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¿Un ejercicio de política ficción o una pesadilla anunciada? (II)

Rogelio Cedeño Castro, sociólogo y escritor costarricense.

Segunda parte.

“La mitad de los puestos de trabajo del mercado laboral costarricense tiene un alto nivel de riesgo de ser reemplazados por máquinas o computadoras. Se trata de 1,06 millones de empleos de los 2.16 que existen en el país…Existe un conjunto de 20 empleos que concentran a la mayor cantidad de trabajadores actualmente en el país y que además tienen el nivel más elevado de riesgo de mecanización…En la lista se encuentran peones agrícolas y de construcción de edificios, conductores de automóviles y taxis, guardas de seguridad, cocineros y secretarios, entre otros.” Manuel Avendaño Arce “20 OCUPACIONES CORREN EL MAYOR RIESGO DE AUTOMATIZACIÓN Y SON LAS QUE MÁS EMPLEAN” EL FINANCIERO n° 1317 26 de diciembre de 2020 página 6.

En medio de este evento, o fenómeno social total que tensa toda la estructura social, dentro de una escala planetaria, al que conocemos bajo la denominación de Covid 19, hemos pasado por alto la llegada de otro hecho de esas proporciones: la llamada Cuarta Revolución Industrial y su inocente eliminación de aquellos empleos que presentan elevados riesgos de mecanización (Avendaño Arce, dixit), dentro de la que al parecer no son (o serán) eliminadas las gentes sino los empleos, de tal manera que durante las próximas décadas que transcurran hacia la mitad del siglo que corre ya no serán tan “necesarios”(o no lo serán del todo) los peones agrícolas pues en su caso se perderán 100.394 de esos empleos, los de construcción que verán disminuirse sus puestos hasta un total de 70.453 y los conductores de taxis y camionetas, siempre objeto de innumerables polémicas registrarán una disminución de hasta 68.153 plazas o empleos. No es que las élites del poder hayan decidido eliminarlos físicamente (mal pensados que son algunos), nada más lejos de las intenciones de los apóstoles de esta postrera revolución industrial (al parecer tan despiadada como la Primera, ocurrida hacia finales del siglo XVIII y durante las primeras décadas del siglo XIX), como resultado de la cual dejaron morir de hambre a miles de tejedores manuales (K. Marx, dixit).

Entonces ¿qué es lo que nos sucede a las gentes de este cambio de siglo, cuando ya entramos a la tercera década de su transcurrir?, parece que ya nada nos causa asombro, pues según parece todo es tan sencillo e inocuo que: “la automatización no se refiere a implementar Inteligencia Artificial (AI) o robots de última generación, puede ser el uso de computadoras, algoritmos, máquinas o técnicas de MACHINE LEARNING…Existen casos como los de un oficinista o un contador, en los que algunas de sus tareas se pueden reemplazar con algoritmos fórmulas programadas en hojas de Excel. Eso permite abaratar costos a las empresas” (EL FINANCIERO op.cit) Esos miles y millones de seres humanos ya no serán necesarios para las empresas que ahora no bajarán sus costos solamente mediante la evasión y elusión fiscales (son expertos en esas acciones), sino que simplemente ya no requerirán de ellos, al parecer ni siquiera como compradores. Pareciera entonces que el dios Mercado tiene sus días contados ¿cuál será entonces la nueva religión de los sumos sacerdotes y demás cultores del fundamentalismo neoliberal? Mientras tanto el agua, un elemento esencial para la vida humana, empezó a cotizarse en la Bolsa de Wall Street con lo que vivirán entonces sólo los que puedan pagarla, los restantes seres humanos serán declarados como “no existentes” o seres sin una existencia real, por lo que el panlogismo (no el celebérrimo de Hegel) de la nueva centuria será “todo dentro del mercado, nada fuera del mercado”, no importa si este sigue achicándose como resultado de la pérdida de empleos, donde al parecer las máquinas se tornarán consumidoras (extraña ecuación).

La lucha de clases se terminó, de una vez por todas: los ricachones de las finanzas y sus operaciones de bolsa (con el dinero que produce más dinero) derrotaron por knock out al famélico, además de disperso y avergonzado proletariado, pero también al empresariado iluso empeñado en la producción e intercambio de bienes y servicios que casi nadie comprará, por favor gentes tomen nota.

Es así como la obstinada voluntad del grupo hegemónico de las élites del poder en Costa Rica y en otros países de la región, a semejanza de lo que está ocurriendo en el resto del planeta, se mantiene sin cambio alguno a pesar de que sus postulados de reducción del gasto público, eliminación del déficit fiscal mediante la regla fiscal no resistan la menor contrastación con la realidad misma, los componentes y elementos esenciales de la vida social y económica son relegados al olvido, a pesar de que esas políticas nos llevan sin paracaídas hacia el abismo de la más profunda recesión económica. En este punto es casi imposible distinguir entre la ficción y la realidad, la escena ha tomado una nota surrealista, no si al estilo del poeta André Bretón para quien “la belleza será convulsiva o no será” o al del pintor Salvador Dalí, con aquellos extraños cuadros o pinturas que nos dejaron con la boca abierta, ante la visión de aquel reloj doblado a la mitad sobre la orilla de una mesa, como si fuera una hoja de papel y en medio de un montón de objetos, al parecer impregnados de un espíritu del absurdo que presidió los momentos más oscuros del siglo anterior.

Mientras en países como Argentina (los odiados peronistas Fernández, Alberto y Cristina), Bolivia con el regreso al poder del Movimiento al Socialismo al Socialismo (MAS), de Evo Morales Ayma y Luis Arce Catacora (el nuevo presidente de Bolivia), hace un par de meses, después de vencer limpiamente en las urnas a los golpistas que usurparon el poder en noviembre de 2019 y el México de Andrés Manuel López Obrador, se busca reactivar la economía poniendo circulante en manos de las gentes para que el mercado vuelva a funcionar y la economía crezca al aumentar el gasto de los hogares (Primer componente del PIB), otros como Carlos Alvarado, Juan Orlando Hernández, Lenin Moreno (electo con un programa político diferente) y demás alucinados por el encubierto “no mercado” y la nosociedad (Christophe Guilluy, dixit)) se apresuran a retirarlos de las manos de las gentes, mediante impuestos regresivos y una acusada reducción del gasto público (los empresarios y sus cortesanos (presidentes o diputados) no pagarán o dispondrán que se pague la crisis que han generado dilapidando los fondos públicos en gran escala, cosa que no han hecho los trabajadores de ese sector con sus cada vez más reducidos salarios, su agenda es otra: la del ladrón, diciendo a voz en cuello “agarren al ladrón”) que comprende el congelamiento de los salarios de los empleados del sector público, cuya capacidad de protesta y respuesta, tanto como su ingreso y poder de compra, ha sido mermada sensiblemente por una legislación represiva impulsada por el “liberacionista” Carlos Ricardo Benavides y algunos presuntos “cristianos” neopentecostales o neopentecostalistas, unos expertos en negociar con su fe en los templos de los mercaderes (Jesucristo, dixit). Es ahora que se hará evidente ¿cómo? y ¿de qué manera los incautos verán que no tendrán a quién venderle sus productos o los resultados de sus emprendimientos?, su informalidad los llevará a hundirse en el pantano de los seres no vivientes: el paraíso neoliberal y su mortal utopía no tiene ningún lugar para ellos, sigan por esa ruta lo verán…

DE RATONES Y LIBROS

(Of mice and books)
Viajes por mi biblioteca, 47

Walter Antillón

1.- ¿Comprar o no comprar? He aquí una cuestión que se plantean con frecuencia los Ratones de Biblioteca, como una instancia de la cordura frente a su voraz e insaciable deseo de adquirirlo todo, leerlo todo, saberlo todo. Confiesa este humilde roedor que un centenar de veces se habrá hecho la pregunta, ante el escaparate lleno de tentaciones de una librería. Y una de esas veces tuvo lugar en las circunstancias y con las particularidades que se verá.

