Ir al contenido principal

Se trata de democracia

Óscar Madrigal

El día de ayer la editora de la sección de Opinión de La Nación, Guiselly Mora y el día de hoy el ministro de la Presidencia, Marcelo Prieto, dan una lección de lo que el neoliberalismo entiende por democracia.

La señora Mora manifiesta que no se puede gobernar con la participación de los sectores sociales, la sociedad civil que llaman algunos, los grillos que llama ella, porque básicamente para gobernar solo se necesita escuchar y dialogar con los empresarios que generan la riqueza (como si los obreros no produjeran plusvalía) y los diputados que son los únicos que generan el cambio.

Prieto, coincide en lo esencial con la señora de La Nación, cuando manifiesta que el Gobierno ya tiene la propuesta de ajuste económico para negociar con el FMI y que el foro virtual convocado por el Ejecutivo es solo para enriquecer el plan ya elaborado. Al final concluye: “El foro es un foro social, no enredemos las cosas. Estamos hablando del diálogo político permanente con las diversas fracciones de la Asamblea Legislativa”. En otras palabras, no hay que enredar las cosas, lo importante no es el diálogo con las distintas organizaciones sociales (sindicatos, de mujeres, ecologistas, comunales, campesinas, etc.) sino con los diputados.

En las dos versiones la democracia se reduce solo a la elección y luego el mandato se independiza de los electores, del pueblo. Ya no es necesario ni conveniente volver a consultarlo.

El concepto de democracia participativa para el neoliberalismo es muy peligroso porque parten del principio de que hay que expulsar del espacio público a la mayoría de los ciudadanos, limitándoles su poder hasta donde sea posible. De esta manera la democracia tiende a limitarse solo a la decisión de los representantes del pueblo, en este caso los diputados. Pero se parte del principio de que los diputados tienen un mandato imperativo, sea que los vincula directamente con el representado y que cumple con lo que ofreció en campaña. Sin embargo, lo que predomina en nuestro sistema es el mandato representativo en el cual el diputado no tiene la obligación de respetar el vínculo programático que lo ligó con sus electores. No se le puede destituir cuando incumple con las “instrucciones” o propuestas de aquellos que lo eligieron. Esta es la democracia que interesa al neoliberalismo, la que solo se limita a que el pueblo ejerza su voto. Los electores eligen a los gobernantes, pero no cómo gobiernan.

Del mandato de las últimas elecciones no surgió un programa de privatizaciones o venta de activos, impuestos regresivos, empobrecimiento de las clases medias o reducción y prohibición de derechos laborales, por ejemplo. Sin embargo, eso es lo que se ha venido aplicando el gobierno de Alvarado. Es un claro ejemplo de que las promesas de campaña y los programas por los cuales votó el electorado fueron sustituidos por otros, los de la UCAEPP y los grandes empresarios.

Por eso en estas circunstancias es más importante el diálogo y la participación directa y con poder de decisión de la sociedad organizada. El diálogo con los grillos es fundamental en una democracia realmente participativa tal y como la define la Constitución Política. Pero no solo como adorno, para enriquecer, lo cual es una vulgar burla, sino como la fuerza más importante de todo régimen auténticamente democrático.

Como a la señora Mora le gusta hacer citas de Rousseau le recordamos lo que al respecto decía: “los diputados del pueblo no son, pues, ni pueden ser, sus representantes; no son sino sus comisarios: no pueden acordar nada definitivamente”.

Don Marcelo parece haber asumido la democracia con tinte neoliberal, que aparta al pueblo de los destinos del país, tal vez para no molestar a La Nación.

El diálogo no es para adornar sino para decidir, de lo contrario es otra burla a la democracia.

Financiación del desarrollo sostenible

Guillermo E. Zúñiga Chaves

Hace dos días, con el apoyo de diputados de varias fracciones, se presentó el Proyecto de Ley para Potenciar el Financiamiento y la Inversión del Desarrollo Sostenible Mediante el uso de Valores de Oferta Pública Temáticos. Se le asignó el número 22.160. Al momento de escribir esta nota no tenía comisión asignada. Es de esperar que vaya a la Comisión de Ambiente, pues a ella pertenecen los firmantes de la iniciativa.

LOS PRINCIPIOS. La iniciativa trata de incorporar al mercado local las mejores prácticas que se aplican a nivel global. Estas prácticas se han ido desarrollando a lo largo del tiempo, por medio de la aceptación voluntaria de una serie de principios que, en forma conjunta, los participantes en los mercados han ido definiendo. Sin duda, esto ha sido un gran apoyo para que los mercados de bonos verdes, bonos sociales y bonos sostenibles estén creciendo y consolidándose.

De no existir esos principios y, sobre todo, si no se respetan, los mercados y los inversionistas se corren el riesgo de enfrentarse a proyectos y a emisiones de bonos que no son exactamente sostenibles. Se evita el riesgo de exponerse a lo que en inglés se llama “greenwashing”, esto es, hacernos creer que una compañía está haciendo más por la protección ambiental de lo que realmente hace.

ES UN TEMA FINANCIERO. Y es que esto que estamos hablando no es un asunto únicamente de los ambientalistas. ¡No! Esto es un asunto de naturaleza financiera también. La referencia obligada al hablar de este tema es el ICMA (International Capital Market Asociation), es decir, la Asociación Internacional de Mercado de Capitales, una asociación sin fines de lucro, con más de 600 miembros de 62 países. Forman parte de esta asociación emisores, inversionistas, estructuradores, bancos públicos y privados, en fin, los jugadores de un mercado de capitales.

ICMA ha desarrollado todo un capítulo para bonos verdes y bonos sociales donde se discuten y definen las guías, los criterios y las reglas que regulan estas operaciones y las formas de ponerlas en práctica.

En honor a la verdad, ya en este momento se podrían estar transando bonos sostenibles en el país. Basta con seguir los criterios que la misma Bolsa Nacional de Valores ya tiene definidos. En el campo de la revelación de información, aparte de lo que usualmente se publica (como el prospecto y la calificación de riesgo crediticio, por ejemplo), este tipo de emisiones llevan un marco de referencia: donde de explican los aspectos ambientales y sociales que se atenderán con los dineros que se recauden de la venta de los bonos. También lleva una opinión, dada por un externo de calidad reconocida, que valora la solidez y pertinencia de esa información. En el mercado se le conoce como la “segunda opinión”, y está referida a la calidad ambiental y social que se le observa a la emisión de esos bonos.

EL PROYECTO. De la lectura del proyecto se observa el interés de los proponentes por incorporar esas mejores prácticas y así salvaguardar “la calidad ambiental y social” de las emisiones que se transen el en mercado local. En consecuencia, aquellos bonos que se negocien en la Bolsa y cumplan con esos estándares recibirán incentivos de distinta naturaleza: por ejemplo, facilidades administrativas para las inscripciones más rápidas, cobros especiales por permisos, o por honorarios, menores encajes para las entidades financieras que inviertan en esas emisiones, y también se habla de un crédito fiscal por un año.

De seguro estos incentivos serán objeto de escrutinio riguroso por parte de los diputados y la ciudadanía. Se podría pensar poner estos incentivos por un plazo determinado, dando tiempo a que el mercado de bonos temáticos madure. En fin, habrá que buscar un balance entre el legítimo interés por movilizar recursos hacia el desarrollo sostenible (con los beneficios que trae), y el costo de los incentivos.

CONCLUYO. Celebro que este tema haya llegado a la Asamblea. Ojalá provoque un debate amplio y constructivo, que pasa por impulsar la naturaleza sostenible de nuestro desarrollo futuro.

 

Compartido con SURCOS por el autor. Publicado en su blog https://notasaltema.blogspot.com/

Ante qué coyuntura internacional nos encontramos en 2020 ¿Habrá elecciones en EE.UU. en noviembre?

Wim Dierckxsens – Walter Formento

Introducción

Las elecciones en Estados Unidos en 2016 fueron una batalla política que cambió el rumbo de la política internacional de Estados Unidos. Esta batalla política tuvo su momento clave en las elecciones donde cuatro grandes actores de poder disputaban la presidencia, de los cuales tres eran fracciones distintas de la oligarquía financiera y una expresaba a los sindicatos y trabajadores.

En el Partido demócrata se expresaba de modo dominante la oligarquía financiera globalista, que constituía el Estado Profundo –Deep State- en el Partido Demócrata y lo controlaba, expresándose en la figuras de Clinton´s y Obama´s. Pero será desafiado por el movimiento de trabajadores organizados en sindicatos y desde los barrios urbanos pobres, que se expresa hoy por Sanders y Osorio Cortes. Esta fracción tuvo todas las condiciones para ganar las internas Demócratas, pero el aparato financiero-electoral opero para que en las elecciones internas indirectas Sanders “sea” derrotado. Todos los datos afirman que Sanders tenía mayoría de electores para ganar la interna, pero que estos fueron comprados y reorientados de modo que se impuso la candidata del estado profundo oligárquico financiero globalista.

En cambio en el Partido Republicano, el estamento de poder profundo del continentalismo financiero –Ted Cruz, Marco Rubio, John Kasic- fue derrotado por Donald Trump. Este expresaba a la oligarquía financiera local-nacional contra el estamento de poder profundo de la oligarquía financiera continentalista, que expresa los intereses de los Bush/Rockefeller/Houston/Dallas/Tea-Party, petróleo y finanzas. Que en la fórmula presidencial se expresó en el vicepresidente Pence y también en los secretarios Tillerson/Pompeo/ Bolton. Trump fue la gran sorpresa, una sorpresa porque pudo imponerse contra el establishment republicano sin que hubiera mayores resistencias a este supuesto extraño.

Este un primer momento, cuando se expresaron los distintos actores políticos, económicos e intereses presentes en cada partido político, esto ya fue una muestra de las nuevas condiciones nacionales e internacionales y las características conflictivas del resultado electoral que sorprendió a “todos”, o casi a todos. Particularmente pone de manifiesto la fragmentación de la oligarquía financiera en Estados Unidos y particularmente la sorpresiva derrota de la oligarquía globalista. Particularmente en un momento donde el planteo del referéndum de febrero de 2016[1], acerca de la salida de Gran Bretaña -Brexit Británico- de la Unión Europea, signaba el momento. Y mostraba también el escenario de crisis en la Unión Europea entre la oligarquía globalista enfrentada a la oligarquía británica y a la oligarquía germana-franco-italiana en la Unión Europea, expresada por el bloque Alemania-Francia-Italia.

El mundo mostraba también a partir de 2014-2016, que nuevos actores mundiales estratégicos multipolares emergían, como multipolarismo político-Económico estratégico –BRICS- y como Dialogo Filosófico-Cultural estratégico de Civilizaciones. Ambos en dialogo y enfrentados a los Unipolarismos Financieros.

En este marco general es que situamos la realidad de Estados Unidos cuando abordamos su situación nacional de pre-guerra civil, que es el modo como se expresa la batalla política entre fracciones de oligarquías financieras en Estados Unidos. Una pre-guerra civil que aparece bajo las formas de puja entre actores populares que se expresan y distinguen desde sus referencias étnico-político-sociales como: afroamericanos (Black-Lifes-Matter), hispanoamericanos, mexicanos, angloamericanos, etc.

Que es un modo distinto de cómo se manifestaron las luchas entre 1961-1973 en una situación similar de crisis mundial, con referencias a sus pertenencias socio-económicas (clases) y organizaciones sindicales y a sus líderes propios (ej.: Martin Luther King, Malcom X, etc.). Donde además, la oligarquía financiera continentalista/tricontinentalista se expresaba en y desde el partido republicano y, la gran burguesía industrialista y el movimiento obrero sindical en el Partido Demócrata.

