El Bloque Unitario Sindical y Social Costarricense (BUSSCO) respalda el llamado de la RIETCU y rechaza categóricamente el presupuesto extraordinario que recorta ₡70.000 millones a programas de cuido, votado en primer debate con los votos de la fracción oficialista y con 24 votos en contra de PLN, Frente Amplio, PUSC y la CAC.
Este recorte se suma a una tendencia sostenida de desmantelamiento de la inversión social: solo la inversión del IMAS cayó un 8,5% entre 2021 y 2025. Ahora se golpea a los CEN-CINAI (28,7% de su presupuesto anual) y se deja a 2.400 familias sin acceso al bono de vivienda del BANHVI. No es austeridad técnica: es una decisión política que sacrifica a la niñez, la vejez y las mujeres trabajadoras para sostener un modelo económico que nunca recorta privilegios, solo derechos.
El derecho al cuido es un derecho humano autónomo, reconocido por la Corte Interamericana de Derechos Humanos en su Opinión Consultiva 31 de 2025. Recortarlo es un retroceso inaceptable frente al principio de progresividad.
Llamamos a las organizaciones sociales, sindicales y comunales a movilizarse para rechazar este ajuste que carga sobre las poblaciones más desprotegidas el costo de la crisis fiscal.
No al recorte. Sí a la vida y al cuido como derecho.
Magistradas y Magistrados Corte Suprema de Justicia «Recuperamos el Legislativo y el Ejecutivo. Nos falta el Poder Judicial». Rodrigo Chaves lo dijo ante un foro evangélico y, semanas después, con palabras más crudas lo repitió: bastarían treinta y ocho diputados «patriotas» para «limpiar» el Poder Judicial. No se trata de frases sueltas, ni es lectura malintencionada. Es un programa anunciado.
Desde diciembre pasado, la Sala Constitucional no tiene magistrados suplentes. De acuerdo al procedimiento establecido, la Corte Suprema envió a la Asamblea Legislativa una nómina de dieciocho candidatos a magistrado suplente, tal como ordena el artículo 163 de la Constitución. Once votaciones después, ninguno alcanzó treinta y ocho votos requeridos, porque la bancada de gobierno no logró un acuerdo. La presidenta del congreso devolvió la nómina a la Corte.
Sin embargo, por dieciséis votos contra cuatro, el alto tribunal se negó a abrir un nuevo concurso porque la lista cumple los requisitos legales y repetirlo no tiene sustento jurídico. El argumento oficialista —que no conocen a los candidatos— no resiste un examen elemental. Las actas y los vídeos de las entrevistas ante la Comisión de Nombramientos están disponibles para cualquier diputado que quisiera consultarlos. Y si persiste la duda, nada impide repetir las entrevistas a los dieciocho candidatos ya propuestos. Devolver la nómina es una excusa para no elegir.
El procedimiento establece dos tareas: (i) encomienda a la Corte elaborar la nómina de candidatos y (ii) a la Asamblea Legislativa elegir de esa lista. Son dos competencias separadas, de modo que un órgano está impedido de invadir la competencia del otro; ni la Asamblea puede incidir en la formación de la nómina, ni la Corte puede elegir. Así lo impone el principio de legalidad: los funcionarios solo pueden hacer lo que la ley expresamente les permite y, lo que no les permite, les está prohibido.
La Asamblea debe elegir entre los candidatos recibidos, y no puede decidir —directa o indirectamente— quienes forman la lista de postulantes porque esa es función exclusiva de la Corte. De este modo, devolver la nómina para que se haga de nuevo, es una intromisión solapada de la Asamblea en las funciones de la Corte, pues nada garantiza que tal ilegalidad se repita hasta que en la nómina figuren los ungidos del partido de gobierno. Es una invasión de un poder del Estado en la esfera reservada por la Constitución para otro, en evidente violación de la independencia de poderes.
Los daños ya son identificables: 123 expedientes de la Sala Constitucional están paralizados porque no hay quién sustituya a los magistrados propietarios, inhibidos o ausentes. Si un magistrado titular llegara a enfermar o morir, no podría resolverse ningún expediente y cualquier abuso de poder contra un ciudadano no tendría correctivo de la justicia constitucional; muy conveniente para quienes desean una deriva autoritaria. Cada expediente es —al menos— una persona esperando justicia o alguien que muere sin asistencia médica. Cada día que pasa sin suplentes erosiona la confianza del pueblo en la Asamblea y en la Corte.
¿Qué hacer mientras la Asamblea persiste en bloquear la dinámica del sistema democrático? Vale recordar un antecedente que viví de cerca cuando laboré como letrado de la Sala Tercera de la Corte Suprema.
El lunes 26 de abril de 1993, un comando armado tomó por asalto el recinto de sesiones de la Corte Plena y secuestró a diecinueve de los veintidós magistrados y a otros cinco funcionarios judiciales. Ante la inédita situación, que impedía a la Corte cumplir sus funciones constitucionales, se diseñó una solución no contemplada en las normas escritas, porque ante situaciones no previstas «los jueces deben crear la solución».
