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Etiqueta: educación

UNA presenta casi 100 iniciativas para atender la crisis por covid-19 y sus consecuencias sociales y económicas

La Rectoría Adjunta y la Vicerrectoría de Investigación organizaron una propuesta integral, que incluye casi 100 iniciativas de diferentes unidades académicas con la disposición de colaborar en el combate de la pandemia.

Las iniciativas de acuerdo con Alberto Rojas, académico de la Rectoría Adjunta, se dividen en cinco ejes: Seguimiento y atención a la pandemia, Economía y producción, social, psicológico y educativo, Estudio de los efectos de las medidas para impedir la transmisión y Participación en las instancias de las CNE.

Algunas de las acciones puestas en marcha son: una red de distribución de medicamentos por parte de la Sección de Transportes, el desarrollo de un sistema de información geográfica en línea para el seguimiento a nivel nacional de casos, un sistema de vigilancia epidemiológica, el análisis de propuestas de política económica tanto del Centro Internacional de Política Económica (Cinpe), como de las escuelas de Economía y Planificación Social, una plataforma para la venta de productos y servicios de microempresas en la Región Chorotega, una estrategia de atención a pequeñas empresas y emprendimientos informales, plan piloto para un control virtual de la producción, plagas, enfermedades, uso de nutrientes y clima por medio de aplicaciones digitales. También se proponen programas de entrenamiento en casa para distintas poblaciones, donde se incluyen ejercicios para niños, baile terapéutico, programas de entrenamiento para deportistas y para personas con discapacidad, entre otros, promoción de una cultura de espiritualidad y cuidado mutuo, estrategia para enfrentar los efectos sociales y económicos de la pandemia, cursos virtuales de matemática y química para secundaria, y acompañamiento a docentes para diseñar procesos de aprendizaje en casa y otros.

Conozca cada una de las iniciativas y las Unidades Académicas que está a su cargo en el siguiente enlace: shorturl.at/evV25

**Más información al 8998-2182.

 

Enviado por UNA Comunicación.

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Educación, Buen Vivir y Ambiente – conversatorio

Este viernes 5 de junio a las 6 de la tarde se realizará este conversatorio. El expositor del conversatorio será Giovanni Beluche, investigador que escribió el libro «Educación para el buen vivir. Saberes y sentires del pueblo Ngabe».

Además se contará con el aporte de Edén Froilán Fernández, estudiante indígena cabécar de la universidad Florencio del Castillo, y de Silvia Corbetta, profesora de la Universidad de Santiago del Estero-Argentina. Ella forma parte del proyecto regional de Pensamiento Ambiental Latinoamericano. Guadalupe Urbina y Édison Valverde completan el panel con el eje del Buen Vivir.

La actividad es a las 6 pm del día viernes 5 de junio 2020.

Se transmitirá por: https://www.facebook.com/Prof-Cristian-Marrero-Solano-1497300137245988/www.youtube.com/c/profcristianmarrero

Igualdad de oportunidades en la educación en contexto de la pandemia

Luis Muñoz Varela[1]

En marzo de 2020, de un día para otro la vida cotidiana costarricense amaneció enmarcada en un cuadriculado de emergentes temores, ansiedades, incertidumbres, restricciones. Había llegado una amenaza invisible de la que, según lo apuntaron la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Panamericana de la Salud (OPS), las autoridades sanitarias de diversos países del mundo y los informes de investigación de distintos centros e institutos científicos especializados, nada se sabía. Un virus al que se le dio por nombre Covid-19, originado por zoonosis y cuyas causas se atribuyen a los desequilibrios provocados en la naturaleza por la depredación de los recursos naturales y la destrucción humana de los ecosistemas. A cien años de la “gripe española”, la pandemia del coronavirus Sars Cov-2 se había instalado planetariamente.

En Costa Rica, al tiempo que se establecieron las medidas sanitarias y diversas restricciones dictadas por el gobierno (confinamiento en casa, restricción a la movilización vehicular, cierre de diversos establecimientos comerciales, paralización de múltiples actividades económicas y productivas, el teletrabajo), también llegó, lógicamente, la pérdida de empleos, la reducción de la jornada laboral, la clausura de ingresos para pequeños negocios y empresas; la crisis económica.

La llegada de la pandemia trastocó y puso en estado de quiebra toda la “normalidad” en la que se vivía hasta inicios de marzo. Las primeras reacciones estuvieron determinadas por una ambivalencia entre cuidarse de los contagios y respetar las medidas sanitarias, o si aventurarse a seguir en las mismas dinámicas de la vida cotidiana tal como se hallaban definidas y estructuradas hasta ese momento. Pronto dicha ambivalencia quedó resuelta, al irse tomando conciencia de la gravedad de la situación y, sobre todo, a partir del momento en que las autoridades de gobierno establecieron medidas drásticas cuyo desacato implicaba penalizaciones de diversa magnitud.

Trascurridos poco más de dos meses desde la aparición del primer contagio de Covid-19 en Costa Rica, los acontecimientos ocurridos en este tiempo han revelado con claridad varios aspectos importantes y, por cierto, algunos de ellos también bastante preocupantes.

En primer lugar, seguramente quepa destacar las capacidades de respuesta desplegadas por las instituciones del sistema de salud del país; capacidades de organización hospitalaria, de competencias y solidez profesional del personal médico y de enfermería; de acervo de conocimiento científico y de capacidad tecnológica instalada en materia de salud; la seriedad asumida por las autoridades de salud en el ámbito de la gestión para controlar y contener la propagación de los contagios. La pandemia, en resumen, ha puesto de manifiesto el valor y la importancia de contar con un sistema de salud pública bien articulado y con capacidades de cobertura universal. La sociedad costarricense despertó de una especie de modorra y de indolencia en la que estaba, para empezar de pronto a comprender que hay instituciones a las que se debe proteger, cuidar y defender.

Asociado a este aspecto positivo, la pandemia también vino a transparentar, por otra parte, una realidad nacional de profunda desigualdad social y económica. Aunque ya claramente se percibía esta situación desde hace mucho tiempo, sin embargo, había pasado a quedar marginada de la sensibilidad social e institucional del país; se había normalizado. La pandemia no solo ha venido a poner de manifiesto de manera clara y contundente la magnitud de las desigualdades sociales prevalentes en Costa Rica, sino que, además, las profundiza aún más y las coloca en un plano de incremento y de reproducción en una proyección de largo plazo.

Al respecto, valga la ocasión para hacer una pequeña exposición de las cifras que dan cuenta de las desigualdades sociales en Costa Rica. Según informa el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), al año 2019, la tasa de pobreza en el país abarca al 20,98% de los hogares, distribuida en 15,14% de hogares en condición de pobreza no extrema y de 5,84% en pobreza extrema. La zona rural es la que presenta la mayor tasa de hogares en pobreza: un 24,17% frente a un 19,77% en la zona urbana. Por regiones de planificación, la distribución de las tasas de pobreza es como se presenta en la siguiente tabla:

Tabla 1: Tasas de pobreza de los hogares en Costa Rica, año 2019

Región de planificación

No pobres

Pobres

Total

Pobreza no extrema

Pobreza extrema

Central

83,01

16,99

12,68

4,32

Chorotega

79,74

20,26

14,84

5,42

Pacífico Central

70,21

29,79

20,67

9,11

Brunca

69,65

30,35

21,11

9,24

Huetar Caribe

70,76

29,24

20,34

8,90

Huetar Norte

72,41

27,59

18,70

8,89

Fuente: Instituto Nacional de Estadística y Censos. Encuesta Nacional de Hogares, 2019a.

