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Salitre: denuncian que usurpador y agresor es puesto nuevamente en libertad

SURCOS recibió un comunicado en el cual se informa:

-«Eliodoro Figueroa Uva, usurpador en la comunidad de Río Azul en el Territorio Bribri de Salitre, fue puesto en libertad nuevamente
-El pasado 9 de febrero del 2020 Eliodoro Figueroa Uva disparó en su pierna al recuperador Bribri, del clan Tubolwak, Minor Ortiz Delgado

24 de abril 2020. En la causa penal interpuesta por, el Bribri, Minor Ortiz Delgado contra Figueroa Uva por el delito de agresión con armas y amenazas se siguen presentando inconsistencias y errores jurídicos por parte de la Defensa Pública y el órgano juzgador. Este caso se perfila como un ejemplo más de la negación al acceso a la justicia para los Pueblos Originarios, así como una muestra de la impunidad en los casos de agresiones contra los Pueblos Originarios de la Zona Sur.

Las faltas en el caso son múltiples. Primero, Figueroa Uva fue puesto en libertad al día siguiente de que le disparó en una pierna a Minor Ortiz el pasado 9 de febrero. Libre con medidas cautelares que no garantizan la integridad física y la vida de Minor: días después del disparo, Figueroa Uva se ha apersonado en el terreno de Minor y él y su padre (Eliodoro Figueroa Díaz) han amenazado de muerte a Minor a través de terceros.

Segundo, Minor Ortiz Delgado no fue notificado de esta primera resolución. El expediente llegó a manos de Minor hasta que su compañera sentimental lo solicitara directamente. Ese expediente no contenía información sobre la audiencia inicial, tampoco una copia de la primera resolución de las medidas, Minor desconoce el nombre del Fiscal encargado de su caso, tampoco hay información sobre la apelación del Ministerio Público a la resolución del Juez ni la fecha de la misma.

Además, la Fiscalía no notificó a Minor sobre la fecha de audiencia de apelación y tampoco se le solicitó información relevante para defender la apelación a la libertad de Figueroa Uva. Con ello, se le negó a Minor Ortiz Delgado participar en la audiencia o enviar a su propio abogado. Tampoco le fueron notificados los resultados de dicha audiencia. Esta información llega a Minor cuando él, por sus propios medios, se dirige al ente judicial.

Paralelo a este proceso judicial, Minor recibió nuevas amenazas de los agresores por medio de terceros y su terreno recuperado fue incendiado el 30 de marzo del presente año. Por ello, se dirigió una carta a la Fiscalía sobre las faltantes en el caso judicial, así como la denuncia de faltas al debido proceso por parte de la supuesta defensora Rebeca Moya Valverde. Moya Valverde es la misma Fiscal que se negó a tomar la denuncia del líder Brörán, Pablo Sibas Sibas, sobre las amenazas de muerte diciendo que la Fiscalía no podía aceptar ese tipo de reclamos y alegando que solo una oficina especial en San José tiene esa competencia. En ese sentido, en esa misma comunicación se solicita el apego al debido proceso en el caso, así como a la investigación a las faltas en las que incurren Rebeca Moya Valverde y personeros del Poder Judicial.

En respuesta a esa carta, Minor Ortiz Delgado fue trasladado al recinto judicial el día 22 de abril alrededor de las 7 a.m. En horas de la tarde, distintas personas Bribris observaron que Eliodoro Figueroa Uva fue detenido por parte de la Fuerza Pública; horas después Figueroa Uva fue puesto en libertad nuevamente.

Tras ello, Rebeca Moya Valverde se comunicó con Minor Ortiz para decirle que el Juez Ricardo Espinoza Campos dejó en libertad a Figueroa Uva. Decisión fundamentada en que el Juez considera que Eliodoro no representa un peligro que justifique su encarcelamiento o la prohibición de su entrada al Territorio Bribri de Salitre. Ello a pesar de conocer que Figueroa Uva vive cerca de Minor y que éste ha incurrido en nuevas agresiones contra él y su familia.

