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Otto Guevara y su condena

Por Oscar Aguilar Bulgarelli

Hace poco más de veinte años, el entonces diputado Otto Guevara Guti dijo una frase que se hizo famosa: ¡donde hay permiso…hay chorizo! Montado en ella persiguió, a veces con razón, pero generalmente sin ella, a cuánto funcionario público pudo, todo para alimentar su plataforma política. No le importó corroborar si lo denunciado era verdad o mentira, el tiempo ha demostrado que la mayoría eran acusaciones sin fundamento. No le importó mancillar honras ajenas de gente que, a la postre, resultó inocente. Le importó un comino si, al soltar los mastines de sus mentiras o falsas acusaciones, sufrían personas inocentes en las familias de los denigrados.

En una oportunidad, una periodista le preguntó por qué perseguía con tanta saña a funcionarios directores de una determinada institución pues ella, por conocer a fondo los hechos, sabía que eran inocentes. La respuesta fue: ¡la gallina cuando pone el huevo, lo cacarea! Cinco años después, esos funcionarios fueron sobreseídos por un juez, a solicitud de la Fiscalía, pues no cabía causa alguna.

¡Don Otto, hoy cabe cacarear el huevo de la corrupción que lo lleva a ser condenado por los Tribunales de Justicia a 4 años de cárcel y 6 de inhabilitación de cargos públicos, por lo que es de esperar que, por un mínimo de dignidad y respeto, retire su aspiración a ser de nuevo diputado, el costarricense no merece semejante afrenta! 

¡Cómo dice el pueblo, a cada chancho le llega su 24… le llegó el suyo, lo que pasa es que, de ese chancho… no sirve el cuero ni para chicharrones!

Transformar RECOPE en ECOENA: Un paso tan acertado como urgente

Luis Fernando Astorga Gatjens

En una campaña electoral, en la cual una de las características más destacadas es la escasez imaginativa y de propuestas originales para impulsar el desarrollo inclusivo y sostenible del país, una de las promesas más reiteradas es el cierre de la Refinadora Costarricense de Petróleo (RECOPE).

Varios candidatos han apelado a esta consigna, con el afán de ganar adeptos y votos el próximo 6 de febrero, aprovechándose de que muchas personas no están debidamente informadas sobre el papel que juega RECOPE en la estratégica provisión energética del país. Asimismo, su propuesta de colocarle candados a la institución, parte de una campaña prejuiciosa y superficial, que han venido impulsando algunos políticos y que ha sido acogida por algunos medios, detractores –unos y otros– de nuestro Estado Social de Derecho (ESD). Un elemento común de estas campañas anti-RECOPE, es el trasfondo neoliberal que las orienta y las anima.

Son propuestas tan demagógicas como falsas y efectistas. Veamos por qué: Se basan en la creencia de que los actuales altos precios de los combustibles, son responsabilidad de RECOPE. Se trata de una idea errada ya que las modificaciones de estos precios (hacia arriba o hacia abajo), se fundamentan en gran medida, en el precio internacional de los combustibles y en la relación de cambio entre el dólar estadounidense y el colón. Como demostré en un artículo anterior, en el costo de cada litro de combustible, el componente asociado al rol de esta entidad pública en la importación, almacenaje y distribución, es de alrededor del 7 %; incluso menor al cercano 9 % que obtienen los empresarios dueños de las gasolineras. También dentro de este contexto relacionado con los precios de los hidrocarburos, se ha magnificado cuánto impacta la convención colectiva institucional. Si bien es cierto esa convención ha contenido claúsulas abusivas (muchas de las cuales han sido eliminadas), lo real y concreto es que el impacto en el precio de los combustibles, es limitadamente significativo. Representa menos de cuatro colones del valor de cada litro de combustible.

Otros candidatos a la presidencia han propuesto abrir el mercado de los combustibles para que empresas privadas (presumiblmente extrajeras) compitan con RECOPE. De esta manera, argumentan que los combustibles bajarían de precio. Eso es imposible ya que el afán de lucro de esas empresas privadas que entrarían al mercado de los hidrocarburos, con certeza operarían con un porcentaje superior al 7 % con el que funciona RECOPE; lo cual impactaría en el precio final que pagamos los consumidores. Este aserto quedó patentizado en el “Estudio sobre impactos en el modelo de compraventa-distribución de la industria de hidrocarburos en Costa Rica”, elaborado por los economistas Leiner Vargas y Katherine Barquero.

Una completa desregulación del mercado de los combustibles, implicaría de cara al año 2025, precios más caros para los consumidores, con una diferencia de ¢ 23 por litro de gasolina Súper, ¢ 20 en la Plus 95, ¢ 61 en el diesel y ¢ 57 en el gas LPG, según lo que se desprende del citado estudio. Asimismo, esta apertura generaría precios diferenciados entre las zonas urbanas y las rurales y remotas, con lo que se verían afectadas comunidades vulnerables.

En ambos escenarios se fabrican espejismos, que no son garantía ni de rebaja del precio de los combustibles, ni del necesario desarrollo –urgido por los tiempos que corren—inclusivo, sostenible y solidario, que requiere el país.

Realmente, el camino justo y acertado es el de la transformación de RECOPE para convertirla en la Empresa Costarricense de Combustibles y Energías Alternativas (ECOENA). Se trata de una ruta para mejorar lo que tenemos, ajustándanos a un contexto mundial y nacional, completamente distinto a cuanto se creó RECOPE. Tal es lo que se propone en la iniciativa que se tramita en la Asamblea Legislativa, bajo el expediente 21.343, que haría que la ECOENA no sólo importe y distribuya hidrocarburos, sino que también desarrrolle investigaciones en la generación de energías alternativas, como sería –por ejemplo—la utilización del hidrógeno para el transporte automotor.

De esta manera, la nueva entidad pública: “Podrá investigar, desarrollar, producir, importar, exportar, industrializar, almacenar, transportar y comercializar energías químicas alternativas y productos asociados, con el fin de descarbonizar la economía, reducir la demanda de combustibles fósiles y asegurar la continuidad, calidad, eficiencia, del suministro energético nacional”, como expresa el proyecto de ley.

Un componente clave de este cambio de RECOPE a ECOENA es avanzar en el proceso de la descarbonización de la economía nacional, que tal como lo define el Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), es “el proceso por el cual los países, individuos u otras entidades apuntan a eliminar el consumo de combustibles fósiles.”

Este proceso demanda una necesaria transición energética, una transformación estructural que elimine el carbono en la producción de energía. O dicho de otra manera: “Se trata de electrificar la economía en base a energías alternativas limpias que emitan únicamente lo que el planeta puede absorber.”

Actualmente, RECOPE produce un 70% de la energía total de Costa Rica. Eso nos indica que cualquier cambio en la matriz energética del país, pasa inevitablemente por RECOPE. En tal contexto es fundamental el liderazgo que debe y puede asumir la nueva entidad, en la transición hacia las energías renovables.

Un proyecto de ley como el mencionado se convierte en un factor coadyuvante para avanzar en el propósito de convertir al país en carbono neutral, asumiendo un liderazgo que nos convierta en un modelo a seguir. Es oportuno recordar aquí que múltiples estudios sobre este tema indican que los planes de descarbonización aseguran beneficios económicos superiores a los costos de su impulso y desarrollo.

Sin duda que estos temas son componentes fundamentales para asegurar el desarrollo sostenible de Costa Rica, por lo que deben tomarse con mucha seriedad y rigor por quienes aspiran a gobernar el país desde mayo próximo. No deben ser temas de promesas tan falsas como demagógicas. Un electorado cada vez más crítico lo debe demandar, por el bien de todos.

Luces, Cámara…¡Bukele!

Sol Acuña

En la víspera del 10 de diciembre, un mensaje se difundió. Alertaba de la visita del presidente de la República de El Salvador, Nayib Bukele, a la plaza central de El Mozote. La misma plaza donde el 11 de diciembre de 1981, en plena guerra civil, el Batallón Atlácal del ejército salvadoreño pronunció frases como éstas: “¡Mayor! Aquí hay uno que dice que no quiere matar niños”, “¿Quién es el hijo de puta que dice eso?”. Asesinaron a 558 pequeños, utilizaron la violación a mujeres y niñas como arma de guerra y los varones fueron torturados y aniquilados. ‘Tierra arrasada’ se llamaba la técnica. Y eso hicieron. No quedó nada. Fueron cerca de mil personas en tres días en varios cantones de la zona.

El crimen permanece impune a día de hoy y la coincidencia de la visita del presidente con el aniversario de la proclamación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, era una sorpresa que rompía con las agendas comunitarias. “Va a dar a conocer y a lanzar oficialmente una serie de proyectos para nuestra comunidad”, decía el mensaje que circulaba. Bukele decidió visitar la zona un día antes del aniversario oficial en el Mozote, una fecha delicada, y para la cual ya existía un calendario preparado por los vecinos y las víctimas.

