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América Latina: o supera los resabios del siglo pasado y aprende de las mejores prácticas o será presa del narco

Miguel Sobrado y Juan José Rojas , Catedrático Universidad Autónoma de Chapingo

Nuestra América, en este momento de cambios acelerados en el panorama mundial, está viviendo intensos procesos de transformación que, en algunos casos resultan difusos y hasta regresivos y, en otros, se trata de experiencias alentadoras de autogestión social y de fortalecimiento institucional que es preciso complementar. En cualquier caso, es imprescindible abordar tales fenómenos como expresiones de un todo continental, y saber aprender de ellos liberándonos de valoraciones y esquemas del siglo XX que han mutado en nuestra época, adquiriendo por su aplicación práctica una connotación muy alejada de su significado inicial.

Empecemos por analizar en lo profundo el caso de Milei en la Argentina donde la mayoría de los votantes, más que otorgarles un respaldo a sus propuestas, votaron con desesperación contra un sistema clientelista manejado por “punteros” que, en vez de crear ciudadanía, negociaban los votos de los “rebaños locales” ante los políticos depredadores. Así, un país de los más ricos del continente, que llegó a perfilarse incluso como potencia regional, pasó a un estado de postración con una tasa de pobreza que rebasaba el 40% y una inflación superior al 100%.  Bajo este contexto, tanto tirios como troyanos, responsables del desastre, no ofrecían una alternativa creíble para los electores.

De tal forma que cuando apareció el espectáculo de Milei con una sierra ofreciendo acabar de raíz con estos males cerrando instituciones y dolarizando la economía, la mayoría electoral desesperada se cobijó en sus brazos sin analizar las consecuencias que tendría para ellos mismos la aplicación de su programa económico.

Dicho en otras palabras, votaron contra el clientelismo y los privilegios de grupos enquistados en el gobierno para servirse de su posición y no para servir a la población que es el verdadero y único cliente que financia sus salarios. Partidos que, en nombre de las necesidades reales de los trabajadores, al llegar al poder, a menudo, les daban la espalda con grandes negociados para sus dirigentes y hasta los maltratan en las ventanillas y en la calidad del servicio. Por eso, por su práctica oportunista, los eslóganes populistas perdieron credibilidad y terminaron siendo rechazados como palabras gastadas.

Por otra parte, en México, el presidente Andrés Manuel López Obrador, al margen de los canales del viejo sistema clientelista instaurado por el PRI desde el siglo pasado y pese a la existencia de conflictos serios de violencia en algunos estados y municipios, ha sabido cumplir con las expectativas de la población trasladando los recursos que antes eran saqueados por los presidentes y ministros y la red de funcionarios que se servían en cascada de sus privilegios, a los ancianos con pensiones débiles o carentes de pensión, así como a estudiantes de escasos recursos económicos para que no abandonen sus estudios. Con estos recursos, sin recurrir a nuevos endeudamientos, ha recuperado las empresas petroleras y energéticas y ha impulsado la construcción de grandes obras de infraestructura que contribuyen a la ampliación del mercado nacional. Todo ello, le ha permitido conseguir logros políticos importantes que han acrecentado su autoridad y prestigio. Con sus locuciones mañaneras ha logrado un gran éxito, como ejemplo continental, al neutralizar a los medios tradicionales al servicio de la oligarquía. El prestigio de su gobierno es tal que, a unos meses de cumplirse el sexenio, su partido Morena tiene una posición privilegiada frente a las nuevas elecciones.

No obstante, algunos de sus proyectos estratégicos, como el tren maya y el corredor interoceánico, han provocado afectaciones graves al medio ambiente; la inseguridad pública persiste y se torna incontrolable en diversos puntos del territorio nacional; pero, quizás, su déficit principal se manifiesta en el escaso fortalecimiento de las organizaciones de la sociedad civil, las cuales han sido desplazadas de la agenda pública por un estatismo asfixiante. El balance global arroja así un panorama de claro-oscuros que amerita ser reforzado en sus aspectos positivos mediante un ejercicio autocrítico y un replanteamiento de los ejes centrales en los que debe basarse el proceso de transformación.

