Murió el papa Benedicto XVI y también el “Rey” Pelé. Permítanme decirles que también falleció Mariana, de apellidos Delgado Morales. Ella no fue una superestrella del fútbol, ni la jefa de una poderosa organización de alcances mundiales como lo es la Iglesia Católica. Mucho más importante que eso, ella fue una mujer indígena bribri, del territorio de Salitre, que luchó por los derechos de su pueblo y, en especial, por el derecho a disponer de sus tierras, esas mismas tierras que le han sido usurpadas bajo la mirada cómplice del Estado costarricense. Pero, en especial, Mariana fue mi amiga personal, mi compañera en el Centro de Investigación en Cultura y Desarrollo (CICDE) de la UNED y uno de los más bellos, dulces y nobles seres humanos que he conocido en mi vida.
No preciso exactamente cuándo, pero presumo que ella entró a trabajar con nosotros hace unos 6 o 7 años. Tiempo antes, por ahí, creo, de 2012, y con el total apoyo de nuestro rector, don Luis Guillermo Carpio, habíamos logrado algo que nunca nadie había hecho en ninguna universidad pública (y posiblemente en ninguna otra institución pública): crear una categoría laboral especial, que permitiría contratar a personas indígenas carentes de títulos académicos, pero portadoras de un rico conocimiento de las tradiciones y de la cultura indígena, el cual resultaba de invaluable importancia para el trabajo de investigación que realizábamos desde el CICDE.
La cuestión es que, empezando aproximadamente en 2011, un equipo nuestro, liderado entonces por doña Xinia María Zúñiga Muñoz, había empezado a desarrollar una línea de investigación que se alejaba del énfasis tradicional en las expresiones culturales de los pueblos indígenas, para mirarlos y visibilizarlos en su faceta como actores sociopolíticos autónomos, beligerantes en la reivindicación de sus derechos y actuantes en el escenario político nacional e internacional.
Mariana se incorporó a ese equipo. Yo, que fui director del CICDE desde el 1° de septiembre de 2010 hasta finales de mayo de 2022, tuve el honor de ser quien, atendiendo la recomendación de doña Xinia, decidió su incorporación a nuestro equipo, a la par de otro gran luchador y líder indígena, mi amigo Pablo Sibar Sibar, indígena brörán del territorio de Térraba.
De hablar suave y pausado, doña Mariana tenía un aura de timidez y ternura que escondía un espíritu indómito y luchador. A lo largo del tiempo la vi crecer y empoderarse, y sin perder jamás esa forma siempre tersa y dulce de hablar y de comportarse, presencié como se levantaba con firmeza y coraje para reivindicar los derechos de su pueblo, en general, y los de las mujeres indígenas en particular.
Muchas veces me contó de la zozobra cotidiana de su comunidad y de su familia, bajo el acoso permanente de los finqueros blancos, con sus sucias tretas intimidatorias y sus amenazas reiteradas. Imposible olvidar cuando, con ojos aguados por el doloroso recuerdo, me contó la forma como uno de sus hijos fue brutalmente apaleado por los matones a sueldo de los finqueros.
Descansa en paz, querida amiga, la luz del amor que regalabas a cada paso que dabas, y tu ejemplo de lucha y perseverancia, te mantendrán viva por siempre, en la memoria de tu pueblo y en el corazón de quienes te conocimos.
Hay algo que guardo en mi corazón y que jamás podré olvidar: el cariño que doña Mariana me profesaba y los abrazos que me regaló. Cuántas veces me dijo: “don Luis, lo admiro mucho por sus luchas”. Yo la admiraba muchísimo más a ella por las suyas. Y las veces que me agradeció estar en el equipo del CICDE, cuando, en realidad, el agradecimiento estaba de sobra, porque sus merecimientos eran infinitamente más grandes y, en todo caso, de haber algún merito, éste correspondía a la UNED, no a mí.
Por lo general aprovechamos el cambio de año para proponernos muchas cosas y en la mayoría de ellas lo que refléjanos es un deseo de cambio en relación con lo que venimos haciendo.
Eso es bueno, cambiar siempre traerá beneficios si el cambio al que aspiramos es para garbos mejores personas y poder disfrutar más de esta vida que estamos teniendo. Precisamente por eso y para eso el enfoque del cambio que queremos aplicar debe ser muy personal. Es decir, el cambio al que aspiramos es y debe ser para quedar bien con nosotros mismos y no para satisfacer o quedar bien con los demás. Eso nos llevaría a tener muchas obligaciones y responsabilidades que nos llenarán de tensión y estrés y de eso no se trata.
