Ir al contenido principal

En las próximas elecciones presidenciales, realice un voto informado

Por José Luis Pacheco

En el próximo mes de febrero no solo elegiremos dentro de los candidatos a la presidencia uno de ellos sino que también y junto a ese que se elige se eligen también dos vicepresidentes y además 57 diputados. Por eso es sumamente importante conocer a quienes llevarán esos candidatos en sus Vicepresidencias. Sería ideal que fueran personas cuyo currículo demuestre no solo capacidad y preparación sino y especialmente honestidad y que no se encuentren envueltos en escándalos de ningún tipo y menos en el área de la corrupción.

Otro elemento que quisiéramos que desaparezca de nuestras actividades políticas es el NEPOTISMO, es decir, “dar ese trato de favor hacia familiares o amigos, a los que se otorgan cargos o empleos públicos por el mero hecho de serlo, sin tener en cuenta otros méritos, máxime ahora en que cada vez se persiguen más activamente los casos de tráfico de influencias, nepotismo y otras formas de corrupción política».

Ya hemos tenido esa experiencia de soportar nombramientos de familiares y amigos en puestos de elección popular y que consideramos como “herencias políticas”. Se pasan de un puesto a otro y se mantienen “pegados a esos puestos” sin soltarlos y obteniendo beneficios y lo peor es que sin devolverle ningún beneficio al país. Incluso se dan casos en que se desean dejar en puestos a hijos, hermanos e incluso a esposos, sin que hayan hecho méritos para ello, simplemente para mantener esa entrada económica, pues ha sido la forma de vida durante muchos años, saltando de puesto en puesto. Si es que hubieran hecho maravillas en favor del pueblo pues se justificaría pero a estas alturas no tenemos a nadie en esas condiciones.

Así que, a estar atentos y a informarnos adecuadamente para que este tipo de prácticas no las tengamos nuevamente en las próximas elecciones.

Dios quiera que haya respeto de los que aspiran y que no se presenten estos casos y que quienes se propongan bajo esas condiciones tengan la fortaleza y la vergüenza para no aceptar dichos cargos (cajita blanca quizá).

Privatización de electricidad y Estado Social de Derecho

Luis Fernando Astorga Gatjens

Han pasado 135 años. Eran las seis y cuarto del 9 de agosto de 1884, cuando muchos habitantes de San José y de poblados aledaños, se concentraron en algunas calles de la metrópoli costarricense, para ser testigos de un acontecimiento histórico: La inauguración del alumbrado público.

La luz llegó e iluminó a algunas calzadas para regocijo de quienes presenciaron el acontecimiento y, en general, para los habitantes del país. Y por supuesto, se trató de un acontecimiento histórico ya que San José fue la tercera ciudad del planeta en contar con ese primigenio servicio, codeándose con Nueva York y París, y convirtiéndose en la primera ciudad latinoamericana en contar con ese tipo de alumbrado.

Pero las cosas no se quedaron ahí: Unas décadas después, el país siguió marcando la historia al crear en 1941 la Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL) y ocho años después, con la nacionalización del servicio de electricidad y, luego, con la fundación del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) mediante la Ley N° 449. En el artículo uno de la ley de creación del ICE se indica que “la responsabilidad fundamental del Instituto, ante los costarricenses será encauzar el aprovechamiento de la energía hidroeléctrica con el fin de fortalecer la economía nacional y promover el mayor bienestar del pueblo de Costa Rica.”

Esta impronta progresista, que buscó que el país contara con energía eléctrica propia para impulsar el desarrollo económico y social, se enmarcó dentro del vigoroso impulso de un Estado Social de Derecho (ESD), que tuvo en la década de los cuarenta del siglo pasado, un periodo estelar.

Desde su fundación, hemos sido testigos de que el ICE, ha buscado avanzar en un derrotero de matriz diversa y sostenible que tiene como fuentes de la producción de energía eléctrica, la hídrica, la geotérmica, la eólica, la solar y la biomásica, a la par de una parte pequeña de generación térmica. Se trata de una matriz muy exitosa que ha permitido una cobertura eléctrica de 99,4% de los hogares costarricenses. Es, asimismo, un modelo único en el mundo; el cual en los último años, ha tenido un significativo reconocimiento internacional.

Sin embargo, lo que ha sido exitoso para Costa Rica y la mayoría de sus habitantes, ha sido visto con mucha avaricia e incomodidad por quienes en el país y fuera de él, ven a los servicios prestado por el Estado como un obstáculo y desafío para sus intereses privados y sus negocios.

A estos grupos, representantes del gran capital transnacional o de aquí, les ha incomodado el ICE y por eso, desde siempre, han buscado desprestigiarlo de mil maneras, para apoderarse de la producción eléctrica y convertirla en otro de sus rentables negocios. Así las cosas, en el año 1990 la Asamblea Legislativa aprobó la Ley 7200 mediante la cual se autoriza la generación eléctrica autónoma o paralela. Este va a constituirse en el primer ñangazo al pastel de la venta de electricidad, por parte del sector privado.

Estos avariciosos grupos privados –fuertemente ligados a las cúpulas políticas que han controlado al Estado costarricense–, han impulsado leyes como éstas (la 7200) en su sueño de privatizar el campo de la producción y venta de la electricidad. Lo han logrado hasta el presente, en forma limitada, gracias a la lucha y la resistencia social pero nunca han cejado en sus afanes privatizadores.

El “combo” del ICE, impulsado por el Gobierno de Miguel Ángel Rodríguez, formó parte del plan privatizador, pero fue derrotado por un pueblo con ADN progresista, en las calles y otros escenarios de la lucha social y política, en el año 2000. No obstante la derrota infligida, esos grupos plutocráticos han seguido sus antidemocráticos empeños y a través de diputados de distintos períodos legislativos, han buscado ampliar su dominio privado en la electricidad, al mismo tiempo reducir el tamaño y alcance del ICE.

