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Etiqueta: democracia

Alternativas y resistencias frente a la erosión de los derechos humanos y democracias en el Istmo Centroamericano – Congreso Centroamericano de Sociología

Este lunes 5 de junio será la inauguración XVIII Congreso Centroamericano de Sociología: «Alternativas y resistencias frente a la erosión de los derechos humanos y democracias en el Istmo Centroamericano”.

Hora: 9:00 am Costa Rica, Nicaragua, El Salvador, Honduras, Guatemala, Belice. 10:00am Panamá.

Sede de la inauguración: Auditorio Institucional Cora Ferro (Heredia, Campus Higuerón-Universidad Nacional).

¿Cómo llegar?

Waze: Auditorio Institucional Cora Ferro Calabrese: https://waze.com/ul/hd1u0yh35x

TRANSMISIÓN EN VIVO EN EL CANAL DE YOUTUBE https://www.youtube.com/@auditorioinstitucionalcora3010

Descargue aquí el Programa Oficial ACAS 2023

Conferencia inaugural:

¿Seremos capaces de defender nuestro Estado Social de Derecho, la Cultura y la Educación para garantizar el Bien Común, la Democracia y la verdadera Libertad?

SURCOS comparte al final de este texto la reflexión de Laura Vargas, la cual introduce con este escrito tomado del espacio en Facebook de Diversidad Literaria.

“El 18 de agosto de 1936, fusilaron debajo de un olivo, en Granada a las 4:45 de la madrugada, al gran poeta español Federico García Lorca.

Discurso de Federico García Lorca al inaugurar la biblioteca de su pueblo: Fuente de Vaqueros (Granada). Septiembre 1931.

Medio pan y un libro

«Cuando alguien va al teatro, a un concierto o a una fiesta de cualquier índole que sea, si la fiesta es de su agrado, recuerda inmediatamente y lamenta que las personas que él quiere no se encuentren allí. ‘Lo que le gustaría esto a mi hermana, a mi padre’, piensa, y no goza ya del espectáculo sino a través de una leve melancolía. Ésta es la melancolía que yo siento, no por la gente de mi casa, que sería pequeño y ruin, sino por todas las criaturas que por falta de medios y por desgracia suya no gozan del supremo bien de la belleza que es vida y es bondad y es serenidad y es pasión. Por eso no tengo nunca un libro, porque regalo cuantos compro, que son infinitos, y por eso estoy aquí honrado y contento de inaugurar esta biblioteca del pueblo, la primera seguramente en toda la provincia de Granada.

No sólo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría un pan; sino que pediría medio pan y un libro. Y yo ataco desde aquí violentamente a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos. Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan. Que gocen todos los frutos del espíritu humano porque lo contrario es convertirlos en máquinas al servicio de Estado, es convertirlos en esclavos de una terrible organización social.

Yo tengo mucha más lástima de un hombre que quiere saber y no puede, que de un hambriento. Porque un hambriento puede calmar su hambre fácilmente con un pedazo de pan o con unas frutas, pero un hombre que tiene ansia de saber y no tiene medios, sufre una terrible agonía porque son libros, libros, muchos libros los que necesita y ¿dónde están esos libros?

¡Libros! ¡Libros! Hace aquí una palabra mágica que equivale a decir: ‘amor, amor’, y que debían los pueblos pedir como piden pan o como anhelan la lluvia para sus sementeras. Cuando el insigne escritor ruso Fedor Dostoyevsky, padre de la revolución rusa mucho más que Lenin, estaba prisionero en la Siberia, alejado del mundo, entre cuatro paredes y cercado por desoladas llanuras de nieve infinita; y pedía socorro en carta a su lejana familia, sólo decía: ‘¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera!’. Tenía frío y no pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua: pedía libros, es decir, horizontes, es decir, escaleras para subir la cumbre del espíritu y del corazón. Porque la agonía física, biológica, natural, de un cuerpo por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la vida.

Ya ha dicho el gran Menéndez Pidal, uno de los sabios más verdaderos de Europa, que el lema de la República debe ser: ‘Cultura’. Cultura porque sólo a través de ella se pueden resolver los problemas en que hoy se debate el pueblo lleno de fe, pero falto de luz.»

Laura Vargas se pregunta:

¿Seremos capaces de defender nuestro Estado Social de Derecho?

¿Seremos capaces de defender nuestra República, basada en la Cultura y la Educación para garantizar el Bien Común, la democracia y la verdadera libertad?

En la imagen de aprecia a Federico García Lorca leyéndole a su hermana Isabel.

Cacerías de brujas y estado de excepción en Costa Rica (I)

Rogelio Cedeño Castro, sociólogo y escritor costarricense

El estado de excepción y la violación sistemática de los derechos humanos ha sido una amenaza constante para la ciudadanía, incluso en las llamadas sociedades o países “democráticos” que suelen incubar en seno tendencias autoritarias, las que terminan haciéndolos emular a los regímenes totalitarios contra quienes dicen luchar en nombre de la democracia.

Uno de los casos menos conocidos, hoy condenado al rincón de un olvido todavía muy conveniente de la llamada “historia oficial” para algunas gentes es el de los ciudadanos costarricenses de origen alemán e italiano quienes fueron acusados, sin tener derecho a la defensa y al debido proceso, de ser partidarios de los regímenes fascistas de Alemania e Italia, encerrados en campos de concentración en Costa Rica (donde existió al menos uno, donde hoy se encuentran las instalaciones del mercado de mayoreo), a partir del 7 de diciembre de 1941 cuando adelantándose a la declaración de guerra a las llamadas potencias de eje que harían los EEUU y las potencias aliadas, en los días siguientes al ataque japonés a la basa naval estadounidense de Pearl Harbor, en las islas de Hawái, Costa Rica entró oficialmente en guerra con esos países y elaboró una lista negra con más seiscientos ciudadanos costarricenses que apareció publicada en el diario La Tribuna, sembrando el odio entre la ciudadanía, algo que con el paso de los años se les revertiría a los gobiernos de Rafael A. Calderón y Teodoro Picado, y a sus partidarios calderonistas de entonces, al ser derrotados en la guerra civil de 1948. Lo “negro”, en el peor de los sentidos, no fue la lista en sí misma, sino el hecho de que se privara de su libertad, de sus derechos políticos y de sus bienes a un importante grupo de costarricenses de origen europeo, a los que no había que comprarles ni venderles para llevarlos a la ruina, dentro de lo que constituye una monstruosidad política y jurídica.

Poco después, los vencedores de entonces, cayeron a partir de 1948, en la trampa de introducir el estado de excepción durante casi tres décadas, al establecer dentro del articulado de la Constitución de 1949, la prohibición de la formación de partidos políticos de izquierda, además del impedimento de su participación en los procesos electorales, dejando la decisión en manos del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), creado en 1947 mediante una propuesta del diputado vanguardista-comunista Luis Carballo, pues hasta entonces todo el proceso se manejaba desde la Casa Presidencial y se acudía, con mucha frecuencia a los fraudes electorales.

El constituyente Rodrigo Facio Brenes y otros compañeros se negaron a votar esa medida punitiva contra la izquierda, al intervenir en los debates que condujeron a la elaboración de la Constitución Política de 1949, cuando dejó clara su oposición al párrafo segundo del artículo 98 (una propuesta muy reaccionaria de Fernando Volio Sancho), utilizada para sacar a casi toda la izquierda costarricense del juego político, durante casi tres decenios, porque su texto estaba introduciendo el estado de excepción permanente en un texto constitucional, como una norma pétrea antidemocrática, la que además le daba al Tribunal Supremo de Elecciones atribuciones indebidas sobre la naturaleza y la formación de los partidos políticos, las que han ido mucho más lejos del propósito inicial, llegando a deformar profundamente la naturaleza de los llamados “partidos políticos” en Costa Rica.

