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Homenaje a Paulo Freire

Con motivo de los 100 años del nacimiento de Paulo Freire (1921-1997), el XVI Congreso Latinoamericano y Caribeño de Extensión y Acción Social Universitaria dedica un homenaje al pensamiento crítico del gran maestro latinoamericano.

La producción ha estado a cargo del Dr. Oscar Jara Holliday (Costa Rica CEP Alforja–CEAAL) y la Dra. Simone Imperatore (Brasil, Universidad Luterana de Brasil).

El estreno del vídeo se programó para el 27 de octubre del 2021 a las 9:15. En este video participan personas colaboradoras cercanas de Freire: Carlos Rodrigues Brandão y Ana María Saul. También Nita Freire, viuda de Paulo, quien se ha encargado de divulgar su pensamiento.

El homenaje se complementa con un sitio web: http://extension.conare.ac.cr/espacio…

Asimismo, un acto cultural con la participación de la Camerata de Violões, un proyecto de extensión de Río de Janeiro. https://youtu.be/R8zQSuDalSU

Para seguir las conferencias y paneles se invita a suscribirse en el canal de YouTube en el siguiente enlace: https://www.youtube.com/channel/UCEBI-cumcBkDIVprEXhO3QA

Este Congreso se realizará del 26 al 29 de octubre. Para conocer más puede ingresar al sitio web oficial http://extension.conare.ac.cr/

Correo oficial: congresouleu@conare.ac.cr

Facebook: https://www.facebook.com/CongresoULEU…

Para más recursos audiovisuales, conozca la plataforma virtual “Por Latinoamérica y el Caribe”: http://extension.conare.ac.cr/por-lat….

El Congreso es organizado en conjunto entre la Unión Latinoamericana de Extensión Universitaria (ULEU) y la Comisión de Vicerrectores de Extensión y Acción Social, del Consejo Nacional de Rectores (CONARE). La convocatoria concentra el trabajo articulado entre la Universidad de Costa Rica (UCR), el Tecnológico de Costa Rica (TEC), la Universidad Nacional (UNA), la Universidad Estatal a Distancia (UNED) y la Universidad Técnica Nacional.

Organización Interseccional pro-Derechos Humanos se pronuncia en relación con candidato a Fiscalía

Costa Rica, 26 de octubre de 2021

Carta Abierta a la ciudadanía

La Organización Interseccional pro-Derechos Humanos de Costa Rica (OIDH-CR) se ha enterado por la prensa nacional que el juez Francis Giovanni Porras León se ha postulado para el puesto de Fiscal General de la República, quien obtuvo un 92 % de calificación, lo cual lo ubica con alta probabilidad de ser electo para el puesto, según lo informa el diario La Nación.

Para nuestra Organización, la simple posibilidad de que esa persona pueda llegar a ocupar semejante puesto en la Administración Pública es un contrasentido y un agravio para la garantía de los derechos humanos de las personas ciudadanas de este país, en especial, aunque no exclusivamente, para las minorías sexuales. Recordemos que en el pasado el juez Francis Porras León ha sido un acérrimo enemigo y detractor de las luchas y conquistas de la comunidad de la diversidad sexual, afectiva y de género.

No podemos permitir, de ninguna manera que se repita aquella nefasta historia de Justo Orozco como presidente de la comisión de derechos humanos en la Asamblea Legislativa, o de la actual defensora de los habitantes. Costa Rica ha apostado contundentemente por un enfoque jurídico y político de respeto a los derechos humanos de todas las personas ciudadanas que habitamos en este país y no puede ser posible que estos derechos se vean de alguna manera socavados por la presencia de un fiscal general de la República cuyo discurso y prácticas, lejos de ser independientes y objetivos, se basen en preceptos religiosos fundamentalistas como ha quedado claro en sus acciones como juez de la República.

La OIDH-CR hace un llamado a la comunidad nacional y a los movimientos sociales que en el pasado han mantenido un espíritu de lucha por la promoción y defensa de los derechos humanos de todos los grupos sociales que históricamente hemos sido vulnerabilizados a unir esfuerzos y a manifestarse en contra de una posible designación de esa persona para el puesto de Fiscal General.