Cambiar para satisfacer nuestras necesidades y nuestros deseos y aspiraciones, es lo que nos debe importar y sobre lo que debemos trabajar. Posiblemente afectemos a los demás con nuestros cambios para bien personal, pero la prioridad debo ser yo.
Vivimos afectados negativamente, con muchas preocupaciones y con una carga enorme por quedar bien con los demás incluso hasta con nuestra apariencia física. Eso nos lleva incluso a una NO ACEPTACIÓN de nosotros mismos y nos llenamos de temores e incluso de odios y no vivimos con alegría y paz con nosotros mismos.
Somos bombardeados diariamente con publicidad que nos indica y a veces casi que nos exige que nos comportemos de tal o cual forma, que nuestro cuerpo debe tener tales y cuáles medidas. Que nos tenemos que vestir de tal o cual manera. Que debemos cumplir con estos y aquellos horarios. Que debemos tomar y comer estos o aquellos productos.
Por pretender cumplir al pie de la letra esos patrones sociales dejamos de ser nosotros y vivimos sumergidos en insatisfacciones y rencores con nosotros mismos por no lograrlo.
Dejemos de lado todo eso y vivamos para y con nosotros mismos y según nuestras propias reglas, eso sí, con valores morales, cívicos y espirituales que nos llenen de energía positiva. Especialmente creciendo en la relación personal con Dios, “cualquiera que sea su idea de Él” (Desiderata). Entendiendo que si cambio yo para bien todo mi entorno cambiará igualmente para bien.
Dios quiera que ese sea nuestro propósito para este nuevo año.
Por tercera vez me presento a este Congreso Nacional para agradecer al pueblo brasileño el voto de confianza que recibimos. Renuevo mi juramento de fidelidad a la Constitución de la República, junto al vicepresidente Geraldo Alckmin y los ministros que trabajarán con nosotros por Brasil.
Si estamos hoy aquí es gracias a la conciencia política de la sociedad brasileña y al frente democrático que formamos a lo largo de esta histórica campaña electoral.
La democracia fue la gran vencedora de esta elección, superando la mayor movilización de recursos públicos y privados jamás vista; las más violentas amenazas a la libertad de voto, la más abyecta campaña de mentiras y odio conspirada para manipular y avergonzar al electorado.
Nunca antes se habían malversado tanto los recursos del Estado en beneficio de un proyecto autoritario de poder. Nunca la máquina pública estuvo tan alejada de los controles republicanos. Los votantes nunca han estado tan limitados por el poder económico y las mentiras difundidas a escala industrial.
Pese a todo, prevaleció la decisión de las urnas, gracias a un sistema electoral reconocido internacionalmente por su eficacia en la captación y escrutinio de votos. La actitud valiente del Poder Judicial, en especial del Tribunal Superior Electoral, fue fundamental para hacer prevalecer la verdad de las encuestas sobre la violencia de sus detractores.
SEÑORAS Y SEÑORES DE LOS PARLAMENTOS,
Al regresar a este pleno de la Cámara de Diputados, donde participé en la Asamblea Constituyente de 1988, recuerdo con emoción los enfrentamientos que dimos aquí, democráticamente, para inscribir en la Constitución el más amplio conjunto de derechos sociales, individuales y colectivos, por beneficio de la población y de la soberanía nacional.
Hace 20 años, cuando fui elegido presidente por primera vez, junto con el también vicepresidente José Alencar, comencé mi discurso inaugural con la palabra “cambio”. El cambio que pretendíamos era simplemente implementar los preceptos constitucionales. Empezando por el derecho a una vida digna, sin hambre, con acceso al trabajo, a la salud ya la educación.
Dije, en esa ocasión, que la misión de mi vida se cumpliría cuando cada brasileño y brasileña pudiera comer tres comidas al día.
Tener que reiterar hoy este compromiso -ante el aumento de la pobreza y el regreso del hambre, que habíamos superado- es el síntoma más grave de la devastación que ha impuesto al país en los últimos años.
Hoy, nuestro mensaje a Brasil es de esperanza y reconstrucción. El gran edificio de derechos, soberanía y desarrollo que esta Nación construyó desde 1988 ha sido sistemáticamente demolido en los últimos años. Es para reconstruir este edificio de derechos y valores nacionales que vamos a dirigir todos nuestros esfuerzos.