Rodrigo Facio dijo al respecto que: “…, en el propio seno de la Comisión Redactora, yo me pronuncié, y así consta en las actas respectivas, contra que fuese el Tribunal Supremo de Elecciones el llamado a declarar la descalificación de partidos inconstitucionales porque dije, y ahora lo repito, así lo que lograríamos sería poner en entredicho la imparcialidad de un organismo llamado exclusivamente a fallar, dentro del campo jurídico, el aspecto aritmético de los votos emitidos por los partidos, al ponerlo a fallar sobre cuestiones de fondo, como son los programas, la ideología o los medios de acción de esos partidos (Óscar Castro Vega RODRIGO FACIO EN LA CONSTITUYENTE DE 1949 Editorial UNED San José Costa Rica 2003, página 216).

Dentro de su razonamiento general sobre el tema Facio Brenes indicaba lo siguiente: “¿… será una norma de prohibición general, tal cual la ofrece la moción del compañero licenciado Volio Sancho? Yo creo francamente que no, por varias razones. Porque una fórmula así de amplia ofrece posibilidades de abuso, para perseguir injustamente, por motivos políticos del momento, a este o al otro partido. Porque de lo que se trata es adelantarse a un peligro concreto: el del comunismo (hay en cambio una cierta benevolencia hacia el ala fascista de los vencedores del conflicto armado, quienes dieron lugar a la Asamblea Constituyente, sin dejar de perseguir a los vencidos calderonistas y “comunistas”), y para hacerlo se acude a una fórmula indeterminada que puede ir mucho más allá de la reacción contra el comunismo” (Óscar Castro, Op.Cit, página 213).

Esto último se hizo evidente durante las décadas siguientes cuando se proscribieron numerosos partidos políticos de izquierda, conformados no solamente por seguidores de Vanguardia Popular, sino también de otras corrientes de ese lado del espectro político: De esta manera, fueron privados de sus derechos políticos ciudadanos como el escritor y pedagogo Joaquín García Monge, además de editor del Repertorio Americano, el novelista Fabián Dobles Rodríguez de filiación vanguardista pero que también había sido inicialmente miembro del Centro para el Estudio de los Problemas Nacionales, como asimismo a muchos dirigentes políticos que provenían de la llamada “izquierda liberacionista”, dando lugar a verdaderas cacerías de brujas entre gentes que parecían tener cercanías ideológicas importantes entre sí, lo que se hizo más evidente con el paso del tiempo.

Ya el mismo Rodrigo Facio, durante la discusión de ese abominable texto de Volio Sancho, habló acerca de la persecución y proscripción sufrida por el APRA en el Perú durante la dictadura de Manuel Odría (1948-1956), cuando Víctor Raúl Haya de la Torre debió asilarse en la Embajada de Colombia en Lima, pasando varios años en ella sin recibir el salvoconducto para salir del país. Todo esto ocurrió también en un país llamado Costa Rica, donde los políticos del establecimiento tienen la fea costumbre de ofrecer benemeritazgos a granel a las gentes que habían perseguido toda una vida, privándolas incluso del ejercicio de la ciudadanía, durante buena parte de sus vidas.

Judicialización de la protesta y acción política, blindemos a la CCSS

Mainier Barboza

Mainier Barboza Soto
Movimiento Patriótico por Costa Rica

El sistema capitalista ha demostrado desde su génesis, una capacidad de maniobra, una diversidad de métodos con grandes dosis de manipulación, falsedad, desinformación; además, ha controlado los principios universales como la paz, la democracia, la solidaridad, la libertad, la igualdad, entre otros, para convertirse en adalid de estos; y de esta forma, adueñarse de la mente, la conciencia, la riqueza social y hasta la fe y la creencia de la humanidad.

Pero, además de lo anterior, el complejo industrial militar, sigue «acosando», en nombre de la libertad a toda acción de soberanía de los Estados, lo que nos recuerda la sentencia del libertador Simón Bolívar Palacios:

«Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia a plagar la América de miserias en nombre de la libertad». Carta del libertador Simón Bolívar al coronel Patricio Campbell, fechada en Guayaquil, 5 de agosto de 1829.

Uno de los últimos recursos que ha utilizado, (uso o «¿mal uso?») el Poder Judicial se concreta en la judicialización de la política. Se crean figuras jurídicas «delictivas» a figuras políticas vinculadas a la justicia social, la ruptura de la desigualdad, la distribución equitativa de la riqueza social producida.

Pero van más allá: también a los dirigentes sociales y sindicales, a quienes actúan en defensa de las garantías de las clases trabajadoras les crean leyes para restringir la protesta. Asimismo, promueven la destitución de dirigentes, sean políticos partidistas, o sean representantes sindicales nombrados en la institucionalidad pública como en la CCSS, que es la víctima de turno…

¿Por qué y cómo blindar la CAJA?

Vamos a asumir que todavía contamos con una Constitución Política que se considera una de las mejores de la actualidad, y que ha constituido una garantía para el mantenimiento de la democracia, de las instituciones públicas, la seguridad social y laboral.

La CCSS mantiene en el art.188 Constitucional su respaldo como entidad autónoma, pero se requiere incorporar a la Constitución los principios filosóficos de la CCSS (universalidad, solidaridad, unidad, igualdad, obligatoriedad, equidad y subsidiaridad) para que esté blindada. ¿Por qué? Por una razón: los principios que se enumeran, aunque están en la ley constitutiva, quedan por debajo y a expensas, de «malos pensamientos» privatizadores, vía tercerización, traslado de servicios al sector privado y otros mecanismos.

Se sabe que se requiere para ello dos legislaturas, por eso es urgente enviar a la corriente legislativa la propuesta. Hay todavía, un número de diputados y diputadas en dicho poder de la República que están dispuestos a lograr ese blindaje.

Llamaría a los herederos políticos de la Caja, la UCR, las Garantías Sociales, de la Banca Estatal, del ICE, de la Carta Magna, que aunque sabemos que es todo el pueblo costarricense, tiene representantes en el primer Poder de la República. Nos referimos a representantes de los partidos tradicionales, que solo usan esa rica herencia en el discurso político, sin embargo, donde se toman las decisiones políticas, en la Asamblea Legislativa, esas voces callan y se alinean contra todas las garantías laborales, sociales, de la seguridad social, contra las autónomas; esto los convierte en representantes antipopulares.

El llamado va a la prensa nacional, que se beneficia constantemente, mediante la publicidad, de dichas entidades públicas, entre otros beneficios, para que abra sus ondas radiales, televisivas, sus medios digitales, sus periódicos, sus periodistas, en una campaña por la salvaguarda de una, sino la más querida, grande y solidaria institución de la actualidad.

La CCSS es garante de democracia política, democracia económica, de distribución justa de las utilidades vertidas en capital social, es, en una frase: Símbolo de Justicia, de Equidad, de Igualdad, de Fraternidad.

La Caja nos recuerda a la madre, que acoge sin condiciones a sus hijos e hijas, a la madre Tierra, al Sol, se dan sin distinciones; nos recuerda un hermoso pasaje del Nuevo Testamento de la Biblia: «Les doy un mandamiento nuevo: que se amen los unos a los otros. Ustedes deben amarse unos a otros como yo los he amado”. (Juan 13, 34… Biblia de Jerusalén).

La Caja es Patrimonio del pueblo de Costa Rica, creyentes, no creyentes, agnósticos, libre-pensadores, la Caja, solo tiene una «bandera y una ideología» azul, blanco y rojo es su bandera y el servicio incondicional para el pueblo costarricense su ideología.

Escuela Indígena de Rey Curré realizó este viernes su proceso electoral estudiantil

Uriel Rojas

Los estudiantes de la escuela indígena de Rey Curré de Buenos Aires llevaron a cabo este viernes 19 de mayo, su proceso electoral para elegir su gobierno estudiantil.

Tras organizarse en tres bandos llamados Partido Estudiantil Libre de Exclusión, Partido Estudiantil Independiente y Partido Guerreros, los escolares debieron escoger cuál de los compañeros les va a representar a nivel estudiantil en lo que resta del curso lectivo.

