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Declaración de la AAJ en apoyo al acuerdo de paz en Colombia

SURCOS comparte el siguiente comunicado:

Organización No Gubernamental con estatuto consultivo ante el ECOSOC y representación permanente ante la ONU de Nueva York y Ginebra

DECLARACIÓN DE LA ASOCIACIÓN AMERICANA DE JURISTAS EN APOYO AL ACUERDO Y A LA JURISDICCIÓN ESPECIAL DE PAZ EN COLOMBIA

La Asociación Americana de Juristas (AAJ) resalta la importancia que para el pueblo colombiano ha tenido el Acuerdo de Paz en Colombia.

Recuerda que el compromiso se realizó conforme a normas del Derecho Internacional, que lo tornan de obligatorio cumplimiento, por cuanto:

  1. En La Habana, el Estado colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias, Ejercito del Pueblo (FARC-EP) firmaron el Acuerdo para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera en Colombia, ratificándolo ante la Confederación Suiza — depositaria de las Convenciones de Ginebra— y a través de la Declaración Unilateral de Estado realizada por Colombia ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
  2. Al Acto Legislativo 02 de 2017 declarado plenamente exequible por la Corte Constitucional mediante sentencia C-630/17 se incorporaron todos los contenidos firmados correspondientes al DIH, a los derechos fundamentales y conexos como parámetros obligatorios de interpretación requiriendo a todas las instituciones y autoridades del Estado incluida la Jurisdicción Especial de Paz (JEP) a cumplir con todo lo acordado, en aplicación del principio propio del derecho internacional del Pacta Sunt Servanda.
  3. El ius puniendi del estado colombiano quedó consagrado y reconociendo las limitaciones de la jurisdicción ordinaria se convino la creación de una excepcional, la Jurisdicción Especial para la Paz –JEP- para una justicia restaurativa, reparadora y prospectiva y para juzgar los hechos de la guerra, satisfacer los derechos y reparación integral de las víctimas.

Considera que en este contexto:

  1. El partido político del Gobierno, el Centro Democrático, fundado y dirigido por el expresidente y exsenador Álvaro Uribe Vélez, ha iniciado un proceso contra la JEP, a

través de un “referendo de firmas” para eliminar la Jurisdicción Especial de Paz, remover sus magistrados y enfrentar a las fuerzas políticas y a la ciudadanía.

  1. El gobierno del Presidente Duque, a través del Ministerio de Hacienda y Planeación Nacional le informó a la JEP y a las demás entidades encargadas de desarrollar los programas del Acuerdo de Paz que el presupuesto asignado a ellas para el 2020 tendría un recorte del treinta por ciento con relación al del 2019, desfinanciando la JEP, la Comisión de Esclarecimiento de la Verdad y la Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas, lo cual demuestra el propósito de no permitir el cumplimiento de los acuerdos.
  2. Se hace evidente la burla al Acuerdo ya que inmediatamente al mismo han sido asesinados más de un millar de líderes y lideresas sociales, entre ellos, 230 firmantes de las FARC-EP. Según el CICR, se han producido 2.038 desapariciones asociadas al conflicto

POR TANTO, LA ASOCIACIÓN AMERICANA DE JURISTAS:

  1. Observa y toma nota con preocupación del incumplimiento por parte del Estado Colombiano al Acuerdo para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera en Colombia.
  2. Insta al Gobierno Colombiano a adoptar todas las medidas necesarias para garantizar la implementación y el cumplimiento de lo acordado.
  3. Reitera que la paz en Colombia requiere del cumplimiento del Acuerdo y del Acto Legislativo, de la Leyes, Decretos y demás normas que lo desarrollan; el respeto y apoyo a la Jurisdicción Especial de Paz -JEP-, así como a las normas del Derecho Internacional, que establecen la obligatoriedad de respetar estos acuerdos.
  4. Llama a las fuerzas políticas al ejercicio de prácticas más ponderadas y soluciones consensuadas.
  5. Reitera su apoyo a la implementación del Acuerdo para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera en Colombia, y a los esfuerzos de la Jurisdicción Especial de Paz (JEP).
  6. Exalta la autonomía y la labor del Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición porque es un mecanismo idóneo para que Colombia supere la violencia y alcance una paz verdadera.
  7. Reitera que está a disposición para brindar al Estado Colombiano, a la sociedad, a las víctimas la cooperación necesaria para la implementación del Acuerdo.

A 14 de diciembre de 2020          

Vanessa Ramos
Presidenta AAJ Continental

Luis Carlos Moro
Secretario General

Beinusz Szmukler
Presidente del Consejo Consultivo de la AAJ

Cultura indígena Brorán celebrará su danza ancestral

Uriel Rojas R.

La Danza del Toro y la Mula es una antigua tradición que se celebra en la comunidad indígena de Térraba de Buenos Aires, del 24 al 02 de enero.