Costa Rica no puede, de ninguna manera, entregar a una persona que ha dado muestras fehacientes de ser un enemigo de las luchas por la justicia, la equidad, la inclusión y contra la estigmatización, por razones ideológicas asentadas en sus prejuicios religiosos, la tarea de impartir justicia en defensa de la legalidad y de los derechos humanos tutelados por la ley. Pues, como bien ha afirmado la Fundación para el Debido Proceso:

“El Ministerio Público (MP) debe desarrollar sus funciones de manera imparcial, con total independencia, es decir, sin interferencias ya sea de los poderes estatales, fuerzas políticas, grupos económicos, sociales, incluso de presiones de grupos criminales involucrados en las investigaciones. La independencia del MP es indispensable para que todas las personas tengan la misma posibilidad de ser procesadas según el mérito de la causa, sin distinciones ni privilegios de ningún tipo” (https://dplfblog.com/2021/08/31/una-fiscalia-general-para-una-costa-rica-convulsa-reflexiones-en-torno-a-la-proxima-eleccion/).

La Tiranía del Mérito

En el año 2020 fue publicado y traducido al español el libro de Michael Sandel “La Tiranía del Mérito”. En este se aborda el tema de la meritocracia y las razones por las cuales esa idea conspira contra los conceptos de bien común.

Sandel es filósofo, político y profesor en la Facultad de Derecho de la Universidad de Harvard. En su libro el autor señala cómo el problema de la meritocracia es que, en realidad, no existe una igualdad de oportunidades para todas las personas. 

En la meritocracia no existe la equidad, pues las personas no tienen las mismas condiciones sociales, económicas, ni materiales para alcanzar el éxito. Asimismo, el autor señala cómo la meritocracia propicia ideales de individualismo, desigualdad y xenofobia, pues la ética meritocrática fomenta valores negativos.

Para ampliar más sobre el tema compartimos el siguiente video:

https://youtu.be/O17b0mbcazk

Compartido con SURCOS por Mauricio Zeledón.

Ley para privatizar las semillas de nuevo

Haría ilegal y multa la comercialización de semillas criollas

(Bloque Verde) El actual texto sustitutivo nombrado como “ley para la modernización de la oficina nacional de semillas” expediente N#21087, conocido como Ley de Semillas, es un nuevo intento del sector agrocorporativo y sus socios del Estado para beneficio del sector agroindustrial de producción y las transnacionales de la comercialización de semillas.

Es un negocio potencial de 400 millones de dólares al año para las transnacionales como Bayer, Corteva, ChemChina y Limagrain que hoy controlan más del 50 por ciento de las semillas del mundo.  Este proyecto de semillas viene a fortalecer el monopolio de las semillas y por ende el control de los alimentos del mundo.

Es un mercado potencial pues actualmente según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) casi el 90% de las semillas que utilizamos en Costa Rica no están sujetas a mecanismos de certificación, o sea que la gran mayoría semillas son variedades locales, nativas y criollas. Ese 90 % es un gran y jugoso negocio.

Según la Oficina Nacional de Semillas en nuestro país, el negocio de importación de simientes o semillas reporta transacciones de hasta USD $36 millones anuales, repartidas entre 104 empresas con permisos para vender semillas certificadas, pero solamente 8 compañías controlan el 53% de todas las variedades disponibles comercialmente.

Entonces si sacamos la calculadora sabemos para quien está trabajando la Oficina Nacional de Semillas y la mayoría de diputadas y diputados que impulsan este proyecto de ley que han intentado aprobar desde inicios de la década del 2000.

Esta iniciativa de ley no fue consultada debidamente a los pueblos indígenas a pesar del derecho que les asiste con el Convenio 169 de la OIT. Además, tiene implicaciones para la agricultura campesina, así como para el cumplimiento de las obligaciones del país en el marco del Tratado de Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura de la Organización Mundial para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y la “Declaración de los derechos campesinos y otras personas que trabajan en las zonas rurales” de las Naciones Unidas votada favorablemente por Costa Rica el 20 de noviembre de 2018.

