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El relato chavista

Oscar Madrigal

Dicen los que saben de política que lo más importante de un movimiento, partido o agrupación es el RELATO que logren implantar en el imaginario popular o nacional. Por relato se entiende el cuento, la narrativa o más concretamente en la política, el discurso que se construye en favor de una ideología o posición política.

El RELATO es lo más importante de cualquier movimiento político.

En el caso del Presidente Chaves su relato claramente es Anti-Sistema, está dirigido contra el “establishment”, tanto contra los poderes del Estado los diputados, los magistrados, los jueces, como contra los empleados públicos, los mandos medios, la prensa canalla y las instituciones públicas. El ataque es continuo contra la Caja o las Universidades que sabe que son emblemas nacionales pero que le permiten medir fuerzas.

Parte del relato es que no lo dejan gobernar, cambiar realmente las cosas como él quisiera ya sea por el entrabamiento legislativo o de la judicatura como la Sala IV o porque la burocracia lo sabotea. El presidente Chaves es la víctima del engranaje burocrático corrupto que le impide hacer avanzar el país.

Es un mensaje que se plantea entre el “buen pueblo” que él representa y la élite que ha corrompido el país. Es presidente -precisamente- por culpa de los presidentes que lo antecedieron en el cargo, acaba de decir. En otras palabras, los expresidentes crearon un sistema o régimen corrupto, de privilegios que es necesario cambiar.

Este relato del presidente Chaves ubica a los movimientos populares como cómplices o instrumentos de la élite y de los privilegiados; de esta manera los estudiantes universitarios son esbirros de los rectores o los sindicatos cómplices de los privilegios del sistema, ya sea de los altos salarios de los burócratas o de los mismos privilegios de esas organizaciones.

Las organizaciones sociales más combativas son colocadas como cómplices y defensoras del sistema corrupto y privilegiado.

Se dice que RELATO mata DATO. Es decir, que a pesar de que se insista en que el arroz no bajó de precio como se decía, o que el presupuesto universitario se dedica en buena parte a becas, o que el estudiantado proveniente de colegios públicos es muy mayoritario, así como cualquier otra estadística, no pesan en el pueblo porque la narrativa es que todo sucede no por culpa del gobernante, sino de los grupos y del sistema que no lo deja actuar. Las estadísticas o los datos económicos y de otro tipo NO matan el relato de Chaves.

Gobiernos autoritarios como el del Presidente Chaves son una variante del Neoliberalismo, no son anti-neoliberales. Esta variante les permite blanquearse del desprestigiado neoliberalismo y profundizar aún más las políticas neoliberales a través de un gobierno con tintes autoritarios. La esencia sigue siendo aún más neoliberal que los anteriores gobiernos, como vemos cuando propone vender el BCR o privatizar servicios de la Caja, pero impulsada esa política desde posiciones menos democráticas. Estamos en presencia de un neoliberalismo más radicalizado.

El relato de Chaves también se dirige a golpear la llamada democracia liberal, en tanto es fundada en principios como el Estado de Bienestar, el Estado de Derecho y el respeto a las minorías.

Chaves y su política no han logrado polarizar a la sociedad costarricense que era otro de sus propósitos y parece que no logrará hacerlo. Nunca se propuso ganar a las organizaciones sociales como lo han hecho otros gobiernos, aunque si trató de neutralizarlas y deslegitimarlas.

Ante el RELATO del presidente Chaves los partidos progresistas y las organizaciones populares que realmente defienden los intereses del pueblo y del país, tienen que elaborar un RELATO alternativo. Hasta el momento el relato de estos grupos ha sido el de la Resistencia, que me parece ha dado buenos resultados. Pero hay que afrontar el futuro con nuevas propuestas que solo pueden sustentarse en una nueva política de unidad social-política, de un movimiento político que aglutine a todas y todos los interesados no solo en derrotar el despotismo sino de consolidar un Estado de Bienestar y de Derecho en bienestar de las mayorías.

Carlos Alvarado visto a través de los lentes de Ottón Solís

Luis Paulino Vargas Solís

Una vez más, viene don Ottón a decirnos que Alvarado se echó al hombro el titánico cometido de salvar el Estado social y, en especial, de “salvarlo del neoliberalismo”. A lo cual se agrega: “se logró así evitar la crisis”.

La posición de Solís es insostenible, cuando, en realidad, hay mucha evidencia que respalda la tesis de que el gobierno de Alvarado dejó un legado de clara tonalidad neoliberal. No habrá sido neoliberal al 100%, ya que, puestas así las cosas, ni siquiera Margaret Thatcher podría haber sido considerada neoliberal. Pero ese tipo de purismos dogmáticos no merecen que se les preste atención.

Es un legado, neoliberal en lo ideológico, siniestro en sus destructivas consecuencias:

– Los presupuestos para la educación, en todos sus niveles, desde la preprimaria hasta las universidades, van cuesta abajo, en pronunciado declive.

– La deuda estatal con la Caja crece y crece, sin que Alvarado nos haya legado ningún arreglo.

-Ni mínimamente transparente y confiable- para atenderla. Todo lo cual vulnerabiliza los servicios de atención a la salud, y entrega pretextos que el gobierno de Chaves aprovecha para dinamitar la sostenibilidad de tan importante institución.

– Las políticas de vivienda popular están prácticamente congeladas.

– Los servicios de atención a las personas mayores y a la niñez viven un proceso de acelerado deterioro.

– La inversión pública está reducida a su mínima expresión.

– En materia de combate al fraude tributario, el legado de Alvarado fue, en el mejor de los casos, muy pobre. Chaves y Nogui Acosta han terminado de desbaratarlo.

– A la policía le toca trabajar en condiciones materiales realmente vergonzosas.

– El presunto combate a los “privilegios de los empleados públicos”, han dado lugar a un deterioro brutal. Hoy los salarios reales promedio en el sector público están en niveles de hace 13 o 14 años e, inevitablemente, seguirán retrocediendo (todo lo cual, no lo dudemos, hace muy feliz a don Ottón).

– Los problemas del empleo son catastróficos, y las políticas públicas carecen de ninguna herramienta eficaz para tratar de por lo menos aliviarlos.

¿Que evitaron la crisis? ¿Y como se llama lo que estamos viviendo, en medio de una espiral de violencia descontrolada, una crispación y polarización política extremas, servicios públicos al borde del colapso y una población hastiada, frustrada y furiosa?

¿Qué había que hacer todo eso, porque otra vía no había? Lo cual es la respuesta más neoliberal que se podría dar. Es el mismo TINA de Margaret Thatcher: discurso único y alternativa única.

Concluyo: los problemas que arrastramos vienen de muy atrás. No nacieron con Chaves ni tampoco con Alvarado. Pero si Alvarado se encargó de agudizarlos, con Chaves vamos de cabeza al abismo.

Helen Wills, tenis y arte

Gabe Abrahams

Helen Newington Wills (1905-1998) nació en Centerville, en el condado de Alameda, California, el 6 de octubre de 1905.

Los orígenes de Helen Wills eran mayoritariamente europeos, aunque su abuelo paterno Thomas Wills tenía origen hebreo por vía de su madre Drucilla Jane Solomon.

El padre de Helen, Clarence Wills, fue cirujano y su madre, Catherine Anderson, se graduó en Ciencias Sociales en la Universidad de California, Berkeley, inclinándose por la cultura.

Helen Wills fue educada por su madre hasta los ocho años y, tras eso, acudió a la escuela, destacó como estudiante y se graduó en la Anna Head School en 1923. Finalmente, accedió a la Universidad de California y se graduó en Bellas Artes en 1925.

Wills empezó a jugar al tenis siendo muy joven y ganó su primer título importante en 1921, el individual femenino del Estado de California. Con potentes saques y precisos remates, en los años siguientes a ese primer triunfo, dominó primero el tenis de su país y después el tenis mundial. Un dominio que se extendió durante dos décadas y que ella conjugó con su faceta artística.

En 1923, Helen Wills ganó su primer título individual de Estados Unidos. Y, en 1924, repitió triunfó y alcanzó la gloria olímpica, al conseguir dos medallas de oro en los Juegos Olímpicos de París. Wills venció en el individual y el doble femenino, este último junto a su compañera Hazel Wightman. El tenis olímpico se disputó en canchas de tierra batida del Stade Olympique Yves-du-Manoir de Colombes, un suburbio al noroeste de la capital francesa.

Tras su doble oro olímpico, Wills todavía fue más implacable con sus rivales. Desde 1926 hasta 1932, no perdió nunca. Y, además, fue cinco veces campeona de Estados Unidos (1925, 1927-29 y 1931), con lo cual alcanzó las siete victorias, ocho veces ganadora de Wimbledon (1927-30, 1932-33, 1935 y 1938) y cuatro veces ganadora del Roland Garros, entre 1928 y 1932.

