El pasado 14 de febrero el Observatorio de Bienes Comunes de la Universidad de la Universidad de Costa Rica celebró el conversatorio titulado “Megaproyectos: Decir NO, no basta”, con el activista mexicano Gustavo Esteva quien ha tenido una extensa trayectoria en relación a la función pública, la docencia, como asesor del Ejecito Zapatista y defensor de las teorías sobre el postdesarrollo.
En la actividad se conversó sobre el contexto del sistema capitalismo en la actualidad, la muerte del capitalismo en palabras de Esteva y “la muerte del régimen y su camino al despojo”. Se hizo hincapié sobre las miradas de los megaproyectos como una oportunidad, desde las elites visto como una oportunidad y como una lógica de despojo desde las clases subalternas, que implica la destrucción de sus modos de vida tradicionales, autónomos y de sus fuentes de ingreso.
Estevahizo hincapié en los elementos implícitos detrás de los discursos sobre el beneficio de los megaproyectos en especial sobre la fuga de las riquezas lejos de las manos y miradas de las comunidades afectadas, así como la capacidad de organización y resistencia de los pueblos frente al gran capital.
En palabras del Observatorio de Bienes Comunes el presente conversatorio invita a reflexionar sobre “¿Cuál es el verdadero precio a pagar?, a repensar sobre las implicaciones para nuestros territorios de este tipo de propuestas, ¿quiénes las promueven? ¿Para quiénes son los beneficios? ¿Quiénes asumen las consecuencias y cuáles son los desafíos que nos interpelan como sujetos individuales, pero también colectivos?”
Le invitamos a repasar el conversatorio mediante el siguiente enlace:
La gestión integral del recurso hídrico se encuentra en la palestra de los foros internacionales y la discusión de las políticas públicas en un contexto de cambio climático y extractivismo. Existe un debate sobre el tema de agua potable para las comunidades y la conservación de cuencas versus la creciente influencia de grandes corporaciones y agencias de cooperación, en el manejo del agua en favor de actividades extensivas o de gran impacto.
En este sentido el Movimiento Ríos Vivos hace un llamado vehemente al diálogo y reflexión mediante una misiva sobre la Gestión Integral del Recurso Hídrico (GIRH) relacionado a la gran cuenca del río Grande de Térraba, una de las más extensas y conflictivas del país. Por cuatro décadas en esta región han dominado familias dedicadas a la ganadería extensiva, la compañía Fresh Del Monte (exportadores de piña), y la cooperativa CoopeAgri (exportadores de azúcar de caña).
Por ende, es necesario colocar ese tema local con una perspectiva global de la GIRH, permeado por la influencia de sectores privados y en detrimento de las comunidades en víspera de los próximos foros regionales y nacional de gobernanza del agua. Tal y como lo señala la siguiente misiva.
El candidato presidencial del partido Progreso Social Democrático, señor Rodrigo Chaves, dijo que “el sector cultura en Costa Rica ha estado abandonado por muchos años”. Esto es cierto, seguidamente menciona “[…] el presupuesto del Ministerio de Cultura se lo comen todas esas organizaciones, la Junta de Administración del Melico Salazar, la Junta de Administración del Teatro Nacional, la junta de administración del museo tal. Pura burocracia […]”. Por otra parte, la señora Pilar Cisneros, candidata a la Vicepresidencia y diputada electa por el mismo partido, ante los problemas fiscales a causa de la pandemia de Covid-19, dijo hace dos años en entrevista a Multimedios canal 8, “[que el país] puede vivir uno o dos años sin cultura”. “Sí, cultura se va a quedar… pero, como dijo don Pepe Figueres “para qué tractores sin violines” y lo comprendo perfectamente, pero vea don Douglas, si usted está hasta aquí (señala su cuello) con su familia, no se va Disney y si no puede ir al cine pues vea las películas que le ofrece la televisión abierta…”
¿Qué entenderán por cultura estas dos personalidades de la política costarricense?
Cultura es una palabra con presencia usual en los medios de difusión y en instituciones de enseñanza general básica o superior. Es de uso común en las personas, como hablar de comida, del clima, de la calidad de vida, etc. Es una palabra que, para las masas, al parecer define algo intangible, o un grupo, generalmente extraño al nuestro, o un pueblo o sociedad distinta a la nuestra. Definir cultura es problemático.
La Antropología vio nacer el término. Para Grimson, la “Cultura” nació con el propósito de oponerse a la “Alta Cultura” y el racismo imperante al buscar diferencias entre distintos grupos humanos con los que se encontró Europa. La primera definición de cultura se opuso a la idea de existencia de personas “cultas” y personas “incultas”. Por ejemplo, en la Europa del siglo XVIII, así como también en la Costa Rica de finales del siglo XIX y prácticamente hasta el presente, se concibe una persona “culta” en tanto sea estudiada y sensible a las artes, la ópera o el teatro, y dueño de ciertas costumbres de etiqueta y vestimenta que lo identifica también como persona perteneciente a grupos pudientes.
Tylor, ante lo expuesto, en 1871 asocia el concepto de cultura a todo aquel conocimiento, tradición, costumbre y hábito inherente a la persona dentro de una sociedad. Dice Tylor: “La cultura… en su sentido etnográfico, es ese todo complejo que comprende conocimientos, creencias, arte, moral, derecho, costumbres y cualesquiera otras capacidades y hábitos adquiridos por el hombre en tanto que miembro de la sociedad.”