Su origen data de fechas inmemoriales y a pesar de los embates propios de la modernidad es una tradición que se fortalece, encarnándose en las actuales generaciones que levantan su voz para resaltar su orgullo ancestral.

Su realización es un espacio que construye la comunidad para reafirmar el compromiso colectivo con su identidad cultural, la defensa de sus valores, territorialidad y visión cosmogónica. Es una manera de revitalizar su identidad de pueblo que comparte una cultura en común.

De acuerdo a Elides Rivera, líder femenina de la comunidad indígena de Térraba, “esta tradición es muy importante porque permite transmitir la esencia de la cultura, a través de la espiritualidad y cosmogonía de los mayores para la preservación de la humanidad y la vida, manteniendo el vínculo entre el hombre y la naturaleza”, resaltó Rivera.

Esta tradición inicia este 24 de diciembre y se extiende hasta el 02 de enero del año nuevo, con la particularidad que solo se juega en horas de la noche.

Según Asdrúbal Rivera, miembro de la Comisión Organizadora, “los broranes danzan para el deleite de los grandes espíritus, para sanar el pueblo, para limpiar sus cuerpos, danzan con gente o sin gente y danzan de noche para los grandes espíritus”.

La Danza del Toro y la Mula, que en idioma local se llama Sögra Cuomgrá, es una tradición anual que busca revitalizar los valores culturales de la cultura brorán, honrando en la praxis la memoria de sus antepasados.

De acuerdo a sus organizadores, es una actividad que toma con rigurosidad los lineamientos y protocolos establecidos por el Ministerio de Salud, para evitar concentraciones masivas y conductas que pudiesen facilitar el contagio del Covid-19, por lo que reiteran su llamado a ser consciente con los compromisos de cuidar sobre todas las cosas, la salud de la comunidad en general.

El poblado de Térraba se ubica 20 km al Norte de Buenos Aires de Puntarenas.

Para más detalles queda a su disposición el 8419 0156.

 

Fotografías: Facebook de Sögra Cuomgrá

Peores escenarios se avecinan para el agua

Osvaldo Durán-Castro/Sociólogo-ITCR

Hoy, 15 de diciembre 2020, el proyecto “Ley para la gestión integrada del recurso hídrico”, Expediente 20.212, podría ser archivado. Se discute en un momento crucial de ataque a la humanidad y a los ecosistemas por parte del sistema corporativo mundial, ya que están consumando sus aspiraciones de mercantilizar el agua en la Bolsa de New York/Wall Street. Llegamos al momento aciago que el poeta Silvio Rodríguez cantara hace años: “Me pregunto qué negocio es este, en el que hasta el deseo es un consumo, qué me haré cuando facturen el sol”. En ese pantanoso escenario, es más que indispensable y de primerísimo orden que Costa Rica asegure las más estrictas medidas de protección del agua y evite su explotación comercial sobrepasando los ya perniciosos márgenes que tenemos hoy día.

Son muchísimos los aspectos por analizar pero ahora hago un resumen sobre lo público-privado y ausencia de participación. El texto como tal no reza que se vaya a privatizar el agua, pero sí contempla mecanismos que consolidan prácticas de explotación privada y crea otras que la propician. Las experiencias de control y manejo del agua con participación y privilegio del sector privado nunca han generado resultados positivos para lo pueblos. En 2003 analizamos los caminos diversos del agua privada y aunque no nos ocuparemos de este gran tema ahora, si debemos reiterar que lo público y lo privado no se dibujan en blanco y negro, ni como opuestos dado que la privatización es un ejercicio normado desde los Estados neoliberales como parte de las estrategias corporativas para trasladar servicios públicos al sector privado (ver Agua: Lucha mundial entre capital privado y justicia https://doi.org/10.15359/rca.25-1.5 y otros textos del autor relacionados). Privatizar no consiste únicamente en entregar la operación de sistemas de distribución de agua a empresas privadas de manera directa, como ocurrió en Bolivia, Argentina, Chile, México, Canadá, etc. Las alianzas público-privadas y las concesiones, que ocupan un lugar del privilegio en esta propuesta de ley, son una de las vías principales usadas en todo el mundo para estimular la competencia entre lo público y lo privado, en detrimento de lo social, colectivo y solidario.

El proyecto 20.212 no se acerca a la aspiración de regular en favor de lo público, justo y solidario. La sola y contundente propuesta de convertir a las ASADAs en concesionarias y colocarlas como competidoras por el agua, es suficiente para advertir el sesgo anti-público del proyecto. La propuesta crea todo un abanico de riesgos mediante múltiples propuestas como las concesiones (ver Capítulo III. Concesiones), las “sociedades de usuarios” (artículos 102-104), el “Uso colectivo de las aguas en condominio” (artículo 105), la posible consolidación del negocio privado de exportación de agua (artículo 57) y la reconcentración de poder en la DINA para la toma de desiciones técnicas y políticas sobre el agua (múltiples artículos).