Bukele, en El Salvador, ha logrado con energía, frente al terror de las maras, restituir la autoridad del Estado y la seguridad de la ciudadanía. Un primer paso muy importante, que debe complementarse con una política educativa y de capacitación empresarial que les abra nuevos horizontes a los jóvenes. De igual forma, debe insistirse en que el restablecimiento del orden público no debe implicar el sacrificio de los derechos humanos y mucho menos convertirse en una justificación para alentar la concentración del poder en pocas manos y la legitimación de prácticas autoritarias que pongan en entredicho el régimen democrático.

Lula en Brasil, ha retomado con firmeza las riendas del Estado, deterioradas severamente por la administración de Bolsonaro y, apartándose de las prácticas clientelares, está incorporando a los excluidos, a través de los poderes locales, en la formulación e implementación de políticas sociales redistributivas e integradoras. Junto con ello, las inversiones públicas en los sectores industriales y agrarios, bajo una perspectiva de largo alcance, están modificando el perfil de la economía brasileña y desatando su potencialidad a fin de desempeñar un papel cada vez más protagónico en el nuevo mundo multipolar.

Petro en Colombia se ha enfrascado en la paz total, en un contexto donde sus iniciativas son saboteadas, tanto en el parlamento y en el ámbito del poder judicial, como por las acciones bélicas impulsadas por los grupos de interés enemigos de la paz. Sin duda, está avanzando, aunque lentamente, en otras reformas que le pueden dar dividendos políticos que fortalezcan su autoridad, como la reforma educativa, la de salud y la de pensiones.

En Chile, Gabriel Boric, ha sufrido, en parte por su maximalismo, lo embates de una derecha que ha saboteado la reforma constitucional y que tiene suficiente fuerza en el parlamento para postergar sus iniciativas que podrían enriquecer su autoridad y capacidad de maniobra y avance.

En suma, tal como se puede apreciar en este ligero esbozo, en los diferentes países de América Latina hay material suficiente para aprender de lo que está sucediendo en nuestro continente, pero aún hace falta dejar de lado la visión fragmentada por país y los conceptos que identifican como progresistas a estructuras “populares” clientelistas, manipuladas por intereses corruptos de grupo. En su lugar hay que impulsar una estrategia política acumulativa del cambio que forme ciudadanos educados y capacitados alrededor de organizaciones autónomas, de tipo comunal, asociativo y solidario.

 

Enviado a SURCOS por Miguel Sobrado.

El triunfo de Diego Miranda es un triunfo del progresismo

Óscar Madrigal

El hecho político más importante de las elecciones municipales del pasado domingo es el triunfo de Diego Miranda, de Juntos por San José, en la Capital. No solo porque ganó en la principal municipalidad del país, que tiene un presupuesto más grande que muchos ministerios e instituciones, sino porque derrotó a una camarilla que hasta el domingo parecía invencible. La derrota de Johnny Araya y del Partido Liberación Nacional era impensable hace una semana, nadie pensaba que Johnny saldría de su feudo DERROTADO.

Además, es un triunfo de un grupo político cantonal PROGRESISTA e incluso podríamos catalogar como de izquierda. Liberación Nacional sale derrotado no por un partido de derecha sino por un partido progresista, que no es de derecha.

Este triunfo se debe en buena medida al liderazgo de su candidato Diego Miranda, que mostró coraje para enfrentarse a la corrupción, la prepotencia y el matonismo del grupo de Johnny, así como una persistencia y sacrificio indispensables para ganarle a la camarilla liberacionista gestada y anquilosada en la Municipalidad por 30 años.

Sin ese liderazgo no hubiese sido posible ese triunfo.

El Hecho Político es que un partido cantonal progresista ha ganado la principal municipalidad del país. Esto es de un enorme valor político y de una gran trascendencia.

Nada debe opacar este triunfo, que es un triunfo -por definición- contra la derecha.