Ayer, viernes 10 de diciembre, daban inicio en La Joya las conmemoraciones de los 40 años de esa fatídica fecha. Pero de estas no se habló, ni se hablará; fueron eclipsadas por la puesta en escena. Delante de la iglesia donde asesinaron a los niños, había montadas tres tarimas, un podio, una pantalla, un reflector de luz y cerca de 250 sillas. La cita era a las tres, pero el mandatario llegó en uno de los helicópteros que sobrevolaron la zona pasadas las cinco. El público aplaudió. Una señora daba saltitos de emoción en su silla. Algunos esperaban desde las dos, pero muchos se habían quedado en sus casas. “Falta mucha gente del pueblo, muchos de los que hay aquí son de fuera”, confirmaron otras dos señoras del público. La plaza estaba dividida en dos mitades: una de ellas al servicio del evento de Bukele, la otra eran residentes de la zona o cercanos. Varias víctimas de la masacre que conocí el día anterior no acudieron, Bukele había transformado una fecha de todos, en una fecha únicamente suya. 

El presidente prometió becas de estudio, edificios turísticos y una inversión “inicial” de 32,4 millones de dólares para la zona. En primera persona del plural habló de todas las ofrendas que le iba a dar a la comunidad, como computadoras para los niños: “Eso sí, no las pueden vender”, bromeaba. Su listado de beneficios incluyó una plaza gastronómica de 1,4 millones de dólares; un centro de atención geriátrica de 600.000; un club de la cuarta edad; un anfiteatro de 750.000 dólares… El discurso estuvo maridado con maquetas virtuales proyectadas en la pantalla donde desfilaron modernísimos diseños que recordaban más a suburbios de Estados Unidos que a la modesta arquitectura del norte de Morazán (incluída la de remesas).

El Comandante de las Fuerzas Armadas habló de justicia y reparaciones, pero en ningún caso se refirió a la desclasificación de archivos militares, imprescindibles para la investigación y condena de los autores intelectuales y materiales de la masacre. «Hace poco atacaron un decreto de la Asamblea Legislativa porque dicen de que ataco al juez del Mozote, y yo pienso: ¿No hubo Asamblea Legislativa, sistema judicial, Corte Suprema de Justicia durante 40 años? ¿No fue suficiente tiempo para probar si iban a hacer justicia o no?», dijo echando el muerto pal lado. 

Los diez minutos y pico de discurso fueron acuerpados con drones, camarógrafos, comunicadores, policías y una quincena de fotógrafos. Uno de ellos daba instrucciones a una niña de no más de cinco años, para que posara junto a los nombres de los menores asesinados que están inscritos en la iglesia. Incluso hubo un locutor ubicado en la tarima de atrás, que leyó un guión para adornar la entrada y salida del presidente. Todo estaba ensayado. El locutor indicaba cuándo había que ponerse de pie, pero no todos seguían la consigna. “Esto es para desestabilizar la conmemoración organizada por nosotros”, comentó un miembro de la Asociación Por los Derechos Humanos de El Mozote (APDHEM).

Las entradas y salidas al pueblo estaban controladas por militares armados quienes también daban vueltas por sus calles. Además, había policías, así como obreros del Ministerio de Obras Públicas y Transporte que se pasaron el día desmantelando la Casa Comunal que el día anterior estaba de una pieza, para que el autodenominado CEO de El Salvador fuera a ‘inaugurarla’ una vez hubo terminado su discurso. Para la foto le quitaron hasta el techo y colocaron dos tractores, uno a cada lado, con un obrero rechoncho bien acomodado en el asiento del que se encontraba iluminado por un foco colocado estratégicamente. Las selfies, sonrisas, abrazos, y promesas fueron alumbradas por esa misma luz, mientras el presidente se montaba de vuelta en su carro oficial, una vez cortada la cinta. Tras el deja-vú político, los técnicos se apresuraron para desmontar todo el atrezzo, los fotógrafos siguieron en sus menesteres y los primeros tuits de Casa Presidencial empezaron a publicarse.

Probablemente el evento de la comunidad no goce de tanto lujo sino más bien de recuerdos dolorosos, algunos maquillados por una ilusión creada ayer por los proyectos anunciados. Tras 40 años de la peor masacre de América Latina, el fin de la lucha para los familiares de las víctimas y los defensores de los derechos humanos no vislumbra todavía la luz del rostro vendado de la justicia, sino la foto de perfil de Twitter de Nayib Bukele y su inversión “inicial” de 32,4 millones de dólares.

 

Fuente: https://laultramarinablog.wordpress.com/

VENDER EL ALMA AL DIABLO

José Manuel Arroyo Gutiérrez

         Hace ya bastantes años, en una lección del posgrado en Ciencias Penales de la U.C.R., el eminente profesor Dr. Francisco Castillo González nos ilustró con una enseñanza más propia de la ética profesional que del derecho penal. Nos decía sentencioso, palabras más, palabras menos, lo siguiente: “un abogado penalista puede llevar algún caso de narcotráfico; lo que no puede es tener clientes narcotraficantes…”.

         El tema tiene cercanía con otras cuestiones muy propias de la ética profesional. Por supuesto que el derecho de defensa, para todos y todas, está garantizado para cualquier tipo de delito y hay que respetar ese principio. Pero sabemos igualmente, desde hace décadas, que las organizaciones mafiosas clásicas, tipo “Cosa Nostra”, tienen a su servicio gabinetes de economistas y contadores públicos, bufetes de abogados, así como políticos, clérigos y hasta policías, fiscales y jueces comprados. Hay mucho dinero de por medio y esa es una tentación para cualquier profesional sin escrúpulos, dispuesto a venderle el alma al diablo.

         Conocemos el vínculo íntimo e indisoluble que estas agrupaciones mafiosas exigen: fidelidad absoluta o muerte. También somos testigos de eventos, incluso en nuestro provinciano medio, de litigantes más o menos conocidos que, en efecto, terminan en la cárcel o son liquidados en algún atentado.

         Para mediados de la década de los años ochenta del siglo pasado, época de la lección del Dr. Castillo González, la verdad es que Costa Rica apenas comenzaba a familiarizase con el narcotráfico y su morfología mafiosa. Pero con el devenir de los tiempos, para desgracia de todos, otras formas de crimen organizado han asentado sus reales en esta arcadia bucólica.

         Principalmente se ha hecho evidente la corrupción “públicoprivada” y pido licencia para usar estas dos palabras juntas porque el fenómeno delictivo que representan es uno y el mismo, las dos caras de la moneda, una sola bestia bicéfala.

         Sería entonces pertinente, hoy como ayer, a propósito de la ética profesional, afirmar que un abogado penalista puede llevar algunos casos de corrupción, pero no debería especializarse en ellos ni tener sólo clientes cuestionados por las figuras típicas asociadas a esta modalidad delictiva. Aunque ya sabemos también que abunda el dinero de por medio, y hay muchos diablos sueltos comprando almas.

El 2021 desde Kioscos Socioambientales y el grupo SACO

José Antonio Mora, Coordinador Kioscos Socioambientales
José Andrés Zúñiga, Asistente de Coordinación

“Aunque la pandemia encerró a la gente, restringió y cerró locales, los extractivismos no se detuvieron, todo lo contrario, se intensificaron” comentó una compañera docente, durante el último análisis de coyuntura en materia socioambiental, del Programa Kioscos Socioambientales. Y es que, como bien quedó claro durante este análisis, la conflictividad socioambiental no se vio interrumpida por el coronavirus, o por las medidas para contener el riesgo de contagio, ya que el modelo económico se reajusta y se mantiene en continuo proceso de acumulación.

“Diay, ahora estamos con estas medidas sanitarias, pero las piñeras siguieron contaminando el ambiente y maltratando a los trabajadores, y hasta han sido un foco de contagio” comentó uno de los compañeros del grupo SACO, a través de una llamada telefónica, como una de las tantas formas de dar seguimiento comunitario desde la virtualidad. Lo cierto es que, más allá de imaginar que la pandemia implicó una suerte de “pausa” sobre la agenda ambiental, desde Kioscos ha quedado claro que el extractivismo de los bienes comunes, la violencia en los territorios indígenas y los conflictos socioambientales en general, han permanecido. Como bien se mencionó en la sesión de análisis, hay que tomar en cuenta que los extractivismos y la economía verde son ejes vertebrales de la dinámica político-económica de Costa Rica, creando así una nueva narrativa que sostiene la privatización.