La integridad física y vida de Minor sigue en peligro. Riesgo que se extiende a su familia. Todo parece indicar que a Minor nuevamente se le niega el acceso a la justicia, a pesar de ser Beneficiario de las Medidas Cautelares (MC 321-12) otorgadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH); así nuevamente el Estado de Costa Rica es responsable de esta violación a los derechos humanos por omisión.

Exigimos la privación de libertad de Figueroa Uva y la protección inmediata de la vida e integridad física de Minor Ortiz Delgado y su familia.

Concejo Ditsö Iríria Ajkönúk Wakpa de Salitre.

Coordinadora de Lucha Sur Sur”.

 

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Economistas escriben al presidente con propuestas excepcionales

Tiempos excepcionales demandan respuestas excepcionales

Carta Abierta al presidente Carlos Alvarado

Grupo Economía Pluralista

(24 de abril de 2020)

Muy honorable señor presidente:

Con nuestros muy atentos saludos, y esperando se encuentre muy bien, nos dirigimos a usted, en nuestra doble condición de ciudadanas y ciudadanos costarricenses y profesionales de la economía, para manifestarle, con todo respeto, lo siguiente:

1) Reconocemos y apoyamos el trabajo que su gobierno ha venido realizando, bajo el liderazgo del Ministerio de Salud y la Caja Costarricense del Seguro Social, y sus respectivos jerarcas, Dr. Daniel Salas y Dr. Román Macaya, para enfrentar la emergencia sanitaria del covid-19. Con usted, nos congratulamos de los buenos resultados que Costa Rica está logrando. Confiamos que, como comunidad nacional, sabremos seguir adelante por esa misma ruta de responsabilidad, solidaridad y disciplina. Consideramos que, en esta materia, deben respetarse los criterios científicos y la recomendación de las personas expertas en la materia. Ninguna otra instancia tiene autoridad ni debería inmiscuirse, en las decisiones sobre la cuarentena y las medidas de prevención que se apliquen.

2) Bien sabemos que todo esto inevitablemente conlleva un elevado costo económico, lo cual implica una severa contracción de la producción nacional, y la pérdida de decenas, quizá centenares de miles de empleos, con lamentables y muy dolorosas consecuencias humanas y sociales.

3) La situación que se plantea es inédita desde todo punto de vista, no solo por la severidad de la recesión económica que enfrentamos, sino especialmente por las condiciones, sumamente peculiares, bajo las cuales esto tiene lugar.

4) Enfrentamos circunstancias que, por novedosas e imprevistas, exigen una alta dosis de creatividad e innovación. Las fórmulas económicas ortodoxas, de dudosa eficacia incluso en tiempos normales, no solo se vuelven del todo inútiles hoy día, sino que más bien arriesgan ser un grillete que dificulte, e incluso impida, hacer lo que debe hacerse.

5) Con la caída de la economía y la pérdida masiva de empleos, viene un severo y repentino empobrecimiento, con afectaciones especialmente severas para las mujeres. Una primera pregunta que debemos contestar es ¿cómo hacemos para distribuir equitativamente los costos asociados a ese doloroso retroceso? Creemos que es nuestro deber garantizar un reparto equitativo de los costos, lo cual necesariamente significa que las personas, familias y sectores sociales en condiciones relativamente favorables, deben aportar a fin de fortalecer y ampliar el Plan Proteger de su gobierno, y de esa manera brindar un auxilio efectivo a los centenares de miles de familias y personas que hoy sufren pobreza y agudas carencias, entre las cuales debemos mencionar, en lugar prioritario, las mujeres jefas de hogar, y las personas mayores, discapacitadas, indígenas, migrante, trabajadoras domésticas y personas LGBTIQ. Aparte ser un deber ético y moral y una obligación que solidariamente toca asumir, esto ayudará a sostener el mercado interno, y atenuar la recesión de la economía.

6) Debe asimismo tomarse las decisiones que sean necesarias, a fin de garantizar que en estos momentos apremiantes, los recursos que se dedican a usos suntuarios o prescindibles, se canalicen hacia fines prioritarios y urgentes, como la atención de la crisis sanitaria, el apoyo a empresas en problemas, la protección de los empleos, y, desde luego, el auxilio a los sectores sociales más carenciados. En el sector público hay margen para una reasignación de recursos de ese tipo, ya sea mediante el ahorro en rubros prescindibles (publicidad, consultorías, etc.) o aprovechando los ahorros que la propia cuarentena está generando. Algo similar se podría propiciar en el sector privado, mediante un esquema tributario apropiado que no penalice la actividad productiva, sino solamente las formas suntuosas de consumo.

