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Estudiar y Luchar ¡ALCOA NO!

Vladimir de la Cruz

(Prólogo del Libro “El contrato de ALCOA. Rebelión y dominación”, de Fernando Cruz Castro, publicado por Editorial Edinexo, diciembre de 1922, p. 9-33)

La década 1960-1970 fue muy importante para el desarrollo del movimiento estudiantil nacional y universitario. Se empezaba a superar en muchos aspectos las consecuencias de la Guerra Civil de 1948. Con el Gobierno de Mario Echandi Jiménez, 1958-1962, se habían abierto espacios políticos electorales, facilitando, la inscripción del Partido Acción Democrática Popular, para las elecciones de 1962, que postuló a la Presidencia de la República a Enrique Obregón Valverde, que logró llevar a la Asamblea Legislativa al periodista Julio Suñol Leal. Se arrastraba como consecuencia de la Guerra Civil la prohibición constitucional del segundo párrafo del Art. 98, que establecía la posibilidad de poner fuera de procesos electorales partidos que por sus vinculaciones internacionales atentaran contra la democracia, y por la aplicación del Decreto Ley No. 105 de la Junta de Gobierno que expresamente proscribía al Partido Comunista de Costa Rica o Vanguardia Popular como se conocía desde 1943.

Durante la década, en 1951 se fundó, el 12 de octubre, el Partido Liberación Nacional, que emergía como la fuerza política más importante, desde entonces. Gobernando desde 1953 hasta el 2014 en 9 ocasiones, de 17 gobiernos, y por ello ejerciendo el control de los espacios políticos en todo sentido. La oposición desperdigada y dividida encontró espacios para coaliciones políticas, en esos años, para infringir dos derrotas electorales a Liberación Nacional, en 1958, y luego en 1966, cuando se impulsó la Presidencia de José Joaquín Trejos Fernández, 1966-1970.

En el movimiento popular de las organizaciones sociales, el Partido Vanguardia Popular ejercía un papel importante en el movimiento sindical, ya debilitado, después de la Guerra y dividido, a inicios de la década con la Confederación de Trabajadores Costarricenses Rerum Novarum, CTCRN, que controlaba Liberación Nacional, la Confederación General de Trabajadores, CGT, que de nuevo impulsaba Vanguardia Popular actuando desde la clandestinidad, y dos corrientes de carácter socialcristiano, que en 1958 se unifican, en la Confederación de Obreros y Campesinos Cristianos, COOC, año en que también la Rerum Novarum se dividió, haciendo surgir la Confederación Costarricense de Trabajadores Democráticos, CCTD, más vinculada al Partido Liberación Nacional.

El año de 1958 se fortaleció este nivel de organización sindical al surgir también la Asociación Nacional de Empleados Públicos, ANEP, organizaciones similares en el Sistema Hospitalario Nacional y de la Caja Costarricense del Seguro Social, en el INS y en los distintos Bancos Nacionales. En el sector rural campesino el Partido Vanguardia Popular dominaba la situación, al igual que en las comunidades de barrios con sus Juntas Progresistas, y en las zonas bananeras donde también hubo nuevas organizaciones sindicales dirigidas por Liberación Nacional disputando espacio con los vanguardistas. La huelga de 1958 en ese sentido fue fundamental para la unidad de luchas en este sector.

En el movimiento estudiantil durante los años de arranque de la Universidad, con su constitución, había surgido el Consejo Estudiantil Universitario, que en los años 1941-1947 se peleaban su dirección política grupos afines al Centro de Estudios para los Problemas Nacionales y a Vanguardia Popular. Con el resultado de la Guerra Civil el control directo del movimiento estudiantil lo ejerció Liberación Nacional, sin dejar que existieran grupos estudiantiles dándoles lucha.

La Reforma Universitaria de 1956-1957, con la explosión de unidades académicas que produjo, y con desarrollo del Campus Universitario Rodrigo Facio, condujo a que en 1958 se creara la Federación de Estudiantes de la Universidad de Costa Rica, FEUCR, la que pasó a dirigir y a representar, ante los órganos académicos, al movimiento estudiantil universitario, con dirigentes claramente vinculados a Liberación Nacional.

A nivel internacional, superada la lucha antifascista y antinazi, a nivel mundial, y como resultado de la fundación de las Nacionales Unidas en 1945 y del surgimiento de varios países socialistas en Europa, junto a la lucha anticolonial en el Asia y la India, y constituido por ello un Bloque de países de orientación socialista, se produjo la llamada Guerra Fría, rompiéndose la alianza internacional antifascista que había existido y dividiéndose, desde entonces hasta 1991, el mundo en dos grandes bloques políticos, el capitalista y el socialista, y alineando alrededor de ellos los diferentes movimientos sociales y populares en todas partes del mundo.

La Guerra Fría impulsó una campaña internacional anticomunista y antisocialista, una represión de sectores políticamente de izquierda, una lucha internacional por el control de las organizaciones sociales, que estaban igualmente organizadas a nivel internacional. En América Latina siguiendo la reconstrucción europea, por parte de los Estados Unidos, se impulsó el Plan Truman en lo político fortaleciendo la parte militar de los regímenes democráticos y de las repúblicas latinoamericanas, lo que tuvo como máxima expresión, en esos años, en el desarrollo de las Bases militares en la zona de Canal de Panamá, para el entrenamiento y modernización de los ejércitos latinoamericanos, y para la política de golpes de estado y establecimiento de gobiernos militares, de dictaduras y gobiernos autoritarios; y el Plan Clayton, en lo económico, para tratar de desarrollar social y económicamente áreas agrícolas, y las zonas rurales del continente, para quitar las bases sociales a las posibles luchas insurgentes y guerrilleras, para enfrentar también las tesis de las Reformas Agrarias que la izquierda impulsaba en el continente. Se impulsó desde la Comisión Económica para la América Latina, CEPAL, y desde algunas corrientes sociológicas norteamericanas que los países latinoamericanos estaban en etapas de desarrollo para contrarrestar las políticas revolucionaras del cambio social. Revolucionario.

En el campo militar se impulsó para todo el continente el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, TIAR, y en la década de 1960-1970, al calor del impulso que tuvo, por iniciativa de los Estados Unidos, el Mercado Común Centroamericano, y frente al triunfo de la Revolución Cubana, declarada Socialista, en 1961, se impulsó el Consejo de Defensa Centroamericano, CONDECA, del cual Costa Rica formó parte en carácter observador por no tener oficialmente Ejército.

La Revolución Cubana, surgida de la lucha antibatistiana tuvo un importante papel para el continente. En los días de lucha contra la dictadura muchos sectores del país colaboraron con la guerrilla comandada por Fidel Castro. Triunfada la Revolución, y al calor de las primeras leyes importantes que se fueron promulgando, se fue dando un giro donde políticamente fue atacada y tratada de impedir o de derrocar, al tiempo que Estados Unidos, desde entonces, estableció un bloqueo diplomático y económico comercial contra Cuba. Desde Costa Rica, en el Gobierno de Francisco Orlich, se permitió la operación de contra revolucionarios cubanos que actuaban desde el Caribe costarricense. Mientras el gobierno liberacionista procedía de esa forma, reprimiendo a sectores de tradición comunistas e ilegalizando el periódico Adelante, sectores juveniles de ese Partido simpatizaban con los inicios de la Revolución, y se constituían en un ala izquierda de Liberación Nacional. En 1968 impulsaron una renovación dentro del Liberación Nacional bajo la denominación del Grupo de Patio de Agua.

La izquierda nacional alrededor de la Revolución Cubana impulsó la Sociedad de Amigos de la Revolución Cubana, SARC, alrededor de la cual se dieron nuevos niveles organizativos juveniles, como la Juventud Socialista Costarricense, JSC, el brazo juvenil y estudiantil, en ese momento, de Vanguardia Popular.

En ese período de inicios de la Revolución Cubana cada vez más estudiantes simpatizaban con el proceso político cubano. A finales de la década del 50 e inicios de la del 60 en la Universidad de Costa Rica surgieron algunos intentos de desarrollar un movimiento político estudiantil de izquierda organizado en las Escuelas de Ciencias Económicas y en la de Derecho, sin mucho éxito. Llegó a expresarse en una protesta de un pequeño grupo de estudiantes, en la explanada de la Facultad de Ingeniería, cuando el Presidente Kennedy, en su visita al país, para la reunión con los Presidentes centroamericanos, visitó la Universidad.

Los presidentes de la Federación de Estudiantes en esa década de 1960 eran en general progresistas. Carlos Pascua inició ese proceso.

El movimiento estudiantil internacional estaba organizado en dos grandes centrales, la Conferencia Internacional de Estudiantes, CIE, con sede en Holanda, a la cual la Federación de Estudiantes de la Universidad de Costa Rica, FEUCR, se había afiliado, llegando a tener allí, de Representante estudiantil, a Fernando Durán Ayanegui, y la Unión Internacional de Estudiantes, UIE. Eran los dos polos de la Guerra Fría en el movimiento estudiantil, la CIE de una manera antisocialista y la UIE con un ropaje democrático antiimperialista. En 1967 la CIE fue denunciada de recibir fondos de la Central de Inteligencia de los Estados Unidos, CIA, lo que provocó un sisma y un retiro de la FEUCR.

En el continente Cuba organizaba la Organización Continental Latinoamericana de Estudiantes, OCLAE, con la cual la FEUCR empezó a tener vínculos y relaciones estrechas. En 1966 en Cuba se produce bajo el auspicio de la revolución cubana el Cuarto Congreso Latinoamericano de Estudiantes, en el cual participa la Federación de Estudiantes que ya está vinculada al OCLAE.

La UIE junto con la Federación Mundial de la Juventud Democrática, FMJD, desarrollaba Festivales Mundiales de la Juventud. En la década del 50 jóvenes y estudiantes, estos más vinculados a Vanguardia Popular, participaron en algunos de esos Festivales.

En la década del 60 aprovechando la realización del IX Festival Mundial de la Juventud en Sofía, Bulgaria, 1968, se integró una Delegación grande de Costa Rica, y muy representativa de estudiantes, que se aprovechó para que el Presidente de la FEUCR, Jorge Gutiérrez y el dirigente estudiantil del Frente de Acción Universitaria, FAU, y dirigente de la FEUCR, Vladimir de la Cruz, gestionaran el ingreso de la FEUCR a la UIE para lo cual se desplazaron a Praga con ese propósito.

Los tiempos políticos habían cambiado. En esto se sumaba la Iglesia Católica, con su convocatoria en 1959 del II Concilio, que procuraba analizar la Iglesia en el mundo moderno. El Papa Juan XXIII refrescaba también la imagen del Papado y de la Iglesia, que adquiría un rostro más humano. Lo más importante, el cambio de la Liturgia, la realización de la Misa en los idiomas nacionales o vernáculos, el diálogo con las otras religiones y la lucha por la libertad religiosa. Los laicos empezaron a tener un papel más protagónico.

