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Etiqueta: derechos humanos

Mitin en la Embajada de Israel en México

Unimos nuestras luchas desde Abya Yala hasta Palestina contra el colonialismo, imperialismo y racismo.

Solidaridad con Palestina

Alto al genocidio de Israel contra Palestina

#ContraElApartheid

Sierra Madre 215, Lomas Virreyes
12/10
16h

Alto al exterminio de Israel contra Palestina, que desde hace 75 años lucha y resiste la ocupación, el colonialismo y el racismo.

Llamamos a la comunidad internacional a detener la barbarie contra nuestras hermanas y hermanos de Palestina. Repudiamos la hipocresía, la complicidad de Estados Unidos y la Unión Europea que apoyan fielmente los crímenes de lesa humanidad y de guerra que Israel comete impunemente contra Palestina.

Inadmisible que la Unión Europea haya impuesto sanciones al pueblo de Palestina. Han detenido la ayuda en todos los sectores, incluyendo el sector de la salud. Y están apoyando a los israelíes con armas al igual que los Estados Unidos.

Este modelo militarista de muerte que imponen los imperialistas e Israel es un peligro para los pueblos del mundo. Las guerras y las intervenciones que promueven: invaden, desplazan, destruyen, saquean y asesinan.

Basta de silencio, pronunciémonos, manifestémonos los pueblos y gobiernos en solidaridad con Palestina. Rompamos el cerco mediático y la demonización contra Palestina que es ejemplo de lucha y resistencia heroica.

¡Alto al genocidio de Israel contra Palestina!
¡Cuando Palestina sea libre los pueblos seremos libres!
¡Justicia y Libertad para Palestina!
¡Pueblos contra el Apartheid!
¡Palestina Libre!

Comparte con SURCOS el Observatorio de Derechos Humanos de los Pueblos.

Entendiendo Gaza

9 Oct, 2023

Por Wajiha Sasa, Cónsul honoraria del Estado de Palestina en Costa Rica.

La Franja de Gaza es un territorio palestino un poco más pequeño que el distrito de Orosi en Paraíso de Cartago. Lo habitan dos millones doscientas mil personas. Un 81% de la población vive en condiciones de pobreza y un 46% está desempleada.

Desde el año 2007, Israel le impuso un bloqueo terrestre, aéreo y marítimo y ha librado cuatro devastadores ataques en respuesta al lanzamiento de cohetes desde Gaza hacia Israel por la milicia Hamás, justo como lo que ocurrió el sábado. En todas las incursiones anteriores hemos visto el mismo patrón: el uso desproporcionado de la fuerza por parte de Israel y un menosprecio por las vidas civiles por parte de Israel y Hamás.

Desafortunadamente, no vemos nunca intención de atender las causas de la escalada de tensiones y hostilidades.

En la operación “Plomo Fundido” (2008 -2009), murieron 1434 palestinos, de los cuales 960 eran civiles y un 30% de estos eran menores de edad. Del lado israelí murieron 11 soldados y 3 civiles. En el año 2012, la operación “Pilar Defensivo”, acabó con la vida de 170 palestinos y dos israelíes. En la operación “Margen Protector” del año 2014, murieron 1.500 civiles palestinos. Según datos de las Naciones Unidas, el 30% fueron mujeres y niños. Israel perdió 66 soldados y 5 civiles. Diversas organizaciones de derechos humanos han denunciado los constantes ataques aéreos israelíes en zonas densamente pobladas o ataques directos sobre casas de civiles, violando el derecho internacional.

El gobierno de Costa Rica se pronunció el 7 de agosto del 2014 y solicitó formalmente al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas intervenir en Gaza. También condenó las acciones militares de Israel que calificó como «desproporcionadas» y los ataques de cohetes por parte de Hamás. Muy diferente de la posición que ha tenido en los últimos años la Cancillería costarricense que no reconoce el peso de la ocupación en el conflicto, como no lo hace tampoco en esta ocasión.

Las cifras de fallecidos por este conflicto permiten entender lo dispar del uso de la fuerza por los ocupantes. Podemos desde ya imaginar la reacción desproporcionada a las hostilidades iniciadas por Hamás esta semana.

El bloqueo de Israel al ingreso de personas, bienes y alimentos al territorio gazatí desde hace 16 años es igual de desproporcionado. El resultado es una economía devastada. Las familias no tienen suficiente comida para alimentarse. Entre 12 y 16 horas al día sufren de apagones eléctricos. El bloqueo impide el ingreso de combustible o gas suficiente. Así es imposible que operen hospitales, hogares o empresas. La zona de pesca fue reducida por el ejército israelí que impide a los pescadores acceder a las aguas de pesca acordadas en los Acuerdos de Paz de Oslo. Solo hay una cama de hospital disponible por cada mil personas y un 40% de los medicamentos esenciales están ausentes de los hospitales. Por eso se habla de Gaza como “la prisión más grande del mundo”. Pero ahí no habitan sentenciados, habitan seres humanos, como usted o como yo, que quieren vivir en paz y dignamente.

