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Esquivel y Chaves en su laberinto

José Luis Valverde Morales

El regreso del ingeniero Jorge Granados Soto, supone el duro revés al ego de Marta Eugenia Esquivel Rodríguez, presidenta ejecutiva del Seguro Social, de carambola a su escudero, hasta ahora incondicional, presidente de la república, Rodrigo Chaves Robles.

Granados es reinstalado en la gerencia de Infraestructura y Tecnologías de la CCSS con el voto de seis de los nueve miembros de Junta Directiva, consolidando la alianza de representantes patronales y de los trabajadores.

El ingeniero tiene una sólida formación profesional, estudios de posgrado en Japón (donde saben de terremotos y temblores) cayó en desgracia por no doblegarse ante las falacias para descarrilar la construcción del nuevo hospital de Cartago.

MENOS MARGEN.

El margen de maniobra de Marta Esquivel se estrecha cada vez más, el empecinamiento de resistirse a los lineamientos salariales fijados por ley en el plan fiscal, colocan en un zapato al Poder Ejecutivo.

Rodrigo Chaves Robles, está en la encrucijada, o enmienda el abollado barco de la gobernabilidad, lo orienta a mejor puerto, mediante el diálogo y la concertación o sigue empecinado en la confrontación, estrellándose un día sí y otro también, en la Constitución y las leyes, que ha ido conociendo a golpes y reveses de la institucionalidad.

Espalda

A Federico Cruz Saravanja, conocido como Choreco y a Christian Bulgarelli, asesores cercanos en materia de comunicación les dio la espalda.

Marta Eugenia sigue ahí, contrario a su antecesor Álvaro Ramos, quien sin pecado alguno fue desterrado.

Las decisiones próximas de Chaves serán cruciales, o sigue hundiéndose en el Titanic de la soberbia y la tozudez o capea el iceberg del amiguismo, amenaza del buque donde vamos los habitantes de este maravilloso país.

Publicado en Facebook y compartido con SURCOS por el autor.

La narco mafia y narco política hay que enfrentarla con la mayor unidad nacional, política y social que sea posible

Vladimir de la Cruz

Hace algunos años, en la década de 1960, el anticomunismo arreciaba en el continente. La cercanía de la recién triunfada Revolución Cubana, que se había declarado socialista, en el contexto anticomunista de la Guerra Fría, fortaleció ese ambiente político mundial en esta región. A 90 millas de Estados Unidos una Revolución como la cubana tenía que desatar ese pánico, esa incertidumbre.

A escala internacional se desarrolló el anticomunismo bajo el concepto de la Guerra Fría. En Europa, Churchill, frente al surgimiento de un conjunto de países socialistas que emergieron de las cenizas bélicas de la II Guerra Mundial impulsó, para Europa, el concepto de la Cortina de Hierro. En el Asia, frente al avance descolonizador de la India, la Península de Indochina y la Península de Corea; y el avance hacia la Revolución Popular Socialista de China, en 1949, se impulsó la idea de la Cortina de Bambú. Con esto se crearon bloques mentales, económicos, militares, como la OTAN primero, y luego el Tratado de Varsovia, que fueron el gran marco de la Guerra Fría, para el llamado mundo “occidental”. En América Latina se aprobó el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, en 1948, con igual propósito de defender las naciones latinoamericanas del avance del comunismo.

En Latinoamérica se impulsaron y sostuvieron feroces dictaduras y tiranías, durante una larga noche contra las democracias. La de Costa Rica sobrevivió a la guerra civil de 1948, pero arrastró parte de esa Guerra Fría, en la proscripción del Partido Comunista de Costa Rica, llamado Vanguardia Popular, y de una decena de partidos en los años siguientes hasta 1974, cuando se eliminaron las restricciones y prohibiciones para su organización electoral.

En la década de 1960 a nivel regional se impulsó el Consejo de Defensa Centroamericano, del que seguimos siendo parte, según entiendo, como parte de esa política continental y mundial; se establecieron controles y censuras en el Correo nacional, se cerró un periódico en el gobierno de Francisco Orlich y un coletazo de esas prohibiciones llevó al cierre de Radio Noticias del Continente, en el gobierno de Luis Alberto Monge, al calor del triunfo, en 1979, de la Revolución Sandinista en Nicaragua y la emergencia de la revolución popular anti dictaduras en Centroamérica; conflictos armados que se superaron con las gestiones del Gobierno de Oscar Arias, que llevaron a los acuerdos centroamericanos que se los reconocieron en su merecido Premio Nobel de la Paz.

Ese proceso no ha sido fácil todavía. Basta ver el pasado fin de semana donde se quiso impedir un triunfo electoral socialdemócrata en Guatemala, o en Nicaragua donde opera un gobierno autoritario en toda la línea.

Por cierto, en esa década se produjo el escándalo Irán Contras con el cual se descubrió que Estados Unidos con droga financiaba grupos antirevolución sandinista. ¿Cómo es qué es? Eso favoreció, desde entonces, las rutas y los negocios de la droga en la región.

Recientemente, el gobierno de Estados Unidos dejó libres, por la vía del indulto, a personas capturadas, de origen venezolano, parientes y amigos del presidente Maduro, que habían sido capturados infraganti en drogas y lavado de dinero, a cambio de unos detenidos norteamericanos en Venezuela, y por las negociaciones de inversiones norteamericanas que se estaban autorizando en el petróleo de ese país.

¿Qué mensaje está dando el gobierno norteamericano, a grupos delincuenciales? Está diciéndo a los grupos narcotraficantes que capturen y secuestren ciudadanos norteamericanos o funcionarios de ese gobierno, para cambiarlos por líderes mafiosos o narcomafiosos, que llevan a las cárceles de Estados Unidos, que es lo que se hizo en Venezuela.

En Costa Rica, esas restricciones políticas que existieron, en aquellos años, y las políticas que se ejecutaron, obedecieron a las presiones de los Estados Unidos, como recientemente el gobierno del presidente Rodrigo Chaves fue presionado por el gobierno norteamericano para impedir las negociaciones con la República Popular China, a propósito de las prohibiciones que el gobierno impuso contra el teléfono chino Huawei, y otros artículos de origen chino, a pesar del Tratado de Libre Comercio que existe, con ese país, desde el 2010.

En aquellos años, de la década de 1960, usar el término “comunista” para alguna gente podía ser ofensivo. Así sucedió en un caso, que llevado a los tribunales fue fallado a favor del demandante, condenando a la persona que de esa manera se refirió a una persona.

Un “comunista” es la persona que milita en un partido Comunista, y pertenece organizado a él, así como un liberacionista es aquel que pertenece al Partido Liberación Nacional. Hay gente que perteneciendo a este partido está en gobiernos de otros partidos, quizá porque interpretan que sirven al país, y no a un partido político.

El Ministro Mario Zamora Cordero, por ejemplo, fue Ministro del gobierno de Laura Chinchilla. Ha sido liberacionista en su vida política, lo que no le afecta para su ejercicio ministerial actual. Le está sirviendo al país desde donde él puede. ¿Y puede?

Su trayectoria profesional y pública es buena para el cargo que tiene. Profesionalmente se graduó en Derecho, con una tesis que proponía en cierta forma la creación de un Ministerio del Interior, fusionando Seguridad y Gobernación, sugiriéndolo al estilo de cómo funcionaban en los gobiernos autoritarios de Sur América. Fue Subdirector de la Escuela Nacional de Policía “Francisco J. Orlich”, fue Director de la Unidad de Seguridad Comunitaria, hoy Programas Preventivos, fue Director General de Migración y Extranjería, e impidió, si no recuerdo mal, el negocio de visas chinas que se trató de realizar en esos años. Fue Viceministro y Ministro de Gobernación, Policía y Seguridad Pública. Hoy es el Ministro de Seguridad Pública que ha impulsado la Política Nacional de Seguridad, que no se ve con buenos frutos.

