

Según la información difundida, la propuesta persigue el reconocimiento de un territorio colectivo afrodescendiente, acompañado de procesos de delimitación, demarcación y titulación.

En este modelo, la propiedad dejaría de estar inscrita a nombre de personas individuales para pasar a formar parte de una figura jurídica colectiva que representaría a la comunidad.

Esto implica que las tierras quedarían sujetas a un régimen especial donde no podrían venderse, hipotecarse ni transmitirse libremente mediante los mecanismos tradicionales de propiedad privada.

La principal interrogante es cómo afectaría este modelo a los actuales propietarios afrodescendientes que poseen escrituras debidamente inscritas en el Registro Nacional y cuyos derechos han sido ejercidos durante generaciones.

La experiencia costarricense demuestra que los procesos de saneamiento territorial no siempre se desarrollan sin conflictos.

Desde el año 2010, diversos territorios indígenas del país han enfrentado disputas por la tierra, enfrentamientos sociales, desplazamientos y hechos de violencia derivados de reclamaciones territoriales superpuestas.

Casos como Salitre, Térraba, Cabagra, Ujarrás, Boruca, China Kichá y, más recientemente, Keköldi-Cocles, evidencian la complejidad de estos procesos.

Por ello, antes de respaldar cualquier propuesta territorial colectiva, resulta indispensable analizar cuidadosamente sus consecuencias jurídicas, económicas y sociales. Y asegurarse que sean congruentes con nuestra cultura, costumbres y ética de convivencia comunitaria.

Tengamos presentes siempre: Que no todo lo que suena bien necesariamente beneficia a todos por igual.

Los peores actos de injusticia siempre han venido ocultados detrás de una fina retórica de engaño.

Cuando se trata de asuntos legales, es importante buscar el significado jurídico de cada palabra sofisticada o «rimbombante» como, por ejemplo:

… «saneamiento territorial y derecho colectivo de las tierras de un territorio tribal«.

De esta manera, reducimos el riesgo de ser engañados, como lamentablemente lo fueron nuestros ancestros.

Los habitantes de Cahuita deben informarse, participar y exigir transparencia sobre cualquier iniciativa que pueda afectar sus derechos de propiedad, el patrimonio heredado de sus antepasados y la capacidad de transmitir esos bienes a las futuras generaciones.

La defensa de nuestros derechos históricos exige reflexión, información y participación consciente.

Recurso de amparo contra la presidenta por omisión de respuesta sobre la mora del Tribunal Ambiental Administrativo

La Asociación Confraternidad Guanacasteca informó que interpuso un recurso de amparo ante la Sala Constitucional contra la presidenta de la República, Laura Fernández Delgado, al considerar que no recibió respuesta a una gestión presentada el pasado 16 de mayo, mediante la cual solicitó la adopción de medidas para atender la mora que enfrenta el Tribunal Ambiental Administrativo (TAA).

De acuerdo con el comunicado emitido por la organización, el recurso quedó registrado bajo el expediente 26-020694-0007-CO, actualmente en conocimiento de la Sala Constitucional.

Según Confraternidad Guanacasteca, la gestión presentada a la Presidencia planteaba tres solicitudes principales: reforzar los recursos humanos del Tribunal Ambiental Administrativo; establecer métricas de rendimiento y plazos máximos para la resolución de expedientes; y garantizar el nombramiento permanente de jueces titulares y suplentes para evitar la parálisis institucional.

La Asociación sostiene que el despacho presidencial trasladó la gestión al Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE), pero que no emitió una respuesta directa respecto de las solicitudes formuladas a la Presidencia en el ejercicio de sus competencias. Sobre esa base, el recurso plantea una presunta omisión de respuesta y solicita la intervención de la Sala Constitucional.

Señalan mora en el Tribunal Ambiental Administrativo

Como parte de los argumentos del recurso, la Asociación cita un oficio emitido por el propio Tribunal Ambiental Administrativo, en el cual se describe la carga de trabajo que enfrenta ese órgano.

De acuerdo con ese documento, el Tribunal mantiene más de 4.560 expedientes administrativos en trámite, además de 317 expedientes en etapa de seguimiento de ejecución, situación que, según las juezas del Tribunal, incide en el cumplimiento de una justicia ambiental pronta y cumplida. El oficio también señala las limitaciones de personal con que actualmente opera la institución.

