Durante la caminata de 1.000 millas por el Área Metropolitana de Barcelona de 2017 a la que dediqué mi anterior artículo, el circuito de la misma recorría lugares y obras arquitectónicas de gran nivel.
A muy poca distancia del circuito, se encontraba la Colonia Güell, perteneciente a Santa Coloma de Cervelló. Una colonia de obreros de enorme categoría arquitectónica que se encuentra en un excelente estado de conservación.
Fue tal el impacto que me supuso pasar cerca de esa colonia durante mi caminata de 2017 que, una vez la terminé y descansé, visité la colonia con calma varias veces.
De toda esa experiencia, parte mi interés por las colonias de obreros, tanto en su dimensión arquitectónica como social.
El presente artículo está dedicado a ellas.
Las primeras colonias
Las colonias de obreros tomaron forma en Gran Bretaña a mediados del siglo XVIII. Las máquinas movidas por el vapor mejoraron la producción en las fábricas y provocaron un aumento de beneficios para los propietarios capitalistas, así como demandas de los obreros a la estela de ese aumento. Para frenar esas reclamaciones, los capitalistas crearon colonias de obreros que cubrían las necesidades más básicas de los mismos.
A lo largo del siglo XIX, las colonias de obreros se multiplicaron por diferentes países. Así, después de asentarse en Gran Bretaña, saltaron al continente europeo y a Estados Unidos. La colonia de Crespi d’Adda (Italia) se fundó en 1878. Y la colonia de la empresa Pullman de los suburbios de Chicago data de 1880.
En España, las colonias se instalaron en las mismas fechas, siendo Cataluña el lugar donde tuvieron mayor presencia. Las fábricas textiles catalanas y sus respectivas colonias se ubicaron junto a los ríos Ter y Llobregat para aprovechar la potencia del agua de ambos ríos en su bajada desde el Pirineo.
El Ter y el Llobregat
Las colonias de obreros catalanas del Ter y el Llobregat fueron puro paternalismo social de los propietarios capitalistas, al igual que ocurrió en el resto de España y en otros países, con el ánimo de frenar las justas reclamaciones de la clase trabajadora.
Esas colonias disponían de viviendas, escuelas, tiendas, cooperativas, capillas… En algunas, el propietario tenía para su uso una gran casa con comodidades, a la vez que los trabajadores vivían en casas de una planta y pisos humildes.
En la Cataluña central, alrededor del río Llobregat, existió una concentración de colonias de obreros única en el mundo. Quince colonias se encontraron en poco más de veinte kilómetros. Entre otras, me refiero a las colonias llamadas Cal Rosal (1858), L’Ametlla de Casserres (1858), Viladomiu Vell y Nou (1860 y 1868), Cal Bassacs (1861), Cal Pons (1865), L’Ametlla de Merola (1876), La Plana (1884), El Guixaró (1885), Cal Marçal (1886), Cal Casas (1891), Cal Vidal (1896).
El Vapor Vell de Sants
Siguiendo el curso del río Llobregat hacia el mar Mediterráneo, fue construida también la Colonia Güell (1890). Una colonia que se encontraba muy cerca del circuito de la caminata de 1.000 millas por el Área Metropolitana de Barcelona de 2017 y que despertó mi interés por las colonias de obreros. Durante la caminata, la observé a duras penas desde la lejanía en un punto del circuito que pasaba por el territorio de Santa Coloma de Cervelló. Acabada la caminata, tuve la necesidad de visitarla y lo hice varias veces.
La familia Güell trasladó su industria Vapor Vell de Sants (Barcelona) al Llobregat, tras poner en marcha Antoni Gaudí la construcción de la Colonia Güell y habilitarla para los obreros. Una vez el Vapor Vell se asentó en su nueva ubicación, la colonia se desarrolló con rapidez. Durante la Guerra Civil Española (1936-1939), la fábrica y la colonia fueron colectivizadas, pero, después, el franquismo se las devolvió a los Güell. En 1973, la fábrica cesó su actividad, aunque la colonia pervivió y se incorporó a Santa Coloma de Cervelló.
En la actualidad, el estado de conservación y la arquitectura obrera de toda la Colonia Güell es magnífico, difícil de mejorar. La colonia, con sus edificios de piedra vista, se ha convertido en un auténtico museo de arquitectura obrera y modernista al aire libre. Recibe muchos visitantes.
Y es que una visita a la Colonia Güell es recomendable, como también lo es visitar cualquier otra colonia de obreros. La arquitectura de estas colonias suele ser excelente, a la vez que su mensaje social resulta de interés. Cuando uno las visita, puede disfrutar de la arquitectura obrera de calidad, al mismo tiempo que toma conciencia de la situación de esclavitud laboral en la que desarrollaron sus vidas los obreros de otras épocas.
Las colonias de obreros creadas en la segunda mitad del siglo XIX han pervivido hasta nuestros días. Muchas permanecen en pie con su arte y su mensaje social escrito en piedra. Un mensaje que da luz a la historia del movimiento obrero. Fue una suerte conocerlas, a través de la Colonia Güell en el transcurso de mi caminata de 1.000 millas del año 2017. Recomiendo visitarlas.
El ministro de Ambiente y Energía reproduce mitos y argumentos falaces socializados por sectores económicos que adversan el modelo de desarrollo sostenible costarricense.
