Dada la emergencia sanitaria por el COVID-19, la UNA solicita a sus estudiantes responder la encuesta formulada por esta universidad para conocer las posibilidades de acceso a tecnologías, para así poder obtener apoyo en clases remotas.
La decisión se tomó al considerar que los procesos electorales son eventos masivos potencialmente bioinfecciosos
La elección estaba prevista para realizarse el viernes 17 de abril.
En una resolución emitida el jueves 19 de marzo, el Tribunal Electoral Universitario (TEU) acordó declarar la suspensión del proceso electoral para la Rectoría 2020-2024, de manera indefinida, hasta que no haya alguna variación en las condiciones actuales de emergencia que enfrenta el país ante la pandemia del COVID-19, que garantice un proceso seguro y democrático.
El periodo de propaganda estaba programado para iniciar el 18 de marzo y que la elección se llevara a cabo el 17 de abril.
La decisión se tomó al considerar que los procesos electorales son eventos masivos potencialmente bioinfecciosos, ya que son acontecimientos en los que el contacto social resulta inevitable.
Asimismo argumentan que debido a los plazos establecidos en el Reglamento de Elecciones Universitarias y la situación que atraviesa el país, se ha constatado la inviabilidad de realizar en este momento, una reprogramación para que el 19 de mayo de 2020, se haya elegido a la persona que ocupará el cargo de la Rectoría.
“Este análisis y las medidas que el Gobierno de Costa Rica y la institución han difundido en el marco de una situación en constante cambio, lo prudente es suspender de manera indefinida la elección, hasta que se tenga un panorama claro sobre la evolución de la pandemia en la población costarricense y las directrices que se emitirán”, explica la resolución.
Se acordó también mantener la convocatoria a la Asamblea Plebiscitaria y la ratificación de las candidaturas que corresponden a Orlando Arrieta Orozco, Ralph García Vindas, Gustavo Gutiérrez Espeleta, Lizbeth Salazar Sánchez y José Ángel Vargas Vargas.
El SEC reitera la solicitud realizada el pasado 10 de marzo, al señor Presidente de la República Carlos Alvarado, de suspender el Curso Lectivo, más aún después de las declaraciones emitidas el pasado domingo 15 de marzo, por el Ministro de Salud, al mencionar que esta pandemia en nuestro país podría experimentar un contagio mayor e incluso provocar hasta muertes.
Señor Presidente, con todo respeto y vehemencia, esta pandemia NO se trata de la “sobrevivencia del más fuerte”, se trata de la protección del más débil; y en este caso el Magisterio Nacional está indefenso.
Muchos menores que aún están en clases son trasladados a los centros educativos por sus familiares, inclusive abuelas y abuelos, por lo que salir a la calle los pone en la mira de un contagio.
Nuestros estudiantes también son una población vulnerable y por lo tanto, aislándolos es como los podemos proteger.
Cerrar todos los centros educativos no es una decisión política, es un acto de salud pública y responsabilidad, para la contención y mitigación de la pandemia.
No podemos ser tan irresponsables con nuestras trabajadoras y trabajadores de la educación y el pueblo en general, debemos garantizar su salud y que no haya más contagios, lo que se logra tomando las decisiones correctas. También hacemos un llamado al pueblo para mantenerse en sus casas.
Sindicato de Trabajadoras y Trabajadores de la Educación Costarricense, SEC
La UCR aplica la nota mínima de 442 para ostentar la condición de elegible en alguna carrera desde el año 1987, y esta disposición estaba contenida en el Reglamento del proceso de admisión mediante prueba de aptitud académica. (Foto: Andrea Jiménez)
El Consejo Universitario eliminó la nota mínima para ostentar la condición de elegible en una carrera (442) de la Universidad de Costa Rica (UCR), a partir del año 2021.
El Órgano Colegiado tomó esta decisión el pasado 5 de marzo, en la sesión N.° 6356, con el propósito de abrir más oportunidades de participación en el concurso de ingreso a recinto y carrera, y que la asignación de cupos esté acorde con la capacidad de admisión que ofrece la Institución cada año, con especial interés en aquellas carreras que tienen requisitos especiales, en las que históricamente quedan cupos sin asignar.