Por distintas razones, al momento del secuestro estaban fuera del recinto los Magistrados Daniel González, Luis Paulino Mora, Carlos Arguedas y Rodolfo Piza. El martes 27 de abril, estos titulares convocaron a los magistrados suplentes e integraron una Corte transitoria, que se presentó ante los medios de comunicación y el país como la Corte Suprema en funciones. Esta tomó acuerdos y giró instrucciones para garantizar la continuidad del servicio público de la administración de justicia, al tiempo de defender la independencia judicial. El jueves 29, las víctimas fueron liberadas por el Poder Ejecutivo —que sí respetaba el sistema constitucional—, sin olvidar el arrojo de los magistrados secuestrados Alfonso Chaves y Eduardo Sancho, así como de los Coroneles de la Fuerza Pública Alfonso Ayub y Marino Donato, quienes estuvieron dispuestos a dar su vida por la Patria.
Restablecido el orden, nadie censuró la medida de instalar la Corte transitoria ni se desconocieron o anularon sus acuerdos.
Si un impedimento de pocos días bastó para que la Corte articulara, conforme a sus facultades, una solución de continuidad, con mayor razón tiene el deber de hacerlo frente a un bloqueo que ya lleva siete meses y que, al igual que en 1993, es obra de quienes desprecian el régimen constitucional.
El remedio no exige a la Corte usurpar la función electiva de suplentes a cargo de la Asamblea —eso sería tan inaceptable como la devolución de la nómina de candidatos que hizo el Poder Legislativo—.
La solución se encuentra en el artículo 49 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, que faculta a la Corte para decidir acerca del trabajo y competencia de sus Salas cuando no exista ley expresa, como en este caso en que no prevé ley alguna el incumplimiento de deberes de otro poder, cuya consecuencia afecta a la administración de justicia. De este modo, la Corte puede y debe acordar que los actuales magistrados —titulares y suplentes— de las Salas primera, segunda y tercera, todos investidos con la mayoría calificada de votos en su elección, concurran como suplentes a la Sala Constitucional cuando esto sea necesario. Es la forma de evitar que la mora legislativa, traducida en bloqueo político, se convierta —de facto— en la desaparición del control de constitucionalidad.
La Constitución no previó que un poder incumpliera su deber de completar una lista de suplentes, al igual que no previó un secuestro armado de la Corte. Así como en 1993 no se hizo esperar la respuesta del Poder Judicial, en esta hora tan difícil para la democracia los magistrados están en la indiscutible obligación de defender la independencia judicial y de tomar las decisiones necesarias para la continuidad del Estado y del servicio público.
Si hoy es la Sala Constitucional, mañana pueden ser las otras Salas o el Tribunal de Corte Plena.
Firma: Francisco Javier Dall’Anese Ruiz. Abogado. Lic. 2602.
Juan Carlos Durán Castro Secretario de Prensa FECTSALUD Julio 17, 2026
Dice la Santa Biblia:
… «La verdad, os hará libres»…
Entonces hay que decir las cosas, desde una mirada que aspire a colocar una versión que arroje luz, entre tanta oscuridad.
Lo cierto es que está en desarrollo y se ha acentuado una táctica y una estrategia de corte neofascista en todo el mundo, corriente que presenta sus características en el continente americano, zona del mundo que representa una gigantesca tabla de salvación para el hoy altamente comprometido y riesgoso hegemón del norte en el contexto del desarrollo de la geopolítica actual y los posibles escenarios de desenlace, que ojalá no terminen con una hecatombe nuclear que arrastre al mundo a una crisis mayor a la actual.
Ahora bien, situémonos en nuestro continente, la reunión a la que asistió Rodrigo Chaves Robles, antes de las elecciones 2026, a Mar-a-Lago, residencia del señor Trump, a la cual se hizo acompañar por la hoy presidenta Laura Fernández Delgado, sin duda alguna debió formular como un eje de trabajo la aspiración de impulsar y gestionar localmente en cada país el control de los poderes judiciales o bien profundizarlo en aquellos en los cuales ese tipo de procesos han avanzado.
En esa ruta el desarrollo de la nueva política de seguridad de los EEUU, que es un documento público, retoma y refresca la doctrina Monroe y la eleva a lo que algunos han denominado su versión 2.0.
Así las cosas, tenemos de regreso una versión tecnofascista del antiguo macartismo para todo el continente, el cual se revela en la cumbre convocada por el señor Marco Rubio, este 15 de julio de 2026 en los EEUU, y se refuerza con la narrativa de este mismo personaje, cuando propone hacer implosionar la Corte Penal Internacional (CPI) y refuerza un marco jurídico internacional favorable a los EEUU, que parte de meter en un solo compartimento a todas las fuerzas antihegemónicas bajo dos palabras de comunicación política, tales como terrorismo y comunismo.
Esto sin duda es una alerta/señal de que el derecho internacional debe ser debilitado al máximo y estar sometido a la doctrina de los EEUU, siendo que detrás de esa gestión política se aspira a obtener impunidad internacional ante el genocidio en Gaza, Irán y un largo etcétera, y los evidentes crímenes de guerra documentados por relatores de la ONU, el más reciente para el caso de Gaza.