En su recurso, la Asociación solicita que la Sala Constitucional ordene a la Presidencia emitir una respuesta formal a la gestión presentada en mayo y que, en el ejercicio de sus competencias, instruya al MINAE para elaborar un plan de fortalecimiento del Tribunal Ambiental Administrativo que contemple recursos, modernización tecnológica, digitalización, fortalecimiento del personal y metas verificables para reducir la mora.

Antecedentes

SURCOS ha informado anteriormente sobre las gestiones impulsadas por la Asociación Confraternidad Guanacasteca en torno al funcionamiento del Tribunal Ambiental Administrativo y al seguimiento del expediente relacionado con el caso Hotel RIU Guanacaste.

En esas publicaciones se dio cuenta de la preocupación manifestada por la organización respecto de la mora acumulada en el Tribunal y de la solicitud dirigida a la Presidencia de la República para promover medidas orientadas a fortalecer la capacidad institucional del órgano encargado de conocer denuncias por daño ambiental.

Corresponderá ahora a la Sala Constitucional determinar la admisibilidad y resolver el recurso presentado conforme al procedimiento establecido por el ordenamiento jurídico costarricense.

UCR sale en defensa del sistema de salud y advierte riesgos ante cambios estructurales

María del Mar Izaguirre Cedeño, periodista UCR

El Consejo Universitario advierte que reformas sin base técnica causarían un ‘daño irreparable’ a la Caja Costarricense de Seguro Social.

La Universidad de Costa Rica (UCR) instó a las autoridades del Estado a analizar con detenimiento el contexto, las causas estructurales de la situación actual y los efectos que cualquier transformación pueda tener sobre los principios de universalidad, equidad y solidaridad que han caracterizado históricamente a la seguridad social costarricense.

La preocupación de esta Casa de estudios superiores surge luego de que trascendieran las intenciones del diputado Nogui Acosta Jaén, de impulsar «cambios profundos» en la gestión de la salud pública.

Para la UCR, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) constituye la columna vertebral de la institucionalidad democrática surgida tras la guerra civil de 1948, por lo que su fortalecimiento y preservación son fundamentales para reducir las desigualdades sociales.

En ese sentido, considera que la persistencia de la deuda estatal con dicha institución es motivo de preocupación permanente la, ya que supera los cuatro billones de colones, afecta la sostenibilidad financiera del sistema y genera tensiones sobre la capacidad para garantizar la universalidad de sus servicios.

A esto se suman los datos de la Auditoría de la CCSS, que advirtió que el presupuesto estatal previsto para el próximo año apenas cubriría el 1,9% de la deuda pendiente. Para el Consejo Universitario, esta situación evidencia una marcada brecha entre las necesidades financieras de la Caja y el respaldo que recibe por parte del Estado.

Para la UCR, toda reforma debe basarse en un análisis riguroso de las tensiones estructurales del sistema, así como en criterios técnicos, científicos y jurídicos, para evitar medidas que puedan profundizar los problemas existentes y agravar la situación del sistema de salud.

Pronunciamiento completo:
https://www.cu.ucr.ac.cr/pronunciamientos/2026/pronun175.pdf

Imagen con fines ilustrativos: Karla Richmond – UCR

Cuando una comunidad invierte en su memoria, también construye su futuro: Maraya Jiménez culmina una etapa de formación que nació en Cahuita

Hace poco más de una década, una joven de Cahuita comenzó a participar en un proyecto comunitario que buscaba recuperar la memoria histórica escondida bajo las aguas del Caribe costarricense. Ese camino, construido colectivamente por familias, personas buceadoras, pescadores, juventudes, organizaciones sociales, instituciones públicas y especialistas nacionales e internacionales, permitió que el pasado 24 de junio de 2026 Maraya Jiménez Taysigue culminara en la Universidad de Cádiz, España, una etapa fundamental de su formación en el Máster en Arqueología Náutica y Subacuática.

Maraya Jiménez Taysigue

Más que un logro individual, la culminación de esta etapa representa el resultado de un proceso comunitario que durante años apostó por la formación de liderazgos locales para fortalecer la protección del patrimonio cultural subacuático y la memoria histórica del Caribe Sur.

Maraya es presidenta del Centro Comunitario de Buceo Embajadores y Embajadoras del Mar (CCBEEM), organización comunitaria a la que se integró siendo adolescente y desde la cual ha participado en iniciativas de ciencia ciudadana, conservación marina, arqueología subacuática comunitaria y recuperación de la historia afrodescendiente e indígena de Cahuita.