El Ministro de Justicia y paz, del actual gobierno, Gerald Campos Valverde, es un abogado penalista. Ha sido suboficial y oficial de investigación, jefe de Oficina y de Delegaciones del OIJ en varias provincias, asesor jurídico de la Dirección General del OIJ, subjefe de las delegaciones regionales en la zona de San Carlos y en Limón, provincia muy conflictiva relacionada con la narco delincuencia. Llegó a ser Director General Interino del OIJ.

Pareciera, a la sensibilidad pública, que estos dos ministros andan cada uno por su lado, cuando tienen institucional, profesional y personalmente experiencias que podrían compartir en la lucha nacional contra la pandemia de la narco mafia existente en el país y en las “ medidas fuertes y directas de combate al narcotráfico”, que tampoco se sienten.

Cuando una persona es nombrada en el servicio exterior de Costa Rica, como Embajador, por ejemplo, le sirve a Costa Rica, en el gobierno que así lo designa, del Presidente del caso. No se le sirve al partido político que llevó al Presidente a la residencia de Zapote. Si esto no lo sabe un Ministro es porque es un tonto, porque en el Consejo de Gobierno es donde se nombran y acreditan embajadores. Para ello se valoran sus méritos.

Recordemos, elementalmente, que el Presidente una vez electo lo es de todos los costarricenses, nos guste o no ese Presidente, hayamos votado por él o no. Si esto no lo sabe un ministro, y usa un argumento de este tipo, es para impresionar no al “embajador” que fue, sino contra el Presidente que lo designó, o a algún lector desinformado.

Todavía esas mentes enfermizas, que viven del anticomunismo trasnochado, siguen usando esos adjetivos, y otros, como “socialistas”, “comunistas”, “izquierdistas”, “que visitan Cuba” etc., con el afán de impresionar o asustar interlocutores, generalmente carentes de información, de conocimientos básicos históricos, ingenuos, que se quedaron atascados con las cadenas de la época de la Guerra Fría, o para darle alimento y paga a los troles que están a sus servicios.

Esas mentes enfermizas viven de fantasmas “comunistas” del pasado, a modo de etiquetas que endilgan a personas, o que recuerdan militancias que ya no se tienen. Hay que ser serios y no vulgares panfletarios.

En el caso del Partido Comunista costarricense solo mentes perversas, desinformadas, incultas, prejuiciadas políticamente, genéticamente marcadas por ese anticomunismo enfermizo, ignorantes de la Historia Patria, pueden negar el papel que jugó en la promulgación de la Legislación Social y Laboral y de las Garantías Sociales. Eso está ampliamente reconocido en los Benemeritazgos de la Patria que han dado a líderes comunistas, como Manuel Mora Valverde, Carlos Luis Fallas, Fabián Dobles, Joaquín Gutiérrez Mangel, Emilia Prieto. Dos benemeritazgos ha recibido Carmen Lyra.

En la segunda mitad de la década de 1980 el histórico Partido Comunista de Costa Rica, Vanguardia Popular, sufrió una división catastrófica, que afectó todos los escenarios en que participaba social y políticamente. Ya no participa ni siquiera en elecciones como Vanguardia Popular. Los otros partidos de la izquierda costarricense anteriores a 1990, el Socialista Costarricense, el Movimiento Revolucionario del Pueblo, desaparecieron en esa misma década de 1980. Sus militancias se desagregaron, se dispersaron, se ubicaron en otros escenarios, incluso políticos. Algunos de esos militantes tratan de rearticular algo de ese pasado, pero pesan, en muchos de ellos los prejuicios, los resentimientos, la poca visión de lo que es la unidad política de sectores amplios para atender los graves problemas que tenemos en el país, como el lavado de dinero, el narcotráfico, las narcomafias, las pandillas y los grupos que todo eso crea, que se acercan a los gobiernos y a las instancias de la seguridad nacional.

Las izquierdas hoy tienen otras expresiones organizativas y movilizadoras, la mayor parte alejadas del escenario de los partidos políticos, lo que las hace votar más por el canto y el llanto de los candidatos que por los programas y los partidos.

En el América Latina después de 1991 al caer la Unión Soviética, y el campo socialista europeo, también empezaron a caer los gobiernos dictatoriales del continente. La reconstrucción democrática no ha sido fácil.

Hoy no existen los partidos comunistas como existían antes de 1991. Han perdido influencia política, parlamentaria. Los viejos países socialistas hoy son de desarrollo capitalista. La Rusia actual no es la Unión Soviética, no impulsa movimientos ni partidos comunistas, ni socialistas ni nada que se les parezca. La República Popular China tiene un doble sistema de vida, políticamente comunista con una economía socialista y de mercado, que disputa el mercado mundial.

Con todos los países que fueron comunistas, excepto Vietnam y Corea, tenemos relaciones diplomáticas y comerciales.

En Costa Rica cualquier ciudadano, considerado, definido o autodefinido, de izquierda o de derecha, si quiere organizar un partido político, tiene que hacer una declaración en sus Estatutos y Programas de defender el régimen democrático institucional que tenemos.

Todos los partidos de la izquierda política nacional, desde 1974, han tenido que hacer esa declaración estatutaria y programática.

No hay partidos, hoy en el país, que propicien una insurrección armada, o algo así, contra el gobierno por más que lo critiquen. Tampoco los ha habido.

¿De qué sirve para funcionarios públicos, de alto nivel, ministros, por ejemplo, que se supone que tienen una cierta cultura básica, sobre todo cuando han pasado por la Universidad, salvo que la Universidad no haya pasado por ellos en estos aspectos culturales informativos, que traten de asustar interlocutores, oyentes, acudiendo al adjetivazo de “comunista”, “izquierdista”, “socialista” o de haber “estado en Cuba”. A Cuba hoy cualquier ciudadano costarricense puede viajar libremente sin contagiarse de las ideas políticas oficiales de Cuba.

En la política costarricense al interior de los partidos hay sectores políticos de izquierda, algunos se definen también de centro y hay de derecha. Así ha sido en Liberación Nacional, en la Unidad Social Cristiana, en Acción Ciudadana, por citar tres casos. En estos partidos hay militantes, que tienen raíces comunistas, socialistas, izquierdistas por sus familiares, sus progenitores, sin que ellos hayan militado en organizaciones de ese tipo. Es igual que en la religión y el fútbol. En las familias puede haber divisiones por estos temas, sin que se desintegren. Esa es la riqueza social y política de la vida democrática costarricense.

Cuando se acude al adjetivo, al epíteto, para descalificar a una persona, es porque se carece de argumentos o porque se evade la realidad y la responsabilidad que se tiene que asumir. Así, por ejemplo, si un ministro, supongamos de Seguridad, dice que está luchando contra las narcomafias en el país, eso debe demostrase en hechos, no en discursos sin contenido real. Si en el gobierno anterior, un Ministro de Hacienda dijo que el problema de lavado de dinero en Costa Rica es muy serio, que se estimaba en un 22% del Producto Interno Bruto, y ese Ministro, sigamos suponiendo, llega a presidente, y como tal guarda silencio contra lo que él públicamente reconoció, ¿cómo puede interpretarse ese silencio y esa inacción contra ese lavado de dinero?