En esa etapa, Wills además se impuso en doce campeonatos de dobles individuales y mixtos de Estados Unidos, Wimbledon y Roland Garros.

Conocida como «Little Miss Poker Face» por su actitud estoica en la pista, Wills mantuvo a lo largo de su carrera deportiva una gran rivalidad con la estadounidense Helen Hull Jacobs.

En 1929, Helen Wills se casó con Frederick S. Moody. Tras divorciarse de él en 1937, se casó dos años después con Aidan Roark, del cual se divorciaría en la década de los años setenta. Su segunda boda coincidió con el declive de su carrera deportiva que duró hasta principios de los años cuarenta.

Deportista excepcional, dotada de gran talento para el deporte que practicó, Wills no solo cosechó victorias durante dos décadas y dejó registros casi imbatibles para la posteridad en el mundo del tenis, sino que también destacó en el arte.

Escribió varios libros de poemas como The Awakening (1926) o The Narrow Street (1926), dos libros sobre su deporte (Tennis en 1928 y Fifteen Thirty en 1937) y un libro de misterio, Death Serves an Ace (1939), a la vez que publicó decenas de artículos ilustrados por ella misma para The Saturday Evening Post y otras revistas.

En su faceta de pintora, Wills realizó dibujos y pintó cuadros, exponiendo en las principales galerías de Nueva York o Londres. En 1929, Wills llevó a cabo su primera exposición de dibujos en la Cooling Gallery de Londres.

La relación de Helen Wills con el arte no se limitó solamente a sus propias creaciones. El escultor armenio Haig Patigian dedicó a Wills la escultura Helen of California (1927), hoy expuesta en el Young Museum de San Francisco, el escultor estadounidense Alexander Calder las esculturas Helen Wills (1927) y Helen Wills II (1928) y su compatriota Edward McCartan la escultura Helen Wills Moody (1936).

Durante la década de los años veinte, Wills mantuvo una estrecha relación con algunos de los más notables artistas del Realismo Social en Estados Unidos como el escultor, pintor y muralista Ralph Stackpole. El Realismo Social tenía y tiene como objetivo principal plasmar la realidad de la clase trabajadora.

En 1930, Wills conoció en el estudio de San Francisco de su amigo Ralph Stackpole a la pareja de artistas mexicanos Frida Kahlo y Diego Rivera, este último pintor realista, cubista y muralista de categoría con un importante compromiso político y social en su obra. Rivera se entusiasmó con Wills e inició una relación artística con ella. Rivera pintaba y ella posaba.

En 1930, la retrató. Y, en 1931, la inmortalizó al dibujarla en el mural La Alegoría de California del club de la Bolsa de San Francisco como figura central que representaba a Calafia, una mítica reina asociada a California que según la tradición lideró un reino de mujeres negras y guerreras.

El mural, primer fresco de Rivera en Estados Unidos, justo debajo de Wills-Calafia, mostraba a un hombre con un compás al lado de un trabajador, a otro hombre con un modelo de aeroplano junto a otro trabajador, a buscadores de oro y a dos obreros en las profundidades de la tierra. Imágenes que plasmaban la realidad social de California, en línea con el Realismo Social y el compromiso sociopolítico de Diego Rivera.

Años después, la pareja Kahlo y Rivera, artistas comprometidos y también destacados militantes comunistas, fueron claves en el asilo de León Trotski en México. Rivera lo gestionó y Kahlo acogió a Trotski en su casa de Coyoacán, desde su llegada a México en 1937. Trotski encontraría su final en México en 1940 a manos de agentes de Stalin. Poco antes, en septiembre de 1938, viviendo Trotski en México, había sido fundada por sus seguidores la Cuarta Internacional en las afueras de París.

Helen Wills, más allá del Realismo Social de las obras de Rivera en las que participó o de otras obras menores, aunque no exentas de interés, recibió sus principales reconocimientos por su carrera deportiva. En 1935, fue nombrada Atleta Femenina del Año por la Associated Press y, en 1959, ingresó en el Salón Internacional de la Fama del Tenis.

Durante los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, Wills poco a poco se encerró en su mundo y evitó las apariciones públicas, manteniendo a título personal tanto la práctica del tenis como sus actividades artísticas. De hecho, siguió jugando al tenis y pintando hasta edades avanzadas.

Helen Wills falleció el 1 de enero de 1998 en Carmel-by-the-Sea, Monterrey, California, a la edad de 92 años. Tuvo el detalle de legar su patrimonio a la investigación científica, algo que sin duda no les hubiese parecido mal a los artistas de izquierdas que tuvieron una estrecha relación con ella en otro tiempo. Legó 10 millones de dólares para el Instituto de Neurociencia de la Universidad de California, que pasó a llamarse Instituto de Neurociencia Helen Wills.

Y, principalmente, Wills legó para la posteridad una carrera deportiva y unos registros casi irrepetibles en el tenis y en el deporte. Sus medallas olímpicas y sus títulos en Estados Unidos, Wimbledon y Roland Garros lo dicen todo. Ganó lo que nadie había ganado ni ha vuelto a ganar. Redondeó todo eso con su comentada faceta artística, no tan conocida, más modesta que la deportiva, aunque repleta de obras de interés. La Alegoría de California fue el punto culminante de esa faceta. Por todo lo que consiguió en el tenis, muchos expertos del deporte de la raqueta consideran a Wills la mejor tenista del siglo XX. El obituario que le dedicó el New York Times fue rotundo sobre esa cuestión al describirla como «posiblemente la tenista más dominante del siglo XX».

¿Se acabaría la luna de miel entre «expertos» de OIT y maquillistas de la CCSS? (Parte VIII)

M.Sc. Rodrigo Arias López. Máster en Matemática Actuarial

Le doy continuidad a la parte VII mostrando datos del riesgo de vejez de IVM comparados con los proyectados en OIT-2008. En el Gráfico 1 observamos que OIT subestimó la cantidad de pensiones de vejez desde el primer año. Para el año 2022 la proyección en OIT-2008 fue de 104.417 pensiones de vejez; pero hubo 190.100, es decir, 85.683 más, que es un 85% de lo proyectado por OIT. Este error se debe a que OIT no utilizó la base de afiliados de IVM, sino la de cotizantes; la primera es 1,85 veces la segunda. Es decir, los expertos de OIT olvidaron a los afiliados que no cotizaron en 2008; pero que tenían cuotas a su favor y podían pensionarse con solo llegar a la edad de retiro, o volviendo a cotizar para cumplir con los requisitos de edad y cotización.

En el Gráfico 2 presento el gasto en pensiones de vejez sobre los salarios. Como OIT subestimó la cantidad de pensiones; pero infló la tasa de cobertura, también agigantó la masa salarial, por lo que el costo de vejez sobre los salarios que proyectó resultó completamente desviado de los resultados reales observados. Por ejemplo, en 2022, a pesar de los grandes esfuerzos que hacen en la CCSS por frenar el gasto, dejando que las pensiones se devalúen, el costo de vejez sobre los salarios fue 7,7% (¢924.000 millones / ¢12.000.000 millones), que es 115% superior al costo de 3,6% (¢831.944 millones / ¢ 23.335.548 millones) que estimó la OIT para ese año. Espero que Bonilla y Velazco ahora sí comprendan por qué dicen que el amor es ciego; pero si aún no, aquí AC lo prueban.

América Latina en el escenario internacional: el papel de la “quinta columna”

Gilberto Lopes

San José, 25 julio 2023

En Vilnus, un mundo sin América Latina

Pocas reuniones recientes despertaron mayor expectativa internacional que la celebrada por la OTAN en la capital lituana, Vilnus, el 11 de julio pasado. Se discutían los nuevos pasos a dar en apoyo a Ucrania, en su guerra contra Rusia. El resultado se resumió en un largo documento de 30 páginas y 90 párrafos, en los que no hay una sola referencia a América Latina.

Puede parecer normal. El Tratado de la OTAN define el Atlántico Norte como su área de operaciones y a sus 12 países fundadores se han ido sumando otros 19, de los cuales 15 son de Europa del este, luego de la disolución de la Unión Soviética.

Ningún país latinoamericano pertenece a la región, ni es miembro de la institución y, salvo Costa Rica, ninguno se ha sumado a las sanciones impuestas a Rusia por los países de la OTAN y sus aliados.