Desde las primeras horas del día lectivo, los escolares asistieron a las urnas para votar por su partido preferido, utilizando la tecnología como medio para depositar el voto de manera electrónica.

Estos procesos electorales, aparte de fortalecer democracia, promueve los derechos de niños, niñas y adolescentes, reconociendo que todas las personas, independientemente de su edad, sexo, etnia, nacionalidad o cualquier otra condición social, son titulares de toda la gama de derechos inherentes a su condición humana.

Los Procesos Electorales Estudiantiles constituyen un espacio de educación no formal que se da en el marco de los centros educativos, en el cual los y las estudiantes aprenden a organizarse, manejar conflictos, lograr consensos y acuerdos, negociar, hablar en público, tomar decisiones que conllevan a la búsqueda de soluciones, a la vivencia de los valores democráticos y asumir el ejercicio de la ciudadanía como un derecho que a la vez implica una serie de responsabilidades.

Al final de la contienda, el ganador fue el Partido Estudiantil Independiente.

Vehemente llamado a mantener presupuesto justo para cultura y educación

Cidea-UNA repudia todo intento por imponer una política represiva, que, bajo el pretexto de proteger a la ciudadanía de la violencia y el crimen, deteriore los servicios públicos de educación y la cultura en detrimento de la democracia.

El Centro de Investigación, Docencia y Extensión Artística de la Universidad Nacional (Cidea-UNA), y sus Unidades Académicas, emitieron este 17 de mayo un pronunciamiento ante el desmantelamiento sistemático del sector cultural del país.

Ante la propuesta del Poder Ejecutivo de restar cuatro mil millones de colones al presupuesto del Ministerio de Cultura para el 2024, académicos y artistas enumeran las afectaciones a programas específicos, talleres, fundaciones y fondos concursables para la producción artística.

Anuncian el recorte de empleos para el sector e inestabilidad laboral. Además afirman,“sin recursos para la educación y la cultura, nuestra juventud está condenada a la exclusión social, a la informalidad, la marginalidad y al desempleo; sin cultura y educación no hay política ni acción represiva que pueda impedir que nuestra juventud termine ingresando al crimen organizado”.

Pronunciamiento del Centro de Investigación, Docencia y Extensión Artística de la UniversidadNacional (Cidea-UNA) y de sus respectivas unidades académicas, ante eldesmantelamiento sistemático del sector cultural del país.

Resultando:

  1. Al iniciarse el ejercicio de presupuestación para el año próximo, el Poder Ejecutivo propone eldesfinanciamiento de todo el sector cultura, restando cuatro mil millones de colones alpresupuesto del Ministerio de Cultura y Juventud – MCJ, para el año fiscal 2024, reiterando yampliando la decisión ya manifestada el año anterior, cuando propuso disminuir el presupuestodel sector cultura en mil millones de colones.
  2. El recorte presupuestario propuesto para el sector cultural afecta directamente a la BeneméritaOrquesta Sinfónica Nacional, a las compañías y talleres de teatro y danza; a los museos yteatros públicos (Incluido el Teatro Nacional y al Teatro Popular Mélico Salazar), al InstitutoNacional de la Música (Programa Juvenil de la Orquesta Sinfónica Nacional), a las Fundacionesdel Museo de los Niños y del Parque La Libertad; a los fondos concursables para producciónartística y a todos los proyectos de gestión, producción y enseñanza de las artes auspiciados por elMCJ.
  3. De concretarse el recorte presupuestario anunciado, se quedarían sin empleo las personas docentesde arte que hacen extensión en los teatros, compañías y en los proyectos de extensión cultural delMCJ en todo el país, con un doble impacto social por la pérdida de empleos, y por el cierrede programas de enseñanza y producción artística que llegan gratuitamente a personas de muyescasos recursos económicos en todo el país.
  4. Lo anterior ha generado una gran inestabilidad e incertidumbre laboral entre las personastrabajadoras de todos los programas adscritos al Ministerio de Cultura, en especial la OrquestaSinfónica Nacional, teatros, museos y compañías artísticas estatales.
  5. Ante la advertencia responsable y seria de destacados profesionales que ocupaban cargos dedirección y jefatura en diferentes instancias del MCJ, sobre el impacto que tal reducción de recursos presupuestarios causará en el sector cultural del país, la ministra de cultura procedió adestituir al director general del Archivo Nacional, al director del Centro de Producción Artística yCultural (CPAC), a la directora del Centro Nacional de Música, y a la encargada de la Dirección de Gestión Sociocultural del MCJ.
  6. Paralelamente a estos hechos, se presentó a la corriente legislativa el Proyecto de Ley “Alivio de costos para los establecimientos comerciales” (expediente 23.702), que pretende eliminar laprotección que otorga la Ley de Derechos de Autor y Conexos vigente en nuestro país a los autores,compositores en lo concerniente a la difusión pública de registros sonoros y producción musical,con lo cual se eliminan también los ingresos que aporta el sector privado a las personasartistas, como contraprestación por utilizar sus producciones en los centros comerciales y negocios privados.
  7. Se suma a lo anterior, la falta de compromiso del Gobierno con la revisión de la Política Nacionalde Derechos Culturales 2014-2023, y en general, la falta de priorización de las acciones y de política pública cultural.
  8. Al mismo tiempo, el Ministerio de Educación Pública y el Ministerio de Hacienda, han redireccionadopartidas del presupuesto de educación 2023, por 3.200 millones de colones al Plan Costa RicaSegura Plus del Ministerio de Seguridad Pública, de los cuales 1900 millones de colonescorresponden a becas estudiantiles.

Considerando:

  1. La UNIVERSIDAD NACIONAL y en específico sus unidades académicas dedicadas ala investigación y enseñanza de las artes, tienen el compromiso de apoyar la preservación delos bienes culturales de la Nación, de fortalecer una cultura nacional pertinente y sustentable, democrática, facilitadora de la integración social. Compromiso que desarrollan mediante susprogramas académicos, de producción y de extensión artística y poniendo al servicio del país,profesionales de todas las áreas artísticas que fomentan la cultura como un bien inmaterial yaportan con su creatividad a la producción, el turismo y a la economía nacional.
  2. Esta acción docente, de investigación y extensión universitaria en el campo de la enseñanza yproducción de las artes, se realiza desde la UNA, en estrecha colaboración con el Ministerio de Educación Pública, ente rector de la educación nacional, y en especial coordinación con elMinisterio de Cultura y Juventud, ente rector en materia cultural, responsable de promover laspolíticas públicas generales en materia de cultura y juventud, con el fin de fomentar y preservar lapluralidad y la diversidad cultural y de facilitar la participación de todos los sectores sociales,en los procesos de desarrollo cultural, artístico y recreativo, sin distingo de género, grupo étnico yubicación geográfica, a través de la apertura de espacios y oportunidades que propicien larevitalización de las tradiciones y la diversidad cultural, así como la creación y apreciación artísticaen sus diversas manifestaciones (Ley N° Ley N° 4788 del 5 de julio de 1971).
  3. El CIDEA-UNA asume este compromiso con el arte y la cultura, también desde el mandatode los artículos números uno y ochenta y nueve de la Constitución Política, que definen a Costa Rica como una República pluricultural, entre cuyos fines culturales está conservar y desarrollar el patrimonio histórico y artístico de la Nación.
  4. Lo anterior nos faculta para hacer un vehemente llamado de atención a las autoridades deGobierno y a la población en general, sobre el peligroso giro en las políticas culturales y educativas delpaís. Sorprende que se desconozca el papel de la educación y la cultura en la preservación de losvalores nacionales, en particular del trabajo, la democracia y la paz.
  5. Quitar fondos de educación y cultura para fortalecer programas de seguridad ciudadana opriorizar las políticas de seguridad en detrimento de la educación y cultura, nos avisa de la entradade un nuevo paradigma que modifica radicalmente nuestra tradición política y parece insertarnos en ladinámica de un Estado que pretende garantizar la paz social aumentando la represión a costa de debilitar la educación y la cultura.
  6. La sola idea de que podamos ingresar en la nómina de Estados que en afán de seguridad abandonaron sus responsabilidades con la democracia, nos obliga a reaccionar, recordando que es por la educación y la cultura que nuestro país alcanzó la paz social que noscaracteriza y distingue como una potencia democrática a nivel internacional.
  7. Sin recursos para la educación y la cultura, nuestra juventud está condenada a la exclusión social, a la informalidad, la marginalidad y al desempleo; sin cultura y educación no hay política ni acción represiva que pueda impedir que nuestra juventud termine ingresando al crimen organizado.