Por ello, tal vez, la necesidad de los asesinatos del presidente John Kennedy, de Robert, de Martin Luther King, Malcom X y tantos otros por el estado profundo económico-financiero. Hasta que el Partido demócrata quedo subordinado a la oligarquía financiera Globalista (anglo-holandesa) entre 1991-1994 con los Clinton´s y Obama´s. Y el Partido Republicano bajo control del estamento de poder profundo de la oligarquía continentalista norteamericana. Por lo tanto, ambos partidos están bajo control oligárquico financiero unipolar y enfrentados de modo estratégico, porque la oligarquía globalista requiere de la negación de lo nacional o desarticulación de las oligarquías continentales y locales/nacionales para por imponer y actuar en sentido estratégico.

La crisis financiera global que estalla con centro en Estados Unidos entre septiembre de 2001 y 2008, se transformara en crisis sistémica entre septiembre de 2019-marzo de 2020 también con centro en Estados Unidos. Cuando la Oligarquía Financiera Global, transnacionales financieras globales, no pudo imponer sus condiciones a la nación China, mediante la guerra financiera (desde las Cities de Londres, Nueva York y Hong Kong) ni luego mediante la guerra militar irregular (terrorista Otan/Daesh/Isis/etc.) en Siria, para que luego escalara a China, Rusia e India, en su segundo movimiento, mediante la sublevación de la población musulmana en cada país. Entonces, la crisis tomo forma, en 2016-2017 de Brexit golpeando sobre la City de Londres, de Trump-Presidente golpeando sobre la City de Nueva York y de Tiananmen II (2019) golpeando sobre la City de Hong Kong, esta última en una doble acción aparentemente combinada tanto desde Xi Jimping como desde Trump.

En este contexto, emerge la Pandemia Coronavirus -Covid19- que toma forma de crisis sanitaria mundial. Donde ésta, por un lado, impide observar el despliegue de la crisis sistémica y, por otro, también impide observar la crisis energética del petróleo fósil y por carácter transitivo, también del petróleo y gas de esquisto en Estados Unidos, en general, controlado por los intereses globalistas de Chevrón y Obama. Todo lo cual resultara en el fortalecimiento de Rusia y también de Alemania-Francia-Italia en la UE; también de Irán-Rusia-China; también de Irán-China-Egipto-Libia-Rusia. Y luego, permite observar el despliegue de la crisis del petro-dólar como moneda de reserva mundial controlada por el continentalismo, que deviene en Tricontinentalismo norteamericano desde 1971/73. Que en su despliegue desarrolla, permite que emerja y se consolide una fracción desde su seno, como oligarquía global hacia 1987/94.

Esta desde 2018, viene planteando ya su moneda global propia, la Libra (de Facebook) como moneda virtual soportada en el Complejo Estratégico de Inteligencia Artificial -CE/IA- globalista, las GAFAM (FAAMG en inglés). Claro que el CE/IA está en plena disputa entre los intereses Globalistas y los del Contienentalismo Norteamericano, que desarrollo todos los antecedentes de las GAFAM desde 1940-2013 y que a partir de 2013-2020 empieza a ser disputado por la oligarquía globalista.

Esta controló y desarrollo las GAFAM hasta que estalló la crisis sistémica en septiembre de 2019. Desde este momento hasta marzo de 2020, el Contienentalismo Norteamericano articulando con Trump en el gobierno, recupero posiciones en marzo/abril de 2020, hasta el punto donde aparecen signos que las GAFAM están en plena situación de disputa entre ambas fracciones de oligarquía. Esta lucha por el Complejo Estratégico de Inteligencia Artificial es una muestra de la batalla inter-oligárquica en Estados Unidos, que se expresa en las luchas callejeras y en los muertos por Coviv-19. Donde el CE-IA del multipolarismo BRICS, es también parte de esta batalla estratégica en el terreno de la IA, aunque como contradicción externa.

Todo este sistema de intereses y contradicciones es lo que se manifestara y tiene lugar en la batalla electoral por la presidencia de los Estados Unidos en noviembre de 2020 o como suceda. Y nos permite poder abordar su complejidad y la dinámica de los actores estratégicos en pugna.

El Imperio del Caos

En octubre de 2016, un mes antes de las elecciones en EEUU escribimos: “Parece que hemos entrado en el Imperio del Caos, entendido como lo que resulta de la negativa a aceptar el propio declive hegemónico. Parece que Obama lidió con la decadencia de Estados Unidos, como Gorbachov en la ex URSS. La pretensión de California, Hawái y Puerto Rico de separarse de la Unión de Estados (si Trump ganase las elecciones) aparecería como el modo de plantearse incluso la Perestroika en Occidente.

Ante el posible triunfo electoral de Trump (y con las derrotas en el Brexit, en Hong-Kong, en Nueva-York, en Siria, Irán, Libia, etc.), los globalistas que pretenden y necesitan imponer un nuevo orden en el mundo, con un proyecto del Estado Global que estaría por encima de las naciones, e incluso por encima de los EEUU, se encuentra en un momento donde sino pudiese retomar el control de EEUU, por cualquier medio, podría debilitarse de modo cualitativo. Esto en un contexto de crisis de los actores transnacionales unipolares financieros, que es el modo como se expresa principalmente ésta, y de fortalecimiento de los actores nacionales, articulados en lo multipolar/poliédrico y pluriversal que es el otro modo de expresarse. Lo cual lleva la crisis por la puja de poder mundial a un alto nivel de complejidad.

Por el ello, el Globalismo Unipolar para lograr su cometido no puede descartar en este contexto un golpe de estado, la ley marcial para no mencionar la “eliminación física del nuevo presidente”. Consideramos, en Agosto de 2020, que pudimos describir a grandes rasgos y prever en 2016 lo que en estos cuatro años ha sucedido, pero aún faltan los meses de mayor tensión. Entonces ¿Qué más podría suceder durante y qué después de las elecciones de noviembre 2020?

Si los demócratas realmente hubieran tenido la intención de «ganar» en 2016, Hillary Clinton no era la mejor candidata y tal vez podríamos llegar a coincidir que fue la peor opción para disputar contra Trump. El Comité Nacional Demócrata (DNC) manipulo el proceso primario contra Bernie Sanders, como todos sabemos y hemos ya escrito también, lo hicieron hace 4 años y lo volvieron a hacer en 2019. La figura de Hillary fue odiada y no sólo por los conservadores. Aunque todas las encuestas (a menudo realizadas por los globalistas quienes controlan el partido Demócrata) dijeron que Clinton ganaría en forma contundente, nunca hubo gran cantidad de militantes y simpatizantes en los eventos de su campaña. Ella nunca logro mayor impacto más allá del “aparato” comunicacional. Incluso se podría haber pensado que todo fue preparado para que perdiera. La retórica de Trump era claramente anti-globalista y sus llamados a «drenar el pantano» movilizaban y convocaban a simpatizantes y votantes.

Hay que tomar en cuenta que los globalistas elaboran estrategias a más largo plazo que los electorales, es decir no piensan primero en los próximos 4 años de gobierno, esto se deriva luego de definir y establecer lo estratégico del poder. Para que la fracción del Estado profundo globalista pensase que Trump se convierta en presidente, tal vez pensó primero en la “utilidad” de su presidencia como chivo expiatorio del colapso económico que estaba en desarrollo. Tengamos en cuenta que desde la crisis de 2008, la ´economía de mercado´ de los EEUU (una burbuja observada en la Bolsa de Valores) solo se ha sostenido a flote a fuerza de la emisión de dinero sin respaldo, expansión monetaria, realizada por la Reserva Federal -Fed-. La Fed estimulaba con expansión monetaria –crédito- otorgado a bajas y decrecientes tasas de interés para que las principales transnacionales globalistas (GAFAM/FAMAG), lo “invirtieran” en adquisiciones y re-compra de sus propias acciones. Esta política aumentó el precio de las acciones de las mega-transnacionales sin cesar y con ello fomento la centralización de capital, ingresos y riqueza en muy pocos, y cada vez menos, actores financieros transnacionales.

Esta burbuja de “dinero de helicóptero”, emisión sin respaldo, estallaría independientemente de cuánto dinero “fabrique” la Reserva Federal, estallido que podría ser “usado» para desprestigiar y debilitar al presidente Trump, según los Globalistas. En medio del actual confinamiento por Covid-19, están maniobrando para un mayor declive de una economía estadounidense ya debilitada, por su transnacionalización global. Las características propias de la Pandemia permiten que la crisis económica permanezca invisibilizada, en medio de las otras crisis que estallaron (sanitarias, energética, militar, paramilitar, de moneda de reserva, etc.) y siguieron estallando en el primer semestre de 2020.

El hecho es que todo empezó con la Crisis Sistémica de septiembre de 2019[2]. La cual sigue, se profundiza y manifiesta con la Batalla y Crisis por el control de las Tecnológicas –GAFAN– en marzo/abril 2020. Y todo parece como si estuvieran preparando al pueblo y la nación norteamericana (y al mundo) para el colapso que se espera hacer “estallar” antes de las elecciones de noviembre de 2020. Hasta la fecha, las acciones de GAFAN han subido un 35%, desde la crisis bursátil que alcanzó su pico mínimo a mediados de marzo. Las demás empresas que cotizan en la Bolsa de Nueva York (S&P500) vieron bajar sus acciones. Aunque un nuevo colapso bursátil se diera, la centralización de capital real en cada vez menos empresas globalistas transnacionales será un hecho y con ello un mayor control sobre la sociedad y el mundo entero.

Trump ante todo ha sido un presidente antiglobalista y ha logrado avanzar en este objetivo general. Su guerra comercial con China comenzó para obligar a las transnacionales globalistas (GAFAN+Microsoft), que operan con sus plataformas en ese país, regresaran con sus inversiones a Estados Unidos o salir de China. Pero los globalistas, recientemente perdieron el control de la City de Hong Kong, en medio de la “guerra comercial” con Pekín y antes, con el Brexit, la City financiera de Londres perdió el control sobre la UE y Gran Bretaña. Estos hechos han debilitado particularmente a las fuerzas globalistas. Y recientemente se sumó la crisis en la en la City de Nueva York, cuando a partir del 23 de marzo de 2020 la Reserva Federal (Fed) ya no opera sin control político. Cuando Trump (como parte de la oligarquía local/nacionalista) incorporo a la Secretaria del Tesoro (oligarquía continentalista con centro en el Tea Party y Houston/Dallas) en un frente único para limitar a la Fed Globalista, para así poder ya no solo influir, sino decidir sobre la expansión monetaria y también sobre el destino de dichos fondos.

En la misma línea, pero en otro plano, observamos que la OTAN-Globalista ha perdido mucha de su legitimidad en la Unión Europea, “legitimidad”/poder que procedía de imponerse como vencedor en la guerra mundial en 1944-50 e incorporar a Europa occidental (también a Japón) como parte de su Bipolarismo.

Primero fue Alemania, pero ahora Francia aboga por una organización militar netamente europea. Mientras Alemania está presionando para que envíen las tropas fuera de su territorio nacional, Trump mismo ha manifestado que la OTAN es un costo improductivo y sería mejor que regresen a EEUU, las tropas y las bases militares. Este es el cuadro previo a las elecciones y con una agenda globalista de un ´Economic Reset´ (básicamente la sustitución del dólar por una moneda globalista) programado originalmente para la tercera semana de enero de 2021 durante el Foro Económico Mundial, proyecto que ha sufrido contratiempos por lo planteado antes.