El Consejo Universitario aseguró que en un modelo de admisión con referencia a normas, como el de la UCR, esta decisión es la más correcta, pues permitirá que los cupos se llenen conforme a la demanda.
Los miembros del Órgano se mostraron satisfechos con el cambio reglamentario, ya que consideran que esto favorecerá a quienes deseen ingresar a la UCR, pues al no haber una calificación mínima, todas las personas aspirantes, que tengan Nota de Admisión, estarán incluidas en el concurso por el ingreso a una de las carreras, seleccionando a quienes tengan las puntuaciones más altas.
Sin embargo, también reconocen que la eliminación de dicha nota puede ocasionar que en algunas carreras el corte de admisión sea tan bajo que afecte la predicción académica. Ante esta suposición, el Órgano Colegiado le solicitó al Instituto de Investigaciones Psicológicas (IIP) que realice una evaluación sistemática de la predicción, una vez que se aplique esta reforma.
La decisión del Consejo Universitario fue respaldada por el Equipo Técnico de Investigación del Programa Permanente de la Prueba de Aptitud Académica del IIP, quienes afirman que una nota de corte se utiliza en los modelos referidos a criterios, los cuales miden el desempeño de las personas en función de un conjunto predeterminado de estándares de aprendizaje esperados en un estado específico del proceso educativo.
Pasos para ingresar a la UCR
Efectuar la Prueba de Aptitud Académica (PAA)
Aprobar pruebas de aptitud específicas cuando existan
Obtener nota mínima de admisión para el año correspondiente al del proceso de admisión para el cual la persona estudiante realiza la PAA
Concursar por el ingreso a una carrera y quedar admitido en la Universidad
Compartimos el horario de matrícula del proyecto de lengua de señas costarricense, LESCO, impartido por la UNED, la cual se llevará a cabo del 13 al 17 de mayo del 2020
Los nuevos estudiantes del Programa de Residencias Estudiantiles y sus familias son bienvenidos con talleres de ambientación para disminuir el impacto emocional durante esta etapa de cambios
Con estas actividades la UCR busca disminuir el impacto emocional que puede causar la separación familiar y la incorporación a un nuevo ambiente alojamiento, convivencia y reglamentación como lo son las Residencias. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.
El Programa de Residencias Estudiantiles mediante el taller de ambientación que realiza cada año, dio la bienvenida a los nuevos estudiantes provenientes de zonas alejadas de San José, quienes vivirán a partir del primer semestre del 2020 en las residencias estudiantiles de la UCR.
El taller se realizó en la sede Rodrigo Facio los días 4, 5 y 6 de marzo, con el fin de que la población de primer ingreso se adapte a aspectos como la convivencia, compañerismo, vida universitaria, y principalmente a la separación de su familia y del lugar de procedencia.
Las actividades estaban enfocadas en servicios motivacionales y de salud, así como de riesgos y protocolo a seguir en situaciones de emergencia. “Inician conociendo los lugares donde se van a ubicar y a los coordinadores. Posteriormente, reciben información sobre procesos de salud, responsabilidades así como los protocolos de salud mental que estamos implementando” comentó Sandra Masís jefa del Programa de Residencias Estudiantiles.
Se realizó también un simulacro para trabajar la gestión de riesgo. A modo de cierre, el viernes recibieron un taller sobre salud impartido por la Oficina de Bienestar y Salud, y en la tarde aprendieron a usar las lavadoras, secadoras y cocinas.
A los familiares se les brindó una charla acerca de la importancia del acompañamiento a sus hijos e hijas en este proceso. Se recalcó que mantener la comunicación es fundamental, así como las visitas periódicas con el fin de que no se debilite el vínculo familiar.
“La charla fue muy importante, habían cosas que yo no sabía y que ahora me quedaron claras” afirmó María de los Ángeles, madre de Frank, estudiante de primer ingreso.