Por lo tanto:

El Centro de Investigación, Docencia y Extensión Artística de la Universidad Nacional – CIDEA, y susUnidades Académicas (Escuela de Música / Escuela de Arte Escénico / Escuela de Arte yComunicación Visual / Escuela de Danza), manifestamos al Gobierno de la República, a laAsamblea Legislativa, a la Defensoría de los Habitantes y al país:

  1. NUESTRO RENOVADO COMPROMISO CON LA SOCIEDAD, CON EL GOBIERNO DE LA REPÚBLICA Y CON LOS MINISTERIOS DE EDUCACIÓN Y CULTURA PARA LAPRESERVACIÓN DE LOS BIENES CULTURALES DE LA NACIÓN.
  2. LA MÁS ENÉRGICA DEMANDA AL PODER EJECUTIVO, PARA QUE MANTENGA EL FINANCIAMIENTO JUSTO Y NECESARIO EN EL PRESUPUESTO NACIONAL, PARA EL FUNCIONAMIENTO DE TODAS LAS DEPENDENCIAS DELMINISTERIO DE CULTURA Y DE SUS PROGRAMAS DE PRODUCCIÓN YEXTENSIÓN ARTÍSTICA; ASÍ COMO PARA QUE NO SE TRASLADEN LOS FONDOSDESTINADOS A FINANCIAR BECAS Y SERVICIOS EDUCATIVOS A LOS PROGRAMAS DESEGURIDAD CIUDADANA.
  3. NUESTRA SOLIDARIDAD CON LOS TRABAJADORES Y TRABAJADORAS DE LACULTURA EN EL SECTOR PÚBLICOS Y PRIVADOS Y CON LAS PERSONASPROFESIONALES EN ARTES DEDICADOS A LA ENSEÑANZA ARTÍSTICA, CUYOSEMPLEOS DEBEN PRESERVARSE.
  4. UNA VOZ DE ALIENTO A LAS PERSONAS ESTUDIANTES DE LAS DISTINTAS RAMAS ARTÍSTICAS, PARA QUE NO PIERDAN EL INTERÉS NI LA VOCACIÓN QUELES CONVOCÓ A FORMARSE COMO ARTISTAS Y PARA QUE SIGAN TRABAJANDO POR EL FORTALECIMIENTO Y CONSERVACIÓN DEL PATRIMONIO CULTURAL DE LA NACIÓN.
  5. NUESTRO REPUDIO A TODO INTENTO POR IMPONER UNA POLÍTICA REPRESIVA, QUE BAJO EL PRETEXTO DE PROTEGER A LA CIUDADANÍA DE LA VIOLENCIA Y ELCRIMEN, DETERIORE LOS SERVICIOS PÚBLICOS DE EDUCACIÓN Y LA CULTURA ENDETRIMENTO DE LA DEMOCRACIA.
  6. AL PODER EJECUTIVO, CONCRETAR EL DISEÑO Y LA IMPLEMENTACIÓNPRIORIZADA DE POLÍTICAS PÚBLICAS EN MATERIA CULTURAL Y EDUCATIVA, CONSTRUIDAS EN CONSULTAS CON LOS SECTORES DE LA SOCIEDADINVOLUCRADOS Y UTILIZANDO EL CONOCIMIENTO Y LA EXPERIENCIAACUMULADA, PARA QUE NO SEAN SIMPLES ENUNCIADOS RETÓRICOS O IMPROVISACIONES SIN VIABILIDAD TÉCNICA, FINANCIERA Y OPERATIVA.
  7. NUESTRO LLAMADO A LA DEFENSORÍA DE LOS HABITANTES, Y A LAASAMBLEA LEGISLATIVA PARA QUE SEAN GARANTES DEL CUMPLIMIENTO DE LASOBLIGACIONES ESTATALES, PRINCIPALMENTE PRESUPUESTARIAS CON EL SECTORCULTURA Y CON LOS SERVICIOS EDUCATIVOS; Y PARA QUE NO SE APRUEBAN POLÍTICAS Y LEYES QUE LESIONEN LOS DERECHOS DE LAS PERSONASPROFESIONALES DE LA CULTURA, NI SE ATENTE CONTRA SU DERECHO AL TRABAJO.
  8. NUESTRA VOZ DE ALERTA A LA CIUDADANÍA, PARA QUE ESTÉ ATENTA EINFORMADA SOBRE LOS RIESGOS POLÍTICOS Y SOCIALES QUE ENTRAÑA, DESFINANCIAR LOS SERVICIOS Y EDUCATIVOS PÚBLICOS.

M.Sc. José Pablo Solís Barquero Decano
M.A. Ileana Pérez Álvarez Vicedecana
Centro de Investigación, Docencia y Extensión Artística
Universidad Nacional

Oficina de Comunicación
Universidad Nacional, Costa Rica

A las puertas de un cambio Histórico

Edgar Chacón Morales

Edgar Chacón Morales
Mayo de 2023

El cambio en el nuevo orden mundial tendrá que ver más allá de cuestiones económicas, políticas y militares. Es un cambio más profundo, más amplio y determinante. Desde los griegos, desde Alejandro.

Algunos milenaristas tal vez dirán que estamos ante un cambio de era.

En la Escuela primaria nos enseñaron que luego de la prehistoria, la historia se divide en cuatro edades, la Edad Antigua, la Edad Media, la Edad Moderna y la Edad Contemporánea.

La Prehistoria va desde hace tres millones de años, hasta la aparición de la escritura; la Edad antigua, desde el 3,500 aC, hasta la caída del Imperio Romano (s. V); la Edad Media, desde el siglo V, hasta el descubrimiento de América siglo XV; la Edad Moderna, desde el siglo XV, hasta la Revolución Francesa (s. XVIII); la Edad contemporánea hasta la actualidad. (Elia Tabuenca).

Visto así, la Edad Antigua, que comprendió las influencias de otras civilizaciones, se cierra en Europa, con el Imperio Romano y el peso relativo de la Historia hasta nuestros días, se abre en Europa. Entonces, el centro de la Historia, hasta ahora, ha sido Europa y Estados unidos, la civilización occidental y cristiana, con puntos secundarios en Asia y África.

Ahora, ese centro se mueve y además, ya no habrá un solo centro o polo, estamos a las puertas de que termine la centralidad europea y estadounidense en la Historia.

Hay un cambio en el peso relativo de las capitales políticas mundiales y se avizoran: Pekín, Moscú y Washington. En el futuro puede estar presente Nueva Delhi.

Así también en las capitales financieras, en las que es indudable la presencia de Shanghái.

Esto conlleva un cambio en quiénes hacen la Historia y quiénes la escriben, quiénes la registran. Dicho en otras palabras, en la Historia que se conoce, en la Historia que se enseña y divulga y en la que existe y prevalece.

Por lógica, esto deberá traer un cambio también, en cómo se construye el conocimiento histórico, quiénes participan en esta tarea.

Hay motivos de esperanza y optimismo, para que la Historia ya no sea más la Historia del genocidio, el saqueo, el despojo, la esclavitud, la discriminación que lleva a injusticias, el oprobio y otras aberraciones antiguas, medias, modernas y contemporáneas.