Escenarios posibles para las elecciones de 2020

Faltan menos de tres meses para las elecciones nacionales en los Estados Unidos. Cabe esperar que las mentiras y amenazas que emanen de ambos partidos aumenten geométricamente a medida que se acerque la fecha de la votación. Cuando la administración Trump pretendió la reapertura de la economía, los demócratas se manifestaron contrarios a la iniciativa e intentaron explotar en su beneficio las crisis y la pandemia. Como ya señalamos en nuestro artículo anterior[3], los Black Life Matter, que operan en nombre de la justicia social, son conducidos desde la fracción globalista del partido demócrata para generar una ´Revolución de Colores´, con el objetivo de condicionar de modo estructural a Trump, reduciendo sus capacidades de “maniobra”, iniciativa política y económica, en lugar de ser un genuino movimiento emancipatorio.

Las autoridades del partido demócrata han propuesto que las elecciones se realicen por correo local o electrónico, y los republicanos la rechazaron. Porque esto “desalentaría” y/o bloquearía el voto en los sectores sociales de la población proclives a votar a Trump. Pero también por la “posibilidad” de ser tecno-mani-puladas, porque quién controle las capacidades de Inteligencia Artificial / Big-Data controlará también las elecciones. Trump sabe por experiencia propia que la posibilidad de “orientar” elecciones es posible, por los servicios que le “presto” la contratación de Cambrige Analitics para las elecciones de 2016. Ningún partido que resulte perdedor en una elección, no presencial y directa, aceptara los resultados y los impugnará, y el ganador será “acusado” de haber hecho trampa.

Los demócratas presionen también para que los votos se emitan/manejen vía correo local. Por supuesto, tienen una agenda para que sus partidarios se registren en sus respectivos estados y emitan sus votos en el buzón del correo local. El problema fundamental es que no existe un sistema nacional en los Estados Unidos donde registrarse para votar. En Virginia, por ejemplo, se puede registrar y votar sin ningún contacto humano. El proceso de registro se puede realizar llenando un formulario en línea, pero no hay documentos que se presenten que permita certificar la persona, lo que significa que toda la información puede ser falsa. En la ciudad de Nueva York, en agosto todavía estaban luchando para contar las papeletas por correo de las primarias demócratas de junio. En Wisconsin, más de 20.000 papeletas primarias fueron desechadas por inválidas, etc. Unas elecciones por correo local llevaría meses poder obtener un resultado final, sin hablar de las apelaciones.

Se puede suponer que habría condiciones para los debates presenciales entre candidatos, pero éstos expondrían la fragilidad en la salud mental de Biden de modo estructural. Los demócratas harán, y ya hacen, todo lo posible para que no haya debates presenciales entre Trump y Biden. Prefieren que éste solo aparezca ante los grandes medios-plataformas globalistas, si se pudiera en modo pre-grabado/editado, controlados por los demócratas, que hacen campaña a su favor.

Trump en cambio está presionando para que haya múltiples debates presenciales, y en diferentes distritos, incluso plantea que el primero tiene que ser en agosto. La pandemia constituye una excusa para que Joe Biden no esté presente en debates, que a la vez revela la debilidad de su candidatura. Biden, el candidato del Partido Demócrata, padece demencia y al parecer en etapa cuatro, por lo tanto, lleva a pensar que al igual que hace 4 años también ahora podría ser la peor opción electoral, al menos para los demócratas. Si realmente esperan convocar a un amplio espectro de votantes contra Trump.

Por ello, un escenario que se vuelve probable para los grandes intereses financieros globalistas podría ser aquel donde el actual presidente continúe en el cargo. Para lo cual deberían poder estar los “acuerdos” y “condiciones” políticas para realizar elecciones. No hay tiempo, el acto electoral está planteado institucionalmente para el 3 de noviembre. Y debería suceder como máximo el tres de enero de 2021, porque de lo contrario, automáticamente el 20 de enero de 2021[4], a las 12hs, pasaría la presidencia a manos de la presidenta de la cámara de representantes, la pro-globalista Nancy Pelosi. Si bien podría ser una de las opciones de los globalistas, este escenario sería de baja probabilidad porque Trump y la derecha financiera continentalista en el Partido Republicano no aceptarían tal salida.

Para que las fuerzas globalistas analicen “negociar/acordar” con Trump, el escenario donde “faciliten” que éste gobierne por otros cuatro años, deben “crearse” condiciones para debilitar las opciones de Biden. Este escenario tiene ya sus antecedentes, desde el momento en que facilitaron que este se “impusiera” sobre Sanders, utilizando una serie de maniobras y “alquimias” propias del sistema electoral indirecto de Estados Unidos. Por el cual lo dejaron fuera de carrera, cuando era el más probable vencedor en una situación de “normalidad” mínima. El triunfo de Biden en las internas/primarias demócratas, reveló a alguien que ya tenía la fragilidad de salud mental y, además, que ya estaba expuesto a los “negociados” en Ucrania, lo cual permitiría suponer que impusieron a un candidato frágil y probable “perdedor”. Con un acuerdo entre las fuerzas del estado profundo es “posible” realizar unas elecciones electrónicas cuyo resultado a priori esté acordado.

En esta dirección Kissinger[5] ya planteo, en abril de 2020, el escenario de “unidad” a ser aceptado y construido entre las tres grandes fracciones oligárquicas presentes en Estados Unidos. Una realidad institucional, en el marco de la cual debería producirse el acto electoral y, a la vez, garantizarse que ganen ambos: Trump la presidencia y las tres fracciones financieras constituyendo el bloque de poder de gobierno, con sus contradicciones en posición secundaria respecto del oponente principal a acordar: China y el multipolarismo BRICS.

Como ya hemos descripto en la Guerra de Big Data y el ´Muro Tecnológico´[6], el proceso de desconexión de China se ha puesto ya en marcha, desconexión que hace años ya recomendó Samir Amín en China a los dirigentes políticos, como único modo de transición hacia un socialismo democrático. Solo un nuevo bloque de poder financiero en unidad, tiene chances frente a la opción de ceder ante el avance de la China Multipolar que suma a la Rusia (Putin), la India (Modi), más África, Oriente Medio y Sudamérica. Además de una relación que se desarrolla con Alemania y la UE.

Retomando, sin el acuerdo de cúpulas consolidado, los resultados electorales en EEUU jamás podrán ser “aceptados” ni por uno ni por otro partido. Pero independientemente del acuerdo de cúpulas, recordemos que el otro escenario que avanza es aquel del descontento civil, con múltiples focos activos de protesta y con manifestaciones violentas en las calles que han desencadenado el ´caos´, organizado desde arriba y por fuera de lo popular. Esta “violencia social” conducida desde arriba (oligarquías globalistas demócratas), tal vez fuera el prerrequisito para que se lograsen forzar “acuerdos” entre las fracciones oligárquicas financieras en Estados Unidos. Y hayan sido un factor necesario para negociar unas elecciones digitales, bajo el acuerdo que concluya confirmando a Trump en el cargo por cuatro años más. Es decir, un escenario donde es acusado por el electorado demócrata de usurpar el proceso electoral pero sostenido por un acuerdo oligárquico de cúpulas entre las tres oligarquías financieras en Estados Unidos y su poder político-comunicacional-militar. El resultado con Trump ´reelecto´ públicamente, sin ninguna duda sería considerado el peor resultado posible para el caos en las calles. Pero, observando la coyuntura, bien podría ser el único resultado favorable para el núcleo de poder-profundo globalista (el Deep State Democrata).

Si hubiera conducción desde las bases y sin acuerdo de cúpulas, la lucha social podría adquirir un carácter más radical contra las elites en el poder, pero con la mitad de la población dividida en varios bandos este escenario pierde fuerza. Si, en cambio, hubiera una fracción de la oligarquía financiera que quedara fuera del acuerdo de cúpulas, sea cual fuese, esta situación incluso podría avanzar a una probable «guerra civil». Todo esto en la medida que se profundice la lucha por la Casa Blanca y no se incluyan a todos los intereses en juego en un determinado bloque de gobierno y participación en la riqueza.

Esto es más que probable en caso que no haya “acuerdos inclusivos” previos o posteriores. Estados como California, y otros, pueden declararse independientes y hasta puede que Estados Unidos se precipite en una crisis de desintegración nacional desde los estados federales, lo cual sería el más desfavorable de los escenarios no solo para las fuerzas globalistas, sino para el conjunto de las fracciones de oligarquías financieras en Estados Unidos.

Todos tenemos presentes que el objetivo estratégico de los actores e intereses financieros globalistas es precisamente: borrar la soberanía de las naciones, incluso la de Estados Unidos en general. Pero en este momento, su prioridad es conformar un frente oligárquico común en Estados Unidos desde donde confrontar, primero que todo con China, imponiendo un ´Muro Tecnológico´, para frenar y paralizar al multipolarismo-poliédrico BRICS, económico-cultural estratégico. Esta sería la plataforma también para convocar/forzar un re-alineamiento subordinado de la Unión Europea (Alemania-Francia-Italia) y del Asia Pacifico (Japón-Corea del Sur-Indonesia), que están cada vez más cerca de realizar acuerdos con el multipolarismo BRICS.

La perspectiva poselectoral

La batuta de este juego poselectoral, sin embargo, pareciera no estar aun en manos de la élite del Estado-Profundo-Globalista en el Partido Demócrata, sino en manos de la elite del Estado-Profundo-Continentalista Republicano, elites financieras contientalistas que ya articulan con los intereses del nacionalismo oligárquico (oligarquía local de mercado interno) que rodea y se expresa con Trump.

Si estos últimos dos (Nacionalismo y Continentalismo) exigen o afirman soluciones alternativas, como persistir en la lucha contra los globalistas (luchar por el retorno de las inversiones de los Big Five y otras más a EE.UU.) y la seguridad basada en un enfoque multipolar; con el espacio de dialogo internacional abierto con las naciones del mundo multipolar (Pekín/Moscú/etc.) como aliados de coyuntura en el consejo de seguridad de la ONU (la reunión de los 5). Entonces existiría la posibilidad de otro escenario, donde éstos puedan evitar que los globalistas tomen el control del gobierno, con su excluyente proyecto de ´Economic Reset´ para un mundo global más allá de las naciones y de los ciudadanos en el mundo , convertidos en los ´Siervos de la Tierra del siglo XXI´[7].

Pero también es de tener cuidado un escenario donde el continentalismo financiero norteamericano pueda conducir el bloque oligárquico, logrando subordinar al globalismo y al Trump-ismo (nacionalismo oligárquico), forzando el escenario mundial en términos de confrontaciones militares de envergadura el escenario planteado por Kissinger. Sí se orienta hacia una política solo articulando con el continentalismo norteamericano, para derrotar a los globalistas en el partido demócrata, entonces es probable que puedan en la batalla contra el globalismo debilitarlo pero fortaleciendo al continentalismo financiero norteamericano.

Este escenario fortalecería la estrategia de imponer un nuevo bipolarismo mundial hacia ´Otro Siglo Americano´, escenario de baja probabilidad. Donde en el mejor de los casos nos deslizaríamos hacia un mundo nuevamente partido en dos, en un bipolarismo con guerra fría entre Oeste y Este. Este bipolarismo militarista tiene probabilidades reducidas de imponerse pero no nulas y puede desembocar en un escenario catastrófico. Pues, para que avance tiene que poder forzar confrontaciones militaristas y polarizaciones ideológicos-culturares donde se instale el eje Fascismo-Antifascismo. De darse, este sería el peor escenario para los Pueblos, las Naciones y la Humanidad.

Como ya hemos planteado en otros artículos, la prioridad en este contexto es lograr que la paz asegure que el terreno de política sea el escenario donde se deban resolver las diferencias, para que la política presencial sea el terreno donde se deciden y definen las diferencias de intereses y proyectos. No olvidemos que en este momento del desarrollo de todas las capacidades de destrucción masiva, estamos a un paso de que una confrontación militar nos lleve a la destrucción de la Humanidad y de la Vida en el planeta Tierra.