7) Pero, asimismo, debemos interrogarnos acerca de cómo lograr atenuar la recesión económica, y cómo impedir que, en lo posible, ésta no deje secuelas perdurables, de difícil recuperación futura. Las medidas que su gobierno ha impulsado, destinadas a posponer el pago de impuestos, cuotas de seguridad social y servicios públicos por parte de las empresas, son necesarias para facilitar el manejo de flujo de caja y de capital de trabajo de éstas, aunque deberían estar reservadas para aquellas empresas golpeadas por la crisis, no las que siguen teniendo un desempeño satisfactorio.

Especial atención deben recibir las micro, pequeñas y medianas empresas, las cooperativas y los emprendimientos de la economía social y solidaria.

8) La moratoria en el pago de las deudas de familias y empresas –en especial las micro y pequeñas, así como las de la economía social y solidaria– la definición de una tasa de usura, la reducción de los costos y comisiones de los datafonos, el alivio o posposición de los pagos de servicios públicos, y la disponibilidad de crédito en condiciones favorables, por parte de bancos tanto privados como públicos, son asimismo medida necesarias para sobrellevar la crisis y atenuar el impacto de la recesión.

9) Necesitamos con urgencia una actuación enérgica y decidida del Banco Central. A éste le corresponde garantizarle liquidez a los bancos y entidades financieras, crear las condiciones necesarias para facilitar la concesión de moratorias sobre deudas de personas y empresas, y hacer bajar las tasas de interés sobre la deuda pública, a fin de propiciar un ahorro significativo en los pagos por intereses. Asimismo, y de forma ineludible, le corresponde al Banco Central apoyar el financiamiento del déficit fiscal y, en particular, el financiamiento de las medidas de emergencia, no solo las que tienen que ver con la parte sanitaria, sino las destinadas a atenuar el impacto de la recesión. En conjunto con el Ministerio de Hacienda, el Banco Central debe generar los mecanismos necesarios para dar sostenibilidad a las finanzas de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) y garantizar la continuidad de sus proyectos de inversión.

10) En relación con lo indicado en el punto anterior, es desde todo punto de vista desatinado traer a colación, en el contexto actual, el fantasma de la inflación. No hay riesgo alguno de inflación, no solo porque las tasas de desempleo de la fuerza de trabajo y de desocupación de la capacidad productiva instalada, son altísimas, sino porque, en la actual realidad sociopolítica de Costa Rica, no hay posibilidad alguna que se dé lugar a una espiral precios-salarios, como las que fueron características del decenio de los setenta del siglo pasado. El problema hoy es el desplome de la economía y el desempleo, no la inflación, y ello hace urgente que el Banco Central aporte lo que le corresponde.

11) Debemos, desde ya, avanzar en la definición de un programa de recuperación de la economía, que se pondrá en marcha tan pronto como las condiciones sanitarias se hayan estabilizado. Este programa debe estar animado por un firme compromiso ambiental, y animado por un enfoque social y humano, orientado a garantizar condiciones de vida digna para toda la población. Un componente muy importante dentro de ese esfuerzo de recuperación, debe ser un programa de inversión pública muy ambicioso, el cual ha de reconocer varias fases, inclusive una, de corto plazo y fácil y rápida ejecución, planificada para la generación inmediata de muchos empleos, tanto directos como indirectos, incluyendo objetivos que, de forma expresa, favorezcan la incorporación de las mujeres y el beneficio de las regiones más empobrecidas y carenciadas de Costa Rica. En etapas posteriores, ese plan, aparte afirmar los esfuerzos de reactivación económica y creación de empleos, debe también contribuir a la consolidación de una economía de alta productividad, respetuosa con la naturaleza, que genere muchos empleos y que distribuya el ingreso y la riqueza de forma muy equitativa. Debemos concebir este programa como el inicio de un esfuerzo ineludible de refundación de la economía costarricense, sobre bases profundamente renovadas.