En América Latina la repercusión del Concilio se dio con el desarrollo del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño, CELAM, celebrado en Medellín, aunque había sido creado por el Papa Pio XII, el que adquirió relevancia después del Concilio, cuando la Iglesia latinoamericana empezó a tener una relación más directa y práctica con movimientos sociales y con luchas populares. De aquí surgieron una cantidad de grupos pastorales, estudiantiles y juveniles vinculados a luchas nacionales, populares, democráticas y antiimperialistas como fueron “Cristianos por el Socialismo”, “Teología de la Liberación”, “Iglesia Joven”; se reafirmaron las Juventudes Estudiantiles, Obreras y Universitarias Católicas.

En la Universidad de Costa Rica a finales de los 60s surgieron la Juventud Universitaria Católica, el Movimiento Iglesia Joven, y Cristianos por el Socialismo, Juventud Universitaria Revolucionaria Demócrata Cristiana entre otros grupos. En estos grupos cristianos había muchas mujeres participando activamente.

El movimiento estudiantil universitario tenía la vertiente liberacionista, la vanguardista, con el surgimiento del Frente de Acción Universitaria, especialmente a partir de finales de 1966 y actuando ya en la Universidad desde 1967.

En 1966 la Universidad de Costa Rica realizó su II Congreso Universitario. Para el movimiento estudiantil fue un momento especial. Se aprovechó el Congreso para que el Presidente de la FEUCR, Jorge Alfaro Monge, presentara su intervención destacando el papel del estudiantado en la época que se estaba viviendo. Bajo el título de ESTUDIAR y LUCHAR el Presidente de los estudiantes marcaba el papel de los estudiantes de la Universidad de Costa Rica, estudiar en primer lugar, no solo los alcances de sus disciplinas profesionales, sino también los problemas nacionales y, luchar. Luchar por sus reivindicaciones estudiantiles, las académicas, las universitarias, las nacionales y las internacionales que convocaban a la solidaridad con otros estudiantes y otros pueblos.

La Universidad de Costa Rica, en su Escuela de Estudios Generales hasta el año 1966, estudiaba, básicamente, como cultura universal el Siglo V a.c. En el año 1966 se impulsa una gran revolución académica que se inicia en los estudios del año 1967, cuando se empieza a analizar y estudiar el Siglo XIX, desde la grandes revoluciones que lo preceden y sus repercusiones, la Independencia de los Estados Unidos, la Revolución Francesa, la Independencia latinoamericana, las revoluciones europeas de 1820, 1830 y 1848, el romanticismo, el cooperativismo, el socialismo y el comunismo, el anarquismo, el sindicalismo, la revolución industrial y las luchas obreras, los cambios tecnológicos y científicos y el origen del imperialismo a finales de ese siglo XIX, entre muchos otros temas.

Este ambiente académico facilitó el desarrollo del Frente de Acción Universitaria, como el grupo más activo estudiantil en la discusión en aulas, en la divulgación del marxismo y del propio Manifiesto Comunista, libro de lectura en cursos de Estudios Generales; de divulgación de la Revolución Rusa, que ese año cumplía su 50 aniversario, para lo cual se organizó una Mesa Redonda con tres profesores comunistas, Dr. Rodolfo Cerdas, abogado, el Dr. Luis Burstin, médico y el Ing. Rodolfo Herrera, Decano de la Facultad de Ingeniería.

Del lado académico, impulsor de la reforma, los profesores de Filosofía Teodoro Olarte y Constantino Láscaris llevaban la iniciativa de las discusiones. La actividad de los jóvenes comunistas provocó el desarrollo del grupo estudiantil del Movimiento Costa Rica Libre, con el cual se tenían intensos debates en aula y auditorios. El Movimiento Costa Rica Libre, antes de desarrollar este grupo estudiantil, atacó fuerte y públicamente a la Universidad, por este cambio académico, lo que provocó que la Asamblea Universitaria, en junio de 1967, se pronunciara contra el fascista movimiento declarando que, en la Universidad, debería haber “más pensamiento, no menos pensamiento” y diciendo que los Departamentos, al amparo de la libertad de cátedra podían dar los programas que a nivel universitario pudieran darse y ser aprobados por los organismos administrativos y docentes correspondientes.

A partir de este año, los Estudios Generales vincularon a los estudiantes con los problemas contemporáneos y facilitó el trabajo político de la izquierda en general y, de manera particular, a los comunistas que eran el único grupo organizado en la Universidad, junto con el Movimiento Costa Rica Libre, MCRL.

Para desplegar el trabajo de agitación el FAU sacó un periódico llamado UNIDAD y, poco tiempo después, el MCRL sacó HOMBRE LIBRE, más regular el primero que el segundo. A través de “Unidad” se empezaron a agitar los principales problemas de la Universidad de los estudiantes y del país, además de que se realizaba divulgación ideológica del marxismo. Tres tareas se propuso el FAU, abrirse camino en el movimiento estudiantil, ligarse a los estudiantes en sus problemas cotidianos y universitarios y vincular los estudiantes a los problemas nacionales e internacionales.

Por ello, la consigna del FAU fue la de la FEUCR, en el II Congreso Universitario, ESTUDIAR Y LUCHAR. Las primeras luchas que se dieron fueron por más presupuesto para la Universidad, lucha que culmina en una primera fase con la marcha del 6%; la lucha por el voto directo para la elección de los dirigentes estudiantiles, que tuvo dos plebiscitos dentro de los estudiantes, ambos favorables a él, pero con resistencia en los organismos directivos de la Federación. Sin embargo, se logró. Primero se ganó la elección directa para Presidente y Vicepresidente de la Federación, como fue la elección de 1969. Para esa vez sólo podían ser candidatos los Representantes estudiantiles, lo que aún era una limitación. Después se universalizó la posibilidad de la representación como resultado de la lucha que se libraba contra la ALCOA.

Consecuencia de esta lucha cae el gobierno de Rodolfo González y Enrique Romero. Se convoca un Congreso donde un Triunvirato dirige los destinos de la Federación, y se acuerda que el candidato a la Presidencia de la FEUCR y el resto de sus puestos, podía ser cualquier estudiante, siempre y cuando fuera costarricense y del estado seglar. El triunvirato llegó hasta setiembre de 1970, cuando se lleva a cabo la primera elección democrática, abierta; elección secreta, directa y universal. Una reforma más hubo en el proceso electoral: la manera de emitir el voto. En la primera elección fue con el dedo pulgar. Para garantizar el secreto del voto se cambió, marcando con una “X” la casilla que se deseaba votar.

Otras luchas, aún permanentes, fueron residencias estudiantiles; comedores estudiantiles, más becas y mejores; becas en cursos de verano; las becas y su defensa contra el intento que hubo de sustituir las becas por créditos para financiar la educación superior, pasillos inter facultades, para guarecerse de las lluvias en el invierno, los altos precios de la sodas.

Las luchas universitarias que comprendían la defensa de los profesores, mejoramiento de sus condiciones de trabajo y de salario; por cubículos para ellos, por estabilidad laboral, entre otros temas. Se dio la lucha por obtener mayores ingresos para la Universidad, lo que luego avanzó al “6% para la U”, tratando de igualar el presupuesto de la Universidad, única universidad existente en el país, en esos años, con el de la Corte Suprema de Justicia.

A través de “Unidad”, también se orienta la actividad del FAU a unir el movimiento estudiantil en luchas concretas, a divulgar los logros de los países socialistas, a plantear el problema del imperialismo y a combatir la enseñanza libresca, menorista por una enseñanza libre y crítica, que combatiera la dominación cultural.

La participación de la izquierda comunista en la primera votación directa de 1969 fue muy sectaria. La consigna era “no vote a la derecha” en virtud de que en la parte derecha de la papeleta de los candidatos estaban los grupos reaccionarios encabezados por Rodolfo González y Enrique Romero.

Fue una campaña violenta y dejó muchas experiencias que se aprovecharon en el futuro. En 1970 y 1971, el FAU participó solo, como única fuerza de izquierda. Sin embargo, en las elecciones de 1970 hubo un grupo llamado Movimiento Universidad Joven, MUJ, que reunía a jóvenes con inquietudes y que luego pasaron a militar en el Frente Estudiantil del Pueblo, FEP, el Grupo 24 de abril que se desarrolló como resultado de la lucha contra la ALCOA, en Estudios Generales, la Juventud Universitaria Socialista, JUS, y el Movimiento Acción Revolucionaria Socialista, MARS.

Hasta aquí, el movimiento estudiantil había tenido, después de Carlos Pascua, y de Jorge Alfaro Monge, como Presidentes de la FEUCR, una profundización en su desarrollo democrático. A Jorge Alfaro Monge le siguió en la FEUCR Fernando Berrocal, en 1967, que fue enfrentado por Ana Ligia Rovira, de la Juventud Universitaria Católica, JUC, apoyada por el FAU y otros grupos estudiantiles, quien perdió por 30 votos. Fernando Berrocal creó conciencia estudiantil y formó dentro de la Federación un grupo socialdemócrata con inquietudes de izquierda que él mismo se encargó de frustrar cuando pasó a ser Gerente de la Asociación Costarricense de Gerentes, ACOGE una semana después de haber dejado la Presidencia de la Federación.

La FEUCR se sumaba a las luchas políticas. Con la presidencia de Jorge Gutiérrez, quien estaba familiarmente ligado a Joaquín Gutiérrez Mangel, razón, además de las convicciones democráticas, de Jorge Gutiérrez, que ayudaban a trabajar con él en tareas concretas de los grupos de izquierda. Bajo su gobierno se realizó una marcha hacia el Aeropuerto Internacional El Coco, así llamado entonces, y la otra en San José, para protestar por la llegada del Presidente Johnson al país. Marchas y piquetes que originaron que a él lo tuvieran preso y por lo cual, se llevó a cabo la Marcha del Silencio en 1968, para protestar contra la Agencia de Seguridad. También, al siguiente año, bajo la Presidencia de Marco Vinicio Tristán Orlich, se llevó a cabo una lucha antiimperialista importante, protestando contra la llegada de Nelson Rockefeller, protesta que fue violenta, pues a la par de los grupos que adversaban su presidencia, había grupos manifestándose en su apoyo.

En el año 1968 se recordó el 50 aniversario de la gran reforma de Córdoba una reforma Universitaria que democratizó la universidad latinoamericana.

En el año 1968 se produjo un cambio también en la Universidad. Por primera vez asistió a un acto público Manuel Mora Valverde, Jefe del Partido Comunista en esa época, que era un partido clandestino, proscrito por un decreto de la Junta de Gobierno de 1948, el Decreto 105 y por el Segundo párrafo del Artículo 98 de la Constitución de 1949 que se le aplicaba al Partido Comunista aunque expresamente no lo mencionaba, pero lo señalaban como un partido, que por sus vinculaciones internaciones, atentaba contra la democracia y no le permitieron participar en procesos electorales, lo que lo mantenía proscrito. Sobre este Segundo párrafo del artículo 98 se hizo un seminario impulsado por la Federación de Estudiantes.