Lucrecia Alfaro, psicóloga encargada de impartir la charla a las familias, comenta que este espacio busca también dar información sobre el funcionamiento de las residencias, las medidas para procurar la convivencia, así como los derechos y deberes de las y los estudiantes. En este espacio se resuelven las dudas que los padres y madres tengan acerca del programa de residencias.
Sandra Masís menciona que las familias siempre le comentan el miedo que les causa el cambio que van a vivir sus hijos e hijas, ante esto ella responde lo siguiente: “La responsabilidad de los padres es sembrar la semilla, no recoger la cosecha, ustedes sembraron y a nosotros nos toca recoger lo que sembraron, pero siempre estén pendientes de estar regando esa semilla que aún está germinando”.
Estudiantes se enfrentan a un cambio
Los estudiantes entran con 17 y 18 años a Residencias. Muchos de ellos han vivido siempre con sus familias y por primera vez deben enfrentarse a un estilo de vida distinto, caracterizado por la independencia y la convivencia. Ante esta situación la UCR busca acompañarlos en el proceso.
Frank Leonardo Silva es un ejemplo de estudiante que vive ese cambio. Frank viene de Limón centro y lo acompañaba su mamá María de los Ángeles. Es el primero en su familia en tener la oportunidad de ingresar a una universidad pública.
“Me siento muy ansioso, todos me han externado buenos deseos, me he sentido muy acuerpado tanto por la Universidad como por la familia y mis amigos” afirmó el estudiante. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.
Frank comentó que la UCR se adapta al tipo de persona que es y que por medio de la carrera de Comunicación Colectiva puede ayudar a las personas a ampliar sus puntos de vista y a tomar decisiones.
Miller García fue quien se encargó de guiar a Frank durante la bienvenida. Miller lleva 5 años en el Programa de Residencias, comenta que lo más difícil es el despego familiar. Su principal consejo para los primeros ingresos es que no están solos, que tienen la compañía del resto de estudiantes que ya han pasado por ese proceso.
Por otro lado, desde Buenos Aires de Puntarenas, Ariadna Abarca ingresó a la carrera de Ingeniería de Alimentos. “Sí ha sido súper difícil, donde yo vivo es súper diferente acá, en realidad es como un pueblito, entonces el simple hecho de pasar a vivir acá ya es un poco preocupante, pero hasta ahora toda la gente ha sido muy buena y todo ha sido muy bonito”.
Con su guitarra y cuestionándose por qué no puede traer a su mascota, Aryeli Salas viene desde Puriscal, “cuando me decidí por Biología, me encantó y me emocionó y ya llegó ese día, entonces estoy muy feliz”, comenta la estudiante. Su mayor emoción es que va a ser más independiente, sabe que la carrera de Biología es una aventura y que dejar su lugar de procedencia también lo es.
La madre de Aryeli, Heilyn Espinoza agradece que su hija mayor pueda tener la oportunidad que ella no tuvo. Asimismo le recuerda a su hija la importancia de no perder el hilo familiar y de ser el ejemplo para sus hermanos menores. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.
Desde Pérez Zeledón llegaron Luis Espinoza y su hija Alison, estudiante de imagenología. Luis comenta que conocer el lugar lo deja tranquilo: “nosotros nunca nos hemos separado de ella, pero ver el ambiente de aquí da tranquilidad”.
Programa de Residencias busca cambios y mejoras
Para este año, el Programa de Residencias inicia un proceso para resguardar la salud de la población que forma parte del programa. Por primera vez se le solicitó a los y las estudiantes una serie de documentos donde dan a conocer datos como operaciones, vacunas, enfermedades y alergias, con el fin de poder brindar una atención adecuada en caso de una emergencia de salud.
Otra novedad para este año es la implementación de la huella digital para el ingreso a los edificios de Residencias. Ahora los y las estudiantes estarán empadronados en el sistema y solo quienes tengan su huella digital registrada podrán entrar a los edificios y abrir las puertas.