Las condiciones de ocupación y bloqueo en que viven los gazatíes nutre extremismos y legitima sus liderazgos. La ocupación y la colonización de Palestina es el origen del problema económico, social y de bienestar de la población.

Son varias las resoluciones de las Naciones Unidas que condenan el bloqueo israelí de Gaza y piden su levantamiento. La Resolución 1860 del Consejo de Seguridad del 2009 pidió la reapertura sostenida de los puntos de cruce hacia Gaza y la provisión y distribución sin obstáculos de asistencia humanitaria. La Resolución de la Asamblea General ES-10/18 del 2018 pidió el fin del bloqueo israelí y de las restricciones al movimiento de personas y bienes. Ninguna de estas resoluciones ha sido atendida por la fuerza ocupante. Tampoco han sido atendidas las resoluciones que hablan del uso desproporcional de la fuerza por parte de Israel.

Para entender y reaccionar a lo que sucede en Gaza, la comunidad internacional —Costa Rica incluida— debería entender que el origen del conflicto proviene de la colonización ilegal, de las prácticas de limpieza étnica, de la ocupación militar y del bloqueo económico.

No se va a alcanzar la paz respaldando la ocupación, el bloqueo y la colonización. Los conflictos y la paz se atienden apelando a la justicia, a la proporcionalidad y a la sensatez.

Imagen tomada de Telesur.

Viva Palestina Libre

San José, Costa Rica 10 de oct. de 2023

La Organización Interseccional Pro-Derechos Humanos de Costa Rica, ante los lamentables hechos que se han venido sucediendo, desde el sábado pasado, en Medio Oriente a propósito del conflicto israelí-palestino, manifiesta lo siguiente:

  1. Como ciudadanas y ciudadanos costarricenses amantes de la paz, el diálogo y los consensos y acuerdos políticos, lamentamos profundamente que el conflicto israelí-palestino haya tomado nuevamente una expresión violenta que ha costado la vida a miles de personas palestinas e israelíes.
  2. Hacemos eco de los esfuerzos de los organismos internacionales, principalmente, la ONU para detener ese baño de sangre y hacemos un llamado para que esas partes establezcan un alto al fuego y se inicien las conversaciones que ameritan esta grave situación que pone en peligro la estabilidad geopolítica de toda la región y del mundo.
  3. Condenamos las agresiones desmedidas del ejército del Estado de Israel sobre la población palestina que por más de 70 años ha estado sometida a una política constante y permanente de discriminación, ultraje, irrespeto de sus derechos humanos y muerte por parte del Estado de Israel.
  4. Externamos nuestra solidaridad al pueblo palestino y a sus autoridades y exigimos al actual gobierno israelí que restablezca los servicios básicos para la población de Gaza.

Viva Palestina libre.

Junta directiva OIDH-CR.

TOSHKUA

Por Memo Acuña (Sociólogo y escritor costarricense)

En lengua Pesh, hablada por las comunidades indígenas de Honduras, el sentido de esta palabra es devastador y absoluto para una región cuyas rupturas a todo nivel son continuas.

Significa “desaparecer” y en la realidad centroamericana actual adquiere una connotación aún más pertinente. Con ese nombre, ese significado, el Director Ludovik Bonleux realizó un documental de 80 minutos (2022) en el que cruza dos historias: la búsqueda incesante de Marco Antonio, el hijo de Doña Mary. Ella es una de las madres de la Caravana de familiares de migrantes centroamericanos desparecidos, que con más de 15 años de accionar, buscan a sus hijos e hijas en su tránsito por México, un territorio que al decir de Oscar Martínez, lo caminan y resisten los “migrantes que no importan” y el viaje de Francisco hacia el centro de la Mosquitia hondureña, motivado por la ida de sus hijos hacia Estados Unidos y también por la amenaza del extractivismo neoliberal que ha dispuesto arrasarlo todo, desde los lugares naturales sagrados para las comunidades originarias, hasta los cuerpos de los desahuciados.

En un momento del documental se observa una de las madres sostener un cartel con la pregunta ¿ Dónde están?. Las cifras no valen de mucho si de lo que hablamos es de personas con historias truncadas, biografías que un día desaparecieron sin dejar rastro y fueron disueltas (literalmente) por el poder de los Estados involucrados y la acción de actores de la industria migratoria, que ven en sus cuerpos una forma de obtener ganancias, como el narcotráfico y la venta de armas.

Algunas estimaciones, creo bastante conservadoras, hablan de 7.000 personas migrantes centroamericanas desparecidas al año. El número es conservador porque en la clandestinidad de las estrategias de movilidad, son mucho más las personas que salen un día sí y otro también a buscar “la vida en otra parte” como ha dicho con tino el filósofo costarricense Alexander Jiménez.

Al mismo tiempo que son escritas estas notas, se conoce del lucrativo negocio que significa para grupos criminales, el cruce irregular por fronteras al norte de la región, que producen ganancias de más 12.000 millones de dólares al año.

Quien no paga, no existe.

Quien no paga, desaparece.