SEÑORAS Y SEÑORES,
En 2002 decíamos que la esperanza había vencido al miedo, en el sentido de vencer los miedos ante la inédita elección de un representante de la clase obrera para presidir los destinos del país. En ocho años de gobierno dejamos claro que los temores eran infundados. De lo contrario, no estaríamos aquí de nuevo.
Se demostró que un representante de la clase trabajadora sí podía dialogar con la sociedad para promover el crecimiento económico de manera sostenible y en beneficio de todos, especialmente de los más necesitados. Quedó demostrado que sí era posible gobernar este país con la más amplia participación social, incluyendo a los trabajadores y los más pobres en las decisiones presupuestarias y de gobierno.
A lo largo de esta campaña electoral vi brillar la esperanza en los ojos de un pueblo que sufre, producto de la destrucción de las políticas públicas que promovían la ciudadanía, los derechos esenciales, la salud y la educación. Vi el sueño de una Patria generosa, que ofrece oportunidades a sus hijos e hijas, en la que la solidaridad activa es más fuerte que el individualismo ciego.
El diagnóstico que recibimos del Gabinete para la Transición de Gobierno es espantoso. Vaciaron los recursos de salud. Desmantelaron la Educación, la Cultura, la Ciencia y la Tecnología. Destruyeron la protección del Medio Ambiente. No dejaron recursos para comedores escolares, vacunas, seguridad ciudadana, protección forestal, asistencia social.
Desorganizaron la gobernabilidad de la economía, el financiamiento público, el apoyo a empresas, emprendedores y el comercio exterior. Dilapidaron empresas estatales y bancos públicos; entregó el patrimonio nacional. Los recursos del país fueron saqueados para satisfacer la codicia de los rentistas y accionistas privados de las empresas públicas.
Es sobre estas terribles ruinas que asumo el compromiso, junto con el pueblo brasileño, de reconstruir el país y hacer de nuevo un Brasil de todos y para todos.
SEÑORAS Y SEÑORES,
Ante el desastre presupuestario que hemos recibido, he presentado propuestas al Congreso Nacional que nos permitan apoyar a la inmensa capa de población que necesita del Estado para simplemente sobrevivir.
Agradezco a la Cámara y al Senado su sensibilidad ante las urgencias del pueblo brasileño. Observo la actitud sumamente responsable del Supremo Tribunal Federal y del Tribunal Federal de Cuentas frente a situaciones que distorsionan la armonía de poderes.
Lo hice porque no sería justo ni correcto pedir paciencia a los que tienen hambre.
Ninguna nación se ha levantado ni puede levantarse sobre la miseria de su pueblo.
Los derechos e intereses de la población, el fortalecimiento de la democracia y la recuperación de la soberanía nacional serán los pilares de nuestro gobierno.
Este compromiso comienza con la garantía de un Programa Bolsa Família renovado, más fuerte y más justo, para atender a los más necesitados. Nuestras primeras acciones tienen como objetivo rescatar a 33 millones de personas del hambre y rescatar de la pobreza a más de 100 millones de brasileños y brasileñas, que han llevado la carga más dura del proyecto de destrucción nacional que hoy termina.
SEÑORAS Y SEÑORES,
Este proceso electoral también se caracterizó por el contraste entre diferentes cosmovisiones. La nuestra, centrada en la solidaridad y la participación política y social para la definición democrática de los destinos del país. El otro, en el individualismo, en la negación de la política, en la destrucción del Estado en nombre de supuestas libertades individuales.
La libertad que siempre hemos defendido es vivir con dignidad, con plenos derechos de expresión, manifestación y organización.
La libertad que predican es oprimir a los vulnerables, masacrar al oponente e imponer la ley del más fuerte por encima de las leyes de la civilización. El nombre de esto es barbarie.
Entendí, desde el inicio del camino, que debía ser candidato en un frente más amplio que el campo político en el que me formé, manteniendo el firme compromiso con mis orígenes. Este frente se consolidó para evitar el retorno del autoritarismo al país.
A partir de hoy se volverá a dar cumplimiento a la Ley de Acceso a la Información, el Portal de la Transparencia volverá a cumplir su función, se volverán a ejercer los controles republicanos para defender el interés público. No llevamos ningún espíritu de venganza contra quienes intentaron subyugar a la Nación a sus designios personales e ideológicos, pero garantizaremos el estado de derecho. Los que erraron responderán de sus errores, con amplio derecho de defensa, dentro del debido proceso legal. El mandato que recibimos, frente a opositores inspirados en el fascismo, será defendido con las facultades que la Constitución le confiere a la democracia.