12) Debemos innovar en los mecanismos de financiamiento de ese programa de inversión pública. El recurso a financiamiento externo en condiciones blandas y de largo plazo, será una, entre algunas otras, de las opciones que debemos aprovechar. Apoyamos las negociaciones que su gobierno realiza con diversos organismos internacionales, pero advertimos que esas negociaciones deben enfatizar objetivos de reanimación de la economía y creación de empleos, bajo condiciones de equidad y justicia social. No caben aquí las agendas ideológicas orientadas a propiciar procesos de privatización, o inspiradas en criterios de austeridad fiscal, comprobadamente fallidos, todo lo cual resultaría, en este momento, por completo desatinado e impertinente.

13) La crisis dejará, inevitablemente, un déficit fiscal y una deuda pública más altas. Es tan inevitable como necesario. Ello hará necesario avanzar decididamente en la introducción de reformas progresivas a nuestro sistema tributario, y en un combate mucho más enérgico contra la evasión y la elusión. Con todo respeto, señor presidente, nos permitimos agregar lo siguiente: la forma más saludable y eficaz de lograr reducir el déficit y poner bajo control la deuda, es con base en una economía dinámica, que genere muchos buenos empleos. Para lograrlo, es importante olvidarse del fallido catecismo ortodoxo que insiste en la austeridad fiscal, y avanzar hacia un programa de recuperación económica vigoroso, tal cual aquí brevemente lo hemos pergeñado.

14) Es importante indicar, señor presidente, que en la economía no existe una única perspectiva teórica y epistémica. Todo lo contrario más bien: la economía es hoy una ciencia que se energiza y renueva a partir del debate amplio y pluralista. Cuando, por otra parte, ya desde la crisis financiera mundial y la Gran Recesión de 2007-2009, quedó muy claro que la versión ortodoxa tradicional de la economía, no solo carga gravísimos errores, sino que es claramente incapaz de articular ninguna respuesta creíble frente a las situaciones de crisis. En los difíciles momentos que hoy vivimos, ello nuevamente se pone de manifiesto: la ortodoxia económica, aun dominante en Costa Rica, se mantiene encapsulada dentro de los rígidos moldes teóricos y propositivos que le son característicos, al punto que ni siquiera capta que una situación excepcional como la actual, demanda por ello mismo respuestas excepcionales. Esa economía simplemente sigue aferrada a las fórmulas de siempre.

15) Finalmente, señor presidente, nos ponemos a sus órdenes, con el ánimo de contribuir, con espíritu patriótico y constructivo, y con la más amplia disposición al diálogo respetuoso, en la búsqueda de soluciones justas y equitativas, que también sean económicamente viables y eficaces. Lo que aquí hemos planteado, tan solo esboza algunas de nuestras ideas y propuestas. Con gusto querríamos ampliar ante usted nuestros puntos de vista, si usted nos concede la oportunidad y el honor de hacerlo.