Fuimos invitados a un Foro sobre este documental, organizado en el marco del Festival de Cine Colombia Migrante, desarrollado en San José, Costa Rica, en los primeros días de octubre. Su objetivo principal es visibilizar, difundir, apoyar y construir un espacio de memoria desde producciones cinematográficas y audiovisuales, que narran la complejidad de los fenómenos de la migración de las y los colombianos(as) al interior de su territorio y al exterior.

En la actividad y a la pregunta sobre la gestión gubernamental de los recientes procesos migratorios experimentados por Costa Rica, mi respuesta fue poco alentadora. No sólo los enfoques prevalecientes siguen abordando el tema desde la seguridad y la criminalización, sino que también las actitudes de quiénes toman decisiones al más alto nivel, están llenas de prejuicios y percepciones discriminatorias.

Convendría tratar de incidir en esos niveles de toma de decisiones, para buscar su mejor comprensión sobre el tema y el cambio en el paradigma de la gestión migratoria, hacia un definitivo reconocimiento de los derechos humanos de personas en contextos de movilidad.

Haití necesita más y mejor asistencia y cooperación internacional

Declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba

Haití sufre una grave situación humanitaria y de seguridad, que agudiza la inestabilidad social y la pobreza causadas por siglos de saqueo colonial y neocolonial, subdesarrollo e intervención extranjera.

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó una resolución que autoriza el despliegue de una Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad en Haití, cuyos efectivos podrán utilizar la fuerza en su ámbito de acción.

No es la primera vez que el Consejo mandata un despliegue militar en ese país. En esta ocasión, responde a una petición de las autoridades haitianas.

Cuba está a favor de la paz y la estabilidad en Haití, primer país latinoamericano y caribeño en sublevarse contra el colonialismo europeo, en alcanzar su independencia y en abolir la esclavitud en el Hemisferio Occidental.

Defendemos los legítimos derechos de su pueblo a encontrar una salida pacífica y sostenible a los enormes desafíos que enfrenta, sobre la base del pleno respeto a su soberanía.

La principal tarea pendiente de la comunidad internacional con Haití no es enviar un contingente militar.

Esa hermana nación caribeña, con la que la Comunidad internacional tiene una enorme deuda moral, necesita más recursos financieros para su desarrollo. Requiere, con urgencia, más y mejor asistencia y cooperación internacional, no solo para su reconstrucción, sino, además, para avanzar en el desarrollo sostenible del país.

Lamentablemente, muchos de los montos de ayuda financiera y material comprometidos por la comunidad internacional para Haití, como ayuda al desarrollo y para hacer frente a los efectos de los desastres naturales, fueron insuficientes, no se desembolsaron, o se absorbieron para gastos propios por innumerables organizaciones no gubernamentales extranjeras y agencias de ejecución de programas. En muchas ocasiones, no se respetó la voluntad de las autoridades haitianas ni las prioridades que estas establecieron.

Cuba reitera el llamado a abordar la situación en Haití con la debida atención a los problemas estructurales, económicos y sociales del país. Insiste en la necesidad de establecer mecanismos efectivos de ayuda que garanticen el uso eficiente de todos los recursos que aporte la comunidad internacional en beneficio del pueblo haitiano.

Apoyamos el llamado de la Comunidad del Caribe (CARICOM) a favor de una estrategia de desarrollo a largo plazo en Haití.

Nuestro país ha cooperado con Haití y concentrado sus esfuerzos en áreas en las que mayor impacto pueden alcanzar como la salud pública, elemento clave de la sostenibilidad y la estabilidad social de Haití; y también la energía, el agua, la educación, la agricultura y el deporte.

De manera ininterrumpida, Cuba ha mantenido, desde 1988, una brigada de profesionales y técnicos de la salud en Haití, para apoyar de forma incondicional a su pueblo, incluso durante el impacto de eventos meteorológicos y sísmicos, el brote de cólera y la pandemia de la COVID-19.

Cuba mantiene su compromiso solidario con Haití y le continuará brindando su ayuda incondicional. El noble pueblo haitiano necesita y merece más recursos y cooperación de la comunidad internacional.

La Habana, 6 de octubre de 2023

Investigan por prevaricato a juez que ha ordenado el desalojo de familias recuperadoras de pueblos originarios de la Zona Sur

COMUNICADO PÚBLICO

Jueves 5 de octubre de 2023. Gracias a la información suministrada por la organización propia del Pueblo Bribri de Salitre, el Concejo Ditsö̀ Irìria Ajkö́nu̱k Wakpa (CODIAW) a la Fiscalía de Probidad, Transparencia y Anticorrupción de Pérez Zeledón, ésta inició la investigación por el presunto delito de prevaricato contra el juez Jean Carlos Céspedes Mora, causa que conoce el Juzgado Penal del II Circuito Judicial de San José en el expediente 23-000003-1954-PE.

En el caso particular se investiga que la resolución 40-2021 emitida a las 15:11 horas del 30 de junio del 2021 por el Juzgado Civil, de Trabajo y Familia de Buenos Aires, contiene aspectos de fundamentación contrarios a la Ley, dentro de un proceso interdictal en el que se discutió el derecho de posesión de Edwin Guevara Mora (persona no indígena) dentro del territorio indígena de Salitre, y en la que el Juez Jean Carlos Céspedes Mora declaró con lugar las pretensiones del demandante.