Durante estos años, el CCBEEM ha impulsado un modelo de trabajo basado en la participación comunitaria que reúne juventudes afrodescendientes, indígenas Bribri y Cabécar, personas pescadoras, personas mayores, instituciones públicas, universidades y especialistas de distintos países. Ese proceso permitió consolidar investigaciones que alcanzaron reconocimiento nacional e internacional, entre ellas la identificación científica de dos barcos esclavistas naufragados frente al Parque Nacional Cahuita, vinculados al desembarco de cientos de personas africanas en marzo de 1710, un hallazgo que ha contribuido a reescribir parte de la historia del Caribe costarricense.

La oportunidad de cursar estudios avanzados en España surgió gracias al reconocimiento alcanzado por ese trabajo comunitario y al respaldo de instituciones como la UNESCO y el Museo Nacional de Arqueología Subacuática de España. Sin embargo, la posibilidad de concretar esa formación dependió también de una amplia campaña de solidaridad impulsada desde la propia comunidad.

Mediante la iniciativa «Colón por Colón, euro por euro, dólar por dólar», numerosas personas, familias, organizaciones, rifas comunitarias, actividades de buceo y donaciones hicieron posible financiar la permanencia de Maraya en Cádiz. La campaña se convirtió en una expresión concreta de confianza en la capacidad de las juventudes del Caribe Sur para devolver ese conocimiento a sus comunidades.

En una declaración enviada a SURCOS, Maraya expresó que este proceso ha sido posible gracias al respaldo recibido:

«Todo esto ha sido gracias a la comunidad del Caribe Sur y de Costa Rica en general, la comunidad que me ha apoyado y me ha acuerpado económicamente, emocionalmente y en muchos otros sentidos. Me siento muy feliz.»

La joven explicó además que la ceremonia realizada el 24 de junio marca la culminación de una etapa, pero no el final de su formación. Actualmente participa en prácticas arqueológicas en la bahía de Algeciras, donde fortalece conocimientos en prospección, excavación, registro y uso de tecnologías aplicadas a la arqueología subacuática. Posteriormente regresará a Costa Rica para concluir su tesis, prevista para septiembre, y más adelante realizará prácticas profesionales en Campeche, México, especializadas en patrimonio cultural subacuático.

Por esa razón, y atendiendo la precisión realizada por la propia Maraya, esta publicación consigna correctamente que culminó esta etapa del Máster en Arqueología Náutica y Subacuática. Una vez aprobada su tesis obtendrá el título profesional correspondiente.

La investigación que desarrolla se encuentra estrechamente vinculada con la experiencia del CCBEEM y con el modelo de participación comunitaria construido en Cahuita. Esa continuidad también se refleja en la ponencia que presentará durante el I Congreso de Patrimonio Cultural de la Universidad de Costa Rica, titulada «Reconectando las raíces del Caribe Sur: gestión comunitaria del patrimonio cultural subacuático en Cahuita, Costa Rica», donde expone cómo las comunidades pueden convertirse en protagonistas de la investigación, protección y apropiación social de su patrimonio.

El proceso vivido por Maraya también ha encontrado eco entre personas descendientes de quienes protagonizaron la historia recuperada por estas investigaciones. Familiares de Miguel Maroto —africano de 16 años que desembarcó libre en las costas de Cahuita tras el naufragio de 1710 y cuyos descendientes viven hoy en Costa Rica— enviaron un mensaje a la comunidad en el que expresan:

«Muchísimas gracias por compartir la información, sin duda alguna un gran logro para todos ustedes que tanto han trabajado. Muchos éxitos para Maraya y a ustedes como comunidad en esta nueva etapa.»

Ese reconocimiento resume el significado de un proceso que trasciende la formación académica de una persona. Durante más de una década, la comunidad de Cahuita ha demostrado que la recuperación de la memoria histórica puede convertirse también en una herramienta para fortalecer la identidad, formar nuevos liderazgos, proteger el patrimonio cultural y natural y abrir oportunidades para las nuevas generaciones.

La historia de Maraya Jiménez Taysigue es, en ese sentido, también la historia de una comunidad que decidió invertir en el conocimiento como forma de construir su futuro.

SURCOS invita a conocer el testimonio de Maraya Jiménez sobre este proceso de formación y sobre el papel que han tenido la organización comunitaria y la participación ciudadana en la recuperación de la memoria histórica y el desarrollo local; para ello presentamos el video compartido por el CCBEEM.

Cuando Dios vuelve a ocupar el primer lugar

Glenm Gómez Álvarez, Pbro.