Para despejar escenarios de discusión, de diálogo o de intercambio de opiniones, si se quiere, relacionados con las opiniones que he manifestado en medios radiales, les manifiesto a quienes desde el gobierno me han llamado de esas maneras, tratando de invocar fantasmas del pasado, que efectivamente fui militante comunista, dirigente estudiantil universitario. En 1973 voluntariamente me retiré del Partido Comunista. Me integré por una década al Partido Socialista Costarricense. Al desintegrarse este partido y el partido Vanguardia Popular en la década del 80, me quedé sin militancia alguna. En 1996 me invitaron a formar parte y ser candidato a la Presidencia por el Partido Fuerza Democrática, donde estuve hasta la campaña electoral del 2006.

Con esa pequeña biografía política fui miembro del Comité Director del Proceso de Concertación, invitado por el Presidente Miguel Angel Rodríguez, fui Miembro de las Comisiones de Notables que integraron la Presidenta Laura Chinchilla y el Presidente Carlos Alvarado. Serví de Embajador de Costa Rica, en Venezuela, a solicitud del Presidente Oscar Arias.

Nunca he militado en los Partidos Liberación Nacional y la Unidad Social Cristiana. Valoro sus aportes al desarrollo institucional y democrático de Costa Rica.

Profesionalmente trabajé en las Universidades públicas, de Costa Rica y la Nacional, por más de 40 años, hasta mi retiro en el 2013. En este momento soy miembro del Consejo Universitario de la UNED.

De nada de lo que he hecho me arrepiento. Viví mi tiempo histórico, lo disfruté. He sido consecuente y honesto conmigo en todo esto. En esta larga jornada aprendí a valorar personas, estimarlas, a criticarlas cuando se debe. Mis amigos me han conocido así, y así me aceptan, como yo los acepto a ellos. También acepto la crítica, reconozco que me puedo equivocar, que tengo capacidad para rectificar lo que corresponda.

Los ciudadanos ante los funcionarios públicos, el presidente, sus ministros y otras altas autoridades del Gobierno y del Estado, tenemos el derecho de crítica, de control político ciudadano, asumiendo las responsabilidades del caso. Insisto. La crítica que he hecho en medios radiales no es personal. Es institucional, es política en el buen sentido de esta palabra.

Si se quiere llevar el asunto de las críticas y observaciones a un plano personal, con amenazas judiciales, es para eludir y distraer el problema de fondo, el problema del alcance y trascendencia que tiene en el país la presencia del narcotráfico y la narco política en general.

El tema del narcotráfico, la narcopolítica y su impacto en la sociedad costarricense no es una pasarela para el desfile publicitario y de luces de ciertos personajes.

No tengo miedo a esta discusión ni a las repercusiones que me pueda causar. Ni tampoco me asustan las amenazas.

Es la Costa Rica actual y la del futuro, de nuestros hijos y nietos la que está en juego.

La narco mafia política hay que enfrentarla con la mayor unidad nacional, política y social posible; con comunistas, excomunistas, izquierdistas, revolucionarios de todo tipo, liberales, neoliberales, socialdemócratas, socialcristianos, liberacionistas, exliberacionistas, exsocialcristianos, con pac-istas y expac-istas, con chavistas y antichavistas, con partidos políticos, asociaciones de empresarios y trabajadores, con cooperativistas, con todos los ciudadanos independientemente de donde se ubiquen política, organizada y partidariamente, que quieran sinceramente acabar con este mal.

A esta lucha me he sumado, con los riesgos que esto tiene.

No son Molinos de viento los que se combate, son “desaforados gigantes en fiera y desigual batalla”.

Enviado a SURCOS por el autor.

Elecciones y tensiones en el estrecho de Taiwán

Mauricio Ramírez Núñez
Académico

En medio de una delicada coyuntura política, se llevaron a cabo elecciones en Taiwán el pasado 13 de enero. Lai Ching-te fue electo como nuevo presidente, sin embargo, su partido, el Partido Democrático Progresista (PDP), no logró mantener la mayoría en el Parlamento, obteniendo 51 escaños pero perdiendo 11, haciendo que su partido pierda la mayoría parlamentaria. Para el profesor Liu Guoshen director del Centro de Innovación Colaborativa para el Desarrollo Pacífico de las Relaciones en el Estrecho de la Universidad de Xiamen, el espacio de gobernanza para el partido de Lai será muy limitado en los próximos cuatro años, por lo que le será muy difícil implementar su agenda política.

Este resultado, lejos de ser un simple cambio de liderazgo, ha desencadenado preocupaciones debido a la estrategia de Lai Ching-te de confiar plenamente en Estados Unidos y resistir a China, colocando a la isla en una situación innecesaria al borde de una posible confrontación que podría salirse de control en cualquier momento y con posibilidad de una escalada global.

La apuesta extrema y peligrosa de Lai Ching-te de depender en gran medida de Estados Unidos como aliado estratégico y resistir activamente a China no ha pasado desapercibida, poniendo al mundo entero en constante tensión. Este enfoque, aunque puede tener sus fundamentos para algunos en occidente, no deja de recordar los riesgos que implica confiar ciegamente en ciertos socios, quienes primero empoderan y encantan con sus promesas, y luego abandonan. Ucrania es el mejor ejemplo de ello.

La pérdida de 11 escaños por parte del PDP podría ser interpretada como una reacción a la postura confrontativa de Lai Ching-te, especialmente cuando se observan los eventos geopolíticos recientes en otras partes del mundo. La dinámica política en Taiwán se vuelve aún más compleja con la aparición de una nueva fuerza política, el Partido Popular de Taiwán, que nace en 2019 y ha emergido como la tercera fuerza más votada en la isla. Tras obtener 3,69 millones de votos y una tasa de votación del 26,46%, este partido ha logrado un impacto significativo en el escenario político taiwanés.

Es interesante observar que este fenómeno se tradujo en una disminución en las tasas de votación de los candidatos de los dos partidos principales, el Kuomintang y el Partido Democrático Progresista (PDP), en comparación con las elecciones de 2020. Sin embargo, es crucial señalar que la base de seguidores del Partido Popular está compuesta principalmente por personas que no están satisfechas con el Kuomintang y el Partido Democrático Progresista. Estos votantes, en su mayoría pertenecientes a la generación más joven y con ideologías más progresistas, han demostrado ser cruciales para el ascenso de esta nueva fuerza política. Su creciente apoyo refleja una tendencia hacia posturas más verdes e ideológicamente diversas, desafiando las líneas tradicionales de la política taiwanesa.

Frente a este nuevo panorama, Lai Ching-te tendrá que reconsiderar algunas de sus posturas extremas respecto a China. Sería prudente que las nuevas autoridades taiwanesas reconsideren su enfoque y busquen vías para el diálogo y la cooperación, en lugar de alimentar tensiones que podrían tener consecuencias graves para la región y más allá. La estabilidad y la paz se construyen con sabiduría, diplomacia y un compromiso genuino con la resolución pacífica de las diferencias donde la filosofía del beneficio compartido sea la hoja de ruta para todos.

La República Popular China ha dejado claro que la reunificación pacífica es el camino para la paz y que considera este asunto como un asunto interno de su país. Ya ha sido advertido por Pekín, que existe una línea roja que de ninguna manera van a permitir que se sobrepase y ante la cual está dispuesta a usar la fuerza como último recurso, esa línea roja está legalmente delimitada en la Ley Anti Secesión del país. Atizar las diferencias de manera innecesaria, motivadas por intereses ajenos a la estabilidad regional, representa una actitud irresponsable que viola los principios fundamentales de la convivencia pacífica y el derecho internacional.

Las elecciones recientes en Taiwán han reflejado no solo la insatisfacción de una parte significativa de la población con los partidos establecidos, sino también la imperiosa necesidad de prestar una mayor atención a las aspiraciones y demandas de la generación más joven. Ha sido evidente que el PDP no representa ya la opinión pública mayoritaria de la isla. Esta nueva realidad se manifiesta en un contexto marcado por las crecientes tensiones geopolíticas globales y el enfrentamiento económico-comercial entre Estados Unidos y China.