Definiciones más cercanas a nuestra época proponen la cultura como “sistemas simbólicos compartidos que son acumulativas creaciones de la mente.”, según dice el reconocido antropólogo, filósofo y etnólogo francés, Claude Lévi-Strauss; o según el lingüista y antropólogo estadounidense, Roger Keesing “las culturas son sistemas que sirven para relacionar a las comunidades humanas con sus entornos ecológicos”.
De esta manera, y de acuerdo con lo dicho por Cisneros, ¿podríamos vivir dos años sin relacionarnos con nuestros entornos ecológicos?, ¿podríamos por dos años dejar de crear sistemas simbólicos acumulativos?, ¿podríamos dejar de tener conocimientos, creencias, arte, moral, derecho, costumbres o cualquiera otra capacidad o hábito adquirido en nuestra sociedad, por dos años? A todas luces, el término cultura, en cualquiera de sus definiciones citadas y otras existentes, es mucho más que ir a Disney o mucho más que ver películas.
Por otra parte, el Ministerio de Cultura y Juventud, junto con sus direcciones e instituciones adscritas, en Costa Rica, es el ente rector oficial de una pequeña parte, denominada “arte”, de esto que hemos tratado de definir como “cultura”; y dado el histórico presupuesto exiguo que tiene, menos del 1% del presupuesto nacional, muchas de sus actividades se deben realizar ad honorem.
Soy músico, profesor pensionado de la Universidad de Costa Rica. Fui funcionario del Ministerio de Cultura y Juventud, así como también miembro, ad honorem, del jurado de Premios Nacionales y del jurado de las Becas Taller otorgadas por este órgano oficial. Conozco muy bien el funcionamiento de este ministerio y sus enormes limitaciones presupuestarias. Por otra parte, he ejercido mi profesión de músico intérprete, tanto en el Valle Central como en las regiones periféricas, y conozco muy bien las necesidades y penurias del mundo artístico.
Ante lo expuesto, me rehúso a pensar que el señor Rodrigo Chaves, con su docta formación económica, reduzca los problemas operativos del Ministerio de Cultura y Juventud, a la burocracia y al supuesto consumo presupuestario de las juntas administrativas. Por otra parte, me rehúso a creer que la señora Pilar Chaves, con docta formación en comunicación, conciba cultura como ir a Disney o ver películas.
El sector cultura, en nuestro país y para la oficialidad, se reduce exclusivamente a las manifestaciones artísticas, las cuales erróneamente, se han visto como accesorias, salvo a comiensos del siglo XX cuando, en la construcción de la nación, los del grupo denominado el “Olimpo”, vieron a las artes y especialmente a la música europea, como una necesidad para educar y presentar a Costa Rica ante el coro de naciones, en tanto república culta y desprovista de bárbaros, entiéndase pueblos originarios o personas “incultas”. En efecto, tiene razón el señor Chaves, este sector ha estado abandonado por muchos años. Esto es grave.
Sin embargo, es más grave aun, el que una diputada electa y un candidato presidencial, a dos décadas de haber iniciado el siglo XXI, mantengan un concepto arcaico y europeizante, es decir, propio de la colonialidad, tratando de demostrar mediante el reductio ad absurdum, que cultura es el Ministerio de Cultura o ir a Disney. Si por la víspera se saca el día, dejaremos de hacer cultura, es decir, dejaremos de tener conocimiento, arte, creencias, derecho, ética, costumbres, hábitos, etc., por cuatro años, en caso de ganar las elecciones este grupo político. Tiene entonces la palabra el partido Progreso Social Democrático, claro, después de estudiar al menos, un poco de antropología.
GUATEMALA ES RESPONSABLE POR VIOLAR LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN Y LOS DERECHOS CULTURALES DE CUATRO PUEBLOS INDÍGENAS OPERADORES DE RADIOS COMUNITARIAS
San José, Costa Rica, 17 de diciembre de 2021
En la sentencia notificada en el Caso Pueblos Indígenas Maya Kaqchikel de Sumpango y otros Vs. Guatemala, la Corte Interamericana de Derechos Humanos encontró al Estado de Guatemala responsable internacionalmente por la violación de los derechos a la libertad de expresión, la igualdad ante la ley y a participar en la vida cultural, en perjuicio de los pueblos indígenas Maya Kaqchikel de Sumpango, Maya Achí de San Miguel Chicaj, Maya Mam de Cajolá y Maya Mam de Todos Santos Cuchumatán. Tales violaciones ocurrieron principalmente porque el marco regulatorio concerniente a la radiodifusión en Guatemala, particularmente, la Ley General de Telecomunicaciones (LGT) impidió, en la práctica, que estas comunidades indígenas pudieran operar legalmente sus radios comunitarias.
El resumen oficial de la sentencia puede consultarse aquí y el texto íntegro de la sentencia puede consultarse aquí.
Al menos el 43,6% de la población de Guatemala es indígena y aproximadamente 80% de la población indígena es considerada pobre.
En Guatemala, se encuentran un aproximado de 424 emisoras de radio licenciadas en frecuencia FM y 90 en frecuencia AM, de las cuales, una es emisora comunitaria indígena. Por otro lado, existen diversas radios comunitarias operadas por pueblos indígenas que no cuentan con licencia del Estado para su funcionamiento, como las emisoras operadas por los pueblos indígenas Maya Kaqchikel de Sumpango, Maya Achí de San Miguel Chicaj, Maya Mam de Cajolá y Maya Mam de Todos Santos Cuchumatán.