Sin más por ahora, nos suscribimos ante usted, muy atenta y respetuosamente,

Ana Rosa Ruiz Fernández, economista, cédula 3-0248-0440, Instituto Tecnológico de Costa Rica / Red Feminista
Daniel Vartanian Alarcón, economista, cédula 8-0051-0962
Eduardo Rosales Blandino, administrador, cédula 1-0412-1404
Eugenio Trejos Benavides, cédula 9-0041-0880, profesor Instituto Tecnológico de Costa Rica
Fernando Rodríguez Garro, economista, cédula 4-0165-0895, académico Escuela de Economía, UNA
Greivin Salazar Álvarez, economista, cédula 1-0971-0643, Escuela de Economía, UNA
Henry Mora Jiménez, economista, cédula 1-0512-0542, catedrático UNA
Hugo Cascaste Micó, economista, cédula 6-0107-1240
Jorge Arturo Chaves Ortiz, economista, cédula 1-0413-0957, director Centro Dominico de Investigaciones (CEDI) / UNA
Jorge Andrey Valenciano Salazar, economista, cédula 2-0542-0447, Escuela de Economía, UNA
Luis Carlos Olivares Martínez, economista, cédula 1-1445-0826, Instituto Centroamericano de Gobernabilidad
Luis Paulino Vargas Solís, economista, cédula 2-0327-0373, director Centro de Investigación en Cultura y Desarrollo (CICDE-UNED)
María Leonela Artavia Jiménez, cédula 1-1444-0882, Investigadora Centro Dominico de Investigación (CEDI) / Académica Escuela de Economía, UNA
Mario Devandas Brenes, economista, cédula 1-0342-0692, directivo Caja Costarricense del Seguro Social
Martín Gerardo Murillo Córdoba, economista, cédula 1-0498-0565, profesor UNED / Consultor
Osvaldo Ureña Jiménez, economista, cédula 1-1307-0662
Pablo Abarca González, economista, cédula 1-1452-0672
René Fonseca Cortés, administrador, cédula 9-0110-0864
Rosberly Rojas Campos, economista, cédula 2-0454-0781, Investigadora UNED
Roxana Morales Ramos, economista, cédula 1-1167-0990, Escuela de Economía, UNA
Welmer Ramos González, economista, cédula 5-0191-0924, diputado

UCR aprueba normativa contra la discriminación

Zaida Siles Rojas, Periodista, UCR

Cualquier persona de la comunidad universitaria que tenga conocimiento de un acto discriminatorio tendrá la potestad de denunciarlo ante la Comisión Institucional Contra la Discriminación. (Foto: Andrea Jiménez).

La Universidad de Costa Rica (UCR) cuenta ya con un reglamento para la prevención y sanción de toda forma de discriminación dentro de la comunidad universitaria.

La nueva normativa fue aprobada por el Consejo Universitario el pasado 16 de abril y permitirá cumplir con las políticas institucionales ya existentes en este campo, así como con la declaratoria emitida por el propio Órgano Colegiado, desde el 2011, para que esta casa de estudios superiores fuera un espacio libre de discriminación.

La iniciativa fue promovida y respaldada por diferentes representaciones estudiantiles ante el Consejo Universitario, con el propósito de erradicar las conductas discriminatorias y asegurar el cumplimiento de los derechos humanos en la UCR. El análisis estuvo a cargo de la Comisión de Administración Universitaria y Cultura Organizacional.

El reglamento, publicado en el Alcance a La Gaceta Universitaria 15-2020, tipifica las conductas y situaciones que se puedan presentar en la comunidad universitaria sobre esta materia, al tiempo que regula el procedimiento para atender las denuncias, labor que estará a cargo de la Comisión Institucional Contra la Discriminación (CICDI), la cual también deberá promover medidas preventivas al respecto.

Esta comisión estará conformada por representantes de cada uno de los estamentos de la comunidad universitaria (estudiantil, docente y administrativo), una persona en representación del Centro de Investigación en Estudios de la Mujer (CIEM) y otra de la Comisión Institucional en Materia de Discapacidad (CIMAD).

De acuerdo con el reglamento, será considerado como discriminación todo acto u omisión que lesione o interrumpa, negativamente, las oportunidades o el ejercicio de derechos humanos, al igual que cualquier tratamiento injusto que afecte el estado general de bienestar de un grupo o una persona, por origen étnico, nacionalidad, condición de salud, discapacidad, embarazo, estado civil, ciudadanía, cultura, condición migratoria, sexo, género o identidad de género, características genéticas, parentesco, edad, religión, orientación sexual, opinión o participación política, afiliación gremial, origen social y situación económica, o cualquier otra que socave el carácter y los propósitos de la Universidad de Costa Rica.

Como parte de las medidas preventivas para asegurar un entorno libre de discriminación, la normativa establece como responsabilidad de la Administración de la UCR velar porque en todo proceso de contratación se incluyan cláusulas que aludan a la obligatoriedad de acoger lo dispuesto en este reglamento.

 

Información de Consejo Universitario, UCR.

