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Etiqueta: comunicación digital

Brasil y una remontada histórica que vuelve a poner la política en movimiento

Nancy Piedra Guillén

La reelección de Luiz Inácio Lula da Silva fue una remontada extraordinaria y una señal de que el avance de las derechas no es inevitable. En la segunda vuelta del 25 de octubre, Lula obtuvo 64.256.232 votos, el 51,79 % de los válidos; Flávio Bolsonaro recibió 59.826.041, el 48,21 %. La diferencia fue de 4.430.191 votos. Tres semanas antes, en la primera vuelta, Flávio había quedado adelante por 2.227.651 votos. Entre ambas votaciones, la ventaja relativa cambió 5,45 puntos porcentuales (Tribunal Superior Electoral de Brasil [TSE], 2026a, 2026b).

El resultado no se explica por un solo factor ni permite atribuir la victoria a un grupo específico. Sí muestra cómo una campaña puede recuperar iniciativa cuando transforma el malestar y la preocupación en organización. En las semanas previas a la segunda vuelta, las personas jóvenes ganaron presencia en las calles y en las redes. La actividad digital se conectó con el trabajo cara a cara: conversar con quienes dudaban, movilizar a quienes pensaban abstenerse y animar a más personas a acudir a votar. André Janones desempeñó un papel clave en la conducción de la campaña de Lula al encabezar la estrategia de movilización digital conocida como «Ejército de Lula». Desde ese espacio se difundieron mensajes, se animó a compartir contenidos y se llamó a más personas a participar y acudir a votar. Su trabajo conectó la organización en redes —en particular por WhatsApp— con la movilización callejera y el contacto directo con el electorado (La Base, 2026a; The Guardian, 2026; The Washington Post, 2026).

La remontada se produjo en menos de un mes. Lula partió de una desventaja de casi dos puntos porcentuales y logró superar a Flávio Bolsonaro. El aumento de su votación entre la primera y la segunda vuelta fue de alrededor de 10,4 millones de votos; esa cifra corresponde al crecimiento de los votos obtenidos por Lula, no al aumento de la participación total. La rapidez y la magnitud del cambio hablan de una campaña que volvió a movilizar a sus bases y consiguió ampliar su apoyo.

La vitalidad política de Lula se expresó en su capacidad de adaptarse a una contienda reñida y comunicarse directamente con públicos que no necesariamente se identificaban con los formatos tradicionales de la política. La experiencia acumulada importó, pero también la claridad del proyecto y el énfasis en lo que haría desde el gobierno. La campaña no se limitó a pedir un voto contra el bolsonarismo: presentó propuestas y prioridades reconocibles.

Entre ellas estuvieron los derechos laborales, la reducción de la jornada sin rebaja salarial y el fin de la escala de seis días trabajados por uno de descanso. El programa presentado ante el TSE incluyó también una agenda de cuidados y corresponsabilidad. Ese énfasis vincula la discusión sobre el empleo con una pregunta que las políticas económicas suelen relegar: quién sostiene, en los hogares y en las comunidades, el cuidado cotidiano de otras personas (TSE, 2026c).

Las mujeres y las personas jóvenes ocuparon un lugar visible en la movilización. Esa presencia no basta para afirmar que un grupo, por sí solo, determinó el resultado. Sí permite reconocer que la campaña hizo más visibles asuntos que afectan directamente a trabajadoras, trabajadores y personas cuidadoras. El cuidado, el tiempo de trabajo y la protección de derechos dieron contenido social a la disputa y ayudaron a presentar un horizonte de gobierno, además de una defensa de la democracia.

Brasil y su papel económico en América Latina

La importancia de Brasil para América Latina no es solo demográfica o diplomática; también es productiva y comercial. La región constituye un mercado significativo para su industria. Según un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), cerca del 39 % de las exportaciones brasileñas de manufacturas tenía como destino América Latina y el Caribe. La cifra corresponde a un informe publicado en 2018, no a una proporción actualizada a 2026, pero permite dimensionar el lugar que ocupan los mercados regionales para la producción brasileña. En 2024, Brasil exportó al Mercosur US$20.200 millones (CEPAL, 2018; Ministério das Relações Exteriores, 2025).