En el presente, con un gobierno de corte neoliberal como el de Carlos Alvarado y una Asamblea Legislativa con muchos diputados y diputadas, que convirtieron esa doctrina en catecismo, el esfuerzo privatizador da un gran salto a través del impulso de una reforma a la citada Ley 7200, en su artículo 3, que aparece en el expediente legislativo N° 22.601.

Esta mala iniciativa forma parte del proyecto neoliberal de destruir lo que queda, en instituciones y servicios públicos que emergieron con el desarrollo del Estado de Bienestar, que el pueblo y algunos líderes impulsaron desde la década de los cuarenta del siglo anterior y que los agoreros con su consigna: “Más mercado y menos Estado”, quieren borrar de la faz de la sociedad costarricense.

Forman parte sustancial de ese genuino Estado Social de Derecho, la salud pública universal prestada a través de la Caja, la educación pública impulsora de movilidad social, algunos avances en materia laboral, los planes de vivienda, algunos programas de seguridad social que han beneficiado a grupos sociales específicos (entre otros), así como los servicios de electricidad que ofrece el ICE, a partir de principios de solidaridad y subsidiariedad.

Se trata de derechos sociales y económicos que están presentes en la Constitución Política, y en normas nacionales e internacionales (tratados de derechos humanos ratificados por el país), que hoy, con esta voraz arremetida, la administración Alvarado Quesada y algunos diputados, pretenden socavar. Desde la década de los ochenta del siglo anterior, el Estado Social de Derecho ha venido siendo atacado en distintos flancos, con el fin de beneficiar a grupos económicos poderosos del país y a transnacionales, a quienes no les importa en absoluto el bienestar del pueblo sino sus negocios y las ganancias que puedan obtener a partir de ellos.

Este gobierno y muchos de los diputados que apoyan estas nefastas propuestas, no se han percatado de lo que ha venido sucediendo con el neoliberalismo en América Latina, que al fracasar –estrepitosamente– como doctrina económica y social, está retrocediendo paso a paso en distintos países de la región.

Un ejemplo concreto del fracaso de la propuesta de reformas energéticas fracasadas, que se han dado a la luz de esta doctrina, destructora de la justicia social, se ha dado en México. En el Gobierno anterior, presidido por Enrique Peña Nieto fue aprobada una reforma completamente entreguista para el sector privado (mexicano y transnacional), que alcanzó una votación mayoritaria, con sobornos a legisladores de la empresa brasileña Odebrecht. El entreguismo y la corrupción le ganó, en esa ocasión, la partida a la soberanía energética de la nación azteca.

Sin embargo, esta negativa reforma centrada en un recurso fundamental para su propio desarrollo económico y social, como es la electricidad, el actual gobierno que preside, Andrés Manuel López Obrador la ha empezado a desmontar con el amplio apoyo del pueblo mexicano que lo que vio con la citada reforma, es corrupción transnacional y en algunos miembros de sus élites, y, por supuesto, aumento del costo de la electricidad.

Ya algunos de los impulsores de esta reforma energética que jamás traería beneficios para las mayorías de Costa Rica, se amparan en que siendo ahora miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), tal es camino que debemos seguir como país. Falso, completamente falso. México que es un connotado miembro de OCDE está siguiendo el camino contrario, marcado por la dignidad y la independencia.

De la misma manera, que al pueblo costarricense le costó mucho construir su Estado Social de Derecho también le costó avanzar en su proceso de soberanía energética; entendiendo a ésta como la capacidad que tiene un país de gestionar la producción de la energía que consume.

En este presente pandémico, ambos procesos –arraigados en las mejores tradiciones progresistas del pueblo costarricense–, están seriamente amenazados. La responsabilidad histórica de quienes queremos a este hermoso país nos dicta que debemos luchar por frenar la arremetida.

Cuando rindamos cuentas a nuestros hijos y a nuestros nietos, y a las futuras generaciones, debemos decir que, en el Bicentenario de la Patria, hicimos lo que nos correspondía y no permitimos que el país se vendiera al mejor postor, para el beneficio exclusivo de unos pocos mercaderes que debemos echar del templo de la inclusión y la justicia social.

Discapacidad: ¿Logros o Deudas?

Dr. Federico Montero Mejía

Como también ocurre en otros campos de nuestra vida en sociedad, los asuntos relacionados con las personas con discapacidad no son prioritarios y ni siquiera considerados dentro del marco de los derechos fundamentales. Pasan Presidentes, pasan Diputados, pasan Magistrados, persisten medios de comunicación y hasta Alcaldes; y las leyes y los acuerdos internacionales que todos conocen, se mantienen solo como letras que esperan ejecución.

La mirada sobre la discapacidad sigue siendo en gran medida aquella del menosprecio, de la lástima o de la sobre-valoración, aunque con excepción de algunos ocasionales destellos de reconocimiento positivo. Un ejemplo viviente es el espacio dedicado a informar sobre los Juegos Paralímpicos, que han sido considerados solo de manera ocasional en pocos medios de comunicación. Vale mencionar que dichos Juegos no son un espacio que se abrió fácilmente como un derecho para la participación de atletas con discapacidad. El camino para llegar a ello ha sido largo y marcado por grandes esfuerzos y el compromiso de seres humanos ejemplares. Sus inicios lo marcaron los primeros juegos que en 1948 se llevaron a cabo en el primer centro de atención para personas con lesión de la médula espinal en el mundo, el Hospital Stoke Mandeville en Inglaterra. Allí el pionero en la atención de personas con este tipo de lesión, al neurocirujano Ludwig Guttmann, quien por su condición de judío tuvo que emigrar a Inglaterra, organizó y desarrolló la atención de personas con secuelas de lesión de la médula espinal e incluyó el deporte como elemento esencial de la atención médica integral de sus pacientes, que eran en su gran mayoría lesionados como consecuencia de la guerra. Hasta ese entonces la mortalidad de las personas con esas lesiones era prácticamente del 100% pero él, gracias a su férrea disciplina, sólidos conocimientos y gran calidad humana, cambió ese desolador panorama iniciando y desarrollando con un paciente y una enfermera lo que en pocos años llegaría a ser el Centro Nacional de Lesiones Medulares. El deporte jugó un papel esencial en Stoke Mandevile, y este fue sin lugar a dudas un factor determinante para los excelentes resultados clínicos y sociales alcanzados por Guttmann y su equipo de trabajo. “La parálisis de la Medula Espinal no es el fin de la vida, es el inicio de una nueva vida”, expresó.

