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Crónica: Fronteras, movilidades, subjetividades: Pensar Centroamérica en medio de una crisis sanitaria global

Por Guillermo Acuña González
Sociólogo y escritor
16 de marzo 2020

Doña Mercedes es una mujer pequeña, que trenza su pelo blanco hasta convertirlo en una especie de ritual milenario. Viajamos juntos en un bus internacional. Me cuenta tantas cosas, como si se hubiera enterado de mi interés siempre presente por las biografías relacionadas con las movilidades humanas, sus impactos, sus consecuencias.

Hablamos de políticas de población, por ejemplo. “tuve doce hijos y usted no sabe cómo cuesta sacarlos adelante”. De esos doce hijos, dos viven en Costa Rica. El varón, al que visitó en estos días, vive en Jacó. “construye casas”, me dice. De su hija mujer solo me cuenta que tuvo cuatro hijos y que no se acuerda donde vive. Es originaria de Palacagüina, la de la canción. “Ahí nació Cristo, el de los pobres”, me dije. Unos kilómetros antes de llegar, al pasar por Sébaco, me comparte su recuerdo acerca de uno de sus hijos que fue enviado por un Banco a salvar al pequeño productor, ahogado en deudas.

Me pregunto sobre si es ahora, en un contexto de precariedad económica y social, pero no, me confirma que fue hace muchos años. En realidad la región tiene ya muchos años de experimentar estos desequilibrios sociales e institucionales y ahora, le toca enfrentar, desde sus especificidades, los efectos de una realidad sanitaria global que en el reloj de la muerte ya lleva avanzadas horas de contar víctimas. Retomamos la conversación poblacional: “ahora la mujer no quiere tener hijos”, me resume así su pensamiento sobre esas políticas de población no escritas, pero que la fuerza del empuje de las reivindicaciones y los derechos de la mujer, ha transformado en realidades latentes que se esparcen por toda la región, como reconocimientos conquistados y en proceso de consolidación.

Prontos a llegar al lugar donde el Autobús se detendrá para que doña Mercedes baje, 50 kilómetros antes del puesto fronterizo Las Manos, entre Honduras y Nicaragua, me pregunta y le contesto: “a Honduras, a un encuentro regional de poesía y a hablar sobre la gente como su hijo, el que vive en Costa Rica”. Nos decimos adiós desde lo habitual, como si siempre hubiéramos compartido viaje, como si siempre nos hubiéramos visto. Ahora, con el pasar de los días, pienso en su menudencia, preparada para todas las inclemencias posibles, incluso las que dictan los designios de una calamidad global que empieza a expandir sus tentáculos haciéndose más fuerte, mostrando la debilidad humana, pero sobre todo la debilidad de un sistema económico que, basado en la extracción y la competencia desigual, pareciera haber iniciado un largo periodo de reseteo.

Los regímenes de movilidad son espacios en los que las fronteras internacionales adquieren un carácter especial. Pienso en esa noción mientras camino con mi pasaporte en las inmediaciones de una polvorienta estación migratoria de paso entre Nicaragua y Honduras llamada Las Manos. Como en otras zonas de paso, a ambos países los divide una aguja que es levantada insistentemente por funcionarios migratorios en medio de una dinámica compleja, desordenada, que interviene en eso que Stefanie Kron (2011) denomina la tensión entre los movimientos migratorios y los intentos para “sujetarlos, conducirlos, gobernarlos. Son regímenes migratorios en los que las fronteras adquieren un carácter especial: son a la vez regímenes fronterizos.

Cruzar en estos días los regímenes fronterizos como Las Manos, o Peñas Blancas entre Costa Rica y Nicaragua, es tensionar constantemente las narrativas entre el control global, la restricción de la movilidad impuesta por las circunstancias y lo que realmente ocurre en esos territorios de interrupción y continuidad que se producen en las divisiones sociopolíticas centroamericanas.

De regreso a Costa Rica, luego de comprobar que la palabra puede abrirle orificios enormes al dolor y la desigualdad a un país como Honduras, nos detenemos en Las Manos. Paradójicamente recuerdo a Kilapayún y su solicitud de unir todas las manos negras y blancas para construir una muralla. Es una mañana fría y con más polvo que de costumbre. Nos dirigen hacia una estación sanitaria improvisada (un gran toldo y varios funcionarios protegidos de nuestros cuerpos) adonde seremos testeados, revisados en nuestra biografía de los últimos 14 días y orientados a dirigirnos a un centro médico si presentamos los síntomas ya referidos en los medios de comunicación y en redes sociales.

Es una especie de sitio centinela, que la epidemiología contemporánea define como lugares de vigilancia al paso de grupos humanos para analizar su comportamiento. Ahí estoy yo y varias personas centroamericanas más. Luego mi observación sobre los espacios de porosidad, la movilidad latente, las narrativas de construcción de muros que son derribados por estas lógicas mediante las cuales las personas esquivan, responden, cruzan. Los personajes de frontera, la transacción formal e informal permanente, la urgencia por cruzar. Observo tres mujeres con sentido Nicaragua-Honduras dirigirse a hacer sus diligencias migratorias. Pienso en las desigualdades, las violencias, el acceso. Las veo marcharse entre la espesura de vehículos de gran tracción estacionados como grandes dinosaurios en medio de la nada. La vida sigue, pero ayer mismo esa frontera fue cerrada. Las manos se convirtieron en puño, hasta nuevo aviso.

En el camino de regreso, termino de leer el trabajo de Óscar Martínez sobre las movilidades humanas centroamericanas de hace diez años. Busco en redes sociales avances, novedades sobre la pandemia mientras vamos dejando atrás una apacible y rápida frontera entre Nicaragua y Costa Rica. Contrario a hace unos días, cuando fuimos encuestados por funcionarios del Gobierno de Nicaragua, el paso de regreso solo nos trajo preguntas sobre el cambio de córdobas a pesos, las ventas de comida y artesanías, en medio de un calor sofocante de las tres de la tarde.