Brasil abastece a la región con algo más que productos agrícolas y materias primas. Sus exportaciones incluyen automóviles y autopartes, maquinaria, productos químicos y otros bienes intermedios que participan en cadenas productivas regionales. El comercio automotor muestra con claridad esa relación: Brasil y Argentina intercambian vehículos terminados y componentes. En 2024, Brasil exportó a Argentina autopartes por aproximadamente US$1.319 millones. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) destaca que la canasta brasileña de exportación está más diversificada que la de otros países sudamericanos e incluye manufacturas con distintos niveles de contenido tecnológico (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos et al., 2021; Banco Mundial, 2024).

Pedro Silva Barros advierte que el comercio brasileño con sus países vecinos cayó un 13 % durante el actual gobierno y que, en términos reales, acumula una reducción del 34 % desde el máximo de 2011. Son cifras atribuidas a su intervención y conviene verificar la serie estadística original antes de presentarlas como datos consolidados. Su planteamiento permite señalar una contradicción: Brasil tiene escala económica para impulsar vínculos regionales, pero la fragmentación política, la falta de financiamiento compartido y la debilidad de las instituciones de integración limitan esa posibilidad (Silva Barros, 2026).

Esta preocupación atraviesa el análisis geopolítico presentado en el XXXV Congreso de la Asociación Latinoamericana de Sociología (ALAS). Una América Latina con menos comercio intrarregional, menor coordinación política y negociaciones principalmente bilaterales queda en una posición más vulnerable frente a Estados Unidos, China y otras potencias. Negociar por separado puede ofrecer ventajas inmediatas a cada gobierno, pero reduce la capacidad de los países para fijar condiciones comunes en asuntos como infraestructura, financiamiento, energía, tecnología y explotación de recursos naturales. La integración regional, por tanto, no es solo un gesto diplomático: puede fortalecer la capacidad colectiva para decidir qué se produce, cómo se financia y en beneficio de quién (Silva Barros, 2026).

La defensa de la soberanía adquiere aquí un sentido concreto. Significa que los países latinoamericanos puedan definir sus políticas exteriores, sus alianzas y sus estrategias de desarrollo sin coerciones ni subordinación a Estados Unidos. También implica proteger la capacidad de decidir sobre recursos estratégicos —agua, biodiversidad, alimentos, energía y minerales críticos— y evitar que la competencia entre potencias convierta los territorios de la región en espacios de disputa ajena. La soberanía no exige romper vínculos con Washington ni reemplazar una dependencia por otra; requiere diversificar relaciones y negociar desde prioridades propias, con acuerdos transparentes y capacidad regional, haciendo respetar la soberanía de cada país.

La Constitución brasileña incluye entre sus principios la autodeterminación de los pueblos, la solución pacífica de controversias y la integración latinoamericana. También plantea que la seguridad brasileña y sudamericana está ligada a mantener la región como zona de paz, proteger la Amazonía y reducir dependencias estratégicas, incluso en suministros militares. La discusión sobre los BRICS añade otra dimensión: la soberanía tecnológica e industrial, la cooperación científica y la transferencia de tecnología pueden ampliar los márgenes de acción de los países del Sur Global. Sin embargo, la cooperación con China —o con cualquier otra potencia— requiere marcos regionales para que la competencia por infraestructura y recursos no profundice la fragmentación (Silva Barros, 2026; El bloque BRICS, 2026).

La victoria de Lula abre una oportunidad para que Brasil recupere iniciativa en ese terreno y contribuya a reconstruir mecanismos de integración política, productiva y financiera. Cabe esperar que su cuarto mandato defienda con mayor firmeza la soberanía latinoamericana frente a las presiones de Estados Unidos y la lógica de subordinación hemisférica. Esa expectativa deberá valorarse por sus resultados: si Brasil impulsa acuerdos regionales duraderos, financia infraestructura compartida, fortalece el comercio intrarregional y promueve posiciones comunes en política exterior y defensa.