El Evangelio de este domingo (Mt 10,37-42) nos plantea preguntas incómodas, pero necesarias. Son preguntas que atraviesan toda la existencia humana y que Jesús no evita. Más bien las pone delante de nosotros con una claridad que a veces resulta desconcertante.

La primera pregunta es: ¿Qué es lo primero en nuestra vida?

Cuando Jesús afirma: «El que ama a su padre o a su madre más que a mí no es digno de mí», no está atacando la familia ni despreciando los afectos humanos. De hecho, la familia constituye la célula fundamental de la sociedad y es el primer espacio donde aprendemos a amar, a confiar y a convivir. Los afectos familiares son probablemente los más legítimos y necesarios para nuestra propia supervivencia humana. Nadie crece sano sin vínculos, sin cariño y sin pertenencia.

El problema no son los afectos; el problema es convertirlos en el fundamento último de nuestra seguridad. Cuando esperamos de una persona, de una relación o de una familia aquello que solo Dios puede dar, terminamos cargándolos con un peso que no pueden sostener.

Por eso Jesús no nos pide amar menos a nuestra familia. Nos pide amar a Dios por encima de todo.

Todos organizamos nuestra vida alrededor de algo. Algunos lo hacen alrededor del dinero. Otros alrededor del reconocimiento. Otros alrededor de una relación, una ideología, una institución o un proyecto personal. Aquello que ocupa el primer lugar termina orientando nuestras decisiones, nuestros miedos y nuestras esperanzas.

Cuando Dios deja de ocupar ese lugar, inevitablemente algo más lo ocupa. Y entonces comenzamos a pedirle a las cosas de este mundo una seguridad que no pueden dar. Tarde o temprano descubrimos que todo lo humano es limitado, frágil y pasajero. Solo Dios permanece.

Y lo mismo ocurre con las sociedades. Cuando una cultura deja de preguntarse por Dios, inevitablemente coloca otra cosa en el centro: el consumo, el poder, el éxito o la satisfacción inmediata.

La segunda pregunta es: ¿Qué estamos dispuestos a perder?

Jesús continúa diciendo: «El que no toma su cruz y me sigue no es digno de mí». Y más adelante añade: «El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí la encontrará». Vivimos en una cultura que nos enseña a conservar, proteger, acumular y asegurar. El éxito parece consistir en perder lo menos posible. Sin embargo, el Evangelio plantea una lógica completamente distinta.

La cruz no es simplemente el sufrimiento inevitable de la vida. La cruz es aquello que estamos dispuestos a asumir por fidelidad a Cristo. Es la renuncia al egoísmo. Es la decisión de no vivir únicamente para nosotros mismos. La cruz es también la disposición a ir contra corriente cuando el Evangelio contradice las ideas dominantes de una época. Porque seguir a Cristo no consiste simplemente en adaptarse al mundo, sino en discernirlo y, cuando sea necesario, cuestionarlo.

Toda elección importante implica una pérdida. Quien decide amar pierde parte de su comodidad. Quien decide servir pierde tiempo para sí mismo. Quien decide ser honesto puede perder ventajas. Quien decide seguir a Cristo descubre que hay seguridades que deben quedar atrás.

La gran pregunta es si estamos dispuestos a perder algo por el Evangelio o si queremos seguir a Cristo sin que nada cambie en nuestra vida. El discípulo es aquel que está dispuesto a dejar algo —ojalá todo— para caminar detrás de Él.

Y finalmente aparece la tercera pregunta: ¿Cómo se construye el Reino de Dios?

Resulta sorprendente que después de hablar de la cruz, de la entrega y de perder la vida, Jesús termine hablando de algo tan pequeño como un vaso de agua.

«Y quien dé de beber tan solo un vaso de agua fresca a uno de estos pequeños por ser discípulo, les aseguro que no perderá su recompensa». Esperaríamos una conclusión grandiosa. Sin embargo, Jesús nos lleva a lo cotidiano. Así se construye una cultura distinta, una forma diferente de entender el éxito, la dignidad humana y la convivencia social.

Porque el Reino de Dios no se construye solamente con grandes gestos heroicos. Se construye también con los pequeños actos de amor que parecen insignificantes. Se construye cuando alguien escucha, cuando acompaña, cuando comparte, cuando sirve, cuando se preocupa por el que sufre, cuando es capaz de salir de sí mismo para mirar al otro.