Siendo esto así, no es entonces casual que, en el plano local/nacional, el oficialismo rechace sin argumentos válidos las nóminas de las suplencias para la Sala Constitucional, ya que es evidente que se aspira a garantizar la posible impunidad de don Rodrigo Chaves Robles y su estructura paralela en las elecciones pasadas del 2022 y, de paso, «cuidar» al menos 16 curules del oficialismo que presentan denuncias en trámite por presuntos actos de corrupción.
Expuesto de manera general lo anterior, vale la pena reiterar tres elementos que hemos venido formulando desde hace algún tiempo:
1- El país entró en una fase de regresión democrática que tuvo un punto de inflexión a partir del año 2018, en la administración Alvarado Quesada.
2- Ese proceso se profundizó evidentemente a partir de los resultados de las elecciones del 2022 y las señales están más que claras, siendo evidente que el continuismo de doña Laura Fernández Delgado aspira a profundizarlas y
3- Resaltar por último, desde nuestro modesto análisis, que el país está inmerso dentro del desarrollo de esa lógica neofascista actual, recargado ese enfoque con el tecnofascismo de redes y la construcción de posverdades incesantes que distorsionan y atrofian la verdad a cada instante.
Razón por la cual las diferentes resistencias patrias deben realizar el mayor esfuerzo humano posible por construir consensos políticos básicos urgentes.
Teniendo claro eso sí, que en el hoy patrio al menos casi todos los actores y sectores que nos decimos demócratas, patriotas, progresistas, ecologistas, defensores de derechos humanos, católicos, evangélicos o cristianos con enfoque de una opción preferencial por los más pobres, sindicalistas, socialdemócratas y socialcristianos verdaderos, líderes estudiantiles, de grupos de mujeres, colectivos LGBTQ+ y hasta grupos empresariales excluidos por el sistema capitalista y un enorme etcétera, nos han metido en el hoy en una habitación común y compartimos la misma suerte en el plano político por tener un pensamiento crítico antihegemónico, y tal condición creemos, con humildad de rigor, debe ser una condición humana que nos debe impulsar a reforzar las tareas de defensa para aspirar a que Tiquicia siga siendo un país inclusivo y solidario.
La Academia Nacional de Medicina de Costa Rica, en el marco de la conmemoración de su 30.º aniversario, invita a participar en la conferencia virtual «La Neuroprotección del Ejercicio Físico», que será impartida por el Dr. Orlando Quesada Vargas, miembro fundador y honorario de ACANAMED.
La actividad se realizará el jueves 30 de julio de 2026, a las 7:00 p.m. (hora de Costa Rica).
Las personas interesadas en participar mediante Zoom deben confirmar su asistencia escribiendo al correo info@acanamed.com o comunicándose al teléfono 2296-7615, con el fin de recibir el enlace de acceso. La organización informa que el cupo es limitado.
La conferencia también será transmitida en Facebook Live a través de la página de ACANAMED – Academia Nacional de Medicina de Costa Rica.
La Academia Nacional de Medicina invita a profesionales de la salud, personas investigadoras, estudiantes y público interesado a participar en esta actividad dedicada a analizar los efectos neuroprotectores del ejercicio físico.
El Ministerio de Cultura y Juventud, mediante la Benemérita Biblioteca Nacional del Sinabi se complace en invitarle a la tertulia musical Surgimiento del Chiqui Chiqui en Costa Rica con Alfredo «Chino» Moreno.
Esta actividad es parte del ciclo Escuchando nuestra esencia. Tardes de tertulia y audición de música nacional.
La tertulia se realizará el viernes 24 de julio a las 2:00 p.m. en la Benemérita Biblioteca Nacional.
Cuba ha anunciado un paquete de 176 reformas económicas y sociales que constituye la actualización más profunda de su modelo desde los primeros años de la Revolución.
Las medidas amplían el espacio para la empresa privada, la inversión extranjera, la banca no estatal y nuevas formas de gestión económica, al tiempo que mantienen el control público sobre los sectores estratégicos y preservan la educación y la salud como derechos universales.
Lejos de representar una simple transición al capitalismo, las reformas buscan dotar al país de herramientas para enfrentar una crisis marcada por la escasez de combustible, alimentos, medicamentos y divisas.
El contexto resulta decisivo. La economía cubana atraviesa uno de los momentos más difíciles de su historia reciente bajo el endurecimiento del bloqueo estadounidense, las sanciones financieras y un severo cerco energético.
En ese escenario, el gobierno sostiene que la apertura económica no responde a presiones de Washington, sino a la necesidad de fortalecer la capacidad productiva, atraer inversiones y evitar el deterioro de las conquistas sociales.
La discusión, por tanto, no puede reducirse a una oposición simplista entre socialismo y capitalismo, sino que debe considerar las condiciones excepcionales en las que estas transformaciones se implementan.
Las comparaciones con la perestroika soviética han dominado parte del debate internacional, aunque otros analistas consideran más pertinentes las experiencias de China y Vietnam, donde la introducción de mecanismos de mercado coexistió con la continuidad del liderazgo político del Partido Comunista.
El verdadero desafío para Cuba será impulsar la eficiencia económica sin permitir la concentración oligárquica del poder ni el desmantelamiento del proyecto socialista construido durante décadas.