Durante todos estos años, excepto en el segundo de Berrocal, desde 1966, se llevaron a cabo las Marchas de la Independencia los 14 de setiembre de cada año en la noche, con consignas antiimperialistas y patrióticas.

Con Jorge Gutiérrez se realizó un convenio de bienestar estudiantil con el Comité de Relaciones Estudiantiles y Juveniles de la URSS, contactos que se intensificaron en los años siguientes. Estudiantes rusos vinieron al país en visita oficial, invitados por la FEUCR a entrevistarse “aula por aula” con los estudiantes costarricenses, a la vez, conjuntos musicales y delegaciones científicas. Además, otros grupos estudiantiles y juveniles viajaron a la URSS y otros países socialistas.

Nacionalmente desde 1968 se intensificó una lucha, recogiendo firmas, y haciendo publicaciones, por la derogatoria del Segundo párrafo del Artículo 98 de la Constitución Política, para garantizar una real democracia electoral.

En las elecciones de 1970 y 1971, el FAU participó como el grupo más claro, más radical, de izquierda, convirtiéndose de hecho, en la segunda fuerza electoral y la primera política. En las elecciones de 1971, se trató de unir los esfuerzos de todos los sectores de izquierda en un solo frente de lucha. No fue posible, pues a la hora de discutir el programa de la Unidad con el resto de los grupos participantes, entre los que estaba el FEP, el MIJ y el Movimiento 24 de abril, no estuvieron de acuerdo porque en el programa se incorporaba la lucha contra el segundo párrafo del Artículo 98 de la Constitución. De hecho, el día de las elecciones, estos grupos participaron en la votación con el FAU, aunque no activa ni orgánicamente.

Para 1972, se logró la Unidad de grupos de Izquierda, que ya estaban trabajando en la Universidad, el FAU, la JUS, el FEP y el MIJ, éste último, dando su público apoyo al grupo electoral llamado Unidad Estudiantil de la Izquierda (UNEI) que fue un grupo electoral.

Desde 1970 los comunistas y otros grupos han tenido Secretarías de trabajo en la FEUCR. Tal vez la más importante fue la de Relaciones Públicas y de Propaganda, con la cual se dirigió el periódico de la FEUCR el “Universitario” y se creó un programa de Radio, en la Radio Universitaria llamado “Vocero Estudiantil”, que fue prácticamente cerrado por una campaña reaccionaria dirigida por el Vicerrector, Ismael Antonio Vargas Bonilla, en base a la calidad política del programa a veces demasiado sectario. No obstante, esto, fue una batalla que dio el movimiento estudiantil por tener sus propios programas sin intervención ni censura previa por parte de la Universidad. Por esta época ya había salido el periódico “Universidad” como “órgano de la opinión universitaria”, con una clara conciencia antiimperialista y democrática que también recibe los embates del Vicerrector, logrando que este órgano pasara a manos de la Escuela de Periodismo, a la sazón muy reaccionaria en sus planes de estudio y en la integración de sus profesores. Esta fue otra batalla del movimiento estudiantil, contra este traspaso y en defensa del Director de Universidad, el Dr. Manuel Formoso Herrera.

A partir de las elecciones de 1970, se desarrolla un grupo de tendencia social cristiana, inicialmente demócrata cristiana, llamado Liga de Acción Universitaria, LAU, donde se agrupará la derecha el primer año, luego la derecha se separa y forma para 1971 el grupo Participación Universitaria Activa, PUA, encabezado por el estudiante de Ingeniería Gonzalo Chacón que, posteriormente, dará formación al grupo TRABAJO formalmente, más amplio, con una máscara aparentemente independiente pero muy ligada al Partido Liberación Nacional.

Los gobiernos de Liga de Acción Universitaria, LAU, primero con Francisco Barahona Riera y luego con José Luis Valenciano, no fueron gobiernos reaccionarios. Con ellos hubo buen trabajo unitario por parte de los distintos grupos de izquierda y algunas tareas y luchas se impulsaron conjuntamente. Se puede afirmar que fueron un avance en relación con los gobiernos anteriores y particularmente, con el inmediato anterior, de Rodolfo González. Le siguieron a estos gobiernos de LAU, los del grupo TRABAJO que claramente gobiernan con posiciones derechistas en el movimiento estudiantil y mediatizadoras, tratando de despolitizar el camino andado.

La lucha más dura con TRABAJO había sido especialmente la lucha por la representación estudiantil en el Consejo Universitario, donde por disposición del Congreso Estudiantil se aprobó que al Consejo Universitario fueran los delegados estudiantiles que el Congreso nombrara y que recayeron esos puestos en Alberto Salom y Víctor Hugo Alfaro, como propietarios y Oscar Madrigal Jiménez como suplente, de la JUS, FAENA, y el FAU, respectivamente. La lucha se llevó a tal extremo que el grupo Trabajo maniobró para que la Asamblea Universitaria, convocada por Ismael Antonio Vargas Bonilla, se pronunciara en los asuntos internos del movimiento estudiantil. Así se pronunció (existiendo tres tesis) para que los delegados al Consejo Universitario fueran los entonces actuales Presidente y Vicepresidente de la FEUCR, los estudiantes Rogelio Fernández y Víctor Hugo Alfaro. La capacidad de maniobra de la derecha logró que esa discusión se llevara a cabo a fines de año, en época de exámenes finales cuando los estudiantes se aprestaban a las vacaciones.

En el nivel nacional estudiantil, la Juventud Vanguardista desarrolló el trabajo que pudo y logró dar algunas buenas luchas; a base de Frentes Amplios en los colegios del Sur, el Napoleón Quesada, el Vargas Calvo, el San José, el Anastasio Alfaro y en Puntarenas y Alajuela y, en algunos de ellos, hubo represión por la distribución de material sobre la guerra de Viet Nam.

Ese año de 1967 se lleva a cabo un Seminario de capacitación de liderazgo en junio, para preparar cuadros estudiantiles y trazar algunas directrices generales sobre el trabajo en los colegios. Ese año, también, se trató de fundar con algún éxito la Unión Nacional de Gobiernos Estudiantiles y Nocturnos, UNGEN, al igual que se funda la Juventud Estudiantil Católica, JEC, y, por otro lado, el 16 de junio, en contraposición con la UNGEN se impulsó la creación de la Federación de Estudiantes de Enseñanza Media, FEEM, que agrupaba esencialmente, a colegios particulares con algunos oficiales. La Directiva estaba formada por tres estudiantes de colegios particulares y por tres de oficiales. Los colegios particulares obtuvieron la Presidencia de la FEEM además de que eran colegios de San José, y los otros colegios directivos oficiales eran de Provincias, unos alejados de los otros. La asesoría de esta Federación correspondió al padre Bruno Midilli, del Colegio Saint Francis. Por ello, la Juventud Vanguardista se trazó la línea de crear una Federación de Estudiantes de Secundaria, FES, sin ningún éxito, labor que se había impulsado con el Comité Estudiantil del Conservatorio Castella. Esta base estudiantil fue importante en las luchas de ALCOA.

En el año 1967 la FEUCR participa por primera vez en primeros de mayo junto a los trabajadores y las reinas Universitarias que en esa época se escogían se pronuncian sobre problemas nacionales, contra la Guerra en Vietnam, sobre los problemas del día en Costa Rica, no eran solo reinas por su belleza sino también por su inteligencia, por el compromiso de lucha con los estudiantes.

En el plano internacional esos años finales de la década de 1960 fueron de intensa solidaridad con los estudiantes latinoamericanos, con los mexicanos por los sucesos de Tlatelolco, con los estudiantes norteamericanos en su lucha contra la guerra en Vietnam, de solidaridad con Angela Davis, con Casius Clay, con las luchas de los estudiantes franceses y alemanes particularmente, de 1968. En el año 1967 fueron importantes los actos de solidaridad con la guerrilla del Che en Bolivia; luego por su muerte. La lucha de solidaridad con el pueblo vietnamita, en su lucha defensiva contra los Estados Unidos, también fue importante.

A esta lucha se sumó de manera particular la lucha contra la aprobación del Contrato Ley con la Aluminium Company of America, ALCOA. Esta lucha la traía el Partido Vanguardia Popular desde principios de la década del 60 que denunciaba la lesividad del Contrato Ley afectando los intereses del país. El Ing. Fernando Chaves Molina, comunista, había sintetizado una década de denuncia y lucha contra la ALCOA, en un folleto “La ALCOA, un matapalo” que fue muy útil en su información y valoraciones.

En el año de 1969 el Gobierno de José Joaquín Trejos Fernández, asume el compromiso de impulsar la aprobación de ese contrato. Por tal motivo en el Congreso de la FEUCR, realizado en marzo, se acuerda estudiar a fondo ese Contrato y oponerse al mismo.

La FEUCR impulsada por los grupos políticos y su Comisión de Asuntos Nacionales, convoca a un seminario universitario donde se discute el mencionado contrato. Allí la FEUCR madura su posición y sale resuelta a dar la batalla contra las disposiciones del Contrato y el entreguismo del Gobierno, contrato que por la naturaleza debía ser discutido en la Asamblea Legislativa.

En esta Comisión estaba el entonces estudiante de Derecho Fernando Cruz Castro que fue quien llevó a cabo la investigación más importante, en ese momento, por el movimiento estudiantil, para estudiar los principales aspectos primordiales del contrato con la ALCOA, que fue después parte de su tesis de licenciatura en Derecho, que ahora se publica.

La FEUCR se vuelca sobre los colegios de secundaria a movilizarlos, a hacer conciencia de lo lesivo para los intereses del país que resulta el mencionado contrato.

Por otra parte, se había desarrollado, dentro de los profesores, una corriente importante que adversaba públicamente el Contrato. Confluyó una circunstancia especial y es que acababa de pasar el proceso electoral 1969-1970, donde el Partido Comunista, a través del PASO había participado y electo dos diputados, a Manuel Mora Valverde y a Marcial Aguiluz Orellana, a pesar de que ese mismo año habían puesto fuera de la Ley otra opción que el Partido Vanguardia Popular había intentado inscribir, el Bloque de Obreros, Campesinos e Intelectuales. Por ello, era necesario que el Contrato se discutiera en esa Legislatura, al del 1969-1970, y no en la entrante lo que era muy fácil, al gobierno saliente, endosarle, la discusión de este problema, al nuevo gobierno de José Figueres. No obstante, hubo algún temor de la presencia de los comunistas en la discusión del Contrato. Por su parte Figueres desde España llamaba a aprobar al Contrato. Ello no impidió que algunos diputados adversaran fuertemente el Contrato, convirtiéndose su discusión en un problema cotidiano de varios meses, los anteriores a la discusión, donde la FEUCR impulsó una gran actividad de masas junto a las organizaciones estudiantiles, concientizando sobre el mismo. En los días inmediatos de la discusión legislativa sobre el Contrato, los propios diputados que adversaban el Contrato salieron a buscar apoyo de los estudiantes secundarios, visitando colegios, para movilizarlos a la Asamblea a que lo repudiaran.

