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Etiqueta: china

Tianxia: Un concepto chino para la gobernanza global

Mauricio Ramírez Núñez
Académico

En la antigua China, el concepto de «Tianxia» (天下) desempeñaba un papel central en la concepción de la gobernanza y las relaciones internacionales. Literalmente traducido como «todo bajo el cielo», el término Tianxia representa una visión de un mundo unificado y armonioso, donde todas las naciones y culturas coexisten en equilibrio y prosperidad. La idea de Tianxia se basa en la creencia de que existe un orden cósmico en el universo y que los gobernantes tienen la responsabilidad de gobernar con sabiduría y benevolencia para mantener este orden. Según esta filosofía, el emperador chino era el gobernante supremo, a quien se le atribuía el Mandato del Cielo, y su misión era garantizar la paz y la prosperidad tanto dentro de las fronteras chinas como en las relaciones con otros estados.

Dicho concepto fue creado durante la Dinastía Zhou hace cuatro mil años, el filósofo chino Zhao Tingyang afirma que la política cuenta con dos puntos de partida para la formación de sus genes; las polis griegas que dieron lugar a la política estatal y el sistema Tianxia, que dio lugar a la idea de una política mundial. En el contexto de Tianxia, la armonía y la estabilidad se lograban a través del establecimiento de una red de relaciones mutuamente beneficiosas y respetuosas entre las naciones. En lugar de buscar la dominación o la conquista, la idea era que los gobernantes debían fomentar la cooperación, el comercio y la diplomacia para mantener el equilibrio en el mundo bajo aquella vieja enseñanza del maestro Confucio de que la virtud perdura y la fuerza es pasajera. En la práctica, esto significaba que China buscaba establecer alianzas y relaciones comerciales con estados vecinos y lejanos, basadas en principios de reciprocidad y beneficio mutuo. Los intercambios culturales, comerciales y tecnológicos eran valorados y se promovía la coexistencia pacífica de diversas culturas y sistemas políticos ya que el orden terrenal debe replicar el orden del cielo, el cual es armonioso y no excluye a nadie.

El concepto de Tianxia no se limitaba únicamente a la gobernanza china, sino que también abarcaba la interacción con los estados extranjeros. Los misioneros, diplomáticos y comerciantes chinos eran enviados a otros países como representantes de la civilización china, así como para establecer relaciones amistosas y de cooperación. Este enfoque pacífico y respetuoso hacia las relaciones internacionales se diferenciaba de la visión occidental de conquista y dominación. Desde esta perspectiva filosófica, el dominio por la fuerza de las armas y la conquista violenta no es política sino mero dominio. Para el pensamiento político tradicional chino la verdadera política es hacer de la colaboración universal y de la vida común un arte. A medida que el mundo moderno ha evolucionado y las estructuras de poder y gobernanza han cambiado, el concepto de Tianxia ha adquirido nuevas interpretaciones y significados. En el siglo XXI, algunos académicos chinos han propuesto una visión de Tianxia como un modelo de gobernanza global inclusivo, basado en la cooperación y el respeto mutuo entre las naciones.

Esta visión contemporánea de Tianxia destaca la importancia de la colaboración global para abordar los desafíos comunes, como el cambio climático, la pobreza, los conflictos y las desigualdades. En lugar de un sistema de dominación unipolar o bipolar, se aboga por una comunidad global interconectada (multipolar) donde todas las naciones tengan voz y participen en la toma de decisiones. Este enfoque de Tianxia implica una comprensión más profunda de las interdependencias y la necesidad de buscar soluciones colectivas a los problemas globales. En lugar de imponer un sistema de valores o ideologías particulares, se busca fomentar el diálogo y el entendimiento entre diferentes culturas y perspectivas para encontrar soluciones inclusivas y sostenibles.

En un mundo cada vez más interdependiente, el concepto de Tianxia nos invita a reflexionar sobre la importancia de superar las barreras y divisiones para construir una comunidad de futuro compartido, como lo ha llamado el presidente Xi Jinping. La interdependencia económica, la migración, las amenazas transnacionales y los desafíos medioambientales requieren una respuesta conjunta y coordinada. La visión de Tianxia como un modelo de gobernanza global busca promover la equidad, la justicia y la cooperación entre todas las naciones, independientemente de su tamaño o poder económico. Se trata de una forma de pensar en la que los intereses nacionales se entrelazan con los intereses globales, reconociendo que solo a través de la colaboración y el respeto mutuo podremos abordar los problemas y aprovechar las oportunidades del siglo XXI.

Además, el concepto de Tianxia también nos recuerda la importancia de la responsabilidad individual y colectiva en la construcción de un mundo mejor. Cada uno de nosotros, como ciudadanos del mundo (entendiendo este término no desde una perspectiva globalista occidental), tiene un papel que desempeñar en la promoción de la armonía, la justicia y la sostenibilidad. Desde nuestras acciones cotidianas hasta nuestro compromiso con las políticas y la participación ciudadana, podemos contribuir a la construcción de un orden mundial más justo y equitativo.

Sin embargo, también es importante reconocer que la implementación práctica de la visión de Tianxia presenta desafíos y obstáculos significativos. Las diferencias culturales, políticas y económicas pueden dificultar la construcción de consensos y la promoción de la cooperación global. Además, el equilibrio entre la soberanía nacional y la cooperación internacional plantea interrogantes sobre cómo encontrar un terreno común sin socavar la diversidad y la identidad cultural de las naciones, tal como lo hemos presenciado bajo el modelo de globalización neoliberal impuesto por occidente. A pesar de estos desafíos, el concepto de Tianxia nos invita a reflexionar sobre el tipo de mundo en el que queremos vivir y el papel que desempeñamos en su construcción. Promover un enfoque de gobernanza global inclusivo y basado en la cooperación y el respeto mutuo es fundamental para abordar los desafíos globales y crear un futuro sostenible.

En última instancia, el concepto de Tianxia nos recuerda que estamos interconectados y que nuestras acciones individuales y colectivas tienen un impacto en el mundo en el que vivimos. Al adoptar una visión más amplia y abrazar los valores de equidad, justicia y respeto mutuo, podemos trabajar juntos para construir un orden mundial más armonioso y próspero, donde todas las naciones y culturas puedan coexistir en paz y colaboración.

¿Prepara Estados Unidos de América una revolución de colores en Pakistán?

German Gorraiz López

Germán Gorraiz López- Analista

La Organización de Cooperación de Shangái (OCS), fue fundada en 2001 por los Cinco de Shanghai (China, Rusia, Kazajistán, Kirgistán, Tajikistán) a los que se agregaron posteriormente Uzbekistán, India y Pakistán sería junto con los países del ALBA e Irán el núcleo duro de la resistencia a la hegemonía mundial de Estados Unidos y Gran Bretaña.

En consecuencia, el objetivo confeso de EEUU sería dinamitar dicha organización teniendo a Baluchistán, Cachemira y Xinjiang como escenarios para sus operaciones con el objetivo confeso de implementar el caos constructivo siguiendo la estrategia brzezinskiniana del “choque de civilizaciones”.

Dicha doctrina consiste en lograr la confrontación de China con el Islam (cerca de 1.500 millones de seguidores) así como secar sus fuentes de petróleo de los países islámicos del Asia Central para lograr la total rusodependencia energética china y en una fase posterior acabar enfrentándolas entre sí y finalmente someterlas e implementar el nuevo orden mundial bajo la égida anglo-judío-estadounidense.

China y la diversificación de sus fuentes energéticas

Rusia y China sellaron un estratosférico contrato petrolero que se convierte en uno de los mayores de la historia de la industria energética por el que la empresa rusa Rosneft, (la mayor petrolera del país), suministrará petróleo al gigante asiático durante 25 años por valor de 270.000 millones de dólares (unos 205.000 millones de euros). Ello, aunado con el megacontrato gasístico firmado por la rusa Gazprom y la china CNPC por el que Rusia suministrará al país asiático 38.000 milones de metros cúbicos de gas natural por un monto aproximado de 400.000 millones $ y con una vigencia de 30 años a través del gaseoducto Sila Sibiri (La Fuerza de Siberia).

Ello sentaría las bases económicas de la Unión Euro-Asiática que inició su singladura el 1 de enero del 2015 como alternativa económica y militar al proyecto de EEUU de crear una Asociación Transpacífico (TPP por sus siglas en inglés).