La salida más sensata, pero no garantizada, pareciera ser caminar hacia un nuevo orden mundial de Paz, realmente inclusivo de naciones unidas, con todas las regiones, multipolar y pluriversal en un mundo que reduce a un mínimo posible el espacio para la guerra. La paz mundial tiene también su “precio” cuando China y Rusia, deberían ser solidarios y ayudar incluso a Estados Unidos a salir de su crisis civilizatoria y ya no solo económica. Incluso convocando a Estados Unidos a formar parte del multipolarismo pluriversal. En este escenario Trump y Sanders, la economía real, el Estado, las empresas nacionales norteamericanas y los que viven de su trabajo (ocupados y desocupados) de todos los orígenes étnicos-religiosos son los actores principales.

Bibliografía

Walter Formento y Wim Dierckxsens, Elecciones en EE.UU.: Hillary vs Trump, www.mariwim.info, 5 de noviembre de 2016.

Wim Dierckxsens y Walter Formento, Ante qué coyuntura nos encontramos, www.mariwim.info, 25 de noviembre de 2016.

Brandon Smith, Elección 2020: el peor de los casos es el más probable,

www.Alt-Market.com , 23 de julio de 2020.

James Bovard, ¿Hacemos que Estados Unidos sea Constitucional otra vez? Zero Hedge, 31 de julio de 2020

Philip Giraldi, El fraude electoral es real: el sistema electoral es vulnerable, Fundación Culture Estratégica, 6 de agosto de 2020

Ben Wilson, 1000 de las papeletas de correo una vez que se consideren inválidas ahora ordenadas para ser contadas en NYC, www.SaraACarter.com, 6 de agosto de 220

[1]https://www.bbc.com/mundo/noticias/2016/02/160220_reino_unido_referendo_ue_importancia_decision_wbm

[2] Perestroika: De la caída Soviética a la de Washington – 1989-2020, Wim Dierckxsens, Walter Formento, 18/10/2019. https://www.alainet.org/es/articulo/202728

[3] ¿Revolución de Colores en Estados Unidos?, Wim Dierckxsens y Walter Formento, 21/07/2020. https://www.alainet.org/es/articulo/208002

[4] https://cnnespanol.cnn.com/2020/07/31/por-que-trump-no-tiene-autoridad-para-retrasar-la-eleccion-presidencial/

[5] Pandemia de crisis y coronavirus: Crisis de las transnacionales y el retorno de los Estados nacionales, Wim Dierckxsens, Walter Formento, 21/04/2020. https://www.alainet.org/es/articulo/206048

[6] Nueva guerra fría y muro tecnológico, inteligencia artificial, big data, Wim Dierckxsens, Walter Formento, 31/07/2020. https://www.alainet.org/es/articulo/208207

[7] Esta descripción remite a que los pueblos pueden quedar relegados a ser solo realidad en su terruño pero quedarían excluidos de y reducidos a participar de los espacios públicos de decisión política incluso de los espacios indirectos a los cuales ya los relego el sistema representativo formal. Asociándolo a la historia de los seres humanos durante el feudalismo reducidos a ser solo siervos atados a la tierra y vendidos con ella, como los instrumentos de labranza y el ganado, del señor feudal que los tenía en propiedad, como ´animales parlantes´.

 

*Imagen ilustrativa: https://us.as.com/

Documento compartido con SURCOS por Arnoldo Mora Rodríguez.

Pancha Carrasco, una mujer que supo interpretar el tiempo histórico que le tocó vivir…

Vladimir de la Cruz

Pancha Carrasco, una mujer que supo interpretar el tiempo histórico que le tocó vivir, que lo vivió intensamente, con compromiso, con entrega total a los ideales que esos días le inspiraron que debía cumplir y asumir, y así lo hizo.

(Intervención de Vladimir de la Cruz, en el curso del Programa Mentoría Pancha Carrasco, de Liderazgo para Mujeres Policías de Alto Rango Policial, impartido virtualmente, por Andrea Alvarado Álvarez, Coach Ontológico Relacional, en el Ministerio de Seguridad, el día 20 de agosto del 2020).

Conocemos como Pancha Carrasco a una mujer valerosa, que rompió esquemas en su época, audaz, atrevida, decidida, muy determinada, que tenía objetivos claros de vida, muy organizada con su vida, rebelde en su época, de fuerte personalidad, segura de sí misma, inquieta, con la cultura que le daba su época, que enfrentó estereotipos sociales y políticos, desprejuiciada del papel que la época le asignaba a las mujeres, que la llevó a asumir papeles militares con gran responsabilidad, y maestría cuando tuvo que hacerlo, destacándose en este sentido, quizá, como la Primer Mujer del Ejército Nacional, con alto rango militar, “General de División”, lo que en cierta manera se le reconoció en los actos de su funeral en 1890, porque así se celebraron sus exequias fúnebres. Era de porte elegante y cierta belleza, de fuerte y firme mirada.

Se llamó Francisca Carrasco Jiménez, pero fue conocida por “Pancha”.

Nació a principios del siglo XIX, al finalizar el período colonial en Costa Rica, un 8 de abril de 1816. Nació en la capital de la Colonia costarricense, en Cartago, en Taras, en la “Calle del Desmonte”, en su casa, como se acostumbraba en aquellos tiempos, y todavía hasta bien avanzado el siglo XX, en que muchos niños y niñas seguían naciendo en los hogares, con parteras, y mujeres con prácticas de nacimientos.

Sus padres fueron José Francisco Carrasco Méndez, un comerciante y María Trinidad Jiménez, ambos podrían considerarse de clase media de la época.

En su casa aprendió las primeras letras, a saber escribir y leer, teniendo una muy buena caligrafía, lo que fue una preocupación doméstica en su enseñanza, no muy corriente en aquellos tiempos. Su buena letra, se ha dicho, sirvió para que en ocasiones sirviera para copiar los Mensajes del Presidente Mora, que eran enviados desde el frente de batalla a las autoridades del Gobierno en San José.

La Casa de Enseñanza de Santo Tomás recién se había establecido en 1814, y es hasta los gobiernos del Primer Jefe de Estado, por lo demás educador, Juan Mora Fernández, que se impulsan escuelas, en municipios, abiertas a la enseñanza de niños y niñas, al finalizar la década de 1820.

A los 18 años se casó por primera vez, con Juan Manuel Solano. Luego tuvo un segundo matrimonio con Espíritu Santo Espinoza, y un tercer matrimonio, después de enviudar dos veces, con Gil Zúñiga quien la trasladó a vivir en San José, en el Barrio de la Puebla.

Esos días eran los de la construcción del Estado costarricense. Formábamos parte de la República Federal de Centroamérica, siguiendo desde la Independencia, los pasos de la unidad política regional centroamericana, que hasta esos días habíamos tenido, bajo la dominación española, pero ya en época independiente.

Eran días intensos de construcción del naciente Estado costarricense, de su fisonomía y de sus estructuras políticas, de su construcción y evolución constitucional, ya con el Partido de Nicoya incluido, con algunos conflictos internos, y con Nicaragua discutiendo, en los organismos regionales centroamericanos, a los que pertenecíamos, la Anexión del Partido de Nicoya a Costa Rica, dándosenos constantemente la razón de esa Anexión a los nicoyanos y a los costarricenses.

La capital de San José se erguía poco a poco como el principal centro político del país, la economía cafetalera estaba en amplia expansión hacia el oeste del Valle Central, los Montes de los Aguacates, en Atenas, de Alajuela, hasta 1844 se explotaron en sus minas. Se había introducido la imprenta en Costa Rica y empezaron a aflorar periódicos con gran contenido y debate político.

En 1835 se estableció la división territorial en tres Departamentos, el Occidental, el Oriental y el de Guanacaste, que luego en 1848, con el surgimiento de la República, bajo el Gobierno del Dr. José María Castro Madriz, hicieron surgir las primeras cinco Provincias, San José, Alajuela, Cartago, Heredia y Guanacaste, y las Comarcas de Puntarenas y Limón.

Vivió Pancha Carrasco intensamente los días del gobierno de Braulio Carrillo, de sus importantes reformas políticas, institucionales y jurídicas. Le tocó vivir su destitución de la Jefatura de Estado, con motivo de la llegada de Francisco Morazán, quien se hizo del gobierno a la fuerza, durante el año de 1842, convirtiéndose Pancha Carrasco en una activa anti morazanista, al punto que se dice que el 29 de mayo de 1842, en un acto público, se bajó de su caballo, tomó algunas piedras del suelo, que se las empezó a tirar a Francisco Morazán y a quienes le acompañaban.

Cayó Morazán del Gobierno en setiembre de 1842, y luego el país se enrumbó con más fuerza a salir de la Federación Centroamericana, lo que ya había iniciado Braulio Carrillo.

La situación tensa con Nicaragua continuaba a propósito de la Anexión del Partido de Nicoya. El Gobierno se preparaba militarmente, poco a poco, para enfrentar, si fuera del caso, una agresión o una guerra con Nicaragua, en ese sentido.

En 1848 el Dr. José María Castro Madriz declaró la República de Costa Rica, motivo por el cual en los años siguientes Costa Rica se proyectó mejor en el plano internacional estableciendo relaciones diplomáticas con varios países. Ya, desde 1843 se habían empezado los contactos de exportación de café a Europa.

Asumió, en 1849, Juan Rafael Mora Porras la Presidencia de la República, a la cual fue reelecto hasta 1859, cuando le depusieron del gobierno y, un año más tarde, le asesinaron el 30 de setiembre de 1860, en Puntarenas, cuando le fusilaron, como un crimen de Estado, sin que se le haya hecho hasta hoy el Funeral de Estado que se merece el Héroe de las Batallas contra los filibusteros norteamericanos, el Benemérito de la Patria, el Héroe y Libertador Nacional.

Durante el gobierno de Juan Rafael Mora se produce la llegada de los filibusteros norteamericanos, dirigidos por William Walker, a Nicaragua, y a Centroamérica, aprovechando contradicciones y luchas políticas en Nicaragua, donde llegó a ejercer puestos importantes en el aparato militar y en el Gobierno, donde llegó a establecer, a finales de 1855, esclavitud en Nicaragua, y amenazó con extenderla a Costa Rica y a Centroamérica.

Esto provocó que el Presidente Juan Rafael Mora Porras, desde diciembre de 1855, advirtiera al pueblo costarricense del peligro que Walker significaba. La Iglesia católica costarricense, ya establecida en el país, con el Obispo Anselmo Llorente y La Fuente, al frente, se sumará a la causa del Presidente Mora, enviando sacerdotes a los frentes de combate, bajo la Jefatura del Capellán del Ejército del Presbítero Francisco Calvo.

Así el Presidente Mora se vio obligado en marzo a movilizar el Ejército Nacional y a los voluntarios, que a su llamado, se sumaron para ir a defender la Soberanía, la Independencia y la Libertad de Costa Rica y de los costarricenses, pero también la de Nicaragua y con ello la de Centroamérica.

La tropa costarricense que se movilizó hacia Nicaragua, a principios de marzo de 1856, en Liberia, conoció la noticia de que los filibusteros habían penetrado el territorio nacional y se hallaban en la Hacienda Santa Rosa. Allí en Liberia se organizó el ataque a los filibusteros en la Hacienda Santa Rosa, que culminó con un éxito rotundo en la Batalla del 20 de marzo de 1856, con una duración de trece minutos.