Otra compañera del grupo SACO ha dicho que “cuando empezamos esto, era cada quien, con sus luchas, y si hacemos un análisis vemos que lo que está saliendo ahora a nivel del país, el caso Cochinilla, Meco y H Solís, eran las empresas con las que nosotros estábamos teniendo diferencias, nosotros las comunidades, no es que nos oponemos por oponernos, sino que teníamos ese espíritu de saber que las cosas no estaban bien”. De hecho, uno de los puntos más importantes del análisis de coyuntura de este 2021, ha sido los casos de corrupción (Cochinilla, Diamante y Azteca), relacionados con proyectos de infraestructura y por tanto con extractivismo de bienes comunes.

Un elemento de suma importancia que ha salido del análisis de coyuntura tiene que ver con la continuidad de las agresiones dentro de las recuperaciones indígenas de la zona sur. La impunidad, la urgencia de atender la salud física y mental de las mujeres indígenas, la no ratificación del Acuerdo de Escazú, la continuidad de los incendios provocados por no indígenas, y en general, el racismo institucionalizado contra los pueblos originarios, son varios de los aspectos analizados por Kioscos en esta última sesión.

El realizar este tipo de análisis, proviene de la necesidad del programa en posicionarse ético-políticamente, pero, además funciona para identificar nodos y agenda de trabajo para el próximo 2022. Por ejemplo, una de las conclusiones es que, a pesar de esta condición tan excepcional, como ha sido la pandemia, es realmente urgente regresar a la presencialidad y poder estar cuerpo a cuerpo con las personas de comunidades.

Justo la semana pasada, el grupo SACO emitió un comunicado donde pronunciaron su sentir frente a la declaratoria de la UCR para las Comunidades. El grupo manifestó su preocupación, en caso de que se mantenga la acción social de forma virtualizada, así como el gran interés en regresar a las actividades de tipo presencial, como son los talleres, encuentros, mapeos, festivales y otros, que tanto han servido para que las comunidades se sigan articulando y trabajando en conjunto. En ese sentido, el grupo SACO recordó a la Universidad, que la Acción Social se compone de ese vínculo Universidad-Sociedad, y que esperan que, al ser el año de las universidades para las comunidades, sea esta la que se vea mayormente fortalecida, y que, tanto proyectos como programas, puedan potenciar su trabajo el próximo año. En el comunicado mencionan “nos hace falta vernos, seguir trabajando en conjunto. Nos preocupan los recortes a las universidades públicas, porque las universidades no son solo los profesores y estudiantes, también somos todas las personas que trabajamos y participamos de proyectos de investigación y de acción social”. Suscribimos las palabras del grupo SACO y despedimos este 2021 con el interés en poder dar continuidad el próximo año, a los elementos que han salido de nuestro último análisis de coyuntura, pero esperando que este trabajo, se realice en conjunto con las comunidades con las cuales nos vinculamos.

El Elefante de Claudio Alpízar

El Elefante de Claudio Alpízar

Para Claudio Alpízar Otoya la actividad Política es sagrada. Desde hace poco más de una década abrió espacios de reflexión sobre la Política, como él mismo los llama, con P “mayúscula”. Dos Programas especialmente ha mantenido activos, “Noche sin tregua, la política con P maúscula” y “Café y palabras”, en televisión y en radio. También incursionó como columnista y ha desarrollado una Revista de análisis de la realidad política, económica y social.

En ambos programas he sido invitado muchas veces, solo y también muy bien acompañado de amigos, analistas, ensayistas, colegas historiadores, comentaristas, escritores, para conversar sobre temas de la realidad nacional, de la realidad Política, que es lo que más le gusta, de temas históricos con alguna frecuencia, sobre todo de aquellos donde hay discusión entre especialistas. A Claudio le gusta escudriñar. Es como un cirujano con su bisturí abriendo un cuerpo para no solo ver qué encuentra del mal que supone existe, sino para tratar de ver también sus posibles ramificaciones.

Claudio es de trato afable, amable, es directo en la conversación. Tiene juicios y apreciaciones bien definidas que las pone a debate, las intercala con el ánimo de provocar más conversación, más pensamiento, y por supuesto discusión.

Es de las personas que no se apropian de la verdad. Tiene su verdad, pero acepta las verdades de los otros en contraste. Es tolerante y respetuoso de los argumentos, porque ha sido formado en ese ambiente de tolerancia, de discusión fraternal, de búsqueda de la verdad y de acercamiento a la verdad real, la que permite la reflexión perenne. Pone energía en sus argumentos, como lo hacemos todos.

Parte del diálogo respetuoso. Por más contrapuestos que sean los argumentos y las tesis, y por más que se intente demostrar la oposición a las suyas, es de las personas, habituadas a este enfrentamiento verbal y racional, que entiende que una posición contraria, por más dura que le sea, no es un ataque personal, y esto es lo más importante, porque hemos perdido, yo no me ubico allí, tampoco Claudio ni sus invitados a sus programas, la capacidad de discutir, de debatir. Muchas personas que hoy pretenden hacer uso de esta maravilla de la dialéctica discursiva se sienten agredidas, con su contrincante intelectual, y pasan entonces, al ataque personal, al bajonazo de piso, como decimos en el país, y hasta al insulto.

Esta experiencia la veo cotidianamente cuando personas leen escritos en sus títulos, no solo míos, y opinan a fondo sobre el título sin haber entrado al texto, cuando a veces el título es tan solo una frase entresacada del texto, por ello des contextuada aunque pueda ser provocativa, o el título apenas es una invitación, una sugerencia un reto a la lectura.

De esta experiencia de ver y observar a estos personajes lo me evidencia es la poca capacidad de razonamiento, la poca capacidad de entendimiento y la poca capacidad de comprensión de los textos, que sin lugar a dudas es por falta de la lectura, de la lectura como hábito, como práctica cotidiana, lo que reduce en mucho la capacidad de acercarse a los textos e interiorizarlos porque muchas “palabras” probablemente, para este tipo de lectores, carecen de sentido y de interpretación lo que les obnubila su lectura, haciéndola incomprensible o sin poder ver la claridad de los mensajes y de las cosas que se tratan, además de que evidencian no conocer, y menos usar, los diccionarios. Me causan tristeza y lástima quienes así actúan, y lo peor es que lo hacen con gran prepotencia, y actitud doctoral, como dueños de la Verdad Absoluta.

En este mundo de los Elefantes Claudio nos lleva al liderazgo, al guía, al maestro, al que tiene que hablar, pensar, razonar, convencer, el que debe dirigirse y enamorar a la manada que debe entenderlo, comprenderlo, aprehenderlo en sus palabras, su discurso, en la orientación que traza.

Si se pierde esa capacidad de la palabra, del razonamiento y del entendimiento, no lo dice Claudio, lo digo yo, nos presenta el mundo en que no habría necesidad de médicos, sino solo de veterinarios, y sobre esas manadas de animales lo único que procedería es un control riguroso, autoritario, de esos Veterinarios “Políticos” para evitar “males” sociales. “Gorilas” se les llamaba como expresión a esos líderes autoritarios. Quizá el término “gorila” mal empleado si se analiza al Gorila, al animal real, como Claudio lo ha hecho con el Elefante.

Ante Claudio, en sus conversaciones, se está de tú a tú, al igual que con sus otros invitados a sus programas, llanamente, sin titubeos, yendo al grano, a atender las cosas que en el momento de la conversación pone como relevantes o principales, que hay que escudriñar y disectar para su mejor apreciación.

Eso es lo que ha hecho Claudio con su reciente publicación “El Elefante, el liderazgo y la Política con “P” mayúscula”, de la editorial Jade, de paso muy bien impreso, en una bella y sencilla edición casi de “bolsillo”, para que su lectura pueda acompañar al lector de cerca.

Se ha metido Claudio a dividir un animal, un Elefante, en sus cualidades para compararlo con el animal político, el zoon politikon del que nos habló Aristóteles, de ese ser humano que vive en la “polis”, en la ciudad, con sus leyes “naturales”, que para asegurar su existencia y vida en la ciudad, en la sociedad, crea también “maestros” naturales, capaces de gobernar, en el caso de la Grecia antigua, con esclavos naturalmente usados como fuerza de trabajo. Para algunos políticos lo que hay al frente son esos esclavos.

Claudio no nos habla ni describe la ley de la selva de ese Elefante. Nos dice que en la selva de ese Elefante debe haber guías que tengan como modelo las características morfológicas y fisiológicas básicas que él resalta de los Elefantes guías, maestros, líderes, que puedan orientar, enamorar a los miembros de sus manadas.

En la realidad los Elefantes son de pequeños grupos, en pequeñas manadas. Hoy muchos de los Elefantes se encuentran en grave peligro de extinción. En este sentido Claudio alegóricamente, me parece, ha llamado la atención sobre ese líder, sobre ese liderazgo que describe en su libro, que aunque no lo dice expresamente, también se encuentra en extinción en la sociedad política contemporánea, por lo menos la costarricense, que es la que de alguna manera pone en el espejo Claudio.