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Webinar gratuito: Teletrabajo, la experiencia de la UNED

Webinar gratuito
Teletrabajo: la experiencia de la UNED
Fecha: martes 21 de abril
Hora: 1:30 p.m.
Modalidad: Online
$Sin cargo

Cuando la pandemia del COVID-19 obligó al mundo entero a trabajar a distancia o a teletrabajar, se dio la encrucijada por la que estamos atravesando, es por esto que cabe preguntarse si cualquier organización podría habilitar esta modalidad.

La Universidad Estatal a Distancia (UNED) de Costa Rica, con más de 10 años de experiencia en el teletrabajo, desea compartirles parte de su conocimiento:

  1. ¿Cómo se implementó el teletrabajo?, principales retos y desafíos.
  2. ¿Qué hacer cuando se presentan eventualidades?, aplicación de planes de contingencia.
  3. Recomendaciones para jefaturas y para teletrabajadores.

A cargo de: Adriana Oviedo Vega. Máster en Propiedad Intelectual. Licenciada en Comunicación de Masas. Coordinadora del Programa de Teletrabajo de la Universidad Estatal a Distancia.

Una producción del Programa de Teletrabajo de la Vicerrectoría de Planificación y del Área de Comunicación y Tecnología, de la Dirección de Extensión Universitaria https://www.uned.ac.cr/viplan/index.php/teletrabajo

 

Imagen de portada tomada de https://www.panoramadigital.co.cr/

Enviado por MSc. Martha Verónica Herrera Pérez.

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UNA le enseña a variar la rutina durante cuarentena

La cuarentena mundial producto de la pandemia generada por el Covid-19 tomó a la humanidad por sorpresa y sobre todo un sector importante de la sociedad ajena al aislamiento social y acostumbrada al diario ajetreo. En general, este tiempo no ha sido fácil, el estrés y la ansiedad ocasionado por esta crisis está afectando a las personas anímica, física y psicológicamente.

Por esa razón el programa Ambientes de Trabajo Saludables (ATS) de la Universidad Nacional (UNA), elaboró un cronograma de actividades para que usted y su familia disminuyan los niveles de estrés, ansiedad y pánico, a través del ejercicio y terapias alternativas. Pero sobre todo que durante los días de cuarentena que aún restan, las personas en sus hogares puedan realizar una rutina lo más variada posible.

Gustavo Rivera coordinador del programa ATS-UNA indicó que el fin primordial de ATS con la elaboración de una parrilla de actividades variadas durante el confinamiento por el Covid-19, es prevenir y hasta cierto punto evitar lo que sucede en países europeos, en donde el estrés y la ansiedad está llevando a las personas a padecer diferentes tipos de cáncer, desarrollar problemas cardiovasculares hasta el punto de que algunas personas han atentado contra su vida.

Rivera comentó que dicho plan de salud integral, elaborado con criterio científico y académico por promotores de salud que conforman el programa ATS-UNA, va más allá de la comunidad universitaria, dado que gracias a sus redes sociales se pudo extender a la población nacional e internacional que lo requiera.

Este plan de actividades diario involucra infografías con temas de salud general y de prevención, sesiones de baile, yoga, intervalos, baile aerobic y pilates. También, entrenamiento en suspensión, fortalecimiento de la zona lumbar, salud postural y entrenamiento con implementos caseros y culmina con un eje de salud integral que ofrece cada día de la semana cocina saludable, arteterapia, plantas medicinales, sobre todo aquellas para el buen dormir, digestivas y tratamiento del sistema nervioso central, técnicas anti-estrés y ocio en familia.

Si está interesado en romper con la rutina de la cuarentena puede visitar el canal de YouTube http://www.youtube.com/c/ATSUNActívateya

***Mayor información con: Gustavo Rivera: Coordinador de ATS-UNA (8998-3609).

 

Enviado por UNA Comunicación.

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UCR, la reinvención: una constante a 52 años de la regionalización universitaria

A sus ocho décadas de fundación, la Universidad de Costa Rica no podría llamarse como tal si no tuviera, realmente, presencia activa en todo el país. ‘Universidad’, como su palabra lo indica, se refiere a un carácter universal, de alcance para todas y todos. Del latín universitās magistrōrum et scholārium, en su sentido moderno denota un cuerpo dedicado a la enseñanza y a la educación. ‘De Costa Rica’, manifiesta su carácter de pertenencia: por ello no nos cansaremos de repetirlo, que la Universidad de Costa Rica es de todas y todos los costarricenses.