Declaraciones emitidas por el ministro al medio internacional El País, provocan preocupación, y pueden generar perjuicio para la imagen del país.
San José, Costa Rica. La Asociación Madre Tierra expresa su preocupación y molestia por las declaraciones emitidas por el ministro de Ambiente y Energía, el señor Franz Tattembach, al medio internacional El País (Publicación del 02 de septiembre de 2022),en las que afirma, entre otras cosas, en relación con el proceso de ratificación del Acuerdo de Escazú que: “No lo vamos a ratificar simplemente porque se llame Acuerdo de Escazú.” – “El acuerdo de Escazú muchos sectores lo ven como no necesario.” “Es que puede trabar mucho más los proyectos de inversión, como carreteras”.
Las declaraciones del ministro no solo faltan a la verdad, son imprudentes y carecen de sustento técnico y científico, se contraponen al modelo de desarrollo de protección del ambiente que, como política de estado ha sido adoptado, impulsado y respetado por varios gobiernos en Costa Rica. Si en algo hemos coincidido los costarricenses, y ha encontrado a todos los sectores políticos a través de generaciones, es en la apuesta al desarrollo sostenible y sustentable; Costa Rica ha apostado a la diplomacia ambiental como uno de sus ejes centrales de su política exterior, consolidada también por sus sólidos principios y valores en la defensa de los derechos humanos, de manera que las declaraciones del ministro muestran incoherencia y una desvalorización del derecho internacional.
Distintas organizaciones internacionales y de banca multilateral, como la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Mundial (BM), el Banco Europeo de Inversiones (EIB) y la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) han sostenido que el Acuerdo de Escazú es una herramienta fundamental para generar certeza y estabilidad en las inversiones.
El ministro también reconoce en esa entrevista que no es ambientalista y, se pronuncia como vocero de los intereses de otros sectores económicos y gremios empresariales. En ese sentido le recordamos al ministro, que su responsabilidad principal como rector del sector, es la de velar por la protección del ambiente y de quienes lo defienden.
De acuerdo con la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Derechos Humanos de las Naciones Unidas (ACNUDH), la región de América Latina y el Caribe registró constantemente el mayor número de asesinatos a personas defensoras del medio ambiente, produciéndose 933 de un total de 1.323 casos denunciados en esos años (2021). Una reciente investigación publicada en el país dio cuenta de casi 100 hechos de violencia contra las personas defensoras de la naturaleza en nuestro país. Además, se listan formas de persecución y amenazas documentadas, que incluyen al menos 25 atentados y ataques directos, 10 incendios a casas, locales y 21 casos de amenazas de muerte. Toda esta violencia ha culminado en los asesinatos de 13 personas defensoras del ambiente, los cuales se perpetraron entre 1975 y 2020, y la mayoría se mantienen aún en la impunidad.
Por todas estas razones es urgente la ratificación del “Acuerdo de Escazú” por parte del Estado costarricense. La Asociación Madre Tierra, luego de repudiar las declaraciones del ministro, hace un llamado para que el gobierno de La República remita cuanto antes a la Asamblea Legislativa el Acuerdo Regional sobre el Acceso a la Información, la Participación Pública y el Acceso a la Justicia en Asuntos Ambientales en América Latina y el Caribe, más conocido como “Acuerdo de Escazú” y contribuya a crear el ambiente apropiado para su ratificación por parte de esta.
Bach. Ariel Romero Ruiz,
Coordinador Comisión Asuntos Políticos y Legislativos
Asoc. para el Desarrollo Sostenible y Sustentable Madre Tierra
Dr. Alberto Salom Echeverría,
Presidente
Asoc. para el Desarrollo Sostenible y Sustentable Madre Tierra
La comunidad indígena de Rey Curré/Yímba, situado en el cantón de Buenos Aires, Zona Sur de Costa Rica, ha anunciado la fecha oficial de su Tradicional Juego de los Diablitos 2023, el cual será del 26 al 29 de enero. El Juego de los Diablitos es una tradición indígena de origen boruca, que la comunidad realiza anualmente y conmemora la histórica lucha que tuvieron sus antepasados contra los invasores en la época de Conquista. Esta tradición de herencia ancestral fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de Costa Rica en el año 2017 bajo el decreto ejecutivo Nº 40766-C. Organiza e invita: La ADI Curré y la Comisión de Diablitos 2023.
Entre la multitud de malas noticias que atiborran los espacios mediáticos, dichosamente hay dos que, a todos los hijos de la Patria Grande, nos deben llenar esperanza y alegría: las conversaciones para lograr una paz estable en Colombia, que se llevan a cabo en Caracas, entre el gobierno del presidente Gustavo Petro y la guerrilla de FLN, por un lado, y el reinicio del diálogo entre el gobierno de Nicolás Maduro y la oposición, esta vez en México; ambas actividades se llevan a cabo ante la atenta mirada de la comunidad internacional. Todo lo cual debe ser visto como un mensaje de paz por parte de los pueblos de Nuestra América al mundo entero, a fin de que se intente por la vía política y no militar buscar la solución a conflictos entre naciones, que ponen el peligro la paz planetaria. Me refiero, en concreto, a la necesidad apremiante de iniciar conversaciones al más alto nivel entre las partes beligerantes, tendientes a poner fin al conflicto en Ucrania.