A los Elefantes políticos no se les caza, como se hace con los Elefantes reales, pero se destruye su hábitat político, que es el que ha provocado su paulatina extinción, su desaparición. Ese hábitat político es el conjunto de instituciones políticas, administrativas, de la gobernanza y de la vida social en la que vive y se relaciona ese Elefante político, que se deteriora, como estamos viendo con los procesos de corrupción que se investigan, como gran alerta de lo que sucede en todo el entorno político, por lo que se requiere, interpretando la lectura del Elefante de Claudio, ese nuevo Elefante guía, que todavía puede existir. De los diferentes hábitats quizá el más complejo y difícil es el de la Política, con “P” mayúscula. El hábitat de la política, con “p” minúscula, la “pseudo política, como la llama Claudio, es la de barrial, la del lodo, la de la mentira, la deslealtad, la del bajonazo de piso, la de la corrupción en general, en la que les place más estar a muchos de esos animales políticos que indirectamente describe Claudio.

Como buen zoólogo humano Claudio se propone señalar cómo rescatar a ese Elefante político que nos describe. No dice simplemente cuáles son las características que debe tener ese líder Político, llevadas no solo a la vida real sino a la vida individual de esos líderes. En esencia, ese Elefante de Claudio debe tener orejas grandes para oír, boca pequeña para hablar lo estrictamente necesario. Debe saber escuchar más que hablar. Los colmillos de los Elefantes como práctica de la vida, de la política, de la experiencia. Ser colmilludo es importante para el líder. El líder para Claudio también deber poseer buen olfato, una nariz grande, o trompa como la del Elefante sería lo ideal para poder distinguir bien, por los olores, donde meterse, actuar y participar. Ser de piel gruesa como la del Elefante es importante para poder soportar los ataques de los otros “animales” de la “selva política”, en la que actúa o vive el Elefante. Poseer una buena y gran memoria es igualmente importante para saber cómo no repetir errores y equivocaciones. Especialmente la cola casi inexistente el Elefante es una características que lo distingue, porque un político sin cola sería un mejor político. Los ojos pequeños del Elefante le permiten agudeza, armonía y “compasión”, según Claudio. Su huella, la del Elefante es distinguida, es inevitable, deja trazo indeleble. Así deben ser los Políticos. Finalmente nos destaca Claudio que el líder de la manada de Elefantes sabe cuándo debe dar paso al nuevo líder, sabe cuándo el Elefante viejo debe ceder el lugar al Elefante joven.

Claudio nos invita a comportarnos como manadas de estos Elefantes.

Invito a mis lectores a buscar este libro de Claudio Alpízar. Lo van a disfrutar. Es de rápida lectura, como para cualquiera de estos días de fin de año.

Muchas gracias Claudio por recordarnos nuestra animalidad, por recordarnos zoológicamente la sociedad de humanos.

La Cumbre de los Pueblos ALBA-TCP, Hermandad y Unidad

Lic. José A. Amesty R.

14-diciembre-2021

Cuba-La Habana abre sus puertas, para celebrar la XX Cumbre y el aniversario 17 de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, (Tratado de Comercio de los Pueblos ALBA-TCP), donde se analizará, entre otros temas, el enfrentamiento a la pandemia de la Covid-19 y las acciones previstas para el año entrante.

ALBA-TCP está conformada por 10 países de América Latina y el Caribe (Reúne a Venezuela, Cuba, Bolivia, Nicaragua, Antigua y Barbuda, Dominica, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Granada y San Cristóbal y Nieves), y fue fundada en La Habana, el 14 de diciembre de 2004 por Fidel Castro y Hugo Chávez, líderes de la Revolución cubana y bolivariana.

La ALBA-TCP tiene como misión solidificar las relaciones de hermandad con los pueblos de la región, es una alianza por la vida, para la vida, y prioriza la situación de los pueblos, de la unidad, antes que la mera integración aduanera, comercial, como se suele hacer.

Basada en el diálogo, la cooperación, la solidaridad y complementariedad desde los diferentes países que lo componen.

Se trabaja para afianzar aún más la Alianza y dar un salto cualitativo hacia la unidad, en un panorama donde Estados Unidos, aliado con las oligarquías regionales, genera un boicot a los esfuerzos de integración.

El ALBA TCP, se mantiene vivo, con la semilla que sembraron los invictos el Comandante Fidel Castro y Hugo Chávez, que ahora continua bajo el liderazgo de nuevos líderes como Miguel Diaz-Canel y Nicolás Maduro, que le dan impulso y continuidad a las ideas integracionistas que necesita Nuestra América, en un mundo complejo, bajo los efectos de la Pandemia del Covid-19 y de un agresivo capitalismo que golpea a los más desfavorecidos.

El conclave muestra la voluntad de continuar impulsando la construcción de un nuevo orden internacional, democrático, justo, inclusivo y equitativo, en el que sea efectiva la igualdad soberana entre los Estados y el respeto a la libre determinación de los pueblos; un orden que promueva la cooperación y el multilateralismo, al mismo tiempo que repudie el intervencionismo y las acciones coercitivas unilaterales.

Así mismo, las medidas coercitivas unilaterales son contrarias a la Carta de las Naciones Unidas y al Derecho Internacional, ya que vulneran las reglas internacionales del comercio, amenazan la paz y la seguridad internacional, restringiendo el disfrute de los Derechos Humanos de la población de los Estados contra los cuales se aplican.

Sigue como tarea ineludible e imprescindible, la necesidad de fortalecer la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños CELAC, como mecanismo de concertación política regional, basado en la estricta observancia y defensa de los principios del derecho internacional, incluidos la solución pacífica de controversias, la prohibición y la amenaza del uso de la fuerza, el respeto al libre valor, a la soberanía, la integridad territorial, y la no injerencia en los asuntos internos de cada país.

Esta Cumbre sigue resaltando, por su vigencia las palabras del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, el 18 de octubre de 1995 en la oncena Cumbre del Movimiento de Países no Alineados, cuando expresó: “No somos simples espectadores. Este mundo es también nuestro mundo. Nadie puede sustituir nuestra acción unida, nadie tomara la palabra por nosotros. Solo nosotros, y solo unidos, podemos rechazar el injusto orden político y económico mundial, que se pretende imponer a nuestros pueblos”.

También destacan las palabras de Fidel Castro, en el Discurso pronunciado en Caracas, Venezuela, el 5 de marzo de 2017, “Me atrevería a decir que estamos en una etapa crucial de nuestra historia, en la que un retroceso a escala regional tendría impactos muy negativos para nuestros pueblos”.

Recordemos igualmente, que los Programas Sociales del ALBA, han alfabetizado, por lo menos, a seis millones de personas, erradicado el analfabetismo en Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua, reducido la mortalidad infantil en al menos 5.1 por ciento, en sus países miembros y formado, por lo menos, 21 mil médicos comunitarios, entre muchos otros logros.

A su vez, el modelo económico que el ALBA está institucionalizando difiere del neoliberalismo ortodoxo en forma significativa. Por ejemplo, se restablece el Estado en calidad de actor económico a fin de restringir las fuerzas de un mercado sin límites.

El ALBA reconoce la diversidad de sus miembros y destaca que conviene tomar un enfoque distintivo. Ni la supresión universal de las barreras protectoras, tarifas y subsidios, ni el carácter obligatorio de la adhesión a los programas del ALBA constituyen una condición para formar parte del ALBA.

ALBA ha prestado su apoyo a los pueblos y gobiernos que han solicitado la erradicación en sus territorios de las bases militares de Estados Unidos y el cese de sus operaciones militares y policiales. Tal es el caso con la eliminación de las tropas estadounidenses de la base militar de Manta, en Ecuador, y la expulsión de Bolivia del personal de los organismos de lucha contra la droga respaldados por Estados Unidos.

El ALBA ha fomentado entre sus miembros una expansión comercial en favor de una mayor autosuficiencia y reducción de la añeja dependencia de estos países de los mercados estadounidenses. Asimismo, el intercambio comercial dentro del ALBA ha sido complementado por una diversificación en los socios comerciales externos de los países miembros del ALBA. A través de la creación del Banco del ALBA y de una divisa regional nueva (el SUCRE), el ALBA está proporcionando una alternativa a la dependencia tradicional de América Latina a las instituciones financieras internacionales contrapartes del status quo, que tantos juzgan están bajo el control efectivo de Estados Unidos y Europa.

Consideramos que una de las características clave del ALBA, son la solidaridad y la oposición a las interferencias de Estados Unidos.

En 2021, la Alianza se fortaleció con un mayor dinamismo y la coordinación de acciones como, por ejemplo, la creación de un fondo humanitario para vacunas y medicamentos contra la Covid-19, el apoyo al pueblo y gobierno de San Vicente y las Granadinas durante la erupción volcánica y la celebración de varios foros para impulsar la cooperación de programas sociales y económicos.