Sin embargo, en un intento de evitar la rusodependencia energética, China estaría construyendo una extensa red portuaria, que incluiría puertos, bases y estaciones de observación en Sri Lanka, Bangladesh y Birmania y del que sería paradigma, el puerto estratégico en Pakistán, Gwadar, (la “garganta” del Golfo Pérsico), a 72 kilómetros de la frontera con Irán y a unos 400 kilómetros del más importante corredor de transporte de petróleo y muy cerca del estratégico estrecho de Ormuz.

El puerto fue construido y financiado por China y es operado por la empresa estatal China Overseas Port Holding Company (COPHC), pues la región circundante al puerto de Gwadar, contiene dos tercios de las reservas mundiales de petróleo y por allí pasa el 30 por ciento del petróleo del mundo y el 80 por ciento del que recibe China y está en la ruta más corta hacia Asia (Ruta de la Seda), lo que sería un misil en la línea de flotación de la geopolítica global de EEUU que busca secar las fuentes energéticas de China en el Asia Central.

¿Revolución de colores en Pakistán?

El Presidente Biden declaró durante un acto del Comité de Campaña Demócrata, cuya transcripción ha publicado la Casa Blanca, que «Pakistán puede ser una de las naciones más peligrosas del mundo debido a que tiene armas nucleares y ninguna cohesión».

Por su parte, el primer ministro pakistaní Shehbaz Sharif,en un comunicado recogido por la cadena Geo TV expresó su rechazo a las palabras de Biden indicando que «Pakistán rechaza las declaraciones que supuestamente ha hecho el presidente estadounidense, que son incorrectas factualmente e inducen a error», declaraciones que habrían escenificado la desafección hacia EEUU del actual Gobierno pakistaní que tendrá como efecto colateral un posterior estrechamiento de las relaciones con China.

El peligroso acercamiento de Pakistán a China habría acelerado la doctrina del Pentágono de lograr la balcanización de Pakistán y habría fomentado el movimiento de independencia en la provincia de Baluchistán donde se ubica el estratégico puerto de Gwadar con el objetivo confeso de hacer inviable el proyecto estrella de China, la “Iniciativa del Cinturón y la Ruta de la Seda”.

Sin embargo, dado el fracaso de la insurgencia en Baluchistán, EEUU procederá a la implementación de una revolución de colores contra el actual Gobierno de Sharif tutelado por el ejército, verdadero poder en la sombra.

Así, la CIA habría aprovechado el ingreso en prisión preventiva de ocho días del ex primer ministro Imran Khan acusado de un presunto delito de corrupción, conocido como el Qadir Trust», para teledirigir las protestas de los seguidores de su partido, el PTI, la mayor fuerza política de Pakistán y los disturbios se han concentrado en la provincia oriental de Punjab, la más poblada e industrializada del país, donde el Ejército se ha desplegado para controlar a los manifestantes con el resultado de más de mil detenidos e incontables heridos.

El objetivo de dicha revolución de colores sería provocar la intervención del Ejército y desatar una oleada de represión y muertes, con lo que se podría producir un cisma en el monolítico establishment o estado profundo pakistaní, integrado por las fuerzas armadas, la inteligencia dirigida por la Agencia Inter-Services intelligence, la temida ISI, así como funcionarios gubernamentales y grupos paramilitares.

Así, la CIA intentará servirse de una cruenta represión para provocar un golpe de mano dentro del estamento militar por parte de los generales partidarios de establecer relaciones con EEUU quienes tras un interregno presidido por militares, implementarían un Gobierno civil presidido por Imran Khan que gravitaría en la órbita de EEUU. Dicho Gobierno estaría tutelado por el Ejército y EEUU lograría que Pakistán retorne a la senda de las seudo democracias tuteladas por el «amigo americano» para en una fase posterior, lograr la confrontación de China con el Islam (cerca de 1.500 millones de seguidores) así como secar sus fuentes de petróleo de los países islámicos del Asia Central.

Replanteamiento en los elementos para el funcionamiento de un nuevo orden mundial. La actual hegemonía USA/G7/OTAN

Edgar Chacón Morales

Edgar Chacón Morales
Abril, 2023

El dólar/USA, en el control de la economía mundial

¿Por qué en los movimientos para un nuevo orden económico mundial, de manera paulatina será substituido el dólar?

Actualmente Estados Unidos ejerce un control de la economía mundial utilizando el dólar y el Sistema SWIFT (Society for Worldwide Interbank Financial Telecomunication).

¿Cómo funciona este mecanismo? Un ejemplo básico:

La empresa “a” debe hacerle un pago a la empresa “f”, por una transacción comercial. Entonces, la empresa “a” debe hacer un depósito, en su moneda local, en el banco “b”, que está en su país y debe tener una cuenta en dólares; este banco “b” debe hacer ese depósito en el banco “c” que está en Estados Unidos; aquí hubo una conversión de moneda local a dólares (lo que debe implicar una comisión, que recauda el SWIFT); éste banco “c”, hace un depósito en el banco”d”, que está también en Estados Unidos, y a su vez, debe hacer el depósito en dólares en el banco “e”, que está en el país de la empresa “f”, aquí hubo una conversión de dólares a moneda local (lo que debe implicar otra comisión, que también recauda el SWIFT); finalmente, éste banco “e”, le hace el pago a la empresa “f”, en su moneda local. (Finanzas para todos).

Desde que la empresa “a”, hace su depósito, hasta que la empresa “f” recibe su pago, ambas en monedas locales, hubo un paso de los fondos por los cuatro bancos involucrados, los que hacen las respectivas transacciones entre monedas locales y dólares.

Todo este trabajo, no es gratuito y debe implicar una recaudación de dinero para Estados Unidos, país que controla el Sistema.

Desde la compra de una cantidad de dólares, que una persona hace porque va a viajar al exterior, hasta las más grandes transacciones comerciales y financieras, representan para Estados Unidos, un aporte de dinero.

En el mundo, entes privados y públicos realizan miles de transacciones a diario, tanto por comercio de mercancías como materias primas minerales, vegetales, animales, alimentos, combustibles; así como transacciones financieras, por cifras que van desde unas muy pequeñas, hasta sumas muy grandes.

Estas transacciones significan billones de dólares, que terminan beneficiando a la economía de Estados Unidos, vía imposición del dólar y el Sistema SWIFT.

Esto contribuye a que, Estados Unidos sea el país con el producto interno bruto más grande del mundo con 25.04 billones de dólares.

Además, el dólar ha sido moneda de reserva mundial, durante mucho tiempo, prácticamente desde la segunda guerra mundial, de manera que casi todos los países deben tenerla, para comprar y vender sus mercancías, lo que sigue aumentando su valor y le ha significado grandes ganancias a la economía estadounidense.

En esa posición de control y dominio, Estados Unidos/G7/OTAN han impuesto su hegemonía en el mundo, con chantajes, amenazas y hechos. En momentos anteriores, se ha hablado incluso de “la diplomacia del dólar”.

En este marco de asuntos, se han cometido abusos, como la retención de 350,000 millones de dólares a la Federación Rusa y también la retención de 1,000 millones de dólares a Venezuela por parte del Reino Unido.

A este orden, también pertenecen las sanciones impuestas a la Federación Rusa, para entorpecer su comercio exterior, por la guerra que USA/G7/OTAN impulsa en Ucrania.

En relación con esto, el presidente Lula da Silva comparte la siguiente reflexión: “yo todas las noches me pregunto: ¿por qué todos los países estamos obligados a hacer nuestro comercio, respaldando nuestras transacciones en dólares?; ¿por qué no podemos realizar nuestro comercio respaldado en nuestras monedas?”.

También Lula comparte: “Nadie le puede prohibir a Brasil acercarse a China, para eso somos un país libre, para eso somos un país democrático y no vamos a permitir que nadie nos diga qué podemos hacer y qué no…Brasil quiere que la relación trascienda más allá de lo comercial…”. Ante esto el presidente chino dijo: “Ambas naciones comparten muchos intereses y las relaciones serán claves para la paz, la estabilidad y la prosperidad mundiales”. (Jesús López)

Movimientos geopolíticos diplomáticos mundiales

Como parte de todos estos movimientos mundiales, en este caso diplomáticos, el canciller de la Federación Rusa, Sergei Lavrov, realizó una gira por América Latina, en días recién pasados, incluyendo a Brasil, Venezuela, Cuba y Nicaragua.

También, la generala Laura Richardson, quien está al frente del Comando sur de Estados Unidos, realizó una gira por América Latina, que incluyó Argentina y Chile y contempla motivos como el triángulo del litio y aspectos de seguridad nacional y estratégica de Estados Unidos, de cara a las actividades de la República Popular China y la Federación Rusa, en la Región.