Pero más allá de este contexto internacional y ante la proximidad de una nueva Navidad, nada más oportuno y urgente que reflexionar sobre el mensaje de los ángeles en la Cueva de Belén, que expresa el clamor de los profetas anunciando el advenimiento de la era mesiánica y que sintetiza en una sola palabra: SHALOM, paz. Este mensaje es hoy más actual que nunca en la historia de ser humano, dado que la ausencia de paz traería aparejada la extinción de la especie humana. Porque la destrucción que provoca la violencia bajo todas sus formas puede significar a corto plazo, históricamente hablando, el fin de nuestra especie. La lucha por la paz, en consecuencia, involucra a todos los humanos cualesquiera sean sus creencias religiosas, ideologías políticas, culturas o nacionalidades. Se trata del acto más “democrático” que pueda concebirse, pues lo único que realmente (“ónticamente” diríamos los filósofos) nos hace “democráticos” es la muerte; nadie se escapa de ella. Pero cuando la muerte es provocada por los propios humanos es también responsabilidad de todos, especialmente de quienes tienen el poder, no solo el político, sino el financiero, el mediático y el científico-tecnológico.
La mayor amenaza que tiene la especie de desaparecer es provocada por el descomunal poder que ha logrado en estos últimos siglos, gracias a los descomunales avances de los logros en el campo científico y tecnológico; porque del desarrollo científico y tecnológico depende en primera instancia todo lo demás: el desarrollo económico, la sofisticación de las armas, la genética aplicada al diagnóstico y tratamiento de enfermedades, a la agricultura y a los alimentos y un largo etcétera. Su control puede provocar el bienestar o ser la causa de la muerte de millones. Las transnacionales que acaparan esos conocimientos de punta son responsables directas del hambre y de la falta de control de epidemias y pandemias, siendo la mayor la desnutrición. La FAO y el Papa Francisco no se cansan de repetir que actualmente se producen alimentos suficientes para dar de comer a todos los seres humanos; por ende, si hay mil millones que sufren de hambrunas, es culpa de la ideología neoliberal. Lo mismo pasa con las pandemias y el desempleo.
Todo tiene como causa la desigualdad socio-económica. La violencia tiene su raíz en la injusticia social, en el menosprecio y el maltrato a niños y ancianos, en la violencia doméstica y callejera, en la drogadicción y el lavado, en la injusticia distributiva y la defraudación fiscal. La violencia se ha convertido en una (pseudo)cultura, en una mentalidad colectiva que nos hace insensibles ante el dolor y la miseria, que nos rodea como una peste medieval. Para peores, la violencia contra la naturaleza alcanza ribetes escalofriantes que pone a la humanidad al borde del suicidio. De poco han servido hasta el presente las advertencias de ecologistas y de expertos de las Naciones Unidas en torno al recalentamiento del clima, la destrucción de los bosques, la desertificación, la contaminación de las ciudades o la desaparición de cientos de especies.
Hoy la paz es algo más que una esperanza escatológica fundada en una promesa mesiánica. Constituye una exigencia insoslayable para la sobrevivencia de la especie. Nunca como en estos momentos de la historia, la paz es el mayor imperativo ético que tenemos todos los hombres y mujeres de buena voluntad.
Una travesía de miles de personas hacia una nueva vida
Todos los inmigrantes de América del Sur que quieren llegar a Estados Unidos tienen que pasar por el tapón del Darién. Al llegar a la frontera entre Colombia y Panamá la carretera se termina y empieza el Darién, una odisea de kilómetros de jungla.
Según las autoridades panameñas, en 2021 más de 130.000 personas hicieron la ruta, de los cuales 19.000 eran niños. Muchos de los inmigrantes que se aventuran a hacer la ruta es porque al ser inmigrantes ilegales en países de América del sur tienen el temor de ser deportados a sus países de origen así que la única salida es cruzar la selva para hacer camino hacia Estados Unidos.
Necoclí: campamentos improvisados
La travesía empieza en Necoclí, un paraje a las orillas del mar caribe es un lugar donde llegan un sin fin de viajeros que buscan un fin de semana de cócteles, arena y sol. Pero también es donde se juntan inmigrantes de todo el planeta. En el puerto de Necoclí se han llegado a juntar hasta 15.000 inmigrantes, una cifra muy alta para un lugar que no cuenta con la infraestructura para acoger tal cantidad de visitantes, de modo que se arman campamentos improvisados en las playas y allí se instalan durante semanas a la espera de un cupo en uno de los barcos que les llevará desde Necoclí hasta el otro lado del golfo, Capurganá.
Los campamentos en Necoclí son insalubres, no hay baños ni duchas y muchos migrantes tienen que dormir a la intemperie. En dicho entorno las enfermedades se propagan con mayor facilidad, las autoridades han alertado de posibles brotes de sarampión. En el puerto la desesperación por conseguir un puesto en los barcos va creciendo y juntándose con el desgaste mental y el cansancio físico. Muchas familias tienen que esperar su turno durante horas, algunas improvisan morrales de montaña mientras que otros utilizan bolsas de plástico para llevar el poco equipaje que llevan encima. Pegan sus nombres en los empaques para evitar confusiones, llevan lo imprescindible para empezar una nueva vida en otro lugar.