Pero lo geográfico probablemente no agote la explicación. En las últimas décadas la OTAN ha extendido su membresía por Europa, hasta las fronteras rusas y el comunicado de Vilnus indica, en su primer párrafo, su aspiración a asegurar la defensa colectiva de sus miembros contra todas las amenazas, en una visión de 360 grados. O sea, de todo el mundo.

No se trata de discutir aquí afirmaciones del documento como el carácter defensivo de la organización, ni el reconocimiento de su dependencia de las fuerzas nucleares estratégicas de los Estados Unidos; ni su visión sobre el origen de la guerra en Ucrania, ni los acuerdos adoptados para apoyar el país en su guerra contra Rusia.

Se trata aquí de otro tema: de tratar de entender la reiterada ausencia de América Latina en documentos recientes de potencias y organizaciones internacionales, en los cuales la región, o no es mencionada, o lo es de forma secundaria. En el de la OTAN es completamente ignorada, como ya lo señalamos.

El documento cita diversos casos sensibles para la estabilidad de Europa, como el de los Balcanes Occidentales; cita la importancia de la paz entre Bosnia y Herzegovinia; las relaciones con Serbia, con Kosovo, con Georgia (a la que quieren incorporar a la alianza), con Moldavia, y reconoce que el papel de sus aliados no europeos es esencial para la defensa de Europa.

Señalan a la República Popular China como una amenaza a los intereses, la seguridad y los valores de la Alianza y que el desarrollo de los acontecimientos en la región Indo-Pacifico “pueden afectar directamente la seguridad Euro-Atlántica”. Celebra la contribución de sus aliados en la región, –Australia, Japón, Nueva Zelanda y Corea del Sur– y destaca la importancia de las relaciones de la OTAN con las Naciones Unidas, la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) y la Unión Africana. Reiteran su determinación de impedir que Irán desarrolle armas nucleares; condenan el programa de misiles balísticos de Corea del Norte. Se refieren a los vecinos del sur de la OTAN, particularmente el Medio Oriente, África del norte y el Sahel. Reafirman la intención de estabilizar la situación en Irak; la importancia geopolítica del Mar Negro, del Oriente Medio y África.

Pero América Latina no aparece ni siquiera en el párrafo 68, donde afirman que la seguridad energética juega un papel importante en la seguridad global, en los mismos días en que se confirmaba el descubrimiento en Bolivia de la mayor reserva de litio del mundo.

Ningún lugar para América Latina

Quizás deberíamos buscar un lugar para América Latina en otro sitio. En octubre del año pasado, la Casa Blanca dio a conocer un documento sobre su “National Security Strategy”. Si no deberíamos esperar, en un documento de la OTAN, referencias especiales a América Latina, parecería lógico encontrarla en las definiciones estratégicas de los Estados Unidos, cuya larga y estrecha relación con el hemisferio es parte de la historia.

En la introducción del documento, Biden promete seguir defendiendo la democracia alrededor del mundo y celebra la renovación de una formidable red de alianzas. Primero, con la Unión Europea; luego, con el Quad, en la región del Indo-Pacífico, con la que ha establecido también un marco de cooperación económica. Solo en cuarto lugar cita su iniciativa para la región, la “Alianza para la Prosperidad Económica de las Américas”, lanzada en junio de 2022.

En las 48 páginas del documento se analiza los intereses estratégicos de los Estados Unidos, por regiones. En lo que se refiere a América Latina, en dos páginas, habla de la promoción de la democracia y de una supuesta “prosperidad compartida”. Entre los objetivos de la Alianza está “restaurar la fe en la democracia” en la región, para lo que promete crear buenos empleos y abordar la desigualdad económica.

No son objetivos menores, con países como el mismo Estados Unidos, o Brasil, aun conmocionados por los intentos por subvertir el orden político y promover protestas violentas para desconocer las elecciones, por los partidarios de los expresidentes Trump y Bolsonaro, para citar solo dos casos extremos de renovadas tensiones políticas, sustentadas en una creciente disparidad económica.

El 27 de enero de 2023 la Casa Blanca pretendió relanzar, en un evento ministerial con la participación de doce países de la región, la propuesta de la Alianza que, pese a todo, languidece sin ninguna perspectiva de desarrollo.

Sin embargo, los que derivan del hecho de que América Latina sea apenas mencionada en estos acuerdos la conclusión de que su papel es secundario en el orden internacional deberían leer las dos páginas en las que la National Security Strategy se refiere a la región.

Ahí se dice que “ninguna región impacta más directamente el país que el Hemisferio Occidental”. Con un comercio anual de 1,9 millones de millones de dólares (1.9 trillón en inglés), “con valores compartidos y tradiciones democráticas”, la región ha contribuido de manera decisiva para la prosperidad y la resiliencia de los Estados Unidos, cuya seguridad y prosperidad está vinculada a la de sus vecinos, reconoce el documento.

Entre sus objetivos están, además, los de “protegernos de interferencias externas, incluyendo las de la República Popular China, Rusia o Irán” y, aliados con la sociedad civil y con otros gobiernos, apoyar la autodeterminación democrática para los pueblos de Venezuela, Cuba y Nicaragua”.

Se reconoce así la intervención en el proceso político de nuestros países, la permanente desestabilización sustentada, en un pasado reciente, por golpes cívico-militares y, actualmente, por sanciones económicas unilaterales cuyos efectos devastadores, en el caso de Cuba, tienen ya más de 60 años. Sanciones condenadas todos los años prácticamente por unanimidad por la Asamblea General de Naciones Unidas, sin que la Casa Blanca acate ninguna de esas resoluciones.

La Quinta Columna

Sometidos a drásticas sanciones, tanto Cuba, como Venezuela y Nicaragua, enfrentan enormes dificultades no solo para mantener su economía funcionando, sino para desarrollar su vida política con cierta normalidad, pues la oposición cuenta a su favor con el deterioro económico provocado por las sanciones de Washington y con el apoyo político de una vasta red de ONGs que financia a la oposición con recursos, publicidad y capacitación profesional.

Muy recientemente, el 20 de julio pasado, la subsecretaria de Estado para Asuntos Políticos de Estados Unidos, Victoria Nuland, pedía, en una entrevista en el diario conservador brasileño O Globo, que Brasil empleara su “liderazgo” y su habilidad diplomática para influir en las elecciones de Venezuela, para lograr un juego “libre y justo» en el que «todos los candidatos puedan postularse».

El presidente Nicolás Maduro ya se había referido a estas iniciativas norteamericanas exigiendo elecciones libres de las sanciones económicas impuestas al país por Washington, cuya intervención a favor de la oposición hace del todo imposible esas elecciones “libres y justas”.

Lo que quisiéramos sugerir en este artículo es que es precisamente esta “quinta columna”, financiada y organizada por Washington, la que hace innecesario, e inclusive inconveniente, hacer referencias detalladas a las políticas hacia América Latina, en un escenario en el que una intervención externa requiere más bien discreción.

De Vilnus a la CELAC

Pero han ocurrido cambios en el papel desempeñado por América Latina en el escenario internacional. La aparición de Lula, desde que asumió nuevamente la presidencia de Brasil, en enero pasado, es el factor más importante en esos cambios, facilitando el resurgimiento de UNASUR, agregando nuevas propuestas para el tratamiento del conflicto entre Rusia, Ucrania y la OTAN, redefiniendo los términos de las relaciones con la Unión Europea, o sumándose nuevamente a la actividad de los BRICS, que se reunirán en agosto en Sudáfrica.

El 30 de mayo Lula realizó, en Brasilia, una reunión con los jefes de Estado latinoamericanos (con la única ausencia de la del Perú), incluyendo al presidente venezolano, Nicolás Maduro, cuyo aislamiento es parte de la política promovida por Washington, con el apoyo de gobiernos conservadores y de aliados políticos regionales: de la “quinta columna”.

Una quinta columna que desvincula su proyecto de cualquier proyecto de desarrollo nacional y que hace recordar la “quinta frontera”, como la que representaba para Panamá –en palabras del general Omar Torrijos– la Zona del Canal, entonces en manos de los Estados Unidos.

Los factores que unen a la región «están por encima de las ideologías», dijo Lula, en referencia a una posible reactivación de la UNASUR. «Ningún país puede enfrentar de manera aislada las amenazas actuales».

Una idea que reiteró en la reunión con el Foro Empresarial de la Unión Europea, el 19 de julio pasado: –Brasil solo crecerá de forma sustentable con la integración de nuestro entorno regional.