En cuanto a Nuestra América, se dice: fulano de tal parte, fue el conquistador de tal lugar y la Historia del pueblo de ese lugar, es de ahí para atrás. De ahí para adelante es la Historia del país que sojuzgó, el país que resultó y el pueblo sojuzgado.

Y se ensalzan los héroes metropolitanos y se les llama bandidos, a los que opusieron resistencia.

De los pueblos vencidos, sólo se recuerdan tumbas, pirámides, estelas, monolitos y leyendas. Se construyen templos sobre templos; dioses sobres dioses y mitos sobre mitos, o a lo más, se hacen sincretismos.

Se recordarán historias, anécdotas y datos de algunos personajes de los vencidos, pero sólo serán eso en la Historia oficial.

Un cambio en la legitimidad, en el derecho y en la ética. Geo cooperación vrs. geo explotación y saqueo

Actualmente, algunos actores en el plano internacional justifican sus procederes, con base en principios, valores, que según ellos los legitiman, por lo tanto, son éticas y les dan derecho de ejecutarlas.

De acuerdo con esto, por ejemplo, USA/G7/OTAN, ejecuta una acción política en un país, justificando que es para restaurar o preservar la democracia, o la libertad, por lo cual tiene el derecho de hacerlo, de acuerdo con el “orden internacional basado en reglas”, lo que le da legitimidad a la acción y por lo tanto es ética.

Pero hay reglas y organismos internacionales, que pueden ponerse en el tapete del cuestionamiento y por lo tanto los procederes que con base en ellas se legitiman, por ejemplo, la Organización de Naciones Unidas, la Unión Europea.

¿Es legítimo y ético que USA/G7/OTAN invada países, amenace y desestabilice la paz mundial, según sus conveniencias, con base en lo que esgrime y por lo tanto: tiene el derecho de hacerlo?

¿Es legítimo, justo y ético y por lo tanto fuente de derecho, que el mundo occidental y sus instituciones sean emisores y reguladores de la conducta mundial?

Eso está en cuestionamiento, y por lo tanto se avizoran cambios en este orden.

Estamos entonces también ante cambios en el ser, hacer y pensar de grupos y personas y en la convivencia.

Para que este cambio se realice, tenemos que poner de nuestra parte. Un esfuerzo enorme es el desapego a figuras e iconos. Todo aquello que tiene que ver con el esfuerzo nuestro por no ser parte más, del área de influencia del colonialismo ideológico, creer que podemos construir nuestro ideario y construirlo.

Una batalla dura es contra todo aquello que nos inculcan por los “medios de comunicación”; todo aquello que nos llama al engaño de los falsos miedos y las falsas realizaciones; todas las mercancías materiales e ideológicas que nos “ponen” a consumir.

La trampa del consumismo no está sólo en consumir, sino también en olvidar. Por ejemplo, la trampa de la moda no está sólo en lo explícito: comprar, desechar, volver a comprar y volver a desechar, hasta el infinito; sino también en lo implícito: una moda borra la anterior (que tal vez volverá después, pero desarticulada).

Desarticular nuestra historia, la continuidad de nuestra vida, pensamientos y acciones y la desarticulación entre generaciones.

Que no haya memoria; que se le dé la espalda a las luchas y los logros; que una generación no se dé la mano con la otra; la compulsión es a hacer un corte, borrar; todos los días, borrón y cuenta nueva, sin memoria.

Entonces la experiencia no cuenta, cuentan las mentes nuevas por alienar.

Además, que unos pueblos no se den la mano con otros. Así no tendremos pasado ni futuro, sólo presente consumista y que se agota en sí mismo.

En cuanto a los países al sur del río Bravo, que nuestro nacimiento fue en el marco de la independencia del colonialismo europeo.

Contradiciendo el conocido refrán, “Más vale lo viejo conocido que lo nuevo por conocer”, podemos estar ante una situación distinta:

Más vale ignorancias y miedos por dejar y oportunidad nueva y propia por construir, que tragedia vieja, segura y conocida, por seguir padeciendo.

Sin cultura no hay democracia

Dr. Oscar Aguilar Bulgarelli

En otras oportunidades lo he expresado, sin cultura no hay democracia. Por eso, como bien lo ha dicho el recientemente galardonado pensador italiano Nuccio Ordine “los políticos matan la cultura porque desprecian la cultura, pero también porque le tienen miedo”

La primera actitud se debe, como lo han dicho muchos pensadores humanistas de nuestro tiempo, porque consideran útil solo aquello que genera utilidades o ganancias y creen, por lo tanto, que la cultura es inútil. Es la visión materialista y utilitarista de los políticos que, encumbrados al dominio del mundo y por ende del país, por las grandes corporaciones internacionales y sus ramificaciones nacionales, ven en la ganancia y el lucro su única meta. En otras palabras, cumplen a cabalidad las ordenes de su amo. Hace un par de siglos, con visión de futuro, el pensador Giacomo Leopardi veía aquel siglo XIX como soberbio y estúpido, en el que la política y la estadística se sobreponían a las humanidades. ¿Qué diría al ver la situación en nuestro tiempo? Posiblemente adjetivos como soberbio y estúpido, quedarían cortos.

Para muchos de políticos y poli-ticos jugando a tales, hoy tratan de confundir los términos gobernabilidad con gobernanza, pues el primero es el arte de gobernar pensando en el bien común, no en el afán de lucro; el segundo es un concepto sacado de la visión gerencial de las empresas, cuya satisfacción se mide en el rendimiento a favor de la ganancia como ahí corresponde, pero que no es aplicable a la gobernabilidad o arte de gobernar un pueblo. Como bien dice Tzvetan Todorov en “Los Enemigos Íntimos de la Democracia” lo que buscan es sustituir el gobierno de los hombres por la administración de las cosas, aplicando las técnicas de management “que deteriora la vida social y psíquica de las personas a las que se aplica, pero solo mejoran marginalmente los resultados de las empresas”.

Pues bien, estos nuevos “gobernanzos” o “gobermensos” ven en la cultura algo inútil, que no genera ganancia ni riqueza; por ello ahora se han inventado otro tema: la economía naranja. Con ella quieren darle a la cultura un sentido utilitario, que genere beneficios. Dicho así, parece interesante y hasta aceptable. Pero el común de los ciudadanos y hasta muchos involucrados en el mundo de la vida cultural, generalmente necesitados de recursos económicos para realizar sus obras, no se dan cuenta que esa “economía naranja” implica también la aceptación de otro concepto impuesto por los nuevos “gobernanzos” que hablan de la “industria de la cultura”. Es decir, la acción cultural en cualquier campo que se desarrolle debe verse como un producto industrial capaz de generar ganancias y para ello, eso sí, necesitan de una buena “gobernanza”. Entonces, ¿dónde quedan aquellas actividades en las que lo importante es el desarrollo de la inteligencia, la mente, el espíritu humano en las cuales la ganancia mercantilista no es su esencia ni tiene importancia? Como decía el ex Presidente don Ricardo Jiménez…en el pudridero de la Historia. Porque para ellos la cultura vista así, sin utilidad, se vuelve inútil; los nuevos creadores deben “pensar sus obras” con sentido de mercado, para que sean apetecibles a los nuevos mecenas que ven en ellas una posible ganancia, un posible beneficio, gracias al trabajo de esa nueva clase obrera sin libertad en una sociedad “corrompida por la dictadura del beneficio” (Ordine N.)

Por eso es necesario demostrar que la importancia de la cultura, o como lo llama Ordine: la utilidad de lo inútil y es que, precisamente, no hay poder económico que pueda comprar la verdadera libertad del pensamiento que crea el conocimiento. Cuando la creatividad, inquietud y búsqueda de la verdad queda supeditada al interés y el gusto del mecenas, todo se pierde, la cultura debe ser la gran creadora de sociedades libres, sin ella nos convierten en una sociedad sojuzgada y limitada a los “valores” que imponen desde los medios de comunicación y sistemas educativos.