La relación entre pandemias y movilidades humanas no es nueva. La historia está llena de imágenes y metáforas sobre las malas noticias de las que son portadoras las corporalidades humanas a los ojos de los otros. Pienso en eso mientras reflexiono haberme movilizado en estos contextos. Lo volvería a hacer sin duda, como lo hice, extremando los cuidados, los míos y los de los otros. Así transcurrieron algunos días en Tegucigalpa, de la que regresé lleno de poesía, pero también de imágenes sobre su realidad, su contexto de desigualdad, sus rasgos de un estado entregado a los vicios de los poderes fácticos, la porosidad de la frontera y esos contextos de discriminación y racialización, al ver un inmigrante, posiblemente haitiano, ayudar a acomodar los equipajes en el autobús luego de la inspección de rigor por parte de las autoridades migratorias costarricenses. Sus facciones y su requerimiento en francés para pedir campo y cumplir con su trabajo informal, me recuerdan todas las metáforas posibles en las que los costarricenses hemos construido al otro en los últimos años. Busco información actualizada. Y da la casualidad que Oscar Martínez, el de las crónicas sobre los migrantes de hace diez años, también colabora para el diario Español “El país”, en el que escribió el viernes 13 de marzo, estas líneas:

“en esta pandemia se recomienda no viajar, mucho menos desde países que tengan casos de coronavirus, como México o Estados Unidos. Eso sí, si usted es migrante centroamericano olvide lo que hemos dicho.Se recomienda también lavarse las manos varias veces, con detenimiento y detalle. Pero en estos países un gran porcentaje de la población no recibe agua potable. Miles de esas personas pagan el servicio, pero la falta de planificación urbana que permitió la construcción de colonias obreras encaramadas en cerros, los sistemas de tuberías viejos y dañados y el acaparamiento han llevado a que esa gente no tenga más que un pequeño hilo de agua una hora o dos por las madrugadas. Otros, nada. Si en estos países uno vive en las zonas pudientes y tiene una cisterna que chupe agua para acumular en las horas que el servicio llega, puede lavarse las manos tal como indican los manuales. Si uno vive en las comunidades y cantones centroamericanos y el agua que acarrea del pozo es a base de sudor y músculo, quizá no vaya a cumplir a rajatabla las instrucciones de la Organización Mundial de la Salud. Saludarse con el codo, dicen. Mejor aún, de lejitos, si es posible. En Honduras, por ejemplo, una de cada cinco personas vive en pobreza extrema en zonas rurales. O sea, con menos de $1.90 al día. Esa gente, muchos de ellos vendedores informales de lo que cosechan, viajará en autobús al pueblito más cercano, tomado de la barandilla más a la mano, sin alcohol-gel por ninguna parte, que cuesta unos centavos el botecito, se refundirá en algún mercado e intentará vender de puesto en puesto lo que cultivó. Esa gente dará la mano a quien deba darla para cerrar un trato y extenderá la palma para recibir monedas cuando se las ofrezcan a cambio, porque si no lo hace no será el coronavirus el que lo matará, sino el hambre. Esa misma gente, no se preocupen, no acaparará nada en ningún supermercado. El coronavirus ya llegó a esta región, plagada de calamidades. Ahora, hará lo suyo. Porque lo otro, lo de construir sociedades con un abismo profundo entre unas clases y los de abajo, ya está hecho desde hace décadas” (Oscar Martinez. “Ser pobre en una región que espera el coronavirus”. Recuperado el 16 de marzo de https://elpais.com/internacional/2020-03-14/ser-pobre-en-la-region-que-espera-el-coronavirus.html)

Cada país de la región ha enfrentado a su manera el desafío. Ha acudido a las narrativas del poder, de la imposición, de la construcción de comunidad bajo el lema “juntos saldremos adelante”. Pienso en Doña Mercedes, en ese migrante haitiano en la frontera, en las movilidades humanas que continúan despachando esos países. Pienso en las décadas de discurso orientado a la individualidad y la competitividad, la exclusión, la desigualdad y luego vuelvo a pensar en las fronteras, en las movilidades humanas como recurso para la sobrevivencia. Pienso en todo eso mientras abro la puerta de mi casa, a asistir como ritual, a varios días de cuido y reflexión sobre la región que somos. En cómo haremos para pensarnos como comunidad, en como abrirle a las manos, los puños y volver a estrecharlas en un régimen ya no de separación, sino de alegría y construcción colectiva.


UNA modifica actividades durante emergencia por COVID-19

Ante el Decreto Ejecutivo 42227-MP.S emitido el día de hoy, 16 de marzo, por la Presidencia de la República y el Ministro de Salud, la Vicerrectoría de Docencia instruye al personal docente y a estudiantes a acatar las siguientes indicaciones de modificación de las actividades académicas presenciales, a partir de la publicación de esta circular, durante todo el periodo en que se requiera y cuando la vicerrectoría así lo indique.

A partir del martes 17 de marzo y hasta el domingo 12 de abril se suspenden todas las actividades académicas presenciales (cursos teóricos, cursos teóricos/prácticos, laboratorios, prácticas y giras de docencia, educación permanente, actividades de vinculación), bajo los siguientes términos:

Desde las fechas indicadas los estudiantes no asistirán a ningún recinto de la Universidad Nacional, con el entendido de que lo planteado es una modificación de procesos académicos con apoyo tecnológico. Durante dos semanas (martes 17 al viernes 27 de marzo) los académicos realizarán los ajustes necesarios en el planteamiento de los cursos, y a partir del lunes 30 de marzo se desarrollarán las actividades académicas con apoyo tecnológico.

Si bien es cierto la Universidad puso a disposición herramientas básicas de apoyo, otras tecnologías podrán ser utilizadas para lograr los objetivos de aprendizaje (correo electrónico, mensajes de texto, whatsapp, entre otros), y es necesario comprender la flexibilidad académica que debemos tener en estos momentos en los tiempos de respuesta de los estudiantes a las actividades planteadas por los docentes.

