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75 años de la sentencia de Nuremberg

Manuel Hernández

El 1 de octubre de 1946, el Tribunal Internacional dictaba la histórica sentencia del juicio principal de Nuremberg.

El proceso se inició en noviembre de 1945, a lo largo del cual se recogieron unos 300.000 testimonios y más de 200 testigos rindieron su declaración.

Todos los acusados, sin el menor sonrojo, se declararon inocentes.

El Tribunal Internacional los declaró culpables y ordenó la ejecución de once criminales de guerra.

Entre otros, se ordenó la ejecución de Goering, Frans Sawckel, organizador del sistema de trabajo esclavo, Hans Frank, el Carnicero de Cracovia.

Fueron ejecutados en la horca dos semanas después, excepto Goering, quien se suicidó horas antes.

Primera vez que se juzgó a los responsables y autores intelectuales de crímenes de guerra, contra La Paz y la humanidad.

Pandemia y reactivación de la economía: una ocasión para un proyecto país

  1. La pandemia y su doble crisis, sanitaria y económica.

La crisis sanitaria producida por la pandemia del COVID-19 ha profundizado la crisis económica que venía desde antes, reflejada en el estancamiento del crecimiento económico del país en los últimos años. Por ejemplo, en el decenio transcurrido entre 2001 y 2010, la tasa de crecimiento real promedio de la economía de Costa Rica fue de 4,33%, mientras que en el decenio 2011-2020 la tasa de crecimiento real promedio fue de 2,70%. En el desempleo igualmente se venía de una situación compleja, que se agudizó en medio de la pandemia, pues desde la crisis económica del 2008-2009 el desempleo había llegado a los 2 dígitos y con la pandemia subió por encima del 20%, situación que, además, ha afectado en mayor proporción a las mujeres, a los jóvenes y a los habitantes de las regiones Chorotega, Pacífico Central y Brunca.

Además de las pérdidas lamentables de seres queridos, que se cuentan por miles en el país y por millones en el mundo, la pandemia ha dejado muchas personas con consecuencias en su salud, que requerirán atención permanente y apoyo social para retomar sus vidas. No podemos dejarlos solos, el Estado debe procurar los medios para atender a estas personas que sufrirán consecuencias en sus vidas una vez que la pandemia haya terminado. Pero también debemos buscar la manera de fortalecer financieramente la atención médica del país, que ha sufrido presiones enormes en medio de la crisis, debido a la caída en los ingresos de la CCSS y a una mayor demanda de los servicios de salud, que han llegado casi al límite de su capacidad.

  1. Una crisis siempre nos afecta y de ella nunca salimos igual, salimos peores o mejores.

El papa Francisco nos lo ha recordado con frecuencia, planteándonos el reto histórico de salir mejores. La crisis que estamos viviendo nos enseñó que una situación de estas requiere de la acción de todos, que solo con la ayuda de todos podemos salir adelante, que el apoyo para las personas más afectadas es esencial y que las acciones colectivas son fundamentales para sobrellevar los efectos de la crisis. El amor al prójimo debe reflejarse en el respeto a las medidas sanitarias que protegen a los demás, así como la disposición a construir soluciones en conjunto.

  1. Es importante hacer énfasis en la búsqueda de una solución para las personas más afectadas por el impacto económico de la pandemia

Debemos plantearnos como objetivo fundamental poder otorgar un ingreso vital mínimo para las personas que viven en pobreza, para que puedan vivir con dignidad, así como garantizar el derecho fundamental a una vivienda digna, a la salud, a una educación de calidad, al acceso a agua potable y a un ambiente sano.

La sociedad post pandémica debe plantearse como objetivo fundamental una sociedad más equitativa, también debemos tomar medidas para distribuir la inequidad en la distribución del ingreso. Evitar el deterioro de los salarios reales, reducir la informalidad y la precariedad laboral e impulsar un sistema tributario más progresivo, deben ser objetivos de la sociedad como un todo.

  1. De la crisis sanitaria la impresión generalizada es que estamos saliendo o vamos a salir relativamente pronto.

Poco a poco se empieza a ver la luz al final del túnel, aunque todavía nos falta caminar un trecho importante y empiezan a surgir nuevos retos. El mundo observa con preocupación cómo la variante Delta se vuelve la variante dominante del virus en muchos países, siendo esta variante más contagiosa que las otras, incluso que la variante original que presuntamente salió de Wuhan, China. Costa Rica ya registra la presencia de la variante Delta en el país, así como de la variante Lambda, ambas variantes de preocupación, según la OMS. Se suma a lo anterior, que existen personas en el país que se resisten a vacunarse, lo que ha frenado el avance inmunitario y el logro efectivo de la inmunidad de rebaño. En el interín tenemos que atender el llamado a seguir colaborando entre todos, mantener la vigilancia, el uso adecuado de mascarillas, a evitar actividades públicas masivas en lugares cerrados.

Por otra parte, se ha producido el acaparamiento de vacunas por parte de los países más ricos, al punto que se está llegando a la posibilidad de que muchas vacunas en poder de países desarrollados lleguen a alcanzar su fecha de vencimiento sin haber sido utilizadas. La tan deseada inmunidad de rebaño es global, no local, estamos conectados y este egoísmo y falta de solidaridad, y hasta engaño, atrasó toda proyección de mejora conjunta en el manejo de la crisis; ahí ya, empezamos a fallar en grande. Se difundieron además y con amplitud algunas de las dificultades que han ralentizado el sistema COVAX, un esfuerzo multinacional de acopio y distribución de vacunas contra el COVID-19. Así las cosas, el egoísmo con el que se ha manejado el tema de la vacunación mundialmente, está atrasando la salida del problema y provocando más enfermedad, una extensión de la crisis y más sufrimiento.

  1. Por ello, a nivel de países desarrollados y en vías de desarrollo, en lo que ya desde hace un tiempo se viene pensando es en la reactivación de la economía.

No cabe duda de que la reactivación económica es una necesidad, que la pandemia se ha convertido en un problema, simultáneamente, local y global. Pero una reactivación de la economía en términos de una superación de la crisis provocada por la pandemia, como una vuelta al pasado, manteniendo el mismo sistema económico y las formas insostenibles de relacionamiento con el ambiente, con la avidez de recuperación que lo caracteriza y de la que tecnológicamente hoy día es tan capaz, sería radicalmente insuficiente. ¿Cómo sería una reactivación pensada en términos de abandonar el uso de energías fósiles y optar por energías y tecnologías amigables con la naturaleza, objetivos hacia los que como un máximo pareciera ya se están dando pasos?

Este cambio es importante como necesario, pero es insuficiente. Recordemos que el Papa Francisco ya estaba escribiendo su carta Fratelli Tutti cuando sobrevino la pandemia, denunciando la naturaleza tan poco humana y fraterna inherente al sistema económico, financiero y comercial actual, que incluso la escribió años después (3/10/2020) de la Laudato Si’ (4/05/2015) sobre la imperiosa necesidad del cuidado del planeta, nuestra casa común. En otras palabras, la necesidad de concebir y crear otra economía es anterior y superior a reactivarla e incluso a hacerla más amigable con la naturaleza. Hay que hacerla humana. Tiene que ser una economía en función del ser humano. El ser humano todo y todos los seres humanos tienen que ser el centro de la economía.

En Costa Rica no concretamos una estrategia de reactivación efectiva y, más bien, nos hemos sumido en un proceso de ajuste fiscal centrado en recortes de gasto, que provocarán más problemas para llevar la economía costarricense a una senda sostenible de recuperación económica y atrasarán la necesaria reducción del desempleo.

  1. Conocedores, expertos y decisores en el campo de las tecnologías, sobre todo de la tecnología informática, ya nos están presentando la digitalización como la base cultural de la nueva forma de vida y cómo la tecnología será capaz de activarla.

Tecnológicamente hablando puede ser cierto. Pero el problema que enfrentamos, anterior a la emergencia de la pandemia, es humano, cultural y social, no meramente tecnológico, que en absoluto se va a resolver con el desarrollo de nuevas tecnologías y la intensificación de la globalización, al contrario, se va a agravar, con sus efectos ya presentes de concentración de riqueza, desigualdad, discriminación y exclusión, empobrecimiento y migraciones. El ser humano y su entorno, deben ser el centro de las políticas públicas, que busquen el bienestar general como objetivo final. La salida de la pandemia debe centrarse en esa premisa básica, o seguiremos tropezándonos con “las mismas piedras” que antes de la crisis del COVID-19. No podemos volver a la “normalidad” pre pandémica.

  1. La digitalización va a generar la pérdida de empleos, cantidad de puestos están siendo sustituidos por tecnologías que hacen el trabajo de otros y otras

La superación de la pandemia y la necesidad de reactivar la economía, deben ser ocasión para concebir, formular, proyectar y poner las bases progresivas de un proyecto país profundamente fraterno y solidario. Desde ya cada proyecto y política pública nuevos deben pensarse en esta nueva dirección, como pasos hacia la misma y de la misma, una comunidad nacional y global profundamente humana, fraterna y solidaria donde todos podamos desarrollarnos lo más humanamente posible. En ningún proyecto de los que se discuten en la Asamblea hay un énfasis en el reentrenamiento del personal. A este aspecto hay que darle mucho énfasis dadas las proyecciones futuras de un mundo más digitalizado, virtualizado y automatizado.

  1. En este sentido hay que retomar la parábola del buen samaritano, donde están los criterios para organizar el mundo tomando como centro al ser humano.

La inclusión o exclusión de las personas que sufren define los proyectos económicos, políticos, sociales y religiosos. Cada día enfrentamos la opción de ser el Buen Samaritano y para reconstruir el mundo es necesario tener los criterios de la parábola del Buen Samaritano. Reconocer y superar la tentación que nos circunda, somos analfabetos en acompañar, cuidar y sostener a los más frágiles y débiles.

Solo hay dos tipos de personas, los que se hacen cargo del dolor y los que pasan de largo. El creer en Dios no garantiza el vivir como a Dios le agrada. Hay que ver al Señor en el hermano, esto es un reto. Vivimos en un mundo donde se menciona al Señor, pero no nos apropiamos de Él…creemos que debe ser Él el que haga, que a nosotros no nos toca hacerlo.

  1. En este nuevo marco deben inscribirse leyes como las de reformas y proyectos de ley, como el Proyecto de Ley Marco de Empleo Público, y por supuesto todos los proyectos y políticas tendientes a la reactivación económica.

Es importante el orden de una materia fundamental como el empleo público, pero esto no puede ser llevado adelante con criterios fiscalistas como norte, que no piensen en las condiciones de trabajo de miles de funcionarios públicos que aportan a la construcción del país. Es importante que se exija eficiencia en sus funciones y responsabilidad por sus actos, pero esto debe hacerse con políticas que promuevan mejores prácticas de trabajo y no castiguen la remuneración salarial en general, como parte de políticas de austeridad que han comprobado su falencia en otros países.

  1. Hay que hacer un diagnóstico del país que necesitamos.

Debemos plantear un modelo económico que nos permite alcanzar el máximo bienestar por medio del bien común y escoger proyectos y políticas que nos conduzcan al mismo. Se trata de un proyecto país, con la participación de toda la ciudadanía, resultado de un consenso nacional, que atraviesa organizaciones sociales, empresarios, partidos y gobiernos. La responsabilidad es de los políticos con la participación crítica de la ciudadanía.