La oposición al Contrato en el interior de la Asamblea Legislativa fue muy importante y clave en la lucha y en la movilización popular que se logró. Sin esa oposición hubiera sido más difícil realizar esa jornada patriótica.

El gobierno trató de maniobrar con la discusión del Contrato en las Sesiones Extraordinarias de la Asamblea Legislativa que se llevaba a cabo desde diciembre hasta abril, cuando en la práctica el movimiento estudiantil estaba en su fase de vacaciones, y pensaron, quizá, que no se movilizarían. Sin embargo, la FEUCR y los grupos estudiantiles tomaron la decisión de mantener un piquete permanente en los predios legislativos, que incluyó tiendas de campaña para estar allí constantemente a partir de enero, piquete cotidianamente provocado por la policía y los organismos represivos del Estado.

En esta época los periódicos más importantes del país eran La Nación, La Prensa Libre, La República, La Hora en la que se hacían distintos pronunciamientos en campos pagados a favor o en contra de la ALCOA. Había una prensa alternativa de izquierda, el periódico Libertad que venía circulando desde el año 1963 que era uno de los vehículos más importantes para divulgar noticias sobre la ALCOA aunque no las concentraba mucho, el periódico de la Federación de Estudiantes, El Universitario, y estaba el periódico del Frente de Acción Universitaria que se llamaba Unidad.

Las marchas se intensificaban a como avanzaban los días de la discusión y se acababa el plazo legislativo, lo que culmina el 24 de abril de 1970 cuando se aprobó en su tercer debate el Contrato, provocando la ira y la furia estudiantil, que arremetió contra el edifico legislativo, desarrollándose una lucha callejera con la policía que tuvo alrededor de 300 estudiantes detenidos, no todos de la lucha contra la ALCOA, porque la policía a diestra y siniestra empezó a detener a todo estudiante que llevara su uniforme, aunque no hubiera participado en las marchas o estuviera en la Asamblea Legislativa esa tarde.

Las vacaciones no fueron ningún impedimento de movilización ni organización. Al contrario permitieron preparar las luchas que se agudizarían con la discusión del Contrato en marzo y abril.

Un grupo pequeño de diputados, entre ellos Fernando Volio Jiménez, Rodrigo Carazo Odio, Jorge Luis Villanueva Badilla, Armando Arauz se convertían en aliados naturales de todo este torrente popular y en sus voceros parlamentarios. En la calle, entre muchos destacaron con su verbo agitador, el propio 24 de abril, el Lic. Chacón Jinesta y el Padre Benjamín Núñez.

Al filo de la noche, al aprobarse el Contrato, la protesta acumulada no se pudo contener. Los estudiantes apedrearon el edificio legislativo, las calles de la capital se convirtieron en campo de batalla; el enfrentamiento con las fuerzas policiales fue inevitable.

EL carácter de la lucha, la lucha misma y las generalidades de la lucha, permiten afirmar que ésta fue la primera gran incorporación de los estudiantes costarricenses, a una lucha antiimperialista de ámbito nacional.

La situación internacional de los movimientos estudiantiles no tuvo nada que ver con la lucha que llevaron a cabo los estudiantes universitarios en esos días de ALCOA. Esta fue una lucha propia, del estudiantado costarricense, de su juventud y del pueblo que también se sumó en protesta contra la aprobación del Contrato con la ALCOA.

El movimiento estudiantil se movilizaba en esos días por aspectos patrióticos, en defensa de la patria, en defensa de la soberanía nacional.

La lucha de ALCOA, era una lucha pura, descontaminada de los elementos internacionales de lucha juvenil y estudiantil. Fue una lucha muy nacional, muy unitaria, muy patriótica; muy en defensa de la soberanía nacional, rescatando la identidad nacional, rescatando elementos que en esa época no se visualizaban como los problemas ecológicos.

El Contrato que fue aprobado no fue realizado. El triunfo político logrado de esa gesta patriótica se plasmó primero, en la tesis de Graduación de Derecho de Fernando Cruz Castro y, segundo, en que la figura del Contrato Ley fue eliminada de nuestra legislación.

Fernando Cruz Castro era dirigente estudiantil de la Asociación de Estudiantes de Derecho y de la Federación de Estudiantes. Este fue el efecto político jurídico más importante de esa lucha.

Fernando Cruz Castro, hoy Doctor en Derecho, Ex Presidente de la Corte Suprema de Justicia, de grandes méritos personales y jurídicos, vivió esa Universidad intensamente. Ingresó siendo muy joven, a los 16 años, en 1966, cuando el movimiento estudiantil lanzaba su grito: ESTUDIAR y LUCHAR, banderas que inmediatamente le cobijaron durante sus años de estudio y militancia estudiantil.

Si le dedicó la tesis a “a todos los hombres y mujeres que han convertido en acción sus ideales, testimonios vivientes de sus ambiciones espirituales”, él era su expresión viviente de ese postulado.

Graduado no dejó la Universidad que lo había formado. Se desempeñó como Docente de la Facultad de Derecho, siendo un gran Maestro y ejemplo para sus estudiantes y colegas.

En el Poder Judicial, donde laboró brillantemente como Fiscal, Juez y Magistrado, mantuvo en alto las banderas de la independencia, la probidad, la honestidad; de gran jurista, con valor a toda prueba. La sinceridad, la autenticidad, la pasión por la Justicia y su responsabilidad ante sus actos son sus mejores tesoros.

Para quienes lo conocemos, desde aquellos años de Estudio y de Lucha, del movimiento estudiantil, y de las aulas universitarias, también le valoramos como una buena persona.

El trabajo de Graduación, ahora publicado, y en manos del lector, es parte de la reconstrucción de la Memoria Histórica Nacional tan necesaria de salvaguardar para el país, y las distintas generaciones de costarricenses. Es un análisis detallado del Contrato con la ALCOA, de las tesis que se movieron a favor y en contra, de la misma figura jurídica del Contrato ley y de los elementos que se movieron alrededor de esta discusión nacionales en los medios de comunicación que tomaban posiciones definidas y el impacto que ellas podían tener.

Sin lugar a dudas, la lucha contra la ALCOA, contra el Combo del ICE en el 2000 y contra el TLC-RD-USA en el 2006 y 2007 son gestas nacionales que han marcado la conciencia nacional de una manera indeleble.

22 de julio Día Mundial del Cerebro

Dr. Teodoro Evans Benavides
Académico de Número
ACANAMED

El cerebro además de ser extraordinario es un órgano complejo no sólo en su conformación sino en sus funciones. Se ocupa de la capacidad cognitiva, emotiva y control de actividades vitales como los movimientos, sensibilidad, el sueño, memoria, el hambre, funciones endocrinológicas.

Las hormonas que también se relacionan con el cerebro, son mensajeros químicos para el cuerpo que controlan numerosas funciones relacionadas con el metabolismo, con el crecimiento y el desarrollo y reproducción. No podemos olvidarnos que también tienen relación con el estado de ánimo y libido.

Para estudiarlo es importante conocer que los hemisferios están formados por seis secciones llamados lóbulos.

El cerebro también llamado encéfalo consta de cuatro grandes partes: el cerebro, el cerebelo, el tallo cerebral y el diencéfalo, este último con funciones mentales avanzadas como pensar, aprender y memorizar, sueño, funciones endócrinas.

Se encarga del lenguaje e interpreta y procesa la información que recibe de los sentidos (ojos, oídos, nariz, lengua y tacto).

Hemos oído hablar de una capa delgada que cubre el cerebro del cerebro llamada “materia gris” o corteza cerebral. Esta parte se relaciona con habilidades motoras y controla movimientos voluntarios. Pero también la corteza tiene áreas que permiten percibir ideas y objetos y otras que te ayudan a controlar impulsos.

En fin, el cerebro es el órgano que nos hace a cada uno ser quien somos y lo que sentimos.

Las enfermedades cerebrales son la primera causa de discapacidad a nivel mundial, aporta la principal carga global de enfermedad y es la segunda causa de mortalidad.

Es importante la prevención de enfermedades congénitas, vasculares, tumorales, infecciosas y especialmente accidentes; mediante un adecuado control nutricional de higiene y control médico. Realizar el diagnóstico y tratamiento temprano.

Es fundamental también cuidar la salud mental.

Mantener sano el cerebro implica no sólo prevenir la aparición de estas enfermedades, sino generar bienestar, calidad de vida y prepararnos para un envejecimiento saludable.

¿Anexión o incorporación?

Dr. Freddy Pacheco León

Que en lugar de ANEXIÓN deberíamos hablar de INCORPORACIÓN del Partido de Nicoya, porque la unidad no se dio por la fuerza, nos dicen con buen fundamento. Y quizá sobran razones para que sea así, pues en la llamada “Acta de la anexión”, hemos corroborado que ni siquiera aparece la palabra “anexión”. Pero hay una realidad que tampoco debemos de desdeñar; la realidad derivada de la tradición, de la costumbre, la que naciera quién sabe cuántos años atrás: la de celebrar la ANEXIÓN del Partido de Nicoya.

Así, llámese como se llame correctamente, lo que interesa, lo que importa, lo trascendental, es el resultado de esa libre decisión tomada el 25 de julio de 1824, como culminación de un proceso iniciado tres años antes, cuando se diera la independencia de España, para Costa Rica, Nicoya y demás países centroamericanos.

Fue tan natural ese abrazo, que al suscribirse el acta oficial donde se proclama la unión de Nicoya a Costa Rica, algunos nicoyanos lo habrían visto como un acto casi innecesario, después de tanto tiempo de participar conjuntamente, como un mismo pueblo, ante órganos de la realeza española. Sin embargo, para entonces, y demostrado unas cuatro décadas después, ese acuerdo público y voluntario, plasmado “en un papel”, fue adquiriendo mayor relevancia.

Algunas autoridades nicaragüenses se sentían despojados de algo que, decían, les pertenecía, y así soñaban con que Liberia, Santa Cruz y Nicoya, formaran parte del territorio de Nicaragua. Por tanto, si no se hubiera dado el acto formal en que se abrazan fraternalmente ambos pueblos, quizá, con el paso de los años, hoy no celebraríamos dicha unión. Por eso, hoy también hemos de felicitar y agradecer a los guanacastecos, por el buen tino y prudencia que demostraron, ese 25 de julio de hace casi dos siglos.

Aunque todavía hoy, de vez en cuando, algunos gobernantes nicas «levantan su espada patriótica», para luchar por la «recuperación» de Guanacaste, el acta histórica es y seguirá siendo determinante, a favor de nuestra Patria. Como lo fue, el 15 de abril de 1858, al suscribirse el “Tratado de límites Cañas – Jerez”, donde, gracias a una muy bien realizada negociación, auspiciada brillantemente por nuestro héroe don Juan Rafael Mora, los representantes nicaragüenses reconocieron, por primera vez y contundentemente, que todo el territorio guanacasteco era parte integral de Costa Rica.