Quienes ya hayan adaptado sus cursos con este tipo de apoyo tecnológico deben llenar el formulario de teletrabajo por contingencia, disponible en la página www.teletrabajo.una.ac.cr. Una vez completada esta acción pueden, a partir del martes 17, no presentarse a los recintos universitarios; aquellos docentes que no hayan podido hacer la adaptación de sus cursos tendrán el apoyo de la Vicerrectoría de Docencia.

Durante el período indicado, las Facultades, Centros, Sedes, Sección Regional y la Vicerrectoría de Docencia desarrollarán estrategias conjuntas para la preparación de los cursos, desarrollo de capacidades en el cuerpo docente y atención a estudiantes, con el fin de poner en marcha los cambios. Esta estrategia debe considerar al menos la reorganización de funciones de los equipos de personal de informática de las Unidades Académicas de Facultad, Centros, Sedes, Sección Regional y la conformación de grupos de apoyo entre docentes con experiencia previa en apoyo de otros.

Tal como se ha venido informando, toda persona (académico, administrativo y estudiante) con sintomatología respiratoria debe abstenerse de asistir a cualquier actividad académica programada, como medida preventiva y principalmente de respeto hacia los demás.

La Vicerrectoría modificará las medidas aquí contempladas de acuerdo con las actualizaciones emanadas de los entes rectores en salud y en el momento que se considere pertinente.

Cordialmente,

Dra. Laura Bouza Mora
Vicerrectora de Docencia

Doctora Ana María Hernández Segura
Rectora Adjunta

Doctor Alberto Salom Echeverría
Rector

Enviado a SURCOS por Efraín Cavallini

Coranovirus: hacia un nuevo modelo de globalización

En realidad debemos de adquirir conocimiento para elegir el bien, pero ningún conocimiento nos ayudará si hemos perdido la capacidad de conmovernos con la desgracia de otro ser humano, con la mirada amistosa de otra persona, con el canto de un pájaro, con el verdor del césped. Si el hombre se hace indiferente a la vida no hay ninguna esperanza de que pueda elegir el bien.
Eric Fromm

Álvaro Vega Sánchez. Sociólogo

La pandemia del coronavirus, al igual que las catástrofes producidas por la crisis climática, ha puesto en evidencia, una vez más, la vulnerabilidad y fragilidad de nuestra “aldea global”.

Esta pequeña aldea ha sido impactada por un virus cuya onda expansiva es de alcance global, y, por lo contagioso, su crecimiento es exponencial si no se toman las medidas adecuadas de prevención, contención y curación. Los virus son globales, no tienen nacionalidad aún y cuando su origen sea local. Este llamado de atención de los epidemiólogos es fundamental para contener el avance de los impulsos xenófobos y racistas discriminatorios, así como para contribuir a transitar de la conciencia planetaria a la convivencia planetaria.

Para acometer estos desafíos globales, tenemos que enfrentar un virus mayor: el síndrome de Faraón, es decir, la arrogancia de resistirnos a nuestra vulnerabilidad, sintiéndonos dioses, por más plagas que nos azoten. De manera irresponsable y prepotente, la tripulación de esta pequeña nave planetaria, especialmente las élites geopolíticas y económicas dominantes, nos están conduciendo a un viaje sin retorno.

 La realidad nos está forzando a intensificar los esfuerzos contraculturales para proyectar otro modelo de globalización, cimentado, al menos, en dos pilares fundamentales: una ética de la economía para la solidaridad y una convivencia humana que potencie la afectividad. Apostar por nuevos enfoques socio-económicos que impulsen una economía solidaria, para la reproducción de la vida digna. Asimismo, recuperar la importancia de las emociones, sentimientos y afectos; saber administrarlos y potenciarlos para construir una cultura de paz entre los pueblos y con la naturaleza biodiversa, es decir, para una convivencia inclusiva bioecosistémica.

El psicólogo Yago Franco asocia la destrucción del afecto –“accidente afectivo”– a la concepción del tiempo predominante en el capitalismo: “…la aceleración ilimitada que del mismo hizo el ser humano (el antropos capitalista) se lo arrebató a sí mismo, con él su intimidad y con esto, su propia subjetividad. Si la verdad de un acontecimiento lo destruye (Paul Virilio) la inmediatez, la fuga acelerada hacia ningún lugar que ocurre por el ansia de consumo (de objetos, información, placeres, diversión, vínculos, etc.) y también por la angustia de adquirir o mantener un lugar en la sociedad, tienen como consecuencia dañar la subjetividad humana, de la mano del empobrecimiento del mundo representacional y afectivo” (http://www.elpsicoanalitico.com.ar/num3/clinica-franco-destruccion-afecto). Por su parte, José Mujica, expresidente uruguayo, nos invita a reconquistar el tiempo que es el garante de nuestra libertad; y a no malgastarlo en el consumo superfluo, sacrificando la riqueza de la vida afectiva que nos hace felices (https://youtu.be/WOROWBXXXw10).

Efectivamente, dada la prevalencia del homo consumus la afectividad se ha visto devaluada cualitativamente, y hoy tenemos que emprender su reconquista para reconstruir el tejido socioemocional global. Se trata de impulsar una nueva unidad de cultura donde se ejercite la afectividad y la gratuidad; donde el compartir solidario, la equidad y la convivencia respetuosa entre los seres humanos y armónica con la naturaleza sean los cimientos de una nueva humanidad.

En esta dirección, también tenemos que prepararnos para saber administrar el avance de la inteligencia artificial (IA), como advierte Yuval Noah Harari, en su reciente libro 21 lecciones para el siglo XXI. Destaca este autor que se requiere prestar especial atención a la investigación sobre la mente humana, para ejercer contrapeso, desde la inteligencia emocional, a las amenazas que la IA pueda representar para la libertad y la igualdad: “…de la misma manera que los algoritmos de macrodatos podrían acabar con la libertad, podrían al mismo tiempo crear las sociedades más desiguales que jamás hayan existido. Toda la riqueza y todo el poder podrían estar concentrados en manos de una élite minúscula, mientras que la mayoría de la gente sufriría no la explotación, sino algo mucho peor: la irrelevancia” (página 95).