El término pobreza indica que los hogares están en una situación tal “cuando su ingreso per cápita es menor que el costo per cápita de una canasta de bienes y servicios, requeridos para mantener un nivel mínimo de subsistencia”. (INEC, 2020, p. 35). Se trata de una canasta básica de bienes y servicios de necesidad elemental para la subsistencia: alimentación, salud, agua potable, energía, vivienda, educación. Por su naturaleza básica, esta canasta no incluye bienes y servicios tales como dispositivos tecnológicos, computadoras, tabletas, conectividad a internet.

El término pobreza extrema, por su parte, salvando la obviedad, indica un estado socioeconómico en el que los hogares se encuentran en una situación de carencias múltiples que les impide el acceso a vivienda, alimentación, salud, higiene, servicios de agua potable y electricidad. Se trata de hogares en los que, lógicamente, el acceso a la educación y a la permanencia en el sistema educativo presentan serias y ostensibles limitaciones.

La población tipificada como no pobre, por otra parte, está conformada por hogares que, en general, cuentan con una solvencia económica al menos suficiente para tener cubiertas las necesidades básicas de alimentación y salud, vivienda, educación. Sin embargo, esta es una población altamente heterogénea, desigual en la disposición de ingresos y en el acceso a bienes de índole tecnológica como una computadora o la conectividad de internet, así como a los diversos servicios que hoy son indispensables para solventar los requerimientos de la vida actual.

Por diversas razones (monto de los ingresos, lugar de residencia, estabilidad del empleo), el hecho de tipificar como un hogar no pobre no significa que se cuente con suficientes bienes y servicios. En este mayoritario grupo social de los hogares no pobres está incluida una importante cantidad de ellos en los que las probabilidades de pasar a formar parte de los hogares en condición de pobreza son bastante altas.  

De conformidad con las cifras expuestas en la tabla 1, las regiones más afectadas por la pobreza y la pobreza extrema son, en orden de mayor a menor, la Brunca, la Pacífico Central, la Huetar Caribe y la Huetar Norte. Todas estas regiones se caracterizan por ser mayoritariamente rurales y, salvo en el caso de la Huetar Norte, por ser también costeras. Con las obvias diferencias, puede decirse que, en general, en estas regiones, las actividades económicas están básicamente definidas por la agricultura, la ganadería, la agroindustria de monocultivo, la pesca, el turismo y los servicios.

Sobre la base de los principios de igualdad de oportunidades, calidad de la educación, inclusión y no discriminación, establecidos en las políticas educativas costarricenses del último cuarto de siglo, puede decirse que, en general, en todo el territorio nacional se hace necesario desarrollar acciones de política, institucionales y programáticas, para que la aplicación de estos principios conduzca, en efecto, a crear las capacidades que se requieren para reducir las desigualdades sociales y avanzar en el establecimiento de condiciones para el logro del bienestar social y el buen vivir.

Las anteriores diferencias por regiones de planificación indican que las acciones y esfuerzos por emprender no pueden ser desarrollados por medio de políticas, programas y estrategias de aplicación homogénea. Cada región amerita la atención que de manera específica demandan las propias realidades sociales, económicas, culturales e institucionales que les caracterizan. Esto también vale de manera especial para la educación.

A fin de complementar la información anterior y contar con un panorama un poco más amplio acerca de la situación socioeconómica en que se encuentran los hogares en Costa Rica, en la siguiente tabla se presentan las estadísticas sobre ocupación, desempleo, subempleo y de empleo informal.

Tabla 2: Tasas de ocupación, desempleo, personas ocupadas con subempleo, personas ocupadas con empleo informal, por regiones de planificación, año 2020.

Región de planificación

Tasa de ocupación[2]

Tasa de desempleo[3]

Porcentaje de personas ocupadas con subempleo

Porcentaje de personas ocupadas con empleo informal[4]

Central

58,7

12,3

11,4

45,8

Chorotega

46,8

15,2

12,8

44,6

Pacífico Central

52,4

9,1

16,3

54,1

Brunca

45,7

16,1

15,0

53,9

Huetar Caribe

50,9

12,0

9,9

43,4

Huetar Norte

54,7

11,7

18,6

53,7

            Fuente: Instituto Nacional de Estadística y Censos, Encuesta Nacional de Hogares 2020.

Tal como se puede observar, estas cifras develan, aún con mayor claridad, la magnitud crítica de la desigualdad social y de la precariedad e inestabilidad socioeconómica en la que se encuentra una significativa proporción de los hogares costarricenses.

La región Brunca sigue siendo la que presenta la situación más desfavorable, al exhibir la menor tasa de ocupación y la mayor de desempleo. Sin embargo, en este caso, la región Chorotega, que en los datos de la tabla 1 ocupaba la segunda mejor posición, registra ahora como la segunda de las regiones más afectadas por los bajos niveles de ocupación y los mayores de desempleo. La explicación de esta diferencia puede que resida en el hecho de que, al ser las tasas una representación de magnitudes promedio, no pueden dar cuenta de la intensidad específica en la que se distribuyen las desigualdades sociales al interior de cada región.

En general, incluso en un caso como el de la región Central, que en todos los aspectos considerados en las estadísticas del INEC aparece siempre ocupando las mejores posiciones, cabe presuponer que la magnitud de las desigualdades sociales intrarregionales es aún mayor y más intensa de lo que reflejan las cifras estadísticas.

En el actual contexto de la pandemia y de la crisis económica devenida y agudizada por ella, en materia de empleo, desempleo, pobreza y pobreza extrema, la información difundida por distintas fuentes oficiales señala la configuración de una situación que pasa a ser dramática en todo el territorio nacional. Las repercusiones económicas de la crisis sanitaria vienen a incrementar la crítica situación en la que ya de por sí se estaba antes de que ella apareciera y, en este momento, se incrementan por miles los hogares que afrontan múltiples dificultades para poder agenciarse la subsistencia del día a día.

En su informe anual 2019, Unicef- Costa Rica señaló que 470 mil niñas, niños y adolescentes viven en condición de pobreza en nuestro país. La crisis económica que ya enfrentábamos se agrava ahora por los efectos del COVID- 19 ante el aumento drástico del desempleo. (Guardia, 2020).

Según es obvio, se trata de una situación que, al mismo tiempo, desencadena afectaciones múltiples en lo que concierne a la educación. Una vez declarada la pandemia, las autoridades del Ministerio de Educación Pública (MEP) tomaron la decisión de suspender el curso lectivo presencial en todos los centros educativos del país, para pasar a implementar la modalidad de educación virtual a distancia.

A tal efecto, a fin de identificar de manera aproximada cuáles son las posibilidades que tienen las distintas poblaciones estudiantiles del país para hacer frente a los requerimientos que plantea la dinámica de la educación virtual a distancia, se presentan en la tabla 3 los porcentajes de viviendas que, por regiones de planificación, cuentan con disposición de tecnologías de la información y la comunicación (TIC) de necesidad básica para atender la educación virtual a distancia.

Tabla 3: Porcentajes de viviendas que cuentan con diferentes TIC, por regiones de planificación, año 2019

Región de planificación

Con teléfono residencial

Con teléfono celular

Computadora

Tableta

Servicio de internet en la vivienda

Central

39,1

96,2

55,1

21,9

88,3

Chorotega

20,7

95,8

38,0

9,2

82,5

Pacífico Central

20,0

96,1

36,0

9,8

88,1

Brunca

15,5

96,3

37,9

6,8

83,6

Huetar Caribe

11,6

96,4

29,1

8,3

82,8

Huetar Norte

16,1

96,1

29,9

7,7

80,3

Fuente: Instituto Nacional de Estadística y Censos. Encuesta Nacional de Hogares 2019b.