Esa es la otra razón por la que, no solo desprecian la cultura, sino que le tienen miedo. Tradicionalmente los políticos no gustan del pensamiento libre que les contraponga algunas ideas a las que ellos exponen, con contadas excepciones, aunque en democracia no les queda más remedio que aceptarlo pues en dicho sistema político es fundamental. Sin ese contraste de ideas o la falta de cuestionamientos serios, la democracia fallece. Precisamente uno de los mayores pecados de la globalización y el globalismo, es la imposición del llamado: pensamiento único, es el nuevo credo que empieza con: creo en el marcado, como el nuevo dios, creo en la banca, como su templo, creo en la desregulación, como el mejor sistema, creo en la libertad para mí negocio, no para lo demás…y así podemos seguir largo rato.

Para ellos la cultura es peligrosa, pues crea hombres y mujeres libres capaces de tener sus propios criterios, puntos de vista, intereses contrapuestos, ambiciones legítimas, deseos de vivir su propia vida y no la que les imponen desde los altares del poder o de los oráculos mediocres y programas de los medios de comunicación. Si, la cultura es un peligro, por eso prefieren seguir viéndola como algo inútil que puede desecharse.

En los últimos años ha surgido un enemigo más peligroso, dañino y devastador para la cultura: los autócratas o aspirantes a serlo. La mayoría de las veces surgen como jugadores nuevos, fuera de las estructuras tradicionales o “outsider” como dicen en inglés, o un “colado” a la tica. Estos fulanos han accedido al poder por medio de las formas electorales que les brinda la democracia, pero en el sótano de sus inescrupulosos sentimientos la odian, y desean destruirla. No importa sin son del Norte, del Centro o del Sur, de la vieja derecha o izquierda, ateos o creyentes, da igual, todos son Coyotes de la Misma Loma, como los llamo en mi libro. Lo único que desean es el poder para su beneficio, el de sus amigos y circulo cercano, que vengan a sustituir a los anteriores detentadores de él. Para ellos la cultura es fatal, porque lo primero que se suprime es el derecho a pensar, montando conferencias de prensa a distra y siniestra como teatro bufo para engañar al pueblo (Chávez o Maduro de Venezuela, López Obrador en México, Bukele de El Salvador y el Chaves costarricense).

En Costa Rica uno de los mayores atentados a la democracia, de muchos que ya se han dado, es el desmantelamiento y destrucción del Ministerio de Cultura y Juventud. Con el nombramiento de una persona sin curriculum conocido, no le ha importado hacer el “ridiculum” público, para satisfacer a su jefe con aires de autócrata y acabar con todas las políticas culturales que han sido rica herencia de valiosas gestiones del pasado. Para citar dos nada más, resulta incomprensible el cierre de hecho del Archivo Nacional, no solo por el acervo histórico que representa, sino porque es de utilización diaria de todos los notarios del país para miles de trámites de carácter judicial y legal; o la paralización de la Orquesta Sifónica Nacional orgullo del país a nivel mundial, y ni qué decir del peligro en que se han puesto las ferias de libros, realizadas conjuntamente con el Ministerio y así muchas otras actividades.

Pero reviste especial gravedad el hecho que, ante el rebajo presupuestario de 4000 millones de colones en el presupuesto para el año 2024, otro enemigo reconocido y declarado de la cultura como el ministro de Hacienda Nogui Acosta lo justifique diciendo que, al no utilizarse esa suma en el 2023, por la lógica utilización efectiva de los recursos, simplemente lo rebajaron, evidente mentalidad de “gobernanso o gobermenso”

Entonces veamos el otro lado de la moneda, la señora Nayuribe Guadamuz Ministra de Cultura, lo único que puede mostrar es su accionar también autoritario, despidiendo a más de veinte funcionarios de alto rango del Ministerio, por el pecado de haber mostrado sus desacuerdos con ella: pero no ha logrado concretar un solo proyecto de importancia para el país. Por el contrario, con su manera de proceder, está más apegada a las políticas propias de los autócratas de acabar con los organismos promotores de la cultura, por ser un camino efectivo para acabar con la democracia. ¿Será eso lo que buscan en este gobierno del “des-chave”?

La Democracia secuestrada

Lic. Rafael Ángel Ugalde Quirós

Al cumplirse este 14 de agosto próximo 67 años de su desaparición física, el mundo de los trabajadores recuerda las verdades vigentes del Bertolt Brecht: “Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchas muchos años y son muy buenos. Pero los hay que luchan toda la vida: Esos son los imprescindibles”.

Quiénes durante 200 años creyeron que la riqueza originaria en nuestro país fue distinta a la violenta expoliación causada cuando la propiedad comunitaria pasó a manos privadas de los europeos, el siglo XXI los pone contra la pared.

Lo cierto es que, las oligarquías latinoamericanas, siempre apostaron al control político por encima de lo económico, pues controlando el primero, justificaban la administración y la apropiación de los recursos producidos por sus pueblos.

Los diversos estudios científicos demuestran que el control político durante la colonización europea en nuestro continente produjo al menos 55.8 millones de muertos; unas veces exterminados por problemas políticos, y otras por epidemias en sólo 100 años, lo que equivale aproximadamente el 90% de la población nativa.

De las 119 estimaciones de población analizadas por el grupo encabezado por Alexander Kock indican que antes de 1492 vivían en el llamado Nuevo Continente cerca de 60.5 millones de personas, con una utilización agrícola y forestal de 1,04 hectáreas por persona (Periódico La Vanguardia 01/02/2019).

En el caso costarricense, este reforzamiento del control político viene desde los pueblos originarios sobrevivientes, moldeó hasta nuestros días el llamado sistema “democrático liberal”, experimentando crisis como la de los siglos XIX y mitad del XX, con cruentos golpes de estado y hasta una guerra civil incluida. De esta manera, la gran crisis experimentada por la administración del expresidente Rodrigo Carazo (1978-1982), después de echar una misión del Fondo Monetario Internacional (FMI), vino a ratificar desde entonces que nuestra oligarquía nunca otorgó derecho alguno a los trabajadores; éstos se los ganaron, rehusándose a terminar como siervos. Es el punto tensional que viven los costarricenses más allá de que ubiquemos como principales problemas los salarios de hambre, las extenuantes jornadas de 12 horas, la mesa de negocios que tiene en crisis todos los niveles de la educación, las filas de espera en la Caja del Seguro Social, la posible exploración petrolera y hasta las pobres tortugas de carey; éstas últimas amenazadas en un proyecto de ley presentado y retirado por INCOPESCA.

En Costa Rica esta élite desde hace décadas atrás no corre ningún riesgo en ceder un ápice político a las mayorías. Los trabajadores y trabajadoras financian las carreteras, las escuelas, la justicia, la seguridad ciudadana, pero aquella clase social es la encargada de administrar los impuestos pagados por todos los costarricenses. Ella vende empresas de todos los votantes, da en concesión, puertos, aeropuertos, autopistas, espectro electromagnético y dice cómo deben de gastarse; así como quienes tienen la prioridad.

Así vemos cómo de cara a las próximas elecciones municipales, en la Asamblea Legislativa se promueve una “pensión universal”, que posiblemente, según algunos entendidos en la materia, terminará por desfinanciar otros regímenes de jubilaciones, pero ganarán con los votos necesarios para consolidar aún más el poder político. Es obvio que una compensación universal inferior a 180.000.00 colones mensuales (aproximadamente $300; un dólar igual a 600 colones) es alejada de toda realidad económica, tomando en cuenta, por un lado, la manipulación de toda clase de precios, y por el otro, a la ley de oferta y la demanda, en rubros tan importantes como los alquileres de casa, transporte remunerado de personas, alimentos, medicinas, combustibles, entre otros.

