Ir al contenido principal

Etiqueta: mujeres

Feria de la Salud de la Mujer-edición 2020 llegará a los hogares de forma virtual

En el marco de la tercera edición de la campaña: cambien el rollo y póngase la camiseta por los derechos de las mujeres MUSADE organiza por primera vez de forma virtual este año 2020, la feria de la salud de la mujer

Ser mujer en una sociedad patriarcal es un factor de riesgo para su salud. Las mujeres enfrentan una serie de problemas de salud que tienen una base sociocultural que afecta su salud integral por la doble o triple jornada de trabajo, la violencia y el estar históricamente sometidas a presiones sociales y sobrecarga de las labores de cuido y del hogar.

Estas relaciones sociales de distribución sexual de las tareas, ha hecho que los cuerpos de las mujeres, su mente y todo su ser, estén en constante presión, situación que se agudiza cuando además deben enfrentar un sistema de salud, que carece de sensibilidad y de un enfoque de derechos que violenta y somatiza. Bajo esta óptica, es fundamental accionar para contribuir en poner en la agenda de las mujeres y de la sociedad en general la discusión sobre lo que pasa con la salud de las mujeres, pero desde la perspectiva de derechos y de género, -a veces olvidada- a la salud integral, física y mental de las mujeres de todas las edades.

Traer las voces y experiencias de las mujeres sobre la forma como están entendiendo y viviendo su salud física y mental es fundamental para reconocer sus derechos ganados y por conquistar en esta área de su vida, a veces olvidada o atendida de forma marginal.

La organización de Mujeres Unidas en Salud y Desarrollo (MUSADE), en el marco de la Campaña “Cambie el rollo y póngase la camiseta por los derechos de las mujeres” ha decidido incorporar en su agenda, una Feria de la Salud de la Mujer, que incorpora un conjunto de actividades a realizarse días 2,3,4, y 5 de septiembre del presente año.

¡Les invitamos a que nos acompañen, participen! ¡Compartan sus vivencias y propuestas!

Los detalles de la campaña puede consultarlos en la página: http://campanna2020.musade.org/

Melissa Cruz Cordero 8451 1510.

Pancha Carrasco, una mujer que supo interpretar el tiempo histórico que le tocó vivir…

Vladimir de la Cruz

Pancha Carrasco, una mujer que supo interpretar el tiempo histórico que le tocó vivir, que lo vivió intensamente, con compromiso, con entrega total a los ideales que esos días le inspiraron que debía cumplir y asumir, y así lo hizo.

(Intervención de Vladimir de la Cruz, en el curso del Programa Mentoría Pancha Carrasco, de Liderazgo para Mujeres Policías de Alto Rango Policial, impartido virtualmente, por Andrea Alvarado Álvarez, Coach Ontológico Relacional, en el Ministerio de Seguridad, el día 20 de agosto del 2020).

Conocemos como Pancha Carrasco a una mujer valerosa, que rompió esquemas en su época, audaz, atrevida, decidida, muy determinada, que tenía objetivos claros de vida, muy organizada con su vida, rebelde en su época, de fuerte personalidad, segura de sí misma, inquieta, con la cultura que le daba su época, que enfrentó estereotipos sociales y políticos, desprejuiciada del papel que la época le asignaba a las mujeres, que la llevó a asumir papeles militares con gran responsabilidad, y maestría cuando tuvo que hacerlo, destacándose en este sentido, quizá, como la Primer Mujer del Ejército Nacional, con alto rango militar, “General de División”, lo que en cierta manera se le reconoció en los actos de su funeral en 1890, porque así se celebraron sus exequias fúnebres. Era de porte elegante y cierta belleza, de fuerte y firme mirada.

Se llamó Francisca Carrasco Jiménez, pero fue conocida por “Pancha”.

Nació a principios del siglo XIX, al finalizar el período colonial en Costa Rica, un 8 de abril de 1816. Nació en la capital de la Colonia costarricense, en Cartago, en Taras, en la “Calle del Desmonte”, en su casa, como se acostumbraba en aquellos tiempos, y todavía hasta bien avanzado el siglo XX, en que muchos niños y niñas seguían naciendo en los hogares, con parteras, y mujeres con prácticas de nacimientos.

Sus padres fueron José Francisco Carrasco Méndez, un comerciante y María Trinidad Jiménez, ambos podrían considerarse de clase media de la época.

En su casa aprendió las primeras letras, a saber escribir y leer, teniendo una muy buena caligrafía, lo que fue una preocupación doméstica en su enseñanza, no muy corriente en aquellos tiempos. Su buena letra, se ha dicho, sirvió para que en ocasiones sirviera para copiar los Mensajes del Presidente Mora, que eran enviados desde el frente de batalla a las autoridades del Gobierno en San José.

La Casa de Enseñanza de Santo Tomás recién se había establecido en 1814, y es hasta los gobiernos del Primer Jefe de Estado, por lo demás educador, Juan Mora Fernández, que se impulsan escuelas, en municipios, abiertas a la enseñanza de niños y niñas, al finalizar la década de 1820.

A los 18 años se casó por primera vez, con Juan Manuel Solano. Luego tuvo un segundo matrimonio con Espíritu Santo Espinoza, y un tercer matrimonio, después de enviudar dos veces, con Gil Zúñiga quien la trasladó a vivir en San José, en el Barrio de la Puebla.

Esos días eran los de la construcción del Estado costarricense. Formábamos parte de la República Federal de Centroamérica, siguiendo desde la Independencia, los pasos de la unidad política regional centroamericana, que hasta esos días habíamos tenido, bajo la dominación española, pero ya en época independiente.

Eran días intensos de construcción del naciente Estado costarricense, de su fisonomía y de sus estructuras políticas, de su construcción y evolución constitucional, ya con el Partido de Nicoya incluido, con algunos conflictos internos, y con Nicaragua discutiendo, en los organismos regionales centroamericanos, a los que pertenecíamos, la Anexión del Partido de Nicoya a Costa Rica, dándosenos constantemente la razón de esa Anexión a los nicoyanos y a los costarricenses.

La capital de San José se erguía poco a poco como el principal centro político del país, la economía cafetalera estaba en amplia expansión hacia el oeste del Valle Central, los Montes de los Aguacates, en Atenas, de Alajuela, hasta 1844 se explotaron en sus minas. Se había introducido la imprenta en Costa Rica y empezaron a aflorar periódicos con gran contenido y debate político.