En el contexto actual, el apoyo a Cuba, Venezuela, Nicaragua, Bolivia y otros países emergentes con el Socialismo como bandera, implica pronunciarse en favor de la soberanía, autodeterminación y justicia social, no solo de los miembros del ALBA, sino también de la región más prometedora del mundo y del futuro del género humano: América Latina y el Caribe.

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Declaración de la XX Cumbre ALBA-TCP en conmemoración de su XVII aniversario.

17 años en defensa de la paz y la integración latinoamericana y caribeña

Los jefes de Estado y de Gobierno y los jefes de delegaciones de los países de la Alianza Bolivariana para los pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), reunidos en La Habana, Cuba, el 14 de diciembre de 2021, para conmemorar el XVII aniversario de la Alianza. Al suscribir la presente Declaración, renovamos nuestro compromiso con el fortalecimiento de este mecanismo de concertación política, sustentado en los principios de solidaridad, justicia social, cooperación y complementariedad económica, fruto de la voluntad política de sus fundadores, los comandantes Fidel Castro Ruz y Hugo Rafael Chávez Frías.

Ratificamos que el principio cardinal que debe guiar a la ALBA-TCP es la solidaridad más amplia entre los pueblos de nuestra América, que se sustenta en el pensamiento de Bolívar, Martí, San Martín, Sucre, O´ Higgins, Petión, Morazán, Sandino, Bishop, Garvey, Túpac Katari, Bartolina Sisa, Chatoyer y otros próceres de la independencia latinoamericana y caribeña, conforme a la declaración conjunta de los comandantes Chávez y Fidel del 14 de diciembre del 2004.

Ratificamos nuestro compromiso con la integración genuinamente latinoamericana y caribeña, que nos permita enfrentar unidos las pretensiones de dominación y hegemonía imperialista y las amenazas crecientes a la paz y la estabilidad regionales.

Abogamos por un orden internacional transparente, democrático, justo y equitativo, basado en el multilateralismo, la observancia de los propósitos y principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional; que garantice la paz y la seguridad internacionales y el respeto al derecho de los pueblos a la libre determinación, la integridad territorial, la solución pacífica de controversias, la no injerencia en los asuntos internos y la soberanía de los Estados.

Reconocemos la loable labor de San Vicente y las Granadinas como miembro no permanente del Consejo de Seguridad, durante los últimos dos años, elevando la voz de los pueblos del Caribe y representando la lucha por las causas justas dentro de ese importante órgano de las Naciones Unidas.

Reafirmamos la plena vigencia de los postulados de la “Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz”, firmada por los Jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), en su II Cumbre celebrada en La Habana, en enero de 2014.

Resaltamos la necesidad de continuar fortaleciendo la CELAC como mecanismo genuino de concertación política, cooperación y diálogo regional basado en el principio de unidad en la diversidad; para afrontar los retos comunes que se nos presentan. Ratificamos los resultados de la VI Cumbre de la Comunidad, celebrada en la ciudad de México el 18 de septiembre de 2021, al tiempo que encomiamos la labor de la presidencia pro témpore mexicana para revitalizar la CELAC y reiteramos el compromiso de apoyo a su gestión.

Reafirmamos el derecho de todo Estado a construir su propio sistema político, económico, social y cultural, libre de medidas coercitivas unilaterales, amenazas, agresiones, en un ambiente de paz, estabilidad, justicia, democracia y respeto de los derechos humanos.

Resaltamos la urgencia de avanzar, hacia el establecimiento de un mecanismo más completo que permita el alivio de la deuda de los países en desarrollo, la condonación o refinanciamiento de la deuda externa a nivel global, la recuperación económica con un enfoque integral y sostenible, y la transformación democrática de los organismos financieros internacionales.

Reiteramos nuestro enérgico rechazo a la imposición y aplicación de medidas coercitivas unilaterales contra países de la Alianza, incluyendo las listas y certificaciones, de conformidad con la Declaración Política de la VI Cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la CELAC, celebrada en la ciudad de México, el 18 de septiembre de 2021. Tales prácticas, contrarias al derecho internacional, atentan contra la recuperación, la resiliencia económica de la región y la estabilidad de nuestros pueblos en el actual contexto de la pandemia. Al propio tiempo, constituyen una violación masiva, flagrante, sistemática e ilegal de los derechos humanos de nuestras naciones.

Ratificamos nuestra enérgica condena al genocida e ilegal bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el gobierno de los Estados Unidos de América contra Cuba, recrudecido de forma deliberada y oportunista en condiciones de pandemia, y resaltamos el histórico respaldo de los Estados miembros de la Alianza a la Resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba, adoptada el 23 de junio de 2021.

Repudiamos la imposición de medidas coercitivas unilaterales contra el pueblo y el Gobierno de Venezuela; que violan el derecho internacional y las disposiciones de la Carta de las Naciones Unidas y representan un castigo colectivo al pueblo venezolano, ocasionando indecibles sufrimientos de forma indiscriminada que impiden el pleno disfrute de los derechos humanos de toda su población, en especial a la vida y la salud.

Manifestamos nuestro enérgico rechazo a la absurda e injustificada inclusión de la República de Cuba en la espuria y arbitraria lista de Estados patrocinadores del terrorismo del Departamento de Estado de los Estados Unidos, que desprestigia los esfuerzos de cooperación de la ONU y de la comunidad internacional en la lucha contra el terrorismo. Esta acción unilateral, ampliamente rechazada dentro y fuera de los Estados Unidos, tiene un impacto negativo en cada esfera de la sociedad cubana e incrementa las dificultades del país para insertarse en el comercio internacional, realizar operaciones financieras y adquirir insumos básicos.

Rechazamos la actuación injerencista en los asuntos internos de los Estados del secretario general de la Organización de Estados Americanos.

Denunciamos la utilización de estrategias de guerra no convencional contra los gobiernos y líderes progresistas de la región a través de procesos judiciales políticamente motivados (lawfare), la manipulación con fines desestabilizadores de los derechos humanos, la campaña de propaganda y desinformación, el uso malicioso de las tecnologías de la información y la comunicación, los ataques cibernéticos, y otros.

Reiteramos nuestro compromiso con la promoción y la protección de todos los Derechos Humanos para todos, al tiempo que denunciamos la politización y manipulación de los mismos con fines injerencistas.

Reiteramos la enérgica condena de la ALBA-TCP al terrorismo en todas sus formas y manifestaciones.

Manifestamos nuestro pesar por las víctimas mortales que la pandemia de la COVID-19 ha causado en el mundo y en particular en nuestra región. Encomiamos los extraordinarios esfuerzos del personal de salud para afrontar esta crisis sanitaria. Reconocemos el compromiso de los países de la Alianza para mitigar su propagación y enfrentar su devastador impacto socioeconómico.

Resaltamos el intercambio de buenas prácticas entre los países de la ALBA-TCP en el combate a la pandemia de la COVID-19 y la importancia de continuar con las medidas para su prevención y contención.

Resaltamos los logros alcanzados por Cuba en el desarrollo de tres vacunas que han demostrado ser altamente efectivas y dos candidatos vacunales que contribuirán al incremento de la capacidad de respuesta de la región frente a la pandemia. Reconocemos la labor humanista y altruista que realiza el contingente médico Henry Reeve y su aporte al enfrentamiento de la COVID-19 en diversas naciones.

Felicitamos la labor de la Alianza en el establecimiento de un puente aéreo humanitario a través de la aerolínea CONVIASA, que ha facilitado el traslado de las vacunas, personal médico, entre otros, para coadyuvar en la lucha contra la pandemia.

Saludamos la labor del Banco del ALBA, en el desarrollo de un banco de vacunas, tratamientos e insumos médicos, que ha sido implementado en beneficio de la población ALBA. Saludamos el ingreso de Granada en junio de 2021, a esta entidad financiera cuyo objetivo es consolidar la plena soberanía e independencia financiera y económica de los países de la Alianza.

Reafirmamos pleno apoyo a los países caribeños en su reclamo de compensación por el genocidio de la población nativa y los horrores de la esclavitud y la trata trasatlántica.

Ratificamos el derecho de los países del Caribe a recibir un trato justo, especial y diferenciado. El Caribe encontrará siempre en la ALBA-TCP una plataforma de cooperación y complementariedad para la defensa y promoción de sus justos reclamos y reparaciones.

Rechazamos enérgicamente las medidas adoptadas contra los hermanos países caribeños, al considerarlos jurisdicciones no cooperativas. Exhortamos a revisar los criterios de graduación que los califican como “países de renta media”, lo que dificulta su acceso al crédito y a la cooperación internacional.