Cabe recordar las palabras de Laura Richardson en días pasados en el Atlantic Council, en cuanto a la pretensión de las riquezas de América Latina y las palabras amenazantes de la representante republicana María Elvira Salazar, sobre Argentina.

Sobre el escenario económico mundial, en el corto plazo

En días inmediatos pasados, la empresa mundial de información financiera Bloomberg L. P. (Bloomberg fue creada por el ex alcalde de New York, Michael Bloomberg, en el año 1981), publicó los siguientes datos sobre la economía mundial, para los siguiente 5 años, ubicando las primeras 14 economías del mundo, 2023-2028:

China hará un aporte al producto bruto mundial, del 22,6%; India del 12,9%; Estados Unidos del 11,3%; Indonesia del 3,6%; Alemania del 2.1%; Turkiye del 2.1%; Japón del 1,8%; Brasil del 1,7%; Egipto del 1,7%; La Federación Rusa del 1,6%; Bangladesh del 1,6%; Viet Nam del 1,6%; Reino Unido del 1,5%; y Francia del 1.5% .

Por país, los datos son claros, nada más destacar que China será el primer lugar, India el segundo, relegando a Estados Unidos al tercero (Canadá e Italia, miembros del G7, ni siquiera aparecen en esta clasificación). Agregar también que países como Bangladesh y Vietnam, sobrepasan a miembros del G7, como el Reino Unido y Francia.

Por bloques o agrupaciones:

Los BRICS, representan el 38,8; el G7, el 18,2; la Unión Europea, sólo el 3,6; Europa, el 8,8, sumándole el 1,6 de la Federación Rusa.

Es de destacar también que el aporte de los países BRICS, es más del doble que el aporte del G7.

Este es un panorama fundamentalmente económico, y una pincelada del panorama político/diplomático. Veremos el panorama político/militar.

En cuanto al panorama propagandístico, Estados unidos ya ha emitido opiniones como las siguientes: “… Brasil está repitiendo como un loro la propaganda rusa y la china también…”. John Kirby, portavoz del Consejo de Seguridad Nacional. Así también: “EE. UU. Critica a Brasil. Casa Blanca llama “Borrego” a Lula da Silva”. (Gaby López).

Rescato lo que a mi juicio compete al ámbito ético/político: mientras que Dilma Rousseff, fue condenada siguiendo la vía del “lawfare”, por los países que ejercen políticas neoliberales, incluido el G7, los países BRICS, la reivindican poniéndola al frente del Banco de la agrupación.

De alguna manera, en lo que respecta al “poder simbólico”, se miden fuerzas y se blanden y concretan cuotas de poder.

En lo que respecta a poblaciones que habitan determinadas regiones del mundo, en lo que algunos llaman “El Sur Global”, se encuentra América Latina con sus grandes poblaciones que incluyen indios, morenos, parte de “los vencidos” y además católicos; y en el mundo anglosajón, los WASP (white, anglosaxon and protestant); cada cual, con sus respectivas culturas, valores, distintos aprecios por la naturaleza y la convivencia con ella, las relaciones entre humanos y el aprecio por la vida.

Una historia de papel

Manuel Delgado-Cascante

 Más que bisiesto y más aún que un año de jubileo, el 2020 estuvo iluminado por un hálito mágico: en solo su mes de junio, los alquimistas del tesoro de Estado Unidos imprimieron más dólares que en los 200 años transcurridos desde la Independencia de la Nación. El país brilló ese junio igual que un país de las Mil y una Noches o de una novela de Rushdie. Imagínense a ese monstruo de mil gargantas tragando papel impreso y esas máquinas llevadas al rojo vivo en alucinante producción que parecía no acabar jamás. Nunca había sido el capitalismo tan eficiente.

 Como resultado, el 35% de todos los dólares en existencia habían sido impresos en esa fecha y la masa monetaria se elevó de golpe y porrazo de 4 billones a casi 6,4 billones de dólares.

 La pregunta es qué se hicieron esos billetes, porque ni la producción de bienes y servicios ni el bienestar a sus 300 millones de habitantes sufrieron el menor ajuste. Eran, pues, dólares inorgánicos, es decir, no respaldados por la producción o la riqueza.

 Los dólares, como cualquier moneda, tienen doble naturaleza: una humana, material, y otra divina. La material es ese pedazo de papel que no debe costar, así producido por millones, mucho más que unos pocos centavos.

 La otra naturaleza, la divina, es la que cuidan los ejércitos, y que tiene que ver con su valor como medio de compra. Esta función santísima está determinada por su función en el mercado y debe ser igual, mutatis mutandis, a la suma de bienes y servicios de una sociedad, dividido por la velocidad de rotación del dinero, es decir, la cantidad de veces que el mismo billete hace compras en una unidad de tiempo.

 Para elevar la cantidad de dinero en un 35%, una sociedad normal debe elevar la producción del país en esa misma cifra o hace descender el precio del dinero en esa misma proporción para igualarlo al valor representado por esa suma de productos.

 Pero resulta que Estados Unidos no es una economía normal. Esos magos pueden producir todos los dólares que les dé la gana, y ni su moneda desciende de precio ni los bienes y servicios suben el suyo. (En la práctica la inflación en EEUU ha sido enorme en los últimos cincuenta años: más del 400%).

 ¿Cómo es posible este milagro? Pues sencillamente lo que esos magos hacen es pasarle la factura al mundo entero, es decir, hacer que los efectos malignos lo sufran los otros. Eso es lo que se llama imperialismo financiero.

 ¿Cómo lo hace? En primer lugar, el dólar es la primera moneda de reserva del mundo (un 59% en el 2020, en contraste con el 71% de 1999) y todos los países demandan esa moneda. Además, es el medio de pago mundial ampliamente mayoritario. Con él Estados Unidos paga su gigantesca deuda externa, envía recursos a los demás países a través de los bancos llamados de desarrollo, pagan su comercio exterior. Esos billetes son los que se usan para el pago de los combustibles (petrodólares) y también para el trasiego de la cocaína (narcodólares). Esos son los que tenemos aquí en exceso y hacen que el valor relativo de nuestra moneda se altere.

 La supremacía del dólar no fue eterna. Nació de las armas, en 1944 cuando Estados Unidos, amparado en la victoria militar en la Segunda Guerra Mundial, obligó a las naciones a abandonar la libra esterlina y convertir el dólar en moneda mundial. Fue en la conferencia de Bretton Woods. Allí Estados Unidos dispuso, además, que su moneda tendría como respaldo el oro, que se tasó en 35 dólares la onza.

 Bretton Woods dio origen a dos instrumentos internacionales, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF), integrante del Banco Mundial, cuya misión era coadyuvar en la tarea de elevar el dólar a ese pedestal internacional. Hoy, la moneda norteamericana representa el 70% de las reservas mundiales de divisas, el 68% de los acuerdos comerciales internacionales, el 80% de las transacciones de divisas y el 90% de las transacciones bancarias internacionales.

 Pero ese reinado impoluto duró solo 27 años. Al dios del Génesis le bastó con decir: “Fiat lux” (Hágase la luz) y la luz fue hecha. Imitándolo, en 1971 el presidente Nixon, de manera totalmente unilateral, es decir, imperial, dijo: “Fiat dólar”, y salieron dólares que no necesitaban oro como respaldo, los llamados “dólares fiat”. Allí la maquinita impresora comenzó su rol mágico de convertir papel en oro, es decir, a emitir moneda sin respaldo aceptada y aceptable en todo el mundo. Con ella Estados Unidos podía pagar sus obligaciones internacionales y ustedes callen y traguen.

 El mundo hoy, sin embargo, es muy distinto al de hace 70 años, cuando empezó a ponerse en marcha el Bretton Woods.

 En 1950 EEUU generaba el 50% del PIB mundial y el 22% de las exportaciones. Para 1991 había bajado al 40% y el 25%, respectivamente. En el 2000 su PIB era solo el 31% del PIB mundial.

 Lo mismo ocurrió con su participación en el comercio mundial, que bajó del 21,7% al 10%. En contraste, Alemania ha subido del 1,4% al 10% y el nuevo gigante, China, subió del 0,8% al 15%.

 Con una economía muy dependiente, EEUU es el primer importador mundial, con un 11% y mantiene un balance deficitario con China, la Unión Europea, México y Japón.

 Del PIB de 24 billones de dólares, 9,7 billones (el 42,3%), son gasto público, gran parte para sostener su aparato militar (y aun así nos critican a nosotros, que tenemos un gasto público de apenas el 19,35% del PIB).