Tal como refieren las estadísticas, el teléfono celular es el dispositivo TIC que en mayor proporción existe en los hogares de Costa Rica. Todas las regiones de planificación registran una tasa de más de 95% de las viviendas que cuentan con al menos un teléfono celular. Caso contrario lo es el de la telefonía residencial o fija, cuyas tasas son muy inferiores y la más alta de ellas ocurre en la región Central (39,1%), siendo ésta prácticamente el doble de la que presentan las regiones Chorotega y Pacífico Central, las dos regiones que, en este aspecto, ocupan la segunda y tercera posición.

Las estadísticas sobre la disposición de internet en las viviendas, por su parte, indican que, en todas las regiones de planificación, más del 80% de los hogares cuenta con acceso a este servicio. Las mayores proporciones las tienen la región Central y la Chorotega. Sin embargo, este dato es inespecífico; no refiere si la conexión es por la vía del servicio celular de datos móviles, o por la de la conexión fija. Es muy probable que sea lo primero.

En lo que respecta a la disposición de computadoras en los hogares, las cifras son bastante bajas y únicamente la región Central presenta una proporción ligeramente superior a la mitad de las viviendas. En las regiones Huetar Caribe y Huetar Norte, en más de las dos terceras partes de los hogares no se cuenta con una computadora. Y en lo referente a tabletas, que constituye otra herramienta de necesidad básica para atender los requerimientos de la educación virtual a distancia, las cifras son aún menores. Únicamente en la región Central superan levemente el 20% de los hogares, mientras que en las demás regiones se ubican por debajo del 10%.

Costa Rica ha desarrollado legislación, diseñado políticas y establecido programas para asegurar los principios de igualdad de oportunidades, calidad de la educación, inclusión y no discriminación. Las poblaciones estudiantiles cuentan con el acceso a los servicios de los programas de Alimentación y Nutrición (PANEA) y de Transporte Estudiantil (PTE), así como a los apoyos que brindan el Fondo Nacional de Becas (Fonabe) y el Programa de Transferencias Monetarias Condicionadas Avancemos. Asimismo, de más reciente creación, también está la estrategia “Yo me apunto con la educación”, que tiene por finalidad brindar atención especial a los centros educativos de las comunidades que afrontan mayores niveles de pobreza, desigualdad, exclusión y marginación social.

Este conjunto de iniciativas y de acciones está asociado con el principio fundamental de la solidaridad, que junto con los de igualdad de oportunidades y de inclusión y no discriminación es constitutivo de los derechos humanos y, en particular, del derecho humano a la educación. En su enunciado formal, el principio de solidaridad establece que, en su conjunto, la institucionalidad del Estado y de la sociedad tienen el deber y la responsabilidad ineludibles de proporcionar las condiciones y proveer la dotación de los recursos necesarios para garantizar una educación de calidad que cumpla con los principios de “acceso universal”, “no discriminación” y de “igualdad de oportunidades y de trato”. En este sentido, declara la UNESCO (2016): “ningún país que se comprometa seriamente con la educación para todos se verá frustrado por falta de recursos en su empeño por lograr esa meta”.

Más allá incluso de la dotación de recursos, que son imprescindibles, el principio de solidaridad remite esencialmente a la creación y facilitación de las condiciones que permitan el acceso a la educación en igualdad de oportunidades y no discriminación. En situaciones especiales causadas por desastres naturales, guerras, crisis sanitarias, crisis económicas, el principio de solidaridad involucra la creación y sustentación de las condiciones que faciliten a las comunidades y a las poblaciones estudiantiles más afectadas poder protegerse de los daños y pérdidas que acontezcan en el marco de la coyuntura de crisis.

Se trata de afectaciones que, de no atenderse con la prontitud, alcance de cobertura y calidad que se requiere, pueden pasar a convertirse en pérdidas cuyo impacto en el incremento de la inequidad y la desigualdad social tendrá efectos que se proyectarán a largo plazo, con todas las implicaciones negativas que harán derivar para el conjunto en general de la sociedad.

La pandemia llegó de repente y obligó a las autoridades de gobierno a tomar medidas de emergencia. El establecimiento de estas medidas representó una quiebra abrupta de la “normalidad” de la vida cotidiana y de todas las actividades asociadas a ella. En materia de educación, la suspensión del curso lectivo en su modalidad presencial y su conversión a educación virtual a distancia dejó en condiciones claras de desventaja a una diversidad de poblaciones y sectores estudiantiles. Además, al tiempo que se suspendía el curso lectivo, las medidas sanitarias establecidas para contener y frenar la propagación de la pandemia (confinamiento, distanciamiento social, restricción vehicular, cierre de lugares públicos), afectaron diversas actividades económicas y productivas, de la misma manera que una cantidad significativa de familias han visto restringidas o incluso canceladas las posibilidades para agenciarse la subsistencia.

En este momento, aún cuando no existan evaluaciones de por medio respecto del trabajo que se le asigna a la población estudiantil para realizar en sus hogares, lo cierto es que hay un sector mayoritario de estudiantes que, al carecer de las condiciones necesarias para atender los requerimientos de la educación virtual, ha quedado en una clara desventaja en relación con otros sectores que sí cuentan con esas condiciones. Esta es una situación que obliga a hacer un esfuerzo amplio de análisis, en articulación y convergencia interinstitucional y multisectorial, a fin de identificar y definir las acciones inmediatas y estratégicas que permitan dar contención a las afectaciones y allegar los apoyos que contribuyan a atender y solventar en la mayor medida posible las carencias.

Las desventajas no tienen que ver únicamente con la no disposición del equipo y la conectividad. También intervienen en ellas factores como el desempleo de las jefaturas de familia, la necesidad de contribuir con la búsqueda de lo necesario para satisfacer las necesidades básicas; la carencia de una alfabetización adecuada en el hogar, que imposibilita brindar acompañamiento a las hijas e hijos en sus menesteres escolares. Se trata de carencias y desventajas “corrosivas” (Nussbaum, 2012) que, de no tomarse en consideración, inevitablemente repercutirán en un deterioro presente y a futuro del bienestar social para muchas familias y de oportunidades para distintos sectores de estudiantes.

Este panorama crítico plantea la necesidad urgente de que los diversos actores involucrados en el campo de la educación (académicos, institucionales, organizaciones de la sociedad civil, municipalidades, organizaciones productivas, colectivos de mujeres, asociaciones locales) contribuyan a buscar alternativas de atención y respuesta a esta difícil y problemática situación. La academia universitaria, en particular, la comunidad investigadora vinculada al campo de la educación se encuentra interpelada para desarrollar las acciones de investigación, análisis y reflexión sobre lo que acontece, a fin de identificar posibles soluciones y a hacer que éstas se canalicen y se pongan a disposición de las autoridades del MEP y de las demás instituciones que puedan estar convocadas a participar en la articulación y la convergencia de los esfuerzos.

La medida adoptada de establecer la modalidad de educación virtual a distancia requiere ser evaluada de manera urgente. En esta evaluación deben participar estudiantes, docentes y madres y padres de familia. Es preciso realizar consultas localizadas, contextualizadas, en cada una de las comunidades y regiones del país. Es imprescindible conocer de qué manera las poblaciones estudiantiles, la planta docente y las familias han asumido los requerimientos de la educación virtual a distancia; cómo se ha llevado a cabo la dinámica de la “mediación pedagógica” y con qué disposición de equipo se ha contado.