El éxito dependerá tanto de la eficacia de las reformas como de la capacidad del Estado y de la participación popular para regularlas y orientarlas hacia la soberanía, la equidad y el bienestar colectivo.
Referencia:
“¿Capitalismo en Cuba? Las 176 reformas que pueden cambiar la isla”
Apasionado por la iconografía, como lo soy, y en particular por la fotografía, cuando me interesé en la vida y la obra de los primeros naturalistas que exploraron Costa Rica —hace unos 20 años—, me di a la tarea de buscar imágenes para ilustrar mis artículos y libros acerca de ellos. La culminación de ese esfuerzo fue el voluminoso libro Trópico agreste; la huella de los naturalistas alemanes en la Costa Rica del siglo XIX (2013), publicado siete años después, y cuyas 865 páginas están ilustradas con 498 figuras (dibujos, pinturas, grabados y fotografías), muchas de ellas de difícil consecución.
Es en ese contexto que hoy deseo referirme a los tres personajes principales de mi libro, como lo fueron los médicos Karl Hoffmann Brehmer y Alexander von Frantzius Ritt, y el maestro-jardinero Julián Carnigohl Grasneck. En efecto, aunque conseguir retratos de ellos no fue difícil —como ya lo explicaré—, sí lo fue que tuvieran la resolución, la nitidez o la calidad suficientes para que las imágenes resultaran bien impresas.
A continuación me voy a referir a la situación con cada uno de ellos, pero no en el orden en que los cité, sino más bien en el de la complejidad de la tarea que debí enfrentar para contar con buenas fotografías, así como en lo que he hecho recientemente para mejorarlas. Esto último se debe a que en semanas recientes me he puesto a travesear con el programa de inteligencia artificial ChatGPT, al cual prefiero llamarlo ChatGePeTo, como al creador del célebre Pinocho.
Para empezar, debo destacar que conseguir fotos de Karnigohl —quien españolizó su apellido a Carmiol, para evitarle dolores de cabeza a la gente— resultó sencillo, pues fue el único de los tres que dejó descendencia. Y, como su tataranieta, la bióloga Ligia Carmiol Fernández, fue compañera de trabajo en la Universidad Nacional (UNA) hace muchos años, recurrí a ella, y con éxito.
Efectivamente, de su ancestro hay dos fotografías originales, aunque de fechas desconocidas, las cuales conservaba su padre Francisco Carmiol Calvo. Eso sí, su calidad es muy diferente. En una, de tonalidad sepia, aparece con una de sus hijas, mientras que en la otra, en blanco y negro, está solo; esta última ilustró el artículo Apuntes para la biografía de don Julián Carmiol G., publicado por don Francisco en la Revista de Agricultura (1973, Nos. 1-4). Ella me comentó que el original —que era lo que yo deseaba obtener— lo tenía un pariente, a quien se lo solicitó para mi libro, pero nunca lo pudo hallar, y él falleció en años recientes.
Fue por ello que en mi libro Trópico agreste, así como en otros artículos en que menciono a Carmiol, me vi obligado a incluir una fotocopia de esa foto, con los inconvenientes que eso representa; aquí se aplica el refrán “a falta de pan, acemitas” que, por cierto, ya nadie usa, pero que era común en nuestra infancia, cuando las acemitas —ricas, aunque un poquito duras— se vendían en las pulperías. Sin embargo, por fortuna, en estos días logré, gracias a GePeTo, elaborar una imagen que refleja a cabalidad los rasgos fisonómicos de Carmiol, y que, como una primicia, comparto ahora con los lectores de este artículo. También comparto la renovada imagen en la que aparece con una de sus hijas, de impecable calidad.
Para continuar con el segundo naturalista, de von Frantzius había una foto nada más, y de mala calidad, por lo que también debí fotocopiarla. Dicha imagen apareció en la breve semblanza Alejandro v. Frantzius, publicada por el también naturalista José Fidel Tristán Fernández en la revista Páginas Ilustradas (1907, No. 128).
Conocido este retrato, supuse que estaría en los archivos del Museo Real de Zoología de Berlín o del Instituto Smithsoniano, en Washington, con los que von Frantzius colaboró por muchos años, y me di a la tarea de averiguar con contactos si estaban allá, pues ambos entes tienen buenos archivos fotográficos de científicos nacionales y extranjeros. No obstante, mis indagaciones fueron infructuosas, y no me quedó más opción que publicarla tal cual, una y otra vez, no solo en mi libro Trópico agreste, sino que también en varios artículos académicos y divulgativos que he escrito sobre este fecundo científico. Sin embargo, para mi suerte —y sin buscarla, como sucede a veces cuando uno anda con el radar activado—, hace pocos meses llegó a mí otra biografía sobre él, aún más breve, intitulada El doctor Alejandro von Frantzius, también de Tristán; la publicó en la revista El Repertorio (1897, No. 2). Eso sí, por fortuna, la fotografía que la acompaña es de mucha mejor calidad que la primera.
