La comunidad de Crun Shurín le invitan a celebrar los cinco años de la lucha colectiva junto con otros pueblos hermanos y organizaciones amigas por la tierra del territorio de Crun Shurín (Tierra de Venados) el próximo sábado 18 y domingo 19 de marzo de 2023 en dicha comunidad (Crun Shurín, Térraba).
Esta lucha comenzó en febrero de 2018, cuando alrededor de 16 familias de Brörán iniciaron el proceso de recuperación de estas tierras.
El Sinpe Móvil para apoyo económico de las actividades se puede realizar al número: 8699-4843 a nombre de Roberth Morales.
Para confirmar asistencia o ante cualquier consulta se puede comunicar al teléfono 8699-4843 o al correo electrónico: roberthmv1974@gmail.com
El Frente Nacional por la Seguridad Social (FRENASS) invita a organizaciones, colectivos, instituciones, activistas en general, líderes comunales, entre otros a participar de un encuentro popular por la defensa de la Caja Costarricense del Seguro Social, en donde se presentará la nueva campaña de comunicación, esto el próximo martes 28 de febrero de 2023 a las 10:00 a.m. en las instalaciones del Edificio Central de la Asociación Nacional de Educadores (ANDE), San José.
El motivo de este encuentro es la persistente intromisión del Gobierno de Rodrigo Chaves Robles en contra de la autonomía de la CCSS, lo que invalida de manera ilegal y arbitraria la potestad decisiva que le otorga la legislación nacional a la Junta Directiva de dicha institución, de igual forma ante la preocupante postura pública de no reconocer la deuda multimillonaria del Estado con la CCSS, lo que provoca un detrimento en la oferta de los servicios de salud.
La Asociación de Desarrollo y la Universidad de Costa Rica invitan a la campaña pro – limpieza de la Playa Chomes este próximo sábado 25 de febrero, 2023 a las 8:00 a.m., el lugar de encuentro será en la Playa Chomes.
Para más información se puede contactar con Leo al 8975-1518 y con Xiomara al 6066-8069. De igual forma se puede contactar para que se coordine que se le recoja en su comunidad.
El pasado martes 21 de febrero de 2023 a tempranas horas de la mañana se compartió un mensaje por parte de Albino Vargas Barrantes, secretario general de la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP) en el que comunicó la reinstalación laboral de Juanita Baltodano en Río Oro de Santa Ana, en las instalaciones de la Aldea Arthur Gough del Patronato Nacional de la Infancia (PANI), quien había sido injustamente despedida hace casi dos años y medio atrás. Esto se logró gracias a la intervención jurídica del ANEP y a las labores de la abogada Rosa Rivera Bejarano.
En el mensaje también se comenta que ANEP no abandona a los trabajadores, y que continuará en la lucha por los derechos de los mismos.
Juan Carlos Durán Castro Dirigente Sindical SIFUPCR 22 febrero 2023
1- El informe de auditoría externa del Seguro de Salud, está centrado en el abordaje de las cuentas contables, en tal sentido debemos tener claridad de que existen métodos o técnicas de análisis contables que son sin duda más profundos y ayudan a detectar las debilidades estructurales, lo cual no es el caso actual.
Por lo tanto el manejo informativo del presidente Chaves Robles y su acólita presidenta ejecutiva, ahora acompañada por una junta directiva que hace las veces de un club de amigos y amigas, -que coinciden ideológicamente en rutas privatizadoras en sus distintas modalidades tanto para salud como para pensiones-, y que ha dado señales inequívocas de promover el miedo y la distorsión informativa, como un mecanismo que coloca un cartucho más de dinamita en la reputación de la Caja, para desde ahí allanar los caminos de los negocios para los nuevos socios comerciales de Zapote, que esperan ávidos la recompensa por sus favores de campaña electoral.
2- Podríamos considerar o concluir que el riesgo financiero más relevante de la auditoría externa radica precisamente en la deuda estatal, ya que es una cuenta contable no conciliada, siendo que dicha falencia parece ser que se esconde por parte de la presidenta ejecutiva y el propio gobierno, lo cual nos genera una alta dosis de malicia.