“Es posible comenzar de abajo y de a uno, pugnar por lo más concreto y local, hasta el último rincón de la patria y del mundo, con el mismo cuidado que el viajero de Samaría tuvo por cada llaga del herido. Busquemos a otros y hagámonos cargo de la realidad que nos corresponde sin miedo al dolor o a la impotencia, porque allí está todo lo bueno que Dios ha sembrado en el corazón del ser humano.”

Encíclica Fratelli Tutti

José Amando Robles Robles, céd. 800520054
Carlos Pentzke Pierson, céd. 800750461
Natalia Jiménez Carvajal, céd. 106200962
Arturo Córdoba Sequeira, céd. 108060635
Axel Fernández Fajardo, céd. 800490514
Deyanira Sequeira Ortíz, céd. 102480675
Virginia Hernández Esquivel, céd. 400970377
Fernando Rodríguez Garro, céd. 401650895
Del grupo Maestro Eckhart.

La Revolución Francesa: repercusiones políticas y sociales

Las luchas revolucionarias independentistas en la América española y los derechos del hombre

Vladimir de la Cruz de Lemos

(Primera parte de la conferencia dada, el jueves 29 de julio del 2021, en el ciclo de Actividades y Conferencias “Camino a la Celebración de la Independencia de Centroamérica”, organizadas por la Biblioteca Nacional, la Cátedra Enrique Macaya, de la Escuela de Estudios Generales de la Universidad de Costa Rica, y el Instituto de Estudios en Democracia del Tribunal Supremo de Elecciones, publicada en Wall Street International Magazine,

https://wsimag.com/es/cultura/66738-la-revolucion-francesa-repercusiones-politicas-y-sociales, el 23 de agosto del 2021)

Podemos considerar a la Revolución Francesa como la Revolución Madre de los procesos históricos, que le siguen en todas partes del mundo, y en cierta forma, también, de todos los grandes procesos revolucionarios que se dieron hasta el siglo XX, que marcan la llamada Época Contemporánea, que llega hasta nuestros días, Revolución que justamente da inicio con este período histórico, que es el proceso político social que derrumba la monarquía francesa, y simbólicamente acaba con los sistemas monárquicos, con el llamado viejo régimen, con el absolutismo, con el teocratismo político, dando paso a los sistemas republicanos, contractualistas, constitucionalistas y exaltadores de las Libertades y Derechos de los Hombres y los Ciudadanos, superando los sistemas que descansaban en la servidumbre y el vasallaje, colocando al Ciudadano como el personaje y actor social y político de nuestro tiempo.

Con la Revolución Francesa se inicia la lucha por la construcción del sistema republicano en Europa, que proyecta sus ideas y valores liberales y republicanos en las batallas y guerras de liberación anticolonial del siglo XIX, en regiones como la América Latina, prácticamente desde su origen, en cuanto muchos de los próceres de la lucha por la Independencia de América, especialmente de la América del Sur estuvieron ligados al proceso revolucionario francés, uno de ellos, quizá el más destacado, Francisco Miranda, quien también participó en la lucha de la Independencia de los Estados Unidos, de las 13 Colonias inglesas, y en la propia Revolución Francesa ganándose el sitio de honor de que su nombre, del único americano en ese sitio, esté en el Arco del Triunfo en París. De esta manera, Francisco Miranda participó activamente en las tres grandes gestas libertadoras, revolucionarias, en los movimientos políticos más importantes que sacuden el mundo a finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX, la Guerra de Independencia de las 13 colonias americanas que producen a los Estados Unidos, la Revolución Francesa y los movimientos de independencia y revolucionarios de la América española. En la Revolución Francesa llegó a obtener el grado de Mariscal de Francia.

Su estancia y vida en Europa, en Francia e Inglaterra, principalmente, sus viajes y amistades prácticamente en toda Europa, le van a permitir buscar los apoyos necesarios con algunas casas monárquicas europeas, aprovechando sus contradicciones con la española, para buscar esos auxilios para la causa de la independencia de las colonias españolas.

El período de las luchas revolucionarias independentistas en la América española se proyecta desde 1790 hasta 1826. Por ello en lo que nos interesa, de la celebración del Bicentenario de la Independencia de Centroamérica y de Costa Rica debemos destacar la importancia de la Revolución Francesa, y su impacto y proyección política y social.

El recordar la Revolución Francesa nos permite afirmar que la Historia la hacen los hombres y las mujeres, las hacen los pueblos.

La Revolución Francesa, sin lugar a dudas, tiene una múltiple repercusión política y social, en su época, que llega hasta nuestros días, de lo cual destacaré algunas de esas manifestaciones.

Con la Revolución Francesa surge la clase burguesa y la clase obrera

La Revolución Francesa fue por su contenido una Revolución burguesa, por cuanto le quitó de las manos el poder a la nobleza y lo puso en manos de la burguesía, naciente como clase en ese momento. Pero, al mismo tiempo fue una Revolución Democrática Popular, en tanto las capas populares le imprimieron sus demandas. De igual manera, nacía la clase obrera.

Las actividades principales de concentración obrera estaban en las jabonerías, las industrias licoreras, el algodón, el azúcar, las textileras, las refinadoras y los astilleros y, en París, las artesanías.

En 1789 la clase obrera francesa estaba dispersa. Las formas de explotación eran variadas, predominando los obreros fabriles y los artesanos. Estos estaban más sometidos a la explotación de los comerciantes. Ambos sectores, proletarios y artesanos, tenían salarios muy bajos, poco poder adquisitivo del dinero y un elevado costo de la vida.

En 1789 la clase obrera francesa estaba dispersa. En estas condiciones dio su apoyo a la lucha desarrollada por las capas medias y la burguesía revolucionaria y progresista. A pesar de ello desempeñó un papel activo en distintos momentos de la Revolución, así por ejemplo, el 14 de julio en la toma de La Bastilla, obra del pueblo parisino, los carpinteros desempeñaron un papel activo y hubo varios obreros muertos; lucharon los obreros y las masas populares en la Constituyente por el voto que les fue negado como derecho; en 1791 los trabajadores de la construcción en París lucharon por mejorar sus condiciones de vida.

Resultado de esta lucha fue la Ley Chapelier, el 14 de junio, por la cual se impidió la organización obrera. Inicialmente esta ley estuvo orientada a la destrucción y liquidación de los gremios. Entre sus alcances afectó a los propios abogados a quienes se les prohibió el ejercicio de la abogacía. Dispuso también la prohibición de asociaciones de personas de un mismo oficio u ocupación, norma que se proyectó a los países occidentales hasta mediados del siglo XIX, prohibiendo con ello la propia acción sindical. En Francia la Ley Chapelier llegó hasta los tiempos de Napoleón.

El 17 de julio una manifestación obrera que pedía el destronamiento de Luis XVI fue reprimida por La Fayette, en el Campo Marte, momento de viraje de la Revolución en el cual la burguesía francesa empezó a enfrentarse a los sectores obreros, los artesanos y al pueblo en general que levantaron la bandera de la República y la Democracia.

La Constituyente de 1791 excluyó de la participación política y de la Guardia Nacional a quienes no podían pagar impuestos mínimos, a los que se les llamaba ciudadanos «pasivos».

El 10 de agosto de 1792 las masas populares parisinas y marsellesas asaltaron las Tullerías, lo cual obligó a la convocatoria de la Convención Nacional, elegida por voto universal. En setiembre esta participación hizo posible la proclamación de la República y la llamada Victoria de Valmy. Los jacobinos lograron imponerse, con apoyo en estos sectores populares y pudieron, entre otras cosas, detener y aplastar la reacción extranjera contrarrevolucionaria.

El 31 de mayo de 1793 la invasión ejecutada por los obreros de la Convención facilitó la caída de los girondinos el 2 de junio y la victoria de los sans-coulottes. Así, la clase obrera participó activamente en la defensa de la Revolución, de su independencia y de las libertades conquistadas, como en la elaboración de armas, lo cual impulsó el Comité de Salvación Pública, el 23 de agosto de 1793. La Convención, finalmente, estableció la igualdad ante la ley, fortaleció el derecho a la educación y abolió los derechos feudales.

Los movimientos populares y de la clase obrera francesa, de mayo, originaron a principios del siglo XX, muchas evocaciones a las movilizaciones dadas en esos meses del calendario revolucionario, de los meses la primavera, de Pradial y Germinal, provocando el surgimiento de asociaciones, grupos culturales, nombres de publicaciones que se titulaban o nombraban con “Germinal”, como sucedió en Costa Rica con el Grupo que así surgió en 1909, con la participación, entre otros, de Joaquín García Monge, Omar Dengo, José María Zeledón Brenes, Carmen Lyra, y con las publicaciones que también así se llamaron.

En esos años, de la Revolución, el campesinado francés desempeñó un papel muy importante como aliado de los sectores urbanos y estableció la premisa histórica de la alianza con la clase obrera, en la lucha por la emancipación total, que después, durante el proceso y la gestación de la Revolución Rusa, dio pie para que Lenin elaborara, de mejor forma, la teoría y la acción política de la alianza obrero campesina, concepto clave en ese proceso revolucionario.

La clase obrera francesa en los días de la Revolución se estimaba en unos 600.000 proletarios en una población de 25 millones; Marsella tenía 80.000 asalariados, Lyon, 58.000, Reims y San Quintín, 60.000. Las actividades principales de concentración obrera estaban en el azúcar, las jabonerías, las industrias licoreras, el algodón, las textilerías, las refinadoras y los astilleros y, en París, las artesanías.

En 1789 la clase obrera francesa estaba dispersa, mientras las clases campesinas representaban el 92% de la población francesa, unos 22 millones de personas en 1789, que era campesina.

La democracia lograda en 1789 fue el resultado de la incorporación de estos campesinos y de esta alianza, a pesar de que a un gran número de campesinos les fue imposible adquirir tierras como resultado de la venta de la propiedad nacional, la redistribución de la tierra, la abolición sin indemnización de los derechos feudales, los diezmos y la imposibilidad de ejecución de las leyes agrarias impulsadas por los jacobinos en la Convención. Sucedió algo parecido durante la Revolución Rusa cuando el Zar dispuso, en la segunda mitad del siglo XIX, liberar de la servidumbre a los campesinos, darles tierras y al mismo tiempo gravarles sus actividades, al punto que preferían seguir siendo siervos y vasallos, motivo por el cual Lenin encontró elementos claves para llamarlos a su Revolución, y establecer como uno de sus primeros tres decretos el de La Tierra, con lo que se ganó políticamente al campesinado.

Así, la Democracia lograda en 1789 fue el resultado de la incorporación de estos campesinos y de esta alianza, a pesar de que a un gran número de campesinos les fue imposible adquirir tierras como resultado de la venta de la propiedad nacional, la redistribución de la tierra, la abolición sin indemnización de los derechos feudales, los diezmos y la imposibilidad de ejecución de las leyes agrarias impulsadas por los jacobinos en la Convención.

Los socialistas utópicos en la Revolución Francesa

Las primeras manifestaciones importantes de las corrientes socialistas, que van a desarrollarse con más fuerza en el siglo XIX y XX, surgen durante los tiempos de la Revolución, entre ellas las corrientes del socialismo utópico, anteriores y contemporáneas luego a los fundadores del socialismo científico, Carlos Marx y Federico Engels.