La dignidad y la relevancia de los seres humanos, así como la salvaguarda de su casa común no es negociable. Es el mensaje contundente que hay que enviar a los poderes fácticos globales que pretenden sostener un modelo globalizador, ecológica y humanamente inviable por lo depredador, insolidario e insensible; es decir, carente de una afectividad que apueste por defender y promover el derecho a la vida digna del ser humano y la naturaleza.

La pandemia del coronavirus ha vuelto a encender el semáforo para detenernos a repensar nuestro “ser en el cosmos”; especialmente para ejercitarnos para el bien como corporalidad sensible y diversa, corresponsables del destino de la humanidad y del planeta. Es decir, para propiciar un modelo de globalización alternativo, que asuma con decisión la promoción y defensa de los derechos humanos y de la naturaleza, así como que restituya el papel de los Estados Sociales de Derecho, para garantizar seguridad y bienestar social universales.

Imagen ilustrativa: https://www.ucn.edu.co/

La Mesa Nacional Indígena denuncia:

SURCOS recibió el siguiente comunicado:

Mesa Nacional Indígena de Costa Rica

Tentativa de Asesinato Colectivo a Recuperadores y Recuperadoras de Tierras Indígenas

“Ayer 13 de marzo de 2020, a eso de las 9:40 de la noche, personas desconocidas con premeditación y alevosía intentaron asesinar a indígenas cabécares en fincas recuperadas por ellos, en el territorio de China Kichá, ubicado en el distrito La Amistad, Pejibaye, cantón de Pérez Zeledón. Informan los y las cabécares de China Kichá, que personas sin identificar rociaron un fuerte químico en tierras recuperadas con la finalidad de envenenar a la población. Aproximadamente 15 indígenas sufrieron náuseas, vómitos y adormecimientos de partes de sus cuerpos, y fueron atendidas por la Cruz Roja, destacada en el lugar. El hecho fue conocido por el cuerpo de seguridad pública destacada en el territorio”.

La Mesa Nacional Indígena de Costa Rica «MNICR

• Condena y repudia el premeditado y alevoso intento de exterminio colectivo de los y las hermanos indígenas del pueblo Cabécar de China Kichá.

• Exige al Gobierno de la República, al Poder Judicial, a la Fiscalía Indígena, el esclarecimiento urgente de los hechos, el enjuiciamiento y castigos a los autores intelectuales y materiales.

• Pedimos la toma urgente de medidas concretas y efectiva para resguardar la integridad física de todos los hermanos y hermanas Indígenas.

• También la toma urgente de medidas claras, concretas y efectivas para devolver la totalidad de sus tierras a las y los hermanas cabécares de China Kichá, y dar seguridad jurídica para su uso y disfrute.

Dado en la ciudad de San José, a los catorce días del mes de febrero de dos mil veinte”.

Nuevas amenazas de muerte a indígenas

Comunicado recibido en SURCOS:

ALERTA: AMENAZAN A MUERTE A RECUPERADORXS CÁBECARES DE CHINA KICHÁ

  • Durante la presente semana ha llegado información a lxs recuperadorxs de finqueros que pagan por la vida del líder cabecar Efraín Fernández Zúñiga.
  • En horas de la mañana del jueves 12 de marzo, el recuperador cabecar, Carlos Zúñiga Ríos fue amenazado de muerte por el finquero Gerardo Porras.

-Recuperadorxs cábecares han recibido información, de fuentes de su confianza, que finqueros preparan ataque en días cercanos al 18 de marzo; día en el que se conmemora el primer aniversario del asesinato del líder Bribri Sergio Rojas Ortiz.

Viernes 13 de marzo. El pasado martes 10 de marzo, Efraín Fernández Zúñiga, líder cabecar de China Kichá, recibió información de una fuente confiable -que decidió resguardar su identidad por motivos de seguridad- que un grupo de finqueros y peones reunidos en San Antonio -pueblo cercano al Territorio Cabecar de China Kichá-, discutían sobre la vida de Fernández Zúñiga. Los finqueros ofrecen 50 millones de colones por la “cabeza de Efraín”.

Además, en horas de la mañana del jueves 12 de marzo, Carlos Zúñiga Ríos fue amanzado de muerte por el finquero Gerardo Porras. “Ya casi le llega la hora” fue una de las amenazas de Porras hacia Zúñiga. Lxs recuperadorxs cábecares de China Kichá comentan que amenazas similares fueron recibidas días antes del ataque del pasado 7 de marzo.

Por otro lado, mujeres recuperadoras cábecares han recibido información de fuentes confiables de que los finqueros se encuentran preparando un nuevo ataque para vísperas del 18 de marzo, o alrededor de la fecha. Les dicen que sí van a gritar el nombre del líder Bribri, Sergio Rojas, lo van a tener que hacer por un “indio de aquí”. El 18 de marzo de 2019 fue asesinado en Yeri, Territorio Bribri de Salitre, el líder Sergio Rojas Ortiz.

Desde el ataque realizado el pasado 7 de marzo el clima de tensión y violencia no cesa en el Territorio Cabecar de China Kichá. En este ataque, lxs recuperadorxs vieron reducido a cenizas sus casas, pertenencias, cultivos y buena parte del territorio de sus recuperaciones. Ese mismo día, a 750 metros del salón comunal de China Kichá, un grupo de terratenientes amenazaron de muerte a lxs recuperadores diciéndoles que “hoy no se van hasta que maten a algún indio».

Además, responsabilizamos al Estado de Costa Rica por la omisión de llevar a cabo las medidas urgentes de saneamiento territorial. Cualquier agresión, asesinato de un compañero o compañera cabecar -o de cualquier otro Pueblo- es responsabilidad del Estado costarricense.

¡JUSTICIA PARA SERGIO ROJAS, JERHY RIVERA Y LOS PUEBLOS ORIGINARIOS!

Recuperadorxs Cábecares de China Kichá.
Coordinadora de Lucha Sur Sur.