Ahora bien, subsiste la duda acerca de dónde la obtuvo Tristán. Mi hipótesis es que quien la conservó por muchos años fue José Cástulo Zeledón Porras, discípulo de von Frantzius —que fue su mentor y padre científico—, a quien éste quizás se la dejó de recuerdo, cuando en 1868 partió hacia Alemania, y que en algún momento él se la prestó a Tristán. De ser cierto esto, no hay duda de que Tristán se la devolvió a Zeledón, pues, si no, la foto estaría hoy en el Fondo Particular José Fidel Tristán, en el Archivo Nacional. Y, como Zeledón no tuvo descendencia, es muy posible que después de su muerte, en 1923, el original de la foto desapareciera, junto con todos sus archivos, que uno hubiera esperado que su esposa Amparo López-Calleja Basulto los entregara al Museo Nacional. O tal vez lo hizo, pues ella fue miembro de la junta directiva de esta entidad, y quizás fue allí donde tan preciados archivos se dañaron o se extraviaron, en alguno de sus recurrentes avatares.
En todo caso, la buena noticia es que —una vez más, al igual que con Carmiol— GePeTo recientemente me ha deparado, con base en la imagen publicada por Tristán, una fotografía realmente formidable de von Frantzius, que también muestro aquí como primicia. Basta con un cotejo rápido de ambas fotos para percatarse de la multitud de rasgos que, de manera prolija, ha podido rescatar y resaltar ese sorprendente programa de inteligencia artificial.
Ahora bien, tengo la impresión de que —a la usanza de la época—, la foto de von Frantzius era de cuerpo entero, y que Tristán la recortó, para destacar más de cerca los rasgos del rostro su biografiado. ¡Vaya uno a saber!
Para concluir lo referido a von Frantzius, debo mencionar un insólito hallazgo cuando visité el Instituto Smithsoniano, durante la gestación deTrópico agreste. Aunque sabía que ellos no tienen la foto de von Frantzius que yo anhelaba, sí conocía que poseían el original de una de José Cástulo Zeledón, pues él hizo una pasantía ahí, entre 1868 y 1872. Por tanto, una venturosa mañana, al hurgar en un archivo fotográfico en busca de la foto de Zeledón —entre muchas otras de científicos—, me quedé estupefacto, al presenciar frente a mí una foto de von Frantzius que desconocía, y que pronto pude reproducir gracias a la gentileza de Li Ju, un fotógrafo profesional chino que en esos días realizaba un proyecto ahí.
En efecto, marcada con el código 15286 de los Archivos del Instituto Smithsoniano (SA-570), en esa foto —que no muestro en esta artículo, por falta de espacio— se observa un individuo de semblante sereno y cálido, pero con notorios signos de deterioro físico. Captada en el estudio Rulf & Dilger, en Friburgo, Alemania, dicha imagen data de 1876, cuando la enfermedad asmática que lo agobió durante casi toda su vida había causado serios estragos en él, como lo documento en detalle enTrópico agreste. En síntesis, faltaba poco para su final, ocurrido el 18 de julio de 1877, recién cumplidos los 56 años de edad. ¡Algo muy triste, realmente!
Bueno…, debo referirme por último a Hoffmann, de quien hay una sola imagen, de buena calidad, que por muchos años atesoró el connotado historiador Carlos Meléndez Chaverri. Esa foto la conocí gracias a su libroCarl Hoffman. Viajes por Costa Rica (1976), tras lo cual, después de ser retocada por la amiga Silvia Troyo Jiménez —bisnieta de don Anastasio Alfaro—, me la facilitó la geógrafa Silvia Meléndez Dobles, hija del citado historiador. Al consultarle dónde obtuvo su padre dicha imagen, ella me indicó que es parte de un álbum con fotos de varios personajes que, al parecer, él compró a un coleccionista. Esto es providencial realmente, pues, de otra manera el retrato se habría extraviado para siempre, y nunca hubiéramos conocido el rostro de tan importante científico y médico. De hecho, aparte de que no tuvo descendencia, la fotografía ni siquiera está en los archivos del Museo Botánico de Berlín ni del Museo Real de Zoología de Berlín, con los que Hoffmann mantuvo una muy cercana relación.
Ahora bien, aunque feliz de tener esa imagen en mis manos, caló un poco el desánimo, pues bastó con hurgar un poco en las actividades de campo de Hoffmann en Costa Rica, para que se suscitaran algunas dudas acerca de su apariencia física.
Efectivamente, tan pronto como arribó a nuestro país, él desplegó sus destrezas de infatigable recolector de plantas y animales, durante largas jornadas en el campo, incluidos los agobiantes y extenuantes ascensos a los volcanes Irazú y Barva. En realidad, es muy improbable que una persona tan obesa como la mostrada en la foto pudiera haber hecho eso. Y, en gran medida, ello es valedero también para un médico que poco después debió fungir como Cirujano Mayor del Ejército Expedicionario en los frentes de batalla, durante la primera etapa de la Campaña Nacional contra el ejército filibustero de William Walker.
