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Etiqueta: educación

Educación para una patria justa

Claudio Monge Pereira

Aseguraba Martí, que tan detestable es un pueblo que subyuga a otro pueblo, como aquel que es esclavo de sí mismo. Por lo tanto, parafraseándolo, podemos asegurar que aquella Educación que no libera, esclaviza. Y esto, más que en discursos y ponencias, se vivencia en la práctica permanente de la construcción social y la lucha por establecer una sociedad justa y digna, en la que la palabra mercado deje de ser la razón del desarrollo; y por el contrario, se fomente la práctica de la solidaridad, la cooperación y el amor.

La educación es un acto ineludible de amor, y en ese acto estamos involucrados los estudiantes, la familia y los educadores. El estado no se escapa y no puede eludir este mandato social. Concebida así, la educación es un proceso integral, dentro del cual, el amor es la levadura que le permitirá crecer sin complejos a todos los Seres Humanos. Aquí, el amor es la clave o la llave que permite abrir las puertas, no sólo del conocimiento y del saber, sino también de la liberación mental y espiritual para construir la justicia económica y social indispensables para mancomunar una Sociedad Completa. Por medio de la participación política decente, la práctica de la solidaridad y la paz; la defensa a ultranza del Universo; fortalecemos la tolerancia y no la sumisión, el respeto hacia las diferencias y la colectivización de las soluciones a los problemas de las mayorías pobres de las sociedades modernas.

La educación, se ha dicho y se ha escrito, es un arma; pero debe acotarse que en manos de mediocres y de arribistas casuales, es un arma peligrosa. Por ello, es preferible reafirmar como lo señalaran insignes educadores y educadoras del calibre de Omar Dengo, Carmen Lyra, Luisa González, Talía Rojas, Carlos Monge Alfaro, Joaquín García Monge y Paulo Freire entre otros, que la educación es un instrumento. Y un instrumento nos recuerda una pala o una hoz, un pico o un rastrillo, un martillo o un serrucho, una llave francesa o una inglesa; una guitarra, un piano, un Altar o un Cáliz; o si quisiéramos, una lira, que es instrumento de los Ángeles.

Un instrumento se utiliza para construir, para crear o para recrear. La Educación es construcción y la construcción es eufórica, es decir, es alegre, dichosa, propositiva, creativa, entusiasta, proactiva, amable y amorosa. La amorosidad es la capacidad que logremos desarrollar para amarnos los unos a los otros, y la amabilidad es esa valiente decisión que asumimos para permitir que se nos ame y amar.

La Educación es un Poder, y el poder concebido y aplicado con justicia social y moral, es la esencia que debe alimentar a las educadoras y a los educadores. Este es el eje espiral a través del cual gira, desde la base hasta la cima, la consecución de una Patria dignamente pacífica y educadora; capaz de ofrecerle a la Humanidad Seres Humanos honrados, trabajadores, optimistas, pacíficos, justos, solidarios, de pensamiento crítico y eufóricos.

No existe Educación neutral, por ello no hay ni Escuelas ni aulas, ni educadores ni estudiantes neutrales. Lo anterior nos indica que tampoco el Magisterio pueda serlo, y estas aseveraciones nos conducen a reafirmar que la Pedagogía debe tomar partido, y hacerlo a favor de aquellas propuestas que la humanicen y la propongan como una guía para la formación de ciudadanos y ciudadanas constructores de espacios democráticos y libres en permanente perfección; preparados y dispuestos para promover y participar en las tareas de la transformación estructural de la Sociedad.

En esta concepción, el pedagogo es un poeta y un guerrero: un poeta porque crea y recrea, es decir, porque su trabajo y su entrega dignifican la Creación. Y un guerrero, porque lucha con valentía para que las utopías se transformen en realidades palpables; visibles y socializables: es un Guerrero – Poeta…un enamorado de la Creación, pero sobre todo, un enamorado incuestionable del Creador de todos los Seres y las cosas; es decir de la justicia. Ese Educador es un experto en su arduo recorrido por el DESIERTO.

Esto del desierto es una metáfora creada por el sacerdote y Educador suizo, Iván Illich. La mejor definición que yo conozco de metáfora es la que afirma que ella es una significación por ausencia. Y eso es precisamente lo que debemos enseñar a nuestros estudiantes: descubrir la maravillosa vida que existe detrás de todas las lacras que hemos creado por apartarnos del camino señalado por quien tanto nos ama con hechos reales.

Detrás de todo lo feo que nos rodea existe una alternativa: lo feo no podría saberse si no sabemos lo bello. El mundo fue construido con el más grande de todos los amores; no es un experimento para jugar, no es un divertimento  del gran Señor del Cielo Azul. Es su Obra maravillosa…es el PAN más tibio y nutritivo jamás concebido.

Iván Illich se refiere a las tentaciones que nos ofrecen los modelos ideológicos que han tratado de imponerse a nuestros pueblos a través de su Historia. Nos ofrecían aquella tentadora Babel del Este, en la cual, se decía, se construía la sociedad más justa y equitativa. No puede haber justicia opacando la dignidad personal del Ser Humano; aunque este tenga el pan material en abundancia. Un cuerpo no vale nada ni es nada sin Espíritu libre. Y también nos siguen ofreciendo un estilo de vida que infla a la gente con chatarra hasta que no pueda caminar, pero que lo enferma y le transforma su alma en una adiposidad más. Ese crisol de extremos asesina al Ser Humano: lo descalifica igualmente para alcanzar la felicidad. Hoy se nos ofrecen «Tratados» que no garantizan nuestro desarrollo como país. Al igual que miles de inmigrantes en el mundo, nuestros pueblos se empobrecen más al aceptar sus gobernantes incondicionalmente instrumentos internacionales que ignoran el nivel que hemos logrado como país; no obstante nuestros problemas. Se dice que hoy tenemos menos pobres en Costa Rica, pero los ricos son cada vez más ricos. Suena irónico porque es difícil comprender cómo hay menos pobres habiendo mayor concentración de la riqueza en menos familias; y siendo nuestro país uno de los más desiguales del Planeta.

Illich nos esclarece la significación por ausencia de su metáfora del Desierto: este es inhóspito y cruel, acaba fácilmente con las esperanzas y los sueños si no se le conoce bien y no se tiene un ideal que nos inspire y fortalezca. ¿Quién puede sobrevivir en él?, ¿Quién logra salir de él y erguirse libre y poderoso? Moisés lo logra: lo atraviesa tan sólo con un cayado y se vuelve a erguir libre y poderoso. Y no sólo eso. Regresa y conociendo sus adversidades lo recorre de nuevo como faro de su Pueblo. Entonces, el significado de la metáfora es, que sólo es capaz de liberar a los demás, aquel que ya fue liberado y es libre como el que más.

Entonces, siguiendo la lógica de esa metáfora, sólo libera a sus estudiantes aquel maestro que ya fue liberado y por lo tanto es libre: libre para crear y construir con su ejemplo y su conocimiento; libre para luchar por la justicia y no conformarse con dar la limosna al desvalido. Libre para para transmitir el entusiasmo que desata los sueños y las acciones de y por la justicia.

El educador liberador es un Poeta porque la Poesía es creación inspirada, y la Pedagogía, por su lado, es la herramienta útil para el conocimiento educativo y formativo. Y es además, un Guerrero, no porque deba ser un rebelde sin causa, sino porque debe hacerle la guerra a la mediocridad intelectual y espiritual; porque debe combatir la ignorancia y la superstición, y porque debe entregarse en la lucha contra las desigualdades que minimizan al Ser Humano, despojándolo de su imagen y semejanza con lo Perfecto y rebajándolo a la condición de miserable.

Ese educador debe forjarse y poseer algunas características:

1) Sensible ante las desigualdades
2) Enamorado de la Justicia Social
3) Amable con la Humanidad y con el Planeta
4) Disponible como un médico, un bombero o un fontanero; una Enfermera
5) Valeroso
6) Honesto hasta decir basta
7) Humilde
8 – Solidario
9) Definido por una opción política que luche por la Justicia Social
10) Vocero de los que no tienen voz
11) Atento y servicial
12) Soñador
13) Estudioso
14) Creativo
15) Asertivo y proactivo
16) Pedagogo: científico social
17) Generoso
18) Justo y equitativo
19) Pensador
20) Inconforme consigo mismo
21) Crítico
22) Andariego
23) Inclaudicable
24) Denunciante, y
25) Anunciante.