La disputa continúa

La reacción de Flávio Bolsonaro debe describirse con precisión. Tras conocerse el resultado, anunció que no lo reconocería y que pediría anular la elección, con críticas a la ampliación del horario de votación, que ya había sido solicitada por ambas campañas. En las horas siguientes, su equipo abandonó la idea de pedir la anulación y orientó su estrategia hacia una acción electoral contra la candidatura ganadora. La impugnación inicial es significativa como disputa política sobre la legitimidad del proceso; por sí sola, no constituye evidencia de fraude (Agência Brasil, 2026; Folha de S.Paulo, 2026).

La reelección tiene implicaciones para la región, pero no significa que América Latina haya cambiado automáticamente de rumbo. Brasil puede actuar como contrapeso a las corrientes que promueven alineamientos conservadores y una mayor subordinación a Washington. Sin embargo, la victoria no fue un plebiscito continental sobre Donald Trump ni prueba que las derechas hayan perdido su base social e institucional. Casi la mitad de quienes emitieron un voto válido eligió a Flávio Bolsonaro. La disputa política continúa dentro de Brasil y en el conjunto de América Latina, pero indudablemente, el guion hoy día es otro.

La lección de estas semanas no es que exista una fórmula electoral trasladable sin más a otros países. Es que la participación puede crecer cuando las organizaciones salen al encuentro de la gente, combinan presencia territorial y comunicación digital, y explican con claridad qué derechos y condiciones de vida están en juego. En Brasil, la movilización juvenil, el trabajo cotidiano para acercar personas a las urnas y una agenda que habló de empleo, cuidados y derechos contribuyeron a devolverle energía a la campaña.

El desafío ahora es convertir esa energía electoral en organización sostenida y en mejoras concretas para la vida de las mayorías. En Costa Rica, donde hoy enfrentamos un gobierno de corte neoliberal, conservador y de derecha, esta tarea exige seguir defendiendo una mejor calidad de vida y colocar en el centro la salud, los cuidados, la educación, la recuperación de políticas sociales universalistas y una respuesta firme frente a la pobreza. No se trata de administrar la desigualdad, sino de disputar las decisiones que determinan quién accede a derechos, quién sostiene la vida y quién paga los costos de las crisis.

Brasil y México tendrán una responsabilidad particular en la reconstrucción de opciones regionales de cooperación, pero esa agenda solo será legítima si mejora las oportunidades laborales y las condiciones de trabajo de las personas jóvenes y de las mujeres. La integración latinoamericana debe traducirse en empleos dignos, protección social, servicios públicos de calidad y soberanía para decidir nuestro propio rumbo. Como ha señalado la CEPAL, el desarrollo no puede reducirse al crecimiento económico: debe orientarse a cerrar brechas y garantizar derechos (Gambina, 2025., CEPAL, 2022).

La victoria de Lula abre una posibilidad, pero no sustituye la organización ni la lucha social. En Brasil, en Costa Rica y en toda América Latina, defender la democracia significa defender también la salud, la educación, los cuidados, el trabajo digno y las políticas sociales que protegen a las mayorías. Frente al avance neoliberal y de derecha, no basta con resistir: debemos organizarnos, recuperar la política como herramienta de transformación y construir gobiernos capaces de poner la vida, la igualdad y la dignidad en el centro. Ese es el desafío y, también, la tarea urgente de nuestro tiempo.

Referencias

Agência Brasil. (2026, 25 de octubre). Flávio no reconoce la victoria de Lula e intentará anular los comicios. https://agenciabrasil.ebc.com.br/politica/noticia/2026-10/flavio-nao-reconhece-vitoria-de-lula-e-tentara-anulacao-do-pleito

Associated Press. (2026, 25 de octubre). Lula is declared winner of Brazil’s election as Bolsonaro rejects results [Lula es declarado ganador de las elecciones de Brasil mientras Bolsonaro rechaza los resultados]. https://apnews.com/article/e2c9fe8fc4aa3e3675b9a8ec15405d93