Al respecto, se cuenta con un revelador testimonio, del combatiente Juan Blas Venegas, quien lo describió así, cuando Hoffmann era un muchacho de apenas 32 años: “Era un hombre en la flor de la vida, alto, galán, de barba negra, valiente como pocos, afectuoso y servicial lo mismo con el Presidente de la República que con el último soldado”(La Tribuna, 19-IV-1929, p. 6). Según otro dato, que aparece en nuestro libro Karl Hoffmann, médico y héroe en la Campaña Nacional, medía cerca de 1,80 metros, y todo sugiere que era de contextura fornida y vigorosa. Obviamente, ese no es ni por asomo el individuo que aparece en la foto. ¿Entonces? Para responder a esta interrogante hay una pista clave.
En efecto, al insertar la foto de Hoffmann en su libro, Meléndez tuvo el tino de incluir al pie el apellido del fotógrafo: Buchanan. Esto me permitió hacer algunas indagaciones esclarecedoras. Por ejemplo, como lo documentamos en el libro recién mencionado, este estadounidense, de nombre William, estuvo en Costa Rica en varios períodos, y uno de ellos fue en el segundo semestre de 1857, justamente cuando Hoffmann estaba muy enfermo. Su padecimiento, de origen incierto y, al parecer, asociado con la médula ósea, era de carácter crónico y degenerativo, lo cual explica que, cuando posó ante Buchanan, se le percibía abotagado, con una notoria papada, y las manos muy inflamadas. En síntesis, su deplorable estado de salud, muy evidente en la foto, enmascaraba su verdadero aspecto físico.
Fue por ello que, consciente de esta distorsión, para mis libros sobre Hoffmann le pedí a mi querido amigo, el pintor alajuelense Carlos Aguilar Durán, que recreara algunas imágenes en las que se percibiera a Hoffmann como un individuo de salud satisfactoria. La última vez que lo hizo, incluso le solicité valerse de algunos rasgos de mi amigo Frithjof (Federico o Fred) Hoffmann, a quien en una ocasión le tomé varias fotos que ayudaran a perfilar mejor a su lejano pariente; aunque su grado de parentesco no está del todo claro, Fred pareciera descender de un primo hermano de Karl, y nació en Stettin, la misma ciudad de éste. Es pertinente mencionar que él llegó a Costa Rica en 1962, y aquí se casó con Marielos Mesén Araya, pero después retornó a Alemania, tras lo cual retornó y se instaló de nuevo en Costa Rica, y hoy reside en San Isidro de Heredia, no muy lejos de mi casa.
Para retornar a la imagen de Hoffmann, aunque los esfuerzos pictóricos de Carlos sin duda fueron meritorios, continuaban siendo insuficientes. En realidad, siempre había pensado que lo ideal sería “jugar” un poco con la única foto existente, para corregirle lo que fuera inapropiado, pero no sabía cómo hacerlo. Sin embargo, como lo indiqué al principio, hace unas semanas apareció en mi vida el providencial GePeTo, y aquí estoy, muy contento.
Debo confesar que a mi impericia se sumó el hecho de que este programa no siempre respeta a plenitud la fidelidad de las imágenes, por lo que tuve que hacer numerosos intentos —no pocas veces frustrantes— para lograr lo que deseaba. Se trataba de remover hasta lo posible los rasgos físicos asociados con la enfermedad de Hoffmann, es decir, la inflamación general del cuerpo, manifiesto sobre todo en el vientre abultado, la cara llena, la carnosidad de la papada, y las manos hinchadas.
A su vez, era necesaria la definición o pulimiento de algunos rasgos que aparecen apenas insinuados —debido a la enfermedad, la calidad de la imagen o la pose de Hoffmann—, que Fred me dijo que son muy constantes en la estirpe Hoffmann, como la nariz aguileña, las orejas grandes, pero bien proporcionadas, los ojos verdes y las “entradas” en el cuero cabelludo. En cuanto a estas últimas, me sentí tentado a agregar más pelo, asumiendo que la enfermedad podría haber acelerado su caída, pero preferí respetar su apariencia en ese sentido; al respecto, en el momento de la foto Hoffmann rondaba los 34 años, pero no puede descartarse que, por factores genéticos, padeciera de calvicie o alopecia prematura.
En fin, hechas todas esas modificaciones, logré reconstruir una imagen que me parece bastante fiel o veraz del aspecto de Hoffmann a esa edad, pero sin los síntomas de la enfermedad que por tantos años lo aquejó, al punto de que provocó su muerte el 11 de mayo de 1859, cuando él tenía apenas 35 años de edad. Esa imagen la comparto aquí.
Para concluir, gracias a ese extraordinario y sorprendente programa de inteligencia artificial —aunque, en mi corta experiencia, no es muy fiable para reproducir rostros fotografiados a cierta distancia—, de esta manera he podido restaurar cinco fotografías que, deterioradas por el tiempo o por su reproducción sucesiva, tienen un gran valor histórico. Por tanto, quedan ante sus ojos, amigos lectores, los renovados rostros de tres notables naturalistas alemanes —a quienes tanto les debemos—, y que a partir de ahora vienen a enriquecer el acervo pictórico de los pioneros de nuestras ciencias naturales.
Karl Hoffmann, en la foto original.Alexander von Frantzius, en la foto original.Julián Carmiol, en la foto original.Karl Hoffmann, en la foto retocada.Alexander von Frantzius, en la foto retocada.Julián Carmiol, en la foto retocada.