En 1835 se estableció la división territorial en tres Departamentos, el Occidental, el Oriental y el de Guanacaste, que luego en 1848, con el surgimiento de la República, bajo el Gobierno del Dr. José María Castro Madriz, hicieron surgir las primeras cinco Provincias, San José, Alajuela, Cartago, Heredia y Guanacaste, y las Comarcas de Puntarenas y Limón.

Vivió Pancha Carrasco intensamente los días del gobierno de Braulio Carrillo, de sus importantes reformas políticas, institucionales y jurídicas. Le tocó vivir su destitución de la Jefatura de Estado, con motivo de la llegada de Francisco Morazán, quien se hizo del gobierno a la fuerza, durante el año de 1842, convirtiéndose Pancha Carrasco en una activa anti morazanista, al punto que se dice que el 29 de mayo de 1842, en un acto público, se bajó de su caballo, tomó algunas piedras del suelo, que se las empezó a tirar a Francisco Morazán y a quienes le acompañaban.

Cayó Morazán del Gobierno en setiembre de 1842, y luego el país se enrumbó con más fuerza a salir de la Federación Centroamericana, lo que ya había iniciado Braulio Carrillo.

La situación tensa con Nicaragua continuaba a propósito de la Anexión del Partido de Nicoya. El Gobierno se preparaba militarmente, poco a poco, para enfrentar, si fuera del caso, una agresión o una guerra con Nicaragua, en ese sentido.

En 1848 el Dr. José María Castro Madriz declaró la República de Costa Rica, motivo por el cual en los años siguientes Costa Rica se proyectó mejor en el plano internacional estableciendo relaciones diplomáticas con varios países. Ya, desde 1843 se habían empezado los contactos de exportación de café a Europa.

Asumió, en 1849, Juan Rafael Mora Porras la Presidencia de la República, a la cual fue reelecto hasta 1859, cuando le depusieron del gobierno y, un año más tarde, le asesinaron el 30 de setiembre de 1860, en Puntarenas, cuando le fusilaron, como un crimen de Estado, sin que se le haya hecho hasta hoy el Funeral de Estado que se merece el Héroe de las Batallas contra los filibusteros norteamericanos, el Benemérito de la Patria, el Héroe y Libertador Nacional.

Durante el gobierno de Juan Rafael Mora se produce la llegada de los filibusteros norteamericanos, dirigidos por William Walker, a Nicaragua, y a Centroamérica, aprovechando contradicciones y luchas políticas en Nicaragua, donde llegó a ejercer puestos importantes en el aparato militar y en el Gobierno, donde llegó a establecer, a finales de 1855, esclavitud en Nicaragua, y amenazó con extenderla a Costa Rica y a Centroamérica.

Esto provocó que el Presidente Juan Rafael Mora Porras, desde diciembre de 1855, advirtiera al pueblo costarricense del peligro que Walker significaba. La Iglesia católica costarricense, ya establecida en el país, con el Obispo Anselmo Llorente y La Fuente, al frente, se sumará a la causa del Presidente Mora, enviando sacerdotes a los frentes de combate, bajo la Jefatura del Capellán del Ejército del Presbítero Francisco Calvo.

Así el Presidente Mora se vio obligado en marzo a movilizar el Ejército Nacional y a los voluntarios, que a su llamado, se sumaron para ir a defender la Soberanía, la Independencia y la Libertad de Costa Rica y de los costarricenses, pero también la de Nicaragua y con ello la de Centroamérica.

La tropa costarricense que se movilizó hacia Nicaragua, a principios de marzo de 1856, en Liberia, conoció la noticia de que los filibusteros habían penetrado el territorio nacional y se hallaban en la Hacienda Santa Rosa. Allí en Liberia se organizó el ataque a los filibusteros en la Hacienda Santa Rosa, que culminó con un éxito rotundo en la Batalla del 20 de marzo de 1856, con una duración de trece minutos.

En la tropa costarricense se había alistado para ir a combatir Pancha Carrasco, junto con su esposo Gil Zúñiga, llena de patriotismo, al llamado de las Proclamas del Presidente Juan Rafael Mora, lo que no era usual en esos días, por su condición de mujer, de mujer casada, y por las costumbres y tradiciones de aquellos años. Hizo su marcha, al frente de combate, en la movilización que salió de San José el 4 de marzo de 1856 comandada por el General José Joaquín Mora Porras, hermano del Presidente.

Como Pancha Carrasco era conocida por sus actitudes públicas, valerosas e independientes, desde la época de Morazán, se le incorporó, para servir a la Patria, como vivandera del Estado Mayor, estando cerca de los principales conductores de la Guerra y del propio Presidente Juan Rafael Mora. Como vivandera atendía la cocina, la atención de la ropa de los miembros del Estado Mayor, y también de atención de heridos, cuando de ello se trataba. También se señala que sirvió en el Ejército “en calidad de cantinera”. Ella misma se llegó a titular “asistenta del General en Jefe del Ejército y de su Estado Mayor”, y ella misma se reconoció como la única mujer “soldado al lado de los más valerosos oficiales” … “y denodada patriota”.

Derrotados los filibusteros y expulsados del país, en la Batalla de Santa Rosa, la tropa costarricense avanzó sobre el territorio nicaragüense, hasta la ciudad de Rivas, donde el 11 de abril, se llevaría a cabo la más fiera Batalla, de muchas horas, contra los filibusteros, también exitosa para el Ejército costarricense, con una enorme cantidad de bajas.

Aquí, en la Batalla de Rivas, Pancha Carrasco se distinguió por su valor, su disposición a entregar su vida y empuñando fúsil combatió fieramente contra los filibusteros. Incluso se le reconoció su importante papel en la recuperación de un cañón durante los combates. Se reconocía su buena puntería en el uso del fusil. Más tarde, también en la lucha por recuperar los sitios militares de la Vía del Tránsito, Pancha Carrasco estuvo acompañando a la tropa hacia el Río San Juan y el Lago de Nicaragua.

En su regreso a San José, enfrentando la peste del Cólera, también se distinguió al lado del General José María Cañas, en la atención de heridos y enfermos, ayudando a enterrar a los fallecidos.

Permaneció Pancha Carrasco en el Ejército hasta su retorno a San José con motivo del repliegue que tuvo que hacerse por la peste del cólera que los azotó, y que afectó al país terriblemente.