Han pasado 199 años y, día con día, el pueblo costarricense tiene el deber patriótico de reafirmar, con sus actos, la trascendencia de la «anexión», las consecuencias positivas que ha tenido la misma, para este maravilloso pueblo, para esta formidable Patria.

Es inimaginable el destino que, probablemente, habrían tenido los guanacastecos y costarricenses, en el hipotético caso de que los hermanos del entonces Partido de Nicoya, hubiesen querido mantenerse como un ente autónomo e independiente. Por ello, hemos de agradecer a Dios el haberlos iluminado para tomar la decisión que tomaron, al librarse y librarnos, de la pesadilla en que ambos pueblos nos habríamos sumido.

Una «Costa Rica sin el Partido de Nicoya», la que existía anterior a ese 25 de julio de 1824, pudo haber sido algo posible, pues como recordamos, no fue sino hasta el 15 de abril de 1858, que los representantes de la vecina Nicaragua, implícitamente, reconocieron como válida el acta que evidencia la unión de Guanacaste a su hermana mayor.

Quizá valdría la pena hacer una pausa, y reflexionar sobre lo que habría sido para los ticos, el vivir en un país sin Guanacaste como parte integral de nuestra nacionalidad, sin sus llanuras, sin su biodiversidad, sin sus litorales, sin sus montañas, sin sus paisajes, y muy especialmente, sin su gente, sin su cultura, sin su calor humano. Por ello, “en noches de luna llena…”, y en todas las noches y días en la pampa guanacasteca, se respira un aire especial de beneplácito por la decisión trascendente, tomada por los habitantes del entonces independiente partido de Nicoya. Ni pensar lo que seríamos sin ese queridísimo territorio, en el que resalta el mundialmente famoso ramillete esplendoroso de playas, las extensas sabanas, los bosques con árboles de refulgentes flores multicolores, y más importante todavía, los compatriotas ejemplares que nos brindan su inteligencia, laboriosidad y cultura folklórica única que caracteriza a toda la nación. Celebremos pues, la llamada «anexión» con que se conoce la incorporación voluntaria del Partido de Nicoya a SU PATRIA natural. (Pintura de Miguel Allan).

Carlos Alcaraz o la fortaleza del espíritu

Alberto Salom Echeverría

Carlos Alcaraz, a quien muchos llaman “Carlitos” o “Charlie”, por su manera algo inocente y espontánea de conducirse y por su juventud -apenas tiene 20 años- acaba de coronarse campeón del tenis mundial, en el prestigioso torneo de la ciudad de Wimbledon, mejor conocida como “La Catedral del Tenis” situada a unos cuarenta kilómetros de Londres, en Inglaterra. Alcaraz venció en cinco sufridos “sets”, nada más y nada menos que a una leyenda, Novak Djokovic, quien posee el récord de haber sido el tenista que ha acumulado más tiempo ostentando el puesto de número uno del mundo en el “ranking” de la ATP, 389 semanas continuas.

Miles de seres humanos presenciaron el acontecimiento directamente en Wimbledon, mientras tanto, millones tuvimos la ocasión de seguirlo en todo el mundo, por medio de la pantalla de la televisión. En cuanto a mí concierne, seguí el cotejo todo el tiempo con el corazón contrito, hecho “un puño” por la emoción… y no creo haber sido el único. Me suele ocurrir con frecuencia en eventos de significación para mí, me pasa con la sele de Costa Rica, con Rafa Nadal en tenis y ahora con Alcaraz.

Sin haber sido nunca tenista (mi deporte fue el baloncesto que lo viví con intensidad), me convertí en un aficionado de Rafa Nadal, predecesor de Alcaraz, otro español como él que, lo he admirado por su fuerza y tenacidad en la cancha, por ser un caballero en el ejercicio del deporte y por haber logrado domeñar su temperamento apasionado, sin permitirse abandonar nunca su espíritu altamente competitivo e indomable. En breve, soy “nadalista”. Pero, de pronto emerge otro como Rafa Nadal, no tan apasionado, pero igualmente tenaz y con una técnica depuradísima. Sin ser experto en el tenis, como ya lo advertí, diría que Alcaraz, el nuevo número uno (posición que logró conservar tras ganarle a Novak Djokovic) y, “Nuevo campeón en Wimbledon”, emplea en sus remates la fuerza de Nadal, pero emulando más bien a Roger Federer, en la precisión de sus tiros, ya sea en el “slice” mediante el que le pone un efecto en retroceso a la bola, o en la utilización del potente revés.

Ahora quiero citar para ustedes una de las voces más autorizadas en España para señalar las virtudes y fortalezas de Carlos Alcaraz como es Juan Carlos Ferrero, quien fuera gran tenista, hoy ya retirado, que ostentó por poco tiempo el primer lugar del circuito, y es actualmente el entrenador de Carlos Alcaraz. Dice Ferrero en una entrevista a la ATP: “El juego de Alcaraz es similar al de Djokovic y Federer”. Luego añade: “Es muy agresivo todo el tiempo. Juega cerca de la línea de fondo. No es el típico tenista que sólo juega en tierra batida (arcilla). También le gusta jugar en pista dura y le encanta jugar en hierba […] Tiene unas manos muy rápidas. Juega muy fuerte con el revés y la derecha todo el tiempo. Es muy rápido yendo por la bola en la pista y es por eso por lo que puede jugar a un ritmo muy alto contra esos tíos.” (Cfr. La ATP entrevista a Juan Carlos Ferrero. 30 de marzo, 2020) Para seguir con la comparación entre tenistas, es inevitable que muchos ya hayan comenzado a expresar que Alcaraz va a ser el próximo Nadal. Frente a esto, su actual entrenador lo protege diciendo que Alcaraz debe tener derecho de ir a su propio ritmo. Y tiene razón, Ferrero busca con ello, quitarle semejante presión de encima.

Dirijo ahora mis argumentos a razonar sobre lo espeluznante que resultó la confrontación entre Djokovic y Alcaraz, el domingo 16 de julio, así como en torno a la relevancia que le veo a este resultado. Se trató de un encuentro entre dos titanes; por una parte, la experiencia de Djokovic, junto con todos los atributos de un tenista magnífico que, en los últimos años ha estado liderando la mayor parte del tiempo el circuito internacional de la ATP.

Por otra parte, el vigor del joven tenista más impactante de los últimos tiempos Carlos Alcaraz que, hasta ese momento era el número uno del mundo, y que para poder ganar la final, hubo de vencer a una legión de espléndidos tenistas como fueron: Jeremy Chardy, Alexandre Müller, Nicolás Jarry, el fornido tenista italiano Mateo Berrettini, luego a su contemporáneo de muy alta calidad tenística, el danés Holger Rune y por fin, vence a la excelente raqueta, número tres del mundo, el ruso Daniil Medvedev, al que derrotó en tres sets continuos sin haberle dado oportunidad de nada.

No obstante, Djokovic era claramente favorito para ganar la contienda a pesar de las cualidades ya mencionadas de su oponente. Lo siguiente fue lo que señaló la crítica deportiva antes del encuentro: “En este partido, es evidente que el favoritismo lo ostenta Novak Djokovic. El serbio es el rey de Wimbledon, ha ganado en siete ocasiones, y tiene mucha más experiencia en este tipo de partidos que Carlos Alcaraz. Su victoria es lo más probable según los pronósticos deportivos, por lo que a nadie le sorprendería que así ocurriese […] Todo apunta a que Nole se llevará el partido, pero nadie tiene dudas de que Carlos conseguirá ganar al menos un set. (Cfr.https://apuestas.as.com/masdeporte/pronostico-del-carlos-alcaraz-vs-novak-djokovic-apuestas-claves-y-favorito-de-la-final-de-wimbledon-2023-n/)

Comienza el formidable encuentro, a la hora exacta y con el estadio lleno a reventar. Una parte del público muy significativa favorecía al serbio, imagino que por ser siete veces campeón de Wimbledon. Pero, a Carlos no le faltaba apoyo.

El primer set confirma con creces el pronóstico de la prensa deportiva, Djokovic se pone adelante holgadamente 6 a 1. Mucho mejor de lo previsto para el siete veces campeón en superficie de zacate en Wimbledon. Pensé en ese momento que, Alcaraz estaba siendo presa de sus nervios y que de no sobreponerse drásticamente perdería el partido. Aquí comienza lo interesante; en el segundo set el joven español se movió con más soltura y confianza, se le vio más ágil y decidido; no obstante, Djokovic estuvo a punto de llevarse este set también, ya que, hacia el final de éste, contaba con el marcador a su favor 6 a 5. Si lo hubiera conseguido, difícilmente le habrían arrebatado el octavo triunfo consecutivo en Wimbledon. En este set se jugó punto a punto, sin que ninguno de los dos atletas se viera dispuesto a ceder la mínima ventaja a su adversario. El español haciendo gala de una madurez, una confianza en sí mismo impresionante, y su infatigable espíritu luchador, logró empatar 6 a 6 el set, obligando al serbio a ir a un “tie breack”, que existe justamente para deshacer el empate. Al final, Alcaraz ganó 7 a 6 (8-6); de infarto estuvo el cierre de este segundo set. La victoria parcial obligaba a jugar cuando menos cuatro sets. En el tercer set, inesperadamente Alcaraz le devolvió a Djokovic el resultado que este había obtenido en el primero, y le propina una derrota parcial con otro similar y apabullante batacazo de 6 a 1. Un respiro para los parciales de Alcaraz. Sin embargo, nos duró poco el “alegrón”, Djokovic, echando mano de su eficiente juego desde el fondo y con una elasticidad de bailarín que le caracteriza, se impondría 6 a 3 en el cuarto set, empatando el partido a dos sets por bando, lo que le avivó su ilusión de conservar el campeonato y recuperar así el puesto de número uno del mundo. “Nole”, ni nadie quizás contaba en ese instante con la enorme fortaleza espiritual de “Carlitos” Alcaraz, quien de nuevo se impuso en el quinto set con un marcador de 6 a 4, para coronar con éxito su temple y su coraje, aunados a la técnica depuradísima que por fortuna había recuperado.

Para mí, que en varios trances del partido sentí perdida la esperanza en el triunfo del novel baluarte del tenis mundial, como probablemente les ocurrió a muchas personas, aquella final constituye una lección enorme de como la vida y el deporte de alto rendimiento, premian con frecuencia la persistencia, combinada con la auto confianza, cuando es cultivada mediante un trabajo inteligente, arduo, en procura de un noble ideal.

