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Experiencias comunitarias en defensa del agua – este viernes 16 a las 6 pm

El programa Alternativas y la Alianza por una Vida Digna le invitan a ser parte de este foro sobre Experiencias comunitarias en defensa del agua.

El panel invitado estará integrado por Óscar Beita, Esteban Barquero y Raquel Bolaños.

En el afiche puede ver todas las posibilidades que tendrá para conectarse, compartir y comentar.

UNA trabaja con Asadas por la seguridad hídrica de la Región Chorotega

¿Cómo garantizar agua potable de calidad a los habitantes de Guanacaste y, a la vez, afrontar el reto de la adaptación al cambio climático en esa región? La Sede Regional Chorotega de la Universidad Nacional (UNA) trabaja en esa dirección.

Son varias las acciones que se impulsan: cómo fortalecer las capacidades técnicas de los administradores del agua para que, de esa manera, se pueda hacer una mejor evaluación del agua, se dé seguridad hídrica a los habitantes y se ofrezca una mejor infraestructura, gestión comunitaria y adaptación al cambio climático. Para lograrlo, se ha creado un vínculo del Centro de Recursos Hídricos para Centroamérica y el Caribe (Hidrocec), de la Sede Regional Chorotega-UNA, con las asociaciones administradoras de los sistemas de acueductos y alcantarillados comunales (Asadas), y el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA).

Aunque Guanacaste es la provincia que cuenta con más Asadas (377), es, a la vez, la que presenta más deficiencias en la prestación de servicio de agua potable. Los principales retos que enfrenta son: a) condiciones climatológicas e hidrológicas muy marcadas, que presionan los sistemas de abastecimiento b) fuentes cuyos caudales no responden a la de­manda del recurso por parte de la población, c) presencia de metales pesados como el arsénico y la intrusión salina, d) incumplimiento de la factibilidad técnica que impide ofrecer nuevos servicios y disponibilidades de agua, e) uso de fuentes ilegales, f) presión en las zonas costeras por el desarrollo inmobiliario, g) presencia de asentamientos informales, h) terrenos en milla fronteriza, y i) asentamientos desabastecidos.

Pero la provincia enfrenta otras dificultades no menores, como el cambio climático con la llegada del fenómeno de El Niño de forma muy marcada entre el 2014 y 2016, las secuelas que dejó el Huracán Otto, la contaminación del agua con arsénicos en Bagaces, así como la salinización de los acueductos y pozos de las zonas costeras de Santa Cruz y Sardinal.

Asadas en la Región Chorotega

Andrea Suárez, coordinadora de Hidrocec-UNA, indicó que gracias a las alianzas estratégicas, se han podido realizar proyectos como Fortalecimiento de las Capacidades de Asadas, la capacitación e implementación de mejores técnicas e innovación en la gestión comunitaria del agua. Este proyecto de extensión se desarrolló en dos fases: 2015-2017 y 2017-2019; comenzó en 2015 con las Asadas costeras de Santa Cruz, Abangares y Nicoya. “Este proyecto implementó mejores prácticas y técnicas de innovación en la gestión comunitaria del agua, fortaleció las capacidades y la evaluación del agua en las Asadas y la seguridad hídrica en su calidad”, comentó Suárez.

En el caso de los acueductos de las zonas costeras de Santa Cruz—donde se presentan mayores problemas de salinización de pozos—Suárez dijo que se logró la construcción del acueducto de Nimboyores, el cual abastece de agua a una amplia población costera del cantón, incluyendo productores, comercio y diferentes desarrollos turísticos de la zona.

Otro proyecto de gran impacto es SCALL NIMBU III, un sistema de potabilización de agua de lluvia, cuyo objetivo es solventar el acceso y producción del agua potable para uso comercial. Este proyecto se desarrolla en Brasilito de Santa Cruz y se impulsó gracias al compromiso de la Asada local con dos instancias de la Sede Regional Chorotega: el Centro Mesoamericano de Desarrollo Sostenible del Trópico Seco (Cemede) y el Hidrocec. Su gran aporte es haber generado no solo conocimiento sobre el uso de tecnologías innovadoras sino que también ha fortalecido la operación de la Asada en la administración y producción de sus recursos.