Al regreso a Nicaragua, después de haber superado los estragos de la peste del cólera, Pancha Carrasco, de nuevo se une a la tropa, en lo que se ha denominado la Segunda Campaña contra los filibusteros, dispuesta a enfrentar los riesgos de los combates.

Terminada la Guerra contra los filibusteros, en 1857, cuando se hicieron reconocimientos a los combatientes, el Presidente Juan Rafael Mora Porras, le brindó un reconocimiento especial a Pancha Carrasco. La condecoró dándole una Medalla que en su inscripción decía: “Costa Rica agradecida premia el Valor. Santa Rosa, Rivas, San Juan, Presa de Valores, Castillo, Fuerte San Jorge”.

Unos años después se le otorgó una pensión de guerra, de quince colones mensuales, que el gobierno de Bernardo Soto le dio en reconocimiento a sus importantes servicios realizados durante la Campaña Nacional contra los filibusteros norteamericanos.

Después de la Guerra Nacional Pancha Carrasco acentuó su carácter de mujer independiente, que reclamaba y defendía sus derechos, superando en mucho la actitud que para esa época tenían las mujeres, marginadas de la vida social pública, de la defensa de derechos propios, de enfrentarse a la sumisión hogareña y a la autoridad machista, de entonces, de los esposos.

Un rasgo particular de ella, ya en su vida civil, después de la Guerra Nacional contra los filibusteros, es que se enfrentó, en el campo judicial, a su esposo por agresión y maltratos físicos, exigiendo su divorcio, sentando en este sentido un importante precedente de la lucha, de la liberación femenina, que es muy propia hoy de las mujeres contra este tipo de situaciones, lo que coloca a Pancha Carrasco, en esa lucha, como una mujer fuera de serie, que lo fue.

Su última lucha, probablemente fue acompañar al pueblo costarricense, en las calles, en las movilizaciones populares que se hicieron, con participación de mujeres, en noviembre de 1889, para defender el resultado de las elecciones, que se sentían amenazadas de ser burladas. El Presidente José Joaquín Rodríguez, en conocimiento del papel que jugaron las mujeres en esa lucha, y movilización, impulsó, sin éxito, el reconocimiento de voto de las mujeres. Allí debió estar Pancha Carrasco, un año antes de su muerte.

Cuando murió el 31 de diciembre de 1890, era una mujer pobre, que vivía de su pensión.

El Gobierno de la República decretó con motivo de su muerte Duelo Nacional y se le rindieron honores militares, al “Grado de General de División”, con presencia de las principales Autoridades políticas del país, del Clero nacional y del Cuerpo Diplomático, acreditado en Costa Rica, siendo enterrada en el Cementerio General de San José.

En 1994 la Asamblea Legislativa la Declaró “Defensora de las Libertades Patrias” y el 8 de marzo del 2012, de nuevo la Asamblea Legislativa la honró Declarándola “Heroína Nacional”.

En Guadalupe de Cartago hay un Colegio que lleva su nombre y la Oficina Filatélica de Costa Rica emitió también una estampilla con su Figura.

Pancha Carrasco en su figura y reconocimientos públicos evoca no solo a la mujer, que como ella, se integró al Ejercito a colaborar en distintos trabajos de atención a los soldados, sino que también destaca el importante papel que desempeñaron todas las mujeres de Costa Rica, desde la retaguardia de los combates, contribuyendo con el Estado, con el mantenimiento del Ejército y con la producción del país.

La inmensa movilización de voluntarios al Ejército para ir a combatir a los filibusteros norteamericanos, salió principalmente de los campos de producción. A ellos les sustituyeron las mujeres. Había que seguir produciendo para la economía nacional, para mantener los gastos de guerra, y había que producir alimentos para los casi 10.000 soldados movilizados. La mujer costarricense así se convirtió en un elemento de apoyo estratégico de la Guerra Nacional contra los filibusteros norteamericanos.

En el Reconocimiento glorioso que se le ha hecho a Francisca Pancha Carrasco, está hecho también el reconocimiento a todas las mujeres de Costa Rica, que con sus trabajos, ayudaron a mantener la economía y la producción nacional, en esos años, que ayudaron a sostener el costo de la guerra, al Ejército y a sus soldados.

A veces refieren a Pancha Carrasco de profesión militar. En mi opinión ella no tenía esa profesión, que era reservada, en esa época solo para los hombres, pero sí se ganó un lugar en las filas del Ejército costarricense que nadie se lo puede negar.

Fue sobre todo una mujer que supo interpretar el tiempo histórico que le tocó vivir, que lo vivió intensamente, con compromiso, con entrega total a los ideales que esos días le inspiraron que debía cumplir y asumir, y así lo hizo.

Esa es nuestra Pancha Carrasco, Nuestra Heroína Nacional.

Impacto del COVID 19: en lo socioeconómico, violencia y en la salud mental de las mujeres trabajadoras

El Sindicato Nacional de Periodistas, en conjunto con las secretarías de género de la Confederación de Trabajadores Rerum Novarum, le invita al II Foro Virtual Nacional: “Impacto del COVID 19: en lo socioeconómico, violencia y en la salud mental de las mujeres trabajadoras”, a realizarse el jueves 20 de agosto del presente año a partir de las 8:45 a.m.

Se contará con la participación de las expositoras:
-M.S.c. Ana Rosa Ruiz, representante de la Oficina de Equidad de Género del TEC, con el tema: Impacto Económico de la crisis del COVID-19 en las Mujeres.
-Licda. Nury Sánchez, Representante del Consejo de Salud Ocupacional del MTSS, con el tema: El Impacto Psicosocial, y la Violencia de la mujer en la crisis del COVID-19.

Debe confirmar asistencia a correo sindicatoperiodistascr@gmail.com para recibir el enlace para el foro.

Memorando de OIT destruye Ley Marco de Empleo Público

Manuel Hernández

En atención a una consulta formulada por la Comisión de Gobierno y Administración de la Asamblea Legislativa, que tramita el Proyecto de Ley Marco de Empleo Público, Expediente N° 21336, el Departamento de Normas Internacionales y de Gobernanza de OIT, rindió el correspondiente Memorándum Técnico.