El Programa de las Naciones Unidas para el desarrollo, en su “Informe de desarrollo humano 2006. Más allá de la escazes: Poder, pobreza y la crisis mundial del agua”, fue contundente al advertir sobre los riesgos de crear espacios de control del agua por parte del sector privado: “La característica distintiva del agua reside en su rol fundamental en los medios de sustento de los individuos y el medio ambiente de un país. Esta propiedad excepcional señala la necesidad de implementar sistemas de normas e instituciones altamente desarrollados que permitan garantizar que los objetivos de política pública fundamentales como la justicia social y la sostenibilidad ecológica no estén subordinados a la búsqueda de beneficios privados”.

Lo público debe primar en una legislación que a futuro procure blindar el agua ante los riesgos que desde hace años advirtió el PNUD, y repetimos, sobre todo ahora que llegamos al extremo previsible y ansiado del mundo privado de tranzar el agua en Wall Street. Sobre este particular podemos adelantar que Costa Rica debería contar una política pública que prohiba elevar los niveles actuales de lucro con el agua y, de manera absoluta, evitar la exportación de agua incluso a nivel de rango constitucional. Si el agua sale del país debería ser únicamente por fines humanitarios y nunca para negocios públicos ni mucho menos privados. La realidad actual de Costa Rica enseña que el agua ya es un elemento sujeto a la explotación y lucro privados. Ante eso lo que se esperaría de una nueva ley es que estableciera regulaciones que limiten, inhiban y prohíban los usos y explotación privada del agua y aseguraran una visión o nuevo paradigma orientado sin ambigüedades al bien común. Pero esa no es la visión del proyecto.

Si reconocemos, como debe ser, que la privatización no es sólo transferir directamente a entes privados la operación de un servicio o empresa, si no entregarlo por concesión o mediante la creación nuevos entes operadores, aunque sea para segmentos reducidos que los aprovechan en beneficio privado, este proyecto apunta a fortalecer los espacios de control no públicos del agua. Ese debate sobre las vías para disminuir lo público, entendido como el control demanial, social, colectivo, solidario y justo en precio y acceso del agua, que se ejerce desde el Estado y desde lo social-comunitario a través de organizaciones de base, como las ASADAS, seguirá pendiente más allá de lo que ocurra con este proyecto.

Más exclusión y menos participación social-comunitaria

Si hubiera que evaluar este proyecto de ley con un criterio básico y fundamental como la participación efectiva y la garantía de inclusión real de las personas a través de sus organizaciones de base comunitaria en la gestión del agua; habría que rechazarlo.

Desde que el 31 de marzo del 2014 a media noche y con extraño sigilo fue aprobado en primer debate este proyecto, sabíamos que se había liquidado cualquier vestigio de participación incluida en la iniciativa popular, contenida en el Expediente legislativo 17.742. Un segundo debate y aprobación sellaría el ataúd con el cadáver de la participación efectiva de la ciudadanía en el manejo democrático del agua (el proceso del proyecto de iniciativa popular del agua puede consultarse en trabajo de Barquero Mata, Sofía. (s.f.). Leyes de Aguas: análisis completo. Sobre el procedimiento de la iniciativa popular).

En el texto del proyecto que circulaba antes del 3 de diciembre 2020 ni siquiera se mencionaba a las ASADAS, y posiblemente por tan desmesurado error, fue que en la versión que empezó a circular ese día ahora fueron incorporadas en el artículo 5 indicando que el “sector hídrico del Estado…está constituido por la Administración Pública centralizada, descentralizada, autónoma, semiautónoma, las municipalidades, las empresas públicas y del Estado y las asociaciones administradoras de acueductos comunales (ASADAS), que tengan dentro de sus competencias la gestión sectorial y multisectorial del agua”.

Los mecanismos mediante los cuales se podría hacer efectiva la participación de las comunidades, no son claros y más bien podemos decir que no existen como tal en el proyecto. El artículo 2 “Principios generales” indica “l) Participación: el sector hídrico del Estado promoverá la participación de todos los sectores vinculados en la gestión integrada del recurso hídrico, en el ámbito nacional”. Esa es una generalidad que puede interpretarse como sea, y es claro que por vía reglamentaria no se asegurará esa participación. “Todos los sectores” es un postulado que coloca en igualdad de condiciones a todos los potenciales concesionarios que pretendan usar el agua para cualquier uso. No se podría augurar nada positivo si retomamos la competencia desproporcionada a la que someten, por ejemplo, los agronegocios y las hidroeléctricas a las comunidades, y las dificultades extremas de estas últimas para tener al menos acceso al diálogo con instituciones como el MINAE y particularmente con la Dirección de aguas y SETENA, que sistemáticamente las ignoran o anulan. De ninguna manera resulta suficiente la promesa contenida en ese artículo 2. Una legislación que verdaderamente busque garantizar el agua como derecho humano, de consumo humano y resguardada por el Estado en cualquier circunstancia o amenaza, debe establecerlo con claridad.