En el seno del movimiento revolucionario francés destacó Graco Babeuf, el precursor más importante del socialismo científico, quien comprendió que no podía existir igualdad social mientras la sociedad estuviera dividida en clases y se tolerare y permitiera la explotación del hombre por el hombre. Por ello Babeuf vio en la Revolución Francesa la antesala de una Revolución mayor.

En el Manifiesto de los Iguales, Babeuf, así lo señala: «La Revolución Francesa no es más que el postillón de otra revolución mucho más grande, mucho más solemne, que será la última».

Babeuf criticó severamente la propia Declaración de Derechos y procuró su radicalización al reclamar «la igualdad de derechos, la igualdad real o la muerte». Babeuf se propuso la insurrección de los pobres contra los ricos.

A Babeuf le siguió Saint Simón, otro precursor, quien abogó por el impulso de reformas a la sociedad. De él es la máxima «A cada uno según su capacidad; a cada capacidad, según su trabajo».

Saint Simón estimó que el reino del terror en Francia fue el reino de las clases desposeídas.

También destacaron Charles Fourier, un crítico de la situación social francesa y Etienne Cabet, quien propuso la instauración pacífica de la sociedad comunista, ya que veía con temor las derrotas sufridas por la clase obrera durante el proceso revolucionario surgido en 1789. Fourier propició la creación de ciudades modelo, bajo el principio de asociación, donde descansaba la felicidad del pueblo. La violencia de la Revolución Francesa le asustaba.

Cabet, de modo particular se proyectó en Estados Unidos, junto con Considérant, el inglés Roberto Owen y el alemán Guillermo Weitling. Sus ideas prendieron en los Estados Unidos en un destacado grupo de escritores entre los que estaban Ralph W. Emerson, Henry David Thoreau, Nataniel Hawthorne, quienes entre 1840-1846 trataron de crear una granja colectivista cerca de Boston. Charles Fourier también hizo su propio intento en Red Bank. Experiencias utópicas también se procuraron realizar en Chile, Río de la Plata, Buenos Aires y México.

Las ideas de Graco Babeuf nuevamente se levantaron en Francia con la Revolución de 1830, impulsadas por Filippo Bounarotti. Este, desde 1821, y durante el período de la restauración borbónica, participaba de las sociedades secretas inspiradas en las de los carbonarios italianos. Una de ellas, la de «Los Amigos de la Verdad» estaba dirigida por Saint Amand Bazard y Bucher, estudiantes de medicina influidos por Filippo Bounarotti y Louis Auguste Blanqui.

En 1831 y 1834 se realizaron dos grandes movimientos huelguísticos de los trabajadores de Lyon. En 1839 existían cuatro sociedades secretas más: «Los Amigos del Pueblo», «La Sociedad de los del Derecho del Hombre», «La Sociedad de las Familias» y «La Sociedad de las Estaciones», las dos últimas con tendencias socialistas.

La insurrección de mayo de 1839, organizada por «La Sociedad de las Estaciones» provocó la condena a muerte de Blanqui y de Armand Barbes, sus jefes.

Así, la Revolución de 1789 impulsó universalmente los principios de la democracia e hizo surgir diversas expresiones de ideas socialistas, semisocialistas; algunas de esas cubiertas de cierto religiosismo.

Los conceptos de izquierda y derecha

Se asocia a la Revolución Francesa los conceptos políticos de izquierda y de derecha que llegan hasta nuestros días. Esto tiene que ver con los grupos políticos principales dentro de la Revolución, que se agrupaban alrededor de los movimientos políticos, o partidos que identificación de intereses existían, bajo la denominación de la Gironda y los Jacobinos, siendo los girondinos los conservadores, representantes del Departamento de la Gironda, creado durante la Revolución, que fueron reprimidos durante el período del llamado Terror, de la Revolución Francesa, y los jacobinos los revolucionarios o radicales dentro del proceso revolucionario francés, por la ubicación que tuvieron ellos en el seno de la Asamblea Francesa, de la Convención Nacional, donde los miembros de la Gironda se sentaban o ubicaban a la derecha y los Jacobinos a la izquierda.

La Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano

Una de la repercusiones más importantes a nivel mundial, hasta hoy día, fue la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, del 26 de agosto de 1789. En esta Declaración se dijo que “la ignorancia, el olvido o el menosprecio de los derechos del hombre son las únicas causas de las calamidades públicas y de la corrupción de los gobiernos”, a propósito de los escándalos recientes de corrupción en el país.

De seguido se planteaba, la Declaración, exponer “los derechos naturales, inalienables y sagrados del hombre, a fin de que esta declaración, constantemente presente para todos los miembros del cuerpo social, les recuerde sin cesar sus derechos y sus deberes; a fin de que los actos del poder legislativo y del poder ejecutivo, al poder cotejarse a cada instante con la finalidad de toda institución política, sean más respetados y para que las reclamaciones de los ciudadanos, en adelante fundadas en principios simples e indiscutibles, redunden siempre en beneficio del mantenimiento de la Constitución y de la felicidad de todos.”

Distinción importante es la de Hombres y Ciudadanos, en el sentido de que los Derechos del Hombre son aquellos generales, universales, para todos los Hombres, considerados “derechos naturales”, que por su condición de seres humanos los tienen, independientemente de su condición nacional, mientras los referidos a los Ciudadanos son aquellos que son propios de los que dicte cada sociedad política. Por ello los Derechos del Hombre son universales, mientras los del Ciudadano son particulares.

Así tenemos, entre los Derechos proclamados el de que “los hombres nacen y permanecen libres e iguales en derechos”, y que “las distinciones sociales sólo pueden fundarse en la utilidad común.”

De los Derechos más importantes están, declarados de modo imprescriptible del Hombre, “la libertad, la propiedad, la seguridad y la resistencia a la opresión”, valores que hoy exaltamos en todas las sociedades modernas.

El Derecho “a la resistencia a la opresión” es quizá el más trascendente porque es el que asegura el conjunto de todos los derechos, y garantiza el funcionamiento del Pacto Social, de manera que si el gobernante que resulta de ese Pacto traiciona su mandato, se vuelve un déspota, un tirano, un dictador, un sátrapa, gobierna contra el pueblo, o viola la esencia de la voluntad general que le fue delegada, el Pueblo, el Hombre, tiene un derecho natural a la rebelión, a resistir a ese gobernante, a cambiarlo, para que de esa manera se vuelva a establecer el Pacto y la relación armónica que debe haber entre Gobernante y gobernados, entre Mandatario Político y mandantes, el Pueblo. Este principio de la “resistencia”, de “rebelión”, fue establecido en la Constitución Política de Costa Rica de 1844. Lo eliminaron en las siguientes constituciones del país, pero sigue siendo un Derecho imprescriptible proclamado por la Declaración de los Derechos, hija de la Revolución Francesa.

Otro Derecho, que se recoge como principio constitucional en Costa Rica es que la “soberanía reside esencialmente en la Nación”, y que “ningún cuerpo, ningún individuo, pueden ejercer una autoridad que no emane expresamente de ella.”

Otros Derechos proclamados, inscritos en Costa Rica, son que “La libertad consiste en poder hacer todo aquello que no perjudique a otro: por eso, el ejercicio de los derechos naturales de cada hombre no tiene otros límites que los que garantizan a los demás miembros de la sociedad el goce de estos mismos derechos. Tales límites sólo pueden ser determinados por la ley” y, que “la ley sólo tiene derecho a prohibir los actos perjudiciales para la sociedad. Nada que no esté prohibido por la ley puede ser impedido, y nadie puede ser constreñido a hacer algo que ésta no ordene.”, elemento clave del Estado de Derecho que tenemos.

Igual en el concepto de que “la ley es la expresión de la voluntad general. Todos los ciudadanos tienen derecho a contribuir a su elaboración, personalmente o por medio de sus representantes. Debe ser la misma para todos, ya sea que proteja o que sancione.”

Igual, el que “ningún hombre puede ser acusado, arrestado o detenido, como no sea en los casos determinados por la ley y con arreglo a las formas que ésta ha prescrito. Quienes soliciten, cursen, ejecuten o hagan ejecutar órdenes arbitrarias deberán ser castigados; pero todo ciudadano convocado o aprehendido en virtud de la ley debe obedecer de inmediato; es culpable si opone resistencia.” Del mismo modo que “la ley sólo debe establecer penas estricta y evidentemente necesarias, y nadie puede ser castigado sino en virtud de una ley establecida y promulgada con anterioridad al delito, y aplicada legalmente.”.

Los Derechos proclamados en los artículos 9, 10 y 11 de la Declaración están en nuestro orden constitucional, como son la presunción de inocencia, el que “nadie debe ser incomodado por sus opiniones, inclusive religiosas, a condición de que su manifestación no perturbe el orden público establecido por la ley” y, el de “la libre comunicación de pensamientos y de opiniones es uno de los derechos más preciosos del hombre; en consecuencia, todo ciudadano puede hablar, escribir e imprimir
libremente, a trueque de responder del abuso de esta libertad en los casos determinados por la ley.”

Un Derecho importante es el de que “Los ciudadanos tienen el derecho de comprobar, por sí mismos o a través de sus representantes, la necesidad de la contribución pública, de aceptarla libremente, de vigilar su empleo y de determinar su prorrata, su base, su recaudación y su duración”. Este Derecho dio la base, en cierta forma, para los movimientos de Desobediencia Civil que se dieron en los Estados Unidos contra el pago de impuestos destinados a sufragar gastos de guerra, o militares, en el siglo XIX.

El Derecho de petición, de “pedir cuentas de su gestión a todo agente público”, fue establecido por la Declaración, y su último Derecho, también está establecido en nuestra Constitución, de que “Siendo la propiedad un derecho inviolable y sagrado, nadie puede ser privado de ella, salvo cuando la necesidad pública, legalmente comprobada, lo exija de modo evidente, y a condición de una justa y previa indemnización.”

El impacto de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano provocó que, en 1791, Olympe de Gouges, lanzara su Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana, proclamada en nombre de “las madres, hijas, hermanas, representantes de la nación”, que “piden que se las constituya en asamblea nacional”, que se les reconozca políticamente, Declaración que es literalmente una copia de los Derechos proclamados en 1789, en casi todos sus puntos. Con esta Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana, en cierta forma, se hacen surgir las luchas de las mujeres y de los movimientos llamados feministas. Al final de su Declaración expresaban que la Revolución Francesa las había prácticamente marginado.

Termina su Declaración diciendo: “Mujer, despierta; el rebato de la razón se hace oír en todo el universo; reconoce tus derechos… El hombre esclavo ha redoblado sus fuerzas y ha necesitado apelar a las tuyas para romper sus cadenas. Pero una vez en libertad, ha sido injusto con su compañera. ¡Oh, mujeres! ¡Mujeres! ¿Cuándo dejaréis de estar ciegas? ¿Qué ventajas habéis obtenido de la revolución? Un desprecio más marcado, un desdén más visible. […] Cualesquiera sean los obstáculos que os opongan, podéis superarlos; os basta con desearlo.”