Banco Mundial. (2024). Exportaciones de Brasil por país de vehículos automotores, partes y accesorios de las partidas 8701 a 8705. World Integrated Trade Solution. https://wits.worldbank.org/trade/comtrade/en/country/BRA/year/2024/tradeflow/Exports/partner/ALL/product/8708

Comisión Económica para América Latina y el Caribe. (2018, 18 de diciembre). Quase 40% das exportações manufaturadas do Brasil vão para América Latina e Caribe, diz CEPAL [Casi el 40 % de las exportaciones manufactureras de Brasil se dirige a América Latina y el Caribe, señala la CEPAL]. Naciones Unidas Brasil. https://brasil.un.org/pt-br/81918-quase-40-das-exporta%C3%A7%C3%B5es-manufaturadas-do-brasil-v%C3%A3o-para-am%C3%A9rica-latina-e-caribe-diz-cepal

Comisión Económica para América Latina y el Caribe. (2022). Hacia la transformación del modelo de desarrollo en América Latina y el Caribe: producción, inclusión y sostenibilidad. Naciones Unidas.

CLACSO. 2025, 30 de julio. BRICS – Desafíos del Sur Global pensados desde América Latina y el Caribe.

CLACSO, 2026, 11 de septiembre. Clase magistral. El bloque BRICS: Desafíos y oportunidades en un mundo multipolar.

Folha de S.Paulo. (2026, 26 de octubre). Flávio desiste de pedir anulação da eleição e entrará com ação por abuso de poder contra Lula [Flávio desiste de solicitar la anulación de la elección y presentará una acción por abuso de poder contra Lula]. https://la Base www1.folha.uol.com.br/colunas/painel/2026/10/flavio-deve-desistir-de-pedir-anulacao-da-eleicao-e-entrar-com-acao-por-abuso-de-poder-contra-lula.shtml

Julio Gambina. 2025, 2 de diciembre. Reflexiones sobre la Lucha Popular y los Retos Políticos en América Latina. Transcripción de conferencia dada al Programa de Posgrado Centroamericano en Sociología

La Base. (2026a, 26 de octubre). La crisis de Milei tras el triunfo de Lula [Transcripción del programa La Base América Latina proporcionada por la autora].

La Base América Latina (2026, 26 de octubre). Lula logra el milagro. ¿Cómo remontó 10 millones de votos en tres semanas?

La Base. (2026b, 26 de octubre). Lula y Milei en discursos políticos [Transcripción del programa La Base proporcionada por la autora].

Le Monde. (2026, 27 de octubre). In Brazil, “the spontaneous mobilization of Gen Z surprised even the leaders of Lula’s Workers’ Party” [En Brasil, «la movilización espontánea de la generación Z sorprendió incluso a los dirigentes del Partido de los Trabajadores de Lula»]. https://www.lemonde.fr/en/international/article/2026/10/27/in-brazil-the-spontaneous-mobilization-of-gen-z-surprised-even-the-leaders-of-lula-s-workers-party_6765046_4.html

Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil. (2025, 28 de mayo). Dados de comércio do Mercosul [Datos comerciales del Mercosur]. Gobierno Federal de Brasil. https://www.gov.br/mre/pt-br/assuntos/mecanismos-internacionais/mecanismos-de-integracao-regional/mercosul-1/dados-de-comercio-do-mercosul

Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, Comisión Económica para América Latina y el Caribe, Banco de Desarrollo de América Latina y Comisión Europea. (2021). Perspectivas económicas de América Latina 2021: Avanzando juntos hacia una mejor recuperación. Publicaciones de la OCDE. https://doi.org/10.1787/2958a75d-es

Silva Barros, P. (2026, 28 de julio). Geopolítica: Desafíos y oportunidades para la integración regional en América Latina: Reflexiones desde Brasil y Colombia [Transcripción de intervención en el XXXV Congreso de la Asociación Latinoamericana de Sociología proporcionada por la autora].

La victoria de Lula y la elección brasileña. (2026, 26 de octubre). [Transcripción del análisis de Jalife proporcionada por la autora].