Esta evaluación es necesaria y muy importante, en la medida que sus resultados permitirán identificar las dificultades que se hayan tenido, hacer los ajustes pedagógicos que se requiera, brindar capacitación a la planta docente que se haya visto más limitada para el desarrollo de su trabajo, coordinar con las instituciones y empresas prestadoras de servicios de internet para asegurar la plena cobertura nacional de este servicio.

Según se ha indicado por parte del MEP, la proyección es retornar al curso lectivo presencial a partir del próximo mes de agosto, después de concluido el período de vacaciones de medio año. El cumplimiento de esta proyección, sin embargo, depende de diversos factores y la mayoría de ellos son externos al sistema educativo y a las competencias del MEP. El comportamiento de la pandemia es incierto y el regreso a los centros educativos, además, no se podrá llevar a cabo sin el establecimiento de diversas medidas de control y vigilancia sanitaria. Este es otro aspecto en el que las autoridades educativas habrán de implementar capacitaciones al personal docente y administrativo, para lo cual desde ya se tendrían que estar desarrollando las acciones correspondientes.

De igual manera, la decisión de retornar al curso lectivo presencial, ya sea en agosto próximo o después, es una decisión que requiere de un análisis minucioso acerca de todos los factores implicados, especialmente aquellos que tienen que ver con la disposición de ingresos de los hogares, el empleo, al menos una mínima estabilidad económica de las familias.

Esta es una dimensión de la situación de crisis que no puede ser obviada y que exige una atención cuidadosa. De no tratarse con el cuidado y la atención que amerita, se estaría empujando a una proporción amplia y diversa de sectores estudiantiles a una situación de mayor desigualdad que la que ya existía antes de la llegada de la pandemia. Esta decisión, en último término, debe estar basada en un plan de contingencia y de recuperación que, como ya se indicó, demanda una formulación de políticas que puedan ser ejecutadas por medio del accionar de una plataforma de articulación y convergencia multisectorial e interinstitucional.

Referencias bibliográficas

Asamblea General de las Naciones Unidas. (1989). Convención sobre los Derechos del Niño. Madrid: UNICEF. Recuperado de: https://www.un.org/es/events/childrenday/pdf/derechos.pdf

Guardia Donato, Diana. (2020). ¿Qué pasa con la infancia costarricense durante la cuarentena? Semanario Universidad, 06 de mayo de 2020. Recuperado de: https://semanariouniversidad.com/opinion/que-pasa-con-la-infancia-costarricense-durante-la-cuarentena/?fbclid=IwAR0Iz_GV18pQxGgpiZykAyHZyLQFg_x6B3Wte9RoODJvFGikFZsZMJAtpc0

Instituto Nacional de Estadística y Censos. (2019a). Encuesta Nacional de Hogares. San José: INEC. Recuperado de: https://www.inec.cr/pobreza-y-desigualdad/pobreza-por-linea-de-ingreso

Instituto Nacional de Estadística y Censos. (2019b). Encuesta Nacional de Hogares. San José: INEC. Recuperado de: https://www.inec.cr/otros-temas-ciencia-y-tecnologia/tecnologias-de-informacion-y-comunicacion-en-hogares

Instituto Nacional de Estadística y Censos. (2020). Anuario estadístico 2016/2018. Compendio de estadísticas nacionales. San José: INEC. Recuperado de: https://www.inec.cr/sites/default/files/documetos-biblioteca-virtual/reanuario2016-2018.pdf

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Programa Estado de la Nación. (2019). Informe Estado de la Nación 2019. San José: Servicios Gráficos AC. Recuperado de: https://estadonacion.or.cr/wp-content/uploads/2019/11/informe_estado_nacion_2019.pdf

Nussbaum, Martha C. (2012). Crear capacidades. Propuesta para el desarrollo humano. Barcelona: Paidós. Recuperado de: https://es.scribd.com/document/361404680/Crear-Capacidad-Martha-Nussbaum

 

[1] Investigador del Observatorio de la Educación Nacional y Regional (OBSED), Instituto de Investigación en Educación (INIE), Universidad de Costa Rica. Mayo de 2020. C.e.: luis.munoz@ucr.ac.cr

[2] “Porcentaje de la población ocupada respecto a la población en edad de trabajar.” (INEC, 2020). La población en edad de trabajar es la que tiene 15 años y más.

[3] “Porcentaje de la población desempleada respecto a la fuerza de trabajo. (INEC, 2020).

[4] “Porcentaje de la población ocupada con empleo informal respecto al total de ocupados.” (INEC, 2020).

Foto del Semanario Universidad. Estudiante de Sixaola, Limón.

¿Las “Feminazi”?

Alejandro Machado G

Arranco solicitando una disculpa por este clickbait o comúnmente llamado ciberanzuelo editorial, pero es porque estoy rotundamente convencido, de que al adjetivo “feminazi” al que llama un sector para descalificar las formas y consignas de miles de mujeres que cuestionan el estatuo quo, está tratando de dejar de lado esos esfuerzos de mujeres heroicas, que van desde aquellas de la campaña del 56-57, hasta esa que se levanta a hacerte el desayuno.

Compararlo con el fascismo ideológico nazi que significó la muerte de niños, niñas, mujeres y familias es algo grave y poco serio. En Costa Rica, dichosamente fue lo contrario, más bien fueron decenas de mujeres que marcharon al lado de hombres, las que contribuyeron en la libertad del pueblo, caminando largas horas para defendernos y nacer libres.

Mientras acá en 1856-1857, centenares de mujeres que marchaban atravesando selvas y topándose cualquier tipo de animal ponzoñoso para mantener a nuestras tropas, en marzo de 1857 en New York, miles de mujeres obreras textiles a esas que llamas “feminazis”, marchaban exigiendo mejores condiciones laborales. Posteriormente, la escalada de sus luchas por justicia social desembocó en que 120 mujeres murieran calcinadas en un incendio de la empresa textil por la que marchaban.

¿Por qué les pasó? ¿Por “feminazis”? ¿Los estudios de género son una farsa? Los estudios de género y las luchas de esas “feminazis” no solo va desde esas mujeres de la campaña o la figura de Pancha Carrasco y su excelente puntería, se da progresivamente en las aulas, en la educación, en la organización. Por ejemplo, a sabiendas de que no podían estudiar, con valentía muchas se atrevieron, se vistieron “como hombres”, se matricularon en el Liceo de varones y hasta se colaron en maratones internacionales.

Pese haber marchado en 1856-57, esas “Feminazis” no podían votar, estudiar, participar de la política. Ejemplo, Pancha Carrasco muere con una modesta pensión. La clave ha sido, lo que no podían hacer solas, lo hicieron juntas. Los esfuerzos de las “feminazis” creando la liga feminista de la mano de doña Ángela Acuña y otras sufragistas “feminazis internacionales”, que venían batallando contra opresión fueron elementos fundamentales.

¿De cuál opresión hablaban? De los argumentos que radicaban en la visión del caballero y la zapatilla de cristal: “No voto a favor de que las mujeres voten, porque no deseo tanto daño para la mujer costarricense”. Y así sucesivamente, los Don Juanes aparecían, “No creo que las mujeres deban votar pues no hay nada más sucio que la política y debemos hacer todo lo posible por mantenerlas al margen de la misma”.

El vehículo de la organización, la educación y lo feminazi fue lo que hizo que lo privado fuera algo público, logrando que el 30 de julio de 1950, la mujer ejerciera por primera vez el derecho al sufragio en comicios regionales y el 26 de julio de 1953 a nivel nacional.