Repercusiones de la Revolución Francesa en los movimientos independentistas latinoamericanos

Al enfatizar en el influjo de la Revolución Francesa, en Latinoamérica, en la lucha por su primera independencia, la de la administración colonial española, hay que destacar que las autoridades coloniales y los sectores que se oponían a las ansias de liberación americana acudían a la Revolución Francesa con el ánimo de asustar a las masas campesinas, esclavas o en estado de servidumbre y populares urbanas, para denigrar a los revolucionarios americanos. No casualmente llamaron a Bogotá el «segundo París», o dijeron que en Lima había jacobinos y amedrentaron con el terror revolucionario robesperiano.

También afirmaron que los curas de la independencia eran una especie de jacobinos con sotanas. Tampoco fue casual que a Mariano Moreno, de la Junta Revolucionaria de Buenos Aires se le acusara de intentar copiar a Robespierre y que el propio José Ingenieros haya destacado, en la importancia de su movimiento, la existencia de un partido jacobino; como no fue casual tampoco que al padre de la independencia de México, al cura Miguel Hidalgo, en el informe de su detención se dijera expresamente lo siguiente: «prisión del padre Hidalgo con toda la plana mayor de sus sanscoulots en Acatita de Baxan del Reyno de Nueva España». Hidalgo agitó las ideas de independencia nacional especialmente a través del periódico El Despertar Americano.

En la primera independencia de una colonia americana, la de Haití, hay quienes han visto allí un movimiento jacobinista negro. Al respecto, en París se formó una sociedad que pidió la abolición de la esclavitud y puso de ejemplo la situación de los esclavos en la colonias antillanas.

La Revolución Francesa en 1794 abolió la esclavitud, que había sido autorizada por el rey Luis XIII, en 1648, pero fue restablecida por Napoleón en 1802, hasta que en 1848 se abolió de manera definitiva.

La Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano sirvió para alimentar esta ola de agitación, en la cual Vicente Ogé proclamó la rebelión en nombre de la igualdad. No casualmente el 28 de febrero de 1792, como resultado de esta violenta lucha en Haiti y Santo Domingo, la Asamblea Nacional francesa dispuso el ejercicio igualitario de derechos políticos para mulatos y negros. De hecho, Haiti se constituyó, con su Revolución e Independencia, en el primer país en abolir la esclavitud. En México con el Padre Miguel Hidalgo, en 1810, se proclamó la abolición de la esclavitud, con su Decreto del 6 de diciembre de ese año, siendo hasta 1829, el 15 de setiembre, ya México independiente que se abolió oficialmente la esclavitud en México, cuando en Centroamérica, bajo la República Federal, se hizo en 1824.

La ilustración o el clasisismo revolucionario francés, lo que en cierto modo correspondería al jacobinismo americano, podría ubicarse en los siguientes tres movimientos: el levantamiento de Vicente Ogé y Chavannes, en 1790, proceso que condujo a la Revolución haitiana, de 1804; la llamada Conspiración de los Franceses, de José Díaz, en Buenos Aires, en 1795, la cual evocó constantemente la Revolución y, en su nombre, y en el de la Convención, se asustó a quienes se oponían a la liberación de esclavos y, la Conspiración de Manuel Gual y José María de España, de 1797-1799, en Venezuela, que tanto influyó en Bolívar, con la marcha forzada de su maestro, y Maestro de América, Simón Carreño, conocido en la historia por su apellido materno Simón Rodríguez. En 1795 el levantamiento en Coro, Venezuela, procuró implantar «la ley francesa de la igualdad».

Radicales fueron los procesos de independencia americanos, porque iban a la raíz del problema de la dependencia, mas no necesariamente jacobinos, extremistas, en sus métodos robesperianos. El propio Francisco Miranda, impedía la jacobinización de la revolución americana.

El jacobinismo americano, si se pudiese utilizar el término, consistió en la participación de las masas campesinas y plebeyas urbanas en el curso de las luchas revolucionarias americanas. Aquí se gestaba embrionariamente la revolución burguesa americana, guiada por los criollos y la pequeña “burguesía” democrática, de muy semejante manera como sucedió en la Revolución Francesa.

Justo esta situación, fue la que facilitó globalmente la unidad “burguesía” agraria-pueblo para hacer triunfar definitivamente la guerra de liberación, en forma de Revolución y de movimientos de independencia, contra el antiguo régimen colonial español.

Simón Bolívar, José de San Martín, Bernardo O’Higgins y el propio Agustín de Iturbide, en México, con sus repercusiones hacia Centroamérica, representaron de diverso modo este fenómeno. De manera concreta Iturbide, con su plan de las tres garantías y la unidad de americanos y españoles sin distinción de castas ni privilegios, así lo afirmaba.

La circunstancia de que la tierra estuviera en manos de los criollos, actores importantes de este proceso, produjo que en el curso de las luchas por la independencia se llevaran a cabo acciones contra los criollos aristocráticos y contra las autoridades españolas simultáneamente, y no en pocas ocasiones, como sucedió con las movilizaciones de Boves, en Venezuela, o como se dio en los movimientos inconformistas en Centroamérica y en Costa Rica, contra los estancos y los estanquillos.

Esta situación produjo, también, que con el advenimiento de la Independencia la gran masa de campesinos y sectores populares urbanos no cambiara su situación social o de clase, ni tuviera un acceso directo al nuevo poder, ni a la tierra, situación, que por el contrario produjo las condiciones para el desarrollo de ciertas guerras civiles, al margen de la emancipación, de la liberación nacional o política y, que condujeron finalmente a consolidar el poder de los nuevos gobernantes o el papel hegemónico de ciertos sectores en el seno de las naciones y repúblicas emergentes latinoamericanas, manteniendo de hecho una situación similar, en la relación del poder, a la representada en el régimen colonial, con exclusiones y marginaciones sociales de nuevo tipo, respondiendo al nuevo modelo de construcción estatal que empezaron a darse y, respondiendo al nuevo modelo de violencia institucional que empezó a surgir, definiendo desde ese momento una sociedad dividida y dominada políticamente por ciertos grupos sociales, con raíces de la sociedad colonial.

Ello produjo, igualmente, que buena parte de los movimientos emancipadores no plantearan inicialmente la ruptura total con la metrópoli colonial y tan solo cuestionaran aspectos relacionados al orden económico-comercial en procura de una redefinición del pacto colonial, una especie de Revolución sin Revolución. Así, en Centroamérica, a finales del régimen colonial, se produjo un debate, particularmente en Guatemala, en el que se planteaba, por parte de un sector social, la libertad de comercio, sin ruptura del orden colonial.

La lección de la Revolución americana fue la lucha unitaria contra el enemigo común: el régimen colonial español, y no las contradicciones entre los diversos sectores que actuaban en el proceso, del mismo modo como la Revolución Francesa enseñó la unificación de todos los sectores sociales alrededor de la burguesía, impulsados por aquellos, que como los jacobinos, procuraban objetivos y luchas democráticas que ésta no levantaba. Por ello, y por los jacobinos, sobrevivieron las conquistas de la Revolución Francesa.

Un elemento trascendente de la Revolución Francesa al continente fue la traducción, por Antonio Nariño, en 1794, de la Declaración de los Derechos del Hombre y de los Ciudadanos, del 26 de agosto de 1789, plasmados en la primera Constitución revolucionaria francesa, de 1791. A partir de aquí en todas las primeras Constituciones de los países americanos se plasmarán los ideales, como derecho o libertades, de dicha Declaración.

Por estos años, durante el período 1810-1824, como expresión de la Revolución Francesa pueden apreciarse también los movimientos populares de México, los de Hidalgo y de Morelos, el de la República Oriental del Uruguay, con José Artigas, el de Buenos Aires con Mariano Moreno, con el impulso de Mayo y, en el Paraguay, con José Gaspar Rodríguez de Francia.

La ocupación napoleónica de España, que se proyectó hasta 1815, de modo indirecto impidió que España ejerciera una acción más firme contra los movimientos independentistas en el continente.

No casualmente fue hasta 1815, ya libre de Napoleón, que España trató de fortalecer sus ejércitos, acantonados principalmente en Perú.

Artigas, en Uruguay, recogió y desarrolló las luchas contra la dominación colonial española, los propios revolucionarios argentinos y el colonialismo portugués, afincado aún en el Brasil, y afirmó la independencia del Uruguay el cual era parte del Virreinato de la Plata.

A Artigas se le llamó «el Protector de los Pueblos Libres» en el Uruguay, Santa Fe, Misiones, Corrientes, Entre Ríos y gran parte de Córdoba. Quiso repartir la tierra, de modo que los más infelices fueran los más privilegiados; propuso expropiar los latifundios de los «malos europeos» como de los «peores americanos».

Por su parte la Revolución paraguaya se hizo en nombre del movimiento del 10 de mayo argentino. El Dr. Francia representaba el partido de los «nativos» frente a los «realistas», seguidores de la Junta de España y los «porteños», partidarios de Buenos Aires.

En el caso de México el enfrentamiento fue americanos contra españoles, movimiento en el cual se agruparon todos los sectores como resultado del llamado Grito de Dolores. Mientras tanto, en Centroamérica, se produjeron, al decir de nuestro gran historiador, Rafael Obregón Loría, movimientos inconformistas con la administración colonial española.

Napoleón no pudo imponer su dominio sobre España en las colonias del régimen monárquico. Los años de ocupación francesa de España no hicieron que las colonias hispanoamericanas perdieran su condición de colonias españolas. Tampoco proclamó la libertad de la colonias, ni por el impacto que pudo tener en ese sentido y en el mismo Napoleón la Independencia de Haití, en 1804. Francia siguió manteniéndose como un régimen colonial, aún bajo el sistema republicano, hasta adentrado el siglo XX.

Napoleón en España

La ocupación napoleónica de España estimuló los procesos independentistas en la América española. Contra la ocupación francesa se organizó el pueblo español, luchando por su Independencia, por su Libertad, por su Autonomía, por sacar a los franceses de España.

La Iglesia y los distintos sectores de la sociedad española actuaron contra los franceses.

De la misma manera los movimientos a favor de esa lucha también actuaron en el continente con el surgimiento de las Juntas, al igual que en España, por su Monarca.

Pero, al mismo tiempo provocaron levantar las mismas banderas, desde 1808, por la Independencia, la Libertad y la Autonomía de España, y por la expulsión de los españoles del continente, estimulando más los sentimientos independentistas y antimonárquicos. En América decenas de sacerdotes se identificaron con la causa independentista y dieron su vida por ella.

La Constitución de Bayona fue contrastada con la Constitución de Cádiz, con representantes llegados del continente, de América, impulsando las elecciones de sus diputados, haciendo una realidad la representación política en ese nivel parlamentario, donde Costa Rica eligió al Dr. Florencio del Castillo, quien se distinguió como uno de los mejores diputados de esas Cortes.