La sorpresiva reunión entre los presidentes Xi Jinping y Biden en noviembre pasado podría servir como un atenuante de las tensiones en la isla, sugiriendo la posibilidad de un diálogo más constructivo entre las potencias por un lado, y las autoridades de Taiwán con el gobierno chino por otro. En este escenario, resulta esencial que las autoridades taiwanesas consideren la importancia de abordar no sólo las cuestiones internas, sino también de navegar hábilmente en el complejo entorno geopolítico para garantizar la estabilidad y el bienestar de su población. Aquí se pondrá a prueba el liderazgo, la madurez y la capacidad de las nuevas autoridades de la isla.

El SINART toca a su fin

Por Dr. Óscar Aguilar Bulgarelli

Desde que me tocó la enorme responsabilidad y honor de fundar el Sistema Nacional de Radio y Televisión Cultural (SINART) aquel ya lejano 15 de setiembre de 1978, la institución ha pasado momentos de angustia para poder sobrevivir. Los gobiernos de Monge, Calderón, Figueres tuvieron entre sus huestes enemigos mortales que quisieron destruirla desde adentro, pero encontraron fuerzas institucionales y ciudadanos conscientes que dimos una fiera lucha y lo impedimos. También tuvimos que enfrentar a los plumarios que escribieron en La NaziOn, o los Nachos y Pilares que atacaban desde los medios electrónicos a los que servían, y así en otros frentes.

Aquella institución de medios de comunicación creada con el fin de formar una sociedad libre, de pensamiento amplio, que resaltara los valores y cultura costarricense, no le servía a la clase dominante; poníamos en peligro su proyecto neoliberal de dominación a través del pensamiento único y la eliminación de la inteligencia, por eso atacaban a mansalva a la institución.

Cuando a finales de la Administración de don Miguel Ángel Rodríguez, quien al igual que don Rodrigo Carazo dio su apoyo incondicional al SINART, se conoció el proyecto de ley que le diera el tan ansiado marco jurídico. Tanto en ese periodo como en el siguiente, en la Asamblea Legislativa se combinaron la ambición personal de unos asesores de poco calado, la visión obstruccionista y destructiva de diputados como Otto Guevara y otros de su misma calaña, o accionistas de medios de comunicación o servidores incondicionales como Mario Arredondo, Joyce Zurcher, o políticos que la veían como instrumento para la manipulación política como Laura Chinchilla, Bernal Jiménez Monge o Carlos Ricardo Benavidez, para citar solo algunos; esa Asamblea Legislativa destrozó el proyecto.

Introdujeron cambios tan graves como convertirlo en una sociedad anónima del Estado, cuya junta de accionistas es el Consejo de Gobierno que nombra a sus directores, le quitaron el concepto “cultural” y, de remache, crearon una agencia de publicidad absolutamente innecesaria. Hubo otros cambios, “errores”, y hasta persecuciones políticas que no vale la pena ampliar, pues el cáncer que matará al SINART está en lo arriba apuntado.

Desde la incompetencia demostrada en la administración Pacheco, y la escalada cada vez peor de TODOS los que ocuparon la silla presidencial en Zapote, se puede demostrar como en cada uno como de ellos, quisieron manipular al SINART aprovechando que el Consejo de Gobierno, órgano político por excelencia, nombraba sus directores y los ministros de la Presidencia dictaban las normas y lineamientos de trabajo, especialmente durante las gestiones de Luis Guillermo Solís y Carlos Alvarado. Hubo alguna excepción, si, los muy pocos meses de la Presidencia Ejecutiva de don Boris Ramírez, pero no tuvo tiempo parta salvar el SINART.

Pero lo peor, y por mucho, fue la llegada de la administración Chaves Robles y su ejército de trogloditas que invadieron la administración pública y el SINART (CANAL 13 Y RADIO NACIONAL) en particular. Las ilegales y corruptas formas utilizadas para pasar presupuestos de instituciones públicas y del BCIE a empresas privadas de producción y pauta publicitaria, resulta tan aberrante como querer ver a un zopilote con ínfulas de ave fénix.

Democratizar la pauta fue una frase salida de la nada en una reunión de la presidencia, como está demostrado, que sonó bonita para ocultar una aberración, que puedo resumir diciendo: es la forma de desfinanciar a la prensa canalla para financiar a la prensa vasalla. Eso solo en las dictaduras y los regímenes autocráticos se ha visto.

Para esto creyeron encontrar una vía, el SINART y su agencia de publicidad. Solo en las cabezas vacías de conocimiento de lo que es la administración pública y sin importar un carajo los objetivos fundamentales de la institución, como fue esa comisión ministerial y “diputadil”, se pudo concebir esta “ideota”, que no podía tener otro final más que un “doloroso aborto”.

Pero en ese proceso abortivo, se llevaron en banda a la madre institucional…mataron al SINART. La institución NO recibió los miles de millones que se dijo le iban a trasladar, lo impidieron las normales LEGALES y los lógicos temores de los funcionarios, aunque rechinaran todas las quijadas en la presidencia. Pero el poco prestigio que le quedaba al SINART entre los ciudadanos, después de tantos años de manipulación y alejado de sus objetivos de producción, también se perdió; ya no encontramos eco en organizaciones sociales, intelectuales o ciudadanos para defenderlo, ¿cómo?, ¿para qué?, ¿Con qué? Me preguntan muchos.

Ante el desprestigio, la Contraloría le asestó golpes mortales. No solo rechazó los presupuestos para finales el año 23, sino que el del presente año tampoco fue aprobado y, de remache, advierte que el 10% de los presupuestos de publicidad de los entes del Estado que dice la ley deberán ser girados al SINART, los mismos solo pueden utilizarse una vez que las instituciones cumplan con engorrosos procedimientos de compra a través del SICOP y elaboren el plan de medios correspondiente; pero además, señala que no es obligatorio para las instituciones girar ese porcentaje. Es decir, se quedaron sin ingresos, salvo la miseria establecida en el presupuesto nacional y que tampoco se los aprobaron en la Contraloría.

Y como postre, el actual súbdito presidencial o presidente Ejecutivo, envió una carta al personal ofreciendo una especie de movilidad laboral o trámite de mutuo acuerdo; para ello si le han aprobado trescientos millones de colones, además, espera poder conseguir otra suma parecida para seguir con los despidos.

A eso llevaron al SINART, al borde del abismo; sus enemigos duraron veinte años empujándolo con la complacencia de quienes, internamente, sumergidos en una zona de confort, no supieron defenderlo. Ahora, sin prestigio, políticamente destrozado, sin producción, sin programación que le devuelva la mejor imagen de tiempos idos, sin presupuesto, sin dinero, con equipos en mucho obsoletos… ¿Qué queda?

Si un grupo lo creamos y lo revivimos una vez, por qué no otro, más joven y con ideas frescas ¿no lo puede hacer?, por supuesto que sí, pero sugiero que antes de emprender la tarea, se den una vuelta por Pipasa, porque el espíritu de lucha en este país quedo perdido en las manos de tanto troglodita.

Tengo un enorme pesar en el corazón, porque al SINART lo cree con tantas bellas ilusiones para este país, que hoy al verlo postrado me produce un amargo desaliento. Aquella institución, que era como un león dando la batalla para hacer tantas y tantas cosas, hoy es una fiera herida, agonizante, en medio de la sabana…esperando que algún malhadado cazador le dé el tiro de gracia… para luego vender la piel, en buen estilo libertario.