El programa de residencias estudiantiles acompaña al estudiante desde que entra a la universidad hasta que se gradúa. Existe una seguimiento académico y psicológico con el fin de asegurar la excelencia académica y la salud mental.
Actualmente el Programa lo conforman 830 estudiantes entre todas las sedes y recintos. La cantidad de nuevos ingresos depende de los estudiantes que se gradúan y dejan su espacio en residencias. Para que una persona pueda formar parte del Programa es requisito que tenga beca 5, que sea de zonas alejadas a San José y que posea una buena nota de admisión.
Los cuartos son compartidos por mínimo dos estudiantes por lo que promover el respeto y la convivencia son objetivos del Programa de Residencias estudiantiles. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.
Para el 2020, la sede Rodrigo Facio recibe 120 estudiantes, quienes se distribuirán en los tres edificios ubicados alrededor de la universidad. El Programa busca aprender de las experiencias y de los errores con el fin de que la población se sienta acompañada en todo momento. “Los padres se pueden quedar tranquilos de que no es simplemente dar las llaves y que se metan en un cuarto, sino hay todo un sistema y acompañamiento que tiene el estudiante para estar ahí”, afirmó la jefa del programa.
María Laura Molina Cordero
Asistente de Prensa, Oficina de Divulgación e Información
Escolares y adolescentes aprenden conceptos científicos de la mano de la robótica
Michelle Azofeifa Muñoz, quien cursa el sexto grado, aprendió fundamentos de robótica con el apoyo de las estudiantes universitarias Lilliam Gamboa Gamboa y Diana Carolina Mora Lee. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.
Cuando se habla de física, química, biología o matemática en los primeros años de la educación formal son verdaderos escollos para la promoción escolar. La poca comprensión de los conceptos abstractos que sustentan esas materias es el principal factor para el bajo desempeño académico que sigue mostrando el sistema educativo.
Según el último Estado de la Nación, los pobres resultados en las matemáticas y las ciencias son desafíos no superados por el país. Además, ese informe concluye que el éxito académico está vinculado con el entorno comunitario, afirmando que “las zonas conflictivas se asocian a logros de aprendizaje más bajos, lo que obstaculiza las oportunidades de los niños para desarrollar conocimientos y destrezas que les permitan insertarse en la sociedad del conocimiento”.
Con esto en mira, desde marzo del 2019 un grupo de estudiantes universitarios participa en el proyecto de trabajo comunal para el “Desarrollo de habilidades cognitivas y blandas por medio de un Laboratorio STEM en la comunidad de Tirrases” (TC-730), adscrito a la Escuela de Química de la Universidad de Costa Rica (UCR).
La iniciativa se enfoca en niños y adolescentes para el aprendizaje de conceptos fundamentales de las ciencias básicas, tecnología, ingenierías y matemáticas (STEM por sus siglas en inglés), mediante metodologías innovadoras que provoquen el asombro ante los fenómenos científicos y demuestre que las ciencias son parte de sus vidas cotidianas.
En el Centro de Desarrollo Humano La Cometa, construido por la Municipalidad de Curridabat en Tirrases, se aplican guías académicas elaboradas por estudiantes universitarios. Mediante talleres y prácticas de laboratorio se aprenden nuevos conceptos o refuerzan los vistos en sus clases, acordes a los programas de estudio del Ministerio de Educación Pública.
“Esa fue materia nueva pero realmente la tomé. Sirve mucho porque amplía nuestro conocimiento, y es algo muy útil. Todo lo que aprendemos, aún sea lo más mínimo, nos va a servir en algo en algún momento. Considero que esta lección de hoy fue muy importante e interesante”, dijo Sasha Rodríguez Mayorga, quien este año inició el sétimo año. Ella fue parte de un grupo de estudiantes entre los 10 y 13 años que participaron en un taller de robótica en el que aprendieron sobre la materia y la energía impartido durante el periodo de vacaciones.
Mediante la robótica los niños y jóvenes se sumergen en una experiencia, que además de retadora, los emociona para seguir participando. “Aquí a una se le abre más la mente, aprende y comparte con todos”, confirmó Stacy Azofeifa Muñoz, estudiante de tercer grado en la Escuela Centroamérica, de Tirrases.