Acuerdos de la Junta Directiva de la CCSS sobre reforma a IVM son nulos

Mala gestión y desvío de fondos es lo que lleva a la quiebra a IVM

Asesor de Román Macaya recomendó cambiar el modelo financiero de IVM

M.Sc. Rodrigo Arias López

Una mala gestión y el desvío de cuotas superior a un 7.5% sobre los salarios -equivalente a más de ₡750 mil millones anuales- es lo que está llevando a la quiebra al Seguro de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM). El IVM solo cuenta con una reserva de ₡2.5 billones cuando lo que debería tener según la normativa es ₡54 billones. ₡34 billones del faltante de reservas corresponden al 7.5% sobre los salarios que durante décadas han desviado para cubrir otros programas de seguridad social que administra la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), que son total o parcialmente con cargo al presupuesto nacional (Leyes N° 5349, N° 5905, N° 7735, N° 7739, N° 7935 y N° 7983). Otros ₡16 billones del faltante de reserva se explican por turbios manejos de la Ley N° 7374, entre otros hechos, por lo que el escamoteo total de fondos de IVM llega a ₡50 billones, que es casi igual a la reserva requerida por este régimen de pensiones.

Lo anterior se realiza a vista y paciencia de la Auditoría Interna de la CCSS, ya que a pesar de los múltiples informes que ha realizado dicho órgano auditor (ASF-065-2011, ASF-084-2014, ASAAI-210-2013, ASF-009-2014, ASF-019-2012, ASF-151-2013, ASAAI-187-2012, ASF-321-2012, ASF-112-2017, ASF-186-2016, ASF-15-2017, ASF-195-2017, ASF-137-2019, ASF-171-2020), todo termina en nada o como “cumplido”; pero cuesta a los asegurados ₡5 mil millones anualmente en el pago de salarios y demás gastos que demanda dicho órgano de vigilancia de fondos públicos.

Esto pone en serias dudas la integridad de la administración de IVM y del deber de probidad al que están obligados los funcionarios públicos. Recordemos que el artículo 73 de la Constitución ordena que los fondos y reservas de los seguros sociales (seguros de salud y pensiones de los trabajadores asalariados), no pueden ser desviados para otros fines distintos a los de su creación. Los artículos 32 y 34 de la Ley N° 17 establecen que el IVM debe gestionarse como un fondo de capitalización colectiva. Sin embargo, el actuario Ronald Cartín Carranza y actual asesor de la Presidencia Ejecutiva, quien presuntamente es nombrado a dedo a diario como Director a.i. de la Dirección Actuarial, propuso en el año 1980 cambiar o “formalizar” el modelo de capitalización completa por uno de primas escalonadas. El plan fue ejecutado con un primer escalón de 63 años de duración; en 2010 cambia la tarifa cada 5 años y a partir de 2020 cada tres años. En el estudio actuarial del año 1980 realizado por Cartín se lee lo siguiente:

Objetivo general del presente estudio

El presente estudio pretende dar un ordenamiento financiero adecuado y una definición matemático-actuarial apropiada y conveniente, al actual régimen financiero del Seguro de Invalidez, Vejez y Muerte de la Caja Costarricense de Seguro Social.

  1. La implantación en la CAJA de un nuevo sistema de financiamiento, que sea conveniente a la evolución económica y social del país y que permita adaptar en forma flexible las prestaciones a los fenómenos tanto demográficos como económicos y sociales, permitiendo el otorgamiento de prestaciones suficientes para cumplir con la finalidad social que le fue asignada al Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte.

Presuntamente al actuario se le olvidó que la evaluación actuarial y sus recomendaciones tenían que basarse en la normativa constitucional y legal (entre ella el artículo 73 Constitucional y los artículos 32, 34 y 43 de la Ley 17), de conformidad con lo ordenado a los miembros del Colegio de Ciencias Económicas en la Ley N° 7105 que dice: “Observar una conducta intachable, conforme con el reglamento de ética profesional, el reglamento y la ley.”  Los artículos 5 y 19 de tal Código de Ética indicado dicen lo siguiente:

Artículo 5. En el desempeño profesional y de las funciones que ejerza el colegiado debe actuar según los dictados de su conciencia y su leal saber y entender, sin hacer concesiones que menoscaben los intereses generales, o el buen nombre de los profesionales en Ciencias Económicas. Por eso su ejercicio profesional deberá ser siempre probo, leal, veraz, ético y de buena fe.

Artículo 19. El colegiado tiene el deber ineludible de cumplir con las normas legales vigentes. Igualmente deberá ajustar sus actividades profesionales a las disposiciones y acuerdos que con carácter general y obligatorio dicten los organismos facultados para ello, siempre que se encuentren apegados a derecho.

En la página 54 de su informe, el Sr. Cartín llegó a la siguiente conclusión: “De conformidad a lo expuesto en las dos secciones anteriores, ante las inconveniencias de aplicar el sistema de prima media constante (como lo son los serios problemas de inversión ocasionados por la acumulación de enormes capitales y la dificultad de adaptar las prestaciones conforme al aumento en el costo de la vida), se concluye que el sistema financiero más adecuado para el Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte es el de la prima escalonada. Este representa una solución intermedia que, mientras garantiza la estabilidad de las tasas de cotización por un período relativamente amplio, evita la excesiva acumulación de reservas.”

En sus conclusiones el actuario no solo desacreditó al modelo de capitalización de reservas completas, para el cual también aclaró que en 1980 ya ocupaba una prima superior a la vigente -no vio el 7,5% que le estaban desviando, pues tampoco miró los artículos 32 y 43 de la Ley 17-, sino que también denigró al modelo de reparto; pues señaló que el costo sobre lo salarios crecería a un ritmo bastante alto; pero que para el año 2025 se estabilizaría. ¡Oh, qué alentador, en cuatro años el costo de IVM sobre los salarios dejará de crecer! Fue así como recomendó lo siguiente, para que todo fuera “oficialmente”, pues la Junta Directiva de la CCSS ya venía violentando la Ley 17, desviando fondos:

Adoptar oficialmente el «sistema de prima escalonada», como el método financiero que regirá el funcionamiento del Régimen de Pensiones. Para tal efecto es recomendable incluir en el Reglamento de Invalidez, Vejez y Muerte la correspondiente reforma que defina claramente, sin dejar lugar a dudas, la organización financiera del Régimen.

Ya con esa recomendación la jerarquía de la CCSS se sintió con luz verde del actuario para seguir desviando fondos, pero necesitaba maquillar la normativa reglamentaria; por eso hoy leemos en el artículo 30 del Reglamento de IVM lo siguiente:

En consistencia con la naturaleza y reformas introducidas al Seguro de Invalidez, Vejez y Muerte, el sistema de financiamiento que rige es el de Primas Escalonadas, al que a su vez corresponde el método de valuación denominado Proyecciones Demográficas y Financieras. Es en ese marco en donde deben efectuarse las valuaciones actuariales para este Seguro, en las cuales se debe garantizar que los cálculos reflejen fielmente los métodos y las hipótesis adoptadas.

Si alguien sigue con dudas sobre como los maquillistas se las ingenian para desviar tanta cantidad de billones de dinero, basta con que lea el artículo 43 de la Ley 17 que dice lo siguiente: “Artículo 43.- La Caja regulará la distribución de sus fondos con arreglo a los cálculos actuariales que le sirvieron de base, o con los que se adopten en virtud de los resultados que arrojen las revisiones ordenadas en el artículo anterior”, lo cual como dicen, “es un saludo a la bandera”, pues en el informe de auditoría ASF-205-2018 de fecha 4/12/2018, dice lo siguiente:

Mediante entrevista escrita, el Lic. Guillermo López Vargas, Director Actuarial y Económico, respecto a las razones por las cuales las valuaciones actuariales del Seguro de Salud, anteriormente no se remitían a Junta Directiva, manifestó: ‘Por ser un corte más financiero que actuarial, se remitían a la Gerencia Financiera para su valoración y quedaba a su criterio llevarla a Junta de Directiva. Las del Seguro de Pensiones esas si históricamente se han comunicado o la Junta Directiva. La Valuación Actuarial del 2015 del Seguro de Salud fue la primera que se conoció en Junta Directiva».

En cuanto a la Valuación Actuarial del Seguro de Salud 2015, esta se presentó formalmente luego de atender requerimientos anteriores, en el artículo 8 de la sesión 8978 celebrada el 19 de julio 2018. No obstante, llama la atención que dicho acuerdo de Junta Directiva no señala haberse aprobado la Valuación Actuarial.

Lo anterior significa que la Junta Directiva de la CCSS no dirige ni fiscaliza las operaciones de la Caja como lo ordena el artículo 14 de la misma Ley, sino que es a ella a quien la dirigen y gobiernan, pues todo el mundo se preguntará ¿cómo puede cumplirse el artículo 32 de la Ley 17, que ordena que los fondos del seguro social se dividan en dos partes, una para el fondo de reparto del seguro de salud y otra para el fondo de capitalización del seguro de pensiones, si esa Junta Directiva nunca había visto un estudio actuarial del seguro de salud y no ve ningún estudio actuarial conjunto de salud y pensiones?. La respuesta es que esa es la clave de los maquillistas para el desvío de fondos de IVM.

Si todavía alguien sigue dudoso, que vea la valuación actuarial que la Junta Directiva de la CCSS utilizó para tomar la reciente decisión de elevar las edades de retiro y bajar beneficios en IVM. Notará que el actuario asesor de Román Macaya y “Director a.i,” de la Dirección Actuarial según firma -presuntamente nombrado a dedo y quien recomendó en 1980 el modelo de primas escalonadas para IVM-, junto con el jefe del Área Actuarial presuntamente incurren en violación del código de ética y del deber de probidad definido en el artículo 3 de la Ley Contra el Enriquecimiento Ilícito en la Función Pública N° 8422, pues en la página 4 dicen que el estudio actuarial se realiza según “la normativa del régimen”, citan en la página 18 el artículo 32 de la Ley 17 y conocen que el costo del fondo de reparto (seguro de salud) regulado por la Ley 17 es de solo un 7.11% sobre los salarios en lugar del 15% que le trasladan -desviándole 7.89% (15% – 7.11%) sobre los salarios al IVM -; sin embargo, omiten mostrarlo en el estudio actuarial de IVM, con lo cual se convierten en cómplices de los maquillajes para  continuar con el desvío de fondos. En el resumen ejecutivo del informe actuarial se lee lo siguiente:

La valuación fue elaborada bajo la dirección y los lineamientos generales del actuario M.A.S. Ronald A. Cartín Carranza, Director Actuarial ai, de la DAE. El actuario responsable de la ejecución de las proyecciones, balances actuariales y otros cálculos aquí presentados. fue el actuario M.Sc. Cristian Torres Jiménez_ Jefe del Área Actuarial de la DAE.

El indicador de «Costo Anual» (Egresos año/Salarios año) presenta una tendencia evidentemente creciente, y con tendencia a superar el 13% para el año 2030 (y posteriormente alcanzar niveles cercanos al 33% para el año 2085).

El análisis del Balance Actuarial al 31/12/2018 con Grupo Abierto señaló un déficit actuarial de aproximadamente 100 billones de colones, obteniéndose una Razón de Solvencia del 48.3 % (o sea, al 31 de diciembre de 2018, hay un déficit que no permitiría al Fondo financiar al 51.7% de las promesas en el periodo de 100 años bajo estudio).

¿Recuerdan que nos habían dicho que para el año 2025 ese costo anual se estabilizaría; pero ahora nos dicen que casi se triplicará después de 2030 a 2085? En 1980 nos recomendaron no crear reservas; pero hoy usan como excusa esos faltantes -incluso bastante inflados- para mostrarnos una situación bien precaria del IVM y tener pretextos para elevar edades y bajar beneficios. ¿Recuerdan que nos dijeron que el cambio de un modelo de reservas completas a un modelo de primas escalonadas era para “dar un ordenamiento financiero adecuado” a IVM y que cumpliera sus fines? ¿Qué dicen en su informe los actuarios sobre el desvío de fondos de IVM? Nada.