Lo más cercano a participación que el proyecto propone es el artículo 22 “Información y consulta pública”. Según el texto “Las propuestas del Plan Hídrico Nacional, el balance hídrico nacional y los planes hídricos de unidad hidrológica se someterán a consulta pública, a fin de que la población pueda formular observaciones, aclarar dudas y presentar modificaciones a dichas propuestas”. Esa limitadísima participación es contradictoria con el optimismo que desde el 2017 había expresado la Directora de AyA Yamilet Astorga, quien “asegura que ley de aguas mantiene la esencia de la Iniciativa Popular”. La funcionaria se contenta con que la población “pueda formular observaciones, aclarar dudas o presentar modificaciones a dichas propuestas”. Para ella es suficiente que “podemos llegar a crear los Consejos de Unidades Hidrológicas, mediante decreto ejecutivo, como una forma de operacionalizar esta ley”, https://www.informa-tico.com/8-11-2017/presidenta-aya-asegura-ley-aguas-mantiene-esencia-iniciativa-popular) lo cual no pasa de ser una laxa promesa que no asegura, de ninguna manera la participación efectiva de las organizaciones sociales de base, como las ASADAS.

Es evidente que las decisiones técnicas, financieras y políticas seguirán siendo un ejercicio centralizado y controlado desde la nueva DINA, si se aprobara el proyecto. Limitar la participación a “Información y consulta pública”, es una debilidad absoluta e insalvable que desde la aprobación del proyecto en 2014 habíamos señalado como gravísima y suficiente por sí misma para rechazar el proyecto en su totalidad. Esa exclusión revela que el “lobby” local del agua que promueve el proyecto concilió con las presiones e intereses del sector empresarial, además de resellar un desprecio total por la participación democrática y efectiva de la gente en los procesos de diálogo, generación de consensos, negociación y decisiones colegiadas sobre el agua.

En el proyecto no hay una sola frase que busque fortalecer a las ASADAS como entidades que aseguren el manejo comunitario y democrático del agua. Tampoco nada que procure que el Estado asegure espacios oficialmente reconocidos y vinculantes en la definición de políticas públicas y mecanismos de control del agua, con inclusión efectiva de las comunidades por medio de sus organizaciones. Ese aspecto está directamente asociado con principios como que la institucionalidad involucrada con el agua esté comprometida y obligada a respetar su condición de bien demanial y público y que genere confianza y seguridad de que los intereses colectivos primen frente a los particulares y privados.

La exclusión de las ASADAS y los riesgos asociados con la reducción de su perfil en el manejo del agua, valga decir en contraposición con la creación de espacios para entidades privadas, fue expuesta con claridad por el Colegio de Geólogos de Costa Rica (2020) que en su oficio 2020 CGCR 267-2020 dirigido a los y las diputadas, expresan: “Acerca de las ASADAS. Lejos de regular y fortalecer la situación actual de las ASADAS el proyecto de ley las excluye, les obliga a solicitar concesiones y pagar por ellas a pesar de ser entes que prestan el servicio mediante un Convenio de Delegación de Administración con el AyA (Art. 5 y Art. 58). Las ASADAS deben ser consideradas en cualquier legislación sobre el recurso hídrico debido a la importancia de la labor que realizan, ya que cubren un 33% de la población del país”.

Otro aspecto que no se puede dejar de lado es que el consumo humano es una prioridad cuestionable e incierta en el proyecto. Las definiciones son tan generales que abren la puerta para que cualquiera, sea público o privado, proponga, compita y obtenga concesiones. En el artículo 61, que como en muchos otros se norma el otorgamiento de concesiones, se indica: “Requisitos y procedimiento para otorgar concesiones. Toda solicitud de concesión para el aprovechamiento del recurso hídrico deberá cumplir los requisitos generales y específicos propios para cada tipo de aprovechamiento que se establecerán en el reglamento de esta ley; además, cumplir con el procedimiento aplicable para el otorgamiento”. Ni en este ni en otros artículos se enfatiza ni especifica el uso público, solidario y equitativo del agua, del tal manera que los concesionarios, de cualquier tipo, tendrán que “pujar” de acuerdo a sus intereses. Además, los requisitos quedan sujetos a nuevos reglamentos en cuya creación no está prevista ninguna forma de participación ciudadana. Como dijo una impulsora del proyecto, la Diputada Paola Vega, “se necesita una concesión independientemente de quien la pida”.