En tal sentido resulta de exigencia solicitar públicamente que nos den un informe público de las convocatorias, actas y sesiones de la comisión CCSS- Hacienda y transparenten y actualicen los datos de la deuda estatal con salud y con pensiones.
3- Esperamos que el posicionamiento del accionar distorsionado y hasta atrofiado puede tener móviles diversos, pero no descartamos que sea parte de toda la táctica y estrategia mediática gubernamental, -y ahora de la actual junta directiva-, para dinamitar aún más la reputación institucional y profundizar formas de privatización en salud, como en pensiones.
4- La presidenta ejecutiva debe mostrarle a la ciudadanía las más recientes valuaciones actuariales y los estudios de riesgo de salud y pensiones, ya que posiblemente el riesgo mayor para la sostenibilidad financiera de la Caja en el mediano y largo plazo, sea precisamente las deudas del Estado, pues patronos y trabajadores y trabajadoras han cotizado religiosamente.
Dennis Arias Mora, docente de la Escuela de Historia e investigador del Centro de Investigación en Identidad y Cultura Latinoamericanas
Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.
Jornadas de investigación del Ciicla
Emociones y utopías durante la Gran Depresión (1929-1935)
En los estudios sobre el comunismo costarricense siempre ha quedado clara la relación existente entre la Gran Depresión de 1929 y el origen del Partido Comunista en 1931.1 Sin quererlo, una nueva visita al análisis de aquel período ha arrojado algunos detalles posiblemente desconocidos de ese vínculo causal. En una investigación previa del suscrito, que indagaba las representaciones de lo monstruoso en la sociedad costarricense,2 la revisión del periódico La Revolución de 1930, que publicaron los posteriores fundadores del Partido, mostró poco de las clásicas estampas del capitalismo como criatura horrorosa o como un pulpo; y sorpresivamente, la principal imagen que anunciaba el nacimiento oficial del comunismo en el país consistía en todo lo contrario: la idea más repetida de aquella publicación fue, simplemente, la búsqueda, la promesa de la felicidad.
Luego de esa cacería infructuosa, me he propuesto explicar lo que inicialmente ha sido solo una extraña sorpresa mediante un nuevo proyecto de investigación, dándole forma a una hipótesis de trabajo en la cual se retoma aquella conocida relación entre el comunismo y la Gran Depresión, pero sugiriendo, primero, que la crisis económica generó -como lo hace en nuestra época de pandemia y recesión- múltiples reacciones emocionales en torno al sufrimiento social, y segundo, que la lectura comunista de aquel escenario recurrió igualmente a una respuesta emocional con la cual hacerse un espacio en la dinámica política de la época. De paso, esta aproximación permitiría ampliar el conocimiento historiográfico sobre el impacto de la revolución rusa (1917) en nuestra sociedad, debido a que, como podrá suponerse, la imagen comunista de la felicidad desembocaba en el horizonte utópico encontrado en la Rusia soviética, por entonces aparentemente exenta de los efectos de la crisis económica mundial y en medio de un proceso de transformaciones mediante planificación económica que resultaba atractivo a políticos e intelectuales de Occidente.3 Nuestro país no fue ajeno a aquel magnetismo.