Todo lo anterior sucede como una afrenta a la Mesa de Diálogo convocada en 2017, pues la Junta Directiva de la CCSS, en el artículo 180 de la sesión N° 8976, celebrada el 12 de julio del año 2018, acordó en el acuerdo tercero, acoger todas las recomendaciones realizadas por dicha mesa de diálogo, entre ellas las siguientes, que se encuentran sin cumplir por el Sr. Román Macaya y la administración activa de la CCSS (Ver informe auditor AI-2211-19):

Se realicen las gestiones que correspondan para que se nombre como Director de la Dirección Actuarial a un actuario, en virtud de que las funciones sustantivas corresponden a esa disciplina.

“Realizar un estudio de sostenibilidad del Seguro de Salud, que incluya la razonabilidad y pertenencia de las contribuciones, el cual sea elaborado por un organismo independiente con experiencia en sistemas públicos de Seguridad Social.”

Lo anterior no es sorprendente, pues la Directiva de la CCSS derogó en el año 2010 el Reglamento de la Dirección Actuarial, que en su artículo 3 ordenaba que la Dirección Actuarial fuera dirigida por un director experto en el campo actuarial. En su lugar aprobó un manual organizacional, que no indica los requisitos del puesto de Director Actuarial y que menciona que su fundamento es el reglamento que no existe pues fue derogado. En el manual organizacional se lee lo siguiente como factor clave de éxito:

Se debe actualizar el reglamento de la Dirección Actuarial y de Planificación Económica, aprobado por la Junta Directiva, en el artículo 11°, de la sesión N° 6489, celebrada el 24 de enero de 1991, con el propósito de que responda a la estructura funcional y organizacional establecida en el presente Manual de Organización.

También en el manual organizacional se cita lo establecido en el artículo 192 de la Constitución Política sobre la idoneidad comprobada para realizar nombramientos en cargos públicos, lo cual también está regulado en el artículo 21 de la Ley 17; sin embargo, el puesto de director actuarial ha sido llenado interinamente a dedo durante más de 12 años.

Como para ofender más a la Mesa de Diálogo de 2017, la jerarquía de la CCSS no solo ha incumplido la ejecución de esas dos recomendaciones, sino que su Junta Directiva nombró como Gerente Financiero a la misma persona que ya había ocupado el cargo durante seis años, presuntamente eliminando el requisito académico obligatorio de maestría afín al puesto y sin considerar que la misma persona estaba denunciada ante la Fiscalía General de la República por presuntos daños ocasionados a la CCSS que aceleraron la crisis del seguro de salud en el año 2011.¿Recuerdan que los estudios actuariales del seguro de salud se los enviaban a la Gerencia Financiera? Ella decidía si los tramitaba o no a la Junta Directiva; o sea, lo que existe es una Junta Directiva de adorno o de papel en la Ley 17. ¿Alguna duda? Los estudios actuariales del seguro de salud con corte al 31/12/2017 siguen maquillados, les falta el balance por modalidad de seguro y no dicen nada al respecto en sus conclusiones y recomendaciones. Igual característica tiene el estudio actuarial de IVM con corte al 31/12/2018 por la misma razón. ¿Quiénes y donde los maquillan? ¿En la Dirección Actuarial? ¿La Gerencia financiera sigue participando? ¿Y la Dirección Jurídica? ¿Y qué hace Don Román Macaya? ¿Los miembros de la Junta Directiva de la CCSS serán al fin y al cabo los responsables? ¿Y la Auditoría Interna? ¿La Contraloría General de la República? ¿El Ministerio Público qué hace? ¿O será que existe una camarilla para desviar fondos de IVM?

Y como para ponerle la cereza al pastel el asunto podría estar enturbiado por conflictos de interés entre el Director Actuarial y algunos subalternos, quienes presuntamente habrían recibido el pago de hasta 10 anualidades adicionales a las usuales, sin cumplir con los requisitos aprobados por la Junta Directiva de la CCSS en el artículo 5 de la sesión 8345 del 7/5/2009, pues desde el año 2013 no están laborando en el Área Actuarial, todo lo cual conoce el Sr. Román Macaya Hayes y hasta la Contraloría General de la República. Todo esto en relación con el teje y maneje del desvío de fondos públicos.

Todos estos hechos llevarían al IVM a una situación prácticamente de insolvencia a partir del año 2009, cuando los aportes ya no fueron suficientes para pagar los gastos, obligando -sin necesidad pues lo que hay es un desvío de fondos- a un aumento de los aportes de 1.66% sobre los salarios (0.66% el Estado y 1% el trabajador), lo cual ayudó poco porque ya era demasiado tarde y además el Covid vino a derramar el vaso lleno de pésima gestión.

Por todo lo anterior es que considero que el reciente acuerdo de la Junta Directiva de la CCSS de reforma a IVM es completamente nulo; se realizó al margen de la normativa constitucional y legal citada anteriormente, sin un estudio actuarial que considere el impacto de la pandemia, sin crearle a IVM nuevas fuentes de financiamiento y sin reintegrarle los desvíos de fondos que le han venido haciendo. Con ello también incurren en la falacia de informar a la ciudadanía que con esa reforma le están dando sostenibilidad a IVM hasta el año 2050. Una mentira más.

Sin duda una de las acciones necesarias para restaurar la viabilidad financiera de IVM, es que le reintegren gradualmente el desvío de 7.5% sobre los salarios que le hacen, a razón de un 1% sobre los salarios por año, comenzando en 2022. A partir del año 2029 la devolución debe ser completa; es decir, un 7.5% sobre los salarios. Y por supuesto, hay que evitar que la CCSS siga siendo manejada por maquillistas.

He sido sumamente reiterativo brindando este tipo de opiniones técnicas desde hace casi dos décadas, tanto siendo funcionario de la CCSS como ejerciendo mi derecho como ciudadano. Este análisis fue presentado a la Junta Directiva de la Caja por FECTSALUD sin que hubiera sido tomado en cuenta, confirmándose que el principal objetivo de los maquilladores es continuar desviando fondos de IVM.

Resistir y Construir

Por Esteban Beltrán Ulate
Profesor

La pluralidad de partidos políticos camino al proceso electoral no es sinónimo de pluralismo ideológico, sino una muestra del poder hegemónico compitiendo a más no poder por asumir el poder gubernamental con una estrategia clara, desmantelar el sistema de planificación solidaria, rasgar las vestiduras del sistema de seguridad social, desmantelar las riquezas naturales al mejor postor y entregar la fuerza de trabajo de nuestras juventudes calificadas al empresariado internacional que tiene como único objetivo la acumulación sin responsabilidad patronal.

La falsa libertad de elección que se construye en una papeleta -que adquiere poco a poco el tamaño de un cartel de autopista- que se escribe principalmente bajo las presiones mediáticas, el marketing de agencia hace mesa redonda con la deuda política.

Las personas que invocan la democracia real deben asumir la esperanza de un modelo social de transformación hacia una nueva época. Esto significa que las prácticas heredadas de nuestras y nuestros próceres debe re-afirmarse y renovarse bajo nuevos métodos para planificar tácticas y estrategias que permitan dirigirnos a las fibras mismas de las estructuras.

Así, sin pelos en la lengua hay que decirlo, las condiciones necesarias para un gobierno progresista no están dadas para este cuatrienio, falta aún más trabajo de conciencia social, lo que se ha realizado no es suficiente. No obstante, lejos de ahogarse en lágrimas, hay que ser contundentes en lo siguiente: la opción de resistencia y construcción está en la Asamblea Legislativa en este momento.

Por eso es que, las tendencias progresistas del país están frente la encrucijada de dos caminos (1) Perecer bajo la división electoral y continuar con su agenda de trabajo de base o (2) consolidar un pacto de mínimos para consolidar una opción alternativa en la Asamblea Legislativa para cada provincia, y convertir esta situación en un fortalecimiento del trabajo de base comunal.

Este pacto de mínimos para el bienestar social debe ser el compromiso de un nuevo modelo de participación y creación política popular. Los métodos deben ser renovados, las comunidades tienen que sentir en la piel su vocación para la transformación, por medio de foros sociales provinciales, asambleas populares cantonales, mesas de construcción colectiva de leyes.

Frente a la noche neoliberal, encendamos la luz de la esperanza, entre las y los comunes, pensando y posibilitando puntos de resistencia y creatividad. La Asamblea Legislativa es una opción posible en estos momentos, por medio de un pacto de mínimos que sea el caballo de Troya del pueblo que aspira por el bien común.

En las próximas elecciones presidenciales, realice un voto informado

Por José Luis Pacheco

En el próximo mes de febrero no solo elegiremos dentro de los candidatos a la presidencia uno de ellos sino que también y junto a ese que se elige se eligen también dos vicepresidentes y además 57 diputados. Por eso es sumamente importante conocer a quienes llevarán esos candidatos en sus Vicepresidencias. Sería ideal que fueran personas cuyo currículo demuestre no solo capacidad y preparación sino y especialmente honestidad y que no se encuentren envueltos en escándalos de ningún tipo y menos en el área de la corrupción.

Otro elemento que quisiéramos que desaparezca de nuestras actividades políticas es el NEPOTISMO, es decir, “dar ese trato de favor hacia familiares o amigos, a los que se otorgan cargos o empleos públicos por el mero hecho de serlo, sin tener en cuenta otros méritos, máxime ahora en que cada vez se persiguen más activamente los casos de tráfico de influencias, nepotismo y otras formas de corrupción política».

Ya hemos tenido esa experiencia de soportar nombramientos de familiares y amigos en puestos de elección popular y que consideramos como “herencias políticas”. Se pasan de un puesto a otro y se mantienen “pegados a esos puestos” sin soltarlos y obteniendo beneficios y lo peor es que sin devolverle ningún beneficio al país. Incluso se dan casos en que se desean dejar en puestos a hijos, hermanos e incluso a esposos, sin que hayan hecho méritos para ello, simplemente para mantener esa entrada económica, pues ha sido la forma de vida durante muchos años, saltando de puesto en puesto. Si es que hubieran hecho maravillas en favor del pueblo pues se justificaría pero a estas alturas no tenemos a nadie en esas condiciones.

Así que, a estar atentos y a informarnos adecuadamente para que este tipo de prácticas no las tengamos nuevamente en las próximas elecciones.

Dios quiera que haya respeto de los que aspiran y que no se presenten estos casos y que quienes se propongan bajo esas condiciones tengan la fortaleza y la vergüenza para no aceptar dichos cargos (cajita blanca quizá).

Privatización de electricidad y Estado Social de Derecho

Luis Fernando Astorga Gatjens

Han pasado 135 años. Eran las seis y cuarto del 9 de agosto de 1884, cuando muchos habitantes de San José y de poblados aledaños, se concentraron en algunas calles de la metrópoli costarricense, para ser testigos de un acontecimiento histórico: La inauguración del alumbrado público.