Fue en Roma, Italia, tal vez en 1963, durante una de las extenuantes caminatas que durante un largo período me impuse como rutina, con el fin de llegar a conocer lo más minuciosamente que pudiera la Urbe incomparable. Y, como no podía ser de otro modo, aquellos periplos tenían el propósito adicional (pero, en modo alguno secundario) de localizar todas las librerías, grandes o pequeñas, que Roma pudiera alcahuetear.

Aquel día feliz estaba yo caminando por la Vía Ulpiano, al costado Norte del marmóreo, imponente Palacio de Justicia, cuando a media cuadra me topo con una vasta librería llamada, precisamente, Librería Ulpiano, cuyas existencias consistían mayoritariamente en libros jurídicos, tanto nuevos como usados: ¡el ratón suelto en una bodega de quesos parmesanos! Y claro, por varias horas recorrí minuciosamente los repletos estantes, donde encontré muchas de las obras famosas que sólo conocía por referencias. Entre ellas, el libro del que hoy quiero hablar, que en italiano se titula Commentario alle Pandette, y cuyo autor fue el Caballero alemán Christian Friedrich von Glück.

Con todo y el rebajo ofrecido por el librero, el precio de esta versión italiana del Glück seguía siendo altísimo para mis bolsillos; aunque en realidad resultaba una suma moderada, tomando en consideración que la obra constaba de 44 tomos. ¿Comprar o no comprar? Un inconveniente era el tema del espacio que ocuparía; pero calculé rápidamente que, empacado en unas cuatro cajas de tamaño regular, podía apilarlo en un rincón de mi apartamento y sacar sólo el o los tomos que me interesara leer; otro obstáculo, mayor, era el precio, cuya erogación haría un hueco en las finanzas que me obligaría por algún tiempo a un régimen de extrema austeridad. Al final se impuso la prudencia: no sin dolor excluí de mi compra el Commentario alle Pandette del Caballero Glück; y claro, me prometí adquirirlo en el futuro; pero eso no sucedió.

El libro de Glück lleva por título en alemán: Versuch einer ausfürliche Erläuterung der Pandekten nach Hellfeld; ein Commentar fur meine Zuhörer. En español: Tentativa de una Extensa Exposición de las Pandectas al modo de Hellfeld; un Comentario para mis Oyentes. Y este título era ya revelador de la particularidad de las circunstancias que rodearon al Autor y a su obra; porque es un título aparatoso y prolijo, casi indiscreto, que abunda en detalles propios de los libros de siglos anteriores ¿A qué se deben, estas rarezas?

Aunque contemporáneo de Goethe y la Enciclopedie, y de juristas como Portalis, Sieyès y Gustav Hugo, von Glück luce ante ellos anticuado en su pensamiento, estilo y costumbres. Había nacido en Halle, Sajonia-Anhalt, en 1755, y allí mismo se educó; pero desde 1784 hasta su muerte enseñó Derecho de Pandectas en la Universidad de Erlangen (Baviera). Allí concibió y ejecutó su ambicioso proyecto, inspirado en la obra exegética de Johan August Hellfeld Jurisprudentia Forensis secundum Ordinem Pandectarum (1764), que era tal vez la última expresión de un género literario surgido tiempo atrás en Alemania, llamado significativamente “Uso moderno de las Pandectas de Justiniano” (Usus modernus Pandectarum). Con determinación y disciplina germánicas, a los 30 años de su edad, el Profesor Doctor Christian Friedrich von Glück se puso a la tarea de comentar, uno por uno, los extractos de doctrina que se encierran en los 50 Libros de las Pandectas del Emperador Justiniano.

Así pues, el Comentario de Glück nació viejo: sus primeros cuatro vastos volúmenes aparecieron entre 1790 y 1794, y los siguientes hasta completar 35 los fue escribiendo su autor hasta pocas horas antes de morir, en 1831; soportando durante todo ese tiempo la crítica despiadada de los innovadores: tanto de los representantes de la corriente ilustrada (Anton Thibaut, Arnold Heise, Paul Anselm Feuerbach), como de los heraldos de la flamante Escuela Histórica (Gustav Hugo, Friedrich Karl Savigny) que fundarían sobre nuevas bases la Pandectística alemana del Siglo XIX. Pero Glück no se inmutó, continuando hasta el término de sus días el arduo Comentario ‘a la manera de Hellfeld’, con toda la parafernalia tradicional.

Lo que ahora nos parece sorprendente es que aquella mole cetácea, aquella antigualla tuviera un enorme éxito de ventas en los ambientes curiales de toda Alemania; y que además fuera elogiada y acuerpada por jóvenes juristas como G.F. Puchta, Christian Mühlembruch y Ludwig Arndts, que por otra parte militaban bajo las banderas de Savigny: fueron, en efecto, dos generaciones de juristas alemanes, entre ellos los profesores Burkard Leist, Carl Czyhlarz, Salkowski, Fein, Ubbelohde y muchos más, así como los propios Arndts y Mühlenbruch ( todos alumnos de Glück, o alumnos de alumnos de Glück) quienes continuaron su obra titánica, hasta detenerse, en 1896, en el tomo 65 del Comentario ¡Más de cien años, y la obra quedó sin terminar! Es el equivalente jurídico a la edificación de una catedral gótica que no alcanza a construir los chapiteles de las torres, como Notre Dame de Paris.

Pero, increíblemente, en esta historia pantagruélica faltaba otra catedral parecida, esta vez en Italia, que ocupará la segunda parte de este ratón.

Su historia tiene que ver con el estado de postración de las universidades italianas en la primera mitad del Siglo XIX, como un resultado consecuente de la desmoralización general de los ciudadanos: arruinados, masacrados y dispersados; acosado su pensamiento; fragmentado y arrasado su glorioso territorio bajo la dominación y las guerras intermitentes de los Bonapartes, los Habsburgos austriacos, los Borbones de España, los Saboyas y el Papa.

Pero sabemos que de esa situación extrema, desesperada, nació y creció incontenible el movimiento político-cultural llamado Risorgimento (el Resurgimiento), que va a conseguir por fin la unidad de Italia bajo la Monarquía Sabauda (1861); sustentado en el pensamiento precursor de Petrarca, Maquiavelo, Manzoni y Foscolo; en la doctrina del Movimiento ‘Joven Italia’ (Mazzini, Cattaneo, Gioberti, D’Azeglio); en la habilidad política del conde Cavour y en la increíble epopeya guerrera de Giuseppe Garibaldi.