Ante esa realidad, y los cambios que la guerra en Europa significó para el escenario internacional, la corresponsal en Bruselas del diario catalán La Vanguardia, Beatriz Navarro, señaló que “después de años de olvido y desinterés que otros actores globales –léase China– han aprovechado a fondo para expandir su influencia en la región, la Unión Europea volverá hoy su mirada hacia América Latina y el Caribe con la celebración de la primera cumbre de jefes de Estado y Gobierno de ambos bloques desde el lejano 2015”.

Ahí el presidente brasileño volvió a reiterar la necesidad de una alianza que ponga fin a una división internacional del trabajo que solo ha significado pobreza para la mayoría de la región y a nuestro papel de suministradores de materia prima y de mano de obra migratoria barata.

Recordó que en 2009 los países desarrollados acordaron destinar 100 mil millones de dólares al año para los países en desarrollo, compromiso “que nunca fue cumplido”.

La frase nos recuerda que esos cien mil millones de dólares fueron destinados más bien, en algunos meses, a suministrar armamentos a Ucrania, en una indicación de las prioridades de Occidente.

Para el director de la Vanguardia en Madrid, Enric Juliana, la posición de los países latinoamericanos sobre la guerra en Ucrania expresada en la cumbre de la CELAC con la Unión Europea se explicaba porque “no quieren enfrentarse diplomáticamente a Rusia y China, por razones económicas, aunque también políticas”.

A Juliana, como a los líderes europeos, les cuesta entender que, para Lula, es inaplazable reformar la gobernanza global, como expuso en Europa, y que “dividir el mundo en bloques antagónico es una insensatez”.

Con un mundo en transición, quizás valga la pena atender nuevamente a las palabras del académico y diplomático singapurense, Kishore Mahbubani, un personaje que hace falta oír en América Latina para tener una visión más equilibrada de esos cambios. En su libro más reciente, “The Asian 21st century” (de acceso abierto), reitera su idea de que el siglo de predominio norteamericano ha terminado y que los intentos de Washington de contener a China solo terminarán por aislar a los Estados Unidos del resto del mundo. Los editores de su libro esperaban unas 20 mil visitas al texto, dijo Mahbubani, que, sin embargo, superan ya los tres millones (el libro puede ser visto aquí: https://link.springer.com/content/pdf/10.1007/978-981-16-6811-1.pdf?pdf=button%20sticky).

La “quinta columna” no nos ayuda a pensar en ese mundo en el que América Latina no termina de encontrar su lugar, pese a iniciativas recientes por reforzar su unidad y jugar un papel en los esfuerzos de paz que renueven la gobernanza global y pongan fin a una visión del mundo cimentada en bloques antagónicos.

FIN

¿Suecia en la OTAN? ¿Türkiye en la UE? El “Espacio Schengen”. Maniobras políticas al interior de USA/G7/OTAN

Edgar Chacón Morales

Edgar Chacón Morales

Hace pocos días, el 11 y 12 de julio, tuvo lugar otra cumbre de la OTAN, en Vilna, Lituania.

Uno de los asuntos principales fue, la entrada de Suecia a dicha organización.

Y uno de los principales obstáculos para que esto sucediera, era la oposición de Türkiye a tal cosa.

Esto sucedía, porque Suecia le tiene ciertas “consideraciones” a los kurdos, enemigos del gobierno de Türkiye.

Pues bien, este país, “quitó” el obstáculo a cambio de algo: su entrada a la Unión Europea.

Aquí empiezan las “maniobras curiosas”: quien le ofreció a Recep Tayib Erdogán, la entrada de Türkiye a la Unión Europea, no fue ningún europeo, ninguna autoridad europea: fue el presidente de Estados Unidos, Joe Biden.

En esto, se presentan algunas conclusiones, que no tienen que ser “conspiranoicas”: la Unión Europea, no quiere a los turkos adentro de ella. ¿Será porque son musulmanes? ¿Qué implicaciones puede tener esto?

El “Espacio Schengen”, o la “Zona Schengen”

Este Espacio, es un área político-administrativa y geográfica de Europa, que la integran 27 países, entre ellos Francia, Alemania y el Benelux, que han hecho acuerdos, sobre la minimización de los controles fronterizos, para facilitar y fomentar la libre circulación de personas, bienes servicios y capitales.

En Europa, hay quienes no quieren que Türkiye entre a la Unión Europea y no es sólo por meras cuestiones culturales: además de estas cuestiones, si Türkiye entra en la Unión Europea, va a demandar el ingreso al Espacio Schengen, esto significaría que los turkos, van a poder circular por todos los países que conforman este espacio. Pero no sólo circular, también está la posibilidad de quedarse, donde les convenga.

Y no sólo los turkos, también las poblaciones de otros países musulmanes. ¿Será otra invasión de Europa por los musulmanes?

Ya no tendrían que intentar atravesar el mediterráneo, con el riesgo de que las barcazas se hundan y perecer ahogados: con ir a Türkiye basta, y de ahí a Europa.

¿Europa quiere esto; le conviene; le sirve? A lo mejor no.

Pero fue el presidente Biden, quien le ofreció el trato al presidente Erdogán.

Además de “trasladar” algunas actividades de la economía europea a Estados Unidos, como algunas actividades industriales; ¿los Estados Unidos, no estarán pensando también en “desviar” o “hacer” que la migración árabe, se quede más en Europa?

El presidente Donald Trump, de alguna manera, ya había hecho alusión al respecto: “Trump quiere prohibir la entrada en EE. UU. de todos los musulmanes. “Hasta que entendamos la amenaza, nuestro país no puede ser víctima de horribles ataques” (en referencia al tiroteo que acabó con la vida de 14 personas en San Bernardino, Clifornia, considerado por el gobierno como un acto de terrorismo). El País

Aquí, también puede verse aludida, la situación que está sucediendo en Francia.

Aunque, luego del “trato” con Biden, Erdogán dijo que había que ver lo que iba a pasar en el Congreso de su país.

¿Será que se va a concretar el ingreso de Türkiye en la Unión Europea y por lo tanto el de Suecia en la OTAN?

Aunque hay que contar, que la UE, últimamente ha estado siguiendo “a pie juntillas”, los mandatos de Estados Unidos.

Todo esto se da, en el marco de la “guerra de propaganda” que lleva adelante USA/G7/OTAN, en el marco de su agresión contra la Federación Rusa, los países BRICS (que se reunirán en agosto en Sud Africa), los llamados por unos, “países emergentes”, por otros “el sur global”.

Veremos qué le aporta Suecia a la OTAN, qué pasa con la Unión Europea si Türkiye ingresa.

Julio, 2023.

Vidas eclipsadas y miopía social

Anais Patricia Quirós Fernández.

MSc. Anais Patricia Quirós Fernández
Especialista en la Enseñanza del Idioma Inglés
Estudios en Género, Diversidad y Derechos Humanos
Diplomada en Cambio Climático y Gestión Integral del Riesgo de Desastres
Académica Universitaria

El eclipse (del griego ἔκλειψις, ékleipsis, que quiere decir ‘desaparición’, ‘abandono’) es un fenómeno en el que la luz procedente de un cuerpo celeste es bloqueada por otro cuerpo eclipsante.

Durante la historia de la humanidad, se ha presenciado uno o varios eclipses solares o lunares. Unos minutos de oscuridad donde la misma naturaleza no puede controlar o detener el suceso. Momento inevitable en el cual entra el temor, la duda, el miedo y la incertidumbre de lo que ocurrirá durante y después del evento. Periodo en el que todo se paraliza, cambia de rumbo y se confunde, la luz desaparece, el ave vuelve a su nido, la oruga se apresura, la fotosíntesis se detiene. Se eclipsan los rayos de la luz permitiéndole a la oscuridad adueñarse de todos los espacios, limitando la visión, impidiendo tener absoluta conciencia de lo que pasa alrededor.

A lo largo de la vida de los seres humanos, en algún momento, por cortos o largos lapsos de tiempo se han experimentado situaciones donde la vida se eclipsa, las familias se eclipsan, los individuos se eclipsan, las sociedades se eclipsan, un país se eclipsa, el mundo se eclipsa.

Todo ser humano, requiere de eventos y experiencias para desarrollar un crecimiento continuo. Este es considerado un ser social, desde su nacimiento tiene la necesidad de conectarse, relacionarse y comunicarse con otros. Establecer vínculos fundamentales para su bienestar emocional y psicológico. Agruparse para formar estructuras sociales de convivencia y desarrollo colectivo. Depender unos de otros para satisfacer sus necesidades básicas y alcanzar objetivos comunes, logrando a través de la interacción, la pertenencia a una comunidad que al mismo tiempo le brinde un apoyo emocional y un sentido de identidad.