El planteamiento de la anterior argumentación me ha llevado a considerar los tradicionales estudios historiográficos sobre la utopía4 y las propuestas de un campo más reciente como el de la historia de las emociones.5 Gracias a estos soportes conceptuales, se puede ver que lo utópico supone un topos o emplazamiento radicalmente distinto justo para dar credibilidad a un ideal extendido de una sociedad mejor, por lo que la utopía no remite estrictamente al ámbito de lo imposible.6 A su vez, el contemplar que las emociones no son solamente sentidas, sino también dichas y configuradas en discursos políticos y filosóficos a lo largo de la historia, permite apreciar que la felicidad tiene un largo recorrido entre diversos proyectos sociopolíticos y en contextos económicos complejos.7
Uno de esos últimos lo constituye la crisis económica mundial de 1929, con su epicentro en los Estados Unidos. Algunas recopilaciones de testimonios y correspondencia en ese país han demostrado las muchas formas de miedo, desesperanza y amargura generados por la desocupación, el hambre y los desalojos ocasionados por la Gran Depresión,8 por lo cual no era de extrañar que los discursos del presidente Franklin D. Roosevelt (1882-1945) sobre las reformas socioeconómicas e institucionales del New Deal para superar la crisis dieran espacio a la idea de la búsqueda de la felicidad,9 la cual se encontraba en la base de la Declaración de Independencia de esa nación desde fines del siglo XVIII.
El socialismo, surgido entre las profundas y traumáticas transformaciones que el capitalismo y la industrialización causaron desde el siglo XIX en las sociedades occidentales, recurrió igualmente a aquella idea de la felicidad en un horizonte por venir. Uno de los padres del anarquismo, William Godwin (1756-1836), habló de la felicidad dentro de su libro Investigación acerca de la justicia política y su influencia sobre la virtud y la felicidad generales,10 publicado en 1793, para condenar no solo la desigualdad económica del capitalismo, sino también al estado centralista. La felicidad, asimismo, resta distancia entre los llamados socialistas utópicos de la primera mitad del siglo XIX, que intentaron teorizar y construir comunidades modelo en Europa y América con la promesa de la felicidad perpetua, y el posterior socialismo denominado científico de Karl Marx (1818-1883) y Friedrich Engels (1820-1895); ambas tendencias hallaban el origen de las penalidades en los cambios económicos y sociales del capitalismo industrial, y reforzaban la idea de felicidad, no ya en el individuo, sino en la colectividad, en una comunitaria y en la otra organizativa para la revolución.11
En el contexto ruso del absolutismo zarista, previo a la revolución entre 1905 y 1917, hubo críticas como la del poeta Nikolái Nekrásov (1821-1878) en su libro Who can be Happy and Free in Russia?, de 1879; y bajo los primeros años del gobierno bolchevique, en una atmósfera de ebullición utopista sofocada luego de una década por el liderazgo de Josef Stalin (1878-1953),12 autoras como Aleksandra Kollontái dieron una dimensión de género a la interrogante de Nekrásov en la novela El amor de las abejas obreras (1923), se publicó una definición de felicidad en la Gran Enciclopedia Soviética de 1926,13 así como Evgueni Zamiatin (1884-1937) publicó la obra Nosotros (1924) dentro del género distópico que, como reverso de la utopía, sirvió para hacer una profunda crítica del totalitarismo en ciernes, régimen que terminó definiendo a Stalin como constructor de la felicidad en la sociedad soviética.14 El texto de Zamiatin sirvió de inspiración al escritor británico y socialista crítico del estalinismo George Orwell (1903-1950) para escribir su propia distopía 1984 (1949), cuya crítica a la felicidad totalitaria -presente también en otros clásicos distópicos como Un mundo feliz (1932) de Aldous Huxley (1894-1963) y Fahrenheit 451 (1953) de Ray Bradbury (1920-2012)- parecía ser la respuesta a su propia pregunta en el ensayo ¿Pueden ser felices los socialistas? (1943), con el cual confirmaba que el problema de la felicidad no le fue indiferente a los pensadores socialistas, y con el que sentenciaba: Todo aquel que intenta imaginar la perfección no hace más que delatar su propio vacío.15