Las Radios Ixchel y Uqul Tinamit La Voz del Pueblo, operadas por los pueblos Kaqchikel de Sumpango y Achí de San Miguel Chicaj, fueron allanadas por autoridades estatales como resultado de órdenes judiciales dictadas en el marco de procesos penales. Sus equipos de transmisión fueron confiscados y algunos de sus operadores, miembros de las respectivas comunidades, fueron procesados criminalmente. La Radio Ixchel suspendió su transmisión por siete meses y los miembros de la comunidad tuvieron que recolectar fondos para comprar nuevo equipo y poder transmitir de nuevo. La Radio Uqul Tinamit, a su vez, dejó de transmitir tras sufrir un segundo allanamiento.
En la Sentencia, la Corte recordó que la libertad de expresión constituye una piedra angular en la existencia misma de una sociedad democrática, y resaltó la importancia del pluralismo de los medios de comunicación en el marco del ejercicio del referido derecho. La Corte indicó que los Estados están internacionalmente obligados a establecer leyes y políticas públicas que democraticen el acceso a los medios y garanticen el pluralismo de medios o informativo en las distintas áreas comunicacionales, tales como, la radio. Asimismo, señaló que los pueblos indígenas tienen un derecho de verse representados en los distintos medios de comunicación, especialmente en virtud de sus particulares modos de vida, de sus relaciones comunitarias y la importancia que los medios de comunicación, especialmente la radio, tiene para ellos. En este sentido, los pueblos indígenas tienen derecho a fundar y utilizar sus propios medios de comunicación.
La Corte reconoció que las radios comunitarias, más allá de posibilitar a los pueblos indígenas participar más plenamente en lo público, son una herramienta esencial para la conservación, la transmisión y el desarrollo continuo de sus culturas y lenguas. El acceso a sus propias radios comunitarias, como vehículos de la libertad de expresión de los pueblos indígenas, son un elemento indispensable para promover la identidad, el idioma, la cultura, la auto representación y los derechos colectivos y humanos de los pueblos indígenas. Por ello, los Estados están obligados a adoptar medidas necesarias que permitan a las comunidades indígenas el acceso al espectro radioeléctrico de las radios comunitarias.
En razón de la discriminación estructural e histórica que han sufrido los pueblos indígenas, el Tribunal señaló que Guatemala debía tomar todas las medidas necesarias para revertir los varios factores de desventaja de los mismos y asegurarles el acceso a frecuencias radioeléctricas, con el propósito de garantizar la igualdad material de dichos pueblos frente a otros segmentos sociales que tienen las condiciones económicas para competir en las subastas de adquisición de frecuencias radioeléctricas, cuyo único criterio es el de mayor precio.
La Corte determinó que, la forma por la cual se encuentra regulada la radiodifusión en Guatemala consiste en una prohibición de facto, casi absoluta, al ejercicio del derecho a la libertad de expresión de los pueblos indígenas y a su vez, les impide ejercer su derecho de participar en la vida cultural. Así, la Corte encontró que Guatemala violó los derechos a la libertad de expresión, la igualdad ante la ley y a participar en la vida cultural, en perjuicio de los pueblos indígenas Maya Kaqchikel de Sumpango, Achí de San Miguel Chicaj, Mam de Cajolá y Mam de Todos Santos Cuchumatán.
Por otra parte, el Tribunal consideró que los allanamientos y decomisos de equipos de las radios Ixchel y “La Voz del Pueblo” configuraron acciones ilegítimas y restricciones al derecho a libertad de expresión contrarias a la Convención, por lo que la Corte concluyó que Guatemala es responsable por la violación de dicho derecho, en perjuicio de los pueblos indígenas Maya Kaqchikel de Sumpango y Maya Achí de San Miguel Chicaj.
En razón de estas violaciones, la Corte ordenó diversas medidas de reparación, entre otras: 1) adoptar las medidas necesarias para permitir que las comunidades indígenas identificadas como víctimas de ese caso puedan operar libremente sus radios comunitarias; 2) adecuar la normativa interna con fines de reconocer a las radios comunitarias como medios diferenciados de comunicación, particularmente las radios comunitarias indígenas; 3) reglamentar su operación, estableciendo un procedimiento sencillo para la obtención de licencias; 4) reservar a las radios comunitarias indígenas parte del espectro radioeléctrico; 5) abstenerse inmediatamente de enjuiciar criminalmente a los individuos que operan emisoras de radio comunitarias indígenas, allanar dichas radios y aprehender sus equipos de trasmisión, y 6) eliminar las condenas y cualquiera de sus consecuencias relacionadas con las personas de comunidades indígenas condenadas por uso del espectro radioeléctrico.
José Antonio Mora, Coordinador Kioscos Socioambientales José Andrés Zúñiga, Asistente de Coordinación
“Aunque la pandemia encerró a la gente, restringió y cerró locales, los extractivismos no se detuvieron, todo lo contrario, se intensificaron” comentó una compañera docente, durante el último análisis de coyuntura en materia socioambiental, del Programa Kioscos Socioambientales. Y es que, como bien quedó claro durante este análisis, la conflictividad socioambiental no se vio interrumpida por el coronavirus, o por las medidas para contener el riesgo de contagio, ya que el modelo económico se reajusta y se mantiene en continuo proceso de acumulación.
“Diay, ahora estamos con estas medidas sanitarias, pero las piñeras siguieron contaminando el ambiente y maltratando a los trabajadores, y hasta han sido un foco de contagio” comentó uno de los compañeros del grupo SACO, a través de una llamada telefónica, como una de las tantas formas de dar seguimiento comunitario desde la virtualidad. Lo cierto es que, más allá de imaginar que la pandemia implicó una suerte de “pausa” sobre la agenda ambiental, desde Kioscos ha quedado claro que el extractivismo de los bienes comunes, la violencia en los territorios indígenas y los conflictos socioambientales en general, han permanecido. Como bien se mencionó en la sesión de análisis, hay que tomar en cuenta que los extractivismos y la economía verde son ejes vertebrales de la dinámica político-económica de Costa Rica, creando así una nueva narrativa que sostiene la privatización.