La luz llegó e iluminó a algunas calzadas para regocijo de quienes presenciaron el acontecimiento y, en general, para los habitantes del país. Y por supuesto, se trató de un acontecimiento histórico ya que San José fue la tercera ciudad del planeta en contar con ese primigenio servicio, codeándose con Nueva York y París, y convirtiéndose en la primera ciudad latinoamericana en contar con ese tipo de alumbrado.

Pero las cosas no se quedaron ahí: Unas décadas después, el país siguió marcando la historia al crear en 1941 la Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL) y ocho años después, con la nacionalización del servicio de electricidad y, luego, con la fundación del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) mediante la Ley N° 449. En el artículo uno de la ley de creación del ICE se indica que “la responsabilidad fundamental del Instituto, ante los costarricenses será encauzar el aprovechamiento de la energía hidroeléctrica con el fin de fortalecer la economía nacional y promover el mayor bienestar del pueblo de Costa Rica.”

Esta impronta progresista, que buscó que el país contara con energía eléctrica propia para impulsar el desarrollo económico y social, se enmarcó dentro del vigoroso impulso de un Estado Social de Derecho (ESD), que tuvo en la década de los cuarenta del siglo pasado, un periodo estelar.

Desde su fundación, hemos sido testigos de que el ICE, ha buscado avanzar en un derrotero de matriz diversa y sostenible que tiene como fuentes de la producción de energía eléctrica, la hídrica, la geotérmica, la eólica, la solar y la biomásica, a la par de una parte pequeña de generación térmica. Se trata de una matriz muy exitosa que ha permitido una cobertura eléctrica de 99,4% de los hogares costarricenses. Es, asimismo, un modelo único en el mundo; el cual en los último años, ha tenido un significativo reconocimiento internacional.

Sin embargo, lo que ha sido exitoso para Costa Rica y la mayoría de sus habitantes, ha sido visto con mucha avaricia e incomodidad por quienes en el país y fuera de él, ven a los servicios prestado por el Estado como un obstáculo y desafío para sus intereses privados y sus negocios.

A estos grupos, representantes del gran capital transnacional o de aquí, les ha incomodado el ICE y por eso, desde siempre, han buscado desprestigiarlo de mil maneras, para apoderarse de la producción eléctrica y convertirla en otro de sus rentables negocios. Así las cosas, en el año 1990 la Asamblea Legislativa aprobó la Ley 7200 mediante la cual se autoriza la generación eléctrica autónoma o paralela. Este va a constituirse en el primer ñangazo al pastel de la venta de electricidad, por parte del sector privado.

Estos avariciosos grupos privados –fuertemente ligados a las cúpulas políticas que han controlado al Estado costarricense–, han impulsado leyes como éstas (la 7200) en su sueño de privatizar el campo de la producción y venta de la electricidad. Lo han logrado hasta el presente, en forma limitada, gracias a la lucha y la resistencia social pero nunca han cejado en sus afanes privatizadores.

El “combo” del ICE, impulsado por el Gobierno de Miguel Ángel Rodríguez, formó parte del plan privatizador, pero fue derrotado por un pueblo con ADN progresista, en las calles y otros escenarios de la lucha social y política, en el año 2000. No obstante la derrota infligida, esos grupos plutocráticos han seguido sus antidemocráticos empeños y a través de diputados de distintos períodos legislativos, han buscado ampliar su dominio privado en la electricidad, al mismo tiempo reducir el tamaño y alcance del ICE.

En el presente, con un gobierno de corte neoliberal como el de Carlos Alvarado y una Asamblea Legislativa con muchos diputados y diputadas, que convirtieron esa doctrina en catecismo, el esfuerzo privatizador da un gran salto a través del impulso de una reforma a la citada Ley 7200, en su artículo 3, que aparece en el expediente legislativo N° 22.601.

Esta mala iniciativa forma parte del proyecto neoliberal de destruir lo que queda, en instituciones y servicios públicos que emergieron con el desarrollo del Estado de Bienestar, que el pueblo y algunos líderes impulsaron desde la década de los cuarenta del siglo anterior y que los agoreros con su consigna: “Más mercado y menos Estado”, quieren borrar de la faz de la sociedad costarricense.

Forman parte sustancial de ese genuino Estado Social de Derecho, la salud pública universal prestada a través de la Caja, la educación pública impulsora de movilidad social, algunos avances en materia laboral, los planes de vivienda, algunos programas de seguridad social que han beneficiado a grupos sociales específicos (entre otros), así como los servicios de electricidad que ofrece el ICE, a partir de principios de solidaridad y subsidiariedad.

Se trata de derechos sociales y económicos que están presentes en la Constitución Política, y en normas nacionales e internacionales (tratados de derechos humanos ratificados por el país), que hoy, con esta voraz arremetida, la administración Alvarado Quesada y algunos diputados, pretenden socavar. Desde la década de los ochenta del siglo anterior, el Estado Social de Derecho ha venido siendo atacado en distintos flancos, con el fin de beneficiar a grupos económicos poderosos del país y a transnacionales, a quienes no les importa en absoluto el bienestar del pueblo sino sus negocios y las ganancias que puedan obtener a partir de ellos.

Este gobierno y muchos de los diputados que apoyan estas nefastas propuestas, no se han percatado de lo que ha venido sucediendo con el neoliberalismo en América Latina, que al fracasar –estrepitosamente– como doctrina económica y social, está retrocediendo paso a paso en distintos países de la región.

Un ejemplo concreto del fracaso de la propuesta de reformas energéticas fracasadas, que se han dado a la luz de esta doctrina, destructora de la justicia social, se ha dado en México. En el Gobierno anterior, presidido por Enrique Peña Nieto fue aprobada una reforma completamente entreguista para el sector privado (mexicano y transnacional), que alcanzó una votación mayoritaria, con sobornos a legisladores de la empresa brasileña Odebrecht. El entreguismo y la corrupción le ganó, en esa ocasión, la partida a la soberanía energética de la nación azteca.

Sin embargo, esta negativa reforma centrada en un recurso fundamental para su propio desarrollo económico y social, como es la electricidad, el actual gobierno que preside, Andrés Manuel López Obrador la ha empezado a desmontar con el amplio apoyo del pueblo mexicano que lo que vio con la citada reforma, es corrupción transnacional y en algunos miembros de sus élites, y, por supuesto, aumento del costo de la electricidad.

Ya algunos de los impulsores de esta reforma energética que jamás traería beneficios para las mayorías de Costa Rica, se amparan en que siendo ahora miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), tal es camino que debemos seguir como país. Falso, completamente falso. México que es un connotado miembro de OCDE está siguiendo el camino contrario, marcado por la dignidad y la independencia.

De la misma manera, que al pueblo costarricense le costó mucho construir su Estado Social de Derecho también le costó avanzar en su proceso de soberanía energética; entendiendo a ésta como la capacidad que tiene un país de gestionar la producción de la energía que consume.

En este presente pandémico, ambos procesos –arraigados en las mejores tradiciones progresistas del pueblo costarricense–, están seriamente amenazados. La responsabilidad histórica de quienes queremos a este hermoso país nos dicta que debemos luchar por frenar la arremetida.

Cuando rindamos cuentas a nuestros hijos y a nuestros nietos, y a las futuras generaciones, debemos decir que, en el Bicentenario de la Patria, hicimos lo que nos correspondía y no permitimos que el país se vendiera al mejor postor, para el beneficio exclusivo de unos pocos mercaderes que debemos echar del templo de la inclusión y la justicia social.

Discapacidad: ¿Logros o Deudas?

Dr. Federico Montero Mejía

Como también ocurre en otros campos de nuestra vida en sociedad, los asuntos relacionados con las personas con discapacidad no son prioritarios y ni siquiera considerados dentro del marco de los derechos fundamentales. Pasan Presidentes, pasan Diputados, pasan Magistrados, persisten medios de comunicación y hasta Alcaldes; y las leyes y los acuerdos internacionales que todos conocen, se mantienen solo como letras que esperan ejecución.

La mirada sobre la discapacidad sigue siendo en gran medida aquella del menosprecio, de la lástima o de la sobre-valoración, aunque con excepción de algunos ocasionales destellos de reconocimiento positivo. Un ejemplo viviente es el espacio dedicado a informar sobre los Juegos Paralímpicos, que han sido considerados solo de manera ocasional en pocos medios de comunicación. Vale mencionar que dichos Juegos no son un espacio que se abrió fácilmente como un derecho para la participación de atletas con discapacidad. El camino para llegar a ello ha sido largo y marcado por grandes esfuerzos y el compromiso de seres humanos ejemplares. Sus inicios lo marcaron los primeros juegos que en 1948 se llevaron a cabo en el primer centro de atención para personas con lesión de la médula espinal en el mundo, el Hospital Stoke Mandeville en Inglaterra. Allí el pionero en la atención de personas con este tipo de lesión, al neurocirujano Ludwig Guttmann, quien por su condición de judío tuvo que emigrar a Inglaterra, organizó y desarrolló la atención de personas con secuelas de lesión de la médula espinal e incluyó el deporte como elemento esencial de la atención médica integral de sus pacientes, que eran en su gran mayoría lesionados como consecuencia de la guerra. Hasta ese entonces la mortalidad de las personas con esas lesiones era prácticamente del 100% pero él, gracias a su férrea disciplina, sólidos conocimientos y gran calidad humana, cambió ese desolador panorama iniciando y desarrollando con un paciente y una enfermera lo que en pocos años llegaría a ser el Centro Nacional de Lesiones Medulares. El deporte jugó un papel esencial en Stoke Mandevile, y este fue sin lugar a dudas un factor determinante para los excelentes resultados clínicos y sociales alcanzados por Guttmann y su equipo de trabajo. “La parálisis de la Medula Espinal no es el fin de la vida, es el inicio de una nueva vida”, expresó.

En nuestro país, quienes laboramos desde los inicios en ese maravilloso hospital fundado por un pionero nacional, el Doctor Humberto Araya Rojas: el Centro Nacional de Rehabilitación, y heredamos las enseñanzas de Guttmann, tuvimos la oportunidad de iniciar allí la atención integral de personas con secuelas de lesión medular. En el CENARE ahora en pausa por razones conocidas, existe una exitosa unidad especializada cuyo equipo de trabajo espera con ansias el momento de retomar su eficiente labor. Como bien sabemos, en el CENARE se ha ofrecido siempre una atención de gran calidad y calidez basada en el modelo bio-sico-social, a niños, jóvenes, adultos y adultos mayores con secuelas de condiciones que ocasionan discapacidad temporal o permanente. Porque ha sido destinado para otros fines desde el inicio de la pandemia, en estos momentos el CENARE no es lo que siempre fue y muchas personas han perdido la oportunidad de recibir la atención de altísima calidad que en sus seno se proporcionaba. Algunos de los atletas que hoy nos representan en los Juegos Paralímpicos en Tokio pueden dar testimonio de esa atención.