Sin embargo, por muchos factores y sucesos ocurridos en ese trayecto, la vida de una persona podría eclipsarse. Esto ocurre cuando esa vida es opacada por un evento, un hecho o un cuerpo eclipsante que hace sentirse al individuo invisible, sin brillo. Donde el sentido desaparece, la carencia de oportunidades toma control, la tristeza o el descontento en general bloquea el potencial, oscureciendo la vida temporalmente, por largos periodos o por siempre.

La oscuridad; ese momento que aleja toda esperanza, donde la luz se bloquea parcialmente, otras veces en forma total, donde el día se convierte en noche. La temperatura desciende, las sombras aparecen. El animal nocturno se confunde y sale, pero el diurno espera en madriguera. De igual forma estos eventos que eclipsan, afectan las percepciones y emociones del ser humano. Provocando luego, ese caos generador de confusión, debilitando el sano juicio para la toma de decisiones coherentes y asertivas.

Por cada vida que es eclipsada, la sociedad pierde a un miembro y enferma junto a este. En consecuencia, se debilita la salud y el tejido social, por ejemplo: un individuo elige y decide optar por el suicidio, dejando una estela de dolor y dudas entre familiares y personas cercanas. Cuando un adulto ante la vulnerabilidad de un inocente en edad temprana invade su templo violando sus derechos y su cuerpo; dejándole un eclipse existencial para el resto de su vida. Niñas abusadas, que serán mujeres amordazadas, silenciadas hasta que mueran, que solo ellas sabrán cuan oscuro y extenso será su eclipse interno. Femicidios, que causarán una oscuridad total en la vida de los huérfanos quienes no volverán a ver a sus madres, pero tampoco comprenderán el porqué. Drogas, lentamente devorando familias, a inocentes y a culpables. COVID-19, dejando un eclipse mundial de aproximadamente más de15 millones de muertes sin selección de edades, religiones, clases sociales, ni nacionalidades. Ucrania, una guerra que está eclipsando a todo un país y dejando pérdida de vidas, familias destruidas, y comunidades afectadas. Destrucción de infraestructuras vitales, como hospitales, escuelas, carreteras y viviendas. Desplazamiento forzado, dando lugar a crisis humanitarias, como también a problemas sociales y económicos en las áreas que acogen a los refugiados. Impacto económico, donde se desvían recursos financieros y humanos hacia el conflicto en lugar de invertirlos en el desarrollo y el bienestar social, trauma y salud mental deteriorada. Solo para mencionar algunos acontecimientos de incertidumbre en el que viven diferentes grupos sociales y que siguen eclipsando vidas dentro de un entorno.

Cada una de estas vidas eclipsadas tendrán un efecto no solo en un individuo sino también en una sociedad. Como consecuencia se dejará al descubierto la falta de conciencia, perspectiva y comprensión ante los problemas existentes. Surgiendo así una de las peores enfermedades de la sociedad actual, la cual he llamado: “miopía social”.

La miopía es un término médico que se refiere a un defecto visual en el que las personas pueden ver objetos cercanos con claridad, pero tienen dificultades para enfocar objetos lejanos. La sociedad en su defecto visual tiende a ver muy bien los elementos cercanos, pero cuando estos no se acercan a su interés; la misma tiende a carecer de empatía hacia los problemas que afectan a otras personas o grupos. Centralizando su atención a las áreas sanas de la sociedad, de las cuales sabemos son pocas. Convirtiéndose la indiferencia social en un factor que alimenta a los eclipses sociales, agravando la miopía social, y dando paso a una sociedad invertebrada.

Indudablemente el impacto que genera la miopía social no permitirá sustentar las acciones realizadas por unos pocos, para mitigar las consecuencias de los actos sociales que van en incremento, enfermando también a esa población -juventud- que es parte vital y significativa por su papel e impacto en la sociedad. Una población resiliente que deberá estar sana ya que representa la próxima generación y estará constituida por quienes tomarán decisiones importantes, tanto políticas, sociales y económicas en los años venideros. Serán la fuerza laboral del mañana. Su educación, habilidades y talentos determinarán la productividad y el desarrollo económico de cada sociedad. Serán los encargados de preservar y transmitir los valores culturales, tradiciones y conocimientos a las generaciones futuras.

Finalmente, no podemos ignorar cada vida que ha sido eclipsada, y menos percibir a la sociedad como una parte aislada a nuestra realidad individual. Ya que la miopía social no es más que un acto irresponsable para no aceptar que al final… la sociedad invertebrada en la que vivimos nos es más que el proyecto -producto- de nuestra propia construcción.

Las batallas del Presidente Rodrigo Chaves

Vladimir de la Cruz

Múltiples frentes para desmantelar las conquistas sociales en Costa Rica

El presidente de Costa Rica, Rodrigo Chaves Robles, se incorporó a la política nacional, después de haber sido funcionario del Banco Mundial y haber estado ausente del país, por casi 35 años, como ministro de Hacienda, por un brevísimo período, al terminar el gobierno de Carlos Alvarado, 2018-2022.

Saboreó las mieles del poder y buscó posibilidades de participar en las elecciones nacionales, de febrero del 2022, con partidos pequeños, nuevos, sin experiencia política y electoral. Con éxito se incrustó como candidato del Partido Progreso Social Democrático, recién fundado y sin ninguna participación ni ideario político electoral anterior.

La campaña la asumió colocándose como candidato que enfrentaba a todos los partidos que habían gobernado anteriormente, acusándolos de la ingobernabilidad que esos mismos partidos decían que sufría el país, así como de los males de la corrupción nacional y el abandono de la población, especialmente rural y pobre, por prácticas institucionales.

En Costa Rica se ha venido sufriendo un ataque constante, desde hace muchos años, contra la política, los políticos, los partidos políticos, malos gobiernos; acusándolos de corrupción, desapego a las soluciones de los grandes problemas nacionales que sufre la población, entrabazón institucional para resolver problemas y para incentivar nuevos procesos de emprendedurismo. También, el ataque ha sido dirigido a los poderes públicos, especialmente a la Asamblea Legislativa y los diputados o legisladores, de los partidos allí representados; a la Corte Suprema de Justicia en sus diversas instancias judiciales, especialmente a su Sala Constitucional, y a los medios de comunicación. Esto ha provocado un desencanto de la democracia como sistema político que se expresa en un alto índice de abstencionismo creciente en los últimos procesos electorales nacionales. En cierta forma ha estimulado la simpatía por la llegada de hombres fuertes al ejercicio del gobierno.

El crecimiento de la pobreza, de la extrema pobreza, el desarrollo de asentamientos humanos de estos sectores cada vez más visibles en la geografía nacional; el desempleo creciente, que tiene más de 400.000 personas en condición de desempleados; el aumento de más de 100.000 mujeres cabezas de familia, consideradas el principal ingreso de sus hogares aunque tengan esposo o compañero, desocupadas; la expulsión forzada en el contexto de la pandemia de 120.000 jóvenes del proceso escolar; la agudización de la pobreza en las zonas marginales y rurales del país, el abandono de políticas institucionales en esas regiones; la imposibilidad de poder ofrecer salidas, oportunidades y posibilidades, educativas y de trabajo, a miles de jóvenes, lo que ha llevado a que el trabajo informal ronde el 60%; el congelamiento nacional de salarios desde hace cuatro años, con un crecimiento constante de pagos de servicios públicos y de los precios de alimentos de la canasta básica; y, un estrujamiento de las clases medias urbanas y rurales, con congelamiento también de sus ingresos y de las pensiones; con alto grado de evasión y elusión fiscal, por grupos económicos poderosos, ha ido marcando una gran división social y económica del país.

Dos Costa Rica se viven simultáneamente en el país. La de los que tienen todas las posibilidades de vivir satisfaciendo sus principales necesidades, manteniendo sus hijos en escuelas y colegios privados, con todas las condiciones para recibir una buena educación; viviendo en residenciales o condominios privados, con altos niveles de seguridad personal y social; con capacidad de pagar educación privada, servicios de salud y de seguros de salud privados, que les evita sufrir los atrasos de citas médicas en la seguridad social pública. Y, la Costa Rica de la gran masa de población que sufre los problemas de escuelas y colegios públicos deficientes, más de 1000 de ellos con sanciones sanitarias; con deficiencias tecnológicas de estudio, institucionales y personales, con deficiencias en la enseñanza de idiomas como segundas lenguas, requisito importante para la obtención de nuevos empleos; de una población que paga cargas sociales e impuestos y no ven ni reciben satisfactoriamente sus beneficios.

Así arribó Rodrigo Chaves Robles a la Presidencia de la República el 8 de mayo del 2022, sin experiencia política nacional, sin partido con experiencia histórica y política nacional, sin ideología política que lo identifique a él y a su partido gobernante, sin contar con equipos de colaboradores con experiencia política y de ejercicio gubernativo; con una postura populista y autoritaria.