En la tropa costarricense se había alistado para ir a combatir Pancha Carrasco, junto con su esposo Gil Zúñiga, llena de patriotismo, al llamado de las Proclamas del Presidente Juan Rafael Mora, lo que no era usual en esos días, por su condición de mujer, de mujer casada, y por las costumbres y tradiciones de aquellos años. Hizo su marcha, al frente de combate, en la movilización que salió de San José el 4 de marzo de 1856 comandada por el General José Joaquín Mora Porras, hermano del Presidente.

Como Pancha Carrasco era conocida por sus actitudes públicas, valerosas e independientes, desde la época de Morazán, se le incorporó, para servir a la Patria, como vivandera del Estado Mayor, estando cerca de los principales conductores de la Guerra y del propio Presidente Juan Rafael Mora. Como vivandera atendía la cocina, la atención de la ropa de los miembros del Estado Mayor, y también de atención de heridos, cuando de ello se trataba. También se señala que sirvió en el Ejército “en calidad de cantinera”. Ella misma se llegó a titular “asistenta del General en Jefe del Ejército y de su Estado Mayor”, y ella misma se reconoció como la única mujer “soldado al lado de los más valerosos oficiales” … “y denodada patriota”.

Derrotados los filibusteros y expulsados del país, en la Batalla de Santa Rosa, la tropa costarricense avanzó sobre el territorio nicaragüense, hasta la ciudad de Rivas, donde el 11 de abril, se llevaría a cabo la más fiera Batalla, de muchas horas, contra los filibusteros, también exitosa para el Ejército costarricense, con una enorme cantidad de bajas.

Aquí, en la Batalla de Rivas, Pancha Carrasco se distinguió por su valor, su disposición a entregar su vida y empuñando fúsil combatió fieramente contra los filibusteros. Incluso se le reconoció su importante papel en la recuperación de un cañón durante los combates. Se reconocía su buena puntería en el uso del fusil. Más tarde, también en la lucha por recuperar los sitios militares de la Vía del Tránsito, Pancha Carrasco estuvo acompañando a la tropa hacia el Río San Juan y el Lago de Nicaragua.

En su regreso a San José, enfrentando la peste del Cólera, también se distinguió al lado del General José María Cañas, en la atención de heridos y enfermos, ayudando a enterrar a los fallecidos.

Permaneció Pancha Carrasco en el Ejército hasta su retorno a San José con motivo del repliegue que tuvo que hacerse por la peste del cólera que los azotó, y que afectó al país terriblemente.

Al regreso a Nicaragua, después de haber superado los estragos de la peste del cólera, Pancha Carrasco, de nuevo se une a la tropa, en lo que se ha denominado la Segunda Campaña contra los filibusteros, dispuesta a enfrentar los riesgos de los combates.

Terminada la Guerra contra los filibusteros, en 1857, cuando se hicieron reconocimientos a los combatientes, el Presidente Juan Rafael Mora Porras, le brindó un reconocimiento especial a Pancha Carrasco. La condecoró dándole una Medalla que en su inscripción decía: “Costa Rica agradecida premia el Valor. Santa Rosa, Rivas, San Juan, Presa de Valores, Castillo, Fuerte San Jorge”.

Unos años después se le otorgó una pensión de guerra, de quince colones mensuales, que el gobierno de Bernardo Soto le dio en reconocimiento a sus importantes servicios realizados durante la Campaña Nacional contra los filibusteros norteamericanos.

Después de la Guerra Nacional Pancha Carrasco acentuó su carácter de mujer independiente, que reclamaba y defendía sus derechos, superando en mucho la actitud que para esa época tenían las mujeres, marginadas de la vida social pública, de la defensa de derechos propios, de enfrentarse a la sumisión hogareña y a la autoridad machista, de entonces, de los esposos.

Un rasgo particular de ella, ya en su vida civil, después de la Guerra Nacional contra los filibusteros, es que se enfrentó, en el campo judicial, a su esposo por agresión y maltratos físicos, exigiendo su divorcio, sentando en este sentido un importante precedente de la lucha, de la liberación femenina, que es muy propia hoy de las mujeres contra este tipo de situaciones, lo que coloca a Pancha Carrasco, en esa lucha, como una mujer fuera de serie, que lo fue.

Su última lucha, probablemente fue acompañar al pueblo costarricense, en las calles, en las movilizaciones populares que se hicieron, con participación de mujeres, en noviembre de 1889, para defender el resultado de las elecciones, que se sentían amenazadas de ser burladas. El Presidente José Joaquín Rodríguez, en conocimiento del papel que jugaron las mujeres en esa lucha, y movilización, impulsó, sin éxito, el reconocimiento de voto de las mujeres. Allí debió estar Pancha Carrasco, un año antes de su muerte.

Cuando murió el 31 de diciembre de 1890, era una mujer pobre, que vivía de su pensión.

El Gobierno de la República decretó con motivo de su muerte Duelo Nacional y se le rindieron honores militares, al “Grado de General de División”, con presencia de las principales Autoridades políticas del país, del Clero nacional y del Cuerpo Diplomático, acreditado en Costa Rica, siendo enterrada en el Cementerio General de San José.

En 1994 la Asamblea Legislativa la Declaró “Defensora de las Libertades Patrias” y el 8 de marzo del 2012, de nuevo la Asamblea Legislativa la honró Declarándola “Heroína Nacional”.

En Guadalupe de Cartago hay un Colegio que lleva su nombre y la Oficina Filatélica de Costa Rica emitió también una estampilla con su Figura.

Pancha Carrasco en su figura y reconocimientos públicos evoca no solo a la mujer, que como ella, se integró al Ejercito a colaborar en distintos trabajos de atención a los soldados, sino que también destaca el importante papel que desempeñaron todas las mujeres de Costa Rica, desde la retaguardia de los combates, contribuyendo con el Estado, con el mantenimiento del Ejército y con la producción del país.

La inmensa movilización de voluntarios al Ejército para ir a combatir a los filibusteros norteamericanos, salió principalmente de los campos de producción. A ellos les sustituyeron las mujeres. Había que seguir produciendo para la economía nacional, para mantener los gastos de guerra, y había que producir alimentos para los casi 10.000 soldados movilizados. La mujer costarricense así se convirtió en un elemento de apoyo estratégico de la Guerra Nacional contra los filibusteros norteamericanos.

En el Reconocimiento glorioso que se le ha hecho a Francisca Pancha Carrasco, está hecho también el reconocimiento a todas las mujeres de Costa Rica, que con sus trabajos, ayudaron a mantener la economía y la producción nacional, en esos años, que ayudaron a sostener el costo de la guerra, al Ejército y a sus soldados.

A veces refieren a Pancha Carrasco de profesión militar. En mi opinión ella no tenía esa profesión, que era reservada, en esa época solo para los hombres, pero sí se ganó un lugar en las filas del Ejército costarricense que nadie se lo puede negar.

Fue sobre todo una mujer que supo interpretar el tiempo histórico que le tocó vivir, que lo vivió intensamente, con compromiso, con entrega total a los ideales que esos días le inspiraron que debía cumplir y asumir, y así lo hizo.

Esa es nuestra Pancha Carrasco, Nuestra Heroína Nacional.

Sabiduría de un boyero para tiempos “enlodados”

A Gerardo Campos Gamboa (1952-2017)

Álvaro Vega Sánchez, sociólogo

Los fangosos lodazales sancarleños no daban tregua a los bueyes y boyeros; las carretas se hundían y los boyeros tenían que ingeniárselas para sacarlas y poder llegar a su destino, ojalá antes de que oscureciera. La mayoría de los boyeros derrochaban energías empujando la carreta y chuceando a los pobres bueyes, hasta hacerlos sangrar.
“Morriña Silencia”, así le apodaban sus compañeros por cabizbajo y silencioso, hacía la diferencia. Se recostaba a un árbol, sin decir palabra. Cuando algún compañero de caravana le llamaba la atención, él le respondía: “Mire, descanso yo y descansan los bueyes”, para luego tomar el chuzo y apenas insinuárselo a los bueyes, que salían airosos sin sufrir la mínima agresión.
Aquel boyero, con sus gestos apacibles, nobles y serenos nos dejó una lección imperecedera: siempre hay una forma más humana y más digna de hacer las cosas. Parecía saber que la realidad es posible modelarla de diferentes formas, atendiendo al imperativo ético de Heinz von Foerster: “actúa de tal manera que se creen nuevas posibilidades” (citado por Paul Watzlawick).
Hoy, la patria es una carreta atascada en los “lodazales” de la inequidad con rostro de tugurio y cuartería, la violencia con rosto de mujer, la discriminación con rostro indígena, la pobreza con rostro de desempleado o subempleado informal…
Para salir de estos “lodazales” nos viene bien apelar a la sabiduría del boyero. En primer lugar, no dejarse abrumar por la urgencia y actuar de manera precipitada, muy propia de las salidas mesiánicas y las recetas salvadoras, que pueden significar “sangre, sudor y lágrimas” innecesarias. En segundo lugar, asumir una actitud reposada, saberse recoger para ejercitar la autocrítica y disponerse a actuar con buena voluntad para servir a los más caros intereses de la patria. Y, en tercer lugar, disponerse, en un ambiente distendido y afectivo, a dialogar con humildad y buena voluntad para concertar propuestas viables y oportunas, que permitan amortiguar los impactos de la crisis sanitaria y proyectar al país hacia un futuro de más justicia, equidad y sostenibilidad.
Si queremos construir con sentido patriótico, hoy más que nunca hay que aplazar los intereses políticos electorales y supeditar los intereses particulares, con generosidad y espíritu solidario, a los del bien común. Asimismo, priorizar las políticas y medidas que permitan crear condiciones para el trabajo digno y decente. Y no escatimar esfuerzos para ofrecer la asistencia inmediata y necesaria que demandan las familias ante una crisis humanitaria, que ya empieza a manifestarse.
“Solo para aprender me senté con disfraz de lluvia a su lado, al pie del árbol, a ver sus bueyes atascados en el río, descansando, y a verlo a usted drogado de silencio montaraz, descansando también, el chuzo en el suelo, para qué hundirlo en mis hermanos si la carga es su castigo, oigo que piensa usted. Le hablo así de usted, porque usted está más arriba del respeto y no me sale el vos, boyero de la armonía, pacifista sin palabras necias, predica usted la dignidad de todo lo que nace y muere. Ahora se levanta, ya pasó una hora, camina hacia el barro acuoso, el chuzo toca apenas una testa, ¡jesa!, y salen briosos como si nada los tres. Señor Morriña, enséñeme más sobre el silencio” (recreación del relato “El boyero” por Campos, Gerardo (2016). Conversación en tiempo de bolero. San José, BBB Producciones, p.19).

Imagen: https://www.facebook.com/todossomosmapastepec/posts/585233531642580/

La Producción Agroalimentaria ha sido seriamente afectada por la pandemia

German Masís

Según información del índice mensual de actividad económica(IMAE), las consecuencias económicas de la pandemia por el covid-19, han provocado la caída de la actividad en junio del 2020 en un 7.4% respecto al mismo periodo del año anterior, periodo en el que las actividades más afectadas son alojamiento y suministro de comida que tuvo una caída interanual del 59.5%, mientras la industria alimentaria disminuyó un 7.2% por la menor fabricación de productos alimenticios, sobretodo de arroz, bebidas, frutas, legumbres y café.(LN,12-8-2020).

Las medidas de restricción sanitaria han llevado a sodas y restaurantes a cerrar o trabajar a media jornada, arrastrando a la crisis a las empresas productoras de pollo y cerdo, las cuales reportan fuertes contracciones debido a que no hay donde colocar el producto.