Y es también la hora de la Universidad italiana, cuyos estudios jurídicos estancados por siglos en las estériles repeticiones del viejo ‘Mos Italicus’, necesitaban auxilios urgentes. Y en esas circunstancias ocurrió que, a pesar del brillo y la novedad del Código Napoleón y la Escuela francesa de la Exégesis, que campearon en un primer momento (recordemos la ‘Teoría de las Obligaciones’ de Giorgi, de 1873), la mejor doctrina representada por los romanistas Filippo Serafini y Vittorio Scialoja se inclinó por el pensamiento alemán, representado por la Escuela Histórica de Savigny y Eichhorn, y por la presencia de la obra ponderosa de los Pandectistas Makeldey, Keller, Puchta, Baron, Vangerow, Arndts, Regelsberger, Brinz, Bekker, Bruns, Windscheid, Bähr, Dernburg y otros. De modo que se articuló una estrategia de ‘captura’ y ‘recepción’ de la doctrina alemana por dos vías: a) decenas de italianos recién graduados viajaron a diferentes universidades en Alemania a partir de los sesentas para estudiar las teorías y los métodos de trabajo; b) se inicia la traducción al italiano de las obras más representativas de la Pandectística tudesca, abriendo el camino el propio Serafini con su traducción del ‘Tratado de Pandectas’ de Arndts en 1872; continuando con las traducciones del ‘Sistema’ de Savigny por Vittorio Scialoja en 1889; las ‘Pandectas’ de Windscheid por Fadda y Bensa en 1902; del ‘Derecho de las Obligaciones’ de Heinrich Dernburg, hecha por Francesco Bernardino Cicala en 1903; del ‘Derecho Civil Francés’ de K. S. Zachariae y K. Crome por Ludovico Barassi en 1907; y cerrando con el último de los 44 tomos de la traducción del Glück, en 1919.

Y aquí tenemos la segunda, la otra ‘catedral gótica’, construida esta vez en suelo itálico. Porque es entonces que uno de los principales gestores de estas operaciones por las que la doctrina italiana del Siglo XIX se apropia del saber y de los métodos de la Pandectística alemana, el Profesor Filippo Serafini, decide que la traducción del Comentario de Glück es un paso imprescindible para lograr dichos objetivos. Y puestas ya las manos en la obra, en la presentación del Tomo I, traducido por el Profesor Contardo Ferrini y publicado en 1888, los editores jefes (Serafini y Cogliolo) dicen lo siguiente:

“…Si la revigorización de los estudios romanísticos no ha producido aún los maravillosos efectos de que es capaz, ello se debe a un hecho al que hay que poner pronto remedio: la dificultad que jueces y abogados encuentran para valerse de los estudios del Derecho Romano, que por estar esparcido en muchas monografías, casi todas en alemán, no siempre pueden ser consultadas. En Alemania, esta necesidad ha sido llenada con la grandiosa y celebrada obra de Christian Friedrich Glück ‘Comentario a las Pandectas…”

Serafini parecía ser no más sensato que el propio Glück, al esperar que la traducción de 65 tomos de un libro podía ser un ‘pronto remedio’ de algo. Cierto que no tardaría cien años, como Glück y sus discípulos al escribirlo; lejos de ello, la traducción, anotación y publicación de la obra (que completó 44 grandes volúmenes) duró apenas algo más de 20 años, gracias a que el prestigio y la autoridad de Filippo Serafini atrajeron a la empresa a más de 30 jóvenes romanistas de diferentes universidades, que habían cursado estudios en Alemania en años anteriores; entre los cuales estaban Contardo Ferrini, Pietro Bonfante, Carlo Fadda, Giovanni Pacchioni, Biagio Bruggi, Angelo Sraffa, Silvio Perozzi, quienes en un futuro cercano darían gran prestigio a la Ciencia y a la Universidad italianas.

Tuvo razón el maestro Serafini: a pesar de su apariencia excesiva y a la mala fama que le dieron los ‘modernos’, el Comentario de Glück, en su versión italiana y con las oportunas y muchas veces brillantes anotaciones de sus traductores, aunque no podría ser “il più minuto, il più completo ed il più pratico di tutti i libri giuridici italiani” (como jocosamente lo ha llamado la Profesora Federica Furfaro en un trabajo reciente) conserva su gran valor científico y didáctico a pesar de los años transcurridos, no sólo porque allí encontramos la autorizada opinión de Glück o de alguno de sus discípulos, sino también porque tendremos igualmente a un Bonfante, a un Ferrini, etc.

Aquí termino. He recordado aquella anécdota de estudiante, de hace casi sesenta años, en la que perdí la oportunidad de hacerme dueño de un verdadero tesoro bibliográfico, renegando indignamente de mi espíritu ratonil que me empujaba a hacer lo contrario. Pero más allá de la anécdota, quiero honrar a aquel jurista, Cristián Federico von Glück, que entregó 46 años de su vida a comentar y anotar, extracto por extracto, el Digesto de Justiniano, hasta completar una parte sustancial de su empeño; y que supo inspirar a un grupo de juristas de las siguientes generaciones para que dieran continuidad a su obra durante los siguientes 65 años. Y quiero honrar también a aquel jurista, Filippo Serafini, que en 1885 concibió y puso en ejecución el discutible y descomunal proyecto de traducir al italiano la obra inconclusa y anticuada de un autor muerto más de cincuenta años antes, simultáneamente con la traducción de una pléyade de juristas alemanes modernos, algunos de ellos vivientes. Porque Serafini ansiaba fervientemente el encumbramiento de su Patria a través del Derecho; y sabía que una nueva y vigorosa Ciencia jurídica en Italia sólo era posible recuperando su pasado; y que el mejor camino para la restitutio in integrum de un ‘Derecho Romano Actual’ podía recorrerse siguiendo el mapa trazado en el célebre ‘Comentario’, bajo la guía del denodado Ritter sajón. Que la mejor prueba de fuego para aquella admirable generación de estudiosos destinada a poner las bases de la moderna Jurisprudentia Italiana, sería enfrentarlos a la mole de los 65 grandes tomos de aquel Comentario, para que los domeñaran, duplicaran y actualizaran con sus propios aportes.

Honro, en suma, la sufrida y discreta heroicidad de la Ciencia Jurídica.

Y sigue.

¡Devandas!

Adalberto Fonseca Esquivel

A los 74 años, luego de una aguda enfermedad, hermanada a una lucha frenética por su vida, se marcha y trasciende una figura señera y referente obligado del movimiento social y político costarricense en las cinco décadas precedentes.

En los años setentas, frisando apenas los veinte años de edad, y luego de una corta militancia en el PLN, partido que le abrió las puertas como regidor en el Concejo municipal de Montes de Oca, renuncia! las razones, tráfico de influencias en la cesión de terrenos municipales a manos privadas. Gollerías comunes en los partidos de tradición.

Funda con un grupo de amigos el periódico comunal “El Mojón” que llegó a colocar hasta tres mil ejemplares en cada edición el que se convirtió en Órgano de denuncia e información sobre el acontecer de su cantón.

Álvaro Montero M, vecino y quien escribía cada cierto tiempo en el periódico, le invita a una reunión, es el atisbo para un nuevo movimiento político, todavía en ciernes, el Partido Socialista Costarricense (PSC), punto de encuentro con figuras como Arnoldo Mora, Francisco Aguilar Bulgarelli, los gemelos Salom Echeverría, Javier Solís entre otros.

En abril de 1970 el estudiantado costarricense irrumpe contra la transnacional Alcoa, un hito que significó un rompe aguas en la historia social del país, años también convergentes con otros movimientos políticos irruptivos: Movimiento Revolucionario de los Trabajadores, el Partido de los Trabajadores, además de nueva izquierda como el Frente Popular, liderado por Rodolfo Cerdas.

Con la derogatoria del artículo 98 Constitucional que prohibía la organización de agrupaciones políticas y legado de la represión a las izquierdas luego de la guerra civil de 1948, había sido cerrojo y candado  para aquellos grupos políticos que contaminaran la  “democracia costarricense”  – que como se sabe- proscribió al Partido Comunista costarricense y  organizaciones  como los sindicatos, producto también de  intereses mezclados en la franja histórica de la “guerra fría” y el “macartismo” incubado luego de la segunda guerra mundial y acelerado con la Revolución Cubana de 1959.