Comunidades del Sur por el Agua toman acuerdos para lograr abastecimiento permanente

COMUNICADO OFICIAL 7 de marzo 2020

La MESA DE COORDINACIÓN POR EL AGUA INFORMA:

  1. Que el día 6 de marzo se realizó asamblea en Hatillo 4 con alrededor de 100 asistentes.
  2. Que en dicha asamblea se acordó:
  • Definir una representación formal del movimiento.
  • Convocar nuevas medidas de presión que comenzaron con una concentración este lunes 9 de marzo en la Biblioteca de Hatillo.
  • Que solicitamos a la Presidencia de la República intervenir, utilizando la Declaratoria de Emergencia para los distritos afectados y avanzando en las acciones que resuelven el abastecimiento de agua permanente en dichas comunidades.
  • Solicitamos una conferencia de prensa a Casa Presidencial con la jerarca de AyA indicando que no cuenta con la capacidad necesaria para enfrentar la situación. Esto con el fin de que se tomen las decisiones necesarias para resolver desde el Poder Ejecutivo.

 

Foto ilustrativa tomada de la página oficial de la UCR.

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Terratenientes armados amenazan y sitian comunidades indígenas al Sur de Costa Rica

Comunicado de FRENAPI:

A LAS AUTORIDADES, COMUNIDAD NACIONAL E INTERNACIONAL

Los Pueblos Indígenas de Costa Rica, conocedores de nuestros derechos, decidimos emprender las recuperaciones en nuestros Territorios. Vemos cómo avanza impunemente la usurpación por parte de No Indígenas, mientras que el Estado no acelera los procedimientos que llevan décadas de atraso. Esta es la causa por la cual desde hace años, vivimos en zozobra, bajo constantes amenazas y agresiones a nuestra integridad física, nuestras culturas y nuestras Tierras/Territorios.

El PROCESO DE AFIRMACIÓN TERRITORIAL AUTÓNOMA (PATA) es el resultado de una acción que hemos emprendido ante la omisión estatal, recordando que las recuperaciones de Tierra/Territorio, tomaron fuerza después del desalojo violento en la Asamblea Legislativa, el 10 de Agosto del 2010 -Día Internacional de los Pueblos Indígenas-, contra 27 líderes indígenas (mujeres y hombres) quienes en el Salón de Beneméritos de la Patria, esperamos respuesta de “Aprobación o Archivo” del Proyecto de Ley de Desarrollo Autónomo de los Pueblos Indígenas #14.352 El pasado lunes 24 de febrero del 2020, se visibilizó una vez más el alto nivel de violencia en nuestros Territorios, con el ASESINATO de JHERY RIVERA RIVERA, compañero indígena Brörán, recuperante y Defensor de Derechos Indígenas. El FRENAPI, tres días antes de este ASESINATO había emitido una ALERTA TEMPRANA sobre la movilización y organización de personas usurpadoras en Tierras Indígenas, quienes fueron alentadas por directivos de las Estatales ADIs (Asociaciones de Desarrollo Indígenas) y miembros de instituciones como Iglesias y la Municipalidad.

A pocos días del 18 de marzo, día en que se cumple un año del ASESINATO del compañero Sergio Rojas Ortiz, Bribri Uniwak de Salitre, miembro del Consejo de Autoridades Propias Cuidadores de la Madre Tierra (Ditsö Iriria AjKönuk Wapka de Salitre), además fundador y miembro de la Coordinación Nacional del Frente Nacional de Pueblos Indígenas – FRENAPI. Salitre, Defensor de Derechos Humanos; continuamos bajo el asedio, intimidación, amenazas y agresiones contra nuestra integridad y la de nuestras Tierras/Territorios.

En días pasados, a partir del martes 26 de febrero del 2020, en Crun Shurin -tierra indígena recuperada en Térraba-, se iniciaron quemas maliciosas que han ocasionado daños irreparables a la Madre Tierra, a nuestras plantaciones, casas, estructuras agrícolas, y nuestra espiritualidad, ya que los bosques son todo para nuestros Pueblos (medicina – alimento – lugares sagrados).

Desde que iniciamos nuestras luchas por Derechos y Recuperación de Tierras, hemos recibido amenazas de muerte. Algunas/os compañeras/os de lucha como Pablo Sibar Sibar, Vicky Lezcano Ortiz, Robert Morales Villafuerte –recuperantes Brörán en Crun Shurin (Térraba), Pablo y Vicky miembros de la Coordinación Nacional del FRENAPI- y Clarita Quiel Torres –recuperante Bribri en Nima Dikol (Cabagra), también parte de la Coordinación Nacional de este Frente-, han sido objeto directo de persecución racista y amenazas de muerte, incluso desde Páginas manejadas tras el cobarde anonimato en Facebook, como es el caso “Verdades de Salitre”, “Brunca T.V” y “Campesinos de Buenos Aires”, todas colmadas de calumnias, insultos, incitaciones no sólo al asesinato, sino a la tortura de los cuerpos de nuestras/os compañeras/os.

Ante la escalada de una violencia sistemática contra los Pueblos Indígenas en Costa Rica, somos testigos de los tumultos de centenares de usurpadores/as No Indígenas, que con sus matones, descaradamente y ante la presencia policial, nos han atacado, como fue el caso contra el compañero Pablo Sibar Sibar y otras/os compañeras/os recuperantes, cuando el pasado 23 de febrero del 2020, en Finca Recuperada “Cancha Rayada”, San Antonio de Térraba, con pedradas y agresiones al vehículo, con fajas y otros objetos, “arriaron a las/os compañeras/os indígenas”, en una escena colonial de “encomiendas y linchamientos esclavistas”.

Estos últimos 15 días, las/os finqueras/os permanecen y circulan, en nuestros territorios, con sus vehículos de doble tracción, maquinaria pesada y armas, que utilizan para amedrentar, amenazar y agredir a las familias indígenas. Ejemplo de ese “control” territorial, es lo sucedido el 06 de marzo 2020, cuando atravesaron una “vagoneta” y vehículos pesados en la entrada al Territorio Cabécar de China Kichá, impidiendo el paso de la policía, con lo que “cercaron” a las/os compañeras/os de las Fincas Recuperadas ahí, al momento de emitir este Comunicado, la tensión en la zona permanece y la violencia se mantiene.