En este sentido, no podríamos concebir a nuestra institución si no tuviera consolidado su carácter regional a lo largo de 52 años. La UCR no sería la misma si, durante la mayor parte de su vida institucional, no hubiera hecho los esfuerzos activos que en efecto realizó por alcanzar a todas las regiones en sus iniciativas de docencia, investigación y acción social. Nuestro país, si bien pequeño, es abundante y diverso en su cultura; en esta riqueza recae el fundamento de la expansión del alma máter, puesto que, al no concebirse como una institución aislada ni unilateral, el intercambio que surge tras la presencia regional enriquece enormemente el quehacer universitario.

El círculo virtuoso de la regionalización es el que nos ha impulsado a responder a las ilusiones de una universidad que, a su vez, fortalece y es fortalecida por las comunidades en las que se inscribe.

Actualmente, estamos en una situación en la que nuestro país y la comunidad internacional nos demandan acciones preventivas que pueden salvar vidas, desde el simple acto cotidiano de lavar nuestras manos. Acto sencillo y, a la vez, poderoso pero que se centra particularmente en la resonancia que pueden tener acciones individuales con alcance colectivo, y de cómo se nutren de ellas esa colectividad.

La regionalización es un tema medular en el proceso democratizador y humanístico de nuestra alma máter: gracias a ella, la sociedad costarricense se ha visto beneficiada de múltiples maneras, que han impactado cuantitativa y cualitativamente en la calidad de vida de las comunidades.

Ochenta años después de su fundación, reconocemos que nuestra institución es un ejemplo de constante reinvención: pues, la dinámica social no se detiene mientras buscamos los mejores métodos de enseñanza o las innovaciones que resuelvan los mayores problemas. La vida sigue, y no podemos dejar que una organización como la nuestra se estanque en rutinas que, además, terminen por hacerle perder su rumbo.

Del mismo modo, la reinvención constante es algo a lo que todos estamos llamados, por el compromiso que liga nuestra Institución con la sociedad con la que convivimos. Las sedes regionales son un vivo ejemplo de ello: en su seno radica una profunda alianza con su comunidad, y en el corazón de esa relación se encuentra la dinámica siempre cambiante de la búsqueda del desarrollo anhelado y el bienestar común a su población.

Fuera de eso, cada región es diferente, y con ello cada prioridad es distinta; inclusive, lo que sirve para una puede no servir para la otra. Sin embargo, aplicando la misma solidaridad que estamos usando en este momento, en cada una de nuestras acciones cotidianas y colectivas ante la pandemia que nos acecha, de la misma manera podemos ser solidarios en acciones individuales y grupales para ayudar a los demás crecer.

Así, en cuánto cada una de las sedes y recintos que conforman nuestra universidad sean un colectivo de personas con intereses, anhelos y objetivos diferentes, estaremos unidos entre sí por el hilo que ata al tejido social de nuestra gran universidad. La regionalización es indispensable para convertir la educación en la base para que Costa Rica, con su diversidad étnica y cultural, alcance un desarrollo integral que se traduzca en una mejor calidad de vida para todos sus habitantes. Del mismo modo, cada uno de nosotros puede circunscribirse a esta gran meta común, para asegurar que el camino que seguimos en efecto responda al que nuestra comunidad universitaria y nacional han establecido.

Es un orgullo para nuestra Universidad caminar a lo largo de 52 años por el sendero de la Regionalización. El proceso de mejora y crecimiento de infraestructura de los años recientes es muestra de ese compromiso al cual no tenemos miedo, y es evidencia hacia la comunidad que nos rodea que la Universidad de Costa Rica está enfocada en hacer de su oferta académica un sinónimo de oportunidades para los jóvenes de cada región. A todas aquellas personas que son aliadas de nuestra universidad en en cada Sede y Recinto, les aseguro que este compromiso universitario está alineado con los objetivos de desarrollo del país, y que ciertamente responde a un vínculo muy cercano con todas y todos.