Las cadenas de producción de porcicultores, avicultores y en menor medida agricultores, están imposibilitados de poder colocar sus productos, los cuales en su mayoría se comercializan a nivel local. En el caso del cerdo, se calculó entre $7 y $8 millones la pérdida en productos que no se están vendiendo y se está buscando la forma de congelarlos para que no se pierdan. Según los porcicultores el consumo de carne de cerdo cayó en un 30% por la crisis.

En el caso del mercado avícola, los grandes suplidores del mercado nacional, constituido por las empresas PIPASA y Pollo el Rey, con cerca del 70% del mercado nacional, se han visto impactados, el primero entre un 15 y un 20% de sus ventas totales y el segundo de una manera más crítica porque han llegado al 35% en la reducción de sus ventas, a partir del cierre de restaurantes, bares y food services.

Junto a esas grandes empresas, las pequeñas y medianas granjas familiares que venden sus productos a esas grandes comercializadoras y dependen de la actividad, han sido severamente afectadas y se encuentran en peligro de no poder continuar trabajando. (CRHOY.com,19-8-2020).

Además de los efectos sobre la producción de las industrias cárnicas y avícolas, otras actividades como la producción de queso y derivados lácteos, habían reportado desde inicios de la pandemia haber sido afectadas debido a la interrupción de las cadenas de comercialización generada por el cierre de hoteles y restaurantes.

En algunas zonas del país, como Upala, Alfaro Ruíz y Santa Cruz de Turrialba, los pequeños productores de leche y de quesos, han comenzado a tener problemas para colocar los productos y han visto una reducción significativa de la demanda de los mismos. Los afectados de Upala unos mil pequeños lecheros producen de 25.000 a 30.000 litros diarios, pero por la reducción de sus compras debieron despedir a unos 2.000 empleados y botar 1.200 litros de leche.

En Las Brisas de Zarcero, el gerente de Coopebrisas, advirtió de que 69 productores pequeños tienen la entrega del alimento en peligro. Esto porque la empresa, desde hace varios años, distribuye productos a los hoteles, sobre todo en Guanacaste, los cuales cerraron sus puertas y dejaron de comprar. Mientras que en Santa Cruz, muchos pequeños productores que no van a las ferias del agricultor a vender quesos, dependen de las compras de intermediarios quienes llegan a sus fincas, por lo que son los que más están sufriendo con la menor demanda. (Alterdescr,4-2020).

En el caso de la actividad agropecuaria según el IMAE, el decrecimiento interanual fue de 1.3% por la menor producción de flores, follajes y plantas, descenso que no ha sido tan pronunciado debido a que las exportaciones de azúcar, café oro y carne impulsaron al sector agrícola y a que la producción interna de hortalizas y frutas se ha mantenido relativamente estable gracias a la permanencia continua de los mercados locales como las ferias del agricultor.

A la situación de descenso en la demanda interna de productos, se suma el diferendo en las últimas semanas con el vecino país de Panamá por el bloqueo impuesto a las exportaciones de algunos productos alimenticios que ha afectado a productos de 19 plantas costarricenses de lácteos y derivados lácteos, carne de bovino, carne de cerdo, carne procesada de aves y de embutidos, que en lo que respecta a la leche ha supuesto la prohibición de exportación de 80 mil litros diarios de leche. Las Autoridades del Ministerio de Agricultura han elevado la denuncia a la Organización Mundial del Comercio. (LN.com,6-8-2020).

La producción agroalimentaria y algunas de sus principales cadenas productivas, se han visto afectadas por las medidas sanitarias adoptadas por la pandemia, reduciendo considerablemente el consumo y la demanda de productos alimentarios, sin embargo, han logrado enfrentar los cambios en los procesos de comercialización mediante mecanismos para reducir la producción, adecuar las líneas de procesamiento y buscar mercados alternativos.

Según la FAO, pareciera ser que los sistemas alimentarios han resultado ser más resilientes de lo que se esperaba y que las amenazas y riesgos que podrían afectar al comercio de productos agrícolas a causa de la crisis económica, pueden ser enfrentados a través de la optimización de los canales de comunicación e información, así como implementar herramientas de inteligencia comercial con el fin de realizar un monitoreo del comercio y de la demanda de productos agroalimentarios para garantizar la seguridad alimentaria.(FAO, Boletín #12,8-2020).

*Imagen ilustrativa, UCR.

Hacia un nuevo paradigma de Estado

Javier Tolcachier

Bajo el lema «Hacia un nuevo paradigma de Estado», el Colectivo político humanista de Ecuador organizó recientemente un conversatorio, en el que participaron desde Quito, el sociólogo y profesor universitario Hernán Reyes; desde Córdoba, el investigador del Centro de Estudios Humanistas y columnista de Pressenza Javier Tolcachier y desde Guayaquil, el integrante del colectivo Rafael Monsalve.

«Sigue el modelo de aquello que nace, no de lo que camina hacia la muerte.» Silo. Humanizar la Tierra (Imagen de Manseok kim vía Pixabay).

Reproducimos a continuación el aporte de Javier Tolcachier.

Pensar y construir un nuevo modelo de Estado no es ningún desvarío trasnochado sino una necesidad ante la evidente la caducidad de esquemas instalados hace poco más de doscientos años. Un tiempo considerable para un ciclo, si se toma en cuenta la aceleración histórica que atraviesa la humanidad.

Tal como sucedió en su momento con las monarquías y se verifica aún hoy en varios Estados en los que formalmente éstas subsisten, la institucionalidad estatal establecida presenta un funcionamiento de muy baja intensidad, en el que el ritual permanece pero ha perdido su alma.

Sin embargo, no es un asunto tan sencillo pensar y construir un futuro diferente. La dificultad reside por un lado en la resistencia de lo residual, pero también en el hecho de que nuestro modo de ver las cosas se ha forjado en un mundo de Estados, incluso viendo nacer muchos en la última oleada independentista de la posguerra en África y Asia.

Voy a tratar de aportar a esta conversación desde una escueta perspectiva histórica latinoamericano-caribeña.

Antes de entrar en las propuestas, quiero apuntar brevemente las lógicas que han operado en la condición de origen de los Estados actuales, que como veremos, no se condicen con las aspiraciones de desarrollo humano, entendidas como evolución dentro de los marcos culturales e históricos actuantes.

La matriz burguesa, colonial, patriarcal y las revoluciones recientes

Como todos sabemos, los Estados actuales surgen inspirados en la independencia estadounidense (1776) y en la Revolución Francesa (1789). En ambos casos, paralelo al principio de libertades individuales, las constituciones santificaron el principio de la propiedad. Tal es así que la esclavitud, pilar de la economía colonial, más allá de las declaraciones, recién fue abolida efectivamente a partir de la mitad del siglo XIX.

Algo similar sucedió en relación a las mujeres, que recién pudieron participar en la vida política -y todavía con enormes restricciones-, a partir de la segunda mitad del siglo XX. O sea: la base sobre la cual se fundaron los actuales Estados fue el ascenso burgués, la explotación colonial y el patriarcado.

A pesar de su clamor independentista, la institucionalidad de los estados de América Latina y el Caribe durante el XIX y el XX se miró en el espejo de lo que era considerado un “modelo civilizado”, es decir, aquel impuesto por las oligarquías locales, siempre con la mirada puesta en el Norte y por el poder neocolonial, con la mirada siempre puesta en las riquezas del Sur.

Mirada vigilante y entrometida que tuvo como sello permanente evitar todo disenso y toda rebeldía. Rebeldía con la que la revolución cubana pudo perforar el muro neocolonial, adoptando a partir de entonces un modelo de socialismo centralista, alejado del multipartidismo liberal.

Más recientemente, en los albores del nuevo milenio se producen tres revoluciones constitucionales, en Venezuela, Bolivia y Ecuador. Éstas reformulan la institucionalidad reivindicando los derechos de las poblaciones marginadas en el camino hacia democracias populares participativas.

Todas ellas se asientan en principios de autodeterminación, paz y justicia social, adoptando en el caso de Bolivia y Ecuador, en conexión con las características de sus poblaciones, conceptos como la plurinacionalidad, que abre la puerta a la incidencia de las culturas indígenas y afrodescendientes como sujetos de derecho pleno en la vida social y política en esos países.

Al mismo tiempo, todas estas constituciones refrendadas democráticamente mediante plebiscitos, incorporan una lógica de participación y contraloría ciudadana, superando la falta de real representatividad en el decadente esquema liberal. En todas ellas hay además una fuerte pretensión de fortalecer la autonomía local articulando el poder popular con los estamentos del Estado.

El avance positivo que este nuevo modelo representa para el pueblo se refleja en la férrea resistencia que enfrenta por parte de los poderes establecidos. En todos los casos, la oligarquía y el imperio se han esforzado por impedir primero, por poner trabas después y ahora por vaciar de hecho y contra todo derecho, las premisas de estas nuevas constituciones.

En la actualidad se está fraguando en el hermano Chile la posibilidad de una nueva revolución constitucional, la que tiene enormes posibilidades de configurarse desde el pueblo mismo, a pesar de las enormes trabas que ponen el oscuro legado dictatorial y las fuerzas económicas corporativas.

Nos toca pensar hoy más allá y colocar nuevos horizontes revolucionarios para la acción que retomen los elementos más evolutivos de estas últimas constituciones y propongan profundizar sus características humanistas con nuevos elementos.

Contenidos que sean acordes al futuro que se quiere construir, pero también que permitan adaptación incidente en las rasantes transformaciones que se verifican en el planeta en la actualidad. Propuestas que recojan el sentir de las generaciones jóvenes, de una mayor horizontalidad y paridad y de una definitiva despatriarcalización social.

Una institucionalidad acorde al futuro

Entendemos que el papel de la institucionalidad es formalizar un marco de funcionamiento común, que posibilite el libre desarrollo de todas y todos los habitantes. Por tanto, los futuros Estados deben poner en duda y contrarrestar la concentración de la riqueza, que indudablemente conspira contra la libertad de opción de las mayorías.

El derecho de todo ser humano a existir debe ser garantizado a través de un ingreso o renta universal, pensado no solo como base de subsistencia para las mayorías excluidas sino también ampliando la autonomía para decidir a cada persona en situación de dependencia.

La garantía social de existencia y la nivelación socioeconómica entre sectores, asiento necesario para la igualdad de oportunidades vitales, es un paso ineludible hacia la reducción del dolor que produce la carencia y para una mayor libertad de elegir el tipo de vida que se quiere.

La redistribución de riquezas que se requiere debería ser encarada, a pesar del sufrimiento infligido por la expoliación necolonial y la explotación oligárquica, no desde un espíritu revanchista destinado a fracasar, sino desde la exigencia de reparación histórica que ensanche la senda hacia la reconciliación social.

Lo mismo debe decirse sobre la necesidad de desmonopolizar la comunicación. Una democracia verdadera no puede admitir la espantosa concentración de los medios de difusión, que ejercen de hecho el control social a través de la manipulación informativa.

Por otro lado, la nueva institucionalidad debe transformar el concepto actual del Estado como detentor del monopolio de la violencia para que éste pase a tener un carácter conciliador, de mediación y armonización de los conflictos, abandonando el rol de padre controlador y castigador.

Constituciones para un mundo de diversidades

El mundo que hoy adviene es un mundo de diversidades, por lo que las nuevas revoluciones constitucionales deben apuntar a conformarse alrededor de la convergencia de esta diversidad.

La idea del Estado-Nación surgió de la premisa de absorber la diferencia y de forjar un espíritu uniforme, con un proyecto que pretendió forzadamente la adopción de una identidad común, negando facetas culturales propias preexistentes. Está a las claras que pese a la presión uniformizante, el factor cultural de los sometidos y los dominadores continúa existiendo y pretender su inexistencia impide comprender y acometer adecuadamente las tensiones que genera.