Los terrenos en cuestión son conocidos como finca Kapleña (tierra de zompopas), ubicada en Puente de Salitre y que fueron recuperados por familias Bribris del clan Kölkiwak desde el 2 de noviembre de 2019; los cuales estaban siendo ocupados ilegalmente por Guevara Mora, quien interpuso un proceso interdictal en contra de las familias recuperadoras.

La causa agraria de Kapleña la conoce el Juzgado Civil, de Trabajo y Familia de Buenos Aires (Materia Agraria) bajo el expediente 19000045-655-AG-2, instancia que ha ordenado en dos ocasiones el desalojo judicial contra las familias recuperadoras, mediante sentencia 40-2021 del 30-6-21 y Ejecución de Sentencia del 22-6-22, emitidas por Céspedes Mora, además del el voto N.373-F-22 del Tribunal Agrario del Segundo Circuito Judicial de San José que confirmó las citadas resoluciones.

En el caso por prevaricato contra Céspedes Mora y respondiendo a una solicitud de medida cautelar por parte de la Fiscalía de Probidad, Transparencia y Anticorrupción de Pérez Zeledón, el 25 de setiembre de 2023, el Juzgado Penal del II Circuito Judicial de San José resolvió, “En criterio de esta juzgadora, tal y como lo explica la representante fiscal no podría el señor Guevara Mora legalmente ejercer derecho de posesión ni mucho menos de propiedad sobre dichas tierras que reclama; y ello claramente encuentra resguardo en el artículo 5 de la Ley Indígena y convenios a nivel internacional, debiendo el señor Guevara Mora de dirigirse a los procedimientos establecidos para el reconocimiento de sus derechos, por lo que en atención a tales circunstancias expuestas estima la suscrita juzgadora que resulta necesario y pertinente acceder a lo peticionado. POR TANTO: Se ordena mantener a la Asociación de Desarrollo de Salitre en posesión de los territorios en discusión.”

Con esta medida cautelar, no se podrá realizar el desalojo ordenado por el Juzgado y Tribunal indicados, hasta tanto no se resuelva la investigación y el proceso contra Céspedes Mora por el presunto delito de prevaricato, acción delictiva tipificada en artículo 357 del Código Penal “Se impondrá prisión de dos a seis años al funcionario judicial o administrativo que dictare resoluciones contrarias a la ley o las fundare en hechos falsos.”

El juez Céspedes Mora tiene relación de parentesco con el no indígena Luis Chinchilla, quien ocupa ilegalmente tierras en los territorios de Térraba y Boruca, este juzgador por medio del Juzgado Civil, de Trabajo y Familia de Buenos Aires (Materia Agraria) ha ordenado el desalojo de familias recuperadoras Cabécares de Kono Jü (Exp. 19-000033-1555-AG-0), Yuwi Senaglö (Exp. 20-0000050-1555-AG-0) y Saka Duwë Senaglö (Exp. 20-000018-15555-AG-1) en China Kichá, de igual manera ordenó en 2019 el desalojo del territorio recuperado Crun Shurín (Exp. 18-000022-1555-AG-2) en Térraba. Sobre estos casos, desde las organizaciones propias de estos Pueblos, las familias recuperadoras y la Coordinadora de Lucha Sur Sur se le hará llegar la información necesaria a la Fiscalía de Probidad, Transparencia y Anticorrupción para que inicie con las investigaciones judiciales correspondientes contra el Céspedes Mora y cualquier otra persona juzgadora que haya cometido el delito de prevaricato.

¡Justicia para Sergio, Jerhy y los Pueblos Originarios!

Concejo Ditsö̀ Irìria Ajkö́nu̱k Wakpa (CODIAW).
Coordinadora de Lucha Sur Sur (CLSS).

Sistematización sobre casos de violencia contra pueblos indígenas que defienden sus territorios

Desde el CEAAL-Costa Rica en conjunto con el TCU-590 Defensa comunitaria del territorio: extractivismos, organización y conflictos Socioambientales del Programa Kioscos Socioambientales, compartimos una sistematización sobre casos de violencia contra pueblos indígenas que defienden sus territorios en el país, así como sus acciones de resistencia y de solidaridad que se han gestado entre el 2010-2022.

Con la sistematización de dicha información, se elaboró una base datos que se encuentra en la página web del Observatorio de Bienes Comunes del Centro de Investigaciones y Estudios Políticos (CIEP).

La base propone una búsqueda por categorías que permite a quien la indague, obtener información concreta sobre el tema de interés, según territorio, tipo de violencia, etnias y actores.

Por razones de recursos, este proceso de trabajo colaborativo culminó a finales del 2022.

Esperamos que lo construido sirva para abonar a la lucha de los territorios indígenas de nuestro país.

Agradecemos a los compañeros y a las compañeras de diferentes territorios que participaron en este proceso y a las y los estudiantes de la Universidad de Costa Rica que colaboraron de forma activa y comprometida en este trabajo.