En La Cruz se impulsó el proyecto VARCLIM, que impactó, principalmente, a las comunidades de El Jobo (administrado por AyA), Santa Cecilia (Asada) y Cuajiniquil (Asada). En este caso, destacó Suárez, el tema que se abordó fue la variabilidad climática y se trabajó con los sectores pesquero, turístico, agropecuario, además del hídrico, a quienes se les brindó transferencia de conocimiento sobre proyecciones climáticas y fortalecimiento de capacidades técnicas, incluido el tema hídrico, pero siguiendo la línea para el fortalecimiento de las regiones. Esta iniciativa se hizo en conjunto con el Consejo Nacional de Rectores (Conare), la UCR, el Centro Internacional de Política Económica (Cinpe) y el Cemede.

Otro proyecto que nació desde una asociación específica para el saneamiento y protección de los mantos acuíferos fue AGUASANA, que se hizo en dos fases: 2017-2019 y 2019-2020. En esta iniciativa participaron diferentes Asadas y ONGs de la región; el proyecto tuvo una incidencia ambiental y puso énfasis en el buen manejo de las aguas residuales.

Finalmente, está el Proyecto Asada de la Altura ACBT, que lo conforman las federaciones de Asadas de Abangares, Cañas, Bagaces y Tilarán. La iniciativa se creó en el el Consejo de Desarrollo Rural Territorial del Instituto Nacional de Desarrollo Rural (Inder) y aborda las capacidades de las Asadas para la gestión de cuencas, acciones operativas técnicas como evaluar la calidad del agua, retroalimentar para lograr mejoras en la gestión del acueducto, determinar las alturas potenciales de recarga en las cuencas hidrográficas y así medir las zonas de protección y reforestación a largo plazo.

Mitigación de sequías

A finales de 2022 se realizó un intercambio entre científicos alemanes con sus homólogos de la Sede Regional Chorotega de la UNA, con el fin de comprender los desafíos que representa para esta región las sequías prolongadas y cómo realizar una gestión del agua que permita seguir atendiendo actividades como la agricultura y el turismo.

Suárez explicó que fue en ese contexto donde surgió la iniciativa de desarrollar el proyecto GREAT. Se trata de un esfuerzo colaborativo en el que participan, por Costa Rica, el Cemede, el Laboratorio de Manejo Ambiental de Residuos de la Facultad de Química (Lagede-UNA), el Hidrocec- UNA y el Servicio Nacional de Riego y Drenaje de Aguas Subterráneas (Senara); por Alemania, el grupo de investigación sobre recarga gestionada de acuíferos (lnowas) de la Technische Universitat Dresden (TUD).

El proyecto GREAT trabaja en la zona costera de Santa Cruz y la región insular del Golfo de Nicoya para comprender mejor los desafíos relacionados con la seguridad hídrica en estos territorios. Esto incluye una colaboración para el desarrollo de capacidades de estudiantes y académicos costarricenses en Alemania, así como estudios de seguridad hídrica en las áreas de enfoque del proyecto.

Más detalles en este video:

Oficina de Comunicación
Universidad Nacional, Costa Rica

Sentires y Saberes: ¿Qué está pasando en Quebrada Honda? Conversamos con Arturo Monge sobre la minería no metálica y su impacto en las fuentes de agua

Observatorio de Bienes Comunes

Seguimos compartiendo con la comunidad de Quebrada Honda y en esta ocasión conversamos con Arturo Monge presidente de la ASADA para conocer con más detalle sobre las implicaciones que está teniendo el paso de las actividades artesanales relacionadas con la piedra calisa a la industrialización que está representando la extracción arena sílica, especialmente su impacto a las fuentes de agua de la comunidad.

Para escuchar el programa, ingrese en este enlace.