Lo anterior tiene como marco la tradición histórica de la Asamblea Legislativa de hacer leyes sin parar, para exonerar de impuestos a compañías agrícolas, importadoras, exportadoras, farmacéuticas, bancarias, minería, industrias, entre otras, beneficiando, además, como es “vox populi” a evasores, decretando además amnistías tributarias; bajo la premisa de “crear empleo” y el “mejoramiento” de millones de desesperados votantes.

Cuando el presidente Luis Alberto Monge (1982-1986), con el concurso del Partido Liberación Nacional (PLN) y la llamada oposición Social Cristiana (PUSC), empezaron a desmontar el sistema agrícola nacional con el llamado Primer Ajuste Estructural de la Economía (PAEI) las cartas marcadas para los asalariados, las amas de casa, los maestros, estudiantes, pequeños y medianos productores, y movimiento popular en general, se barajaron irremediablemente.

Con este “ilustre”, hoy benemérito de la patria, empezaron los famosos programas PAEs impulsados por la élite nacional, atrincherada en la que en algún momento nuestros críticos dieron en llamar el PLUSC. Fue, cuando, supuestamente, habría “producción” para que hubiera paz, porque sin ella no hay comida, “justicia social”, porque la ausencia de esta lleva a la intranquilidad; democracia, porque así hay garantía de libertad; mientras sin valores éticos y culturales no hay confianza en el pueblo. Con este “maravilloso” programa el “campesino de palmares” y “líder” sindical de los “sindicatos blancos”, llegó a la presidencia de la república; advirtiendo que su plan sería para los próximo 30 años (ver programa “Volvamos a la Tierra”, página 8).

Traer la crisis actual evadiendo responsabilidades políticas concretas, sobre cómo han ido desmontando el Estado Social del Derecho, mandaron al carajo la soberanía alimentaria, pusieron los cuerpos policiales en guerra contra el “narco”, mientras los grandes consumidores mundiales de estupefacientes siguen sin controlar su clientela, es la misma politiquería usada para que veamos la inseguridad ciudadana como un fenómeno reciente y focalizado, y no creado por una casta de burócratas al servicio del neoliberalismo. Las escuelas están cayéndose a pedazos como si fuera por generación espontánea, el sicariato juvenil es una cosa como si hubiera surgido en los dos o tres años y no consecuencia del desvío de fondos a otro lado, desfinanciando así el quehacer social del Estado.

Para combatir supuestamente la inseguridad ciudadana, promovida por el Estado mismo, al dejar en manos privadas tan delicada función Constitucional, hay quienes proponen un “estado de excepción” que no es otro que el mecanismo de control autoritario de todos los ciudadanos; como colofón de una sostenida campaña del miedo por radio, televisión y prensa escrita. Si bien los asaltos, ejecuciones, desapariciones, violaciones; etc etc, son parte de nuestro vivir, recientemente un amplio reportaje del Periódico El País de España dio cuenta de la marcada descomposición social en todo América Latina, como consecuencia de las políticas económicas a que han estado sometidos estos países del “Nuevo Continente”.

Lo que sí asusta es como estos medios de comunicación encausan sus informaciones tendientes a dividir la sociedad entre “buenos” y “malos”, similar a las prácticas realizadas por Hitler y Mussolini, en Alemania e Italia, respectivamente, cuando deseaban un fin asignado a sus hordas.

Según el periódico CRHoy, el Estado de excepción equivale a una suspensión de derechos y garantías individuales en casos de “evidente necesidad pública”. Esta posibilidad se encuentra contenida en los artículos 121 inciso 7, así como el 140 inciso 4 de la Constitución Política surgida tras la guerra civil de 1948 (Ver CRHoy.com 05/05/2023)

La realidad, a veces ingrata y fría es que, hasta ahora ningún Estado ganó una “guerra” contra el narcotráfico sin eliminación del consumo de las drogas. En el caso costarricense no solamente hemos fijado cuantiosos recursos en esta “guerra”, sino que seguimos poniendo los muertos y haciendo lo mismo que hicieron otros estados, para obtener los mismos resultados.

Por el contrario, las cifras trascendidas en los últimos días, al tenor de la “inseguridad ciudadana”, el número de parapoliciales dobla la cantidad de elementos de la Fuerza Pública. Johan Vargas, presidente de la Asociación Costarricense de Empresas de Seguridad y Afines, puso recientemente a las órdenes del Gobierno unos 30.000 oficiales privados que “están dispuestos a trabajar en conjunto para combatir la delincuencia” (Teletica.com 04/05/2023).

Una reciente y brillante publicación coordinada por el Dr. Carlos Tiffeer Sotomayor, nos da cuenta sobre el deterioro el Estado Social de Derecho, ya que, hay consenso dentro del contexto actual de la globalización hegemónica (neoliberal de la presencia de la que Costa Rica como país de la periferia del sistema mundo no se escapa) del marcado discurso anti estatista, según el cual se requieren poderes absolutos en el Estado para que este desaparezca. Obviamente el Estado no desaparece. Lo que desaparece – poco a poco – es el Estado Social de Derecho y los Derechos Fundamentales (al menos los económicos, sociales y culturales) para reaparecer en su lugar el Estado Penal de la mano de los nuevos discursos (Dr. Gustavo Adolfo Jiménez Madrigal, página 17; “Un Derecho fundado en la Dignidad Humana”; obra coordinada por el Dr. Carlos Tiffer Sotomayor, Primera Edición; Editorial Jurídica Continental, 2023).

Así, la versión neoliberal privilegia las funciones de los jueces y las instituciones en general que están dirigidas a mejorar el funcionamiento del mercado (op.cit, página 18).

Movimiento Popular Fragmentado

Independientemente que algunos sectores del movimiento popular añoren el viejo Estado Social de Derecho y centren su lucha en la mayoría de los casos en reinvindaciones cortoplacistas y sin articulación alguna entre sí, tal Estado de bienestar difícilmente volverá, si no hay un replanteamiento de la lucha en forma unida, más allá de la saturación de consignas individualistas valederas a corto plazo, como se visualizó durante el desfile del pasado 1 de mayo, sin que subyaciera una estrategia como movimiento agrícola y campesina ahogada por falta de una reforma agraria. O en el caso del movimiento sindical cuya consigna mayoritariamente no es la amplitud de los derechos políticos de las grandes masas de asalariadas, si no demandas muy concretas como aumento salarial, que las élites una y otra vez los han escamoteado con aumentos de precios inmediatamente, sin que la causa, que es el dogma neoliberal, sea tocada.

Así, caímos sin darnos cuenta en las llamadas “desigualdades evolutivas de las especies” – tesis refrescadas por algunos antropólogos y psicólogos estadounidenses- son explicadas como parte normal del discurrir social y cultural de una sociedad, y como esta “ciencia” borra de un plumazo, como hizo el funcionalismo de Webber cualquier tufo de lucha de clases, es más cómodo explicar la inseguridad ciudadana, el desempleo, la educación mercantilizada, el déficit fiscal, la preocupación de la señora de Purral por el costo de vida etc, fragmentando la realidad social. Los robos, los asaltos, la inseguridad ciudadana etc., aparecen desvinculados del congelamiento de salarios, del desempleo, de la falta de vivienda, etc. Así es muy fácil ser legislador, periodista, político, analista jurídico, sociólogo, economista, etc.

La realidad es, que como en años anteriores, no advertimos al pueblo costarricense que con el gobierno Liberacionista de Laura Chinchilla y cierre de los 8 años del Partido Acción Ciudadana, se cerraban las diversas etapas de los gobiernos corporativos o paralelos, determinantes para el “progreso” conceptualizado desde el punto de vista de nuestras élites (ver https://semanariouniversidad.com/etiqueta/horizonte-positivo/). De este modo pareciera que el gobierno del Presidente Rodrigo Chaves (2022-2026) abre la tercera etapa caracterizada por el ingreso directo de las grandes corporaciones interesadas en materias primas como gas, petróleo, agua, pesca, tecnología, etc. Su mandato deja la sensación hasta ahora de medir todo por algo tan elemental aprendido desde la escuela primaria: Sumar y restar.