Hace unos días escuché a un politólogo extranjero acuñar el término GESTIONAR LA DISIDENCIA, que me pareció interesante. El pasado, no solo en el país, corrobora que la izquierda nunca ha sabido cómo gestionar la disidencia. Los disidentes, los que discrepan o discuten y cuestionan las cosas, generalmente optan por salirse, expulsarse o simplemente apartarse del partido. Y, por regla general, se convierten en enemigos, aplicando aquella regla estaliniana del que no está conmigo está contra mí. A lo mejor, también, pesa mucho en nuestra conciencia la idea del partido monolítico leninista de su obra “Qué Hacer”. Lo cierto es que podemos hablar, negociar y llegar a acuerdos con grupos y partidos de la derecha e incluso muy de derecha, pero jamás con un exmiembro del partido o de la izquierda. Esos resultan peores enemigos. Con el paso de los años, esta conducta política me parece un absurdo político monumental, que produce que la izquierda viva constantemente peleando entre ella. Digo esto porque Diego Miranda es un disidente.

El nuevo alcalde encontrará enormes dificultades para cambiar la Alcaldía y para impulsar sus proyectos. Los mandos superiores del ayuntamiento están tomados por los lugartenientes de Johnny Araya y tienen muchos privilegios que perder. El gobierno de Miranda tendrá que contar con el apoyo decidido de todas las fuerzas progresistas y de izquierda, si él quiere y los partido afines, para hacer el cambio que todos esperamos. Necesariamente debe ser un gobierno de cara a los vecinos porque solo así podrá vencer la corrupción.

El Frente Amplio tendrá el deber moral y el compromiso con los sectores populares de San José, de apoyar este gobierno municipal, hacer los acuerdos políticos necesarios e incluso pactos políticos a mayores plazos, para construir una alternativa en San José duradera contra la derecha y la extrema derecha.

Con este triunfo, al progresismo puede abrírsele una posibilidad política para tener alguna alternativa seria en las próximas elecciones presidenciales.

La tanda de las elecciones municipales: caliente pero crudo, como en las panaderías de pueblo

Abelardo Morales-Gamboa

No fue ninguna sorpresa que el abstencionismo volviera a ganar y por tandeada en estas estas elecciones municipales de 2024. El partido Liberación Nacional que obtuvo la mayor cantidad de alcaldías y de votos es el gran perdedor al ver caer un número considerable de alcaldías respecto a 2020, arrebatadas por otros partidos nacionales y locales. Los feudos locales en torno a un caudillo liberacionista se comienzan a desdibujar debido precisamente a la imposibilidad de la reelección y la incapacidad de renovación de sus candidatos. La derrota en el cantón de San José, la capital del país es la gran noticia. No obstante, su hegemonía local aún se mantiene en feudos importantes.

El ascenso de Unidos Podemos, uno los partidos neoliberales aliado al gobierno y desprendido del Movimiento Libertario, así como las alcaldías ganadas por el Liberal Progresista y la relativa recuperación de la Unidad Socialcristiana, son las principales novedades. Cómo se repartieron los votos de los partidarios del presidente Rodrigo Chaves es también un enigma. Otros partidos desaparecen del mapa electoral.

Difícilmente alguien pueda celebrar con genuino triunfalismo los resultados de un proceso que muestra, además del abstencionismo, las fracturas del sistema político local y un difuso mosaico donde más que las ideologías, los programas de gobierno o la lealtad a una organización política, los comicios podrían estar mostrando el peso de los cacicazgos, de las fidelidades territoriales y los protectorados locales, lo que seguramente explica por ejemplo la reelección de Mario Redondo en Cartago. Otra subjetividad política se cuece entre los excesos de autoritarismo y anti-institucionalismo, por un lado, y una nueva geografía social de los poderes locales, por la otra.

Es muy temprano para hacer un balance objetivo de esta contienda electoral, pero los datos muestran las puntas de una situación política que se mueve entre el desasosiego y la pérdida de ilusión de la población costarricense en las representaciones formales de la democracia. Todo se reduce a esa percepción ciudadana de que ir a votar no sirve, el voto como poder ciudadano se ha perdido, lo han neutralizado, nada cambia o cambia siempre por algo peor.

Así que el abstencionismo se recarga con la energía de la desconfianza social y de las incertidumbres diarias. Es más importante comer, poder comprar los zapatos escolares de los niños, pagar el alquiler y los servicios básicos, en varios cantones además lo es poder tomar agua limpia, que las promesas de los políticos locales que no hablan de eso. Pese a lo que señala el Código Municipal, casi no hay cantón en el país donde se hayan elaborado planes de desarrollo local pues la política municipal prácticamente se reduce a recoger basura, limpiar el alcantarillado y a cobrar impuestos y patentes. Esa es la esencia de la municipalidad neoliberal, reducida al mínimo de sus funciones.