El sábado 07 de marzo del 2020, en medio de los asedios y amenazas en varios Territorios Indígenas, grupos de terratenientes, acompañados por líderes locales de iglesias, comerciantes y empresarios, así como miembros de la Municipalidad, organizaron una “Marcha por la Paz en Buenos Aires”, siendo que esos mismos grupos y dirigentes, son parte desde hace más de 15 días de reuniones que apoyan, sin disimulo, a personas usurpadoras NO Indígenas de mala fe en sus acciones delictivas violentas. Una Marcha organizada y patrocinada por sectores promotores y activadores del Conflicto violento, una Marcha plagada de mensajes racistas y en contra de los Derechos Indígenas; ¡Claman por la paz de los cementerios! Maliciosamente se ha pretendido responsabilizarnos de una lucha violenta, sin embargo, son nuestras/os compañeras/os las/os que han sido asesinados, agredidas/os, son nuestras compañeras las que son amenazadas con perder a sus hijas/os, es nuestra Madre Tierra la que ha sido quemada, talada, usurpada.

Somos nosotras/os quienes asumimos esta lucha con la claridad de que las alternativas armadas y violentas NUNCA serán la solución, sino el destino de los Pueblos sin creatividad, sin amor a la Vida y sin la identidad ancestral.

Desde hace 5 años se vienen implementando “Diálogos” con Comisiones de Trabajo, del Estado/Gobierno costarricense con los Pueblos Indígenas, con propuestas que van y vienen. En tres ocasiones se han hecho Acuerdos, sin embargo, el resultado es un aumento de la usurpación, el arrebato, el racismo, la humillación, las agresiones, el asesinato y la impunidad.

Nuestras Tierras/Territorio, según los Artículos 2, 3 y 4 de la Ley Indígena N°6172 de 1977, pertenecen “a las comunidades, siendo esa posesión exclusiva de las personas que las habitan, además son intransferibles, inalienables (no se comercian), imprescriptibles (no se puede alegar derecho por el paso del tiempo); y agrega la Ley, que los contratos o negocios con NO Indígenas son ABSOLUTAMENTE NULOS”. Los Tribunales de Costa Rica (Agrarios y Contencioso) han establecido que los NO Indígenas que posean de Buena fe, pueden ser indemnizados, estableciendo “REQUISITOS – CONDICIONES” para esa Buena Fe, que otorga el derecho único a ser indemnizados, siendo que la mayoría de las/os usurpadores NO LOS CUMPLEN, por eso su violencia y su arrebato. Somos las/os únicas/os cuidadoras/es originarias/os de esta Madre Tierra y no renunciaremos a luchar por ella, derecho ancestral y actual según las leyes de Costa Rica e Internacionales.

Exhortamos a este Estado/ Gobierno a darle vida al artículo 2 del Convenio 169 de la OIT para que asuma la responsabilidad de desarrollar, con la participación de los Pueblos interesados, una acción coordinada y sistemática con miras a proteger los derechos de los Pueblos Indígenas en Costa Rica. Ahora en especial, tener en cuenta el artículo 17 del mismo Convenio en cuanto a respetarse las modalidades de transmisión de los derechos sobre la tierra entre los miembros de los pueblos interesados establecidas por dichos pueblos.

Apelamos a una justa interpretación del marco legal correspondiente, para que las soluciones que ejecute el Estado /Gobierno costarricense, NO permitan la indemnización de las personas poseedoras de mala fe, que no cumplen con los requisitos legales establecidos. Lo contrario representaría un estímulo para nuevas usurpaciones bajo la promesa de que un hecho delictivo, que “además de quedar impune, queda indemnizado”.

Exigimos la real aplicación de las Medidas Cautelares, establecidas por la Comisión Interamericana de DDHH (CIDH) el 30 de abril del 2015 (MC 321–12–2015) a favor de los Territorios de Salitre y Térraba para garantizar la vida y protección integral para las personas miembros de ambos Pueblos.

Debe el Estado/Gobierno costarricense asumir con seriedad y prontitud la aplicación de estas Medidas, las cuales nos cubren a TODAS/OS las/os indígenas de Salitre y Térraba. Las autoridades estatales, han pretendido la “protección” individual de personas, impulsándoles a salir del territorio, indicando al resto de recuperantes que la ÚNICA manera de protegernos es abandonar las Tierras en recuperación. Estas intenciones están lejos de ser acciones efectivas para la aplicación de las Medidas Cautelares ordenadas.

Al Estado/Gobierno costarricense le decimos, que no nos traten como ingenuas/os. Tenemos claros nuestros derechos, y sabemos que, para la aplicación de estas Medidas, desplazarnos de nuestro Territorio NUNCA será una alterativa legitima; la intención de aparentar proteger solo a algunas/os compañeras/os, es un juego que respalda un discurso público, desprotegiendo al resto de las comunidades. Para proteger nuestra integridad territorial, cultural, espiritual y personal, no podemos abandonar, ni a la Tierra ni a nuestras/os hermanas/os de lucha. En nuestro movimiento no hay privilegiados/as, TODAS/OS por igual necesitamos y tenemos derecho a protección y respeto de nuestros derechos.

Llamamos la atención y DENUNCIAMOS de igual manera, las amenazas y campañas de odio, hacia compañeros/as, integrantes del Comité Nacional de Apoyo a la Autonomía Indígena, al igual que otras organizaciones solidarias con la lucha indígena, lo que sumado a los recientes “reportajes – campañas racistas” de Medios de “Comunicación”, como Telenoticias de Teletica, Extra, Noticias Repretel, entre otros, promueven persecución y criminalización de Defensoras/es de Derechos Humamos, en un Conflicto que pasa de lo local en el Sur del país a un Conflicto de carácter nacional e incluso internacional, al ser un conflicto con patrones que se replican en la región latinoamericana.