Asamblea General de Acueducto Curré

El Comité del Acueducto de Rey Curré/Yimba informa que la Asamblea General del Acueducto se llevará a cabo el próximo sábado 20 de mayo a partir de las 9:00 a.m. en el Salón. La agenda de la sesión será la siguiente:

8:00 a.m. Desayuno

8:30 a.m. Primera convocatoria

9:15 a.m. Segunda convocatoria

9:20 a.m. Comprobación de quórum

9:30 a.m. Bienvenida de parte de presidencia

9:35 a.m.  Informe de presidencia

9:55 a.m. Informe de tesorería

9:55 a.m. Informe de fiscal

10:00 a.m. Elección del Comité de Acueducto Curré 2023 – 2025

11:00 a.m. Asuntos varios

12 mediodía. Almuerzo y cierre de sesión

El mercurio en el agua potable afecta la salud

El metal, al no eliminarse, interfiere en las funciones normales de las células. Esto varía según el tiempo de exposición y en la etapa de la vida en la cual se encuentre la persona. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez, UCR

Al igual que la energía, el mercurio no se crea ni se destruye, solo se transforma y, en el cuerpo humano, se acumula.

El 23 de febrero del 2023, en una noticia del Semanario Universidad titulada “Ministerio de Salud advierte a población de Crucitas sobre afectaciones del mercurio en la salud ante contaminación de agua”, se informó que casi 250 familias de Crucitas y de las comunidades aledañas, en el cantón de San Carlos de Alajuela, se verían impactadas por la contaminación de mercurio en sus fuentes de agua potable.

Ese mismo día, el Ministerio de Salud también comunicó en su sitio web que dicho ente gubernamental y el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) ya estaban trabajando en un plan de acción para garantizar el suministro del recurso hídrico a vecinos de la zona.

El accionar de tales instituciones no solo evidencia la importancia de la situación, sino también la necesidad de aclarar varias interrogantes. La principal pregunta gira en torno a qué está pasando exactamente y qué tan perjudicial puede llegar a ser el mercurio para la salud humana.

Especialistas de la Regencia Química y del Instituto de Investigaciones en Salud (Inisa), de la Universidad de Costa Rica (UCR), contestaron dichas preguntas desde una mirada científica.

Un elemento natural

Lo primero por entender es qué es el mercurio. El M. Sc. Ariel Alfaro Vargas, regente químico de la UCR, explica que es un metal natural y que forma parte de la naturaleza. Existen varios tipos de compuesto de este metal, dos de los más conocidos son las sales de mercurio uno y mercurio dos.

Además, ese elemento es parte de un ciclo natural similar al del agua. Precisamente, ese ciclo es el que le permite moverse en el ambiente y llegar al agua potable de consumo humano. ¿Cómo? Muy simple. El mercurio pasa al agua, del agua al suelo y, con la evaporación, pasa al aire y así sucesivamente, en una continuidad sin fin, porque el mercurio no se degrada ni se destruye, solo se transforma.

“No hay que satanizar al mercurio. Este elemento es natural y la naturaleza nunca va a mantener un compuesto que por sí solo dañe el ambiente. Por lo tanto, hay fuentes primarias, como las erupciones volcánicas y las fumarolas, con mercurio natural. En Asia se podía encontrar lagunas completas de mercurio. De hecho, el nombre del mercurio viene del latín y significa “mar de plata o plata líquida”, justamente porque el mercurio en su más pura esencia se ve como un líquido plateado”, comenta el académico.

Entonces, si el mercurio forma parte de la naturaleza, ¿por qué perjudica tanto la salud? Para el químico, es debido a las actividades del ser humano. En el caso de la minería, este metal no está naturalmente en el suelo, sino que se usa para amalgamar oro y, posteriormente, es liberado al ambiente. Ahí está el detalle.