La opción de los electores por lo alternativo no fueron las propuestas de la izquierda, ni siquiera hacia la socialdemocracia de corte liberal que asoma en algunas tendencias del Frente Amplio. La ruptura de algunos pactos locales en los que participaba afectó las posibilidades de este partido que solo ganó una alcaldía. Una tendencia hacia el conservadurismo, ya no solo neo-pentecostal sino neoliberal, fue posible también precisamente por la imposibilidad del oficialismo de participar en estas elecciones. Este vacío no fue llenado por un cambio progresista.

Así entonces se puede ir redibujando un cuadro de dominación política ideológica marcada por un afincamiento conservador en la política local representada por los partidos neoliberales, por una hegemonía cada vez más feudalizada de los partidos tradicionales y la retirada de los movimientos sociales, de las luchas populares por derechos ciudadanos en los barrios o en las comunidades.

Frente a este dato y el del abstencionismo, no hay ganadores, todos perdemos.

Seguridad en Costa Rica: ¿Más cárceles y limitación de derechos humanos es la respuesta?

Martín Rodríguez Espinoza

No cabe duda de que el territorio costarricense ha pasado de ser «puente» a ser bodega y centro de distribución, y que esto ha provocado que el Costa Rica empiece a ser fraccionado entre diferentes grupos narcos.

Tampoco cabe duda de que este creciente ingreso de bandas o carteles de la droga tienen un ligamen directo con sectores corruptos de la política de muy alto nivel, desde el ingreso a territorio nacional del capo de la droga mexicano Caro Quintero en 1985 cuando el expresidente de la República, Daniel Oduber Quirós, viajó junto a Quintero en un avión privado, y esto facilitó el ingreso del narcotraficante. La denuncia del exdiputado de entonces, Jimmy Zúñiga, y el «alboroto» no impidió el establecimiento del narco mexicano en el país.

Mucho antes, para la campaña electoral en la cual fue electo presidente, 1974-1978, recibió dinero del narcotraficante estadounidense Lionel James Casey. Todo salió a la luz cuando fue investigado por la Comisión Legislativa sobre el Narcotráfico, conformada en el período 1986-1990. En el segundo informe de la Comisión, se recomendó de forma enfática su renuncia a todos los cargos públicos que ostentaba.

En 1992, el ejemplar N0 410 de la revista Rumbo se tituló “Cómo se reparten los bienes de Oduber”. En esta edición, se hizo un recuento del patrimonio que mantenía el expresidente al fallecer. Se narra que tenía más de ¢800 millones en cuentas bancarias. Poseía fincas cuya extensión sobrepasaba las dos mil hectáreas, en las que hubo alguna vez una centena de caballos árabes. El origen de tantas riquezas es confuso, teniendo en cuenta que fue burócrata casi toda su vida. (Semanario Universidad)

Luego se dieron muchos casos de carteles de la droga financiando campañas electorales de candidatos a la Presidencia de la República, a puestos en la Asamblea Legislativa, alcaldías, regidurías en municipalidades y se dieron casos de encarcelamiento de algunos (no todos) que ocuparon esos cargos y trabajaban para los narcos. Igual jueces, policías, agentes del OIJ y fuerzas policiales especiales.

Lo último, narcotraficantes investigados, se pasearon por los pasillos de la Asamblea Legislativa para hablar «de negocios» con diputados y diputadas.

Menciono todo esto para ilustrar que el tema del narcotráfico y la corrupción política viajan de la mano, trabajan juntos y mientras financien campañas electorales y el Tribunal de Elecciones sea cómplice por inacción, esto seguirá sucediendo.

Hoy, dicen que con «gran preocupación», los representantes de los diferentes poderes de la República, Ejecutivo, Legislativo y Judicial, se reúnen para desarrollar una «estrategia» de seguridad para enfrentar la creciente ola de asesinatos producto de la guerra por territorios de diferentes grupos narcotraficantes.

El problema de esto es que el VERDADERO problema, el de fondo no se atacará y se implementarán propuestas de más cárceles (privadas), represión, limitación de derechos humanos y ampliación de periodos carcelarios que significarán para el Estado costarricense una enorme carga económica que ellos sí están dispuestos a sacrificar.