Derogado el artículo, en la década de los setentas como señalamos, las agrupaciones clasistas, partidos políticos y sindicatos de nuevo cuño encuentran posibilidades de desarrollo, reconocimiento y legitimidad.      

La ideología en el contexto, había sido excluyente “de tajo a rajo “abrió espacio para que el escenario político fuera dominado por el conservadurismo de la iglesia católica, la instalación de movimientos de derecha a ultranza como el Movimiento Costa Rica Libre, (MCRL), un belicoso sector empresarial instalado en la UCCAEP, y desde luego la ANFE.

La política exterior norteamericana, promueve su “Alianza para el Progreso” cinturón de seguridad para los gobiernos del área para contrarrestar y evitar los efluvios de la revolución socialista en la isla de Cuba.

En ese contexto, el movimiento de los trabajadores organizados en sindicatos se expresa en dos corrientes muy marcadas: el sindicalismo clasista y el sindicalismo conciliador. El primero inspirado en nuevas corrientes y partidos políticos emergentes, el segundo tutelado por el reformismo socialdemócrata

En esa realidad política y social, el PSC con Devandas en la interlocución concluye sobre la necesidad de articular, procesos y acciones, al comprender que el reformismo socialdemócrata controlaba a las principales organizaciones de trabajadores, no solo como sindicatos, sino además en federaciones y confederaciones sindicales. Fue imperioso entonces la captación de organizaciones sociales.

Al menos 21 organizaciones sindicales son arrebatadas a la égida del PLN, Devandas y su agrupación logran poco a poco instaurar nuevas dirigencias, de reemplazo y sustitución. Algunas de esta a manera de ejemplo fueron la Anep, Undeca, Sindeu, Sibampo, Upins, Asdeice entre otras.

Sin embargo, dos artículos del Código Penal, el 333 y 334, serán inhibidoras del libre desarrollo del sindicalismo nacional.

Además, la administración Oduber Quirós (1974-1978) había iniciado una intensa persecución sindical luego de dos beligerantes huelgas en las fincas bananeras transnacionales que se dieron en Quepos y Parrita.

Los procesos unitarios no se hacen esperar, así se funda el 18 de septiembre de 1975, la Federación Nacional de Trabajadores Públicos (FENATRAP) expresión unitaria articulada e impulsada por Mario Devandas.

Carlos Baidal, dirigente de la Anep, será el presidente, Devandas el secretario. Para ese entonces, Baidal era dirigente de la Anep, figura del Frente Popular.

El 22 de julio de 1977, las organizaciones sindicales sin distinción lo declaran como “Día de la vergüenza nacional “, fueron arrestados y encarcelados dos dirigentes: Mario Devandas Brenes y Luis F. Alfaro, éste, secretario general de Asdeice.

Cárcel y postración durante tres meses. El Procurador Steiner siguiendo a pie juntillas las órdenes del Ejecutivo fue el ejecutor.  Los artículos 333 y 334 del Código Penal, limitaban el llamamiento de los sindicatos a movimientos de protesta y en consecuencia al abandono del trabajo.

El sindicalismo nacional se estremeció ante la arremetida del gobierno. Muestras de solidaridad con los incautados, movimientos de apoyo, se promueve la venta de un bono por 10 colones para pagar la libertad condicional de los acusados

Precaución y cautela destilaba el gobierno ante el avance de las fuerzas organizadas, ahora con nuevos liderazgos y recompuesto el sindicalismo costarricense.

Para las elecciones nacionales de 1978, la coalición “Pueblo Unido” conformada por los partidos Vanguardia Popular, Socialista Costarricense, el Movimiento Revolucionario del Pueblo y el Partido de los Trabajadores; logran llevar a tres figuras a la Asamblea Legislativa: Humberto Vargas Carbonel y Mario Devandas Brenes por San José, Rodrigo Ureña Quirós por la provincia de Puntarenas.

El trabajo legislativo de la fracción fue una propuesta de equipo, la que mantuvieron durante el cuatrienio legislativo.

Devandas por ejemplo asumió la provincia de Limón como área de atención prioritaria, enfrentó y propuso soluciones a los problemas de la provincia, temas el habitacional e infraestructura. En ese contexto el Concejo Municipal del cantón central le dio el reconocimiento de “hijo predilecto”.

Destacó también sobre el tema de costos y precios de los productos de consumo popular, tarifas, costo de vida. Promovió reformas al Código Penal, abogó por el financiamiento de la educación superior (Universidades públicas).

Promovió reformas a la ley del Banco Popular y fue coadyuvante para la creación de la asamblea de trabajadores de la Institución. (ATBP)

La reforma a la ley de símbolos nacionales fue su propuesta para sustituir a los militares que, en actos cívicos o efemérides patrias, estos portaban el Pabellón Nacional. Con la propuesta del diputado, serán ahora los estudiantes de escuelas y colegios.

Fueron célebres las polémicas con el Ministro de Seguridad Charpentier, con la Ministra de Trabajo D. Estela Quesada, que terminó con su dimisión.

Devandas en noviembre de 1980, se convierte en el presidente de la Confederación Unitaria de Trabajadores (CUT), que, para el contexto, se convirtió en la organización de trabajadores clasista y desarrollada, entonces cubriría a 55 mil trabajadores(as)y obreros costarricenses. La secretaria general de la Confederación la asumió Marielos Giralt Bermúdez, también dirigente en la UCR.

Otros esfuerzos unitarios se articulan a inicios de la década de los 80s, como el Comité Unitario Sindical (CUS) que se sumó a los movimientos y centrales de la época: Rerum Novarum, CTC, CTCR, CATD, CUT y otros sindicatos independientes.

En el mes de junio de 1986, se consolida un nuevo esfuerzo de unidad sindical y popular, el Consejo Permanente de Trabajadores (CPT) que es probable haya sido la mayor consolidación unitaria de los sectores populares en las últimas décadas que trascendió al sindicalismo para fortalecer una propuesta unitaria comunal, cooperativa, a campesinos, emprendedores, juventud y grupos estudiantiles.

El CPT fue también una propuesta también doctrinal y conceptual, con articulación y propuesta de negociación.

El Programa Económico Costarricense (PEC I) le dio robustez al CPT, en materia de desarrollo económico y social. (*)

En los diferentes procesos unitarios que vivió el sindicalismo costarricense a partir de la década de los setenta y durante tres décadas, indiscutiblemente tuvo la impronta de Mario Devandas.

En la lucha contra el “Combo de ICE “en los primeros meses del año 2000, Mario como colaborador del Diputado Merino del Río – en su primer período- también asume su rol. El ICE era una institución conocida por él, incluso en su momento fue uno de los primeros en denunciar la “desnacionalización” del Instituto en la medianía de los años setenta cuando fue funcionario de la Institución.

La lucha del Combo del ICE fue base y plataforma; de esas acciones derivarán otras, que, con sus bemoles y características fueron agenda de las y los trabajadores organizados: Revisión Técnica Vehicular, el Movimiento Cívico Nacional y la patriótica y trepidante lucha contra el Tratado de Libre Comercio (TLC).

Mario junto a Román Macaya, Ottón Solís y otras personalidades de la coyuntura, visitaron a lo largo de muchas semanas a grupos organizados de la sociedad civil, iglesias, juntas administrativas, comunidades llevando el mensaje contundente del NO al TLC.