Infortunadamente, la vida hoy, trágicamente en la mayor parte del mundo, y para un segmento privilegiado de nuestros niños y jóvenes está signada por la cultura del descarte, de la satisfacción inmediata y sin mayor esfuerzo que proporcionan los videos en los celulares y en la televisión. Los niños que tienen acceso a estos aparatos se están acostumbrando a ese modo fácil de vivir, que muchos de nosotros, padres, madres y abuelos se los consentimos. Pero, está visto que así no transcurre la existencia, ya que para la mayor parte de los niños la vida es un arduo batallar, en donde muy pocas cosas se obtienen sin esfuerzo. Por tanto, encontrar a un joven de 20 años, dotado, eso sí, de una madurez exquisita, un empuje y gallardía como la que exhibe Carlos Alcaraz, es un hallazgo que merece resaltarse. Alcaraz, constituye un ejemplo para la juventud del mundo, al igual que lo es la primera africana en llegar a una final de Grand Slam en el tenis mundial como la tunecina Ons Jabeur, como Shirley Cruz representante del fútbol de Costa Rica, o también Priscilla Chinchilla, costarricense elegida jugadora del año en el fútbol escocés en el 2022. No podemos omitir los nombres de cuando menos dos paratletas costarricenses (atletas con discapacidad), como la nadadora Camila Haase o Sherman Guity, deportista olímpico costarricense, quien ganó recientemente, la medalla de plata en el Mundial de Paratletismo en París.

Por fortuna, el tenis se ha convertido en una competición muy atractiva especialmente para los jóvenes, dejando de ser un deporte exclusivamente practicado y visto por una élite. El tenis exige ser practicado por personas de una gran calidad y preparación física pero también mental. Al respecto, el gran pensador griego de la antigüedad dejó estampado por escrito su pensamiento acerca de las herramientas que consideró imprescindibles para un desarrollo armonioso en el ser humano y, estas eran como el sustrato de lo que requiere todo buen deportista: una combinación de intelecto, voluntad y emoción. Además, agregó que, para cada una de estas herramientas existía una virtud a saber: la sabiduría, la valentía y el autocontrol. Aquellas herramientas y estas virtudes constituyen el crisol de lo que caracteriza a Carlos Alcaraz, así como a la mayoría de los deportistas de su nivel. Como alguien dijera: el tenis pues, también conocido como el deporte blanco, es un deporte universal que requiere ser practicado por verdaderos atletas, en donde la exigencia, no sólo física sino mental, es esencial para su desarrollo…Cada día el tenis adquiere más fuerza y los atletas que se dedican a esta disciplina están en la continua búsqueda de la perfección.

 

Compartido con SURCOS por el autor.

No podemos dejar de hacer lo que nos corresponde para cuidar el planeta

José Luis Pacheco Murillo

Esto dijo Al Gore el 11 de diciembre del 2014: “El Cambio Climático es evidente, basta saber que el año 2014 ha sido el año con mayor aumento de temperatura de toda la historia”. “El cambio climático ha producido como nunca, al mismo tiempo, inundaciones y sequías, grandes cambios desastrosos y perjudiciales”.

De aquella fecha a hoy han transcurrido tan solo 8 años 7 meses y 9 días y el asunto es que las condiciones climáticas no han mejorado, por el contrario, estamos cada día más afectados por todo eso que dijo Al Gore: hemos tenido las temperaturas más altas de toda la historia, inundaciones catastróficas, sequías que hacen que muchos mueran de hambre y ahora se unen en algunos países los terremotos.

El tema, la pregunta, hoy es exactamente la misma que hace casi 9 años ¿qué hacen los responsables de esta situación? Los llamados países industrializados han tomado acciones para evitar los hidrocarburos. Han hecho algo para reforestar el mundo. La respuesta desgraciadamente es negativa: NO HAN HECHO NADA.

Las consecuencias de no hacer nada está a la vista y peor aún, lo más trágico de todo este fenómeno del “niño” está por venir y será mucho peor si no hacemos algo ya.

Hace un par de días la noticia fue que Europa, Japón y Estados Unidos sufrirían las consecuencias de un calor desmedido.

Consecuencias que las sufren los pueblos y no los responsables de ellas.

No podemos dejar de hacer lo que nosotros individualmente nos corresponde. Ahorremos energía, reutilícenos envases, ojalá de vidrio, rechacemos el plástico, reciclemos y hagamos lo posible por educar a las nuevas generaciones.

Muchos no creyeron en los vaticinios de Al Gore… hoy son realidad.

Dios quiera que entendamos que solo un planeta tenemos y es el que no tenemos posibilidades de reemplazarlo, solamente tenemos una opción CUIDARLO, hagámoslo responsablemente.

La kakistocracia chavista

Vladimir de la Cruz

La historia Política de un país, y del resultado político de esa historia, la podemos valorar desde múltiples dimensiones. Así por ejemplo, desde el sistema político que tiene y de las formas de gobierno que se ejercen; del funcionamiento de la institucionalidad electoral y del sistema de partidos políticos que existe; de la seguridad, confianza y certeza de los procesos electorales; del ejercicio de las libertades y derechos; de la alternabilidad en los puestos de elección popular, del funcionamiento del Estado de Derecho y del Estado Social de Derecho; por el respeto a la independencia de los poderes públicos y la robustez de su institucionalidad; de los niveles educativos y del funcionamiento del proceso educativo desde la infancia hasta la educación universitaria; de la salud que goza y tiene la población; del desarrollo económico alcanzado y la distribución de la riqueza nacional; de los niveles de pobreza y extrema pobreza; del empleo, desempleo y trabajo informal que se tiene; de la falta de vivienda y las bolsas de tugurios existentes; de la capacidad de la población de alimentarse tres veces al día; de la igualdad que gozan los ciudadanos en todos los ámbitos de la vida social, económica y Política; de los sistemas policiales, militares y represivos que existen.

He mencionado tan solo algunas categorías o conceptos por los cuales se puede medir esa historia Política, que es también medir el ejercicio de gobiernos, de gobernantes, de equipos gobernantes; de partidos como grupos políticos de ciudadanos que han ejercido el gobierno y han permitido darle continuidad institucional a lo logrado por sus anteriores, marcando sendas hacia el futuro, sin procurar deteriorar los niveles sociales y económicos alcanzados, procurando con ello mayor equidad, justicia, estabilidad Política y democracia social.

La marcha fundamental de los gobernantes, desde iniciada la Independencia, fue de educadores, de abogados, de médicos, de civiles sin títulos profesionales, de periodistas, de casi ningún militar ejerciendo gobierno, y los poquísimos economistas que llegaron a gobierno también fueron abogados, distinguiéndose como abogados más que como economistas.

La prensa, la libertad de imprenta y la libertad de pensamiento, y el respeto y la tolerancia Política, fueron emblemas que agitaron los gobernantes como elementos de fundamentales del desarrollo de la democracia Política, de la institucionalidad democrática que se iba soldando y de garantía del buen gobierno; por el papel crítico que jugaban y por el espejo que le daba al gobernante sobre su quehacer político y sobre la administración pública que se le encomendaba, resultado de la representación Política en la cual descansa su gestión.

Se podría valorar también la historia Política por las ideas Políticas, a modo de ideario nacional dominante, que se impusieron por los grupos que ejercieron el poder y los gobiernos. En este sentido no exagero si digo que han sido tres vertientes principales, liberales clásicos y republicanos, socialdemócratas y socialcristianos. Otras corrientes Políticas se hicieron sentir en la historia Política nacional, los reformistas, los socialistas y comunistas, que en su conjunto marcaron la institucionalidad y democracia nacional. No casualmente sus principales líderes políticos han sido reconocidos con el Benemeritazgo de la Patria.

Al hablar de historia Política en esencia hablamos del poder político, de la lucha por el poder político, de la lucha por ver quién o cuál grupo dirige el poder, el gobierno. Si observamos el desarrollo constitucional del siglo XIX y vemos que hasta 1871 se dieron en la práctica once constituciones, hay que entender que cada grupo que llegaba al poder quería marcar algunas diferencias con los restantes lo que se reflejaba en esa cantidad de constituciones, a razón de una cada cinco años en promedio. Lo esencial de ellas es que en todas se afirmaban los derechos y libertades que se iban estableciendo y ampliando. Desde 1871 hasta ahora ha habido tres constituciones incluyendo la de 1917 que duro hasta 1919.

La historia del poder obliga a la reflexión sobre el poder, como teoría y como ciencia, y la forma de ejercerse. Es un tema siempre complicado porque toca la esencia y naturaleza humana. La historia del poder es la historia de las relaciones de grupos alrededor del poder. Y, esa relación de poder se da en el escenario de lo que llamamos Política. De modo que, la Política es importante para todos nosotros, que no la podemos marginar, ni obviar, ni ignorar, porque la Política se mete con nosotros, todos los días, en los actos de gobierno, en las decisiones Políticas que se toman e impulsan desde los organismos institucionales del Poder Ejecutivo y de sus instituciones todos los días, y por los actos legislativos que también se imponen como leyes nacionales de acatamiento obligatorio. Como bien dice mi amigo Claudio Alpízar se trata de la Política, con P mayúscula.

Desde el siglo V AC se hacen reflexiones políticas. Heródoto nos recuerda la discusión sostenida sobre la monarquía, la oligarquía, la democracia, la tiranía, introduciendo el concepto de los mejores o de los peores, por su deficiente condición ética, para gobernar.

Platón introduce el tema de la tiranía. La aristocracia la referían al gobierno de los mejores y la tiranía a los que gobernaban con engaño o violencia, que eran los peores, los que también gobernaban como malvados, soberbios, como corruptores del pueblo.

Hesíodo, a quien estudié, bajo la dirección de buen amigo, filósofo, Jorge Charpantier, señalaba con frecuencia, qué en toda ciudad, refiriéndose a la polis griega, se sufre por culpa de un hombre malvado, con lo cual aplica el concepto de peor o de malvado al ejercicio de la política.

Así surge la kakistocracia, el poder o el gobierno del malvado, del peor gobernante, de los más ineptos e incompetentes, de los menos calificados, y por supuesto, de cínicos para ejercer el mal gobierno que realizan o ejecutan.

Platón y Aristóteles exaltaron la aristocracia para destacar al gobernante y su grupo por su sabiduría y por su capacidad intelectual, lo que se adquiría en los colegios y universidades, la educación.

La lucha del actual presidente por acabar con las universidades y la educación pública probablemente está en íntima relación con alguna deficiencia intelectual y de sabiduría, que lo hace rodearse de los peores para ejercer el peor de los gobiernos, según va abriendo su trocha.