“En la Zona Norte, las contaminaciones por mercurio se han dado por la minería ilegal. Esto hace que se contaminen las aguas. Es un hecho que pasa en Abangares (Guanacaste), Crucitas y en varios lugares donde no se hace el proceso de extracción adecuadamente. Hay una liberación en la parte ambiental con gases al aire y restos que, desgraciadamente, botan en el terreno o en el agua. Así, se inicia todo un nuevo ciclo de presencia permanente de mercurio”, ahonda Alfaro.

Como parte de ese ciclo surge algo asombroso a nivel químico y es que el mercurio metálico se transforma en otros tipos más tóxicos como el metilmercurio, generado por la descomposición de las bacterias.

Y eso no es todo, el nuevo compuesto también se puede extender por varios metros, “inclusive hasta 100 metros del lugar donde está contaminado, debido a la alta movilidad que tiene», afirma el químico. Por esa movilidad, no es raro que este tipo de mercurio termine en fuentes de agua potable, subterráneas e, incluso, hasta en la atmósfera, por medio de la cual puede pasar de un continente a otro.

El mercurio metálico, por la acción de las bacterias en el ambiente, se convierte en dimetilmercurio y metilmercurio, compuestos altamente tóxicos y que puede ingresar más fácilmente al cuerpo. La concentración tolerable en la sangre es de menos de 10 mg/l. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez, UCR

La intoxicación

Con lo anterior claro, ¿cuánto mercurio se necesita para intoxicar el organismo humano? La respuesta es que depende y varía del tipo de metabolismo de cada persona.

Por lo general, para que el agua sea potable y no genere un riesgo para la salud, se requiere tener menos de un microgramo por litro (µg/l). “El agua contaminada de San Carlos es 65 veces superior (65 µg/l)”, indica Alfaro. Ahora bien, si el mercurio no se degrada ni se destruye y solo se transforma, ¿pasa lo mismo cuando ingresa al cuerpo humano? Sí, cambia de una forma de mercurio a otra en el organismo y, al final, se bioacumula.

El químico indica que “el mercurio es un metal pesado y los metales pesados se bioacumulan en los organismos; es decir, una vez que el mercurio o cualquier metal ingresa al cuerpo, este no lo va a abandonar nunca y se almacena en órganos, huesos y en varias partes. Por lo tanto, el verdadero problema aquí no es tanto la intoxicación aguda (entendida como aquella en la cual la persona estuvo expuesta a una cantidad importante de mercurio —y que por lo general causa la muerte—), sino la intoxicación crónica. Esta última se debe al consumo prolongado y sostenido de mercurio en el tiempo, y es la que más afecta a nivel mundial”.

Esa bioacumulación genera serios problemas de salud, a pesar de que, al principio, no presenta ni un solo síntoma. Es hasta mucho tiempo después que sus efectos se empiezan a hacer visibles, cuando la persona inicia con problemas en la parte motora, fallas en la transmisión neuronal, efectos neuromusculares o de disfunciones cognitivas, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En este aspecto, la Dra. Luz María Chacón Jiménez, microbióloga del Inisa-UCR, coincide en que “los pobladores que consumen el agua nunca van a recibir tanta cantidad de mercurio como para notar síntomas. La bioacumulación se empieza a percibir con el empeoramiento de ciertas células y órganos. En estas exposiciones crónicas, los que siempre son más vulnerables son los riñones y el hígado, aunque en realidad puede acumularse en cualquier tejido. Lo que entra en el cuerpo pasa por el hígado y, eventualmente, llega a los órganos que intentan, pero no pueden, expulsar el mercurio”.

En el caso de los riñones, lo más posible es que el metal quede alojado en ciertas células de ese órgano y, cuando hay un fallo, es porque el daño ocasionado por el mercurio ya es grande. “Varios estudios indican que, desde el 2017, en la Zona Norte del país ya había sospecha de presencia de mercurio en el agua de consumo. Así que tan solo imagine a una persona que probablemente lleva seis años de estar tomando agua con mercurio todos los días”, reflexiona Chacón.

La cadena alimentaria incentiva la acumulación de mercurio. Por ejemplo, el pez ocho (de la cadena alimentaria) consume todo el mercurio que los siete animales previos tenían.