En la imagen de portada se aprecia a Julián Carmiol con una de sus hijas, en foto retocada.
La Universidad de Costa Rica (UCR) presentó Mediápolis, una nueva plataforma de acceso abierto que reúne datos, documentos históricos e investigaciones para facilitar el conocimiento y análisis del ecosistema mediático costarricense.
El sitio ofrece información para responder preguntas como:
¿Quiénes son los principales grupos mediáticos?
¿Cómo se distribuye la pauta estatal?
¿Qué documentos e investigaciones pueden consultarse?
Según la presentación de la iniciativa, Mediápolis pone a disposición de la ciudadanía un conjunto de datos, documentos históricos y análisis sobre los medios de comunicación en Costa Rica, con el propósito de fortalecer el acceso a información especializada sobre el funcionamiento del sistema mediático nacional.
La plataforma fue desarrollada de manera conjunta por el Instituto de Investigaciones Sociales (IIS), el Programa de Libertad de Expresión y Derecho a la Información (PROLEDI) y el Centro de Investigación en Comunicación (CICOM), instancias de la Universidad de Costa Rica.
Además de ofrecer información sobre la regulación, la propiedad, el consumo y la historia de los medios de comunicación, el sitio busca facilitar una mejor comprensión del ecosistema mediático costarricense mediante recursos de consulta abiertos al público.
La presentación de la plataforma destaca que se trata de «una nueva forma de entender los medios» y hace una invitación a explorar el contenido disponible en línea.
Las personas interesadas pueden acceder a la plataforma en:
Por: Bernardo Archer Moore Adulto Mayor de Cahuita.
El Fin de los Esfuerzos Individuales en la Defensa de los Derechos Tribales.
Los viejos hábitos son difíciles de romper, pero los tiempos han cambiado de manera irreversible.
Durante generaciones, la lucha de nuestras comunidades se caracterizó por esfuerzos individuales, aislados y fragmentados. Esa era ha quedado en el pasado.
Hoy, la reivindicación de los derechos fundamentales del Pueblo Tribal Afrocostarricense cuenta con un sólido blindaje jurídico internacional y constitucional que exige una sola condición ineludible: Unidad y representatividad colectiva.
Un giro histórico en la justicia constitucional
El andamiaje legal de nuestra lucha ya no depende de voluntades políticas pasajeras, ni esfuerzos y protagonismos individuales, sino, de mandatos judiciales de la más alta jerarquía.
El reconocimiento y la aplicación del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) —incorporado a la legislación costarricense mediante la Ley N° 7316— han sido ordenados con absoluta claridad por la Sala Constitucional a través de hitos jurídicos recientes:
✓ Sentencia N° 2025-029985 (19 de septiembre de 2025): Reafirma el derecho constitucional a la consulta previa, libre, informada, culturalmente adecuada y efectiva ante cualquier decisión estatal que afecte los derechos colectivos, el territorio o el futuro de la comunidad.
✓ Sentencias N° 2025-035746 y N° 2026-010993: Consolidan el estatus legal y la protección constitucional de estos derechos territoriales y culturales.
✓ Decreto Ejecutivo N° 43532-MP-MINAE-MCJ-MEP: Identifica formalmente al Foro Tribal Afrocostarricense como el único mecanismo institucional legítimo de diálogo entre nuestro pueblo y el Estado.
Riesgo de simulación de consulta derivado del intento de protagonismo individual o personal
Tras la Sentencia N° 2026-010993, la pérdida de vigencia legal del Foro Tribal Afrocostarricense abre la puerta a que los liderazgos aislados intenten asumir de forma unilateral la vocería de toda la comunidad.
Este intento de protagonismo individual o personal, al carecer de una estructura de representación jurídica y unificada, propicia que los procesos de diálogo estatales o municipales se reduzcan a una simulación de la consulta.
Al validar acuerdos con figuras particulares en lugar de un interlocutor formal legítimo, los proyectos de desarrollo, convenios de cualquier naturaleza, o planes reguladores resultantes quedan viciados de nulidad absoluta; por violar el derecho al consentimiento previo, libre e informado amparado en el Convenio 169 de la OIT.
El peligro del individualismo frente al Estado
Es precisamente en este nuevo escenario donde debemos romper los viejos hábitos. Los esfuerzos personales y aislados, que no nacen de las organizaciones de los pueblos tribales, representan hoy un riesgo crítico.
Aunque el protagonismo individual puede generar satisfacción personal, contribuir al desarrollo de la comunidad e incluso servir como medio de sustento económico personal, hoy sus riesgos superan ampliamente sus beneficios, tanto para la comunidad como para el legado de quienes deciden asumir ese camino.
Cuando se actúa al margen de los canales representativos institucionales, se debilitan los procesos colectivos y se abren de par en par las puertas para el incumplimiento por parte del Estado y las municipalidades.
Las acciones desarticuladas les dan la excusa perfecta a las instituciones públicas para eludir sus responsabilidades y fragmentar nuestra representatividad.
La ley es contundente: El sujeto de estos derechos fundamentales es el colectivo, representado legítimamente a través de sus propias instituciones, como el Foro Tribal Afrocostarricense.