El Reino crece en los lugares donde el egoísmo retrocede y el amor encuentra espacio. Al final, la cruz y el vaso de agua pertenecen al mismo camino. El camino de quien ha descubierto que la verdadera vida no consiste en aferrarse a sí mismo, sino en ponerse en las manos de Dios y convertirse en bendición para los demás. Porque las sociedades cambian cuando cambian las personas, y las personas cambian cuando Dios vuelve a ocupar el primer lugar.

Inauguración de la exposición de pintura “Cartago esencial”

El Ministerio de Cultura y Juventud, por medio de la Benemérita Biblioteca Nacional de Sinabi, se complace en invitarle a la inauguración de la exposición de pintura Cartago esencial del artista Mauricio Gómez Gómez.

La actividad será presencial el jueves 2 de julio a las 4:00 p.m. en la Benemérita Biblioteca Nacional. También se transmitirá por el Facebook Biblioteca Nacional Costa Rica https://www.facebook.com/bibliotecanacional.mcj.cr/

La exposición estará abierta al público del 2 al 30 de julio, en horario de lunes a viernes de 8 a.m. a 6 p.m

Apuestan por turismo para fortalecer identidad cultural

La comunidad de San Juan, en Santa Cruz de Guanacaste, avanza en la construcción de una estrategia turística orientada a articular emprendimientos locales y ofrecer experiencias organizadas para visitantes mediante una operadora turística comunitaria. La iniciativa, impulsada por la Asociación de Desarrollo Integral (ADI), cuenta con el acompañamiento académico del Observatorio Regional Chorotega y del Centro Mesoamericano de Desarrollo Sostenible del Trópico Seco (Cemede) de la Universidad Nacional (UNA).

Mario Rodríguez, integrante de la ADI de San Juan, explicó que el proyecto surge ante la necesidad de aprovechar el talento, las habilidades y la experiencia de los habitantes mediante el fortalecimiento de las actividades emprendedoras existentes. Como parte del proceso, la organización promueve espacios para consolidar y dar visibilidad a la oferta local de productos y servicios.

La iniciativa busca transformar este patrimonio en experiencias vivas para los visitantes, más allá del registro documental, permitiendo compartir las tradiciones tal como se viven en la comunidad y fortaleciendo, al mismo tiempo, la conservación cultural y el desarrollo turístico.

La propuesta integra distintas actividades económicas, entre ellas gastronomía, artesanía y comercialización de productos provenientes de fincas agrícolas y ganaderas. Además, contempla el apoyo de la UNA mediante procesos de formación y transferencia de saberes para fortalecer competencias, elevar la calidad de la oferta y ampliar oportunidades de comercialización.

Academia en acción

Según Laura Obando, coordinadora del Observatorio, el principal aporte del modelo consiste en organizar la oferta turística de manera colectiva y superar el enfoque tradicional de apoyo aislado a los emprendimientos. “Este proceso busca encadenar iniciativas comunitarias para fortalecer la experiencia turística y generar mayores oportunidades para San Juan”, señaló.

Obando indicó que el trabajo desarrollado durante varios años mediante extensión universitaria permitió identificar el potencial del territorio para integrar actividades productivas dentro de una propuesta conjunta. “La meta es conectar servicios y ofrecer al visitante una experiencia más completa mediante una operadora turística local”, añadió.

Como parte del proceso, el Cemede incorporaría un componente orientado al rescate y valorización del patrimonio cultural inmaterial de Santa Cruz, reconocido por su riqueza folclórica. El trabajo se enfoca en documentar tradiciones y expresiones vinculadas al Santo Cristo de Esquipulas, con el propósito de preservar tradiciones que forman parte de la identidad local.

Yolanda Pérez, vicerrectora de Extensión de la UNA, explicó que una de las formas en que la academia podría contribuir con la comunidad de San Juan es mediante un fondo concursable que debe ser presentado por el académico responsable de la región y orientado a atender necesidades reales del territorio.

Pérez afirmó que este mecanismo parte de una premisa clara: las iniciativas deben construirse junto con las comunidades y no desde espacios institucionales. Para ello, se promueve la escucha activa como vía para reconocer prioridades y detectar oportunidades de desarrollo. “Entonces, ¿cómo promover en este espacio una ruta turística? Conociendo un poco las fortalezas que ellos tienen como organización y también en articulación con otras instancias”, señaló la académica.

La iniciativa busca convertir el patrimonio local en experiencias vivas para los visitantes, fortaleciendo la conservación cultural y el turismo comunitario.