 Según el Fondo Monetario Internacional, para finales del 2022, su déficit se sitúa en el 4% (unos 700.000 millones). Nuestro déficit es de 2,5% del PIB, pero nosotros somos los malos de la película.

 La deuda externa de EEUU pasó de 11,1 billones en el 2011 a 24,9 billones en el 2022, que representa el 99,4 % y el 126,4 % del PIB, respectivamente. Y la regla fiscal nos flagela por un déficit de 60%. ¡Cosas de la vida! (Existen ligeras diferencias en los números según las fuentes; estos son de la revista Datosmacro).

 El principal acreedor es… ¡China! Y hacia allá van miles de millones sin los cuales se hundiría la economía norteamericana.

 Esa es la terrible situación de la economía del País-de-las-Hamburguesas, que condujo a la crisis del 2008 y ha vuelto a ponerse color de hormiga con la reciente crisis de algunos de sus bancos más importantes. ¿Cómo le hacen frente a esto los gobernantes? Con la fórmula mágica del aprendiz de brujo: la maquinita impresora. Esos enormes montos de billetes van a los bancos quebrados, pero generan poca inflación porque se realizan en el extranjero.

 Pero esos acreedores han dado un giro en su política. De receptores pasivos de dólares falsos, han pasado a convertirse en actores vivos de la economía y las finanzas internacionales.

 Así, se forman nuevas entidades financieras, contrarias a las de Bretton Woods y, sobre todo, sin Estados Unidos, para no decir contra Estados Unidos.

 Hay varias, pero la más importante es el BRICS, cuyo nombre proviene de las letras iniciales de los nombres de los países que lo integran. Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. Otras naciones se le han asociado como invitados.

 El BRICS representa la mitad de la población mundial; tiene la cuarta parte del PIB mundial y maneja el 45% de las reservas monetarias del mundo; de ellas (el 20% son de China). Aporta, además, una cuarta parte de la producción del mundo (un 18% es chino), una suma de 5 billones (millones de millones) de dólares de reservas internacionales en divisas y oro, que contrastan con los 716.000 millones de EEUU, una de las reservas más pequeñas del mundo desarrollado, que lo hace un país dependiente de los créditos externos y el mayor deudor del mundo (Datos del Banco Mundial para el 2021).

 La idea de esta unión es incrementar el comercio y la ayuda mutua de esas naciones, pero sobre todo abrir formas de comercio e inversión al margen del dólar y sin la participación de los tradicionales bancos de occidente. Es muy posible que en poco tiempo el banco de esta entidad, desde hace unos días presidido por la expresidenta brasileña Dilma Rousseff pueda crear una moneda en metálico o virtual, es decir, una criptomoneda, que permita los intercambios mutuos. Esa moneda, han advertido, sería respaldada por el oro para evitar los excesos del dólar a que hemos hecho referencia.

 Si ese programa se hace realidad, las consecuencias para la economía norteamericana será previsiblemente muy negativas. ¿Cómo piensa resolver EEUU este problema? Pues como siempre ha resuelto todos: por la vía de las armas.

 Este es el contexto de la nueva guerra fría. Pero esta tiene un contexto particular. En la anterior, el adversario de EEUU, la Unión Soviética, nunca alcanzó límites tan altos en su producción y en su participación del comercio mundial. Estuvo alrededor del 8%. Hoy solo China se coloca en el primer lugar mundial en esta materia, con el 15%, y amenaza con convertirse en la primera potencia económica en pocos años. Así lo apuntan sus acelerados ritmos de crecimiento. Entre el 2005 y el 2021, el PIB de EEUU creció un 97%; el chino, un 718%.

 El objetivo estratégico de Estados Unidos es cercar a China y a Rusia dentro de una nueva cortina de hierro y obligar a las demás naciones a volver a su redil. En ese contexto es que se desarrolla la guerra de Ucrania, provocada por la intención norteamericana de encerrar a Rusia con los misiles de la OTAN.

 Por eso son tan irresponsables las posturas maximalistas de rechazo a la guerra y las condenas unilaterales a Putin en nombre de una mal concebida paz. La paz verdadera solo puede nacer de la desintegración de la OTAN y de la creación de un nuevo orden económico mundial de trato justo y provechoso para todos, que supere las unilateralidades del Bretton Woods y le permita al Tercer Mundo un respiro a sus viejos males y una posibilidad de verdadero desarrollo independiente.

 La pregunta que queda es: Y cuando el BRICS entre en pleno servicio, ¿dónde colocará Estados Unidos sus dólares inorgánicos?

China propone La Iniciativa para la Civilización Global

Mauricio Ramírez Núñez
Académico

El pasado mes de marzo de 2023 se llevaron a cabo en China los Diálogos de Alto Nivel del Partido Comunista Chino (PCCh) con partidos políticos de todo el mundo. Esta actividad reunió líderes de partidos de todas partes, preocupados por los retos globales, la transición del sistema internacional y el futuro de la humanidad. En la actividad participó el presidente Xi Jinping, quien el día 15 de marzo presentó La Iniciativa para la Civilización Global, una potente propuesta al mundo que termina por complementar a la Iniciativa de Desarrollo Global y la Iniciativa para Seguridad Global dadas a conocer con anterioridad.

Durante su discurso el presidente Xi expresó la urgencia de unir las manos en el camino hacia la modernización y la necesidad de buscar nuevos modelos de desarrollo para la humanidad que trasciendan los viejos paradigmas que han mostrado no ser el camino adecuado para el bienestar de todos los pueblos. Además, mencionó los graves desafíos y crisis entrelazadas a las cuales se debe buscar y dar respuesta colectiva, dejando de lado los egoísmos y prejuicios ideológicos propios de siglos pasados. Los tres retos mencionados por el líder chino fueron; las brechas de desarrollo que se están ampliando en todo el mundo, o sea, hay más desigualdad y mala distribución de la riqueza, se sigue deteriorando con rapidez el entorno ecológico y la salud del planeta, y sigue persistiendo una mentalidad de Guerra Fría que, en lugar de ayudar a trabajar en la solución de estos problemas comunes, divide y crea desconfianza entre las naciones.

Frente a esto, cinco propuestas que hace el presidente Xi:

  • poner al pueblo en primer lugar y asegurarse de que la modernización y el desarrollo esté centrado en la gente;
  • adherirse al principio de independencia (soberanía) y explorar caminos diversificados hacia la modernización, siempre pensando en una civilización ecológica;
  • defender los principios fundamentales (valores comunes de la humanidad) y abrir nuevos caminos, para garantizar la continuidad del proceso de modernización;
  • es imperativo ayudar a otros a tener éxito, al buscar el éxito propio y asegurarse de que todos puedan disfrutar de los resultados de la modernización;
  • seguir adelante y garantizar un liderazgo firme sobre la modernización.

La modernización o el desarrollo debe cimentar sus raíces en las condiciones nacionales de cada país, por lo tanto, los modelos de desarrollo no se exportan ni se importan, no se imponen a la fuerza por presiones diplomáticas o préstamos con condiciones leoninas. Cada país debe explorar su propio camino hacia la modernización, aunque desde luego, se debe construir tomando la experiencia de otros países, así como buenas prácticas. Es un proceso que lleva la impronta de la historia y la cultura tradicional de cada pueblo, y también contiene elementos modernos para el beneficio compartido de toda la comunidad. El compromiso de China es no seguir el viejo camino de la colonización y el saqueo, ni el camino torcido que tomaron algunos países para buscar la hegemonía una vez que se fortalecieron.

La construcción de una gran comunidad global de desarrollo desde el punto de vista chino difiere totalmente del occidental, pues no busca imponer modelos ni ideologías, mucho menos sistemas políticos, al contrario, reconoce la pluralidad del mundo y a partir de ella busca consolidar un jardín para la prosperidad de todas las civilizaciones. Estamos hablando de una visión de la globalización radicalmente opuesta a la occidental, y mucho más sensata. Nos encontramos entonces ante una visión alternativa de esta, que toma lo mejor del viejo modelo y lo mejora de una manera dialéctica y con una visión real de inclusión, respeto y búsqueda de la prosperidad común. China ha tomado el liderazgo para redefinir la globalización desde una perspectiva realmente inclusiva, respetuosa de la soberanía de los estados, con apertura para los beneficios mutuos y las ganancias compartidas.