Esta caracterización no obedece a ningún orden específico. La propongo de la misma manera que se me inspiró, y probablemente reforzada por la praxis pedagógica que desarrollé durante más de 30 años de Amistad Pedagógica con mis estudiantes. Esa amistad me enseñó a no decirle jamás a quien aprende “alumno”, porque no existe absolutamente ninguna persona “sin luz”. Un alumno es aquel ser que no tiene luz; que está apagado, y semejante fenómeno lo logra , más bien, un sistema educativo vertical y enciclopédico…uno bancario que considera al estudiante una alcancía para embutirle certificados sin valor, hacer de él un ente pasivo: una tabula rasa.

Para construir una sociedad mejor, es decir, justa y bella, urgimos de una educación que invierta el axioma tradicional del educador como Rey Filósofo y del educando como Arcilla Maleable. Así, el educando será el Estudiante Filósofo y el Educador será el Molde Maleable. Aquel esquema rígido, hecho de yeso pedagógico, ese que sólo produce momias rígidas de pensamiento, será abolido y desterrado. El ser humano verá hermanos y solidaridad en su prójimo, y lo que haga lo hará en el nombre de Aquel que siéndolo todo, renunció a todo por AMOR; o de sus Principios más sagrados y nobles.

¿Acaso puede existir una Pedagogía que supere la que nos enseña a diario el Maestro de Maestros con su herencia de justicia, verdad y praxis? El resultado es, la Libertad Plena del Espíritu Creador y comprometido. De ahí vendrá una Patria con justicia y equidad en la cual los postulados enunciados en esta reflexión se practiquen.

San Isidro, Heredia
20 de noviembre 2020

Recolecta de firmas contra proyecto que modificaría régimen de pensión alimentaria

Carta sobre pensiones

Estimadas compañeras:

Necesitamos su apoyo. Les pasamos esta carta para que la puedan firmar dada la gravedad del asunto. Esta carta fue redactada por la activista Leda Castillo de Poder Ciudadano.

Pueden leer el texto aquí:

San José, 12 de noviembre, 2020

Señoras y señores
Diputadas y diputados
Asamblea Legislativa
Costa Rica

Estimadas señoras diputadas, estimados señores diputados:

Como representantes de la sociedad civil organizada, les expresamos nuestra preocupación con respecto al proyecto de ley 21.702 el cual está por dictaminarse en la Comisión de Niñez y Adolescencia y al que se opusieron tanto el Inamu como la Defensoría de la Mujer de la Defensoría de los Habitantes.

Con respecto al proyecto de ley 21.702 “Reforma al artículo 171 del Código de Familia, para “TUTELAR EL INTERÉS SUPERIOR DE LA PERSONA MENOR DE EDAD BENEFICIARIA DE UNA PENSIÓN ALIMENTARIA”, quienes conformamos las organizaciones de mujeres, manifestamos lo siguiente:

Este proyecto de ley fue sometido a consulta hace aproximadamente un año, mediante el expediente 21.206 y fue objeto de total repudio entre las mismas autoridades judiciales como de instituciones y organizaciones de la sociedad civil. Al respecto, como organizaciones que trabajamos por los derechos de las mujeres, exponemos algunas de las razones.

La pretensión es que la autoridad judicial pueda solicitar a quien administra ese dinero, cuentas sobre los gastos en caso de dudas sobre la administración correcta de la cuota alimentaria, lo cual “se solicitará únicamente una vez al año, de manera que se pueda verificar el cumplimiento de su destino.”

Al respecto, se debe tener presente que la persona que administra la Pensión alimentaria, -que por lo general es la madre- la mayor parte del tiempo ni siquiera cuenta con una cuota alimentaria que en verdad cubra todos los rubros que, de acuerdo a lo que establece el artículo 164 del Código de Familia, debe abarcar la Pensión alimentaria. Aunado a lo anterior, ya la legislación vigente obliga a quien tiene la guarda y crianza a justificar los montos de la cuota desde el inicio del proceso.

Adicionalmente, la autoridad judicial casi nunca cuenta con los suficientes elementos de juicio necesarios para determinar una cuota justa en virtud de las malas prácticas en que incurren los padres para ocultar tanto bienes como ingresos o cualquier otro rubro que, de una u otra manera, evidencien o den una idea clara del estatus acostumbrado por las y los menores de edad.

Así, desde el momento en que por algún conflicto familiar se deba entablar un proceso de Pensión alimentaria, a las y los menores se les priva, entre otras cosas, de diversión, actividades extracurriculares, medicina privada para atender asuntos muy específicos que la CCSS no atiende y muchas otras cosas a las que tenía acceso con anterioridad.

Quienes impulsan la reforma al artículo 171 del Código de Familia lo hacen -según ellos- con el fin de que la autoridad judicial, a petición de la persona menor que tenga al menos doce años, del Patronato Nacional de la Infancia, o de la persona alimentante, pueda solicitar a quien administra ese dinero, rendir cuentas respecto de todos aquellos rubros comprendidos en la cuota alimentaria; no obstante, lo que a la larga podrá demostrar esta reforma es que efectivamente las cuotas alimentarias que se establecen no cubren los gastos de las poblaciones menores de edad; sino que más bien limita las condiciones de vida que son necesarias para su desarrollo.

Gran parte de los testimonios de las madres revelan que el derecho a la recreación, a la diversión, a una buena educación, a salud integral y otra serie de derechos se ven violentados en razón del bajo canon que se asigna por Pensión alimentaria.

La idea de que la mujer es quien debe asumir la guarda, crianza y manutención de hijas/os sin que al hombre se le obligue a cumplir con la responsabilidad que debe ser compartida, permanece aún muy arraigada en el pensamiento de la sociedad y es aprovechada por personas o movimientos contrarios al derecho fundamental al alimento para proponer supuestos beneficios, que nunca alcanzan a la niñez como se pretende hacer creer; sino que sólo beneficia a la parte demandada, en su gran mayoría, hombres.

No en vano los organismos internacionales afirman que “la violencia de género acompaña a las mujeres durante toda su vida, como un mecanismo recordatorio del rol de subordinación que el sistema patriarcal espera que asuman (…)”.

Es evidente que no se han tomado en cuenta las verdaderas condiciones de las personas beneficiarias alimentarias así como el reiterado incumplimiento de los obligados. En investigaciones realizadas por la Defensoría de los Habitantes, la misma ha dicho que: “no se debe omitir que durante la tramitación judicial de la pretensión alimentaria, las mujeres asumen automáticamente el soporte económico y de cuido de las personas a su cargo, independientemente de si el obligado alimentario honra o no la deuda”. (Informe final con Recomendaciones, 2011).

Si bien el Estado le debe brindar una protección especial a la niñez, también lo debe hacer con la mujer, lo cual está en entredicho al pretender una rendición de cuentas sobre montos de dinero que muchas veces ni siquiera cubren las necesidades básicas de la persona que se supone sea la beneficiaria.

El Instituto Nacional de las Mujeres señaló en el oficio INAMU PE-0400-08-2019 lo siguiente: “Es necesario que las personas deudoras alimentarias comprendan que la responsabilidad de brindar las condiciones básicas de vida a las personas menores de edad no es una obligación de quien ostente la custodia, sino que forma parte de las responsabilidades familiares del deudor para la protección prioritaria de los derechos de los niños, las niñas y personas adolescentes. (…)”.

Igualdad y no discriminación hacia las Mujeres:

El incumplimiento en la aplicación de las convenciones y tratados internacionales, que son de acatamiento obligatorio para nuestro pais, puesto que ya forman parte de nuestro ordenamiento juridico, tienen como resultado una grave discriminación hacia las mujeres. Costa Rica, como Estado Parte, se comprometió a “adoptar todas las medidas adecuadas, incluidas leyes y medidas especiales temporales para que las mujeres disfrutemos plenamente de todos los derechos humanos y libertades fundamentales”.

Es precisamente en esa línea del Derecho Internacional que se destaca el artículo 1 de la “Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer” de las Naciones Unidas, el cual considera que la violencia contra las mujeres es “todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para las mujeres, inclusive las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de libertad, tanto si se producen en la vida pública o privada”.

En adición a lo anterior y, citado por la Defensoría de la Mujer, debe tenerse en cuenta que “estadísticamente está demostrado que son las mujeres quienes, en representación de sus hijas e hijos, acuden mayoritariamente en demanda de este derecho: el 79.9% de mujeres actoras o acreedoras en expedientes de pensiones alimentarias vrs. 6.18% en que son hombres actores o acreedores de pensiones alimentarias.