Otra compañera del grupo SACO ha dicho que “cuando empezamos esto, era cada quien, con sus luchas, y si hacemos un análisis vemos que lo que está saliendo ahora a nivel del país, el caso Cochinilla, Meco y H Solís, eran las empresas con las que nosotros estábamos teniendo diferencias, nosotros las comunidades, no es que nos oponemos por oponernos, sino que teníamos ese espíritu de saber que las cosas no estaban bien”. De hecho, uno de los puntos más importantes del análisis de coyuntura de este 2021, ha sido los casos de corrupción (Cochinilla, Diamante y Azteca), relacionados con proyectos de infraestructura y por tanto con extractivismo de bienes comunes.
Un elemento de suma importancia que ha salido del análisis de coyuntura tiene que ver con la continuidad de las agresiones dentro de las recuperaciones indígenas de la zona sur. La impunidad, la urgencia de atender la salud física y mental de las mujeres indígenas, la no ratificación del Acuerdo de Escazú, la continuidad de los incendios provocados por no indígenas, y en general, el racismo institucionalizado contra los pueblos originarios, son varios de los aspectos analizados por Kioscos en esta última sesión.
El realizar este tipo de análisis, proviene de la necesidad del programa en posicionarse ético-políticamente, pero, además funciona para identificar nodos y agenda de trabajo para el próximo 2022. Por ejemplo, una de las conclusiones es que, a pesar de esta condición tan excepcional, como ha sido la pandemia, es realmente urgente regresar a la presencialidad y poder estar cuerpo a cuerpo con las personas de comunidades.
Justo la semana pasada, el grupo SACO emitió un comunicado donde pronunciaron su sentir frente a la declaratoria de la UCR para las Comunidades. El grupo manifestó su preocupación, en caso de que se mantenga la acción social de forma virtualizada, así como el gran interés en regresar a las actividades de tipo presencial, como son los talleres, encuentros, mapeos, festivales y otros, que tanto han servido para que las comunidades se sigan articulando y trabajando en conjunto. En ese sentido, el grupo SACO recordó a la Universidad, que la Acción Social se compone de ese vínculo Universidad-Sociedad, y que esperan que, al ser el año de las universidades para las comunidades, sea esta la que se vea mayormente fortalecida, y que, tanto proyectos como programas, puedan potenciar su trabajo el próximo año. En el comunicado mencionan “nos hace falta vernos, seguir trabajando en conjunto. Nos preocupan los recortes a las universidades públicas, porque las universidades no son solo los profesores y estudiantes, también somos todas las personas que trabajamos y participamos de proyectos de investigación y de acción social”. Suscribimos las palabras del grupo SACO y despedimos este 2021 con el interés en poder dar continuidad el próximo año, a los elementos que han salido de nuestro último análisis de coyuntura, pero esperando que este trabajo, se realice en conjunto con las comunidades con las cuales nos vinculamos.
Por Mauricio Álvarez Mora. Docente Escuela de Geografía, Ciencias Políticas, Programa Kioscos Socio ambientales UCR, IDELA-UNA
Han pasado 27 años desde aquel 7 de diciembre de 1994 donde Óscar Fallas, María del Mar Cordero y Jaime Bustamante murieron juntos, cuando un incendio destruyó la casa donde vivían los dos primeros.
Esa semana nos pagaron el aguinaldo y fuimos de compras en la tarde con María del Mar que estaba armando nido con Oscar. Hubo una invitación para esa noche, pero pudo más la responsabilidad de la propuesta que teníamos que presentar al otro día en el IMAS, para financiar un campamento de verano con jóvenes de la comunidad de Los Guidos organizado por el Programa de Juventud de la Asociación Ecologista Costarricense (AECO). Ese 6 de diciembre Oscar y María nos dejaron la llave de la oficina y fue la última vez que los veríamos con vida.
Eran tiempos de celebrar porque le habíamos ganado el pulso a las intenciones de industrializar el Golfo Dulce, recién el 3 de diciembre, tuvimos una actividad con la gente de las comunidades.
Cuatro días después, la casa de Óscar y María del Mar, en Guadalupe, fue destruida por un incendio. Nadie pudo escapar. Encontraron a María del Mar carbonizada mientras trataba de abrir la puerta, sin llave. Las rasgaduras en la puerta evidenciaron que trató de luchar hasta el final por salir, pero algo o alguien le impidió salir. Mientras Óscar y Jaime murieron sin incorporarse de las camas.
La investigación oficial del Organismo de Investigación Judicial no encontró causa oficial del incendio y que no hubo evidencias de “mano criminal”, mientras la construcción mediática fue cruel y despiadada al enfocar que la “fiesta” fue la responsable de las muertes, ya se venía construyendo una estigmatización mediática del ecologismo como unas personas “comunistas recicladas, bohemias, opuesta al desarrollo y subversivas.” Esa estigmatización sumada a lo inédito del acontecimiento sirvió para invisibilizar el contexto que estaba sucediendo como las amenazas y ataques al vehículo de la AECO y que se recibieron llamadas anónimas después de las muertes para asegurar que “la lista de asesinatos no había terminado.”