¿Y cuál es el verdadero problema, el de fondo?, el desempleo, la pobreza, el hambre, la miseria, el congelamiento salarial, la falta de vivienda, la corrupción, el saqueo de las arcas del Estado mediante el fraude político empresarial, la evasión y elusión al Fisco, el contrabando, la exoneración de impuestos de forma privilegiada a los sectores empresariales más grandes, etc, etc.

En Costa Rica, hoy, en pleno inicio de 2024, más de 160 mil jóvenes no estudian ni trabajan porque se cierran las puertas para hacerlo. Hablamos de jóvenes de entre 15 y 24 años, de ellos el 50% tienen bachillerato y más de 8 mil son profesionales, esto según la más reciente Encuesta Continua de Empleo publicada por el Instituto Nacional de Estadística y Censo, INEC. Este crecimiento, del 27%, se da en comparación entre octubre y diciembre del 2022 y el mismo periodo del 2023. Este terrible dato es solamente entre jóvenes, no adultos y adultos mayores, lo que en conjunto da resultados catastróficos para este país.

Y usted, que tiene la gentileza de leerme se preguntará, ¿Que tiene que ver una cosa con la otra?, pues todo.

¿A manos de quién van a parar esos miles de jóvenes desempleados, en qué van a trabajar, cómo van a sobrevivir y llevar alimentos a sus familias?

Si a esos datos le agregamos los miles de jóvenes que NO tienen acceso a las universidades, o lo que ni siquiera terminan la primaria y/o la secundaria, tendremos una bomba de tiempo entre manos.

¿Quiénes son los responsables?, los únicos responsables de esto son los políticos corruptos que han gobernado este país en los últimos 50 o 60 años, esos que recortan a la educación, a la vivienda, al desarrollo agroindustrial. Los que mediante corrupción saquean las arcas del Estado, los que estafan al Estado, los que mismos que hacen amigos de los negocios oscuros de los casinos, del lavado de dinero y tráfico de seres humanos y prostitución. Los mismos que para llegar a un cargo público compran votos y/o son financiados por grupos de narcos.

Una opción verdadera, honesta. Propuestas reales, concretas de desarrollo del país NO hay en estos momentos en el país, todas son falsas o superficiales.

El peligro es lo que salga de esa Asamblea Legislativa, todas las propuestas serán represivas y abusivas contra los derechos humanos, la privatización de cárceles como negocio de algún tagarote, más policías, y otras graves propuestas.

Imagen ilustrativa.

Nosotros el pueblo

Por Memo Acuña (Sociólogo y escritor costarricense)

Enfundados con banderas republicanas del candidato Donald Trump y bajo el lema “Recuperemos nuestra frontera”, un grupo de personas autodenominadas “El ejército de Dios” llegó en los últimos días a las inmediaciones de Río Bravo, fronterizo entre México y Estados Unidos, uno de los principales puntos de ingreso de personas migrantes provenientes de Centro y Sur América.

Autoconvovados bajo la idea de servir de muro de contención humana al ingreso de cientos de personas a su país (EEUU), llegaron a la zona fronteriza en caravanas identificadas con consignas religiosas, en defensa de la vida, las armas, el país y en contra de lo que consideran la amenaza migrante.

Dueños de un enfoque restrictivo, buscan posicionar desde ya las ideas antiinmigrantes impulsadas por Donald Trump de cara a las elecciones nacionales de noviembre próximo. Con este enfoque, se identifica una inmensa mayoría de votantes, a los cuales las ideas populistas de la amenaza migrante les han calado profundamente.

“El ejército de Dios”, como se hacen llamar, está listo para actuar de oficio “cazando” migrantes en la frontera y defender así su territorio de “gente mala”, concepto que han logrado socializar de forma amplia.

Se llaman así mismos “Nosotros el pueblo”, frase con que inicia la Constitución de Estados Unidos. Uno se pregunta entonces cual idea de pueblo es la que subyace tras estos esquemas excluyentes y discriminatorios.

Arrogarse el derecho de decidir quién entra a un país bajo conceptos racializados, habla de cuán distintantes estamos de construir sociedades inclusivas y solidarias. No quisiera pertenecer a ningún “nosotros” ni ningún pueblo con estas ideas despectivas.