En este sentido, el reconocimiento de la plurinacionalidad es un gran avance. Sin embargo, también debemos reconocer que hay una interculturalidad manifiesta, lo que permite pensar en forjar una nueva identidad común que recoja lo mejor de cada cultura, que fomente el diálogo y la paridad entre culturas, sin imposiciones supremacistas.

De este proceso de interculturalidad ya en marcha, se desprende la posibilidad de una identidad latinoamericana y caribeña con múltiples ingredientes culturales, a partir de la cual se pueda crear un nuevo tipo de nación, primero regional, integrada, hermanada, solidaria y cooperante y luego, aspirar a una fusión planetaria en el marco de una Nación Humana Universal.

Paz, No Violencia y desmilitarización

Este transcurso solo puede ser guiado por ideales de paz y no violencia entre los pueblos. Por ello es imperativo dar pasos decididos hacia la desmilitarización.

En la historia latinoamericana, las fuerzas armadas, lejos de haber sido un resguardo de soberanía, han fungido como un poder de desestabilización interno. Las transnacionales, en la lógica de la penetración neoliberal, se han hecho con los recursos naturales, han endeudado a Estados y poblaciones; las plataformas digitales extraen y usan los datos personales, explotan a distancia a los trabajadores condenándolos al precariado; los recursos que deberían servir para mejorar la salud y la educación son evadidos y fugados al exterior de los países. Es evidente que ninguna institución militar es efectiva para defender la soberanía arrebatada.

Por lo demás, tanto la policía como los ejércitos educan a sus componentes en una lógica de disciplinamiento, lo que es poco compatible con las prácticas democráticas. La realidad es que ejércitos y policía se nutren habitualmente de los sectores excluidos de la sociedad, por lo que es posible pensar que a través de la construcción de sociedades inclusivas, equitativas y protectoras, las personas ya no quieran reprimir, matar o morir en conflictos bélicos que sirven siempre a los intereses del poder.

Un nuevo paradigma de Estado transformará las actuales fuerzas armadas en Cuerpos de Paz, promoviendo su desarme progresivo, estrategias de protección civil no violentas y una democratización en su conformación, apuntando incluso a la elección directa de sus autoridades.

Hacia el poder comunal

Quiero también referirme a un aspecto de máxima centralidad en la configuración de una imagen futura y es el tema de la descentralización. Descentralización que debe trascender el carácter administrativo para pasar a ser una transferencia de poder real a la base social.

Hoy existe en el mundo una tendencia a la desestructuración de formas anteriores y a la reconfiguración de la organicidad en nuevas matrices. Es posible entonces aprovechar esta tendencia mayor de manera consciente y elaborar estrategias para la transferencia creciente del poder de decisión y acción a las comunas, los municipios y los territorios como paso ineludible para recuperar la soberanía arrebatada por una superestructura estatal cada vez más alejada de la base social.

Este reconfiguración institucional, para no caer en una atomización secesionista y conservar un carácter de conjunto, debe pensarse en términos federativos, en las que los municipios puedan expresar las necesidades particulares de sus habitantes y colaborar con otros en la búsqueda de soluciones y proyectos compartidos.

La imagen del poder comunal no solo permite una mayor incidencia democrática y un contralor más efectivo por parte del pueblo mismo, sino que también coloca el tema de la reconstitución del tejido y los lazos en la misma base social como un primario.

La recomposición de las relaciones humanas en el seno de la comunidad reviste máxima importancia estratégica ya que provee una respuesta existencial certera a la indefensión y el desarraigo al que nos condena el individualismo. Respuesta que, por su parte, colabora como barrera al avance de integrismos retrógrados, los que utilizan la contención humana y el sentido de pertenencia como una de los principales canales para ganar adeptos.

En la transición hacia sociedades de poder descentralizado, proponemos forjar fuertes alianzas entre lo público y lo comunitario, que valoricen y potencien la enorme energía popular que es la que en definitiva, sostiene a nuestras sociedades.

La constitución social, expresión de la dinámica histórica de la intencionalidad humana

Por último, mencionar el carácter dinámico que tiene toda constitución social, motorizada por el surgimiento permanente de nuevas generaciones, cuya posibilidad de crítica tiende a renovar el paisaje humano y desplazar lo establecido.

De este modo, toda construcción social debe favorecer la irrupción de nuevas sensibilidades generacionales, abriendo plenamente los espacios para que estas se expresen, colocando las premisas vigentes en estado de revisión y transformación. De este modo, el Estado no será una camisa de fuerza limitante a la que los seres humanos deben obedecer, sino la expresión misma de la intencionalidad humana, que va expresando su íntima necesidad de evolución a través de la dinámica histórica.

 

Nota publicada en https://www.pressenza.com/

La urgencia democrática del diálogo social (II)

Manuel Hernández

En un artículo anterior, que lleva este mismo título, presenté una semblanza de la gobernanza de la emergencia sanitaria, con sus implicaciones económicas y sociales, destacando la importancia y la imperiosa necesidad de un proceso de diálogo social, que con vocación política transformadora comprenda amplios sectores y colectivos de nuestro país.

Pues resulta que el Gobierno de la República lanzó en estos días una iniciativa con una sugestiva denominación, aunque nada provocativa, titulada: “Costa Rica escucha, propone y dialoga.”   

Hay algunos que afirman y hasta celebran que, por fin, el Gobierno está impulsando un proceso de diálogo social.

Pero, lo primero, sin ánimo de ser aguafiestas, que tenemos que plantearnos es si esta iniciativa, tan publicitada, constituye efectivamente un ejercicio político de diálogo social real.

1.- ¿Qué es Diálogo Social?

Tratemos de despejar esta ecuación partiendo de la premisa que la democracia supone una pluralidad de intereses divergentes.

Nos dice la filósofa alemana Hannah Arendt que la política representa la experiencia de compartir un “mundo común”, por parte de una diversidad de sujetos.

Aquí es donde el diálogo social, particularmente en escenarios de crisis, juega un papel importante, en orden a reconocer las capacidades de los distintos actores para asumir, enfrentar y procurar la solución compartida de las situaciones conflictivas que alteran la convivencia social y la estabilidad política.

El diálogo social es un instrumento esencial de la democracia plural, un cauce de participación democrática de los distintos actores que asumen la representación de intereses que se aprecian socialmente legítimos.

Hay que resaltar que el diálogo social es un fenómeno esencialmente político, una opción de interlocución política de los agentes públicos, sociales y productivos, en la construcción y definición, pactada si fuera posible, de las cuestiones sociales y económicas que resultan de interés general o del bien común.

En fin, el diálogo social es un mecanismo de gobernanza democrática, que se diferencia de los esquemas unilateralistas y autoritarios de administración de las crisis o conflictos que regularmente sobrevienen en las sociedades.

2.- La iniciativa “Costa Rica escucha, propone y dialoga”

Varios países del viejo continente, por ejemplo, Italia y España, y de América Latina, Argentina y Uruguay, desde el advenimiento de la pandemia, promovieron y articularon instancias de diálogo social, particularmente en el ámbito de las relaciones de trabajo.

Si algo tiene de exitoso la gobernanza de la pandemia en Uruguay, por cierto, en manos de un gobierno muy a la derecha del nuestro, precisamente radica en esa apuesta política por el diálogo social.

Por contrario, en nuestro país, no es sino hasta ahora, cinco meses después que irrumpió el fatídico virus y se declaró el estado de emergencia sanitaria, que el Gobierno de la República lanzó al vuelo aquella iniciativa. Tanto tiempo después que la pandemia terminó de destruir nuestro tejido productivo y social, que nos llevó a duplicar la tasa de desempleo en menos de seis meses.

¿Pero, en qué consiste y cuáles son los alcances de esta iniciativa?

Analicemos la iniciativa gubernamental, tratando de establecer un orden sistemático, recurriendo a tres dimensiones: temática-funcional, la participación de los sujetos y finalmente, la dimensión procesal.

i.- La dimensión temática y funcional

La oferta gubernamental invita a las personas y organizaciones interesadas   remitir sus propuestas acerca de tres ejes que constituyen la agenda de la iniciativa: 1) Finanzas Públicas y el acuerdo con el FMI, 2) Reactivación Económica y 3) Creación y Protección del Empleo.

La agenda baja a la llanura ya encorsetada, con una temática numerus clausus, restringiendo que la ciudadanía pueda colocar en la agenda pública otros ejes temáticos.

Desde el punto de vista funcional, se convoca a la ciudadanía a presentar propuestas relacionadas con la ejecución de decisiones políticas tomadas de antemano y no a concertar la definición de estas políticas.

Por ejemplo, en el tema del Acuerdo de financiamiento con el FMI, la exposición de motivos de la invitación advierte lo siguiente: “que la vulnerabilidad de las finanzas públicas (…), agravada por la emergencia sanitaria, obligan a un acuerdo de financiamiento con el FMI”.

Es decir, a buen entendedor con pocas palabras: aquí no hay ningún espacio de interlocución, ni siquiera propositivo, porque anticipadamente se determinó que no hay otra alternativa, que se define obligada, que no sea necesariamente aprobar el Acuerdo con el FMI; aunque sea con todas las implicaciones que sabemos que tendrá en (contra) la institucionalidad pública.

La participación de la ciudadanía, entonces, queda circunscrita a la remisión simbólica de propuestas en aquellos exclusivos temas previamente escritos en el libreto oficialista, acompañada de foros poéticos que quedan en el limbo, sin que se definan espacios formales de negociación o concertación, destinados a pactar acuerdos, que constituyan la base de políticas concretas que se materialicen, ex post, en actos de gobierno, programas de acción o proyectos de ley.

ii.- La dimensión de los sujetos intervinientes

En teoría pueden participar, en abstracto, todas aquellas personas físicas o jurídicas con interés de remitir las correspondientes propuestas.

Se trata de una participación socialmente difusa, que no se articula con instancias orgánicas de intervención políticamente activa de actores sociales que ostenten suficiente legitimidad reconocida, para asumir la representación de los intereses plurales y diversos de la sociedad.

Esta difuminación de los sujetos intervinientes enerva el desarrollo de un proceso de interlocución e intercambio político con actores socialmente legitimados.

Esta carencia política afectaría sustancialmente la propia legitimidad del proceso. La efectividad de un verdadero proceso de diálogo social depende mucho de la legitimidad de los actores sociales.

Por otra parte, en esa nebulosa tampoco queda claro cuál es el rol que asumirá el Gobierno, en tanto que poder público.

No pareciera que asumirá una actoria política, cuya función instrumental queda minimizada a la de un simple anfitrión o coordinador “neutral”.

En otras palabras, el Gobierno no tendría el status de interlocutor del pretendido diálogo multipartito, con el que otros agentes sociales pudieran negociar y pactar acuerdos.

iii.- La última dimensión concierne a las reglas adjetivas del proceso.

En un proceso de diálogo que se estime democrático, normalmente lo primero que se pacta son precisamente las reglas del proceso.

En la iniciativa que se comenta las reglas también vienen prefabricadas.  

Quienes tengan interés de participar, deberán someterse, de manera incondicional, a las reglas fijadas unilateralmente de previo.

Tampoco se disciplina una hoja de ruta transparente, ordenada y estructurada de las fases o etapas del sinuoso proceso.

No existe definición o claridad de los mecanismos sociales, políticos y jurídicos que conlleven a compromisos de los actores involucrados, y mucho menos que garanticen su cumplimiento.