Una reflexión desde las organizaciones de Economía Solidaria ante el proceso electoral municipal 2024

Costa Rica se prepara para un proceso electoral en febrero de 2024, en el que se definirá el rumbo del país para los próximos años. Ante este escenario, es fundamental que la ciudadanía conozca las propuestas programáticas de los diferentes partidos y candidatos, así como su compromiso con la promoción de espacios de participación ciudadana y la democracia participativa. Una de las formas de fortalecer estos valores es apoyar a las asociaciones de productores que se rigen por los principios de la economía solidaria, es decir, que persiguen el bien común, la cooperación, la autogestión y la sostenibilidad.

La red de economía solidaria somos una plataforma que reúne a diversas entidades que fomentamos e impulsamos prácticas productivas asociativas solidarias, basados en el respeto a los derechos humanos, la equidad y la justicia social. La red brinda formación, asesoría, intercambio de experiencias y articulación con otros actores sociales y políticos. De esta manera, se contribuye a crear una cultura de solidaridad y a construir otra economía posible desde abajo. Nos involucramos en el debate público sobre los problemas y las propuestas que afectan a sus sectores y a la sociedad en general, aportando nuestra visión y sus experiencias.

Las asociaciones de pequeños productores de Costa Rica son un sector clave para la economía y la sociedad del país. Estas entidades, que representan a miles de familias, se enfrentan a múltiples desafíos para mantener su producción y comercialización en un contexto adverso, marcado por 30 años de políticas neoliberales que han generado pobreza y exclusión en los territorios rurales. Los datos sobre la cantidad de asociaciones de pequeños productores en Costa Rica son limitados y dispersos. El último informe del Estado de la Nación ofrece algunas cifras que permiten apreciar su importancia y diversidad. Según este documento, en el año 2020 había 1.234 asociaciones de pequeños productores registradas ante el Ministerio de Agricultura y Ganadería, que agrupaban a más de 100.000 personas. Estas asociaciones se dedican a diversos sectores productivos, como café, leche, cacao, miel, frutas, hortalizas, productos procesados, artesanías, servicios, entre otros.

Para finalizar, queremos destacar el papel fundamental que desempeñan las asociaciones de pequeños productores en el ámbito local y nacional, y la necesidad de que cuenten con el reconocimiento y el apoyo de las autoridades y la sociedad civil.

En síntesis, las perspectivas para la economía solidaria son de expectativa y esperamos compromiso político de las nuevas autoridades, para propiciar transformaciones reales y duraderas. La economía solidaria puede contribuir a fortalecer la democracia participativa y la gestión sostenible de los territorios, pero sólo si habrá disposición de enfrentar los retos estructurales que aquejan al país.

Una agenda de apoyo a la asociatividad en los municipios

  • Un gobierno local que se orientan a fomentar el reconocimiento, visibilización, el apoyo y la articulación de las iniciativas de los emprendimientos que existen en el territorio, así como a apoyar estas nuevas formas de organización económica basadas en la asociatividad con mayor impacto social.
  • Crear marcos normativos e institucionales favorables para economías asociativas familiares, que facilite la gestión de las organizaciones, su acceso a recursos públicos, su participación en las políticas públicas y su inserción en las dinámicas económicas locales.
  • Generar espacios de diálogo, concertación y alianza entre los gobiernos locales y los actores de esta economía local asociativa, para construir una visión compartida del desarrollo local y definir estrategias conjuntas para su implementación.
  • Promover la formación y capacitación de estos actores tanto en aspectos técnicos como en valores y principios de economías sustentables, así como fomentar la innovación social en este ámbito.
  • Apoyar el fortalecimiento organizativo y financiero los emprendimientos, mediante la creación de redes, plataformas, fondos apoyo, proyectos, capacitación y servicios de asesoría y acompañamiento.
  • Estimular la demanda social de los bienes y servicios producidos por esta asociatividad , mediante campañas de sensibilización, educación y apoyo a los sistemas económicos locales así como facilitar el funcionamiento de los mercados locales que den participación a esta diversidad de expresiones económicas locales y estimular la producción ecológica de bienes y servicios (con certificación ecológica, de comercio justo y que permita una compra ambientalmente correcta), propiciar el consumo responsable.

Carlos Hernández
Miembro Cokomal – Redess

Dos caras

José Luis Callaci.

Por José Luis Callaci

En todo este tiempo que dura la operación militar especial de Rusia en Ucrania, los propósitos que desde los inicios fueron expuestos con meridiana claridad por el gigante euroasiático se han venido cumpliendo.

Luego de las infructuosas negociaciones que se alargaron durante ocho años para encontrar una solución pacífica al conflicto, este se prolonga con un alto costo en vidas humanas y queda cada vez más claro que el mismo fue provocado por Washington, Londres y Bruselas.

Entre los hechos más relevantes sobre esta afirmación se encuentran las declaraciones de líderes de occidente. (Merkel, Hollande, entre otros) que reconocieron en declaraciones hechas públicas que esas supuestas “negociaciones” fueron un ardid para ganar tiempo y armar a Ucrania.

¿Qué más hace falta, entonces, para entender quienes han sido los que iniciaron esta guerra?

Primero al propiciar la instalación en el poder a una dictadura nacionalista y neonazi en el 2014, a partir de la cual se comenzó a agredir de manera sistemática a la población rusa que por millones habita en el sureste de la hoy llamada Ucrania, en la región conocida como el Donbás. Agresión esta con actos terroristas y genocidio contra la población civil mientras se dotaba al régimen de Kiev de cuantiosos recursos económicos, armas ofensivas, mercenarios, personal militar encubierto y todo tipo de apoyo logístico para sostener la guerra y alargarla con el fin de desgastar e Rusia e infligirle una derrota estratégica” de grandes proporciones.

Quienes así actuaron sabían muy bien, y no solo por las reiteradas advertencias de Rusia de que no cruzarán las “rayas rojas”, sino también porque ningún país en tales circunstancias jamás permitiría que una amenaza de tal envergadura se produjera en sus fronteras, lo que atentaba contra su propia seguridad. Es bueno recordar los titulares de la prensa occidental hegemónica reproduciendo declaraciones que propiciaban lo que llamaban y aún siguen llamando “invasión”.

No reconocer la doble cara de los que con total vileza dicen una cosa y hacen otra presentando historias solo en parte o al revés es algo inaudito e inaceptable.

¿Lo que los inspira y motiva no es acaso el impedir que se acabe con el dominio anglosajón y sus reglas de constantes imposiciones a quienes no se subordinan a su mundo unipolar? La resistencia a la multipolaridad en la cual los equilibrios económicos, políticos y militares sean lo que mejor garanticen la plena observancia de las normas internacionales, actuales y futuras en pro de un mundo de paz y de cooperación entre Estados y Naciones sigue siendo la constante que los impulsa a intervenir militarmente o con bloqueos y sanciones a todo aquel que se atreva a cuestionar o impedir que se continúe con ese dominio imperial.

Pero felizmente se está llegando a un punto en que de nada sirven los gastados argumentos de la propaganda occidental, con sus mentiras vestidas de verdad e impidiendo el libre acceso a otras fuentes de información, lo que, por contexto de los hechos, los antecedentes y la propia historia permita entender al menos para algunos las causas de este conflicto. Que esta es una guerra entre los dueños de la OTAN contra Rusia, utilizando para ello sangre ucraniana. Esa doble cara es, en su esencia, criminal.

Ciframos la esperanza que el sentido común y la racionalidad que conduce a la preservación de la especie humana prevalezcan y que los próximos líderes mundiales, del falsamente pregonado “mundo libre” regenteado por Washington abandonen sus manifiestas “supremacías”, superen sus febriles mediocridades para liberar a toda la humanidad de temor de que todo esto termine en una catástrofe que acabe con la vida en nuestro planeta.

¿Sombras nada más?

Por Memo Acuña. Sociólogo y escritor costarricense.