Estas luchas pueden significar algo perverso para un sector, y es todo lo contrario. Es uno de los mayores logros reivindicativos para la democracia. Que no es un asunto solo de mujeres. En diario de 1951, señalaba “se a cabo la paz, se a cabo la tranquilidad. Las mujeres del 15 de mayo, las mujeres del 2 de agosto, serán simples grupillos anémicos y amorfos, a la par de las grandes concentraciones de mujeres que harán sacudirse a la república de punta a punta”.

A decir verdad, a 69 años de ese párrafo, qué visionario y vigente es. Abramos espacios y que nadie se quede atrás.

Gestor y promotor social

* Cédula 1-1437-0171

Imagen: http://bibliotecaescuelasanmartin1639.blogspot.com/2018/03/francisca-pancha-carrasco-benemerita-de.html

¿Hay un después del COVID 19 o deberemos aprender a vivir con él?

Miguel Sobrado

Nuestro sistema de salubridad social ha tenido hasta el momento una capacidad de respuesta, respaldada por la educación y disciplina del pueblo, muy exitosa y ejemplar, a pesar de la inestabilidad amenazante del contexto regional. Se ha logrado mantener aplanada la curva de contagio, aumentar las recuperaciones de los enfermos y un bajo nivel de mortalidad.

Lamentablemente mientras no exista vacuna, si es que algún día se logra tener una que se pueda aplicar a la población mundial (cosa que no se podido hacer con el SIDA), nuestra población seguirá conviviendo con el coronavirus y la economía tendrá que reactivarse progresivamente, procurando que no colapse el sistema de salud. De otra forma el dilema puede llegar a ser morir del coronavirus o morir de hambre y esto puede ser más peligroso para la vida política.

FOCALIZACION DE LOS AFECTADOS Y SUS CONTACTOS EN VEZ DE CUARENTENA GLOBAL

La experiencia de Corea del Sur con el control y aislamiento de los enfermos y sus contactos ha demostrado ser exitosa con el uso de una aplicación que permite el seguimiento, sin tener que recurrir a paralizar la economía. Aquí podríamos hacer lo mismo retomando la participación de las comunidades en los EBAIS, tal como lo hizo en su momento el Hospital sin Paredes de San Ramón, aprovechando la tecnología EDUS de la CCSS e incorporando la aplicación surcoreana.

De tal forma la primera línea de combate se trasladaría a las comunidades, aplicando medidas puntuales preventivas como elevar las defensas, sin afectar el grueso de la economía.

RETOMAR EL EMPLEO DESDE UNA VISIÓN DE PERSPECTIVA ORGANIZACIÓN PARA LA SALUD

No se puede hablar de salud, si la gente no tiene estabilidad emocional ni ingresos para atender sus necesidades. Las comunidades no son entes pasivos, tienen creatividad y buscan en forma individual formas de sobrevivencia, pero sobre todo cuando están organizadas. La asistencia del gobierno central o local, en los momentos difíciles es necesaria y oportuna. La ayuda, sin embargo, dada la magnitud de las afectaciones nunca será suficiente, crea además dependencia, pasividad y reduce la autoestima. La organización de la comunidad para enfrentar el problema genera capacidades, abre senderos y estimula el protagonismo local poniendo en tensión el arco creativo.

Este fenómeno fue muy visible en la experiencia del Hospital sin Paredes, mientras operaron los 151 comités de salud en los cinco cantones (San Ramón, Palmares, Sarchí, Naranjo y Alfaro Ruíz). Los comités no solo establecieron acueductos y letrinas, sino que abrieron caminos, crearon cooperativas y participaron activamente en la vida cívica, siendo semillero de líderes locales y cantonales.

DARLE PROTAGONISMO A LAS COMUNIDADES ORGANIZADAS

Por eso es tan importante, con ocasión del coronavirus, descentralizar la acción de combate trasladándola a las comunidades, para controlar los ´puntos álgidos retomando la experiencia del Hospital sin Paredes y de las cooperativas de autogestión campesina, surgidas como respuesta al calor de una crisis agraria que amenazaba la paz social en los 70s.

Más allá de la crisis sanitaria

Arnoldo Mora Rodríguez

Desde hace varias semanas, millones de seres humanos (sobre)vivimos en una cuarentena que, en la práctica, se ha convertido en una especie de estado de excepción, dadas las estrategias policíacas e, incluso, militares, a que los estados nacionales están recurriendo cada vez con más frecuencia y mayor aceptación de la opinión pública, para enfrentar con éxito desigual los desafíos que nos lanza provocadoramente un virus no muy mortífero pero sí extremadamente propenso a propagarse. Hoy la existencia misma de la, hasta ahora, notoriamente exitosa civilización moderna occidental se ve severamente cuestionada en sus valores fundantes. Esto me recuerda aquel pasaje bíblico, en el que se narra la visión del Profeta Daniel, quien vio una estatua imponente elaborada con todos los materiales más sólidos y preciosos existentes, pero que tenía los pies de barro; por lo que bastó que se desprendiera un diminuto guijarro de una roca circundante y golpeara un talón de barro resquebrajado para que la imponente estatua se redujera a polvo. Un virus ha hecho algo similar al hombre actual, que se apresta a colonizar el sistema planetario pero se muestra trágicamente incapaz de evitar una catástrofe que amenaza con exterminar a miles y miles de individuos pertenecientes a una especie que pomposamente se autocalifica de sapiens.

En el fondo, lo que hoy vivimos es un cuestionamiento del rumbo que ha tomado la humanidad desde los inicios de la modernidad. Eso me induce a recordar los aciagos tiempos de las pestes que asolaron Europa a finales de la Edad Media e inicios de la Modernidad. Como lo ilustra la historia, cada vez que surge una nueva época en la historia de la humanidad, se dan catástrofes de esta índole. Por lo que no es descabellado concluir que hoy vivimos, a inicios del tercer milenio de la cristiandad occidental, un cambio radical, indetenible e irreversible, de una nueva época, cuyo protagonista será un ciudadano dotado de una conciencia planetaria; los países egoístamente cerrados sobre sí mismos, como son Los Estados Unidos de Trump y la Europa Occidental, son los más golpeados por esta pandemia; su egoísmo ultranacionalista se ha visto severamente castigado por la madre Naturaleza. De mi parte pienso que, gracias a que nunca la humanidad ha tenido a su disposición tantos científicos e instrumentos tecnológicos como en la actualidad, eso nos permitiría esperar que logrará controlar, esperamos y deseamos que a corto plazo y con un mínimo de víctimas, este apocalíptico flagelo. Sin embargo, creo que la humanidad tendrá que aprender a acostumbrarse a convivir con este virus, como está haciendo con otras pandemias recientes, como el SIDA.