En nuestro país, quienes laboramos desde los inicios en ese maravilloso hospital fundado por un pionero nacional, el Doctor Humberto Araya Rojas: el Centro Nacional de Rehabilitación, y heredamos las enseñanzas de Guttmann, tuvimos la oportunidad de iniciar allí la atención integral de personas con secuelas de lesión medular. En el CENARE ahora en pausa por razones conocidas, existe una exitosa unidad especializada cuyo equipo de trabajo espera con ansias el momento de retomar su eficiente labor. Como bien sabemos, en el CENARE se ha ofrecido siempre una atención de gran calidad y calidez basada en el modelo bio-sico-social, a niños, jóvenes, adultos y adultos mayores con secuelas de condiciones que ocasionan discapacidad temporal o permanente. Porque ha sido destinado para otros fines desde el inicio de la pandemia, en estos momentos el CENARE no es lo que siempre fue y muchas personas han perdido la oportunidad de recibir la atención de altísima calidad que en sus seno se proporcionaba. Algunos de los atletas que hoy nos representan en los Juegos Paralímpicos en Tokio pueden dar testimonio de esa atención.

Otro elemento primordial, porque es determinante para la dignidad y la calidad de vida de muchas personas con discapacidad, es el relacionado con los productos de asistencia (Muletas, andaderas, sillas de rueda, equipos de comunicación, etc.). El poquísimo acceso que a estos tienen las personas que en el mundo los requieren es alarmante. Según el programa “Cooperación Global en Tecnología de Asistencia (GATE, por sus siglas en inglés), de la Organización Mundial de la Salud, actualmente más de un billón de personas en el mundo necesitan productos de asistencia; número que se proyecta a más del doble para el 2050 debido a los cambios demográficos y tendencias de salud, incluyendo el rápido envejecimiento de la población y el aumento de enfermedades no transmisibles en el mundo. Pero solo UNA de cada DIEZ personas en el mundo tienen acceso a productos de asistencia apropiados. Resulta doloroso confirmar que muchos de los atletas provenientes de países de bajos ingresos que participan en los Juegos Paralímpicos y que dicho sea de paso son muy pocos, aprovechan dicha gesta para reparar sus deterioradas sillas de ruedas y otros productos de asistencia indispensables para su movilidad y subsistencia.

Y la deuda con las personas con discapacidad va en vertiginoso aumento, porque además de que la pobreza es la principal causa de discapacidad y más del 80% de las personas con discapacidad son pobres, la CEPAL nos indica que como consecuencia de la pandemia la pobreza en América Latina ascendió a 209 millones a finales del 2020, 22 millones más que el año anterior, y esto es apenas el inicio de índices que si tienen un fin, serán catastróficos para muchos al finalizar el 2021.

Con los recursos necesarios y oportunidades disponibles, las personas con discapacidad podrán no sólo subsistir, sino también contribuir a hacer menos pesado ese difícil panorama post-pandémico que ya es inevitable.

HOLA SOLEDAD

Por Memo Acuña (Sociólogo y escritor costarricense)

Pasada la parafernalia de entrega de medallas, ceremonias de apertura y clausura, marcas mundiales y olímpicas superadas, volvemos a encontrarnos con lo abrupto de una realidad pandémica: un rebrote violento e intenso producido por la mezcla de variantes, algunas de ellas con nombres impronunciables, se ensaña contra la humanidad de una forma brutal y sistemática.

De nuevo los confinamientos, toques de queda, restricciones han empezado a instalarse en medio de una falsa sensación de normalidad a medias. La desescalada que no fue. La normalidad que tampoco es.

Pero no solo la pandemia nos dibuja realidades. Por primera vez en los Juegos Olímpicos modernos y televisados algunos sonidos fueron perceptibles al oído humano: la voz de “en sus marcas”, el disparo que anuncia la salida de la carrera, el golpe frenético del calzado deportivo sobre el material sintético de la pista de atletismo. Por primera vez los telespectadores fuimos los convidados de piedra a esta fiesta deportiva mundial, detrás de la pantalla.

“Hola soledad, no me extraña tu presencia, casi siempre estás conmigo”.

A la disruptividad de unas justas que fueron despojadas de su rubor por atletas demasiado humanas, se sumó la ausencia como principal aficionada. En las instalaciones deportivas preparadas con el rigor y la exactitud japonesa, se observaban edecanes elegantemente ataviados en cada salida de emergencia, en cada línea de asientos. Acomodaban con sus manos el aire, lo que no estaba, a nadie.

La soledad fue la gran competidora en un país que cuenta ya con un ministerio para gestionar políticas que mitiguen los impactos de esta problemática de salud pública. En el año 2020, el año 0 de la pandemia, 15.000 personas fallecieron como consecuencia del virus; 21.000 se suicidaron y 5.000 murieron en el más completo abandono.

“Te saluda un viejo amigo, este encuentro es uno más”.

Durante las semanas previas al inicio de las competiciones, una nota periodística sobre el tema publicada por el sitio digital del medio Página 12 me dejaba perplejo. Contaba la historia de Shoji Morimoto, físico de profesión con 37 años, que se ha dedicado en el periodo reciente a “alquilarse” para hacer compañía. Su premisa de trabajo: “no hacer nada”, solo estar.