Hay otras formas de construirnos como experiencia colectiva. Seamos ese otro pueblo incluyente y amplio. Seamos nosotros ese otro pueblo levantado desde la inclusión y la convivencia.

Fin de una dictadura

Freddy Pacheco León

Sin duda, Johnny Araya se había constituido en un dictador para los josefinos. No importaba por cual partido se postulaba, el clientelismo político, unido al más alto abstencionismo del país, y con la maquinaria municipal a su servicio, hacía imposible enfrentarlo en una contienda electoral justa.

Pero al revelarse los actos de corrupción que están siendo procesados por la Fiscalía y la Contraloría, así como al haber fracasado sus intentos para que la Sala Constitucional, le abriera la puerta para otra reelección, empezó, como el tango, su cuesta abajo.

Al imponer a su vicealcalde Vargas como candidato, y al evidenciarse su maniobra para ser eventualmente nombrado como «gerente municipal», con la clara intención de seguir con su dictadura, empezó a perder el apoyo que tenía entre un grupito de humildes vecinos, que con oscuras maniobras, acudían a votar por él.

El joven historiador Diego Miranda, al irle conociendo mejor que nadie sus debilidades y ambiciones, percibió que, con esfuerzo y decisión, le podría ganar la elección al candidato que le iba a servir a Araya, desde la alcaldía. ¡Jamás Johnny lo creyó posible!, pues en su arrogancia, no concebía que ese «regidor, necio e inexperto», le podría derrotar en «su San José».

Ahora, desvelado por las siguientes semanas, y con una sanción de suspensión que lo alejará del municipio, seguramente le dirá a los periodistas, que él no fue derrotado pues no era candidato, y que, como bachiller en agronomía, se irá a sembrar cítricos a su finquita, para descansar merecidamente, después de haberse sacrificado más de 30 años, por los malagradecidos josefinos que ahora no apoyaron a su candidato a alcalde…

Rumbo a los 100 años de la Revolución Dule

Kevin Sánchez Saavedra, catedrático universitario

31 de enero de 2024

El querido y siempre recordado Arysteides Turpana escribió alguna vez, que en 1903 Panamá dividió Dulenega, surgiendo dules colombianos y dules panameños. Pero en 1925 la Revolución Dule desafió la civilización impuesta, guiado por sus abuelos y abuelas líderes, exactamente el 25 de febrero de 1925, la independencia de Guna Yala​ marcó la victoria colectiva.

Hoy ellos se preparan y nos preparamos para la celebración a lo grande del centenario de la revolución. Desde que supe de esta gesta histórica he admirado la fortaleza del pueblo gunadule y me he solidarizado con su resistencia. En el escaso trecho que queda para la celebración del centenario me uno al recuerdo y honra de quienes a lo largo de generaciones han forjado su propio destino como nación. ¡Felicitaciones!

Programa Alternativas: De cara a las elecciones municipales y el poder popular

Por Sofía Jiménez Murillo

El programa radial Alternativas transmitió una programación enfocada al acontecimiento de las elecciones municipales 2024, programas para el domingo 04 de febrero.

En el segmento de esa emisión, Luis Ángel Salazar Oses, filósofo y promotor de desarrollo comunal, recordó el lema de Alternativas —Pensar libremente para crear un país integralmente mejor—. Recuerda que el gobierno es popular, representativo y participativo, según la Constitución Política del país. Frente a las elecciones municipales del próximo domingo, el Sr. Salazar invita a considerar que las alcaldías deben estar al servicio de la comunidad.

En conjunto con la licenciada Irené Barrantes Jiménez  —candidata a la segunda vicealcaldía en San Ramón por el partido Frente Amplio—, la Sra  Edna Julia Rodríguez —candidata a síndica por el partido Avance Santo Domingo— y la bachiller Alejandra Valverde Alfaro —candidata a regidora por el partido Alianza por Sarchí— se efectuó un diálogo crítico sobre las propuestas de cada partido.

¡Le invitamos a escuchar la programación de Alternativas a través de éste enlace: https://www.facebook.com/AlternativasGrecia/videos/1449120735959795!Le recordamos que la programación de los viernes de Alternativas puede escucharla, retransmitida, los sábados a las 10 p.m a través de Radio Actual – 107.1 FM.