Y es desde esa dialéctica del vacío que el proyecto de investigación en curso se acerca a la manera en que el comunismo costarricense habló de la felicidad en medio de la crisis económica; tal como la entendieron John Steinbeck (1902-1968) con su novela Las uvas de la ira (1939) o Charles Chaplin (1889-1977) con su filme Tiempos modernos (1936), la búsqueda de la felicidad es incomprensible sin el retrato doloroso de una sociedad que sufre la Gran Depresión. Así quizás habría que comprender algunas de las notas del periódico La Revolución en Costa Rica: El pueblo que vive una vida de abyección, originada por la miseria. Desgracia suya que no es libre… Uníos para luchar por la felicidad del pueblo, conseguir que los felices ocupen el lugar de los infelices, no nivelar la miseria sino la felicidad. Es la más santa de las causas, la felicidad del prójimo.16 Como muchos en el mundo, aquellos comunistas locales ubicaron la geografía de su utopía en la Rusia soviética, como una aspiración igualitaria frente a la desigualdad: En Rusia todo el mundo trabaja, todos producen… tienen lo necesario para vivir feliz.17
Es necesario reiterar la advertencia orwelliana: toda idea de perfección delata un vacío, por lo cual este o cualquier estudio sobre el tema deberá considerar lo mucho de espejismo que esa proyección utópica tuvo incluso en una dimensión global. No es este un proyecto de investigación que parta de técnicas de medición para hablar sobre el pasado del supuesto país más feliz del mundo, cuestión más relacionada con asuntos de gobernabilidad e industrias de consumo,18 o con la publicidad de la pasada campaña electoral, donde se llamó a que volvamos a ser el país más feliz del mundo presentando a una mujer en la cocina sirviendo comida a su familia.19 Tal imagen debe despertar siempre la interrogante sobre el vacío; muy valiosas novelas distópicas feministas se han escrito como para ensoñarse con semejante propaganda.
Este artículo se publica gracias al apoyo de la Vicerrectoría de Investigación al proyecto “La felicidad en los orígenes del comunismo costarricense. Una historia de las emociones, las utopías y el género en tiempos de la Gran Depresión (1929-1935)”, desarrollado en el Centro de Investigación en Identidad y Cultura Latinoamericanas (Ciicla).
1 Ana María Botey y Rodolfo Cisneros, La crisis de 1929 y la fundación del Partido Comunista de Costa Rica. San José: ECR, 1984; Vladimir de la Cruz, Las luchas sociales en Costa Rica: 1870-1930. San José: EUCR, 2004 [1977].
2 Dennis Arias Mora, Héroes melancólicos y la odisea del espacio monstruoso. Metáforas, saberes y cuerpos del biopoder (Costa Rica, 1900-1946). San José: Arlekín, 2016.
3 Eric Hobsbawm, Cómo cambiar el mundo. Marx y el marxismo 1840-2011. Barcelona: Crítica, 2011, pp. 271-274; Philip Blom, La fractura. Vida y cultura en Occidente 1918-1938. Barcelona: Anagrama, 2016, pp. 300-317.
4 Gregory Claeys, Utopía. Historia de una idea. Madrid: Ediciones Siruela, 2011.
5 Jan Plamper, The History of Emotions. An Introduction. New York: Oxford University Press, 2015.
7 Darrin M. McMahon, Happiness. A History. New York: Atlantic Monthly Press, 2006.
8 Studs Terkel, Hard Times. An Oral History of the Great Depression. New York: The New Press, 1986; Robert S. McElvaine, Down and Out in the Great Depression. Letters from the Forgotten Man. Chapel Hill: The University of North Carolina Press, 2008.
9 Robert Darnton, “The Pursuit of Happiness”, The Wilson Quarterly, vol. 19, n° 4 (Autumn 1995), pp. 42-52.
10 William Godwin, An Enquiry Concerning Political Justice and its Influence on General Virtue and Happiness. Londres: 1793.
12 Hans Günther, “Utopie nach der Revolution (Utopie und Utopiekritik in Russland nach 1917)”, en Wilhelm Vosskamp (Hrgb.), Utopieforschung, Vol. III. Baden-Baden: Suhrkamp, 1985, pp. 378-393.
Las palabras son la manifestación del pensamiento, cultura, historia e identidad de las personas. Ellas son posesionarias de significaciones complejas en la interacción comunicativa de sus protagonistas, las cuales trascienden la relación personal para ser referentes particulares de cada tiempo espacio social.