Este proyecto convierte en ilegales las condiciones actuales de comercialización de semillas criollas al imponer parámetros y características de semillas comerciales (art. 29). También, crea hasta una policía de las semillas si en plena crisis fiscal y recortes a todo el empleo público, estos “inspectores oficiales” tendrán “fe pública y en el ejercicio de sus funciones tendrán acceso a cualquier propiedad pública relacionada con este campo,” (art. 15 y 16).

Para cerrar el círculo de represión en contra de nuestros labriegos y sencillos imponen multas por comercializar semillas de hasta 5 salarios base, aproximadamente 2.3 millones de colones (Art. 39 y 40).

Para completar el subsidio a las transaccionales, la Oficina Nacional de Semillas dedicaría, con fondos públicos, parte de su trabajo para incentivar y promover las semillas privatizadas (Art. 2 y 13) y muy seguramente toda la semilla que compre el Estado tendría que ser certificada lo que implicaría unas jugosas ganancias a las compañías más ricas del mundo, que hoy deberían estar más democráticamente distribuidas entre nuestro campesinado.

Este sería el segundo intento de los gobiernos del PAC de privatizar las semillas.

En mayo del presente año La Red de Mujeres Rurales con el apoyo legal del Frente Amplio ganó el juicio contra el Decreto Ejecutivo No. 40300-MAG que pretendía restringir el libre uso y comercio de semillas tradicionales, locales y criollas.

El Tribunal Contencioso Administrativo declaró la nulidad absoluta del Decreto Ejecutivo ordenó al Poder Ejecutivo a «cumplir con lo establecido en el Convenio 169 de la OIT, con los artículos 82 y siguientes de la Ley de Biodiversidad y proceder a consultar previamente el criterio de las comunidades locales y pueblos indígenas sobre cualquier disposición normativa susceptible de afectar el uso de variedades locales, tradicionales y criollas de la biodiversidad, incluidas las semillas».

El decreto pretendía abrir un portillo para que las semillas criollas debían inscribirse en un registro previo a legalizar su comercialización. Sin dicho registro, no se permitiría realizar actividades con fines de lucro, abriendo paso a la industria de las semillas y desplazando las prácticas tradicionales.

Pronunciamiento proyecto de Ley N° 21.087: «Ley para la modernización de la Oficina Nacional de Semillas»

21 de octubre del 2021 

Para RedESS las semillas son cultura, conocimiento y vida, deben estar en manos de las comunidades y no de empresas cuyo único interés es el económico mercantil. 

Desde la Red Economía Social Solidaria de Costa Rica (RedESS) como espacio de articulación de organizaciones de la Economía Solidaria nos sumamos a los pronunciamientos y señalamientos de fondo que cuestionan las organizaciones de personas agricultoras, campesinas, indígenas y afrodescendientes del país. 

Consideramos improcedente que en el Proyecto de Ley N° 21.087 «Ley para la modernización de la Oficina Nacional de Semillas», conocido como Ley de Semillas, se establezcan normas que pretendan privatizar y entregar el control del uso de semillas a las empresas transnacionales. 

En el marco de las leyes vigentes en el país estas normas violan los derechos sobre el patrimonio genético y cultural, y especialmente los derechos colectivos de las comunidades campesinas, indígenas y afrodescendientes del país sobre su biodiversidad y sus semillas. 

Para RedESS es claro que, como está planteada esta ley, -declara de interés público para el país la protección y conservación de las variedades de semillas tradicionales, locales y criollas, como recursos fitogenéticos esenciales del país-, sin embargo, lo que se esconde es el control de las semillas criollas, que traería el riesgo de pérdida de autonomía por parte de las comunidades, tratando de igualar sistemas locales que han funcionado por generaciones al sistema convencional de producción de semillas certificadas.