Intimidades del terruño: Me defendí contra un intento de estafa telefónica

Alberto Salom Echeverría

Un día de estos discurría en mi vehículo muy contento manejando hacia la barbería a quitarme todo “el mechero”, incluida la barba desde luego, para que mi amigo el barbero tuviera algo que cortar.

Andaba alegre, como casi siempre. Esta vez, con mayor razón porque tengo una noviecita, una mujer buenísima; no piensa en muchas cosas como yo, aunque sí compartimos muchos valores de los buenos; el sentimiento de solidaridad hacia los demás, anexo a ello el desprendimiento respecto de lo material, la preocupación por la Naturaleza que la hemos enfermado los seres humanos merced a la producción letal de combustibles fósiles de efecto invernadero, la preocupación por un mundo más humano, etcétera.

El asunto de hoy radica en que, a medio camino entre mi casa y la barbería, recibí una llamada y desoyendo consejos de no hablar por teléfono cuando uno está al volante, disminuí la velocidad considerablemente y atendí la llamada. Era uno de esos telefonemas impertinentes de un anónimo que me dijo: “Aló, ¿hablo con don Alberto Charlon Echeverría? Me preguntó el interlocutor. Les cuento que yo ya me los conozco, los tengo bien pintados, desde que comienzan a hablar al inicio en un tono muy formal y, si se equivocan al pronunciar sobre todo mi primer apellido (lo que resulta frecuente, por lo polos que son), los descifro más rápido y fácilmente.

A mí me complace por mi carácter vacilarlos un rato (advierto que recomiendan no hacerlo), entonces le dije: “No señor, no soy esa persona, probablemente se equivocó de número”. El tipo de inmediato hizo una pausa y repitió mi nombre y apellidos despaciosamente. Esta vez los pronunció correctamente, aunque trastabilló un poco de nuevo en el patronímico Salom. Me sirvió para ver una vez más que lo tienen a uno bien estudiado, pues me sacó todo el “pedigrí”. Yo lo saludé cortésmente, pero hice unas inflexiones en la voz como dejando ver cierto hastío, o más bien una “agüevasón” para ser franco: “siiií, queeé se le ofrece.”

A partir de ese momento, el sujeto seguramente advirtió que algo no andaba muy bien en mi ánimo, porque se precipitó el hombrecillo, mostrando él también un cambio en su ánimo y cambió su tono “educadito” del inicio a otro más seco y directo, casi como de burócrata que quisiera concluir la tarea rápidamente. Pues sí, apretó el acelerador y “en un dos por tres” y me dijo que era de la muni de Coronado, y que una finquita que yo tengo ahí la habían pasado a cobro judicial; me agregó en un tono aún más imperativo que se me había comunicado a mi correo electrónico desde el 8 de enero. Me dijo mi correo y lo expresó correctamente. Yo obviamente no se lo corroboré. El tipo, siempre “a gas pegado”, repite una vez más mi nombre y apellidos, como esperando ahora que yo le corroborase lo que él iba puntualizando; supongo que quería llevarme hasta tocar el tema crucial para él de la tarjeta del banco, para obtener el número de esta, y así cumplimentar sus fechores designios.

A estas alturas del “partido” yo lo interrumpí, ya dando signos de impaciencia, porque me acercaba a la barbería y, la verdad, además, porque venía escuchando por “Spotify” a “Paquita la del barrio”, que cantaba la cancioncita más popular suya conocida como “Rata de dos patas” que, aunque nos mete una insultada de “madre” a los varones, me divierte mucho y, el tipo no me dejaba escucharla como yo hubiese deseado. La verdad, ya francamente ahíto lo interrumpí y le dije que personalmente me haría presente a la municipalidad, ya que yo por teléfono no estoy acostumbrado a resolver nada. Ahí fue donde “la mula botó a Genaro”, pues el estafador se desenmascara al sentirse derrotado en su propósito e inicia una sarta de insultos bien groseros que, principiaron con el adjetivo de “estúpido” rompiendo toda cordialidad conmigo, e inclusive salió a relucir el nombre de mi santa madrecita a quien la llenó de denuestos que, por supuesto ninguno le llegará jamás.