Era un llamado a no votar a favor del Tratado en el referéndum que se aproximaba, que como ya es historia, el SI fue el ganador, con un muy dudoso veredicto.

Para el año 2014, el Presidente Luis Guillermo Solís nombra a Devandas en la Junta Directiva de la CCSS, cuya representación ostentaba desde el año 2010, en el que la Presidenta Laura Chinchilla Fallas, no lo consideró pertinente. Mario había sido electo por mayoría abrumadora por parte de los trabajadores organizados en Sindicatos, es entonces la representación de la Junta Directiva Nacional del sector trabajador costarricense.

*(El documento patrocinado por la Asamblea de Trabajadores del Banco Popular, fue un proyecto de colaboración de la Escuela de Economía de Universidad Nacional, y el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad de Costa Rica liderado por Mario Devandas, con el apoyo de Álvaro Fernández y María Eugenia Trejos)

Desde el 2014 hasta su deceso, Mario se ocupó de atender los grandes temas estructurales de la CCSS:

  • La CCSS es una conquista del pueblo costarricense.
  • El modelo de atención debe revisarse, el mismo está centrado en la enfermedad y no en la salud.
  • Sostenibilidad del régimen de pensiones y los sistemas de salud.
  • Prevención y promoción de la salud.
  • La crisis de la Caja es una pena de “todos y todas”.
  • El fortalecimiento de las Juntas de salud.
  • La Caja requiere de un Ejecutivo de alto nivel, no un Presidente Ejecutivo nombrado por el gobierno de turno.

Devandas, en su relación con la sociedad civil fue propositivo, veía en la realidad socio política actual la necesidad de impulsar entre todos y todas, las fuerzas vivas del país en su conjunto:

  • Un nuevo pacto social, un congreso nacional unitario entre todos los sectores de la sociedad costarricense: Estado, Empresarios, Trabajadores (as)
  • Viabilidad de una sociedad más justa y equitativa
  • El nuevo 9 de la Constitución, el que resuelve sobre la participación y soberanía del pueblo costarricense en la toma de decisiones.

Mario Devandas Brenes, fue economista por la UCR, con una maestría en la UNA, y un doctorado en educación con énfasis en mediación pedagógica de la U. La Salle.

Además, docente en la UNED, y coordinador de la Oficina de Extensión de la misma Universidad.

Sus investigaciones y artículos académicos entre otros: Diálogo social en América Latina, Legislación laboral y organización de los trabajadores, Privatización nuevas tareas para los trabajadores, empleo público 1980-1990.

“Estrategia de tierra arrasada”, libro publicado por la Editorial Uned, sobre el tema del TLC.

Este documento no exhaustivo, es una semblanza, -siempre limitada-, ante la figura y propuesta política y social intensa que significó su vida en nuestro país. Un hombre grande, sencillo, humilde, inteligente y locuaz.

Amoroso con su pueblo y sus instituciones que defendió durante toda su vida.!!!

DEVANDAS es un apellido de ascendencia hindú que significa: “AL SERVICIO DE DIOS”

Mario Enrique Devandas Brenes (2 de octubre de 1946 – 25 de diciembre 2020)

(Un edificio emblemático de la CCSS debería llevar su nombre, así como alguna calle o avenida en Montes de Oca donde nació y vivió por años debería llevar su apellido).

Adalberto Fonseca Esquivel, historiador (UCR) ,4-108-496-móvil 83716251.

Artículo compartido con SURCOS por Adalberto Fonseca Esquivel.

Publicación: “Ocaso. La erosión del control de Estados Unidos y el futuro multipolar”

El Instituto Tricontinental de Investigación Social publicó el dossier número 36 titulado “Ocaso. La erosión del control de Estados Unidos y el futuro multipolar”, el cual explora el surgimiento de una nueva guerra fría impuesta por Estados Unidos a China y las formas de guerra híbrida que han sido utilizadas como parte de este nuevo escenario estratégico.

La publicación se divide en tres partes:

  1. El siglo estadounidense
    2. La guerra en Eurasia
    3. Guerra híbrida

Puede leer el dossier aquí

Compartido con SURCOS por Juan Carlos Cruz Barrientos.

La política exterior de Costa Rica

Jorge Hernaldo Jiménez

Costa Rica es un país independiente desde 1821, este año cumple 2 siglos de ser un país libre. En tal situación sus gobernantes deberían guardar el debido respeto a la República y al cumplimiento de la soberanía que establece la Constitución.

Lamentablemente no es así. La política exterior de nuestro país no es una política independiente, no es una política basada en principios éticos ni doctrinales. Por el contrario, es una política subalterna, es una política de sumisión, es una política de un gobierno vergonzosamente neo colonial. Es la política exterior de una república bananera.

No reconoce al gobierno de Venezuela basado en la premisa de que es un gobierno que proviene de una elección fraudulenta. Ese podría ser un principio válido de una política exterior si fuera consistente en todas las situaciones. Pero no lo es, tenemos relaciones con países en donde lo que menos hay es un proceso democrático de elección.

Como prueba de lo anterior pongamos dos ejemplos cercanos: Reconocemos al gobierno de la República de Honduras, país en el cual se dio hace diez años un golpe de estado y en donde en las últimas elecciones tuvo lugar un fraude de todos internacionalmente conocido.

El otro ejemplo es el escandaloso golpe de estado en la República Multinacional de Bolivia, donde por un año el gobierno de Costa Rica tuvo relaciones con el gobierno nacido del golpe de estado. Y lo que es más vergonzoso, el ex canciller costarricense fue uno de los artífices del golpe.

El Presidente Trump dice que la última elección que se dio en su país es fraudulenta, es el mismo señor que dijo lo mismo de Venezuela, entonces: ¿qué va a hacer el Gobierno de Costa Rica?. ¿Va a reconocer el nuevo Gobierno en los Estados Unidos? El mismo país y el mismo gobierno que glorifica la insurrección en Venezuela, y les da carácter oficial a los golpistas insurrectos terroristas, ahora deberá reprimir a sus propios insurrectos golpista terroristas. ¿Cuál es la diferencia?

¿Cuál será el metro o termómetro con el cual el gobierno de Costa Rica medirá la veracidad de los fraudes electorales en otros países, para determinar cuál gobierno será o no será legítimo?

Si le tomó la palabra a Trump y siguió su política despiadada contra el pueblo de Venezuela, ahora,¿ le tomará la palabra al mismo Presidente que dice y afirma que hubo fraude en su propio país?

 

Imagen tomada de FLACSO CR.

La Falsa y Loca “Democracia” en EEUU

Lic. José A. Amesty R.

A propósito de los sucesos, donde los partidarios del presidente Donald Trump se dirigieron contra el Capitolio estadounidense, irrumpieron y tomaron algunos recintos del mismo, en el que se desarrollaba la ceremonia de certificación de la victoria del candidato Joe Biden; se suscitaron enfrentamientos entre civiles y la policía del exterior del edificio de gobierno, donde resultó muerta una mujer de un disparo, finalmente fue cerrado el Capitolio, todo a raíz del discurso de Trump afirmando que “nunca” concederá la derrota ante Biden.

Las turbas utilizaron la violencia para subvertir el proceso usual y legal mediante el cual se elige a los presidentes.

El diario Washington Post, habla de un golpe de Estado en el Capitolio, el cual fue incitado por un Presidente sin ley que intenta desesperadamente aferrarse al poder y alentado por sus cínicos facilitadores republicanos en el Congreso.