Al odio, responderemos con amor. A la mentira, con la verdad. Al terror ya la violencia, responderemos con la Ley y sus más duras consecuencias.
Bajo los vientos de la redemocratización, dijimos: ¡dictadura nunca más! Hoy, luego del terrible desafío que hemos superado, debemos decir: ¡democracia por siempre!
Para confirmar estas palabras, tendremos que reconstruir la democracia en nuestro país sobre bases sólidas. La democracia será defendida por el pueblo en la medida en que garantice a todos los derechos consagrados en la Constitución.
SEÑORAS Y SEÑORES,
Hoy firmo medidas para reorganizar las estructuras del Poder Ejecutivo, a fin de que vuelvan a permitir que el gobierno funcione de manera racional, republicana y democrática. Rescatar el papel de las instituciones del Estado, la banca pública y las empresas estatales en el desarrollo del país. Planificar las inversiones públicas y privadas hacia el crecimiento económico sostenible, ambiental y socialmente.
En diálogo con los 27 gobernadores vamos a definir prioridades para retomar obras irresponsablemente paralizadas, de las cuales hay más de 14 mil en el país. Vamos a retomar Minha Casa, Minha Vida y estructurar un nuevo PAC para generar empleos a la velocidad que requiere Brasil. Buscaremos financiamiento y cooperación -nacional e internacional- para la inversión, para dinamizar y ampliar el mercado de consumo interno, para desarrollar el comercio, las exportaciones, los servicios, la agricultura y la industria.
Los bancos públicos, especialmente el BNDES, y las empresas que promueven el crecimiento y la innovación, como Petrobras, tendrán un papel fundamental en este nuevo ciclo. Al mismo tiempo, vamos a impulsar a las pequeñas y medianas empresas, potencialmente las mayores generadoras de empleo y renta, el emprendimiento, el cooperativismo y la economía creativa.
La rueda de la economía volverá a girar y el consumo popular jugará un papel central en este proceso.
Vamos a retomar la política de valoración permanente del salario mínimo. Y ten por seguro que vamos a poner fin, una vez más, a la bochornosa cola del INSS, otra injusticia reestablecida en estos tiempos de destrucción. Vamos a dialogar, de manera tripartita -gobierno, centrales sindicales y empresariales- sobre una nueva legislación laboral. Garantizar la libertad para emprender, junto con la protección social, es un gran desafío en los tiempos actuales.
SEÑORAS Y SEÑORES,
Brasil es demasiado grande para renunciar a su potencial productivo. No tiene sentido importar combustibles, fertilizantes, plataformas petroleras, microprocesadores, aviones y satélites. Contamos con la capacidad técnica, el capital y el mercado suficientes para retomar la industrialización y ofrecer servicios a un nivel competitivo.
Brasil puede y debe estar a la vanguardia de la economía global.
Corresponderá al Estado articular la transición digital y llevar la industria brasileña al siglo XXI, con una política industrial que apoye la innovación, estimule la cooperación público-privada, fortalezca la ciencia y la tecnología y garantice el acceso a financiamiento a costos adecuados.
El futuro será de quienes inviertan en la industria del conocimiento, que será objeto de una estrategia nacional, planificada en diálogo con el sector productivo, los centros de investigación y las universidades, en conjunto con el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, público, estatal y bancos privados agencias de financiación de la investigación.
Ningún otro país tiene las condiciones de Brasil para convertirse en una gran potencia ambiental, a partir de la creatividad de la bioeconomía y los emprendimientos de la sociobiodiversidad. Vamos a iniciar la transición energética y ecológica hacia una agricultura y minería sustentables, una agricultura familiar más fuerte y una industria más verde.
Nuestro objetivo es lograr cero deforestación en la Amazonía y cero emisiones de gases de efecto invernadero en la matriz eléctrica, además de incentivar la reutilización de pastos degradados. Brasil no necesita deforestar para mantener y expandir su frontera agrícola estratégica.
Fomentaremos la prosperidad en la tierra. La libertad y la oportunidad de crear, plantar y cosechar seguirán siendo nuestra meta. Lo que no podemos admitir es que es una tierra sin ley. No toleraremos la violencia contra los niños pequeños, la deforestación y la degradación ambiental, que tanto daño ya le han hecho al país.