«Hemos luchado durante demasiado tiempo y hemos sacrificado demasiado para permitir que esta generación pierda, por división o indiferencia, aquello que las generaciones anteriores conquistaron con tanto esfuerzo».
— Mensaje de los adultos mayores de Cahuita.
Conclusión: Cruzar la Puerta con Unidad.
La puerta constitucional para la autodeterminación y el respeto a nuestro territorio caribeño ya ha sido abierta por la Sala Constitucional.
No obstante, cruzarla con éxito requiere de disciplina colectiva, visión de futuro y un respeto absoluto por nuestras estructuras organizativas.
Dejemos atrás las gestiones individuales que debilitan la causa común.
El futuro de nuestras familias, de nuestros hijos y de las próximas generaciones se defiende con organización, legitimidad institucional y con la fuerza inquebrantable de la unidad tribal.
UTN y Mesa Nacional de Diálogo Social y Productivo fortalecen su articulación para promover espacios de reflexión, análisis y construcción conjunta orientados al fortalecimiento de la educación pública y el desarrollo democrático en Costa Rica.
Beatriz Rojas Gómez Dirección de Comunicación y Mercadeo UTN
Con el objetivo de promover el diálogo, la reflexión y la construcción conjunta de propuestas para fortalecer la educación pública y la democracia costarricense, la Universidad Técnica Nacional (UTN) y la Mesa Nacional de Diálogo Social y Productivo (MNDSP) realizaron el pasado 13 de julio la Audiencia-Taller UTN – Mesa Nacional de Diálogo Social y Productivo. La actividad reunió a cerca de 30 personas, entre representantes de la Universidad, el equipo técnico y liderazgos de la Mesa Nacional de Diálogo Social y Productivo.
El encuentro tuvo como propósito generar un espacio de intercambio, reflexión y construcción conjunta entre ambas instituciones, mediante el análisis del reciente resultado electoral nacional, para identificar coincidencias programáticas y definir oportunidades de cooperación durante el 2026 en materia de educación pública y desarrollo democrático.
Durante la apertura de la actividad, el rector de la Universidad Técnica Nacional, William Rojas Meléndez, destacó el papel que debe asumir la educación superior pública frente a los desafíos que enfrenta el país. «La educación superior pública debe ser un actor activo en la construcción de una sociedad más equitativa y democrática. Frente a los retos sociales, económicos y tecnológicos que vive el país, es indispensable fortalecer el pensamiento crítico, el diálogo y la articulación entre la academia y los diferentes sectores nacionales», afirmó.
El rector señaló que Costa Rica enfrenta importantes retos relacionados con el fortalecimiento de la democracia, la reducción de las desigualdades sociales, la sostenibilidad del sector productivo y la transformación tecnológica. En ese contexto, subrayó la necesidad de que las universidades continúen formando profesionales con pensamiento crítico y capacidad para responder a los cambios que plantea la inteligencia artificial y la digitalización, sin perder de vista el desarrollo humano y el bienestar de la sociedad.
Posteriormente, Allison Quintanilla Hernández, coordinadora técnica de la Secretaría Técnica de la Mesa Nacional de Diálogo Social y Productivo, presentó los fundamentos del Pacto Nacional por la Educación Pública, una iniciativa ciudadana impulsada en 2022 por el movimiento estudiantil de la Universidad Nacional, en respuesta a los desafíos estructurales que enfrenta el sistema educativo costarricense. Explicó que esta propuesta se sustenta en la evidencia científica aportada por los Informes Estado de la Educación y promueve la construcción de un acuerdo nacional mediante un proceso participativo que involucra a diversos sectores sociales, productivos y territoriales.
Asimismo, Quintanilla destacó que la Mesa Nacional de Diálogo Social y Productivo, creada en 2020, constituye una plataforma plural e inclusiva que reúne a más de 150 organizaciones sociales y productivas del país. Señaló que este espacio no busca sustituir el papel de las organizaciones participantes, sino convertirse en un instrumento ciudadano para el diálogo, la concertación y la construcción de acuerdos orientados al bienestar nacional.
Como parte de la agenda, las personas participantes conocieron los principales hallazgos de la radiografía electoral y su relación con los desafíos actuales de la educación pública y el fortalecimiento de la democracia. Este análisis dio paso a una plenaria de intercambio de perspectivas institucionales, en la que se exploraron oportunidades para construir una agenda de articulación conjunta en favor de Costa Rica.
La metodología del taller incluyó un ejercicio de cartografía para el trabajo grupal, mediante el cual se identificaron posibles líneas de cooperación entre la UTN y la Mesa Nacional de Diálogo Social y Productivo. Los resultados fueron compartidos en una plenaria final, generando insumos para el desarrollo de futuras acciones colaborativas en materia de educación pública y desarrollo democrático.
Con esta iniciativa, la Universidad Técnica Nacional reafirma su compromiso con la promoción del diálogo, la generación de conocimiento y la construcción de alianzas estratégicas que contribuyan al fortalecimiento de las políticas públicas, la educación y el desarrollo democrático de Costa Rica, consolidando su papel como una institución comprometida con el desarrollo nacional y la búsqueda de soluciones conjuntas a los principales retos del país.