Tercera Marcha Mundial por la No Violencia

El pasado lunes 2 de octubre se realizó una actividad sobre la “Tercera Marcha Mundial por la No Violencia” convocada por la organización humanista Mundo sin Guerras. Esta actividad se realizó en la Sala Barva de la Asamblea Legislativa, donde se anunciaron los detalles sobre la ruta de la marcha que saldrá del país el 2 de octubre del 2024 y concluirá el 5 de enero del 2025.

La marcha tiene como propósito hacer un llamado a las organizaciones pacifistas, defensoras de los derechos humanos, ecologistas, iglesias, universidades y políticos, así como a todas las personas y colectivos que desean un cambio en el rumbo que actualmente lleva la humanidad, con el objetivo de avanzar y evolucionar como especie, hacia una conciencia global, en la que la No Violencia sea la manera en la que nos relacionemos con nosotros mismos, con los demás y con nuestra naturaleza.

Asimismo, su propuesta es seguir construyendo un movimiento social integrado por muchas voces, intenciones y acciones a favor de la construcción de una nueva cultura de la No Violencia activa y que esta marcha mundial sirva para unir, difundir, hacer conciencia y converger en acciones colectivas, desde ya, durante y después de la misma.

En esta actividad que se realizó en la Asamblea Legislativa, se llevaron a cabo conexiones vía remota con organizaciones de varios países de Europa y de Sur América que se unieron a esta marcha mundial y que, además, contaron con la interpretación de actos artísticos de música, baile y poesía.

La agenda de actividades fue la siguiente:

  • Palabras de bienvenida del Sr. Juan Carlos Chavarría del Departamento de Participación Ciudadana AL y Sres. Diputados.
  • Conexión virtual y palabras del Sr. Rafael de la Rubia desde España.
  • Participación de Giovanny Blanco aceptando la escogencia de CR como sede de salida y llegada de la tercera marcha.
  • Palabras de las Alcaldías de Mora, Montes de Oca y Universidad para la Paz.
  • Presentaciones artísticas. Música del cantautor Óscar Espinoza; declamación de poesía por La Paz con la Sra. Julieta Dobles y Sr. Carlos Rivera. Música flamenca de Dayán Morún Granados. Baile Belly Fusion a cargo de Carolina Ramírez.
  • Presentación a la Prensa del Logo de la 3 MM, los objetivos y la Ruta Prevista a cargo de Rosa Muñoz y José Valverde.
  • Preguntas.
  • Baile folclórico de cierre a cargo de grupo de niños.

Declaración de IRCA CASABIERTA y Refugees International sobre el Estado de Emergencia en Costa Rica

Por IRCA CASABIERTA | Septiembre 29, 2023

El Instituto sobre Migración y Refugio LGBTIQ para Centroamérica – IRCA CASABIERTA – con sede en San José-Costa Rica, manifiesta la misma preocupación del fenómeno migratorio que ha ido en aumento, pero también sostienen que Costa Rica ha sido históricamente un pueblo noble, respetuoso de los derechos humanos y sobre todo, humanista, que ha brindado techo, alimento, educación, trabajo y salud para aquellas personas que atraviesan por desafortunados acontecimientos provocados por dictaduras, violencia, corrupción y pobreza.

IRCA CASABIERTA, agrega, que Costa Rica podría hacer frente de este fenómeno migratorio con mayor planificación para la integración socioeconómica de las poblaciones migrantes, y ver esta situación como una oportunidad para integrar los conocimientos, la riqueza cultural, social y económica que traen las personas migrantes para fortalecer al país.

IRCA CASABIERTA insta al gobierno costarricense acogerse al espíritu constitucionalista de igualdad en derechos hacia las personas extranjeras, así como a los acuerdos internacionales ratificados bajo el espíritu democrático, humanista y multicultural que defiende bajo un marco de paz y respeto.

 

Publicado en Refugees International y compartido con SURCOS por Nayla Carvajal Sancho.

Imagen: https://ciencia.unam.mx/leer/1124/-buscas-informacion-sobre-la-migracion-

En los 50 años del golpe de Estado contra el gobierno de la Unidad Popular: parecía que había una derecha democrática…

Gilberto Lopes

Septiembre del 2023, en Santiago

Parecía que la había: una derecha democrática. “Pero era porque tenían el control, el poder de veto”. “Cuando vieron que la democracia podría permitir a otros tomar el control, entonces estuvieron contra la democracia”, dijo Fernando Atria.

Estoy otra vez sentado con Atria, abogado constitucionalista, exconstituyente, en su casa, en Santiago, en una conversación que se prolonga ya por seis años. El mismo hilo conductor de siempre.

La forma política chilena caducó el 18 de octubre del 2019, cuando estallaron las enormes protestas por un aumento del transporte público, que luego se transformaron en un verdadero estallido social, me dijo en mayo del 21, cuando integraba la Asamblea Constituyente.

Tres años antes, cuando aspiró, sin éxito, a una curul en la Cámara de Diputados –y Sebastián Piñera lograba su segundo mandato presidencial– me habló de un cambio de época en la política chilena, desde las protestas del 2011. Percibía el país sometido a una forma de gobierno incapaz de producir las transformaciones significativas que le hacían falta.