El férreo control que se pretende hacia la mujer es tal que ha causado repudio hasta en las autoridades judiciales. Al respecto, se mencionan las palabras del señor Mauricio Chacón, Juez de Familia, quien manifestó en torno a un proyecto de ley similar:

“Es una forma de tener control de lo que hacen, porque yo, que soy el hombre y que mando, tengo que saber todo lo que hace, pero yo nunca le digo cuántas cervezas me tomo, ni cuánto dinero invierto en mis cosas. Hago con mi plata lo que quiero, pero usted (mujer) me tiene que decir todo”, reprochó.3

A esto agrega: “La doctrina habla de principio de no rendición de cuentas porque la pensión no es un castigo (…). Me da la impresión de que se le quiere dar trámite de regla a aquello que es la excepción y eso me parece perverso”, indicó el juez Mauricio Chacón.”4 (Ver citas 2, 3, y 4).

2https://observatoriodegenero.poder-judicial.go.cr/soy-especialista-y-busco/estadisticas/pensiones-alimentarias-2/ 3https://actualidadjudicialpj.poder-judicial.go.cr/index.php?option=com_content&view=article&id=1353:sera-necesario-justificar como-se-gasta-la-pension-alimentaria-proyecto-de-ley-pretende-que-asi-sea&catid=102&acm=_420

4https://actualidadjudicialpj.poder-judicial.go.cr/index.php?option=com_content&view=article&id=1353:sera-necesario-justificar como-se-gasta-la-pension-alimentaria-proyecto-de-ley-pretende-que-asi-sea&catid=102&acm=_420

La normalización de cada vez más tipos de violencia se están consolidando como obstáculos permanentes y su propósito es limitar el ejercicio de los derechos de las mujeres al bienestar, al uso y control de recursos, no así a los hombres, a quienes sí se les ha permitido asumir su obligación alimentaria voluntariamente y es el ejercicio del poder lo que les ha facilitado eludir estas obligaciones tan fácilmente.

Obsérvese que, a través de un proyecto de ley el mandato patriarcal pretende mantener su vigencia discriminatoria partiendo de una norma disfrazada de derecho que solo vendría a reforzar las relaciones de poder así como los estereotipos que más bien deben ser erradicados de toda la legislación.

MARCO NORMATIVO Y DE COMPROMISOS INTERNACIONALES

  1. A) Marco global de compromisos internacionales de derechos humanos e igualdad entre mujeres y hombres

Los compromisos internacionales para los derechos humanos y la igualdad efectiva son dinámicos y se adaptan a la evolución del derecho internacional. Desde el 2017 se acordaron nuevos compromisos internacionales incluyendo las observaciones y las recomendaciones que surgen de las evaluaciones periódicas de la convencionalidad de derechos humanos que implica nuevos retos y desafíos para su implementación estatal1.(1 Proyecto de Recomendación General No. 28 relativa al artículo 2 de la CEDAW) y que el Estado debe tener presente en toda legislación que se promueva.

Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible

El compromiso con la igualdad efectiva, los derechos de las mujeres y el empoderamiento de las mujeres y las niñas es transversal a la Agenda 2030. Esto significa que en cada uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) se definen metas explícitas e implícitas para el logro de la Igualdad y el empoderamiento de todas las mujeres y las niñas (Objetivo 5)

En razón de lo anterior, “se afirma que no es posible realizar todo el potencial humano y alcanzar el desarrollo sostenible si se sigue negando a la mitad de la humanidad el pleno disfrute de sus derechos humanos y sus oportunidades, el igual acceso a una educación de calidad, a los recursos económicos (…) y a la adopción de decisiones a todos los niveles.” En este marco, una de las grandes aspiraciones es (…) “fortalecer el apoyo a las instituciones en relación con la igualdad y el empoderamiento de las mujeres en el plano nacional. “

“La máxima aspiración es eliminar todas las formas de discriminación y violencia contra las mujeres y las niñas, incluso mediante la participación de los hombres y los niños6.(6 A/Res/70/1. 2015.)”.

Estrategia de Montevideo para la implementación de la Agenda Regional

Este instrumento político-técnico busca cerrar la brecha entre la igualdad de jure y de facto mediante el fortalecimiento de las políticas públicas para garantizar la autonomía y el ejercicio pleno de los derechos humanos de todas las mujeres y niñas, superando discriminaciones, prejuicios y resistencias.

Uno de los grandes desafíos para alcanzar la igualdad efectiva hacia el 2030 implica superar nudos estructurales vigentes en Latinoamérica como: la desigualdad socioeconómica y la persistencia de la pobreza; los patrones culturales patriarcales discriminatorios y violentos y el predominio de la cultura del privilegio; la división sexual del trabajo, la injusta organización social del cuidado y la concentración del poder y las relaciones de jerarquía en el ámbito público. (8ONU, CEPAL. Décimo Tercera Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe, p. 13).

La autonomía como base para la igualdad, demanda un nuevo pacto social y de género que cuente con el compromiso de todos los actores sociales, para garantizar su ejercicio pleno con una visión de futuro transformadora, lo cual “implica modificar las características discriminatorias y patriarcales (…) de nuestras sociedades y las políticas públicas”

Nudos estructurales y brechas de desigualdad que persisten en Costa Rica:

Patrones culturales patriarcales, discriminatorios y violentos y predominio de la cultura del privilegio

El reconocimiento de los derechos humanos de las mujeres ha sido una lucha histórica cuya principal dificultad se fundamenta en la vigencia del sistema patriarcal, construido a partir de las desigualdades de poder entre mujeres y hombres, que promueve la superioridad de lo masculino y su dominio sobre las niñas, las mujeres y sobre otros hombres que se apartan del modelo masculino convencional.

Combatir los estereotipos de género y la discriminación derivada de este sistema social para garantizar a las mujeres el ejercicio efectivo de sus derechos fundamentales ha sido una lucha continua y lenta, pero cuyos frutos se han ido materializando a lo largo de los años en el reconocimiento formal e informal de la igualdad como una aspiración de todo Estado democrático.

En los últimos años se constata el resurgimiento de tácticas, discursos y patrones socioculturales discriminatorios (…) que siguen reproduciendo la desigualdad y la violencia. “

“Se han levantado cuestionamientos, en el ámbito nacional e internacional, sobre los objetivos de la igualdad y la perspectiva de género, que intentan generar duda sobre sus impactos en la sociedad y en la vida de los hombres.”

“La lectura de este contexto no debe pasar desapercibida, pues constituye un obstáculo para el avance de los derechos humanos de las mujeres, al limitar o retardar su desarrollo mediante estrategias formales e informales, como por ejemplo, la oposición en espacios de toma de decisiones en ámbitos públicos, o la difusión de mensajes que confunden a la población sobre la pertinencia o no de continuar defendiendo la lucha de las mujeres”. (Sinalevi).

Finalmente, consideramos que la aprobación del proyecto 21.702 “vendría a perpetuar la violencia y discriminación contra las mujeres e incluso contra las personas menores de edad, a quienes se les estaría limitando su bienestar para favorecer la mezquindad de quienes, en la mayoría de los casos, han tenido que ser obligados a brindar el alimento a sus hijos e hijas”. (Criterio Inamu).

Para participar con su firma ingrese AQUÍ:

 

Imagen ilustrativa, UCR.

Compartido con SURCOS por Carmen Chacón.

Educación para la paz y la no-violencia en tiempos de crisis

Lima, Perú Pía Figueroa

Doris Balvín, investigadora senior del Centro de Estudios Humanistas Nueva Civilización de Lima, Perú, especialista en ecología social, habló con Pressenza sobre la educación para la paz y la no-violencia en tiempos de crisis social y ecológica.

Pressenza: ¿La educación podría aportar a construir la paz y la no-violencia en estos tiempos de crisis social y ecológica?

D.B.:Efectivamente, para el Centro de Estudios Humanistas Nueva Civilización, la educación es un tema central porque hace a la esencia de lo humano. Aprender es la más valiosa expresión de la intención humana lanzada a completar el objeto de su búsqueda, pues cuando este acto intencional encuentra la respuesta, produce satisfacción y libera energía para poder lanzarse al siguiente intento de búsqueda. Como seres humanos somos parte de esa construcción de aprendizajes personales y colectivos que a lo largo de la historia humana fueron dejando quienes nos precedieron.

Mirada así la educación esta es: vida, transformación, futuro abierto y sobre todo construcción colectiva de una sociedad que aspira a convertirse en expresión de las mejores intenciones de los seres humanos.

Pressenza: Entendida así la educación ¿quiénes serían los educadores y cuál sería su rol?

D.B.: Todos los adultos que nos relacionamos con las nuevas generaciones somos educadores porque somos referentes, transmitimos conocimientos y valores y podemos: a) tratar de imponer los valores de una sociedad que ya no existe -en el sentido de que estamos hoy enfrentando otro contexto muy diferente al que correspondió a nuestra formación- o b) nos disponemos a educar para el futuro que vendrá, es decir a habilitar a las nuevas generaciones para que coloquen los ladrillos que pueda construir esa espiral de aprendizaje colectivo que transforma el mundo en dirección evolutiva, o dicho en otros términos, para que descubran y pongan en marcha la misión para la cual sienten que vinieron al mundo.