“Esta es una oportunidad muy buena porque aquí trabajamos con un enfoque de proyecto de vida, y con esta posibilidad los chicos encuentran que las ciencias pueden ser parte de su vida futura y a partir de ahí ir desarrollando ciertas habilidades. Logramos este acuerdo entre el Centro y la UCR para abrir estos espacios, que además son totalmente de interés comunitarios, y que los chicos y chicas no tienen oportunidad de ver estas áreas en sus espacios educativos”, aseguró Sofia Morán Porras, cogestora de proyectos en el Centro de Desarrollo Humano La Cometa.
Sasha Rodríguez Mayorga fue una de las entusiastas participantes del taller de robótica del proyecto de trabajo comunal que se ejecuta en Tirrases de Curridabat. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.
Experiencias compartidas
“Cuando un grupo de personas se emocionan por un objetivo, desarrolla habilidades blandas, como la comprensión, el respeto y el escuchar las ideas de las demás personas, aunque sean diferentes a las mías. En la robótica la parte motivacional es muy importante, esto es un proceso y es la idea del proyecto. Éste mismo lo viven los estudiantes universitarios para comprender cómo organizarse y llegar a un acuerdo entre tres o cuatro personas para diseñar las guías que se aplican en los talleres”, explicó Julio Otárola Jiménez, uno de los profesores que coordinan el proyecto.
“Me llenó de emoción la primera vez que probamos la guía que elaboré. Muchos no conocían el tema y cuando salieron lo habían entendido, estaban emocionados preguntando cuándo sería la próxima vez. Es muy satisfactorio saber que lo que una está haciendo sí funciona”, comentó Lilliam Gamboa Gamboa, estudiante de Ingeniería Química.
“Creo que uno de los desafíos que tenemos como estudiantes de las ciencias es adaptar nuestros conocimientos a las guías, ya que solo se nos ha enseñado de una manera. Cuando nos dicen que hagamos una [guía] sobre el sistema endocrino o de química, por ejemplo, hay que pensar más allá de lo habitual, y esa es la principal frontera que uno enfrenta”, compartió Jeremy Calvo Chacón, estudiante de Ingeniería Eléctrica.
“Las áreas de STEM es lo que apunta a nuevas profesiones, pero para poder desarrollarse en esas áreas se necesitan conceptos y habilidades bien desarrolladas desde el punto de vista lógico. La robótica lleva un proceso lógico-crítico para resolver problemas y desde el punto de las ciencias es la base de una construcción para estas profesiones”, agregó el profesor Otárola.
De los 17000 habitantes de Tirrases un 35% no concluyó la primaria y el 40% no terminó la secundaria. Es un distrito con altísima densidad poblacional con un bajo índice de desarrollo humano, donde 4 de cada 10 habitantes viven en la línea de la pobreza y en vulnerabilidad social.
En ese sentido, Sofía Morán describió el Centro La Cometa como un espacio seguro para sus asistentes donde los menores de edad llegan por su propia cuenta a disfrutar del lugar. Por eso, al finalizar cada taller, los niños y jóvenes no solo valoran los conocimientos adquiridos, para ellos el compartir con otras personas de su misma edad en ese ambiente es una de las experiencias valiosas que se llevan.
Para el año 2020, el proyecto planea realizar un taller semanal y continuar diseñando más guías didácticas sobre otros temas STEM.
Al finalizar cada taller, los estudiantes participantes realizan una post evaluación de los conocimientos adquiridos durante los talleres. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.
Como se anunció a principios de enero, la Universidad de Costa Rica empezó el 2020 trabajando con el mismo presupuesto utilizado en el 2019. Sin embargo, tras la aprobación del presupuesto ordinario, se hizo un giro parcial de recursos a cada unidad o instancia académica.
No obstante, esta situación es temporal ya que para ajustar los recursos establecidos para este año, la administración universitaria elaboró un presupuesto extraordinario, que en este momento se encuentra en análisis en el Consejo Universitario.