En la transición entre el 2023 y este recién estrenado 2024, algunos medios de comunicación internacionales y especializados colocaron en la agenda la discusión sobre un nuevo término para definir el impacto de las acciones humanas sobre el planeta.

Al parecer ya la fatiga del término “huella de carbono” ha hecho de las suyas y no es útil para abordar la complejidad de las acciones humanas sobre su entorno.

Ahora la propuesta resulta un tanto más integral: “sombra climática”, que implica una visión más holistica (según los propios medios) y recupera la sumatoria de las decisiones individuales (y colectivas) sobre el ambiente.

Este concepto, por interesante y novedoso, asume por ejemplo que las decisiones como votar o tener conciencia sobre el cambio climático, son aspectos que van dejando tras de sí una estela, una especie de sombra que afectará de forma individual y luego colectiva, la vida en este mundo.

Me resulta evocador y provocador este término. No solo porque la evidencia de que algo con este clima veraniego está pasando y tiene que ver de forma irrefutable con nuestras acciones sobre la misma naturaleza, sino porque ya empieza uno a entender que los impactos de las formas como estamos eligiendo van más allá de entregarle la gerencia del país a personas sin expertiz, o lo que peor, con oscuras intenciones.

Este 2024, en todo caso, inicia con claroscuros a nivel político. Lo ocurrido en Guatemala en la toma de posesión del nuevo presidente, Bernardo Arévalo, solo confirma que las decisiones en el pasado se expresarán en el presente e impactarán definitivamente nuestro camino. En Costa Rica y a la vuelta de la esquina decidiremos en pocos días el destino del ámbito local en las elecciones municipales. No es menor lo que se juega. Por ejemplo, el desarrollo de localidades realmente deterioradas, su cohesión social.

No son sombras nada más las que se ciernen sobre nosotros cuando actuamos como actuamos al tomar decisiones políticas. Son huellas que se quedarán definitivamente y para siempre reflejadas en nuestra vida y nuestro entorno colectivo. Ya estamos pagando estas consecuencias en la sociedad costarricense con el finiquito de lo que alguna vez fue excepcional.

Disipemos esas sombras. Construyamos algo distinto.

Una hora crucial

Freddy Vargas Aguilar
Teléfono 8620 0780

  1. La humanidad se halla demasiado cerca de una guerra nuclear con dos guerras en donde uno de los países tiene poder nuclear y que, si la segunda se extiende, puede posibilitar un tercer conflicto, también con otro país con bombas nucleares.
  2. La hora final de un desastre ambiental se va acercando. Los pasos hacia allí no pueden decirse que sean silenciosos. Lo sabemos, así como que una nueva pandemia, más grave que la del COVID 19, es bastante probable.
  3. Paradójicamente, las mismas fuerzas económicas, tecnológicas, científicas, políticas que apuntan hacia un abismo oscuro son, a su vez, las que pueden emplearse para conseguir construir una humanidad solidaria, con justicia, con verdad.
  4. El amor, el deseo y la disposición para procurar lo mejor para sí mismo procurando, al mismo tiempo, lo mejor para el otro, haciendo uso de un universo que se nos ha dado gratuito, es un factor decisivo.

¿Quién está dispuesto?  ¿Quién se atreve?

13 de enero Día Mundial de Lucha contra la Depresión

Dr. Luis Diego Herrera Amighetti
Especialista en psiquiatría de niños y adolescentes
Miembro de Número, Academia Nacional de Medicina

Usamos el término depresión en forma coloquial con diferentes connotaciones, y también lo usamos en forma técnica, como diagnóstico clínico. En el uso coloquial, depresión se utiliza para expresar como nos sentimos cuando se tuvo un mal día, o una mala experiencia, hasta reflejar el impacto de una pérdida de un ser querido o una crisis laboral. En el sentido clínico, depresión significa la presencia de sentimientos sostenidos, frecuentes, de tristeza, desesperanza, vacío y sentimientos exagerados o inapropiados de culpa, acompañados de dificultad para concentrarse, pérdida de interés y satisfacción en las actividades cotidianas, alteraciones del sueño, del apetito, agitación o retardo psico-motor y en algunos casos, a menudo los más severos, deseos de morir o quitarse la vida.

Si utilizamos las estadísticas más sólidas de la Organización Mundial de la Salud y los estudios epidemiológicos con más poder estadístico y los extrapolamos a nuestra población, en un día en Costa Rica, hoy, hay aproximadamente 350.000 personas con depresión en el sentido clínico descrito anteriormente. Este es aproximadamente el mismo número de personas que tienen diabetes; no debe quedar duda de que la depresión es un problema de salud pública muy relevante por lo que es totalmente justificado dedicar un día, el 13 de enero, para aumentar el nivel de consciencia sobre la depresión en el mundo. Conforme se ha progresado en lo que se llama la transición epidemiológica, los problemas de salud mental están cada vez más representados en las consultas y hospitalizaciones en Costa Rica; según algunas estimaciones, la depresión es el cuarto diagnóstico de consulta en la CCSS y el primero o segundo en el costo por concepto de incapacidades.  De acuerdo con una encuesta llevada a cabo por la Organización Mundial de la Salud en más de 90 países, la depresión y la ansiedad aumentaron en un 25% como resultado de la pandemia por COVID-19.  Esto hace aún más necesario aumentar el grado de vigilancia y recursos destinados al tratamiento de esta condición.

La depresión ha estado presente desde que tenemos documentos médicos, nunca ha disminuido o desaparecido y su prevalencia es cada vez más frecuente. Las causas de la depresión, como las entendemos modernamente, no es tan diferente a otras enfermedades crónicas; existe una vulnerabilidad genética, heredada, por lo cual la depresión se tiende a agregar en familias; esta vulnerabilidad se expresa en grados variables, dependiendo de experiencias a lo largo de la vida, siendo muy importante las experiencias adversas en la niñez, el uso de alcohol y drogas y estilos de vida poco saludables. Todo lo anterior, lleva a alteraciones metabólicas, procesos inflamatorios y cambios en ciertos neurotransmisores en el sistema nervioso que, eventualmente, producen los síntomas depresivos.

Como en toda enfermedad o condición que tiende a la cronicidad, es fundamental intentar prevenir la depresión; esto se logra mediante educación a la población general sobre los factores de riesgo, la importancia de estilos de vida saludables, con intervenciones de muy bajo costo como son el ejercicio, la buena nutrición y evitar las sustancias adictivas y psicoactivas.

En ocasiones esto no es suficiente y, la combinación de tratamientos farmacológicos con ciertas técnicas de terapia psicológica, logran un alto porcentaje de recuperación y remisión, permitiendo una vida plena y productiva, incluso en aquellas personas vulnerables.

Elecciones municipales y desarrollo local

Alberto Salom Echeverría

La Cuestión del Desarrollo local. La responsabilidad institucional-Municipal.

Hace unas tres décadas atrás, antes de emprender mis estudios doctorales en “Gobierno y Políticas Públicas” en la UCR, personalmente apostaba por la “descentralización” de competencias hacia lo local, pareciéndome de manera simplista que ese conjunto de estrategias podría conducir de manera inexorable a un mayor desarrollo local.