Costa Rica ratificó la «Declaración de los Derechos Campesinos y otras personas que trabajan en las zonas rurales» de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en el 2018, que reconoce en el más alto nivel de gobernanza internacional el papel estratégico que cumplen campesinas y campesinos del mundo. La Declaración además complementa medidas y políticas necesarias para el Decenio de la Agricultura Familiar Campesina e Indígena (2019-2028) y para la implementación del Artículo 9 del TI RFAA (Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura), resaltando el rol de las semillas campesinas para lograr la Soberanía Alimentaria y para el desarrollo de las políticas agrarias a favor del campesinado. 

Dicho tratado es claro es determinante en garantizar el derecho de los pueblos a «mantener, controlar, proteger y a desarrollar sus propias semillas y conocimientos tradicionales». 

Reclamamos procesos políticos transparentes basados en el diálogo con las organizaciones, comunidades y personas de la sociedad civil que busquen transformar los sistemas agroalimentarios en unos más justos, saludables, sostenibles y solidarios. 

¡Estamos en contra de aprobar este proyecto de ley porque significa permitir que se apropien de nuestro patrimonio, de nuestros saberes, de nuestras prácticas ancestrales y de nuestra vida!

¡Sin semillas libres no hay agroecología y sin agroecología no hay economía solidaria!

 

Compartido con SURCOS por Carlos Hernández Porras.

UCR – Los frijoles ticos: más que un alimento nutritivo

Nuestras acciones son nuestro futuro

Todos los años, el 16 de octubre, se celebra el Día Mundial de la Alimentación. Este año, bajo el lema “Nuestras acciones son nuestro futuro. Es el momento de actuar conjuntamente por una mejor producción, una mejor nutrición, un mejor medioambiente y una vida mejor.”

El lema alude a la estrecha relación que existe entre la producción de alimentos, el consumo, el ambiente y la salud. El sistema alimentario es responsable de la generación de un 30 % de los gases de efecto invernadero relacionados con el cambio climático que vivimos. Esto nos plantea la necesidad urgente de cambios en las formas de producción agrícola y de consumo de alimentos.

Ante este panorama, una de las principales recomendaciones que se plantean es la de volver a lo propio, a nuestras raíces, a nuestras tradiciones alimentarias, priorizar el consumo de alimentos que se producen en la región en la que habitamos, preservando la biodiversidad alimentaria, a la vez que se promueve el consumo de alimentos frescos, la cultura gastronómica local y se beneficia la economía de la población, distribuyéndose de mejor manera la riqueza.

Al pensar en alimentos que permitan llevar a cabo las recomendaciones planteadas, definitivamente surgen los frijoles. Doña Juana Ramírez Carrera de Aragón, autora en 1903 de la primera obra impresa de cocina que se conoce en el país (reeditada por la Editorial UCR en el año 2009), cuando se refiere a los frijoles describe a los frijoles negros como el “PLATO NACIONAL”, señalando que las mejores calidades de éstos provenían de localidades como Santa Ana y Ujarrás.

Desgraciadamente los hábitos alimentarios de los costarricenses han cambiado y ya no tenemos la posibilidad de llamarle “plato nacional” a los frijoles. Sin embargo, dichosamente siguen siendo un componente presente en la dieta de las poblaciones de nuestro país. Quizá no en la cantidad y frecuencia que desearíamos que fueran consumidos, dados todos sus beneficios, pero sí se mantienen presentes, siguen siendo un alimento básico en la dieta y una de las principales fuentes de proteína para la población. Y no podemos negar que los frijoles están arraigados en nuestra cultura alimentaria. No en vano, constituyen un importante alimento para las poblaciones mesoamericanas desde hace más de 7000 años, cuando fueron domesticados.

Los frijoles constituyen una excelente fuente de proteínas, las cuales mejoran en calidad al mezclarlos con un cereal (arroz, maíz), con raíces y tubérculos o con plátano. Son también fuente de vitaminas como ácido fólico y tiamina, de minerales como hierro, calcio, zinc, magnesio y potasio. También son una excelente fuente de fibra, poseen un bajo índice glicémico (lo cual favorece a las personas que presentan diabetes) y contienen una considerable cantidad de sustancias antioxidantes (en especial los frijoles negros).