Todos estos esfuerzos exigen la superación de la mentalidad de Guerra Fría tradicionales que aún se mantienen en algunos países occidentales, de ahí que el presidente Xi planteara con contundencia que la práctica de avivar la división y el enfrentamiento en nombre de la democracia es en sí misma una violación del espíritu de la democracia. No recibirá ningún apoyo, y lo que trae es solo un daño interminable. Por ello, el intercambio y la cooperación entre las distintas civilizaciones que forman el mundo contemporáneo es importante, porque es el camino para una coexistencia más armoniosa y pacífica, donde la singularidad de cada civilización es lo que aporta la riqueza y la diversidad propias de la humanidad.

La Iniciativa de la Civilización Global presenta por el presidente Xi y en consonancia con una perspectiva de multipolaridad civilizatoria, como hace algunos años vienen hablando académicos rusos desde la Cuarta Teoría Política, propone lo siguiente:

  • apoyar conjuntamente por el respeto a la diversidad de civilizaciones en el mundo. A los países les incumbe defender los principios de igualdad, aprendizaje mutuo, diálogo e inclusión entre civilizaciones, donde el respeto mutuo permita superar enfrentamientos innecesarios y sentimientos de superioridad.
  • abogar en común por los valores comunes de la humanidad. La paz, el desarrollo, la equidad, la justicia, la democracia y la libertad son aspiraciones comunes de todos los pueblos. Los países deberían tener la mente abierta para apreciar las percepciones de valores de diferentes civilizaciones y abstenerse de imponer sus propios valores o modelos a los demás y de avivar la confrontación ideológica.
  • defender codo con codo por la importancia de la herencia y la innovación de las civilizaciones. Los países necesitan aprovechar al máximo la relevancia de sus historias y culturas en los tiempos actuales, e impulsar la transformación creativa y el desarrollo innovador de sus excelentes culturas tradicionales.
  • Es menester abogar mancomunadamente para fortalecer los intercambios y la cooperación cultural entre pueblos y a nivel internacional. Los países deberían explorar la construcción de una red global para el diálogo y la cooperación entre civilizaciones, enriquecer los contenidos de los intercambios y ampliar las vías de cooperación para promover el entendimiento mutuo y la amistad entre los pueblos de todos los países y promover conjuntamente el progreso de las civilizaciones humanas.

De esta manera, las puertas están abiertas para todas las naciones que deseen sumarse a los esfuerzos compartidos del liderazgo chino de cara a una nueva era de carácter multipolar en un mundo donde la tarea más ardua es la paz y las oportunidades para todos los países y la lucha contra el colapso eco-social. Los tiempos donde se discriminaba por ideologías deben dejarse de lado para abrir paso a una visión compartida del futuro que facilite enfrentar de manera colectiva los desafíos comunes de toda la humanidad. América Latina y el Caribe tienen una gran oportunidad, en la misma medida que el resto de las naciones del sur global, en optar por unos lazos de cooperación, entendimiento e intercambio para crear sus propios procesos de modernización y desarrollo. En otras palabras, de volver a construir nuestra propia historia, con dignidad y en el marco de una nueva era basada en un entorno internacional de verdadera pluralidad e intereses comunes.

Los retos económicos del coloso chino

Germán Gorraiz-Analista

China siempre ha adolecido de un desarrollo económico suicida y poco respetuoso con el medio ambiente, con crecimientos desmesurados de macrourbes y megacomplejos industriales y la consiguiente reducción de superficie dedicada al cultivo agrícola. Así, según un estudio realizado por científicos chinos en 1990, el 40% de los mamíferos y el 76% de la flora estaba en peligro de extinción y la Academia China de Ciencias Sociales aseguraba que había desaparecido ya la mitad de los pantanos que existían en el país.

En este contexto, según un informe del Banco Mundial del 2010, China contaba con 16 de las 20 ciudades con más polución del globo e incluso un estudio del Gobierno chino reconocía que en dos de cada cinco urbes la calidad del aire oscilaba entre «contaminada» y «peligrosa». Sin duda, los casos de Linfen y Tianying, ubicadas en el centro del país y Harbin en el noreste, llamaban la atención por el grado extremo de polución, con episodios recurrentes del llamado «airpocalipsis» o grado extremo de contaminación. Sin embargo, las políticas anticontaminantes del Gobierno chino habrían logrado en el periodo comprendido entre el 2013 y el 2020, un descenso del 40% de las partículas contaminantes del aire en las principales megaurbes chinas.

La excesiva dependencia del carbón

Según los datos del último informe anual de la Agencia Internacional de la Energía (IEA), “Coal 2022”, el consumo mundial de carbón alcanzó un nuevo máximo histórico a término de 2022, superando por primera vez en la historia los 8.000 millones de toneladas en un solo año al tiempo que fue China el mayor consumidor mundial, así como responsable de más de una cuarta parte de las emisiones de gases de efecto invernadero.

China adolece de una severa dependencia del carbón pues cubre el 63 % de las necesidades energéticas de un país que consume hoy casi cinco veces más recursos que en 1980 y continúa creciendo a un ritmo del 9% a pesar de los titánicos esfuerzos por introducir las renovables. Así, según la Agencia Internacional de la Energía, China sería ya el principal emisor de CO2 del planeta, con un volumen superior a los 6.000 millones de toneladas métricas por año, lo que estaría obligando al Gobierno chino a realizar costosísimas inversiones para reducir sus niveles de contaminación y de lo que sería paradigma el megaproyecto de placas solares más grande del mundo que se ubica en el desierto de Kubuqui (Mongolia). Asimismo, deberá mejorar los parámetros de calidad y medidas filosanitarias adicionales ante las previsibles campañas de los medios occidentales para defender la etiqueta ECO como medida de proteccionismo encubierto.

Aumento de la clase media

En 1981, casi el 90% de la población estaba por debajo del umbral de la pobreza absoluta fijado por el Banco Mundial, pero en 4 décadas 850 millones de personas han logrado superar la pobreza extrema y el 2020, el Gobierno dio por erradicada la pobreza extrema. En los últimos años, se ha incrementado exponencialmente el segmento poblacional de la clase media y ya posee una potente clase media que supera los 500 millones de personas (45 % de la población), según un informe del Credit Suisse Wealth Report.

Según datos del Gobierno, el salario medio en 2022 sería de 250 dólares pero la tasa de ahorro de los chinos es muy alta (42%), y para lograr que consuman más el gobierno tiene que buscar la forma de que se reduzca ese ahorro mediante el desarrollo de una red de protección social (salud, educación y pensiones), que hiciera que los ciudadanos no se preocupasen tanto por ahorrar como medida de precaución ante imprevistos así como una reforma del sector agrario que permitiría elevar las rentas de las zonas rurales, las menos beneficiadas por el desarrollo económico.

En consecuencia, el Gobierno chino deberá establecer políticas de incrementos salariales para alimentar y sostener ese boom de consumo, (que actualmente supone el 39% del PIB de la nación frente al 70% de EEUU), pero para ello sería preciso que la renta per cápita de los chinos se incrementara notablemente (5.486 dólares anuales en el 2022) y se redujera el abismo que existe entre las zonas costeras y las interiores.

El peligro de la relocalización

Otro peligro que acecha a la economía china sería el reshoring’ o relocalización, por el que las compañías extranjeras asentadas en suelo chino repatrían parte o toda su producción a sus países originarios o a zonas más cercanas como Vietnam o la India.

Este fenómeno según la EAE Business School, vendría motivado por el hecho de que » los gastos salariales emergentes han subido y que la producción robotizada iguala los costes de producción en China, Vietnam o en los países occidentales «, aunado con la doctrina proteccionista implementada por EEUU. Así, según un informe de Bank of America Global Research, un 83% de las empresas de EEUU tienen planes de relocalización, con lo que podríamos asistir al incremento de las tasas de paro que tensionarán la vida social al ser el paro un fenómeno prácticamente inexistente en un país con una tasa de paro del 5, 80 % en el 2022.

El nuevo concepto de política exterior de Rusia

Mauricio Ramírez Núñez. Académico.

La Federación de Rusia, en un decreto firmado por el presidente Vladimir Putin el 31 de marzo de 2023 y con número 229, abre las puertas oficialmente a una nueva era en las relaciones internacionales dentro de un contexto de multipolaridad, como desde hace ya varios años lo vienen planteando junto con la República Popular China. Ese decreto lleva por nombre “Concepto de la Política Exterior de la Federación de Rusia”. No es casual que lo dieran a conocer en la actual coyuntura, después de la exitosa visita del presidente Xi a Moscú y en medio de la crisis de seguridad en Ucrania, donde, dicho sea de paso, en el plano militar y económico, los rusos siguen mostrando su superioridad.