Una crisis sin solución

–Hace seis años, en 2017, me dijo Ud. que había un “cambio de época” en la política chilena. Pero que las demandas de impugnación del modelo neoliberal no podían ser satisfechas sin una nueva constitución. Se avanzó en esa dirección, pero creo que poca gente se imaginó que llegaríamos al punto actual, con el proceso constituyente en manos del pinochetismo. ¿Qué sigue?, le pregunté, en vísperas de las conmemoraciones de los 50 años del golpe contra la Unidad Popular, cuando la elaboración de una nueva propuesta de constitución entraba en su fase final.

“Sigo creyendo que Chile necesita una transformación y que la constitución lo impide”, dijo Atria. “Esta situación, lo que produjo fue una progresiva deslegitimación, hasta que estalló el proceso. Solo entonces se abrió la posibilidad de una transformación de verdad. Esa posibilidad fracasó y no se va a realizar ahora. Una de las razones es porque llegó demasiado tarde. La crisis va a quedar sin solución”.

En un Consejo Constitucional de 50 miembros, la derecha tiene una amplia mayoría. Solo los republicanos, de José Antonio Kast, tienen 22 representantes, a los que se suman los seis de la UDI y cinco de Renovación Nacional-Evopoli. A partir del 16 de septiembre han venido votando (y aprobando) prácticamente todas las reformas que el grupo ha hecho al texto más consensuado que un Comité de Expertos había preparado.

“Quienes controlan la mayoría en ese proceso están convirtiendo su proyecto de Constitución en una fuente de odio sectario y mezquindad”, dijo el 21 de septiembre pasado el rector de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano, Álvaro Ramis. “Lo que se ve en el Consejo es un pantano en el que se revuelcan personajes mediocres”.

Al final, el 17 de diciembre, los chilenos deberán acudir de nuevo a las urnas para aprobar o rechazar el texto que les presenten, cuya radicalidad ha empezado a crear incomodidad en sectores de la misma derecha.

A 50 años del golpe

–Visto a 50 años de distancia del golpe, pareciera que Chile necesita retomar el rumbo de reformas interrumpido por la dictadura. La hija de Allende, la senadora Isabel Allende, reivindicó la obra de su padre y el programa de la Unidad Popular en su discurso del 11 de septiembre. La derecha respondió a ese programa con un golpe, que lo ha puesto entre paréntesis durante estos 50 años. ¿No le parece que hace falta retomar ese hilo político?, le pregunté a Atria al iniciar nuestra conversa.

“Sí, desde luego. Hay que retomar el hilo. Continuar la construcción de ese Estado social es lo que Chile necesita”, me dijo. Pero no es el 12 de septiembre del 73, agregó. El programa de Allende, la experiencia de la UP, hay que verlos en el contexto del desarrollo chileno en el siglo XX. En la década de los 60, en el gobierno de Frei (64-70), hubo un intento por redefinir el rol de la propiedad, la presencia del Estado de la economía. Eso tiene que ver con la propiedad como una forma de redistribuir el poder y fue explícito en el caso de la reforma agraria”.

La senadora Isabel Allende, hija de Salvador Alende, recordó ese proceso histórico al hablar en La Moneda, el 11 de septiembre.

“Mi padre transitó todo Chile, recorrió en más de la mitad de su vida el país, desde la cordillera y los valles al mar, desde el desierto hasta los hielos patagónicos. Representó en el Congreso al norte, centro y sur como diputado y senador; y en sus cuatro campañas presidenciales escuchó las voces de miles de personas e instó a la construcción de movimientos sociales amplios, diversos, plurales”.

“En esos años, el 60% de las familias percibía el 17% de los ingresos del país, mientras que 2% de las familias controlaba el 46% del ingreso nacional. La mortalidad infantil superaba los 200 fallecidos antes de un año por cada mil nacidos vivos, la pobreza era brutal y, por supuesto, multidimensional”.

El gobierno de la Unidad Popular recogió su pensamiento, recordó. “Más allá de sus dificultades y errores, redistribuyó la renta, aumentó significativamente el sueldo mínimo, las pensiones, democratizó el crédito, nacionalizó las principales riquezas naturales del país, profundizó la reforma agraria, combatió la desnutrición, abrió espacios de participación para la toma de decisiones, duplicó el descanso postnatal, estableció igual salario para hombres y mujeres que trabajaran en el Estado, incrementó las becas y programas especiales para trabajadores y para mujeres en las universidades, promovió la cultura, la lectura, desarrolló la medicina social, le dio un par de zapatos a todos los niños que no los tuvieran, entre muchos otros logros”.

Lo que sucedió en Chile en aquellos años, dijo Isabel Alende, “pasó a ser parte de la historia de vida de millones de ciudadanos que se sintieron interpelados y se movilizaron de muchas formas, inspirados por Allende”.

