Destitución de Álvaro Ramos: acto fallido de provocación política y error que no tiene marcha atrás

Orlando Barrantes Cartín

Fuente: socialism.com

En realidad, quienes hagan la lectura de que la destitución de Álvaro Ramos es un acto fallido de provocación política del presidente Chaves están en lo correcto.

De paso miles de trabajadores de la CCSS y su Junta Directiva, muchos de los cuales votaron por él, ya saben con certeza que tienen en frente a un presidente de la república enemigo de la CCSS.

Puede ser que Chaves haya cometido su primer y peor error en estos cuatro años. Y no puede echar para atrás.

Los que han ejercido mandos de poder saben que, en la circunstancia de un gobierno joven como el de Chaves, lo prudente es arreglar con todos los que se pueda, porque cuatro años se hacen muuuy largos en política. Rodrigo Chaves se echó encima, -la verdad sin necesidad-, al sector salud. Y los demás empleados públicos están echando para su saco.

A Chávez probablemente le esté pasando lo de aquel vecino que se pegó la lotería y no sabe invertir bien. Ganar el premio mayor fue su perdición, no su bendición.

Chávez es un megalómano, un engreído, que cree que todo el mundo debe acatar sus órdenes sin chistar y que haber tenido el 90% de aprobación de la opinión pública le da patente de corso.

Nadie le ha dicho, porque le temen, no porque lo respetan, que el favor de la opinión pública está pegado con agua, no con goma loca.

Acabo de leer el comunicado de Casa Presidencial donde anuncian y explican el motivo del corte de cabeza de don Álvaro. Me parece, por su estilo, que lo redactó el propio Chaves pues presenta el despido como hago natural, frío. Muy rápido las redes sociales han explotado y no precisamente para seguirle aplaudiendo como foca, que ha sido lo cotidiano.

Estamos viendo que Chávez está sin Congreso, lo hemos venido diciendo, y eso es debilidad. Doña Pilar, la única diputada con quien realmente cuenta, se ve cada vez más cansada, menos beligerante.

Se siente fuerte el presidente por ser hijo protegido del FMI y el BM. Pero, cuidado, en su momento podría ser extrema debilidad.

El acto bravucón del despido de don Álvaro le va a empezar a mostrar al presidente Chaves el país que no conoce.