Realmente es una situación inédita, en un país donde se precian de ser el “modelo de democracia” en el mundo. El tema de la democracia en USA, es amplio, muy comentado por especialistas, políticos y muy extenso para tratar en un artículo, por lo que nos limitaremos a trazar unas líneas-notas en torno al mismo.

Lo básico del término es, Democracia = demos + cracia, el gobierno de (o por) el pueblo; y en relación a EEUU, gracias a una intensa y sostenida campaña propagandística, colmada de alabanzas y rastreras adulaciones, aparece como la tierra de la libertad y la democracia. Es más, como un país al cual Dios le habría encomendado la misión de recorrer el mundo sembrando libertad, justicia, derechos humanos y democracia por doquier. Sin duda es una visión mesiánica.

No obstante, lo cierto es que, además, la academia, la intelectualidad y los políticos, son insuficientes para ocultar un hecho decisivo: en la propia Constitución de Estados Unidos, con sus correspondientes enmiendas, la palabra “democracia” no aparece ni una sola vez.

Esto contrasta con afirmaciones como: “El sistema de gobierno estadounidense ha mostrado, durante sus 240 años, su ejemplaridad, despertando la envidia de todo el mundo”, Joseph Robinette Biden Jr.

Estas afirmaciones son más bien un mito, que son compartidas por una nada despreciable masa de la población occidental: basado en la fábula que la norteamericana es la democracia por antonomasia y, en consecuencia, digna de ser imitada. La historia, la Constitución y el régimen electoral estadounidenses desmienten tales creencias. En todo caso, no es recomendable hacerse ilusiones respecto del país, que cumple el rol de imperio dominante y que ha marginado históricamente a su pueblo, y a muchos otros del orbe.

Ya conocemos de las múltiples y mayores barbaridades, fraudes, golpes de Estado y genocidios de los últimos 200 años se han realizado en nombre de la sacrosanta democracia, y de algunos principios “democráticos” (como libertad de circulación, diálogo, consenso, elecciones libres, entre otros), que pareciera ser el escudo protector de los intereses de las grandes empresas trasnacionales y su cohorte de políticos y gobernantes de nuestro mundo tan poco occidental como cristiano.

Lo indudable, es que EEUU ha olvidado algo que señala el académico Bruce Barton: “la democracia estadounidense, le debe su sello distintivo a los principios y la estructura de los Gobiernos civiles de los indios norteamericanos”. Tema apasionante e ilustrativo a abordar en otro momento.

En términos electorales, que parece ser la única premisa fundamental de la democracia estadounidense, reconocida como tal, en este país contiene un solo proyecto, el imperialista con dos variantes: el Partido Demócrata y el Republicano.

En términos económicos, según la obra “Capitalismo Progresista” de Joseph E. Stiglitz, la situación del país es devastadora ya que el crecimiento del PIB no acompañó necesariamente al mejoramiento social y que se alteró desde 1980: la economía se ralentizó, el nivel de vida decayó, la desigualdad se volvió creciente, incluyendo las desigualdades de raza, condición étnica, género y oportunidades, la desigualdad en sanidad y, desde luego, en riqueza, pues el 1% de la cima dispone de más del 40% de la riqueza total del país.

En síntesis, la igualdad ya no es el rasgo característico de la gran nación, otrora admirada en Europa y en el propio continente.

El sociólogo portugués Boaventura de Sousa Santos, señala que EEUU es “un país disfuncional en términos democráticos” y “una democracia fallida”, habla de una “degradación total” al subrayar que “las casas se protegen el día de las elecciones por las milicias armadas en las calles”. “Es el único país del mundo donde eso ocurre”.

En general, la democracia de EEUU, hace muchísimo tiempo, viene demostrando que están bastante de espalda a los intereses de las mayorías populares. Este es un problema serio. Y las formas de resolver las crisis pasan por líderes autoritarios como Trump.

Históricamente, para recalcar e ir concluyendo, los Estados Unidos se autoproclaman un pueblo pacífico, destinado por la providencia a expandir el ideal de la libertad y la democracia por el planeta. Su relato se complementó más adelante con la doctrina Monroe de 1821, cuyo eslogan «América para los americanos» fue la excusa para imponer su voluntad a los nacientes Estados de América Latina. Doctrina Monroe y «destino manifiesto» han tenido diferentes interpretaciones y actualizaciones, según gobiernen demócratas o republicanos. Desde la política del garrote y la zanahoria, pasando por la del «buen vecino», el panamericanismo y la Alianza para el Progreso hasta las políticas militares y geoestratégicas. Guerras de baja intensidad, lucha contra el narcotráfico, el terrorismo internacional, reversión de procesos revolucionarios, otros.

Bajo dicho paraguas proclaman su condición de gendarme no sólo en América Latina, sino en el mundo occidental. Según argumentan sus ideólogos y think tanks, no se trata de una situación buscada, sino de una especie de fatalidad con la cual deben convivir, impuesta por Dios, como pueblo elegido para garantizar la democracia. Así, educados en la paz, tendrán que hacer la guerra. Defensores de los derechos humanos, tendrán que violarlos. Bajo la promesa de defender la justicia y la libertad, se ven abocados a transgredir dichos principios en pro de lograr el objetivo final, que no es otro que imponer por la fuerza y a su pesar el Estado de Derecho. Para ello no escatiman esfuerzos, promueven golpes de Estado, derrocan gobiernos y, si es necesario, invaden países en nombre de la pax americana.

Concluimos que la “Democracia” de USA, es una democracia simulada, ya que tanto demócratas como republicanos han sostenido el infame bloqueo a Cuba, atacan a pueblos como Venezuela, se han entrometido en la política de los gobiernos de la región, han organizado golpes de Estado militares con el fin de que sus empresas exploten al máximo nuestras riquezas naturales.

Por décadas se presentó a Estados Unidos como ejemplo de democracia avanzada. Todos los medios propagandísticos y comunicacionales sirvieron para ello y se reforzaba por la idea de elecciones libres y la inexistencia de golpes de Estado liderados por fuerzas militares, lo que en América Latina servía para explicar que “allá no hay golpes porque no hay embajada norteamericana”, recordaba el ecuatoriano Egard Isch.

Ese “espíritu democrático” de las élites hace que EE.UU, apoye siempre las peores dictaduras, los golpes más sangrientos, las guerras de dominación simuladas como guerras civiles, siempre que fueran útiles a sus intereses nacionales y los de sus empresas expoliadores.

Aquella promesa de igualdad, libertad y fraternidad quedó anegada en los cimientos de la estatua de la Libertad, ya que colocaron la libertad individual (a expresarse, a votar) como el único rasgo, desechando oficialmente la igualdad y la fraternidad. No se puede olvidar que se trata de un régimen teocrático en el que en actos públicos se jura ante la Biblia, en el que en siete estados se prohíbe a los ateos ser profesores o funcionarios públicos, y sufren discriminación en el ejército, si es que logran ingresar.

Todavía hoy, el servicio de inmigración establece en su guía de políticas que un miembro de un partido comunista no puede ser admitido en el país. Pero el mismo criterio se aplica a los ciudadanos en una serie de empleos si se los identifica como comunistas (o terroristas, calificación que puede alcanzar a cualquiera que no sea blanco).

Esta crisis del sistema político de EEUU, y por ende, de su identidad, no sabiendo a ciencia cierta dónde van, que no sea su mera ambición de poder, ojala, los confunda y disuade a no imponer por la fuerza su pésimo sistema político.

Imagen tomada de New York Times.