Durante los Juegos Olímpicos ofreció sus servicios dado el alto grado de depresión de muchas personas japonesas que les lleva a aislarse de la sociedad, inmolarse socialmente. Su anuncio de alquiler decía al pie de la letra:

“Alquilo una persona que no hace nada. Siempre acepto solicitudes. Solo debes pagar 100.000 yenes (85 dólares), gastos de transporte, comida y bebida. No hago nada, solo compañía”. (recuperado de https://www.pagina12.com.ar/357560-la-soledad-en-los-juegos-olimpicos el 27 de agosto de 2021).

Entre las cosas más extravagantes que ha hecho Morimoto en su “oficio”, se encuentran haber acompañado a recitales de música a personas temerosas de ir solas o hacer las de un entusiasta seguidor aficionado que apoyaba sin parar a un lacónico maratonista. Ambos desconocidos para él.

“Yo soy un pájaro herido que llora solo en nido porque no puede volar”

Al finalizar la fantasiosa ceremonia de clausura, una voz grave en inglés y en japonés daba las gracias a la concurrencia por haber “venido” a la actividad y les deseaba un feliz y seguro regreso a casa. Lo hacía ante un estadio completamente solo, absolutamente desolado, vacío.

Las dimensiones humanas de esto que estamos comentando son profundas y directas. Vivimos una cultura del descarte donde nosotros mismos somos descartados y nos autodescartamos a vivir lejos del colectivo.

La presión, la majadería del éxito mal entendido, la competitividad in extremis, nos han vaciado de sustancia y de contenido realmente importante. Por eso ya no damos más. Por eso urgen políticas públicas donde acciones como la ternura, el abrazo y el entendimiento sean las más importantes y no se midan con ningún indicador más que el del bienestar de la gente.

Quisiera sentarme alguna vez con Morimoto a tomarme un café o un vino, a saber con él esto que nos ha pasado como humanidad. A que me explique cómo nos salvamos del inminente desastre civilizatorio.

Mientras tanto es necesario volver a reconocernos, sentirnos, construimos de nuevo en colectivo. No se necesita mucho. Solo hacerlo.

“Y por eso hablo contigo soledad yo soy tu amigo ven que vamos charlar”.

 

Imagen: https://elmedicointeractivo.com

París y los Campos Elíseos

Gabe Abrahams

La Avenida de los Campos Elíseos es la calle más importante de París. Impresionante en su anchura de 70 metros si la comparamos con la de las grandes avenidas de otros países del sur de Europa, su longitud ronda los 2 km.

Las avenidas anchas y rectas son propias de la sociedad barroca, y la Avenida de los Campos Elíseos que tomó forma en ese tiempo es un ejemplo de ello. La calle recta permitió recorrer y observar el entorno y los edificios de una manera más profunda.

Muchos artistas se inspiraron en la Avenida de los Campos Elíseos de París a la hora de elaborar sus creaciones.

Además, la avenida tiene mucha historia. Por ejemplo, en agosto de 1944, en la parte final de la Segunda Guerra Mundial, la 9ª Compañía de la 2ª División Blindada de la Francia Libre, la División Leclerc, formada prácticamente por republicanos españoles en el exilio, fue la primera en entrar en París y en liberarla del yugo nazi, bajo el mando del teniente Amado Granell, nacido en Burriana (Castellón). Las imágenes de la toma de París por parte del ejército francés y de las celebraciones posteriores están vinculadas a la avenida.

Al recorrer la Avenida de los Campos Elíseos de París, uno se tropieza con cafés, teatros, tiendas de lujo, edificios impresionantes e imponentes. Poco importa, porque lo más trascendente de esta avenida está en dos puntos concretos, su inicio y final.

Escogemos como punto de inicio el norte de la avenida, situado en el Occidente, y como punto final el sur de la misma avenida, ubicado en el Oriente.

En el punto de inicio de la Avenida de los Campos Elíseos, se encuentra la Plaza Charles de Gaulle, que acoge el Arco del Triunfo de París.

El Arco del Triunfo de París forma parte de los monumentos nacionales franceses que poseen una carga histórica de tono elevado.

El Arco del Triunfo parte de un decreto imperial de Napoleón Bonaparte de 1806. Napoleón ordenó la construcción de este arco triunfal con el objetivo de perpetuar la memoria de las gestas militares de los ejércitos franceses. Napoleón, tras la victoria de sus ejércitos en la Batalla de Austerlitz (1805), les prometió a sus hombres: “Volveréis a casa bajo arcos triunfales”.

A los pies del Arco del Triunfo, se encuentra la Tumba del Soldado Desconocido de la Primera Guerra Mundial, con una inscripción: ICI REPOSE UN SOLDAT FRANÇAIS MORT POUR LA PATRIE 1914-1918 (“Aquí yace un soldado francés muerto por la Patria 1914-1918”).

Una llama que permanece impasible en el lugar se reaviva cada día a las seis y media de la tarde en punto. Es rarísimo que alguien altere el horario de esta ceremonia, porque en Francia la puntualidad es una de las tarjetas de presentación en sociedad.

En el Arco del Triunfo, aparecen varias listas de nombres de cerca de 700 personas, muchos de ellos figuras de la Revolución francesa (1789-1799).

Tras recorrer la ajetreada Avenida de los Campos Elíseos con sus cafés, teatros, tiendas, llegamos a su otro extremo. Allí se encuentran el Jardín de los Campos Elíseos y la Plaza de la Concordia.

El nombre Campos Elíseos de la avenida y el jardín tiene su origen en la mitología griega. Campos Elíseos era la denominación que recibía en Grecia la morada de los héroes muertos con almas virtuosas.

La Plaza de la Concordia, que se encuentra después del jardín, se halla coronada por el obelisco de Luxor y rodeada de palacios y edificios majestuosos.