Le invitamos a conocer más información mediante el siguiente video:
https://youtu.be/r-JOfHRe0Xg?si=-bQLFaOF_4aAcZRJ

¡Aunque Ud. No Lo Crea!

Freddy Pacheco León

Freddy Pacheco León

Fue un gran engaño, un delito impune, un maltrato brutal, cometido por gobernantes contra decenas de miles de maestros y profesores que por muchos años cotizaron unas cuatro veces más para su fondo de pensiones, que lo que cotizan los trabajadores afiliados al fondo de pensiones de la Caja.

Se estima que, si el gobierno hubiera pagado su parte como patrono, ¡y hubiera respetado el dinero de ese fondo de los educadores!, lo capitalizado habría superado la cifra de cinco billones de colones. Pero como los ministros de Hacienda encontraron muy fácil, meter la mano en el bolsillo de los trabajadores del magisterio para gastarlo ¡en quién sabe qué!, cuando a los profesores que habían venido cotizando confiados en la honradez de los gobernantes, les llegó el momento de jubilarse, se encontraron con que ¡no había ni un colón disponible de lo aportado por 30 o 40 años de su vida laboral! Su fondo de pensiones había sido literalmente robado por autoridades hacendarias desde el momento en que se creó por ley. Así, al haber desaparecido las sumas altas que los educadores habían arrancado de sus salarios mensuales, con la esperanza de cubrir adecuadamente sus necesidades como adultos mayores, al Estado no le quedó más que apechugar con el delito cometido, forzándose a tomar del Presupuesto General de la República, los montos necesarios para cumplir con las pensiones de los profesores que se iban sumando al grupo de jubilados al final de muchos años de esfuerzo.

Lo que ha pasado luego es difícil de creer para los que, por años, han sido bombardeados por una infame campaña anti-magisterio nacional. A ellos les rogamos su atención. Resulta que lejos de admitir su responsabilidad con las acciones antijurídicas, ciertos gobernantes, paradójicamente, han desarrollado una campaña de insultos contra las víctimas del gran robo. En medio de ella, y con una opinión pública así desinformada, con el fin de disminuir los montos mensuales que el gobierno hubo de asumir, se aprobaron leyes populistas con el cuento de que eran pensiones «de lujo», usando como ejemplos a un grupito de funcionarios que (antes de eliminar ese abuso) sin ser profesores como actividad principal, se pensionaban con salarios del cuerpo diplomático, por ejemplo.

A consecuencia de tales leyes populistas, los montos de pensión sustentados en las cotizaciones legales, mediante artificios amañados, fueron rebajadas a la mitad, cual si los principios constitucionales de irretroactividad de la ley y derechos adquiridos de buena fe, no existieran para el gremio de educadores. Atropello que deja de lado otra realidad desconocida: ¡Los pensionados del magisterio siguen cotizando para la CCSS y pagando impuesto de la renta, cual si fuesen asalariados y no pensionados!

Ahora bien, ¡Aunque Ud. No Lo Crea!, como exclamaría Robert Ripley, en este preciso instante se está tramitando otro proyecto de ley que, de aprobarse, disminuiría aún más las pensiones de los que, reiteramos, cotizaron unas cuatro veces más que los trabajadores afiliados a la Caja. Sus proponentes gubernamentales pretenden que las pensiones del magisterio sean similares a las del Seguro Social. Proyecto de ley indudablemente injusto, insensato, hasta cínico, pues desconoce el desfalco de más de cinco millones de millones de colones y otros incumplimientos legales avalados por tribunales de justicia, que, saliéndose de su ámbito de acción, han dicho «que no puede desconocerse la situación fiscal del Estado», mientras cierran ojos y mentes al panorama completo que no puede desdeñarse, que en el marco de los Derechos Humanos, está afectando emocional y financieramente al grupo casi indefenso de adultos mayores, que una vez creyeron…

Conozco la situación pues soy uno de ellos.

Los pobres ¿electores de derecha?

Juan Huaylupo1

1 Catedrático. Docente e investigador pensionado. Facultad de Economía. Universidad de Costa Rica.

En los recientes procesos electorales de nuestra América se discute y se interpreta el papel desempeñado por los pobres, a quienes acusan, como siempre, de ignorantes, sin conciencia, conservadores y sumisos al poder totalitario por haber contribuido al triunfo electoral de explotadores, mafiosos, corruptos, tiranos, que privatizan la función pública, transgreden la Constitución de la República que liquidan la institucionalidad, centralizando y concentrando ilegal y dictatorialmente el poder estatal.