Responsabilizamos al Estado/Gobierno de Costa Rica, por las situaciones nuevas que puedan sobrevenir, en especial en los Territorios afectados con la violencia directa como son Salitre (Bribri), Térraba (Brôrán), China Kichá (Cabécar), Cabagra (Bribri), en que las personas agresoras siguen acechando y amenazando; igualmente deben las instancias gubernamentales correspondientes, investigar las “Páginas/Perfiles” en Redes Sociales aquí mencionadas, por su contenido racista, con incitaciones directas al odio, y sentar las responsabilidades legales. Esperamos que el nuevo Viceministro de la Presidencia, Randall Otárola, pueda obtener el respaldo necesario, para que se cumplan los Acuerdos y Propuestas de Solución al Conflicto, que como él dice, es “deuda histórica con estos Pueblos, que debe repararse lo más pronto”, con respeto de los derechos que existan.

Llamamos a la Comunidad Internacional y a los Organismos de DDHH de la ONU y del Sistema Interamericano de DDHH, a estar pendientes de esta situación de violencia grave en que nos encontramos los Pueblos Indígenas en Costa Rica, y les solicitamos dirigirse a las Embajadas de nuestro país, a los representantes diplomáticos y a los miembros de los Poderes del Estado de Costa Rica a solicitar que se emprendan acciones concretas prontas e integrales, para impedir nuevas agresiones y nuevos asesinatos, y de igual manera se inste a desmontar los grupos violentos que impiden el ejercicio de Derechos Humanos, sin que queden en la impunidad, como hasta ahora lo están.

El FRENAPI, una vez más hace un llamado al Estado/Gobierno costarricense a realizar acciones concretas y oportunas, que atiendan este Comunicado, desde el marco de Derechos de los Pueblos Indígenas.

¡Nuestros Pueblos merecen vivir en Paz!
¡JUSTICIA YA!
¡NO MAS IMPUNIDAD!
SERGIO Y YERI VIVEN
¡LA LUCHA SIGUE Y SE EXTIENDE!
#SergioRojasVIVE
#YeriRiveraVIVE


FRENTE NACIONAL DE PUEBLOS INDÍGENAS (FRENAPI)
Acompaña: Comité Nacional de Apoyo a la Autonomía Indígena

9 DE MARZO, 2020

Culpar a las universidades públicas del conflicto en territorios indígenas es una falacia

Doctor Marcos Guevara, antropólogo.

Don Salomón Ortiz, presidente de la Asociación de Desarrollo del Territorio Indígena de Salitre, en declaraciones al Diario Extra del 9 de marzo de 2020, achaca la conflictividad que se ha vivido en su comunidad a “grupos externos que vienen especialmente de la capital y nos hacen ver solo nuestros derechos, nos meten las ideas de reclamar a través de la violencia”. Dice luego que se trata de organizaciones no gubernamentales (ONG) y de universidades públicas.

Estas declaraciones, producto de una entrevista, me motivan a hacer algunos comentarios. Coordino un grupo de investigadores de la Universidad de Costa Rica de diferentes disciplinas y nuestro objeto de estudio es, casualmente, la conflictividad en territorios indígenas de Buenos Aires. Imposible no sentirse aludido.

Pero los académicos no inventamos el conflicto, lo constatamos, porque es palpable, existe sin necesidad de nosotros, sale en las noticias recurrentemente. Hasta la Wikipedia en internet tiene una entrada sobre “enfrentamiento étnico en Salitre”. Y es un tema complejo que hunde sus raíces en los tiempos de la Colonia, tiene manifestaciones históricas, geográficas, sociológicas, políticas, cuyo estudio nos ha parecido importante, no solo para entender su origen, sino para comprender los aspectos que cualquier propuesta para atenderlo debe considerar. Algunos de los hallazgos hasta los hemos compartido con la Asociación de Desarrollo de Salitre y hemos recibido manifestación de interés al respecto, como don Salomón bien sabe.

El conflicto no es nuevo, si bien desde hace unos años atrás se evidencia de manera violenta hasta llegar al lamentable asesinato de Sergio Rojas en marzo de 2019, replicado en Térraba hace unos días con el de Jehry Rivera. Dos crueles asesinatos en menos de un año.

El asunto de las llamadas “recuperaciones” no es resultado de una incitación de personas de universidades públicas o de ONG. Es la consecuencia, no la causa, de un problema que tiene más de 40 años y que tiene por nombres “desaplicación legal”, “conculcación sistemática de derechos humanos” y hasta “racismo”, que igualmente se manifiesta en desinterés del Estado por atender sus obligaciones, desinterés del primer poder de la República por actualizar leyes que implementen los instrumentos de Derechos Humanos que el país suscribe. Los universitarios no hacemos ver los derechos, están contenidos en normas que la Asamblea Legislativa promulgó y resultaron de exigencias sociales. El mismo don Salomón califica como “importante” que se firmara la Ley Indígena en 1977. Entonces ¿para qué decir que los universitarios “nos hacen ver nuestros derechos” si, como da a entender la entrevista, él mismo fue parte de la creación de esa norma?

El tema de la visita del Sr. Rector de la Universidad de Costa Rica y su comitiva, que refiere don Salomón diciendo que “gente violenta los emboscó por un rato”, amerita recordar quiénes son los que han ejercido actos violentos en esta región. Hasta donde hemos podido entender la situación, no son personas indígenas las que han ejercido la violencia y las llamadas “recuperaciones” se han hecho pacíficamente en tierras en las que no han tenido que sacar a la fuerza a ninguna familia pobre no indígena, sino en predios que responden a adquisiciones producto del engaño y la brutalidad, donde no habita nadie, han deforestado y han metido ganado. Quienes han despojado a indígenas de sus tierras de forma fraudulenta y hasta usando la fuerza son parte de esa “gente violenta” que refiere don Salomón, esa es la verdad.