El obelisco de Luxor fue traído desde el propio Templo de Luxor de la antigua Tebas (Egipto). Entre los jeroglíficos que decoran todas las caras del obelisco, llama la atención el cartucho de Ramsés II, en el que el rey hace una ofrenda al dios de la creación llamado por los egipcios Amón-Ra.

La Plaza de la Concordia también tiene una fuerte carga histórica. Fue el lugar de reunión del periodo revolucionario francés, sobre todo cuando la guillotina estuvo instalada allí. En la plaza, fueron ejecutados Luis XVI y María Antonieta.

La Plaza de la Concordia, además, fue la plaza donde en agosto de 1944 se consumó la toma de París, por parte de la famosa División Leclerc, formada por republicanos españoles. Tras dominar la zona del Arco del Triunfo y el Ayuntamiento de París, con sus vehículos llamados Madrid, España cañí, Jarama, Ebro, Teruel, Guernica, Belchite, Guadalajara, Santander, Brunete y Don Quijote, esta división de republicanos españoles consiguió controlar la Plaza de la Concordia y liberar definitivamente a París de los nazis.

Visitar París, una ciudad que fue fundada hace más de 2.200 años y que cuenta con una población actual de unos 2.300.000 habitantes, es de obligado cumplimiento.

La ciudad tiene un atractivo enorme, con decenas de maravillas difíciles de adjetivar: el río Sena, la Torre Eiffel, el Jardín de las Tullerías, el Palacio de Louvre, la Plaza de los Vosgos o Plaza Real de París, el Palacio de Luxemburgo, la maltrecha Catedral de Notre Dame…

Sin embargo, nada de toda esa grandeza a mi modo de ver supera a la Avenida de los Campos Elíseos, avenida que condensa la historia de Francia de los últimos siglos. Un paseo sosegado por la avenida, de extremo a extremo y prestando especial atención a su inicio y final, es la mejor manera de descubrir el pasado más reciente de la ciudad, de Francia, de Europa y del mundo.

Ecos de Tenochtitlán la bella y heroica urbe de los mexicas

COLUMNA LIBERTARIOS Y LIBERTICIDAS (5)

Tercera época

Rogelio Cedeño Castro, sociólogo y escritor costarricense

Los quinientos años de la caída de la metrópoli de los mexicas, Tenochtitlán, una ciudad lacustre de gran belleza arquitectónica, ocurrida el 13 de agosto de 1521, han originado todo un replanteamiento acerca de la significación más amplia y profunda de ese hecho histórico, así como de sus consecuencias en el tiempo de la larga duración y de los procesos a que dio lugar. Todo esto ha tomado cierta relevancia tanto en México como en otros países de la región, a partir de  los diversos debates e intercambios de opiniones  sostenidos en meses recientes por  algunos de los más renombrados historiadores mexicanos del presente, como también en el medio político de ese gran país, a partir de la manera en la que el presidente Andrés Manuel López Obrador y sus colaboradores más cercanos asumieron esta conmemoración, al pedir públicamente perdón a los pueblos originarios por lo ocurrido, cosa que debían de hacer también los españoles o peninsulares, quienes siguen adoptando la pose colonialista de “conquistadores” y presuntos “civilizadores”, lo que ha coincidido con la publicación y presentación en los grandes medios de un nuevo libro de Pedro Salmerón Sanginés, un conocido escritor y acucioso historiador mexicano, bajo el título “La batalla por Tenochtitlán”, el que ha sido puesto a disposición de los potenciales lectores, en una edición del Fondo de Cultura Económica(FCE), que suponemos de gran tirada, que acaba de ser lanzada en la ciudad de México.

Ese momento postrero para la gran civilización de los mexicas, más conocidos como aztecas o gentes de Aztlán, marcó la llegada de un cambio dramático para la vida de los diferentes pueblos mesoamericanos, los que habían vivido un largo ciclo de migraciones, cambios culturales y conflictos militares que respondían a dinámicas muy particulares, las que se vieron entrecruzadas con la llegada de los europeos, según afirma el ya mencionado Pedro Salmerón Sanginés. Sus habitantes resistieron heroicamente (a la manera numantina, como dijo un historiador español) un cerco de más de tres meses, a partir del mes de mayo de 1521, tendido por los españoles junto con  sus numerosos aliados tlaxcaltecas y totonacas,  entre otros quienes cortaron el suministro de agua potable a la ciudad, viéndose  favorecidos por la falta de acopio de alimentos para semejante evento, por parte de los tenochcas, o gentes mexicas de Tenochtitlán. Después de padecer penalidades incontables e indescriptibles, y de haber agotado su capacidad de resistencia que había sido llevada hasta el límite, la ciudad cayó el 13 de agosto, hace ya cinco siglos.

No cabe hablar de “conquista” sino del inicio de una larga resistencia de los pueblos mesoamericanos, la que no ha concluido aún afirma el autor de “La batalla por Tenochtitlán”, una obra que promete mucho y que esperamos que llegue pronto a nuestras manos, quien afirma que el primer contacto entre europeos y mesoamericanos se había producido en 1502, durante uno de los viajes del comerciante Americo Vespucio, no tan publicitados como los de Colón, por estas latitudes y longitudes tan lejanas y desconocidas para los europeos de entonces, por lo tanto para 1519 era insólito pensar que los mesoamericanos percibían a los europeos como dioses o algo semejante, lo que no pasa de ser una visión posterior e interesada de los colonialistas españoles, sostiene Salmerón.