I.- Contenido del memorando técnico

El informe de OIT contiene varias observaciones y recomendaciones generales, amén de estrictos señalamientos puntuales acerca de varios artículos de ese proyecto, sin dejar pasar inadvertidas las múltiples deficiencias de técnica legislativa que discurren a lo largo del sibilino texto.

Habrá oportunidad para comentar y discutir más profundamente este calificado informe del organismo internacional, pero por ahora, de manera preliminar, podríamos hacer una síntesis, muy acotada, de las contundentes observaciones generales de este memorial, sistematizándolas en cuatro categorías:

1.- En primer lugar, el informe advierte serias inconsistencias en las normas transitorias del proyecto, relacionadas con la certeza jurídica de las situaciones amparadas y su aplicación en el tiempo, particularmente todas las normas concernientes a las remuneraciones, incluyendo el mecanismo de reajustes salariales.

Además, señala cuestionamientos en materia de derechos adquiridos o en curso de adquisición.

El memorando recomienda revisar las normas transitorias y las asociadas, con la finalidad de evitar controversias aplicativas y conflictos de respeto de los derechos adquiridos.

2.- En segundo lugar, el informe destaca que el proyecto no se refiere a los derechos colectivos, particularmente la libertad sindical y el derecho de negociación colectiva.

Se recomienda, por mínimo, incluir una referencia de los derechos colectivos de las y los servidores y sus organizaciones sindicales, que podría ser un reenvío a las disposiciones normativas pertinentes, normas que efectivamente contiene el propio Código de Trabajo.

Sugiere que se aclare la articulación entre el nuevo mecanismo de fijación de las remuneraciones (la denominada “columna salarial global”) y los procesos de negociación colectiva actualmente aplicables en el sector público, de manera que se cumpla el Convenio N° 98 OIT.

3.- El memorando reconviene el esquema de gobernanza del régimen de empleo público, centralizado en MIDEPLAN, que tampoco contempla espacios de consulta con las organizaciones de las personas servidoras públicas, en los asuntos que son de su legítimo interés.

Recomienda, sin perjuicio de los procesos directos de negociación colectiva, que el proyecto comprenda mecanismos de consulta con estas organizaciones, o que se haga la remisión a las correspondientes fuentes normativas, de conformidad con los principios de libertad sindical, Recomendación N° 113 OIT y Convenio N° 151 OIT (aun no ratificado).

Asimismo, tratándose de la desvinculación por reorganización forzosa de servicios, el informe insta revisar si la correspondiente norma del proyecto, configura una causal de desvinculación por motivos económicos, y en consecuencia, recomienda que se incluya un mecanismo de consulta previa con las organizaciones representativas de las y los trabajadores, cuando la Administración pretenda cesar personal por motivos económicos y estructurales.

4.- Por último, pero no por esto menos importante, el memorando subraya que el proyecto omitió aspectos sustantivos en materia de igualdad y no discriminación, tales como medidas a favor de las mujeres, por ejemplo, para corregir la brecha salarial, y servidores pertenecientes a pueblos originarios.

La OIT previene revisar la redacción del texto, con el propósito que se garantice, de manera plena y efectiva, el derecho de igualdad de oportunidades y trato en el empleo y la ocupación, conforme los convenios números 100, 111, 156 y 159 OIT, ratificados por CR.

Hasta aquí el condensado resumen de las observaciones generales que desarrolla el fundamentado memorando de OIT, del cual se puede desprender que no se tratan de señalamientos puntuales, peccata minuta, sino de cuestionamientos estructurales, que trastocan la propia identidad del proyecto, los cuales jamás podría subestimar el Gobierno y la Asamblea Legislativa, no sólo porque las rigurosas observaciones las realizó el organismo internacional especializado en la materia, ajustándose a su consolidada doctrina jurisprudencial, sino, además, porque las censuras están radicadas en la inobservancia de aquellos derechos fundamentales.

II.- Alcances e implicaciones del memorando técnico OIT

El informe de OIT viene así a confirmar la consistente posición de los sindicatos, que denunciaron el carácter autoritario, excluyente, discriminatorio y antisindical del Proyecto Marco de Empleo Público, redactado en los consistorios secretos de OCDE y el BANCO MUNDIAL, que dejó en estado de absoluta interdicción la libertad sindical, la negociación colectiva y los mecanismos de consulta y participación de los sindicatos en las cuestiones que son de su legítimo interés.

Entonces, se trata de un proyecto que desconstitucionaliza la libertad sindical y la negociación colectiva en la función pública, que por un lado, colisiona frontalmente contra la legislación internacional del trabajo, como lo constata inobjetablemente el Memorando de OIT, y por otro lado, no se adecua a los estándares de los ordenamientos democráticos modernos.

Es pertinente recordar que en el texto original del proyecto se reconoció el principio de negociación colectiva:

“Artículo 3.- Principios rectores

Son principios rectores del empleo público:

(…) Principio de negociación colectiva: El derecho de negociación colectiva corresponde a empleadores y sus organizaciones por una parte y las organizaciones de personas trabajadoras por otra (sindicatos, federaciones y confederaciones), de conformidad con el artículo 688 y siguientes del Código de Trabajo.”

Tan regresiva y fundamentalista es la nueva versión importada del proyecto (texto sustitutivo), acuñada por aquellos organismos internacionales, que intencionalmente se volaron esa mención expresa del principio de negociación colectiva, que remitió al artículo 688 y ss del Código de Trabajo.

Precisamente, el memorando de OIT destaca la carencia, por lo menos, de un principio que reconozca el derecho de negociación colectiva, mención que como ya se explicó, contenía el texto original, pero que en el sustitutivo fue suprimida de un solo teclazo.

No queda la menor duda que este informe de OIT propicia un severo golpe de martillo, en seco, al controvertido proyecto de ley, que lo manda, por la vía rápida, a alguna unidad especializada de cuidados muy intensivos.

En definitiva, el memorando técnico de OIT no deja piedra sobre piedra, y no le queda otra alternativa al Poder Ejecutivo, que no sea retirar, por segunda vez, ese desaguisado de la turbulenta corriente legislativa, y por tanto, en apego a los principios democráticos de diálogo social y consulta, discutir oportunamente con los legítimos actores sociales el impresentable proyecto, con el objetivo, por una parte, de modernizar y fortalecer la prestación de los servicios públicos y por otra parte, salvaguardar los derechos fundamentales de las y los servidores públicos, salvo que se prefiera que el periplo de esa accidentada iniciativa legislativa termine su infausta suerte en un contenedor frigorífico.