Capurganá: la jungla más salvaje
Pese a la pobreza del lugar, algunos migrantes consiguen comida gracias a colectas de la iglesia católica en sus parroquias, los fieles aportan alimentos para quienes lo necesiten. Cabe destacar que en muchos casos existe la barrera del idioma, la mayoría de migrantes de países como Haití habla creole, aun así buscan la forma de poderse entender.
Llegados al barco que les transportará hasta Panamá, muchos migrantes no saben que la travesía suele durar de promedio una semana. Según las autoridades de Panamá en 2021 más de 50 niños hicieron la ruta solos en la jungla del Darién. Los migrantes que cruzan la selva a parte de las dificultades del terreno deben superar asaltos, extorsiones y las mujeres a menudo violaciones, en 2021 se reportaron 88 casos de violaciones. En los barcos se juntan dos realidades muy distintas, turistas que vienen a disfrutar de las playas del Caribe y migrantes refugiados que llegan a pagar más del doble por el mismo viaje.
En Capugnará la situación no es fácil, el municipio ha perdido gran parte de su atractivo turístico por los migrantes. En la entrada a la selva, algunos caminos ecológicos eran lugares de interés turístico que ahora se han convertido en entradas clandestinas al Tapón del Darién.
Pese a que las autoridades constataron unos 50 cadáveres en el Darién, los testimonios de los migrantes apuntan a que la cifra podría ser mucho más elevada. La complejidad de la ruta hace que muchos de los migrantes dejen parte de sus pertenencias como ropa en medio de la ruta.
América Central: las dificultades continúan
Tras el Tapón del Darién empieza América Central, donde los migrantes encaran la extorsión de sistemas policiales corruptos, los riesgos de las bandas narcotraficantes y de las pandillas criminales como la mara Salvatrucha.
Entrada a México: llega la frontera burocrática
Los afortunados al llegar a Tapachula, en la frontera entre Guatemala y México, ahora tendrán que afrontar otro problema, la burocracia. México exige visa a los migrantes para poder continuar su viaje en dirección al norte. A la espera del documento, algunos se quedan varados a la espera durante meses. Para conseguir preferencia en la constitución de la visa las autoridades llegan a pedir más de 1.000 dólares.
Frontera con Estados Unidos: saltar hacia una nueva vida
Una vez llegados a la frontera con Estados Unidos los migrantes deben encontrar la forma de superar el muro fronterizo de Estados Unidos con México, además de no ser increpados por las autoridades estadounidenses. Los que lo consiguen se convierten en inmigrantes ilegales que tendrán que luchar para que su nueva vida pueda ser mejor a la de su duro pasado.
El Tapón del Darién no es un problema ajeno
La problemática que se vive en la frontera con Estados Unidos no es la única en el mundo, también existe la de Europa y los problemas con los movimientos migratorios son un fenómeno global, por ejemplo en Myanmar existe la persecución al pueblo Rohingya, el cual tiene que vivir en las montañas en viviendas sin acceso a servicios básicos sin agua. Los alimentos y los recursos energéticos son inasumibles para miles de personas, los ingresos se reducen y los costes como el precio de la luz (para los que consiguen acceso) se multiplican para esas familias alejadas en la precariedad.
De todos modos, también hay que plantearse una serie de cuestiones para abordar la problemática: ¿Cómo pueden los países receptores coordinar con los emisores de migrantes para amortiguar el fenómeno? ¿Pueden los ciudadanos apoyar de algún modo a los refugiados más allá de la gestión de las autoridades? Y por último ¿debemos permitir que en pleno siglo XXI ocurran este tipo tragedias como la del Tapón del Darién?
Adela Torres, secretaria general de Sintrainagro | Foto: Alexandra Muñoz.
¡Prohibido olvidar!
Este 5 y 6 de diciembre el movimiento sindical recuerda los 94 años de la masacre de las bananeras, un acontecimiento que la historia colombiana intentó, sin éxito, disimular.
Gerardo Iglesias
En noviembre de 1928, más de 30.000 trabajadores de la compañía estadounidense United Fruit Company (hoy Chiquita Brands) estaban en huelga en la zona bananera del Magdalena.
La empresa se había negado a estudiar un pliego petitorio que solicitaba celebrar contratos de trabajo, aumento salarial, el pago de los sueldos en dinero y no en vales, y el cierre de los comisariatos de la compañía bananera.
Nada muy extravagante, pero el gobierno conservador de Miguel Abadía Méndez calificó a esos trabajadores como malhechores e insurrectos, declarando el estado de sitio y el toque de queda.
El 6 de diciembre de 1928, en la estación de ferrocarril de Ciénaga, donde había reunidos más de 7.000 trabajadores, el ejército colombiano abrió fuego contra los huelguistas.
En la represión murieron casi 4.000 trabajadores.
Este lunes 5, en esa misma localidad, el Sintrainagro participa del Foro Nacional sobre la desmitificación de los hechos ocurridos en 1928, reivindicando la memoria de quienes los antecedieron en la lucha por mejores condiciones de vida para los trabajadores y trabajadoras bananeros.
Sea parte de la presentación del nuevo número de la Revista Biodiversidad Sustento y Cultura, llamado «Infancias: las voces y la vida de la humanidad futura».