Ante esta situación y condición política existente en Costa Rica, Perú y Colombia, entre otros espacios nacionales, ¿los pobres son culpables?, ¿acaso los sectores medios, desempleados, funcionarios públicos, intelectuales, pensionados, empleados privados, periodista, militares, partidos políticos, entre otros, son espectadores inocentes de los resultados de los procesos y fraudes electorales, de la complicidad burocrática en las transgresiones a las funciones públicas que se realizan cotidianamente?

No, los pobres no son ignorantes ni complacientes con el totalitarismo, son sobrevivientes en la precariedad, inestabilidad o del chantaje laboral, de salarios insuficientes, de la vulnerabilidad ante la criminalidad, la salud pública, de la regresión cognoscitiva o de la inmunidad e impunidad del poder económico y político. Los pobres no se imaginan ricos ni pensar como ellos, pero al estar imposibilitados de perder lo que les permite subsistir, algunos son coaccionados. El culpabilizar por su condición a los pobres se ha interiorizado en los estereotipos y prejuicios de la estupidez colectiva, en contextos que históricamente han culpado a los débiles, enfermos, manifestantes, dominados, explotados o los asesinados.

En la actualidad la agudización del hambre, miseria, represión y guerras guardan correspondencia con el enriquecimiento de pocos en la aldea global, dueños de las nuevas tecnologías y de los negocios mundiales que también son protagonistas de la actual e inmensa regresión cognoscitiva. La expresión tecnológica actualizada de la estupidez, representada por la inteligencia artificial (IA), en nuestros días está siendo usada en las guerras, fraudes electorales y en la sustitución de millones fuentes de trabajo que en otros tiempos convirtieron el trabajo humano en una labor mecánica o robotizada, como es la formación académica. El absurdo de los dueños, creadores y difusores y creyentes de la IA afirman regresivamente que es superior a la inteligencia humana, tendencia que sustituirá las relaciones sociales a relaciones entre cosas hacia la extinción. El entusiasmo actual para que la máquina realice labores personales, sin intervención humana, se va transformando en tragedia.

El sistema imperante recrea incesantemente las condiciones para la reproducción ampliada de la riqueza privada, comprometiendo desde hace siglos a los empobrecidos del mundo a la mecanización newtoniana que persiste hacia la sustitución radical del trabajo a todos los sectores subalternos, no solo con su esfuerzo, subsistencia, pensamiento y actuación, también con su salud y vida, en contextos de inseguridad y miedo. Luego, la tendencia hacia la paulatina erradicación de los subalternos transcurre haciendo irrelevante y sustituible técnica y formalmente, su voluntad, decisión y acción política y electoral. Entonces, serán los pobres culpables de haber sido electos como presidentes a ignorantes y autócratas en Costa Rica, Perú y Colombia.

La agroexportación ha sido relegada ante la apuesta por las nuevas actividades industriales y de servicios en zonas francas

German Masis

Tal vez nos hemos preguntado porqué al gobierno le causa muy poca preocupación que las empresas agroexportadoras de productos como el banano y ahora la naranja, reduzcan su actividad y se vean obligadas a despedir personal y no parece interesarles mucho las razones para que eso esté ocurriendo, como serían los efectos de la política cambiaria sobre la operación de las empresas, el aumento de los costos de producción y la reducción de los ingresos, a lo que se une los problemas de la producción ligados al aumento de enfermedades en las plantaciones resultado de las variaciones en el clima y los efectos del cambio climático.

En estos días la empresa Ticofruit, ha anunciado el despido de 600 empleados debido a “el impacto combinado de menor producción y mayores costos que ha erosionado los márgenes de forma crítica, especialmente en un entorno global altamente competitivo para los productos agrícolas tropicales.

Según la empresa, a esta situación se añade un elemento macroeconómico que está afectando de forma creciente a los exportadores agrícolas; la apreciación del colón costarricense frente al dólar (…) fenómeno que ha reducido los ingresos en moneda local de las empresas que exportan, mientras sus estructuras de costos se mantienen o incluso aumentan.