Sobre el contexto, desde finales de 1992 se llevó a cabo una campaña para frenar la construcción de un muelle y una planta astilladora en medio de la Reserva Forestal Golfo Dulce, en la península de Osa y en la parte más interior del golfo en el sector de Mogos.
A la cabeza de la campaña estuvo Óscar Fallas Baldi y María del Mar Cordero y muchos otros que integrábamos en ese momento AECO conformamos una alianza de vecinos de la península, ecologistas, grupos de mujeres, estudiantes, campesinos, científicos y redes internacionales. Esta coalición permitió llevar a cabo una de las más importantes luchas ecologistas del país, contra la Ston Forestal S.A. subsidiaria del gigante papelero Stone Container Corporation.
La parte industrial del proyecto se ubicaría en Punta Estrella, cortando el corredor biológico entre Corcovado y el Parque Nacional Esquinas. La intención era procesar y transportar la producción de 24.000 hectáreas de melina sembrada en la zona. Para esto se construiría un muelle para barcos de hasta 70.000 toneladas, y se esperaba un tránsito de 184 tráileres diarios en promedio uno cada cuatro minutos.
Lo que argumentábamos en contra del proyecto de Ston Forestal era, entre otras cosas, que la industrialización afectaría la biodiversidad del Golfo Dulce y de importantes áreas boscosas y protegidas, que el muelle traería contaminación a un sector prácticamente prístino y se llenaría de barcos con su contaminación donde habitan delfines, ballenas y una gran diversidad marina.
Después de poco más de dos años de lucha, la AECO y la gente de las comunidades lograron que se cambiara el sitio de la construcción y las condiciones del proyecto. Fue la primera campaña del ecologismo social que se gestionó en el país partiendo de la articulación con las comunidades, formación de comités locales, giras con periodistas y autoridades nacionales, gestiones de incidencia ante entidades estatales, denuncias ante la Defensoría de los Habitantes, manifestaciones, recursos de amparo, debates y un factor decisivo fue la articulación internacional con organizaciones como Greenpeace, Amigos de la Tierra y muchas otras.
Con el cambio de gobierno el primer reto ambiental de la administración Figueres fue resolver el conflicto con la Ston. Pronto se dan las primeras reuniones entre la AECO y el nuevo ministro de Ambiente, René Castro, para buscar una salida al problema. En ese momento se forma un comité de análisis y replanteamiento de la autorización concedida a Ston Conteiner y sus subsidiarias, en el que participa la AECO y otros actores institucionales. Luego de un proceso de negociación, en octubre de 1994 se logra un acuerdo histórico y la Stone Container acepta la reubicación del proyecto en Cerro Partido o Punta Purrujas, cerca de Golfito. El acuerdo fue precipitado porque la Contraloría rechazó el contrato entre Ston Forestal y el gobierno costarricense por la construcción del muelle en sector de Mogos.
Estos hechos marcaron para siempre muchas vidas, tuvieron repercusiones a todos los niveles y dimensiones. Por un lado, la campaña exitosa fue semilla de muchas otras más que vinieron y que usaron de modelo de inspiración y por otro lado terminó de desmembrar a AECO para dar paso a otro tipo de organicidad social, para las familias hubo muchos impactos que hoy siguen presentes. Un gran dolor, incertidumbre, miedo y luto envolvió a gente muy cercana que simplemente no pudo superar estos hechos.
Hoy, 27 años después, se les sigue queriendo y recordando de muchas formas, siguen presentes siempre multiplicando la vida.
Desde el grupo Saberes Comunitarios (de ahora en adelante SACO), conformado por representantes de Longo Mai y Volcán de la zona sur, Paraíso de Sixaola y territorio bribri de Talamanca, Los Almendros de Siquirres, Guacimal de Puntarenas y Guatuso de la zona norte, queremos manifestar nuestro sentir, ante este año 2022, en que la Universidad de Costa Rica lo ha declarado como año de la UCR para las comunidades.
Con esta pandemia, las comunidades rurales, costeras, campesinas e indígenas, hemos vivido de forma muy cruda los efectos de la crisis, y aunque en cada comunidad ha sido muy diferente, hay muchas cosas en común que hemos percibido: el desempleo, los pocos apoyos del Estado, la incertidumbre, el alza en los precios de absolutamente todo, la inflación, etc. Las comunidades y los territorios hemos vivido en carne propia el aumento de la pobreza, mientras vemos que hay otras personas, pertenecientes a los grupos de poder, a las que les exoneran los impuestos, y más bien han aprovechado la pandemia para acumular riqueza.
La primera línea de combate de esta pandemia no solo la forman las personas funcionarias de la CCSS, también la formamos las personas de los pueblos, de los territorios indígenas, de los asentamientos campesinos, de las comunidades costeras y rurales. Desde SACO hemos continuado trabajando la tierra, cuidando los bosques, protegiendo nuestros ríos, sembrando, manteniendo nuestras semillas y velando por la vida de nuestras familias.
Nos ha hecho mucha falta participar de actividades de forma presencial con la Universidad a través de la Acción Social, y en el caso de nuestro, con Kioscos Socioambientales, con quienes hemos trabajado en distintos proyectos desde hace muchos años, y luego a través de nuestro grupo SACO. Nos hace falta vernos, seguir trabajando en conjunto. Nos preocupan los recortes a las universidades públicas, porque las universidades no son solo los profesores y estudiantes, también somos todas las personas que trabajamos y participamos de proyectos de investigación y de acción social.
SACO es de suma importancia para nosotras y nosotros, y por eso mismo, esperamos que este año 2022, el año de las Universidades para las Comunidades, la Universidad de Costa Rica mantenga su compromiso de trabajar con las personas de los territorios, y seguirnos apoyando mutuamente en el conocimiento y las prácticas que realmente necesitamos.