Una obra que sí hemos tenido la oportunidad de leer, con gran deleite, durante estas semanas es la novela de José León Sánchez “Tenochtitlán La última batalla de los aztecas” (Editorial Universidad de Costa Rica EUCR San José Costa Rica 2020) que el autor terminó de escribir en San Francisco de California, durante la segunda mitad de 1984, cuya posterior publicación, a mediados de esa década, la dio a conocer masivamente entre el público mexicano y de habla hispana en general, habiendo sido traducida a numerosos idiomas. Se trata de un texto de gran belleza literaria e intensidad lírica, basado en numerosos testimonios históricos mencionados en el epígrafe por este autor, donde se recupera la visión de mundo, las vivencias y percepciones de los pueblos mesoamericanos, tales como los mexicas, los texcocanos, los totonacas, mayas y tlaxcaltecas, entre otros,  habiendo sido grandes rivales estos últimos de los primeros, además de ser actores decisivos en la derrota final de aquellos valerosos mexicas, encabezados por Cuauhtémoc, su último Tlatoani o monarca, quienes lucharon hasta exhalar su aliento final, como lo destaca el novelista en su novela-homenaje a los que llama “inmortales de Tenochtitlán”. La obra también, nos sitúa por momentos, dentro de las percepciones de aquellos europeos invasores que deslumbrados por la belleza de la gran Tenochtitlán, la comparaban con la Venecia italiana que habían conocido en alguna de sus otras aventuras o desventuras militares, aunque lo esencial de esta obra está en la recuperación de la visión de quienes fueron vencidos, aquellos mexicas por mucho tiempo conocidos como aztecas, lo que no viene al caso para la obra de José León Sánchez, pues se trata de una discusión que introdujo en las últimas décadas, el recordado maestro y estudioso del universo cultural mesoamericano, Miguel León Portilla, quien nos dejó en octubre del año antepasado de 2019, al destacar su nombre como “mexicas” en la hermosa lengua náhualt, el que debe pronunciarse con el sonido “sh” de los anglosajones y portugueses y no el “ch” de la lengua de las gentes de Castilla. Los invito a leer esta obra del más conocido de los escritores costarricenses contemporáneos, una pieza de gran aliento poético que rescata las resonancias más profundas de una civilización que también lo tuvo siempre, como una parte esencial de su ser.

Una ayudita a los pobres ricos

Gadi Amit. Asociación Confraternidad Guanacasteca

SURCOS comparte la siguiente información:

Costa Rica se especializa en dar ayuda, privilegios y subvenciones, a los grupos con más riqueza acumulada. Las diferencias entre ricos y pobres, aumenta de año en año. Uno de los más claros ejemplos de ese manejo, lo tenemos en el agua que todos consumimos. Ricos y pobres, necesitamos agua.

La tarifa más baja de AyA es de 409 colones por m3 ó 1.000 litros. Es muy baja, pues si consumes más de 16 m3 por mes, sube a 822 colones por los mismos 1.000 litros. Pero, hay unos ricachones, como el señor Jenkins, presidente de UCCAEP que consume 8.000 litros cada segundo y  paga por los mismos MIL LITROS, menos de 20 centavos de colon. 

Por los 409 colones, su empresa Azucarera El Viejo, recibe 2045 veces más agua, que el costarricense más pobre. Por día, usa 691.200 m3, a 20 centavos, y paga 138.240 colones.Si pagará, como proponemos, solo el 10% de la tarifa más baja, es 40 colones por cada 1000 litros, debería pagar 27.648.000 colones. Le estamos regalando a este pobrecito 27 millones cada día.

En todo el mundo, el riego consume el 70 por ciento del agua disponible. También en Costa Rica se les da tarifa más baja, la diferencia está en que no requiere la misma calidad y que no requiere el servicio de traslado.

Ningún país tiene una diferencia de precio tan grande, como en Costa Rica, para el mismo producto. AGUA es AGUA.

Política y políticos 

Estamos entrando en campaña política. Oímos por ahí, candidatos que proponen salvar al país, extrayendo oro. Otros dicen que con el petróleo o el gas, se logrará salir de pobres.

Son los mismos, que no saben administrar ni el agua, también propiedad del Estado y lo regalan a unos pocos amigos. 

Guanacaste, la provincia más seca del país, gasta en sus ciudades, pueblos, actividades de comercio e industria, unos 5.000 litros por segundo.

Hay en Guanacaste, 4 empresas (Ingenio Taboga; Central Azucarera del Tempisque; Hacienda El Pelón y Azucarera El Viejo) que entre ellas suman el consumo de 32.000 litros cada segundo.

Mis cuentas dicen que 27x 4 es 108. A estos 4 le estamos regalando 108 millones de colones CADA DIA DEL AÑO. Así pues, sí. Es fácil ser millonario.

Adjuntamos la siguiente documentación:

  • Tarifas del agua aprobadas por ARESEP para AyA – 2021
  • Tabla actualizada de canon por agua concesionada por MINAE – 2021 – ver artículo 7 – corresponde a agricultura tradicional- caña de azúcar- palma africana – arroz- café- pastos 

Hacia los Narco Estados

Lic. José A. Amesty R.

26-agosto-2021

La Guerra No Convencional, pretende la Tercerización de la Guerra mediante otros Estados, Compañías Privadas de Mercenarios, o Paramilitares.

Es decir, y ya lo señalaba el profesor Carlos Lanz Rodríguez, y por eso lo convirtieron en objetivo militar del Pentágono y sus aliados políticos y militares en Suramérica, motivado a las diversas investigaciones teóricas y denuncias mediáticas, sobre la naturaleza de la Guerra No Convencional aplicada contra Venezuela por EEUU y su aliado Colombia.

“el esquema planteado es “tercerizar” la agresión, o plantearse una guerra peleada por “terceros” (mercenarios, países aliados a Estados Unidos, narcotraficantes, bandas criminales, otros).

En el caso que nos ocupará, además de mencionar otros, la Guerra No Convencional, se prepara y es ejecutada por Colombia, para un escenario de guerra contra Venezuela, donde el paramilitarismo continúa siendo una importante fuerza político-militar de las élites de la Casa de Nariño. El paramilitarismo colombiano, vieja creación de la extrema derecha neogranadina en alianza con el Mossad israelí, sirve no solamente para la Guerra Contrainsurgente en Colombia, sino que también es la punta de lanza del plan del Pentágono contra Venezuela.