Entonces, no tomaba en cuenta algunas cuestiones esenciales que constituyen verdaderos valladares para que se produzca desarrollo local. En cuanto acometí los estudios de mi especialización que condujeron a la tesis “Las Élites Políticas ante el Proceso de Descentralización en Costa Rica”, que se convirtió en un libro gracias sobre todo a la Fundación española DEMUCA, advertí algunos nudos importantes que es menester deshacer para que se favorezcan las condiciones que propicien el desarrollo. Algunos de estos nudos son los siguientes:

1- Aunque algunas “élites nacionales” comenzaron a adoptar el discurso auspiciado entre otros por el Banco Mundial del traslado de competencias hacia lo local, subsiste una notable contradicción entre la fuerte “centralización política, económica y cultural” que han auspiciado las élites políticas nacionales a todo lo largo de la llamada “Segunda República”, independientemente de algunas contradicciones entre ellas en otros ámbitos, frente a las posibilidades de reforzar las capacidades de negociación e incidencia política de los liderazgos locales en su papel de defensa de los intereses de la autonomía municipal, como lo planteaba DEMUCA, institución que favorecía el protagonismo de la Unión Nacional de Gobiernos Locales (UNGL).

2- La segunda cuestión conexa con la anterior, pero que reviste sus propias peculiaridades, consiste en que los liderazgos locales no siempre tienen la independencia política indispensable para la vitalización de las capacidades de negociación locales en función del desarrollo de los sectores más desposeídos. En muchos casos, esos liderazgos se han convertido en “élites locales” que conservan nexos tanto con los intereses económicos, sociales y políticos de las clases y sectores dominantes en lo nacional, como con los grupos sociales que han establecido una supremacía en lo local. O sea que, la desigualdad económica social y política que impera y se ha fortalecido en el ámbito nacional, también tiene una resonancia en el espacio local municipal, a través de las “élites locales”.

3- El tercer asunto que considero relevante, es que el desarrollo local requiere para ser eficaz y efectivo, una perspectiva diferente de la que se posee desde el ámbito cantonal y distrital, dicho en otros términos, de la visión que emana de la actual división político-administrativa del país, la cual está en más de un sentido, obsoleta ya. Esta manera como está organizado el país políticamente constriñe las posibilidades de obtener una planificación más integral que considere, conjugue, congregue todos los elementos geográficos, políticos, culturales y socioeconómicos; valga decir que contenga a un tiempo todos los elementos geoespaciales, ecosistémicos y político sociales, culturales y económicos como son los que emanan de una visión territorial más amplia vinculada a un espacio determinado por cuencas hidrográficas. Este tercer asunto es uno de los más complejos, habida cuenta de que para que fuera posible que esta perspectiva territorial cuente en la ecuación del desarrollo local, se requeriría una reorganización político-administrativa del país. Muy probablemente, una nueva organización del país como esa contaría con la oposición férrea de la gran mayoría de las élites cantonales y, por razones simbólicas y culturales de una gran parte de la ciudadanía local.

4- Un cuarto punto se refiere al hecho de que, al menos en nuestro país, la descentralización que se ha practicado ha tenido un acento institucional, como es el traslado de competencias desde el poder central al ámbito de la institucionalidad municipal. Consecuentemente se ha practicado una descentralización desde arriba, que ha contado con la anuencia del poder político representado en el gobierno de La República, el poder fáctico cuando posee “legitimidad de origen” (Xavier Arboz y Salvador Giner, 1992), por haber sido electo mediante el voto democrático de la ciudadanía y, probablemente también, ha contado con “legitimidad de ejercicio” (Ibidem), toda vez que en el momento de tomar las decisiones de descentralización respectivas, contara todavía con suficiente apoyo de la ciudadanía. En cambio, no ha habido en Costa Rica, al menos desde 1948, una política pública que hubiera hecho gala de suficiente consenso y participación ciudadana, que se hubiese orientado a fortalecer poderes fácticos locales no estatalizados. (Roy Rivera,1997). En otras palabras, estamos hablando de lo que podríamos llamar una política pública de descentralización demandada y apoyada ‘desde abajo’ por sectores populares representativos de las localidades, tanto rurales como urbanas necesitadas de recursos de apoyo para incoar el desarrollo local.

5- Hay un quinto ítem que no deseamos dejar por fuera porque considero que posee gran significación virtual y real en la discusión de la problemática del desarrollo tanto nacional como local. Es el que se refiere al desgaste de los partidos políticos, conocido entre el gremio de los politólogos estudiosos de la temática como ‘la crisis de la partidocracia’. Ha habido en gran parte del mundo occidental, donde Costa Rica constituye un ejemplo paradigmático, un enorme desgaste de los partidos políticos. Este desgaste ha conducido a la dislocación o desarticulación de algunas de las élites partidarias nacionales, provocando a su vez el desplazamiento de algunos de ellos y/o su desaparición del escenario político nacional y local. El reemplazo de los liderazgos así desplazados del poder NO necesariamente ha traído consigo la emergencia de nuevas estructuras político partidarias organizadas, sino todo lo contrario. Como ha ocurrido con el actual mandatario Rodrigo Chaves, alcanzó el triunfo electoral mediante la instrumentalización de lo que se ha dado en llamar ‘partido de alquiler’, sin haber podido hasta este momento, consolidar un partido político nacional con sólidas estructuras de mando. A tal extremo que precisamente en el ámbito local, de cara a las próximas elecciones municipales, parece que el grupo oficialista, ha quedado sin representación. En una gran parte de los casos, los liderazgos locales otrora ligados con partidos políticos de base nacional han sido reemplazados por liderazgos cantonales, asentados en agrupaciones locales. Este fenómeno político de la decadencia de la partidocracia ha fragmentado el poder en el nivel de la Asamblea Legislativa y en muchas de las municipalidades, dificultando así el emplazamiento de estrategias de desarrollo tanto en el espacio nacional como en el local. Aunque, la emergencia de los partidos de base local ha sido positiva para los intereses de la ciudadanía en muchos otros sentidos.

La agenda que estaba propuesta y que en muchos casos continúa teniendo vigencia de cara a las próximas elecciones municipales.

La Fundación española DEMUCA, en coordinación con otras cooperaciones consignó entre el 2004 y 2005 una agenda de fortalecimiento municipal que fue constituida en ‘Encuentros Regionales’ celebrados precisamente entre esos mismos años. Esta agenda fue negociada con el gobierno nacional para la legislatura 2006-2010. (Cfr. Fundación DEMUCA. “Fundación para el Desarrollo Local y el Fortalecimiento Municipal e Institucional de Centroamérica y el Caribe. DEMUCA”. 1era. edición. San José, CR. Mayo, 2009).

Esa agenda conformada por la Unión Nacional de Gobiernos Locales (UNGL), contenía entre lo medular lo siguiente:

1- Esfuerzos de la UNGL, encaminados a fortalecer la Planificación Estratégica, con las limitaciones consignadas supra. Esta iniciativa conllevó la realización de reformas de ley, algunas de las cuales reseñaremos enseguida.

2- La UNGL conformó un espacio intersectorial de coordinación para la revisión del marco legal municipal, con el objeto de elaborar iniciativas de proyectos de ley para llenar vacíos o mejorar ese mismo marco legal. Dicho espacio conformado desde el 2003 se denominó: “Foro de Desarrollo Local y Participación Ciudadana”. El “Foro” contó además con la participación del poder ejecutivo, mediante el Instituto de Fomento y Asesoría Municipal (IFAM); la sociedad civil representada por la Confederación Nacional de Asociaciones de Desarrollo Comunal (CONADECO); DEMUCA informó que en sus inicios participó una representación de la Asamblea Legislativa. De esta manera surgieron iniciativas de reforma al artículo 170 de la Constitución Política para la transferencia de competencias y recursos a las municipalidades; la reforma al artículo 122 del Código Electoral para unificar las elecciones municipales de alcaldes y regidores; se produjo una propuesta a la ley marco de patentes y otra Amnistía Tributaria, así como una serie de reformas a la ley de Impuesto de Bienes Inmuebles y al código Municipal. Mucho de lo propuesto que quedó pendiente ha debido ser acometido posteriormente. Lamentablemente DEMUCA debió dejar la representación en Costa Rica, debilitándose así su papel de asesoramiento a los gobiernos locales.