¿Existen señales de alerta?

No hay señales de advertencia para saber si estamos consumiendo agua contaminada con mercurio. Chacón menciona que esta agua no sabe diferente y no tiene un olor en particular. Por lo tanto, percibirlo mediante los sentidos es casi imposible.

En cuanto a la manifestación de los síntomas, estos surgen años después y suelen ser inespecíficos. Generalmente, son los niños quienes muestran más rápidamente algún problema y se debe a que están en su etapa de crecimiento. Entre ellos, la microbióloga resalta el déficit de atención o los problemas cognitivos que, desafortunadamente, tienden a enmascararse bajo otros diagnósticos.

“Se puede empezar a sospechar de intoxicación por mercurio cuando a los niños y a las niñas les cuesta un poco coordinar, no analizan bien los espacios o poseen una mala coordinación espacial, por ejemplo. Todas esas coordinaciones requieren de un cierto desarrollo cerebral, y el mercurio —al depositarse en las neuronas— podría interferir en que esas conexiones neuronales se hagan de la forma apropiada por la toxicidad que ocasiona”, detalla la experta.

Para las personas adultas, si bien tampoco existen señales contundentes que indiquen la contaminación por mercurio, sí hay exámenes que identifican la presencia de este elemento en la sangre. El análisis se llama prueba de sangre de metales pesados, y se puede efectuar en niños y niñas.

“El mercurio, como tiene la capacidad de adherirse a las proteínas, va a viajar en la sangre. Por eso, se pueden hallar niveles de mercurio si se hace esta prueba de sangre específica. Hay que tener claro que, en un hemograma tradicional, que es el que las personas se hacen cada año, no se va a encontrar presencia de mercurio. Los hemogramas son exámenes regulares y el mercurio no es para nada regular”, manifiesta Chacón.

Entonces, ¿qué se le puede recomendar a las personas? Mantener un chequeo médico constante. No hay que menospreciar ningún síntoma, a fin de tener un abordaje temprano. También, si la persona habita en la Zona Norte, es preferible que continúe con la ingesta de agua embotellada, si tiene esa posibilidad.

“Hay que estar vigilantes porque no sabemos de cuánto tiempo fue la exposición. Puede ser que su cuerpo sea muy resiliente y está tolerando dentro de lo posible el mercurio ingerido. Pero, por el momento, no hay alertas científicas certeras, para saber, exactamente, a qué hay que ponerle atención. Por el momento, lo recomendable es continuar con las directrices que dicte el Ministerio de Salud”, concluye.

 

Jenniffer Jiménez Córdoba

Periodista, Oficina de Divulgación e Información, UCR

Marchemos por el agua

Este lunes 1 de mayo, Frente EcoCipreses, ANEP y Bloque Verde convocan a marchar por no más agrotóxicos en el agua que toma la gente. Piden la prohibición del clorotalonil en Costa Rica.

La marcha se realizará frente a la Plaza de la Merced a las 9:00 a.m.

Inscripción Encuentro Ecologista FECOÜ 2023

El próximo miércoles 26 de abril de 2023, de 1:00 p.m. a 5:00 p.m, se llevará a cabo el Encuentro Ecologista FECOÜ 2023. 

El siguiente formulario es para llevar un registro de las personas interesadas en asistir al Encuentro Ecologista que se realizará en el Frente Ecologista Universitario (FECOÜ), dirigido a colectivas, personas activistas y especialmente a interesadas en involucrarse en la defensa de la tierra y los territorios. 

A partir de las 5 p.m. comienza el espacio cultural, donde se compartirá comida y música en el marco de la Semana Universitaria.

Inscripción: https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSesjX30X8Ofx6vfAue9pYM9oc84-G_BYyEhzwcOu_CL97iMMg/viewform

Agua, lucha y justicia ambiental en el corazón del Caribe

El pasado miércoles 29 de marzo, el proyecto de radio “Voces y Política” estrenó un programa titulado “Agua, lucha y justicia ambiental en el corazón del Caribe”, con la participación de Flory Salazar Vargas, docente de Trabajo Social.