28/07/2020

Tecnologías emergentes: ventana de oportunidades para las mujeres – webinar

El Viceministerio de Telecomunicaciones le invita a participar el próximo jueves 23 de julio a las 3:00 p.m. en el Webinar: “Tecnologías emergentes: ventana de oportunidades para las mujeres”.

Con la participación de las expositoras Maryleana Méndez, secretaria general de la Asociación Interamericana de Empresas de Telecomunicaciones (ASIET); Jendy Varela, co fundadora de WOW Emotions y Angélica Chinchilla, directora de Evolución y Mercado de Telecomunicaciones del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones (MICITT).

Se contará con la participación de Ana Cecilia Escalante, consultora independiente, especialista en género, diversidad cultural y derechos humanos.

El objetivo del Webinar será visualizar los retos pendientes del país en materia de brecha digital de género en el uso y aprovechamiento de las TIC, y las oportunidades que brindan las nuevas tecnologías emergentes para las mujeres.

 

*Imagen de portada tomada de: http://www.mesaticfid.cl/

Un Monumento a la Mujer Costarricense

Vladimir de la Cruz

Ante la celebración del bicentenario de la Independencia, que se realizará el próximo año, la Academia Morista Costarricense, que recoge en su actividad la memoria viva relacionada con la Campaña Nacional de 1856-1857, contra la presencia filibustera norteamericana, en Costa Rica y en Centroamérica, y especialmente la memoria y reivindicación histórica del Benemérito de la Patria Juan Rafael Mora Porras, tiene programada una intensa actividad para el año venidero. En parte de esa actividad está todo lo relacionado con la Semana Morista que se lleva a cabo en la última semana del mes de setiembre, que recuerda el 30 de setiembre, cuando fue injustamente fusilado el Presidente Benemérito Juan Rafael Mora Porras, a quien aún no se le ha hecho un Funeral de Estado, como he señalado en un artículo anterior.

Estamos en una situación nacional que cuesta pensar en gastos, con motivo de la Pandemia, pero aun así no se pueden evitar los actos conmemorativos relacionados con la fecha del Bicentenario. Y dentro de ellos hay que pensar en eventos y actividades que deben promoverse, con posibilidad de realizarse.

Durante la lucha por la Independencia en Centroamérica son destacadas las notas y noticias relacionadas con las mujeres guatemaltecas movilizándose hacia el Palacio de los Capitanes Generales, para presionar y apoyar a quienes allí estaban dirigiendo la lucha política en favor de la la Independencia del Reino de Guatemala, o de la Capitanía General de Guatemala, de la que formábamos parte junto con el resto de las Provincias de Centroamérica, o Partidos, como también se les llamó después de las Reformas Borbónicas, movimiento que dio origen al Acta de Independencia del 15 de Setiembre de 1821, con la que Guatemala declaró su Independencia, y giró instrucciones para que así se comunicara al resto de las Provincias, convirtiéndose dicha Acta en el detonante de la Independencia que declararían en los siguientes días El Salvador, el 21 de setiembre, Nicaragua y Honduras, el 28 de setiembre, luego Nicaragua rectificó el Acta del 28 de setiembre, y reafirmó su Independencia, y finalmente Costa Rica, y el Partido de Nicoya, el 29 de octubre de 1821, con lo que se cerró el ciclo de pronunciamientos que conduciría luego a la constitución de la República Federal de Centroamérica.

Los años siguientes, para todos los países centroamericanos que recién iniciaban su vida independiente, fueron muy parecidos en cuanto a su construcción constitucional y estatal, por más intensas que fueran, las luchas políticas internas, de los diferentes grupos económicos, sociales y políticos que se iban formando.

El marco de la Republica Federal no impidió al interior de cada uno de estos países las luchas internas, y las diferentes constituciones políticas que los fueron modelando, del mismo modo que desde nuestra perspectiva, con Braulio Carrillo, optamos por abandonar la Federación porque no nos deparaba beneficio alguno, situación que contribuyó para que otros países centroamericanos tomaran, poco a poco, posición similar a la nuestra, hasta que la Federación finalmente se acabó.

La presencia de Francisco Morazán, en 1842, en el gobierno de Costa Rica, no logró asentar a Costa Rica de nuevo en la ruta federal. Derrocado Morazán, en setiembre de 1842, se reafirmó el camino de la separación hasta que el Dr. José María Castro Madriz, en 1848, le dio la estocada final a este proceso, declarando el 31 de agosto la República de Costa Rica. A partir de este momento iniciamos nuestra vida independiente con más fuerza y más reconocimiento internacional.

La Guerra de 1856 y 1857 puso en peligro esta Independencia, no solo la nuestra sino también la de Centroamérica. Por ello la Guerra Nacional fue una defensa y afirmación de la Independencia Nacional. Por ello la celebración del Bicentenario de la Independencia de 1821 une ambos acontecimientos.

William Walker venía con la intención de esclavizar estas repúblicas y anexarlas a los Estados sureños de los Estados Unidos. En este cometido estableció, gobernando Nicaragua brevemente, la esclavitud, en Nicaragua, en 1855. La amenaza sobre Costa Rica era más grande. Walker envió emisarios al país, con propósito similar, que fueron rechazados, y desde diciembre de 1855 el presidente Juan Rafal Mora Porras empezó a preparar a la población para la tarea militar que se avecinaba. El recién nombrado Obispo, Anselmo Llorente y la Fuente, le apoyó y se sumó a la Iglesia Católica Costarricense, con sacerdotes, acompañando a las tropas costarricenses, en sus diferentes columnas de combate.

Los hombres de Costa Rica, en un 20% de su totalidad, el 10 % de la población nacional, fue movilizado a la Guerra Nacional. Salieron esos combatientes de los campos de trabajo, de labranza en general, de la agricultura del café en expansión en esos años, de las haciendas ganaderas y de las plantaciones de caña del Valle Central. A ellos se iban sumando hombres del interior del país, y luego de la Pampa guanacasteca, la caballería de esa zona, también dejando sus campos de trabajo…pero, no dejando sus campos de trabajo al garete. Aquí empezaron a jugar un papel muy importante las mujeres costarricenses.