Comprendemos, y hasta hemos podido consignar, con nuestras investigaciones, que hay personas no indígenas que posiblemente usurpen tierras indígenas sin haber comprendido la ilegalidad de sus adquisiciones y sin haber intentado engañar a nadie. Comprendemos también que el Estado, al desaplicar la Ley Indígena que debía indemnizar a no indígenas que ya estaban en esas tierras cuando se promulgó, agravó la situación y es por eso, en una gran parte, responsable de la situación. De acuerdo al entendimiento que hemos logrado de la situación de Salitre y otros territorios indígenas de Buenos Aires, la solución propuesta ahora por el gobierno nos parece deficiente. El trabajo del INDER de censar fincas no indígenas para después definir a quiénes se aplica la indemnización tendrá efectos adversos, pues una gran cantidad de ocupantes no indígenas (para no decir mayoría) no está a derecho. Pero, además, la forma en que se están definiendo derechos de algunos de estos ocupantes, mediante “certificados” de ser indígenas o poseedores de buena fe por parte de organizaciones muy cuestionables, da a pensar que el plan del INDER tiene algunos vicios insalvables. Ojalá me equivoque.

Aunque este no sea un “derecho de respuesta”, pues el Diario Extra solo consigna declaraciones de don Salomón, apelo a su buena fe para publicar mi comentario haciendo notar que el titular de esas declaraciones, “Universidades públicas y ONG son los culpables”, incita a una lectura desafortunada de las palabras del dirigente de Salitre.

En medio de la confusión, la frustración, cólera quizás, es fácil acusar a terceros de problemas que tienen causas estructurales y no coyunturales. Resulta muy cómodo que las universidades públicas, en los enfrentamientos que se han producido en estos días en Buenos Aires y en las palabras que ha generado, se conviertan en “chivo expiatorio”, una forma de distraer a todo el mundo sobre la urgente reflexión que se debe hacer sobre la conflictividad en territorios indígenas, una forma de disimular la violencia de quienes atacan, asesinan, queman las fincas, amenazan y portan armas, como si fuera una demostración por sus derechos. Los victimarios siempre justifican sus crímenes haciéndolos parecer como justos.

Las universidades investigamos con seriedad. Tomamos criterio de todas las partes, analizamos, establecemos conclusiones ponderando muchas facetas de esa realidad. Nuestros hallazgos son refutables, prueba de un proceder acorde con la ciencia. Pero para refutar hay que aportar argumentos que demuestren lo contrario. Es lo que no veo. Hay información que puede molestar a algunas personas, eso no la hace menos urgente, todo lo contrario.  A don Salomón lo estimo y respeto, no lo increpo con mi comentario pues creo que lo que señaló el titular que recoge sus palabras no refleja su capacidad de producir un análisis más integral de la situación.

ALERTA TEMPRANA AMENAZAS DE MUERTE

SURCOS recibió el siguiente comunicado;

A LAS AUTORIDADES, MOVIMIENTOS SOCIALES, COMUNIDAD NACIONAL E INTERNACIONAL

«Recibimos este 8 de Marzo del 2020, fecha en la que se conmemora la lucha incansable y pujante de nuestras compañeras mujeres a nivel mundial desde sus trincheras feministas, con el testimonio de Clarita Quiel Torres, Bribri de Cabagra, Buenos Aires, Puntarenas, Zona Sur de Costa Rica, miembro del Concejo de Mayores/as Iriria Jtechö Wakpa y miembro del Frente Nacional de Pueblos Indígenas (FRENAPI).

En su testimonio, Clarita evidencia la lucha histórica de los Pueblos Indígenas, de las mujeres indígenas, contra todas las formas de control, dominación y discriminación. Hoy está al frente del movimiento de Recuperantes indígenas, en el Proceso de Afirmación Territorial Autónoma (PATA), esta es la causa por la que ella y sus compañeras/os están asediadas/os, amenazadas/os por personas Usurpadoras No indígenas.

Desde hace 15 días, terratenientes y sus matones a sueldo, que siguen armados libremente dentro de los Territorios indígenas, envalentonados por la reciente ola de violencia racista, criminal, y la débil presencia policial. Ante este escenario, un Poder Judicial lento y omiso, que reafirma más la Impunidad.

En Buenos Aires estos actos delictivos violentos, cuentan con el respaldo de empresarios, comerciantes, autoridades municipales y líderes religiosos de diferentes iglesias, así como con funcionarios de otras instituciones. Ello se dejó ver el día de ayer, 07 de marzo del 2020, en la convocatoria realizada por la Municipalidad de Buenos Aires, Iglesia Católica, Iglesias Evangélicas y Organizaciones Comunales de Campesinos del Cantón, quienes bajo un discurso engañoso de Marchar por la “Paz” dejaron claro el repudio hacia las recuperaciones de Tierra/Territorio, su odio hacia los Pueblos Indígenas en el Cantón, y principalmente quedó demostrado que la violencia en esta zona NO es producto de nuestro Movimiento. El Testimonio de Clarita es un clamor actual y fuerte de la consigna VIVAS NOS QUEREMOS:

“Anoche fue una noche muy tensa, escuchamos cuatro detonaciones de bala como a las 10 de la noche y ni una sola patrulla se asoma por acá, donde estoy no hay cobertura. No pude salir a buscar cobertura hasta ahorita. […] tenemos que luchar, la lucha continúa […] nuestra lucha sigue, tenemos que hacer justicia por los que nos han quitado […] tenemos que seguir […] He recibido amenazas en la calle, me han dicho que me quieren matar […] aquí estoy, sigo en pie de lucha y seguiré hasta donde nuestro Sibú lo permita.” -Clarita, 8M2020.

¡QUEREMOS JUSTICIA PRONTA Y CUMPLIDA! ¡NO MAS IMPUNIDAD! SERGIO Y YERI VIVEN LAS MUJERES INDÍGENAS RESISTEN ¡LA LUCHA SIGUE Y SE EXTIENDE!

FRENTE NACIONAL DE PUEBLOS INDÍGENAS (FRENAPI)

Acompaña: Comité Nacional de Apoyo a la Autonomía Indígena

8 DE MARZO, 2020″