Esta es una de las razones, no la única, para la creación del Ministerio de los Pueblos Indígenas. Nadie conoce mejor nuestros bosques ni es más capaz de defenderlos que quienes están aquí desde tiempos inmemoriales. Cada terreno demarcado es una nueva área de protección ambiental. A estos brasileños y brasileñas les debemos respeto y con ellos tenemos una deuda histórica.
Derogaremos todas las injusticias cometidas contra los pueblos indígenas.
SEÑORAS Y SEÑORES,
Una nación no se mide sólo por las estadísticas, por impresionantes que sean. Al igual que un ser humano, una nación se expresa verdaderamente a través del alma de su gente. El alma de Brasil reside en la diversidad sin igual de nuestra gente y nuestras manifestaciones culturales.
Estamos refundando el Ministerio de Cultura, con la ambición de retomar con mayor intensidad las políticas de incentivo y acceso a los bienes culturales, interrumpidas por el oscurantismo en los últimos años.
Una política cultural democrática no puede temer a las críticas ni elegir favoritos. Que broten todas las flores y se cosechen todos los frutos de nuestra creatividad, que todos la disfruten, sin censuras ni discriminaciones.
Es inaceptable que negros y pardos sigan siendo la mayoría pobre y oprimida de un país construido con el sudor y la sangre de sus ancestros africanos. Creamos el Ministerio para la Promoción de la Igualdad Racial para ampliar la política de cupos en las universidades y la función pública, además de retomar las políticas dirigidas a los negros y pardos en salud, educación y cultura.
Es inadmisible que las mujeres reciban menos que los hombres, desempeñando la misma función. Que no sean reconocidos en un mundo político sexista. Que sean acosados con impunidad en las calles y en el trabajo. Que sean víctimas de violencia dentro y fuera del hogar. También estamos refundando el Ministerio de la Mujer para demoler este castillo centenario de desigualdad y prejuicio.
No habrá verdadera justicia en un país donde se agravia a un solo ser humano. Corresponderá al Ministerio de Derechos Humanos velar y actuar para que se respeten los derechos de cada ciudadano, en el acceso a los servicios públicos y privados, en la protección contra prejuicios o ante la autoridad pública. La ciudadanía es el otro nombre de la democracia.
El Ministerio de Justicia y Seguridad Pública actuará para armonizar los Poderes y entidades federativas a fin de promover la paz donde sea más urgente: en las comunidades pobres, en el seno de las familias vulnerables al crimen organizado, las milicias y la violencia, venga de donde venga.
Estamos revocando los decretos penales para ampliar el acceso a armas y municiones, que causaron tanta inseguridad y tanto daño a las familias brasileñas. Brasil no quiere más armas; quiere paz y seguridad para su pueblo.
Bajo la protección de Dios, inauguro este mandato reafirmando que en Brasil la fe puede estar presente en todas las viviendas, en los diferentes templos, iglesias y cultos. En este país todos podrán ejercer libremente su religiosidad.
SEÑORAS Y SEÑORES,
El período que acaba de terminar estuvo marcado por una de las mayores tragedias de la historia: la pandemia del Covid-19. En ningún otro país el número de víctimas mortales ha sido tan elevado en proporción a la población como en Brasil, uno de los países mejor preparados para enfrentar emergencias sanitarias, gracias a la competencia de nuestro Sistema Único de Salud.
Esta paradoja solo puede explicarse por la actitud criminal de un gobierno negacionista, oscurantista e insensible a la vida. Las responsabilidades de este genocidio deben ser investigadas y no deben quedar impunes.
Nos corresponde, en este momento, solidarizarnos con los familiares, padres, huérfanos, hermanos y hermanas de las casi 700 mil víctimas de la pandemia.
El SUS es probablemente la más democrática de las instituciones creadas por la Constitución de 1988. Por eso seguramente ha sido la más perseguida desde entonces, y también la más perjudicada por una estupidez llamada Techo de Gastos, que tendremos que revocar .
Vamos a recomponer los presupuestos de Salud para garantizar la asistencia básica, la Farmacia Popular, promover el acceso a la medicina especializada. Vamos a recomponer los presupuestos de Educación, invertir en más universidades, en educación técnica, en acceso universal a internet, en la ampliación de guarderías y en educación pública de tiempo completo. Esta es la inversión que verdaderamente conducirá al desarrollo del país.