Pressenza: ¿A qué contexto se enfrenta la educación hoy?

D.B.: Podemos decir que nos enfrentamos a la inercia del pasado, pero a su vez a la construcción del futuro. Ese futuro que se abre con cada acción cotidiana en nuestros ámbitos inmediatos, tanto en la familia como en el trabajo, cuando ponemos por delante la construcción de relaciones no-violentas -entendida la no-violencia como la aspiración de la superación de la violencia personal y social a la que nos enfrentamos día a día- y no solo la negación de la misma.

Pressenza: ¿Y qué ocurre si seguimos la inercia de la sociedad en crisis?

D.B.: Nos sumimos en una realidad donde se manifiesta con crudeza la violencia cotidiana y es en este contexto social en el cual opera la educación hoy. Una sociedad en la que la violencia se encuentra naturalizada. Convivimos con ella y educamos en ella. Son los valores de una sociedad en decadencia -los que sin proponérnoslo- transmitimos a las nuevas generaciones esperando que ellas -por lo que decimos- actúen con “valores a los cuales aspiramos” cuando con nuestros actos mostramos que hacemos lo contrario. Estamos hablando de un contexto de violencia que tiene un carácter estructural porque se encuentra institucionalizada, es decir está en la raíz de la propia organización social de la que somos parte y que terminamos justificando.

Pressenza: ¿Y en relación a la violencia contra la naturaleza?

D.B.: Claro, estamos hablando de una violencia contra los seres humanos y contra la naturaleza. Muestra de ello es la normalización de la pobreza, de la inequidad social, de la acumulación sin límites -por parte de un reducido grupo de la población mundial en desmedro de las grandes mayorías en un planeta que es finito- y que como señalan los científicos del Grupo Intergubernamental sobre Cambio Climático, está llegando a su punto de no retorno, aquel en el que se está poniendo en riesgo nuestra propia existencia como especie humana (1).

Lo que es más grave aún es que la educación está al servicio de la mantención de este “estatus quo” pues no cuestiona su origen violento. Busca que las nuevas generaciones se “adapten” sin cuestionar, para dar respuesta a las necesidades de un modelo de organización social que ya no responde a las necesidades presentes ni futuras. Un sistema que no ha sido capaz de atender a las necesidades de las grandes mayorías y que agudiza la distancia entre ricos y pobres, dejando a su paso la destrucción de nuestra casa común. Un modelo que prioriza el Producto Bruto Interno por encima del bienestar de las mayorías y que se pone de espaldas a la ciencia -que viene dando la voz de alerta sobre el riesgo que tenemos como consecuencia de la crisis climática-. Lo hemos visto también con claridad en esta pandemia -que justamente es consecuencia de la presión sobre ecosistemas vírgenes- y en las decisiones gubernamentales. En el caso peruano, por ejemplo, cuando el gobierno tuvo que decidir paralizar el país porque el sistema de salud pública no podía responder al potencial número de infectados por el covid-19 que pronosticaba. Lo vemos en la expresión más descarnada de la violencia: las guerras, o en las más sutiles -cuando se asume que las nuevas generaciones son “cajas vacías” a las que hay que llenar de conocimientos instrumentales para la mantención de este “status quo”-.

Pressenza: ¿Cuál sería la salida entonces si la intención es aportar en la dirección de una sociedad no-violenta?

D.B.: En la educación nos enfrentamos al dilema entre la transmisión de conocimientos orientados a perpetuar el modelo o tomar el desafío de aportar a una educación para la paz y la no-violencia orientada a construir el futuro que anhelamos. Pretender educar en la paz y la no-violencia, en este contexto, es decir sin cambiar los mecanismos que la perpetúan es un reto que los y las educadoras enfrentan cada día. Un sistema educativo que forma a las nuevas generaciones para operar en la sociedad de hoy cuando lo que se requiere es educar para responder a las necesidades del futuro.

Aquí estamos frente a opciones de vida y enteramente personales. Si optamos como educadores por no seguir en la repetición, tomamos la decisión personal de no continuar en la inercia, apostaremos por la construcción de ámbitos personales y sociales no-violentos. Esta es una opción de vida, una construcción que se realiza al margen del “sentido común”, contracorriente, pero con la certeza de que vamos en la dirección correcta. Es el llamado del futuro que se abre paso y que nos sintoniza con la sensibilidad de las nuevas generaciones. En este esfuerzo silencioso se encuentran miles de educadores que van encontrando salidas no-violentas a la crisis actual y que habilitan en las nuevas generaciones la expresión de lo sagrado que cada niño, niña trae en la profundidad de su conciencia para aportar al mundo. Es una labor maravillosa que tiñe el futuro de esperanza. De estas experiencias tenemos muchos ejemplos.

Pressenza: ¿Cómo podríamos prepararnos para vivir, convivir y educar en este contexto ambiental y social tan complejo?

D.B.: Prepararnos para navegar en un contexto complejo, violento y al borde del colapso climático que venimos transitando como humanidad -en donde el futuro pareciera no abrirse paso- requiere contar con una especie de “GPS”. Para nosotros esta es “la regla de oro”. Denominamos así a la regla que dice “trata a los demás como quieres ser tratado”. Esta es una regla que se encuentra presente en las distintas espiritualidades y que viene de muy antiguo en la historia humana. Una regla que implica una mirada al interior de uno mismo y que me lleva a preguntarme ¿cómo me gustaría que me traten? -porque a veces no sabemos realmente como nos gustaría que nos traten-; y luego una mirada al otro, otra y preguntarme ¿que podría hacer para tratar al otro del mismo modo en que me gustaría que me traten? Entonces estamos hablando de una regla que implica mirar al otro como el ser humano que es y que merece el mismo trato que yo merezco. Este es un cambio de perspectiva y de ubicación frente a los demás, pero ¿cómo hacer posible su aplicación?

Pressenza: ¿Qué iniciativas viene desarrollando en esta dirección el Centro de Estudios?

  1. B.: Es justamente el interés del Centro de Estudios Humanistas aportar con iniciativas educativas orientadas a promover la paz y la no-violencia en los distintos ámbitos del quehacer humano, teniendo como base de la acción la aplicación de dicha regla de oro.

Acompañamos a los colectivos juveniles que vienen colocando en la agenda política nacional la necesidad de tomar conciencia de la crisis climática que afrontamos y que requiere de un cambio de giro sustancial del paradigma vigente, para superar la violencia en contra de la Madre Tierra. Reflexión y acción colectiva que llama a producir un cambio radical de paradigmas culturales respecto a nuestra forma de vivir y de relacionarnos con la naturaleza y entre seres humanos, poniendo la ciencia y la tecnología al servicio de la vida y no de intereses particulares que refuerzan la violencia.

Revaloramos las prácticas educativas de paz y no-violencia en la educación, acción que lleva a cabo la Red de Educadores Humanistas -conformada por docentes del Perú y el extranjero- que desarrollan, recogen y difunden experiencias de prácticas no-violentas desde las escuelas. Hoy mismo vienen llevando a cabo una segunda convocatoria de relatos docentes denominada «Experiencias en la construcción de una Educación Humanizadora No-violenta, en tiempos de crisis», lanzada en el marco de la celebración de “Octubre no-violento 2020” en Ecuador, conjuntamente con la Corriente Pedagógica Humanista Universalista – COPEHU (en la primera convocatoria realizada en el año 2017, los docentes escribieron relatos sobre buenas prácticas que construyen la Paz y la No-violencia en las escuelas, con motivo de la celebración del Día internacional de la No-violencia, iniciativa desarrollada conjuntamente con la oficina de la Unesco en el Perú y la COPEHU).

Igualmente, desde el Centro de Estudios se implementa el Curso de Ética Humanista en la Facultad de Ciencias e Ingeniería de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Este curso, que ha llegado a la fecha a más de 600 estudiantes, utiliza la metodología de la no-violencia, reflexiona sobre la superación de la venganza, desarrolla la ética de la acción válida y la mirada del ser humano como valor central en la sociedad. Es un curso que les permite a los estudiantes auto conocerse, así como investigar sobre problemas sociales actuales que enfrentarán en su quehacer profesional. Propone a los estudiantes realizar acciones en su medio, experiencias que ellos mismos desarrollan en equipo durante la asignatura. El curso permite que los estudiantes conecten con registros internos profundos, necesarios para atender desde este espacio el momento que se vive.