The Guardian. (2026, 26 de octubre). How the streets and social media drove Lula to a historic comeback in Brazil [Cómo las calles y las redes sociales impulsaron la histórica remontada de Lula en Brasil]. https://www.theguardian.com/world/2026/oct/26/lula-victory-brazil-bolsonaro-analysis

The Washington Post. (2026, 26 de octubre). 21 days: Inside Lula’s race to resurrect his campaign—and go viral [21 días: la carrera de Lula para resucitar su campaña y volverse viral]. https://www.washingtonpost.com/world/2026/10/26/inside-lulas-21-day-race-to-resurrect-his-campaign-go-viral/

Tribunal Superior Electoral de Brasil. (2026a, 5 de octubre). Flávio Bolsonaro (PL) e Lula (PT) vão disputar o 2º turno para a Presidência da República [Flávio Bolsonaro (PL) y Lula (PT) disputarán la segunda vuelta para la Presidencia de la República]. https://www.tse.jus.br/comunicacao/noticias/2026/Outubro/flavio-bolsonaro-e-lula-vao-disputar-o-2o-turno-para-a-presidencia-da-republica

Tribunal Superior Electoral de Brasil. (2026b, 26 de octubre). Presidente do TSE anuncia reeleição de Lula e faz balanço do 2º turno das Eleições 2026 [El presidente del TSE anuncia la reelección de Lula y presenta un balance de la segunda vuelta de las elecciones de 2026]. https://www.tse.jus.br/comunicacao/noticias/2026/Outubro/presidente-do-tse-anuncia-reeleicao-de-lula-e-faz–do-2o-turno-das-eleicoes-2026

Tribunal Superior Electoral de Brasil. (2026c). Lula: propuesta de gobierno. https://www.tse.jus.br/eleicoes/eleicoes-2026-content/propostas-de-governo-dos-candidatos-ao-cargo-de-presidente-da-republica-eleicoes-2026/lula-propostas-de-governo

Lula y la batalla digital: cómo la izquierda conquistó las redes y logró una remontada histórica en Brasil

La victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones presidenciales de Brasil no solo representó el regreso de la izquierda al gobierno de la principal economía latinoamericana. También marcó un punto de inflexión en la disputa política contemporánea: por primera vez, un proyecto progresista logró revertir una derrota electoral apoyándose en una estrategia digital capaz de competir con la hegemonía que la derecha había construido durante años en las redes sociales.

Juan Carlos Cruz Barrientos para SURCOS

La remontada de Lula sorprendió incluso a muchos de sus propios partidarios. Tras la primera vuelta, el escenario parecía favorable al bolsonarismo. La ventaja obtenida por la extrema derecha alimentó la percepción de que la izquierda volvía a enfrentarse a una derrota en el terreno donde más dificultades había mostrado durante la última década: el ecosistema digital.

Sin embargo, tres semanas después, Lula no solo logró revertir el resultado, sino que se convirtió en el primer candidato desde el retorno de la democracia brasileña capaz de perder una primera vuelta y terminar ganando la presidencia.

La elección de las plataformas digitales

El proceso electoral dejó una conclusión que muchos analistas consideran ineludible: la disputa política ya no se libra únicamente en los territorios, los partidos o los medios tradicionales. Las plataformas digitales se han convertido en el principal campo de batalla.

La campaña estuvo marcada por una intensa circulación de contenidos, operaciones de influencia y una creciente preocupación por la capacidad de las redes sociales para intervenir en los procesos democráticos.

Desde el entorno de Lula surgió incluso la idea de que será necesario avanzar hacia una regulación de estas plataformas para limitar la capacidad de actores externos de influir en las decisiones electorales mediante algoritmos, campañas coordinadas y la difusión masiva de desinformación.

André Janones y el “ejército virtual” de Lula

Uno de los nombres más citados tras la victoria fue el del diputado André Janones, convertido para muchos observadores en el arquitecto de la ofensiva digital que terminó inclinando la balanza electoral.

El llamado “ejército virtual de Lula” nació pocos días después de la primera vuelta. Organizado principalmente a través de WhatsApp, reunió a millones de seguidores y funcionó como una red de distribución de contenidos destinada a responder rápidamente a los mensajes de la derecha, posicionar tendencias, amplificar mensajes favorables a Lula y combatir informaciones falsas.