Sus cualidades nutricionales los hace ser un alimento que contribuye en la prevención de enfermedades crónicas comunes en nuestra población (diabetes, enfermedades cardiovasculares), de osteoporosis, de malformaciones congénitas, de anemia, de estreñimiento, de cáncer de colon, de cálculos renales y que contribuyen en la disminución de grasa corporal y de circunferencia de cintura (corroborado en estudios en mujeres). Sumado a esto, los frijoles son libres de gluten y casi no contienen grasa.

En la actualidad, vemos con preocupación que, de los frijoles rojos y negros que comemos los costarricenses, solamente un 15-20% son producidos en nuestro territorio (80% importados). Y esto resulta preocupante porque quiere decir que como país hemos ido abandonando la producción de un alimento básico y altamente nutritivo, haciéndonos dependientes de su importación. Al abandonar el cultivo, también se ha dado una práctica sistemática de abandonar a sus productores, dejándolos al juego del libre mercado, de los intermediarios, y de asumir solos los riesgos y las pérdidas, lo cual es lamentable al tratarse de muchos pequeños y pequeñas productores, en su mayoría familiares.

Y es que cada productor que se pierde no significa solamente menos personas agricultoras en el país, sino también menos conocimientos y menos posibilidades de un relevo generacional en la producción.

Si bien los criterios técnicos de quienes trabajan en la extensión agrícola vinculada con la producción de frijoles ponen en tela de duda la posibilidad de aumentar el área sembrada y el volumen de producción, la verdad es que incentivar la producción de frijoles en nuestro país traería muchos beneficios, ya que:

  • Los frijoles más frescos son más nutritivos y digeribles.
  • Los frijoles son producidos en nuestro país por pequeños productores que realizan un trabajo manual, cuidando la tierra y utilizando una baja o ninguna carga de agroquímicos, lo cual favorece al ambiente.
  • Los frijoles no son sembrados como monocultivo extensivo, lo cual contribuye a la preservación de la biodiversidad alimentaria.
  • El cultivo de frijoles mejora los suelos, al incorporar nitrógeno, y con ello permite un mayor contenido de nutrientes en los alimentos que se produzcan en esos suelos.
  • El cultivo de frijoles como fuentes de proteínas y base de dietas saludables, resulta ser una medida para combatir el cambio climático, al compararla con la producción de ganado.
  • Los frijoles producidos localmente disminuyen de manera sustancial la huella de carbono y la huella ecológica.
  • Incentivar la producción de frijoles sería de gran beneficio para muchas familias agricultoras, lo cual contribuiría a reducir los índices de pobreza rural y a lograr una mayor y mejor distribución de la riqueza.

Pero el mayor incentivo para los productores y las productoras de frijoles de nuestro país debe provenir de la población: ¡comamos más frijoles, porque son insustituibles en nuestra dieta y en nuestro paladar! Y apoyemos los mecanismos y las instituciones que permiten el desarrollo de mercados seguros y precios justos para los productores y las productoras.

 

Marcela Dumani Echandi
Docente de la Escuela de Nutrición de la UCR

Información de la UCR.

Foto: Anel Kenjekeeva, UCR.

Plantón e intercambio de semillas

El Movimiento de la Lucha por la Semilla convoca a plantón e intercambio de semillas, este miércoles 27 de octubre del 2021 a las 9 a.m. al costado norte de la Asamblea Legislativa (Parque Nacional). 

Invitan a manifestarse en contra del proyecto 21087 “Ley para la modernización de la oficina nacional de semillas”, que pretende criminalizar el libre uso, intercambio y comercio de la semilla criolla, local y tradicional.

 

Compartido con SURCOS por Jaime García.