Pressenza: ¿Algunas palabras de despedida?

D.B.: Muy agradecida a Pressenza por la entrevista, solo quisiera aprovechar para invitarlos a las siguientes iniciativas que viene impulsando el humanismo y que van en la dirección de una educación para la paz y la no-violencia en tiempos de crisis. La campaña de adhesión y difusión al Documento Humanista impulsada por el Centro Mundial de Estudios Humanistas. El interés de la campaña es contactar a gente interesada en participar en un ámbito de intercambio y acción humanista. Si quieren adherir a dicho documento o difundirlo pueden entrar al siguiente link: https://www.humanistdocument.org/world-endorsements/

Igualmente, los y las esperamos en el V Foro Humanista Latinoamericano: “Construyendo futuro en diversidad”, este 26, 27 y 28 de noviembre que tendrá modalidad virtual. (2) Espacio que permitirá reflexionar en torno a la construcción del futuro al que aspiramos a nivel latinoamericano y que vamos abriendo con nuestras acciones.

(1) Ver Informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático “Calentamiento Global de 1,5 G°”, Resumen para Responsables de Políticas, 2019.
(2) Más información sobre cómo participar la encuentras en: http://forohumanista.org/

 

(Imagen de Juan Carlos Marín).

Compartido con SURCOS por Ítalo Fera Fallas.

Voz experta UCR: Los aportes de la educación en la construcción del país

Por Dra. Guiselle Garbanzo Vargas, profesora catedrática y decana de la Facultad de Educación, UCR

La apuesta que en el pasado hizo Costa Rica por la educación marcó su historia y ahora será un pilar esencial para la reconstrucción nacional postpandemia

Dra. Guiselle Garbanzo Vargas, decana de la Facultad de Educación Foto: Karla Richmond.

La educación ha sido históricamente el pilar de Costa Rica en la construcción social del país y en el Estado de derecho que posemos, esto ha marcado el país que somos. Costa Rica no sería lo que es sin el papel que ha tenido la educación en la sociedad. No hay desarrollo social si se prescinde de ella. Esta es el baluarte en la construcción de una nación, es la principal herramienta para la movilidad social.

La educación ha edificado a Costa Rica y es la base sobre la cual se afianzan los cimientos en los que descansa el desarrollo social costarricense en todas sus dimensiones, incluyendo la construcción del Estado de derecho del que goza, los avances en la ciencia al servicio social, así como la formación de las personas como seres integrales en busca de su plenitud. Hoy, más que nunca, hay que defender este Estado de derecho, ninguna fuerza política puede ponerlo en riesgo, y su defensa germina desde la educación.

La educación le ha dado a Costa Rica un importante legado, que trasciende en un continuo hacia el futuro. Los costarricenses no debemos olvidar de dónde venimos, debemos poder comprender el presente para trazar con claridad el sendero por el cual debemos encauzar a las próximas generaciones. Esto solo es posible mediante la educación y Costa Rica lo sabe, prueba de ello es que decidió apostarle a la educación cuando abolió el ejército.

El 1.° de diciembre de 1948 se consagró esta decisión en el artículo 12 de la Constitución Política de 1949. De manera que fueron claras las señales de la gran necesidad de invertir los limitados recursos de la Costa Rica de esa época en el campo educativo y apostarle a su crecimiento. Tal como se indica en la documentación del Archivo Nacional, este hecho histórico «simboliza el fin de una era castrense y se inicia otra en la que la seguridad y la educación serán primordial para el gobierno (…)» esto permitió utilizar los presupuestos antes asignados al ejército en el desarrollo del aparato educativo principalmente».

Hace varias décadas que, gracias a la visión de quienes lograron proyectar el futuro en forma correcta, se comprendió que la única forma de avanzar por las sendas del desarrollo social era mediante la educación. Es este el instrumento de alto valor con el que cuentan las sociedades para apostarle al desarrollo socioeconómico con rostro humano. No hay otra forma de avanzar sino mediante la educación, en ella encuentran los pueblos las sendas del saber, la formación del ser humano, de la armonía con el entorno, del respeto con el otro, con los otros, las posibilidades de construir sociedades solidarias, con altos valores morales y éticos, y desde este contexto su propio crecimiento social. Tal y como lo expuso en su momento Uladislao Gámez, “la educación debe proyectarse y organizarse como valor esencial, para el desarrollo del país es indispensable que busque y logre la relación debida con el planteamiento global o nacional y los planes de desarrollo económico”. La educación permite mirar, pensar y transitar por la sociedad de forma distinta, con libertad; la educación genera conocimiento y este es fundamental para la libertad.

Parte de este andamiaje en la construcción desde las Ciencias Sociales de nuestro país, en el campo educativo, se promulga la Ley N°2160, en 1957, por el entonces presidente de la República, José Figueres Ferrer, y el ministro de Educación, Uladislao Gámez, en cuyo primer artículo se establece que “todo habitante de la República tiene derecho a la educación, y el Estado la obligación de procurar ofrecerla en la forma más amplia y adecuada, que busca en sus fines formación de ciudadanos amantes de su patria, conscientes de sus deberes, de sus derechos y de sus libertades fundamentales, con profundo sentido de responsabilidad y de respeto a la igualdad humana; además de contribuir al desenvolvimiento pleno de la personalidad humana, formar ciudadanos para una democracia en que se concilien los intereses del individuo con los de la comunidad, y estimular el desarrollo de la solidaridad y la comprensión humana”.

La crisis sanitaria que surgió en el mundo a finales de 2019 por la enfermedad COVID-19 se ha transformado en una crisis económica y social en distintas naciones y en nuestro país no ha sido la excepción. Le corresponderá a Costa Rica atender la situación con todo el arsenal educativo que ha acumulado a nivel país, pues solo de esta forma podrá recurrir a los mejores aportes desde los diferentes campos sociales, como se evidencia hoy, generando respuestas inéditas a una situación inédita. La humanidad está hoy sucumbida ante una pandemia sanitaria sin precedentes, pero también Costa Rica, sabe que le ha apostado a la educación desde hace mucho tiempo, y este esfuerzo visionario, es lo que le está permitiendo y le permitirá tomar las mejores decisiones, con el capital profesional de alto valor que posee.

Hoy, nuestro país nuevamente ha depositado la esperanza en la educación, como el medio con el que cuenta para generar las mejores respuestas y superar con éxito esta crisis humanitaria. Y será este mismo capital social con el que Costa Rica pondrá todos sus esfuerzos para reconstruir la Costa Rica postpandemia. El país cuenta con profesionales en todos los campos del saber, y las Ciencias Sociales tendrán un papel protagónico en esta reconstrucción que no espera mucho tiempo. Estarán en la primera fila los profesionales en el campo de la educación, quienes mediante los procesos educativos han sentado y sentarán las bases de esta reconstrucción social, porque hoy más que nunca queda implícito el papel de la educación en el desarrollo social, solo mediante esta área disciplinar de las Ciencias Sociales se podrá acceder al conocimiento en todos los campos de los saberes y levantar a la Costa Rica que todos merecemos.

Así las cosas, no hay ciencia aislada, todo conocimiento es desde y mediante la educación, razón de más para cuidar y elevar la calidad de la educación desde una agenda país, que impulse eficientes políticas públicas, porque la educación es una tarea del país, no es desde una visión individualizada. Es con el apoyo de todos los sectores sociales, mediante una agenda colectiva, que será posible elevar cada día la educación de todos y todas, y trascender las fisuras sociales que hoy más que nunca han quedado visibles con las repercusiones sociales de la insólita pandemia sanitaria.

En la presente crisis sanitaria, económica y social, el papel protagónico de la educación en la sociedad no ha pasado desapercibido. En el período postpandemia de reconstrucción del país, no va a dejar de ser importante, al contrario, será más valiosa que nunca, porque permitirá buscar las alternativas correctas en la toma de decisiones. El papel clave que ha tenido la educación en la actual crisis producida por la pandemia es notorio, y se proyecta que el futuro de Costa Rica está en manos de la educación.