En este número 114 de Biodiversidad, se da el espacio de pensamientos hacia el futuro, donde nuestras niñas y niños se plantan en la tierra y piden la palabra, donde ahora, son quienes comienzan a hacer propuestas para asentar el paso entre los huecos de la incertidumbre. Su fuerza nos asombrará, en su mirada camina la vida.
Voces de jóvenes y niñes que luchan por la Soberanía Alimentaria desde Colombia, Ecuador, México, Uruguay y Paraguay. Participa de esta presentación este 5 de diciembre del 2022, en los siguientes horarios según país:
México y Centroamérica a partir de las 16hrs.
Colombia y Ecuador a las 17hrs.
Argentina y Paraguay a las 19hrs.
Esta actividad se realizará a través de la plataforma Zoom y desde el canal de Youtube de Biodiversidad.
Disfrute de la música este 8 y 9 de diciembre con «Un mestizaje increíble, una hibridez única» en el Teatro Nico Baker, en una exposición de talento de Álvaro Fernández/De camino Compadre, a partir de las 8:30 p.m.
La preventa de la entrada estará disponible en 8.000 colones, mientras que el día del concierto la podrá conseguir en 10.000 colones; puede llamar al Whatsapp +506 8827-4036 y ser parte de este evento.
La Junta Directiva de la Asociación Mujeres Unidas en Salud y Desarrollo, se une al homenaje que el Instituto Nacional de las Mujeres realizará a nuestra compañera Enid Cruz Ramírez, quien será galardonada con su ingreso a la Galería de la Mujer.
Según nos lo ha informado en su nota: INAMU-DEI-CGM-002-2022, esta distinción “tiene el propósito de reconocer el aporte de la señora Cruz a la defensa, promoción y avance de los derechos humanos de las mujeres, a través su trayectoria a favor de una sociedad justa, igualitaria y democrática».
Aunque la convocatoria del INAMU para hacer este reconocimiento a Enid Cruz Ramírez, se hará el 8 de marzo del 2023, no queremos dejar pasar el tiempo para manifestar la alegría y orgullo que nos embarga la noticia recibida.
Gracias a la incansable labor y compromiso social, de esta activista social se logró constituir en el año 1986 la asociación Mujeres Unidas en Salud y desarrollo (MUSADE); con el propósito de “promover la unión y organización de las mujeres de sectores campesinos y populares que le permita superar su condición de discriminación y subordinación y alcanzar su plena participación en el desarrollo de la sociedad. Impulsó una de las primeras redes interinstitucionales de atención y prevención de la violencia, se creó el programa defensoras populares, premiado por la ONU en el 2010, así como diferentes organizaciones de mujeres en comunidades; inspirada en el convencimiento que la organización es una de las herramientas más efectivas para desterrar las raíces de la opresión, la discriminación y todo tipo de violencia en una sociedad patriarcal y neoliberal».
Les compartimos el mensaje enviado por dos mujeres con motivo de la noticia y que han sido parte del legado de la compañera Enid.
“Gracias por todo lo que. haz hecho y sigues haciendo abriendo camino por el empoderamiento de las mujeres. Por tu escucha, guía y sostén cuando llegamos débiles impotentes ante la sociedad y nosotras mismas y aprendimos a encontrar muy dentro de nosotras y sacar todo ese potencial que tenemos para amarnos y salir fuertes y decir (Si puedo). Por mí y todas esas mujeres que salimos de la oscuridad para ser luz te digo gracias”.
“Muchas felicidades, usted se merece ese reconocimiento y muchos más ya que su labor ha sido súper importante y ha dejado huella en cada ser humano que ha conocido y estoy segura que al igual que yo hay miles de mujeres que cuando recuerdan su anterior situación ya superada pensaran igual que yo, y le darán gracias a dios por poner a Enid cruz en sus vidas para hacerles ver que somos merecedoras de vivir tranquilas y felices y sobre todo que valemos muchísimo , gracias por ser y existir y ser parte de la historia de cada una de nosotras”.
En nuestro 36 aniversario, MUSADE da el mérito y las gracias a esta mujer perseverante, por visibilizar las luchas de las mujeres, y del movimiento social popular de la región de occidente y del país en general.
(Of mice and books) Viajes por mi biblioteca, 49 Walter Antillón
Para el artista, el Arte es compromiso. El Arte es vivido primordialmente como la sensación de estar comprometido con una misión, en una dimensión no utilitaria, relacionada con la belleza en su sentido más amplio.
Para el poeta, artista de la palabra, la Poesía es compromiso, es llamada. La Poesía es vivida primordialmente como la sensación de estar comprometido con una misión, en una dimensión no utilitaria, relacionada estrechísimamente con la belleza, en el sentido más amplio que puedan expresar las palabras.
La intuición de la intensidad de esa llamada conduce perentoriamente al auténtico poeta a adoptar una forma de vida y un tipo de relaciones sociales adecuadas deliberadamente a facilitar la explicitación de la misión, que a él se le presenta como una iluminación: palabras encendidas que deben ser descifradas y arduamente reelaboradas todavía en estado incandescente, con gran riesgo para el mismo poeta. Pienso en los que no soportaron el contacto: como el gran Hölderlin, como Alfonso Cortés en Nicaragua. Y pienso en otros que escaparon a tiempo para no ser triturados, como Rimbaud.