Las mujeres costarricenses, abuelas, suegras, esposas de los combatientes, madres, de ellos e hijas, asumieron sus papeles productivos. Se incorporaron más decididamente a la producción nacional en todos los campos que fue necesario. El país no podía dejar de producir. Había que mantener la economía de guerra que la Campaña Nacional demandada, y había que producir alimentos para los soldados, la tropa que alcanzó alrededor de los 10.000 movilizados al combate. Este trabajo estuvo en manos, principalmente, de las mujeres costarricenses, anónimas todas ellas, pero que no le zafaron el bulto a la demanda patriótica que se exigía.

Algunas mujeres se integraron al Ejército como como cocineras, vivanderas como Francisca “Pancha” Carrasco, que lo fue del Estado Mayor, como lavanderas, como enfermeras o ayudantes en los Hospitales de Campaña que se llevaron al combate, y en otras tareas que les fueron demandadas. Pocas mujeres fueron combatientes. No era la época para que las mujeres participaran de las actividades militares como soldados activos, lo que no impidió que mujeres como Pancha Carrasco asumiera tareas militares cuando fue necesario y se distinguiera en ellas, y con buena puntería.

En el Reconocimiento Nacional, que se la ha dado a Pancha Carrasco, como la mujer destacada de esa Guerra Nacional, en la Galería de Héroes Nacionales, allí se le ha hecho un reconocimiento a todas las mujeres, que anónimamente participaron en esos eventos y que con su trabajo contribuyeron a sostener a las tropas en sus combates.

Los actos conmemorativos a la celebración de la Independencia Patria, del próximo año, debería contemplar la posibilidad de realizar un Gran Monumento a la Mujer Costarricense, a la mujer en general, a la mujer anónima que participó de estas gestas políticas y patrióticas, desde la Independencia, y la de la Campaña Nacional, reconociéndoles en este Monumento su participación, su colaboración, reconociéndoles su viudez a las que perdieron sus maridos en la Guerra, a las madres que perdieron sus hijos, a las mujeres que con motivo de sus esposos e hijos caídos se convirtieron en cabezas de familia sosteniendo sus hogares y sacando adelante a sus familias, reconociendo a las que tuvieron que atender la epidemia del cólera y sus consecuencias, que provocó la muerte de 10.000 costarricenses más de los ya caídos, en los campos de guerra, y luchando con sus atenciones a los enfermos para que la peste no se propagara más, logrando que la tropa en corto plazo, de nuevo, se integrara a los campos de batallas, con nuevas movilizaciones de soldados hasta Nicaragua, en lo que se ha llamado la Segunda Campaña Nacional.

La mujer educadora, la Maestra en el Hogar y en la Escuela, cuando aún no se había desarrollado un potente sistema educativo, fue el baluarte de la formación de valores humanos, cívicos, familiares y patrióticos, desde el Hogar. La Madre Maestra, la que se extendió a la “Niña” escolar, que desempeñaba ese importante papel, fue pilar también de la formación democrática nacional desde la Escuela pública costarricense, desde el siglo XIX hasta hoy, en todo el sistema educativo nacional. Las Maestras siguen siendo en cierta forma parte de ese ejército de mujeres anónimas…

Las madres jugaban un papel muy importante. No podemos olvidar a Juan Santamaría cuando al asumir voluntariamente su responsabilidad de ir a quemar el Mesón de Guerra, donde estaban los filibusteros en Rivas, su último pensamiento fue para su Madre, al pedir, ante la inminente posibilidad de muerte, que “cuidaran de su Madre”, lo que el Estado y el Gobierno costarricense hicieron y reconocieron otorgándole una pensión, la cual, después, le fue incluso ajustada económicamente.

Las mujeres anónimas siguen estando presentes en la vida de cada uno de nuestros hogares y familias. Hoy cerca de 700.000 mujeres están incorporadas al proceso productivo, como asalariadas. De ellas más de 300.000 son cabeza de familias, lo que significa que son el principal ingreso económico de sus hogares aun cuando tienen esposo o compañero. Son el soporte de los casi 300.000 desocupados que alcanza hoy el país, por el impacto de la pandemia, por los que han reducido sus jornadas de trabajo y con ellos sus salarios, o han sido suspendidos o despedidos de sus trabajos, dejando de percibir ingresos, y en este sentido son estas mujeres el principal “colchón” de “amortiguamiento” de que en el país no haya luchas sociales más intensas de trabajadores, y de los desocupados, y por esas mismas razones sociales económicas, del mismo modo, por la situación crítica como la que vivimos, y se vivirá por varios meses, intensificándose, puedan llegar a ser también el principal motor de lucha social o el detonante de luchas sociales que aún no hemos visto.

La Mujer Costarricense, en su anonimato, es la mujer que todos tenemos en nuestros hogares, que hemos tenido en nuestras familias, con nuestras madres, abuelas, bisabuelas, con nuestras esposas, hermanas e hijas, que muchas veces se desdibujan al ser las esposas de fulano, las madres de sutano o las hijas de mengano.

Es hora de que reconozcamos el papel de la Mujer Costarricense. Los festejos de la Independencia deben hacernos meditar sobre el papel de la mujer en la sociedad costarricense.

Hacer un Gran Monumento a la Mujer Costarricense como elemento esencial en la forja y el desarrollo de la sociedad y la democracia costarricense es una deuda que tenemos como sociedad.

Allí, en otros países, donde las mujeres se han destacado en guerras, en las luchas nacionales, sociales y populares, se les ha reconocido su papel, también de manera anónima, como por ejemplo, “Las Soldaderas” de la Revolución Mexicana, que son un ejemplo de ellas. En la antigua Unión Soviética había monumentos a esas mujeres que de distinta manera destacaron en la historia de esa gran nación, en sus distintos momentos históricos, y se les reconocía su papel.

Igual ha sido con los soldados caídos que anónimamente se les recuerda con tumbas, o monumentos alusivos, a los “soldados desconocidos”. Don Pepe Figueres, en su gobierno de 1970-1974, exaltó a los caídos de los dos bandos de la guerra, aludiendo al recuerdo de la Guerra Civil de 1948 cuando hizo el Monumento en Dota, y otros eventos donde distinguió anónimamente a los caídos en esa guerra, valorando en cada uno de ellos sus objetivos y sacrificios por los cuales dieron sus vidas.