No siendo especialista en epidemiología, dejo gustoso la palabra a quienes sí lo son, por lo que tan sólo deseo externar algunas reflexiones en torno a las consecuencias culturales y políticas de esta pandemia. Espero que esta crisis sanitaria enseñe al hombre moderno a hacer honor a su autocalificativo de “sapiens”, lo cual implica que debe aprender a tener conciencia de sus propias limitaciones. Valga la pena tener presente que toda acción humana, aún aquellas que surgen animadas e inspiradas con las mejores y más nobles intenciones, tienen también efectos secundarios negativos; estos últimos, contrariamente a los efectos positivos que se agotan al realizarse, son de carácter acumulativo sobre todo aquellos que no son previsibles; por lo que, al llegar a superar el dintel de tolerancia, estallan provocando una crisis global, no sólo en la infraestructura material de reproducción de la vida orgánica, sino también en el ámbito de la creatividad simbólica, o sea, en el mundo de las estructuras del poder político y de los valores culturales. La humanidad, en consecuencia, debe desarrollar una conciencia crítica, lo cual implica estar dispuesto a cambiar de escala de valores ante cada crisis que se le presente. Hasta ahora, esas crisis las provocó la Naturaleza gracias a los procesos evolutivos, en lo que podríamos considerar de manera espontánea, pero como lo vislumbró Teilhard de Chardin, actualmente, después del surgimiento del método científico moderno en la época del Renacimiento Europeo, las crisis son provocadas por la acción humana, que incide en los procesos evolutivos causadas en el trascurso de la historia, como hasta ahora lo había sido la evolución de la Naturaleza gracias a la evolución. Con ello queremos señalar que los procesos evolutivos naturales se dan en un tiempo más lento; por el contrario, la acción humana surge en la razón y se motiva en la voluntad, lo cual le posibilita desarrollar una conciencia previsora; pero aun así, siempre tendrá efectos negativos, tanto más graves cuanto mayor sea el poder del ser humano y más vertiginosa sea en el tiempo su eficacia real; lo cual quiere decir que inexorablemente llegaremos un poco tarde, si bien con capacidad de superar las crisis que, de esta manera, lejos de ser una tumba, se convertirían en un escalón para subir en un proceso evolutivo, tanto material y civilizatorio, como axiológico y cultural.

La civilización occidental, dominante en el mundo, ha enfatizado el crecimiento material y, sobre todo, económico a costa de la destrucción de millones de especies vivientes y de una brutal desigualdad social; todo lo cual ha permitido enriquecerse a una minoría cada vez más reducida y empobrecido a más y más numerosos sectores sociales, si bien son estos los que con su trabajo producen la riqueza. Se ha socializado el trabajo pero se ha privatizado el fruto de ese trabajo. Pero hoy la generalización de la educación y la universalización de la información, han hecho crecer la conciencia social y las luchas políticas, con lo que los pueblos del planeta adquieren una más lúcida conciencia de sus derechos. En concreto, en Costa Rica, el mayor logro de nuestro pueblo, en las últimas décadas, ha sido la creación del Estado Social de Derecho, cuyo fruto ha sido la universalización en todos sus niveles de la educación pública y las instituciones de la seguridad social, lo cual ha hecho posible que estemos asumiendo, con encomiables resultados, la crisis mundial provocada por el coronavirus. Pero, inspirados en nuestros mejores valores cívicos, debemos cambiar el rumbo político imperante; debemos, mediante una mayor justicia distributiva – mayores impuestos directos al capital y no a los empleados y pensionados y a las clases medias – fortalecer los recursos del sector público. De esta manera, se disminuirá la brecha social que amenaza la estabilidad política y el crecimiento económico. Para ello debemos, desde ya, ir poniendo los fundamentos de la Costa Rica que queremos tener más allá de la crisis sanitaria.

Imagen: https://sites.google.com/site/procesosproductivos123/equidad-distributiva-y-retributiva

Educación crítica en tiempos de COVID-19

Propuesta de un docente latinoamericano

Reflexión para educadoras y educadores:

“Lamento que aún no comprendan que el propósito de hacer actividades a distancia NO es el de «dar clases» usando de otra forma nuestra enseñanza tradicional.

Porque nadie aprende cosas irrelevantes que muchas veces “enseñamos” en el aula…

Sin embargo, las crisis pueden enseñar a aprender críticamente a partir de situaciones concretas que todo mundo conoce🤨

Hay toda una «escuela» que está ocurriendo en el mundo y los maestros, tan limitados tan «cuadrados», creyendo que debemos enseñar y dar clases «como siempre», pero «en línea», o “a distancia” la desperdiciamos.

PERO PODEMOS APROVECHARLA COMO

OPORTUNIDAD DE APRENDIZAJES SIGNIFICATIVOS 🧐

ALGUNOS EJEMPLOS:

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Hay gente que sigue sin tomar las medidas de prevención: _ (pregunta de sociología: ¿por qué? ¿cómo influye en las personas que consiguen el dinero «al día» las restricciones de no salir de casa? ¿de qué manera influye el número familiar al quedarse sin salir de las casas? ¿cómo afecta no tener agua? ¿A quiénes sí y a quiénes no?

Es un virus: (pregunta de biología: ¿qué son? ¿cómo se propagan? ¿qué enfermedades transmiten? ¿qué otras pandemias han existido y cómo se superaron?)

Desde que aparece el primer caso, continúan apareciendo más casos: (pregunta de matemáticas: ¿Cuántos casos por día? ¿Cómo queda la gráfica al relacionar las variables días/num de casos? ¿En qué momento se dice que «alcanzó el pico»? Compare los datos de diferentes países y haga una proyección para Honduras. ¿Cuántos muertos dejaron otras epidemias? ¿cuál es la relación entre el número de habitantes y la cantidad de muertos?).

El virus está en varios países: (pregunta de geografía: ¿cuál es el comportamiento del virus según la latitud en la que se encuentra cada país? ¿Qué pasa en los lugares muy fríos? ¿en los lugares muy calientes? ¿puede hacer un mapa «flechado» de hacia dónde se movió el virus desde que apareció en China?).

Muchas personas del servicio médico pasarán semanas sin ver a sus familias: (pregunta de español: ¿Podría hacer una carta y enviársela a los médicos que están ahora en el hospital? ¿Qué les diría? ¿Qué le gustaría escuchar a Usted de las personas si es médico y trabaja con personas enfermas? ¿Qué les diría a los ancianos que están en las UCI’s? ¿Puede hacer un cartel con mensajes positivos para mostrar a las personas enfermas)?

Se cayó el precio del petróleo: (pregunta de finanzas ¿Qué impacto económico tendrá el virus para el mundo? ¿para nuestros países? ¿de qué formas se ha deprimido la economía de nuestro país? ¿cuáles son los rubros más afectados? ¿Habrá alguien que no resulte afectado?).

La gente tiene que arreglárselas para trabajar: _ (pregunta de equidad de género: ¿Está situación afecta a igual a hombres y a mujeres? ¿Quiénes se encargan de las tareas domésticas? ¿Quiénes cuidan a las personas mayores? ¿Se reparten equitativamente las tareas? ¿Ha aumentado la violencia contra las mujeres esta situación de confinamiento?

La gente que se salva, lo hace por el sistema inmune: (pregunta de educación física ¿cómo influye el ejercicio físico para fortalecimiento del organismo? ¿esto se relaciona con la manera de hacer frente a las enfermedades? ¿De qué manera las técnicas de respiración, estiramientos, yogas pueden ayudar en casos de estrés? ¿Puede sugerir actividades para realizar?).

El genio creativo siempre aparece en los picos (de alegría o felicidad en la vida): (actividad de artística: ¿Puede hacer un dibujo que muestre cómo se siente en este momento? ¿cómo se afecta la canasta básica? Saque un listado de consumo de alimentos en su familia para 7 días. ¿A cuánto dinero equivale?)

El aislamiento y encierro afectan la salud mental de las personas: (actividad de psicología: ¿Cómo podemos enfrentar el estrés? ¿Qué actividad puede ser útil para bajar la ansiedad? ¿Cómo ayudo a las personas que están pasando dificultades? ¿Cómo afecta mentalmente a un enfermo saber que padece determinada patología? ¿Cuál debe ser nuestra actitud si alguien conocido se enferma? ¿Y si nosotros enfermamos, ¿Cómo se influye nuestra salud mental para hacerle frente al virus?).