Según explicó el Dr. Carlos Araya Leandro, vicerrector de Administración, la diferencia presupuestaria entre el 2019 y lo correspondiente al 2020 va a llegar a las distintas instancias universitarias en el momento en que se apruebe ese presupuesto extraordinario, de esa manera cada instancia tendrá un presupuesto igual que el del año anterior más la diferencia por inflación.
“Al archivarse los presupuestos de las universidades públicas (por la Contraloría General de la República) lo que quedó disponible según lo establece la norma fue el presupuesto del año anterior, pero ¿Qué pasa con la diferencia entre el presupuesto 2019 y el 2020? tenemos que incorporarlo en un presupuesto extraordinario, que es lo que estamos haciendo en este momento y ahí es donde se van a ajustar los recursos”, recalcó el vicerrector en una entrevista en vivo realizada por la Oficina de Divulgación e Información el pasado 27 de febrero.
Antecedentes, mitos y lo que aún no se sabe del coronavirus 2019
El contagio de COVID-19 no solo se da por el contacto con una persona infectada, sino que también puede transmitirse entre humano-objeto-humano.
Han pasado solo días desde que La Organización Mundial de la Salud (OMS) nombró oficialmente al virus que tiene en alerta al mundo entero. Ahora, este es llamado COVID-19, por sus siglas en inglés (coronavirus disease 2019), que en español significa «enfermedad de coronavirus».
Esta misma entidad afirma que cada vez son más las evidencias que demuestran el vínculo entre el COVID-19 y otros coronavirus conocidos que circulan en algunos animales como los murciélagos, específicamente, de la subespecie Rhinolophus. Esta subespecie es abundante en el sur de China, en Asia, Oriente Medio, África y Europa.
Además, en las últimas semanas, se han identificado más de 500 coronavirus en murciélagos en China. Sin embargo, aún no está claro si hubo un animal intermediario en la ruta de transmisión a los humanos.
De todos los coronavirus registrados, solo siete han logrado infectar al ser humano. De esos, cinco han estado en murciélagos y dos en roedores. Algunos han tenido un intermediario, como un cerdo o una vaca.
Identificar la fuente animal del COVID-19 ayudaría a asegurar que no habrá brotes similares en el futuro con el mismo virus, y a la vez se entendería la propagación inicial de la enfermedad en el área de Wuhan, de la provincia de Hubei, China. Asimismo, se podría comprender mejor cómo estos virus saltan de animales a humanos.
¿Por qué llegó este coronavirus?
El coronavirus, como tal, no es una enfermedad nueva en las personas.
La diferencia es que esta vez fue un tipo diferente el que llegó a los seres humanos. Cuando fue detectado por primera vez el 29 de diciembre del 2019, fue nombrado como en nCoV-2019. Pero, ¿por qué llegó este virus a los habitantes de China?
“Son muchos factores que tienen que ver como la cultura, las formas de vida y el cambio climático. Pero, en China hay un factor importante que es la caza de animales silvestres para consumo. Entonces, el surgimiento de estos nuevos virus patógenos pueden estar relacionados con este fenómeno”, indicó la Dra. Eugenia Corrales Aguilar, viróloga de la Universidad de Costa Rica (UCR).
La mayoría de países que tienen casos confirmados del COVID-19 se contagiaron por personas que viajaron desde China. Sin embargo, al tomar las medidas adecuadas usted puede viajar tranquilo al extranjero.
A través de una microscopía electrónica del virus, se observa que este virus tiene unas “bolitas” las cuales se ven como coronas y por eso su nombre. Esas formas son las espículas virales; es decir, partículas que tiene una superficie proteica, capaces de funcionar como receptores para poder entrar a las células del hospedero.
“La mayoría de estos virus no tiene mayor complicación, pues se presentan como una infección respiratoria. El 15% al 30% de todas la infecciones respiratorias, se dice que son por estos coronavirus”, comentó.