3- DEMUCA acompañó procesos de reorganización administrativa de los gobiernos locales (POFA) de municipalidades de la zona norte y Atlántica. Otro tanto se hizo para que se elaborara el Plan de Reorganización y Funcionamiento de la Federación de Cantones Productores de Banano (CAPROBA); en el mismo sentido se trabajó para implementar el Sistema de Información Municipal de la Zona Norte y de diagnósticos institucionales de las municipalidades de la Zona Sur y la Cuenca del Río Saavegre. Finalmente, se brindó asistencia técnica para el desarrollo organizacional de Guanacaste. Se trató de un mancomunado esfuerzo con otras instituciones nacionales, con la UNGL y gobiernos locales regionales, para configurar una copiosa agenda de desarrollo local con visión y perspectiva territorial.

4- La Fundación DEMUCA, contribuyó además con la elaboración de una agenda de fortalecimiento de las finanzas municipales, así como para enfrentar la escasez de recursos de diferentes gobiernos locales, tomando en cuenta las características geográficas de los municipios. Para viabilizar estos esfuerzos DEMUCA apoyó la creación de federaciones de municipios regionales, como los descritos supra.

5- En el campo del desarrollo sociocultural, DEMUCA apoyó iniciativas regionales diversas en apoyo a la creación de un fondo de financiamiento de la red vial cantonal. Se favoreció un polo de desarrollo comercial y turístico en una de las zonas más deprimidas del país, mediante la rehabilitación del embarcadero de Río Frío en el cantón de Los Chiles.

6- Muy importante fue haber acometido diferentes iniciativas, desde aquellos años, para apuntalar la agenda de desarrollo medio ambiental; una de las primeras iniciativas en ese campo acometidas por las municipalidades de Heredia en este caso, apoyadas por DEMUCA, se orientó a consolidar el papel técnico de la Oficina de Reforma Urbana (ORU), mediante un diagnóstico de ordenamiento territorial en la provincia. Otro proyecto en este mismo sentido fue el apoyo que se le proporcionó a la Federación de municipalidades de la provincia de Guanacaste en ‘El Manejo y Control Sostenible de la Zona Marítimo Terrestre (ZMT)’ y también relacionado con el ‘Ordenamiento territorial Sostenible de la ZMT’.

Desafíos actuales para el desarrollo local-municipal en el marco de las elecciones de febrero.

1-Sin lugar a duda, uno de los mayores desafíos que tienen hoy las municipalidades junto al gobierno nacional, para acometer una agenda de desarrollo integral sostenible y sustentable con la naturaleza, es la que se orienta a la lucha contra el cambio climático y el desarrollo urbano, tanto en las regiones centrales del país, como principalmente en la periferia. Recientemente la prensa nacional dejó constancia de cómo el crecimiento explosivo urbanístico, está ahuyentando las aves de uno de los países caracterizados por ser de los más biodiversos del mundo. Este tema concierne a los gobiernos locales en su conjunto. Nada amerita más conjunción y coordinación de esfuerzos de parte de los gobiernos locales como la agenda frente al calentamiento global y el cambio climático. Nos concierne a todas las personas. Lo difícil es que, no obstante, las evidencias de los desastres provocados por los eventos extremos, demasiada gente en Costa Rica y en el resto del mundo, carece de conciencia del apremio conforme al que deberíamos acometer las tareas de un desarrollo sostenible y sustentable con la Naturaleza, con los ecosistemas y con la Vida. A este respecto, la ornitóloga costarricense Viviana Ruiz Gutiérrez, quien hizo estudios primero en biología tropical en la Universidad Nacional (UNA) y luego se fue becada a la Universidad de Cornell, en New York, donde se convirtió en notable investigadora del laboratorio de ornitología de la misma universidad, expresó: “Lo verde de Costa Rica, la joya nuestra, que es la biodiversidad, nuestra reputación como un país verde, sí la hemos deteriorado, con el desarrollo urbano no sostenible y el cambio climático lo ha hecho un poco peor” Y enseguida agregó: “La eBird, es una de las bases de biodiversidad más completas en el mundo”. (Cfr. Entrevista con LN de la investigadora Ruiz Gutiérrez. 29/10/2023. P.4). Esta es en mi concepto una de las grandes tareas del desarrollo local y nacional sostenible con la Naturaleza.

2- Otro gran reto es la lucha contra las bandas organizadas y el narcotráfico que está asentada por diversos cantones del país, reclutando de manera infame jóvenes necesitados de recursos económicos. El imperativo del desarrollo local impele a las municipalidades y Federaciones Regionales de gobiernos locales a convocar a la sociedad civil local a enfrentar con patriotismo la lucha contra estas bandas criminales que, se han convertido en un verdadero peligro para el país. La inseguridad cunde por todo el territorio y recientemente hemos conocido datos actualizados de la cantidad de homicidios por provincia, donde Limón y San José son las dos provincias con mayor cantidad de homicidios por año.

3- La tarea de combatir la pobreza y la desigualdad es un imperativo del desarrollo local, pero debe acometerse con una mirada amplia territorial y no en forma aislada. Como sabemos hay enormes desigualdades sociales, económicas y de riqueza natural entre cantones, regiones y territorios, por lo que es exigido que la tarea de enfrentar la pobreza y la desigualdad se desarrolle mediante una alianza amplia entre municipalidades, organizaciones de sociedad civil locales y gobierno nacional.

4- La pobreza, la desigualdad y la falta de oportunidades incide en las diferencias entre hombres y mujeres, afectando de manera especial a las mujeres, las más frágiles entre la población vulnerable del país. Esta se ha convertido en una tarea de primer orden en la agenda comunal y local de Costa Rica. Igualmente, la lucha contra las minorías étnicas marginadas como son las poblaciones afrodescendientes, las poblaciones originarias, los migrantes y otras minorías étnicas.

5- Es inexcusable la atención que deben prestar los gobiernos locales al debilitamiento de la rede vial cantonal, en particular la fragilidad de puentes y carreteras vecinales en los cantones más desfavorecidos por el desequilibrado desarrollo nacional. Este reto es enorme y apremia la necesidad de una planificación regional coordinada entre los gobiernos locales y el gobierno nacional también.

6- El último Informe del Estado de La Nación ha dejado en claro el estancamiento que vive el país en la labor de saneamiento de aguas residuales. El informe recalcó que tres cuartas partes del agua residual del país reciben apenas un tratamiento básico con tanques sépticos. Vergonzosamente, el Informe del Estado de La Nación reveló que Costa Rica se encuentra en esta materia por debajo de la media mundial, ya que este indicador revela que el promedio mundial anda por encima del 60% del tratamiento de aguas negras tratadas. Desafío inmenso para gobiernos locales que se hagan responsables de liderar el desarrollo local. Otro tanto, ocurre con el tratamiento de los residuos sólidos, cuya debilidad fue señalada recientemente por la Contraloría General de La República, tras advertir que: “Costa Rica aún no ha sido capaz de implementar la jerarquía para la gestión integral de residuos establecida en la Ley 8839, donde se señala el orden de prioridad; evitar, reducir, reutilizar, valorizar, tratar y por último disponer de aquellos residuos que no pueden ser tratados de otra forma”. (Cfr. González Duarte, Sergio. “Hacia una Mejor Gestión de Residuos Sólidos”. LN. Foro p. 26. 27.12.23).

7- El tema del crecimiento de la riqueza nacional, donde subsiste la desigualdad, el desempleo, la pobreza se ha convertido en un grave desafío para los costarricenses. Los gobiernos en el ámbito local no pueden escatimar esfuerzos, ni recursos, para afrontar este flagelo, de nuevo en coordinación con la sociedad civil local y con el gobierno nacional.