Y ya de perdida, mandarles un mensaje general que les recuerde que todos estamos preocupados. Pedirles que hagan una lista de formas de ayudar, de ayudarnos. Decirles, que el panorama no es nada halagador, pero que en lo que podamos apoyarles y servirles, lo haremos con gusto. Que no están solos, no están solas y que, a pesar de todo, sus profes, les recuerdan y se preocupan por ellos y ellas.

Es momento de salirse del cuadro absurdo de los temas y dejar de pensar que eso es lo más importante.

«Cuadradas» las personas que creen que deben «enseñar», «apegarse a contenidos establecidos» en medio de una situación inédita que, en cuestión de días, nos va a desbordar a todos.

Debemos entender que Allí es donde debe verse nuestra comprensión, preocupación y empatía por la situación de nuestro alumnado y nuestra población.

Mientras el sistema privado está con la lógica de la modalidad «online» presumiendo y haciéndole sentir a los pobres que su sistema educativo no sirve, los maestros del sistema público con nuestras actitudes y nuestra incapacidad de diferenciar, nos estamos prestando a ese juego que nos desprestigia aún más.

No se trata de lo que los estudiantes pueden hacer, sino, de qué podemos hacer nosotros con y por ellos.

Hay gente que hoy se la está pasando realmente mal y queremos, deseamos, esperamos que den lo mejor de sí. Médicos que deben dejar morir al paciente que no puede sobrevivir. Médicos que suman a la estadística de muertos pero que allí están, al pie de la bandera haciéndolo tan bien como pueden. Hagamos lo mismo y demos lo mejor.

Somos docentes. Una clase privilegiada que ha tenido la dicha de quedarse en casa con salario completo.

Cada día doy clases a un montón de estudiantes y nunca aprenden todos. Solo un grupito pequeño lo hace. Con la crisis que hay hoy, si logro que tan solo un estudiante cambie su perspectiva, se sensibilice y pueda apoyarle a la distancia me sentiré exitosa.

En unas semanas, tendremos una realidad completamente distinta. Enfermos en nuestras familias, personas hospitalizadas, quizá fallecidos. Y allí, será otra cosa. Ocuparemos que nos echen la mano y para eso, tenemos que prepararnos solidariamente.

Esto se trata de que cada quien haga su «pedacito». Hay gente que hoy se las está viendo de tiritas y no somos nosotros, los maestros. Agradezcamos el privilegio que tenemos y en lugar de estar haciendo cosas irrelevantes, pensemos en cómo ayudamos a otros para que entiendan como capitalizar y gestionar la realidad triste que está a la vuelta de la esquina.

“CADA VEZ QUE SOBRE UN CONTEXTO CONCRETO LO CONVERTIMOS EN UN CONTEXTO TEÓRICO, ESTAMOS CONSTRUYENDO UNA ESCUELA EN EL SENTIDO RADICAL QUE TIENE ESTA PALABRA”

Paulo Freire

“Generar capacidad crítica de aprender es nuestro arte. No lo desperdiciemos”.

Compartido con SURCOS por Óscar Jara Holliday

Ilustración: http://revistasic.gumilla.org/2017/educacion-critica/

La pandemia solo puede detenerse con solidaridad cívica

Miguel Sobrado

El Coranovirus está tomando velocidad. Los infectados se duplicaron cada 3 días hasta el 16 de marzo y aunque disminuyó en los últimos días por las acciones del Ministerio y la Caja, sin embargo, si no interviene cada comunidad conjuntamente con las autoridades de salud, tendremos 6000 afectados al 15 de abril. Como el 10% debe ser hospitalizado, esto es más de 600 pacientes, se puede saturar la capacidad hospitalaria y los médicos podrían verse obligados escoger a quien salvar y a quien dejar morir, como está sucediendo en Italia y España.

Costa Rica está sometida a una prueba de ciudadanía y solidaridad. Una parte importante de la población está reaccionando positivamente, siguiendo las indicaciones del Ministerio de Salud y la Caja estableciendo medidas preventivas y aislando a los ancianos, otra parte aunque quiere aislarse tiene que salir a las calles para conseguir el alimento vital. Un tercer grupo, bastante numeroso por cierto, se burla de las disposiciones sanitarias y organiza fiestas y reuniones donde se difunde exponencialmente el virus.

La Costa Rica respetuosa y responsable está dando ejemplo de civismo, sus huestes deben reforzarse con ayuda alimentaria a los miembros del sector informal que deben salir a la calle a ganarse la vida para que se puedan aislar. Esto exige un esfuerzo muy grande del Estado y de los gobiernos locales, de raspar la olla, de tal manera que todos colaboremos proporcionalmente.

Por otra parte hay que continuar con la información y educación de quienes niegan la gravedad de la situación, para que revisen su comportamiento. Los que no acaten las disposiciones deberán ser llamados a cuentas por atentar contra la salud y el interés público.

UCR: Trabajo comunal de la Facultad de Educación apoya a estudiantes rezagados de secundaria

27 años de compromiso

Una vez más la Facultad de Educación mediante las iniciativas de sus unidades académicas ofrece sus recursos y esfuerzos para acercarse a la realidad educativa actual. Además, por medio de esas iniciativas genera también un impacto positivo en la comunidad y en los futuros profesionales que aporta a la sociedad esta casa de estudios.

El trabajo comunal universitario Servicios Educativos Complementarios, de la Escuela de Formación Docente de la Facultad de Educación de la Universidad de Costa Rica, ofrece desde hace 27 años diferentes apoyos a la población estudiantil de secundaria y bachillerato de los centros educativos públicos. Este TCU hace esfuerzos diversos a nivel didáctico y humanístico para propiciar la superación de dificultades académicas de la comunidad educativa de la enseñanza secundaria pública y de educación abierta del Gran Área Metropolitana.

Actualmente participan como tutores estudiantes de las carreras de Enseñanza del Castellano y Literatura, Ciencias Naturales, Matemáticas, Estudios Sociales y Educación Cívica, Inglés y Francés; estudiantes de las carreras de Ingeniería Mecánica, Eléctrica, Civil y Química y estudiantes de las carreras de Inglés, Francés, Química, Derecho, Administración Pública y Medicina. Todos ellos han recibido capacitación previa y acompañamiento de sus pares especialistas en pedagogía para ampliar sus estrategias y metodologías de enseñanza.

Gracias al compromiso y trabajo de muchos estudiantes universitarios se ha logrado apoyar a unas 400 estudiantes por año para que puedan salir adelante con sus pruebas de convocatoria o bachillerato. Un elemento distintivo de esta iniciativa de la UCR ha sido la atención individualizada e integral a la población estudiantil, mediante actividades interdisciplinarias que van más allá de los contenidos disciplinarios y académicos, por ejemplo talleres de carácter artístico y de formación en aspectos como el emocional, la autoestima, entre otros temas.

Simultáneamente, este TCU también se ha traducido en un espacio complementario de formación académica para el estudiantado universitario que participa. Por su medio pueden adquirir o ampliar su experiencia profesional, así como fortalecer o desarrollar habilidades esenciales para desenvolverse y comprender la realidad del sistema educativo y su futura labor docente. Reciben talleres para reforzar algunos componentes de sus clases, como es el caso de elaboración de materiales didácticos, uso de medios tecnológicos y recursos audiovisuales, manejo del estrés y LESCO, entre otros.