 

Dra. Guiselle Garbanzo Vargas
Profesora catedrática y decana de la Facultad de Educación, UCR

Hacia la incultura y la estulticia generalizadas

Rogelio Cedeño Castro
Sociólogo y escritor costarricense

En un país donde la subcultura del reggeaton y las croquetas para gatos (traídas a cuento por un diputado no precisamente poseedor de una gran ilustración) tienden a ocupar el primer plano de la atención de muchas gentes, no debe sorprendernos en modo alguno, el recorte presupuestario de los recursos que estaban destinados al área de la cultura para el año 2021, incluso con independencia de los criterios que tengamos sobre esas asignaciones presupuestarias, todo esto es apenas una de las muestras de la culminación de un largo proceso de mediatización y minimización de la cultura, no sólo dentro del Estado sino también en la cada vez más mediocre clase política y aún hacia el interior de la llamada “sociedad civil”. Hace apenas una década cerró, o más bien quebró “La Casa de las Revistas”, una empresa que cumplía una labor cultural muy importante en este país, sin que se oyera ninguna inquietud dentro de la sociedad costarricense, mientras que apenas poco tiempo atrás cuando se discutió la inversión para proteger contra incendios o otros desastres al Teatro Nacional, las voces discordantes de numerosos diputados esta nefasta legislatura intentaron negarle recursos a un proyecto tan importante, sobre todo en una ciudad como San José, convertida en una de las capitales más horribles de América Latina, donde ya se perdió la mayor parte del patrimonio arquitectónico de cierta relevancia histórica, dada la ignorancia y la torpeza de las autoridades nacionales, y también municipales de la ciudad.

Como resultado de todo lo anterior, mientras nos encontramos sumidos en una crisis fiscal artificiosa y falsa de toda falsedad, generada por los grandes evasores y elusores del pago de impuestos, quienes astutamente compraron los bonos de la deuda interna que el estado debió emitir para cubrir el dinero faltante, a lo largo de las últimas dos décadas, cosa para la que no alegaron cero ganancias como en el caso del pago de los tributos, llevándonos al chantaje de los altos intereses de esa deuda originada por ellos mismos,  para exigir -de ahí en adelante-el desmantelamiento del estado y las instituciones más importantes, que son patrimonio de todo el pueblo, además del recorte de los presupuestos de salud, educación y cultura que son esenciales para mejorar el bienestar de las grandes mayorías populares, lo que se traduce en el desmejoramiento de todos esos servicios, y en el campo específico de la cultura pone en peligro el funcionamiento la Orquesta Sinfónica Nacional, que está a punto de cumplir su ochenta aniversario de servir a la cultura nacional, también las orquestas sinfónicas juveniles, los programas de educación musical intensiva en muchas escuelas del país, las acciones educativas y culturales del Sistema Nacional de Bibliotecas públicas del país, los programas de danza y de teatro juntos con muchos otros que ven comprometida su existencia, con lo que estas élites incultas y violentas no sólo continúan saqueando al país, sino que se preparan para sumirnos en la incultura y la estulticia más profundas, con el propósito no siempre oculto de obtener una mano de obra inculta y sumisa, para que no se enfrente a sus acciones depredadoras.

Sucede que, en el microcosmos cultural de este cambio de siglo, un universo empequeñecido donde la mayoría de las gentes pasan sumergidas en las pantallas de sus aparatitos electrónicos, con sus lecturas apresuradas por no decir que “instantáneas”, acerca de todo lo  humano y lo divino, en una época en que la comprensión profunda de lo que está ocurriendo, más allá de las apariencias fenoménicas, es ya cercana a cero con su imparable descenso que incluso alcanzó ya una escala descendente, propia de los signos negativos de un cosmos algebraico, o de la escala del cero absoluto de Kelvin en la física, y dentro de los términos del devastador ascenso de la insignificancia, de la que nos hablaba con cierta vehemencia, el filósofo y sociólogo griego-francés Cornelius Castoriadis (1922-1927) durante los últimos años del siglo anterior, dado que “ Existe una temible capacidad de la sociedad actual para ahogar toda divergencia verdadera, sea acallándola, sea convirtiéndola en un fenómeno más, comercializado como los demás” (Castoriadis, 1998, página 89) con el agravante de que “El conjunto es instrumentalizado, utilizado por un sistema que es el mismo anónimo. Todo esto no es el resultado de la acción de un dictador, de un puñado de grandes capitalistas o de un grupo de formadores de opinión, se trata de una inmensa tendencia socio-histórica que se mueve en esta dirección y que se hace que todo se torne insignificante. La televisión ofrece evidentemente el mejor ejemplo: por el hecho de ocupar el centro de la actualidad durante veinticuatro horas, una cosa se vuelve insignificante y deja de existir pasado ese tiempo, porque se ha hallado o porque hay que hallar otra que ocupe su lugar. Culto a lo efímero que exige al mismo tiempo una contracción extrema, lo que en la televisión americana recibe el nombre de ATTENTION SPAN, la duración útil de la atención de un espectador, era de diez minutos hace aún algunos años, para caer gradualmente a cinco minutos, a un minuto y hoy a diez segundos( al finalizar el siglo XX).El SPOT televisivo de diez segundos es considerado como el medio más eficaz (Castoriadis, ibid, pág 90) con lo que “, es lo único que el espectador es capaz de asimilar” (Ibidem).

Es de ahí, de esa creciente insignificancia, de donde viene esa especie de surmenage (fr) o agotamiento cultural en el que está sumida la mayor parte de la humanidad, que es una población que deviene incapaz de distinguir lo esencial de lo puramente accesorio. Mientras tanto en nuestro país, y en la mayor parte de la región, se despliega el modelo de la dictadura neoliberal en democracia para ablandar a quienes se resistan a coquetear con las profundidades del abismo al que nos quieren llevar, empleando para ello formas más o menos violentas, según cada caso, oscilando entre la violencia simbólica, a través de los grandes medios o de las redes sociales y la más feroz represión policial, una vez llegado el caso de requerirlo. La democracia y la cultura son asuntos que les estorban, cada vez más, a estas poco ilustradas y codiciosas élites del poder.

Plebiscito en Chile: ¿fin de su “laboratorio” neoliberal?

  • Chilenos tendrán nueva constitución en el 2022

  • ¿Posibles efectos en el resto del Continente?

Gerardo Zamora Bolaños

¿Por qué 8 de cada 10 chilenos, decidieron “traerse abajo” la Constitución Política que los ampara desde hace 40 años? En una decisión histórica, una abrumadora mayoría (78.27%), decidió apostar por el cambio y dejar atrás la Constitución aprobada durante el régimen militar de Augusto Pinochet (1973-1990).

“Esto refleja las cicatrices de su pasado histórico, en una sociedad dividida política, social y económicamente. Recordemos que la Constitución que se pretende reformar es el resultado de las negociaciones que se presentaron para la salida de Pinochet del poder, y en la que se establecían dos principios básicos: la no persecución por los delitos políticos y de lesa humanidad cometidos durante la dictadura, y la consolidación de un sistema económico en el que la iniciativa privada, sustituía cualquier función del estado, el cual tendría un papel subsidiario. Hoy el pueblo chileno exige reformas en los sistemas de salud, pensiones y educativo que permitan su accesibilidad”, recalcó Carlos Cascante, académico de la Escuela de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional (RI-UNA).

Y ¿qué hay del “milagro chileno”?, esas extraordinarias cifras económicas que ese país ha disfrutado por años: “ese crecimiento económico y de riqueza, se concentra en sectores muy puntuales, pero la mayoría de la sociedad chilena hoy presenta desigualdad en términos de ingresos, salarios, pensiones, y de los servicios de educación y salud”, agrega Alejandro Barahona, investigador de la escuela de RI-UNA. “A partir de los 80, Chile fue un laboratorio del modelo neoliberal, con resultados interesantes, pero basado en el autoritarismo y la dictadura, un modelo que nunca llegó a favorecer a todos los estratos de la sociedad chilena, estratos que hoy le dicen a sus gobernantes, que se ven de lado, no integrados en ese sistema político”, añadió Rosmery Hernández, también académica de esa unidad.

Podría este acontecimiento, tener un efecto “dominó” para el resto de América Latina: “el ejemplo chileno debe llamar a la reflexión para países como Costa Rica, dado que si no se abordan debidamente los problemas de desigualdad social, de inclusión en lo que respecta a la generación de riqueza, podríamos enfrentar mayores manifestaciones sociales y de encrispamiento, de las que incluso hemos vivido¨, concluyó Cascante.

Chile debe volver a las urnas el 11 de abril de 2021 para elegir directamente a los integrantes de una convención constituyente. Elegirán a 155 miembros repartidos equitativamente entre hombres y mujeres, con un número de escaños reservados para los pueblos indígenas. La nueva Carta Magna se someterá luego a la ratificación del pueblo en lo que se ha llamado «plebiscito de salida» o ratificatorio, que será por voto obligatorio a realizarse el segundo semestre de 2022.

***Información: Oficina de Comunicación UNA, tel. 2237-5929 / 2277-3067***

Organización Interseccional Pro Derechos Humanos ante la grave crisis económica y social que estamos viviendo

Comunicado de la Organización Interseccional Pro Derechos Humanos CR

El sistema económico capitalista vigente ha entrado en una etapa donde los contrastes entre clases sociales se han agravado, de tal manera que estamos señalados como uno de los países más desiguales del mundo.