Tanto China con sus iniciativas de desarrollo y seguridad globales, bajo la filosofía de una comunidad de destino compartido, y ahora Rusia, con su nuevo concepto de política exterior, dejan claro que el camino en este nuevo sendero del sistema internacional debe ser en el marco del respeto mutuo, la cooperación y el respeto por las tradiciones e identidades de cada pueblo. Un modelo de desarrollo con responsabilidad ambiental, solidaridad y ganancias compartidas. Ambas doctrinas abogan por el fin de los hegemonismos y prácticas de suma-cero, donde el matonismo y la imposición de sanciones dividen y aíslan a los países, crean desconfianza, y por ello, ambos hacen un llamado a superar esa mentalidad de Guerra Fría y de épocas superadas, al menos al otro lado del mundo.

Este nuevo concepto de política de exterior de Rusia tiene que ver con su visión de mundo y planificación estratégica en un entorno de cambios profundos e irreversibles. De la misma manera que lo ha planteado China, Rusia deja claro en este decreto de una forma transparente y honesta, sin dobles raceros, los intereses nacionales de la Federación de Rusia en materia de la política exterior, así como los principios básicos, objetivos estratégicos, tareas principales y prioridades de la política exterior de este país. El enfoque va en la dirección de fortalecer el verdadero multilateralismo, la cooperación y los lazos con el sur global para construir una ruta común a partir de las diferencias y coincidencias que existan entre todas las naciones.

Cabe resaltar algunos de los puntos más notorios de dicha doctrina, entre los que destacan la lucha conjunta contra el modelo injusto del desarrollo mundial, que durante siglos garantizó un crecimiento económico exponencial de las potencias coloniales mediante la apropiación de los recursos de Asia, África y América Latina. Esto es algo que debe quedar en el pasado. Rusia no se considera un enemigo de Occidente y espera que las naciones occidentales se den cuenta de la inutilidad de su política de confrontación y sus ambiciones hegemónicas. Rusia prioriza la eliminación de los vestigios de la dominación de EE. UU. y otros Estados hostiles en los asuntos mundiales. Rusia aboga por la indivisibilidad de la seguridad internacional y se esfuerza por garantizarla por igual para todos los Estados sobre la base del principio de reciprocidad.

La política humanitaria rusa tiene como objetivo formar la percepción positiva de Rusia en el extranjero, fortalecer la posición de la lengua rusa en el mundo, contrarrestar la campaña de rusofobia llevada a cabo por Estados extranjeros hostiles. Para Rusia es de suma importancia profundizar los vínculos con los nuevos centros de poder y desarrollo global soberanos, entiéndase China y la India. Rusia aspira a transformar Euro-Asia en un solo espacio continental de paz, estabilidad, confianza mutua, desarrollo y prosperidad. Nótese la similitud con las propuestas de China en cuanto al camino para un nuevo desarrollo compartido, así como para la estabilidad y seguridad internacional.

Rusia se dedica a reforzar la cooperación integral y de beneficio mutuo con los Estados de la civilización islámica amistosa. Rusia se propone promover el ulterior establecimiento de África como centro distintivo e influyente del desarrollo mundial. Rusia tiene la intención de desarrollar las relaciones con los Estados de América Latina y el Caribe de manera pragmática, desideologizada y mutuamente beneficiosa. Al igual que China, Rusia aboga en esta nueva doctrina al fortalecimiento real y despolitización de las instituciones y el derecho internacional, para poder garantizar de nuevo un sistema fiable y estable a todos los países por igual, de ahí el importante llamado que hacen por el respeto a la carta de la Naciones Unidas como referente de ese mundo multipolar.

Otro de los aspectos que quedan claros tanto en la Iniciativa de Desarrollo Global de China, como en el Nuevo Concepto de Política Exterior de Rusia, es que son propuestas que de ninguna manera buscan ideologizar, imponer voluntades ni mucho menos condicionar la cooperación que estén dispuestos a aceptar los países que se sumen a estos procesos de desarrollo global y de ganancias compartidas. Lo que sí es evidente, es la convergencia de todos estos nuevos polos de desarrollo en que el modelo de occidente se agotó y es momento de pensar más allá de los esquemas tradicionales para poder sortear de manera conjunta los graves desafíos ambientales, económicos y políticos en los que ese viejo sistemas nos ha sumido a todos por igual: “la imposición de actitudes ideológicas neoliberales destructivas que van en contra de los valores espirituales y morales tradicionales se convirtió en una forma común de injerencia en los asuntos internos de Estados soberanos. Como consecuencia, la influencia destructiva se extiende a todas las esferas de las relaciones internacionales”, así lo afirma este nuevo concepto ruso, y es el motor que motiva este viraje de rumbo en la política mundial hacia un orden multipolar.

A pesar toda la campaña de descrédito y desinformación contra Rusia producto de la crisis de seguridad en Europa, más allá de los medios occidentales y sus analistas, subyace una nueva realidad que no se puede de ninguna manera pasar por alto o menospreciar, es el nuevo mundo que nace en Oriente, de la mano de civilizaciones milenarias como China, India y Rusia, con saberes, experiencias y visiones de mundo más sólidas y claras, que con el paso de los años han sabido levantarse de difíciles épocas de humillaciones, y ahora han encontrado un espacio en el concierto de las naciones y de toma de decisiones globales para alzar la voz y exigir un trato igual para todos.

Estudiar con apertura y sin prejuicios los esfuerzos de Rusia y China por la consolidación de un nuevo orden es necesario, pues si los tiempos cambian, nuestras posturas deben estar sujetas a mirar con pragmatismo, sin dejar de lado nuestros valores, aquello positivo que nos ofrecen esos cambios. Las posibilidades objetivas para nuestros pueblos de mejorar su calidad de vida y emprender el camino práctico de un nuevo paradigma para que todos tengan un espacio de respeto y dignidad tan negado por siglos de colonialismo, hegemonismo e imposiciones ideológicas de uno y otro lado han llegado. Es tiempo de entender la importancia de estar bien con todos, y mirar aquello que nos une como humanidad, superando las actitudes revanchistas y egoístas del desarrollo a la vieja usanza que solo han ocasionado pérdidas de todo tipo, en especial a nuestros países del sur global.

Ucrania: Separando el Polvo de la Paja

Mauricio Ramírez Núñez
Académico

Un análisis académico de la guerra sin tener el menor conocimiento, aunque sea teórico, sobre lo técnico y operativo de lo que implica y cómo funciona esta, o sea, su práctica concreta y desarrollo en el campo, que va más allá de lo político y de la ciencia política misma, es el equivalente a ser experto en administración de empresas, pero nunca haber tenido la experiencia de administrar ni una pulpería. Se puede tener mucho renombre en medios por los análisis y capacidad de comprensión de los acontecimientos que se posea, pero eso no quita que la realidad objetiva pueda ir por un camino totalmente diferente al de todo aquel andamiaje argumentativo. No siempre, un argumento racional con una correcta secuencia lógica, quiere decir que sea verdadero. De hecho, el fenómeno la posverdad se basa mucho este tipo de trampas.

Eso es lo que he podido observar sobre la guerra en Ucrania durante este año de hostilidades. No es de extrañarse, hay coyunturas que exigen de posturas previas (prefabricadas) que sean políticamente correctas, además de social y emocionalmente aceptadas, aunque éstas disten de la verdad de los hechos. Al final se dice lo que los poderes fácticos quieren que se diga en público sobre el tema, lo que conocemos como falso consenso y guerra psicológica. Además, hay todo un tema de reputación, prestigio e imagen que quienes analizan públicamente este tipo de hechos cuidan mucho.

Todo eso es comprensible, no obstante, a pesar de la posverdad y el sesgo ideológico detrás de todo lo que nos dicen en medios, técnicamente la realidad ha mostrado con objetividad que en el plano militar es imposible que Ucrania gane la guerra a Rusia. Lo único que podría hacer una diferencia es que la OTAN termine de entrar por completo en el conflicto con tropas y otro tipo de equipo militar pesado, lo cual genera grietas también a lo interno de la alianza. Sin embargo, ya estaríamos hablando de una guerra mundial a gran escala, y es lo que todos desean evitar.

Por eso se debe hacer una correcta diferencia entre el análisis militar y el político. No todo académico es o posee conocimiento militar y viceversa. Políticamente en este conflicto aún no hay nada resuelto y subyacen muchas variables gravitando a su alrededor. Este es el espacio donde todos especulan y emiten criterio, ya que todo sigue sin definirse y las tensiones diplomáticas acercan cada vez más a Europa al enfrentamiento directo con Rusia, a la vez que crecen las contradicciones internas en los países europeos más involucrados en el conflicto. En la parte diplomática se suma ahora la propuesta de paz de China, donde acierta al exponer la necesidad de abandonar la mentalidad de Guerra Fría que subsiste especialmente en occidente, el respeto a la soberanía de todos los países, y el no uso de armas nucleares, entre otros puntos no menos importantes.