Claro que también están los “poetas oficiales” con sus versitos biensonantes, que ganan premios municipales instalados en su zona de confort. Pero entonces estamos hablando de otra cosa.
Yo creo que las cosas son de la manera que las estoy diciendo porque (tengo que contarles) desde su adolescencia, este ratón centroamericano conoció y admiró a la distancia a una persona que escribió, experimentó y padeció intensa, vitalmente, la poesía: Rainer María Rilke.
De Rilke hemos hablado antes: nació en 1875, en una familia de la pequeña nobleza militar alemana de la época; y tuvo una infancia desgraciada. Pero a los 22 años topó con la suerte de conocer y entablar una intensa relación con la genial y fascinante Lou Andreas Salomé, quien fue su madre, su amante y, por el resto de su existencia, su consejera y amiga incondicional. Y topó con la suerte de que a los 27 años, ya con un nombre en el campo de la poesía alemana, pudo iniciar una fecunda relación personal con el gran escultor francés Augusto Rodin, quien le transmitió el amor y la admiración por el mundo de las cosas sencillas, y le enseñó con el ejemplo que el trabajo tenaz, extenuante, es parte esencialísima de la obra de arte.
Como una flecha que vuela derechamente al blanco, la existencia de Rainer María Rilke es el itinerario de una constante preparación personal para la búsqueda sin tregua de la obra maestra: visión relampagueante del Cosmos que es a la vez una mirada admirada de sus criaturas, culmen de su esfuerzo y de su propia vida.
En sus Cartas a un joven poeta (Amanecer, Buenos Aires, 1941) al aconsejar al joven Kappus sobre su vocación, Rilke le pide que:
“…Investigue la causa que lo impele a escribir; examine si ella extiende sus raíces en lo más profundo de su corazón. Confiese si le sería preciso morir en el supuesto de que escribir le estuviera vedado…” (Carta de 17 de febrero de 1903).
Pronto se verá que no está hecho para el matrimonio y la familia; ni para un trabajo rutinario. Alcanzar la tensión creadora de la obra (desde que apenas la intuye), será su objetivo primordial, y final. En pos de ello descubre que necesita desprenderse de lo cotidiano, viajar para experimentar la Tierra, el Planeta en todas sus formas; y disponer de la riqueza de múltiples relaciones, preferiblemente epistolares; pero también, a la vez, defender su radical soledad. Su peregrinaje sin tregua comprende Francia, Alemania, Suiza, Dinamarca, Suecia, Polonia, Rusia, Checoslovaquia, Austria-Hungría, Yugoslavia, Italia, Grecia, Egipto, España, hasta donde yo sé. Vive pobre y austeramente, con frecuencia habitante solitario en viejos castillos facilitados por amigos y admiradores devotos, como la princesa Marie von Turn und Taxis-Hohenloe, quien en 1912, “en momentos cruciales”, le brindó el asilo de su Castillo de Duino, en el Adriático. En esa ocasión el genio brillará un momento y se apagará, pero el Poeta sabe esperar: esperará años, si es preciso, porque
“…Todo es llevar hasta el término y después dar a luz (…) esperar con profunda humildad y paciencia la hora del nacimiento de una nueva claridad: sólo eso es vivir como artista: en la comprensión como en la creación (…) Ser artista es no calcular y no contar; madurar como el árbol, que no apura sus savias…” (Carta de 23 de abril de 1903)
En los años que siguen a 1912 ya Rilke es autor de una vasta y reconocida obra poética, que incluye: Leben und Lieder (Vida y Poesía) (1894); Larenopfer (Ofrenda a los Lares) (1895); Traumgekrönt (Coronación de un Sueño) (1897); Advent (Adviento) (1898); Das Stunden-Buch (Libro de Horas) (1899-1903); Das Buch vom mönchischen Leben (Libro de la Vida Monástica) (1899); Das Buch von der Pilgerschaft (Libro del Peregrinaje) (1901); Das Buch von der Armut und vom Tode (Libro de la Pobreza y la Muerte) (1903); Das Buch der Bilder (Libro de las Imágenes) (4 Partes, 1902-1906); Neue Gedichte (Nuevos Poemas) (1907); Requiem (Requiem) (1908); Mir zur Feier (Para mi Celebración) (1909); Das Marien Leben (Vida de María) (1912). Y también de tres obras en prosa: Geschichten von lieben Gott (Historias del Buen Dios) (1899); Die Weise von Liebe und Tod des Cornets Christoph von Rilke (Canto de amor y muerte del Corneta Christoph von Rilke) (1899); Les Cahiers de Malte Laurids Brigge (Los cuadernos de Malte Laurids Brigge) (1904).
La Primera Guerra Mundial amarga su prolongada y penosa espera, que dura un decenio y que el Poeta rellena con labores vicarias (pero también magníficas, como su traducción al alemán de la poesía de Paul Valéry).
Y la espera se trueca abruptamente en un frenesí creador en febrero de 1922, mientras vivía su última residencia en el Castillo de Muzot, en la Suiza Francesa; frenesí que lo arrastra a dar cima, en pocas semanas, a las 10 Duiniser Elegien: las incomparables elegías empezadas en Duino diez años antes; y a escribir de un tirón los más de 50 sonetos que componen su último libro: Sonetten an Orpheus ( ambos libros están recogidos en el tomo segundo de las Obras Completas de Rilke editadas por Insel Verlag, Frankfurt an Main, en 1984; hay varias versiones al español).