En Costa Rica nos debemos también, en los Cementerios Nacionales o municipales, a construir la Tumba de los Caídos en la Guerra de 1856. Esta lista ya existe. Es una obligación moral de todas las municipalidades, con apoyo del gobierno, de impulsar estos monumentos en los cementerios que bien podrían servir también para que cada 20 de marzo, 11 de abril, u otras fechas patrias relacionadas, allí se les rinda culto y recuerdo a los que cayeron dando su vida por la Patria. También se podrían hacer murales en los parques centrales de cada Cantón con la lista de los caídos, de cada Cantón, en la Guerra Nacional de 1856-1857.

Lo inmediato por ahora es luchar porque se haga un Gran Monumento a la Mujer Costarricense, con motivo de la celebración del Bicentenario de la Independencia Patria, y Centroamericana, que en él se reconozca, de esa manera, a todas las mujeres del país, que desde sus distintos trabajos, ocupaciones, en el hogar o en la producción en general, tienen, y con ellas exalte a todas las madres costarricenses, como los árboles de la vida nacional, que han producido a los hijos del país, como recuerda la canción patriótica.

Voces y Política: Mujeres atravesando la pandemia

No todas las personas experimentan de la misma forma la pandemia. Debido a que vivimos en una sociedad basada en la desigualdad social y el patriarcado, las mujeres nos encontramos en una situación de mayor vulnerabilidad frente a los efectos de cualquier crisis económica, política y social. Además, las mujeres rurales, campesinas e indígenas experimentan doble exclusión y desigualdad que agudiza el impacto de la crisis sanitaria.

Mañana estaremos profundizando sobre este tema, así como sobre las estrategias y alternativas que construyen las mujeres para resistir a este contexto.

Nos acompañaran Francisca Inés Wilson de Valle Bonito de Upala, parte de la Red de Mujeres Rurales, Cinthya Hernández de Chánguena en Palmar Sur, parte de Chánguena por Siempre. Doris Ríos, del territorio cabecar de China Kichá en la Zona Sur, parte de los procesos de recuperación de tierras indígenas y Kattia Cruz de la Carpio en San José, parte de COOVIFUDAM.

A las 5:00 p.m. por la 96,7 fm o en el Facebook de Radio Universidad de Costa Rica.

Declaración de la Alianza Progresista para luchar contra las consecuencias del Covid-19

Los desafíos sin fronteras requieren una solidaridad sin fronteras

La pandemia de Covid-19 se ha convertido en un azote para la humanidad. Cientos de miles ya la han contraído y muchos miles han muerto y morirán de ella. El virus causa un enorme sufrimiento, crea inseguridad individual y colectiva en todo el mundo al amenazar a través de las fronteras y desestabilizar países y regiones enteras.

Las consecuencias fatales de esta pandemia afectan en particular a las personas más vulnerables: los que ya están muriendo de hambre y que no pueden esperar apoyo financiero ni protección médica de sus gobiernos y autoridades públicas, los que sufren guerras y expulsiones. Son las mujeres que están lo más expuestas.

El Covid-19 es un enorme desafío para todos. Tanto el sistema médico y sanitario, como los sistemas económicos, ya están llegando a sus límites de máxima tensión. Se necesitan respuestas progresistas en estos desafíos, hoy y para el futuro.

Los socialdemócratas, los socialistas y los progresistas están a la vanguardia en la lucha contra los efectos sanitarios, sociales y económicos de esta crisis sin precedentes. Lo que necesitamos a nivel nacional y mundial es más cohesión social y más solidaridad.

En las próximas semanas se sentarán las bases de un nuevo orden mundial. Los progresistas tienen que alzar su voz ahora para poder opinar sobre su configuración. El traspaso del control de los servicios públicos vitales al mercado privado se ha mostrado que es el camino equivocado. Ahora podemos ver claramente que la seguridad social y la atención sanitaria no son costos que se deban recortar, sino que son pilares esenciales del buen funcionamiento de las sociedades que necesitan inversiones sostenibles.

La ignorancia y la arrogancia de los nacionalistas y populistas dividen a las sociedades y nos ponen en peligro a todos. Su camino es equivocado y pone en peligro vidas humanas lo que ahora es más evidente que nunca al carecer de toda referencia ética o humanista y al socavar nuestras democracias.

Ya ha comenzado la lucha sobre quién tendrá que asumir los costos de los paquetes de rescate necesarios. A diferencia de la respuesta a la crisis financiera de 2008, nuestras democracias, sociedades, economías y simplemente el planeta no pueden permitirse otra década de austeridad o de mercados incontrolados.

La solidaridad significa que los fuertes utilizan su fuerza para sostener a los débiles. La respuesta a esta crisis es la solidaridad mundial. Por ello, los partidos y organizaciones de la Alianza Progresista exigimos y promovemos una agenda multilateral y global, inmediata y audaz:

Exigimos que se tomen medidas agudas:

  • Un cese del fuego humanitario mundial, tal como lo exige urgentemente el Secretario General de las Naciones Unidas a fin de crear el espacio necesario para hacer frente a la pandemia de Covid-19, incluso en zonas de guerra y de crisis. También el fin inmediato de los embargos por motivos políticos para permitir el acceso a comida, medicamentos y implementos de salud. Ahora se trata de salvar vidas y mitigar la propagación del virus.
  • La cooperación y la coordinación mundial son el requisito previo para una lucha exitosa contra los efectos causados por Covid-19. Exigimos que todos los gobiernos apliquen sin tardar las recomendaciones de la OMS. Quienes se aíslan y no apoyan a los demás con todas sus posibilidades muestran una falta de solidaridad y son responsables de una gran catástrofe. Es necesario que los políticos, los institutos de investigación y las empresas se apoyen mutuamente a nivel mundial para sostener a esos Estados y a las personas de las zonas vulnerables a través de las fronteras en su búsqueda de soluciones políticas y médicas.
  • Apoyo médico inmediato para los campamentos de refugiados para prevenir la propagación de la enfermedad viral. Los refugiados y las personas desplazadas son los más vulnerables y no deben ser olvidados. Las instituciones internacionales y los Estados deben continuar e incluso aumentar su ayuda y asistencia.