El único artículo del proyecto de ley que establece con claridad cuáles son los usos prioritarios del agua, es el 95 referido a la “Declaratoria de déficit temporal del recurso hídrico”. Esa condición se declarará “cuando (la Dirección de aguas) haya constatado técnicamente la disminución atípica de la disponibilidad del recurso; valorará, entre otras, las condiciones meteorológicas, hidrológicas, hidrogeológicas, hidrobiológicas, agrícolas, geográficas, sociales, ambientales, económicas y de calidad del recurso”. La realidad es que hasta hoy día muchísimas comunidades se han quedado sin agua y las autoridades no han hecho, por la razón que sea, los estudios pertinentes, ni mucho menos han declarado emergencia como corresponde. Esto ha sido así porque se han protegido los intereses privados sobre lo público y comunitario, y obviamente sobre los derechos de los ecosistemas, que más bien quedan desprotegidos con las definiciones y usos de los “caudal ambiental”.

Una legislación verdaderamente orientada a la protección integral y ecosistémica del agua, lo mismo que a usos justos y solidarios desde lo público y comunitario, debe icluir algunos principios que este proyecto no contiene. Algunos de los principios son:

  • que el Estado, como garante de los derechos colectivos del pueblo, ejerza soberanía total para asegurar el control del agua para su uso en favor del bien común,
  • que la población tenga seguridad de que el agua será considerada efectivamente y sin manipulaciones, controles políticos ni económicos, en las decisiones sobre los usos prioritarios y su protección ecosistémica,
  • que el Estado asegure espacios oficialmente reconocidos y vinculantes en la definición de políticas públicas y mecanismos de control del agua, con inclusión efectiva de las comunidades por medio de sus organizaciones,
  • que se tenga garantía de que por ser un derecho humano no esté sujeta de ninguna manera a la competencia comercial; mucho menos cuando se comprometan la salud de los ecosistemas y el acceso de la población,
  • que sea distribuida con equidad, solidaridad y hasta entregada de gratis a la gente más pobre que no pueda pagarla,
  • que haya seguridad absoluta de que será protegida frente a cualquier forma de explotación lucrativa y privada (esto sabiendo que en Costa Rica operan múltiples mecanismos de lucro con el agua),
  • que los usos prioritarios estén explícitamente estipulados y que no existan opciones, como las concesiones, sociedades de usuarios, etc, para que los usos públicos y colectivos tengan que competir con los negocios privados de cualquier tipo, como sucede ahora mismo en Costa Rica,
  • que la institucionalidad involucrada con el agua esté comprometida y obligada a respetar su condición de bien demanial y público, y en ese tanto no facilite su explotación privada,
  • que la institucionalidad genere confianza y seguridad de que los intereses colectivos primen frente a los particulares, y que respete y escuche a los actores sociales comunitarios,
  • que el Estado garantice los recursos económicos necesarios para que el sistema jurídico y operativo, la investigación científica y el seguimiento, permitan la efectiva protección ecosistémica del agua y su distribución equitativa.

¿Se cumplen esos atributos fundamentales en el proyecto de ley de agua número 20.212? Definitivamente no.

Imagen: Juan Pablo Ugalde

Comunidad emprendedora de distintas zonas exponen sus productos y servicios en ferias virtuales comunitarias

El Mercadito Comunitario del Caribe Norte se extenderá hasta el próximo viernes 18 de diciembre, la feria comunitaria “El regalito de Navidad” de Cartago se llevará a cabo desde el 17 hasta el 20 de diciembre, mientras que GuanaRED recibirá propuestas de productos y servicios hasta el 15 de diciembre.

Marión Briancesco Arias mbriancesco.a@gmail.com

Las personas emprendedoras de Cartago, el Caribe Norte y otras zonas del país participan durante esta semana de las ferias comunitarias para promover la comercialización y el intercambio de sus productos y servicios locales, para así fomentar la economía social solidaria en tiempos de pandemia.

La feria “Mercadito comunitario” del Caribe Norte inició el pasado viernes 11 de diciembre y se extenderá hasta el próximo viernes 18 de diciembre. Se trata de una feria virtual que expone el trabajo de personas artesanas, artistas, agricultoras, emprendedoras de alimentos o que brindan servicios locales como turismo rural, ecológico u otros.

El mercadito virtual de compra y trueque se desarrolla por medio de una plataforma en Facebook gestionada por el Programa de Economía Social Solidaria de la Universidad de Costa Rica (Proess-UCR) y el Trabajo Comunal Universitario (TCU) “Agua, lucha y justicia ambiental en el Caribe Norte”, quienes han organizado la actividad.

De acuerdo con la coordinadora del Proess-UCR, Yasy Morales, el proyecto surge en el marco de un acercamiento de proyectos de acción social; el TCU con el objetivo de buscar alternativas económicas para las personas que trabajan en lugares donde hay mucho impacto del monocultivo, mientras que el Proess-UCR había presentado los resultados de un diagnóstico acerca de economía social solidaria y de allí surgieron ideas como la feria.

“El diagnóstico lo que buscaba era recopilar información para ponerla después a disposición de las mismas organizaciones e iniciativas comunitarias, para generar articulaciones y agendas a nivel territorial”, expuso Morales.