A raíz de la convocatoria lanzada hace dos meses por el Foro Confluencia Solidaria, sesenta y dos personas firmantes le invitan a participar en la elaboración de la:
Plataforma de la ciudadanía y los movimientos sociales de cara al proceso electoral
SURCOS comparte la siguiente invitación:
Las personas firmantes de esta invitación proponemos construir una plataforma de la ciudadanía y los movimientos sociales, de cara al proceso electoral que ya inició, y como una forma de “hacer una valiosa contribución al presentar propuestas concretas sobre los aspectos más sustantivos” de la vida de las comunidades y los distintos sectores de lucha social. “Su voz debe levantarse hasta hacerse oír y ser tan fuerte como para minimizar la parafernalia que montarán algunos partidos y que, por demás, debilitan el pensamiento crítico y racional de la población”.
La plataforma de la ciudadanía y los movimientos sociales de cara al proceso electoral será un aporte de educación popular y ciudadana. Le invitamos a enviar las propuestas de su organización, colectivo, o bien, a título personal.
Para ello ofrecemos el siguiente formulario a fin de que, -si aún no lo ha hecho-, pueda hacer llegar sus propuestas a más tardar el domingo 5 de diciembre:
¡Nuestra voz debe escucharse! Le agradeceremos si comparte esta invitación.
Ana Cecilia Araya Cuadra
Comunidad – San Ramón de Alajuela
Rodrigo Arias López
Análisis actuarial
Guillermo Arroyo Muñoz
Organización comunitaria
Oscar Beita Quesada
Conservación de los recursos hídricos en zona sur de Costa Rica; Organización: MARBE S.A.
Flor Bellido Torres
Presidenta Asada de Pléyades, vicepresidenta Concejo de Desarrollo Territorial Talamanca – Valle la Estrella, Comité de Emergencia Local Valle de la Estrella, Junta de Salud de la Área de Salud Valle la Estrella.
Giovanny Blanco Mata
Asociación Internacional Mundo Sin Guerras y Sin Violencia
Carlos Brenes Castillo
Sociólogo y cooperativista. Cartago
Abelardo Brenes Castro
Representante Asociación Jubilados en Acción
Christoph Burkard
Protección de ríos y cuencas
Daniel Camacho Monge
Sociólogo, abogado, profesor emérito de la Universidad de Costa Rica. Activista en Derechos Humanos.
Rodrigo Humberto Campos Hernández
Defensa y promoción de DDHH
Ana Chacón Mora
Periodista
Eric Chaves Ramírez
Consultor independiente
Asociación Comunidades
Promover el uso sano de la tierra, el agua y todo el entorno
Herbert E. Contreras Vásquez
Investigador jubilado
Enid Cruz Ramírez
Defensa de los derechos de las mujeres
Jaime Delgado Rojas
Asociación de Jubilados en Acción del Magisterio Nacional
Manuel Delgado Cascante
Periodista y escritor
Isabel Ducca Durán
Confluencia Solidaria
Marcela Dumani Echandi
Docente universitaria.
Juan Carlos Durán Castro
Trabajador Sector salud (CCSS) y aspirante a dirigente sindical
Mujeres en Acción
Derechos de las mujeres
Italo Fera Fallas
Defensa y protección socio ecológica.
Héctor Ferlini-Salazar
Foro Confluencia Solidaria, Alianza por una Vida Digna, SURCOS Digital
Nora Garita Bonilla
A título personal
Gloria Gavioli
Puerto Viejo de Talamanca – Empresaria y presidente ATEC
José María Gutiérrez Gutiérrez
Foro Confluencia Solidaria
Mauricio Gutiérrez Arguedas
Foro de Confluencia Solidaria y Red MMT Costa Rica
Carlos Alberto Hernández Porras
Red Economía Solidaria /RedEss
Ivannia Gabriela Hernández Ramírez
Teatro La Cambusina
María Hernández
Comunal. Colectivo Agroecológico Zurquí
Marjorie Hernández Delgado
Alfabetización Ciudadana, defensa de derechos ciudadanos, derechos humanos fundamentales y constitucionales, cumplimiento y hacer cumplir la Constitución Política
Herberth Herra Castro
En este proceso electoral seré activista del abstencionismo pensado, «si votar cambiara algo ya estaría prohibido”.
Oscar Jara
Educación Popular
Madeline Kiser
Conservación de los recursos hídricos en zona sur de Costa Rica; Organización: MARBE S.A
Jorge Arturo Lobo Segura
Ambientalista
Rafael López Alfaro
Extensionista Universidad Estatal a Distancia / UNED PRO
Diana Marcela López
Promotoras de derechos por medio del proyecto de Defensoras Populares
Óscar Madrigal Jiménez
Jubilado
German Masís Morales
Profesor jubilado de la UNA, miembro de Alterdes
Rafael Ángel Méndez Castro
Pensionado
Mauricio Menjívar Ochoa
Docencia
Henry Mora Jiménez
Academia
Marlon Andrés Navarro Álvarez
Asociación de Desarrollo, ASADA, Concejo de Distrito, Cruz Roja
Lorea B Pino
Colectivo Agroecológico Zurquí
Elides Rivera Navas
Emprendedora en turismo, Movimiento de Mujeres Indígenas, pueblo de Térraba
Dylanna Rodríguez Muñoz
Docente UCR y CEAAL
Fernando Rodríguez Garro
Académico OES-UNA
Jiddu Rojas Jiménez
Docente de Filosofía / Coordinador del Encuentro Democrático.