Con la crisis sanitaria, estas diferencias se han profundizado y la tasa de desempleo ha crecido a niveles históricamente nunca vistos. Los sectores de la diversidad sexual y de género, especialmente las mujeres trans, son uno de los sectores de los más golpeados por carecer de oportunidades de educación y empleo.

El descontento ha crecido, especialmente cuando se anunciaron medidas dirigidas contra los trabajadores y el pueblo en lugar de instruir a las direcciones tributarias para que realicen la función efectiva para recaudar los fondos necesarios dejados de percibir por las ganancias de empresarios, y fundamentalmente porque estas medidas no se han dirigido hacia eliminar la elusión, la evasión, la exención y la mora en el pago de los impuestos de empresarios poderosos, tanto locales como transnacionales.

El anuncio del posible préstamo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la manera de conseguir fondos para el pago de la deuda interna; han provocado con mucha razón el descontento popular. Descontento alimentado, en cierta manera, por oportunistas politiqueros, y noticias falsas, pero que realmente es un descontento sentido y justificado.

La violencia en los bloqueos y ante las Oficinas Presidenciales nos preocupan como Organización, especialmente porque no entendemos que suceda, ahora que se ha llamado a un diálogo nacional. Nos parece que ningún grupo debe negarse a participar ante el llamado presidencial, porque, quien se niegue cerrará las puertas de la credibilidad a sus planteamientos sin embargo también se debe dar participación activa de la sociedad civil.

El presidente, en su alocución referida a los bloqueos de carreteras, anunció que eliminaba la propuesta original, sin embargo, no ha mencionado que no se va a solicitar el préstamo al FMI, tampoco que se ha dejado de pensar en la posibilidad de venta de empresas del Estado, pues no incluyó, por ejemplo, en la lista, no vender la Fábrica Nacional de Licores. Pero rescatamos su llamado a la conversación o diálogo, y nos parece que las negativas de algunos sectores a conversar son injustificadas y solo perjuicio pueden causar a la paz social, ya tan lastimada.

Destacamos eso sí, que ya en las primeras conversaciones se ha logrado que se busque financiamiento al aguinaldo y los aumentos de los empleados públicos.

Creemos que se debe encontrar alternativas al préstamo del FMI, por ejemplo, como la que se ha sugerido de conseguir un préstamo de las reservas económicas y de las inversiones efectivas que mantiene en el exterior el Banco Central, a sabiendas que el sector financiero nacional también es parte del Sector Público Costarricense, además que es el Banco Central de Costa Rica el ente público que se encarga de la emisión y administración de los billetes y monedas.

Y en todo caso los objetivos principales de las conversaciones son investigar y poner denuncias contra elusores y evasores de impuestos. Ya sabemos que este procedimiento es muy lento, la investigación no es fácil, empresas y empresarios esconden sus maniobras minuciosamente. Además, una vez descubiertos y acusados los procesos judiciales duran bastantes años, pero ese camino hay que recorrerlo como una manera de evitar que se siga produciendo este desfalco fiscal que nos perjudica a todo el pueblo. Debe hacerse que los auditores fiscales con los que cuenta el Ministerio de Hacienda efectúen la labor de una forma efectiva para cobrar la cifra millonaria que aún se encuentra pendiente de recuperar y a su vez que esas empresas regulen su situación tributaria eficientemente.

Si el Gobierno necesita más ingresos no debe de ninguna manera cargar impuestos a quienes menos tenemos. Los impuestos deben ser cobrados para quienes tienen más ganancias de sus negocios. Debe revisarse las exenciones que dejan un hueco fiscal considerable.

Sobre los gastos nos parece adecuado, de forma perentoria, la revisión del costo de alquileres, tal y como se está haciendo. Pero a un plazo muy corto hay que construir los tantas veces planeados edificios propios para las diversas oficinas estatales.

Sí a la justicia tributaria.
Adelante siempre adelante.
San José, 13 de octubre de 2020.

Proyecto Acuarela Naranja «Golpes de Amor»

Acuarela Naranja

La x| es un ente sin fines de lucro cuyo objetivo principal es potenciar la cultura en la provincia de Puntarenas a partir del impacto a través del arte en general como un medio de catarsis o liberación del ser que busca sacar a los jóvenes de los malos pasos o vicios como la drogadicción, el alcoholismo, la prostitución, entre otros temas que se aúnan o contemplan a futuro con temáticas como deserción escolar y desempleo, pues consideramos que la educación, al igual que la cultura son de suma importancia para cualquier ciudadano costarricense.

El fortalecimiento de la educación y la cultura de nuestro país nos permitirá optar de manera más fructífera por el desarrollo del mismo. Está científicamente comprobado que los países que invierten mucho en educación y cultura tienen más posibilidades de progreso holístico, claro ejemplo los países del norte, entre ellos Alemania. Desde Fundación Acuarela Naranja seguimos estos ejemplos para levantar, fortalecer y encaminar, de la mejor manera a los niños y jóvenes porteños.

Hace muchos años existe la idea en Puntarenas de que somos simplemente tierra de mar y de pesca, sin embargo, esto se ha ido desmitificando. Puntarenas ha empezado a mostrarse como una provincia llena de artistas no solo con la red de pesca, sino también con la pluma, el pincel y el micrófono. En Puntarenas existe talento y debemos explotarlo más que nunca. Claro está cómo nuestro bello puerto empieza a resonar en distintos medios y periódicos de renombre a nivel histórico-cultural, como lo es el caso de Semanario Universidad, donde el pasado 09 de septiembre de 2020 salió publicado un artículo dedicado a nuestra perla del pacífico, este se tituló “Puntarenas: el puerto de los poetas” donde se evidencia cómo no solo San Ramón debe llamarse tierra de poetas; nosotros también.

Pero no solo eso, debemos edificar con fuerza y convicción, tal cual se hace desde Acuarela Naranja por difundir nuestros talentos, apoyar la música, la literatura, la pintura y todo tipo de arte donde los jóvenes puedan expresarse y sentirse bien.

Además, no hay que ver el arte como un simple medio de expresión y punto. El arte, trabajado a largo plazo, provoca un efecto positivo en el desarrollo cognitivo de los seres humanos. Ayuda a las personas a que puedan desenvolverse de mejor manera en su sociedad, es decir, que sean más social y puedan hacer un uso más adecuado del lenguaje. Asimismo, el arte humaniza a las personas, las hace más empáticas, sensibles, más “hermanas” como lo diría nuestro poeta turrialbeño Jorge Debravo.

Así bien, queda claro que, ante los distintos problemas de drogadicción, desempleo, prostitución, etc, un arma muy efectiva para combatir todos estos males, todas estas pestes peores que el mismo COVID-19 es apoyando y promoviendo el arte en nuestra cultura desde las personas más jóvenes, quienes no son el futuro, como se dice tradicional y erróneamente, nuestros jóvenes son parte del hoy, de nuestro presente y como tal, merecen las mejores oportunidades para crecer y expresarse.

Justamente, es por estas y muchas razones más que Acuarela Naranja busca que cada vez más su voz y trabajo sin fines de lucro sean no solo escuchados, sino también apoyados para poder impactar de la manera más amplia posible en la cultura y juventud de nuestra provincia. Necesitamos crecer y seguir creciendo con la colaboración y entusiasmado de cada uno de ustedes.

Para finalizar, cabe decir que, dada nuestra buena labor hemos empezado a trascender poco a poco con apoyos y motivadores importantes como la Unión Hispanomundial de Escritores en Costa Rica, la gestora cultural puntarenense Gabriela Toruño Soto, Faro Cultural, Puntarenas, entre otros organismos, que, junto con cada uno de ustedes, harán de Acuarela Naranja un semillero de luz, sonrisas y girasoles para todos los puntarenenses.

@Yordan Arroyo

UCR: Ciudadanía respalda modelo de desarrollo del país en medio de crisis económica y sanitaria

La mayoría de la población consultada apoya que el país continúe invirtiendo en infraestructura, salud y educación

La medición se aplicó entre el 11 y 23 de julio anteriores, por medio de llamadas telefónicas a números celulares de 1 204 personas distribuidas en las diferentes regiones del país. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez, UCR.

El impacto derivado de la emergencia sanitaria por el COVID-19 en la situación económica del país es indudable, pero incluso en este contexto, la ciudadanía reconoce la importancia de que Costa Rica continúe invirtiendo en infraestructura, salud y educación.