El mercadito del Caribe Norte funciona a través de dos modalidades, la primera de venta directa por catálogo personal, es decir, los potenciales clientes pueden revisar en Facebook los productos y servicios, precios respectivos y el contacto para realizar la compra. La segunda modalidad es el trueque entre emprendedores, quienes pueden intercambiar productos o servicios sin utilizar el dinero.

La actividad se realiza con la colaboración de la Asociación Cultural Respirarte de Guácimo, el Consejo Local del Agua (Colagua) y la Dirección de Cultura Caribe Norte.

La Feria Comunitaria “El Regalito de Navidad” de Cartago se llevará a cabo desde el jueves 17 hasta el domingo 20 de diciembre.

Dicha feria ofrece dos modalidades, la virtual por medio de Facebook, donde se publicarán los productos así como el número de teléfono y las redes sociales de la persona vendedora o su empresa, y la segunda modalidad consiste en un espacio presencial con mesas de trueque ubicadas en el Bazar San Luis, en Cartago centro, y en el distrito de Tejar, casa ubicada 50 mts norte 50 oeste del Parque de Tejar.

Para la modalidad de trueque se habilitarán dos mesas con productos de todas las personas inscritas. Cada mesa estará al cuidado de dos encargados de la organización mientras las personas empresarias podrán atender al público de manera remota mediante sus páginas web, celular o bien videollamada directa desde las mesas de trueque.

La inscripción es gratuita y aún está abierta en este enlace. Puede sumarse la comunidad emprendedora de Cartago, ya sean personas que preparen alimentos, artesanas o artistas.

La actividad la organizan La Garúa Bazar Artesanal, y La Calzada: Artesanía y Cultura, con la colaboración del Proess-UCR.

Según Morales, el Proess-UCR ha aportado en el diseño conceptual de ambas ferias, para crear espacios de profundización en materia de economía social solidaria entre las personas participantes.

Por otro lado, GuanaRED recibirá información hasta el próximo 15 de diciembre para participar en la mesa virtual de economía solidaria, en la cual presentarán artículos y servicios locales y artesanales de todo el país.

Para participar puede enviar una fotografía de su producto o servicio comunitario, junto a la descripción e información de contacto al correo guanaredcr@gmail.com o a las redes sociales Facebook, Instagram o Twitter.

“Nos interesa mucho que estas ferias y/o mercados se sigan desarrollando y fortaleciendo, los dos primeros plantean la posibilidad de seguir con otras ediciones y seguir articulando con otras organizaciones a nivel territorial para fortalecer esos lazos económicos solidarios”, mencionó la coordinadora del Proess, Yasy Morales.

El horario de la feria de Cartago es de 9:00 am hasta las 5:00 pm, mientras que el mercadito del Caribe Norte es de 8:00 am hasta las 7:00 pm.

Reconocen labor del CCIO con medalla conmemorativa de la UCR

La gestión de la seguridad en la salud de la comunidad universitaria, ante el Covid-19, le mereció este reconocimiento.

La exigencia del uso de mascarillas dentro de las instalaciones de la UCR y el aforo de un máximo de un 15%, fueron algunas de las medidas establecidas por el CCIO durante los últimos nueve meses. Foto: Karla Richmond, UCR.

Las personas integrantes del Centro Coordinador Institucional de Operaciones (CCIO), recibirán el presente año la medalla conmemorativa del 75 aniversario de la Universidad de Costa Rica (UCR), la cual se entrega, a partir de ese momento y hasta el centenario de la Institución, a personas destacadas en diferentes ámbitos del quehacer académico y de investigación.

La creación de un protocolo institucional y el requerimiento de que cada unidad gestionara los propios, los cuales fueron revisados y aprobados, largas horas de sesiones, las visitas a todas las sedes y recintos para lograr una unidad en la atención de la pandemia y la aclaración constante y asertiva de gran cantidad de consultas de la comunidad universitaria, así como el éxito en la contención de contagios en la Universidad, les merecieron este reconocimiento.

Cada año, se entregan únicamente cuatro o cinco de estas medallas y en esta ocasión, el Consejo de Rectoría de la UCR determinó que el CCIO debería obtener una de ellas, por el valioso trabajo realizado durante el 2020 en atención y contención de la enfermedad del Covid-19 dentro de las instalaciones de los diferentes campus en todo el país.

 “En la Universidad de Costa Rica creo que nos hemos puesto una flor en el ojal en la capacidad que hemos demostrado para poder adaptarnos al cambio y a las implicaciones de la virtualidad, pero no solo de la virtualidad, sino de desarrollo de protocolos para la presencialidad.

Y aquí el rol fundamental lo han tenido ustedes, como integrantes del CCIO, realmente la institución, y yo hablo en este momento en nombre de la institución, la institución les agradece muchísimo el trabajo que ustedes han desarrollado durante este año”, expresó Carlos Araya Leandro, rector de la Institución al comunicarles a las personas miembros del CCIO dicho reconocimiento.