En otras palabras, el brazo ejecutor en Suramérica de la Guerra No Convencional es Colombia. Pero tal vez el ejemplo más característico, lo tenemos en la organización de la Contra nicaragüense de 1979.

Y ya señalábamos en un artículo anterior que, esta Guerra tiene siete fases, a saber: Fase 1, Preparación: La Resistencia y los promotores externos realizan la preparación sicológica, para unir a la población contra el gobierno en el poder o la potencia de ocupación, y preparan a la población para aceptar el apoyo de EEUU. Fase 2, Contacto Inicial: Las agencias del gobierno de EEUU, coordinan con el gobierno aliado en el exilio, o con los líderes de la Resistencia, para ofrecer el apoyo estadounidense. Fase 3, Infiltración: Los equipos de Fuerzas de Operaciones Especiales, se infiltran en el área de operaciones, establecen comunicación con su base y contactan con la organización de resistencia. Fase 4, Organización: Los equipos de Fuerzas de Operaciones Especiales, organizan, entrenan y equipan a los jefes de la resistencia. Se hace énfasis en desarrollar una infraestructura. Fase 5, Formación: Los equipos de Fuerzas de Operaciones Especiales, apoyan a los jefes para expandirse en una organización de resistencia efectiva. Pueden realizarse combates limitados, pero el énfasis sigue siendo su desarrollo. Fase 6, Empleo: Las Fuerzas de Guerra No Convencional, realizan operaciones hasta llegar a unirse con las fuerzas convencionales o hasta que concluyan las hostilidades. Fase 7, Transición: Las Fuerzas de Guerra No Convencional, revierten el control nacional, cambiando a Fuerzas Regulares o desmovilizándose.

Ahora, este tipo de Guerra, al parecer no ha funcionado para el caso venezolano, debido a los múltiples fracasos a la hora de ejecutar este tipo de doctrina militar, por parte de Colombia y EEUU.

Esto ha motivado a ejecutar otro tipo de mecanismo perverso, como la creación y ejecución de los llamados Narco-Estados, en este caso en Colombia y otros países.

De la Guerra No Convencional fracasada, repetimos en el caso venezolano, se implementan entonces, la alianza con las mafias, y en el caso nicaragüense que ya mencionamos, le podemos agregar, el de los cárteles colombianos de Cali en los años 70-80, cuyo exponente fue el capo Pablo Escobar, colaborador de la CIA.

Además, tanto el mecanismo de Guerra No Convencional como las mafias y cárteles de drogas, a la hora de su implementación, como su ideología, son: de corte nacionalista, capitalistas, y confesionales, es decir, netamente reaccionarias.

Entonces, el producto más refinado de la práctica de la “Guerra no Convencional”, además de otros, en unión con los cárteles de drogas, son los Narco-Estados. En éstos sus instituciones políticas se encuentran tan financiadas por los cárteles, que sus dirigentes desempeñan simultáneamente cargos como funcionarios gubernamentales y miembros de las redes ilegales, amparados por sus potestades legales.

Así, Colombia se ha convertido en el punto estratégico más importante de América Latina, para EEUU, llegando a declararlo “portaaviones terrestre”, en esta alianza estratégica macabra.

En síntesis, EEUU desarrolla plenamente su estrategia de “guerra no convencional” en América Latina, conjuntamente con los poderosos cárteles de drogas, hacia ir conformando los Narco-Estados.

De allí que, tanto EEUU como Colombia, necesitan seguir alimentando a los cárteles, ya que estos, por su práctica malsana, han creado toda una infraestructura viable para sus planes como: caminos, puertos, aeropuertos, una coordinación territorial, social, entre otros.

Además, como señala la publicación del escritor Pablo Heraklio, el desarrollo de los cárteles mafiosos permite: Mantener el control sobre los gobiernos perimetrales, frente a la influencia del objetivo. Evitar el acceso de competencia extranjera. Facilitar la Injerencia. El contrabando hacia el país más cercano. menoscaba el poder en su propio territorio como forma de subversión. Compartimentaliza o establece una división informal del territorio, de modo que en caso de que una zona caiga fuera del área de influencia, no implique que todo el bloque caiga.

Recientemente, además, en los últimos días, ha surgido una preocupación en los sectores al interior y exterior de Colombia, cuando Iván Duque ha permitido, a instancias, apoyo y solicitud de EEUU, la entrada de miles de ciudadanos afganos, a territorio colombiano.

La preocupación obedece a que, posiblemente ingresarán personas con mucha experiencia en el cultivo de la amapola, de allí que se incrementaría el consumo y tráfico, ahora no solo de cocaína, sino también de heroína.

Lamentablemente, otro ejemplo de Narco-Estado es Honduras, donde ha emergido un Narco- Estado galopante, a tal grado que ya no es solamente un Estado fallido sino Narco.

Desde la década de los años 80 del pasado siglo, el narcotráfico comenzó a incursionar en Honduras. Pero, en la actualidad, el territorio hondureño, por ser un nudo geográfico de Centro América y por la condición de ser un Estado fallido, se ha convertido en un corredor estratégico para el transporte fluido del cargamento de la droga hacia el Norte.

En avionetas y submarinos llega el cargamento procedente de Sur América hacia la Mosquitia (Departamento de Gracias a Dios) y las costas del Caribe hondureño. De allí, el cargamento recorre en caravanas por los departamentos de Colón, Atlántida, Yoro, Cortés, Santa Bárbara, Copán y Ocotepeque hacia su paso por Guatemala. Este narco corredor seco no es ningún secreto, ni para las autoridades estatales, ni mucho menos para la población. Es en este narco corredor donde ganan terreno al Estado nación ausente, los minis narcos-estados emergentes.