Otro elemento primordial, porque es determinante para la dignidad y la calidad de vida de muchas personas con discapacidad, es el relacionado con los productos de asistencia (Muletas, andaderas, sillas de rueda, equipos de comunicación, etc.). El poquísimo acceso que a estos tienen las personas que en el mundo los requieren es alarmante. Según el programa “Cooperación Global en Tecnología de Asistencia (GATE, por sus siglas en inglés), de la Organización Mundial de la Salud, actualmente más de un billón de personas en el mundo necesitan productos de asistencia; número que se proyecta a más del doble para el 2050 debido a los cambios demográficos y tendencias de salud, incluyendo el rápido envejecimiento de la población y el aumento de enfermedades no transmisibles en el mundo. Pero solo UNA de cada DIEZ personas en el mundo tienen acceso a productos de asistencia apropiados. Resulta doloroso confirmar que muchos de los atletas provenientes de países de bajos ingresos que participan en los Juegos Paralímpicos y que dicho sea de paso son muy pocos, aprovechan dicha gesta para reparar sus deterioradas sillas de ruedas y otros productos de asistencia indispensables para su movilidad y subsistencia.

Y la deuda con las personas con discapacidad va en vertiginoso aumento, porque además de que la pobreza es la principal causa de discapacidad y más del 80% de las personas con discapacidad son pobres, la CEPAL nos indica que como consecuencia de la pandemia la pobreza en América Latina ascendió a 209 millones a finales del 2020, 22 millones más que el año anterior, y esto es apenas el inicio de índices que si tienen un fin, serán catastróficos para muchos al finalizar el 2021.

Con los recursos necesarios y oportunidades disponibles, las personas con discapacidad podrán no sólo subsistir, sino también contribuir a hacer menos pesado ese difícil panorama post-pandémico que ya es inevitable.

HOLA SOLEDAD

Por Memo Acuña (Sociólogo y escritor costarricense)

Pasada la parafernalia de entrega de medallas, ceremonias de apertura y clausura, marcas mundiales y olímpicas superadas, volvemos a encontrarnos con lo abrupto de una realidad pandémica: un rebrote violento e intenso producido por la mezcla de variantes, algunas de ellas con nombres impronunciables, se ensaña contra la humanidad de una forma brutal y sistemática.

De nuevo los confinamientos, toques de queda, restricciones han empezado a instalarse en medio de una falsa sensación de normalidad a medias. La desescalada que no fue. La normalidad que tampoco es.

Pero no solo la pandemia nos dibuja realidades. Por primera vez en los Juegos Olímpicos modernos y televisados algunos sonidos fueron perceptibles al oído humano: la voz de “en sus marcas”, el disparo que anuncia la salida de la carrera, el golpe frenético del calzado deportivo sobre el material sintético de la pista de atletismo. Por primera vez los telespectadores fuimos los convidados de piedra a esta fiesta deportiva mundial, detrás de la pantalla.

“Hola soledad, no me extraña tu presencia, casi siempre estás conmigo”.

A la disruptividad de unas justas que fueron despojadas de su rubor por atletas demasiado humanas, se sumó la ausencia como principal aficionada. En las instalaciones deportivas preparadas con el rigor y la exactitud japonesa, se observaban edecanes elegantemente ataviados en cada salida de emergencia, en cada línea de asientos. Acomodaban con sus manos el aire, lo que no estaba, a nadie.

La soledad fue la gran competidora en un país que cuenta ya con un ministerio para gestionar políticas que mitiguen los impactos de esta problemática de salud pública. En el año 2020, el año 0 de la pandemia, 15.000 personas fallecieron como consecuencia del virus; 21.000 se suicidaron y 5.000 murieron en el más completo abandono.

“Te saluda un viejo amigo, este encuentro es uno más”.

Durante las semanas previas al inicio de las competiciones, una nota periodística sobre el tema publicada por el sitio digital del medio Página 12 me dejaba perplejo. Contaba la historia de Shoji Morimoto, físico de profesión con 37 años, que se ha dedicado en el periodo reciente a “alquilarse” para hacer compañía. Su premisa de trabajo: “no hacer nada”, solo estar.

Durante los Juegos Olímpicos ofreció sus servicios dado el alto grado de depresión de muchas personas japonesas que les lleva a aislarse de la sociedad, inmolarse socialmente. Su anuncio de alquiler decía al pie de la letra:

“Alquilo una persona que no hace nada. Siempre acepto solicitudes. Solo debes pagar 100.000 yenes (85 dólares), gastos de transporte, comida y bebida. No hago nada, solo compañía”. (recuperado de https://www.pagina12.com.ar/357560-la-soledad-en-los-juegos-olimpicos el 27 de agosto de 2021).

Entre las cosas más extravagantes que ha hecho Morimoto en su “oficio”, se encuentran haber acompañado a recitales de música a personas temerosas de ir solas o hacer las de un entusiasta seguidor aficionado que apoyaba sin parar a un lacónico maratonista. Ambos desconocidos para él.

“Yo soy un pájaro herido que llora solo en nido porque no puede volar”

Al finalizar la fantasiosa ceremonia de clausura, una voz grave en inglés y en japonés daba las gracias a la concurrencia por haber “venido” a la actividad y les deseaba un feliz y seguro regreso a casa. Lo hacía ante un estadio completamente solo, absolutamente desolado, vacío.

Las dimensiones humanas de esto que estamos comentando son profundas y directas. Vivimos una cultura del descarte donde nosotros mismos somos descartados y nos autodescartamos a vivir lejos del colectivo.

La presión, la majadería del éxito mal entendido, la competitividad in extremis, nos han vaciado de sustancia y de contenido realmente importante. Por eso ya no damos más. Por eso urgen políticas públicas donde acciones como la ternura, el abrazo y el entendimiento sean las más importantes y no se midan con ningún indicador más que el del bienestar de la gente.

Quisiera sentarme alguna vez con Morimoto a tomarme un café o un vino, a saber con él esto que nos ha pasado como humanidad. A que me explique cómo nos salvamos del inminente desastre civilizatorio.

Mientras tanto es necesario volver a reconocernos, sentirnos, construimos de nuevo en colectivo. No se necesita mucho. Solo hacerlo.

“Y por eso hablo contigo soledad yo soy tu amigo ven que vamos charlar”.

 

Imagen: https://elmedicointeractivo.com

París y los Campos Elíseos

Gabe Abrahams

La Avenida de los Campos Elíseos es la calle más importante de París. Impresionante en su anchura de 70 metros si la comparamos con la de las grandes avenidas de otros países del sur de Europa, su longitud ronda los 2 km.

Las avenidas anchas y rectas son propias de la sociedad barroca, y la Avenida de los Campos Elíseos que tomó forma en ese tiempo es un ejemplo de ello. La calle recta permitió recorrer y observar el entorno y los edificios de una manera más profunda.

Muchos artistas se inspiraron en la Avenida de los Campos Elíseos de París a la hora de elaborar sus creaciones.

Además, la avenida tiene mucha historia. Por ejemplo, en agosto de 1944, en la parte final de la Segunda Guerra Mundial, la 9ª Compañía de la 2ª División Blindada de la Francia Libre, la División Leclerc, formada prácticamente por republicanos españoles en el exilio, fue la primera en entrar en París y en liberarla del yugo nazi, bajo el mando del teniente Amado Granell, nacido en Burriana (Castellón). Las imágenes de la toma de París por parte del ejército francés y de las celebraciones posteriores están vinculadas a la avenida.

Al recorrer la Avenida de los Campos Elíseos de París, uno se tropieza con cafés, teatros, tiendas de lujo, edificios impresionantes e imponentes. Poco importa, porque lo más trascendente de esta avenida está en dos puntos concretos, su inicio y final.

Escogemos como punto de inicio el norte de la avenida, situado en el Occidente, y como punto final el sur de la misma avenida, ubicado en el Oriente.

En el punto de inicio de la Avenida de los Campos Elíseos, se encuentra la Plaza Charles de Gaulle, que acoge el Arco del Triunfo de París.

El Arco del Triunfo de París forma parte de los monumentos nacionales franceses que poseen una carga histórica de tono elevado.

El Arco del Triunfo parte de un decreto imperial de Napoleón Bonaparte de 1806. Napoleón ordenó la construcción de este arco triunfal con el objetivo de perpetuar la memoria de las gestas militares de los ejércitos franceses. Napoleón, tras la victoria de sus ejércitos en la Batalla de Austerlitz (1805), les prometió a sus hombres: “Volveréis a casa bajo arcos triunfales”.

A los pies del Arco del Triunfo, se encuentra la Tumba del Soldado Desconocido de la Primera Guerra Mundial, con una inscripción: ICI REPOSE UN SOLDAT FRANÇAIS MORT POUR LA PATRIE 1914-1918 (“Aquí yace un soldado francés muerto por la Patria 1914-1918”).

Una llama que permanece impasible en el lugar se reaviva cada día a las seis y media de la tarde en punto. Es rarísimo que alguien altere el horario de esta ceremonia, porque en Francia la puntualidad es una de las tarjetas de presentación en sociedad.

En el Arco del Triunfo, aparecen varias listas de nombres de cerca de 700 personas, muchos de ellos figuras de la Revolución francesa (1789-1799).

Tras recorrer la ajetreada Avenida de los Campos Elíseos con sus cafés, teatros, tiendas, llegamos a su otro extremo. Allí se encuentran el Jardín de los Campos Elíseos y la Plaza de la Concordia.

El nombre Campos Elíseos de la avenida y el jardín tiene su origen en la mitología griega. Campos Elíseos era la denominación que recibía en Grecia la morada de los héroes muertos con almas virtuosas.

La Plaza de la Concordia, que se encuentra después del jardín, se halla coronada por el obelisco de Luxor y rodeada de palacios y edificios majestuosos.

El obelisco de Luxor fue traído desde el propio Templo de Luxor de la antigua Tebas (Egipto). Entre los jeroglíficos que decoran todas las caras del obelisco, llama la atención el cartucho de Ramsés II, en el que el rey hace una ofrenda al dios de la creación llamado por los egipcios Amón-Ra.

La Plaza de la Concordia también tiene una fuerte carga histórica. Fue el lugar de reunión del periodo revolucionario francés, sobre todo cuando la guillotina estuvo instalada allí. En la plaza, fueron ejecutados Luis XVI y María Antonieta.

La Plaza de la Concordia, además, fue la plaza donde en agosto de 1944 se consumó la toma de París, por parte de la famosa División Leclerc, formada por republicanos españoles. Tras dominar la zona del Arco del Triunfo y el Ayuntamiento de París, con sus vehículos llamados Madrid, España cañí, Jarama, Ebro, Teruel, Guernica, Belchite, Guadalajara, Santander, Brunete y Don Quijote, esta división de republicanos españoles consiguió controlar la Plaza de la Concordia y liberar definitivamente a París de los nazis.

Visitar París, una ciudad que fue fundada hace más de 2.200 años y que cuenta con una población actual de unos 2.300.000 habitantes, es de obligado cumplimiento.

La ciudad tiene un atractivo enorme, con decenas de maravillas difíciles de adjetivar: el río Sena, la Torre Eiffel, el Jardín de las Tullerías, el Palacio de Louvre, la Plaza de los Vosgos o Plaza Real de París, el Palacio de Luxemburgo, la maltrecha Catedral de Notre Dame…

Sin embargo, nada de toda esa grandeza a mi modo de ver supera a la Avenida de los Campos Elíseos, avenida que condensa la historia de Francia de los últimos siglos. Un paseo sosegado por la avenida, de extremo a extremo y prestando especial atención a su inicio y final, es la mejor manera de descubrir el pasado más reciente de la ciudad, de Francia, de Europa y del mundo.