La población beneficiaria del proyecto se compone de 3 grupos: el primero corresponde a las personas que se encuentran dentro del sistema educativo público o subvencionado, que requieren apoyo para prepararse para sus pruebas de convocatoria; el segundo grupo conformado por las personas que van a realizar pruebas de bachillerato y, finalmente, el tercer grupo está compuesto por personas que necesitan prepararse para presentar las pruebas de bachillerato y noveno año por suficiencia.

Estudiantes de diferentes centros educativos interactúan y aportan para lograr el mejor entendimiento de las materias con base en la metodología desarrollada por los tutores.

Innovar para responder a las necesidades emergentes

La innovación y exploración constantes a nivel didáctico es otro de los diferenciadores de este TCU al facilitar espacios personalizados a estudiantes que lo requieran, así como alternativas educativas para el aprendizaje significativo. Desde juegos, espacios personalizados, grupos pequeños, variedad de material de apoyo y diversas dinámicas, se busca siempre facilitar la comprensión y superar dificultades.

Tras la experiencia acumulada a lo largo de los años se ha detectado la necesidad de desarrollar espacios de educación integral, para reforzar componentes de los ejes transversales del sistema educativo. Desde esa visión se ofrecen diversos talleres enfocados en temáticas como baile, música, psicología y artes plásticas.

Otra innovación o alternativa ofrecida por el TCU se puso en práctica desde hace dos años, debido a la gran demanda presentada en el verano del 2018 (más de 900 personas) y consiste en realizar las acciones del proyecto en dos momentos del año: uno en verano (usual) y el otro en el segundo semestre en los meses de setiembre y octubre, este último exclusivamente para personas que harán bachillerato por primera vez. Esta medida ha mejorado el alcance e impacto porque ha centralizado los esfuerzos según necesidades de la población beneficiaria.

Más allá de la preparación y refuerzo en las materias académicas, este TCU abarca también otros aspectos individuales y colectivos que también pueden tener injerencia en el rendimiento del estudiante, por ello los tutores provienen también de áreas que no son de la Facultad de Educación.

Amplia cobertura regional

La población que se atiende proviene de diferentes zonas del país, principalmente del Gran Área Metropolitana, y según datos del propio TCU en el año 2019 recibieron clases 104 estudiantes, de ellos 86 para prepararse por pruebas de convocatoria de secundaria y 21 para bachillerato. En el caso de bachillerato se presentó una reducción significativa respecto a otros años ya que estas pruebas ha experimentado muchos cambios, por ejemplo los exámenes de idiomas fueron sustituidas por pruebas de certificación de idioma explicó el asistente del trabajo comunal. En total se ocuparon 167 cupos, cuya distribución se puede observar en el gráfico respectivo.

En el año 2019, por ejemplo, se atendió estudiantes de 4 provincias y 20 cantones, entre ellos: Cartago, Aserrí, Pavas, Orotina, San Pedro de Montes de Oca, Turrialba, La Unión, Heredia, Santo Domingo, Curridabat, Goicochea, Tibás, Moravia, San José, Escazú, Alajuelita y Desamparados. Para los encargados del trabajo comunal, este alcance es muy significativo porque equivale al 57% del territorio nacional al nivel provincial y alrededor del 25% al nivel cantonal.

Y los porcentajes se amplían si se toman en cuenta los años anteriores; porque se ha cubierto 5 de las 7 provincias y se ha alcanzado más de 33 cantones. En promedio anualmente participan 400 jóvenes, e incluso alcanzado un pico máximo de 900 hace 2 años.

Para hacer posible la atención de la población en la Sede Rodrigo Facio de la Universidad de Costa Rica, se cuenta con la colaboración de varias facultades, principalmente en el uso de espacios físicos y equipo de apoyo, se utilizan los espacios de la Facultad de Educación, más el apoyo administrativo de la Facultad de Ciencias Sociales, la Facultad de Ingeniería y la Escuela de Química, que han puesto a disposición espacio físico para llevar a cabo el proyecto.

 

María Encarnación Peña Bonilla

Periodista, Oficina de Divulgación e Información

Karol Ríos Cortés

Comunicadora Facultad de Educación UCR

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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UCR: Conexión a red educativa y de investigaciones estará disponible en espacios públicos

Proyecto de la Sutel reúne al Conare, Micitt y Fonatel

Gracias al trabajo conjunto entre la UCR y otras instituciones públicas, el acceso al contenido educativo en Internet estará a disposición de más personas. Foto: Laura Rodríguez.

Parques públicos, estaciones de tren y de buses, bibliotecas y centros cívicos forman parte de los lugares donde el proyecto Espacios Públicos Conectados, desarrollado por la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel), instaló zonas de internet inalámbrico (Zii) gratuitas para que las personas puedan conectarse y utilizar los servicios disponibles en la red.

Con dicha iniciativa, surge en el país la oportunidad de que en esos espacios públicos haya acceso a Eduroam (education roaming), un servicio inalámbrico dirigido a la comunidad educativa y de investigación mundial, la cual está presente en más de 147 instituciones alrededor del mundo.

Esto es posible gracias a un convenio firmado entre los rectores de las cinco universidades públicas que conforman el Consejo Nacional de Rectores (Conare); el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones (Micittel); el Fondo Nacional de Telecomunicaciones (Fonatel) y Sutel.

“La instalación de Internet en espacios abiertos es un paso importante para lograr una mayor democratización del acceso a la información y contribuir a disminuir la brecha digital. Si a ello se agrega la ampliación de la red Eduroam, se asegura una mayor libertad de información con respecto a contenidos académicos y científicos”, aseveró el Dr. Henning Jensen Pennington, rector de la UCR.

Jensen agregó que el impacto que esto puede tener en todos los niveles educativos es difícil de estimar, “pero debemos partir de que será enorme y así lo podremos confirmar con el paso del tiempo. Todo este esfuerzo es un ejemplo claro de cómo la cooperación entre el Estado y las universidades públicas incide de manera incalculable en el desarrollo de nuestro país”, recalcó el rector.

Por su parte, el M. Sc. Alonso Castro Mattei, director del Centro de Informática (CI) de la Universidad de Costa Rica, indicó que gracias a este convenio impulsado por los directores de las TIC (tecnologías de la información y la comunicación) de las universidades públicas y RedConare, Costa Rica se convierte en el único país en contar con una cobertura nacional de una red académica, desplegada masivamente de forma inalámbrica en espacios públicos.

“Una de las variables que permite este convenio es que estudiantes de zonas rurales (que requieran conectarse a sistemas institucionales que funcionan únicamente dentro de la redes universitarias) puedan acercarse a parques o bibliotecas y conectarse directamente a Eduroam, sin necesidad de trasladarse hasta una sede o recinto universitario”, comentó Castro.

De igual forma, Castro añadió que estudiantes e investigadores que visiten Costa Rica, provenientes de otras universidades o centros de investigación adscritos a Eduroam, podrán hacer uso de esta red a lo largo de todo el país.

Entre las ventajas que ofrece Eduroam destaca la conexión automática sin necesidad de autenticarse cada vez que requiera usar el servicio, además de la velocidad de carga y descarga de archivos que actualmente es de 5Mbps, con posibilidad de aumento cada año.

Este servicio también ofrece la opción de estar conectado por más tiempo, a diferencia de la red Zii que permite un uso máximo de dos horas al día.

El proyecto Espacios Públicos Conectados cuenta, actualmente, con 515 zonas digitales distribuidas en 412 distritos del territorio nacional y cada una de ellas tiene una cobertura aproximada de 75 metros cuadrados.

 

Melissa Gómez Arce

Comunicación, CI-UCR

Otto Salas Murillo

Periodista, Oficina de Divulgación e Información

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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