A mediano plazo, llamamos:

  • Que las Naciones Unidas creen un Fondo internacional para apoyar el tratamiento de los pacientes con coronavirus en todo el mundo y hacer frente a las consecuencias a largo plazo. Este Fondo no sólo debe permitir la adopción de medidas agudas, sino también inversiones orientadas al futuro en el interés general. Pedimos que se intensifique la cooperación para el desarrollo, ya que debemos asumir juntos los costos de la pandemia, dado que las repercusiones y los costos de la crisis del coronavirus serán enormes y supondrán una carga excesiva para muchos Estados, que se verán abocados a una grave crisis financiera, económica y social.
  • El G20 deberá trabajar en estrecha colaboración con las Naciones Unidas para coordinar las políticas fiscales y monetarias, así como la reanudación del comercio y los paquetes de ayuda conjunta con el fin de permitir financiar el plan mundial para afrontar los desafíos globales comunes. La política de crisis nacional es necesaria y justificada, no se puede dejar de lado a los países pobres y débiles para hacer frente a esta situación. Se exige a los países del G20 y a otras economías fuertes que den un paso adelante.
  • Proponemos que se genere una coordinación para prevenir el riesgo de una nueva crisis de la deuda y para combatir eficazmente la evasión fiscal. Esta coordinación debería crear un nuevo espacio y capacidad. Las estrategias selectivas de alivio de la deuda y los procedimientos ordenados de insolvencia de los Estados podrían aliviar en cierta medida la presión de la burbuja de la deuda.
  • Considerar la inversión en servicios de salud y atención médica como una inversión esencial de interés general. La crisis de Covid-19 no es una crisis social menor. Los sistemas de salud a nivel nacional y mundial están llegando a su límite de tensión o ya lo han superado. Si fuera necesario una prueba, la pandemia muestra claramente que el mantra neoliberal de maximizar los beneficios a expensas de los servicios sanitarios, sociales y públicos ha debilitado la capacidad de respuesta de los Estados y ha dejado a la gente sin acceso a la atención médica.
  • Acordar a corto plazo el control de los precios de los bienes médicos importantes; la cooperación internacional en la investigación de vacunas y los ensayos clínicos; el desmantelamiento de la protección de patentes; la ayuda a los países más afectados para estabilizar sus sistemas de salud y el aseguramiento de las cadenas de suministro de los bienes médicos.
  • Revisar las reformas neoliberales de los bienes y servicios comunes que han fracasado. Necesitamos pisos de protección social en todos los países como lo solicita la OIT. Proponemos en este marco el desarrollo de los sistemas de salud pública locales así como una inversión social sostenible.
  • A los gobiernos de los estados nacionales a que aumenten significativamente los respectivos salarios mínimos y de subsistencia en el sector de la salud, la atención y los servicios. La presión de los costes en las últimas décadas ha conducido al resultado que los trabajadores y trabajadoras, que aseguran nuestra atención y servicios sanitarios hoy en día, están al final de la escala de sueldos y salarios y además no están adecuadamente protegidos contra el virus que ellos y ellas combaten hoy en día.
  • Por un acuerdo internacional sobre programas de inversión sostenible en infraestructuras sociales. A diferencia de lo que ocurrió después de la crisis financiera de 2008, es importante que la nueva liquidez en los mercados de capital fluya hacia inversiones sostenibles reales y socialmente significativas, por ejemplo, infraestructuras sociales, paquetes de acuerdos verdes y similar con el interés general y alrededor de la agenda 2030 visando la transición socio-ecológica.
  • Por un multilateralismo renovado en el que los progresistas estén a la cabeza de las políticas alternativas y la promoción del interés público. Pedimos que se fortalezca el multilateralismo y se otorgue a las instituciones internacionales más poder de decisión. Los fundamentos legales y financieros deben ahora ser ampliados. Este virus no reconoce fronteras. Mientras que la lista de desafíos que sólo podemos abordar de manera global y colectiva es cada vez más larga, el multilateralismo está en declive. Muchas instituciones internacionales, como las Naciones Unidas y la OMC, carecen de fondos suficientes y están en crisis hoy en día, incapaces de cumplir sus funciones previstas para la gobernanza mundial.

En tiempos de crisis más que nunca se necesita una buena gobernanza legitimada democráticamente

El avance en gran medida incontrolado de esta pandemia sin precedentes es utilizado actualmente por regímenes autoritarios y antidemocráticos para reducir aún más el espacio democrático y cívico, los derechos fundamentales y las instituciones democráticas. Los socialdemócratas, los socialistas y los progresistas deben coordinarse en las instituciones regionales e internacionales para garantizar que esos intentos no queden sin consecuencias. Es necesario apoyar a la sociedad civil progresista y democrática.

  • Nos comprometemos a defender el estado de derecho democrático, los derechos fundamentales individuales y colectivos y las libertades civiles;
  • Promovemos el fortalecimiento de la solidaridad a nivel nacional y mundial;
  • Defendemos y promovemos la transparencia y la participación democrática en el buen gobierno;
  • Nos oponemos a cualquier intento de estigmatización de refugiados o minorías;

La lucha contra los efectos de la crisis del Covid-19 requiere un control y una gobernanza democrática a través de los parlamentos, incluido el uso de nuevas formas de comunicación a fin de asegurar un espacio de debate político sobre las opciones de políticas, programas y proyectos.

El virus no conoce fronteras. ¡La respuesta al virus tampoco conoce fronteras!

Como socialdemócratas, socialistas y progresistas nos comprometemos a mejorar la coordinación, adoptar enfoques comunes y establecer un nuevo paradigma progresista a través de nuestra red mundial: Alianza Progresista

En Costa Rica: Violencia sistemática contra las mujeres se profundiza en tiempos de coronavirus

Con entrevistas a Alejandra Bonilla, Naty Vargas, Lidia, Fer Segura y varias otras integrantes de colectivos feministas

Voces Nuestras. Mientras seguimos lidiando con una crisis sanitaria y un cambio radical en las dinámicas económicas y de interacción social, las formas de violencia sistemática contra las mujeres se profundizan.

Son muchos los retos que enfrentan las colectivas, organizaciones e instituciones que trabajan temas relacionados a violencia contra las mujeres y derechos humanos de mujeres y cuerpos feminizados. El trabajo que realizan desde estos espacios es fundamental en el contexto actual, por lo que resulta inevitable adaptarse y generar nuevas estrategias, para seguir aportando a la transformación social.

Vamos con el reportaje de Génesis Cruz, en voz de Fiorella Barahona desde la Asociación Voces Nuestras.

Esta es una producción de Voces Nuestras https://www.vocesnuestras.org/