Se impulsa en este gobierno lo que podemos llamar la kakistocracia chavista; del griego kakistos, que significa el peor, y kratos que significa poder o gobierno; el peor gobierno, el de los más ineptos o incompetentes, es el peor gobierno hasta ahora establecido; el gobierno de los peores, tan malos, malísimos o peores funcionarios, que en los 14 meses de gobierno que lleva Rodrigo Chaves ha hecho rotar, cambiar, despedir, echar, 34 funcionarios de su staff gubernativo, porque no dan la talla, no le sirven, no se le someten dócilmente. Cuando se cambian ministros, viceministros, directores ejecutivos, cuando se desintegran en las instituciones equipos existentes de trabajo y de apoyo institucional, los planes que se impulsan se paralizan, se atrasan, se obstruyen, se improvisan nuevos planes de acuerdo a los nuevos jerarca que asumen sus propios planes conjuntamente con el Presidente, o tratarán de impulsar como un frankestein, con remiendos, al trabajo que dejaron tirado los anteriores funcionarios, sin políticas claras, como no se están viendo, sin hoja de ruta, sin velas y sin timón…y sin timonel al frente.

La burocracia kakistocrática es lo que impulsa el kakistócrata Rodrigo Chaves, como estilo y marca de su gobierno. Los burócratas, para entenderme con el lector, no son los funcionarios públicos en general, ni los funcionarios de oficinas. El burócrata es el que en la oficina o en la administración tiene capacidad de decisión, lo que no tienen todos los trabajadores en sus respectivos puestos de trabajo.

En el gobierno de Rodrigo Chaves lo que se ha impuesto es su capacidad de decisión, autoritaria, tiránica, hasta ahora mala, donde no se siente lo contrario; donde sus subalternos en ejercicio de la kakiostocracia ejecutan la partitura que el director de orquesta o cimarrona les obliga tocar sin que ellos, como músicos, pareciera entiendan o interpreten la composición musical, o el lenguaje musical, que les piden entonar, porque esos músicos no conocen nada, o muy poco, de esos instrumentos del gobierno que tienen en sus manos, y quizá, si se han dado cuenta, en sus cabezas.

La partitura política, de esta kakistocracia en marcha, da la sensación de no contener adecuadamente los signos musicales que expresen correctamente la música que se quieren entonar o tocar; no muestra la altura de los sonidos, la duración, la velocidad de ejecución, los símbolos musicales, la intensidad de los ritmos y acordes.

Las partituras comprenden todo el conjunto instrumental, y hasta vocal, de la obra que se quiere representar o tocar, donde todos los sonidos deben sonar armónica y simultáneamente.

La única voz de la partitura kakistocrática que se trata entonar en el país, es la del presidente kakistocrático Rodrigo Chaves Robles, cuando se muestra en el concierto convocado, para todo público, los miércoles al iniciar la tarde, casi como un bufón medieval encargado de entretener a la corte que le sigue con sus historias, chistes, ironías, intimidaciones, amenazas, bajonazo de piso para algunos de sus interlocutores; con poca seriedad, sin saberse a ciencia cierta cómo quiere presentarse, en el papel del bufón, como cómico, ridículo o molesto.

Las democracias no son buenas o malas; son democracias.

Las dictaduras no son buenas o malas; son dictaduras.

Los gobiernos autoritarios no son buenos o malos; son autoritarios.

Los gobiernos kakistocráticos no son buenos o malos: son los peores…

¡Qué viva la Pepa!, Presidente.

 

Compartido con SURCOS por el autor.

Masacre de Napalpí, una matanza de pueblos indígenas hace 99 años

Este 19 de julio se cumplen 99 años de la Masacre de Napalpí, una matanza de pueblos indígenas perpetrada por el Estado argentino.

Un podcast de tres episodios expone este hecho histórico y sus repercusiones hasta hoy.

Un documental testimonial que forma parte de la sentencia del Juicio por la Verdad que declaró lo ocurrido como crimen de lesa humanidad.

Guión y locución: Marcos Perearnau. Edición de sonido: Diego Skliar. Producción: Juan Carrique.

Una elaboración de Fósil para el Ministerio de Cultura de la Nación y el Instituto de Cultura del Chaco.

Puede escucharlo aquí.

Información compartida con SURCOS por Claudio Monge Pereira.

In Memoriam Franz J. Hinkelammert (12 de enero de 1931 – 16 de julio de 2023) (Semblanza de su legado intelectual)

Henry Mora Jiménez

Tuve la dicha de conversar con Franz Hinkelammert apenas dos semanas antes de su partida física, aunque fuese por vía telefónica. Los dos quedamos sumamente contentos. Yo, por notar en él una notable mejoría luego de varias semanas postrado en su cama; y él, por enterarse de la pronta reimpresión de su último libro en la Universidad Nacional, por la publicación de otro libro suyo en Cuba y, más aún, por el seminario sobre su obra que desde México se planifica para realizarse el próximo noviembre.

Fue como en los viejos tiempos, cuando a menudo conversábamos sobre el avance de las obras en que trabajamos juntos o de aquellas suyas que yo con entusiasmo le revisaba (aunque solo fuese para seguir aprendiendo); conversaciones siempre enriquecidas con sus agudos comentarios sobre el acontecer mundial que tanto le preocupaba. En los últimos meses, de hecho le atormentaba el triste papel de lacayo que han venido jugando los gobernantes de su patria, Alemania, en la OTAN. Y es que su lucidez, su brillo y su ternura le acompañaron hasta el último momento.

Franz nos deja un colosal legado al pensamiento crítico emancipatorio y al humanismo de la praxis, y nos deja también un recuerdo imborrable de una vida plena dedicada a enseñarnos que todavía es posible evitar el suicidio colectivo de la humanidad, siempre que nos guiemos por una racionalidad de la vida, de la convivencia y de la solidaridad, especialmente con quienes más sufren, los oprimidos y explotados del mundo (naturaleza incluida, como solía decir).

Conocí en persona a Franz Hinkelammert en 1988, cuando nos impartió el módulo de un curso en la maestría de economía en la Universidad Nacional, Costa Rica. El tema de sus clases: el sistema de coordinación del trabajo social, planificación y mercado. Para entonces, yo conocía sólo una pequeña porción de su obra intelectual, pero quedé gratamente sorprendido por la potencia de su pensamiento y de su personalidad. Años después lo busqué para que me dirigiera la tesis doctoral, un periodo en que le conocí sobre todo como ser humano, cuando lo visitaba a menudo en su oficina en el DEI. Su impacto en mi fue aun mayor, al descubrir tanta sabiduría y humildad, tanta fortaleza y bondad, tanta altura intelectual y generosidad, en una misma persona, combinación poco común en pensadores de renombre mundial. En una ocasión una amiga colombiana me dijo: “que suerte la de ustedes los ticos, que tienen a Franz tan cerca”. ¡Cuánta verdad!

Luego, a finales de 1999 le realicé una entrevista en la que pasamos revista de su obra hasta entonces más conocida, y así nació una gran amistad y un proyecto de colaboración que duraría veintitrés años. Para poder realizar aquella entrevista tuve que estudiar varios de sus libros, especialmente, Dialéctica del Desarrollo Desigual (1970), Crítica de la Razón Utópica (DEI, 1988) y El Mapa del Emperador (DEI, 1996). Y fue en ese momento cuando decidí que era urgente poner en un solo texto los aportes de Hinkelammert a la crítica de la economía política. Fue así como en 2001 publicamos Mercado, División Social del Trabajo y Reproducción de la Vida Humana (DEI, 2001) y posteriormente, en 2005, la primera edición de Hacia una economía para la vida, ambos publicados por el DEI.

Franz nunca se preocupó demasiado por difundir ampliamente sus obras, y la mayoría de ellas han sido publicadas por editoriales locales. A pesar de eso, su pensamiento es muy conocido en los medios de la intelectualidad crítica en América Latina y en sus círculos de colaboración en Alemania y Suiza. Pero seguramente, su obra será mucho más conocida a partir de ahora, como tantas veces sucede con autores de su estatura intelectual.

A riesgo enteramente personal, quiero dividir la trayectoria del pensamiento de Franz Hinkelammert en cuatro períodos (según mi apreciación y desde un punto de vista cronológico):

i) Sus diez años de estadía en Santiago de Chile (1963-1973), durante los cuales, según sus propias palabras, termina su período de formación académica. Esta fase incluye dos de sus obras principales en Chile: Dialéctica del desarrollo desigual e Ideologías del desarrollo y dialéctica de la historia. Durante esta época se concentró en la economía política y en la sociología económica.

ii) El camino hacia la madurez de su pensamiento (1977-1984), época en la que funda en Costa Rica el Departamento Ecuménico de Investigaciones (DEI) junto a Hugo Assmann (1933-2008) y Pablo Richard (1939-2021). Su madurez intelectual la alcanza Hinkelammert con Crítica a la razón utópica, una de sus obras más conocidas. Casi tres años de este período los vivió en Honduras, como codirector del postgrado centroamericano en economía y planificación del desarrollo de la UNAH.

iii) Luego tenemos sus años de intenso trabajo en la línea economía-teología (1985-2006), siempre desde el DEI y con obras como Democracia y Totalitarismo (DEI, 1987), Sacrificios Humanos y Sociedad Occidental (DEI, 1993), Cultura de la Esperanza y sociedad sin exclusión (DEI, 1995), El grito del sujeto (DEI, 1998) y, El asalto al poder mundial y la violencia sagrada del imperio (DEI, 2003). En esta etapa Hinkelammert constituye su ética del sujeto (“yo soy si tu eres”, “yo vivo si tu vives”) y se convierte en un digno exponente de la teología latinoamericana de la liberación.

iv) Finalmente, su último período (2007-2023), en el que retoma y profundiza sus “críticas” a la razón mítica y al totalitarismo del mercado, al tiempo que afina su proyecto del humanismo de la praxis (“el ser humano como ser supremo para el ser humano”), que según Hinkelammert, se inicia con Marx y su imperativo categórico de “echar por tierra todas las relaciones en que el hombre sea un ser humillado, sojuzgado, abandonado y despreciable”. El humanismo de la praxis que propone Hinkelammert es su revisión y actualización del materialismo histórico de Marx y Engels, una vez hecha, entre otras, la crítica de la religión. De este período debemos mencionar La maldición que pesa sobre la ley. Raíces del pensamiento crítico en Pablo de Tarso (Arlekin, 2010), una contribución decisiva al estudio de las raíces del pensamiento crítico y su inversión con el marco categorial de Agustino. Y es en esta obra donde, como último capítulo, Hinkelammert nos presenta su “programa de investigación”, centrado en el análisis de la crisis actual, los mitos del poder y, la crítica de la economía política y de su antropología (el valor de uso, la reflexión trascendental, la legalidad del mercado y, la irracionalidad de lo racionalizado).

Quienes deseen introducirse en el pensamiento de Hinkelammert pueden consultar estas dos obras: Teología Profana y Pensamiento Crítico. Conversaciones con Franz Hinkelammert (CLACSO/CICCUS, 2012), una larga pero muy pedagógica entrevista realizada por Estela Fernández y Gustavo Selnik; y Razones que matan y la respuesta del sujeto. Introducción al pensamiento crítico emancipatorio (Hinkelammert y Mora, 2021 y próxima a publicarse en Cuba). Ambas disponibles, junto a toda la obra publicada de Hinkelammert, en la colección digital de sus obras gestionada desde la UCA, San Salvador.