A la mano de Dios (l)

Autor: Hernán Alvarado

Por suerte todavía aparece en las canchas, aunque sea muy de vez en cuando,
algún descarado carasucia que se sale del libreto y comete el disparate de gambetearse
a todo el equipo rival, y al juez, y al público de las tribunas, por el puro goce del cuerpo,
que se lanza a la prohibida aventura de la libertad
Eduardo Galeano [1]

La última columna del difícil año 2020 fue una nota luctuosa, debido a que, sorpresivamente, Diego Armando Maradona partió el 25 de noviembre. Adoptó un tono intimista, propio de un duelo y adecuado a un año que trajo tanto dolor. Multitudes en Argentina y Nápoles le mostraron su agradecimiento y los entendidos coincidieron en que murió un artista cuya obra será inolvidable.

Para empezar este 2021, se analizará el gol más polémico de su vida deportiva, el primero de dos que le anotara a Inglaterra y que él atribuyera, en parte, a la «mano de Dios». Fue uno de los goles más comentados del siglo XX, algunos de sus significados serán situados en este y el siguiente artículo [2]. Se continúa, entonces, el análisis «holístico» del gol, que fuera interrumpido por tan infausta noticia.

Un gol inolvidable

El 22 de junio de 1986, en el coloso de Santa Úrsula, mejor conocido como Estadio Azteca, jugaron Argentina e Inglaterra por los cuartos de final de la Copa Mundial disputada en México. A seis minutos del segundo tiempo, el partido se mantenía cerrado en cero. Entonces ocurre algo insólito, en parte gracias a la habilidad de Diego, pero mucho por error y azar, que suelen ser acompañantes frecuentes del gol [3].

Maradona había arrancado de tres cuartos de cancha, teniendo pronto que esquivar a un primer volante con un regate corto, una de sus especialidades. Diego siguió adentrándose contra el muro de piernas de la defensiva inglesa, el cual se iba cerrando con cada paso que él daba. Al final y ya sin espacio, Maradona pasa la redonda a Jorge Valdano, que lo acompañaba por la derecha. Este intenta dominarla, pero se la roba en el aire el acucioso Steve Hodge, quien, tratando de despejarla, saca un centro alto, justo a donde Diego venía entrando con fe ciega en que la bola le vendría de vuelta. Al venir de un inglés, se libró del fuera de juego y ni lerdo ni perezoso saltó hacia aquel balón que le caía del cielo.

Mientras tanto, el experimentado Peter Shilton también salía a buscar esa pelota. Este guardameta mide por lo menos 20 centímetros más que Maradona; salía de atrás, de frente, con ventaja de posición, visibilidad y alcance (sobre su cabeza habría que sumarle el brazo). Pero el Pelusa llegó primero al balón, aunque agrandándose un poco con su puño izquierdo, que pasa desapercibido incluso para el mismo guardameta. Este tiene, entonces, buena parte de responsabilidad, sobre la cual poco o nada se habló; por su lentitud, ingenuidad y hasta negligencia con la que actuara en aquel majestuoso escenario y en aquel histórico momento. Desde luego, la bola termina rebasando la salida del portero y desatando un nudo de muchísimas gargantas que gritaban al unísono.

El árbitro central, Ali Bennaceur, consultó a su abanderado; literalmente, la mano de marras pasó sin ser vista. Así que fue una suerte que el mediocampista inglés se equivocara, que Peter Shilton reaccionara tarde y que los árbitros ni se dieran cuenta de la astucia del Pelusa. Maradona dijo, al finalizar el partido, que lo había hecho «un poco con la cabeza y un poco con la mano de Dios». En balompié, la genialidad se aprecia hasta cuando es tramposa, siempre que sea artística. Así es como Shilton, cuya carrera fuera encomiable, pierde su duelo con el duende argentino. Y aún le quedaba la confirmación…

Un gol para el siglo XX

Un rato después, Maradona arranca otra vez con bola dominada. Cruza la media cancha y avanza impetuoso hacia el marco enemigo; en el trayecto esquiva cuando menos a seis ingleses que seguían anonadados su estela blanquiceleste. Finalmente, en el área de penalti, Peter Shilton lo encara sin convicción, sin ir a la bola, vencido de antemano; y termina sentado viendo a Diego culminar el gol más recordado de su audacia deportiva.

Es este un excelente ejemplo de gol reducible a la habilidad de un solo jugador. ¿Cómo podría no haberle fascinado a un siglo que vivió de la ilusión del individualismo? Pero no conviene olvidar, del lado inglés, la cadena de infortunios que lo favorecieron. Ante todo, la intervención desganada del guardameta. Mucho contribuyó esta anotación al nacimiento del ídolo, a la idea de que Maradona era uno de los mejores jugadores de todos los tiempos. Pero no opacó el gol anterior, en el que además de contundencia, se manifestó una picardía propia de una «mejenga» de barrio, que es de donde brota el balompié continuamente, como de su manantial natural. El partido terminaría 2 a 1 y Argentina seguiría hacia la conquista de su segunda Copa Mundial.

[1] Galeano, E (1995) El fútbol. A sol y sombra. México, Siglo XXI, p. 2.
[2] El segundo artículo se concentrará en temas de ética deportiva.
[3] Aún se puede ver en YouTube.

 

Imagen principal tomada de Wikimedia Commons.

Publicación original en GAZeta Guatemala. Compartido con SURCOS por Hernán Alvarado.

¿Incidentes o golpe de Estado?

Marcos Chinchilla Montes

Claro que lo sucedido hoy en Estados Unidos de América es más que bochornoso, el presidente Trump instrumentalizó a sus fanáticos seguidores para disparar su último cartucho contra lo que él considera una elección fraudulenta. En otras palabras, digamos que intentó dar un golpe de Estado, cosa que EUA sabe hacer muy bien, aunque no en su geografía.

La institucionalidad democrática de ese país terminó resquebrajándose aún más, y avisora un cisma de enormes proporciones que se extenderá por varias décadas; cuidado y no, la fractura política pueda ensancharse más en una coyuntura en que la hegemonía del imperio muestra evidentes signos de erosión.

Esos actos e imágenes nos resultan muy familiares en América Latina, prácticamente todos los golpes de Estado que hemos vivido en la región, llevan el sello Made in USA, y las sangrientas dictaduras que se instalaron tenían la misma marca de origen. La diferencia mayor radica que en nuestra América la intervención yanqui se saldó con miles de muertos y desaparecidos, torturas, violación a los derechos humanos, interrupción del “orden” constitucional, y destrucción del medio ambiente entre otras atrocidades; mientras que la confusa intentona golpista acabó por el momento con la vida de una de las mujeres manifestantes y 15 personas detenidas.

Algunas perlas que me parece no podemos dejar pasar desapercibidas:

  1. Conociendo la convocatoria que hizo Trump para que sus seguidores -blancos y supremacistas- se manifestaran contra la confirmación electoral del Biden, la policía hizo poco o nada para anticiparse a la toma del Congreso (hay que reconocerle al hotel Harrington de Washington que prefirió cerrar por varios días antes de aceptar a los supremacistas de Proud Boys), todo apunta a complicidad por parte de las autoridades. Cosa contraria, prácticamente todas las manifestaciones del Black Lives Matter fueron reprimidas y terminaron con decenas de personas detenidas y un llamado de los sectores conservadores a extinguirlas. 
  2. El silencio del denominado Grupo de Lima; regularmente tienen la osadía de despotricar contra Venezuela y Maduro, pero no tienen nada de testosterona para pronunciarse contra los ademanes antidemocráticos de Trump. Como buenos perros falderos, tienen que guardar silencio, o hablar cuando así se los indica el amo.
  3. La posición de la OEA y Luis Almagro se resumió en 97 palabras y caracteriza el intento de golpe de Estado como “incidentes”. Claro que con Nicaragua, Venezuela, Cuba y Bolivia ha sido implacable. Yo imagino que como mínimo, Almagro designará una comisión de observadores y hará recomendaciones para fortalecer la maltrecha democracia norteamericana.