Esto explica la ruptura reciente con la Fundación Omar Dengo que durante décadas estuvieron financiando los costarricenses y a la hora de restar beneficios concretos a la educación nacional no tuvo números positivos a los ojos del gobierno. Por el contrario, dicha organización reclama actualmente a los costarricenses un giro de 168 millones de colones para inventariar los insumos que pasaron al Ministerio de Educación Pública, según se informó oficialmente. Dicha fundación, alega que para entregar los bienes a la cartera de Educación necesita pagar a las personas encargadas de inventariar los objetos que tuvo bajo administración.

Asimismo, hubo grupos políticos y económicos que reaccionaron con ira, por el cierre reciente de CINDE. Sin embargo, siguiendo la máxima de restar y sumar los fondos públicos girados a ese ente privado durante 40 años y el número de empleos creados, así como las exoneraciones dadas a las firmas empleadoras, cada empleo pareciera ser demasiado elevado como inversión hecha.

Entre los personajes políticos allegados o cercanos al PLUSC que han pasado por CINDE está José Rossi, Anabelle González, Gabriela Llobeth, Dialá Jiménez Figueres, Fernando Ocampo, entre otros.

Agresión pareja

En estos últimos 40 años (5 gobiernos del Partido Liberación Nacional y 5 de la llamada oposición, incluyendo 2 del PAC), las poderosas élites nacionales no cesaron un solo día en su golpeteo contra las mayorías costarricenses. Todo el proceso de globalización en que nos metieron ha sido pagado por la gente más humilde que se traduce por grandes filas para una cita de especialistas en la Caja Costarricense del Seguro Social, una intervención quirúrgica o simplemente para ser atendidos en un Ebais. La Educación Pública y Obligatoria que dice la Constitución Política defendida por estos grupos dejó de ser derecho y hoy es uno de los negocios más lucrativos; la Educación Pública Superior está sometida actualmente a fuertes presiones provenientes de grandes cadenas de Universidades Privadas, a las que no les interesa ningún tipo de humanismo, y miden todo por las leyes del mercado.

Por el contrario, la falta de dignidad nacional y apego a los intereses de las grandes metrópolis se ve con tanta “normalidad”, que recientemente trascendió que funcionarios del Banco Mundial revisan datos financieros al más alto nivel dentro de la Caja Costarricense del Seguro Social; mientras una misión del FMI se siente gobierno electo para venir a advertirnos que a la regla fiscal no debe introducírsele más reformas. Ocupando ello, destacados titulares en la prensa comercial. (La Nación, 29/04/2023).

A decir verdad, en el horizonte no hay visos de un replanteamiento político de la situación que afecta a millones de costarricenses, frente a la aparición de un nuevo orden multipolar. En el discurso del Presidente Rodrigo Chaves, el 2 de mayo en la Asamblea Legislativa, no hay una sola alusión de fondo que haga pensar un eventual abandono por parte del actual gobierno del viejo orden mundial unipolar, para aprovechar el surgimiento de nuevos bloques económicos y políticos, con otra visión de dominio y control absoluto sobre los países que en algún momento fueron colonia de Europa y hoy diplomáticamente están bajo las reglas de la Organización de Estados Americanos (OEA).

En ocasión del día internacional del trabajador tres reconocidos economistas plantearon lo que ellos consideraban los problemas más grandes en Costa Rica. Uno dijo que era la defensa de un salario decente y un trabajo digno. El otro cree que los sindicatos tienen que hacer un esfuerzo muy grande para convertirse como en voceros de una población muy marginada; y el otro enumeró que el problema más grave de Costa Rica es la pésima distribución de la riqueza generada en esta nación. (Ver https://www.youtube.com/watch?v=iooehH-UcHA, “Expertos plantean cuáles son elementos económicos que debe contener la agenda de los sindicatos”).

El presidente del Congreso y líder del PLN Rodrigo Arias Sánchez en cálido encuentro con el Presidente de la República Rodrigo Chaves Robles (Foto Fabián Hernández, tomado del Semanario Universidad 10/08/2022).

Así el dilema de la izquierda democrática y amplios sectores preocupados por el rumbo de esta Nación de poco más de 5 millones de habitantes se debate entre jugar con las cartas marcadas de antemano por las élites tradicionales, o una solución, según ella, electoral y burocrática. La experiencia sufrida en otras naciones bajo esas premisas es que el problema no es ganar el poder, si no para qué y para quiénes se obtiene el poder.

Este enfoque de jugar bajo condiciones adversas dejó en México millones de millones de pobres esclavizados en 37 años de dominio “conservador”; en Uruguay sirvió la mesa al actual gobierno reaccionario de Lacalle; en El Salvador indirectamente ayudó al ascenso al poder de Bukele; y en Chile recientemente los grupos fascistas pro Pinochet preparan una Constitución Política a su medida.

En un reciente artículo del analista nacional Oscar Barrantes Rodríguez, trajo a acotación el dilema político anteriormente apuntado y que tantos dolores de cabeza causa actualmente a millones de ticos con esta misión miope de olvidar “los juegos” de poderes y los “dueños” del poder.

“Se debe salir del agujero electoral y superar el electorerismo enfermizo y cargado de vicios pequeños burgueses, de burocracia, y reformismo cándido, fatuo e inútil; porque ni hace diferencias del discurso con las franquicias electorales oligárquicas y terminan haciéndole el juego a la dictadura electoraria, lo cual coloca a las izquierdas, el movimiento electoral y las agrupaciones partidarias de las fuerzas humildes, núcleos revolucionarios como furgón de cola de la burguesía imperante y de la tiranía imperial – globalista de occidente…”. (sic. “Lucha política revolucionaria o izquierda a la moda” 12/05/2023).

Desde esta perspectiva, pareciera entonces que la llamada “izquierda democrática” habría renunciado a las ricas tradiciones de organización de movilización y beligerancia popular y campesina, comunal, indígena, de las zonas costeras, de los barrios, a la creatividad juvenil, etc que en años pasados inspiraron luchas gravadas en la historia patria como la lucha contra la explotación de bauxita en 1970 contra la Transnacional Aluminum Company of America conocida como ALCOA, que encabezaron estudiantes, obreros, campesinos, profesionales, intelectuales, entre otros así como la lucha a favor del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), cuando una camarilla intentó desmantelarlo de un cuajo en el 2000 y la oposición abierta contra el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana (TLC) (2007); en este último caso los sectores más humildes, sean productores, agricultores o jóvenes en general siguen soportando los efectos al día de hoy.

Lo anterior pareciera reafirmar que un empoderamiento de los sectores populares costarricenses, así como mecanismos propios de una democracia con mayor participación ciudadana, no está en la agenda de las élites ganadoras en el presente proceso de globalización hegemónica del gran capital.

Lo que pareciera fuera de discusión es que por encima del atolladero económico en que estamos, el problema político está en el centro del debate. Esto no es nuevo. Lo observó quien el próximo 14 de agosto cumple 67 años de su desaparición física, enseñándonos que la política no puede sustraerse de los efectos nefastos que sufren los pueblos.

Planteó el problema político por encima del económico. Y escribió:

“El peor analfabeto / es el analfabeto político /. No oye, no habla / Ni participa en los acontecimientos políticos. / No sabe que el costo de la vida,/ El precio del pan,/ del pescado,/ de la harina,/ del alquiler,/ de los zapatos/ o las medicinas/ dependen de las decisiones políticas/ el analfabeto político,/ es tan burro,/ que se enorgullece,/ e hincha el pecho diciendo,/ que odia la política./ No sabe, el imbécil, que,/ de su ignorancia política,/ Nace la prostituta,/ el menor abandonado,/ y el peor de todos los bandidos,/ que es el político trapacero,/ granuja, corrupto y servil/ de las empresas nacionales y multinacionales; (Bertolt Brecht, el Analfabeto Político).