Sus funcionarios y colaboradores inmediatos, los miembros de su Gabinete de Gobierno, los escogió, y así lo sigue haciendo, por ternas que le ofrece una empresa de acuerdo con los perfiles profesionales que él solicita, lo que le ha creado un grave problema de cambios constantes en su propio gabinete y en las oficinas institucionales del Estado y del Gobierno. En sus 14 meses de gobierno ha tenido 34 cambios, entre despidos y renuncias que ha provocado su inexperiencia y su manera autoritaria de gobernar con sus subalternos, como si la dirección del Estado y del Gobierno operara como una alta gerencia de una empresa, o como si fuera el director de programas del Banco Mundial, acostumbrado a dar órdenes con base a metas, objetivos y resultados.

Los cambios en cascada del Gabinete frenan cualquier iniciativa de los ministros y funcionarios que las impulsaron, y provocan improvisación de los nuevos que los sustituyen, dejando al mismo presidente al garete, a la deriva, sin gobierno real y efectivo, sujeto a las acciones y determinaciones improvisadas del conjunto que él comanda, provocando con ello un maltrato público, en mesas de prensa, de sus propios subalternos, y desarrollando un teatro de estratégicas batallas de la guerra que él ha provocado.

Desde su campaña dijo que él se compraría las broncas. Señaló y trazó su camino de riñas, de discusiones o alusiones fuertes y violentas de él contra el mundo político costarricense. En esto se ha distinguido como ningún otro presidente del país, ruidoso, agresivo, como una de las partes en disputa, destilando rabia, enojo, disgusto contra sus molinos de viento.

Su teatralidad de la guerra lo lleva al drama de su gobierno, entre comedia y tragedia, a manifestarse en varios actos o libretos, más como monólogos que como diálogos, para sus escenarios o batallas de radio y televisión, con los guiones finamente articulados y escritos para provocar sus barrabasadas, disparates y vómitos mentales con el grave perjuicio para la democracia nacional y la búsqueda de consensos políticos, que es lo que le debiera interesar por el bien del país.

Las batallas de su teatro las tiene claras. Es el poder por el poder.

La batalla política contra todo lo que signifique partidos políticos y políticos nacionales; contra los que han ejercido el gobierno y contra los que han estado presentes en la Asamblea Legislativa. Les dice que su ingobernabilidad no existe; que lo que ha existido es la falta de gobernantes, y qué él es un gobernante y llegó para gobernar…a la fuerza si es necesario, para lo cual trata de preparar el terreno. Se trata en su discurso de acabar con las instituciones partidarias, especialmente las tradicionales. En el caso político parlamentario la tiene especialmente contra el Partido Liberación Nacional y el Frente Amplio, como las fuerzas más opositoras; a Liberación porque es el partido que más oposición le puede dar y el que mejor respuesta puede brindar, si así lo quisiera, a sus malas políticas de gobierno; al Frente Amplio, por el distinguido papel parlamentario que tienen sus jóvenes diputados, que le constituyen un clavo en sus zapatos.

La batalla política más importante que lleva a cabo es contra los poderes públicos. Poder Legislativo porque con 10 diputados no puede hacer nada, contra la Corte Suprema de Justicia, sus magistrados y jueces, desacreditándolos porque tiene la posibilidad de juzgarlo, por acusaciones que se han presentado para su debido trámite, contra la Sala Constitucional porque sigue siendo el reducto más importante de la defensa del Estado de Derecho y todavía del Estado Social de Derecho, que le puede enmendar la plana cada vez que se parte de la constitucionalidad y del régimen constitucional y legal que juró respetar y cumplir al asumir el Gobierno. Dentro de la estructura judicial el presidente ha actuado contra el Ministerio Público y la Fiscalía General de la República, olvidando la división de poderes e intimidando a sus principales funcionarios.

La batalla económica contra los grupos económicos que han sido aliados de los partidos y grupos políticos que han ejercido el gobierno. Se trata de desplazar, por la vía de los negocios y políticas públicas, a esos grupos económicos para que entren y actúen otros, como los importadores, otros grupos bancarios financieros, el grupo de Calixto Chaves, los financistas chinos de su campaña electoral, especialmente contra el grupo financiero donde hay presencia del capital y familias de origen judío, ¡cuidado con el neonazismo! ¡Cuidado!, también se podrían mover a su alrededor grupos mafiosos de distinto pelaje.

La batalla institucional contra las instituciones del Estado, que en su visión operan mal, y hay que eliminar si fuera posible, o corregir de tal manera que se reestructuren precarizando o privatizando parte de sus servicios, o haciéndolas desaparecer al estilo de las políticas de la Escuela de Chicago en el Chile de Pinochet. Cuando se empeña en vender el Banco de Costa Rica, no es porque no sirva y hay que cerrarlo, sino porque es un negocio su venta para un grupo de sus amigos interesado en comprarlo.

Igual con las otras instituciones del Estado que quiere someter a procesos de privatización. En otra dirección, como la Caja Costarricense del Seguro Social, emblema nacional de la seguridad y paz social, es por la política de reducirla y fortalecer el sector privado de la salud. En la educación es igual, reducir el espacio educativo popular, reducir la matrícula eliminando los apoyos sociales, becas, trasporte estudiantil, comedores estudiantiles, no arreglando las 1000 escuelas que están con sanciones sanitarias, no dotándolas de las capacidades instrumentales y de la infraestructura necesaria, lanzando a los estudiantes a la deserción escolar y al trabajo informal que ya alcanza el 60%. O, el negocio de intentar cerrar del toda la Fundación Omar Dengo, por lo que significa su capacidad económica, para impulsar aprovechando esos fondos, los préstamos educativos hacia la educación privada y no pública, como es la estrategia de lo que tienen diseñado en este sentido. O, la venta de la Fábrica Nacional de Licores, por iguales razones, no morales, sino de gran negocio para grupos privados de hacerse con la producción de licores, pero especialmente del alcohol que produce la Fábrica, especialmente del alcohol industrial.

En su batalla contra las instituciones las presenta como que no han servido para los ricos, pero tampoco para los pobres.

En el plano de la cultura y educativo su batalla es contra la memoria histórica, contra la identidad nacional, contra las instituciones formadoras de conciencia nacional y de valores nacionales, por reducir hasta donde pueda el alcance vital de las universidades públicas, por asfixiarlas económicamente.

La batalla social de enfrentar a los grupos marginados, desclasados, pobres y de la extrema pobreza, empobrecidos de las clases medias, de los que ni trabajan ni estudian, contra el Estado y los gobiernos que los han desatendido, que los han llevado a esa situación social de exclusión, marginalidad y empobrecimiento, presentándose el Presidente Chaves como el Salvador, el que está identificado con esos sectores, como el que los reivindicará social y políticamente, haciendo ver que solo en él y lo que él representa los puede salvar, y sacar del hoyo en que se encuentran.

La batalla comunicacional que tiene declarada contra los medios de comunicación, escritos, radiales o televisivos; de redes sociales, que acusa de “canallas” y de “sicarios”, a los que les manda mensajes de que contra el gobierno no se debe escribir ni criticar, presionando por la exclusión y eliminación de articulistas y comentaristas de esos medios; utilizando baterías de troles desde el país y desde el extranjero contra cualquier crítico; presionando medios de prensa para que saquen de sus planillas asesores legales o comunicacionales, y amenazando, y pasando a los hechos, con el aparato del Ministerio de Hacienda, los inspectores de la Caja Costarricense del Seguros Social sobre empresas y personas investigándolas en el cumplimiento de sus deberes tributarios y cargas sociales. Mientras esto hace no actúa contra los grandes evasores y elusores fiscales, que fue una de sus promesas de campaña electoral.

La batalla comunicacional tiene también el frente de la intimidación; de provocar el miedo reverencial, del temor al gobernante; del bajonazo de piso al interlocutor, de la falta de respeto al periodista, de la agresión verbal a los medios de comunicación y provocar la desconfianza de sus informaciones e investigaciones periodísticas. La lucha pública que mantiene contra Extra, antes de su cierre, hace unas semanas, Canal 7, CRhoy y, en menor medida, pero sin descuidarlo, el Semanario Universidad.

Con una ignorancia política profunda y costarricense, pero alardeando de conceptos que ni siquiera maneja correctamente, el presidente se mete en el lenguaje y dialéctica de la vieja guerra fría, 1945-1991, del anticomunismo hoy trasnochado, atacando opositores políticos de “comunistas”, atacando al Frente Amplio de comunista, desconociendo que el Partido Comunista de Costa Rica, que todavía existe, se llama Vanguardia Popular.