Sobre los Sonetos a Orfeo, con fecha 7 de febrero de 1922, el Poeta dirigió una carta a su amiga Gertrud Ouckama Knoop (Cartas desde Muzot; Cederna, Milán, 1947) para relatarle lo siguiente:
“…Prestigiosa y querida amiga: En unos pocos y ajetreados días, cuando verdaderamente intentaba concentrarme en otras cosas, me fueron donados estos sonetos. Desde la primera mirada comprenderá la razón por la que Ud. debe ser la primera persona en poseerlos. Pues, aunque sea lejana la referencia (un solo soneto, el penúltimo, el XXIV, evoca realmente la figura de Vera en todo el torbellino que le estoy dedicando) éste domina y mueve el desenvolvimiento de todo el poemario, haciendo penetrar más y más -aunque tan secretamente que sólo muy despacio lo reconocí- la irresistible inspiración que me sacudió. Reciba benévolamente estos sonetos en su sagrada memoria…” (pág. 102/3)
Más de cinco semanas después, el 18 de marzo de 1922, recibió la señora Ouckama Knoop otra carta de Rilke (en Cartas desde Muzot, cit.):
“Prestigiosa y querida amiga, ante las tristes y penosas tramitaciones que la tenían ocupada en Weimar en la fecha de su última carta (20 de febrero), decidí demorar mi respuesta, pero a disgusto: primero, porque hubiera querido agradecer de inmediato su grata acogida de los Sonetos a Orfeo; y segundo, porque necesitaba confesarle que, en el ínterin ¡el número de esos poemas se duplicó! Los recibirá apenas mi pluma (realmente un poco cansada ahora) tenga un respiro para copiar esta nueva Segunda Parte de los Sonetos…” (pág. 121)
En relación con las Elegías de Duino, en la tarde del 11 de febrero citado, Rilke escribió a Marie von Turn und Taxis (Cartas desde Muzot; cit.)
“…Finalmente, Princesa, finalmente el bendito día, cuán bendito, en que le puedo anunciar completas las Elegías: ¡diez!Por la última, grande (que empecé en Duino: <<Que un día evadido del Laberinto de los bajos pensamientos – júbilo y gloria entoné a los Ángeles en coro concordes>>) por esa última (que ya desde entonces estaba dispuesta como última) me tiembla aún la mano. La terminé hoy, sábado 11, a las seis de la tarde. Todo en poquísimos días, fue una tempestad sin nombre, un huracán del espíritu (como, en otro momento, en Duino) Todas mis fibras y mis tejidos crujían –ni pensar en comer; solo Dios sabe cómo me sostuve…” (pág. 105)
La inspiración artística tiene sus caminos recónditos, impredecibles: en Duino, en 1912, Rilke supo al momento que las Elegías apenas intuidas, apenas esbozadas, serían la cumbre de su obra: lo perfecto dentro del conjunto de una obra ya exquisita. Pero al poco andar, la vena poética súbitamente se cegó, como se pierde la veta entre las moles pétreas de una mina de oro. Después de diez años de paciente espera, en sólo unas pocas semanas el Poeta sintió gozosamente brotar de su pluma las que serían sus dos creaciones supremas, y dos cumbres de la Poesía Universal.
Un paréntesis para hablar de la tarea de traducir del alemán al español: si se trata de una simple nota oficial, requiere un esfuerzo mayor que con una lengua romance; si estamos ya ante la traducción de poesía en alemán, ello ofrece al traductor muchísimas dificultades; pero la traducción de la poesía de Rainer María Rilke lo sumirá en profunda desesperación, por la complejidad y sublimidad del mensaje, expresado en una lengua exacta y llena de sonoridad: una sonoridad muy distinta a la de las lenguas latinas.
Para darnos una idea, creo que podremos medir, a la vez, la enorme distancia entre el alemán y el español y el grado de aproximación entre original y traducción, recurriendo a dos sencillos ejemplos: el de los versos finales del conocido poema Canción de Amor; y el del último terceto del Soneto XXII de los SONETOS A ORFEO (traducción propia):
De ‘Canción de Amor (Liebes Lied):
…Doch alles, was uns anrührt, dich und mich, nimmt uns zusammen wie ein Bogenstrich, die aus zwei Saiten eine Stimme zieht.
Auf welches Instrument sind wir gespannt?
Und welcher Geiger hat uns in der Hand?
O süßes Lied.
Estas dos últimas estrofas del poema realizan musicalmente un rallento gradual, hasta acabar en un susurro: Oh süsses Lied
El traductor al español debe renunciar a ese resultado, y buscar otro tipo de efectos:
Pues lo ya vivido por ti y por mí
Nos liga, al igual que un acorde
Que de las dos cuerdas obtiene una voz.
¿En cuál instrumento fuimos tensados?
¿Cuál violinista nos pulsó en su mano?
¡Dulce canción!
Del Soneto XII (Sonetos a Orfeo) tomamos el terceto final:
Alles ist ausgeruht:
Dunkel und Helligkeit,
Blume und Buch.