La pluralidad social en el presente globalizado requiere de la comunicación por ser un requisito para la convivencia, para la vida en comunidad y para nuestra socialización como seres humanos. La heterogeneidad social, que es inherente de las personas, no es un obstáculo para la comunicación, pues no existe nadie que piense o actúe igual que otros, ni existen patrones culturales idénticos. No, obstante, las diferencias no son limitaciones para la comunicación social, por el contrario, son escenarios para el dialogo peculiar e inédito para aproximarse a conocer otras costumbres y culturas.
El odio racial, cultural o ideológico, no ocurre por ser diferentes, porque todos los somos. Los enfrentamientos sociales, en muchos casos son cicatrices del pasado, alimentadas e incentivadas por quienes les interesa mantener separadas las poblaciones para impedir la unidad de pensamiento y acción conjunta por el bien común entre pueblos y naciones.
La fragmentación social, racial o ideológica, constituyen un pretexto para el fomento del odio y la destrucción genocida en una sociedad y sistema, caracterizado por la desigualdad y la explotación generalizada de los pobres y el desprecio hacia los trabajadores gestores de la historia nacional y de la riqueza privada. En el universo de las relaciones sociales, donde pocos propietarios millonarios, desprecian, explotan y sacrifican cotidianamente a miles de trabajadores, sin derechos ni reivindicaciones, sin duda es la simiente del enfrentamiento, pero en el contexto peruano y otras sociedades, proviene de los pocos que poseen todos privilegios y leyes que los amparan, y que gozan de la protección del monopolio de la violencia del Estado.
El fascismo, de ayer y de hoy, en el Perú se estigmatiza y polariza social, política y económicamente a las mayorías nacionales, basándose en el odio, la discriminación y la represión asesina, como un artilugio para manipular y crear el odio entre trabajadores del campo y la ciudad y de este modo, distraer, distorsionar y diferir el antagonismo entre explotados y explotadores, entre demócratas y tiranos, entre víctimas y victimarios, por ello, el fascismo peruano corrompe y controla de los medios para privatizar la información e intentar el control del pensamiento colectivo, así como para ocultar y falsificar la información, a la vez que justifica las acciones de espurios tiranos, parlamentarios corruptos y las decisiones violentas de los militares, que sin conciencia, sin pensamiento propio ni nacional, reprimen a quienes deben servir. Ese periodismo y otros protagonistas son culpables del odio, enfrentamiento y asesinato contra nuestros hermanos y sus pueblos.
El fascismo en el poder, no es por la caduca consideración racial, de creerse unos superiores a otros, ello es una mascarada que oculta la imposición de la colonialidad del poder y del saber en la sociedad peruana. El miedo, la impotencia y la ignorancia del poder, ha reproducido viejos prejuicios contra los gestores históricos de nuestra peruanidad, con los cuales no se identifican, ni se estiman nativos. La privatización de la nacionalidad por los que se creen mistis o dueños de la nación, es la inimaginable regresión histórica, ideológica, cognoscitiva y cultural ocurrida en el Perú contemporáneo. Pero, no ha sido espontánea, ha sido creada intencionalmente por el poder colonialista existente, los medios y la educación del poder.
El totalitarismo fascista, con los dineros de las empresas globales, ha convertido a muchos periodistas en auténticos sicarios, tan culpables como los asesinos de nuestros hermanos y de los anhelos ciudadanos. Asimismo, los han despojado de la honorabilidad del periodismo continuador de sus predecesores, luchadores por la verdad y la libertad del pensamiento.
La espuria presidenta protegida y amparada solamente por los militares, no gobierna, tampoco lo hacen los corruptos parlamentarios, pues no se gobierna con represión policial y militar y sin legitimidad social. Esos personajes son ridículos fantoches del poder de los millonarios de las empresas globales que imponen las decisiones económicas y se apropian de las riquezas nacionales y del funesto Fondo Monetario Internacional que controla, fiscaliza y decide la finanza estatal que ha liquidado las políticas públicas y los derechos ciudadanos.