También Ticofruit, menciona que el ajuste de su operación llega tras varios años marcados por condiciones climáticas extremas y la expansión de la enfermedad fitosanitaria conocida como Dragón amarilllo, considerada una de las patologías más agresivas para los cítricos”. (ElMundo.cr 25-6-2026)

Hace unos meses, el cierre de cuatro fincas bananeras en el Caribe, efectuado por la empresa Fresh Del Monte, dejó a 850 familias sin sustento, generó incertidumbre y más al revelar la causa de la situación, atribuida a la baja en el precio del dólar,

Según esa empresa, “Un cambio sostenido y significativo en el entorno cambiante del país, el cual ha alterado de forma fundamental la economía de la agricultura de exportación, en un período relativamente corto, el colón costarricense se ha fortalecido, pasando de aproximadamente ¢700 a cerca de ¢450 por dólar estadounidense”.

Fresh Del Monte aseguró que, para los productores de exportación, el impacto es directo debido a que los ingresos se generan en dólares, mientras que la mayoría de los costos se asumen en colones”.

La empresa además indicó que los productores bananeros enfrentan simultáneamente una mayor presión derivada de enfermedades de las plantas, incluyendo la Sigatoka Negra y las medidas preventivas contra el hongo Fusarium 4, la variabilidad climática y el incremento en los costos de insumos como combustible, logística y materiales agrícolas. (Corbana,6-5-2026).

Hace unos años, el deterioro de las actividades de exportación y el retiro de empresas extranjeras de las actividades agrícolas y el consecuente despido masivo de trabajadores en algunas regiones hubiera causado una conmoción en las autoridades del gobierno y en las cámaras empresariales, atribuyendo las razones de la salida o de la reducción de operaciones, a las demandas de los sindicatos agrícolas, pero ya no es así.

Ahora, el cambio en el modelo económico del país, centrado en la producción de dispositivos médicos, alta tecnología y servicios empresariales, en el aumento de la inversión extranjera hacia esas actividades y el desarrollo de nuevas zonas francas, relega a la agroexportación a un papel secundario como sector tradicional de la economía, pese a su importancia en la generación de empleo en las zonas rurales.

La presencia de sectores estratégicos para la economía nacional, como la logística, las ciencias de la vida, la industria médica y la farmacología, áreas que han mostrado un crecimiento sostenido en los últimos años y que posicionan a Costa Rica en cadenas globales de valor

Este crecimiento se enmarca en un contexto nacional favorable para el régimen de zonas francas, que de acuerdo con un análisis reciente de la Promotora de Comercio Exterior (Procomer), con datos a 2024, este modelo productivo representa alrededor de USD 13 mil millones para la economía costarricense, lo que equivale al 15% del Producto Interno Bruto (PIB) e involucra a 626 empresas que operaron bajo el régimen, que evidencia un sector en constante expansión”. (Infobae,29-1-2026)

La apuesta nacional por la inversión extranjera y el régimen de zona francas, no obstante, pese a sus bondades, tiene limitaciones que se han señalado y que deben llamar a su evaluación y reflexión. Entre los temas a valorar, se encuentra lo que el economista Francisco Esquivel, denomina capacidad de multiplicación de los sectores económicos y análisis de encadenamientos productivos.

Este ejercicio desagrega los costos de las actividades y su aporte a la economía nacional, en 4 rubros: materia prima importada, materia prima nacional, utilidades y salarios, en donde por ejemplo la actividad de dispositivos médicos, tiene porcentajes de 40, 20, 25 y 15%, cuyo resultado es que en ésta actividad un 65% corresponde a materia prima y utilidades que se van del país y sólo un 35% queda en el mismo, mientras que en la actividad de la producción de lácteos, los porcentajes son 15, 50, 20 y 15, y cuyo resultado indica que un 85% queda en el país por su alta proporción de materia prima nacional, salarios y utilidades y sólo el 15% es el componente externo.

Esta comparación entre actividades de producción en las zonas francas por empresas internacionales y la producción de las actividades agropecuarias nacionales, es contundente y reveladora, ya que las primeras actividades corresponden al motor de la economía que se encuentra encendido y en auge y el segundo, el de las actividades agropecuarias como se ha mencionado reiteradamente se encuentra apagado, realidad ante la que los sucesivos gobiernos han sido indiferentes.

Como lo menciona el investigador Esquivel, lo más recomendable para la economía nacional y para los diferentes sectores que la componen, sería un desarrollo equilibrado de ambos sectores, sobre todo en una coyuntura complicada a nivel internacional, que amenaza con imponer restricciones comerciales (como aranceles) y logísticas a ciertas actividades desarrolladas en los países en desarrollo por lo general ubicados en el sur continental.

Imagen de https://www.portalfruticola.com/noticias/2024/06/03/costa-rica-agroexportaciones-en-crisis/