La tesis de Janones era sencilla: mientras la izquierda dedicaba esfuerzos a construir argumentos elaborados, la derecha dominaba la atención pública mediante formatos breves, emocionales y altamente adaptados a la lógica de las plataformas.

Según esta visión, la batalla política digital no consiste únicamente en convencer, sino primero en captar la atención. Solo quien logra ocupar el espacio mental de millones de personas puede aspirar después a persuadirlas.

Del discurso largo al lenguaje de las redes

Durante años, gran parte del progresismo latinoamericano reaccionó a las campañas digitales de la derecha mediante explicaciones extensas, análisis detallados y respuestas defensivas.

Janones sostuvo que ese enfoque resultaba insuficiente en un entorno gobernado por vídeos cortos, titulares impactantes y mensajes diseñados para provocar reacciones inmediatas.

La estrategia consistió entonces en abandonar la actitud defensiva y disputar cada espacio digital utilizando las mismas herramientas comunicativas que habían permitido a la derecha consolidar su influencia.

El objetivo era trasladar al mundo digital la capacidad comunicativa que Lula mantenía en el contacto directo con la ciudadanía.

Una remontada construida en las urnas

La comunicación digital fue importante, pero no explica por sí sola el resultado electoral.

La remontada se sustentó también en una extraordinaria movilización territorial y electoral.

En la primera vuelta, Bolsonaro había obtenido alrededor del 47% de los votos frente al 45% de Lula. La diferencia superaba los dos millones de sufragios. Sin embargo, en la segunda vuelta el líder del Partido de los Trabajadores consiguió una ventaja superior a los cuatro millones.

El cambio se explicó por tres factores fundamentales: la reducción de las ventajas bolsonaristas en grandes estados como São Paulo; el vuelco electoral en Minas Gerais, considerado tradicionalmente un estado clave para definir la presidencia; y la ampliación de la ventaja de Lula en el nordeste brasileño, su principal bastión electoral.

A ello se sumó un aumento significativo de la participación. Millones de ciudadanos que no habían acudido a votar en la primera vuelta participaron en la segunda, favoreciendo especialmente a Lula.

La combinación de movilización y comunicación

Las imágenes de las últimas semanas de campaña muestran una intensa movilización popular en calles, plazas y actos públicos.

La campaña petista no se limitó a convencer nuevos votantes. También logró reactivar a sectores de su propia base social que habían permanecido desmovilizados durante la primera vuelta.

La combinación entre organización territorial y ofensiva digital terminó generando una sinergia decisiva. Las redes ayudaban a difundir los mensajes, pero la presencia física en los barrios y ciudades transformó esos mensajes en participación electoral efectiva.

La reacción de la derecha mediática

Tras conocerse los resultados, sectores de la derecha política y mediática comenzaron a cuestionar la legitimidad del proceso electoral.

Diversos medios y figuras asociadas al bolsonarismo difundieron sospechas sobre un supuesto fraude, centrando sus críticas en la decisión de ampliar durante dos horas el horario de votación en algunas zonas afectadas por problemas logísticos y climáticos.

Sin embargo, los datos disponibles mostraron que la medida había sido solicitada por distintos actores políticos y avalada por las autoridades electorales competentes.

La narrativa del fraude recordó a episodios recientes en distintos países donde sectores de la extrema derecha reaccionaron ante derrotas electorales cuestionando las instituciones democráticas sin aportar pruebas concluyentes.

Paralelamente, surgieron advertencias sobre un supuesto colapso económico, la reacción negativa de los mercados y la incertidumbre política que generaría el regreso de Lula al poder.

Brasil y el equilibrio político latinoamericano

La importancia de la elección brasileña trasciende las fronteras nacionales. Brasil representa cerca de un tercio del producto interno bruto de América Latina y es el principal socio comercial de varios países de la región. Cualquier cambio en su orientación política repercute sobre las dinámicas económicas, diplomáticas y geopolíticas del continente.