Respaldamos al gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia, encabezado por el presidente Luis Alberto Arce Catacora, electo democráticamente mediante voto popular con el 55.1% y hacemos un llamado a la comunidad internacional a estar alertas ante los intentos de desestabilización.

Felicitamos los progresos alcanzados en el proceso de diálogo y de negociación integral de Venezuela para una convivencia política y social. Apoyamos la labor de los países que participan en el acompañamiento internacional de dicho diálogo.

Felicitamos al pueblo de Venezuela por la contundente victoria del gran polo patriótico en los comicios regionales y municipales del 21 de noviembre pasado. Asimismo, saludamos y respaldamos a la Revolución Bolivariana, a la unión cívico-militar y al presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, en la lucha por la paz y la estabilidad del pueblo venezolano.

Felicitamos y reconocemos al pueblo de Nicaragua y al gobierno sandinista del presidente Daniel Ortega Saavedra, por la victoria en las recientes elecciones; ratificamos el apoyo a su decisión de continuar defendiendo la soberanía, la paz y los notables avances sociales, económicos, de seguridad y de unidad nacional alcanzados, sin injerencias extranjeras, ni sanciones económicas internacionales.

Felicitamos al pueblo hondureño, por la histórica y exitosa jornada electoral que protagonizó el domingo 28 de noviembre de 2021, donde expresó masivamente su ferviente voluntad de paz y transformación social, con la elección de la compañera Xiomara Castro, primera mujer electa como presidenta de la República de Honduras.

Reiteramos nuestras felicitaciones al pueblo santalucense por la exitosa jornada electoral del 26 de julio de 2021, en la cual, de manera pacífica y democrática, resultó victorioso el Partido Laborista de Santa Lucía (SLP), liderado por el Primer Ministro Philip J. Pierre.

Saludamos la reincorporación de Santa Lucía a la ALBA-TCP, lo que evidencia la plena vigencia de los ideales políticos que pregonan los pueblos de la Alianza día tras día.

Reconocemos la labor de la Alianza durante los eventos ocasionados en San Vicente y las Granadinas tras la erupción del volcán La Soufrière, como símbolo de apoyo y solidaridad de los países de la ALBA-TCP con el pueblo y el Gobierno sanvicentino.

Reiteramos nuestro rechazo por el asesinato del presidente Jovenel Moïse, el pasado 7 de julio de 2021, en Puerto Príncipe; condenamos enérgicamente estos actos y todo tipo de amenaza o intento de magnicidio, los cuales se han hecho recurrentes en nuestra región, atentando contra la paz y la estabilidad política y social de nuestros pueblos.

Resaltamos que los resultados de la COP26 no estuvieron a la altura de las expectativas de los países en desarrollo. Se requieren compromisos más ambiciosos por parte de los países desarrollados en materia de adaptación, daños y pérdidas, mitigación y provisión de medios de implementación, incluida la financiación climática, la transferencia de tecnologías y la creación de capacidades, en correspondencia con sus responsabilidades históricas.

Recibimos con beneplácito la constitución, del “Comité de Glasgow de enfoques no basados en el mercado”, para fortalecer las acciones de apoyo al cumplimiento de las acciones contempladas, entre otros, en las contribuciones nacionalmente determinadas de los países.

Enfatizamos que el cambio climático es una de las principales amenazas para la humanidad, estando América Latina y el Caribe entre los territorios más vulnerables del planeta a sus efectos adversos. Llamamos a la acción concertada para la plena implementación de los compromisos de las partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático y el Acuerdo de París sobre la base de la equidad y el principio de las responsabilidades comunes pero diferenciadas.

Destacamos el papel de la niñez y personas jóvenes por su valiosa e innovadora incidencia en la acción climática, incentivando la generación de soluciones de adaptación y mitigación, así como formas de evitar y enfrentar pérdidas y daños frente al cambio climático integradas a las necesidades particulares de sus localidades y regiones.

Reafirmamos el compromiso con el reconocimiento y la promoción de los derechos inquebrantables de la madre Tierra y su interrelación con el ser humano en armonía con la naturaleza, saludando las iniciativas del “Primer Reencuentro con la Madre Tierra; Reflexiones globales para la defensa de la Pachamama” celebrado en La Paz, Bolivia, el pasado 22 y 23 de abril de 2021; y “El Segundo Reencuentro con la Madre Tierra” celebrado en Caracas, Venezuela, el 27 y 28 de agosto de 2021.

Manifestamos nuestro compromiso con la defensa y promoción de la cultura latinoamericana y caribeña y de la identidad de los pueblos de la región, con particular respeto y fomento de las culturas autóctonas e indígenas.

Rechazamos la criminalización de la migración irregular, de toda forma de racismo, discriminación racial, xenofobia, discursos de odio y otras formas conexas de discriminación e intolerancia contra personas migrantes. Encomiamos el trabajo coordinado, a fin de manejar información sobre los movimientos migratorios en la región, para proteger los derechos humanos de los migrantes que desean retornar, especialmente, en el contexto actual.

Manifestamos nuestro compromiso de proteger los derechos humanos de las personas migrantes, promover esfuerzos regionales integrales para fortalecer la gobernanza migratoria efectiva, bajo los principios de una migración responsable, segura, ordenada y regular, trabajando por erradicar las causas de la migración irregular.

Celebramos el fomento de las relaciones de cooperación de la ALBA-TCP con otros mecanismos de integración, países extrarregionales y organismos internacionales, bajo los principios de respeto y no intervención en los asuntos internos.

Destacamos los trabajos desarrollados para revitalizar la ALBA -TCP y su accionar por la paz, la democracia, la estabilidad y el bienestar de los pueblos de Nuestra América. En tal sentido, destacamos las valiosas reuniones celebradas entre los sectores de salud, educación, agricultura, académico, comunicación e información, asuntos de la mujer e igualdad de género, cultura y turismo, de cada uno de los países miembros. Los resultados obtenidos en esos encuentros, nos comprometen a seguir avanzando en el fortalecimiento de la Alianza como alternativa político-estratégica de integración latinoamericana y caribeña, contrahegemónica y participativa; y en sus valores compartidos de solidaridad, cooperación y complementariedad.

Aprobamos el plan de trabajo post-pandemia ALBA-TCP 2022 y encargamos a la Secretaría Ejecutiva del ALBA-TCP de su seguimiento, consulta y cumplimiento en beneficio del fortalecimiento de la Alianza.

La Habana, 14 de diciembre de 2021.

Abuelos de esta navidad

Al comandante Meme

Yo tengo cuatro abuelos.
Lo primero cada mañana les regalo mi sonrisa
y los voy a saludar cuando abre las puertas el sol
al gozo de su abrazo pleno de bondad.

Abuela Dionisia, Abuela Yolanda,
Abuelo Cipriano y Abuelo Trino Cabañas.

Mis abuelos, por ser tan grandiosos,
son míos y de los demás, tuyos, sí,
si defiendes las montañas, las chorreras,
los cervatillos, las parras, la humanidad.

Son abuelos en los juegos, cuando vienes a retozar,
de quienes cantan, si te gusta cantar,
en las rondas y los bailes, en las risas
y mucho más cuando regalas el favor de la amistad.

Son los abuelos de Josefa, de Paquito Morazán,
de Taita Lempira y de Bertita de los ríos,
de Xiomara, de Mel. De la plebe que los sigue
haciendo resistencia popular sin merma, sin dudar.

Abuelos de quienes leen, hacen arte,
educan, los meten presos,
los persiguen por luchar con los demás
gimiendo al cielo porque la patria debe resucite
y la sangre de los mártires nos ilumine al caminar.

Hoy te comparto mis abuelos y te invito
con ellos a ser pleno, saltar, reír, amanecer,
porque la patria se debe reinventar gozosos
con la gracia de los abuelos, abrazarnos.
que son tuyos, míos y cada día, de más y más.

Candelario Reyes García
14 dic 2021

 

Compartido con SURCOS por Trino Barrantes.

DE RATONES Y LIBROS

(Of mice and books)

Viajes por mi biblioteca, 48

Walter Antillón

En varios de estos ratones he consignado con frecuencia mi gran amor por la Historia, que despertó impetuosamente cuando cursaba Segundo Año en el Liceo de Costa Rica, y de seguro me acompañará hasta el último tic tac del corazón. Debido a ello, aunque mis lecturas de esa época se repartían pulsionalmente entre los clásicos griegos (Homero, Esquilo, Demócrito, el Sócrates de Platón), los filósofos modernos (Unamuno, Ortega y Gasset, Bertrand Russell), los novelistas de moda (Hermann Hesse, Henri Barbusse, Thomas Mann), los historiadores y los biógrafos (desde Tucídides y Plutarco, hasta Burckhardt y Marc Bloch), la presencia de la historicidad era transversal y mostraba la esencial identidad entre nosotros, nuestros antepasados y nuestros contemporáneos; una identidad que se percibía incluso entre los seres humanos reales y los personajes literarios.