Nuestra comunidad universitaria desea que la regionalización cumpla, cada vez más, un papel decisivo en el desarrollo local, que se articule en torno a un proyecto de país consciente de su diversidad, que contribuya a eliminar desigualdades y a promover la equidad y la justicia social. Pero esto no podemos hacerlo solos, pues el elemento fundamental es, precisamente, el apoyo local.

A la comunidad universitaria hago un llamado a reinventarse constantemente, sin miedo al cambio. Su accionar individual repercutirá en su desempeño colectivo, y con ello se nutrirá este compromiso, cada vez más vigente, por estar presentes en cada región del país. Donde la búsqueda de la reinvención sea parte del constante movimiento de la Universidad de Costa Rica por contribuir con el desarrollo local y, simultáneamente, descentralizar y democratizar el conocimiento.

Dr. Henning Jensen Pennington
Rector

UNA lanza campaña de recolección de víveres para estudiantes en mayor vulnerabilidad

La campaña “UNA Costa Rica Solidaria” arrancó el viernes 17 de abril de 2020 a partir de las 9 a.m., en el Campus Omar Dengo de la UNA, en Heredia, con la recolección de víveres para solventar las necesidades básicas de estudiantes en mayor vulnerabilidad, ante los efectos socioeconómicos de la emergencia por el Covid-19.

Solventar las necesidades básicas del estudiantado de la Universidad Nacional (UNA) que se encuentra en una situación de vulnerabilidad significativa ante los efectos socioeconómicos de la pandemia del Covid-19, es el objetivo prioritario de la campaña “UNA Costa Rica Solidaria”, cuya fase de recolección de víveres arranca este viernes 17 de abril a partir de las 9 a.m., en el Campus Omar Dengo, en Heredia.

Para la recolección de víveres, que se extenderá hasta el miércoles 22 de abril en horario de 8 a.m. a 4:30 p.m. (con excepción del domingo 19), se contará con un centro de acopio ubicado en el parqueo del edificio de Vicerrectorías y del Centro de Estudios Generales, donde se cumplirá con todas las medidas sanitarias establecidas en el protocolo del Ministerio de Salud Pública.

Las personas de la comunidad universitaria interesadas en aportar a esta iniciativa también pueden escribir al correo oficial de la campaña unacrsolidaria@una.cr e indicar la dirección de su hogar para que se realice el retiro de su donación de víveres.

Se insta a donar con prioridad los siguientes alimentos: arroz, frijoles, lentejas / garbanzos, azúcar, café, leche en polvo o líquida de larga duración, sal, sopas, aceite de soya, harina, masa, atún, sardinas, espagueti, avena, salsa de tomate, caja de galletas y verduras (papas, yuca, camote).

Además, artículos de limpieza personal y del hogar como pasta dental, jabón de baño jabón líquido, detergente, desinfectante, cloro, lavaplatos, papel higiénico, alcohol en gel, bolsas para basura, así como toallas sanitarias y pañales desechables para bebé y personas adultas mayores.

La fase de distribución de víveres a los hogares de estudiantes de la UNA en condición de vulnerabilidad económica significativa se ha programado para el periodo entre el 20 de abril y el 8 de mayo próximo y se hará con base en información de la Vicerrectoría de Vida Estudiantil y del Departamento de Registro.

“Motivamos a toda la familia universitaria a unirse a esta iniciativa institucional, que marca el sentir solidario de la Universidad Nacional para brindar a nuestros estudiantes y a Costa Rica en general, UNA mano solidaria y UNA ayuda necesaria”, expresaron Yadira Cerdas y Susana Ruiz, vicerrectoras de Extensión y de Vida Estudiantil, respectivamente, instancias organizadoras de esta campaña.

Se coordina con las autoridades universitarias de las sedes y sección regional, para impulsar esta misma campaña en los campus regionales de la Universidad.

***Mayores detalles con Esteban Araya, coordinador general campaña “UNA Costa Rica Solidaria”, al 8992-9874 o con periodista Oficina de Comunicación 8334-4150.

 

Imagen tomada de https://vallartaindependiente.com/

Enviado por UNA Comunicación.

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