El modelo que proponemos, aprobado en urnas, sí exige un compromiso de responsabilidad, credibilidad y previsibilidad; y no nos daremos por vencidos en eso. Fue con realismo presupuestario, fiscal y monetario, buscando la estabilidad, controlando la inflación y respetando los contratos que gobernamos este país.
No podemos hacer otra cosa. Tendremos que hacerlo mejor.
SEÑORAS Y SEÑORES,
Los ojos del mundo estaban puestos en Brasil en estas elecciones. El mundo espera que Brasil vuelva a ser líder en el enfrentamiento de la crisis climática y ejemplo de país social y ambientalmente responsable, capaz de promover el crecimiento económico con distribución del ingreso, combatiendo el hambre y la pobreza, dentro del proceso democrático.
Nuestro protagonismo se materializará a través de la reanudación de la integración sudamericana, desde el Mercosur, la revitalización de la Unasur y otras instancias de articulación soberana en la región. Sobre esta base podremos reconstruir el diálogo orgulloso y activo con los Estados Unidos, la Comunidad Europea, China, los países del Este y otros actores globales; fortalecer los BRICS, la cooperación con los países africanos y romper el aislamiento al que estaba relegado el país.
Brasil tiene que ser dueño de sí mismo, dueño de su destino. Tiene que volver a ser un país soberano. Somos responsables de la mayor parte de la Amazonía y de vastos biomas, grandes acuíferos, yacimientos minerales, petróleo y fuentes de energía limpia. Con soberanía y responsabilidad seremos respetados para compartir esta grandeza con la humanidad, en solidaridad, nunca con subordinación.
La relevancia de las elecciones en Brasil se refiere, finalmente, a las amenazas que viene enfrentando el modelo democrático. En todo el planeta se articula una ola de extremismo autoritario que difunde el odio y la mentira a través de medios tecnológicos que no están sujetos a controles transparentes.
Defendemos la plena libertad de expresión, conscientes de que es urgente crear instancias democráticas de acceso a la información fidedigna y de rendición de cuentas por los medios por los cuales se inocula el veneno del odio y la mentira. Este es un desafío civilizatorio, al igual que la superación de las guerras, la crisis climática, el hambre y la desigualdad en el planeta.
Reafirmo, para Brasil y para el mundo, la convicción de que la Política, en su más alto sentido – ya pesar de todas sus limitaciones – es el mejor camino para el diálogo entre intereses divergentes, para la construcción pacífica de consensos. Negar la política, devaluarla y criminalizarla es el camino de las tiranías.
Mi misión más importante, a partir de hoy, será honrar la confianza recibida y responder a las esperanzas de un pueblo que sufre, que nunca perdió la fe en el futuro ni en su capacidad para superar los desafíos. Con la fuerza del pueblo y las bendiciones de Dios tendremos queu reconstruir este país.
A todas mis amigas y a todos mis amigos, hermanas y hermanos de lucha.
Hoy estamos a horas de entrar a otro año: 2023.
Les digo que para nuestros pueblos indígenas este año que se está yendo no fue del todo malo, pues tuvimos dos resoluciones de la Sala Constitucional que reafirman nuestros derechos. Tenemos también una acción de inconstitucionalidad en proceso.
Pero les solicito que para este 2023 nos unamos verdaderamente como luchadoras y luchadores, y que sigamos trabajando para que nuestras recuperaciones se sigan fortaleciendo y que se puedan llegar a dar muchas más.
Desde el gobierno no se mira ninguna solución para devolver nuestras tierras, por lo que les invito a que continuemos con los procesos de recuperación.
Así que les deseo un feliz año nuevo lleno de paz y mucha sabiduría.
Abrazo fuerte de este Brorán para todas y todos los que creen en nuestras recuperaciones.
Querido Jesús, en estos días que conmemoramos tu nacimiento queremos pedirte, con Fe y Esperanza, que llenes de Sabiduría, Buena Voluntad y Solidaridad a las DIPUTADAS y los DIPUTADOS del Congreso de Costa Rica para que aprueben la Ley de Protección al Derecho de Titulación de los Ocupantes en 150 metros de zona marítimo terrestre, proyecto 22.796 que está en lista del plenario.
Tu viviste entre pescadores y conoces las muchas vicisitudes de ese oficio, que les forma un carácter fuerte, tenaz y de confianza en Ti. Conoces de las amenazas y los tiempos de tormenta que hemos vivido las familias costeras ante la codicia por nuestras parcelas. Ayúdanos Señor Jesús.