La victoria de Lula fortalece una visión de política exterior orientada a la integración regional, la cooperación Sur-Sur y el fortalecimiento de espacios multilaterales como los BRICS y el Mercosur.

Su proyecto contrasta con las posiciones defendidas por el bolsonarismo, más alineadas con Washington y con una menor apuesta por los mecanismos de integración latinoamericana.

Una victoria con desafíos enormes

La victoria de Lula abre una nueva etapa política, pero también plantea desafíos considerables. El nuevo gobierno deberá convivir con un Congreso fragmentado y en muchos casos hostil, con importantes gobiernos estatales controlados por el bolsonarismo y con una sociedad profundamente polarizada.

Además, la disputa digital que marcó la campaña electoral está lejos de haber terminado. Las redes sociales seguirán siendo un espacio central de confrontación política, cultural e ideológica.

Lo ocurrido en Brasil deja una enseñanza para toda América Latina: la comunicación digital se ha convertido en un factor estratégico de primer orden. La victoria de Lula demuestra que la izquierda puede competir en ese terreno, pero también evidencia que las campañas del siglo XXI ya no se ganan únicamente con programas, estructuras partidarias o liderazgo político. Hoy también se deciden en algoritmos, plataformas y pantallas.

La elección brasileña de 2026 será recordada, probablemente, como la primera gran demostración de que una estrategia progresista bien articulada pudo disputar con éxito la hegemonía digital de la derecha y convertir esa batalla por la atención en una victoria electoral histórica.

Fuente: pódcast La Base (7×30), ‘Lula: remontada’, 26 de octubre de 2026”.

UNA: Estudiantes proponen superar la pandemia a través del arte

Estudiantes de las escuelas de Arte Escénico y Danza, presentaron iniciativas para convertir el arte en una efectiva herramienta para hacerle frente a la pandemia.

Cuentos infantiles para explicar la realidad social del país, procesos artísticos generados a raíz de la covid-19, yoga para el bienestar físico, mental y emocional, improvisación en la danza, y el autocuidado de la mujer en el hogar, son los proyectos con lo que los estudiantes de arte quieren conectarse con distintas comunidades del país. El fondo para el fortalecimiento de las capacidades estudiantiles en Extensión Universitaria de la Universidad Nacional (Focaes Extensión), es la herramienta que le permitirá a estos jóvenes cumplir con sus objetivos.

Estas iniciativas forman parte de las 48 propuestas presentadas por la comunidad estudiantil, y que tienen como fin la creación de productos de comunicación digital que permitan el vínculo entre la acción estudiantil y la población meta desde la presencialidad remota, y que buscan potenciar el desarrollo de capacidades en diferentes sectores de la población como niños, adolescentes, adultos mayores, personas con discapacidad; la socialización del conocimiento o temáticas de interés que permitan la búsqueda de soluciones y la reflexión en torno a las experiencias acontecidas en el trabajo de campo y el diálogo con los actores locales frente a la situación actual.

Silvia Montenegro Gómez y Jordan Fajardo Ocampo estudian artes escénicas, su proyecto pretende crear una serie de cuentos cortos relacionado con temáticas como la salud, el medio ambiente y las artes, con el fin de poder comunicar a la población infantil sobre lo que se vive actualmente desde una forma más clara y dinámica para ellos.

Sebastián Acuña Chaverri, Dayan Pérez García y Mariana de la Cruz Salas, también de Arte Escénico, desarrollan “Resistencia: el teatro en la peste” y tienen como objetivo realizar un mapeo a nivel país sobre procesos escénicos nacidos a partir de la covid-19, además de diseñar cuadros informativos, un directorio digital y cuñas audiovisuales que comuniquen lo encontrado. El mapeo se hará a nivel país incluyendo personas universitarias inmersas en prácticas escénicas, personas del gremio teatral costarricense y personas que no pertenezcan a estas categorías que están realizando proyectos escénicos, para esto conversarán con organizaciones comunales, municipales e instituciones encargadas en cultura, así como con los grupos o personas que están trabajando “teatro en la pandemia”.