Agregó asimismo, que tiene claro que ha sido un trabajo que ha implicado una dedicación amplia y que eso es lo que las vicerrectoras y vicerrectores integrantes del Consejo de Rectoría reconocen, así como la calidad del trabajo que han desarrollado.

Al respecto, José Francisco Aguilar Pereira, vicerrector de Administración y coordinador del CCIO dijo que reciben este reconocimiento con mucha honra y muchísima alegría. Y manifestó también que fue un honor trabajar con quienes conforman el CCIO pues siempre observó el sello de compromiso y el mejor esfuerzo “y yo siento que ese trabajo en equipo por convicción, hace que esta institución se haga grande en esquemas de emergencia”.

Compromiso institucional

Precisamente, para Aguilar, liderar el CCIO representó un compromiso institucional al evidenciar en cada una de las personas miembros esa capacidad de respuesta y de criterio experto.

Quienes integran el CCIO son 10 personas, representantes de diferentes áreas de la Institución. Además, de Aguilar participaron Alonso Castro, director del Centro de Informática, Jesús Brenes, jefe de Seguridad y Tránsito, Sedalí Solís, directora de la Oficina de Bienes tar y Salud, Freddy Brenes, coordinador de la Unidad de Salud Ocupacional y Ambiental, Germán Vidaurre, representante del sector docente, Gabriela Mayorga, directora de la Oficina de Divulgación e Información, Pablo Marín, director de la Oficina de Administración Financiera, Jeffrey Dimarco, director de la Oficina de Servicios Generales y Jorge Rodríguez, gestor de operaciones del CCIO.

También destacó como un elemento de éxito el trabajo en equipo, que se logró al tener muchísima claridad de cuál es la misión que se les encomendó a nivel de grupo.

“Yo considero que realmente es muy compleja la forma en que uno podría tratar de resumir este tiempo de dirección del CCIO, realmente la amplitud y complejidad siempre fue muy grande, pero no podía uno eximir ningún detalle: a todos había que escucharlos y había que hacer el mejor esfuerzo para sacar adelante la tarea”, comentó Aguilar.

Logros

Aparte de la contención de la pandemia en los campus de la UCR, gracias a las medidas de protección requeridas por el Ministerio de Salud y las propias generadas en el seno del CCIO, Aguilar considera que uno de los principales logros fue el fortalecimiento del equipo de trabajo pues se logró unir los elementos de toma de decisión administrativos con los temas de índole técnico, como los de salud, logrando a su vez que el trabajo de la Institución no se haya detenido en todo el año.

También, se logró la unidad institucional con las visitas a todas las sedes y recintos del país, con el fin de unificar las medidas de protección y protocolos en todo el país. “Verlos como unidad institucional, al frente de una emergencia, para mí es uno de los logros más claros que se pueden haber conquistado”, destacó.

La medalla conmemorativa del 75 aniversario de la UCR se le entrega cada año a personas destacadas de la Institución. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez, UCR.

Sobre las 15 giras que se realizaron a las sedes, recintos y otras unidades de la Institución en todo el país, Aguilar expresó que estas visitas surgen precisamente de una necesidad de fomentar la unidad institucional, frente a la emergencia por la Covid-19.

Según explicó, en esas instancias se buscó ese apersonamiento que va más allá de la reunión virtual y de la conformidad de la entrega de un protocolo específico, para efectos de decir: “aquí estamos presentes, cara a cara para reunirnos”, siempre con todas las medidas de seguridad requeridas para un encuentro presencial.

Dichas sesiones se realizaron entre la persona directora de la sede o recinto y quienes les acompañaban del ámbito administrativo y de salud, encargadas de velar por las medidas de contingencia de la pandemia, dentro de cada uno de estos campus.

“Entonces, el marco de referencia del objetivo de las visitas era unir esos elementos administrativos y técnicos, para efectos de hacer una validación en sitio, del protocolo que ellos habían propuesto y que habían subido al Portal (UCR)”, dijo el coordinador del CCIO.

Durante estas visitas se hacían revisiones de diferentes espacios, como aulas, laboratorios, áreas de trabajo administrativo y se veían aspectos como el aforo y otros temas atinentes a la seguridad de las personas en esos espacios.

Posteriormente, se hacía una reunión virtual con otras personas integrantes del CCIO, encargadas de hacer una evaluación de diferentes ítems incluidos en una matriz y al final se brindaba una evaluación numérica del estado en que se encontraban y que indicaba en que aspectos había todavía oportunidades de mejora.

Además de las sedes y recintos, se visitó la Estación Experimental Fabio Baudrit Moreno, la Sede Interuniversitaria de Alajuela y el Jardín Botánico Lankester.