Por años las gentes del mar hemos resistido a las artimañas de intereses económicos por nuestra tierra, pero Tú sabes Señor Jesús, que no todas las personas lo han logrado y que, ante la brutalidad de los desalojos, demoliciones y el despojo de los elementales Derechos Humanos Universales, algunas personas se han suicidado y otras han caído en la locura.
No es justo Señor.
Acuérdate en especial del sufrimiento de Doña Virginia de Montezuma y de Bubba de Puerto Viejo, que enfermaron hasta morir, cuando les anunciaron el desalojo de la casa que les vio nacer a ellas y a sus hijos. Como ellas, son miles de personas que vivimos ese drama de perder vivienda y fuente de ingresos.
Ayúdanos Señor Jesús.
Son 57 diputados y diputadas, algunos distorsionan nuestra realidad con mitos e interpretaciones erróneas en relación a la zona marítimo terrestre ¿Cómo le hacemos Señor?
Danos una manita Señor Jesús, para que sus mentes se abran y logren un análisis integral de nuestra situación y en especial que nuestros diputados reconozcan que la titulación es la solución adecuada y justa para conservar todo lo que hemos construido en esta tierra que amamos y a la que hemos llegado bajo tu amparo.
Ayúdales a entender que los tecnicismos no deben socavar derechos fundamentales los cuales deben interpretarse en la forma más amplia y extensiva en todo lo que favorezca la libertad y restrictivamente en todo lo que la limite. Al igual que por el principio “pro homine” el derecho debe interpretarse y aplicarse de la manera que más favorezca al ser humano
Fortalece la conciencia social y el compromiso de representación de esas 57 personas que tienen en sus manos, con su voto, otorgarnos el derecho al título de propiedad del que depende nuestra vida y todo eso que hemos construido en nuestras comunidades, aquí junto al mar.
Te lo suplicamos Señor.
Firma: 50mil familias de las comunidades costeras de Costa Rica que hemos delegado la potestad de legislar a favor de nuestros derechos.
Desde tempranas horas de este viernes 30 se realizan manifestaciones pacíficas de estudiantes, padres de familia y vecinos en Tortuguero Pococí.
Hoy chicos del Liceo Barra de Tortuguero en caravana solicitan al señor presidente que sea atendida una persona en su representación.
Solicitan que con carácter de urgencia sea atendido su centro educativo ya que desde la pandemia se deterioró una infraestructura construida por el pueblo, según nos indican algunos padres de familia y vecinos de la comunidad.
Información enviada a SURCOS por Orlando Barrantes Cartín
Desde la movilización civil un grupo de peruanas y peruanos en conjunto con diversas organizaciones crean la Plataforma Internacional Peruanos Sin Fronteras, con el fin de solicitar a la oficina del Alto Comisionado de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas la acción en relación a las violaciones de derechos humanos en las regiones más afectadas del país por parte del gobierno.
Así como, el establecimiento de una comisión de investigación para esclarecer y dar solución a los ciudadanos. Además exigir el cumplimiento de los tratados internacionales de derechos humanos ratificados por el Perú.
Puede ser parte del apoyo a este movimiento civil firmando el siguiente formulario:
El grupo de estudiantes del Seminario de Comunicación para otras Carreras de la Sede del Caribe de la Universidad de Costa Rica nos comparten maneras en las que se puede materializar el racismo, así como formas en las que podemos combatirlo.
En el siguiente enlace puede ver el video realizado por las personas estudiantes en el que se menciona que el racismo es discriminación, inferioridad, ignorancia, rachazo, odio y más.
Mapa Social con el apoyo de Cre-Arte Bariloche y el Movimiento de Fútbol Callejero organizan el “Taller de Fútbol: metodología y puesta en práctica” para jóvenes y organizaciones locales que se deseen capacitar en el uso del fútbol callejero. Este será llevado a cabo los domingos 15 y 22 de enero de 2023 en un horario de 8:30 a.m. a 4:00 p.m. en las aulas de ICODER en La Sabana.
El objetivo del taller es ofrecer herramientas pedagógicas que permitan el desarrollo del fútbol callejero a nivel comunitario. En el taller, impartido por el trabajo voluntario de las y los facilitadores quienes además se distribuirán de manera solidaria los costos de alimentación y de los materiales, se llevarán a cabo temas como técnicas grupales de animación e integración, inclusión de personas con discapacidad en el juego, metodología de los tres tiempos, entre otros.