Hoy Estados Unidos de América experimentó una cucharadita de la medicina que le ha recetado al mundo: violencia, imposición, sedición, muerte. ¿Se repetirá la incapacidad de sus líderes para entender qué sucede a lo interno del país, o mirarán en la dirección equivocada como sucedió con el ataque a las Torres Gemelas aquel infausto 11 de septiembre del 2001?

 

Imagen tomada de El Comercio, Perú.

Personas con discapacidad: más pobres, desiguales y aisladas que nunca antes

Luis Fernando Astorga Gatjens
luferag@gmail.com

Cuando la vida es difícil para cualquier persona, es más difícil aún para las personas con discapacidad. Ésta es una premisa que se cumple con rigor en esta dura época marcada por la irrupción devastadora del coronavirus.

Se preguntaba mediante un amplio reportaje contextualizado en la realidad española, la periodista María José Carmona: ¿Por qué todo es más caro para las personas con discapacidad? A lo largo de su trabajo muestra cómo casi todo (bienes y servicios), tienden a ser más costosos para las personas con discapacidad y sus familias.

Sean personas ciegas o sordas, personas con discapacidad intelectual o con discapacidad física, deben adquirir productos que otras personas sin discapacidad no requieren o tienen que adquirir productos a un precio mayor, que cuentan con algún dispositivo que mejora o asegura la accesibilidad.

La reportera pone como ejemplo ilustrativo el hecho de que las personas ciegas, se vean obligadas a adquirir un iphone, en virtud de que cuenta con una tecnología denominada Voiceover, que lee en voz alta todo lo que pasa en la pantalla del celular. Pero –como bien destaca–: Es un iphone y cuesta mucho dinero. Y esto es aplicable a los diferentes tipos de discapacidades, a partir de necesidades específicas.

Esta situación la caracterizó muy bien el Premio Nobel de Economía, Amartya Sen que mostró cómo en Inglaterra, las personas con discapacidad para tener un nivel de vida similar a las personas sin discapacidad, debían incurrir en una serie de gastos adicionales. En un estudio que realizó a finales de la década de los noventa del siglo anterior, el economista indo-británico, mostró cómo esta situación generaba mayores condiciones de pobreza en las familias con miembros con discapacidad.

A conclusiones similares llegó el sueco, Bengt Lindqwist, ExRelator de Naciones Unidas sobre Discapacidad, al destacar el círculo vicioso entre pobreza y discapacidad: “La pobreza genera discapacidad y la discapacidad produce pobreza”.

Las malas condiciones de limitada higiene y hacinamiento que genera la pobreza y extrema pobreza, y la falta de acceso oportuno a servicios de salud, son condiciones idóneas para que los niños adquieran enfermedades discapacitantes. Igualmente, las actividades laborales riesgosas son una causa de accidentes que dejan secuelas discapacitantes. Con ello se ejemplifica la parte de la ecuación que fija que las condiciones de pobreza pueden ser generadoras de discapacidad.

Las personas con discapacidad tienen menores posibilidades de acceder a un empleo, aun cuando cuenten con alguna formación académica o técnica. Los prejuicios existentes y otras barreras generan esta injusta situación discriminatoria. Asimismo, cuando un integrante de la familia tiene una discapacidad, en muchas ocasiones otro miembro de la familia debe convertirse en su cuidador o cuidadora; con lo cual dos miembros pueden quedar excluidos de la actividad laboral remunerada. El resultado concreto es una menor disponibilidad de recursos económicos y con ello, se cumple la parte de la ecuación que expresa que la discapacidad produce pobreza.

Así las cosas, cuando se unen menores ingresos y mayores gastos, ambos generados por la discapacidad, se incrementa en forma notoria, las condiciones para que las personas con discapacidad enfrenten mayores condiciones de pobreza y desigualdad social. Eso quedó patentado en los resultados de la Encuesta Nacional sobre Discapacidad (ENADIS 2018), al comparar mediante cifras cómo la pobreza afecta en mayor medida a las personas con discapacidad.

Ahora bien, este fenómeno se hace más grave aún en tiempos de crisis económica y social, como la que enfrenta la sociedad costarricense a raíz de la pandemia de la covid-19.

En mayo del año anterior, la ONU emitió un informe que caracteriza la situación de las personas con discapacidad ante la pandemia. “La crisis mundial de la covid-19 está profundizando las desigualdades preexistentes, revelando el alcance de la exclusión y poniendo de manifiesto que es imprescindible trabajar en la inclusión de las personas con discapacidad. Las personas con discapacidad —1.000 millones de personas— son uno de los grupos más excluidos de nuestra sociedad y se encuentran entre las más afectadas por esta crisis en cuanto a muertes. Incluso en circunstancias normales, las personas con discapacidad tienen menos probabilidades de acceder a la atención sanitaria, la educación y el empleo y de participar en la comunidad. Tienen más probabilidades de vivir en la pobreza, están expuestas a tasas de violencia, abandono y abuso más elevadas y se encuentran entre los grupos más marginados de cualquier comunidad afectada por una crisis. La covid-19 ha agravado aún más esta situación, al afectar de manera desproporcionada a las personas con discapacidad, tanto directa como indirectamente”.

Al concluir el año 2020, tal es la apreciación diagnóstica de una realidad todavía no investigada ni revelada en toda su preocupante dimensión.

El principio de soluciones ante tan vasto problema social de exclusión, que afecta a la mayoría de las personas con discapacidad y sus familias, está claramente definido en la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad (ONU, 2006), que el Estado costarricense ratificó mediante la ley 8661. No por casualidad esta norma internacional tiene como uno de sus tres ejes el de desarrollo social inclusivo y accesible.

Sin embargo, al examinar la aplicación de las disposiciones de este tratado vigente desde septiembre del 2008, en nuestro país, el panorama es desolador. Después de 12 años de su entrada en vigor, ya se tendrían que mostrar resultados tangibles y concretos, en el mejoramiento de las condiciones de vida de las personas con discapacidad. Pero la distancia entre lo que dicta este instrumento jurídico y las políticas públicas que posibiliten la inclusión social de este sector poblacional de más de 600 mil personas, sigue siendo enorme.

Lo más grave es que con el Gobierno de Carlos Alvarado no sólo

 no se han dado avances, sino todo lo contrario: El retroceso es el horizonte más seguro para la mayoría de las personas con discapacidad. Las graves reducciones presupuestarias que se aplicarán en este 2021, afectarán severamente políticas públicas que debían beneficiar a este sector poblacional. Y antes que se señale al coronavirus como principal culpable de esta situación, es oportuno y necesario aclarar que esta situación se empezó a manifestar mucho antes de que la covid-19 arribará a nuestro país. Lo que hizo la pandemia fue agravar y desnudar el estado de cosas preexistentes.

Para que esta injusticia social y la creciente exclusión, no se extiendan como una ancha sombra, a las personas con discapacidad y sus familias, en alianza con otros sectores, no les quedará otro camino que movilizarse y luchar. ¡Sin acción organizada, no hay derecho!, tal es la consigna imprescindible en este año del Bicentenario de Nuestra Patria.

(4 de enero, 2021)