Recuerdo que, por consejo de don José Fabio Garnier, adquirí en la Compraventa El Erial (Libros Usados), allá por el año mil novecientos cincuenta y uno o cincuenta y dos, una edición vieja y barata de Los Nueve Libros de la Historia del griego Heródoto, pulcramente empastada en tres pequeños tomos por la Editorial Perlado de Madrid (1905), que todavía conservo; y la leí de un tirón, maltratando mi entonces excelente vista con aquella letra diminuta.

Pero no estaría escribiendo ahora este divertimento si no hubiera sido porque hace unos tres/cuatro años tuvo lugar el primer acto de una trama sutil, al caer en mis manos un libro del famoso periodista polaco, corresponsal de guerra Ryszard Kapuscinski, titulado Viajes con Heródoto (Anagrama, Madrid, 2008); título que me llamó la atención y me gustó, porque me prometía, además de las acostumbradas excelencias de la lectura de Kapuscinski, unas buenas pinceladas de atmósfera clásica.

Y así fue, porque el libro empezaba combinando recuerdos iniciáticos del periodista con el descubrimiento un poco aterrador de la India, en sí misma un Continente, y las reflexiones surgidas de las lecturas de Heródoto: “…mis viajes cobraron una segunda dimensión –nos dice Kapuscinski-: viajé simultáneamente en el tiempo (a la Grecia antigua, a Persia, a la tierra de los Escitas) y en el espacio (mi labor cotidiana en África, en Asia, en América Latina). El pasado se incorporaba al presente, confluyendo los dos tiempos en el mismo ininterrumpido flujo de la historia…” (Ob. cit., pág. 306)

En suma, el libro de Kapuscinski me encantó, pero además me hizo recordar con añoranza (segundo acto de la trama) las vívidas páginas escritas por aquel bravo, culto y apasionado griego llamado Heródoto, nacido en Halicarnaso (la actual Bodrum), en la región de la Caria, en el año 485 a. C.; quien durante el asombroso Siglo de Pericles recorrió todos los caminos de la Grecia Continental e Insular; viajó por el Mediterráneo, por Asia, Egipto, Persia, la legendaria Escitia y la Magna Grecia, falleciendo precisamente en la ciudad de Turio, situada en el Golfo de Tarento, en el año 426 a.C.

De modo que terminé (tercer acto de la trama) haciendo una atenta y despaciosa relectura de Los Nueve Libros de la Historia, que ocupó una parte variable de mis madrugadas desde el comienzo de la Pandemia hasta hace pocos días. Y el esfuerzo fue sobradamente recompensado, pues me devolvió una imagen enriquecida del ‘Padre de la Historia’ que mi casi olvidada lectura juvenil no me había proporcionado. Heródoto era un humanista y, a la vez, un hombre de acción: investigador social, viajero infatigable, geógrafo, historiador y artista, pone su obra bajo el patrocinio de las Musas, de modo que cada una de las nueve partes que la componen lleva el nombre de una de aquellas deidades: el Libro I, Clío; el Libro II, Euterpe; el III Talía; el Libro IV Melpómene; el V Terpsícore; el VI Erato; el VII Polimnia; el VIII Urania; y el último Calíope: las Nueve Musas del Olimpo, discípulas de Febo/Apolo, el poderoso Dios de las Artes, las Ciencias, las Humanidades y la Medicina; propiciador de la Sabiduría y de la Salud, pero también portador de la Enfermedad y del azote de las Pandemias que afligen a la doliente Humanidad.

Heródoto es el primer occidental en intuir que la Historia es conciencia y garantía de pervivencia de la Humanidad: una corriente fuerte y continua que da sentido y de cierta manera inmortaliza lo efímero de nuestras existencias individuales. Las siguientes palabras, dichas en tercera persona y colocadas en los comienzos de su libro están cargadas de ese significado:

“…La publicación que Heródoto de Halicarnaso va a presentar de su Historia, se dirige principalmente a que no llegue a desvanecerse con el tiempo la memoria de los hechos públicos de los hombres, ni menos a oscurecer las grandes y maravillosas hazañas, así de los Griegos como de los Bárbaros…” (Ob. cit., pág. 13).

Lo que nos da la posibilidad de durar y crecer, recogiendo y portando el mensaje de lo humano dentro de un Cosmos movido por una fuerza ciega, es precisamente aquella memoria de los hechos, los sueños y los proyectos de los hombres y las mujeres que Heródoto y, después de él Tucídides, Jenofonte, Tito Livio, Tácito y tantos otros hasta nuestra época perpetuaron, documentaron, interpretaron para hacer luz en el futuro camino.

Heródoto adiciona a la mera narración de los acontecimientos un mensaje lleno de significación: lo humano no es el mero vivir, sino un ideal de vida; e ilustra la diferencia comparando a los griegos con los bárbaros en lo que constituye la parte más emocionante y valiosa de sus Nueve Libros: la epopeya Helénica de las Guerras Médicas, en las que se enfrentan el Imperio Persa (5.5 millones de kilómetros cuadrados; 17 millones de habitantes) contra las ciudades de la Grecia Continental e Insular (150 mil kilómetros cuadrados; 170 mil habitantes).

Recordemos que dicho conflicto, minuciosa y magistralmente descrito por Heródoto, se inicia en el año 490 a.C. con la Batalla de Maratón, en la que 20 mil atenienses derrotaron a un ejército de 200 mil, del persa Darío el Grande, Rey de Reyes. Después de lo cual hay una pausa de ocho años, en parte debida a la muerte de Darío; pero los persas, acostumbrados a triunfar y mandar sobre todos, no soportaban la humillante derrota de Maratón, de modo que en el año 482 a.C. el Rey de Reyes Jerjes I, sucesor de Darío, invade la Península Griega por Los Dardanelos con un ejército formado con todas las nacionalidades del Imperio, del cual sólo los combatientes sumaban cerca de 3 millones. De esta manera se disponía Jerjes a someter toda la Hélade, y a castigar severamente a los atenienses.

Ambas fuerzas, cuantitativamente incomparables, se enfrentan en cuatro batallas: Las Termópilas (480 a.C.), en la que brilla el heroísmo de los espartanos; Salamina (480 a.C.), en la que triunfa la pericia naval de los atenienses, y la flota persa queda gravemente diezmada; Platea (479 a.C.) en la que el espartano Pausanias derrota al enemigo, causándole más de 30 mil muertos, incluído su comandante Mardonio, cuñado de Jerjes. Éste huye derrotado; los griegos persiguen los restos de su flota y de su ejército; y el epílogo de la historia se escribe en la Batalla de Mícala, en las costas de Jonia (agosto del 479 a.C.), donde sucumben de nuevo los persas, y quedan liberadas todas las islas del Mar Ejeo que habían estado bajo su dominio.

Además de describir los hechos, en esta epopeya se propone Heródoto mostrarnos las virtudes de la conciencia digna y libérrima de los combatientes griegos, ciudadanos de Atenas, de Corinto, de Esparta, etc., frente al plurimillonario rebaño de los ejércitos del Gran Rey, conducidos a la guerra bajo el látigo de sus capataces. Es el triunfo de la virtud, del compromiso conscientemente asumido en pro de los deberes cívicos, sobre la abyecta servidumbre que yace bajo el poder sin límites del Rey de Reyes. Diversos episodios atestiguan ese contraste:

1) Así, unos meses antes del primer encuentro bélico pregunta Jerjes a su huésped Demarato (espartano exiliado en Persia) si los griegos se atreverán a enfrentársele, siendo la proporción numérica entre ambos contingentes de uno a mil, es decir: de un soldado griego por cada mil soldados persas. Y Demarato le responde:

“… La Grecia, señor, es una nación criada siempre sin lujo y con pobreza, pero hecha a la virtud, fruto de la sabiduría y de la severa disciplina. Tal elogio debo darlo a todos los griegos que moran cerca de la región y países dóricos; pero no hablaré ahora de todos ellos, sino solamente de los lacedemonios. Y en primer lugar digo que de ningún modo cabe que den oídos a tus pretensiones, encaminadas a quitar la libertad a la Grecia, de suerte que aunque todos los demás griegos os presten vasallaje, ellos solos saldrán a recibiros con las armas en la mano…” (…)

“…los lacedemonios cuerpo a cuerpo no son por cierto los más flojos del Mundo, y en las filas son los más bravos de los hombres. Libres sí lo son, pero no libres sin freno, pues tienen su soberano en la ley de la patria, a la cual temen mucho más que no a vos vuestros vasallos. Hacen sin falta lo que ella les manda, y ella les manda siempre lo mismo: no volver las espaldas, estando en acción, ante ninguna muchedumbre armada, sino vencer o morir sin dejar su puesto…” (Ob. cit., págs. 897, 900).