Desde luego, ahí yo mismo me encanfiné, por dicha venía medio oyendo a “Paquita la del Barrio” cantando “Rata de dos patas”, me quedó de maravillas porque me serví de su letra furibunda y le enderecé al individuo toda la retahíla de adjetivos degradantes que Paquita un día le espetó en esa canción, al hombre que la maltrató y que después se ha hecho extensiva contra todos los “machos misóginos. ¿Qué no le dije? Le lancé casi todo el repertorio: “rata de dos patas”, “animal rastrero”, “culebra ponzoñosa”, “sabandija relamida” recuerdo haberle dicho también y, le agregué que se iba a quemar en los infiernos (¿cuáles?), por sinvergüenza; todo lo anterior junto a un largo etcétera; con todo ello me puse a la altura de los improperios que a su vez me aderezaba mi adversario “el estafador”, en realidad estuvimos de tú a tú. Yo, considero que no desmerecí en nada, fue una “batalla” telefónica bien ceñida que, nunca debió ser.

Recomiendo a mis familiares, amigos lectores, no seguir jamás la ruta mía. Se debe en realidad cortar la comunicación lo más rápidamente posible. A mí es que me gusta la “jodedera”, pero en casos como este, sin duda uno se expone. Con todo mi amor para familiares y amigos.

Chaves y Pilar atinan en el diagnóstico: la medicina aplicada pone en estado de invalidez al paciente

José Luis Valverde Morales

Costa Rica se volvió un enfermo esclerótico, lleno de grasa, aquejado de diversos males, pesado, le cuesta moverse, la cantidad de medicamentos aplicados en el tiempo complicaron su salud, los políticos tanto decían quererlo, entre todos casi lo matan.

Moverlo es poner a caminar un añoso, pesado elefante, lleno de arneses, para colmo de males, con un montón de gente encaramada en sus cansados lomos.

Rodrigo Chaves, muchos años fuera, laborando en un organismo internacional, donde llegaba con dinero ajeno del Banco Mundial, sus decires eran órdenes.

Su escudera Pilar Cisneros, siempre laboró en empresas periodísticas privadas y negocios propios, señalando defectos de la administración pública, sin vivirlos en carne propia.

SOPLAR Y HACER BOTELLAS

Los dos pensaron, llegar al Poder Ejecutivo uno, al Legislativo la otra, era nada más soplar y hacer botellas.

Remozar al estado enfermo no requiere pócimas, medicamentos antojadizos, por parte de quienes no saben de la salud del Estado a la medida, al final, el desconocimiento, soberbia, ignorancia, prepotencia, en dos años más, de no enmendarse los tratamientos, lo van a dejar al borde de la inacción, en lenta agonía.

Escuchar a Chaves, como economista dándole clases de derecho a los abogados de la Contraloría, es como poner a un astrofísico en un quirófano a efectuar una cirugía a corazón abierto.

El abordaje del paciente debe hacerse desde múltiples especialidades, a nadie en su sano juicio, salvo en situación de emergencia de vida o muerte, se le ocurriría una intervención quirúrgica sin exámenes previos, el conocimiento integral de la salud del enfermo.

BENEFICIO

Dándoles el beneficio de la duda, cuando Pilar y Rodrigo hablan de la salud física del Estado y las instituciones, digamos, en el mejor de los casos, lo hacen de buena fe, no obstante, con la ignorancia, desconocimiento, arrogancia, prepotencia, están metiendo el bisturí en el lugar equivocado.

Como habitante de este país, la más saludable lección aprendida, es la reciente crisis con la contaminación del agua, primero silencio, luego, como de costumbre repartición de culpas, con el consabido corte de cabezas, para el caso, la del presidente ejecutivo de Acueductos y Alcantarillados, hasta que llegaron los especialistas e investigadores de la vilipendiada Universidad de Costa Rica, a sacarle las castañas del fuego al confundido Poder Ejecutivo.

Si en los dos años restantes, Chaves y Cisneros se dedicaran a tender puentes, en vez de dinamitarlos para algarabía de la legión de resentidos, quien quita, como país lo pongamos a volar, en vez de seguirle poniendo plomo en las viejas y cansadas alas.