Quienes pueden participar de este taller son jóvenes líderes comunitarios de barrios del Gran Área Metropolitana que impulsan o desean impulsar espacios recreativos de fútbol callejero en su comunidad. Para postularse lo puede hacer en el siguiente vínculo: https://forms.gle/a7YNN8E3iMGKYSpn8, y hay tiempo hasta el 7 de enero próximo. Si desea conocer más información sobre el fútbol callejero lo puede hacer al siguiente link: movimientodefutbolcallejero.org
Por Memo Acuña (Sociólogo y escritor costarricense)
Una reacción en pólvora seca sobre un texto de Vladimir Amaya
En 1981 pocas cosas eran ciertas. Corría el rumor de una década perdida y el breakdance ya daba tumbos en las tranzetas urbanas, las medias eran blancas y los cepillos o peines se exhibían como símbolos de guerra en la bolsa de atrás del pantalón.
Mientras eso sucedía con mucho color y polifonía masterizada, una producción cinematográfica francófona batía todas las posibilidades de éxito basada en la terquedad de ir a los inicios, encontrarse con la noche, acinturarse en todas las formas decorosas de la búsqueda.
Llamada en español “En busca del fuego”, aquella producción se encargaría de retratarnos a las generaciones adolescentes de la época, cómo fueron los primeros pasos, el primer sexo, la batalla primera del hombre (o sus ancestros) sobre la tierra.
Sin mediar diálogo alguno, la película relata el principio tal como fue: sin consenso, sin epifanía, pero con mucha claridad estratégica: había que pelear hasta el final por poseer la luz.
Ambientada en el pleistoceno superior hace unos 70.000 años, reza una de tantas sinopsis perdidas en el internet profundo, una horda de Neanderthales mantienen el fuego, pero no saben cómo crearlo. Sufren los embates de un clan homínido que acaba con la única fogata conocida entonces. Así surge la búsqueda, el barro primero, cuando tres jóvenes de la tribu original son enviados por el fuego y encargados a regresar con él si o si, a toda costa.
Pienso en el “Atonal entrado en años, imparable contra toda fuerza enemiga” con que Vladimir Amaya inicia su demoledor texto (como no concebirlo de otra forma) sobre una figura mítica, casi lírica, construida sobre los cimientos de una lucha permanente entre el conquistador y los conquistados, el colonizador y los colonizados.
Vladimir se pregunta si acaso la emblemática figura existió. Pero es que de esas preguntas están hechos los tejidos de las subalternidades que requieren de un personaje, cierto o no, que les guíe sus pasos, que salga como los primeros hombres y mujeres sobre la tierra, a buscar el fuego por ellos.
Atonal, el compañero en jerga revolucionaria de barrio, tiene consigo la verdad, el saber y el conocimiento. Amaya le pone pólvora en sus manos, la llama y la luz con la que va quemando todo a su paso.
Con ese saber ancestral les ha ganado la partida a las maras, se ha granjeado el mito de la humanidad a cuestas, ha sido solemne con las muchachas del Pasaje. Atonal fue condecorado con el Trofeo de los silbadores, aquel que proviene de la fricción entre dos piedras o en su defecto, entre dos corazones. De esa mecánica del tacto brota el fuego, el primero, el puesto en las manos del luchador.
En este texto Amaya recupera al mismo tiempo la gesta y la paradoja.
La gesta del hombre-mito, su inscripción en libros contables y efímeros en los que se produce la geografía del amor, la ética del avance, el ensayo del triunfo mil veces conseguido. La paradoja de los finales que no se esperan: así como el fuego de aquellos primeros hombres fue apagado para que renaciera la lucha y la búsqueda, la pulsión de Atonal fue lentamente silenciada por la fuerza de un agua homínida y criminal, acaso la expresión de una región que lentamente se hunde entre los resultados de una acumulación por despojo de sus élites más bárbaras, que le quiebran las rodillas a sus territorios y la acción bíblica de un cambio climático que se lo lleva todo a su paso, hasta la pólvora.
Este diciembre no habrá triunfos en la guerra de los silbadores. Los compas de Atonal siguen en su búsqueda y del fuego que latía en sus manos. Su existencia en los barrios se comenta: no hay duda alguna, Atonal existió y eso en un país como este, ya es más que suficiente.
Heredia, 11 de noviembre de 2022
Publicada en El Escarabajo (El Salvador), compartida con SURCOS por el autor.