Más allá de toda preferencia de bando, lo cual no es pecado tener, es una verdad que Rusia no va a ceder en ninguna negociación en cuanto a los territorios ocupados y mucho menos va a renunciar a la península de Crimea, al mismo tiempo, no existe fuerza sobre el planeta que pueda obligar a Rusia (potencia nuclear) a devolver dichos territorios, entendidos por la civilización eslava como parte natural de su espacio vital. De este modo, quien tiene la de perder en ese sentido es Ucrania y no Rusia. Otro ejemplo concreto y no sesgado sobre esto lo demuestran las ineficaces sanciones económicas de occidente colectivo contra la economía rusa, so pretexto de someterla y reducirla, lo que, para mala suerte de sus creadores, han resultado ser un bumerán que no han logrado más que afectar la propia estabilidad económica y política de Europa.

En los últimos días salió a la luz pública que la Mossad, órgano de inteligencia del Estado de Israel y uno de los mejores del mundo, realizó un informe sobre la situación militar en Ucrania y los datos que consiguieron dejaron perplejos a los expertos en la materia; la diferencia de bajas es de 1 a 8 a favor de Rusia. Por otro lado, existe una superioridad aérea rusa en la guerra con drones, la misma aumenta la precisión y la eficacia de todo tipo de fuego. Estos datos, dan al traste con aquel famoso adagio nietzscheano y muy empleado por occidente posmoderno que reza: “no hay hechos solo interpretaciones”.

En esa misma dirección, el militar español del ejército de tierra de España, Juan Antonio Aguilar expresa su criterio, y cito textualmente: “una vez que caiga Bakhmut, se alcanza la tercera línea de defensa y última del Donbás, una vez acabada esta línea de defensa todo el Donbás estará en manos rusas, lo cual será una victoria, ahí sí, desde el punto de vista político y militar”. Esto puede tardar unas semanas más por lo lento y cuidadoso del avance ruso, pero si todo sigue igual, será inevitable. Hace unos meses dije que Ucrania había perdido la guerra, pero la posibilidad de un enfrentamiento a gran escala y haciendo uso de material nuclear sigue siendo posible, lamentablemente, este escenario continúa vivo.

Nos encontramos ante una profunda transformación geopolítica del planeta que pocos están comprendiendo y frente a la cual es indispensable separar el polvo de la paja, nuestros esquemas ideológicos y epistemológicos se quedan cortos, siguen mirando el mundo como si estuviésemos en el siglo XX. Vivimos en un entorno con altos grados de complejidad que requieren de diferentes niveles de análisis, donde la emocionalidad, las posturas particulares o nuestras percepciones sirven como velos para evitar ver con la suficiente apertura mental los acontecimientos, retos y posibilidades que esta nueva etapa del sistema internacional trae consigo. Eso implica una visión disruptiva en todo sentido, propia de una crisis paradigmática como la vivida en nuestros días y reflejada en Ucrania.

Una fotografía sencilla del momento

Juan Carlos Durán Castro
Dirigente Sindical SIFUPCR

Febrero 2023

¿Qué hay realmente detrás de la visita de la General Comandante del Comando Sur a Costa Rica? Más allá del «apoyo financiero» para combatir el narcotráfico en el país, si realmente un balance objetivo del tema de las drogas desde lo estructural-global al narcomenudeo es indicativo de un perfecto fracaso, y mientras tanto, se desploma la inversión social en los países y se precarizan los derechos humanos en su conjunto en nombre de un capitalismo salvaje, antihumano y depredador del planeta.

Así las cosas, está en desarrollo una nueva política militar para Asia – Pacífico que aspira sin duda a cercar y reforzar las bases militares de EEUU de cara a China, una tarea de corte militar para la lucha hegemónica en el campo militar similar a la desarrollada desde hace años (desde la caída del muro de Berlín y la Perestroika impulsada por Gorbachov y Yeltsin), se desarrolló vía OTAN y occidente, para ir cercando a Rusia, con una dirigencia de la Unión Europea (UE) plegada al conservadurismo más rancio que se junta con el renacimiento del fascismo en muchas partes del mundo.

Parece que viene una confrontación entre China y EUA, según los analistas en el corto plazo y se habla del año 2025.

Dicho plazo guarda relación directa con las elecciones en EUA en 2024.

Escenario en el cual el manejo artificial de la economía estadounidense que según algunos datos y criterios de expertos, sortea una inminente recesión económica y se maquillan los números del empleo en EUA, obviando desde un abordaje serio la inflación y el PIB de esa potencia hiper endeudada y con la deuda interna posiblemente más grande del mundo y en manos de su archienemigo comercial chino.

Biden parece estar jugando un ajedrez peligroso, sin descartar un choque con los gurúes de la Reserva Federal (Powell), lo cual podría generar condiciones muy complejas, esto en paralelo a los globos civiles o espías, como tema distractor a las pesquisas de documentos secretos – clasificados en tres residencias de Biden.

Por otro debemos tener en cuenta que en 2025 termina periodo Xi Jinping en China y todo puede indicar que buscarán mantenerlo o buscar una figura acólita que mantenga el enfoque estratégico en lo comercial y para mantener además la política de crecimiento militar que ha venido desarrollando China en los últimos 10 años.

Todo como un reforzamiento y preparación para la disputa en los distintos campos por el mayor control geopolítico mundial de los mercados, los microprocesadores, las tierras raras y la inteligencia artificial (IA), en donde el continente americano tiene un papel relevante con el triángulo del litio y otros factores estratégicos no menores que se deben tener en consideración.

Pareciera entonces que la confrontación Rusia – Ucrania deben irla cerrando o buscarle una salida de mesa de negociaciones desde OTAN- EUA, para de alguna forma poder concentrarse en el verdadero enemigo comercial y militar, que es sin duda China.

Al final las dirigencias «políticas» que son electas en las denominadas democracias en sus distintos sabores y colores en su papel de marionetas administradoras de los verdaderos personajes que representan según expertos y expertas el 1% de la población planetaria y que concentran desde sus feudos corporativos la riqueza y con la mirada hacia otro lado, o bien, con perfiles bajos o calculados de personeros de instituciones internacionales que van desde la ONU, OI, la CIDH y otras con alcances mundiales, continentales y locales de planos nacionales, exponen a la raza humana a una escalada peligrosísima del conflicto entre Rusia-Ucrania, que podría ser parte de una táctica para generar un distractor militar en la geopolítica en disputa, pero que por tal razón no pierde nada de relevancia.

Mientras tanto no cabe duda de que están en desarrollo nuevas políticas militares que colocan al mundo al borde de una guerra nuclear en razón de una locura mercantil archicapitalista y anti naturaleza por el control de los mercados, pues los seres humanos, somos un número, somos consumidores y consumidoras.

Que estupidez y que decadencia humana, por nuestra parte optamos por darle una oportunidad a la paz y hacemos votos porque nuestro continente y nuestro país se incline hacia ese lado.

Dicho esto, deberían el movimiento sindical, social y socioproductivo del país pronunciarse y convocar alguna actividad cultural o similar llamando a la paz y todo lo que esto conlleva desde las agendas de los movimientos sociales globales.

Estas son ideas rápidas que surgen como producto de las enormes preocupaciones mientras laboramos en el hospital y nos asaltan los miedos normales y naturales de ver la gigantezca y enorme torpeza, y demás características imaginables e inimaginables, de las dirigencias mundiales, continentales y locales de todo tipo de gobierno, institución o similar.

Y entiéndase que formulamos esto sin exclusiones ideológicas de derecha o de izquierda.

Perú: la Geopolítica detrás de la Crisis

Mauricio Ramírez Núñez
Académico

La crisis que vive Perú ha sido analizada con detalle desde la ciencia política y los encuadres teóricos comunes a este tipo de eventos; se estudian los actores, los hechos, las desigualdades estructurales que marcan una clara polarización social y política, la historia política reciente, así como repercusiones en la vida democrática del país y su institucionalidad. Hasta ahí todo muy bien, justo y necesario. Pero hoy eso no basta. Subyacen razones también reales y profundas debajo del iceberg que chocó en diciembre pasado contra la democracia en ese país. Me refiero a la geopolítica y el entorno global dentro del cual se desarrollan estos acontecimientos.