En otros países como México, hay Estados-Narcos, (también se les llama mini estados narcos), dentro de varios Estados oficiales de la Republica.

Pero en general, producto de la riqueza acumulada, por el uno por ciento, en muchos países de América Latina, y de otros continentes, está siendo blindada por una alianza entre las redes del narcotráfico y sectores del aparato estatal, que sirven a los intereses de las grandes multinacionales, pero se han conformado, a la vez, como un importante factor de poder.

Esta alianza opera despejando territorios para los emprendimientos minero-energéticos, de los que se beneficia creando amplios espacios bajo su control que utiliza para lubricar sus negocios ilegales.

Recién en años previos empiezan a publicarse análisis sobre esta realidad que, bajo el nombre de narcotráfico, designa un modo de dominación y control de las poblaciones. No deberíamos perder de vista que los Narco-Estados son desviaciones de la tradición de los Estados-Nación, su nueva configuración, lo que complejiza tanto las resistencias de los sectores populares, como la lucha emancipatoria en general.

La conformación de Narco-Estados (y narco-instituciones), parece estar creciendo y no se restringe al espacio latinoamericano. En algunos países de Europa las mafias aliadas con políticos consiguen sentar sus reales en municipios y hasta en regiones enteras, llegando a influir de forma determinante en la configuración del mapa político, en particular en Italia.

Finalmente, ¿Cómo se desmonta este poder narco-estatal? Imposible hacerlo desde adentro, como demuestran todas las experiencias conocidas.

Para los movimientos anti sistémicos es un tema central, ya que este poder se dedica a destruir toda organización popular, porque ambicionan el control completo de los territorios. Por lo que conocemos, sólo organizándonos al margen de estos poderes, será posible construir movimientos emancipatorios sólidos y duraderos.

Las candidaturas y la participación ciudadana

José Luis Pacheco

Tener 25 candidatos a la presidencia de la República podría considerarse una fortaleza de cualquier democracia, sin embargo, analizando las circunstancias que vive el país, lo sucedido en elecciones anteriores y lo que la ciudadanía espera, habría que establecer fuertes interrogantes sobre si eso ayuda a la democracia. Si bien hemos entendido y se realiza una asimilación de conceptos entre participación y democracia, lo cierto del caso es que no siempre sucede como lo pensamos.

Creo que la democracia se alimenta de una participación sana, equilibrada y con una representación adecuada de los sectores, pero también con una participación de calidad, con gente que haya demostrado una preparación adecuada para el cargo que se pretende. Si eso no se da, si el que llega sin estar preparado, sin tener conocimiento y sin tener el temple para la toma de decisiones y la capacidad para que estas sean correctas, el asunto será muy complicado y la democracia sufrirá un duro golpe.

Desde luego que tampoco quisiéramos que las cosas se den como se vienen dando en Nicaragua, en donde en lugar de alentar una participación democrática, se impide y se violentan derechos fundamentales.

“Ni tanto que queme al santo ni tan poco que no lo alumbre”

¿Esa participación masiva hace suponer que en muchas personas el tema de llegar a la presidencia de la República supone un asunto sencillo, sin mucha importancia sobre el cómo y el para qué? Como si ese traje tuviera una medida de adaptarse a cualquiera independientemente de sus características.

Eso no es así o, al menos, no debería de serlo. Aspirar a gobernar un país supone la existencia de una preparación adecuada y que se ha venido teniéndola por muchos años antes de aspirar.

Alguien dijo que “aspirar a un puesto para el que no se esté preparado es el primer acto de corrupción”. Y ha habido casos en que esa manifestación ha sido corroborada y con creces, desgraciadamente para todos los demás. 

Dios quiera que esta ebullición de candidaturas no confunda al electorado. No hagan perder el entusiasmo de la participación de los ciudadanos y que no sea letal para la democracia.

De subsidios

Óscar Madrigal

En los últimos días el país ha visto la aprobación de una serie de condonaciones o perdones de deudas; pretenden los diputados y el presidente que se perdonen las deudas de algunos patronos con la Caja, incluyendo a varios diputados morosos, deudas con las municipalidades, para los transportistas o el sector turismo. De igual manera pretenden disminuir las tasas e impuestos a las empresas. Estos perdones no son necesariamente malos siempre y cuando no sea para los grandes y poderosos empresarios y algunos sinvergüenzas que se intentarán colar, sino para los pequeños y medianos productores que lo necesiten.

De igual manera se “ayuda” a las empresas ubicadas en las zonas francas permitiéndoles que no paguen impuestos o lo hagan de manera muy disminuida.

Todas esas “ayudas” se han otorgado de manera prolífica en los últimos meses y durante años, lo cual se hace a cambio de que el fisco o las instituciones dejen de percibir esos ingresos. Lo que se les da a algunos, lo dejan de recibir otros en buenos servicios.

El Estado subvenciona a todos esos sectores por diferentes motivos. En otras palabras, SUBSIDIA a sectores, incluso a grandes compañías trasnacionales, como el caso de las zonas francas.

Los grandes medios de comunicación nunca se quejan de ello, sino que lo aprueban y apoyan.

Sin embargo, cuando se trata de apoyar o subsidiar a los frijoleros o campesinos del país, pegan el grito al cielo. Ese tipo de subsidios a los agricultores es brutalmente condenado por los promotores del statu quo. Así ha sido con los horticultores, los frijoleros y todos los productores del campo. A estos se les debe dejar a lo que ellos llaman la competencia abierta o el mercado.

El CNP paga a los frijoleros un precio por el quintal de frijol muy superior al que el mercado les pagaría, como se ha informado por la prensa. Sin ese apoyo ese grupo productor dejaría de existir.

A las zonas francas se les debe subsidiar, exonerándolos de impuestos, pero a los campesinos hay que dejarlos a la buena de Dios, sin apoyo gubernamental.

Esta es la lógica de este sistema: subsidio a las trasnacionales, pero NO a los campesinos.