Hoy esa derecha busca tergiversar los hechos para culpar a la UP y al Presidente Allende del golpe de Estado. Pero los verdaderos responsables –agregó– “fueron quienes quebraron la institucionalidad, bombardearon este palacio, persiguieron, torturaron, asesinaron y desaparecieron a miles de chilenos. Y, sin duda, quienes los ampararon políticamente y guardaron silencio cómplice ante las atrocidades que el país vivía”.

Democracia y derechos humanos

La historia nos muestra que estos 50 años de la historia de Chile han sido 50 años de lucha por retomar un hilo que el golpe de Estado cortó. Una lucha que no se interrumpió nunca, ni siquiera cuando las condiciones eran las más dramáticas y todo parecía imposible.

Lo había dicho Allende: “No se detienen los procesos sociales ni con la represión, ni con el crimen, ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos”. A ese camino me parece que hacían referencia Atria e Isabel Allende.

Boric prefirió hablar de democracia y derechos humanos. No es que a Atria y a la senadora Allende el tema no les importara. Pero el abordaje es distinto.

Le pregunté a Atria si la reivindicación del presidente de promover los derechos humanos “sin anteponer ideología alguna” no lo termina alineando con una política conservadora que ha sido el fundamento de la violación de esos derechos, en Chile y en América Latina. Aliado, además, a lo más conservador en la región. ¿Es ese el camino para la defensa de los derechos humanos?, pregunté.

Se toma un tiempo …piensa… y me dice: Sí y no… “No creo que una política internacional pueda definirse por el tema de la incondicionalidad de los derechos humanos. Pero, con independencia de al lado de quien termine Boric, hay un valor en la idea de la incondicionalidad de los derechos humanos”.

Se toma un tiempo nuevamente… “Latinoamérica necesita tener una izquierda cuyo compromiso democrático sea fundacional. Que permita compensar el daño que a la izquierda latinoamericana ha causado la situación de Venezuela y Nicaragua”.

Y agrega: “Pero en política no es indiferente el lado donde uno termina.

En su política orientada a constituir una izquierda latinoamericana, el gobierno no ha tenido el empuje que yo esperaba”.

Hay que leer los discursos de Boric: el del 11 de septiembre, el de Naciones Unidas, y el de la OEA, al inaugurar la puerta Salvador Allende. “La democracia es el único camino para avanzar hacia una sociedad más justa y humana y es, por lo tanto, un fin en sí mismo”, dice Boric. Se trata de “una construcción continua, es una historia de nunca acabar”.

Es difícil encontrar asidero en la historia para afirmaciones como esas. La misma indefinición del concepto de “democracia” permite sus más variados usos. En una reciente reunión de la derecha más rancia, latinoamericana y española, celebrada en Argentina, se decía que la “democracia” es el único sistema “capaz de garantizar la libertad, el progreso, la justicia y la sustentabilidad”.

Casi al mismo tiempo se reunían en Roma, el pasado 20 de septiembre, más de 140 académicos de 15 países en un seminario chino-europeo sobre derechos humanos con el título de “Modernización y Diversidad de los Derechos Humanos entre civilizaciones”.

Boric habla “a las nuevas generaciones, a las que crecieron o nacieron en democracia y que, por lo tanto, la dan por hecho”. ¿Qué les dice? Dice que los problemas de la democracia siempre deben resolverse con más democracia y nunca con menos. Que “los derechos humanos son una base ética e irrenunciable elección política”, que no tienen color político, que deben ser promovidos y defendidos en todo tiempo y en todo lugar, que su condena debe ser clara, “sin importar cuál sea el color del gobierno que los vulnere”. Asegura que no pretende “entregar recetas ni dar lecciones nadie”.

Naturalmente, nada de eso es posible. ¿Qué va a hacer si Estados Unidos no hace ningún caso a sus exigencias de que ponga fin a las ilegales sanciones a países como Venezuela y Cuba (a la que tiene sometida a drásticas medidas hace más de 60 años, condenadas prácticamente por la unanimidad de la Asamblea General de Naciones Unidas)? ¿Puede hacer algo? ¿Irá por el mundo repitiendo su condena? Apunta particularmente al gobierno de Nicaragua. Antes lo había hecho con el de Venezuela. ¿Tratará por igual las violaciones a los derechos humanos de los Estados Unidos (que ni siquiera es miembro de los organismos interamericanos de derechos humanos, como la Convención o la Corte) y las que denuncia en otros países?

Nada de eso tiene sentido. No es posible tratar el tema de los derechos humanos (si se pretende avanzar en algún sentido) sin considerar circunstancias políticas, el escenario histórico. O sea, transformar los principios en políticas activas e inteligentes para avanzar en la solución de los problemas. Esa capacidad de aplicar los conceptos generales a las situaciones concretas es una cualidad escasa, indispensable para cualquier político.

Al final, Boric termina entregando recetas y dando lecciones. Termina alineado con lo más conservador de Latinoamérica, sin poder resolver un desafío al que se enfrenta cualquiera que pretenda hacer política: transformar los principios generales (en los que están de acuerdo un vasto espectro, de derecha y de izquierda), en aplicación práctica de esos conceptos. Ha renunciado a esa tarea. Le basta con un concepto general, una idea que nos hace recordar la introducción de Atria: Parecía que había una derecha democrática. Pero era porque tenían el control, el poder de veto.