Olas y Arenas

Palabras en acción

Puntarenas, jueves 20 de octubre 2021

Estimados y estimadas Moristas de Puntarenas, Olas y Arena tiene el honor de invitarle al programa literario: Palabras en Acción. Este encuentro será el viernes 29 de octubre 2021, a las 5 p.m. en la UNED Sede Puntarenas, en Pueblo Nuevo (Bo El Cocal).

Para esta ocasión, el invitado especial es el señor Fernando Villalobos Chacón, Ph D Catedrático, Historiador e Investigador, decano de la UTN, sede del Pacífico. El Doctor Villalobos Chacón, conversará sobre su vida, sus obras y sus sueños y acerca de sus trabajos de investigación sobre Juan Rafael Mora Porras (El Guerrero que Soñó Una Nación), como historiador y miembro asociado de la Academia Morista, pero sobre todo nos deleitará con la figura humana de don Juanito y su legado imperecedero.

Este programa será difundido en directo en nuestro territorio nacional por la UNED y en diferido por la BIBLIOTECA NACIONAL a los países hispanohablantes. Olas y Arena es organizado por el LEAP Laboratorio Experimental de las Artes de Puntarenas de La Fundación CamaleonArt y Acuarela Naranja.

Debido a las restricciones por aforo sanitario, no podemos extender presencialmente esta invitación. Podrán seguirnos por las plataformas tecnológicas de la UNED y la Biblioteca Nacional. Agradecemos su valioso seguimiento en este conversatorio.

Herbert E. Contreras Vásquez, M Sc.

Proyecto de Ley 21087 – Ley para la modernización de la Oficina Nacional de Semillas

Se invita al conversatorio sobre “Proyecto de Ley 21087 – Ley para la modernización de la Oficina Nacional de Semillas”, este 28 de octubre a las 5:00 p.m. hora Costa Rica vía Zoom. Se contará con la participación de:

  • Rafael Orozco Rodríguez
  • Sofía Barquero Mata
  • Virginia Baita Zuñiga
  • Henry Picado Cerdas

Moderador: Juan Carlos Valverde Campos.

 

Compartido con SURCOS por Jaime García.

BIOGRAFÍA DE UNA MUJER LUCHADORA

Sonia Rojas Méndez

Uriel Rojas

Representa a esa mujer de campo que es trabajadora, honrada, valiente y luchadora. Le ha tocado que lidiar en su vida con muchos obstáculos de los cuales ha sabido superar.

Nació un 12 de diciembre de 1979 en la humilde comunidad de Villa Hermosa de Buenos Aires, al calor de un hogar formado por una campesina y un indígena, quienes, criaron 8 hijos, de los cuales, ella es la sétima de todos.

Su educación primaria la realizó en la escuelita de su pueblo natal, Villa Hermosa y para llevar adelante su secundaria tuvo que trasladarse a Buenos Aires de Puntarenas, en el Colegio Técnico del cantón.

Sus estudios universitarios la llevaron adelante siendo una madre joven, situación que le obligó a tocar puertas para trabajar y seguir estudiando por el bien de su hija.

Inició su carrera como técnico en farmacia gracias a una beca de la Caja Costarricense del Seguro Social y años más tarde ingresó a la carrera de Educación en I y II ciclos para continuar sus estudios superiores hasta alcanzar el grado de Maestría Profesional en Administración Educativa.

Estudió incluso, una tercera área educativa en secundaria para ejercer su profesión en diferentes instituciones en un futuro.

Es de origen indígena por parte de su padre y actualmente se desempeña como directora de un centro educativo de secundaria en el territorio indígena bribri de Cabagra, y ya tiene 17 años de ser docente en diferentes Centro Educativos de la provincia de Puntarenas.

Es mujer, madre, esposa, campesina y profesional, profesa los valores y principios cristianos, que según indica le han ayudado a ser fuerte en cada tempestad de la vida y que por lo tanto sigue creyendo en Dios.

Esta valerosa mujer, a sus 41 años se caracteriza además por brindar apoyo comunal y atención humanitaria a comunidades cuando así lo han requerido.