Todo es morosidad:
Oscurana y claridad,
Libro y flor.
¿Qué valor, qué significado tiene la poesía de Rainer María Rilke para nosotros latinoamericanos, para mí? Es un poeta germanoparlante muerto hace casi un siglo, súbdito del desaparecido Imperio Habsbúrgico. Es vagamente panteísta, habla de dioses y ángeles y es decididamente elitista, mientras yo soy agnóstico, creo en las ciencias y soy decididamente socialista. ¿Entonces?
Bueno, creo ciertamente en las ciencias, pero estoy consciente de sus límites: hay en el Universo un remanente de cuestiones que hasta hoy no han tenido respuesta científica ni filosófica; y las que nos proporciona la Teología tradicional me parecen inaceptables.
Ahora bien ¿cabe un abordaje poético de las grandes cuestiones hasta ahora insolutas? ¿Por qué no? Me parece que el agnóstico, lejos de impedirlo, debe estimular el pensamiento racional en todas las direcciones posibles, y no descalifica a priori “las razones del corazón” que decía Pascal.
Desde joven, Rilke toma conciencia de lo misterioso de la existencia, frente a lo cual la Poesía debe dar respuesta. Bajo la influencia de Nietzsche, que vive ‘la muerte de Dios’, se convirte en lo que Hölderlin llamó “un poeta en tiempos de penuria”. No profesa ninguna religión, y si habla de dioses y ángeles, eso no debe llamar a confusión. Como él mismo lo aclara en una carta dirigida a Witold von Hulewicz el 13 de noviembre de 1925 (Cartas desde Muzot, cit.):
“…El ángel de las Elegías no tiene nada que ver con el ángel del cielo cristiano …
El ángel de las Elegías es esa criatura en la que ya aparece consumada la trasformación de lo visible en invisible que nos esforzamos por llevar a cabo… El ángel de las Elegías es ese ser que garantiza reconocer en lo invisible un rango más elevado de la realidad…” (pág. 325/6)
“¿Quién me oiría, si gritase yo, desde la esfera de los ángeles?”
pregunta Rilke en el arranque de su Elegía Primera; y esto significa la postulación de un mundo no escindido en dos realidades (como están los mundos platónico y cristiano) sino unitario y a la vez complejo, una de cuyas dimensiones (lo abierto: donde están las respuestas que no tenemos) es inasequible desde la cotidianidad. Entonces, la misión del poeta es descubrir el camino que lleva a ese mundo y describirlo y celebrarlo en sus múltiples manifestaciones; y esa es precisamente la fascinante materia que compone sus dos últimos, grandes poemarios, los cuales fueron objeto de un riguroso escrutinio de parte del filósofo alemán Martin Heidegger en la década de los años 40 del Siglo pasado.
Después de la publicación de su libro Ser y Tiempo en 1927, el filósofo alemán Martin Heidegger exploró la que fue llamada una salida o una respuesta poética a los problemas radicales de la Metafísica, y lo hizo mediante una cala en la obra del célebre vate ilustrado Friedrich Hölderlin y en la de Rainer María Rilke, contemporáneo de Heidegger.
En efecto, es en su libro, traducido en Argentina bajo el título de “Sendas Perdidas” y en España bajo el de “Caminos de bosque”, donde Heidegger incluye un ensayo titulado ¿Y para qué poetas? donde concluye una reflexión a propósito de la Elegía de Hölderlin ‘Pan y Vino’. Según la Elegía, como los dioses han abandonado la tierra y esto ha causado grandes calamidades a los humanos, la misión de los poetas en esos tiempos, que son “tiempos de penuria”, es la de decir expresa y poéticamente la esencia de la poesía, como lo hace, en su tiempo, el propio Hölderlin. En ello es donde ve Heidegger la posibilidad de un aporte, desde la poesía, al ámbito de la metafísica. Según él, “
…habría y hay la necesidad única de experimentar lo inexpresado en lo dicho por su poesía por medio de un pensar lúcido. Esta es la vía de la historia del ser. Si alcanzamos esa vía, llevará al pensamiento a un diálogo con la poesía desde la historia del ser …” (pág.202)
Seguidamente el Filósofo se pregunta si Rilke ‘es un poeta en tiempos de penuria’, examina su periplo vital y somete a un exhaustivo análisis el lenguaje de la poesía correspondiente a las Elegías de Duino y a los Sonetos a Orfeo, más otros poemas aislados. Al término de su análisis, Heidegger concluye:
“…Si Rilke es un «poeta en tiempos de penuria» (sin duda lo es), entonces su poesía es la única que responde a la pregunta de para qué es poeta y hacia dónde se encamina su canto, a qué lugar del destino de la noche del mundo pertenece el poeta. Este destino decide qué sigue siendo destinal dentro de esta poesía.” (pág. 238)
Me parece indudable que Rainer Maria Rilke asumió plenamente la misión del poeta “en tiempos de penuria”; y su respuesta fue una obra densa e incomparable, que desafía y seduce; a la vez que (ya cerca de cumplirse los cien años de su muerte) nos convoca al compromiso y a la autenticidad a quienes vivimos esta nuestra época, la cual, más que ninguna otra anterior, merece ser llamada “tiempos de penuria”.
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