Según el Instituto de Acueductos y Alcantarillados, la región sur de la ruta 32, la cual va desde el cruce de Río Frío hasta Siquirres, es la segunda región que produce más agua del país y que representa una futura reserva estratégica.

Además, entre las luchas sociales más importantes se encuentran las de Guácimo, Pococí y Siquirres que han estado ligadas a la defensa de esta zona, clave para la continuidad del abastecimiento del recurso hídrico. Por ello, las municipalidades han emitido planes reguladores y distintas formas de protección destinadas a estas áreas.

De igual forma, el Poder Ejecutivo ha emitido tres decretos para la protección de esta zona: dos de ellos asociados a la creación de la Reserva Forestal Cordillera Volcánica Central, y el otro a la zona protectora de los acuíferos de Guácimo y Pococí. También existe un proyecto para declarar estos últimos como ley, y no solo como decreto. 

En este sentido, tal como comenta la docente Flory Salazar Vargas, la Escuela de Trabajo Social en conjunto con el Programa Kioscos Socioambientales de la UCR, tiene distintos proyectos comunitarios en la Ruta del Agua.

Se trata de una zona que depende del monocultivo con pocas posibilidades laborales y, además, representa una zona de mucha migración tanto interna como externa de personas que buscan mejores condiciones de vida. 

Como parte de los diversos objetivos del trabajo dirigido al Caribe Norte, se encuentran la educación ambiental, el desarrollo de capacitaciones solicitadas por las comunidades y la generación de diagnósticos. Es importante mencionar que las condiciones de virtualidad provocadas por el COVID-19, permitieron la extensión de los distintos proyectos hacia otros territorios y, por tanto, aumentaron la cobertura de la población beneficiada. 

Otra de las líneas desarrolladas ha sido el trabajo con Asadas sobre sus necesidades directas de capacitaciones, derechos laborales y sobre cómo poner denuncias ambientales. Según Salazar, las asadas han sido primordiales en la defensa del agua. 

Asimismo, la Ruta del Agua nació como esfuerzo conjunto por parte de distintos actores interinstitucionales (como el MINAE y la UCR, Recinto de Guápiles) y organizaciones comunitarias (por ejemplo, el Consejo Local del Agua), que busca articular los diversos proyectos dentro de la zona y donde una de sus preocupaciones principales es la conservación del recurso hídrico.

En Argentina de Pocora de Guácimo, se encuentran las fincas agro-ecoturísticas donde se pueden visitar ríos y cascadas, pero también que facilitan talleres, siembran alimentos y procesan cultivos, los cuales pueden ser adquiridos por las personas que los visiten. La intención de los talleres es educativa, además del consumo de los productos elaborados en la zona. 

Estas comunidades apuntan a un turismo de aproximación dirigido a población local y nacional, y no a una población masiva, es decir, que se trata de un turismo comunitario donde las fincas no dependan de una sola actividad (concepto contrario al monocultivo).  

Este tipo de turismo enfocado en la localidad permite la construcción de la identidad comunitaria y abre la posibilidad de sentirse vinculado al entorno y que, por tanto, la comunidad quiera luchar por preservar los bienes comunes: se trata de una organización comunitaria que vela por el bienestar individual y el bienestar colectivo. 

Por otro lado, una línea fundamental de trabajo que las estudiantes de Trabajo Social han llevado a cabo con las comunidades ha sido la gestión comunal del agua en las asadas de la zona Norte (ya que cada zona tiene distintas dinámicas y condiciones de vida). Una de dichas asadas es la de Barrio del Bosque, donde el trabajo se ha enfocado en descubrir cómo las personas se involucran con la conservación del agua.

Es importante mencionar que, anudado a esto, las estudiantes han identificado otras necesidades de la población que responden al abandono estatal de la zona y que necesitan ser abordadas desde una perspectiva ecosocial, como la repitencia y la exclusión educativa en la niñez. 