Esto que Demarato afirma ante Jerjes, y que éste no cree posible, lo demostrarán pocas semanas después los 300 espartanos de Leónidas en la Batalla de las Termópilas (“Ve, extranjero, y di en Esparta que nosotros caímos aquí en obediencia a sus leyes”).

2) Cuando, después de la Batalla de Salamina (480 a.C.), Mardonio manda ofrecer gigantescos beneficios a los atenienses, a cambio de aliarse con Jerjes, éstos le envían la siguiente respuesta:

“… defendiendo la libertad, sacaremos esfuerzo de la debilidad, hasta tanto que más no podamos (…) La respuesta, por tanto, que deberéis dar a Mardonio, será que le hacemos saber, nosotros los Atenienses, que en tanto que girare el Sol por donde al presente gira, nunca jamás hemos de confederarnos con Jerjes, a quien eternamente combatiremos, confiados en la protección de los dioses y en la asistencia de los héroes, nuestros patronos, cuyos templos y estatuas tuvo el bárbaro, como ateo que es, la insolente impiedad de profanar con el incendio…” (Ob. cit., pág. 1102 )

Las consecuencias prácticas de esta actitud admirable cambiaron el curso de la Historia. Me vienen a la mente las palabras conclusivas de Will Durant (LA VIDA EN GRECIA; Sudamericana, Buenos Aires, 1954; Tomo I, pág. 366/7): ‘La guerra greco-persa fue la más trascendental de la historia europea, pues ella hizo posible a Europa. Permitió que la civilización de Occidente pudiera desarrollar su propia vida económica sin sujeción a extrañas gabelas o tributos, y sus propias instituciones políticas, libres del despotismo de los reyes orientales. Esa guerra abrió a Grecia ancho campo para que pudiera desarrollar, por primera vez en el Mundo, su gran experimento de libertad; protegió al espíritu griego durante tres siglos contra el enervante misticismo de Oriente, y aseguró al dinamismo emprendedor de los helenos la plena libertad del mar (…) Después de varios siglos de preparación y sacrificio, Grecia iniciaba su Edad de Oro…”

Estas son las cosas que el viejo y siempre lozano Heródoto puede aún enseñarnos: que vale la pena vivir una vida que tiene un sentido humanitario; que hubo -y, por lo tanto, puede haber de nuevo- seres humanos que entregaron sus vidas por sus ideales; que -por ende- otro mundo es posible.

Y sigue.

CCSS: Grandes logros en medicina pública pero con un futuro financiero incierto

Luis Fernando Astorga Gatjens

Cuando un reputado investigador y especialista, como el Dr. Atul Gawande elogia los logros de Costa Rica en el campo de la salud pública, algo hemos hecho muy bien a lo largo de varios decenios. Pero tenemos que seguir haciéndolo para evitar que los avances que son motivo de orgullo, se conviertan en sombríos retrocesos.

El Dr. Gawande, profesor en la Facultad de Medicina y de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard, escribió un artículo en el que destaca que Costa Rica ha priorizado la salud pública, con lo que ha alcanzado una expectativa de vida dos años superior a la de Estados Unidos (casi 81 versus 79), con un ingreso per cápita seis veces menor que el estadounidense. «Y no solo superó la esperanza de vida de Estados Unidos, sino que consiguió la más alta en América del Sur y América del Norte, con excepción de Canadá», subrayó el Profesor Gawande en su análisis.

Esto lo consignó recientemente, BBC Mundo a través de un amplio reportaje en el que se resalta que el especialista estadounidense realizó una laboriosa investigación de seis meses sobre nuestro sistema de salud pública y a partir de un “viaje profundo”, que realizó al país en abril anterior. El investigador valora en forma significativa lo que ha hecho el país, a tal punto que estima que es un modelo referencial y aplicable en otros países, incluido Estados Unidos.

No obstante los logros que exalta el investigador estadounidense en un sistema en que se ha priorizado la medicina pública frente a la atención privada y donde antes que la atención de las personas en hospitales y clínicas, se desarrollan estrategias de promoción de la salud y prevención, las amenazas se han venido acumulando. En estas circunstancias, el sabor agridulce es inevitable.

Los logros que destaca el Profesor Gawande se empezaron a esculpir hace ochenta años cuando el Gobierno del Dr. Rafael Calderón Guardia impulsó la creación de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), dando un paso decisivo en el desarrollo del Estado Social de Derecho, que ha singularizado la forja de la nación costarricense.

Todos quienes habitamos Costa Rica le debemos mucho a la Caja, por los múltiples servicios prestados en el desarrollo general del país y no sólo en el campo de la salud y la seguridad social. Sin embargo, los que han acogido la doctrina neo-liberal como su credo, ahí donde la salud emerge como un derecho fundamental, ellos lo que han visto es un jugoso negocio. Con la consigna avasalladora “más mercado- menos Estado”, estos adalides del individualismo a ultranza, han querido privatizar muchos de los servicios que presta la CCSS y han avanzado en sus despropósitos y anhelos.

Algunos desde adentro (como topos) han venido afectando el desarrollo de la institución. Son aquellos que han debilitado las finanzas de la Caja, creando una cara y frondosa élite burocrática mientras la oferta de especialistas en distintas áreas es limitada y, con ello, se alargan las esperas de atención así como de algunas cirugías. No pocas familias con limitados recursos han sido empujados a utilizar los servicios de la medicina privada, desesperados ante tan prolongadas (y evitables) lista de espera. Este tópico ha sido motivo de tensión social y de cuestionamientos a la eficiencia y eficacia de la ochentera entidad.

Los detractores del Estado Social de Derecho y de la medicina pública han movido distintos hilos para convertir al robusto árbol de la CCCS en un debilitado bonsai. Si su desmedido afán privatizador hubiese ganado completamente la partida, en el 2020 y en el presente 2021, el país hubiera estado mal preparado para atender la desafiante pandemia de la Covid-19. Porque una pandemia de este demoledor alcance para afrontarla exitosamente, ha requerido del esfuerzo solidario de la medicina social. Todo indica que el mundo y el país, desde luego, habrá de afrontar en el futuro otras pandemias. Por ello, la apuesta certera e inevitable para el país debe ser el fortalecimiento de la Caja.

Como lo expresa el Informe de la Comisión Legislativa que investigó las –preocupantes—finanzas de la Caja: “No cabe duda de que las acciones llevadas a cabo por la CCSS … para universalizar la protección (cobertura horizontal) como para mejorar la cantidad y calidad de las prestaciones (cobertura vertical), explican en buena medida el éxito alcanzado por nuestro sistema público de salud. Empero, de cara al futuro, su sostenibilidad financiera se encuentra seriamente amenazada.”

De acuerdo con las proyecciones actuariales –que se fijen en el citado informe—, el Seguro de Salud será solvente hasta el año 2026 o a lo sumo hasta el 2031. Mientras tanto el Seguro de Invalidez, Vejez y Muerte, tendrá solvencia hasta el año 2037 con lo que, “a partir de 2038, este seguro no podrá hacer frente al pago de las pensiones en sus diferentes acepciones.” Esta sombría situación financiera se ve significativamente agravada como consecuencia de la exorbitante deuda acumulada por el Estado, que supera ya los 5,9 billones de colones.

Es dentro de un contexto de grave incertidumbre y preocupación que corresponde colocar el manejo y administración de las finanzas institucionales, realizado por 18 exjerarcas de la CCSS (algunos integrantes del Consejo Financiero y de Control Presupuestario) que fueron acusados en marzo de 2019, por tres presuntos delitos de fraude financiero, a saber: i) Influencia contra la Hacienda Pública, ii) Administración Fraudulenta y iii) Fraude de Ley; tal y como consigna el citado informe legislativo. De acuerdo a la Fiscalía de Probidad, Transparencia y Anticorrupción del Primer Circuito Judicial de San José, estas transgresiones habrían acontecido en el lapso 2006 y 2014, “cuando por medio de aparentes documentos falsos, se aprobaron cuantiosos incrementos en el beneficio de cesantía, salarios y plazas; mismos que al resultar impagables para el Régimen de Salud, habrían sido financiados parcialmente mediante subsidios ilegales del Seguro de Invalidez, Vejez y Muerte”, así expresado también por el informe legislativo.

El valioso estudio del Profesor Gawande retrata la historia de éxito de la Caja y del modelo de salud pública costarricense. El que se nos valore con admiración desde fuera (bien cada vez más escaso), debe ser motivo de orgullo nacional. Pero algo de mayor valor, en el presente, es convertir este elogio de lo que ha sido la Caja en acicate para su defensa y el fortalecimiento de sus finanzas de cara al futuro. Bien vale la pena esta justa y necesaria causa.