En una época histórica de incertidumbre planetaria, dentro de un contexto de dependencia estratégica hacia los recursos naturales, guerra en Europa, crisis sanitaria y económica, colapso ambiental y disputa de hegemonías en América Latina, es que debemos estudiar los hechos suscitados en Perú. Trataré de explicar cada punto de manera resumida a continuación. El sistema internacional atraviesa por un periodo de turbulencias que se enmarca dentro de la transición hacia un orden mundial de carácter multipolar, o sea, donde emerge la presencia de actores diferentes a los tradicionales con el suficiente peso político, económico o militar, como para incidir en la toma de decisiones globales en el concierto de las naciones.

Esto sin duda, tiene impactos en todo el planeta y América Latina no es la excepción. Históricamente, potencias como los EEUU han visualizado desde su propia visión geopolítica a nuestra región como su patio trasero, donde la presencia de cualquier otra potencia es percibida como una amenaza directa a sus intereses y seguridad nacional. No obstante, y para su disgusto, la República Popular China ha llegado a ser en los años recientes el segundo socio comercial de América Latina y el Caribe. Igual molestia les genera el acercamiento de otras naciones como Rusia, Irán, India o Turquía a la región.

En esa dirección, el año pasado en la XV Reunión de Ministros de Defensa de las Américas, los EEUU presentaron a nuestros países la estrategia de la Doctrina de la Disuasión Integrada (integrated deterrence), considerada como una estrategia clave para su seguridad nacional. Busca integrar todas las herramientas del poder nacional a través de los dominios, la geografía y el espectro del conflicto, mientras trabaja con aliados y socios para contener el acercamiento de lo que ellos consideran países enemigos en suelo latinoamericano; entiéndase China y Rusia, especialmente.

Pero aclaremos algo, hoy estas disputas geopolíticas no son por temas ideológicos, sino por intereses comerciales ligados a los recursos estratégicos y materias primas que se encuentran en nuestros territorios, necesarias para sostener al mercado global con su maquinaria irracional de hiper-producción y sobreconsumo modernos. Hoy estos recursos dan o quitan poder, y hasta pueden llegar a ser razones para poner o quitar gobiernos. Aunque algunas veces nos quieran hacer creer que la lucha es por la democracia, en contra del autoritarismo y la tiranía, como fue en décadas pasadas, la realidad hoy muestra que la ruta del pragmatismo y los intereses económicos predominan por encima de aquellos nobles ideales. No se puede olvidar tampoco el contexto de escasez de algunos de estos recursos, de ahí la competencia encarnizada por obtenerlos.

Esta dependencia estratégica hacia recursos esenciales no presentes en todos los países, hace que se justifiquen todos los medios disponibles para buscar su control, administración y acceso, por ser tratado como un tema de seguridad nacional. En medio de la lucha por la independencia de los combustibles fósiles y la transición hacia matrices energéticas más amigables con el medio ambiente, existen ciertos recursos que cobran cada vez más importancia y que pasan a ser el objetivo primordial de todos los países que tienen en sus planes el competir en estos nuevos mercados. El litio es uno de esos recursos, considerado como el nuevo oro de la era energética verde.

Esto avanza sin detenerse, a pesar de ello y sin ser contradictorio, la guerra en Europa ha vuelto a poner el tema de la seguridad energética en el centro discusión. La dependencia energética de occidente hacia países considerados hostiles ha ocasionado que el tema del aseguramiento energético sea la prioridad número uno, especialmente en los países europeos, aunque eso implique, como en el caso de Alemania por ejemplo, seguir consumiendo o incluso aumentar el consumo de fuentes altamente contaminantes como el carbón y el petróleo. De ninguna manera se pueden dar el lujo de detener el funcionamiento de sus servicios básicos, industria y comercio.

Este traspié de la guerra, al igual que la crisis sanitaria de la Covid-19, no estaba en las variables estudiadas y proyectadas sobre el futuro hace tan solo un par de años atrás. Así, garantizar el acceso a la energía a precios razonables, aunque el sacrificio sea la naturaleza y las posibilidades de vida en el futuro, pasa a ser la prioridad estratégica de las potencias en este mundo de incertidumbres y turbulencias. No podemos olvidar que aún hoy, como afirma el especialista en geopolítica de la energía, Daniel Yergin, la economía mundial depende en un 80% de los hidrocarburos.

Volviendo de nuevo al tema de la dependencia hacia los recursos latinoamericanos y las relaciones económicas entre las élites locales y las potencias, cabe recordar las declaraciones que dio días atrás Laura Richardson, la general jefa del Comando Sur de Estados Unidos sobre la trascendencia que ha tomado para EEUU el triángulo del litio, conformado por Argentina, Bolivia y Chile, que conserva el 68% de los reservorios globales de este elemento indispensable para la producción de todo lo que tiene que ver con tecnologías en la era digital. Aquí el interés y la competencia entre potencias, una vez más, es por el acceso y explotación (concesiones) de dicho recurso. Desde luego, el hecho que haya gobiernos más afines a una u otra siempre es un valor agregado para sus intereses y el de sus compañías multinacionales, por lo tanto, no es de extrañarse que busquen naturalmente esa afinidad y acercamiento político.

En el caso de la República Popular China, su modelo de acercamiento con América Latina y el Caribe ha sido muy diferente y respetuoso; propone el establecimiento de relaciones complementarias y no necesariamente competitivas, muestras su voluntad de fortalecer los vínculos de cooperación sur-sur y respeta los asuntos internos de todos los países con los que establece relaciones comerciales y políticas. Dentro de lo ofrecido por China a la región se encuentra la Iniciativa de la Franja y la Ruta, una propuesta de desarrollo e infraestructura global que abre la oportunidad para la construcción de infraestructura estratégica de los países participantes para el fortalecimiento del comercio internacional y su crecimiento económico.

Como parte de esta iniciativa, China y Perú se comprometieron años atrás para construir en Chancay, un enclave pesquero y agrícola en la costa central de Perú, un mega puerto estratégico para el comercio con Asia-pacífico, que según expertos, cambiará totalmente no solo la geografía en el sur del continente, sino que por su tamaño y operación, pasará a ser un centro neurálgico del comercio internacional, más cercano geopolíticamente a Pekín, que a Washington. En ese puerto podrán atracar los cargueros más grandes del mundo que pueden llegar a transportar hasta 18 000 contenedores, lo cual lanza una clara señal de la magnitud de dicha obra de infraestructura. Existe también un proyecto para la construcción de otro mega puerto en Perú, en Arequipa, llamado Puerto Corio, que buscaría incluso construir un tren bioceánico con el fin de conectarse con el Puerto Santos en Brasil, el más grande hasta el momento en América Latina. Este proyecto en 2021 logró conseguir inversionistas de Brasil, EEUU, Inglaterra y España. No obstante, a hoy todavía el proyecto no arranca, mientras el Puerto de Chancay espera entrar en funcionamiento en el segundo semestre del 2024. Si no hay imprevistos de carácter político.

Pero no todo se reduce a la infraestructura, la posición geoestratégica y el comercio. Los recursos naturales de Perú son importantes para los ojos del mercado y las grandes potencias. El Ministerio de Energía y Minas del Perú dice que ese país es el segundo productor de plata, cobre y zinc a nivel mundial, y es el primer productor de oro, zinc, estaño, plomo y molibdeno en América Latina. También posee petróleo, con una producción de 40.538 barriles por día (al 2022), y grandes reservas de plata, y otros metales no menos importantes, sin dejar de lado la biodiversidad con la que cuenta.

¿Pueden ser todas estas algunas de las verdaderas razones de fondo del conflicto que sufre Perú hoy? ¿Existen contradicciones políticas e ideológicas internas entre las élites económicas más importantes del país, sus intereses y el pueblo? ¿Qué tipo de relación (¿negocios?) tienen dichas élites con la clase política peruana y los intereses extranjeros? ¿Existe una disputa encubierta por el control-explotación-distribución de los recursos estratégicos de Perú detrás de toda esta crisis política? Es algo que el tiempo nos irá aclarando con el pasar de los días. Lo cierto es que este es el escenario de fondo, uno que no se está tomando en cuenta y que sin duda, da una idea sobre la magnitud de los desafíos que enfrentan todos los países que cuentan con recursos indispensables para la maquinaria económica global, y hacia los cuales existe una dependencia cada vez más manifiesta, mientras los pueblos, en este caso el peruano, es la gran víctima de este ajedrez planetario.