Yerline Herández Solís, Yadelys Montiel Masis y Sofía Sandoval Navarro, también pertenecen a la Escuela de Ate Escénico, ellas reconocen la dificultad que tienen las mujeres para realizar las tareas del día, al lado de labores que generalmente se vinculan a temas de cuidado y por proponen “Cuidando a las cuidadoras”.

“Leemos en muchos lugares que la pandemia llegó para evidenciar las desigualdades, y esto se vuelve evidente en materia de género: no solamente debemos progresar en nuestros trabajos remunerados o estudios sino en el cuido de niños, adultos mayores, personas con necesidades especiales o personas neuroatípicas, muchas veces, además, hacen la mayor parte de la labor doméstica en el hogar. A eso se le suma el componente de la crisis económica actual que contribuye a que las mujeres busquen nuevas formas de trabajos remunerados desde casa”, citan.

Ante este panorama, pretender crear un grupo de mujeres para empezar un proceso guiado, utilizando una caja que contendrá productos y objetos que permitan generar nuevas dinámicas de cuido propio, apoyadas por contenidos digitales que faciliten el proceso y promuevan una red de acompañamiento. Se abordarán temas de salud como el cuido propio por medio de las artes o la expresión artística, y otros como género y el rol de las personas cuidadoras.

“Para la Escuela de Arte Escénico es importante que los estudiantes se involucren en estas iniciativas que fomentan la permanencia en la Universidad y crean un vínculo con las comunidades”, dijo Vera Ramírez productora de la Escuela de Arte Escénico.

Desde Teatro en el Campus, mencionó Ramírez, se apoyará a los estudiantes en la divulgación de sus propuestas.

Por su parte, la Escuela de Danza también presentó sus iniciativas. David Ahmed Jiménez Gutiérrez, impulsará “Yoga, meditación y movimiento”, su objetivo es llegar a un sector amplio de la población con edades entre los 18 y hasta los 50 años en sesiones de 10 minutos para quienes cuentan con poco tiempo, hasta una hora para los que deseen una práctica completa. Los módulos se impartirán en videos para explicar o guiar los ejercicios, y abarcarán ejercicios de concentración y visualización enfocados en generar sensación de bienestar, ejercicios de respiración para apoyar la claridad mental, secuencias de movimientos enfocados en flexibilidad, fuerza o resistencia, y ejercicios posturales enfocados en quienes pasan mucho tiempo sentadas. También incluirá videos específicos para niños y adultos mayores.

Jiménez también participa junto a Grenda Zamora Bielsa en una propuesta de ejercicios de danza para la improvisación, el cuidado del cuerpo, danza y fluidez, emociones y sensaciones e improvisación de movimiento.

En tiempos de pandemia, de acuerdo con Enrique Corriols, asesor académico de vinculación estudiantil de la Vicerrectoría de Extensión, urgen acciones e ideas que permitan superar sus consecuencias e impactos en múltiples ámbitos. “Para sobrellevar el aislamiento físico, la Universidad Pública como generadora de procesos innovadores, busca el desarrollo de nuevas competencias que permitan un mejor uso de las tecnologías de la información para la comunicación. Para lograrlo, confiamos en el ingenio, creatividad e imaginación de estos estudiantes, quienes asumirán el compromiso social y los deseos de emprender y resolver problemas que aquejan a nuestras comunidades o algún sector de la población”.

Los más de 90 estudiantes inmersos en este proceso, están recibiendo capacitación (no presencial) en temas de comunicación digital, producción y postproducción, luego tendrán asesoría con una persona experta en temas de comunicación bajo la metodología Desing thinking. “La idea es que construyan un producto de comunicación con un llamado a la acción a través de medios digitales, ya sea redes sociales o el teléfono, por ejemplo, donde lleguen a las personas o comunidades meta. Esta es una forma de mantener la cercanía entre los estudiantes y las situaciones vulnerables del país”, detalló Corriols.

Más información con Enrique Corriols de la Vicerrectoría de Extensión (8743-2725) o con la Oficina de Comunicación de la UNA 8998-2182.

 

Enviado por UNA Comunicación.