Así lo reveló un estudio presentado por el Consejo Nacional de Rectores (Conare). El material fue elaborado por Investigaciones Psicosociales S. A., empresa con 34 años de experiencia en el análisis de actitudes, conocimientos y comportamientos de la población en el país.

El presidente del Conare, Luis Paulino Méndez, destacó la importancia de estudiar y análizar de manera permanente de la realidad nacional, como base para la toma de decisions frente al complejo contexto sanitario y económico que experienta el país.

“Es fundamental tener la claridad, el análisis coyuntural, sin perder de vista la Costa Rica que queremos para definir un camino que responda a los retos inmediatos y al futuro que asegure el bienestar de la población”, afirmó Méndez.

La medición se aplicó entre el 11 y 23 de julio anteriores, por medio de llamadas telefónicas a números celulares, y consultó sobre diversos temas coyunturales a una muestra de 1 204 personas distribuidas en diferentes localidades del país.

Según la encuesta, el 79,1 % de las personas consultadas reconoció una disminución en los ingresos familiares como resultado de la actual pandemia. En el 42,3 % de los casos, tal afectación representó más de la mitad de los recursos que percibían y en el 17,1 % significó la totalidad.

El impacto económico de la pandemia es muy amplio, afectando directamente a cuatro quintas partes de los hogares entrevistados.

En el 56 % de los casos consultados se retrató la pérdida de empleo por parte de la persona entrevistada o de algún miembro de su familia, y el 69,7 % de la muestra valoró de manera negativa la situación económica del país, frente a solo un 4,3 % que la calificó de forma positiva.

Pese a la difícil realidad descrita, la ciudadanía apoyó con contundencia que el país siga fortaleciendo el modelo de desarrollo social que ha impulsado hasta ahora. El 73,7 % de los entrevistados respaldó un aumento de la inversión en salud pública y el 22,8 % apoyó que el rubro actual en esta materia se mantenga.

El 43,5 % de las personas consultadas respaldó el fortalecimiento de la inversión del país en infraestructura mediante la creación de obras públicas, como puentes y carreteras, mientras que el 34,8 % consideró que esta apuesta económica continúe como hasta ahora.

Por otra parte, se evidenció un incuestionable apoyo social a la educación pública en el país. El 92,9 % de las personas consultadas respaldó la inversión estatal en educación pública primaria y secundaria, mientras que el 90,5 % apoya la inversión en la educación superior pública.

Según el psicólogo e investigador de la empresa Investigaciones Psicosociales S. A., Marco Vinicio Fournier, la valoración positiva de las medidas sanitarias y el papel del Ministerio de Salud y de la Caja Costarricenses de Seguro Social (CCSS), en la atención de la emergencia, han generado en la ciudadanía una revalorización del papel de la institucionalidad pública.

“Pareciera que el impacto de la pandemia ha hecho que las personas vuelvan a valorar la importancia de contar con un Estado sólido e instituciones fortalecidas para enfrentar eventuales situaciones de crisis”, explicó el académico.

Pese a la difícil realidad descrita, la encuesta presentada evidenció que la ciudadanía apoyó con contundencia que el país siga fortaleciendo el modelo de desarrollo social que ha impulsado hasta ahora.

Ciudadanía reconoce papel de las universidades públicas

La encuesta retrató una valoración positiva del quehacer de las universidades estatales. Estas instituciones recibieron una calificación general de 8,59 por parte de la ciudadanía, la cual en el caso de la Universidad de Costa Rica (UCR) alcanzó el 8,98.

La población consultada atribuyó una valoración de 8,25 al trabajo y aportes que realizan las universidades públicas en las diversas comunidades de todo el territorio nacional, en tanto la UCR obtuvo un 8,62.

La muestra consultada otorgó un 9,05 a la calidad de la educación que brinda la UCR, cuya presencia en la atención de la actual emergencia sanitaria fue catalogada como “muy importante” por 55,7 % de las personas entrevistadas y como “algo importante” por 17,4 %.

Pese a la valoración positiva que se atribuyó al quehacer de las universidades públicas, la consulta permitió constatar que el 62 % de las personas encuestadas desconoce la fuente de financiamiento que hace posible su trabajo y solo un 32,5 % lo reconoce como inversión del Estado.

El rector de la UCR, Carlos Araya Leandro, enfatizó que desde hace 80 años la Institución mantiene el compromiso de aportar a la construcción del país desde las diversas áreas del conocimiento, tanto en contextos cotidianos como en situaciones excepcionales, por ejemplo, la que plantea la coyuntura actual.

«Estos datos los recibimos como un mensaje claro de la población costarricense hacia el trabajo que desempeñamos como universidad pública, recibimos su respaldo y también sus exigencias», enfatizó el jerarca universitario.

Se detectó que el conocimiento de la población respecto al trabajo la UCR es muy amplio y la mayoría de las personas consideran muy importante la actuación de la institución durante la pandemia.

Aportes de las universidades públicas al desarrollo

El 82,7 % de la ciudadanía que participó en la consulta manifestó estar de acuerdo con que las universidades estatales fortalezcan el desarrollo de sus sedes regionales alrededor del país y el 84,4 % consideró que deben invertir en más aportes a las comunidades.

La perspectiva anterior podría relacionarse con el 47,9 % que expresó algún nivel de desacuerdo con la posibilidad de que estas instituciones públicas dediquen la mayor parte de su trabajo a la enseñanza y atiendan en menor medida las áreas de investigación, extensión y acción social.

Por último, el 75,1 % de los encuestados consideró que el Estado debe cubrir la mayoría del presupuesto que hace posible el trabajo de las universidades públicas, frente a un 15,7 % de la muestra que manifestó su desacuerdo al respecto.

Según Fournier, los resultados obtenidos en esta oportunidad sobre el posicionamiento de las universidades estatales son consistentes con estudios previos que han colocado a estas instituciones en los primeros lugares de valoración ciudadana.

“No se registra un cambio de la población en este tema, las universidades públicas manejan una percepción positiva desde que se iniciaron las mediciones de la imagen institucional en la década de los noventa y esto solamente se ha venido reforzando”, concluyó el experto.

El desarrollo de esta encuesta fue financiado por la UCR. El tamaño muestral y la técnica de selección de las personas consultadas atribuyen un 95 % de confianza respecto a los resultados generados.

El cruce de las respuestas al cuestionario con las variables sociodemográficas de las personas entrevistadas evidencia una alta homogeneidad en las opiniones y actitudes de la gente que se encuestó, puesto que existen pocas diferencias significativas respecto a sexo, edad, región, religión y condición de actividad.

El tamaño muestral y la técnica de selección de las personas consultadas atribuyen un 95 % de confianza respecto a los resultados generados. Esta encuesta es iniciativa de la UCR y la muestra estuvo conformada por 47,6 % de hombres y 52,2 % de mujeres.

Sobre la empresa que desarrolló la encuesta: Investigaciones Psicosociales S. A.

Ámbito de acción: Durante 34 años, la compañía ha desarrollado investigación social en diversos campos de la política, la salud y los derechos humanos, con énfasis en el análisis de actitudes, conocimientos y comportamientos de la población general o de subpoblaciones especiales en toda la región centroamericana.

Enfoque metodológico: Los estudios de Investigaciones Psicosociales S. A. se desarrollan tanto en el ámbito cuantitativo como cualitativo. Se busca siempre un balance y una complementariedad entre la profundidad en el análisis y la sistematización y generalización de resultados.

Procedimientos científicos: La amplia experiencia acumulada por la empresa ha permitido implementar y actualizar constantemente mecanismos rigurosos para recolectar datos con estrategias de selección y muestreo que maximizan la aleatoriedad y la precisión. Asimismo, ha posibilitado el uso de las últimas aplicaciones de georreferenciación, módulos especiales para supervisar el trabajo de campo, las más modernas técnicas de registro de la información mediante dispositivos móviles, programas computacionales propios para la crítica y limpieza de las bases de datos y los análisis estadísticos más precisos.

Instrumentos de recolección: Nuestras técnicas de recolección de información combinan formatos estructurados y semiestructurados con técnicas psicométricas, para generar escalas de medición más confiables y válidas, las cuales permitan medir variables así como procesos psicosociales que difícilmente se podrían registrar mediante preguntas tradicionales.

Técnicas de análisis: Los análisis estadísticos van mucho más allá de la simple descripción de distribuciones de respuestas. Mediante diversos análisis multivariados, la información es procesada para implementar indicadores, perfiles, conglomerados y estructuras factoriales exploratorias, lo cual permite un análisis y una interpretación más profunda de las actitudes y los comportamientos sociales.

 

Andrea Méndez Montero
Periodista, Oficina de Divulgación e Información