Como parte de los desafíos que enfrenta tanto el trabajo comunal universitario y las comunidades con las cuales se trabaja, es el constante ataque en contra de la Acción Social de la Universidad de Costa Rica. Otro reto significativo que menciona la docente es la necesidad de comprensión y sensibilidad por parte de la Escuela de Trabajo Social y la Universidad en general, de la importancia del aporte de este tipo de proyectos para con las comunidades en condiciones de vulnerabilidad.

La información sobre los distintos proyectos de agro-ecoturismo del Caribe Norte pueden encontrarlo en los siguientes enlaces:

  1. Proyecto “¡Jale aquí cerquita!”: https://lilac-orange-c1bm3p.mystrikingly.com/.
  2. Turismo en mi Comunidad: https://www.facebook.com/profile.php?id=100087901245140&locale=de_DE 
  3. Asociación Ruta del Agua: https://www.facebook.com/RutaDelAguaCR.
  4. Asociación Agroecoturística de la Argentina: https://www.facebook.com/asoaeta21.      

Link de acceso al programa: https://fb.watch/jI3AJcxZr8/

Sala IV declara inconstitucional propuesta de Chaves en materia de pozos y desvío ilegal de ríos

Comunicado FECON

El miércoles 29 de marzo la Sala Constitucional echó abajo la posibilidad de legalizar el robo de agua subterránea (por medio de pozos ilegales) y el desvío de ríos sin permisos, ya que contradice directamente nuestra Constitución Política.

Hay que recordar que una de las primeras acciones del gobierno de Rodrigo Chaves en mayo de 2022 fue retomar el proyecto de ley n° 22709, presentado en la legislatura pasada por el entonces diputado Eduardo Newton Cruickshank Smith del Partido Restauración Nacional. El texto proponía hacer una amnistía a todos los pozos ilegales y a los desvíos de aguas superficiales para complacer al sector agroindustrial, especialmente a los exportadores de frutas tropicales.

Hay que recordar que la usurpación de bienes de dominio público, como el agua superficial y subterránea, es un delito tipificado así en el Código Penal: “Artículo 226.- Usurpación de aguas. Se impondrá prisión de un mes a dos años y de diez a cien días multa al que, con propósito de lucro: 1) Desviare a su favor aguas públicas o privadas que no le corresponden, o las tomare en mayor cantidad que aquella a que tenga derecho…”

En esos primeros días de la administración Chaves-Robles, el actual presidente dio continuidad a la agenda de su predecesor, Carlos Alvarado. El último gobierno del PAC hizo la intentona mediante el Decreto Ejecutivo 41851-MP-MINAE-MAG “Reglamento de registro de pozos sin número y habilitación del trámite de concesión de aguas subterráneas”. Decreto fue llevado ante los Tribunales de Justicia mediante una acción de inconstitucionalidad presentada por la Federación Costarricense para la Conservación de la Naturaleza y el abogado Álvaro Sagot. En esta ocasión la Sala Constitucional falló a nuestro a favor, respaldando el argumento de que es inconstitucional perdonar los delitos de usurpación del agua y el decreto de Alvarado quedó sin efecto.

Hoy dichosamente la Sala Constitucional volvió a respaldar la tesis ecologista. Sancionando el proyecto n°22709 como “… inconstitucional por violación a los derechos fundamentales al agua y al ambiente sano y ecológicamente equilibrado, en tanto omite la exigencia de estudios técnicos, desprotege áreas ambientalmente frágiles y legitima la explotación del recurso hídrico en las mismas condiciones irregulares que hasta la fecha se ha hecho”.

Es de alegrarse que los y las magistradas decidieron aplicar el Principio Precautorio y no dar rienda suelta a las más feroces fuerzas de saqueo del agua. El insaciable agronegocio y el megaturismo eran los directos beneficiarios de una propuesta que ponía en riesgo el agua de miles de personas, en escenarios de crisis climática e inestabilidad hídrica.

 

Imagen: UCR.