Hacia adelante

Si bien con el cambio de gobierno interno de la UCR, a partir del 1° de enero 2021, es posible que las personas que integran el CCIO cambien, la idea es dejarle a los miembros entrantes el nuevo protocolo que se acaba de concluir y que está en proceso de aprobación del Ministerio de Salud, el cual cambia en aspectos de objetivos, ámbito de aplicación, lineamientos de referencia y definiciones, principios y requisitos de implementación e indicaciones en cuanto a las formas de transmisión de la Covid-19.

También se tiene el compromiso de dejarle a la nueva administración un marco de líneas pendientes y entre ellas la socialización y la divulgación del nuevo protocolo con las personas de la comunidad universitaria, para que puedan estar claras de los requerimientos para presencialidad dentro de la Institución.

Se definió asimismo, que se mantendrá la virtualidad en la docencia y el trabajo administrativo hasta el día 3 de abril del 2021, fecha en que concluye el tercer ciclo lectivo y le corresponderá a la nueva administración de la Universidad y del CCIO definir lo correspondiente al primer ciclo lectivo, que iniciará el día 4 de abril 2021 y en adelante, tomando en cuenta aspectos como avance del contagio de la enfermedad y si ya se ha iniciado el proceso de vacunación.

Desde el 9 de marzo del presente año hasta la fecha el CCIO expidió 24 comunicados, donde se indicó en cada momento las medidas que debían tomar las diferentes personas y unidades en todo el país, para contener la pandemia y precisamente en último, del 8 de diciembre del 2020, se indica la continuidad de la virtualidad, ante un repunte de casos que prevén las autoridades nacionales de salud, para los primeros meses del año 2021.

 

Nidia Burgos Quirós
Periodista de la Vicerrectoría de Administración

Programa Alternativas: “Empleo público en Costa Rica” / video

El pasado 11 de diciembre durante el Programa radial Alternativas se discutió acerca de “Empleo público en Costa Rica” con la participación de los abogados Manuel Hernández y Jorge Córdoba, la abogada Gisela Víquez y el sociólogo especialista en economía política, Jorge Coronado.

El programa de dos horas de duración puede escucharlo y observarlo aquí

Libro: “Mi mundo en una teta y otras barbaridades” de Ivannia Lazzaro

La autora Ivannia Lazzaro invita a adquirir su libro “Mi mundo en una teta y otras barbaridades”, el cual contiene tres textos teatrales. Es una reflexión sobre el papel que desempeña lo femenino en la toma de decisiones sobre el propio cuerpo y durante la vida hacia la madurez; una especie de batalla entre los prejuicios ajenos y el autoconocimiento como mujer.
“Un buen regalo para quien extraña el teatro. Si lo desean con dedicatoria y separador de libro solo me avisan”, expuso la escritora.
Para pedidos puede contactar al 8593 0384.

La CCSS y el sistema de seguridad social trasladan pacientes de COVID-19

En días recientes la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) ha realizado mega traslados de pacientes con COVID-19 desde Liberia hasta San José para mantener la capacidad de los servicios de hospitalización en el hospital Enrique Baltodano Briceño.

Antonieta Fernández del Frente Nacional por la Seguridad Social (FRENASS) comentó «solo un modelo de seguridad pública, solidaria y universal, es capaz de brindar este servicio. Sólo la Caja puede hacerlo».

En este video puede encontrar más detalles.

Fiestas tradicionales del Sögra-Cuongrá en territorio Bröràn: “instamos a la población local y a los visitantes a resguardar su integridad sanitaria”

En el marco de la Danza Tradicional del Toro y la Mula realizadas en el territorio indígena Bröràn (Térraba) del 24 de diciembre al 02 de enero, la Comisión de Fiestas Tradicionales Bröràn insta a la población local y a los visitantes a resguardar su integridad sanitaria, mencionó Asdrual Rivera en un comunicado.

Aquí puede observar el comunicado completo.

Aniversario de Mujeres Unidas en Salud y Desarrollo: reconocimiento al legado de las mujeres de las comunidades

El pasado sábado 05 de diciembre la organización Mujeres Unidas en Salud y Desarrollo (Musade) celebró 34 años de trabajo en defensa y tutela de los derechos de las mujeres.

En la actividad de aniversario se hizo entrega de un reconocimiento al legado de las mujeres de las comunidades nominadas a “Galería comunitaria: Huellas de mujeres visionarias”.

Fueron 10 mujeres seleccionadas de las redes comunitarias de diferentes territorios del país, a quienes se les reconoció su liderazgo y compromiso en la defensa y tutela de los derechos de las mujeres.

El reconocimiento fue el cierre de la campaña “Cambie el rollo y póngase la camiseta por los derechos de las mujeres”.

Musade fue fundada bajo el marco del programa de salud “Hospital Sin Paredes” en el año 1986 con el propósito de “promover la unión y organización de las mujeres de sectores campesinos y populares que le permita superar su condición de discriminación y subordinación y alcanzar su plena participación en el desarrollo de la sociedad”.

Aquí un video por el aniversario.