Para el COVID-19 solo hay dos tipos de diagnósticos estandarizados, pues antes de la emergencia, este se basaba en estudios con secuencias moleculares que habían en las bases de datos. Pero, fue después del 19 de enero cuando se empezó a diagnosticar específicamente este coronavirus. De manera que, después de esa fecha, los casos aumentaron exponencialmente porque ya se podían detectar.
Cuando se dice “el coronavirus” es un error. Su nombre correcto es el COVID-19, pues los coronavirus son una familia de más de 500 tipos ya reconocidos, de los cuales el COVID-19 es un solo miembro.
“De las 33 muestras que se tomaron en el mercado de mariscos de Wuhan después de su cierre al público, 31 demostraron que el virus estuvo ahí. Sin embargo, aún no se sabe si inició ahí”, señaló la Dra. Corrales Aguilar.
Actualmente, no hay un tratamiento específico. Pero se está controlando con el suministro de oxígeno e hidratación oral y endovenosa de manera supervisada.
El principal factor de riesgo para considerar un caso como sospechoso es el haber tenido algún viaje a China en los últimos quince días, debido a que su periodo de incubación va de los 2 a los 14 días.Todavía se investiga si su transmisión se puede dar antes de presentar síntomas, pero el crecimiento de casos nuevos que se registran a diario en el oriente parecen indicar que sí se puede.
Entre todos los pacientes que han fallecido debido al COVID-2019, se destaca al menos uno de estos tres factores dentro su historial médico: enfermedades crónicas, tabaquismo (ya sea activo o pasivo) y edad avanzada.
Virus estacionario
El sistema de salud costarricense ha enfrentado brotes que no se pueden tomar por sentado. Por ejemplo, el sarampión, el síndrome respiratorio agudo severo (SARS) y el de la influenza H1N1 tan solo unos años atrás.
“En el Hospital Nacional de Niños (HNN) estamos bien entrenados porque todos los años tenemos el pico de infecciones agudas por virus respiratorios y que representan 40 ingresos semanales a cuidados intensivos” indicó la Dra. Olga Arguedas, pediatra inmunóloga de HNN.
“Al dengue lo conocemos. Sabemos cómo se comporta y en nuestro país la gente no muere por Dengue, situación distinta a la de otros países. Pero, ¿cómo se va comportar el COVID-19 aquí? Eso no lo sabemos”.
Dra. Eugenia Corrales, viróloga de la UCR.
El control por medio de la prevención es una acción fundamental que en el pasado ha funcionado en Costa Rica para detener la trasmisión de enfermedades a alto riesgo. Por eso, las profesionales hacen un llamado a palicar los protocolos de estornudo, tos y el del lavado de manos.
“A este coronavirus no lo conocemos y no sabemos qué va a pasar con él. Por eso debemos estar alerta. Por ejemplo,cuando surgió el zika, al principio se pensaba que era un tipo de dengue, pero nos fuimos dando cuenta que tenía efectos diferentes y que se transmitía de maneras distintas al mosquito”, señaló la Dra. Corrales Aguilar.
Lo cierto es que aún hay especulación acerca del tema y queda mucha investigación por hacer sobre este virus. Parte las declaraciones de las especialestas fueron brindadas en la mesa redonda «Coronavirus: Mitos y Verdades» organizado por la Facultad de Medicina de la UCR.
Valeria García Bravo
Asistente de Prensa, Oficina de Divulgación e Información
El Colegio Indígena Yímba Cájc de Rey Curré ha iniciado el curso lectivo 2020 presentado a su nueva directora que asumirá las riendas de esta institución educativa para este año.
Se trata de Ivannia Morales Mora, oriunda de Rey Curré, quien trae entre sus proyectos a corto y mediano plazo, atraer más estudiantes a la institución, darle más espacios interactivos a la comunidad en general, mejorar la promoción académica, promover la construcción de un gimnasio, así como fortalecer la disciplina y los valores institucionales en la comunidad estudiantil.
El Colegio Indígena de Yímba Cájc fue fundado en el 2013, posee una buena infraestructura institucional y un personal docente comprometido con la educación.
La nueva directora es Máster en Administración Educativa.