En estos escenarios de sus batallas Rodrigo Chaves se alimenta del descontento popular acumulado, de esos sectores que no ven frutos del Estado ni del gobierno, aunque paguen impuestos y cargas sociales, que sienten que las instituciones del Estado estorban, que las élites políticas y económicas que han participado de esto hay que quitarlas.

La esencia de toda esta estrategia es que los grupos que han servido al Estado y al gobierno, y se han servido del Estado y del Gobierno, hay que desplazarlos porque viene otro grupo, representado por el Presidente Rodrigo Chaves, que es otra élite política, al ejercicio del Gobierno, a servir y a servirse del Estado y del Gobierno…ya lo estamos viendo.

Publicado en https://www.meer.com/ y compartido con SURCOS por el autor.

«Maíz pujagua: innovación tecnológica de un alimento ancestral” – invitación para ver el documental este 25 de julio

Este documental tiene una duración de 40 minutos, producido en alta definición y con música original.

Se estrena en el marco de la celebración de la Anexión del Partido de Nicoya el martes 25 de julio a las 7:00 de la noche por Canal QUINCE UCR, y su repetición es el 29 de julio, también a las 7 de la noche.

Con la producción del documental sobre este alimento olvidado y sus potencialidades para la salud humana, el Sistema Universitario de televisión, QUINCE UCR, cumple con la finalidad de producir televisión con sentido, según reza el lema de este medio de comunicación.

La historia se enmarca en un contexto en el que se reconoce los valores de una sociedad diversa y multicultural. Es una producción del Canal Quince UCR en la cual se relata la problemática de los agricultores en la región norte del país, se describe lo que es el maíz pujagua, un alimento desconocido para la gran mayoría de habitantes de Costa Rica. Se describe el trabajo científico de un grupo de especialistas sobre un alimento que tradicionalmente se ha sembrado, producido y consumido en la región Chorotega de Costa Rica. Es el rescate de un alimento ancestral en que se emplean tecnologías de ingeniería de alimentos, pero a la vez, es un trabajo interdisciplinario que inició con el proceso de recopilación de semillas en varios cantones de Guanacaste.

Los agricultores se han visto amenazados por diferentes factores y la Universidad de Costa Rica intervino para ofrecer soluciones a los productores con la participación del sector privado. La microempresa CURUBANDA buscó la colaboración de Centro Nacional de Ciencias y Tecnologías de Alimentos, CITA para innovar con nuevos productos elaborados a base de maíz pujagua.

Es un proyecto del CITA inscrito en la Vicerrectoría de Acción Social de la Universidad de Costa Rica, que se denomina “Fomento del consumo del maíz pujagua cultivado en Guanacaste, un alimento ancestral de alto valor nutricional, y de sus usos tradicionales”. La coordinadora del proyecto es la científica ingeniera en tecnología de alimentos, la Dra. Ana Mercedes Pérez Carvajal, con una gran experiencia en estudios que llevan al aprovechamiento y rescate de alimentos originarios de Costa Rica. Ella logró conformar un equipo que le ha permitido impulsar diversas acciones como un recetario, un calendario recetario y el documental que se estrena el 25 de julio por Canal QUINCE UCR.

El documental retrata las acciones del proyecto, el cual propone el desarrollo de productos de valor agregado derivados de este tipo de maíz para el fomento de la cadena de valor y la promoción de las familias y comunidades involucradas en los cantones de interés: Nicoya, Santa Cruz, Carrillo y La Cruz.

El equipo de producción grabó en algunos de esos cantones y pudo captar las situaciones apremiantes de los agricultores de maíz pujagua. También se entrecruza con la recopilación de recetas a base de maíz morado, y la promoción de esos nuevos productos.

Es una alianza de la empresa privada con la academia, con la investigación y se emplea el Canal universitario como herramienta para ofrecer la transferencia del conocimiento, al emplear la producción audiovisual para llegar a una mayor audiencia. El propósito es expandir el conocimiento sobre la situación que atraviesan los pequeños agricultores, el peligro de perder un alimento con grandes beneficios para la salud y a la vez, dejar en el olvido una parte importante de la identidad nacional.

Productora: Alejandra Fernández Bonilla

Productora de televisión y periodista en el Canal Quince UCR por más de 25 años. Gran parte de la labor profesional la ha dedicado a la difusión de temas de ciencia y tecnología.

Premios y distinciones: premio de periodismo en ciencia y tecnología del CONICIT 1996, Premio Nacional de Periodismo Jorge Vargas Gené 2003, el Premio René Picado Esquivel de la comunicación en producción audiovisual en el 2017 y en 2018, Premio del 1er Festival Internacional del Audiovisual Educativo y Cultural en la categoría de ciencia y tecnología.

Bachiller en Ciencias de la Comunicación Colectiva, Licenciada en Ciencias de la Comunicación Colectiva, ambos títulos de la UCR y Magister en Administración de Medios de Comunicación con énfasis en Tecnologías de la información y de la comunicación, UNED.

Alejandra Fernández Bonilla, productora del documental durante la presentación inicial en la UCR.

Ficha técnica:

  • Producción y guion: Alejandra Fernández Bonilla
  • Edición: Laura Mora Rodríguez
  • Cámaras: Enrique Vega Méndez, Freddy Quesada Carvajal, Max Arce Mora, Víctor Calderón Zeledón, William Rojas Rodríguez
  • Música original: Luis Diego Solórzano Boza y Alonso Torres Matarrita
  • Edición de sonido y mezcla final de sonido: Eduardo Solano Valverde
  • Canal QUINCE UCR

“La desaparición del maíz morado podría privar a los ticos, no solo de sabores y tradiciones, sino también de grandes beneficios para la salud.

Desde el 2018, científicas de ingeniería de alimentos y otras disciplinas de la Universidad de Costa Rica trabajan en el reconocimiento de las propiedades nutricionales y funcionales del maíz morado, uno de los grandes olvidados de la dieta costarricense. Al mismo tiempo, recopilan información cultural, gastronómica, social y las limitaciones que tiene la siembra de este cultivo”.

Extracto del guion, Alejandra Fernández Bonilla.

OPPENHEIMER

Daniel Lara

Quien esté libre de pecado alguno que lance la primera piedra.
Siempre será más fácil juzgar que la disposición de comprender.
Yo soy si tu eres.

El 20 de julio se estrenó a nivel mundial la última película de Christopher Nolan. En Costa Rica se exhibe en el Cine Magaly y desde semanas atrás se había creado una gran expectativa sobre este primer acercamiento biográfico, por parte del guionista, productor y director inglés-norteamericano sobre Robert Oppenheimer, físico cocreador de la primera bomba atómica. Trinity, así fue bautizada la criatura atómica, el primer engendro de muerte de dimensiones apocalípticas que abriría la carrera armamentística que ha puesto al mundo entero en vilo desde entonces. Las fechas coinciden en el mes de julio, tanto del estreno de la obra de Nolan como de la primera explosión de prueba, un día 16 de julio de 1945 en Nuevo México, en el suroeste de los EEUU.

Pocos días después, el 6 y 9 de agosto de 1945, se bombardearían, con hermanas de Trinity, las ciudades de Hiroshima y Nagasaki en Japón, en el Imperio del Sol Naciente, causando la muerte de cerca de un cuarto de millón de personas, civiles, niños, ancianos, gente común como usted y yo. Ha sido hasta la fecha la única vez que se ha utilizado el arma atómica. Un acto de terrorismo de estado injustificado desde todo punto de vista, tanto moral como militar. Recién la Alemania nazi había sido vencida y Japón se encontraba en los estertores de su derrota. Harry Truman, a la fecha presidente de los EEUU, fue el responsable superior político que dio luz verde a la detonación genocida. Hasta el presente los anglosajones americanos se han negado a pedir disculpas al pueblo japonés por el error y el horror cometido. Más bien los mismos genocidas de antaño ahora empujan a Japón hacia una confrontación con China, copatrocinada por la OTAN. Algo lejos está el Atlántico Norte de Japón, pero así son los intereses estúpidos de la geopolítica unipolar. Nuevamente y setenta y ocho años después Hiroshima se blande la posibilidad del uso del arma nuclear. Sí, nuclear y de hidrógeno para peores. De suceder ya no habrá ningún Nolan, ningún actor ni nadie en el planeta que pueda reflexionar sobre lo que hicimos. De momento nos ofrecen el edulcorado Barbie como si no pasara nada y todo fuera banalidad rosa.