A continuación hago un repaso (necesariamente incompleto) de los aportes más importantes de Franz Hinkelammert al pensamiento crítico a través de sus obras más reconocidas. Dejo de lado sus trabajos más “económicos”, recogidos básicamente en Hacia una economía para la vida, un libro con seis ediciones en varios países de América Latina.

Durante mis años de docente en temas del “desarrollo” en la Universidad Nacional, estudiábamos en profundidad Dialéctica del Desarrollo Desigual (Amorrortu 1970, EDUCA 1984), una obra que, considero, los teóricos latinoamericanos de la dependencia no supieron aquilatar. En ella, Hinkelammert propone una teoría del desarrollo capitalista desigual, que se fundamenta en una teoría del desequilibrio en el espacio económico y estable claramente las condiciones históricas y teóricas para el surgimiento del subdesarrollo capitalista, que Hinkelammert no confundió con la condición de dependencia ni con la situación periférica. Además, pasa en ella revista a los principales problemas de la “acumulación socialista”, mucho antes de que la crisis del socialismo real se hiciera evidente y con sugestivas y siempre respetuosas sugerencias, especialmente para el socialismo cubano.

Ese mismo año Hinkelammert publica un libro a mi juicio incomprendido hasta hace muy poco: Ideologías del Desarrollo y Dialéctica de la Historia (Universidad Católica de Chile, 1970). Considero esta obra el “laboratorio teórico” de Hinkelammert, ya que en ella nos presenta, muchas veces aun en fase de gestación, el núcleo de su pensamiento inicial: su crítica a la ideología liberal de los siglos XVIII y XIX, su crítica recuperadora de Marx, lo mismo que sus críticas originales al neoliberalismo, al neocapitalismo y al desarrollismo socialista. Pero la mayor parte de esta obra se dedica a lo que Hinkelammert denomina la dialéctica de la historia y su necesaria conclusión en una dialéctica trascendental; temas a los que regresará a lo largo de su vida.

¿Y quién no tiene presente Las Armas Ideológicas de la Muerte (DEI, 1977, 1981)? un largo y exquisito ensayo que bien podemos entender como una crítica teológica del capitalismo. De este texto es muy conocido su capítulo primero (Fetiches que matan), un aporte extraordinario de Hinkelammert a la teoría del fetichismo de Marx, en el cual retoma y amplía trabajos previos publicados en Chile a inicios de los años 70. También encontramos aquí una exposición crítica de la doctrina social de la iglesia, sobre todo en su versión más conservadora y hostil a la teología de la liberación.

Con Crítica a la razón utópica (DEI 1981, desclée, 2002), Hinkelammert llega a su madurez intelectual. En ella critica los marcos categoriales del pensamiento social contemporáneo (el neoliberalismo, el anarquismo, el pensamiento conservador y el pensamiento soviético), bajo un mismo hilo conductor: la crítica de la ingenuidad utópica en las ciencias sociales. Este libro también nos dejó un aleccionador ajuste de cuentas con K. Popper y una larga y profunda reflexión sobre el espacio para las alternativas al capitalismo y el papel del sujeto humano en los procesos de liberación. Conviene leer y releer estos aportes, aún vigentes en lo fundamental.

El Mapa del Emperador (DEI, 1996) es para mi uno de los ensayos científicos más brillantes de Hinkelammert. Seguramente su parte más leída ha sido el capítulo primero, en el que da una forma definitiva a su tesis de “la irracionalidad de lo racionalizado”, el núcleo de su crítica del capitalismo y de la modernidad. Pero no menos valioso es su último capítulo sobre determinismo y autoconstitución del sujeto, en el que amplia y enriquece la ley del valor de Marx, justo en aquello que en ésta poco se enfatiza: una ley que se impone “a espaldas de los productores” y que constituye un orden por el desorden (el orden del mercado), una constante en su reflexión desde 1970 pero que en esta obra adquiere un nivel inusitado de profundidad y claridad. Por cierto, Hinkelammert nos enseñó también a leer El capital de Marx de una forma rigurosa pero no dogmática. Sus teorías del valor, de la plusvalía y de las clases sociales, entre otras, adquieren un significado mucho más profundo y fructífero en la interpretación de Hinkelammert.

En 2003, la editorial de la Universidad Nacional (Costa Rica), publica El sujeto y la ley. El retorno del sujeto reprimido. Con esta colección de ensayos Hinkelammert gana en Costa Rica el Premio de Cultura Aquileo J. Echeverría y en Venezuela el Premio Libertador Simón Bolívar, e incluye textos sobre Adam Smith, Nietzsche y David Hume, así como otros propios de la coyuntura mundial de la época.

De 2007 es su obra Hacia una crítica de la razón mítica. El laberinto de la modernidad (DEI, 2007). Y es que una crítica de la razón mítica es la conclusión necesaria de sus críticas anteriores: su crítica de las ideologías, su crítica de la religión y su crítica (discernimiento) de las utopías. Ninguna de estas críticas es una pretendida destrucción de lo criticado, sino una crítica dialéctica, que critica las incoherencias y los fetiches, recuperando al mismo tiempo lo que haya de valioso en el pensamiento criticado. Hinkelammert nos enseñó a practicar esto con todos los grandes autores que estudió, desde F. Hayek hasta M. Weber y, por supuesto, Marx. Esta obra tiene un capítulo sorprendente (Prometeo. El discernimiento de los dioses) que hizo a Hinkelammert entrar en una agria disputa teórica y teológica con algunos de sus colegas en el DEI; que finalmente abandona para fundar y dirigir el Grupo de Pensamiento Crítico (GPC) que ha trabajado desde Costa Rica pero con alcance en toda América Latina y el Caribe.

En la última década de su vida Hinkelammert trabajó especialmente en dos preocupaciones centrales: la crítica del mercado total y la recuperación del humanismo de la praxis, que funda Marx. De esta época es su libro Totalitarismo del Mercado (Akal, 2017), prologado por el recordado amigo Juan José Bautista (1959- 2021), que reúne algunos de sus principales aportes sobre el tema.

Buscando una Espiritualidad de La Acción: El Humanismo de la Praxis (Arlekin, 2020), es una obra colegiada del GPC editada por Hinkelammert. Su hilo conductor: la necesidad de una espiritualidad de la acción en la línea del humanismo de la praxis. Como mencionamos anteriormente, se trata de una línea de investigación siempre presente pero a la que Hinkelammert le dedicó un especial énfasis en la última década. El cambio en “las estructuras”, nos decía, es necesariamente insuficiente si no es acompañado por un cambio en el ethos y en la espiritualidad de la cultura occidental.

También en 2020 se publica la primera edición de Cuando Dios se hace hombre el ser humano hace la modernidad. Crítica de la razón mítica en la sociedad occidental (Arlekin, 2020), con una segunda edición, ampliada y revisada en 2022 (UNA, 2022). Esta, su última obra (y él lo sabía) es, dicho en sus propias palabras, su testamento intelectual. Por su título pareciera un libro sobre teología (teología profana en todo caso), pero su subtítulo es mas revelador, y es que en ella Hinkelammert concluye el largo camino (iniciado en 1970) de sus críticas, al estilo de las críticas de Kant al utopismo ingenuo, asentando su exposición en dos términos centrales: los conceptos trascendentales y su crítica de la ilusión trascendental. Pero también retorna a Pablo de Tarso y a su primera declaración de derechos humanos, tema que también fue una constante a lo largo de toda su vida. Hinkelammert llegó a considerar a san Pablo como el primer intelectual crítico de la historia.

Franz Hinkelammert no fue un “tratadista”, nunca buscó escribir la última palabra sobre tema alguno. Al contrario, siempre deja la puerta abierta para el desarrollo y la crítica de sus ideas. A quienes nos consideramos sus discípulos, cientos de hombres y mujeres esparcidos sobre todo en América Latina y el Caribe, nos corresponde el honor y el compromiso de que su potente mensaje de vida, hermandad y solidaridad perdure por siempre.

Informes actuariales en la Caja: ¡Mucho cuidado!

Luis Paulino Vargas Solís

He estado viendo algunos de los informes actuariales de la Caja, unos relacionados con el seguro de salud, otros con el sistema de pensiones IVM. Me queda todavía mucho por explorar, pero hay algunas cosas que, a estas alturas, las tengo bastante claras.

Primero, me resulta obvio que la prensa sobredimensiona los aportes que estos informes dan. Pero eso no sería tan preocupante, si no fuera porque dentro de la propia Caja, y por parte de las élites políticas, se reproduce el mismo error.

Estos informes invariablemente se basan en un modelo. Y ese modelo a su vez se basa en un conjunto de hipótesis o, si usted lo prefiere, un conjunto de supuestos o premisas. En gran medida, y por mucha matemática y estadística que se le ponga a la cosa, los resultados finales están predeterminados, en grado muy significativo, por aquellos supuestos.

Si los supuestos pecan de optimistas, los resultados podrán resultar muy rozagantes y satisfactorios. Si, contrario sensu, se opta por supuestos o hipótesis de tonalidad sombría, los resultados serán deprimentes.

Por supuesto, todavía queda la opción de construir distintos escenarios, y trabajar con supuestos diversos: unos más optimistas, otros más pesimistas. Pero, incluso en tales casos, otras cuestiones seguirán incidiendo.

Primero, el realismo de los supuestos, algo extremadamente difícil de resolver. Optar por elaborar diversos escenarios, atenúa el problema, pero no lo soluciona.

Segundo -que es seguramente lo más importante- el carácter multifacético y sumamente complejo, de los factores que inciden, y que hacen que, cualquiera sea el modelo utilizado, los márgenes de incertidumbre sean amplísimos, y más y más amplios, conforme más prolongados los períodos considerados.

Creo detectar muchas otras serias limitaciones, que omito mencionar aquí.

Estos informes actuariales deben ser asumidos con suma cautela. Son una guía necesaria, pero están lejos de ser la última palabra. Con un agravante que en este momento se nos presenta: dentro de ese juego corrupto y cínico que Rodrigo Chaves y Marta Esquivel han puesto en movimiento dentro de la Caja, han promovido a la Dirección Actuarial a una persona que arrastra serios cuestionamientos, pero que, desde luego, cumple con el requisito que Chaves y Esquivel más aprecian: ser una servidora incondicional.

Maíz pujagua: innovación tecnológica de un alimento ancestral – documental

El documental Maíz pujagua: innovación tecnológica de un alimento ancestral será presentado este jueves 20 de julio a las 9 de la mañana.

Canal QUINCE UCR y el Centro Nacional de Ciencia y Tecnología de Alimentos (CITA) invitan al lanzamiento del documental Maíz pujagua: innovación tecnológica de un alimento ancestral.

Auditorio UCAGRO, Facultad de Ciencias Agroalimentarias

Universidad de Costa Rica .- Vicerrectoría de Acción Social.

Información al teléfono: 2511-8831 o al correo: cita@ucr.ac.cr