Mariano Sáenz Vega
Junta directiva Colegio de Profesionales en Sociología de Costa Rica
Eugenia Salazar Aguilar
Activista Derechos Humanos
Luis Andrés Sanabria Zaniboni
Docente
Casilda Sancho Barrantes
Jubilada y participó en organizaciones de mujeres y en Transición, mayores de 60 años.
Inti Segura Chacón
Gestión de cambio
Pablo Sivas Sivas
Defensor de los derechos indígenas
Adilia Solís Reyes
Docente UCR. También presidenta de organización CENDEROS, tema de migraciones y refugio
Carolina Somarribas Dormond
Universidad Estatal a Distancia, Programa de Gestión Local
Dayana Ureña Solís
Asambleas Patrióticas Populares (APP)
Edison Valverde Araya
Movimiento Buen Vivir Costa Rica
Álvaro Vega Sánchez
Foro Confluencia Solidaria
Raúl Venegas Castro
Dirigente Sindical (Undeca) y parte de la Comisión Popular de Occidente (San Ramon, Alajuela).
En la zona de Los Santos, que abarca a los cantones de Dota, Tarrazú y León Cortés, la Radio Cultural Los Santos funciona como un medio de comunicación gestionado por la ciudadanía. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez, UCR.
UCR Electoral. Tema: Comunicación
Radio Cultural Los Santos tiene casi cuatro décadas de servir a la población de esta zona del centro-sur del país
La primera señal tenía un alcance de apenas 50 kilómetros cuadrados y se transmitía desde un pequeño espacio en el edificio municipal, solo unas pocas horas al día.
Hoy, 38 años después, la Radio Cultural Los Santos sigue siendo un actor relevante en la comunidad. No solo contribuye a la toma de decisiones de la población, sino que es un ejemplo exitoso de gestión y administración en manos de la ciudadanía.
Dicha radio forma parte de un proyecto radiofónico constituido a nivel nacional en la década de los años ochenta. Se concibió como un medio de comunicación local, con el objetivo de fortalecer la cultura e impulsar la educación a distancia de personas adultas, especialmente de zonas alejadas de la capital.
En la actualidad, la radioemisora mantiene estos objetivos y procura adaptarse a los cambios tecnológicos que la nueva realidad social demanda. Su presencia en las distintas plataformas mediáticas, que se han desarrollado gracias a Internet y a la globalización, le han permitido reconectarse con sus audiencias.
“En un inicio, la radio tenía más escucha, porque todos teníamos un radiecito en la casa, nos gustaba escuchar los programas. Pero la Radio Cultural Los Santos siempre tiene presencia en la comunidad, es el medio de comunicación sobre el acontecer local. Esto no lo brindan los medios nacionales”, afirmó Jorge Godínez Porras, administrador ligado a dicha radio desde hace más de 20 años.
Y se hizo la radio
Ya algunos vecinos de Tarrazú habían hecho el intento de fundar una pequeña radioemisora, pero la idea no prosperó. En su lugar, surgió la opción de desarrollar un proyecto de manera más formal y con el apoyo del Instituto Costarricense de Enseñanza Radiofónica (ICER).
La Radio Cultural Los Santos se formó como parte de una red de 15 radioemisoras, localizadas en diversos lugares del territorio nacional y creadas mediante un convenio entre el ICER, el Ministerio de Educación Pública (MEP) y el Principado de Liechtenstein. Este último proporcionó ayuda técnica y económica para el proyecto.
Estas tres instituciones estaban interesadas en impulsar la educación, lo cual hicieron a través del programa El maestro en casa. Con esta iniciativa se apoya a las personas adultas que cursan a distancia la enseñanza primaria y secundaria.
El 12 de noviembre de 1983 se concretó un acuerdo entre el ICER y la Municipalidad de Tarrazú para la constitución de la radio en Los Santos. Eso sí, el ICER solicitó a la comunidad un local donde instalar los equipos: un transmisor, micrófonos, un tornamesa y una consola. Esto era todo lo que se necesitaba para transmitir en la frecuencia amplitud modulada (AM).
La Radio Cultural Los Santos, que se encuentra ubicada en San Marcos de Tarrazú, transmite en la frecuencia 88.3 FM. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez, UCR.
Fue así como en el segundo piso del edificio municipal se acondicionó un espacio y desde ahí se iniciaron las transmisiones. La antena se ubicó en el terreno del Liceo de Tarrazú, en donde estuvo hasta el 2005. Luego, se trasladó a un área de mayor altitud, en el Centro Agrícola Cantonal de El Rodeo y, actualmente, se encuentra en el cerro El Abejonal, en el cantón de León Cortés.
“A partir de ese momento, la operación y la administración de la emisora recayeron en manos de la comunidad, encabezada por la Municipalidad, pero con la participación de otros actores de la zona, como las cooperativas y los agricultores. El ICER ofreció capacitación a personas de distintas organizaciones e instituciones”, rememoró Godínez.
Aún el ICER continúa con su programa El maestro en casa y con la producción de materiales educativos para transmitir en las radioemisoras afiliadas. Estos consisten en pequeños programas didácticos para reforzar el estudio de las materias que imparte el MEP, como matemática o estudios sociales. El ICER también produce libros, ofrece tutorías y aplica exámenes, proceso al que la Radio apoya.
Gestión comunitaria
La Radio Cultural Los Santos se rige por un reglamento de funcionamiento de las radioemisoras afiliadas al ICER, que marca las políticas y pautas generales organizativas.