Como antecedentes a los dos hongos atómicos asesinos sobre Japón, se había producido el bombardeo de la ciudad alemana de Dresde, también injustificado e innecesario desde el estricto juicio militar. Dresde ardió los días 13 y 15 de febrero del mismo año cuando la derrota de Hitler era inminente. Ingleses y norteamericanos descargaron miles de toneladas de bombas sobre una ciudad que no tenía ninguna importancia estratégica matando a más de 40 mil civiles desarmados. Churchill, el viejo gordo, borracho y fumador empedernido, había provocado en 1943 la hambruna en India, a la sazón colonia del Imperio del wiski, borrando de la faz de la tierra a más de dos millones de sus habitantes. Los nazis fueron unos asesinos despiadados, los japoneses también hicieron horrores en China, en Corea y en países cercanos. Los anglosajones de ambos lados del Atlántico los emularon, solamente que la historia la escribieron ellos como ganadores y la manipulación les lavo un poco la cara.

Nolan nos ha traído esta joya fílmica y tiene a su haber una saga de más de quince producciones. Dunkerque, es por su género, la más cercana y las anteriores cintas se enfilan en rasgos que tocan la distopía y las valoraciones de orden moral. Oppenheimer es su primer trabajo que se acerca a lo que se da en llamar un biopic, algo así como una cartografía de un personaje de la historia. Impresiona la habilidad narrativa y el sostenimiento dramático que logra mantener viva la atención a lo largo de los 180 minutos de metraje, acompañada de un elenco de lujo además de la propia excelente actuación de Cillian Murphy. Acompañan al irlandés de 47 años, músico también, actores como Kenneth Branagh, Emily Blunt, Rami Malek, Robert Downey Jr., Matt Demon, Gary Oldman, en fin gente probada y laureada por sus trabajos anteriores. Nolan se ha lucido en el tratamiento de la historia basada en la investigación sobre Oppenheimer, “American Prometheus”, una biografía de Oppenheimer escrita por Kai Bird y Martin J. Sherwin. Christopher Nolan echa mano, como en anteriores trabajos, a una narración no lineal, los flashbacks y el intercalado en blanco y negro suman para darle mayor verosimilitud y cercanía a la historia que nos vende con summa maestría.

Oppenheimer fue un ffísico teórico norteamericano, hijo de migrantes judíos alemanes adinerados, que tuvo en suerte una materia gris privilegiada logrando estudiar en las mejores universidades de su país y de Europa. Se codeó con los mejores físicos de su época, Einstein, Heisenberg, Bohr, Lawrence, Fermi y otros destacados académicos e investigadores. Además de la física teórica mantuvo intereses diversos en literatura, arte, política y se defendía como políglota. Le acompañó un espíritu abierto a los diversos saberes y la mecánica cuántica – estar y no estar en más de un lugar a la vez – parecía que también le animaba en sus disquisiciones morales y juicios éticos. Enamorado de dos mujeres a la vez, algo ególatra pero también empático, determinado y obstinado en su trabajo, pero débil en su propia defensa cuando le acusaron falsamente. Patriota norteamericano convencido, al calor de la Segunda Guerra Mundial, preocupado por el adelanto nazi en la investigación física que posibilitaría a Hitler poseer primero el arma atómica. Pero también algo iluso y cándido como Alfred Nobel con su dinamita. Ambos creyeron que el poder de sus invenciones conllevaría a la contención de la paz y al no uso de tan mortíferas posibilidades de exterminio. Erró Oppenheimer, luego de la fisión atómica nos sobrevino la fusión, algo así como sentar un cilindro de gas en el fogón de la abuela. Para matar la creatividad y la imaginación parecieran infinitas. Hoy día el mundo alberga una cifra de 12,700 ojivas nucleares, sucedáneas de Trinity, suficientes para quemar por completo el mundo entero varias veces. No es tema baladí, importa, y mucho.

Activista pacifista luego del horror de Hiroshima y Nagasaki, fue perseguido, acusado y humillado por personajes siniestros como Edgar Hoover, director del FBI y del Senador MacCarthy, incendiarios anticomunistas de la Guerra Fría que pusieron a muchos como Charles Chaplin contra la espada y la pared o haciendo maletas al exilio vergonzoso.

La historia de Oppenheimer bajo la lupa de Christopher Nolan tiene la virtud de llamarnos a la reflexión, no solo sobre la guerra, las armas atómicas y la destrucción masiva del mono sapiens. Es un campanazo brutal sobre el cómo proceder en la vida, ya sea como físico, como político o como el más simple y común de los habitantes pensantes de esta Tierra adolorida.

¿Quién no ha tomado una decisión en la vida que no haya comprometido la paz, la integridad, la tranquilidad, la salud, la buena estima de otra u otras personas? ¿Quién no se ha equivocado nunca con sus juicios creyéndose impoluto o al menos actuando de buena fe?

Max Weber, un brillante sociólogo y pensador, nos ofreció en su trabajo El científico y el político una aguda reflexión sobre los linderos y coincidencias de las acciones y omisiones del quehacer de las personas que se dedican a la ciencia y a la política. Ambos tienen una cuota de responsabilidad sobre lo que hacen por las consecuencias de sus descubrimientos y acciones que modifican para bien o para mal la vida de sus pares. Hoy el debate se centra sobre los peligros de la inteligencia artificial, de igual manera tenemos la papa caliente de las modificaciones e intromisiones genéticas, la misilística nuclear augura el Armagedón, el desarrollo científico técnico inundó el mundo de basura y ha destruido de manera irreparable la biodiversidad, ha provocado el cambio climático y como nunca antes esta fase histórica, bautizada como el Antropoceno, nos pone al borde de la desaparición como especie, llevándonos entre las patas todas las otras formas de vida. ¿Y el político? El político no se queda atrás. Truman, ejemplo, recreado por Nolan e interpretado por Gary Oldman es uno de los tantos miserables que han segado la vida de millones inocentes. En la Casa Blanca, en la escena en la que recibe en su despacho a Oppenheimer, Harry saca su pañuelo para que se enjugue las lágrimas el llorón del físico, se ufana el Presi de haber tomado la decisión de asesinar a un cuarto de millón de almas. Cuántos políticos no han conducido a sus pueblos y a otros pueblos allende sus fronteras a las hambrunas, a la miseria, a la inequidad y a la muerte en nombre del poder que ostentan. ¿Dónde queda la responsabilidad de sus acciones? ¿Quiénes pagan los platos rotos? ¿Basta el juicio histórico? ¿Hemos aprendido la lección?

Soy la muerte, el destructor de mundos… así se reconoce el propio Robert Oppenheimer y así deberíamos asumir la responsabilidad sobre nuestros actos, a la escala que sea, privada o pública, por cuanto seres sociales, los otros también nos deben importar. Hace pocos días nos dejó un brillante pensador, Franz Hinkelammert, alemán asentado en Costa Rica desde los años setenta, y entre sus advertencias teológicas, filosóficas y éticas nos resumía el asunto en: yo soy si tu eres.

Las reacciones en cadena de los balances entre partículas atómicas tienen su corolario en las relaciones entre las distintas personas que habitamos el planeta tierra, todo se conecta, todo tiene consecuencias y nadie queda indemne.

Robert Oppenheimer y su tortura por lo que hizo tiene dentro del mismo episodio histórico otra alma atormentada. Claude Eatherly, el piloto del bombardero Boing B-29 bautizado como Enola Gay, con su acción Claude abrió el vientre de donde saltó la bomba que cocinó a miles de japoneses. La cadena de relaciones vincula a Oppenheimer con Eatherly.

El piloto y su asalto ético provocó que le confinaran como loco, lo trataron tan mal como hicieran con el físico de la película de Nolan. Bien merece otra película este otro antihéroe que supo recibir la solidaridad epistolar del filósofo Gunther Anders. Precisamente G. Anders es de los primeros en reflexionar sobre el giro histórico que representa para la humanidad el tener la capacidad técnica de terminar con la vida y el planeta Tierra por completo. Luego del 16 de julio de 1945 la política y su extensión la guerra nos conmina a reflexionar y actuar. De ahí las responsabilidades de nuestros actos sobre la vida de los otros.

Oppenheimer, Eatherly, Snowden, y pilotos de los drones actuales pueden sufrir por sus actos mientras otros reciben medallas y suben al altar del patrioterismo.

Einstein, el genio de la relatividad advirtió a Oppenheimer: primero te utilizan y luego te desechan.

Los ciento ochenta minutos valen mucho la pena, tal vez a usted le haga tan bien como a mí. Puede sugerirle a su vecino que no saque la basura el día que no pasa el camión de la municipalidad. Sus actos tienen consecuencias. No se la pierda.