En conclusión, no puede sostenerse que el Gobierno esté convocando a un  verdadero diálogo social, destinado a desarrollar un proceso de interlocución con los actores sociales, que ostenten la legítima representatividad de los  diferentes sectores y colectivos, enfocado a discutir y concertar los grandes consensos políticos, de carácter transformador, que el país urgentemente demanda, en una sociedad estructuralmente marcada y dividida por la creciente desigualdad de todo tipo, que ya la conocíamos, pero que ha sido desnudada en toda su crudeza por la inclemente pandemia.

Veremos, eso sí, hasta dónde nuestra devaluada democracia puede llegar a sostenerse y soportar tanta injusticia social y desigualdad.

En definitiva, una caricatura de diálogo social, una desesperada y oportunista iniciativa de buzón de sugerencias on line, palabras más, palabras menos, como acertadamente la calificó un dirigente sindical.

Todo refleja que el Gobierno no sale del autismo y la ceguera política que ha sellado su modelo de gobernanza: “Algunos ciegos no solo son de los ojos, sino también del entendimiento.”  (Ensayo sobre la ceguera, Saramago)

20/08/2020

Ante las marchas y movilizaciones que se están convocando

Vladimir de la Cruz

¿Hacia dónde debe enfocarse la atención de las personas, de los ciudadanos, de los que están interesados en el mundo político nacional, con todas sus aristas?

Hay en el ambiente político acciones, que como en un remolino, mezclan diversas fuerzas sin saber quién es el principal director de esas acciones, o mostrando diversos actores, algunos de ellos obviamente con un desconocimiento total de cómo es el engranaje político y la estructura política institucional del país.

Que la gente proteste es válido. No solo en un derecho reconocido en el país, sino que la propia institucionalidad oficial lo reconoce y defiende como un derecho de los ciudadanos. El propio Ministro de Seguridad Pública muchas veces, frente a las diversas manifestaciones, y hasta con actos de cierres de calles, ha reconocido este derecho ciudadano, exigiendo nada más que no se bloquee toda la calle, que al menos dejen un carril libre de circulación. Y aun cuando cierran ambas vías o una sola en su totalidad, por horas han permitido la acción ciudadana. Hace algunos años esto no era así. El aparato represivo, expresado policialmente, se hacía sentir rápidamente. Hoy hay márgenes de acciones de calle con “tolerancia” policial.

Marchas, manifestaciones, concentraciones, paros en las calles son hoy bastantes comunes. Diversos sectores las convocan y realizan.

Sin embargo, cuando se convoca a una marcha, a una manifestación, a una protesta organizada, frente a la Casa Presidencial, pareciera que se obnubilan los mismos dirigentes, que en el molote de “dirigentes” que convocan, sin articulación entre ellos, no saben qué hacer, o algunos de ellos salen públicamente a desdecirse de algunas de las consignas de movilización que se agitan, porque jurídicamente saben que no son posibles.

En las luchas sociales, en las huelgas, por ejemplo, hay que tener certeza de qué se quiere pelear, hay que tener certeza de que se puede lograr, hay que tener certeza de qué se puede negociar, para lo cual hay que llevar a la mesa de negociaciones propuestas negociables y no negociables, para poder sacar un resultado positivo. Y, sobre todo, hay que tener certeza de la capacidad organizativa y del apoyo que se va a recibir en la lucha, y de los aliados que se pueden lograr.

Ninguna huelga o protesta de este tipo puede realizarse con objetivos imposibles, porque se pierde. Lo ideal es que de una lucha social salga algo positivo, algo tangible, algo provechoso para los que están en lucha, porque ese resultado es el que va a posibilitar otras luchas se semejantes, y crecientes. Si las luchas, de este tipo se conducen con resultados reiteradamente perdedores, terminan debilitando las organizaciones convocantes de estas luchas, en el caso de este ejemplo, los sindicatos, a situaciones desmovilizadoras hacia el futuro, a la pérdida de confianza y de conciencia de quienes deben estar en esa lucha hacia sus dirigentes y sus organizaciones.

Está convocada una marcha, una movilización, una concentración, de diversos sectores sociales y de trabajadores, y con consignas mezcladas diversas y confusas entre ellas. Veamos dos de esas consignas. Una que llama a destituir al Presidente de la República, pidiéndole que renuncie. Los que enarbolan esa consigna pareciera que son analfabetos políticos totales, que nunca han leído ni siquiera la Constitución Política, ni la conocen, a pesar de que algunos son abogados y otros han sido hasta diputados. Uno de ellos, que fue diputado y es abogado, y también candidato Presidencial del Partido Liberación Nacional en 1998, José Miguel Corrales se corrió de esa consigna, porque sabe que eso no es posible, y que es una tontería estar agitando, y engañando a la gente, en esa dirección.

Si el Presidente, supongamos, renuncia, le sucede constitucionalmente la Primera Vicepresidencia de la República, y si ésta también renunciara, le seguiría, en orden de sucesión, la Segunda Presidencia de la República. Supongamos más. Que renuncian los tres juntos, los vicepresidentes, con gran sacrificio patriótico en solidaridad con su Presidente, renuncian a la vez, entonces, asume el Puesto de Presidente quien ejerce la Presidencia de la Asamblea Legislativa… si no renuncia, Y, si renunciara, en la Asamblea Legislativa hay tantos Presidentes legislativos, hasta 57, si todos son mayores de 30 años, que pudieran asumir ese puesto, si el Presidente Legislativa que nombren renuncia a su puesto y renuncia por ello a asumir la Presidencia de la República. Así de simple.

Si las cosas fueran así de sencillas, la sola renuncia del Presidente, no nos da a los costarricenses, con las dos Vicepresidencias que existen, y con el actual Presidente Legislativo, algo mejor que lo que dirige la Casa Presidencial y el Poder Ejecutivo Nacional.

Sería como tirarse a un precipicio, auto inmolarse o hacerse un harakiri, que es suicidarse rompiéndose todas las entrañas con una espada o un puñal especial.

De estas formas la del Harakiri al menos es la que hacen los guerreros, voluntariamente, sobre todo cuando quebrantaban algún Código de Honor. Pero no hay Código de Honor roto entre los manifestantes que demandan esta consigna de la renuncia. En cualquier caso, le correspondería al propio Presidente si considerara que el Código de Honor de su Mandato, surgido de la representación popular, lo ha violado o traicionado. Pero esto tampoco está en la discusión de la petición de su renuncia.

No se engañen los que agitan esta consigna. No sean tontos o idiotas. No les caben otras calificaciones. ¿Qué realmente prefieren de Presidente de la República?

Esa es una consigna imposible, irreal. Eso es movilizar gente a tontas, como a darle a una piñata o a jugar a la gallinita ciega. Obviamente los que convocan en esta dirección carecen de vista. No tienen claro cuál es el escenario en qué deben moverse. O tienen grandes cataratas en sus ojos, o tienen una degeneración macular aguda por su edad, que no les permite tener una visión central y aguda, por lo que no pueden leer, el escenario político, o no pueden ver detalles finos, de ese mismo escenario.

La otra consigna. La lucha contra la corrupción. Esta es absolutamente válida. La corrupción no está en La Luna ni en Marte. Campea en toda la institucionalidad pública. Aunque no se vea, ni se toque, se respira, hiede por todo lado. Esto es cierto. No se necesita ser brujo ni adivino para señalar la existencia de la corrupción en el país. Pero, la sola lucha contra la corrupción, y la movilización contra ella, no es por sí misma suficiente. La corrupción no es intangible, por eso no se puede movilizar contra la corrupción en general. O se moviliza contra actos de corrupción precisos, denunciables, contra los funcionarios que los han realizado, con nombres y apellidos, pidiendo cosas concretas contra ellos, renuncias de sus cargos, y la acusación penal respectiva, exigiendo las penas más altas posibles para que su castigo sea ejemplarizante. Pero, no se puede luchar contra la corrupción en abstracto, en general. Eso no resuelve nada.

Lo mejor sería que en este caso quienes se manifiestan en esta dirección elaboren un Proyecto de Ley, contra la corrupción, y se movilicen donde debe ser, a la Asamblea Legislativa a presentar el Proyecto de Ley, por iniciativa ciudadana, que ahora se puede, o presentándoselo a algún diputado, o grupo de diputados que lo acojan y presenten como propio. Entonces sí vale la movilización diaria, permanente frente a la Asamblea Legislativa, hasta que le den el trámite para que llegue ese Proyecto de Ley al Plenario legislativo, y con las calles llenas presionar por su aprobación.

La sola movilización contra la corrupción, si no hay una propuesta concreta, es un canto a La Luna. Los que han sido diputados y están en esa marcha y movilización comprometidos lo saben. Si lo que tratan es de ganar alguna imagen más de la que ya tienen, bien ganada o mal ganada, no pasarán de sumar a su récord personal que han movilizado gentes bien intencionadas al desgaste político.

Algunas de las Cámaras empresariales, hace poco tiempo plantearon, ante el Gobierno, como parte de sus luchas y demandas, la necesidad de luchar contra la corrupción, la elusión, la evasión y el contrabando, que a ellos, los empresarios honestos, también los afecta. Los sindicatos, por su parte, han hecho pronunciamientos similares.

Sin embargo, siendo este un punto de Unión Nacional, en el buen sentido, no se han puesto de acuerdo, estos sectores organizados, para presentar una propuesta conjunta. De pronto que puede salir, una propuesta concreta, si se sientan a hablar sobre esto.

El tercer elemento alrededor de esta convocatoria, de marcha, de protesta, es el río revuelto que se quiere realizar, y las aguas subterráneas que se mueven dentro de ese molote social. Es el elemento desestabilizador de quienes, desde hace poco tiempo, han empezado a agitar las banderas de la anarquía institucional, los que convocan contra los Poderes del Estado, contra su imagen, los que denigran a todos los funcionarios públicos políticos, a las Autoridades de Gobierno, de sus cuatro Poderes, y de las Instituciones públicas, son los que hablan en abstracto contra la corrupción del gobierno, la corrupción de los políticos, la corrupción de los partidos políticos, la corrupción de los trabajadores con altos salarios o con altas pensiones, como si fueran estos los que se recetaron sus salarios y sus pensiones, que son originadas por las luchas de los trabajadores y por Leyes de la República.

Quienes así están actuando está deslegitimando todo el sistema democrático, y democrático representativo, que tenemos. Solo están favoreciendo salidas políticas golpistas, antidemocráticas, autoritarias, despóticas, fascistas y hasta tiránicas. Qué nadie se engañe en esto.

En este escenario perdemos todos los costarricenses, de cualquier signo político o ideológico en que se ubiquen, y de cualquier clase social con la que se identifiquen o pertenezcan. Este sería el resultado de este tipo de luchas que conduzcan a hacer surgir, de la espuma que se levante, líderes de ocasión, populistas, que como canto de sirenas, puedan ilusionar a sectores sociales desesperados y desilusionados de su propia situación social, en este momento de crisis social, por los efectos socio laborales de la pandemia, y por los golpes económicos de la misma.

Algunos, de los que están convocando a estas movilizaciones, todavía tienen posibilidades en tiempo real de que constituyan su partido político para las elecciones del 2022, que pareciera son sus aspiraciones principales, y movilicen lo que puedan alrededor suyo, para tal vez volver a la Asamblea Legislativa como diputados.

Algunos de esos líderes que están convocando ya han participado en varios procesos electorales, sin haber logrado la confianza del electorado. Tal vez en medio de esta situación social logren sacar algunos votos de más, por lo menos, para volver a la Asamblea Legislativa, que es cada vez más difícil, por el número de votantes que se necesita para salir electo, cuando no se tiene la fuerza y el reconocimiento social y político del caso, o se tiene una imagen desgastada que ninguna movilización de este tipo les va a mejorar.

Los dirigentes sindicales que se han tirado en esta movilización, ¡cuidado queman lo poco que les queda de sus naves!