Las tiranías requieren de las palabras y discursos, no para dialogar ni concertar, sino para imponer las decisiones y acciones contra quienes les han negado la palabra y el de ser escuchados. Los medios simplifican y falsifican la complejidad de los acontecimientos y realidades, ofenden a la inteligencia e impiden el pensamiento complejo. La veracidad y la pluralidad del pensamiento, así como el debate serio, plural, comprometido, sobre los derechos ciudadanos, la democracia o el desarrollo nacional, están ausentes en dichos medios, porque están protegidos, mantenidos y ser esclavos del poder fascista.
La incomunicación social es la condición privativa del poder, pero ninguna tiranía mediática o estatal es eterna, como tampoco lo es la incomunicación. Las protestas populares son las expresiones del fracaso del discurso del poder, de la imposibilidad seguir dominando y explotando, así como son evidencias concretas y trascendentes de la absurda pretensión de eternizar un poder irracional y sin horizonte histórico. El pensamiento y conciencia crítica y disidente, son la esperanza para reconstruir una sociedad plural y un mundo mejor, en aras de una cuestionable y endeble hegemonía global norteamericana. Las políticas y las instituciones públicas han sido liquidadas.
(*) Juan Huaylupo Alcázar, Catedrático de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Costa Rica.
El Movimiento Sindical Unido convoca a una movilización “por la defensa de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) y la autonomía sindical”, este próximo jueves 23 de febrero a las 9:00 a.m. en las Oficinas Centrales de la CCSS, Barrio Don Bosco, 350 mts Norte del Pizza Hut de Paseo Colón.
Hace 7 años, el 20 de febrero del 2016 partió la presencia física de Fernando Cardenal S.J., un hombre que regaló y entregó su vida a la comunidad, un poeta, cristiano y socialista nicaragüense, que dedicó su vida a la liberación de las personas y al desarrollo humano integral, y según Óscar Jara Holliday, “una de las personas más íntegras y coherentes que he conocido”.
La familia y amigos del Padre Fernando Cardenal realizaron un homenaje para honrar su vida. En este se menciona aspectos de la vida y camino del Padre; algunos de sus principios e ideas son la ayuda social y la liberación de los pobres, como sacerdote nunca dudó en entrar a la vida política, guiado por las exigencias y problemáticas nicaragüenses. Sus deseos eran cambiar su país, que existiera equidad y justicia para todos. Enseñar y que todos los pobres tuvieran acceso a la educación y erradicar el analfabetismo especialmente en aquellos con recursos más bajos. La vida para él consistía en el servicio, y el servicio para él era alegría.
Como parte de sus acciones en 1976 compareció sorpresivamente en el Comité de Relaciones Hemisféricas del Congreso de los Estados Unidos, en el que formuló detalladamente una denuncia sobre las violaciones a los derechos humanos, en que dijo “vengo a hablar en nombre de los campesinos de nuestro país, trabajadores pobres y marginados, yo quiero ser aquí la voz de los que no tienen voz”. Se sentía más realizado como sacerdote enseñando a leer a su pueblo, algunas de ellas mediante “Cruzadas Nacionales de Alfabetización, héroes y mártires por la liberación de Nicaragua”. En 1984 fue expulsado de la Compañía de Jesús por su participación como Ministro de Estado nicaragüense, en 1990 entró nuevamente en la Compañía de Jesús, en la que profesó sus votos.
El miércoles 8 de marzo, 2023 a las 2:00 p.m. en el Auditorio Clodomiro Picado Twight, en el Campus Omar Dengo en Heredia se dará una conferencia a cargo de Rose Marie Ruiz Bravo (exrectora de la Universidad Nacional (UNA) de 1989-1995), bajo el ciclo de conferencias 2023 de exrectores y exrectoras de la UNA. Esto en los cincuenta años de dicha Universidad.
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