No obstante, también goza de independencia operativa y editorial, lo cual le ha permitido tomar decisiones fundamentales relacionadas con su quehacer e incorporar en su esquema organizativo a representantes de la comunidad.
Según expresó el presidente de la junta directiva de dicho medio, Orlando Calvo Hidalgo, “hemos mantenido el objetivo del ICER de llevar cultura y educación a la población. Pero esto no quita que la emisora tenga una apertura a otras opciones de audiencia. Hay que tener cuidado en cuáles contenidos podemos llevar adelante y cuáles no. Eso lo tenemos claro”.
A principios del presente siglo, la radioemisora tomó la decisión de trasladarse a un local propio y realizó un cambio tecnológico para empezar a transmitir en 88.3 Frecuencia Modulada (FM). “Estábamos perdiendo audiencia y también los costos de mantenimiento del equipo de la frecuencia AM eran muy elevados”, explicó Godínez.
En la FM, aparte de que la calidad del sonido es mayor que el de una estación que usa AM, los equipos son más pequeños y se sustituyen más fácilmente. “Antes los técnicos tenían que venir a arreglar el transmisor y esto hacía que en ocasiones la emisora quedara fuera del aire durante varios días. Ahora no, son equipos pequeños que ponemos en una caja y los mandamos a reparar a San José. En la tarde ya están de vuelta arreglados. Todo se agilizó mucho”, indicó.
Otro paso importante que la radioemisora dio con el fin de actualizarse es iniciar las transmisiones por Internet e integrarse a la convergencia de medios. Para esto ha incursionado en las redes sociales, cuenta con una página web y con una aplicación para teléfonos celulares. Estas plataformas dan acceso a la radioemisora en cualquier parte del mundo.
Durante 38 años, la radioemisora ha transmitido temas y contenidos de interés para la población de la zona de Los Santos. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez, UCR.
Por ejemplo, cuentan con oyentes en Estados Unidos, donde se encuentra una diáspora significativa de habitantes de Los Santos.
Trabajo voluntario
La Radio Cultural Los Santos tiene en su modelo organizativo una fuerte presencia de distintos sectores y organizaciones sociales de la región, como la municipalidad, el cooperativismo, las organizaciones de agricultores, las asociaciones de desarrollo, las iglesias y el comercio local.
Son estos sectores los que han contribuido al sostenimiento económico del proyecto y aportan trabajo voluntario para la producción de contenido.
“Al principio nos dijeron que produjéramos programas para alimentar a la radio. Era un llamado al voluntariado comunal. Con el tiempo nos dimos cuenta que no solo con el voluntariado la radio se mantenía, pues necesitábamos a una persona permanente en la cabina”, comentó el administrador.
Por esa razón, recurrieron a la búsqueda de publicidad y pidieron la ayuda económica a las organizaciones locales, para complementar el aporte del ICER.
Actualmente, cubren la franja horaria diurna con tres locutores, quienes están contratados por la radio, y la nocturna con un programa digital de música.
“Esta es una pequeña empresa comunal bien administrada, autosostenible. Ese ha sido una de las cosas fundamentales del éxito de esta organización”, destacó Calvo.
Los temas que se abordan en la programación se refieren a deporte, religiosidad y espiritualidad, salud, seguridad ciudadana, cooperativismo, entretenimiento e incluso, un espacio dirigido a la población indígena presente en la zona principalmente durante la época de recolección del café.
“Tenemos una amplia gama de programas, esto nos asegura tener un gran número de audiencias. Ofrecemos el espacio a las organizaciones que manifiestan el deseo de llevar información a la población”, señalo el directivo
Una emisora como Radio Cultural Los Santos “busca el beneficio de la comunidad, es para servir a la comunidad”, enfatizó Calvo.
Patricia Blanco Picado Periodista, Oficina de Divulgación e Información, UCR
El boletín edición especial de la Alianza Nacional de Ríos y Cuencas de Costa Rica incluye los siguientes títulos y sus respectivos contenidos:
El recurso hídrico como eje de la acción sustantiva en la Universidad Nacional
El Programa Interdisciplinario de Investigación y Gestión del Agua (PRIGA)
Aporte de la una a la investigación y gestión del recurso hídrico
Trabajo en redes con diferentes socios estratégicos
El CERHIC: un espacio para la gestión y socialización del conocimiento
Los ODS en la agenda de trabajo del PRIGA
Plataforma de comunicación del PRIGA
Una alianza por nuestros ríos: cooperación estratégica entre academia y sociedad civil para la gestión del recurso hídrico
Objetivos de una alianza por nuestros ríos
Sensibilizar
Empoderar
Socializar
Promover
Apoyar
Reconocer
Observatorios Ciudadanos del Agua (OCA)
Capacitación en análisis de la calidad del agua
Capacitación en Planes de Seguridad del Agua (PSA)
Apoyo al Observatorio Ciudadano del Agua río Liberia
Cartografía e información geográfica de los Observatorios Ciudadanos del Agua
Desarrollo de trabajos de graduación y apoyo por parte de estudiantes
Programa de radio “Para que nuestros ríos lleguen sanos al mar ”
A la fecha 20 académicos investigadores de la UNA han compartido con la ciudadanía el quehacer de sus proyectos, laboratorios, institutos y otras actividades en el Programa de radio de la Alianza, «Para que nuestros ríos lleguen sanos al mar».
El programa se transmite en vivo los sábados a las 11 de la mañana por Radio Actual 107.1 FM y por Facebook Live de la Alianza.
Para profundizar estos temas se invita a leer el boletín adjunto.