Rechazo de la derecha

Consecuente con esa visión, Boric persigue un alineamiento político que se ha revelado imposible en Chile. A sus intentos unitarios, la derecha replicó leyendo nuevamente en el congreso la polémica resolución del 22 de agosto de 1973, en la que sentaron las bases para el golpe de septiembre, desatando una respuesta airada de los parlamentarios que representan, de algún modo, lo que puede considerarse como fuerzas cercanas al proyecto de Allende. En su texto, la derecha responsabiliza a Allende de la ruptura institucional, como justificativa para el golpe.

Hace tan solo un mes, en agosto pasado, el general Ricardo Martínez, excomandante del ejército, publicó un texto modesto y polémico, de 140 páginas, titulado “Un ejército de todos”, de notable importancia política. Ahí redefine el papel del ejército en escenarios políticos turbulentos, entre ellos el del período de la Unidad Popular. En los últimos 50 años, afirmó, “una sucesión de hechos relevantes involucró al Ejército”. Pero ninguno tuvo más importancia para la vida de la nación y para sus ciudadanos que “el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, en el que asumió el comandante en Jefe del Ejército como presidente de la junta de gobierno”.

El general Martínez reivindica el papel de dos de sus antecesores en el mando del Ejército, los dos asesinados por conspiraciones civiles y militares de la derecha: el general René Schneider (en cuyo asesinato –asegura– participaron civiles y militares en servicio activo, con el apoyo de la CIA), y el del general Carlos Prats, antecesor de Pinochet en el mando del Ejército. Asesinato de Prats y su esposa, en septiembre de 1974, en Buenos Aires, donde había buscado refugio después del golpe. Un crimen “cobarde, cruel y repudiable”, dice el general Martínez, “una vergüenza institucional”.

No es posible extenderme aquí en las reflexiones de un libro lleno de lecciones, que me parce mucho más útil para aplicar una política de derechos humanos al caso de Chile que la reiterada reivindicación de una idea, sin asidero en el análisis de lo concreto. Pienso, por ejemplo, que, si Boric hubiese invitado al general Martínez a acompañarlo en La Moneda, en el acto del cincuentenario del golpe, habría enviado un mensaje de unidad mucho más lúcido y potente a los ciudadanos que su discurso reiterado de consignas.

“Se ha intentado invertir las responsabilidades sobre la tragedia que vivimos todos durante los largos 17 años más oscuros de nuestra historia”, denunció en su discurso la senadora Allende. “Los verdaderos responsables fueron quienes quebraron la institucionalidad, bombardearon este palacio, persiguieron, torturaron, asesinaron y desaparecieron a miles de chilenos”, afirmó.

Ese escenario político dejó claro que la consigna del “nunca más” –repetida hasta el cansancio– no es más que un deseo, pero que no le da a los chilenos orientación alguna para conseguirlo. Para lograrlo solo hay dos caminos: o se renuncia a todo cambio significativo en el país, para que esa derecha no se sienta amenazada; o se crea la fuerza política necesaria para promover esos cambios, sin que otro golpe pueda evitarlo. Pero la consigna, vacía de contenido político, contribuye poco –o nada– al logro de lo que aspira. Lo mismo que una concepción vaga de la democracia no deja orientación alguna para una población ávida por conquistarla.

Quizás todo esto tenga mucho que ver con las dificultades para celebrar los 50 años del golpe de Estado, sin que ningún objetivo político –sustituidos por los buenos deseos del presidente– haya convocado a la población a retomar el sendereo perdido.

Una puerta errada

La celebración del cincuentenario coincidió con la Asamblea General de Naciones Unidas, en Nueva York, hacia donde el presidente chileno viajó una semana después.

Ahí reiteró su discurso:

los problemas de la democracia se resuelven con más democracia; los derechos humanos no tienen color político… Criticó las sanciones que Washington impone a Cuba y Venezuela. No habló de las aplicadas contra Nicaragua.

Pero el acto final del cincuentenario estaba aún pendiente. Se celebró en la sede de la OEA, en Washington.

Boric destacó, en su página de “X”, que la OEA había nombrado su puerta principal en homenaje al expresidente Salvador Allende, junto a 32 países que se adhirieron a esta decisión”. Y posó, dándole la mano, al secretario general de la OEA, bajo un hermoso tapiz con la imagen del presidente Allende.

50 años después, la idea de transformar la imagen de Allende en una puerta en la OEA me parece infeliz… Es inevitable comparar con otra puerta –tan recordada en estos días–, la de Morandé 80, por donde fue sacado el cuerpo del presidente Salvador Allende.

La imagen de esa puerta (que Pinochet mandó clausurar), llenó de recuerdos –y de lecciones­– a los chilenos.

¿Qué lección nos deja la puerta Salvador Allende de la OEA, inaugurada por un secretario general comprometido con el golpe de Estado en Bolivia, en una institución cuyo desprestigio no puede ser mayor en América Latina?

La OEA no merece esa puerta, ni Allende ese escarnio.